<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>San Cristóbal de las Casas &#8211; Marcha</title>
	<atom:link href="https://marcha.org.ar/tag/san-cristobal-de-las-casas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Fri, 04 Aug 2017 17:15:35 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-AR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.13</generator>

<image>
	<url>https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/05/cropped-FAV_ICON-1-32x32.png</url>
	<title>San Cristóbal de las Casas &#8211; Marcha</title>
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Xolobal Ant’z: palabras y cuerpos de las mujeres indígenas en el CompArte</title>
		<link>https://marcha.org.ar/xolobal-antz-palabras-y-cuerpos-de-las-mujeres-indigenas-en-el-comparte/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/xolobal-antz-palabras-y-cuerpos-de-las-mujeres-indigenas-en-el-comparte/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Aug 2017 16:33:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[Aluminé Cabrera]]></category>
		<category><![CDATA[Chiapas]]></category>
		<category><![CDATA[Festival CompArte]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[San Cristóbal de las Casas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=36584</guid>

					<description><![CDATA[Xolobal Ant’z en lengua tzotzil significa “reflejo de mujer”]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Por Aluminé Cabrera desde Chiapas, México / Fotos: Mateo Manfredo</b></p>
<p><i>Cuatro mujeres indígenas rescatan y construyen con lenguaje teatral, corporal, visceral, experiencias propias de su historia o de otras mujeres, también indígenas, también pobres. Cómo reflejarnos y ser todas en un mismo mundo. </i></p>
<p>Ya escribí sobre esto. Sobre esta misma obra, sobre esta compañía, sobre este mismo proceso de creación. Y, sin embargo, podría escribir muchas veces más. Porque con cada nueva mirada, porque cada vez que me asomo nuevamente a esta propuesta, se multiplican los sentidos y los sentires, el espejo se ensancha. El espejo que me devuelve un poco de mí -ser mujer, expuesta a las violencias multifacéticas y cotidianas- pero que a su vez me interpela porque no soy pobre, porque no soy indígena, porque más de una vez he actuado desde un lugar clasista y eurocéntrico. He sido víctima y victimaria.</p>
<p>Durante el festival CompArte por la Humanidad “Frente al capital y sus muros, todas las artes”, que se realizó la semana pasada en San Cristóbal de las Casas y en el caracol zapatista de Oventic, en Chiapas, en el sureste mexicano, se presentó nuevamente la obra “Todavía” de la compañía teatral Xolobal Ant’z. En ella, cuatro mujeres indígenas rescatan y construyen con lenguaje teatral, corporal, visceral, experiencias propias de su historia o de otras mujeres, también indígenas, también pobres. La puesta retoma, además, un fragmento del libro “Oficio de tinieblas”, de Rosario Castellanos, y concluye con el final del libro “Mujeres de maíz”, de Guiomar Rovira.</p>
<p>No se trata de una crítica de la puesta. Tampoco de un anuncio para su próxima función. Es esto, más bien, un intento de describir una experiencia que no sólo tiene que ver con asistir a un espectáculo sino a una reflexión conjunta y comunitaria sobre nuestros modos de pensar y considerar a los pueblos originarios y, más que nada, a las mujeres de los pueblos. La foto abusiva que tomamos de las trabajadoras de los mercados, el desprecio con que el Estado les niega atención médica y sanitaria, el precio injusto que aspiramos a pagar por sus producciones artesanales, el desplazamiento inevitable que las obliga una vida citadina agotadora. En México pero también en Guatemala, Perú o Bolivia, por nombrar algunos países de Nuestra América, ¿cómo convivimos con esas otras realidades?</p>
<p><b>El grupo</b></p>
<p>Xolobal Ant’z, que en lengua tzotzil significa “reflejo de mujer”, nació en el hogar comunitario Yach’il Antzetic de San Cristóbal de las Casas. Mujeres solas embarazadas llegan al hogar adonde reciben atención prenatal y durante el parto, asistencia psicológica, afectiva y económica.</p>
