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	<title>Rocío Prim &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Rocío Prim &#8211; Marcha</title>
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		<title>20 años de Cromañón: prohibido olvidar</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2024 18:15:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Cromañón]]></category>
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		<category><![CDATA[Masacre de Cromañon]]></category>
		<category><![CDATA[Movimiento Cromañon]]></category>
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		<category><![CDATA[Rocío Prim]]></category>
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					<description><![CDATA[A 20 años de la masacre de Cromañón, la lucha por memoria y reparación continúa.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>A 20 años de la masacre que conmovió al país, sobrevivientes, familiares y amistades de las víctimas marcharon de Plaza de Mayo al Santuario para recordar a les 194 pibes y pibas que perdieron la vida el 30 de diciembre del 2004 en el ex boliche República Cromañón.</em> <em>Cómo fue el recorrido y cuáles son los pendientes en la lucha por la reparación de quienes sobrevivieron a la impunidad de la corrupción.</em></p>



<p><strong>Por Rocío Prim</strong></p>



<p>Ayer, 30 de diciembre, y como cada año, familiares, sobrevivientes y organizaciones sociales renovaron sus demandas por políticas efectivas de reparación y la expropiación de Cromañón para que se convierta en un Espacio de Memoria.&nbsp;</p>



<p>La jornada comenzó a las 11:00 con actividades culturales en el Santuario y continuó por la tarde con una misa interreligiosa, otra en la Catedral Metropolitana y un acto en Plaza de Mayo con la lectura del documento elaborado por las organizaciones, que destacó las conquistas en materia de derechos y reparación para sobrevivientes y familiares de las víctimas. Culminó con la tradicional marcha hasta el Santuario de Cromañón, donde hubo un show musical y alrededor de las 22:00 se leyeron los nombres de las 194 víctimas de la Masacre.</p>



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<p>Tras años de lucha, el pasado 12 de diciembre la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una modificación a la ley de asistencia a la víctimas que contempla la reparación integral a través de prestaciones de salud, educación, inserción laboral y asistencia económica mensual vitalicia para sobrevivientes y familiares. La nueva Ley, que amplía y reabre el padrón para la reparación, reconoce también que los sucesos del 30 de diciembre, hasta entonces conocidos como “tragedia” sean considerados &#8220;La Masacre de República de Cromañón”.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-33-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-57778" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-33-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-33-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-33-1536x1024.jpg 1536w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-33-2048x1365.jpg 2048w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-33-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-33-450x300.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-33-1200x800.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-33-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>*</p>



<p>“Los balances no son nunca individuales”, sostiene Silvia Bignami, mamá de Julián Rozengardt, uno de los 194 pibes que murieron esa noche, y referente de la organización Movimiento Cromañón. “Con mis compañeros ayer decíamos que nos llama la atención que a 20 años nuestro movimiento sigue creciendo, aparecen sobrevivientes que no sabíamos que estaban. Aquí en el santuario apareció una chica sobreviviente con una canción, alguien que nunca había podido acercarse”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-01-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-57775" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-01-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-01-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-01-1536x1024.jpg 1536w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-01-2048x1365.jpg 2048w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-01-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-01-450x300.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-01-1200x800.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-01-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Para Silvia, los pendientes en la lucha por reparación para las víctimas “le corresponden a todo el pueblo argentino”; y agrega: “Si pensamos en Cromañón -no solo como el hecho y los responsables y los que tenían que pagarla-, sino como todo lo que está pasando en el país, queda un montón para hacer. Queda preguntarnos cómo estamos mirando a los jóvenes, cómo los cuidamos, qué pasa con la salud pública, qué pasa con la educación; eso es lo que significa Cromañón”.&nbsp;</p>



<p>Se refiere además a la Ley de Reparación: “Hemos logrado una Ley un poco más justa que la que había, porque contempla considerar derechos para más personas ya que, hasta ahora, la Ciudad de Buenos Aires venía reconociendo mil y pico de sobrevivientes, cuando está claro que si hubiera habido mil y pico no hubiera existido Cromañón porque ésa era la capacidad del lugar. Son más de cuatro mil”.&nbsp;</p>



<p>Por otro lado, el movimiento consiguió una ley de expropiación para que el ex boliche sea un Espacio de Memoria, esto fue en el 2022, pero ha habido muy pocas acciones para concretarlo. “Hace muy poquito nos enteramos de que entraron a tasar en el lugar sin decirnos nada”, relató Silvia. “Todo lo hacen en las sombras y nos tenemos que enterar por una sentencia o porque teníamos acceso a un expediente, que ahora ya incluso es secreto”.  Y reflexiona: “Tenemos una ley de reparación que mejoró la que existía, pero hay que ver cómo se implementa y una ley de expropiación que es un reclamo justísimo, pero estamos preocupados porque es un país que está planteando cerrar sitios de memoria, no abrirlos”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-10-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-57776" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-10-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-10-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-10-1536x1024.jpg 1536w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-10-2048x1365.jpg 2048w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-10-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-10-450x300.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-10-1200x800.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/12/20AnosCromanon_PRIM-10-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Fabiana Puebla también forma parte del Movimiento Cromañón. Es sobreviviente y familiar de la Masacre. La noche del 30 de diciembre fue al recital de Callejeros junto a su compañero José Cantale, de 26 años, quien perdió la vida en el incendio.&nbsp;</p>



<p>“Una de las mayores demandas que teníamos para este año era nuestra Ley de Reparación Integral y logramos que se haga vitalicia”, relata, “pero seguimos reclamando que se amplíe el padrón, para que todos los sobrevivientes puedan ser reconocidos por el Estado porque después de 20 años todavía hay miles de sobrevivientes que no son reconocidos. Creo que esa es la demanda más grande que todavía nos queda y por la que obviamente vamos a seguir peleando”.</p>



