<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Rodolfo Walsh &#8211; Marcha</title>
	<atom:link href="https://marcha.org.ar/tag/rodolfo-walsh/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Tue, 26 Mar 2024 20:29:52 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-AR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.13</generator>

<image>
	<url>https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/05/cropped-FAV_ICON-1-32x32.png</url>
	<title>Rodolfo Walsh &#8211; Marcha</title>
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La carta a las juntas y la génesis del programa económico del capitalismo argentino</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-carta-a-las-juntas-y-la-genesis-del-programa-economico-del-capitalismo-argentino/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Mar 2024 12:28:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[Dictadura militar]]></category>
		<category><![CDATA[economia]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Nolasco Flores]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://marcha.org.ar/?p=57184</guid>

					<description><![CDATA[Se cumplieron 47 años del asesinado del periodista Rodolfo Walsh secuestrado y detenido un 25 de marzo de 1977 en plena dictadura militar. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">“Nunca le van a perdonar a Walsh eso:<br>que ha quedado siempre joven.<br>Se les escapa a los moldes y las escuelas.<br>Supo ver y desnudó a toda la sociedad argentina<br>cu<em>ando dejó de jugar al ajedrez y se asomó<br>a ver qué pasaba”.<br>Osvaldo Bayer, Rodolfo Walsh: tabú y mito</em></p>



<p>Se cumplieron 47 años del asesinado del periodista Rodolfo Walsh secuestrado y detenido un 25 de <em>marzo de 1977 en plena dictadura militar.  El día anterior a su secuestro, Walsh había enviado una Carta Abierta a la Junta Militar a través de diferentes medios de comunicación, allí se denunciaba la censura de prensa y las desapariciones de personas pero también el plan económico. La miseria planificada denunciada por Rodolfo Walsh hoy encuentra sus reminiscencias en la política económica planteada por el gobierno de Javier Milei.</em><br><br><strong>Por Pablo Nolasco Flores</strong></p>



<p>“Así quería empezar este año, escribiendo contra estos hijos de puta”. Con esa frase<br>comenzó en el año 77 Rodolfo Walsh. La puteada iba dirigida a la junta militar que hace nueve<br>meses había asaltado el poder en Argentina. Puteando hace referencia a la escritura de la carta<br>a las juntas. Este era un proyecto que se metió en la cabeza de Rodolfo en un contexto de<br>tristeza por la muerte de su amigo Pago Urondo y Vicky, su hija. Pero también en paralelo a<br>la escritura de un cuento que no llegó a concluir y los famosos papeles, donde le plantea una<br>serie de debates a la conducción de Montoneros. Su idea fija era evitar el aniquilamiento de<br>los militantes.<br><br>Carta abierta de un escritor a la Junta Militar. Ese fue el nombre que eligió ponerle al escrito<br>donde pensaba denunciar el terror de la tortura, la muerte y la desaparición. Pero también<br>para hacer explícito la inauguración de un plan económico que explica el derrotero capitalista<br>argentino y sus futuras consecuencias en los trabajadores.<br><br><strong>Cómo si esas fueran metas deseadas y buscadas</strong><br><br>La carta es un documento que debería ser material obligatorio en cualquier curso de<br>Economía Política o de Historia Económica Argentina porque en ella Walsh plantea lo que va<br>a ser el devenir histórico de la economía de nuestro país: la miseria planificada. Ese devenir<br>se lanzó con la puesta en marcha del programa de shock de Martínez de Hoz que apuntó<br>romper con la etapa de inestabilidad política previa. Algunos autores denominaron a tal<br>situación como la sociedad del empate, ya que ninguna fracción del capital podía imponer su<br>proyecto político, económico y social producto de un enorme obstáculo: el movimiento<br>obrero argentino. Adolfo Gilly (1985) lo denominó la anomalía argentina.</p>



<p>La inestabilidad social y la conflictividad durante la etapa previa al golpe obedece a una<br>realidad material concreta: los trabajadores tenían un alto grado de participación en el<br>producto bruto interno del país. Con algunos altibajos, entre 1946 y 1975, se llevaron no<br>menos del 40% del producto total y en algunos momentos llegaron a un pico histórico del<br>48%. De ahí derivan la inestabilidad y la conflictividad, porque durante ese período la<br>burguesía intentó impulsar programas económicos que implican ajustes, menores salarios y/o<br>aumentos en la productividad. Sin embargo, los trabajadores no estaban dispuestos a tolerar<br>bajas en sus salarios y, los capitalistas, aún no tenían el instrumento para disciplinarlos. Ese<br>instrumento fueron los crímenes cometidos por las FF.AA.</p>



<p><strong>Males que continuaron y se agravaron</strong></p>



<p>La dictadura impuso un nuevo orden económico en 1976 y hasta el día de hoy las estructuras<br>que lo sostienen siguen vigentes. La experiencia de los gobiernos kirchneristas, hasta el 2010<br>o 2011 pueden haber sido considerados como la excepción, por algunos cambios<br>superficiales, pero la estructura productiva que garantiza que el poder de las clases<br>dominantes siga gobernando los destinos del país siguen intactas. De esa estructura es que se<br>derivan los problemas de un capitalismo argentino en constante crisis: endeudamiento<br>externo, inflación, hiperinflación, devaluación, ajuste y desocupación. Porque Argentina no<br>está enferma de inflación, ese es el síntoma, es decir, la expresión de un trauma. Y ese trauma<br>se ubica en una estructura productiva del país, cuyos responsables son la burguesía que<br>persigue los negocios rentables y busca abaratar el precio de la fuerza de trabajo.</p>



<p>Estos males comenzaron a ser una normalidad particular en el caso argentino. Se consolidó<br>la crisis como un proyecto de país, porque la recesión iniciada en marzo del 76 no fue<br>“consecuencia misteriosa de las grandes fuerzas del mercado, sino que ha sido parte de los<br>objetivos de la política económica aplicada”. Con el regreso de la democracia los trabajadores argentinos sufrieron dos hiperinflaciones, altos niveles de desocupación que arrojaron por el piso los salarios, confiscación de ahorros, ya sea por vía de licuación producto de devaluaciones, inflación y ajustes, o por corralitos. Sin embargo, aún se conservan ciertas leyes laborales que les impide a los capitalistas aplicar un programa de gobierno a su gusto con relaciones laborales de principio de siglo XX. Porque para ello se<br>necesita una nueva derrota histórica. La primera fue con la dictadura, a sangre y fuego. La<br>segunda, con el peronismo de Menem, con la desocupación como elemento disciplinador. En<br>el 2024, el experimento de Milei apunta a la tercera.<br><br><strong>Sacrificios que realizar</strong></p>



<p>“En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus<br>crímenes sino su atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria<br>planificada”. Nunca mejor conceptualizado el programa económico que se comienza a<br>aplicar en 1976. La lucidez y originalidad de un escritor como Walsh para retratar el devenir<br>económico del país. Pues como sostuvo Osvaldo Bayer, supo ver y desnudar a toda la<br>sociedad argentina. En esta ocasión a la clase capitalista argentina. El resultado de la miseria<br>planificada fue la pobreza, la ruptura de lazos sociales y la descomposición. Por supuesto que<br>en todo este tiempo no faltaron quienes sostenían que los pobres son pobres porque quieren.<br>Algunos por ignorancia. Pero otros, sabiendo los mecanismos de la expulsión de las mayorías<br>y cómo se produce, lo sostienen como fundamento explicativo de las penurias de millones de<br>pobres. El modelo de las crisis recurrentes y las salidas a estas por medio del consenso del<br>ajuste no es otra cosa más que el acuerdo detrás de un programa económico que intenta<br>avanzar sobre las condiciones de vida de millones para relanzar la rentabilidad empresarial.<br>Son los sacrificios que hoy nos piden.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-carta-a-las-juntas-y-la-genesis-del-programa-economico-del-capitalismo-argentino/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Recuerdos de periodista: Gabo, Masetti y Walsh en Cuba</title>
		<link>https://marcha.org.ar/recuerdos-de-periodista-gabo-masetti-y-walsh-en-cuba/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ignacio Marchini]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Apr 2020 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriel García Márquez]]></category>
		<category><![CDATA[Playa Girón]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Masetti]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=48838</guid>

					<description><![CDATA[La reflexión de Gabriel García Márquez, a casi 30 años, sobre el periodismo de Rodolfo Walsh y Ricardo Masetti en Cuba.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Si bien coincidimos en que respetar fechas para publicar notas puede ser un fetiche, también encontramos cierto regocijo en hacerlo. En la misma semana de aniversario de la partida física de Gabriel García Márquez y de la Epopeya de Playa Girón en Cuba, la reflexión del escritor en torno al periodismo de Walsh y Masetti en Cuba.</em></p>



<p><strong>Por Gabriel García Márquez</strong>*</p>



<p>Uno de mis mejores recuerdos de periodista es la forma en que el Gobierno revolucionario de Cuba se enteró, con varios meses de anticipación, de cómo y dónde se estaban adiestrando las tropas que habían de desembarcar en la bahía de Cochinos. La primera noticia se conoció en la oficina central de Prensa Latina, en La Habana, donde yo trabajaba en diciembre de 1960, y se debió a una casualidad casi inverosímil. Jorge Ricardo Masetti, el director general, cuya obsesión dominante era hacer de Prensa Latina una agencia mejor que todas las demás, tanto capitalistas como comunistas, había instalado una sala especial de teletipos sólo para captar y luego analizar en junta de redacción el material diario de los servicios de Prensa del mundo entero. Dedicaba muchas horas a escudriñar los larguísimos rollos de noticias que se acumulaban sin cesar en su mesa de trabajo, evaluaba el torrente de información tantas veces repetido por tantos criterios e intereses contrapuestos en los despachos de las distintas agencias y, por último, los comparaba con nuestros propios servicios. Una noche, nunca se supo cómo, se encontró con un rollo que no era de noticias sino del tráfico comercial de la Tropical Cable, filial de la All American Cable en Guatemala. En medio de los mensajes personales había uno muy largo y denso, y escrito en una clave intrincada. Rodolfo Walsh, quien además de ser muy buen periodista había publicado varios libros de cuentos policiacos excelentes, se empeñó en descifrar aquel cable con la ayuda de unos manuales de criptografía que compró en alguna librería de viejo de La Habana. Lo consiguió al cabo de muchas noches insomnes, y lo que encontró dentro no sólo fue emocionante como noticia, sino un informe providencial para el Gobierno revolucionario. El cable estaba dirigido a Washington por un funcionario de la CIA adscrito al personal de la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, y era un informe minucioso de los preparativos de un desembarco armado en Cuba por cuenta del Gobierno norteamericano. Se revelaba, inclusive, el lugar donde iban a prepararse los reclutas: la hacienda de Retalhuleu, un antiguo cafetal en el norte de Guatemala.<strong>Idea magistral.</strong></p>