<p>Gabriela Ottogalli, actriz, profesora y directora de teatro, generó allí un taller de teatro que devino luego en la formación de la compañía y realización de las tres obras que han mostrado hasta ahora, más una cuarta en proceso de creación. “El cuidado en lo que hacemos es nuestro cuidado también. Los detalles en la escena, el vestuario, los objetos, la palabra, el movimiento… Todo hace a nuestro oficio. El momento de compartir a público nos completa y nos alimenta. Un ida y vuelta. Luego volvemos al lugar de ensayo inspiradas para seguir. Y espacios como el CompArte nos recuerdan que no somos solas”, dice Gabriela.</p>
<p><b>La obra</b></p>
<p>Antonia Gómez Girón, Martha Gómez Díaz, Elvira López Gómez y Dalia Pérez, dan palabra, voz y cuerpo en “Todavía”. Son mujeres de comunidades indígenas del interior chiapaneco que viven hace muchos años en la ciudad, San Cristóbal.</p>
<p>A lo largo de la obra, muestran con humor, con calidez, con veracidad feroz y, sobre todo, con un impecable desempeño actoral, escenas y jirones de vida de mujeres indígenas. La turista que fotografía a la indígena, la joven con su bebé a cuestas que debe lidiar con el personal burocrático de una salita de salud, la madre que despide a su hija que irá a la ciudad a trabajar de empleada en una casa de familia. Luego, un momento al son de tambores, en el que enmascaradas simbolizan a través del cuerpo las opresiones y humillaciones.</p>
<p>“Quedan muchos todavía. <i>Muchoas</i> señores y señoras abusivos. Todavía nos humillan por ser mujeres. Por ser indígenas. No es paz así. Pero nuestro corazón ya no es el mismo. Ni nuestro pensamiento. El corazón y el pensamiento de muchas mujeres indígenas ya no es el silencio”. Así expresan con su voz el relato con el que Guiomar Rovira finalizaba, en 1997, su libro “Mujeres de maíz”.</p>
<p>Como cierre, en la compañera voz de Maruca Hernández Ramos, suena “Mujer”, aquella canción que escribió Gloria Martín y que popularizó Amparo Ochoa: “ mujer, si te han crecido las ideas/ de ti van a decir cosas muy feas”.</p>
<p><b>Las propias palabras<br />
</b></p>
<p>Se prenden las luces. El público visiblemente afectado. Algunas personas se secan las lágrimas, otras miran un punto fijo, ahí adonde las llevó la reflexión. Nos hemos sentido interpeladas, interpelados. De a poco, se acercan a las actrices, las felicitan o les hacen una devolución. Les agradecen.</p>
<p><b>-¿Cómo se sienten respecto a tantas personas que las felicitan, que se sintieron identificadas y que les comparten sus experiencias?</b></p>
<p>Dalia: Me he sentido cobijada. Estar en este espacio es un sueño, como también que todos te puedan escuchar y cuando te escuchen algo que es tan fuerte puedan abrazar tu corazón. Entonces es mucha emoción pero a la vez hay que aterrizar porque la realidad afuera sigue, la lucha y la realidad siguen allí afuera. Y hay que seguir trabajando.</p>
<p>Elvira: Creo que a todas nos pasa lo mismo, mostramos lo que a nosotras nos pasa o nos pasó pero también seguimos viendo que esto sigue ocurriendo. Sientes alegría cuando compartes pero cuando vuelves a la realidad es un poco frustrante sentir esa impotencia de no poder hacer algo más.</p>
<p><b>-¿Que aporte sueñan con hacer a través de esta obra, del teatro, de su tarea? ¿Qué les gustaría que se transforme a partir de lo que hacen?</b></p>
<p>Dalia: Son muchos los sueños. Quizás la utopía es que a través del teatro pudiéramos cambiar este nuestro entorno, que no hubiera más discriminación. Siendo más realista sueño que realmente nuestra palabra pueda llegar a otras personas, que a través del teatro las personas puedan tomar la palabra e ir replicando. Y que otros puedan decir su palabra, que no se queden callados.</p>
<p>Elvira: En principio, aspiro a que mi pueblo vea cómo nos tratan. Segundo, buscamos mostrar que nosotras ya no vamos a dejar que nos humillen. Sueño con que a través del teatro podamos estar unidos, por ser indígenas, por ser comunidad. Que ellos puedan ver que venir a la ciudad no es fácil, que sufrimos maltrato. Y que por no hablar español no significa que no nos podamos defender. No nos queremos calladas, ya no nos quedaremos calladas ante la injusticia.</p>
<p>Antonia: Como dice mi conpañera, queremos mostrar que no nos dejaremos discriminar, humillar. Y mostrar también que no tenemos los mismos derechos que los mestizos.</p>
<p><b>-¿Cómo vivieron actuar en el Comparte, frente a los y las compañeras zapatistas?</b></p>
