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	<title>#YaNoNosCallamosMás &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Thu, 14 Jul 2022 17:54:35 +0000</lastBuildDate>
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	<title>#YaNoNosCallamosMás &#8211; Marcha</title>
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	<item>
		<title>Ariell Carolina Luján: &#8220;Nuestros mundos sin abusos existen, los labramos día a día&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ariell-carolina-lujan-nuestros-mundos-sin-abusos-existen-los-labramos-dia-a-dia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Jul 2022 21:34:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
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		<category><![CDATA[Ariell Carolina Luján]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Aldana]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[poder judicial]]></category>
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					<description><![CDATA[Casación Penal ratificó la condena contra el ex músico, Cristian Aldana.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Casación Penal ratificó la condena contra Cristian Aldana y aumentó la pena a 25 años de prisión por el delito de corrupción de menores reiterado, un fallo que es producto de la lucha de más de 10 años.</em> <em>Dialogamos con une de sus denunciantes, quien repasa los apoyos y la importancia de no callar nunca más.</em></p>



<p><strong>Por Laura Salomé Canteros </strong>@laurasalome</p>



<p>&#8220;Aumentaron la condena, tomaron los casos prescriptos, el proceso de cierre se acerca. Escucharon nuestros pedidos, hicimos jurisprudencia colectiva, seguimos tejiendo la historia por una vida sin abusos&#8221;. Con estas palabras y desde sus redes sociales, Ariell Carolina Luján, une de les denunciantes de las violencias sistemáticas del ex músico Cristian Aldana, comunicó que la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional emitió su fallo y comienza la reparación de las personas sobrevivientes. </p>



<p>Hoy, y ante el planteo de nulidad efectuado por los abogados de Aldana el pasado 29 de junio de 2022, la Sala I de Casación Penal -integrada por los jueces Gustavo A. Bruzzone, Jorge Luis Rimondi y Mauro Divito- , resolvió rechazar y condenarlo, en definitiva, a la <strong>pena de 25 años de prisión como autor penalmente responsable del delito de corrupción de menores reiterado en seis oportunidades.</strong> La novedad judicial se da a tres años y un día de su condena que no estaba firme y resultó en un aumento de su encierro ya que fueron consideradas dos denuncias en perjuicio del fallo de 2019.</p>



<p>Dialogamos con Ariell quien nos regaló sus primeras impresiones de otro día histórico.</p>



<p>*</p>



<p>&#8211; <strong>¿Cómo definirías la lucha que dieron y porqué la tenemos que reivindicar más que nunca?</strong></p>



<p>La definiría como ardua, paciente, feroz, y llena de amor colectivo. Un crecimiento personal muy enorme, un desafío de cada une de nosotres, para afrontar todo lo que significa &#8220;no callar más&#8221;. Nunca pensé que luego de levantar esa pancarta en el sur, con esta proclama tan mágica y poderosa &#8220;No nos callamos más&#8221;, iba a suceder todo lo que sucedió. No son logros personales, son y siempre fueron colectivos. Y en lo personal, <strong>le dedico con mucho amor este logro de lucha por la verdad y la memoria anti abuso a mi hermana</strong>, por ella levanté esa pancarta, fue fundamental para construir la fuerza y seguir levantando la voz hasta el final.</p>



<p>La lucha la tenemos que reivindicar con memoria, fortaleciendo las redes, con información útil y real. Apoyando a sobrevivientes, ex víctimas y víctimas, a quienes deciden escrachar, denunciar o solo decírselo a una persona. Construir eso que han intentado arrebatarnos y convertirlo en activismo afectivo, por una vida sin abusos, una sociedad no revictimizante y un mundo no patriarcal.</p>



<p>&#8211; <strong>A pesar de las dificultades, ¿Quiénes te acompañaron y cuáles son esas discusiones que te hicieron más fuerte?</strong></p>



<p>Me acompañó mi abogada Gabriela Conder, que me defendió de una manera muy amorosa y como una fiera activista gross y genial. Solo tengo palabras de agradecimiento con ella, por su dedicación, activismo, cariño, compromiso. Y luego, mis compañerxs denunciantes, mis amigxs, mi familia, mi terapeuta, y yo misme, me agradezco construir resiliencia, ante todo. Confío, en que el mundo macho está cayendo.</p>



<p>Y sobre la discusión, es siempre política, y la decisión y la diferencia, siempre, es no callar más, ningún tipo de abuso. Eso significa, no encubrir, no sostener, no reproducir abusos. Es una labor de todos los días, porque nos atraviesan las violencias, pero es una elección corrernos y repararnos.</p>



<p><strong>&#8211; ¿Ahora qué sigue?</strong></p>



<p>Sigue la <a href="https://www.marcha.org.ar/y-luego-de-la-denuncia-como-nos-recuperamos/">reparación histórica</a> y estoy escribiendo un proyecto de ley al respecto e invito a que se sumen ya que vamos a necesitar ayuda y colaboración de todes para que sea una realidad y estoy dispuesta a dejar ese registro por las niñas y adolescentes que fuimos y por les que vienen. Elles no merecen un mundo donde te violan, te abusan, te golpean, te acosan o te matan. No queremos y no somos parte del mundo macho y sus reglas. Por esa decisión, por esa elección que nos sitúa en otro lugar, en otros roles, sé que es posible. Nuestros mundos sin abusos existen y los elaboramos y los labramos día a día para romper el paradigma opresor de la cultura de la violación.</p>



<p>*</p>



<p>Si bien hoy se cierra una etapa, la definición política de interpelar a los poderes sigue viva. Tras más de 10 años de organización y proceso judicial, la revictimización sobre las personas denunciantes de las violencias que ejerció Cristian Aldana requiere un nuevo nivel de responsabilidad institucional y vale para todes: la de la efectivización de una&nbsp;<strong>reparación histórica a sobrevivientes de abusos sexuales en la infancia</strong>. Para esto, Ariell abrió un canal de recepción de aportes al proyecto de ley que está redactando. Le pueden encontrar en Instagram @ariellcarolina o a su mail: ariellcarolinalujan@gmail.com </p>



<p></p>



<p><strong>Leé también:</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-marcha wp-block-embed-marcha"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="Pkcob4puDe"><a href="https://www.marcha.org.ar/y-luego-de-la-denuncia-como-nos-recuperamos/">Y luego de la denuncia, ¿cómo nos recuperamos?</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" title="&#8220;Y luego de la denuncia, ¿cómo nos recuperamos?&#8221; &#8212; Marcha" src="https://www.marcha.org.ar/y-luego-de-la-denuncia-como-nos-recuperamos/embed/#?secret=XK9xc6bBmT#?secret=Pkcob4puDe" data-secret="Pkcob4puDe" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ariell-carolina-lujan-nuestros-mundos-sin-abusos-existen-los-labramos-dia-a-dia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Y luego de la denuncia, ¿cómo nos recuperamos?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/y-luego-de-la-denuncia-como-nos-recuperamos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Jun 2022 22:24:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Ariell Carolina Luján]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Aldana]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[poder judicial]]></category>
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					<description><![CDATA[Se realizó en Casación Penal la audiencia por apelación de la condena contra Cristian Aldana que no está firme.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Hoy se realizó en Casación Penal la audiencia por apelación de la condena contra Cristian Aldana que no está firme. Tras más de 10 años de proceso judicial, la revictimización sobre las denunciantes debe activar un nuevo nivel: la efectivización de una reparación histórica a sobrevivientes de abusos sexuales en la infancia.</em></p>



<p><strong>Por Ariell Carolina Luján*</strong> <strong>| Ilustración:</strong> <strong>Lourdes Reinaga</strong></p>



<p>El 12 de julio de 2019 y tras un año y dos meses de audiencias en los Tribunales de la calle Paraguay en la ciudad de Buenos Aires, Cristian Aldana, ex músico, <a href="https://www.marcha.org.ar/aldana-condenado/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">era condenado por &#8220;corrupción de menores reiterado&#8221; y era el veredicto del juicio que marcó una era, la del “ya no los callamos más”.</a> Fue precisamente en esa sala de lectura de sentencia en que el Tribunal Oral en lo Criminal 25, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Ana Dieta de Herrero y Rodolfo Bustos Lambert, <strong>rechazó en primer lugar el planteo de nulidad efectuado por la defensa del condenado.  </strong>Sin embargo, hoy, en la audiencia de apelación que tuvo lugar en Casación Penal, en la calle Talcahuano, esta fue una de las cuestiones a considerar.</p>



<p> Pero hubo más, porque la definición política de interpelar a los poderes sigue viva. Tras más de 10 años de organización y proceso judicial, la revictimización sobre las personas denunciantes requiere un nuevo nivel de responsabilidad institucional: la de la efectivización de una <strong>reparación histórica a sobrevivientes de abusos sexuales en la infancia</strong>. Recuperamos el texto que se presentó hoy porque lo judicial también es político y colectivo.</p>



<p>*</p>



<p>El día martes 22 de mayo de 2018, en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°25, comenzó la recta final de un largo proceso judicial que nos atravesó profundamente en la totalidad de las áreas de desenvolvimiento personal y social a todas y todes las y les denunciantes y testigos damnificades en la causa caratulada “Abuso sexual gravemente ultrajante en concurso ideal con corrupción de menores” contra Cristian Aldana, quien cumple una condena de 22 años lograda colectivamente luego de un gran esfuerzo psicoemocional, físico y económico por parte de todas las denunciantes y testigos.</p>



<p>En esta instancia de apelación observo urgente expresar mi visión al respecto, dando cuenta de lo que significa para lxs sobrevivientes de abuso sexual en la infancia y adolescencia que <strong>la condena aún no esté firme, y el proceso judicial no se cierre definitivamente.&nbsp;</strong></p>



<p>Mis primeras denuncias datan del mes de abril del año 2011, las cuales fueron desestimadas y archivadas. En septiembre del año 2015 realicé una pancarta para visibilizar el caso y meses después apareció un blog utilizando mi proclama para denunciar públicamente también los abusos sexuales, emocionales y psicológicos cometidos por el sujeto. En abril del año 2016, ingresó en la Agencia Territorial de Acceso a la Justicia (ATAJO) mi cuarta denuncia por las mismas causas anteriormente mencionadas. Al día siguiente, se sumaron 6 denuncias más en la Unidad Fiscal Especializada en Violencia Contra las Mujeres (UFEM).</p>



<p><strong>Un recorrido de más de 10 años pidiendo justicia por los hechos que vivenciamos siendo todas y todes menores de edad.</strong> Los testimonios, tanto los expuestos en el sistema judicial mediante denuncias, como los más de 100 expuestos en redes sociales, declaran en su gran mayoría que los hechos fueron consumados siendo menores de edad, entre 11 y 18 años precisamente. Hoy en día existen diversos estudios que demuestran el estado de shock y trauma que generan los abusos sexuales, específicamente en menores de edad, y las múltiples consecuencias que luego se desarrollan a lo largo de toda la vida, con dificultades diversas, psicoemocionales y físicas para un desenvolvimiento sano&nbsp; en la cotidianeidad, tanto en sus áreas personales como sociales. Cito a la psicóloga social Sandra Barilari, especializada en derechos de las niñeces y adolescencias, quien en su libro “Efecto Dominó” ahonda e investiga esta problemática y sus devenires para facilitarles una mayor comprensión de lo que nos sucede frente a esta audiencia: “<em>Traigo el concepto general de trauma psicológico para poner más luz y no perder de vista que estamos hablando de un profundo daño que ocasiona la desestructuración de la persona, por la imposibilidad de ser tramitado, sobrepasando las capacidades de la víctima de violencia sexual, en cualquiera de sus formas. Los traumas más comunes resultan en una ruptura en el sentimiento de seguridad básico. Una carencia de interacción humana necesaria. Ser objeto de expresiones excesivas e inadecuadas de agresividad y/o sexualidad. Algunas secuelas, síntomas y consecuencias del trauma por abuso sexual y violación son alteraciones en la autopercepción, como vergüenza, culpa, sentimiento de invalidez, alteraciones de la consciencia, como amnesia o hipernesia, disociación, despersonalización y alteraciones en las relaciónes sociales como aislamiento, falta de confianza, fracasos repetitivos en la autoprotección (&#8230;)”.&nbsp;</em></p>



<p>Todas las denunciantes fuimos diagnosticadas en los peritos psicológicos y psiquiátricos con estrés postraumático y con ésto a cuestas nos hemos predispuesto a respetar el proceso judicial sin perjudicar de ninguna manera su desarrollo. Siendo evidente en múltiples ocasiones el caso completamente contrario con el denunciado y su representante.</p>



<p>En esta instancia, me parece de extrema importancia que se tengan en cuenta <strong>los niveles altísimos de revictimización constante al que estuvimos y estamos expuestas</strong>, siendo una vez más objetos de abuso psicológico por parte del condenado. No sólo hemos soportado la revictimización del extendido tiempo hasta que nuestras historias fueron escuchadas, luego el largo proceso del juicio producto de las diversas incompetencias del denunciado y su letrado, elaborar lo que conlleva volver a nombrar nuestras historias traumáticas y cruzarnos personalmente con él, sus familiares y amigos, muchísimos de ellos cómplices y coautores, lidiar con la mediatización muchas veces ultra revictimizante, la agresión continua de fans y familiares del condenado hacia todas nosotras antes, durante y aún en la actualidad, batallar en nuestra vida personal con los síntomas antes expuestos, resultados del alto grado de trauma que todas vivenciamos, y <strong>las imposibilidades para acceder a un trabajo que contemple esta situación, terminando la mayoría sin poder ir a las audiencias, o trabajando de manera informal con muy bajos ingresos</strong> para poder acceder a lo que debería ser un derecho para nuestra reparación histórica: asistir a las audiencias, obra social, asistencia psicológica y psiquiátrica, alimentos, viáticos y un hogar.&nbsp;</p>