<p>Un hombre con el temperamento de Masetti no podía dormir tranquilo si no iba más allá de aquel descubrimiento accidental. Como revolucionario y como periodista congénito se empeñó en infiltrar un enviado especial en la hacienda de Retalhuleu. Durante muchas noches en claro, mientras estábamos reunidos en su oficina, tuve la impresión de que no pensaba en otra cosa. Por fin, y tal vez cuando menos lo pensaba, concibió la idea magistral. La concibió de pronto, viendo a Rodolfo Walsh que se acercaba por el estrecho vestíbulo de las oficinas con su andadura un poco rígida y sus pasos cortos y rápidos. Tenía los ojos claros y risueños detrás de los cristales de miope con monturas gruesas de carey, tenía una calvicie incipiente con mechones flotantes y pálidos y su piel era dura y con viejas grietas solares, como la piel de un cazador en reposo. Aquella noche, como casi siempre en La Habana, llevaba un pantalón de paño muy oscuro y una camisa blanca, sin corbata, con las mangas enrolladas hasta los codos. Masetti me preguntó: &#8220;¿De qué tiene cara Rodolfo?&#8221;. No tuve que pensar la respuesta porque era demasiado evidente. &#8220;De pastor protestante&#8221;, contesté. Masetti replicó radiante: &#8220;Exacto, pero de pastor protestante que vende biblias en Guatemala&#8221;. Había llegado, por fin, al final de sus intensas elucubraciones de los últimos días.</p>



<p>Como descendiente directo de irlandeses, Rodolfo Walsh era además un bilingüe perfecto. De modo que el plan de Masetti tenía muy pocas posibilidades de fracasar. Se trataba de que Rodolfo Walsh viajara al día siguiente a Panamá, y desde allí pasara a Nicaragua y Guatemala con un vestido negro y un cuello blanco volteado, predicando los desastres del apocalipsis que conocía de memoria y vendiendo biblias de puerta en puerta, hasta encontrar el lugar exacto del campo de instrucción. Si lograba hacerse a la confianza de un recluta habría podido escribir un reportaje excepcional. Todo el plan fracasó porque Rodolfo Walsh fue detenido en Panamá por un error de información del Gobierno panameño. Su identidad quedó entonces tan bien establecida que no se atrevió a insistir en su farsa de vendedor de biblias.</p>



<p>Masetti no se resignó nunca a la idea de que las agencias yanquis tuvieran corresponsales propios en Retalhuleu mientras que Prensa Latina debía conformarse con seguir descifrando los cables secretos. Poco antes del desembarco, él y yo viajábamos a Lima desde México y tuvimos que hacer una escala imprevista para cambiar de avión en Guatemala. En el sofocante y sucio aeropuerto de la Aurora, tomando cerveza helada bajo los oxidados ventiladores de aspas de aquellos tiempos, atormentado por el zumbido de las moscas y los efluvios de frituras rancias de la cocina, Masetti no tuvo un instante de sosiego. Estaba empeñado en que alquiláramos un coche, nos escapáramos del aeropuerto y nos fuéramos sin más vueltas a escribir el reportaje grande de Retalhuleu. Ya entonces le conocía bastante para saber que era un hombre de inspiraciones brillantes e impulsos audaces, pero que, al mismo tiempo, era muy sensible a la crítica razonable. Aquella vez, como en algunas otras, logré disuadirle. &#8220;Está bien, che&#8221;, me dijo, convencido a la fuerza. &#8220;Ya me volviste a joder con tu sentido común&#8221;. Y luego, respirando por la herida, me dijo por milésima vez:</p>



<p>-Eres un liberalito tranquilo.</p>



<p>En todo caso, como el avión demoraba, le propuse una aventura de consolación que él aceptó encantado. Escribimos a cuatro manos un relato pormenorizado con base en las tantas verdades que conocíamos por los mensajes cifrados, pero haciendo creer que era una información obtenida por nosotros sobre el terreno al cabo de un viaje clandestino por el país. Masetti escribía muerto de risa, enriqueciendo la realidad con detalles fantásticos que iba inventando al calor de la escritura. Un soldado indio, descalzo y escuálido, pero con un casco alemán y un fusil de la guerra mundial, cabeceaba junto al buzón de correos, sin apartar de nosotros su mirada abismal. Más allá, en un parquecito de palmeras tristes, había un fotógrafo de cámara de cajón y manga negra, de aquellos que sacaban retratos instantáneos con un paisaje idílico de lagos y cisnes en el telón de fondo. Cuando terminamos de escribir el relato agregamos unas cuantas diatribas personales que nos salieron del alma, firmamos con nuestros nombres reales y nuestros títulos de Prensa, y luego nos hicimos tomar unas fotos testimoniales, pero no con el fondo de cisnes, sino frente al volcán acezante e inconfundible que dominaba el horizonte al atardecer. Una copia de esa foto existe: la tiene la viuda de Masetti en La Habana. Al final metimos los papeles y la foto en un sobre dirigido al señor general Miguel Ydígoras Fuentes, presidente de la República de Guatemala, y en una fracción de segundo en que el soldado de guardia se dejó vencer por la modorra de la siesta echamos la carta al buzón. Alguien había dicho en público por esos días que el general Ydígoras Fuentes era un anciano inservible, y él había aparecido en la televisión vestido de atleta a los 69 años, y había hecho maromas en la barra y levantado pesas, y hasta revelado algunas hazañas íntimas de su virilidad para demostrarles a sus televidentes que todavía era un militar entero. En nuestra carta, por supuesto, no faltó una felicitación especial por su ridiculez exquisita.</p>



<p>Masetti estaba radiante. Yo lo estaba menos, y cada vez menos, porque el aire se estaba saturando de un vapor húmedo y helado y unos nubarrones nocturnos habían empezado a concentrarse sobre el volcán. Entonces me pregunté espantado qué sería de nosotros si se desataba una tormenta imprevista y se cancelaba el vuelo hasta el día siguiente, y el general Ydígoras Fuentes recibía la carta con nuestros retratos antes de que nosotros hubiéramos salido de Guatemala. Masetti se indignó con mi imaginación diabólica. Pero dos horas después, volando hacia Panamá, y a salvo ya de los riesgos de aquella travesura pueril, terminó por admitir que los liberalitos tranquilos teníamos a veces una vida más larga, porque tomábamos en cuenta hasta los fenómenos menos previsibles de la naturaleza. Al cabo de veintiún años, lo único que me inquieta de aquel día inolvidable es no haber sabido nunca si el general Ydígoras Fuentes recibió nuestra carta al día siguiente, como lo habíamos previsto durante el éxtasis metafísico.</p>



<p><strong>*Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles de El País, 16 de diciembre de 1981</strong>.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/recuerdos-de-periodista-gabo-masetti-y-walsh-en-cuba/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Nunca más un periodismo servil a los represores</title>
		<link>https://marcha.org.ar/nunca-mas-un-periodismo-servil-los-represores/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/nunca-mas-un-periodismo-servil-los-represores/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Mar 2018 15:24:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[#24M]]></category>
		<category><![CDATA[#NotiTrabajadoresTVP]]></category>
		<category><![CDATA[24 de marzo]]></category>
		<category><![CDATA[Dictadura militar]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Papel Prensa]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
		<category><![CDATA[sindicales]]></category>
		<category><![CDATA[SIPREBA]]></category>
		<category><![CDATA[Tomás Eliaschev]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=38899</guid>