<p>Marta: A mí me da mucho gusto que haya tanta gente que sigue luchando en contra de la discriminación y a favor del pueblo indígena. Me hace muy feliz a pesar de que yo quizás ya no muy estoy adentro, pero esto me recordó cuando era niña y me iba a Oventik con mis tíos, una alegría que yo viví de chiquita. Y sé que ellos están luchando por los pobres.</p>
<p>Antonia: Pues me sentí muy contenta, ya es la segunda vez que estoy aquí. Lástima que no podemos ir más a las comunidades, porque es allí sí que pasa mucho la discriminación. A mí a veces me da tristeza recordar. Estoy muy agradecida con la gente que vino a vernos.</p>
<p><b>-¿Qué significa para cada una de ustedes ser mujer e indígena?</b></p>
<p>Dalia: Por un lado, no sé porqué habría que calificarlo como algo diferente. Soy una persona, respiro, camino como todos. Sí es verdad que tenemos una cultura distinta, costumbres distintas. Y ser mujer indígena, bueno, en Chiapas es muy rico culturalmente, en mi caso vengo de una familia que me ha compartido sus historias. Pero también está la parte de sufrimiento. Es mas fácil para un hombre de comunidad indígena poder salir a la ciudad que para una mujer, porque si ella sale a la ciudad ya se dice que se fue a buscar hombre, por ejemplo.</p>
<p>Marta: Para mí ser mujer indígena es algo que me hace feliz porque ahorita sé apreciar lo que soy, mi lengua que hablo. Antes me avergonzaba, no quería ser indígena. Ahora no, porque sé que hay tanta riqueza dentro de mí, mi cultura, mi tradición, mi traje. Creo que todos valemos lo mismo.</p>
<p>Antonia: Yo me siento orgullosa de ser indígena, no me da vergüenza, me gusta mi lengua, mi traje.</p>
<p>Elvira: Ser una mujer indígena significa que sé de donde vengo, como crecí. Estoy feliz por lo que soy, sé cuanto valgo y que las cosas se obtienen aprendiendo, al igual que le sucede a todos. En todas partes, adonde sea que quiera ir, seré una mujer indígena. Soy una mujer que me valoro y sigo aprendiendo. Todos somos iguales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote><p><strong> Leé las notas cobertura del #CompArte2017 en: <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/festival-comparte/">http://www.marcha.org.ar/tag/festival-comparte/</a></strong></p></blockquote>

<p><a href="https://marcha.org.ar/xolobal-antz-palabras-y-cuerpos-de-las-mujeres-indigenas-en-el-comparte/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/xolobal-antz-palabras-y-cuerpos-de-las-mujeres-indigenas-en-el-comparte/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>CompArte por la Humanidad en Chiapas: sororidad y resistencia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/comparte-por-la-humanidad-en-chiapas-sororidad-y-resistencia/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/comparte-por-la-humanidad-en-chiapas-sororidad-y-resistencia/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 26 Jul 2017 15:07:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[Aluminé Cabrera]]></category>
		<category><![CDATA[Chiapas]]></category>
		<category><![CDATA[Festival CompArte]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[San Cristóbal de las Casas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=36451</guid>

					<description><![CDATA[En el Festival Comparte las propuestas artísticas con perspectiva feminista se abren camino]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Aluminé Cabrera desde Chiapas, México</strong></p>
<p><em>Mujeres que cantan, mujeres que pintan, mujeres que danzan, que actúan, que rapean, que declaman poesía haciendo propio el dolor de tantas. Mujeres que acompañan a otras mujeres que están solas, vulnerables.</em></p>
<p>Cada vez somos más. También en el CompArte. No podría ser de otra forma. Si fue la Comandanta Ramona “el primero de muchos pasos”, si es la niña Defensa Zapatista el devenir de esta historia que nos empodera a nosotras mujeres que provenimos de diferentes rincones y contextos.</p>
<p>En esta segunda edición del festival convocado por la Comisión Sexta y las Bases de Apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que se lleva a cabo en San Cristóbal, Chiapas, las propuestas artísticas con perspectiva feminista se han abierto camino.</p>
<p>Es cierto que cada jornada se nutre de diferentes disciplinas llevadas adelante por varones y mujeres &#8211;<i>compañeroas</i>&#8211; con ideas y sentires similares y solidarios. Sin embargo, se torna imperioso recalar en experiencias que recogen nuestra lucha antipatriarcal, que van tras ese objetivo compartido con la lucha zapatista: “hacer un mundo donde la mujer nazca y crezca sin miedo”.</p>