<p>“Las víctimas tenemos que encontrar la forma de organizarnos, hoy marchamos con las mamás del gatillo fácil y con las familias de víctimas de femicidio”, relata Silvia. El paraguas para todas esas víctimas es que el Estado es Responsable. “Esa es una tarea que nos tenemos que dar las víctimas: organizarnos, interpelar al Estado y formar una especie de marea que le exijamos al Estado lo que tiene que cumplir. Esas son las cosas que todavía hoy nos faltan. El otro día alguien me decía “Ya son 20 años, ¿cuándo la van a terminar?”  Y para mí no hay forma de terminarla, porque para eso tendría que cambiar mucho la sociedad y esa parte no la estaría viendo”.</p>



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<p><a href="https://marcha.org.ar/20-anos-de-cromanon-prohibido-olvidar/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Márcia Tiburi: “Luchar contra el fascismo es luchar contra patriarcado, capitalismo y neoliberalismo&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/marcia-tiburi-luchar-contra-el-fascismo-es-luchar-contra-patriarcado-capitalismo-y-neoliberalismo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 30 Oct 2022 00:00:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé]]></category>
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		<category><![CDATA[Márcia Tiburi]]></category>
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		<category><![CDATA[Rocío Prim]]></category>
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					<description><![CDATA[En las vísperas de la segunda vuelta electoral que definirá en Brasil entrevistamos a Márcia Tiburi, filósofa brasileña que analiza estrategias posibles para contrarrestar a la derecha desde una perspectiva feminista. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>En las vísperas de la segunda vuelta electoral que definirá en Brasil entrevistamos a Márcia Tiburi, filósofa brasileña que analiza estrategias posibles para contrarrestar a la derecha desde una perspectiva feminista. La autora del libro “Cómo conversar con un fascista. Reflexiones sobre el autoritarismo de la vida cotidiana”, analiza la coyuntura, el rol de los medios de comunicación y de las fake news en esta etapa del fascismo y propone herramientas epistemológicas y políticas para la transformación.</em></p>



<p><strong>Por Mariángeles Guerrero, Laura Salomé Canteros y Rocío Prim</strong></p>



<p><strong>Traducción Aline Murillo</strong></p>



<p>Márcia Es una de las intelectuales más prolíficas de Brasil. <strong>En los últimos 17 años escribió 29 libros que conjugan el análisis político, estético y tecnológico de la sociedad contemporánea</strong>. El diálogo como herramienta de lucha, de una guerrilla epistemológica, y la preocupación por abordar desde la teoría y la práctica los discursos de odio permean el trabajo de Márcia Tiburi. Entre sus últimas obras se encuentran <em>Cómo conversar con un fascista. Reflexiones sobre el autoritarismo de la vida cotidiana </em>(Record, 2015), <em>Ridículo político. Análisis de una mutación estético-política </em>(Record, 2017), <em>Delirio de poder. Psicopoder y locura en la era de la desinformación </em>(Record, 2019) y <em>Cómo derrotar el turbotecnomachonazifascismo &#8211; o el nombre que se le quiera dar al mal que debemos superar </em>(Record, 2020).&nbsp;</p>



<p>La escritora feminista nacida en Vacaria, Río Grande del Sur, sostiene que “la filosofía no es una mera descripción de los hechos, hay un impulso ético en la teoría que me lleva a proponer caminos”. En esa conjugación entre el pensamiento y la acción, Tiburi lee los discursos que la rodean e intenta comprender por qué odia un fascista, cuáles son las condiciones que sustentan sus creencias. A su vez, reconoce en el feminismo -para ser más precisas, en el ecosocialfeminismo- una praxis necesaria para superar las violencias que ocasionan el capitalismo y la derecha extrema, en tanto productos del patriarcado, sobre los cuerpos de las mujeres y los territorios que habitamos. “El feminicidio es la tecnología política del fascismo. Necesitamos frenar el avance hacia otra etapa que sería un baño de sangre descomunal”, define, a la vez que convoca.</p>



<p>Su preocupación epistemológica por la acción puede percibirse no solo en sus publicaciones -a través de sus libros o de Twitter- o en la conversación, sino también en su biografía. En 2018 Tiburi fue candidata a gobernadora de Río de Janeiro por el Partido de los Trabajadores (PT), con una plataforma feminista, antirracista y anticapitalista. Fue la séptima más votada, pero aún así su discurso en pos de una democracia radical que desactive las políticas de muerte del bolsonarismo significaron una amenaza para los grupos de derecha. Ese mismo año debió exiliarse del país por el acoso sufrido por estos sectores. El Movimiento Brasil Libre se adjudicó ese hecho.</p>



<p>Analista de discursos en múltiples soportes, hoy analiza el porvenir de Brasil de cara a la segunda vuelta. En un clima donde se habla cada vez más de fake news y del rol de las redes sociales, la investigadora afirma que no es la primera vez en la historia mundial que los fascismos usan la mentira para llegar al poder. Pero establece diferencias, y por lo tanto nuevos desafíos, ante la extrema derecha actual.</p>



<p><strong>—¿Qué se juega en la definición de las elecciones presidenciales en Brasil, desde el punto de vista cultural?</strong></p>



<p>—Brasil está viviendo lo que podemos definir como un <strong>proceso de fascistización que podemos identificar desde 2014</strong> con la creación de movimientos como Brasil Libre, que es muy importante en la producción de una situación sin la que no se implanta el fascismo. Esa situación se caracteriza por el avance de los discursos de odio, de prejuicios y de una retórica que genera una confusión mental y que llevó a la población brasileña a vivir una experiencia que considero de lavado cerebral. Desde 2014 a hoy Brasil vivió un embrutecimiento constante y paulatino, que fue producido a partir de juegos de psicopoder. La población fue transformada en una masa, lo que no quiere decir que todas las personas que votan a Jair Bolsonaro sean fascistas. Son personas que pasan por un proceso de violencia epistemológica y psicológica. El pueblo que sufre ese proceso es despojado de sus habilidades racionales. Podemos decir que la población brasileña hoy experimenta ese lavado cerebral y al mismo tiempo es víctima de un proceso de psicopoder. La tarea de personajes como Bolsonaro es justamente producir ese juego. ¿Por qué decimos que es fascismo? Porque la figura del pueblo es cancelada y entra en juego la masa manipulable. Si Lula vence en la segunda vuelta, el clima psíquico y mental será modificado. Lo que está en juego es coartar esa gran manipulación de las masas, típica del fascismo.&nbsp;</p>