					<description><![CDATA[Durante la última dictadura cívico-militar, no por casualidad, el gremio de prensa fue uno de los más golpeados.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/tomas-eliaschev/">Tomas Eliaschev</a>* – </strong><strong><a href="https://twitter.com/TomasEliaschev">@TomasEliaschev</a> </strong></p>
<p><em>Durante la última dictadura cívico-militar los grandes medios encubrieron y promovieron crímenes contra la humanidad. No fue gratis: se beneficiaron de negociados como el de Papel Prensa. Mientras tanto, y no por casualidad, el gremio de prensa fue uno de los más golpeados. </em></p>
<p>La violencia contra periodistas ya venía desde antes de 1976, con Onganía primero y luego con la Triple A. Entre las 172 trabajadoras y trabajadores de prensa asesinados y detenidos desaparecidos por el terrorismo de Estado entre 1966 y 1983, estaban quienes construían medios al servicio del pueblo y se organizaban sindicalmente en las redacciones. La potencia de sus historias de lucha alumbra el camino de nuevas generaciones que emprendemos las mismas búsquedas.</p>
<p>Este 24 de marzo encuentra al gremio de prensa en plena lucha. Nos toca enfrentar a los represores de hoy: durante el 2017 las fuerzas policiales detuvieron a 13 periodistas y dispararon balas de goma contra medio centenar de compañeros. En lo que va 2018 dos compañeros trabajadores de prensa fueron apresados. Su delito fue estar cubriendo la represión policial. A la par que denunciamos la violencia policial contra la prensa nos toca salir a movilizarnos en defensa de los puestos de trabajo: ya van más de 3000 puestos de trabajo perdidos desde que asumió Mauricio Macri. En estos días, estamos luchando contra vaciadores en Radio El Mundo y ajustadores en los medios públicos.</p>
<p>En Canal 7 vienen peleando, entre otros puntos, para que noticiero vuelva a salir el aire los fines de semana. <a href="http://www.marcha.org.ar/si-el-24-de-marzo-lombardi-nos-censura-los-trabajadores-vamos-autogestionar-el-noticiero-primera-parte/">Fruto de su lucha, los laburantes acaban de conseguir una victoria.</a> Habían alertado que en el único canal estatal de alcance nacional no iba a realizar ninguna cobertura periodística de las movilizaciones que habrá en todo el país para reivindicar la memoria, verdad y justicia. Ante el inminente papelón, las autoridades decidieron realizar una cobertura de emergencia. De todas maneras, este sábado 24 de marzo, los trabajadores de prensa de la TV Pública, además de garantizar que la trasmisión oficial salga lo mejor posible, hacen su propio noticiero, el #NotiTrabajadoresTVP, y una radio abierta, junto al SiPreBA.</p>
<p><img class="size-medium wp-image-38901 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/03/photo5023861394486962141-547x410.jpg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/03/photo5023861394486962141-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/03/photo5023861394486962141-1024x768.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/03/photo5023861394486962141-810x607.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/03/photo5023861394486962141.jpg 1280w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p>El compromiso con el movimiento de los Derechos Humanos tienen una larga tradición en el gremio de prensa. Algunos hitos nos demuestran que es posible que los trabajadores y las trabajadoras de prensa discutan colectivamente los contenidos periodísticos y desmarcarse el pensamiento patronal:</p>
<p>-En 1987, poco después del primer alzamiento carapintada, en la sección corrección del diario <em>Clarín</em> advirtieron que el diario estaba por publicar una solicitada a favor del genocida Jorge Rafael Videla. Lo mismo iba a suceder en otros cinco diarios. Los correctores llevaron su malestar a la Comisión Interna que dirigía Pablo Llonto. No querían trabajar para que ese texto salga sin errores. El tema se discutió en una asamblea, donde se habló del derecho a oponerse a la propiedad privada y de la potestad que tienen los laburantes para opinar sobre los contenidos. A raíz de la acción de los laburantes de base, los sindicatos gráficos, canillitas y prensa impulsaron una denuncia judicial que logró frenar el texto, que fue considerado como “tentativa de apología del delito”. Cuando todavía la democracia tambaleaba, fue un gran homenaje para Pedro Barraza, asesinado por la triple A y para Conrado Ceretti, Carlos Alberto Pérez, Ernesto Luis Fossati, Daniel Daroqui, Enrique Raab, Jorge Harriague y Luis Guagnini, desaparecidos por la dictadura.</p>
<p>-En 2014 la comisión interna de Atlántida/Televisa, que se había logrado organizar luego de dos décadas sin representación sindical, hizo su primera acción pública: un homenaje a los desaparecidos que trabajaron en la editorial. Uno es el ya mencionado Fossati. Los otros son Enrique “Jarito” Walker, Marcelo Ariel Gelman, Mario Waldino Herrera, Heraldo Juan Marucco y el gran escritor y guionista Héctor Germán Oesterheld. “Los valores de solidaridad, igualdad y justicia social que guiaron la militancia de los compañeros que estamos homenajeando, son los mismos que hoy marcan el camino de la Asamblea de Trabajadores de Editorial Atlántida-Televisa. Su ejemplo es el que alimenta nuestra lucha por dignificar el trabajo y hacer valer los derechos laborales. Recordarlos con esta baldosa es una manera de reforzar la memoria colectiva y ponderar la unidad de los trabajadores; con el deseo de que esta unidad, la cual venimos construyendo desde que comenzamos con las Asambleas, tome la forma de autonomía y habilite un posicionamiento crítico ante los contenidos que se produjeron y producen en las revistas para las que trabajamos… manifestamos nuestro más enérgico repudio a la complicidad que mantuvo esta empresa con la dictadura. Nos produce un profundo rechazo saber que desde revistas como <em>G</em>ente<em>, Para Ti</em> y<em> Somos</em>, se armaron operaciones de prensa en connivencia con los genocidas”.</p>
<p>-En 2015, ni bien ganó la alianza Cambiemos el balotaje, los dueños del diario <em>La Nación</em> sintieron que tenían que marcarle la cancha a Macri. Escribieron el editorial “No más venganza”, donde luego de plantear similitudes entre los terroristas de ISIS y los militantes de los ’70 reclamaban prisión domiciliaria a los genocidas ancianos y que no se avance sobre los criminales de lesa humanidad que integraban el poder judicial, es decir que no avancen los juicios contra los civiles. <a href="http://www.marcha.org.ar/la-rebelion-de-la-nacion/">La reacción de los laburantes fue histórica</a>: “Rechazamos la lógica que pretende construir el editorial de hoy, que en nada nos representa al igualar a las víctimas del terrorismo de Estado y el accionar de la Justicia en busca de reparación en los casos de delitos de lesa humanidad con los castigos a presos comunes y con una ‘cultura de la venganza’. Los trabajadores del diario La Nación decimos SI a la DEMOCRACIA, a la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad y decimos NO al OLVIDO”, plantearon en un comunicado votado en una asamblea masiva, en el corazón del medio más tradicional del país. La foto que se sacaron en la redacción se divulgó tanto por las redes a tal punto que al día siguiente, <em>La Nación </em>publicó la imagen y el texto, un hecho sin precedentes. Como no recordar a Emilio Jauregui, el primer mártir del gremio de prensa, asesinado por policías en 1966. O a María Cristina de Solís, Francisco Marín, Rita Irene Mignaco, Juan Miguel Satragno, Victor Seib y Horacio Speratti, desaparecidas y desaparecidos por la dictadura.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-21220 size-full" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2015/11/La-Nacion.jpg" alt="" width="570" height="300" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2015/11/La-Nacion.jpg 570w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2015/11/La-Nacion-300x158.jpg 300w" sizes="(max-width: 570px) 100vw, 570px" /></p>
<p>En ese camino estamos como Sindicato. Por eso estuvimos en agosto pasado participando del homenaje a Héctor “el Negro” Demarchi, delegado del Cronista Comercial por la Asociación de Periodistas de Buenos Aires. Y por eso estamos junto a la Comisión Vesubio y Puente 12 reclamando justicia. Allí fueron vistos tres notables creadores que tuvieron mucho que ver con las redacciones: el ya nombrado Oesterheld, Haroldo Conti y Raymundo Gleyzer.</p>
<p>Hace unos días estuvimos junto con Patricia Walsh en la esquina de San Juan y Entre Ríos, homenajeando a su padre, Rodolfo Walsh. Fue durante la marcha de antorchas organizada por el Espacio para la Memoria “Virrey Cevallos”, el 21 de marzo. “El SiPreBA tiene toda la autoridad para reivindicar la memoria de mi viejo”, nos dijo Patricia ese día, destacando la importancia de la organización sindical en prensa.</p>
<p>Hoy, domingo 25 de marzo, participamos junto a ella en San Vicente de las actividades por el 41 aniversario de la desaparición de <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/rodolfo-walsh/">Rodolfo Walsh</a>. Nos sumamos a la marcha que se realiza a la casa donde se escribió la Carta Abierta a las juntas militares. <a href="http://www.marcha.org.ar/hacia-la-ultima-casa-de-walsh-en-san-vicente/">La vivienda se encuentra usurpada por un policía que participo del allanamiento y saqueo que se produjo mientras Walsh era trasladado a la ESMA</a>.</p>
<p>En su memoria y en la de todos los compañeros caídos por el terror de Estado, levantamos sus banderas. Continuamos su lucha por una sociedad más justa y nos seguimos organizando junto al pueblo trabajador. Nuestro compromiso como trabajadores de prensa es que nunca más los medios de comunicación sean una herramienta del terror.</p>
<p><strong>*Secretario de Derechos Humanos del <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/sipreba/">Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA)</a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/nunca-mas-un-periodismo-servil-los-represores/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/nunca-mas-un-periodismo-servil-los-represores/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Hay un escritor que vive</title>
		<link>https://marcha.org.ar/hay-un-escritor-que-vive/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/hay-un-escritor-que-vive/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Apr 2017 03:46:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Cezary Novek]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[litearatura]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Operacion Masacre]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=35033</guid>

					<description><![CDATA[Por Cezary Novek Una lectura sobre El negro corazón del crimen, la novela de Marcelo Figueras que narra el proceso de escritura de Operación Masacre.  El hombre –que en la novela es identificado como Erre– es un periodista freelance que colabora con diferentes medios de escasa tirada. Ha ganado un premio municipal por un volumen [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><i>Por Cezary Novek</i></strong></p>
<p><i><span style="font-weight: 400;">Una lectura sobre El negro corazón del crimen, la novela de Marcelo Figueras que narra el proceso de escritura de Operación Masacre. </span></i></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El hombre –que en la novela es identificado como Erre– es un periodista freelance que colabora con diferentes medios de escasa tirada. Ha ganado un premio municipal por un volumen de cuentos y se espera de él que escriba una novela. Mientras tanto, realiza traducciones y juega al ajedrez en bares. Tiene esposa y dos hijas pequeñas. Un día escucha una frase que le cambiará la vida: </span><i><span style="font-weight: 400;">“Hay un fusilado que vive”</span></i><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aunque se considere a Truman Capote el creador del género New Journalism o Non fiction, cabe mencionar que Rodolfo Walsh se adelantó en casi una década. </span><i><span style="font-weight: 400;">A sangre fría</span></i><span style="font-weight: 400;"> –que reconstruye el minuto a minuto de una masacre en una localidad rural de EEUU– fue publicada en enero de 1966. </span><i><span style="font-weight: 400;">Operación masacre</span></i><span style="font-weight: 400;"> –que investiga los fusilamientos de militantes peronistas llevados a cabo por La Libertadora en los basurales de José León Suárez el 9 de junio de 1956– salió en 1957 y fue completándose en sucesivas ediciones. El libro utiliza una gran variedad de recursos narrativos y periodísticos que convierten al conjunto no en un informe sino en una especie de novela anfibia, a mitad de camino entre el periodismo y la literatura. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En su novela </span><i><span style="font-weight: 400;">El negro corazón del crimen</span></i><span style="font-weight: 400;"> (Alfaguara, 2017), Marcelo Figueras narra el proceso de transformación de Rodolfo Walsh, que empieza siendo un intelectual amante del policial inglés para terminar convertido en un hombre de acción que desde la clandestinidad –el revolver sobre el escritorio, junto a la máquina de escribir– denuncia lo que los grandes medios omiten: los abusos de poder, la corrupción, los asesinatos, la injusticia. Durante la investigación, tiene un romance con la periodista Enriqueta Muñiz (1934-2013), personaje de la vida real que en el libro tiene el rol de testigo privilegiado de esa metamorfosis. Ella lo juzga como un hombre a medio fraguar, y lo acompaña en ese viaje iniciático del que volverá convertido en el hombre que hizo historia. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Apoyada en una rigurosa investigación de los hechos reales, el libro de Figueras se puede leer como una novela policial pero también como un texto que indaga en las problemáticas del oficio, en el cómo escribir. Este es uno de los aspectos más ricos de la historia: cómo el autor imagina a Walsh corrigiendo, reescribiendo, buscando un título durante días, discutiendo con su compañera y con el editor cómo seguir. La historia de los fusilamientos, por otro lado, es vuelta a contar como subtrama, lo que convierte al libro en una suerte de reescritura/homenaje de </span><i><span style="font-weight: 400;">Operación Masacre</span></i><span style="font-weight: 400;">, pero sin intenciones de convertirse en cover. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El epílogo ya es conocido. Veinte años después, Walsh se oculta bajo la identidad de un profesor jubilado mientras escribe la célebre </span><i><span style="font-weight: 400;">Carta abierta de un escritor a la Junta Militar</span></i><span style="font-weight: 400;"> un balance del primer año del gobierno de facto (</span><i><span style="font-weight: 400;">“donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades”</span></i><span style="font-weight: 400;">), un documento lúcido y certero, que analizaba datos que sólo serían de público conocimiento muchos años más tarde; un texto que trascendió la coyuntura histórica del momento para convertirse en clásico vivo y en un modelo de periodismo de denuncia. Su hija mayor acaba de quitarse la vida durante un asedio de las fuerzas armadas. La cúpula de la organización de la cual forma parte lo ha dejado solo, en parte por no aceptar sus críticas a la conducción, en parte porque el grueso de la militancia ya ha sido diezmada por los militares y sólo quedan dos opciones: el exilio o la muerte. A diferencia de sus superiores, Walsh decide quedarse y hacer lo único que lo hacía sentirse vivo: denunciar, luchar, escribir </span><i><span style="font-weight: 400;">“sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles”. </span></i><span style="font-weight: 400;"> Las últimas horas de Rodolfo Walsh son uno de los momentos más atrapantes y logrados del libro, con un pulso y una adrenalina que no dan respiro. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuarenta años después de su muerte, Walsh es un autor ineludible, con una producción textual viva, palpitante. </span><i><span style="font-weight: 400;">El negro corazón del crimen</span></i><span style="font-weight: 400;">, por su parte, cumple la triple función de ser un valioso complemento, una excelente novela-homenaje y una atractiva introducción a la obra de uno de los periodistas y escritores argentinos más importantes del siglo XX.</span></p>
<p><b>Sobre el autor</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962). Escribió las novelas </span><i><span style="font-weight: 400;">El muchacho peronista</span></i><span style="font-weight: 400;"> (1992; Alfaguara, 2016), </span><i><span style="font-weight: 400;">El espía del tiempo</span></i><span style="font-weight: 400;"> (Alfaguara, 2002), </span><i><span style="font-weight: 400;">Kamchatka</span></i><span style="font-weight: 400;"> (Alfaguara, 2003), </span><i><span style="font-weight: 400;">La batalla del calentamiento</span></i><span style="font-weight: 400;"> (Alfaguara, 2007), </span><i><span style="font-weight: 400;">Aquarium</span></i><span style="font-weight: 400;"> (2009) </span><b>y </b><b><i>El rey de los espino</i></b><b>s</b><span style="font-weight: 400;"> *(Suma de Letras, 2014). Sus libros han sido traducidos al inglés, francés, alemán, italiano, holandés, polaco, hebreo, ruso y otros. Como periodista, entrevistó a Woody Allen, Paul McCartney, Arthur Miller, Madonna, Mick Jagger, Martin Scorsese y otras personalidades, además de cubrir la segunda intifada entre Israel y Palestina para la revista española </span><i><span style="font-weight: 400;">Planeta Humano</span></i><span style="font-weight: 400;">. Escribió junto a Marcelo Piñeyro los guiones de </span><i><span style="font-weight: 400;">Plata quemada</span></i><span style="font-weight: 400;"> (Premio Goya a la mejor película de habla hispana, elegida por L. A. Times como uno de los diez mejores filmes del año) y </span><i><span style="font-weight: 400;">La viuda de los jueves</span></i><span style="font-weight: 400;">. También es autor de los guiones de </span><i><span style="font-weight: 400;">Kamchatka</span></i><span style="font-weight: 400;"> (mejor guión del Festival de La Habana y película seleccionada para representar a la Argentina en los Oscar) y </span><i><span style="font-weight: 400;">Rosario Tijeras</span></i><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><a href="http://www.marcha.org.ar/figueras-la-gran-maquina-de-engendrar-historias/"><span style="font-weight: 400;">http://www.marcha.org.ar/figueras-la-gran-maquina-de-engendrar-historias/</span></a></p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/hay-un-escritor-que-vive/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/hay-un-escritor-que-vive/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Hacia la última casa de Walsh en San Vicente</title>
		<link>https://marcha.org.ar/hacia-la-ultima-casa-de-walsh-en-san-vicente/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/hacia-la-ultima-casa-de-walsh-en-san-vicente/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Mar 2017 03:00:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Carta a la Junta Militar]]></category>
		<category><![CDATA[Dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[Ese hombre]]></category>
		<category><![CDATA[Lilia Ferreyra]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Hessel]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Operacion Masacre]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Walsh]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
		<category><![CDATA[San Vicente]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=34884</guid>