<p><b>Experiencia 1: mujeres que acompañan a otras mujeres</b></p>
<p>“Este libro nace de un proceso grupal, hemos dejado lágrimas y risas al escribir cada pedazo de nuestras vidas”. Andrea habla a través de otras que hablan por ella, no puede hacerlo en persona ante este auditorio expectante. Ella está presa en el Centro de Readaptación Social (Cereso) 5, en las afueras de San Cristóbal de las Casas. Su testimonio está plasmado en “Mujeres Guerreras. Romper el silencio nos dio libertad”, el libro que la Colectiva Cereza presenta durante la mañana nublada de lunes.</p>
<p>“La colectiva esta formada por compañeras que han estado en el Cereso, otras que han salido y compañeras externas que apoyamos desde distintos lugares”, explica Gabriela Ottogalli. Este proyecto lleva ocho años andando y además del libro, han venido a exponer un trabajo de fotos hecho por las mujeres que están dentro de la cárcel.</p>
<p>Junto a Gabriela, Lilia Iñiguez relata los sinsabores de lidiar con el sistema judicial punitivo; Miriam Noriega detalla las labores de formación dentro del penal; y Lupita y Domitila comparten su experiencia al haber estado en situación de encierro varios años en el Cereso y de los significativo de haber contado con apoyo de mujeres compañeras y aliadas.</p>
<p>“Este sistema penal acusatorio tal como está planteado es un sistema heteropatriarcal, sumamente castigador de quienes estamos bajo está cúspide de poder, pero ensañado mucho más con las mujeres”, denuncia Lilia, quien además da cuenta de las irregularidades que en lo cotidiano encuentran al revisar los expedientes de las mujeres presas o de las injusticias que se dan en el trato con las autoridades.</p>
<p>Además del respaldo en lo jurídico, la colectiva brinda acompañamiento psicológico, talleres de artes y un diplomado en emprendedoras sociales, articulado con la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), el Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (Cesmeca) y la Universidad Complutense de Madrid. “También invitamos a otras organizaciones, hay personas que dan alfabetización porque muchas mujeres no saben leer ni escribir. El diplomado tiene validez oficial, que es importante para que sea reconocido cuando las mujeres salen y buscan un trabajo digno”, explica Miriam.</p>
<p>También, la colectiva sostiene una casa en San Cristóbal, adonde van a vivir las mujeres que al salir de prisión no tienen lugar al que regresar ni quien las apoye para reiniciar su vida.</p>
<p>El aire se mece despacio durante la presentación. La guitarra y la voz de Maruca Hernández Ramos, preámbulo de la charla, invitaron a este clima de confidencia, de palabra compartida. Y con los testimonios de Domitila y Lupita todo es más conmovedor.</p>
<p>“Me da gusto compartir este sentimiento y poder relacionarme con estas mujeres sobre todo ahora que me estoy enfrentando a la sociedad y no es fácil para mi”, dice Domitila. Luego de estar cuatro años y medio en el Cereso, fue absuelta. Hace tres semanas que está afuera y vive en la casa de la colectiva.</p>
<p>Lupita es tímida y sonríe casi todo el tiempo. Cuenta que durante nueve años estuvo presa y que hace tres que vive y se encarga de la casa Cereza. “Hubo mucha tristeza cuando estuvimos ahí, por no ver nuestros hijos, nuestras familias, pero seguí adelante cuando empezó la practica con la colectiva. Porque sentimos que es como nuestra familia”.</p>
<p>“Consideramos que la cárcel nos es un lugar digno para ninguna persona, haya pasado lo que haya pasado. Desde allí es el trabajo que hacemos, y desde allí es que reivindicamos el hecho de ser mujeres y el merecernos estar libres”. Son las palabras de Gabriela las que, hacia el final, definirán la esencia de una labor que pelea por un sistema justo, igualitario, contra el patriarcado y la lógica punitivista.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-36457 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/24072016-12383300109-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/24072016-12383300109-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/24072016-12383300109.jpg 800w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p><b>Experiencia 2: la poesía será feminista o no será</b></p>
