{/source}” alt=”Apareció Luciano, falta la verdad” />
Por Redacción Marcha. La aparición del cuerpo de Luciano Arruga, cinco años y ocho meses después de ser secuestrado por la policía, abre un torbellino de interrogantes. La desidia total del Estado y el combo mafioso policial-judicial que tiene como principales víctimas a los jóvenes pobres.