					<description><![CDATA[A 40 años de su secuestro y desaparición]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Por Luis Hessel</p>
<p><em>A 40 años del secuestro del autor de Operación Masacre, la agrupación H.I.J.O.S. acompañó a la familia Walsh a la ciudad de San Vicente, al que fuese el último lugar en el mundo que Rodolfo eligió para enfrentar a la Dictadura. </em></p>
<p>“No bajen. Las cosas están mal”, fue todo lo que Lilia Ferreyra (última compañera de Rodolfo) dijo antes de emprender la fuga. Patricia, hija del escritor, recordó que “ese día era sábado, hacía mucho calor y yo me desperté muy temprano, a las 5 o 6 de la mañana. Vivía en un barrio de monoblocks en San Isidro, casi sobre la Panamericana, en un pequeño departamento de 2 ambientes, segundo piso por escalera. Nos costaba sobrevivir, en dictadura no era sencillo. Pero habíamos decidido, con mi compañero y con mi madre, que nos quedábamos en el país, que no nos íbamos, que no marchábamos al exilio con todo respeto por todos esos compañeros y compañeras que fueron al exilio. Pero nosotros sentimos que era nuestra obligación quedarnos y resistir aquella dictadura cívico militar”.</p>
<p>La jornada, convocada por H.I.J.O.S. Provincia de Buenos Aires, contó con un breve acto de apertura a cargo del periodista y abogado Pablo Llonto, que describió como hoy en día la Carta a la Junta Militar forma parte de las pruebas de las querellas en los juicios de lesa humanidad por la claridad y exactitud en la denuncia.  Patricia Walsh, acompañada por delegaciones de H.I.J.O.S. de San Vicente, Matanza, Escobar, Campana, Zarate y organizaciones locales, partió encabezando la columna que movilizó hasta la última casa de su padre, donde se realizó un recordatorio, para volver hasta la vieja estación de trenes desde donde partió Rodolfo a su última cita, y donde se inauguró un mural en homenaje al autor de <em>¿Quién mato a Rosendo?</em></p>
<p><img loading="lazy" class="size-full wp-image-34885 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/03/macha.jpg" alt="" width="600" height="300" /></p>
<p>“Estoy de regreso en San Vicente, porque por supuesto no es la primera vez que vengo. La historia de las veces que vine es con capítulos dolorosos como nos ocurre a las hijas, a los hijos, de víctimas de la última dictadura cívico militar, también a los nietos y a las nietas, y a mi hija menor nieta de Rodolfo que está aquí.</p>
<p>Este aniversario es importante porque son 40 años, y esta vez la historia puede ser mejor conocida. Es una historia que me pone a mí en un encuentro que teníamos programado con mi padre para el día 26 de marzo de 1977.</p>
<p>Y entonces con toda la dificultad que teníamos de toda índole, con respecto a nuestra seguridad, a nuestra supervivencia, de cómo sosteníamos nuestra militancia, cómo hacíamos para parar la olla, vivir, seguir trabajando.</p>
<p>Yo tenía a mi bebé, Mariano, que había nacido 16 días antes, o sea era un recién nacido y la razón por la cual yo venía a San Vicente junto además con mi hijita mayor, María Eva. Yo venía a ver a mi padre, a traerle a su nuevo nieto porque no lo conocía y a comer con él un asado y con Lilia, quien fuera su última compañera y como era todo tan costoso nosotros vinimos en auto, un (Citroen) AMI 8 de color verde a quedarnos el fin de semana. No sé cómo íbamos a dormir acá pero eso lo íbamos a resolver después.</p>
<p>Cuando finalmente llegamos, después de pasar por Buenos Aires a buscar a Lilia que se había quedado esa noche a dormir en la barrio de Palermo, en un pequeño departamento, y llegamos pasado el mediodía y eso nos salvó la vida.</p>
<p>Nos salvó la vida porque llegamos tarde, nos salvó la vida que media hora antes se iba el grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Las personas que habían dejado en el lugar, porque tal vez ellos se fueron un poco más temprano, les avisarían si llegaba alguien a la casa. Y llegamos nosotros a la casa: la primera que bajó del auto fue Lilia e inmediatamente nos dijo ‘no bajen, las cosas están mal’, la casa que queda en la calle Rodolfo Walsh al 900, la casa a la cual vamos a ir en pocos minutos más con la marcha, la calle se llamaba Triunvirato, la referencia era Triunvirato e Ituzaingo. Entró y regresó en pocos segundos desesperada. Se subió al auto y dijo: ‘Escapemos, nos matan’.</p>
<p>Y entonces quien era mi compañero al volante del auto empezó a tratar de escapar. No teníamos salida, porque además no conocíamos San Vicente, así que él se mandó para adelante con el auto y nos dimos cuenta de que la calle se terminaba. Dio una vuelta y logramos meternos en un campo y  logramos llegar a una avenida, y la verdad que sentimos que nos salvamos de milagro.</p>
<p>Pensamos que nos iban a impactar las balas, recuerdo que yo puse a mi bebé en el piso del auto y a mi hijita que no quería agacharse y bueno un poco que la obligaba poniéndome yo arriba de ella, de estar en esa situación de peligro que estábamos corriendo”.</p>
<p><img loading="lazy" class="size-full wp-image-34886 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/03/mural.jpg" alt="" width="600" height="300" /></p>
<p><strong>Ese hombre</strong></p>
<p>Walsh adoptó una identidad falsa para instalarse en San Vicente. Ahora era Norberto Freyre, un profesor de inglés jubilado que había llegado en diciembre de 1976 a ese barrio tan lejos de la Capital, para habitar una casa de piso de ladrillo y sin luz eléctrica. La casa todavía, como muchas en el barrio, conservan las palmeras que caracterizó a San Vicente. “Son de la época de Perón”, comenta mientras marchamos una docente del SUTEBA que luego con su mano derecha  reconstruye el camino que Rodolfo hacía para llegar a la estación de trenes “cortando campo, porque acá era todo campo, no había nada”. De hecho, aún hoy no hay asfalto en las calles del barrio El Fortín.</p>
<p>¿Qué pasó en esa casa?</p>
<p>“Tratamos de empezar a entender qué había pasado. Volvimos con mi compañero poco tiempo después y lo declaré en el segundo juicio ESMA y también soy querellante del tercer juicio ESMA, allí está mi testimonio de hace ya unos cuantos años diciendo con mayor exactitud cuántos días tardamos en volver.</p>
<p>La casa estaba destruida, casi no tenía techo, se habían llevado prácticamente todo, hasta las canillas de la cocina. Al inodoro lo habían arrancado y lo habían tirado en el jardín.</p>
<p>Cuando yo volví simulamos que éramos una pareja que venía a comprar la casa y entonces la recorrimos con mucho miedo, y el terreno que la rodea. A los 10 minutos se asomó la vecina Yoly (Yolanda Mastruzzo), nos preguntó qué hacíamos, le dijimos que veníamos a ver la casa, que la verdad estaba un poco estropeada&#8230; Y Yoly nos contó lo que había pasado.</p>
<p>Y después lo repitió como testigo en el juicio ESMA, y Yoly no es la única vecina que habló, fueron muchos los testigos, por lo menos muchos cuando hablamos de terrorismo de Estado, de crímenes de lesa humanidad, de causas judiciales que siguen hasta hoy 40 años después. Entonces la valentía o el miedo que tuvieron los testigos, el coraje que sacaron necesario para ir a declarar es algo que San Vicente les reconoció en su momento y les tiene que reconocer ahora y por siempre.</p>
<p>Y también reconocer lo que ha sido cambiarle el nombre a la calle, ponerle Rodolfo Walsh, que se declare patrimonio histórico, arquitectónico, cultural, la casa y el terreno que la rodea es importante.</p>
<p>Hay cosas que Rodolfo Walsh nos reclama. Nos reclama por ejemplo decir que estamos a 4 años que se inicie el tercer juicio ESMA. Es demasiado, es construcción de impunidad biológica, los genocidas se mueren sin la condena. Cuando tenemos condena la condena no queda firme, tenemos que ir a la suprema corte, la suprema corte se toma su tiempo y mientras estas cosas ocurren tenemos una enorme cantidad de genocidas que se les concede la prisión domiciliaria.</p>
<p>¿Hay algo más agraviante para las hijas, hijos de desaparecidos, de los asesinados, de los presos, de los exiliados, de las víctimas de la última dictadura militar que genocidas con prisión domiciliaria? En cualquier momento vienen al barrio donde vivimos nosotros y nosotras, en cualquier momento uno se los cruza en el almacén porque a pesar de que no pueden salir de su casa salen y van a hacer las compras y la verdad que duele decirlo pero esto sería tal vez lo que mi padre estaría hoy denunciando.</p>
<p>La familia del ex subcomisario de la Policía de Buenos Aires, hoy retirado, Rubén Oscar Sala, que también vive en San Vicente hoy, pudo ocupar la casa, seguramente con ayuda porque si no es difícil pensar que se pueda intentar algo así.</p>
<p>El policía Sala era suboficial ayudante de la comisaría 2° de Almirante Brown. Todo esto que digo forma parte del juicio ESMA que condenó a los genocidas y esa sentencia está firme.</p>
<p>Primero fue a vivir allí la mamá del policía Sala, que ya falleció. Y luego siguió viviendo allí la hermana del policía Sala con una familia numerosa, con hijos, nietos, bebés. Es necesario entonces pensar, ¿cómo puede ser que la casa, sitio histórico, donde se escribiera la Carta Abierta a la Junta Militar que Gabriel García Márquez consideró la obra maestra del periodismo universal, esté ocupada?</p>
<p>Si no pensamos en estas preguntas, no tenemos memoria y no tenemos historia. Y no tenemos posibilidad de hacer con los lugares que se merecen otro destino relacionado con conocer nuestra historia, los sitios de memoria, poder contar allí lo que sucedió. Esta es la respuesta que todavía nos debemos”.</p>
<p>A solo 5 meses de la emboscada en la esquina de las avenidas San Juan y  Entre Ríos, García Márquez denunciaba en la revista <em>Alternativa</em> de Bogotá: “Rodolfo Walsh, escritor y periodista argentino, fue secuestrado en su casa de Buenos Aires el pasado 25 de marzo por un comando represivo de la dictadura militar, y nadie duda de que esté muerto”. Y así lo estaba. Martin Gras, sobreviviente de la ESMA, encontró en su cautiverio parte del archivo robado en San Vicente compuesto por carpetas con recortes policiales, notas escritas a mano, dos informes dirigidos a la conducción de Montoneros donde criticaba su política y su último cuento: “Juan se iba por el río”.</p>
<p>“Juan Antonio lo llamó su madre. Duda era su apellido. Su mejor amigo, Ansina, y su mujer, Teresa”.</p>
<p>Rodolfo Walsh tenía 50 años y dirigía la Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA). Su último acto de rebeldía frente a los poderosos fue la Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar donde dejó testimonio de su obra “sin la esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/hacia-la-ultima-casa-de-walsh-en-san-vicente/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/hacia-la-ultima-casa-de-walsh-en-san-vicente/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>40 años de Rodolfo Walsh: “Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/40-anos-de-rodolfo-walsh-vuelva-sentir-la-satisfaccion-moral-de-un-acto-de-libertad/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/40-anos-de-rodolfo-walsh-vuelva-sentir-la-satisfaccion-moral-de-un-acto-de-libertad/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Mar 2017 15:02:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación popular]]></category>
		<category><![CDATA[Dictadura militar]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Mateo Munin Prado]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=34825</guid>