<p><strong>—Sos muy twittera y acompañamos mucho tus reflexiones en las redes sociales desde Argentina. Las compartimos con compañeras feministas porque también vemos que hay una derecha extrema que viene por nosotras. En este escenario, ¿por qué considerás que el diálogo es “una guerrilla metodológica”?</strong></p>



<p>—El libro <em>Cómo conversar con un fascista</em> fue publicado por primera vez en 2015, se tradujo al español en 2018 y al inglés en 2021. En 2015 tenía la esperanza de que ese tema fuera rápidamente superado. Nadie pretende escribir un libro sobre un tema tan terrible y que preserve su vigencia. Infelizmente, hoy está vigente. Ese texto era una propuesta reflexiva, ese enunciado invitaba a pensar cómo conversar con un fascista. Al mismo tiempo, allí comencé a poner en escena ideas para que esa fascistización de la sociedad fuera superada. Contra la fascistización, que en ese libro significa un juego de lenguaje usado para las masas, proponía que se crease una cultura del diálogo y que se hiciese un ejercicio que yo definía como un proceso metodológico. Confieso que hasta hoy continúo haciendo ese ejercicio en Twitter y en mis libros. <strong>Paso muchas horas de mi semana haciendo una etnografía sobre las personas que me atacan en redes sociales</strong>, para saber por qué lo hacen, cómo piensan y cómo construyen sus estructuras de pensamiento. Observo sus creencias e ideas y recojo en ese proceso etnográfico -rigurosamente hablando, <em>netnográfico</em>, del campo de los estudios de Internet que se llaman netnografía- situaciones de personas que me continúan atacando, que tienen mucho odio y otras que piden disculpas, que van variando la producción de subjetividad a partir de esas conversaciones, que son investigación pero también experiencia dialógica con quienes ocupan esos territorios en las redes. Son los territorios accesibles para mí, que soy una persona exiliada de mi país.&nbsp;</p>



<p><strong>—¿Cuál es la sistematización de ideas que proponés en tus libros?</strong></p>



<p>—Después de <em>Cómo conversar con un </em>fascista escribí tres libros más. El siguiente fue <em>Ridículo político. Análisis de una mutación estético-política</em>, que aborda la estética de esa sociedad fascistizada. Para mí la filosofía no es una mera descripción de los hechos, hay un impulso ético en la teoría que me lleva a proponer caminos. Por eso en <em>Ridículo político</em> argumento sobre la importancia de los derechos estéticos, de la presencia de personas estéticamente diversas y de cómo la presencia de esos cuerpos disidentes cuestionan el sistema estético hegemónico, que es un sistema político de opresión, y vienen a significar una renovación del sentido de los derechos en una sociedad. Después escribí <em>Delirio de poder. Psicopoder y locura en la era de la desinformación</em>, que surgió de mi experiencia como candidata en 2018, viviendo la política desde sus entrañas. Allí aparecen nuevos conceptos filosóficos y algo que considero muy relevante para nosotras que somos feministas: la importancia de hacer política en todos los sentidos. En ese libro hay un capítulo que se llama La intrusa; todas las mujeres experimentamos la política en la condición de intrusas. No somos invitadas a esos espacios, somos interpretadas como personas no gratas y sufrimos todo tipo de violencias de las que no conseguimos escapar. Tal vez haya algunas de las que podamos escapar, pero la violencia simbólica, epistemológica y económica es muy fuerte. Escribí ese libro pensando en las mujeres que, leyéndolo, puedan sentirse acogidas en su propia experiencia de terror con la política. Lo escribí para que aquellas que hacen política tengan un acompañamiento reflexivo en los momentos duros. Después publiqué otro libro que se llama <em>Cómo derrotar el turbotecnomachonazifascismo &#8211; o el nombre que se le quiera dar al mal que debemos superar</em>, que también tiene capítulos importantes para nosotras las feministas. Ahí discuto esa hipertrofia del machismo en el fascismo contemporáneo, no solo en el fascismo brasileño. Pero en el fascismo brasileño es muy fácil reconocer la función tecnológica y metodológica del machismo. En ese libro trabajo con una figura masculina que tomo del grotesco, un personaje que tiene en la fuerza su capital político.</p>



<p><strong>—En esta última etapa de campaña, la mentira y la desinformación bolsonarista fueron fuertemente denunciadas por Luiz Inácio Lula da Silva. Te preguntamos sobre esta estrategia, ¿por qué crees que las fake news se volvieron una herramienta transnacional de difusión del odio y el fascismo?</strong></p>



<p>—Lo que hoy llamamos fake news ya era una tecnología política en la época del primer fascismo, el de Mussolini y Hitler hace cien años. Existen relatos y documentos sobre el uso de la mentira en aquella época. La diferencia es la intensidad del proceso de difusión y de comunicación que hoy vivimos. Si bien en ese entonces ya había desinformación, hoy hay una desinformación mayor en función de las características de los medios de comunicación actuales. El primer fascismo contaba apenas con la radio, un poco con el cine y con tecnologías muy primitivas que permitían la producción de diarios. La retórica del antisemitismo se construyó a partir de la difusión de la radio y de esos diarios con información falsa sobre los judíos, por citar el caso de nazismo en Alemania. Pero los medios de entonces eran precarios si los comparamos con los del siglo XXI. El fascismo de esta etapa tiene como base tecnológica cuatro décadas de televisión y un siglo de cine. El caso de la televisión en Brasil es muy interesante para analizar, porque de hecho tuvo un papel de difusión tecnológica muy importante en la dictadura militar. Al igual que en los otros países de América Latina, esas dictaduras contaron con el apoyo de la televisión. Entonces el fascismo del siglo XXI cuenta con un terreno bien preparado por la televisión y con la novedad de Internet, que implica una difusión de mentiras y de fake news a una escala microtecnológica y nanotecnológica. Ya no necesitamos esperar a que el presentador del noticiero llegue a nuestras cabezas por las noches, a la hora en que prendemos el televisor. Eso tiene que ver con lo que conversábamos al principio, porque la televisión de hecho es parte de la vida cotidiana de los brasileños al igual que los teléfonos celulares y las computadoras. La vida digital alteró, en términos de cantidad y de calidad, la propagación del fascismo porque ya no hay espacio para otra cosa. La racionalidad técnica es la racionalidad de la dominación. Nuestra relación con las tecnologías, la forma en que está dada en este momento histórico, nos conduce necesariamente al fascismo porque las tecnologías más utilizadas producen seres humanos mimetizados con ellas. Estamos siendo robotizados por las tecnologías y esa robotización humana implica una des-subjetivación, un vaciamiento de la reflexión, de la sensibilidad y de la acción política. Todos somos des-subjetivados, robotizados, esclavizados por las redes sociales justamente porque somos vaciados de nuestra subjetividad. Eso conduce al fascismo porque para poder ser fascista se precisa abandonar la libertad y la subjetividad y adherir a las masas. Es muy difícil salir de ese proceso. <strong>Quizás un camino sea trabajar en la línea de un populismo de izquierda. Me gusta pensar en la idea de un populismo feminista para el mundo que esperamos construir</strong>.</p>



