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	<title>Reinaldo Iturriza López &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Reinaldo Iturriza López &#8211; Marcha</title>
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		<title>1° de Mayo en Venezuela: cómo marcha un pueblo después de un intento de golpe de Estado</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 May 2019 12:42:42 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Un repaso de la marcha por 1° de Mayo, el Día del Trabajador y la Trabajadora, en Venezuela al día siguiente del intento de golpe de Estado contra la democracia bolivariana]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Un repaso de la marcha por 1° de Mayo, el Día del Trabajador y la Trabajadora, en Venezuela al día siguiente del intento de golpe de Estado contra la democracia bolivariana.</em></p>
<p><strong>Por Reinaldo Iturriza (*)</strong></p>
<p>Nunca sabremos lo numerosa que hubiera sido la movilización del pueblo chavista este 1° de Mayo si en la víspera no se producía el intento de golpe de Estado alentado sin disimulo por Estados Unidos, y que involucró a un puñado de efectivos militares y a militantes de Voluntad Popular, entre ellos el diputado Guaidó y el ahora prófugo de la justicia Leopoldo López.</p>
<p><img class="alignnone size-medium wp-image-44052" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/783d223b-c8a3-483a-8e54-da1578a1b18c-547x410.jpg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/783d223b-c8a3-483a-8e54-da1578a1b18c-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/783d223b-c8a3-483a-8e54-da1578a1b18c-640x480.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/783d223b-c8a3-483a-8e54-da1578a1b18c.jpg 800w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p>Pero todo parece indicar que este nuevo atentado contra la democracia venezolana espoleó a muchísima gente que, en circunstancias menos apremiantes, tal vez hubiera aprovechado el asueto para compartir en familia o dedicarse a asuntos más bien domésticos.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-44053" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/dscn3048-547x410.jpg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/dscn3048-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/dscn3048-640x480.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/dscn3048.jpg 840w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p>Familias enteras, decenas de miles de personas recorrimos el largo trayecto desde Longaray, en El Valle, hasta el Palacio de Miraflores, vía autopista hasta Plaza Venezuela, atravesando luego la Avenida Bolívar vía Plaza O’Leary, en un tiempo estimado de cuatro horas.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-44054" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/41261309-bc42-4eb2-85de-1ca8c7a0563b.jpg" alt="" width="320" height="213" /></p>
<p>En el ambiente, lo dicho: la sensación de que lo más antidemocrático de la derecha venezolana venía de encajar una importante derrota. Además, la certeza de que la movilización popular es fundamental para conjurar las peores agresiones, el profundo malestar por el deterioro de las condiciones materiales del pueblo venezolano, y el anhelo de más y mejor democracia participativa y protagónica.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-44055" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/dscn3050-547x410.jpg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/dscn3050-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/dscn3050-640x480.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/05/dscn3050.jpg 840w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p>En el <a href="https://elotrosaberypoder.wordpress.com">Otro Saber y Poder</a></p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/1-de-mayo-en-venezuela-como-marcha-un-pueblo-despues-de-un-intento-de-golpe-de-estado/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Venezuela: El desvarío político de un imperio declinante</title>
		<link>https://marcha.org.ar/venezuela-el-desvario-politico-de-un-imperio-declinante/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 27 Apr 2019 03:02:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Guaido]]></category>
		<category><![CDATA[Reinaldo Iturriza López]]></category>
		<category><![CDATA[Revolución Bolivariana]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[A tres meses de la autoproclamación del diputado Juan Guaidó en Venezuela nada parece haber cambiado, ¿cómo continúa el tablero en el cotidiano bolivariano?]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>A tres meses de la autoproclamación del diputado Juan Guaidó en Venezuela nada parece haber cambiado, ¿cómo continúa el tablero en el cotidiano bolivariano?.</p>
<p><strong>Por Reinaldo Iturriza desde Venezuela (*)</strong><br />
I.-</p>
<p>Tres meses después de su autoproclamación, queda muy claro que el diputado Guaidó fue concebido por Estados Unidos como una modesta pieza, apenas con la destreza suficiente para emplearse en un movimiento táctico puntual, luego de lo cual, en el muy corto plazo, y tras un fugaz intercambio de movimientos, se produciría el desenlace de la partida.</p>
<p>Nada de esto ha ocurrido. No sólo el pretendido rey terminó revelándose como un peón, sino que deambula por el tablero sin saber muy bien qué hacer. Para Estados Unidos es, sin duda alguna, una pieza sacrificable, pero el Gobierno venezolano ha demostrado de manera reiterada que no tiene ninguna intención de caer en la trampa.</p>
<p>Se dirá que abuso de las metáforas ajedrecísticas. Pero son los voceros del imperialismo estadounidense quienes han repetido una y otra vez aquello de que, en lo que a Venezuela concierne, todas las opciones están sobre la mesa. Más que metáfora, la tristemente célebre frase no deja de ser un eufemismo, una forma de afirmar, sin mayor disimulo, que son capaces de perpetrar los peores crímenes para lograr su cometido; una vulgar amenaza que dice mucho del envilecimiento de quienes la profieren, y ennoblece aún más al pueblo amenazado.</p>
<p>El soberano imperial estadounidense es como un ajedrecista ensoberbecido que cree poder hacer jaque mate con un simple peón. Guaidó vendría a ser como el Autómata en “El ajedrecista” de Edgar Allan Poe, guiado por Schlumberger, el experto jugador que operaba en la sombra, con la notable diferencia de que, en el caso estadounidense, la experticia no le exime de perder casi todas las partidas. Se entiende: en lugar de Schlumberger, es gente como Trump, Pence, Pompeo, Bolton, Abrams o Rubio la que mueve las piezas.</p>
<p>Entre otros, el caso venezolano demuestra que la superioridad económica y militar de una nación no es suficiente para derrotar a otra. Hace falta también capacidad política. Dicho de otra manera, es imprescindible un mínimo de respeto por el juego político, exactamente lo contrario de lo que demuestra Estados Unidos cada vez que apela a aquello de la mesa y las opciones, que es lo mismo que alardear con que puede patear el tablero cuando le venga en gana.</p>
<p>II.-</p>
<p>La proverbial falta de capacidad política exhibida por Estados Unidos recientemente no lo hace menos peligroso: digamos que le impide construir obras duraderas y al mismo tiempo le hace propenso a causar daños irreparables.</p>
<p>¿Qué realidad política se puede construir favoreciendo o echando mano de liderazgos como los de Duque en Colombia, Bolsonaro en Brasil, Macri en Argentina, Piñera en Chile, Moreno en Ecuador, como quiera que se llame el actual presidente peruano, entre otros no menos impresentables? ¿Cuál será el legado político de quizá la peor generación de presidentes desde los tiempos del Plan Cóndor?</p>
<p>El solo hecho de que la autoproclamación del diputado Guaidó resultara siquiera concebible, y que además fuera rabiosamente aplaudida por los presidentes antes mencionados, no vino sino a confirmar el penoso estado de la clase política latinoamericana. La oleada de autoproclamaciones que le sucedieron, comenzando por la de Alejandro Muñoz en Colombia, y luego José de Abreu en Brasil, Luis Monta en Ecuador y Renato Valdivia en Perú, envió un mensaje fuerte y claro: más que política, en estos tiempos lo que prevalece es su parodia.</p>
<p>Sí, en general es un pésimo momento para las fuerzas revolucionarias en el continente. En el caso venezolano, es más que evidente la dificultad de la revolución bolivariana para seguir avanzando en la construcción de hegemonía popular y democrática, y la situación incluso se asemeja a lo que Gramsci en algún momento definió como revolución pasiva.</p>
<p>Ahora bien, circunstancias no solo tan difíciles, sino francamente adversas, no pueden hacernos perder de vista que el imperialismo estadounidense atraviesa por una severa crisis de hegemonía, principalmente porque China va en vías de convertirse en el nuevo centro de gravedad de la economía global.</p>