					<description><![CDATA[Nuevo aniversario del periodista]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Por Mateo Munin Prado</b></p>
<p><i>Se cumplieron 40 años del asesinato de Rodolfo Walsh y la publicación de su Carta Abierta a la junta militar. Mucho se ha escrito sobre uno de los periodistas- también intelectual y militante- más lúcido de los 60 y 70. Nuestro aporte es rescatar sus palabras, análisis, enseñanzas del periodo vivido para el periodo actual de una nueva ofensiva reaccionaria y neoliberal. Como habría dicho el mismo Walsh sobre San Martin “(…) Tenemos que rescatarlo de ese limbo absurdo, porque necesitamos de él”.</i></p>
<p><b>El periodista con los pies en el barro </b></p>
<p>Que comunicador popular no ha leído a Walsh, quien no se ha sumergido en el mundo de este personaje en busca de respuestas, problemas, métodos, lecciones. Rodolfo Walsh junto con Ricardo Masetti y Osvaldo Bayer son a nuestro parecer de los más grandes comunicadores que ha parido el pueblo argentino. Cada uno con su propia trayectoria, ideología, experiencia y militancia, pero con algo en común: todos ellos son periodistas comprometidos con la cuestión social y no solo con la tarea de comunicar sino fundamentalmente de resistir y organizar propuestas liberadoras. Al respecto de esto y del momento del Cordobazo, Walsh nos decía: “Los hechos de estos días son los que importan. Pero más que escribirlos, hay que producirlos”.</p>
<p>Se cumplieron 40 años de la publicación de la Carta Abierta y del trabajo de ANCLA (Agencia de Noticias Clandestina), que quizás junto con la denuncia de las Madres y Abuelas, fueron una de las formas más efectivas y políticamente correctas de resistencia a la dictadura que rompió el aislamiento y entendió, a nuestro parecer, las tareas del momento.</p>
<p>Al revisar la obra y la vida del periodista se pueden observar diferentes etapas del autor. Una primera de formación en la década del 50´, donde Walsh era un periodista contrario al gobierno de Perón. Luego podemos ver como con los asesinatos de José León Suárez, la Revolución Cubana y la participación en Prensa Latina, Walsh hace un quiebre y comienza a introducirse en el mundo de un periodismo “de acción”. Hacia fines de los 60 y principios de los 70 ya tenemos el Walsh militante comprometido hasta la médula.</p>
<p>En esta última etapa hay una tensión entre el militante Montonero y el militante comunicacional. Quizá esta tensión sea de las más creativas de Walsh, pues demuestra su praxis política, su crítica a la conducción de Montoneros en algunas cuestiones y finalmente su última acción: La Carta Abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar donde se condensa ese Walsh militante popular, no clandestino, creativo, encargado de buscar nuevas formas de resistencia a la dictadura genocida por otras armas que no sean las que usan pólvora. Pues como dirá él mismo en Aporte a una hipótesis de resistencia: “Propaganda infatigable por medios artesanales: Si las armas de la guerra que hemos perdido eran el FAL y la Energa, las armas de la resistencia que debemos librar son el mimeógrafo y el caño.”</p>
<p>Este último es el Walsh que nos interesa rescatar del limbo. Algunos dirán, Walsh claudicó, traicionó, nosotros decimos entendió. Comprendió que esa dictadura genocida no era la misma que las otras. Concibió que la disputa militar estaba perdida y que lo que se avizoraba y debía preponderar era la batalla política y con esa lectura planteaba nuevas formas de acción y resistencia.</p>
<p>Hoy frente al gobierno reaccionario y neoliberal de Cambiemos tenemos tareas que continúan y otras que se abren (o mejor dicho se abrieron). Una es la resistencia frente al avance de los empresarios, frente a un modelo comunicacional-educativo-cultural colonizante, frente al avasallamiento de nuestros derechos, a un modelo económico que nos hambrea. La otra la construcción de una propuesta política que supere los márgenes del capitalismo con rostro humano. Que sintetice identidades, experiencias diferentes y construya nuevas subjetividades. Es aquí donde rescatamos a Walsh, a esa generación militante.</p>
<p>El periodismo entonces tiene un rol fundamental. Romper el cerco mediático para construir y consolidar un nuevo periodismo comprometido con la realidad social de la Argentina, un periodismo con los pies en el barro, con un rol de denuncia hacia las injusticias sufridas por las clases populares, un periodismo que busque rearticular el entramado social, la unidad de clase, desde la comunicación.</p>
<p>En este ejemplo del periodista de acción, militante, se expresa lo que nos interesa rescatar: la idea del comunicador popular. Hoy queremos recordar y conmemorar el legado de esa Walsh, de esa generación comprometida, que se la jugó y entendió que la única forma de cambiar la sociedad argentina era con una revolución social. Y no la queremos conmemorar solo desde la memoria sino. además, desde la acción, el debate, la proyección política.</p>
<p>Hoy las palabras de Walsh hacen eco frente al gigante que hay que enfrentar:</p>
<p>&#8220;Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información&#8221;.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/40-anos-de-rodolfo-walsh-vuelva-sentir-la-satisfaccion-moral-de-un-acto-de-libertad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/40-anos-de-rodolfo-walsh-vuelva-sentir-la-satisfaccion-moral-de-un-acto-de-libertad/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Walsh sigue venciendo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/walsh-sigue-venciendo/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/walsh-sigue-venciendo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 25 Mar 2017 03:00:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Aznarez]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=34823</guid>

					<description><![CDATA[Walsh y su defensa del pensamiento crítico sigue renaciendo por estos días]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Carlos Aznárez*</strong></p>
<p>Ni en sus mayores fantasías Walsh hubiera imaginado que cuarenta años después, su nombre, su trayectoria, su lucha y su sacrificio habrían de dar tanto que hablar. Tampoco hubiera creído, en aquellos años de clandestinidad y terror, que la frase “el legado de Rodolfo Walsh” se configuraría como un paradigma hasta impactar primero en miles de estudiantes de periodismo, rebotar luego en numerosos trabajadores y trabajadoras de prensa que reivindican su estilo incisivo y tan jugado por la credibilidad en todo aquello que se dice o escribe. Es que Walsh y su defensa del pensamiento crítico sigue renaciendo por estos días en artículos, frases, vídeos, programas radiales, y hasta en frases pintadas en los grandes paredones con una ingeniosidad que lo harían sonreír: “Macri prepará el helicóptero porque Rodolfo Walsh te está investigando”.</p>
<p>El escritor e intelectual lúcido que por momentos hizo a un lado la máquina de escribir para transformarse en un activista sindical en la Agrupación 26 de julio del Peronismo de Base y en la del Bloque Peronista de Prensa, o en un combatiente en las Fuerzas Armadas Peronistas y en Montoneros, mostró con su ejemplo el camino del encuentro real con muchas mujeres y hombres del pueblo. Gente de todas partes, que sin conocerlo sabían de su existencia por haber visto de reojo en alguna reunión o asamblea una copia artesanal del libro “Operación Masacre”, obra cumbre del periodismo de investigación. Es el mismo Walsh que supo ser habitante asiduo de la Federación Gráfica Bonaerense, donde declaró sentirse como en casa, y desde allí dirigir una de las experiencias periodísticas de base más creativas e importantes del continente.</p>
<p>Decir Walsh hoy es evocar lo mejor y más potente del compromiso intelectual al servicio de una militancia solidaria y generosa, que llevaba irremediablemente, en las más duras circunstancias, a entregar la vida en una patriada colectiva. La Revolución y el Socialismo eran dos metas que este hombre reivindicaba contra viento y marea. En aras de esos objetivos reivindicaba todos los métodos de lucha, batallaba en defensa de las exigencias de los de abajo y a la vez de criticar muchas veces al propio Perón y expresar su odio a la burocracia sindical y a sus sicarios armados, no le temblaba el pulso a la hora de enfrentar al gorilismo externo y al que anidaba en las filas del propio peronismo.</p>
<p>No era su estilo dejarse embaucar por los cantos de sirena del reformismo y el posibilísimo, al que consideraba dos lacras que conspiraron en la historia, y lo siguen haciendo, contra el quehacer liberador sin medias tintas. Cómplice del capitalismo denominaba al primer concepto, y cobardía de los que se resignan con migajas, al segundo.</p>
<p>Walsh era de la escuela del Che, en el sentido de hacer las tareas impuestas lo más brillantemente posible. No transaba con el desgano y la comodidad de los perezosos a la hora de avanzar hacia un objetivo trazado, sobre todo si tenía que ver, como en la mayoría de los casos, con las reivindicaciones de los que el sistema siempre trató de excluir.</p>
<p>Tampoco Walsh sufría de esa enfermedad tan común en ciertos estamentos de la intelectualidad, sea esta burguesa o “progresista&#8221;, como es la egolatría. Tenía mil excusas para poder lucirse como un icono pero siempre desdeñó las caricias de la fama, a la que como dice el tango, la consideraba “puro cuento”, y se embarcó en mil historias vinculadas a la construcción de un periodismo popular y con cable a tierra con los que luchan. Gozaba Walsh con los informes que le llegaban a su mesa de dirección del diario de la CGT de los Argentinos, en los que se hablaba de la avidez con que los cañeros de Tucumán recibían el diario, o como se lo pasaban de mano en mano los petroleros de la Patagonia. Ese brillo, esas luces que no eran de neón, le compensaban todas las dificultades económicas de sobrevivencia o las escapadas de una policía brava que como a tantos militantes lo tenía en la mira. En realidad, estaba repitiendo en territorio propio lo que tiempo antes había pergeñado junto a Jorge Ricardo Masetti y el Che Guevara, en los primeros años de existencia de la Agencia cubana Prensa Latina.</p>
<p>Es bien cierto que Walsh y su colega de tantas insurgencias, Paco Urondo, estaban tallados de una madera especial. Para ambos, la liberación nacional no podía imaginarse sin que esta desembocara en liberación social, y desde ese punto de inflexión es que desarrollaron lo más ardiente de su militancia. Nunca desdeñaron la organicidad con la estructura político-militar que los albergaba, incluso en los momentos más críticos de la misma. A la vez, no se callaron la boca para esbozar sus opiniones aunque contradijeran a las conducciones. No lo hacían desde el desánimo ni en aras de una aventura conspirativa, sino en función de buscar caminos para que las ansias de victoria no derivaran en el genocidio de la fuerza propia, como realmente ocurrió.</p>
<p>Urondo cayó en junio de 1976 combatiendo en Mendoza y la noticia nunca imaginada golpeó duro en Walsh, de la misma manera que otra muerte odiada, la de su propia hija Vicky, lo sacudiría brutalmente poco meses después. Sin embargo, obstinado y enamorado de la vida a pesar de las circunstancias, siguió buscando la luz al final del túnel.</p>
<p>La agencia ANCLA, su obra maestra del periodismo a contracorriente lo mostró en su mejor perfil periodístico, igual que pocos años atrás había generado artículos de excelencia en el diario Noticias o investigando la ocupación sionista a Palestina.</p>
<p>Su último texto, convertido en látigo, es la carta a los asesinos del pueblo, en la que da muestras nuevamente de su trayectoria valiente, poniendo identidad a una de las críticas más feroces que podían recibir los dictadores locales.</p>
<p>La prueba de que no lo derrotaron y que solo pudieron apoderarse de su cuerpo, es este aluvión de homenajes a Walsh que hoy arrasa el continente, son miles los y las jóvenes que hoy dicen Walsh para levantar orgullosos su ejemplo de vida rebelde. Su trayectoria y ese rostro tan fotogénico son evocados para alejar las sombras mediocres y retrógradas que proyectan quienes hoy gobiernan el país. Sigue venciendo Walsh, como militante pero también como escritor y periodista.</p>
<p><strong>*Director de Resumen Latinoamericano, la nota fue producida para ambos portales.</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/walsh-sigue-venciendo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/walsh-sigue-venciendo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ricardo Piglia o el camino hacia una nueva literatura que se reinventa a sí misma</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ricardo-piglia-o-el-camino-hacia-una-nueva-literatura-que-se-reinventa-si-misma/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/ricardo-piglia-o-el-camino-hacia-una-nueva-literatura-que-se-reinventa-si-misma/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Jan 2017 22:10:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Emilio Salinas]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Operacion Masacre]]></category>
		<category><![CDATA[Respiración artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Piglia]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=34212</guid>