<p>Retumban entre los sentidos de las y los presentes las palabras de ella que fue zapatista, valiente, comandanta coraje: Ramona. “De por sí es muy pequeña nuestra palabra de los zapatistas, pero su paso es muy grande y camina muy lejos y se entra en muchos corazones”.</p>
<p>Así empieza la travesía a bordo de este navío sonoro y poético llamado Cronopios del naufragio. En su versión de Aquelarre de Versos, Lupita Calvo, Lili Cruz, Berenice Vera y Marissa Revilla leen en vivo ante una sala colmada, dan voz y vida a poetisas hermanas y cercanas. A su vez, Socorro Carranco, escritora local, comparte su propia obra y se suma al elenco que cierra con palabras de Rosario Castellanos.</p>
<p>Quien conduce la nave, anuncia y celebra las voces de estas mujeres es Alfredo Rasgado Molina, creador de este proyecto que nació en el éter. “Fue en un programa que se llamaba ‘Entre Poesía y Música’ que tuve la inquietud de rescatar y darle voz a través de otras voces de mujeres a poetas latinoamericanas”. De este modo, luego de compilar la obra de escritoras de algún territorio que puede ser, por ejemplo, Guatemala, Chiapas o El Salvador, convoca a mujeres de diferentes ámbitos a grabar las lecturas. “Finalmente, hago toda la maquetación, son cápsulas de cinco o seis minutos que se difunden a través de la radio de aquí del Estado”.</p>
<p>Las poesías y las historias de vida de las escritoras se publican y difunden, además, en la revista Enheduanna. Su directora Cynthia Vasconcelos, rescata el carácter ideológico de la iniciativa: “Cualquier tipo de poesía de mujeres tiene un posicionamiento feminista aunque su autora no se nombre como feminista. Además de promover la lectura, buscamos que se conozca qué sentimos las mujeres en este sentido, cómo vivimos desde que tenemos conciencia de nosotras mismas”.</p>
<p>Y en el mismo sentido se pronuncia Alfredo: “Si, como se dice, hay que volver feminista cualquier espacio, nuestra trinchera es la poesía”.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-36455 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/24072016-16575800109-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/24072016-16575800109-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/24072016-16575800109.jpg 800w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p><b>Epílogo</b></p>
<p>Entre las salas de los talleres, hay una en la que entra el sol fuerte de la siesta. Allí no hay clase sino una exposición. Sobre una amplia mesa está montada una maqueta que con muñecos de madera y de trapo, animalitos de barro y árboles de madera, que descansan sobre pasto real y un espejo que hace las veces de charquito -o laguito, quién sabe- cuenta la historia de la niña Defensa Zapatista. Ella también está ahí, es de trapo y está montada sobre su caballo choco. Inseparable, junto a ella, el gato- perro.</p>
<p>También hay tres casas: la casa de las mujeres, la Escuela Autónoma y la casa ejidal.</p>
<p>La niña Defensa Zapatista apareció, en principio, en los relatos del Subcomandante Galeano durante el seminario “El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”, en 2015. Empoderada, autónoma y perspicaz, siguió presente en las historias del Sup hasta que hace pocos meses, esos textos se compilaron en el libro “Habrá una vez”. En la sala hay una mesita en la que los libros están a la venta. En las paredes una serie de fotos recorre el proceso de armado y montaje de la maqueta.</p>
<p>Dos jóvenas y un muchacho zapatistas llegan a la sala. Son parte del colectivo que realizó esta muestra. Intercambiamos con ellas y él impresiones de lo que vemos y les hacemos preguntas. No miden en tiempo el trabajo porque “lo hacíamos por la tarde, cuando ya terminamos de trabajar. Una o dos horas, porque nosotros no nos dedicamos a esto”.</p>
<p>Así dicen. Tampoco miden en número las personas del colectivo porque “somos muchos, varios”, acotan entre las dos.</p>
<p>Así, pues.</p>
<p>Otra forma de medir tiempo y forma es posible.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-36453 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/25072016-15201100109-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/25072016-15201100109-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/25072016-15201100109.jpg 800w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/comparte-por-la-humanidad-en-chiapas-sororidad-y-resistencia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/comparte-por-la-humanidad-en-chiapas-sororidad-y-resistencia/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Chiapas: segunda edición del Festival CompArte por la Humanidad</title>