<p><strong>—Hablabas de las redes sociales y en Argentina, si bien se usa mucho el WhatsApp, no está tan extendido como una herramienta comunicacional de campaña electoral de la misma manera que Twitter, Facebook o Instagram. En la campaña de Bolsonaro se destinaron 10 millones de dólares a difundir mensajes por WhatsApp. ¿Cómo funciona ese canal específico, teniendo en cuenta su inserción en la vida cotidiana y la propagación de fake news?&nbsp;</strong></p>



<p>—Es un tema importante porque el uso que Bolsonaro hace de WhatsApp es ilegal. En 2018 fue un servicio ofrecido en Brasil a diversos políticos para enviar mensajes en masa pero muchos sabían que eso era ilegal y quisieron jugar el juego limpio. Fue mi caso, a mi me ofrecieron ese servicio en mi campaña pero no lo utilicé, porque procuré hacer una campaña honesta. Pero es un hecho que WhatsApp es una herramienta muy sencilla. Hasta el más simple de los teléfonos celulares puede instalar ese programa y en poblaciones que carecen de acceso a libros, a diarios o a la televisión, esas personas se informan a través de WhatsApp. Hay un inmenso sector de la población que solo se informa por WhatsApp. Es tenebroso. Un gran número de personas de las más diversas profesiones, y en general personas que no acceden a otros medios de comunicación, verdaderamente creen en lo que leen a través de esa aplicación. <strong>Qué hacer frente a eso: usar WhatsApp para presentar otro tipo de información que desmientan las fake news.</strong> Por ejemplo, el influencer Felipe Neto, que apoyó el golpe a Dilma Rousseff en 2016, fue percibiendo que él también había sido víctima de un proceso de desinformación y actualmente pasa varios días haciendo videos para desmontar las fake news que circulan en las redes sociales y principalmente en WhatsApp. Todos los brasileños que quieren defender la democracia están haciendo eso en sus territorios, dentro de sus posibilidades. Tenemos mucho que hacer en relación a WhatsApp. Los órganos que podrían regular eso fueron conniventes con el golpe de 2016 y si hoy no son más conniventes es porque hay disputas personales entre Bolsonaro y los ministros del Superior Tribunal Electoral (STE). Con esto quiero decir que vivimos en un estado de excepción. El golpe de 2016 fue un efecto de eso. Es decir, hay una cancelación de la ley y una apropiación de la idea de ley a ser practicada por varones machistas que se consideran soberanos por el simple hecho de que disponen de la ley a su gusto. Hay una disputa entre Bolsonaro y Alexandre de Moraes [ministro del STE]. De Moraes actuó varias veces en contra de la Constitución brasileña; algunas veces está con Bolsonaro y otras en contra. Pero a la Constitución, que es la ley que debería valer, la respeta muy poco. Son poderes conniventes porque podrían frenar el avance del fascismo y ese nunca fue su interés. Ahora hay una especie de cuidado para que haya elecciones, que no haya otro golpe y que venza el que consiga vencer. Bolsonaro cometió muchos crímenes en su gobierno. Los delitos electorales en ocasiones son castigados y en otras no. De Moraes prohibió durante la campaña de Lula hablar sobre la pedofilia de Bolsonaro y yo estoy siendo procesada porque continué hablando sobre su discurso pedófilo. Bolsonaro nos procesa por eso y espera que la gente deje de hablar por miedo. Como estoy exiliada desde 2018, me encuentro en una extraña posición, con el privilegio de poder decir lo que pienso en relación a este gobierno porque no tengo más nada que perder. Es trágico porque a la vez expresa la situación de Brasil.&nbsp;</p>



<p><strong>—¿Con qué herramientas contamos para subvertir el autoritarismo en la vida cotidiana y cómo podemos construir subjetividades, vidas y libertades democráticas?</strong></p>