					<description><![CDATA[Murió el 6 de enero]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por  Emilio Salinas</strong></p>
<p><em>Escritor lúcido, fragmentario, jugador y ensayístico, Ricardo Piglia murió ayer a los 75  años. Unas palabras para despedir a quien dijo una vez: “Estoy rodeado de conversos que cambian de idea cada temporada para adaptarse al sentido común general”</em></p>
<p>&#8220;La ilusión es una forma perfecta. No es un error, no se la debe confundir con una equivocación involuntaria. Se trata de una construcción deliberada, que está pensada para engañar al mismo que la construye. Es una forma pura, quizá la más pura de las formas que existen. La ilusión como novela privada, como autobiografía futura&#8221; (de <em>Los diarios de Emilio Renzi</em>)</p>
<p>A la reciente partida de John Berger se le suma ahora la de Ricardo Piglia (75 años), afectado por una Esclerosis Lateral Múltiple que fue mal tratada debido al negocio de la salud. Dos referentes de la literatura de izquierda difíciles de olvidar.</p>
<p>Piglia fue, en la década del 70, quizás uno de los más insistidores en pensar la ficción como una metáfora de la política, y en ese sentido, cómo logran los intelectuales salir de la retaguardia para participar en la lucha del pueblo. Esta discusión la dejó plasmada en la entrevista que le hizo a Rodolfo Walsh, en marzo de 1970, que fue después la introducción al cuento &#8220;Un oscuro día de justicia&#8221;, de Walsh. La época exigía respuestas en ese sentido, y su preocupación lo llevó a un diálogo militante.</p>
<p>En esa entrevista, el escritor de <em>Operación Masacre</em> le da las palabras que Piglia busca: &#8220;Yo hoy pienso que no sólo es posible un arte que esté relacionado directamente con la política, sino que no concibo hoy el arte si no está relacionado directamente con la política, con la situación del momento en que se vive en un país dado, si no está eso, para mí le falta algo para poder ser arte&#8221;.</p>
<p>Para Piglia, &#8220;<em>Operación Masacre</em> es una respuesta al viejo debate sobre el compromiso del escritor y la eficacia de la literatura. Frente a la buena conciencia progresista de las novelas &#8216;sociales&#8217; que reflejan la realidad y ficcionalizan las efemérides políticas, Walsh levanta la verdad cruda de los hechos, la denuncia directa, el relato documental. Un uso político de la literatura debe prescindir de la ficción. Esa es la gran enseñanza de Walsh&#8221;.</p>
<p>Pero Piglia crece en este vínculo entre política y literatura, y le da vueltas alrededor del texto: &#8220;Imagino la política como uno de los contextos posibles de la trama, implícita en ella como en la vida; cuando es muy explícita hay problemas, como cuando los personajes se definen más para el lector que para sí mismos&#8221;, dice en una entrevista. En este camino, se convierte en un escritor que sabe combinar la alta literatura con los géneros populares y masivos. Así también se mete en la historieta, el cine y la televisión.</p>
<p>Escritor lúcido, fragmentario, jugador y ensayístico, que acaba de reinventar el género autobiográfico, que introduce su alter ego como personaje (&#8220;Emilio Renzi&#8221;) y ya lo ha hecho con sus referentes literarios: a Kafka en su gran obra, &#8220;Respiración artificial&#8221;, y a Macedonio Fernández en &#8220;La ciudad ausente&#8221;, cruzando constantemente autor y personaje, como una manera de desdibujar la ficción y la vida interior de los hombres y las mujeres. Es tal vez su manera de indicarnos el camino hacia una nueva literatura, sin límites, llena de vida, que se repiensa a sí misma, inserta en lo más profundo de lo cotidiano y lo trascendente.</p>
<p>Pero también fue un hombre despojado, sin ataduras materiales, según su propia definición. Y al final de su vida pudo dejar plasmados sus fragmentos de diario, con el fin de demostrarse a sí mismo, en nombre de su personaje, el poder de las ideas: &#8220;Por eso yo estoy transcribiendo mis diarios, porque quiero que sepan que hoy, a los setenta y tres años, sigo pensando lo mismo, criticando las mismas cosas que criticaba cuando tenía veinte años. Ahora estoy rodeado de conversos que cambian de idea cada temporada para adaptarse al sentido común general&#8221;.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ricardo-piglia-o-el-camino-hacia-una-nueva-literatura-que-se-reinventa-si-misma/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/ricardo-piglia-o-el-camino-hacia-una-nueva-literatura-que-se-reinventa-si-misma/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>60 años de los fusilamientos de José León Suarez, la palabra de Walsh y la actualidad</title>
		<link>https://marcha.org.ar/60-anos-de-los-fusilamientos-de-jose-leon-suarez-la-palabra-de-walsh-y-la-actualidad/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/60-anos-de-los-fusilamientos-de-jose-leon-suarez-la-palabra-de-walsh-y-la-actualidad/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Jun 2016 05:00:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[antirrepresivo]]></category>
		<category><![CDATA[José León Suárez]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Operacion Masacre]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
		<category><![CDATA[Vivian Palmbaum]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=28438</guid>