<p>Hay algo en el encono contra Venezuela, en la virulencia de las sanciones económicas, en el apoyo a la violencia terrorista, en las amenazas contra el Presidente Maduro, en la criminalización del pueblo organizado, en el desparpajo con el que debaten sobre una posible intervención militar, en la manera como planifican cómo apropiarse de los bienes de la República, en el hecho de que decidieran apostar por elementos de un partido más bien minúsculo y situado a la extrema derecha como Voluntad Popular para intentar derrocar al gobierno bolivariano, que habla del desvarío político de un imperio declinante que no es capaz de ordenar su “patio trasero”, expresión largo tiempo en desuso por peyorativa y que hoy vuelve a emplear sin vergüenza alguna.</p>
<p>Pueden percibirse, además, algunos signos de impotencia, porque el asedio imperial suscita la caotización de la sociedad, ciertamente, pero también la resistencia. No todo es caos y destrucción. También hay forja popular.</p>
<p>Frente al encono, hay algo que puede llamarse voluntad de vida, o al menos esas fueron las palabras que me vinieron a la mente durante aquellos días de marzo en que permanecimos a oscuras, luego de los ataques al Sistema Eléctrico Nacional. Pero vuelve a tener razón Nietzsche en su crítica a Schopenhauer: no existe tal cosa como voluntad de vida, sino voluntad de poder.</p>
<p>Entre la voluntad de adaptarse para sobrevivir y la voluntad de transformar para vivir con dignidad, quienes elegimos la segunda seguimos inclinando la balanza en favor nuestro.</p>
<p>Venezuela: qué lugar improbable para discusiones de esa naturaleza. Pero así es la gente que vive por estos parajes. Quienes decidieron declararnos sus enemigos van a tener que aprender a lidiar con eso.</p>
<p><em>(*) Publicada originalmente en <a href="https://elotrosaberypoder.wordpress.com/2019/04/24/el-desvario-politico-de-un-imperio-declinante/">El otro saber y poder.</a></em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/venezuela-el-desvario-politico-de-un-imperio-declinante/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Venezuela: el sacudón por venir</title>
		<link>https://marcha.org.ar/venezuela-el-sacudon-por-venir/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 May 2018 10:50:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones 2018]]></category>
		<category><![CDATA[Opinion]]></category>
		<category><![CDATA[Reinaldo Iturriza López]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[Llegaron las elecciones a Venezuela y las calles anuncian una nueva victoria chavista. Reinaldo Iturriza expone por qué ganará Maduro.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class=" et_pb_row et_pb_row_0">
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<div class="et_pb_text et_pb_module et_pb_bg_layout_light et_pb_text_align_justified et_pb_text_0">
<div class="et_pb_text_inner">
<p><strong>Por <a href="https://twitter.com/reinaldoi?lang=es">Reinaldo Iturriza &#8211; @ReinaldoI* </a>/ Fotos por Gerardo Szalkowicz desde Venezuela</strong></p>
<p>Hemos perdido demasiado tiempo valioso discutiendo si había que apoyar o no a Maduro.</p>
<p>En el campo del antichavismo no hay el menor asomo de solución a los problemas fundamentales de la sociedad venezolana. Ningún análisis que apunte en la dirección correcta. Ideas hay, por supuesto, y diagnósticos que pueden llegar a ser útiles. Pero para estar bien encaminado, el análisis debe como mínimo aportar alguna pista sobre las fuerzas que harían posible zanjar la cuestión. Cosa distinta es, en el mejor de los casos, pura declaración de buenas intenciones, y ya sabemos que de éstas está empedrado el camino del infierno.</p>
<p>Y es justo allí, en la ausencia de alguna pista, donde fallan los análisis y proyecciones de escenarios de todo tipo, y comienzan a ganar terreno “perspectivas” como las de Michael Penfold, que escribe cosas así: <em>“Cualquier ejercicio de proyección de los escenarios políticos que se despliegue para el caso venezolano va a encontrarse con una dificultad predictiva. La razón es que bajo ningún escenario las variables relevantes están bajo el control ni del gobierno ni de la oposición” (1)</em><em>.</em></p>
<p><img class="spotlight" src="https://scontent.faep3-1.fna.fbcdn.net/v/t1.0-9/32740911_10215507736187572_3914969828263198720_n.jpg?_nc_cat=0&amp;oh=de9b36c44726ebaba24ca4d6f23938e3&amp;oe=5B7992CE" alt="La imagen puede contener: 6 personas, multitud y exterior" /></p>
<p>¿En serio? ¿Hemos llegado al punto en que debemos conformarnos con estos análisis?</p>
</div>
</div>
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<div class="et_pb_testimonial_description">
<div class="et_pb_testimonial_description_inner">
<p>Ahora bien, lo realmente preocupante es cierta tendencia a desconocer que el chavismo, en tanto subjetivación de las clases populares, tiene más que la oportunidad, la obligación histórica de seguir descubriendo las fórmulas que le permitan resolver el conflicto a su favor, de manera democrática. Y esto pasa por reconocer la propia fuerza, por entender su naturaleza, y por terminar de asumir que, si bien el chavismo no es el gobierno, simplemente no es una opción que el gobierno esté en manos del antichavismo, porque tal circunstancia supondría una ventaja inestimable, que no irreversible, para las élites.</p>
</div>
</div>
</div>
<div class="et_pb_text et_pb_module et_pb_bg_layout_light et_pb_text_align_justified et_pb_text_1">
<div class="et_pb_text_inner">
<p>Por tales razones resultan tan incomprensibles como estériles las interminables discusiones en torno al respaldo o no a Nicolás Maduro: porque la responsabilidad y la obligación es del chavismo todo en tanto sujeto y no solo del Presidente; porque ni Maduro ni cualquier otro en su lugar, solo o acompañado de su equipo de gobierno, tendrá la capacidad de resolver nada, pero además no le corresponde hacerlo; porque si fuera el caso que su equipo de gobierno, o parte de él, ha decidido darle la espalda a las mayorías populares, tiene el chavismo la obligación de hacerle frente hasta poner la balanza a su favor; porque no existe el escenario de un gobierno antichavista, ni siquiera una parte de él, de brazos abiertos a las clases populares.</p>
</div>
</div>
<div class="et_pb_text et_pb_module et_pb_bg_layout_light et_pb_text_align_justified et_pb_text_2">
<div class="et_pb_text_inner">
<p>El chavismo no es el gobierno, es un sujeto político que excede al gobierno, de la misma forma que la vida nos excede en tanto seres vivientes, y nos excede la historia en tanto que generación. Que el antichavismo omita este detalle en sus análisis es perfectamente comprensible: para que desaparezca la política, su pertinencia histórica, tiene que desaparecer el sujeto. Pero que en el propio chavismo se incurra en la misma práctica, es muy desconcertante.</p>
</div>
</div>
</div>
</div>
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<div class="et_pb_text_inner">
<p>Están en deuda, particularmente, la inmensa mayoría de quienes se reclaman marxistas, o como prefieran llamarse: cinco años después de la victoria de Nicolás Maduro, no han sido capaces de realizar un asomo de análisis de la situación de la lucha de clases al interior del gobierno. Que en el lustro más difícil de la revolución bolivariana prevalezcan las referencias al gobierno como una cosa abstracta, como pura exterioridad, dice mucho de hasta dónde puede llegar el extravío.</p>
<p>Importantes cambios han tenido lugar en el seno del chavismo, profundas mutaciones, desgarraduras, y el gobierno es hoy, como nunca antes quizá, un campo de fuerzas, un territorio en disputa; pero lejos de ponerse a la altura de las circunstancias, dando cuenta de estos cambios, registrando hitos, identificando líneas de fuerza, posibles alianzas, definiendo los frentes de batalla prioritarios, nuestros analistas están heridos de nostalgia, añorando los viejos buenos tiempos en que el chavismo era lo que ya no puede ser, lamentándose por el socialismo que no es, indignándose con un madurismo inexistente, dedicados a la contemplación mientras intentan convencernos de que están realizando la crítica despiadada de todo lo existente.</p>
<p><img class="spotlight" src="https://scontent.faep3-1.fna.fbcdn.net/v/t1.0-9/32710802_10215507737667609_5117808486461210624_n.jpg?_nc_cat=0&amp;oh=865c9e0aee57e3597312481532fec9fb&amp;oe=5B7BF454" alt="La imagen puede contener: 9 personas, personas sonriendo, multitud, sombrero y exterior" /></p>
</div>
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<p>Si bien el peso de la realidad nos oprime, también es cierto que solo la realidad nos libera, siempre y cuando aceptemos su invitación a transformarla. Los agentes de la transformación están allí, por ejemplo: el pueblo trabajador de las empresas nacionalizadas, recuperadas y ocupadas, así como de las empresas en sectores estratégicos de la economía; el pueblo campesino, sobre todo el que se encuentra produciendo, o intentando hacerlo, en predios recuperados por el gobierno; y el pueblo comunero, protagonista del experimento político más avanzado de la revolución bolivariana.</p>
</div>
</div>
</div>