<p>Más allá del debate sobre cuándo, qué y cómo actuar con presos, <strong>estamos hablando especificamente de condenados por abuso sexual cuando éramos menores de edad</strong>, y en un marco social ultra patriarcal, necesitamos que el sistema judicial revise y accione frente a los diversos beneficios que el sujeto tuvo, y que aún busca perpetrar, en contraposición con las enormes e injustas dificultades que atravesamos las denunciantes, antes, durante y luego del proceso judicial. En esta oportunidad, en la&nbsp;que se me otorga hacer llegar mi voz y perspectiva sobre el pedido de nulidad del condenado, quisiera agregar a todo lo expuesto la problemática profunda y de variados aspectos que significa y representa que el denunciado y condenado pueda seguir accediendo sin ningún tipo de revisión (para evitar violentas revictimizaciones que detonan nuestros síntomas) a notas periodísticas donde expresa tácitamente que mentimos, entre otras actividades como realizar la grabación de un disco, consumando mensajes que ya hemos demostrado que son peligrosos porque vienen de un agresor psicológico, físico y sexual, psicópata y narcisista, diagnosticado por los propios peritos de este proceso judicial. Además de perpetrar su impunidad, trayendo una enorme desprotección y desamparo a sus víctimas, siendo ésta una de las maneras para cooptarnos cuando éramos menores de edad. Sin dejar de mencionar, lo peligroso que llega a ser que siga accediendo a la comunidad menor de edad, a través de un lenguaje artístico, en este caso, la música.</p>



<p>Cabe destacar que la jueza Ana Dieta de Herrero votó en disidencia y consideró que debía condenarse a Aldana a la pena de 35 años de prisión, <strong>pido que este punto sea revisado y tenido en cuenta junto con la apertura e inclusión de los dos casos desestimados por prescripción.</strong>&nbsp;</p>



<p>Nuestra disposición para colaborar con el proceso judicial estuvo y está a la vista, pero también es importante expresar <strong>la necesidad urgente de que la condena quede firme y que éstas instancias cesen, para poder seguir con nuestras vidas</strong> sin este pesado proceso aún a cuestas. También invitamos a que puedan revisar la cantidad de falencias que existen para acompañar y proteger a denunciantes y sobrevivientes de abusos sexuales, a razón de hacer de este proceso, ya doloroso de por sí, menos revictimizante. Muchas gracias por esta oportunidad para expresarnos frente a esta apelación, con todo lo expuesto, considero que ningún beneficio debería ser dado al condenado, que el pedido de nulidad del juicio es incompetente, y por el contrario, que con urgencia este proceso termine por cerrarse.</p>



<p></p>



<p><strong>*denunciante, activista y escritora. Corrección final del texto: Lau del Hoyo D´Onofrio</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>Leé también: </p></blockquote>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-marcha wp-block-embed-marcha"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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</div></figure>



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<p><a href="https://marcha.org.ar/y-luego-de-la-denuncia-como-nos-recuperamos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El amor y la fuerza en forma de libro</title>
		<link>https://marcha.org.ar/el-amor-y-la-fuerza-en-forma-de-libro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Sep 2020 03:00:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Ariell Carolina Luján]]></category>
		<category><![CDATA[autonomía]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[El libro de Ariell Carolina es esa herramienta que tanto estábamos necesitando. Una nueva manera de emprender el camino de la emancipación.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Nuestra Venganza Es Nuestra Autonomía de Ariell Carolina es esa herramienta que necesitábamos. </em><em>El libro es la puerta a una nueva manera de emprender el camino de la emancipación de nuestrxs cuerpxs y subjetividades.</em><em> Una guía de supervivencia narrada en primera persona, desde una óptica de lucha, pero también desde el amor.</em></p>
<p><strong>Por </strong><b>Julia Vazquez* | </b><b>Gráfica: @janelane.ttt | </b><b>Tapa de libro: @femimutancia</b></p>
<p><strong>Ariell</strong> nos presenta su alma en este libro. Que no solo es fruto de un <strong>enorme</strong> trabajo autogestivo, sino que también, es resultado de una ardua introspección y compromiso en su camino como denunciante. Y lo que vino luego, el sendero de <strong>reparación</strong> personal (y colectiva) posterior a esa porción de su historia. Y digo <strong>porción</strong> porque ninguna persona <strong>es</strong> únicamente lo que vive en un momento determinado.</p>
<p><strong>Somos mucho</strong>, mucho más que eso. Y nadie más que nosotres mismes puede ser capaz de determinar lo que somos. La vida, con todas sus aristas y ese combo infinito de historias y caminos posibles, nos invita a reinventarnos y redescubrirnos en cada paso. Ari es la viva muestra de esto, y en su libro nos cuenta cómo fue transformando el dolor en impulso para su proceso creativo y para la elaboración de herramientas concretas que sirvan a personas que fueron atravesadas por situaciones de abusos y violencias.</p>
<p>Bastante complejo es mirar a nuestros fantasmas a la cara y gritarles a viva voz, más aún lo es compartir ese proceso tan personal con el mundo entero. Se requiere una fortaleza enorme para contar estas vivencias, y esa fuerza y resiliencia encarnadas en Ariell son las que hacen posible que exista este libro, que lleva impresos también el esfuerzo autogestivo y la ternura que le caracterizan.</p>
<p>Además, es una pieza fundamental repleta de consejos y data de mucha utilidad para quien desee iniciar un proceso de visibilización y denuncia (sea por la vía que sea). El capítulo <em><strong>“Esto es memoria viva: Historia colectiva desde nuestros territorios corporales”</strong></em> cuenta con información práctica y real sobre el proceso judicial completo. Desde sus inicios (dónde denunciar, consejos para hacer la denuncia, organismos que acompañan y sostienen nuestros procesos), hasta su final (cómo sobrellevar un juicio desde un lugar no víctima, que tener en cuenta a la hora de transitarlo, y su relato en primera persona de este proceso).</p>
<p>Sumado a esto, invita a reflexionar y hacer un análisis crítico al sistema judicial y sus esquemas, a repensarnos por fuera de los roles preestablecidos y asignados históricamente por el hetero-cis patriarcado y el sistema capitalista a todes quienes no entramos en su norma; y propone alternativas no revictimizantes para visibilizar los abusos, expresarnos, contar nuestras historias y adueñarnos de ellas.</p>
<p>Toda esta información se pone en la mesa con la <em>“<strong>Guía de escrache y denuncia”</strong></em>,  el <em><strong>“Micro Ensayo Binomio Víctima / Victimario”</strong> </em>y la maravillosa propuesta de <em><strong>“Autodefensa Creativa”</strong>. </em>También nos ofrece la posibilidad de interactuar con nosotres mismes, y nos pone en acción a través del bellísimo <em><strong>“Ritual de Bienvenida”</strong> . </em>Y a revisarnos, re-vernos,  desde la alimentación hasta la forma de comunicarnos.</p>
<p>Creo que todo el libro es una potente y hermosa invitación a <strong>volver a nuestro eje</strong>, a <strong>reconectarnos</strong> con nuestro interior y a<strong> reconstruirnos </strong>de una forma amorosa. Abrazarnos y lamer nuestras heridas. Sabernos dueñes de nuestras memorias y futuros. Creer en nosotres, comunicarnos desde la creatividad, y pensarnos por fuera del contexto de violencia que nos enseñaron. A(r)marnos para transitar esta vida. Pero, por sobre todo, nos muestra que <strong>no estaremos solxs nunca más. </strong>Que podemos construir redes y tejer vínculos que nos acompañen a crear este nuevo universo que nace cuando rompemos todo lo que ya no nos sirve.</p>
<p>En nuestras historias existen muchas similitudes, por eso también me llega tan profundo este libro. Además, vi en primera persona como Ariell rompía con todas las limitaciones que una persona puede encontrar a la hora de escribir un libro tan personal e intenso. No hay tiempo, dinero, juicio, prejuicio, persona o sistema que le detengan. Le vi gestarlo y parirlo desde sus entrañas y brindarse al mundo mostrando sus heridas para que nadie nunca más vuelva a sentir la soledad a la que quieren condenarnos.</p>
<p>“<strong>Apunta. Observa. Disfruta, y dispara”</strong></p>
<p>Ariell apunta y lanza la flecha que va despejando el camino. Admiro profundamente la capacidad de poner en palabras una lucha que pesó y sigue pesando tanto sobre nuestras corporalidades, esa discursiva tan necesaria que sirve de guía y brújula para sí misme y para quienes le rodeamos, quienes compartimos su lucha o quienes simplemente resuenan con su mensaje.</p>
<p>No hay palabras que alcancen para expresar la dimensión de lo que elle con su resiliencia, y su libro con su existencia, me abrigan. Recomiendo y deseo con fuerza que este libro llegue a todas aquellas personas que estén atravesando o quieran iniciar un proceso de reparación profunda. Creo que este libro es un potencial refugio para todes; así lo es para mí. #YaNoNosCallamosMás #NuestraVenganzaEsNuestraAutonomía.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-51769 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-1024x1024.jpg" alt="" width="640" height="640" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-1024x1024.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-410x410.jpg 410w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-150x150.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-640x640.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-446x446.jpg 446w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-320x320.jpg 320w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-100x100.jpg 100w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa.jpg 1080w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></p>
<p><b>*Escritora y Productora</b></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-amor-y-la-fuerza-en-forma-de-libro/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>N. de la R.: &#8220;Ya no nos callamos más&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/n-de-la-r-ya-no-nos-callamos-mas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Jul 2020 15:53:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[El comentario de una lectora nos alertó sobre el abuso de poder de un entrevistado. Fue cuando tomamos la decisión de despublicar las notas. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por Colectivo Editorial Marcha Noticias | College: Rosa Jódar</strong></p>



<p>En las últimas semanas compartimos en nuestro medio una serie de entrevistas al psicoanalista Luciano Lutereau. Luego de publicar la última, el comentario de una lectora en una de nuestras redes sociales nos alertó como Colectivo Editorial. Fue así que, dimos con un posteo de noviembre de 2019 cuando una colega lo expuso, evidenciando prácticas de abuso de poder. Fue entonces, a partir de dar con esta voz activa, decidimos dar de baja las notas.</p>



<p>Desde Marcha, sobre todo desde la sección Géneros, acompañamos las denuncias de mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis, trans y personas no binaries que no callan más y se atreven a denunciar las violencias producto de los abusos de poder y privilegios machistas. Reivindicamos los escraches y batallamos contra el sentido común de una justicia e instituciones hechas a medida de las sanciones y no de las reparaciones biográficas subjetivas.&nbsp;</p>



<p>Las entrevistas a Luciano Lutereau se realizaron con el objetivo de ampliar debates culturales que impliquen, entre otros temas, una crítica a la construcción de las masculinidades, desde la voz de un varón. Quienes portamos identidades no hegemónicas y hacemos periodismo, esperamos que emerjan las necesarias reflexiones que permitan la transformación de este patriarcado capitalista dominante, ya que estamos cansadas y cansades de escucharnos una y otra vez haciendo críticas que no terminan de transformarse en nuevas formas de vincularnos socio- afectiva y políticamente y lamentablemente, cuando buscamos esas voces, muchas veces, nos encontramos con varones que tienen una referencia y un discurso &#8220;deconstruide&#8221; y “aliade” mientras sostienen en sus vidas las mismas prácticas que cuestionan.</p>



<p>Al patriarcado lo combatimos día a día, desandando nuestras prácticas, rompiendo la cultura del silencio que sostiene la impunidad y bajando del pedestal a los que pregonan en lo público un papel de aliados mientras sostienen en lo privado lo mismo que dicen combatir.&nbsp;</p>



<p>Desde Marcha Noticias pedimos disculpas a nuestrxs lectorxs por haber confiado, no haber sido rigurosxs y haber afianzado un lugar de privilegio que queremos desterrar. Invitamos a otros medios a dar debates similares y desnaturalizar algunas fuentes de opinión. Nos solidarizamos con la denunciante, respetamos su anonimato, le creemos, le agradecemos sus palabras que son archivo de memoria feminista para el ejercicio del oficio periodístico popular, y le hacemos llegar nuestra disculpa en forma de acompañamiento y puño en alto.</p>



<p>El hetero(cis)patriarcado aún se sostiene, y está casi intacto. Apenas le hacemos cosquillas pero no retrocedemos más. Que la identidad &#8220;varón&#8221; pueda ser revisada con autocríticas, desde la política, con debates, construcción colectiva, pero sobre todo, tomando el lugar de cada quien en esta sociedad que nos verá luchar hasta que todas y todes seamos libres.</p>



