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	<title>Walsh &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Walsh &#8211; Marcha</title>
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		<title>Seis lecturas para verano y carnaval</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 14 Feb 2020 12:22:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
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					<description><![CDATA[Tal vez estás de vacaciones, o trabajando; desde cualquier latitud, en la playa, a la orilla del río, en el bondi, ensayando para carnaval, en la cocina con el ventilador en la cara, en el patio de tu casa o entre las plantitas del balcón. El verano siempre es una excusa para bajar un cambio, [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><i><span style="font-weight: 400;">Tal vez estás de vacaciones, o trabajando; desde cualquier latitud, en la playa, a la orilla del río, en el bondi, ensayando para carnaval, en la cocina con el ventilador en la cara, en el patio de tu casa o entre las plantitas del balcón. El verano siempre es una excusa para bajar un cambio, dejar el celular y sumergirse en lecturas. Aquí te dejamos algunas sugerencias, para romper el chanchito y comprar un libro, o pedírselo prestado a tu amigue nerd.</span></i></p>
<p><b>Por Redacción de Cultura en Marcha</b></p>
<p><b><i>Ñeri</i></b><b>, </b><span style="font-weight: 400;">de Juan Solá. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recomienda: <strong>César Saravia</strong></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Qué es el encierro? Esa es la pregunta que queda rebotando luego de leer </span><i><span style="font-weight: 400;">Ñeri</span></i><span style="font-weight: 400;">, del escritor entrerriano, Juan Solá. En esta novela, el autor nos propone adentrarnos a un viaje, uno que ocurre, paradójicamente, a través de las distintas formas que podemos imaginar cuando pensamos el encierro. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Este viaje inicia en un autobús, donde Rafael, el personaje principal de esta novela, se sube luego de salir de la cárcel, pero que se irá convirtiendo en una travesía a lo profundo de sus recuerdos, en que el dolor y las distintas violencias vividas le atormentan, mientras busca entre ellos la ternura del encuentro con aquello de humanidad que sobrevive en contexto de puro horror. </span></p>
<p><i><span style="font-weight: 400;">“Ñeri</span></i><span style="font-weight: 400;"> significa une hermane, amigue, un lazo incorruptible por la fantasía del tiempo, la complicidad hecha carne y sobre todo, una lágrima partida al medio para enjuagar dos ojos que se miran”, escribe Juan Solá, quien durante toda la novela dibuja un paisaje en donde la tristeza y la ternura saben dialogar. Visto así, Ñeri es, en definitiva, esa persona que está al lado, y cuya existencia nos ayuda a liberarnos del encierro.  </span></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-47519" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/02/Ñeri-275x410.jpg" alt="" width="275" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/02/Ñeri-275x410.jpg 275w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/02/Ñeri.jpg 686w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/02/Ñeri-640x955.jpg 640w" sizes="(max-width: 275px) 100vw, 275px" /></p>
<p><b><i>Moronga</i></b><b>,</b><span style="font-weight: 400;"> de</span> <span style="font-weight: 400;">Horacios Castellanos Moya.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recomienda: <strong>César Saravia</strong></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Horacio Castellanos Moya es una de las voces más provocadoras de la literatura latinoamericana. Parte de una generación de escritores post-boom, contemporáneo a Roberto Bolaño, Juan Villoro, Pedro Lemebel e Isabel Allende. Moya es la representación en toda su dimensión del periodo que Beatriz Cortez, académica salvadoreña, denomina como “la estética del cinismo” en la literatura centroamericana. Una literatura que surge desde el desencanto de una generación que se aleja de las utopías.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En </span><i><span style="font-weight: 400;">Moronga</span></i><span style="font-weight: 400;">, Moya</span><span style="font-weight: 400;"> retrata los aspectos más crudos de la realidad centroamericana, trasladados a la urbe estadounidense, en donde la violencia y la resignación constituyen el escenario en que los personajes principales, un ex guerrillero y un periodista que investiga datos sobre el asesinato del poeta Roque Dalton,  intentan olvidar su pasado, en un diálogo desquiciado en que éste, acabará por determinar su presente. </span></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-47520" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/02/Moronga-243x410.jpg" alt="" width="243" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/02/Moronga-243x410.jpg 243w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/02/Moronga.jpg 360w" sizes="(max-width: 243px) 100vw, 243px" /></p>
