La Asamblea en Defensa de lo Público coordinó este jueves 22 cortes simultáneos en la Capital Federal, en contra de las políticas mercantiles y privatistas del Gobierno de la Ciudad y empresas respecto a los espacios públicos. Marcha dialogó con los representantes de la Asamblea.
El escenario
Dos ó tres policías desvían el tránsito proveniente de Avenida Corrientes hacia la calle Montevideo. La barricada, ubicada sobre el cordón peatonal, está constituida por tres tachos del Gobierno de la Ciudad, algunas bicicletas y un par de banderas. En una de ellas, se lee “A prueba de balas, seguimos en movimiento”. Se refiere a la represión por parte de la Policía Metropolitana luego del desalojo de la Sala Alberdi, en esa misma cuadra, cuyo saldo fue de tres heridos por balas de plomo y más de 100 con balas de goma.
Algunos hacen malabares y algunos otros llevan nariz de payaso, frente a la curiosa mirada de los transeúntes que no entienden bien a qué se debe el corte. “¿Quiere saber por qué estamos cortando?” le pregunta una joven con su nariz roja a una señora, mientras le entrega un volante firmado por la Asamblea en Defensa de lo Público. A lo lejos, se escuchan algunos acordes de una guitarra un tanto desafinada aunque acompañada de una voz firme con una letra más que representativa para la jornada: “Yo pregunto a los presentes, si se han puesto a pensar, que esta tierra es de nosotros y no del que tenga más”.
La jornada
Los 22 cortes simultáneos sucedidos ayer en la Ciudad de Buenos Aires han sido organizados por la Asamblea en Defensa de lo Público (ADeP). La medida de fuerza -caracterizada desde los medios como un “corte de tránsito” o “piquete”- se desarrolló entre las 18 y 20 horas en diferentes puntos de la capital, especialmente en el centro y en los barrios del sur. La jornada tuvo cuatro consignas fundamentales: contra la mercantilización de los espacios públicos, por la desjudicialización de los asambleístas de la Sala Alberdi y Parque Centenario, por la urbanización inmediata de las villas y por una solución definitiva para los inundados.
Marcha dialogó con Jonatan, miembro de la Asamblea de Parque Centenario y vocero de la ADeP, sobre la medida: “La particularidad de esta convocatoria es la protesta contra las políticas que están tomando muchas empresas en complicidad con el gobierno, como las empresas IRSA, RIVA o el grupo Salvatori”. Esta jornada de cortes simultáneos es la tercera que realiza la Asamblea. La vez anterior consistió en 15 cortes simultáneos, a los cuales se sumaron varios más de manera espontánea: “Esto visibiliza la gran cantidad de conflictos que hay en la Ciudad y que están esperando su oportunidad para ser escuchados” sostuvo el asambleísta.
Los reclamos puntuales refieren al no enrejado de los espacios públicos, a la apertura las 24 horas de los espacios que se encuentren cercados y al manejo conjunto con participación vecinal.
La Asamblea
La Asamblea en Defensa de lo Público es muy joven. Se comenzó a coordinar en la Sala Alberdi a principios del mes de febrero de este año, donde se dieron numerosas convocatorias a distintas asambleas, juntas vecinales y organizaciones políticas y sociales de la Ciudad con el fin de concretar un espacio donde se pudieran discutir problemáticas comunes y articular acciones. La idea, afirmó Jonatan, “es que la Asamblea vaya rotando en su convocatoria. Comenzó en la Sala Alberdi, luego en Parque Centenario, Parque Saavedra o Parque Lezama”. Sólo dos meses después, el crecimiento fue exponencial. No obstante, todos los colectivos que conforman la asamblea convergen en una misma bandera: la defensa del espacio público.
“Aprovechamos el conflicto de la Sala Alberdi para empezar a darnos a conocer. Pero esto transciende a los conflictos individuales. Aborda un modelo de ciudad que queremos establecer, que es el ‘derecho a la ciudad”. Evidentemente, una concepción sobre la Ciudad que no comparten con la actual gestión de Gobierno. Al respecto, Jonatan señaló que la postura de cada una de las asambleas de base en los barrios siempre fue de cumplir previamente con las instancias institucionales, tal como los pedidos de participación en los ámbitos donde la Constitución establece que se tiene que deliberar. Sin embargo, “hay conflictos, por ejemplo, dentro de las villas: el gobierno nunca les dio intervención a las juntas vecinales en la toma de decisiones. En ninguna de estas ocasiones el gobierno ha hecho caso a las denuncias o propuestas que hemos establecido y por eso llegamos a estas instancias, buscando otra forma de manifestarnos y presionarlos”.
Respecto a la articulación con alguna fuerza política de la Ciudad, la ADeP no se considera partidaria en sí misma. Hay integrantes de distintas agrupaciones o partidos políticos que forman parte de ella, pero si bien “cada asamblea tiene militantes, cada asamblea es distinta”. Es en la acción por la causa común de la defensa de lo público donde la ADeP se unifica y reclama ante el avance del Gobierno de la Ciudad sobre los espacios comunes mediante el enrejamiento, la represión, la falta de inversión y el desalojo.