<div class="et_pb_text et_pb_module et_pb_bg_layout_light et_pb_text_align_justified et_pb_text_4">
<div class="et_pb_text_inner">
<p>La lista puede ser mucho más larga, por supuesto, pero ¿qué tienen en común los mencionados? Pues, que actualmente resisten la arremetida de las líneas de fuerza más conservadoras y corrompidas del chavismo, las cuales apuestan de manera deliberada al fracaso de estas iniciativas, recurriendo a la fuerza si lo consideran necesario, mientras establecen alianzas con sectores de la burguesía, sin importarles cómo esto incide en la vulnerabilidad de una economía ya asediada.</p>
<p>Con frecuencia, estas mismas líneas de fuerza están de alguna forma vinculadas con algunas de las mafias económicas que denunciaba el mismo presidente Maduro el 1 de mayo (3), y que identificaba con más precisión el portal informativo La Tabla (4): de marcadores de dólar paralelo; del contrabando de extracción en general, y de combustible y derivados del petróleo en particular; de tráfico de efectivo; de importación de alimentos a tasa paralela con supuestas “divisas propias”; de asignación de divisas (Sistema de Divisas de Tipo de Cambio Complementario Flotante de Mercado, Dicom).</p>
<p>¿Están vinculados los agentes de la transformación revolucionaria? ¿Su alianza es tan duradera como la que han ido tejiendo las fuerzas restauradoras? ¿Cuál es su relación con las líneas de fuerza revolucionarias dentro y fuera del gobierno, y con el pueblo en general? Que toda la inteligencia, toda la energía, toda la vitalidad militante que hace falta para respondernos estas preguntas, sirvan de pretexto para sacudirnos la abulia, que no estamos para esa pendejada.</p>
<p><img class="spotlight" src="https://scontent.faep3-1.fna.fbcdn.net/v/t1.0-9/32381225_10215507737147596_7943154217059876864_n.jpg?_nc_cat=0&amp;oh=915bbdc8bd098872aa890ae2eb93eb20&amp;oe=5B7E5E25" alt="La imagen puede contener: 1 persona, multitud y exterior" /></p>
</div>
</div>
<div class="et_pb_text et_pb_module et_pb_bg_layout_light et_pb_text_align_justified et_pb_text_5">
<div class="et_pb_text_inner">_________ <em>(1) Michael Penfold. Las incertidumbres de la realidad política venezolana. Prodavinci, 15 de abril de 2018.</em><em> <a href="https://prodavinci.com/las-incertidumbres-de-la-realidad-politica-venezolana/">https://prodavinci.com/las-incertidumbres-de-la-realidad-politica-venezolana/</a> </em></div>
<div class="et_pb_text_inner"><em>(2) Reinaldo Iturriza López. Contra la pereza política. 9 de abril de 2018. <a href="https://elotrosaberypoder.wordpress.com/2018/05/03/contra-la-pereza-politica/">https://elotrosaberypoder.wordpress.com/2018/05/03/contra-la-pereza-politica/</a> </em></div>
<div class="et_pb_text_inner"><em>(3) Maduro: ¡Tenemos que ganar el 20-M para hacer que respeten el control de precios! Alba Ciudad, 1 de mayo de 2018. <a href="http://albaciudad.org/2018/05/maduro-tenemos-que-ganar-el-20-m-para-hacer-que-respeten-el-control-de-precios/">http://albaciudad.org/2018/05/maduro-tenemos-que-ganar-el-20-m-para-hacer-que-respeten-el-control-de-precios/</a> </em></div>
<div class="et_pb_text_inner"><em>(4) La Tabla. [@latablablog]. (2 de mayo de 2918, 11:17). TOP 5 de las mafias económicas: 1) Mafia de marcadores del dólar paralelo 2) Mafia del contrabando de combustible y derivados de petróleo 3) Mafia del tráfico de efectivo 4) Mafia de la importación de alimentos a tasa paralela con supuestas &#8220;divisas propias&#8221; 5) Mafia del Dicom . Recuperado de <a href="https://twitter.com/latablablog/status/991698315162025988">https://twitter.com/latablablog/status/991698315162025988</a></em></div>
<div class="et_pb_text_inner"></div>
<div class="et_pb_text_inner">&#8212;</div>
<div class="et_pb_text_inner"></div>
<div class="et_pb_text_inner">*Publicado originalmente en <a href="http://desafioconstituyente.com.ve/el-sacudon-por-venir-elecciones-presidenciales/">Desafío Constituyente</a>.</div>
</div>
</div>
</div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/venezuela-el-sacudon-por-venir/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Cómo es vivir en Venezuela, por Reinaldo Iturriza</title>
		<link>https://marcha.org.ar/como-es-vivir-en-venezuela-por-reinaldo-iturriza/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 May 2018 19:43:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[#ElMundoConMaduro]]></category>
		<category><![CDATA[Reinaldo Iturriza López]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA["No, no estamos ni nos sentimos derrotados. Vencimos. Ese fue nuestro gran problema. Ahora estamos pagando las consecuencias".]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Reinaldo Iturriza López* &#8211; <a href="https://twitter.com/ReinaldoI">@ReinaldoI</a></strong></p>
<p>Me preguntan cómo es vivir en Venezuela hoy día, y digo que se vive con tal intensidad que ya quisieran que quedáramos reducidos a un universo de supervivientes. Se vive, y ya sabemos que eso en este mundo es un pecado. Se vive como si no tuviéramos otra opción sino jugárnosla de vida o muerte. Se vive como puede vivirse en el centro del huracán, aunque no deja de dar un poco de vergüenza, porque uno bien sabe que muchos otros pueblos, igualmente hermosos, resueltos, lo pasan mucho peor, y al lado de sus tragedias nuestras circunstancias son, cómo decirlo, menos apremiantes.</p>
<p>Y los que hablan de las nuestras, de nuestras tragedias, como cosa novísima, y se indignan como solo pueden indignarse quienes ejercen la indignación como profesión de mala fe, y hablan y hablan sobre el pueblo sufriente comiendo comida de la basura o muriendo por falta de medicinas, a esos solo les importan sus privilegios, así haya que bombardear mil pueblos para satisfacerlos, así haya que desatar mil huracanes, y tú y yo y nosotros en el centro del huracán, y al mismo tiempo en el cadalso, como marchan al cadalso los culpables de vida, nada más que para poder ver más de cerca, a la cara, a los verdugos y manifestarles que, al menos por ahora, ha llegado a su fin el tiempo de las ejecuciones.</p>
<p>Así vivimos, viendo cómo los verdugos nos acusan de ser un mal ejemplo, que mejor no hacer tal o cual cosa y hacer tal o cual otra, todo con tal de no ser como Venezuela, no terminar como Venezuela. Razón no les falta: nadie tendría por qué perder el tiempo intentando ser lo que no es. El problema es cuando un tercero te convence de que es mejor evitar, a toda costa, ser uno mismo, y hace que sientas miedo hasta de tu propia sombra.</p>
<p>Y uno se pregunta, desde esta Venezuela de pie, cómo será vivir en un país arrodillado, cómo será habitar el alma infinitesimal de los seres que solo ven por su propia comodidad, que solo pueden sentirse seguros caminando por sus calles pulcras de tanto barrer la inmundicia debajo del pavimento, que solo se sienten plenos, satisfechos, si pueden elegir entre cincuenta marcas de detergente; que solo pueden sentirse libres en la ciudad que les ha sido reservada, para que allí puedan ser intrépidos, audaces, rápidos, furiosos, y donde los miserables y andrajosos no deambulan, porque están más allá de los muros visibles o invisibles.</p>
<p>Recibimos muchas burlas, claro que sí, y nos acusan de locos, idiotas e insensatos, y nos sacan en cara nuestras miserias, y actúan como si no hubiera mayor miseria que ser venezolano y chavista y vivir y querer vivir en Venezuela. No será la primera ni la última, la tradición es antiquísima: el mismísimo Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdez, primer cronista de Indias, se encargó de hacer lo propio con nuestros antepasados. Pero tal parece que la mala conciencia, algún recóndito escrúpulo, llegaron a agobiarlo: no pudo evitar comparar a nuestros caribes, fuertes, bravos, osados, con el mismísimo Hércules.</p>
<p>Tenemos que lidiar con el resoplido de las bestias que, a cada tanto, nos prometen más privaciones, porque sí y porque no: porque pueden, porque es su voluntad y disponen de los medios para imponerla; porque no pueden entender de dónde sacamos nuestra fuerza, nuestra bravura, nuestra osadía. A veces me da por pensar que nos admiran en secreto, y siento pena, porque eso debe resultarles infinitamente insoportable.</p>
<p>No, no estamos ni nos sentimos derrotados. Vencimos. Ese fue nuestro gran problema. Ahora estamos pagando las consecuencias.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>*Publicado originalmente en <a href="http://espanol.almayadeen.net/articles/main/249637/c%c3%b3mo-es-vivir-en-venezuela">Al Mayadeen.</a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/como-es-vivir-en-venezuela-por-reinaldo-iturriza/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Venezuela: comprender abril</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Apr 2018 14:25:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[13 de abril]]></category>
		<category><![CDATA[Chávez]]></category>
		<category><![CDATA[chavismo]]></category>
		<category><![CDATA[chavismo popular]]></category>
		<category><![CDATA[efemérides]]></category>
		<category><![CDATA[golpe de estado]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[miraflores]]></category>