		<link>https://marcha.org.ar/chiapas-segunda-edicion-del-festival-comparte-por-la-humanidad/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/chiapas-segunda-edicion-del-festival-comparte-por-la-humanidad/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Jul 2017 09:59:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[Aluminé Cabrera]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[Chiapas]]></category>
		<category><![CDATA[Festival CompArte]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[San Cristóbal de las Casas]]></category>
		<category><![CDATA[zapatismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=36434</guid>

					<description><![CDATA[Arte, resistencia y las mujeres adelante]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Aluminé Cabrera desde Chiapas, México / Foto: CompArte</strong></p>
<p><i>Comenzó ayer en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México, la segunda edición del festival CompArte por la humanidad, donde miles de personas de todo el mundo demostrarán una vez más cómo el arte resiste y transforma en un encuentro que suma este año más propuestas de mujeres artistas. </i></p>
<p>Para actuar, danzar, escribir, cantar, pintar ese otro mundo posible. Porque, como dijo el Subcomandante Insurgente Galeano, “las artes unen, hermanan y convierten las fronteras en ridículos puntos cartográficos”, empezó ayer en Chiapas la segunda edición del festival CompArte por la Humanidad “Frente al capital y sus muros; todas las artes”, convocado por la Comisión Sexta y las Bases de Apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Hasta el jueves, miles de artistas participantes y asistentes se encontrarán en el CIDECI- Unitierra de San Cristóbal de las Casas mientras que el viernes 28 y sábado 29, la cita será en el caracol zapatista de Oventik.</p>
<p>Música, teatro, danza, poesía, fotografía, proyecciones, pintura, grabado, talleres y más. Desde las 10 de la mañana hasta las 9 de la noche, las actividades tienen lugar en los distintos ámbitos del CIDECI, adonde arriban a diario personas de distintos puntos de México y del mundo. Como Adriana Toledano, que había participado en 2016 en la presentación de la revista Conmoción y que en esta edición, además de repetir esa experiencia, dictó el taller “Ginocrítica. Escribir desde el cuerpo. Poesía, cuentos y reflexiones”.</p>
<p>“Se me hace importante que aquí estamos planteando formas alternativas a las hegemónicas. Busqué explorar desde la poesía y en relación con el feminismo”, comenta Toledano. Durante las tres horas de taller, la escritora propuso lecturas de poetisas como Alejandra Pizarnik y Silvia Plath para arribar a una puesta en común de textos producidos allí mismo por las y los participantes.</p>
<p><b>Las mujeres adelante</b></p>
<p>Nos queremos vivas. No más violencia contra nuestros cuerpos, nuestras mentes, nuestras almas. Somos blancas, mestizas, negras, indígenas, transgénero. Somos mujeres que gritamos ¡ya basta! En esta segunda edición del CompArte, ese grito, nuestro reclamo infinito, fluirá en los distintos escenarios, en la palabra dicha y cantada. Arte hecho, interpretado y propuesto por mujeres.</p>
<p>El grupo de la colectiva Cereza que trabaja con mujeres en situación de encierro; el proyecto Cronopios del naufragio, en el que compañeras leerán obras de poetisas de las Américas; la puesta en escena “Todavía” a cargo de la compañía Xolobal Ant’z, integrada por mujeres indígenas cuyo arte nació en el hogar donde parieron solas a sus hijxs; la exposición de fotografías de la agenda 2017 “Semillas de Conciencia” del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, que versó sobre la presencia y rol de las mujeres en las comunidades chiapanecas. Esas son algunas de las propuestas con las que las mujeres se harán presentes en los próximos días.</p>