<p>—Actualmente estoy trabajando en un proyecto que va a resultar en un libro. Quiero demostrar que <strong>el patriarcado es una gran estructura de la que deriva toda forma de violencia y que el capitalismo, el neoliberalismo y el fascismo derivan del patriarcado</strong>. En última instancia, el fascismo que va junto con el neoliberalismo es fruto del patriarcado. Hay muchas pruebas que pueden ser presentadas para justificar esta posición. <strong>Luchar contra el fascismo es luchar contra el patriarcado, contra el capitalismo y el neoliberalismo. La lucha tiene que ser feminista y llamo a esa lucha ecosocialfeminismo</strong>, de un feminismo comprometido con la defensa de la vida de la naturaleza y que por lo tanto defienda políticas ecologistas en todos sus niveles. Sobre todo necesitamos ser ecologistas. Ese ecologismo es feminista porque el patriarcado necesariamente es antiecologista. El patriarcado no es solo un sistema de opresión y privilegio, es un sistema de muerte. Es la superestructura del fascismo. El fascismo es la elaboración tecnológica y metodológica que usa el machismo para instalarse como un proyecto de poder. Hay que problematizar el espíritu del machismo, que es un espíritu de matanza. Recuerdo cuando aquel general franquista José Millán-Astray gritó “¡Viva la muerte!”. ¿Quién puede gritar eso sino un gran machista, un sacerdote del patriarcado, un torturador? Solo alguien así puede proferir una idea como esa, que es todo lo contrario de lo que buscamos. Como feministas buscamos que las personas vivan una vida buena y justa, en comunión con la naturaleza. Precisamos implantar una lucha feminista por la hegemonía ecosocialfeminista. Para eso hay que reducir los daños del patriarcado, es lo que estamos haciendo ahora: reducir los daños del patriarcado. Pensadores como Michel Foucault o Achille Mbembe hablaron de la necropolítica o de la tanatopolítica, y son geniales pero no tienen un parámetro feminista o una lente feminista como nosotras tenemos para comprender la estructura profunda que organiza la sociedad. Brasil es un ejemplo claro de un fascismo potencial que luego fue fascismo de Estado, que llegó a una fase autoritaria y puede llegar a una fase totalitaria. Necesitamos evitar que ocurra una catástrofe mayor. Evidentemente muchas catástrofes han acontecido: no es casual que aumente el número de feminicidios en todo el mundo. El feminicidio es la tecnología política del fascismo. Necesitamos frenar el avance hacia otra etapa, que significaría un baño de sangre descomunal. Hay baños de sangre específicos: muchas mujeres muertas, muchas y muchos indígenas muertos, muchas y muchos afrodescendientes muertos. Está el peligro de avance hacia políticas públicas de matanza más organizadas y extremas, hacia una situación análoga a lo que ocurrió en la Alemania nazi con los campos de concentración y la implementación de la Solución Final contra judíos, gitanos y personas con discapacidad. Esto que estamos hablando es lo que va a ocurrir si gana Bolsonaro. Espero que no gane. Al mismo tiempo, Lula venciendo será apenas una reducción de daños.</p>



<p><strong>—Si el fascismo es de masas y tenemos que construir una hegemonía ecosocialfeminista en clave de populismo feminista, ¿cómo lo logramos?</strong></p>



<p>—<strong>Propongo que trabajemos con un impulso poético y político de ocupación de los espacios de decisión. </strong>Es lo que nos propusimos en 2015 en Brasil con la experiencia llamada Partida, en la que pusimos en discusión la participación de las mujeres en la política. Queríamos cambiar las estadísticas. A partir de esa experiencia comenzaron a surgir múltiples movimientos políticos y muchas de las mujeres que hoy son diputadas nacieron de ese movimiento, como Marielle Franco y tantas otras. Necesitamos construir esas instancias de ocupación de los espacios de poder. Es un mensaje para la sociedad de que las mujeres vamos a continuar. Nosotras construimos, como ustedes en Argentina, agendas clandestinas de organización feminista. Hoy tenemos una hiperorganización que no ocupa el escenario político pero que lo ocupará dentro de unos años. Estamos construyendo bases. Así como lo hacen los evangélicos pentecostales, nosotras también. Pensamos en la construcción de un partido feminista en los próximos años para tener poder político en el futuro. Eso es fundamental para la continuidad de la vida en el planeta. Si continuamos bajo el yugo de las políticas patriarcales y capitalistas, no tendremos futuro.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/marcia-tiburi-luchar-contra-el-fascismo-es-luchar-contra-patriarcado-capitalismo-y-neoliberalismo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Sonia Guajajara: “Las candidaturas indígenas en Brasil podemos construir un buen vivir para todas las personas”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[María Eugenia Waldhüther]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Sep 2022 13:40:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[#Eleições2022]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[Camila Parodi]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2022]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
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		<category><![CDATA[Nosotres Sim]]></category>
		<category><![CDATA[PSOL Brasil]]></category>
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					<description><![CDATA[Sonia Guajajara, lideresa de los pueblos y candidata a diputada federal por el Partido Socialismo y Libertad representa una candidatura para el acceso a la tierra, la identidad, el buen vivir y la reconstrucción del Brasil. Por: María Eugenia Waldhüter, Camila Parodi, Rocío Prim y Laura Salomé Canteros. Traducción: Julia Giménez El 2 de octubre [...]]]></description>
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<p>Sonia Guajajara, lideresa de los pueblos y candidata a diputada federal por el Partido Socialismo y Libertad representa una candidatura para el acceso a la tierra, la identidad, el buen vivir y la reconstrucción del Brasil.</p>



<p><em><strong>Por: María Eugenia Waldhüter, Camila Parodi, Rocío Prim y Laura Salomé Canteros. </strong></em></p>



<p><em><strong>Traducción: Julia Giménez</strong></em></p>



<p>El 2 de octubre serán las elecciones generales en Brasil y 156 millones de personas habilitadas para votar decidirán quienes presidirán los poderes Ejecutivo y Legislativo nacional y las asambleas de Estados y Distritos Federales. Serán las elecciones que definirán en lo inmediato el mapa geopolítico de América Latina y el Caribe y Luiz Inácio Lula da Silva, dos veces presidente, es el favorito de las calles y las encuestas para volver a gobernar el país tras el desgobierno neoliberal de los últimos años que desmanteló las políticas de salud y educación, descuidó durante la pandemia de COVID 19 e inició un odio sistemático contra las mujeres, los pueblos originarios y la Naturaleza.&nbsp;</p>



<p>São Paulo es un estado central para la política brasilera. Allí donde tienen su sede la mayoría de las grandes empresas cuyas decisiones afectan a las poblaciones y los territorios de todo el país, especialmente a los pueblos indígenas originarios que luchan por sobrevivir y mantener viva la naturaleza. Representando las voces ancestrales pero también las propuestas de izquierda que surgen de mandatos colectivos, se encuentra Sonia Guajajara, lideresa de los pueblos y candidata a diputada federal por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL- SP). Dialogamos con ella ante una elección clave para derrotar en las urnas al fascismo en el Estado, representado por el actual presidente Jair Bolsonaro, y enfrentar a la bancada ruralista y su codicioso lobby en el Congreso. Una candidatura para el acceso a la tierra, la identidad, el buen vivir y la reconstrucción del Brasil.</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p><strong>&#8211; ¿Qué significa tu candidatura en términos individuales y colectivos?&nbsp;</strong></p>