		<category><![CDATA[Reinaldo Iturriza López]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[A 16 años del intento de golpe de estado al gobierno constitucional de Hugo Chávez en Venezuela una historia en primera persona.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="cvf7s-0-0">
<div class="_1mf _1mj" style="text-align: right;" data-offset-key="cvf7s-0-0"><span data-offset-key="cvf7s-0-0">“¿Por qué los gauchos no se equivocaban en el hecho profundo entonces, como los obreros después? </span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="93qvd-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="93qvd-0-0"><span data-offset-key="93qvd-0-0">¿Y por qué se equivocaron los cultos? Y la respuesta es clara. No es por la cultura en sí. </span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="enusb-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="enusb-0-0"><span data-offset-key="enusb-0-0">Es por la naturaleza colonial de esa cultura, por su falta de entronque con la realidad del país, </span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="4dbjk-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="4dbjk-0-0"><span data-offset-key="4dbjk-0-0">que hace del intelectual latinoamericano un desarraigado de los hombres y el suelo, </span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="a2efc-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="a2efc-0-0"><span data-offset-key="a2efc-0-0">prendido por seudópodos librescos a un mundo extraño a la realidad social a la que pertenece. </span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="40cvh-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="40cvh-0-0"><span data-offset-key="40cvh-0-0">El día que nuestro intelectual se olvide que lo es </span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="2ttka-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="2ttka-0-0"><span data-offset-key="2ttka-0-0">y se acuerde de que es un hombre y piense de sí mismo como un paisano cualquiera </span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="cjion-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="cjion-0-0"><span data-offset-key="cjion-0-0">y ponga al servicio de ese paisano ignorado que lleva adentro el instrumental de la cultura adquirida,</span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="3h1i9-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="3h1i9-0-0"><span data-offset-key="3h1i9-0-0"> recién va a comprender las cosas cuando ocurren y no quince años después”.</span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="ff7j7-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="ff7j7-0-0"><span data-offset-key="ff7j7-0-0"> </span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="f0l00-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="f0l00-0-0"><span data-offset-key="f0l00-0-0">Arturo Jauretche. Filo, contrafilo y punta.</span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="2bm64-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="2bm64-0-0"><span data-offset-key="2bm64-0-0"> </span></div>
</div>
<div class="" style="text-align: right;" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="6n82o-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="6n82o-0-0"><span data-offset-key="6n82o-0-0">“… me acerqué a mi fiel compañero; porque, ¿cómo habría proseguido mi viaje sin él? </span></div>
</div>
<div class="" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="1282d-0-0">
<div class="_1mf _1mj" style="text-align: right;" data-offset-key="1282d-0-0"><span data-offset-key="1282d-0-0">¿Quién me hubiera sostenido al subir por la montaña?”.</span></div>
<div class="_1mf _1mj" style="text-align: right;" data-offset-key="1282d-0-0">Dante Alighieri. La Divina Comedia.</div>
</div>
<div class="" data-block="true" data-editor="eoms3" data-offset-key="7dp0s-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="7dp0s-0-0"></div>
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="7dp0s-0-0">
<p><strong>Por <a class="author-link url fn" title="View all posts by Reinaldo Iturriza" href="http://desafioconstituyente.com.ve/author/reinaldo-iturriza/" rel="author">Reinaldo Iturriza</a>.</strong><em>A 16 años del intento de golpe de estado al gobierno constitucional de Hugo Chávez en Venezuela una historia en primera persona.</em></p>
<p>Aquellos días de abril tuvieron algo de iniciático: fue entonces cuando decidí olvidarme definitivamente de lo que era y recordé que era un hombre, un paisano cualquiera. Y me sentí más hombre y más vivo que nunca, arraigado al asfalto del país real. Hombre entre los hombres y las mujeres que recién acaban de recuperar su humanidad, me descubrí a mí mismo siendo parte de un todo que es mucho más que la suma de las partes. El chavismo es un todo innumerable.</p>
<p>El jueves 11, cuando ya teníamos noticias de que la marcha antichavista se dirigía hacia el centro de Caracas, tuvo algo de ritual: casi todo el que participó en la defensa de Miraflores pintó su rostro de rojo. Quién tuvo la iniciativa y cuál fue su motivación, es muy difícil saberlo. Lo cierto es que muy pronto aquel gesto se convirtió, mucho más que una preparación para el combate, en una manera de sentirnos acompañados, seguros, fortalecidos, como si quisiéramos conjurar el vendaval de sangre y muerte que se avecinaba, aunque no lo supiéramos o no quisiéramos creerlo.</p>
<p>Escuchamos el silbar de balas y vimos pasar heridos y muertos. Atravesamos Puente Llaguno, en la Urdaneta, en sentido oeste-este, segundos antes de que iniciara el cruce de fuego cerrado. Confundidos, impotentes, sin tener idea de la magnitud de la tragedia, estuvimos varias veces a punto de bajar a la Lecuna, para vernos de frente con la Metropolitana, para intentar desquitarnos.</p>
<p>Allí estuvimos, hasta finales de la tarde, cuando ya empezaba a oscurecer. Nos habían dicho que blindados del Ejército se dirigían a resguardar Miraflores. Nosotros mismos corrimos la voz. Ya en casa, todavía temprano en la noche, recibí una llamada telefónica: “-¿Qué pasó? -Pasó lo peor…”. El gobierno estaba caído.</p>
<p>El viernes 12, muy temprano por la mañana, me llegó un mensaje de texto que informaba sobre algunos de los barrios de Caracas donde, ya desde la noche anterior y durante parte de la madrugada, se había manifestado el pueblo contra el golpe de Estado. Al llegar a la oficina reinaba la pesadumbre, la tristeza. En momentos como ese es que dice Virgilio a Dante: “¿Por qué esta desconfianza aún? ¿No me crees contigo? ¿Te figuras que ya no te guío?”.</p>
<p>Alrededor de mediodía decidimos regresar a nuestras casas. Junto a mi esposa vi por televisión la autoproclamación del dictador. Recibí la llamada de un familiar antichavista, que deseaba transmitirme su solidaridad, su consuelo. Tras agradecerle, le respondí: “Esto no se va a quedar así”.</p>
<p>El sábado 13 no había despuntado el sol y ya toda Venezuela era un hervidero. Las protestas en los barrios habían arreciado durante la noche. Poco antes del mediodía ya estábamos instalados en el kilómetro cero de la Panamericana, a pocos metros de la alcabala 3 de Fuerte Tiuna. La Metropolitana se había pasado más temprano, dejando su estela de gases lacrimógenos. Volvió a asomarse, estando ya nosotros allí, pero fugazmente. Nos reagrupamos casi de inmediato. Cada vez llegaba más y más gente. No dejaba de llegar.</p>
<p>En algún momento de la tarde nos fundimos en uno solo con los militares rebeldes, o tendría que decir leales; pero es que ser leal, aquella jornada, era igual a ser rebelde. Un pueblo civil y militar se fundió en un solo abrazo que era rebelde y leal al mismo tiempo. Rebelde contra todo, leal a nosotros mismos.</p>
<p>No sé a qué hora llegamos a Miraflores, pero era tarde en la noche, todavía del sábado. Antes hicimos una parada en Plaza Venezuela, y llamé a mi esposa desde un teléfono público. “Lo hicimos”, le dije, casi sin voz, pero era la voz de muchos, también la de ella.</p>
<p>Esa noche en la Urdaneta, muy cerca de Miraflores, vi por primera vez, de manera nítida, lo que volví a ver muchas veces: la extraordinaria diversidad del pueblo chavista. Trashumantes, pero también gente muy pudiente. Mucha gente que uno no imaginaría presente en una circunstancia como esa. Gente común y corriente, idéntica a la que uno se cruza en la calle todo el tiempo. Entonces, más que inevitables, las preguntas se hacen irreversibles: así es la gente que participa en una rebelión popular, ahora lo sabes. Así se derrumban las verdades preestablecidas.</p>
<p>Cuando la madrugada del domingo 14 vio llegar los helicópteros que traían de vuelta a Chávez, esa masa aparentemente informe, aparentemente fuera de lugar, aparentemente sin atributos que es el chavismo, finalmente pudo apreciar la grandeza de su obra. Tan inmensa, que es justicia reconocer sus limitaciones: simplemente no sé cómo describir el que es uno de los momentos más felices de mi vida, y sé que el de millones.</p>