<p>27 de julio de 2020</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/n-de-la-r-ya-no-nos-callamos-mas/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>“Perdónate y encontrarás la libertad…”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/perdonate-y-encontraras-la-libertad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2020 03:11:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[Clau Bidegain]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[transfeminismo]]></category>
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					<description><![CDATA[Una vida es un libro. Así queda claro en el relato de Clau Bidegain en "Algo no funciona. Cicatrices del silencio"]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Entre el ocultar y el decir. Entre el dejar las máscaras y vivir la identidad se anima una crónica lectora de un libro que relata una era: &#8220;Algo no funciona. Cicatrices del silencio&#8221;, de Clau Bidegain, editado por Muchas Nueces. </em></p>
<p><strong>Por Eva Del Rosario / Foto: Clau a los dos años<br />
</strong></p>
<p>Sé de qué se trata el libro. Lo quiero leer hace semanas. Cobro el sueldo. Salgo de terapia y lo compro. Lo voy hojeando por el camino. Leo el epígrafe de la madre de Clau. Tengo que cerrar el libro “¡qué fuerte!” me digo, casi en voz alta a pesar de estar caminando sola.</p>
<p>Voy a la parte de atrás (recorro el libro caótica, ansiosamente, como solemos hacer les lectores) y veo esas fotos. Clau niñe. Clau preadolescente. Una madre que regaló un libro que informaba sobre los cambios en la pubertad… un libro que debió formar parte de una proto-ESI-inexistente: un mensaje de amor y cuidado, que buscaba transmitir seguridad.</p>
<p>Ya en casa, chateo con Clau, me duermo dos minutos y despierto con el corazón en un ritmo acelerado: había soñado una pesadilla. Un bebé estaba en peligro. La sordidez del abuso lo rondaba. Me desperté con mucho miedo y angustia.</p>
<p><strong>Pares de opuestos</strong></p>
<p>A lo largo de todo el libro hay una fuerte dicotomía entre “el ocultar” y “el decir”, donde lo oculto es lo que pasaba, el deseo, la homosexualidad, el dolor, lo “prohibido”. En el lado del decir aparecería el hecho de visibilizar lo sucedido, el nombrar, el rol del arte (el canto, el grito, el clown, la improvisación) definido como un “canal expresivo, mesiánico”.</p>
<p>La presencia de José, denominado afectivamente por la familia como “tío”, es definida como “omnipresencia” y esto se contrapone con el género intimista, en primera persona del singular que tiene todo el libro, y con la ausencia de la figura paterna, plasmada y explicitada en el significado del apellido “Bidegain”: ausencia, inexistencia, carencia. La infancia fue el momento en el cual se experimentó de lleno la violencia adultocéntrica.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-48258 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-y-contratapa-ANF-561x410.jpg" alt="" width="561" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-y-contratapa-ANF-561x410.jpg 561w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-y-contratapa-ANF-640x468.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-y-contratapa-ANF.jpg 850w" sizes="(max-width: 561px) 100vw, 561px" /></p>
<p><strong>Coincidencias poéticas</strong></p>
<p>El año 2019 porta una serie de coincidencias. Se lanza el disco Ruido de La Prohibida, banda de electro-pop español de la cual Clau es muy fan y cuyos versos usó para este libro. De los versos que eligió como separador de la primera parte, me gustaría destacar los siguientes: “Perdónate y aceptarás quién eres…”, “Perdónate y encontrarás la libertad…”.</p>
<p>En el mismo año, Clau decide publicar &#8220;Algo no funciona&#8221; y liberar/asumir/dar a conocer su no-binaria identidad. Decide abandonar una mascarada que -tal vez- nunca sintió como propia: la mascarada del varón, cuya mitad de significado etimológico se corresponde con la de “hombre burdo y grosero”.</p>
<p><strong>Más allá de esa segunda persona que atormenta(ba)</strong></p>
<p>Referidos a José, esa persona que encarna el constante “vos” del libro, encontramos frecuentemente palabras que aluden a “arrebato”, “saqueo”, todo lo que nos remite a falta de consentimiento, “incitación”, “perversión”. Conceptos que cuadran muy bien con las lógicas adultocéntricas y patriarcales.</p>
<p>Como obedeciendo a una perversa y paradójica dialéctica patriarcal, José entra cuando sale Luis -la pareja de la madre de Clau- “¿Es que las casas sin hombres son espacios de ocupación macha?”, se pregunta lx autorx. Esa persona cuya aparición traza un antes y un después en la vida de Clau. Antes y después que se representa muy claramente en el libro: lo previo y lo posterior a José fue lo bueno. El durante, ese “entre los 12 y los 19” estuvo signado por secretos, silencio y dolor.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-48353 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-488x410.jpg" alt="" width="488" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-488x410.jpg 488w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-1024x860.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-1536x1290.jpg 1536w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-2048x1720.jpg 2048w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-640x537.jpg 640w" sizes="(max-width: 488px) 100vw, 488px" /></p>
<p>Pero José murió en el año 2012, y esa segunda persona de todo el libro se siente muy presente. ¿Es solo José o es alguien más? ¿Es un concepto? ¿Es el abuso patriarcal mismo -todavía no erradicado- a quien se le habla directamente? Abuso que sigue y sigue, ante el cual el libro Algo no funciona se yergue como un gesto apotropaico, como antídoto contra esa bestia patriarcal, adultocéntrica y burda que se alimenta de secretos, temor y silencio.</p>
<p><strong>Antes y después de liberar la palabra</strong></p>
<p>El libro está escrito en clave retrospectiva y también prospectiva. Donde se señala un antes que se vuelve universal y donde fue omnipresente el silencio. Donde puede haber un hoy, un presente, donde todo se saca a la luz. Donde se piensa y anhela un mañana donde no existan más abusos, ni complicidades ni silencios, a la vez que se depositan esperanzas en esas nuevas generaciones encarnadas en les estudiantes de secundario y terciario con les que se topó Clau siendo profe de Educación Sexual Integral.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-48341 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-Algo-no-funciona-297x410.jpg" alt="" width="297" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-Algo-no-funciona-297x410.jpg 297w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-Algo-no-funciona.jpg 510w" sizes="(max-width: 297px) 100vw, 297px" /></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/perdonate-y-encontraras-la-libertad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Salvador: romper el silencio es terminar con la impunidad</title>
		<link>https://marcha.org.ar/el-salvador-romper-el-silencio-es-terminar-con-la-impunidad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Dec 2019 13:50:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YoLeCreoALasAmorales]]></category>
		<category><![CDATA[El Salvador]]></category>
		<category><![CDATA[La Brújula]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[Con ilustraciones y relatos en primera persona, quiénes son las agredidas por Ricardo Mendoza, ex profesor de teatro de la Universidad de El Salvador (UES)]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>El martes se llevó a cabo la audiencia contra dos integrantes de la Colectiva Amorales, demandadas por Ricardo Mendoza, docente de teatro de la Universidad de El Salvador, acusado de ejercer violencias contra sus estudiantes. A las activistas se les acusa de calumnia, delito tipificado en el Código Penal por defenderlas. Hoy podría haber fallo.</em></p>
<p><strong>Por Redacción La <a href="https://revistalabrujula.com/2019/12/05/quienes-son-las-victimas-de-mendoza-segun-testimonios/">Brújula </a>/ Ilustraciones: Majo García  </strong></p>
<p>Ricardo <a href="https://revistalabrujula.com/2019/12/01/usted-va-a-disculpar-senor-pero-no-vamos-a-otorgarle-ni-el-margen-de-la-duda-yo-le-creo-a-las-amorales/?fbclid=IwAR1ISLiM3AZJW1bcGfcrf2HuMcPZv7t6k-v2Thpq6WORmMXSH1i3x-eFz34">Mendoza ha sido denunciado públicamente por casos de acoso y abuso sexual desde el año 1994</a> sin embargo, no ha sido denunciado de manera formal en las instancias jurídicas, los motivos expresados por “sus víctimas” aluden al desconocimiento de las normativas jurídicas, falta de confianza en las instancias internas de la Universidad de El Salvador  y del sistema de justicia en general.</p>
<p>El pasado 3 de diciembre se suspendió la audiencia y se continuará el viernes 6 de diciembre, debido a la ausencia de dos testigos de la parte acusadora. Uno de los argumentos que sostiene la acusación, a consideración del demandante, es un reportaje publicado en un medio de comunicación.</p>
<p>Ricardo Mendoza es docente de la Universidad de El Salvador desde 1984, estudio teatrología en una universidad de Costa Rica, según declaró él mismo en audiencia de sentencia. Mendoza ha dirigido el Diplomado Superior en Teatro desde sus inicios. De acuerdo a los testimonios recogidos por la parte de defensora, las agresiones sexuales, por parte de Mendoza, vienen desde la generación 2005-2006.</p>
<p><strong>El proceso inició en mayo de este año, ha comprendido audiencia inicial, de conciliación y actualmente se encuentra en audiencia de sentencia. En la audiencia se presentaron tres testimonios. Revista La Brújula tuvo acceso a la vista pública y conoció de primera mano dichas historias, por temas de seguridad se reservan los nombres, pero representamos sus testimonios en las siguientes ilustraciones.</strong></p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-46749 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi1-1024x873.jpg" alt="" width="640" height="546" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi1-1024x873.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi1-481x410.jpg 481w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi1-640x546.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi1.jpg 1280w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-46750 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi2-1024x873.jpg" alt="" width="640" height="546" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi2-1024x873.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi2-481x410.jpg 481w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi2-640x546.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi2.jpg 1280w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-46751 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi3-1024x873.jpg" alt="" width="640" height="546" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi3-1024x873.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi3-481x410.jpg 481w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi3-640x546.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/testi3.jpg 1280w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></p>
<p><b>Similitudes</b></p>
<p>Las tres mujeres que contaron su vivencia de acoso y abuso sexual en la audiencia, fueron estudiantes del Diplomado Superior en Teatro, dos eran de los primeros años de sus carreras, es decir primero y segundo, las tres de la Facultad de Ciencias y Humanidades. Todas aceptaron que en el momento de la agresión no supieron identificar el abuso.</p>
<p>Las tres tenían pasión por el teatro, y vieron en el Diplomado una forma de incursionar desde la academia. Ninguna de las tres sabía una técnica de teatro que les ayudara a identificar que lo que Mendoza les pedía no entraba en esta formación y constituía delito, relataron.</p>
<p><b>Un docente incómodo. Mendoza se presentó como víctima,  pero tres mujeres lo acusan de victimario</b></p>
<p>Tres testimonios han dado un panorama que permite esbozar cómo operaba el profesor de teatro,  todas coincidieron en que él era un hombre adulto cuando (según manifestaron )sucedieron los hechos. Lo describieron como un hombre que aparentaba ser muy profesional como docente de teatro, “amigable” para algunas. Señalaron que era un hombre apasionado por enseñar, bajo sus métodos (claro),  con un alto componente de expresión corporal, que según narraron las testigas pasó por rozar su cuerpo con el de ellas sin su consentimiento.</p>
<p><strong>Durante su intervención en la audiencia se notó su dificultad para la elaboración de ideas, se mostró nervioso y con una leve tartamudez al hablar. </strong></p>
<p>Ha dicho en el juicio que es el único maestro de teatro graduado y con título de educación superior en la carrera de “Teatrología” a nivel nacional, asegura ejercer la docencia, no solamente en el aula, sino también en la vida diaria, sin embargo en interrogatorio directo realizado por la defensora de la Colectiva Amorales, Bertha María Deleón, manifestó no entender conceptos como “malla curricular”., “ejes de su trabajo”, tuvo mucha dificultad para explicar dichos componentes de su enseñanza.</p>
<p>Asimismo,  tuvo problema para definir una metodología determinada para enseñar, dijo contar con una “pedagogía teatral”  pero le fue difícil explicarla. Cuando la abogada defensora le preguntó qué autoridad superior evaluaba su desempeño como docente, respondió el estudiantado, la abogada le enfatizó que él no entendía la pregunta, finalmente dijo que era evaluado por el Consejo Superior Universitario, pero sus respuestas fueron bastante confusas. Revista la Brújula solicitará por medio de la Oficina de Acceso a la Información Pública de la UES las evaluaciones del profesor para contrarrestar información.</p>
<blockquote>
<h3><strong>Leé además:</strong></h3>
<h3 class="title p-single entry-title"><strong><a href="https://www.marcha.org.ar/el-salvador-yolecreoalasamorales/">El Salvador: #YoLeCreoALasAmorales</a></strong></h3>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-salvador-romper-el-silencio-es-terminar-con-la-impunidad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Martín Rodríguez Pellecer: “aliado” y acosador</title>
		<link>https://marcha.org.ar/martin-rodriguez-pellecer-aliado-y-acosador/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Dec 2019 12:02:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Catalina Ruiz-Navarro]]></category>
		<category><![CDATA[guatemala]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Rodríguez Pellecer]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=46740</guid>