<p>Tiene sentido. Luego de la iniciativa del EZLN, en el seno del Congreso Nacional Indígena (CNI) se creó en mayo pasado el Concejo Indígena de Gobierno (CIG), cuya vocera es María de Jesús Patricio Martínez, referente del pueblo nahua y candidata independiente a las elecciones presidenciales de 2018. Una mujer que recuerda que la lucha no es por el poder sino “por la vida, la tierra, el territorio, el agua, los árboles, todo, porque se lo están acabando”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/chiapas-segunda-edicion-del-festival-comparte-por-la-humanidad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/chiapas-segunda-edicion-del-festival-comparte-por-la-humanidad/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>México. Aullidos feministas contra los &#8220;asesinos, machos, burgueses&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/mexico-aullidos-contra-los-asesinos-machos-burgueses/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/mexico-aullidos-contra-los-asesinos-machos-burgueses/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Oct 2016 03:06:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[#NiUnaMenos]]></category>
		<category><![CDATA[#NosotrasParamos]]></category>
		<category><![CDATA[#VivasNosQueremos]]></category>
		<category><![CDATA[Aluminé Cabrera]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[San Cristóbal de las Casas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=32303</guid>

					<description><![CDATA[Las manifestaciones en San Cristóbal, Oaxaca y el DF coincidieron con el cese de actividades en Argentina.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Aluminé Cabrera desde San Cristóbal de las Casas, México / Fotos por Mateo Manfredo</strong></p>
<p><em>En México una mujer es asesinada cada tres horas. Por eso, en sororidad sin fronteras, mujeres y feministas se sumaron al #NosotrasParamos. Las manifestaciones en San Cristóbal, Oaxaca y el DF, que coincidieron con el cese de actividades en Argentina.</em></p>
<p>No sólo es que ya no tenemos miedo. Ahora, además, trascendemos las fronteras -esas que han trazado los mismos estados patriarcales que nos matan, que nos despojan- y de pronto resulta que nos queremos vivas en la Nuestra América toda. Que el grito áspero de desazón y hastío que sonó en Argentina encontró su eco en Chile, en Uruguay, en Bolivia, en Perú… Así hasta México.</p>
<p>México. Este país en el que cada menos de tres horas una mujer es asesinada con saña y violencia. En el que, tal como documentó en su momento el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, nomás entre 2012 y 2013 fueron asesinadas 3 mil 892 mujeres en los 31 estados del país y el Distrito Federal.</p>
<p>Como un abrazo infinito que sólo nosotras podemos tender sobre el continente, las mexicanas hicieron propias las consignas y los reclamos y salieron a gritar ¡ya basta!, en el DF y el estado de México, en Morelos, Michoacán, Guanajuato, Oaxaca, Hidalgo,<br />
Baja California, Sonora, Veracruz, Puebla, Guerrero, Quintana Roo, Querétaro y Chiapas.</p>
<p><strong>Desde las montañas del sureste mexicano</strong></p>
<p>En San Cristóbal amaneció con sol, hecho fortuito para esta época de chubascos y aguaceros. En la Plaza de la Resistencia -frente a ese épico palacio municipal en el que el zapatismo se dio a conocer en el año nuevo de 1994- la gente, en su mayoría mujeres, comenzó a agruparse pocos minutos antes de las 11.</p>
<p>“Apenas pasamos la segunda semana de octubre y ya contamos 117 muertes violentas de mujeres en el estado de Chiapas. A esto tenemos que sumarle que estamos viviendo, junto con otros estados, la campaña contra las y los que somos diferentes, especialmente las personas trans. Este año en redes sociales se reportan más de siete transfeminicidios, el año pasado fueron dos. Y eso de las que supimos, que ni siquiera tienen un reporte formal”. Quién habló frente a la multitud fue Martha Figueroa, abogada feminista de San Cristóbal, referente de la Campaña contra las Violencias y el Feminicidio de Chiapas.</p>
<p>Figueroa también dio cuenta de que “hoy en Chiapas de cada 10 mujeres que asesinan, en 8 casos el agresor es un conocido, de esos 8, en 6 se trata del esposo, del papá de los niños, del novio. Y los dos restantes es el papá, el jefe, el maestro”.</p>
<p>La manifestación coincidió con el horario en se llevaba adelante el cese de actividades de las compañeras en Argentina, tal como lo destacó Michelle Domínguez, activista lesbiana y feminista, organizadora de esta acción que “no es ni partidista ni responde a ninguna colectiva ni ong”.</p>