					<description><![CDATA[Una historia de violencia y asesinatos, que avanza sobre quienes podían representar a los sectores populares y que aún hoy mantiene actualidad]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/vivian-palmbaum/">Vivian Palmbaum</a> &#8211; <a href="https://twitter.com/vivi_pal">@vivi_pal</a></strong></p>
<p><em>El 9 de junio se cumplieron 60 años de los fusilamientos clandestinos de José León Suárez. Estos hechos revelados en la investigación de Rodolfo Walsh –que luego llevará el nombre de “Operación Masacre”, y que le valió ser considerado el hito fundacional del género de no ficción– contienen una historia de violencia y asesinatos, que avanza sobre quienes podían representar a los sectores populares y que aún hoy mantiene actualidad.</em></p>
<p>“La primera noticia sobre los fusilamientos clandestinos de junio de 1956 me llegó en forma casual, a fines de ese año, en un café de La Plata donde se jugaba al ajedrez. Una noche asfixiante de verano, frente a un vaso de cerveza, un hombre me dice: –Hay un fusilado que vive. No sé qué es lo que consigue atraerme en esa historia difusa, lejana, erizada de improbabilidades. No sé por qué pido hablar con ese hombre, por qué estoy hablando con Juan Carlos Livraga” relata Walsh en el prólogo de su libro.</p>
<p>Marcelo Massarino <a href="http://www.marcha.org.ar/central-ballester-en-su-camiseta-los-fusilados-de-ayer-y-hoy/">escribía para <em>Marcha</em></a> hace pocos meses: “`Hay un fusilado que vive´” es la frase que retumba en la memoria colectiva de un pueblo que, casi sesenta años después, no olvida ni perdona los fusilamientos en los basurales de José León Suárez, cuando doce civiles corrían en la oscuridad iluminada por los faros de los móviles y los disparos de los máusers de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Cinco murieron y siete sobrevivieron a las descargas”. El hecho es una de las marcas de la violencia política de la segunda mitad del siglo XX, en Argentina, en una sucesión de 50 años con poca alternancia democrática, marcada por continuos golpes antidemocráticos emanados desde la fuerza de los cuarteles, cuyas ideas se originaban en el poder oligárquico que no estaba dispuesto a perder sus privilegios.</p>
<p>Recordamos que en septiembre de 1955 un golpe militar destituyó al presidente Perón mientras se instaura un feroz autoritarismo que persiguió y proscribió de la vida pública cualquier expresión ligada al peronismo con la amenaza de cárcel y muerte.</p>
<p><strong>Antecedentes en palabras de Walsh</strong></p>
<p>En junio de 1956, el peronismo derrocado nueve meses antes realizó su primera tentativa seria de retomar el poder mediante un estallido de base militar con algún apoyo civil activo. La proclama firmada por los generales Valle y Tanco fundaba el alzamiento en una descripción exacta del estado de cosas. El país, afirmaba, “vive una cruda y despiadada tiranía”; se persigue, se encarcela, se confina; se excluye de la vida cívica “a la fuerza mayoritaria”; se incurre en “la monstruosidad totalitaria” del decreto 4161 (que prohibía siquiera mencionar a Perón); se ha abolido la Constitución para liquidar el artículo 40 que impedía “la entrega al capitalismo internacional de los servicios públicos y las riquezas 34 naturales”; se pretende someter por hambre a los obreros a la “voluntad del capitalismo” y “retrotraer el país al más crudo coloniaje, mediante la entrega al capitalismo internacional de los resortes fundamentales de su economía”.</p>
<p>Continúa Walsh: La historia del levantamiento es corta. Entre el comienzo de las operaciones y la reducción del último foco revolucionario transcurren menos de doce horas. La represión es fulminante. Dieciocho civiles y dos militares son sometidos a juicio sumario en la Unidad Regional de Lanús. Seis de ellos serán fusilados: Irigoyen, el capitán Costales, Dante Lugo, Osvaldo Albedro y los hermanos Clemente y Norberto Ros. Dirige este procedimiento el subjefe de Policía de la provincia, capitán de corbeta aviador naval Salvador Ambroggio.</p>
<p><strong>La Masacre (y su vigencia) </strong></p>
<p>En la noche del 9 de junio de 1956 doce personas se habían reunido para ver una pelea de boxeo, en el barrio de Florida, cercano al ramal del ferrocarril Belgrano. Sospechados de estar vinculados al intento de sublevación contra el gobierno militar, fueron detenidos en un operativo policial, y conducidos en medio de la noche al basural de José León Suarez para luego ser fusilados, por las fuerzas que representaban al estado.</p>
<p>Hombres indefensos, sin acusación, sin juicio y sin condena, fueron fusilados en los basurales de León Suárez en forma clandestina. Un general de la Nación y otros altos jefes militares fueron también fusilados en la cárcel de Las Heras. Nunca nadie se había atrevido a tanto.</p>
<p>La historia no solo recuerda este episodio de violencia política como un intento de dominar al pueblo, sino que la metodología –con algunas variantes– se prolongó en el tiempo. En pocos días se conmemora un nuevo aniversario del asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán a manos de las fuerzas represivas del estado, sin que sus responsables políticos hayan sido juzgados. Hoy el poder del estado está en manos de un gobierno que promete reprimir cualquier intento de protesta desde el minuto cero de su gestión, mientras hace un <a href="http://www.marcha.org.ar/guinos-gestos-del-decreto-presidencial-autogobierno-las-fuerzas-armadas/">guiño a las fuerzas de seguridad porque favorece su autogobierno</a> (fuerzas armadas y policiales).</p>
<p>Un régimen que amenaza cualquier intento de disidencia con decretos y vetos, al mismo tiempo que aplica un feroz ajuste que empobrece a los sectores populares. A pesar de ello la fuerza del pueblo organizado muestra su resistencia frente a cada intento de atropello de sus derechos. Esta vez el ejercicio de un gobierno que ha llegado por la fuerza de los votos encarna oscuros intereses que otrora embestían contra los sectores populares, lo que parece mostrar la debilidad de un sistema democrático que casi seguro nos obligará a repensarlo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Nota relacionada: </strong></p>
<p><strong><a href="http://www.marcha.org.ar/central-ballester-en-su-camiseta-los-fusilados-de-ayer-y-hoy/">Central Ballester: en su camiseta, los fusilados de ayer y hoy</a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/60-anos-de-los-fusilamientos-de-jose-leon-suarez-la-palabra-de-walsh-y-la-actualidad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/60-anos-de-los-fusilamientos-de-jose-leon-suarez-la-palabra-de-walsh-y-la-actualidad/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Osvaldo Bayer: “Yo creo que la solución es el socialismo en libertad”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/creo-la-solucion-socialismo-libertad/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/creo-la-solucion-socialismo-libertad/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 May 2016 03:10:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Galeano]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Gelman]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Hessel]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Petruzela]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Nora Cortiñas]]></category>
		<category><![CDATA[Osvaldo Bayer]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
		<category><![CDATA[Severino Di Giovanni]]></category>
		<category><![CDATA[Socialismo]]></category>
		<category><![CDATA[yanina gonzalez]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=26480</guid>