<p>Corrí a mi casa, no recuerdo cómo, a través de qué medios, a escucharlo a Chávez. No quería perderme sus palabras. Por fortuna, llegué a tiempo. Entonces vivíamos casi clandestinos, en una zona muy antichavista. Sin embargo, apenas apareció el hombre en televisión se multiplicaron las expresiones de algarabía, incluyendo las detonaciones alborozadas de mi vecino. Ese día aprendí que solemos ser más de los que creemos.</p>
<p>Aquellos días en que me hice hombre, políticamente hablando, hombre común y corriente, entendí que el pueblo chavista es como el Virgilio de La Divina Comedia, que fue “sacado de la enorme garganta del infierno a fin de enseñarle el camino”.</p>
<p><span data-offset-key="f5est-0-0">Ahora, cuando las mismas fuerzas que fraguaron el zarpazo de 2002 pretenden que regresemos al infierno, es cuando más cerca quiero estar de mi fiel compañero. ¿Cómo proseguir mi viaje si no es junto al pueblo del que formo parte? ¿Cómo subir cuál montaña? </span>Como entonces, hoy puedo comprender las cosas cuando ocurren y no quince años después. Hoy comprendo que con aquel pueblo de abril, hasta el fin del mundo.</p>
<p>Publicada originalmente en <a href="http://desafioconstituyente.com.ve">Desafío Constituyente</a></p>
</div>
</div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/venezuela-comprender-abril/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Venezuela: ¿Y el poder popular?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 18 Oct 2017 03:03:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Comuna]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2017]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Reinaldo Iturriza López]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[La tendencia parece clara: conforme han ido aumentando los padecimientos de la población debido a la grave situación económica, ha venido perdiendo terreno la idea-fuerza de lo comunal, del poder popular.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Reinaldo Iturriza*</strong></p>
<p><em>La tendencia parece clara: conforme han ido aumentando los padecimientos de la población debido a la grave situación económica, ha venido perdiendo terreno la idea-fuerza de lo comunal, del poder popular.</em></p>
<p>Salvo excepciones más bien puntuales (es uno de los motores de la Agenda Económica Bolivariana), lo comunal prácticamente desapareció del discurso oficial. Previo a la elección de la Asamblea Nacional Constituyente, y como si regresaran de entre los muertos, consejos comunales y Comunas volvieron a estar en boca de algunas de las principales figuras del liderazgo chavista. No obstante, una vez instalada la Constituyente, las menciones han disminuido drásticamente. De hecho, rara vez apareció como tópico durante la campaña para las elecciones de gobernadores.</p>
<p>En general, lo comunal es percibido por la clase política chavista como una abstracción, y en el mejor de los casos como un hermoso ideal en el que podremos distraernos cuando retornen los buenos tiempos, mientras que ahora corresponde atender cuestiones más apremiantes. En el peor de los casos, es visto como un obstáculo, una amenaza, una pérdida de tiempo, un desperdicio de recursos.</p>
<p>Retomar la iniciativa en el campo económico y apostar al fortalecimiento del poder comunal son cuestiones que suelen considerarse excluyentes.</p>
<p>Recuperar terreno en lo económico implica derrotar a las fuerzas económicas que controlan el mercado, actualmente en franca rebelión contra la democracia venezolana; implica derrotar a poderes fácticos: fuerzas que ejercen un poder que nadie les delegó, que gobiernan sobre nuestras vidas al margen de nuestra voluntad.</p>
<p>En el capitalismo, más que imponer fronteras a su antojo, estos poderes fácticos las transgreden, y la subordinación de los gobiernos a los capitales financieros es una demostración de ello. Pero estos poderes fácticos tienen una expresión más bien primaria, en el territorio, a pequeña escala. El 19 de agosto de 2007, Chávez lo planteaba en los siguientes términos: “Hay una ciudad que es la capital del municipio y el alcalde está allí. Ahora, ¿y las demás ciudades que están a lo largo de un territorio, más allá de tres montañas, de cuatro ríos y no sé cuántos caminos? ¿Quién manda en esas ciudades? Son ciudades sin gobierno, son pueblos sin gobierno… Hay poderes fácticos: el que tiene más dinero, el latifundista… el más guapetón, que anda armado con cuatro guardaespaldas… Los poderes fácticos. Pequeñas dictaduras”.</p>
<p>¿Cómo derrotar a estos poderes fácticos? Chávez planteaba que había que comenzar por romper el esquema de acuerdo al cual el territorio se organiza en municipios, y agregaba: “pido a los señores alcaldes que no les dé miedo”. Planteaba que la “unidad política primaria” debía ser la ciudad, a su vez organizada en Comunas. Explicaba: “La Comuna es un nivel inferior al de la ciudad. En una ciudad podrá haber diez Comunas o cien… de acuerdo a la magnitud de la ciudad, al espacio, a su extensión, a la población, etcétera. ¿Quiénes decidirán la cantidad de Comunas? La misma población. Entonces las Comunas serán como células de la ciudad”. Luego, en un nivel inferior al de la Comuna, está la comunidad, a la que concebía como “el núcleo espacial básico e indivisible del Estado”. La comunidad es el lugar de asiento del consejo comunal, forma territorial básica del autogobierno popular. En este nivel básico, analíticamente hablando, la Comuna es una agregación de consejos comunales, tal y como sigue siendo hasta nuestros días. <a href="http://www.todochavezenlaweb.gob.ve/todochavez/4269-alo-presidente-n-290">En palabras de Chávez</a>: “La Comuna es una agrupación de comunidades, y en cada comunidad habrá un consejo comunal, y ese conjunto de consejos comunales formarán el gobierno de la Comuna”.</p>
<p>Casi exactamente un año después, el 8 de agosto de 2008, <a href="http://www.todochavezenlaweb.gob.ve/todochavez/4171-alo-presidente-n-316">Chávez reflexionaba sobre las dificultades a las que se enfrentan los consejos comunales</a>. Dirigiéndose a candidatos a consejos legislativos, afirmaba: “Ustedes son los que aprueban las leyes… regionales… Bueno, uno consigue municipios gobernados por alcaldes nuestros donde las leyes son todas contrarrevolucionarias… La Constitución ahí la desconocen. La revolución no se puede hacer desde arriba, desde una nube, ni desde Miraflores. Es desde abajo, desde cada terreno, cada espacio, cada río, cada metro cuadrado, cada hectárea, cada calle, cada casa. Son ustedes los que, desde abajo, con el pueblo, tienen que empujar la revolución… Ustedes, del Consejo Legislativo, deben legislar en función del pueblo, el poder popular. En muchas partes todavía nos conseguimos consejos legislativos, alcaldes, poderes locales, que no es que no apoyan al poder popular, es que lo sabotean, le cierran las puertas a los consejos comunales… Hay que trabajar con ellos, promocionarlos, motivarlos… facilitarles el trabajo, transferirles recursos… La revolución tiene que llegar a todos los espacios. Por eso es tan importante… ganar las elecciones bien ganadas: el gobernador, los alcaldes toditos, al enemigo ni agua… los consejos regionales toditos. Pero no es para ganar y entonces… Ah, bueno, yo soy el rey de aquí… No. El rey es el pueblo. El soberano es el pueblo. Ni para ponerse entonces a tenerle miedo a la prensa local: Ah, no, porque me van a poner aquí, y van a decir que yo soy el macaco mayor, o van a decir que yo soy no sé qué, mi familia, etcétera. Compadre, si usted se metió a esto no puede tener miedo a nada: No, que me van a amenazar de muerte los terratenientes. Bueno, presos van. Porque hay gente que después que llega a un cargo, empieza a temblar, compadre… Esto es una revolución. Y en cada uno de estos municipios y regiones hay poderes fácticos”.</p>
<p><iframe loading="lazy" title="3 Ago 2008 Hugo Chávez en Aló Presidente Nº 316" width="854" height="641" src="https://www.youtube.com/embed/DSgS4PCkqGY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pocas semanas después, el 7 de diciembre de 2008, insistía en el tema: “Yo instruyo a mi vicepresidente de gobierno, a mis ministros y ministras, y pido, exhorto… a los gobernadores y alcaldes, y consejos legislativos regionales, a que a partir de hoy aceleremos el nacimiento de las Comunas… en las ciudades, en los campos. Un alcalde debe ser facilitador del poder popular, no secuestrador del poder popular…”.</p>