					<description><![CDATA[Guatemala: llega el momento de abortar el mote de "aliado" feminista, también dentro de los medios]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Martín Rodríguez Pellecer es ex director de Nómada, uno de los medios digitales más influyentes de Guatemala. Fue denunciado por varias periodistas jóvenes quienes rompieron la impunidad relatando los acosos sexuales y los abusos laborales. El &#8220;ya no nos callamos más&#8221; exige también abortar a los aliados que se dicen feministas en los medios.</em></p>
<p><strong>Por Catalina Ruiz-Navarro @catalinapordios / Foto: Cindy Lorenzo </strong></p>
<p id="bf7c" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">El 13 de noviembre a las 3:55 de la tarde, una cuenta anónima (@metooguatemala) publicó una grave acusación contra el reconocido periodista guatemalteco, Martín Rodríguez Pellecer, de 36 años, fundador y director de Nómada, un medio digital independiente que ha sido reconocido por su trabajo a favor de los derechos humanos y en contra de la corrupción.</p>
<p id="8529" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">El tuit decía lo siguiente:</p>
<p id="25aa" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">“A propósito del Foro de la @IniciativaIDEA que se está llevando hoy en Antigua, sería bueno mencionar que Martín Rodríguez ha acosado sexualmente a varias de las participante en distintos países, ofreciéndoles tragos en su cuarto de hotel, alejándose del grupo. (½)” y un segundo tuit que dice: “valiéndose de su reputación de ‘aliado’, aprovechando que está en otro país en actividades de periodismo, derechos sexuales, etc. Ojo ahí @revolufashion que todas hablamos entre nosotras y esto ya es un secreto a voces. #MeTooGuatemala #Metoo #PremioIdea”.</p>
<p id="9c15" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">El “Foro Idea” es un espacio para celebrar y motivar la innovación en las estrategias para el avance de los derechos sexuales y reproductivos en la región, y en ese momento transcurría en Antigua, Guatemala. Este espacio ha reunido a varias periodistas feministas de la región, publicistas feministas e innovadoras en temas de tecnología y derechos sexuales y reproductivos. Fui invitada al Foro como ponente este año y estuve también en su primera edición, en Quito, Ecuador, en noviembre de 2017. También fui la moderadora del panel de apertura del Foro, en el que Rodríguez Pellecer era panelista, y cuando lo llamé a pasar a la tarima lo presenté como “mi jefe”, porque técnicamente lo es.</p>
<p id="ac57" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">En noviembre de 2017 Rodríguez Pellecer me convocó para que lo ayudara a crear una revista feminista para Nómada, así que nos reunimos junto con Andrea Gómez y Loren Giordano, del equipo de Nómada, para crear Volcánica, una revista digital, feminista y latinoamericana, en donde hemos publicado a feministas diversas (periodistas, escritoras, activistas) que pertenecen al abanico multicolor de los feminismos de la región (afrofeminismo, feminismo indígena, transfeminismo) y temas como feminismo y discapacidad, trabajo sexual, economía, maternidad, entre muchos otros. Comencé como editora general de la revista y este mes pasé a asumirme como directora, luego de buscar a una editora y community manager para armar un pequeño equipo editorial y poder dedicarme a buscarle financiación a la revista y hacerla sostenible. Todo esto fue acordado de forma verbal y sin contrato. Volcánica es un proyecto del que he aprendido muchísimo y del que estoy muy orgullosa y, por transparencia, me parece muy importante contar quién soy y cuáles son mis vínculos profesionales con Rodríguez Pellecer y Nómada.</p>
<p id="196a" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Fue debido a esos vínculos profesionales que unas horas luego de que se publicó el tuit busqué personalmente a Rodríguez Pellecer para pedirle explicaciones. Estaba reunido con varias publicistas en uno de los restaurantes del hotel, aislado de la conferencia. Le pedí que habláramos en la terraza, alejados de las demás y, al sentarnos, él tomó mi celular, lo apago y lo puso en su asiento. Me dijo que el tuit se debía a una “campaña en su contra”, y que estaban aprovechando su visibilidad en el Foro (Nómada participó además como co-organizador del evento) para atacarlo.</p>
<p id="b4bc" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Le pregunté si había alguna situación que pudiera entenderse como acoso sexual y me contestó que hace unos meses se había armado un chisme que lo acusaba de haber acosado a M., una ex-periodista de Nómada. Rodríguez Pellecer me explicó que M. había salido “en malos términos” de Nómada y que meses después, cuando a él le llegó este “chisme” la buscó y la sentó frente a una periodista muy reputada de Guatemala para confrontarla y que M. lo había negado. Luego Rodríguez Pellecer me dijo que citó al Comité Anti-Acoso al interior de Nómada para que hablaran con ella, y que el resultado de esa conversación fue un audio en el que M. negaba todo. Me dijo que citaría de nuevo al Comité Anti-Acoso para investigar el tuit y me invitó a hacer parte del comité. Yo contesté que prefería hacer una investigación independiente y que por eso cortaríamos comunicación.</p>
<p id="7567" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">He documentado cientos de casos de acoso en los últimos 14 años de mi trabajo y por eso considero que investigar estas acusaciones, y hacer públicos mis hallazgos si estos llegan a ser de interés público, es mi responsabilidad como feminista y como periodista.</p>
<p id="b23e" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Lo que presento en este texto son los resultados de dicha investigación: <strong class="fg fs">los testimonios de cinco periodistas jóvenes que han sido acosadas en diferentes niveles de gravedad por Rodríguez Pellecer en los últimos dos años (2017–2019), durante eventos feministas y de periodismo internacionales a los que él fue invitado como aliado</strong>. Los casos incluyen incómodas conversaciones con insinuaciones sexuales, invitaciones a su cuarto, lo que en inglés se conoce como “sexual misconduct” o malas prácticas sexuales y en uno de los casos se rompe de manera explícita la barrera del consentimiento y por eso puede ser considerado abuso.</p>
<p id="c7bd" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Los testimonios han sido editados en este reportaje para garantizar legibilidad, pero son el resultado de entrevistas directas y cuentan con grabaciones de soporte que están protegidas por el derecho profesional. Los nombres de las víctimas han sido cambiados para respetar su privacidad y evitar represalias, y acogen sus identidades a la protección de fuentes.</p>
<p id="722e" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Más allá de la discusión sobre si estas conductas son punibles, es clarísimo que no son éticas, y mucho menos ético es recibir dinero y prestigio por decirse aliado feminista y luego usar ese mismo prestigio para acosar a las periodistas feministas latinoamericanas de la nueva generación.</p>
<p id="2a81" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><strong class="fg fs">M.</strong></p>
<p id="c9c4" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Martin era muy coqueto y él siempre decía que éramos amigos, pero era una amistad incómoda.De repente bailaba mucho contigo, e incomodaba porque bailando, se pegaba tanto que uno le sentía el pene, pero pensás: “es mi amigo”.</em></p>
<p id="4ec5" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Y cuando fuimos a Colombia, en octubre de 2018, él siempre estaba hablando de sexo. Es incómodo, vas sola con él en un avión y va hablando de cómo se cogió a alguien en un avión, y luego te pregunta si con tu novio tienes la regla de que “fuera del país puede pasar algo con otra persona”. Ya estando en Medellín me dijo que él conocía un lugar que era super alegre, fuimos solos los dos y cuando llegamos era un centro cultural y no había fiesta, así que nos fuimos a otro bar. Yo no tenía wifi y tuvimos que regresar en taxi. Martín me dijo que él conocía Medellín y el taxi se metió por unas calles que según él eran muy feas, -yo no sé porque no conozco Medellín-, pero cuando pasamos por ahí me agarró la mano y yo pensé “bueno, debe ser que tiene miedo o cree que yo tengo miedo”. Y no me la soltó el resto del camino.</em></p>
<p id="8efc" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Llegamos a su hotel porque yo había dejado la mochila en su cuarto, me dijo que tomáramos otro Gin, y yo le dije que no, que tenía cosas que hacer. Entonces me dijo “¿no te quieres quedar a dormir acá?” y yo le dije “no, porque solo hay una cama” y me dijo “bueno, ponemos almohadas en el medio, ¿o te incomoda?” Y le dije “sí, me incomoda”. Además yo había pagado un Airbnb que quedaba muy cerca. Y me fui.</em></p>
<p id="21af" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Honestamente no sentí que la relación entre nosotros haya cambiado después, pero sí es verdad que nos peleábamos más. Luego yo renuncié a Nómada porque la relación estaba desgastada. Hablamos después porque él me pedía productos que yo no había podido entregar. Y luego en mayo quedamos en tomar un café. Ese día me dijo que la reunión iba a ser hasta el siguiente día y a otra hora, en Capistrano en la zona 10 de la ciudad de Guatemala, y que le había pedido a Ana Carolina, que fuera testigo de la conversación. Todo esto me pareció muy raro.</em></p>
<p id="449d" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Cuando llegamos me dice: “Este era un café amigable, pero eso fue antes de enterarme de algunas cosas, entonces necesito que me expliques, por qué estás diciendo que te acosé sexualmente cuando tú sabes que es una mentira y no sé cómo puedes mandarme mensajes en redes sociales de los lindos que están mis hijos, cuando estás haciendo todo lo posible para destruirme. ¿Cómo puedes querer destruir Nómada si te formaste ahí? Te voy a demandar por difamación”. Yo le contesté que no había dicho nada, y era verdad, yo no le había contado a nadie sobre lo que pasó en Medellín, porque yo ni siquiera pensaba que eso había sido acoso.</em></p>
<p id="12b0" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Me pareció raro lo que pasó en Medellín, pero pensé “Martín es raro”. Es como ese amigo raro que siempre va a intentar y siempre lo vas a batear. Yo, el día de la confrontación lloraba, porque pensaba que alguien me estaba usando para atacar a Martín. Luego fui a la psicóloga y ella me hizo caer en cuenta de que esa reunión con Martín y Ana Carolina era una amenaza, él no me preguntó si me sentía incómoda, llegó con los tacos por delante a dañar mi reputación.</em></p>
<p id="31eb" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Esto fue el miércoles, el viernes en la mañana me llamó Javier, de Nómada, y me preguntó si era verdad. Yo le dije que yo no había dicho nada y que además no sabía si esto que había hecho Martín era acoso. Yo no sentí que mi trabajo estuviera en peligro, no pensé que me fuera a violar, solo me pareció que sus preguntas eran incómodas y como indecentes. A la semana siguiente le dije al comité contra el acoso que yo nunca había dicho que Martín me hubiera acosado y esto quedó registrado en una grabación. Me prometieron que esto era lo último que yo iba a saber de él.</em></p>
<p id="5fc0" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><strong class="fg fs">Ana Carolina Alpírez</strong></p>
<p id="7708" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">La reunión sí ocurrió. Fue en Capistrano, nos juntamos ahí los tres. Martín le dijo a M. que ella había comenzado una campaña en su contra y que eso no era cierto y que si ella lo había dicho, porque según Martín dos personas habían asegurado que M. lo había dicho. M. dijo que no. Y la reacción de M. fue muy auténtica también, le dijo: “las dos persona que ud menciona, sí he hablado con ellas, pero no de estos temas”. Él dijo que iba a romper toda comunicación con M.</em></p>
<p id="8f5b" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">***</p>
<p id="0174" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">M. dice que ella nunca inició un rumor de acoso en contra de Rodríguez Pellecer, pues ella ni siquiera había caído en cuenta de que esa invitación inapropiada a subir a su habitación podía entenderse como acoso. A juzgar por los testimonios quien creyó que sí era acoso fue Rodríguez Pellecer, y por eso asumió que M. había iniciado el rumor, pero parece que hizo mal sus cálculos y terminó por intimidar a la víctima equivocada. En este testimonio también es notable como Rodríguez Pellecer intimida a la periodista con una demanda por difamación e intenta crearle una mala reputación.</p>
<p id="5047" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><strong class="fg fs">C.</strong></p>
<p id="9393" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">La primera vez fue en un país en Suramérica, en 2017. Fue para un foro de derechos sexuales y reproductivos en donde yo gané en una de las categorías y él fue jurado de los premios. La cosa es que estábamos en una fiesta y yo no tenía datos en el celular, entonces él ofreció llevarme a su hotel y hacerme un masaje tántrico. Eso me lo ofreció después de la premiación, cuando fuimos a bailar. Tú estabas.</em></p>
<p id="deca" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Yo llegué tarde al bar de salsa porque estaba en una cena, llegué con maleta porque en unas horas me iba al aeropuerto. Antes de ir al aeropuerto tenía que dejar a mi amigo Roberto en su hotel, y Martín venía con nosotros. Luego de dejar a Martín le dije a Roberto, “este wey me acaba de ofrecer un masaje tántrico”.</em></p>
<p id="66d7" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">En ese momento yo no lo registré como acoso, él ya no era mi jefe, pero había sido jurado del premio que yo acababa de ganar, estábamos bailando y se me acercó y me dijo que acababa de aprender unos cursos de masaje tantrico y que si yo quería uno. Yo creo que ya estaba peda, acababa de ganar 15 mil dólares, claro que estaba peda. Todavía lo pensé un par de veces pero dije “¡no, si Martín es mi amigo!”. Es más: Martín me llevó a buscar retrovirales después de una fiesta de Nómada que sufrí un abuso y él me llevó a tres hospitales y a poner la denuncia, obviamente iba a confiar cien por ciento en que Martín no me iba a hacer daño.</em></p>
<p id="461f" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">En 2018, en junio, en Brasil, estaba en una fiesta de un encuentro de periodismo y tecnología </em>[organizado por una red feminista]<em class="ft"> y Martín estaba ahí. Yo no hablo portugués y tampoco tenía datos, entonces unas chicas de Ecuador dijeron “¡vamos a bailar!”, y Martín dijo “¡yo!”. Y yo dije, bueno ese wey habla portugués, ya ha estado acá antes, sabe a dónde ir a bailar, ¡Vamos todas con él! Martín pidió un Uber, me abrió la puerta, me subo y él se sube y cierra la puerta tras de sí, y yo le digo “pero, ¿y ellas no van?” Y me dijo “no te preocupes, les voy a mandar la ubicación y se van en otro Uber. Además, yo quiero que nos vayamos solos porque te quería pedir perdón, por no valorar el trabajo que tú hiciste en Nómada, yo pensé que iba poder reemplazarte con facilidad, pero han pasado años y no he encontrado a alguien que pueda llenar tus zapatos”.</em></p>
<p id="7989" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Llegamos al lugar pero estaba lleno. Estuvimos dizque bailando, hasta que me aburrí, porque yo no bailo y yo dije “¡ya vámonos!”, y no tenía cómo pedir un Uber, me acuerdo que traté de pedirle internet a una persona en la calle, pero yo no sabía portugués, así que me monté en un taxi con Martín, y otra vez me volvió a ofrecer el masaje tántrico. Entonces yo dije “este wey no va a parar”. Fuímos a su hotel para conectarme a internet y así pedir un Uber para mí. Al llegar al hotel me decía “¡sube, sube!”.</em></p>
<p id="a27c" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Finamente yo subí. Me imagino que podrás intuir pero esta parte es la que me cuesta.</em></p>
