En el marco de un 24 de marzo diferente, signado por la cuarentena obligatoria impuesta por la amenaza de contagio del virus Covid-19, el cronista llega a Plaza de Mayo. La nostalgia se mezcla y las reflexiones llegan solas, entre la importancia del cuidado y de seguir sosteniendo la memoria.
Autor: Marcha
La pandemia contribuye a la expansión de conductas sociales que avalan el estado de excepción y ponen en riesgo la condición humana.
Entrevista al periodista José Aramayo, la persecución y el cerco mediático para legitimar el Golpe de Estado en Bolivia
Con la pasión del 24 de marzo, gritamos: Libertad a los presos y presas políticas del continente. Libertad a Facundo Molares.
El deporte como arena de lucha. El primer canto de masas contra una dictadura en retirada. La grandeza de un equipo de jóvenes que llevó a su país y a su pueblo a una medalla de bronce. Una historia poco conocida.
Como parte de las campañas virtuales, poéticas y caseras este 24 de marzo recordamos algunas acciones del colectivo de activismo artístico el Grupo de Arte Callejero en el espacio público, a modo de inspiración para no olvidar que cuando esto pase, la calle seguirá siendo nuestra.
Montoneros en las canchas
A María Ester Alonso Morales y Alejandra Szir las une un pasado trágico y las ausencias de sus padres que perdieron la vida en los 70 apostando todo a la promesa, aún vigente, de que la revolución es un sueño posible. Pero también las une la poesía. Y de esa conjunción nació el libro Hermanatria.
Ante la imposibilidad de colmar las calles al grito del Nunca Más, ¿cómo hacer memoria en tiempos de pandemia?
Un 24 de marzo distinto