<p>Y <a href="http://www.todochavezenlaweb.gob.ve/todochavez/2736-discurso-del-comandante-presidente-hugo-chavez-durante-i-taller-ideologico-practico-el-socialismo-y-el-iii-periodo-de-la-revolucion-bolivariana">volvía sobre el asunto de los poderes fácticos</a>: “Usted se va por el Santo Domingo, aguas abajo, pasa desde Barinas por Toruno, Santa Inés, Santa Lucía, y más abajo está el río Apure. Bueno, todo eso es el municipio Barinas. Pero la alcaldía está es en la capital… y lo demás es un vacío de poder, es un vacío de instituciones… Ahora, ese vacío es llenado por instituciones que van naciendo de las costumbres. ¿Cuáles son esas instituciones? Son feudales, el feudalismo, el señor feudal, el gran latifundio, o el narcotráfico, que empieza a comprar un hato por allá y se hace dueño y señor, o los paramilitares de Colombia, o los delincuentes, o Perico de los Palotes que vino de Caracas y se adueñó de todo esto aquí… Esos son los poderes fácticos que van naciendo… La única forma de ir llenando esos vacíos… la única forma de ir desplazando esos poderes fácticos, feudales, delincuenciales, que explotan al campesino, explotan el río, explotan los bosques y los acaban… narcotráfico, abigeato, etcétera, es a través del poder popular. Las Comunas. Y la compenetración entre el poder nacional, civil, militar, con el poder del pueblo, y el poder municipal y el poder estadal”.</p>
<p>Lejos de ser una abstracción, los consejos comunales y las Comunas son expresiones concretas de la estrategia dirigida a gobernar el territorio, luchando contra las pequeñas dictaduras de los poderes fácticos. Así fue asumido por millones de personas. El entramado organizativo construido desde entonces constituye aún la principal línea de defensa de la revolución bolivariana. Sin tal entramado, es decir, sin la garantía material y espiritual que supone el autogobierno popular, con todo y sus limitaciones, la ejecutoria del Gobierno nacional sería en buena medida imposible.</p>
<p>Hay quienes plantean, por ejemplo, que la ausencia de organización popular suficiente hizo necesaria la creación de una nueva figura: los Comités Locales de Abastecimiento y Producción. En realidad, sucedió lo contrario: la trama organizativa popular preexistente, ciertamente debilitada, fue la que hizo viable la creación de los comités. En algunos casos, la existencia de estos comités ha permitido revitalizar las dinámicas comunitarias, reactivando incluso a los consejos comunales. Pero en aquellos casos en que predominan lógicas más bien clientelares, los comités han servido como pretexto para desconocer la organización popular.</p>
<p>Pocas cosas menos “prácticas” que el desconocimiento de esta materialidad del autogobierno popular en nombre del pragmatismo, cual es la prédica de la mayoría de la clase gobernante chavista.</p>
<p>Este desconocimiento viene a sumarse a los intentos de secuestro del que es víctima el autogobierno popular desde sus inicios, a los numerosos obstáculos que ha debido enfrentar siempre.</p>
<p>Tal pareciera que con la mayoría de la clase política chavista sucede lo que el espíritu de la Romania confesara a Dante en el Canto XIV del Purgatorio: “De tal forma abrasó la envidia mi sangre que cuando veía un hombre feliz, hubieras podido contemplar la palidez de mi rostro”. Es como si no fuera capaz de soportar la potencia del autogobierno popular; como si estuviera convencida de que a mayor potencia de los comunes menor potencia para sí en tanto clase política; como si una cosa y otra fueran excluyentes; como si fuera falso que formar parte de la clase política chavista no tiene sentido si no es para estar al servicio de la potencia popular.</p>
<p>Es incapaz de comprender, tal y como explicara Virgilio a Dante en el Canto XV del Purgatorio, que “cuanto más se dice allí <em>lo nuestro</em>, tanto mayor es el bien que posee cada cual”. Tal incomprensión explicaría el hecho de que buena parte de ella prefiera hacer alianza con los poderes fácticos, abandonando el territorio, antes que gobernar el territorio haciendo alianza con el poder popular, apoyándolo, poniéndose al servicio de su fortalecimiento.</p>
<p>Hay que ganar gobernaciones, alcaldías, consejos legislativos. Hay que hacerlo porque, como planteaba Chávez, “la revolución tiene que llegar a todos los espacios”. Pero tiene que llegar a los espacios para seguir haciendo revolución, no para negarla. Negando la revolución, desconociendo el autogobierno popular, haciendo alianza con los poderes fácticos, se nos hará cada vez más cuesta arriba preservar los espacios que alguna vez ganamos en buena lid.</p>
<p>En el campo económico, no hay dudas de que la magnitud de los ataques internos y externos contra Venezuela exige tomar decisiones políticas de alcance global, como lo viene haciendo el gobierno nacional. Pero creer que se puede prescindir del pueblo organizado para producir alimentos o para construir viviendas, por citar solo dos ejemplos, es decir, abandonar por “abstractas” o “extemporáneas” las ideas-fuerza de producción social o autogestión, equivale a renunciar a todo impulso transformador y limitarnos a preservar el estado de cosas existente, no se sabe muy bien para qué, como no sea resguardar los intereses de nuevas élites.</p>
<p>Incluso en el caso de que fuera cierto que el poder popular realmente existente no está preparado para asumir los desafíos del presente, idea muy discutible, una clase política con verdadera vocación revolucionaria simplemente no puede dejar de trabajar incansablemente para que así sea, porque tal es su razón de ser, tal es su obligación, y no cualesquiera otras.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>*Publicado inicialmente en Supuesto Negado.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/37367-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Constituyente, rebelión y estado de excepción</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Jun 2017 03:03:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[constituyente]]></category>
		<category><![CDATA[especial venezuela]]></category>
		<category><![CDATA[estado de excepción]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Reinaldo Iturriza López]]></category>
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					<description><![CDATA[El sociólogo y escritor venezolano, Reinaldo Iturriza, quien fue ministro del Poder Popular para la Cultura de Venezuela hasta enero de 2016, estructura 16 puntos para entender el pasado, presente y futuro de la Revolución Bolivariana. En ese sentido esboza el objetivo tanto de la Asamblea Constituyente como de las consecuencias del estado de excepción, analizando paso a paso las funciones y limitaciones en las ramas del poder público del Estado venezolano.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><strong>Por Reinaldo Iturriza López*</strong></p>
<p style="text-align: left;"><em>El sociólogo y escritor venezolano, Reinaldo Iturriza, quien fue ministro del Poder Popular para la Cultura de Venezuela hasta enero de 2016, estructura 16 puntos para entender el pasado, presente y futuro de la Revolución Bolivariana. En ese sentido esboza el objetivo tanto de la Asamblea Constituyente como de las consecuencias del estado de excepción, analizando paso a paso las funciones y limitaciones en las ramas del poder público del Estado venezolano.</em></p>
<p style="text-align: center;"><strong>1</strong></p>
<p style="text-align: left;">¿Quién tiene la <em>auctoritas</em> para poner en suspensión a la <em>potestas</em>? Dussel responde: “Nosotros querríamos llamar la atención sobre una necesaria atribución diversa de la auctoritas. Se debe pasar de un actor individual que tiene autoridad (como momento del ejercicio institucional del poder, como <em>potestas</em>) a un actor colectivo: la comunidad política o el pueblo mismo”. Cuando la decisión corresponde a un actor individual, hablamos de la declaratoria de un estado de excepción. Cuando es la comunidad política o la <em>potentia</em> quien decide (“nombrando nuevos representantes, dictando nuevas leyes o convocando a una nueva Asamblea constituyente”), se trata de un estado de rebelión (1). Pero ¿qué sucede cuando quienes deciden poner en suspensión a la <em>potestas</em> son poderes fácticos, fuerzas que ejercen un poder que nadie les delegó, que gobiernan sobre nuestras vidas al margen de nuestra voluntad?</p>
<p style="text-align: center;"><strong>2</strong></p>
<p>En Venezuela, estos poderes fácticos han impuesto un estado de excepción de hecho. La actual ofensiva inició en 2012. Cuando en agosto de 2015 el presidente Maduro decretó el estado de excepción en los municipios fronterizos (2) y luego en mayo de 2016 el estado de excepción y emergencia económica (3), no hizo más que reconocer una situación de facto, procediendo conforme a sus atribuciones constitucionales (artículos 337, 338 y 339).</p>
<p style="text-align: center;"><strong>3</strong></p>
<p style="text-align: left;">La improbable y nada heroica “resistencia” contra la democracia venezolana es el correlato callejero, muy cercano a la antipolítica, de un oxímoron jurídico y político: la activación de un 350 oligárquico (4). La “resistencia” es hija de la “rebelión” oligárquica.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>4</strong></p>
<p style="text-align: left;">Este estado de excepción de hecho es la resultante de la rebelión de las fuerzas económicas que controlan el mercado. Pasqualina Curcio ha identificado sus dos principales estrategias: “inflación inducida  a través de la manipulación del tipo de cambio en el mercado paralelo e ilegal” y “desabastecimiento programado mediante la manipulación de los mecanismos de distribución de bienes esenciales para la vida” (5). A esto se le suma el “bloqueo financiero internacional” (6), en el que la Asamblea Nacional ha desempeñado un papel muy activo (7). Además, estas fuerzas han logrado avanzar en la liberalización de la economía de facto, que se expresa fundamentalmente en el abierto desconocimiento de los controles estatales en materia de precios de los alimentos.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>5</strong></p>