<p><b><i>Historia de una investigación. </i></b><i><span style="font-weight: 400;">Operación Masacre de Rodolfo Walsh: una revolución de periodismo ( y amor)</span></i><span style="font-weight: 400;">, de Enriqueta Muñiz.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recomienda: <strong>Carla Lorenzo</strong></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Siempre, pero siempre con este señor tuvimos mucha suerte. Rodolfo Walsh tenía alrededor de 30 años cuando empezó a investigar la masacre de José León Suárez  (1956), cuando escuchó: “hay un fusilado que vive”, y cuando empezó a cambiar el rumbo de la literatura argentina y del periodismo. </span><i><span style="font-weight: 400;">Operación Masacre</span></i><span style="font-weight: 400;"> es el producto de esos años de investigación y la muestra de su compromiso militante, pero </span><i><span style="font-weight: 400;">Historia de una investigación</span></i><span style="font-weight: 400;"> es el registro que Enriqueta Muñíz guardó y nos convida 62 años después. </span></p>
<p>Este libro reproduce las anotaciones realizadas en cuadernos escolares por Enriqueta Muñiz,  periodista que a sus 22 años trabajaba como correctora en la editorial Hachette junto a Walsh, y que lo acompañó en el proceso de investigación más importante del periodismo argentino. Enriqueta nos muestra  que detrás de uno de los libros más crudos de nuestra literatura, existió amor, admiración y compromiso con uno de los momentos históricos más duros que nos tocó vivir. Nos deja conocer a un Walsh enamorado, competitivo y exigente.  Un Walsh construyéndose y debatiéndose.</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuenta una anécdota que Walsh en una entrevista dijo que le daba bronca ser de aprendizaje lento, que le hubiese gustado ir más rápido y lograr mucho más. Después de leer </span><i><span style="font-weight: 400;">Historia de una Investigación</span></i><span style="font-weight: 400;"> flota en el aire la misma sensación que deja Walsh en cada uno de sus libros: la permanente búsqueda del desafío, del querer cambiarlo todo, no por une sino por les otres.</span></p>
<p><img src="https://www.planetadelibros.com.ar/usuaris/libros/fotos/304/m_libros/portada_historia-de-una-investigacion_enriqueta-muniz_201910102147.jpg" alt="Resultado de imagen para Historia de una investigación. Operación Masacre de Rodolfo Walsh: una revolución de periodismo ( y amor)" /></p>
<p><b><i>El nervio óptico</i></b><span style="font-weight: 400;">, de María Gainza</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recomienda: <strong>Ana Paula Marangoni</strong>   </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El escenario es la ciudad de Buenos Aires, tal como la conocemos, y a su vez, extrañada por una lluvia de cenizas que distorsiona la visión. El nervio óptico se trata de eso, un ir y venir entre los pensamientos de una aficionada al arte, los fragmentos de su vida que emergen casi como una consecuencia inevitable, y el diálogo interno con pinturas, obras que se abren a lo histórico, a lo anecdótico, al vínculo íntimo con el arte, profundamente parcial, y por eso, tan interesante. Tal vez sea una novela. Esa catarata de conexiones que se establecen a lo largo de los capítulos nos lleva a lugares conocidos y extraños a la vez. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">María Gainza fue la ganadora del Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2019 por su obra “La Luz Negra”, que esperamos comentar próximamente. Junto a Samanta Schweblin, Selva Almada, Mariana Enriquez, y Gabriela Cabezón Cámara, entre otras, integra un nuevo capítulo en la literatura argentina, repleto de osadía, originalidad, innovación y la singularidad que solo emerge en las grandes narrativas.</span></p>
<p><img loading="lazy" class="" src="https://www.anagrama-ed.es/uploads/media/portadas/0001/17/7dec92c6e0afc37c47e6220c9d34122937dd05fc.jpeg" alt="Resultado de imagen para el nervio optico maria gainza" width="256" height="402" /></p>
<p><b><i>La ilusión de los mamíferos</i></b><span style="font-weight: 400;">, de Julián López</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recomienda: <strong>Ana Paula Marangoni </strong></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Cuál es el tiempo del amor? ¿Cómo se narra todo lo que ocurre durante-entre la espera? </span><i><span style="font-weight: 400;">El amante</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Marguerite Duras y </span><i><span style="font-weight: 400;">El libro de los placeres</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Clarice Lispector podrían ser escrituras inevitables que dialogan con </span><i><span style="font-weight: 400;">La ilusión de los mamíferos</span></i><span style="font-weight: 400;">. La retórica de los amantes, lo clandestino, el exabrupto de los cuerpos, vivir y existir por y para el deseo, el espacio físico destinado al placer, esta vez en clave porteña y gay, con una sensibilidad más que exquisita. Una narrativa de lo sutil, de lo intangible, y también de lo voraz.</span></p>