					<description><![CDATA[Entrevista a Osvaldo Bayer]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="western"><b>Por Luis Hessel y Manuel Petruzela / Fotos Yanina González </b></p>
<p class="western"><i>Entrevista a Osvaldo Bayer. Un imprescindible de nuestro tiempo.</i></p>
<p class="western">Barrio de Belgrano. El Tugurio se lee en la puerta. Abre la puerta el dueño de casa para dejar pasar a los cronistas. Su presencia era gigante, y no hablando desde el punto de vista físico. Su persona era gigante. Ahí estaba él, a paso lento &#8211; 89 años no pasan sin dejar marcas-, los invitó a pasar. El ingreso por el pasillo estaba custodiado por pilas de cajas y carpetas que forman parte del archivo con el que escribió algunas de sus obras más recordadas. Al fondo una mesita dispuesta con cinco sillas. Tal vez quedaron en ese número desde la época en la que se daban las reuniones del mítico grupo de los cinco. Nos cuenta que es uno de los vecinos más antiguos del barrio al que llegó cuando apenas tenía 7 años de edad, que su casa fue bautizada El Tugurio por su amigo Osvaldo Soriano y que recientemente perdió a Marlies Joos su compañera de vida por más de 60 años.</p>
<p class="western">¿Cuántos vasos? ¿Toman todos no?- preguntó Osvaldo Bayer. No hacía falta adivinar cuál era el convite, se descontaba que fuera whisky. Y aunque ninguno de los invitados, a la sazón periodistas, sintieran gran simpatía por la bebida blanca, aceptaron sin mayores reparos. ¡Salú! Se apura el primer sorbo, pasa rápido, sin sentirse. La luz es tenue, la voz de Bayer carraspea con autoridad y comienza a explicar a sus interlocutores cómo fue que se inició en las ideas anarquistas. “Fue después de la lectura de tantas cosas, fue naciendo eso. Realmente, creo yo, que el socialismo en libertad tiene que ser el futuro de la humanidad. No es una utopía de ninguna manera, es algo verdadero, algo cierto y algo que tenemos que llevar adelante”. Pero este caso no se encuadra dentro de la típica rebeldía adolescente refractaria a las imposiciones paternas. “Mi padre nos influyó mucho a nosotros, fue socialista libertario”.</p>
<p class="western">La pasión de Bayer por la Patagonia y por el sur argentino es bien conocida. Y tal vez responda este encanto a recuerdos de su infancia. Por lo menos a los suyos, y no a los de toda su familia. “Mis padres estuvieron viviendo en la época de las huelgas en la Patagonia. Les marcó toda la vida a mis padres la injusticia tremenda que había sido eso. Mi padre juntó muchísimo material de aquel tiempo. Y la influencia vino de él. Se me dio por estudiar todo ese proceso: Y de ahí salieron los cuatro tomos de la Patagonia Rebelde”. Así le llegaría al joven descendiente de alemanes el relato de la masacre de 1.500 obreros en 1921, durante el gobierno del radical Hipólito Yrigoyen comandada por el teniente coronel Varela quien fuera ajusticiado por el anarquista Kurt Wilckens.</p>
<p class="western"><b>&#8211; Usted escribió sobre el anarquismo y las luchas obreras. ¿Qué cree que pasó a nivel histórico que ahora las conquistas obreras anarquistas han sido descontextualizadas o minimizadas? ¿Por qué cree que pasa eso?</b></p>
<p class="western">&#8211; Porque realmente tuvo mucha influencia el comunismo, tuvo mucha influencia el capitalismo y realmente el movimiento anarquista se vino abajo, fue perdiendo fuerza, existe todavía pero ha perdido muchísima fuerza.</p>
<p class="western"><b>&#8211; El anarquismo siempre tuvo muy presente la importancia de la cultura y la difusión cultural de las ideas libertarias. En este sentido, usted hizo un aporte muy importante con la edición del disco “Los Anarquistas” que reúne relatos y canciones típicas de la cultura libertaria, ¿cómo surgió esa idea?</b></p>
<p class="western">&#8211; Se me ocurrió a mí, le hablé a Héctor Alterio y aceptó inmediatamente. Lo hicimos juntos. Yo no lo tengo, lo presté y no me lo devolvieron. Lo fui recogiendo del material que tenía antes y de discos viejos. Eran las canciones típicas de ellos. Se cantaban en peñas, actividades políticas. Siempre se cantaban antes de empezar las asambleas, muy lindas, me emocionan a mí.</p>
<p class="western"><b>&#8211; Uno de sus proyectos actuales es la realización de una película sobre Severino Di Giovanni, junto al director Gustavo Gzain, de la que usted tiene a cargo el guión. ¿Cómo está el proceso?</b></p>
<p class="western">&#8211; Esta bastante avanzado. Está basado en el libro de mi autoría, la verdad histórica. Anteriormente lo iba a hacer Leonardo Favio. Estuvo 16 años con los poderes, 16 años tuvo el poder de filmar y no la filmó. Si habré discutido con él. El venía acá a las dos de la mañana y simulaba el fusilamiento de Severino. ´Vengo de escribir como es el fusilamiento de Severino´, y duraba dos horas el fusilamiento (risas, caras, gesticulación). Bueno ¡basta! decía yo. ¡Qué personaje que era! ¡Lindo personaje! Lástima que no la hizo, el hubiese hecho una gran película. Era muy buen director, estaba muy lleno de ideas ¡pero estuvo 16 años con la película! No fue capaz de hacerlo. Me llamaba todos los días a las tres de la mañana. ¡Ya tengo el fusilamiento de Severino! Bueno vení. ¡Qué personaje!</p>
<p class="western"><b>&#8211; ¿Y este trabajo con el compañero Gustavo Gzain está avanzando?</b></p>
<p class="western">&#8211; Si, ya está hecho el guión pero falta todo lo demás de la producción. Es una película muy cara, todavía no empezó la filmación pero le tengo confianza. Una cosa de época es carísima: los asaltos en la calle y todo eso.</p>
<p class="western">En el libro Severino Di Giovanni (el idealista de la violencia) Bayer reconstruye la accidentada ceremonia que Luigi Aldrovandi Marescotti, embajador italiano en Buenos Aires en 1925, ofrecería en el Teatro Colón para agasajar al presidente Marcelo T. de Alvear y reafirmar la presencia política del régimen fascista de Mussolini en nuestro país. Un grupo de anarquistas escabullido entre los invitados provocó desmanes al grito de “¡evviva l´anarchia!”, mientras se trompeaban con los camisas negras que custodiaban la gala. Este sería el debut público de Severino.</p>
<p class="western"><b>&#8211; ¿Y la escena del Teatro Colón queda igual?</b></p>
<p class="western">&#8211; Sí tal cual, pero no nos van a dar el Teatro Colón porque son unos hijos de puta. Y ahora menos, lo vamos a hacer en otro teatro.</p>
<p class="western"><b>&#8211; Una escena del libro describe la voladura de la embajada italiana, por parte de Severino, donde murió una nena. ¿Usted que se define como pacifista a ultranza considera que hay casos donde la violencia tiene lugar?</b></p>
<p class="western">&#8211; Bueno yo soy un pacifista pero también le doy la razón a los otros, a veces la violencia contra la violencia. A veces con el pacifismo no hacemos nada porque nos hacen de todo a los pacifistas, por eso Severino tenía razón en muchas cosas, en muchos aspectos. Y ahora estamos haciendo la película sobre Severino&#8230;.que increíble.</p>
<p class="western"><b>&#8211; Usted como Secretario General del gremio de Prensa fue enviado a Cuba y tiene una entrevista con el Che, ¿qué es lo que charlaron? </b></p>
<p class="western">&#8211; La discusión con el Che fue la siguiente; dijo cómo había que hacer la revolución en la Argentina. Un grupo de compañeros se juntan en Córdoba y ahí empieza la cosa. Él nos contó cómo se hacía la revolución directamente. Iban avanzando. Pero no nos habló de la represión. Y cuando termina su relato de cómo es la revolución perfecta, le digo: Si compañero Che pero no nos habló de la represión. Digo, porque cuando empieza un grupo de compañeros en Córdoba como usted dice a hacer la revolución, enseguida va a haber represión. Y él me miró desoladamente y me dijo: Son todos mercenarios. Si son todos mercenarios pero la puta madre que lo parió (risas). Y todos los presentes que estaban me miraban como diciendo claro, son todos mercenarios boludo. Y yo quedé como un tonto, y me expulsaron de Cuba porque le hice esa pregunta.</p>
<p class="western"><b>&#8211; ¿Y no volvió más a Cuba?</b></p>
<p class="western">&#8211; Sí volví 20 años después, me invitaron 20 años después, se habían dado cuenta que habían sido injustos. Pero me gustó, lo del Che me gustó porque posiblemente para hacer la revolución no hay que preguntarse por la oposición, hay que hacer la revolución, ¿entendés? Ahí me di cuenta que él tenía razón en eso porque si vos empezás a pensar cuánta oposición puede haber, y que sé yo, al final no vas a hacer nunca la revolución. Ahí me di cuenta que él tenía razón pero me expulsaron de Cuba. Vos tenés que ver cómo me expulsaron.</p>
<p class="western"><b>&#8211; ¿Los sacaron?</b></p>
<p class="western">&#8211; A patadas en el culo, pero me di cuenta que el Che tenía razón. Él tenía una visión muy optimista y para hacer una revolución hay que ser optimista, no hay nada que hacer, no hay que pensar en la represión. Tenía razón el Che. Que tipo genial.</p>
<p class="western"><b>&#8211; Sin ir más lejos usted tuvo una polémica con Amanecer Fiorito (editor del periódico anarquista La Protesta) cuando reivindico la del Che. Amanecer lo criticó, ¿qué balance hace de esa discusión?</b></p>
<p class="western">&#8211; Y que yo tenía razón (risas), ¿qué voy a decir? Porque cuando yo contesté se calló la boca al final.</p>
<p class="western"><b>&#8211; ¿Qué representa para usted que es anarquista la figura del Che?</b></p>
<p class="western">&#8211; Un revolucionario, un tipo extraordinario, un tipo que daba todo por los demás, un tipo generoso que da la vida. Me di cuenta cuando nos habló a nosotros. Nos habló de cómo había que hacer la revolución, no había ningún peligro. Había que hacerla y nada menos que en Córdoba…</p>
<p class="western"><b>&#8211; ¿O sea que usted considera que más allá del socialismo en libertad pueden haber otras formas de construcción?</b></p>
<p class="western">&#8211; Claro, ellos hicieron la revolución cubana que yo no tengo nada en contra en lo absoluto. Yo creo en el socialismo en libertad pero hicieron la revolución en Cuba, ahí debajo de EEUU, ahí nomas hicieron la revolución invencible porque no la pudieron vencer nunca. Así que qué voy a decir yo que no hice un carajo (risas) ¡Salú queridos compañeros!</p>
<p class="western"><b>Exilio y dictadura</b></p>
<p class="western">En junio de 1976 Osvaldo Bayer es obligado a salir del país a través de un pedido de la embajada alemana ante el inminente peligro de muerte. En un vuelo de Lufhtansa emprendería su exilio a Berlín desde donde impulsaría diversos proyectos, entre estos, junto al poeta Juan Gelman escribirían el libro “El Exilio” del cual le recitamos a Bayer:</p>
<p class="western"><i>No debería arrancarse a la gente de su tierra o su país, no a la fuerza.</i></p>
<p class="western"><i>La gente queda dolorida, la tierra queda dolorida.</i></p>
<p class="western"><i>Nacemos y nos cortan el cordón umbilical. </i></p>
<p class="western"><i>Nos destierran y nadie nos corta la memoria, la lengua, los calores. </i></p>
<p class="western"><i>Tenemos que aprender a vivir como el clavel del aire, propiamente del aire.</i></p>
<p class="western"><i>Soy una planta monstruosa. Mis raíces están a miles de kilómetros de mí y nos ata un tallo, nos separan dos mares y un océano. </i></p>
<p class="western"><i>El sol me mira cuando ellas respiran en la noche, duelen de noche bajo el sol. </i></p>
<p class="western">&#8211; ¡Qué poeta! Fue mi mejor amigo, mirá vos él judío y yo de ascendencia alemana (bromea Bayer), era el mejor. Qué gran poeta, lo dice todo ahí.</p>
<p class="western"><b>&#8211; ¿Usted le propuso hacer este libro juntos?</b></p>
<p class="western">&#8211; Si. Porque sabía que era el mejor de todos, era mi mejor amigo y por eso le pedí que escriba conmigo el libro. El libro creo que vale la pena leerlo.</p>
<p class="western"><b>&#8211; A 40 años del Golpe se recuerdan muchas cosas. También en el exilio usted empezó su relación tan bella con las Madres de Plaza de Mayo. ¿Usted se enteró en Alemania de la existencia de estas mujeres que caminaban alrededor de la Plaza?</b></p>
<p class="western">&#8211; Si, vinieron muchas veces a visitarme a Alemania. Es genial, lo de las Madres es genial, ir a la plaza de Mayo poner la cara ahí. Imagínense, extraordinarias, tengo el más grande cariño mi, más grande admiración, un ejemplo para nosotros realmente. Qué valentía. Lástima Hebe de Bonafini con su persecución, si no todo lo demás es precioso.</p>
<p class="western"><b>&#8211; Estuvo en la marcha con Nora Cortiñas el 24 de marzo.</b></p>
<p class="western">&#8211; Claro, qué te parece, qué gran mujer. Solita, ella está solita.</p>
<p class="western"><b>&#8211; A pesar del terror, a pesar de la censura de los libros que los milicos quemaron en las hogueras, hay hombres que vuelven con su obra, con su ejemplo. Uno que está cada vez más presente para los jóvenes parece ser Rodolfo Walsh, ¿cree que hoy se está apreciando en toda su dimensión su obra?</b></p>
<p class="western">&#8211; Si cada vez más, grandioso, un gran amigo.</p>
<p class="western"><b>&#8211; Antes de que se vaya al exilio, cuando se encuentran en 9 de Julio y Corrientes sostienen una discusión sobre el peronismo…</b></p>
<p class="western">&#8211; ¿Sabés que dijo? No, yo me quedo. Y se quedó y lo mataron. Qué genio, qué personalidad. Sabía que lo iban a matar y se quedó con un revolvito. Me mostró el revolvito que tenía y con eso se enfrentó a las ametralladoras de la marina de guerra. Qué genio, era un hombre muy abierto muy generoso. Marxista él, no peronista. Marxista y yo libertario, ¡salú!</p>
<p class="western"><b>&#8211; ¿Y por qué Walsh se quedó con los peronistas?</b></p>
<p class="western">&#8211; Él me decía que por ahí estaba la revolución, en el peronismo estaba la revolución, él lo vio por ahí y se equivocó. El peronismo no era revolucionario. Yo no quiero desprestigiarlo, era el mejor de todos. Qué pensamiento, qué revolucionario.</p>
<p class="western"><b>&#8211; También un grande que a todos nos emocionó mucho, un hombre que hizo conocer el sufrimiento de Latinoamérica en todo el mundo fue su amigo Eduardo Galeano.</b></p>
<p class="western">&#8211; Eduardo Galeano era el mejor de todos, que gran pensamiento y que generoso la mano abierta siempre. Tuve muchos encuentros con él, vino acá al Tugurio y conversamos largamente. Era un genio.</p>
<p class="western"><b>&#8211; ¿Hablaban de fútbol?</b></p>
<p class="western">&#8211; También sí, pero yo ahí le ganaba (risas).</p>
<p class="western">“<b>Siempre que exista el anarquismo”</b></p>
<p class="western">La charla se interrumpe de vez en cuando. Cada “¡Salú!” sigue acompañado del tintinear de los hielos en los vasos. Sorbo, y se sigue adelante. Suena el teléfono, Bayer atiende. Entra una pareja amiga. Osvaldo recibe felicitaciones por las cuatro páginas dedicadas a él en una nota hecha en la revista Viva de Clarín.</p>
<p class="western">&#8211; ¿Vos sabes que me echaron a patadas de Clarín?- pregunta Bayer a los cronistas.</p>
<p class="western"><b>&#8211; Lo echaron de Clarín porque usted le hizo la primera huelga…</b></p>
<p class="western">&#8211; Sí. ¿Qué te parece? ¡Qué huelga! Fue por aumento de salario. Las condiciones de los trabajadores no eran malas pero tampoco eran buenas. Nos mantenían debajo de la generalidad de la gente y yo inicié el paro. Me echaron, sí.</p>
<p class="western"><b>&#8211; Ahora que asumió Macri, ¿qué lugar tiene el anarquismo en la lucha de las y los trabajadores?</b></p>
<p class="western">&#8211; El anarquismo va a existir siempre, no tiene mucha influencia actualmente pero seguiremos trabajando. Yo creo que la solución es el socialismo en libertad, el socialismo para todos. Seguiremos luchando aunque sea una pequeña ayuda al pensamiento general de la gente pero siempre que exista el anarquismo. Que exista, que sea una solución el socialismo para todos.</p>
<p class="western">Al marcharnos Osvaldo nos sigue saludando desde la puerta del Tugurio mientras se sumerge en un universo casi de realismo mágico; se queda con sus peones rurales, con los anarquistas del gremio de los panaderos, el vodka de Vladímirovich, los presos de Bragado, Bakunin, Durruti y el Che. De fondo retumba la garganta gigante de Agustín Tosco mientras Rodolfo Walsh se esconde tras los marcos gruesos de sus anteojos mientras redacta una nueva proclama de la CGT de los Argentinos. El teatro de Brecht, los goles de Rosario Central, los besos de Marlines y los versos de Hölderin, los paseos por Berlín, Puerto San Julián y la avenida Corrientes en busca de un boliche para bailar tango. Ahí queda Osvaldo Bayer, el poeta de la libertad.</p>
<p class="western"><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-26528 size-full" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/05/bayer2.jpg" alt="Osvaldo Bayer: “Yo creo que la solución es el socialismo en libertad”" width="709" height="590" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/05/bayer2.jpg 709w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/05/bayer2-493x410.jpg 493w" sizes="(max-width: 709px) 100vw, 709px" /></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/creo-la-solucion-socialismo-libertad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/creo-la-solucion-socialismo-libertad/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>9</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
