Una investigación del Grupo ETC alerta sobre la creciente concentración corporativa en la cadena alimentaria industrial y señala que un pequeño grupo de traders agrícolas tiene capacidad para influir en los mercados globales en un contexto de crisis climática, conflictos y volatilidad en las cadenas de suministro.
Un reducido grupo de corporaciones controla entre el 70 % y el 80 % del comercio mundial de granos y aceites de semillas, según un nuevo informe publicado por el Grupo ETC. El estudio advierte que esta creciente concentración del poder corporativo en la cadena alimentaria industrial podría agravar los riesgos para la seguridad alimentaria global ante futuras crisis.
El documento, titulado Codicia y oligopolios: especulación con las materias primas agrícolas, sostiene que un pequeño número de empresas comercializadoras ocupa una posición cada vez más dominante en el sistema alimentario global, controlando enormes volúmenes de alimentos comercializados y ejerciendo una influencia significativa sobre los mercados internacionales.
Entre los principales actores del comercio mundial de materias primas agrícolas figuran compañías como Cargill, COFCO, Bunge, Archer Daniels Midland y Louis Dreyfus Company. De acuerdo con la investigación, estas firmas concentran entre el 70 % y el 80 % del comercio global de granos y aceites de semillas.
El informe se publica en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y volatilidad en las cadenas de suministro. “Sabemos desde hace tiempo que la cadena alimentaria industrial global es extremadamente vulnerable y, con la renovada y creciente violencia en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz afectando ya los envíos de fertilizantes y arroz, así como los precios de los granos, cada vez más personas están tomando conciencia de esta realidad”, señaló Taarini Chopra, investigadora del Grupo ETC. “Con impactos climáticos crecientes, inestabilidad y guerras, un sistema dominado por unos pocos comerciantes amplifica estas debilidades existentes y multiplica los riesgos para la seguridad alimentaria global”.
El estudio también subraya la magnitud de la infraestructura logística que controlan estas empresas. “La capacidad total de almacenamiento de solo tres empresas -ADM, Bunge y COFCO- equivale aproximadamente a la cantidad de trigo que Estados Unidos, el Reino Unido y Turquía consumen juntos en un año”, afirmó Marcos Filardi, del Grupo ETC.
Además de su tamaño, el informe alerta sobre la falta de transparencia que rodea a estos actores. “No hay transparencia: estas empresas no tienen la obligación de revelar cuántas existencias tienen, qué tipo de productos almacenan ni dónde se encuentran”, añadió Chopra. “Eso significa que, si entramos en una crisis alimentaria regional o incluso en la próxima crisis global, estos grandes comerciantes de granos tienen el poder de acaparar y retener cantidades enormes de alimentos mientras esperan que suban los precios”.
Datos clave del informe
El documento reúne varios indicadores que ilustran el peso económico y financiero de estos conglomerados:
- 3.310: es el número total de empresas subsidiarias operadas por los cinco mayores comerciantes de materias primas agrícolas. Según el informe, estas estructuras corporativas complejas les permiten operar con instrumentos financieros, seguros e inversiones de forma similar a los bancos, pero sin la misma supervisión regulatoria.
- 730 mil millones de dólares: fue el ingreso combinado en 2023 de los ocho principales comerciantes agrícolas del mundo, una cifra cercana al valor total de todas las exportaciones de Canadá ese mismo año.
- 8.200 millones de dólares: fue el valor de la megafusión entre Bunge y Viterra, concretada en julio de 2025 y que dio origen a uno de los mayores actores globales del comercio de materias primas agrícolas.
- 80 %: es la participación adquirida por Saudi Agricultural and Livestock Investment Company en la comercializadora agrícola Olam Agri a comienzos de 2025. El informe también recuerda que una empresa estatal de los Emiratos Árabes Unidos compró el 45 % de Louis Dreyfus Company en 2020.
El informe también destaca el creciente uso de datos y sistemas de análisis basados en inteligencia artificial por parte de estas compañías. Según el documento, los grandes traders poseen plataformas que monitorean cultivos y cadenas de suministro en tiempo real, lo que les permite anticipar movimientos del mercado y obtener ventajas estratégicas que ni siquiera están disponibles para gobiernos o instituciones multilaterales.
Recomendaciones a los gobiernos
Ante este escenario, el Grupo ETC insta a los gobiernos a fortalecer la regulación del comercio global de alimentos. Entre otras medidas, propone combatir la especulación y el lucro excesivo en los mercados de materias primas, cerrar vacíos regulatorios que permiten que los grandes comerciantes operen como “instituciones financieras en la sombra” y exigir mayor transparencia sobre las reservas de granos y los movimientos de productos alimentarios en el comercio internacional.
El informe completo puede ser descargado en la web del Grupo ETC.