<p><img loading="lazy" class="wp-image-32305 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/San-Cristobal-de-las-Casas-Mateo-02-630x410.jpg" alt="19-10-2016 - Concentración en el zocalo de San Cristobal de las Casas, Chiapas, México, en apoyo al paro nacional de mujeres en Argentina." width="630" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/San-Cristobal-de-las-Casas-Mateo-02-630x410.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/San-Cristobal-de-las-Casas-Mateo-02-1024x666.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/San-Cristobal-de-las-Casas-Mateo-02-810x527.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/San-Cristobal-de-las-Casas-Mateo-02.jpg 1500w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p><strong>En Oaxaca, batucada y marcha</strong></p>
<p>“El lunes por la noche una amiga posteó la actividad en la ciudad de México y le pregunté si sabía que se iba a hacer acá, me contestó que no sabía y decidimos crear el evento en Facebook y convocar”, relata Ruth Orozco, mujer indignada y feminista, como ella se define, sobre la espontaneidad con que surgió la acción que se llevó a cabo en Oaxaca.</p>
<p>Las oaxaqueñas, que fueron alrededor de 150, se reunieron a las 11 frente a la iglesia de Santo Domingo, lugar céntrico de encuentro, adonde pintaron siluetas de mujeres para representar a las mujeres asesinadas. “También repartimos un folleto sobre acoso callejero, se hizo una batucada y se presentaron mujeres madres de algunas jóvenes oaxaqueñas asesinadas en esta ciudad”, agrega Orozco. La acción finalizó con una marcha hacia el Zócalo, en la que las mujeres avanzaron al son de un aullido enérgico.</p>
<p>“Es importante seguir visibilizando las violencias de género y hay que hacer que hombres y mujeres tomemos conciencia de qué hay que educar desde otras perspectivas de respeto, de equidad, desde la necesidad de que los hombres vean que viven desde el privilegio de ser varones”, afirma Orozco para concluir: “hay que romper paradigmas en la calle, en la casa, en las aulas, en el trabajo, con los amigos y la pareja”.</p>
<p><img loading="lazy" class="wp-image-32306 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/San-Cristobal-de-las-Casas-Mateo-01-615x410.jpg" alt="19-10-2016 - Concentración en el zocalo de San Cristobal de las Casas, Chiapas, México, en apoyo al paro nacional de mujeres en Argentina." width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/San-Cristobal-de-las-Casas-Mateo-01-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/San-Cristobal-de-las-Casas-Mateo-01-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/San-Cristobal-de-las-Casas-Mateo-01-810x540.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/San-Cristobal-de-las-Casas-Mateo-01.jpg 1500w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p><strong>El deja vú del 24A en la capital del país</strong></p>
<p>Si bien la presencia no fue tan numerosa como entonces, la manifestación en la ciudad de México trajo reminiscencias del pasado 24 de abril, cuando el grito de “Vivas nos queremos” movilizó a casi 8 mil mujeres.</p>
<p>Esta vez los videos que circularon por redes sociales mostraron a centenares de mujeres que se concentraron en el Ángel de la Independencia. “Que lo vengan a ver, que lo vengan a ver, este no es presidente, es asesino, macho, burgués”, cantaron las manifestantes que luego marcharon por la avenida Reforma, algunas caracterizadas como brujas, y con cruces rosas y pancartas.</p>
<p>A su vez, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México (UNAM), las estudiantes establecieron un paro desde el martes 18 por la noche que sumó además, durante la mañana y hasta las 3 de la tarde de ayer, un cronograma de actividades en relación al reclamo: conversatorios sobre feminicidios y taller de autodefensa, entre otros.</p>
<p>“La convocatoria de las compañeras argentinas a una acción internacional ha hecho eco en nosotras porque nos reconocemos en su rabia y dolor”, difundieron en un comunicado en el que determinaron que “La Facultad será feminista y crítica o no será”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/mexico-aullidos-contra-los-asesinos-machos-burgueses/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/mexico-aullidos-contra-los-asesinos-machos-burgueses/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