<p style="text-align: left;">En el campo político, esta rebelión de las fuerzas económicas trae como consecuencia una progresiva desciudadanización (pérdida de derechos o creciente dificultad para su pleno ejercicio y disfrute, en particular de los derechos económicos) y un repliegue popular de la política. En la medida en que el chavismo no es capaz de politizar la rabia legítima de quienes padecen la desciudadanización, se hace más grande la oportunidad del antichavismo para despolitizar el conflicto, promoviendo la movilización a través del miedo: ya no el miedo raigal de las elites frente a la “barbarie” chavista, sino el miedo a perderlo todo de quienes salieron de la pobreza en tiempos de Chávez. Por lo pronto, ha prevalecido la desmovilización y el hartazgo de parte importante de la población.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>6</strong></p>
<p style="text-align: left;">Discutir sobre estos asuntos en abstracto es algo que también se decide. En concreto: la potestas expresada en forma de Estado moderno metropolitano con vocación imperial no puede ser equivalente a la potestas expresada en los Estados periféricos, ya sea subordinados o rebelados contra la metrópoli imperial. Cuando Chávez asume el Gobierno en 1999, el venezolano es todavía un Estado subordinado. Entonces, el pueblo movilizado convoca a Constituyente y refunda la República. Pronto, esta refundación asume la forma de una rebelión contra el statu quo global. En 2017 la situación es distinta: la República está en serio riesgo, que aumenta con el repliegue popular de la política. En este contexto, la convocatoria a Constituyente tiene como propósito inmediato la defensa de la República, y significa al mismo tiempo un llamamiento a la movilización popular.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>7</strong></p>
<p style="text-align: left;">Este estado de excepción de hecho se da en un contexto de estado de excepción permanente a escala global. En 1940, en pleno auge del fascismo, Walter Benjamin escribía: “La tradición de los oprimidos nos enseña que «el estado de excepción» en que vivimos es la regla”. En 2009 Daniel Bensaïd actualizaba el análisis: “Cuando, poco después del 11 de septiembre de 2001, George W. Bush declaró una guerra total al terrorismo internacional, impuso en el mundo el régimen de excepción permanente. En abierta oposición a los que proclaman la decadencia de la soberanía, afirmaba así una soberanía imperial mundializada, con total desprecio de las instituciones y el derecho internacional vigentes. Esta dilatación espacial y temporal de la excepción contradice su principio de limitación, y logra invertir su relación con la regla expuesta por Benjamin en su octava tesis sobre el concepto de historia. Sin duda sería más exacto decir que la excepción y la regla se mezclan y se confunden inextricablemente. De esta confusión surgen las figuras aún imprecisas de futuros totalitarismos” (8). En adelante, caracterizaba este régimen de excepción permanente: “Ilimitada en el tiempo y el espacio, la cruzada del Bien contra el Mal predicada por George W. Bush ha proporcionado el marco para esta trivialización de la excepción, que generaliza a escala mundial una suerte de ley sobre los sospechosos. Su lógica llega al extremo de considerar al enemigo la encarnación del Mal absoluto y excluirlo de la especie humana (…) La guerra global introduce así subrepticiamente una nueva concepción del derecho. Abre el camino a la rehabilitación de la  tortura y a la desterritorialización de prisiones clandestinas sustraídas a toda jurisdicción (…) Establecimientos de zonas «extrajudiciales», control reforzado de zonas declaradas «vulnerables», prevención de riesgos, legislaciones antiterroristas, vigilancia generalizada, controles arbitrarios: desde los atentados de Manhattan, los discursos oficiales sobre la «seguridad global» han cambiado aceleradamente de tono. El derecho a la seguridad ya no se invoca como condición de la libertad, sino en referencia a la amenaza terrorista. La seguridad se vuelve así una categoría autónoma que subordina los derechos civiles a la razón de Estado (…) En las situaciones extremas, se supone que el estado de excepción establece una zona gris de transición en la que, por más que la ley siga vigente, se suspende su aplicación” (9).</p>
<p style="text-align: center;"><strong>8</strong></p>
<p style="text-align: left;">Hija de la “rebelión” oligárquica, la “resistencia” cierra el círculo del estado de excepción que se nos ha impuesto. En mayor o menor medida, todas las características que exponía Bensaïd están presentes: cruzada del Bien contra el Mal, que encarnan con elocuente patetismo los jóvenes “templarios”, con su indumentaria cuasi medieval aderezada con gadgets o implementos de última generación (lentes, guantes, máscaras antigases, cámaras fotográficas); la absoluta deshumanización del adversario, que se expresa de múltiples formas: lenguaje escatológico (“narco corrupta cúpula”), crímenes de odio (linchamientos, ejecuciones), amenazas veladas o expresas a partidarios del chavismo o “sospechosos” de serlo; territorios en los que se suspende la aplicación de la ley, con la anuencia de las autoridades regionales o locales, y en los que se impone el terror, se amedrenta, se agrede violentamente e incluso se asesina a quienes desean hacer su vida normal (transitar libremente, abrir sus comercios, acudir a los establecimientos comerciales, trabajar, estudiar, llevar a sus hijos e hijas a la escuela, entretenerse, ejercitarse, etc.). La “seguridad” impuesta en estos territorios anticipa el tipo de seguridad y, más allá, de sociabilidad que impondrían estas fuerzas a toda la sociedad en caso de hacerse con el control total del Estado.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>9</strong></p>
<p style="text-align: left;">Este estado de excepción de hecho es impuesto por fuerzas económicas y políticas, imperiales y cipayas, que incluso llegan a manifestar que están actuando en defensa de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, cuando en realidad están haciendo todo lo posible por suspender su aplicación.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>10</strong></p>
<p style="text-align: left;">Las fuerzas partidarias de este estado de excepción de hecho estimulan la despolitización del conflicto. Incluso en el caso de linchamientos o ejecuciones, los victimarios no reconocen que están actuando contra negros y pobres, sino contra delincuentes, chavistas o, más recientemente, “infiltrados”. Absolutamente coherente con la deshumanización del chavismo, se le niega su origen de clase popular. El uso y abuso de un lenguaje escatológico, soez, es parte importante de esta operación. La eficacia simbólica de expresiones del tipo “narco cúpula corrupta” no viene dada por lo que devela, sino por lo que oculta: al chavismo en tanto sujeto político popular. Si aquel lenguaje es el punto de referencia, el chavismo ya solo puede aparecer como “cómplice” de una clase política corrompida, y esa misma complicidad lo anula como sujeto político. Cuando el antichavismo más virulento ejerce presión social (valga el eufemismo) y conmina al chavista a renegar de su filiación política, lo que está induciendo realmente es el desclasamiento. La tragedia de los renegados y desclasados consiste en que, al margen de las razones de mayor o menor peso que puedan tener para cuestionar la identidad política, terminan favoreciendo los intereses de clase de quienes imponen este estado de excepción de hecho.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>11</strong></p>