<p><img loading="lazy" class="" src="https://contentv2.tap-commerce.com/cover/large/9789877690057_1.jpg?id_com=1113" alt="Resultado de imagen para La ilusión de los mamíferos" width="253" height="430" /></p>
<p><b><i>Las malas</i></b><span style="font-weight: 400;">, de Camila Sosa Villada </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recomienda: <strong>Ana Paula Marangoni </strong></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Leer </span><i><span style="font-weight: 400;">Las malas</span></i><span style="font-weight: 400;"> es una de esas experiencias imprescindibles que todes deberíamos vivir. Porque Camila logra esa alquimia perfecta donde la vida se transforma en arte, y cada relato nos lleva a reírnos, angustiarnos, a padecer un poco. En </span><i><span style="font-weight: 400;">Las Malas</span></i><span style="font-weight: 400;">, cada personaje se torna para nosotres querible, un poco mágico, y a la vez tan tangible y real. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Se lee, se sufre y se goza cada palabra del libro, no por un valor documental, sino porque lo narrado forma parte de la buena literatura, la que es única, la que ocupa un lugar para siempre en la memoria, una vez leída. Autobiografía, realismo mágico, o acaso crónica travesti; los rótulos se resisten y se hacen astillas. </span><i><span style="font-weight: 400;">Las malas</span></i><span style="font-weight: 400;"> nos ofrece mucho más, y su estilo es a la vez crudo, punzante e ingenuo, como todo aquello se se vive por primera vez.</span></p>
<p><img src="https://www.planetadelibros.com.ar/usuaris/libros/fotos/289/m_libros/portada_las-malas__201901181333.jpg" alt="Resultado de imagen para Las malas, de Camila Sosa Villada" /></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/seis-lecturas-para-verano-y-carnaval/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Rodolfo Walsh: periodismo y militancia, ¿un debate de la actualidad?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/rodolfo-walsh-periodismo-y-militancia-un-debate-de-la-actualidad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Mar 2015 03:00:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[militancia]]></category>
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		<category><![CDATA[Walsh]]></category>
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					<description><![CDATA[Su aporte desde el periodismo a la lucha de clases.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Mariano Pacheco*. </strong>En un nuevo aniversario de su asesinato, recordamos los estrechos vínculos entre periodismo y militancia en trayectoria de Rodolfo Walsh y su rol en el periódico <em>CGT</em>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La historia es conocida: a principios de 1968, en una escala que realiza en Madrid, a su regreso al país desde Cuba, Rodolfo Walsh logra asistir a la residencia de Puerta de Hierro, la Quinta 17 de Octubre donde el general Juan Domingo Perón vive su exilio. Walsh no es peronista, por más que haya escrito una década antes el libro más importante de la resistencia peronista (<em>Operación masacre</em>). Es más, en 1955 era partidario de la “Revolución Libertadora” e incluso llegó a escribir un texto en homenaje a uno de los aviadores que bombardearon la Plaza de Mayo. Así y todo va al encuentro, y allí el viejo líder le presenta al dirigente sindical Raimundo Ongaro.</p>
<p>Tras su regreso de Cuba, entonces, Walsh fundó y se puso a dirigir el semanario <em>CGT</em>, de la combativa CGT de los Argentinos, y redactó su convocatoria del Primero de Mayo (1968). Allí publicó la serie de notas (siete) que luego, compiladas y retrabajadas, conformarán aquello que el periodista Rogelio García Lupo denominó como “el folletín de la clase obrera”, es decir, el libro <em>¿Quién mató a Rosendo?</em></p>
<p>Walsh ya había participado, en 1966, de las elecciones de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa, y al año siguiente, junto a los hermanos Viñas, había integrado el Consejo de Redacción de la revista <em>Problemas del tercer mundo</em>, pero lo del semanario <em>CGT</em> realmente fue otra cosa. Resulta evidente que esa experiencia fue un verdadero parte aguas en su vida. Allí Walsh palpó cuánto podía aportar desde el oficio del periodismo a la lucha revolucionaria, se formó teórica y prácticamente en el marco de un proceso que exigía conceptualizar las apuestas emprendidas y repensar las acciones en función de los cambios operados en la coyuntura.</p>