<p id="f0b8" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Subimos al cuarto de hotel y me dió el masaje tántrico. Después de eso le pedí que me pidiera un Uber a mi hotel y regresé asqueada y avergonzada. Y al día siguiente me dice: “lo mejor de esto es que yo sé que tú no vas a decir nada”.</em></p>
<p id="5dce" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Luego en 2019 me enteré del caso de M. porque ella me llamó a contarme que Martín la había amenazado con demandarla. Y le dije “¿pero tú no te acuerdas de lo que me pasó con Martín?” Y me dijo que no, y entonces me di cuenta de que a M. no le había contado nada.</em></p>
<p id="14fc" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><strong class="fg fs">Roberto Buendía</strong></p>
<p id="1bc2" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Fue la noche de la premiación, habíamos quedado de encontrarnos en este lugar para bailar, inclusive estabas vos ahí, y cuando llegamos él empezó a bailar bastante pegado a ella, y ella como que se opuso en varias ocasiones, pero el maje estaba como necio. Después ella y él se tenían que ir al aeropuerto porque salían muy temprano, ella se tenía que ir más temprano con él, ella lo que hizo fue decirme Roberto no me dejés sola, acompañame hasta donde podás, y yo fui con ella al hotel de él como para que él sacara sus maletas y yo pedir mi carro ahí desde el hotel, y de esa manera ella no se tenía que bajar a acompañarlo. Durante la noche como que el maje le ofreció masaje tántrico. Nosotros nos bajamos al lobby, y en el lobby el maje le volvió a decir que subiera con él, y ella me agarró, inclusive mentimos, le dijimos que éramos novios para que el maje no siguiera jodiendo.</em></p>
<p id="d1f8" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">***</p>
<p id="1736" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">El caso de C. puede ser catalogado como “sexual misconduct”, lo cual en sí mismo es una gran falla ética, un gran abuso de confianza, si tienes que insistir tanto y usar tantas artimañas para que alguien tenga algún tipo de intimidad sexual contigo, quizás no deberías estar intimando. Pero además de esto hay que señalar que el primero de estos avances se dio luego de que la periodista ganara un premio en el que Rodríguez Pellecer fue jurado, y que seis meses después y en otro país su insistencia para tener intimidad sexual continuaba. Ser jurado de dicho premio, estar en una ciudad desconocida que él dice conocer bien, tener datos en el celular cuando las periodistas no, son factores que ponen siempre a Rodríguez Pellecer en una posición de control de la situación que él parece -dada su reincidencia- buscar de forma deliberada.</p>
<p id="8c65" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Al testimonio de C. a mi me gustaría añadir dos cosas: primero, que como cuentan C. y Roberto Buendía, yo estaba en efecto en el mismo bar de salsa en Ecuador, cuando ocurrieron estos hechos, que en ese entonces para mí pasaron desapercibidos; y que durante una visita de Rodríguez Pellecer a CDMX en 2018 -no recuerdo el mes- también me contó a mí que había aprendido a hacer masajes tántricos, no me lo ofreció, solo me dijo que había aprendido a hacerlos, algo que a mí me pareció inapropiado pero a lo que no le vi malas intenciones por la misma razón que las periodistas que han aportado estos testimonios: era mi amigo. Lo cuento porque me parece que el detalle del “masaje tántrico” es algo muy específico. También porque esto muestra claramente cómo las diferencias de poder en materia de acoso sí importan, cuando como yo, una mujer está en una situación más balanceada de poder, puede rechazar los avances sin problema, pero a medida que la brecha de poder se agranda esa desigualdad permite el acoso o el abuso, como ocurre en el testimonio aportado por una periodista, década y media menor que él.</p>
<p id="b7e0" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><strong class="fg fs">A.</strong></p>
<p id="a13f" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Fue en una ciudad fuera de Latinoamérica en una conferencia de periodismo. F. y yo estábamos ahí y nos lo encontramos en una fiesta que hubo en el primer día de la conferencia. Fue en 2019. Yo no lo conocía. Llegó a saludar, nos dijo que sabía quiénes éramos y mencionó los proyectos de periodismo en los que trabajamos. Dijo que nos admiraba un montón, que votó por nosotras cuando fue jurado de un concurso. Y nada, terminó esa fiesta y todos los latinos querían seguir la fiesta. Él se fue a comprar vino, cerveza, todo, y nos fuimos todos los latinos, argentinos, mexicanos, estuvimos tomando y él pasó como toda la noche con nosotras, con F. y conmigo. De repente decía cosas raras, no sé, le encantaba hablar de que la ciudad en la que estábamos le gustaba porque hay muchos lugares para hacer nudismo y yo mencioné que a mí no me gusta eso porque las mujeres en ese país son muy delgadas y no tienen mucho pecho, y yo dije que eso me incomodaba, y me dijo “¿por qué? ¿tenés miedo de que alguien se enamore de ti?”</em></p>
<p id="0160" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Todo el mundo estaba muy borracho, pero ya todos se querían ir menos F., Martín y yo, que queríamos seguir bailando y pusimos reggaetón en su celular. A F. le habían dado todo un piso en el hotel, un cuarto en el que cabían como cuatro personas y ella nos invitó a seguir allá la fiesta. Nos fuimos caminando, pero era todo muy amistoso, así que no pensé nada, cuando llegamos al cuarto él dijo: “bueno hay que jugar algo”, y lo que quería jugar era “verdad o reto”. La primera que jugó fue F. y eligió verdad. Martín le pregunto cuál era su fantasía sexual. Pero luego de contestar salió corriendo al baño a vomitar, y nos quedamos solos un buen rato Martín y yo. Me dijo: “bueno, te toca a vos”, y dije “reto”, y entonces me dijo “¡bailemos bachata!”, y empezamos a bailar muy pegado, y sí, la bachata se baila pegado, pero estaba metiéndome la rodilla entre las piernas, y sí, pues sentí… no precisamente como una erección, pero sí su pene ahí. Luego F. salió del baño y dijo que se sentía muy mal, “ya no juguemos, ya no puedo”.</em></p>
<p id="a2e1" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Había dos camas extra, y yo dije “bueno, voy a dormir en la otra cama, así que yo me puse una camiseta grande de F. y me metí en la otra cama. Martin también se metió en la cama, y ahí me empezó a tocar la espalda, porque yo duermo boca abajo. Me dijo “¿está bien que haga esto? ¿te puedo tocar asi?” Y yo le dije “ok”. Luego me dijo “¿te puedo besar?”, y yo le dije “no”. Y entonces se empezó a reír y me dijo, “¡no puedo no puedo creer que esté acá con A., y que te conocí y ahora estoy durmiendo al lado tuyo!” Luego F. se despertó y nos dijo que nos fuéramos, a mí me susurró al oído “por favor no dejes que Martín se quede solo conmigo”. Martín me dijo que su hotel quedaba al otro lado de la ciudad y el taxi era muy caro, así que nos fuimos a mi cuarto.</em></p>
<p id="a462" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Mi cuarto no era tan grande como el de F., mi cama era muy pequeña. Yo sé que me acosté y me hice como muy pequeña a la orilla de la cama y ahí me siguió tocando y tocando, sé que en algún punto yo le dije a Martín que sentía el anillo, y le dije “Martín estás casado, ni te estás quitando el anillo para estarme tocando”, y me dijo no que “el matrimonio es una institución súper patriarcal”, que “hay un súper documental de Netflix con Vox sobre eso”, y yo le dije “ya lo vi, pero no quiere decir que esté de acuerdo”, y le pregunté: “bueno, ¿tu tienes una relación abierta?”, y me dijo que justo antes de ese viaje le había propuesto a su esposa que tuvieran una relación abierta y que él, de tonto, no lo había concretado. Luego, no sé si me lo dijo en broma, pero me dijo “¡emancípate!”, y me puse a reír y le dije que “era lo más feministo que me habían dicho en la vida”. Le dije que otras personas podrían sentirse mal por esto y me dijo: “por eso no se van a enterar”.</em></p>
<p id="9b43" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Por la noche me estuvo tocando, yo sé que le di la espalda mucho tiempo. En la madrugada me levanté a vomitar, no sé si de la borrachera o del asco. Me tiraba cumplidos todo el tiempo, “me encanta tu pelo”, “me encanta como olés”, “me encanta la ropa que traes puesta”, me encanta todo, yo decía algo y me decía “¡me encanta!”. Otra cosa importante es que yo me sentía muy culpable, pero me daba mucho miedo caerle mal. Yo no quería caerle mal porque él fue jurado de ese premio, es el director de Nómada… En algún punto le dije “no quiero, pero no quiero caerte mal”, y en un punto no me acuerdo si lloré o no lloré y él me dijo: “no, no tenés que sentirte mal, nunca me vas a caer mal, para nada”.</em></p>
<p id="61f4" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Ahí no nos besamos, porque yo no quería besarlo, sentía que si lo besaba eso lo hacía real, pero si solo me estaba tocando la espalda no era real del todo. A la mañana siguiente dije “bueno, ¡ya todo se fue a la mierda!” y lo besé, pero me dio mucho asco porque sentía que me estaba comiendo la cara. A la mañana siguiente pasó más. Y sí, fui más activa, algunas cosas sí se sintieron bien. Pero yo le dije: “no me toques debajo de la ropa interior”, yo se lo repetía cuando veía que se estaba acercando, y en un momento solo metió la mano en mi calzón. Me asusté, me fui para atrás y le dije “¿que nos sos feminista? ¡Te dije que no!” Pero a él no le pareció grave evidentemente y me dijo “los seres humanos estamos llenos de contradicciones”.</em></p>
<p id="1835" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><strong class="fg fs">***</strong></p>
<p id="f59c" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">En el testimonio de A. se puede observar coincidencias: usar la adulación y el trago, una insistencia en hablar de sexo y de ponerse en situaciones cargadas sexualmente, la ruptura del espacio personal (a nadie se le debe sentir el pito cuando está bailando si no hay consentimiento de pareja de baile), la insistencia reiterada en sus avances sexuales a pesar de negativas gestuales, y verbales, tácitas y explícitas, el abuso del poder que le da su prestigio (en el caso de A. ella teme rechazarlo, intimidada por su prestigio profesional), y la manipulación emocional para mantener en secreto sus actos. Debido a que en varias ocasiones Rodríguez Pellecer infringe varias negativas explícitas a sus avances este testimonio puede ser catalogado como abuso.</p>
<p id="3395" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><strong class="fg fs">D.</strong></p>
<p id="7aaa" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Me fuí de Nómada porque estaba sufriendo del famoso “burnout”, era demasiado trabajo y por razones de mi salud mental dije: no puedo. Me ofrecieron un aumento de sueldo y yo dije que no quería dinero, quería un equipo para hacer el trabajo, y me dijeron que no. Cuando me fuí me dijeron que yo tenía la puerta abierta en Nómada y podía asistir a todas las fiestas. Fuí a una de las fiestas de Halloween, se llamaba “Hotel Siniestro”, me topé con ex compañeros de trabajo, estuvimos platicando, bailando bebiendo y ahí pasó un incidente extraño con Martín que yo considero fuera de lugar. Estábamos bailando, era perreo, obviamente eso significa que uno baja y sube, baja y sube, y él empezó a pasar su mano de mi tobillo a la rodilla y me dijo en tono amable “lo único bueno de que no trabajes para mí es que ahora puedo hacer esto”.</em></p>
<p id="0a02" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><strong class="fg fs">R.</strong></p>
<p id="b497" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">En dos ocasiones me ofreció masajes tántricos. En 2017, cuando acababa de regresar de un viaje de Brasil me ofreció un masaje tántrico. Lo que pasa es que en ese momento, sí recuerdo la sensación de incomodidad, aunque entonces ya no era mi jefe yo tenía una buena relación con él. Me invitó a cenar, estábamos solos, y me estaba contando de su viaje a Brasil, me contó que había descubierto el tantra y que me lo recomendaba, que si no quería practicar para “mejorar su técnica”. Recuerdo que me lo dijo y asumí que era porque él es muy entusiasta con las cosas que le gustan, y yo dije: “bueno, igual no está dimensionando lo que eso significa”. Yo en esa época no sabía en realidad qué era un masaje tántrico, no lo había practicado, hoy sí, pero entonces no sabía realmente lo que me estaba ofreciendo. La segunda vez fui de visita a la oficina de Nómada, bajé por un cigarro y me dijo “si querés te acompaño” y eso me pareció raro porque él no soporta a al gente que fuma. Bajamos y volvió con el tema del masaje. Las dos veces me sentí super violentada porque era una persona con la que no quería nada sexual, pero tenía una relación, ya no laboral, pero hacía cosas para Nómada y he tenido una buena relación con él, al punto que hace unos meses pensé en pasar a decirle, en buena onda, que eso no estaba bien y que era incómodo.</em></p>
<p id="a916" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><strong class="fg fs">El Comité-Anti Acoso</strong></p>
<p id="3e57" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">En el panel de apertura del Foro Idea le pregunté a Rodríguez Pellecer cómo era que un medio podía asumirse feminista cuando tenía en su cabeza a un hombre. Rodríguez Pellecer contó que hubo un caso de acoso en Nómada y que en ese momento me llamaron a mí para pedir asesoría y se activó un Comité Anti-Acoso que se había creado al interior de Nómada y explicó que él no hacía parte del comité pues es la persona que más poder tiene en Nómada. Efectivamente, Rodríguez Pellecer es dueño del 51% de las acciones, es el director y el editor general.</p>
<p id="8aa7" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Al día siguiente, cuando confronté a Rodríguez Pellecer por la acusación anónima, me contó un segundo caso que llevó el Comité, el caso de M. y me dijo que él tenía la grabación en la que M. niega haberlo acusado de acoso. ¿Cómo llegó a conocer y obtuvo Rodríguez Pellecer esta grabación? ¿Cómo se guardan y registran las investigaciones del Comité Anti-Acoso? ¿Qué alcance y dientes tiene este Comité cuando el investigado es la persona con más poder en Nómada?</p>
<p id="49f0" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">El miércoles 4 de diciembre tuve una entrevista con el Comité para hacer estas preguntas. Hoy el comité está conformado por Lucía Menéndez, Clara Manosalva, Javier Estrada, Andrea Ponce y Diego Orellana. Al comenzar la entrevista me contaron que el 3 de diciembre decidieron frenar la investigación porque varias de las mujeres contactadas durante la investigación decidieron no dar sus testimonios porque les preocupaba que todos los y las integrantes fueran empleadas de Rodríguez Pellecer. El Comité me comunicó, entonces, que habiendo agotado el conducto regular interno, buscarían a una entidad externa para hacer la investigación. A continuación presento nuestra conversación:</p>
<p id="9c2f" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">¿Cuándo se formó y cómo está conformado el Comité?</p>
<p id="50e8" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">El comité se formó en septiembre de 2018, está conformado por cinco personas, seleccionadas por la anterior directora institucional, quien es la persona encargada de velar por la línea feminista y de derechos humanos de Nómada. Se buscó que cada persona fuera de un área diferente, con edades y experiencia profesional diferentes, y mayoría de mujeres. Desde que empezó el Comité dos integrantes se han ido de Nómada entonces han cambiado dos personas.</em></p>
<p id="e14c" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Yo fui asesora de un caso que llevó el Comité que terminó en un despido, ¿cómo fue ese caso?</p>
<p id="e60b" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Hubo un caso de acoso, el Comité investigó, impuso unas medidas de reparación, no se cumplieron y como se incumplieron se tomaron medidas, en este caso un despido. No podemos dar más detalles para salvaguardar la confidencialidad.</em></p>