<p style="text-align: left;">Escribía Daniel Bensaïd sobre los orígenes del totalitarismo moderno: “mientras que las clases dominantes, ocupadas en la gestión privada de sus asuntos, no habían tenido mucho interés en gobernar directamente (contentándose con negociar con la casta gobernante y la burocracia administrativa), «los hombres de negocios» se convierten ahora en políticos. Luego, con la aparición de «funcionarios» de la violencia en las guerras coloniales, esta violencia se administra y se burocratiza. Finalmente, la multitud anómica, compuesta por los restos de todas las clases, ya no forma ni un pueblo ni una clase, sino que, en relación de ósmosis con el capital, pasa a ser la materia prima de los totalitarismos”. Más adelante, siguiendo a Carl Schmitt, se refería a la “disolución de la política en lo humanitario” y sus peligrosas implicaciones: “Para Schmitt, elevar la humanidad a la condición de instancia suprema del derecho es el complemento lógico del individualismo ético. La política ordinaria instrumentaliza su universalidad abstracta por medio de una «impostura universal». Surge entonces «la posibilidad de una aterradora expansión y de un imperialismo asesino». Eso es lo que consiguen ante nuestros ojos la reivindicación de la injerencia humanitaria (donde el deber – moral – sustituye subrepticiamente al «derecho» jurídico) y la proclamación de una guerra ética presentada como cruzada: «Cuando un Estado combate a su enemigo político en nombre de la humanidad, no es a una guerra de la humanidad» a lo que se asiste, sino a un trastrocamiento del concepto de universal. La invocación a la humanidad como legislador supremo demuestra ser «instrumento ideológico particularmente útil a las expansiones imperialistas». Bajo su forma ética y humanitaria, la guerra se convierte en «un vehículo del imperialismo económico» que «niega al enemigo su condición humana», lo declara «fuera de la ley y de la humanidad» y lleva su propia lógica «a los límites de lo inhumano». No es de extrañar que este enemigo, excluido de la especie, sea regularmente objeto de un discurso de bestialización y de actividades secretas diversas. Por un siniestro juego de espejos, la despolitización del conflicto produce a cambio una despolitización de la «víctima humanitaria». Negada como actor político, se ve reducida a la desnudez pasiva de los cuerpos sufrientes y martirizados” (10).</p>
<p style="text-align: center;"><strong>12</strong></p>
<p style="text-align: left;">Toda la retórica sobre la “crisis humanitaria” en Venezuela es funcional a la avanzada imperialista. Tanto la “bestialización” del pueblo chavista como su reducción a la condición de “víctima humanitaria” es consustancial al metarrelato antichavista (11). Son muy frecuentes las expresiones de falso horror respecto del hecho cierto de que han “reaparecido” las personas que comen de la basura en las calles. Pero este falso horror se disipa cuando la “resistencia” arma a niños y jóvenes en situación de calle para luchar contra el “régimen”.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>13</strong></p>
<p style="text-align: left;">Cierta intelectualidad de izquierda ha manifestado que “la situación de violencia en la que está sumida Venezuela tiene orígenes complejos y compartidos”, pero que “esta dinámica arrancó con el desconocimiento por parte del ejecutivo de otras ramas del poder (la Asamblea Legislativa) donde la oposición hoy cuenta con la mayoría, luego del triunfo en las elecciones de diciembre de 2015” (12). Que cada quien asuma la responsabilidad de las palabras que decide, soberanamente, emplear o suscribir. Puesto que “esta dinámica arrancó” con la rebelión de las fuerzas económicas que controlan el mercado, en 2012 (13), y la actual “situación de violencia” tiene su antecedente inmediato en la oleada de violencia antichavista entre febrero y junio de 2014, que dejó un saldo de cuarenta y tres víctimas mortales, y que inició apenas dos meses después de las últimas elecciones municipales, diez meses después de las últimas elecciones presidenciales y trece meses después de las últimas elecciones regionales, contiendas electorales todas en las que resultó vencedor el chavismo (14). Hoy vuelve a resonar lo que planteaba Walter Benjamin en su séptima tesis sobre el concepto de historia: “La empatía con el vencedor resulta siempre ventajosa para los dominadores de cada momento”. Se puede seguir hablando de “polarización”, pero el dilema sigue siendo: o se tiene empatía con el vencedor o se cepilla la historia a contrapelo.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>14</strong></p>
<p style="text-align: left;">En Táchira, estado fronterizo con Colombia, un fuerte militar es asediado violentamente, a tal punto que los atacantes exigen a los mandos militares entregar la plaza. El tiempo se acaba y el apoyo no llega: un contingente militar equipado con bombas lacrimógenas. ¿Abrir fuego o entregar la plaza? El militar al mando del fuerte no entregará la plaza. Las circunstancias lo obligan a emplear las armas. Pero se niega. Elabora un plan: ordena a los soldados bajo su mando lanzar piedras a los atacantes, para disuadirlos. No lo logra, pero gana algo de tiempo. Hasta que el apoyo llega. Entonces, dispersan a los atacantes. Piedras en lugar de balas.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>15</strong></p>
<p style="text-align: left;">Obligados como estamos a identificar y reconocer los errores y miserias del chavismo, las agudas tensiones que le atraviesan, no podemos permitirnos dejar de volver sobre aquel episodio en Táchira. Incluso en la situación límite que supone un estado de excepción de hecho, es preciso evitar la violencia a toda costa. Evitarla, pero sobre todo derrotarla. Para decirlo con Dussel: solo el poder del pueblo, en tanto que hiperpotentia, puede ser capaz de suspender el estado de excepción (15).</p>
<p style="text-align: center;"><strong>16</strong></p>
<p style="text-align: left;">La Asamblea Nacional Constituyente no tiene como propósito suspender la potestas, sino poner en suspenso el estado de excepción de hecho. Votos en lugar de balas. Tiene que ser una herramienta para la defensa de la República, pero sobre todo para radicalizar la democracia, para repolitizar el conflicto.</p>
<p style="text-align: left;">&#8211;</p>
<p><strong>Referencias</strong></p>
<p>(1) Enrique Dussel. Política de la liberación. Volumen II. Arquitectónica. Editorial Trotta. Madrid, España. 2009. Pág. 64.<br />
(2) Maduro decreta el estado de excepción en la frontera con Colombia: Se cierra “hasta nuevo aviso”. 21 de agosto de 2015.</p>
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="Fd882jC8Y1"><p><a href="https://albaciudad.org/2015/08/maduro-decreta-el-estado-de-excepcion-en-la-frontera-con-colombia-por-60-dias/">Maduro decreta el estado de excepción en la frontera con Colombia: Se cierra «hasta nuevo aviso» (+Video)</a></p></blockquote>
<p><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" title="«Maduro decreta el estado de excepción en la frontera con Colombia: Se cierra «hasta nuevo aviso» (+Video)» — Alba Ciudad 96.3 FM" src="https://albaciudad.org/2015/08/maduro-decreta-el-estado-de-excepcion-en-la-frontera-con-colombia-por-60-dias/embed/#?secret=zPgP8fvOgR#?secret=Fd882jC8Y1" data-secret="Fd882jC8Y1" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe><br />
(3) Alba Ciudad.  Conozca el Decreto de Estado de Excepción y Emergencia Económica firmado por el Presidente Maduro este 13 de mayo. 14 de mayo de 2016.<br />
http://albaciudad.org/2016/05/decreto-estado-excepcion-estado-emergencia-mayo-2016/<br />
(4) Artículo 350 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: “El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos”. La activación del 350 constitucional ha sido una demanda de las líneas de fuerzas más conservadoras y violentas del antichavismo desde los primeros años de revolución bolivariana.<br />
(5) Reinaldo Iturriza López. Chavismo y revolución. ¿Qué pasa en Venezuela? 29 de agosto de 2016. https://elotrosaberypoder.wordpress.com/2016/08/29/chavismo-y-revolucion-que-pasa-en-venezuela/<br />
(6) Pasqualina Curcio. El bloqueo financiero internacional. Otra arma de guerra contra el pueblo venezolano. 10 de diciembre de 2016. http://www.15yultimo.com/2016/12/10/el-bloqueo-financiero-internacional-otra-arma-de-guerra-contra-el-pueblo-venezolano/<br />
(7) Víctor Salmerón. Cómo la crisis institucional dificulta el financiamiento en dólares de Venezuela. 27 de abril de 2017. http://prodavinci.com/blogs/la-crisis-institucional-agravara-el-deficit-de-dolares-en-venezuela-por-victor-salmeron/<br />
(8) Daniel Bensaïd. Elogio de la política profana. Península. Barcelona, España. 2009. Págs. 54-55.<br />
(9) Daniel Bensaïd. Ibídem. Págs. 59-60, 65, 74.<br />
(10) Daniel Bensaïd. Ibídem. Págs. 81-82, 84.<br />
(11) Reinaldo Iturriza López. Los desafíos de abril: las tareas del chavismo. 24 de abril de 2017. https://elotrosaberypoder.wordpress.com/2017/04/24/los-desafios-de-abril-las-tareas-del-chavismo/<br />
(12) Impulsan “Llamado internacional urgente a detener la escalada de violencia en Venezuela”. 28 de mayo de 2017.<br />
https://www.aporrea.org/venezuelaexterior/n309161.html<br />
(13) Reinaldo Iturriza López. Chavismo y revolución. Qué pasa en Venezuela. 29 de agosto de 2016.<br />
<a href="https://elotrosaberypoder.wordpress.com/2016/08/29/chavismo-y-revolucion-que-pasa-en-venezuela/">Chavismo y revolución. ¿Qué pasa en&nbsp;Venezuela?</a><br />
(14) Reinaldo Iturriza López. Constituyente. 20 de mayo de 2017.<br />
<a href="https://elotrosaberypoder.wordpress.com/2017/05/20/constituyente/">Constituyente</a><br />
(15) Enrique Dussel. 20 tesis de política. Fundación Editorial El perro y la rana. Caracas, Venezuela. 2010. Págs. 108-110.</p>
<p style="text-align: left;">&#8212;</p>
<p style="text-align: left;">*Publicado inicialmente en el portal Saber y Poder.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/35795-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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