<p>En verdad, yo no lancé la candidatura, fuí lanzada por el movimiento indígena como una alternativa para enfrentar directamente en el sistema los retrocesos y retirada de derechos. (Jair)<strong> </strong>Bolsonaro se mostró como el enemigo número uno de los pueblos indígenas y para hacer ese embate directo desde el movimiento no es suficiente. Nuestra candidatura de la Bancada Indígena es antisistémica para que podamos asumir espacios en los lugares de poder e intentar hacer un cambio estructural. En 500 años tenemos apenas una representante indígena en el Congreso Nacional y eso no puede ser considerado normal. Tenemos que ampliar esa representatividad dentro de las Asambleas Legislativas y también dentro del Congreso Nacional.</p>



<p><strong>&#8211; Estamos a casi un mes de las elecciones. ¿Qué lectura hacés de la campaña y cuáles son los desafíos para los próximos días?</strong></p>



<p>Primero, la estructura. Porque las campañas electorales son muy desiguales, muchos partidos ofrecen recursos y estructuras para sus candidatos y, principalmente, para las candidaturas consideradas prioritarias. Esas prioritarias nunca somos nosotras, nunca es una mujer indígena, una mujer negra, nunca es LGBT. Nosotras tenemos que entrar a los partidos y exigir el apoyo. Entonces, nuestro desafío es que los partidos entiendan&nbsp; la presencia indígena como candidaturas prioritarias.</p>



<p>En nuestro caso, desde la experiencia indígena, entendemos que la forma de hacer política es asistencialista. Donde se utiliza el sufrimiento y las necesidades de las personas por intercambio de votos y nosotras no queremos reproducir esa forma de hacer política. Nosotras queremos que las personas tengan una conciencia de votar por la causa, de votar por la garantía de los derechos y no sólo para poder tener un beneficio puntual. La otra forma es que el propio sistema está montado para que nosotras no ocupemos ese lugar. Entonces siempre es más difícil que las personas confíen y crean en estas candidaturas. Por eso, es importante demostrar que las candidaturas indígenas entran como una alternativa para proteger el medio ambiente, para proteger la biodiversidad, para proteger el agua. En fin, para poder provocar una conciencia política, ecológica, ambiental en las personas. Son las candidaturas indígenas las que podemos construir un mundo más justo, más igualitario y un buen vivir para todas las personas.</p>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="945" height="632" data-id="55531"  src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/09/photo_2022-09-06_16-40-14.jpg" alt="" class="wp-image-55531" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/09/photo_2022-09-06_16-40-14.jpg 945w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/09/photo_2022-09-06_16-40-14-613x410.jpg 613w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/09/photo_2022-09-06_16-40-14-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/09/photo_2022-09-06_16-40-14-450x301.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/09/photo_2022-09-06_16-40-14-768x514.jpg 768w" sizes="(max-width: 945px) 100vw, 945px" /></figure>



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<p><strong>&#8211; Nos preguntamos qué significan estas elecciones para las mujeres indígenas. ¿Cuáles son las deudas históricas del Estado brasilero con ellas y cuál es su propuesta de reconstrucción dentro del frente electoral que propone el PT?</strong></p>



<p>Brasil, es un país que tiene un machismo muy fuerte y este machismo también llegó a los territorios indígenas. Es muy difícil para nosotras, mujeres indígenas, romper esas barreras. De todas formas, estamos asumiendo varios frentes de lucha y protagonizando toda esa participación de las mujeres indígenas en los espacios de liderazgo y los espacios de decisión. Para nosotras es mucho más difícil porque además de ser mujeres e indígenas, enfrentamos aquello que es mencionado como el machismo cultural donde muchos pueblos no permiten la participación de las mujeres en determinados espacios porque la cultura no lo permite. Y la verdad que para nosotras eso no es cultura, no es cultura ser sirviente, no es cultura estar subordinada al hombre. Nosotras nos enfrentamos a eso acá y lo hacemos también desde el movimiento de articulación de mujeres indígenas que tiene apenas un año. Hemos protagonizado las marchas de las mujeres y desde ahí estamos promoviendo un cambio importante para que haya una comprensión mayor de la participación de las mujeres en el movimiento indígena.&nbsp;</p>



<p>Tenemos una bandera de lucha sobre la garantía territorial, es decir el derecho al territorio. La tierra es lo que nos garantiza nuestra identidad, ser indígenas. Y seguimos con esa bandera con el objetivo de aumentar la participación de las mujeres en esos espacios también políticos. Somos las que más protegemos la tierra y, también, las más impactadas por la violencia política del Estado, por el racismo y el patriarcado, y tenemos que enfrentar eso también dentro de las estructuras de poder. Nuestra lucha es por nuestros pueblos y territorios entendiendo que el medio ambiente es nuestro propio cuerpo. Por eso decimos que somos quienes asumimos la defensa de la biodiversidad y del planeta. Nosotras, las mujeres indígenas, somos la Cura de la Tierra.</p>



<p><strong>&#8211; Durante los últimos años vimos con preocupación la destrucción del Amazonas por el avance del agronegocio. Como defensora de los territorios y guardiana de la Naturaleza, ¿cuáles deberían ser las acciones para frenar este modelo?</strong></p>



<p>Es una lucha constante y nosotras tenemos que dar una batalla articulando con otros movimientos y con la sociedad porque solo nosotras, solo los pueblos indígenas, no podemos asegurar esta lucha contra el agronegocio, contra las mineras, contra las madereras. Tenemos que fortalecer nuestras bases, esa conexión entre otros sectores para hacer una presión mayor. No podemos creer que el hecho de elegir a Lula (da Silva) va a resolver todos los problemas.&nbsp;</p>



<p><strong>&#8211; ¿Qué lectura hacés sobre las propuestas realizadas por Lula da Silva frente a esta problemática?&nbsp;</strong></p>