<p id="7929" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">¿Por qué dice Rodríguez Pellecer que tiene una grabación de M. exculpando?</p>
<p id="9f04" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Nunca se le ha dado acceso a un audio del comité y no sabemos por qué dijo eso.</em></p>
<p id="473d" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Pero por lo menos tuvo que tener conocimiento de que el audio existía…</p>
<p id="fe0e" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">No sabemos cómo tuvo conocimiento porque no se le dijo.</em></p>
<p id="6800" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">¿Por qué decidieron que el Comité no puede hacer esta investigación?</p>
<p id="5ca2" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Porque en este caso identificamos que por ser personas que dependemos laboralmente de la persona denunciada, y esta persona tiene una situación de poder sobre nosotros también. Aunque nos comprometimos a trabajar de forma independiente y profesional, entendemos que desde afuera se perciba como que hay un conflicto de interés entonces decidimos que no somos las personas para realizar esta investigación.</em></p>
<p id="3571" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><strong class="fg fs">Martín Rodríguez Pellecer</strong></p>
<p id="56f3" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">El miércoles 4 de diciembre a las 4:00 pm me comuniqué vía Whatsapp con Martín Rodríguez Pellecer, le informé de esta investigación y que sería publicada a las 9:00 pm (5 horas después) de el mismo día. Rodríguez Pellecer dijo que tenía reuniones de trabajo hasta las 7:00 pm, a las 7:11 pm le envié las preguntas por escrito y él me envió sus respuestas a las 8:26 pm. Las reproduzco a continuación sin edición:</p>
<p id="4cda" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">“<em class="ft">Catalina: Quisiera agradecer porque me hayas dado al menos una hora para responder a estas preguntas para tu texto. Desconozco al momento de responder cuales son las acusaciones que publicarás.</em></p>
<p id="9294" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">En primer lugar quisiera pedirte que no me cites como director de Nómada, pues he comunicado por escrito al Consejo de Administración que me retiro del cargo de director de Nómada mientras dure la investigación externa, que contratarán a solicitud del Comité Anti Acoso de Nómada.</em></p>
<p id="b61f" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Aquí están mis respuestas por número.</em></p>
<p id="d467" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">1. ¿Le has hecho, manera reiterada, invitaciones inapropiadas y con connotaciones sexuales a colegas o subalternas en espacios laborales o conferencias, foros o encuentros de trabajo?</p>
<p id="f259" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">No.</em></p>
<p id="bc3f" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">2. ¿Has ofrecido en repetidas ocasiones a diversas mujeres “masajes tántricos” y has seguido insistiendo a pesar de sus negativas?</p>
<p id="f5b0" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">T<em class="ft">odas mis relaciones y sus detalles han sido consensuadas.</em></p>
<p id="161b" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">3. ¿Has tenido acceso a los procesos de deliberación del comité anti acoso, a los resultados o a los materiales y testimonios que han recopilado anteriormente?</p>
<p id="2de8" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">No. No he tenido acceso a los procesos de deliberación, entrevistas o materiales del Comité Anti Acoso de Nómada.</em></p>
<p id="8089" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">4. ¿Por qué me dijiste a mí el 13 de noviembre que que conocías una grabación en la que una ex empleada niega haberte acusado de acoso?</p>
<p id="5b47" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">No es cierto que te dijera el 13 de noviembre que había tenido acceso a un audio del Comité Anti Acoso. Ese día me pediste hablar tras el tuit en mi contra y tú me dijiste que en chats de whatsapp estaban diciendo que tú me protegías. Me preguntaste que de dónde creía yo que venía este tuit y te respondí que yo tenía conocimiento que hace unos seis meses el Comité Anti Acoso de Nómada había tenido una reunión con una extrabajadora ante unos rumores de que se había ido por acoso, y que en grabación -como es el protocolo del Comité- ella lo había negado. Me lo informaron después del procedimiento cuando lo comunicamos a un donante. No he tenido acceso a ningún documento ni deliberación del Comité Anti Acoso de Nómada. La única comunicación desde el 14 de noviembre ha sido por escrito y cuando me citaron, que está grabado también. No he tenido acceso a ningún documento.</em></p>
<p id="8b83" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">5. ¿Has roto la barrera del consentimiento con alguna mujer? ¿Has tocado a alguna mujer de una manera en la que ella explícitamente te ha dicho que no quiere que la toques?</p>
<p id="006c" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Nunca he roto la barrera de consentimiento. Todas mis relaciones han sido consensuadas.</em></p>
<p id="4a2c" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">6. ¿Has utilizado tu posición de poder como director de Nómada o tu posición como reconocido aliado feminista para realizar avances sexuales a periodistas jóvenes, en espacios de trabajo que deberían ser seguros?</p>
<p id="8ce9" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph=""><em class="ft">Nunca lo he hecho.</em></p>
<p id="251e" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">***</p>
<p id="c851" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">A partir de estos testimonios, y desde mi experiencia como periodista, feminista y mujer, hago la siguiente valoración:</p>
<p id="7f4f" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Es por su -falsa- etiqueta de “aliado” que Rodríguez Pellecer conoce de sobra y a fondo la conversación sobre acoso sexual y las olas de denuncias públicas e informales que se han dado en los últimos años en Latinoamérica. Conoce los tecnicismos de cómo definimos el consentimiento, ningún avance sexual se puede hacer sin antes pedir permiso, pero también entiende el punto más profundo de estas denuncias: que es violento forzar la voluntad de otra persona y más aún si para hacerlo se echa mano del poder, status social y/o profesional o los privilegios que uno tiene.</p>
<p id="fd62" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">“Avances sexuales que no son bienvenidos, pedido de favores sexuales y otras conductas verbales o físicas de naturaleza sexual que afectan de manera implícita o explícita la condición laboral de una persona, o interfiere con su rendimiento laboral o crea un clima laboral intimidante u hostil”, esta es la definición que hace la Equal Employment Opportunity Commission de Estados Unidos. Según la <a class="at cg fu fv fw fx" href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK519455/#" target="_blank" rel="nofollow noopener noreferrer">Academia Nacional de Ciencias</a> hay tres tipos de acoso sexual: El acoso por género, es decir, acosar a una trabajadora por ser mujer; la atención sexual no pedida, avances o invitaciones sexuales por medios físicos o verbales, incluyendo el abuso sexual) y la coerción sexual, cuando se ofrece un tratamiento favorable, en el campo educativo o profesional, condicionado a la actividad sexual. Los casos que se narran en este artículo se ubican en la segunda categoría.</p>
<p id="b7e7" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Los manuales corporativos para atender casos de acoso sexual también hacen una taxonomía de las estrategias de los acosadores, algunas de las cuales se pueden observar claramente en estas historias: Está el “<a class="at cg fu fv fw fx" href="https://www.sexualharassmenttraining.biz/sexual_harassment_training_Patterns-Personalities-and-Types-of-Harassment.html" target="_blank" rel="nofollow noopener noreferrer">acosador serial</a>” quien “cuidadosamente construyen una imagen tal que a las personas les cueste trabajo creer que sea capaz de hacerle daño a alguien. Planean su acercamiento con cuidado y actúan en privado, usualmente contra un o una subordinada. Está también el “<a class="at cg fu fv fw fx" href="https://www.sexualharassmenttraining.biz/sexual_harassment_training_Patterns-Personalities-and-Types-of-Harassment.html" target="_blank" rel="nofollow noopener noreferrer">iniciador pasivo</a>” quien “pone especial atención a la persona subordinada con comentarios halagadores” y luego acusan a su víctima de haber tomado su la iniciativa (aunque el agresor perfectamente puede declinarla). <a class="at cg fu fv fw fx" href="https://www.sexualharassmenttraining.biz/sexual_harassment_training_Patterns-Personalities-and-Types-of-Harassment.html" target="_blank" rel="nofollow noopener noreferrer">Otra estrategia</a> consiste en “cambiar el entorno para minimizar los efectos inhibidores de los espacios de trabajo o institución educativa, como por ejemplo reuniones privadas, salidas de campo o conferencias, Un empleador o profesor que saca provecho de las salidas en grupo a otra ciudad es un ejemplo clásico”. Otros acosadores “comparten experiencias íntimas de su vida e invitan a él o la subalterna a hacer lo mismo, y de esta forma, y aparentemente por mutuo acuerdo, la relación se mueve a un plano íntimo.”</p>
<p id="706e" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Otra estrategia de acoso que es de interés particular para estos casos la del “<a class="at cg fu fv fw fx" href="https://www.sexualharassmenttraining.biz/sexual_harassment_training_Patterns-Personalities-and-Types-of-Harassment.html" target="_blank" rel="nofollow noopener noreferrer">activista sexual</a>” quien “racionaliza el acoso y lo presenta como una forma de empoderamiento sexual”. Por otro lado, las investigadoras Kathryn J. Holland y Lilia M. Cortina en el artículo When sexism and Feminism Collide: <a class="at cg fu fv fw fx" href="https://neverokayproject.org/knowledge/academic_papers/feminist%20working%20women%20harrasment.pdf" target="_blank" rel="nofollow noopener noreferrer">The Sexual Harassment of Feminist Working Women</a> (Cuando el sexismo y el feminismo chocan: el acoso sexual a trabajadoras feministas”, encuentran que “las mujeres que se identifican como feministas viven menos acoso por su género” pero que si hacen, además, activismo feminista “el acoso por género y el acoso sexual aumentan”, aunque “el activismo sirve como atenuante para algunas de las consecuencias negativas del acoso”.</p>
<p id="bf68" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Los testimonios presentados en este artículo muestran coincidencias en el estilo de Rodríguez Pellecer: aprovechar los encuentros feministas internacionales para llevar -con la excusa de bailar salsa- a jóvenes periodistas a situaciones en donde quedan incomunicadas y apartadas del grupo y han tomado grandes cantidades de alcohol. Luego les insiste para subir al cuarto de hotel (suyo o de ellas) para hacer avances sexuales. En algunos casos las periodistas han podido decir que no, en otros Rodríguez Pellecer logra, insistiendo incluso a pesar de las negativas, que acepten sus avances a regañadientes, y confundidas por su discurso feminista. Esto es lo que en inglés se llama “sexual misconduct” (mala conducta sexual). En uno de los casos Rodríguez Pellecer ignora de manera reiterada las negativas de una periodista década y media menor que él, quien se siente intimidada por su prestigio, y la toca de formas a las que ella se ha negado de forma explícita.</p>
<p id="8b07" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Este patrón evidencia dos cosas importantes: primero que no se trata de coqueteos ocasionales, ni de enamoramientos repentinos, o una química sexual “irresistible” con otra persona, sino de un comportamiento reiterado y en ambientes laborales en donde Rodríguez Pellecer tiene más poder por su reputación como periodista. La segunda es que Rodríguez Pellecer usa los espacios seguros de eventos feministas internacionales para hacerle avances sexuales y acosar a jóvenes periodistas, ocultando sus intenciones en la ambigüedad de que su discurso, que sigue a pie juntillas el lenguaje feminista, a pesar de que sus acciones lo muestran siguiendo un patrón de predador recurrente.</p>
<p id="7417" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Si esta conducta reiterada estuviese motivada por “ganas de coger”, habría sido más fácil para Rodríguez Pellecer abrirse un Tinder y buscar un encuentro consentido con alguna mujer que no perteneciera al cerrado gremio del periodismo latinoamericano. Pero es que hay una gran diferencia: para las mujeres de Tinder, en un país ajeno, Rodríguez Pellecer es un cualquiera, pero para las jóvenes periodistas es un referente reconocido por su trabajo contra la corrupción en Guatemala y por la excelente labor que todo el equipo de Nómada ha hecho por la libertad de expresión y por el derecho a la información en temas de derechos sexuales y reproductivos. El acoso siempre es un abuso de poder.</p>
<p id="bfc4" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Lastimosamente, comportamiento predatorio, sistemático, y poco ético de Martín Rodríguez Pellecer, afecta, primero a las periodistas que han sido acosadas, y luego a quienes hemos trabajado con él y con Nómada, en donde muchas personas éticas y talentosas han hecho muy buen periodismo. Esto nos lleva a hacer unas preguntas urgentes para otros medios independientes latinoamericanos: ¿Qué pasa cuando el medio gira en torno a una persona que es su fundador, director, editor general y accionista mayoritario? ¿Cómo garantizar que los organismos internos para investigar el acoso puedan ser realmente independientes de una figura con tanto poder? ¿Cómo garantizar que estas investigaciones sean justas para las víctimas y no se usen para encubrir a los acosadores? ¿Cómo garantizar un balance de poder al interior de los medios, de manera que las fallas éticas individuales no afecten el trabajo de todo el equipo? ¿Qué debe cambiar en los contextos laborales de medios y periodismo para que no se den patrones de acoso sistemáticos y para evitar su escalamiento?</p>
<p id="1241" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">El acoso, incluso cuando no hay contacto físico, tiene un impacto en las vidas y las carreras profesionales de las mujeres (especialmente), y tiene más impacto cuando somos más jóvenes. La nueva generación de periodistas latinoamericanas merece espacios seguros, en donde puedan trabajar, aliarse, y aprender de sus colegas sin tener que estar esquivando propuestas insistentes y sexualmente cargadas por parte de quienes deberían ser sus mentores. Crear estos espacios seguros es responsabilidad de todas las personas que conformamos el gremio.</p>
<p id="5c4c" class="fe ff dc bk fg b fh fi fj fk fl fm fn fo fp fq fr" data-selectable-paragraph="">Por otro lado, tendremos que problematizar -de nuevo- qué es lo que pasa cuando un hombre se nombra aliado feminista como si fuera una etiqueta vitalicia o un cheque en blanco. Ser un aliado es una acción constante, -verbo, no sustantivo, como dice otro célebre guatemalteco. ¡Qué coincidencia! Ese también autonombraba paladín de las mujeres y terminó siendo un agresor. Pero es que quizás, más que aliados hombres, ávidos de reconocimiento y aplausos, lo que necesitamos es hombres dispuestos a perder, una y otra vez, a morder la mano que les da de comer, a ser traidores permanentes del patriarcado.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/martin-rodriguez-pellecer-aliado-y-acosador/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lucas Carrasco condenado a 9 años de prisión por abuso sexual. ¡Ya no nos callamos más!</title>
		<link>https://marcha.org.ar/lucas-carrasco-condenado-a-9-anos-de-prision/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Sep 2019 23:39:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[Lucas Carrasco]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=45539</guid>