<p>De allí en más, en sus notas para empresas periodísticas (como las emblemáticas que realizó para <em>Panorama</em>, caracterizadas por Daniel Link como una verdadera “incursión antropológica” desde el oficio), Walsh prestará cada vez más atención a la cuestión económica y las condiciones de vida en las grandes ciudades y se esforzará por sostener una “formación marxista” (en momentos de desánimo, rescatará la “divina paciencia” que tuvieron hombres como Marx, Engels y Lenin). De hecho, quienes compartieron los días junto a él en esos tiempos, destacan que, mientras armaban el proyecto del diario <em>CGT</em>, mantenía sobre su escritorio los escritos de Lenin sobre la prensa.</p>
<p>Allí, en esa experiencia magistral del periodismo obrero en Argentina –como decíamos– Walsh publicará las notas que conformarán luego el libro <em>¿Quién mató a Rosendo? </em>Notas que se diferencian del trabajo emprendido para elaborar <em>Operación masacre</em> –donde libraba una batalla periodística “como si existiera” la justicia, según sus propias palabras–, fundamentalmente, porque en 1968 escribe en el marco de otra etapa de su formación política, convencido de que sus escritos forman parte de una “impugnación absoluta del sistema”, tal como comentó en la entrevista publicada en el N° 110 de la revista <em>Siete días</em> (16 al 22 de junio de 1969). Entrevista en la que declara que entiende a su libro como una “contribución más contra ese sistema nefasto de sindicalismo” que cree “debe ser aplastado”.</p>
<p>Queda claro que la experiencia junto a muchos de los obreros que protagonizaron la resistencia peronista llevarán a Walsh no solo a modificar su percepción sobre la política argentina, sino además sobre las potencialidades del periodismo, y las posibilidades de intervención colectiva que se abrían para su devenir singular. ¿Por qué fue posible esta experiencia del periódico <em>CGT</em>?, se pregunta. Y la respuesta es de una lucidez que abruma: fue posible no “porque la inventara yo, sino porque los trabajadores argentinos se organizan en la CGT rebelde y ellos me dan a mí la oportunidad de poner mi instrumento a su servicio. Si ese canal no existe, a mí o a vos individualmente nos resulta imposible fabricarlo. De hecho, nuestros canales de comunicación están permanentemente obstruidos por el aparato cultural de la burguesía, que no deja correr ni un hilito”, sostiene en una entrevista que le realiza <em>La opinión cultural</em> (11 de junio de 1971) junto a Miguel Briante, bajo el título de “Narrativa argentina y País real”. Allí Walsh sostiene que con el trabajo de “Rosendo” se dio cuenta que esa dinámica comenzaba a ser la “esencia” de su oficio. “Ahí yo recuperaba algunas cosas, hasta del oficio de narrador, que me servían. Pero este es un problema que no lo podes resolver vos solo”, asegura.</p>
<p>Además de estas notas que terminarán componiendo <em>Rosendo</em>, en <em>CGT </em>publica la serie “La secta del gatillo y la picana”, donde denuncia el accionar delictivo y violento de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que relaciona con los métodos de la Revolución Libertadora.</p>
<p>El cierre de esa etapa también es conocida. Debilitada la CGT-A por varios motivos (entre ellos, el “tactitaje” de Perón, que Walsh tanto critica) se sumerge en una militancia política orgánica (en el Peronismo de Base/Fuerzas Armadas Peronistas primero, en Montoneros después), y los rastros de escritura se van perdiendo, o se van tornando “clandestinos”, “impersonales”, como gustaba decirse en la época.</p>
<p>Así y todo, la enseñanza queda, y Walsh puede ser calificado como uno de los grandes maestros del periodismo político argentino. Su etapa en <em>CGT</em> es de las más ricas, porque muestran como una experiencia de organización colectiva potencia el obrar individual de un periodista que, a su vez, con su aporte específico logra dotar a esa organización de una calidad determinada de comunicación popular, indispensable para librar la batalla cultural necesaria para, junto con los combates específicamente económicos y políticos, derrotar al capital, y edificar una sociedad donde una clase no explote a otra.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*</strong>Ha publicado los libros <em>De Cutral Có a Puente Pueyrredón;</em> <em>Darío Santillán, el militante que puso el cuerpo;</em> <em>Kamchatka: Nietzsche, Freud, Arlt </em>y <em>Montoneros silvestres (1976-1983)</em>.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/rodolfo-walsh-periodismo-y-militancia-un-debate-de-la-actualidad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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