<p>El deterioro del gobierno de (Jair) Bolsonaro sobre el Amazonas es equivalente a 50 años de destrucción. Entonces, necesitamos reconstruir las políticas que perdimos para poder comenzar a construir un nuevo proyecto político por un país que tenga nuestra participación. Queremos estar junto a este gobierno con Lula, participar también de los órganos y estructura de gobierno en las políticas de salud, de educación, ambiente y justicia. Tenemos que estar juntas con esta participación indígena también haciendo gestión de la política.</p>



<p>Y queremos que nuestro movimiento siga fuerte para continuar presionando, en la vanguardia, luchando por las políticas públicas e implementación de derechos porque ningún derecho se implementa solo.<strong> </strong>Sabemos que con Lula no va a ser suficiente, tenemos que continuar en las calles exigiendo el cumplimiento de los derechos constitucionales adquiridos y siempre luchando por la igualdad y la participación en todos los espacios.</p>



<p><strong>&#8211; Vemos en estas elecciones una potente visibilidad de la comunidad negra LGBT, de los pueblos indígenas y de las mujeres. ¿Qué significan estos liderazgos luego de casi 4 años de desgobierno, fascismo y políticas genocidas?&nbsp;</strong></p>



<p>Cada movimiento mantiene sus bases articuladas, nosotras sabemos que constitucionalmente el poder viene del pueblo. Pero nosotras sabemos que la democracia no es representativa, no contempla a toda la diversidad de pueblos y culturas y eso no se puede aceptar más. Nosotros tenemos que pensar una democracia que en su fotografía tenga nuestra cara. Es claro que no es únicamente eligiendo a un gobierno de izquierda que vamos a establecer nuestras bases y querer solamente ocupar el poder.&nbsp;</p>



<p><strong>&#8211; ¿Cómo construir poder popular?</strong></p>



<p>Necesitamos continuar articulados y no cometer el mismo error que el gobierno del PT y muchos movimientos cometieron; que se acomodaron para esperar que un gobierno de izquierda por sí solo fuera a tender las pautas. Y eso no sucedió, porque el gobierno con otros partidos acabaron impidiendo esa aproximación del gobierno con el pueblo. Entonces, el poder popular se hace a partir del fortalecimiento de las bases y de todo el fortalecimiento de los movimientos sociales que construimos fuertemente todos los días.</p>



<p><strong>&#8211; ¿Te articulas o identificas con otras luchas y conquistas en Brasil y la región?</strong></p>



<p>Acá, en especial para la campaña electoral, estamos articuladas con los movimientos feministas, la bancada quilombola, la bancada del Movimiento de Trabajadores-as Sin Techo (MTST), con el Movimiento de Trabajadores-as Sin Tierra (MST) y el movimiento LGTBQI+; pueblos y comunidades tradicionales. Estamos conectadas a partir de las bases territoriales a nivel nacional. Para la campaña, es muy importante ese fortalecimiento porque queremos elegir una bancada que contenga cada una de esas representaciones. Queremos una bancada indígena, una quilombola, una sin tierra, una sin techo, una feminista, otra LGTB, otra de la cultura para que podamos llegar al Congreso Nacional y allí crear una bancada que lleve la voz de la tierra, de las aguas, por la biodiversidad. Una bancada que sea capaz de enfrentar a la bancada ruralista en el Congreso Nacional. Tenemos que crear la bancada de la cultura para contraponer a la bancada de la biblia que está imponiendo su fe y su religión en detrimento de la diversidad cultural y popular.</p>



<p>Internacionalmente tenemos la articulación con la COICA, de la cuenca amazónica, con Aliança Global de Comunidades Territoriales, formada por Brasil, Centroamérica, Indonesia y el Congo. Estamos en articulación y participación en el sistema de la ONU y de la OEA y también en las conferencias del clima y por la biodiversidad. Tenemos una red internacional desde donde accionamos cuando se precisa un posicionamiento más fuerte de afuera. En nuestro caso, para presionar al gobierno Bolsonaro o mismo un posicionamiento contra la aprobación de medidas en el Congreso Nacional. Nos levantamos y articulamos todos los días localmente, regionalmente, nacional e internacionalmente para que nuestras banderas puedan ser levantadas lo más alto posible y en algún momento poder gritar la victoria de forma colectiva.</p>