					<description><![CDATA[La denuncia se realizó hace tres años y medio]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>El ex periodista Lucas Carrasco fue condenado a 9 años de prisión. Llegó a juicio oral acusado de “abuso sexual con acceso carnal” por dos jóvenes que dieron sus relatos ante el Poder Judicial. Otro juicio que marcará una era de liberaciones feministas. Otro día de victoria colectiva y de una justicia que pretende reparar</em>.</p>
<p><strong>Por Laura Salomé Canteros / Foto: Rolando Andrade</strong></p>
<p>El veredicto fue tomado por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 9, conformado por la jueza Ana Dieta de Herrero, quien determinó que Lucas Carrasco es penalmente responsable del delito de &#8220;abuso sexual con acceso carnal&#8221; tras una jornada en la que se escuchó además el alegato de su defensa que intentó, en vano, desestimar la palabra de las querellantes.</p>
<p>La condena se conoció tras el relato de los dos que llegaron a juicio y que surgieron de un proceso de denuncia y acompañamiento colectivo en 2016 y que fue protagonizado por al menos 20 mujeres. El juicio había comenzado el miércoles 4 de septiembre desde las 9 en la calle Talcahuano.</p>
<p>Ana Dieta de Herrero también formó parte del Tribunal que condenó en julio pasado al ex músico Cristian Aldana, acusado de “abuso sexual agravado”. Lucas Carrasco llegó al juicio oral desmintiendo los hechos y alegó ser víctima de una persecución política; pero la declaración testimonial fue tan contundente para el TOC 9 y para el representante del MPF que así lo expresaron en sus alegatos. Los fundamentos de la condena se conocerán el 18 de septiembre.</p>
<p>La prueba principal fue la palabra de las pibas, pero también la contundencia de los informes que surgieron de las evaluaciones psicológicas y médicas, realizados por integrantes del Cuerpo Médico Forense.</p>
<blockquote>
<h3>Leer:</h3>
<h3>https://www.marcha.org.ar/lucas-carrasco-juicio-oral/</h3>
</blockquote>
<h3>El periodista que se quedó sin palabras</h3>
<p>Eran las 3 de la tarde del miércoles 11 de septiembre cuando Lucas Carrasco, visiblemente más cabizbajo que la vez anterior, hizo uso de sus últimas palabras antes del veredicto. Se dirigió a la jueza y afirmó: &#8220;lo que pasó en mi casa fue consentido&#8221;, refiriéndose al único relato que el poder judicial dejó en pie en su contra, el de Sofía Otero. &#8220;Yo estaba borracho&#8221;, amagó a declarar, &#8220;pude haberme equivocado en el trato, pero en todo momento fue consentido&#8221;. Habló menos de 5&#8242;.</p>
<p>Eran las 9.55 de la mañana del miércoles 4 de septiembre cuando un aletargado Lucas Carrasco, ex periodista, hizo uso de su palabra frente a la jueza. Habló de &#8220;esta chica Otero&#8221; y mencionó que &#8220;estuvo con muchas mujeres&#8221;, la mayoría &#8220;periodistas o actrices&#8221; y afirmó: &#8220;pude haber sido irrespetuoso, pero de ahí a ser una persona violenta&#8221;&#8230; Reconoció el hecho principal del que se lo acusa, aunque negó el delito. &#8220;Lo que sucedió fue en mi casa&#8221;, afirmó. Y eligió desbarrancar tomando la banquina de la persecución: &#8220;hay una cuestión política&#8221;, &#8220;tengo que soportar un compendio brutal de tergiversaciones&#8221;, &#8220;tuve las garantías para defenderme y entiendo que se me vea como alguien poderoso&#8221;, pero &#8220;todo lo que diga termina siendo tergiversado&#8221;.</p>
<p>Carrasco pareció recordar, aquella vez, nostálgico, los entornos de impunidad que garantizaron el ejercicio de sus abusos de poder e influencias. Épocas cuando era el alma de las tertulias militantes. &#8220;Quizá hubo algún destrato&#8221; pero &#8220;no soy una persona violenta&#8221;, dijo Carrasco, &#8220;ninguna de mis novias cree que podría ser un violador&#8221;. Habló solo 10 minutos. Y le costó. Luego, pidió, a través de su abogado, estar presente cuando declaren las dos de las más de veinte denunciantes que llegaron a juicio. En ese momento la incoherencia volvió al banquillo, pero fue destinado a escuchar los relatos de sus violencias en una sala contigua.</p>
<blockquote>
<h3>Leer:<br />
https://www.marcha.org.ar/perfil-quien-es-lucas-carrasco/</h3>
</blockquote>
<h3>
De un alegato ganador</h3>
<p>Se siente el clima de una era cuando las transformaciones que impulsa una sociedad logran alcanzar los espacios más conservadores. Desde los feminismos, muchas de las denuncias están destinadas a cuestionar el ejercicio de justicia; o mejor dicho, las decisiones políticas sesgadas que toman, en ocasiones, operadores/as del poder judicial en detrimento de personas violentadas por machos abusadores de poder. Revictimizando y ejerciendo violencia institucional.</p>
<p>Sin embargo, durante la primera jornada del juicio contra Lucas Carrasco realizado el pasado miércoles 4 de septiembre, tanto las elecciones de la jueza, Ana Dieta de Herrero, como del representante del Ministerio Público Fiscal (MPF), Ariel Yapur, como del abogado y la abogada de la querella -representantes de Sofía Otero-, Matías Busso y Natalia Dalessandro, intentaron saldar esa deuda histórica con mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries. En este sentido hubo un alegato ganador, el de la parte acusadora.</p>
<p>&#8220;El testimonio de Sofía no es uno más, es el de un víctima de violencia sexual&#8221;, afirmó Busso, apenas comenzado su alegato, y agregó con tono de gol: &#8220;El bien protegido es el de la libertad sexual&#8221;. Por su parte, Dalessandro emocionó contextualizando las leyes con perspectiva de género y derribando mitos en relación a la violación, ya que tras la búsqueda de condenas hay también un cambio cultural. &#8220;No podemos desconocer los estereotipos con los que cargamos las mujeres&#8221;, afirmó la abogada quien llamó a dejar la mirada neutral en delitos contra la integridad sexual ya que &#8220;todo abuso sexual configura un abuso de poder&#8221;,  y tras enunciar las asimetrías, concluyó: &#8220;lo reparador es que esta conducta (la del acusado) no quede impune, porque venimos a decir que no nos callamos más&#8221;.</p>
<p>En diálogo con Marcha, el Matías Busso contó que &#8220;el proceso penal fue largo, se inició en 2016&#8221; y que Carrasco llegó al juicio con &#8220;un procesamiento, una restricción perimetral sobre las víctimas&#8221; y que incluyó &#8220;el cese de las agresiones vía redes sociales&#8221;, sobre todo contra Sofía. &#8220;La potencia de la denuncia es que es un caso claro de violación que tomó relevancia pública por el imputado, pero es contundente y llegó a juicio porque es una violación en el marco de una relación sexual consentida&#8221;. El abogado insistió en el marco de su alegato: &#8220;la denuncia y la condena es muy importante, no solo para Sofía, en términos de reparación, sino para todas porque lo que se está discutiendo es el consentimiento y el disponer libremente, para las mujeres, de sus cuerpos y sexualidad&#8221;. Por eso, &#8220;el potencial de esta historia, que Sofía se animó a denunciar, a poner en palabras para que no le suceda a ninguna más&#8221;.</p>
<blockquote>
<h3>Leer:<br />
https://www.marcha.org.ar/lo-irreversible-de-la-lucha-denuncian-al-periodista-lucas-carrasco-por-acoso-y-violencia-sexual/</h3>
</blockquote>

