{/source}” alt=”Territorialidad-gobernabilidad, paradigmas y tensión” />
Por Mario Ortega. El partido narco-policial, instalado como un actor político central y con enorme poder de desestabilización, aprendió la fórmula. Los recientes acuartelamientos son un pase de facturas y marcada de cancha para la clase política en particular y para la sociedad en general.