<p></p>



<p><em>Publicada originalmente en <a href="https://www.elsaltodiario.com/brasil/sonia-guajajara-candidaturas-indigenas-brasil-podemos-construir-buen-vivir-para-todas-personas" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Salto</a></em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/sonia-guajajara-las-candidaturas-indigenas-en-brasil-podemos-construir-un-buen-vivir-para-todas-las-personas/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Guernica: una toma, la resistencia y una Asamblea Feminista para la vida digna</title>
		<link>https://marcha.org.ar/guernica-una-toma-la-resistencia-y-una-asamblea-feminista-para-la-vida-digna/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Sep 2020 03:01:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Derecho a la tierra]]></category>
		<category><![CDATA[derecho a la vivienda]]></category>
		<category><![CDATA[Estefania Santoro]]></category>
		<category><![CDATA[guernica]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
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		<category><![CDATA[Rocío Prim]]></category>
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					<description><![CDATA[Las historias detrás de una de las tomas más grandes del país. Las propuestas feministas para la construcción de barrios seguros y sin violencias.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><i>Las historias detrás de una de las tomas más grandes del país. Las propuestas feministas para la construcción de barrios seguros y sin violencias.</i></p>
<p><b>Por Rocío Prim, Estefanía Santono y Laura Salomé Canteros | Fotos: Jose Nicolini </b></p>
<p>Este domingo se <i>realizó la cuarta Asamblea Feminista de mujeres, lesbianas, travestis y trans de la recuperación de tierras de Guernica que reúne a 2500 familias. </i>Luego de que fuera pospuesta por las intensas lluvias del sábado, la Asamblea de vecinas que desde el 20 de julio resisten en los terrenos del partido de Presidente Perón se reunió para discutir y organizarse de cara al desalojo previsto para el 1, 2 y 5 de octubre.</p>
<p>Muchas de las mujeres que pese al frío y el temporal se mantienen firmes en su lucha por la recuperación de las tierras de Guernica junto a sus hijes, son o fueron también víctimas de violencia machista. La solidaridad y las redes de contención que fueron tejiendo desde el 20 de julio son las únicas herramientas que hoy en día tienen para garantizar la autoprotección.</p>
<p>También se organizan para sostener las tareas de cuidado, los merenderos, las ollas populares y garantizar el acceso a elementos de primera necesidad como pañales para sus hijes. Algunas de las referentes de la Asamblea son además delegadas de su manzana en cada uno de los cuatro barrios que componen la toma: La Lucha, La Unión, 20 de Julio y San Martín. Estas son algunas de sus voces.</p>
<p><b>Ante la desidia, respuestas feministas</b></p>
<p><b>Ximena </b>es vecina del Barrio 20 de Julio e integrante de la Asamblea Feminista. Relató cómo surgió la necesidad de organizarse para abordar las problemáticas de mujeres, lesbianas, travestis y trans en la toma. “Como principal objetivo, buscamos soluciones ante la ausencia del Estado”, afirmó, “esta es la cuarta Asamblea y contamos con la participación de vecinas y organizaciones que se solidarizan para desde una mirada feminista, construir los barrios que queremos, sin violencia machista y para que podamos independizarnos”.</p>
<p>“En este contexto, la violencia machista se ve mucho más”, sostuvo Ximena, “mujeres solas con sus niñes, que están con parejas violentos, trabajadoras desocupadas; ante esto, planteamos una perspectiva feminista para alcanzar la independiencia económica y brindar acompañamiento ante situaciones de violencias y abusos hacia niñes. Ximena relató además que quienes se organizan alrededor de la Asamblea hicieron justicia feminista y expulsaron a dos agresores sexuales de la toma, una forma de consolidar la autoconvocatoria y las estrategias que se fueron dando entre las y les vecines.</p>
<p>La Asamblea feminista también plantea respuestas ante un eventual desolojo: “vamos a intervenir con organización para resguardar a les niñes, a las mujeres y a las personas ancianas en sus decisiones, porque no quieren dejar sus tierras o porque no tienen dónde ir. Habrá una resistencia organizada, la gente no se quiere mover y lo demuestran aguantando la lluvia y si hay o no un plato de comida. Eso es histórico, estamos levantando el legado de muchas personas. Por eso, no vamos a negociar con nuestros derechos”.</p>
<p><b>Soledad </b>es docente y acompaña violencias sobre mujeres, lesbianas, travestis, trans y niñeces en la toma desde la Consejería territorial feminista Panambí de Guernica. Contó que comenzaron a participar “porque a quienes estábamos acompañando son compañeras que venían atravesando situaciones de violencia y que a la vez vinieron a tomar tierras”. Relató que las y les acompañan “para que puedan defender sus derechos y reclamar todo lo que les corresponde, como en este caso, el acceso a la tierra y a la vivienda”.</p>
<p>La situación de deuda y falta de respuesta institucional es clara. Soledad relató que “recién tras el último femicidio en la zona, hace un mes, se formó la Dirección de Género” en el municipio de Presidente Perón, que además no tiene presupuesto propio ni desarrollo de políticas integrales ya que además informó que “no se puede acceder al derecho a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE)”. “Hay compañeras que están atravesando la situación de violencia y que también padecen el no tener a dónde recurrir”. En Guernica no hay casas refugio ni contención para las que ven sus vidas amenazadas por los violentos.</p>
<p>A <b>Orlanda </b>le dicen “Mili”, es jefa de la familia que conforma junto a su hija, Zoe, de 1 año y 8 meses y sobreviviente de violencias. Nos contó que estaba en situación de calle hasta que se enteró de la acción colectiva en Guernica, que le brindó la esperanza de acceder al derecho a la tierra y vivienda propias. Ahora vive en una de las casillas del barrio 20 de Julio.</p>
<p>“No es fácil pero estoy haciendo esto (resistir en la toma) por mi hija; el frío, la helada, la tormenta, todo estoy soportando por ella, porque quiero darle un techo”. En el barrio habitan quienes ni siquiera acceden a los ingresos de emergencia, como Orlanda, quien contó la solidaridad entre vecines: “me dieron leche y pañales, ven mi situación crítica y me ayudaron”. Dijo que le interesa participar de la Asamblea para escuchar a otras compañeras, “no estoy sola”. Y se refirió al eventual despojo de sus derechos, “espero que no nos desalojen porque somos muchos los que necesitamos y no tenemos dónde ir”.</p>
<p><b>Yamila </b>tiene 25 años y vive en Guernica desde que nació. Es una de las tantas mujeres que se quedó sin empleo a raíz de la pandemia. Trabajaba en gastronomía y se recibió de Trabajadora Social el mes pasado. “No pude seguir pagando mi alquiler. Los primeros dos meses me gasté todos mis ahorros y después de eso, tuve que volver a la casa de mi mamá, donde somos ocho hermanos”, contó. Cinco de los hermanos de Yamila quedaron en su misma situación: sin trabajo o con el sueldo reducido, tampoco pueden seguir pagando su alquiler, pero su situación es más preocupante porque tienen hijes.</p>
<p>Empezó la pandemia, se quedaron sin trabajo, ese es el común denominador de las mujeres de la toma. “El 90% de las personas que estamos acá pagábamos alquiler. Muchxs quedaron en situación de calle”, aseguró Yamila y agregó, “hay un montón de mujeres que son madres solteras, jefas de familia, el único sostén. Hay trabajadoras de casas particulares que fueron echadas de sus trabajos y otras hacían changas, viviendo el día a día pero sus ingresos se vieron perjudicados desde que inició la pandemia.”</p>
<p>Organizadas, tejiendo estrategias de cuidados, atravesadas por la emergencia social en un contexto donde la pobreza no da tregua, buscan alternativas para fortalecerse, luchan por un derecho básico y fundamental, el derecho a la tierra y a una vivienda digna para continuar con sus proyectos de vida, criar a sus hijxs. El operativo de desalojo tendría fecha. A la par, crece la solidaridad con quienes resisten y tienen derecho a una vida digna.</p>
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<p><a href="https://marcha.org.ar/guernica-una-toma-la-resistencia-y-una-asamblea-feminista-para-la-vida-digna/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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