<p><a href="https://marcha.org.ar/lucas-carrasco-condenado-a-9-anos-de-prision/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lucas Carrasco a juicio oral</title>
		<link>https://marcha.org.ar/lucas-carrasco-juicio-oral/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Sep 2019 03:20:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#NiUnaMenos]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[caso carrasco]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[Lucas Carrasco]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=45439</guid>

					<description><![CDATA[El juicio será el miércoles 4 y será otra jornada histórica. Sigue la era de liberaciones feministas
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>El ex periodista Lucas Carrasco va a juicio oral, acusado de &#8220;abuso sexual con acceso carnal&#8221; por dos jóvenes que dieron sus relatos ante el Poder Judicial. La genealogía de tres años de denuncias y el ocaso de otro macho público que se cree impune. Otro juicio que marcará una era de liberaciones feministas.</em><br />
<strong style="line-height: 1.5;"><br />
Por Laura Salomé Canteros @laurasalome / Foto: Carmen Ortega</strong></p>
<p>En ocasiones las pibas denuncian con nombre propio pero en otras prefieren aportar a la lucha de liberación feminista ejerciendo su derecho al anonimato. Mañana será otro día de victoria colectiva más allá de la sentencia ya que el Tribunal Oral en lo Criminal N° 9 juzgará a Lucas Carrasco por abuso sexual tras dos relatos que surgieron de un proceso de denuncia y acompañamiento colectivo en 2016 y que fue protagonizado por al menos 20 mujeres. El juicio será el miércoles 4 de septiembre desde las 9 en la calle Talcahuano y podría durar una sola jornada.</p>
<p>El Tribunal estará conformado por la jueza Ana Dieta de Herrero, quien también formó parte del que condenó en julio al ex músico Cristian Aldana, acusado de &#8220;abuso sexual agravado&#8221;. Lucas Carrasco desmiente los hechos que lo llevaron a juicio oral y alega ser víctima de una persecución política; pero las declaraciones testimoniales son contundentes para el TOC 9 y fue embargado por 300 mil pesos y obligado a presentarse cada mes en el edificio judicial.</p>
<h3><span style="line-height: 1.5;">La prueba: la palabra de las pibas</span></h3>
<p>La causa es la 46.611/16 y Lucas Carrasco está doblemente acusado de &#8220;abuso sexual agravado por haber mediado acceso carnal&#8221; por hechos que sucedieron en febrero de 2013 y febrero de 2015 según los Artículos 45, 54 y 119, tercer párrafo del Código Penal de la Nación, que establece que &#8220;Será reprimido con reclusión o prisión de seis meses a cuatro años el que abusare sexualmente de una persona cuando ésta fuera menor de trece años o cuando mediare violencia, amenaza, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder, o aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción&#8221; y que &#8220;La pena será de 6 a 15 años de reclusión o prisión cuando mediando las circunstancias del primer párrafo hubiere acceso carnal por vía anal, vaginal u oral o realizare otros actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías…”.-</p>
<p>La elevación a juicio, pedida el 27 de noviembre de 2018 por la Fiscalía 26, a cargo de Patricio Lugones, encontró sus fundamentos en las declaraciones testimoniales de las dos denunciantes, K. y Sofía, de dos amigues de una de ellas y de los resultados del peritaje psicológico- psiquiátrico del Cuerpo Médico Forense. En la declaración indagatoria, el acusado, Lucas Carrasco, había dado una versión de los hechos que se contraponía con la palabra de K. y de Sofía.</p>
<p>El proceso de denuncia para la sensibilización social sobre las violencias machistas tiene un comienzo y es el de las sobrevivientes rompiendo, de forma organizada y en lucha colectiva, la estructura de silencio y de poder de los agresores. “Más allá del proceso judicial, en lo que respecta a la lucha colectiva, el conocer otras mujeres que han pasado por lo mismo que una, es transformador”. Para Sofía Otero, una de las denunciantes de las violencias de Lucas Carrasco, “el proceso judicial es difícil, complicado, desgastante”, pero necesario para romper con la impunidad.</p>
<p>“Todas en algún momento quisimos desistir porque no sabíamos si íbamos a llegar a algún lado”, afirmó -hace tiempo a este portal-, y agregó Sofía, quien estudia Derecho: “No sé si hay otra forma posible. Cada vez que una se cae estamos para levantarnos, porque esto es así, avanzamos, retrocedemos, nos caemos, nos desanimamos, volvemos a confiar”, dijo. “No me arrepiento un instante de todo lo andado. No soy la misma que antes. Tampoco quiero serlo. Escuché historias, crecí, me dejé conmover por esas historias”, sentenció, con la misma potencia que plasmó su testimonio en la Justicia.</p>
<h3>La genealogía de las pibas</h3>
<p>Entre diciembre de 2013 y febrero de 2017, al menos nueve jóvenes comenzaron a organizarse para relatar -dentro de los feminismos primero y ante el poder judicial o a la opinión pública después- las agresiones de Lucas Carrasco contra sus cuerpos y subjetividades. Lo acusaron de ejercer, según la Ley 26.485 de Protección Integral, violencias sexual, física, psicológica y simbólica; y cuatro de ellas conformaron, según la Ley 25.087 de Delitos contra la Integridad Sexual, una denuncia colectiva por “abuso sexual con acceso carnal” que fue elevada a juicio admitiendo sólo la mitad de esos relatos.</p>
<p>En junio de 2016 acudieron juntas a la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) dependiente de la Corte Suprema para realizar su primer testimonio y no fueron escuchadas padeciendo violencia institucional. Fue cuando la era del &#8220;ya no nos callamos más&#8221; comenzaba a dejar su legado a través de historias comunes: se cruzaron con Ariell y otras denunciantes de Aldana, quienes las ayudaron para presentarse ante la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM), dependiente del Ministerio Público Fiscal, organismo que intervino acompañando en ambos procesos judiciales.</p>
<p>En febrero de 2017, tras una etapa de intercambios de historias, se publicó una nota en la que varias pibas contaron las agresiones de Carrasco. Inmediatamente se comenzaron a recopilar denuncias -muchas capturas de chats-, donde se evidenciaba un modo de accionar común: acoso en diferentes modalidades, abuso sexual, violencias física y psicológica y privación ilegítima de la libertad. Diez días después, ya eran 20 las denunciantes y varias de ellas analizaban sumarse a la causa que finalmente realizaron cuatro. Aun a pesar de que los índices de condenas a agresores sexuales son muy bajos.</p>
<p>En noviembre de 2017, la Sala 7 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, procesó a Carrasco por el delito de &#8220;abuso sexual con acceso carnal&#8221;, se le embargaron sus bienes y se le impuso una orden perimetral respecto a una de sus denunciantes. La decisión llegó un mes antes de que Aldana cumpliera un año en prisión por abuso sexual y pedofilia. Fue un evento fundamental para fortalecer las denuncias públicas y las transformaciones sociales que está generando la organización feminista, que de a poco comenzaban a ser reflejadas también en los ámbitos judiciales.</p>
<h3>Profeta en su propia tie&#8230; En ningún lado</h3>
<p>&#8220;Lucas Carrasco no es periodista, es operador político&#8221;. De esa forma caracteriza una colega en Entre Ríos a Lucas Carrasco, visibilizando el repudio. La sensibilización y el apoyo de les periodistas allí fue fundamental para que la causa se agilizara en la justicia aun a pesar de numerosos sectores que siguieron encubriendo su ejercicio de violencias machistas. Como por ejemplo, la radio La Voz de Paraná (FM 90.1), que continuó un tiempo cediéndole un espacio diario al aire, donde Carrasco hasta se dio el lujo de hablar de una violación sin hacer alusión a la doble causa que tiene en su contra.</p>
<p>En la ciudad donde reside Lucas Carrasco, integrantes del movimiento feminista realizaron varias acciones, pero la primera fue mostrar la solidaridad. Para ésto convocaron a un conversatorio para intercambiar sobre las denuncias, de que no siempre es el camino a seguir, y se organizaron para emitir alertas y cuidarse entre ellas. Se realizaron pegatinas en el centro y en los lugares donde solía ir el acusado, se le pedía que se retire o se tomaba la voz para hacer mención y se enteren de lo que estaba pasando. Lo que pasó generó una cohesión y un salto de organización entre y para les activistas en Paraná; de hecho, luego invitaron a Ariell Carolina Luján para seguir construyendo herramientas autogestivas para la reparación y salir del lugar de víctimas. Entonces, para elles, la denuncia o el escrache quedaron como una opción.</p>
<p>Desde el momento en que el abuso y la tortura sexual se denuncian, se rompe y estalla en mil pedazos el sentido de control que ejercen los machos. Eso convierte a algunas/ es en ejemplos, voces públicas y hacedoras políticas para otras y otres. Es la era que nos toca vivir: la del &#8220;ya no nos callamos más&#8221; que se abraza a la del &#8220;ni una menos&#8221; en la lucha por la libertad, el goce y el reconocimiento de nuestras autonomías. Y en ese camino andan estas pibas, aun cuando la justicia es un concepto que sigue presentando incógnitas y desafíos para quienes luchamos por mundos mejores.</p>
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<h3><strong><a href="https://www.marcha.org.ar/ya-son-20-las-denunciantes-de-las-violencias-de-lucas-carrasco/">Ya son 20 las denunciantes de las violencias de Lucas Carrasco </a></strong></h3>
<h3><strong><a href="https://www.marcha.org.ar/avanza-la-causa-contra-lucas-carrasco-no-esta-lejos-la-indagatoria/">Avanza la causa contra Lucas Carrasco: &#8220;no está lejos la indagatoria&#8221;</a></strong></h3>
<h3><strong><a href="https://www.marcha.org.ar/no-nos-callamos-mas-procesaron-al-periodista-lucas-carrasco-por-violencia-sexual/">Procesaron al periodista Lucas Carrasco por violencia sexual</a></strong></h3>
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<p><a href="https://marcha.org.ar/lucas-carrasco-juicio-oral/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Perfil &#124; ¿Quién es Lucas Carrasco?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/perfil-quien-es-lucas-carrasco/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Sep 2019 03:00:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#NiUnaMenos]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
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					<description><![CDATA[Verborragia barata para encubrir un accionar sistemático]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Para algunes periodista, para otres operador político, ¿quién es Lucas Carrasco, el verborrágico personaje que llega a juicio oral tras un proceso de denuncia y acompañamiento colectivo? </em></p>
<p><strong>Por Redacción Marcha  </strong></p>
<p>Lucas Carrasco es un periodista entrerriano que se hizo popular en las redes sociales, en blogger y en distintos medios sobre el final de la década pasada. Tenía 35 años cuando concretó el primer encuentro con dos de sus denunciantes. Su acercamiento a ellas fue mediante las redes -un patrón que se repite en todas las historias-. “Vení a casa que te pago el taxi”, era una frase que repetía para incitarlas a acceder. En muchos casos, en horarios irrisorios a la madrugada. Su insistencia era sostenida incluso después de los abusos y maltratos, tras los cuales las dejaba ir sólo con la promesa de un retorno cercano.</p>
<p>Bajo la bandera del progresismo, Carrasco ejecutaba prácticas que disfrazaba de sadomasoquismo -que en realidad no guardaba ningún tipo de consenso, factor fundacional de las prácticas BDSM- y de un romanticismo irrefrenable. También se victimizaba constantemente: sugiriendo que estaba loco, que era un adicto, que sabía demasiado, que lo perseguían, que estaba enfermo, que no tenía remedio y que nadie lo quería. Así lo relataron sus denunciantes que entre 2013 y 2015 comenzaron a contar que sus acciones eran más que verborragia. Y se organizaron para llevarlo a juicio.</p>
<p>Carrasco se refugió detrás del personaje vulnerable que construyó desde lo discursivo, y desde allí justificó sus actos violentos. En los relatos de las denunciantes, más de una vez aparecen estos recursos, sea en forma de poema o de mensajes de texto “desesperados” tras una agresión. Cuando el personaje vulnerable no era suficiente o estaba agotado, apelaba a su carácter de figura pública para seducir: “Venite, estoy con Leo García”. Y la propuesta variaba: Andrés Calamaro, Zambayonny, o incluso referentes políticos de diversos partidos.</p>
<p>Carrasco ejecutó prácticas sistemáticas con todas sus sobrevivientes que dan cuenta no sólo de su lucidez a la hora de haberlas realizado, sino de la plena conciencia del poder que retenía en tanto varón heterosexual de clase media, figura pública, referente político y su posición en tanto adulto mucho mayor que todas sus denunciantes. En su perfil en Twitter, reiteradas veces mencionó su enemistad con figuras públicas o de su entorno por una “severa enfermedad” y también alegó locura, pretendiendo disociarse de las violencias ejercidas, conscientes y elegidas. Porque el abuso de poder en Carrasco fue una decisión que sostuvo a lo largo de todo el vínculo con el grupo de pibas que hoy se organiza en su contra en ciudad de Buenos Aires y en Paraná.</p>
<p>Desde que fue denunciado, procesado, brindó declaración indagatoria y ahora encontrándose pronto a enfrentar un juicio oral por dos de sus actos que constituyen figuras delictivas según operadores/as del poder judicial, Carrasco se dedicó a evidenciar su odio y desprecio hacia las mujeres y el movimiento feminista. Comunicador y consciente de que su provocación es más que palabras, deja ver a quienes ataca como si pretendiera perpetuar el control y la autoridad sobre sus cuerpos y decisiones. Desde su escritorio vomita consejos para otros machos y con el privilegio de los que se creen impunes intenta denostar el movimiento de cambio más poderoso del mundo. Ese que no le permite ni salir a la calle.</p>
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<p><strong>*algunos de los pasajes de esta nota forman parte de <a href="https://www.marcha.org.ar/lo-irreversible-de-la-lucha-denuncian-al-periodista-lucas-carrasco-por-acoso-y-violencia-sexual/">&#8220;Lo irreversible de la lucha: denuncian al periodista Lucas Carrasco por acoso y violencia sexual&#8221;</a>.</strong></p>
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<h3><strong><a href="https://www.marcha.org.ar/no-nos-callamos-mas-procesaron-al-periodista-lucas-carrasco-por-violencia-sexual/">Procesaron al periodista Lucas Carrasco por violencia sexual</a></strong></h3>
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