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	<title>reseñas &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Tue, 20 Jul 2021 18:10:47 +0000</lastBuildDate>
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	<title>reseñas &#8211; Marcha</title>
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		<title>Los juguetes del infierno</title>
		<link>https://marcha.org.ar/los-juguetes-del-infierno/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 26 May 2021 00:12:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Buenos Aires]]></category>
		<category><![CDATA[Cezary Novek]]></category>
		<category><![CDATA[Fabian Garcia]]></category>
		<category><![CDATA[No juegues con eso]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[reseñas]]></category>
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					<description><![CDATA[Una lectura de No juegues con eso, de Fabián García.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Una lectura de No juegues con eso, de Fabián García. </em></p>
<p><strong><em>Por Cezary Novek</em></strong></p>
<p>Las narraciones de Fabián García tienen como rasgo dominante el hábil manejo del humor irónico y la fantasía macabra situadas en un contexto de total verosimilitud cotidiana. Son historias que pueden suceder en el barrio, el campo o el centro, ya que no hay paisaje que esté libre de convertirse en portal hacia un universo de dolor y espanto. En las solapas de sus dos colecciones de relatos publicados hasta el momento, el autor declara la preferencia total por Borges, aunque sus trabajos tienen una visible afinidad con lo mejor de la literatura fantástica europea de entreguerras (Ewers, Meyrink, Strobl, por ejemplo).</p>
<p>Publicado por Miércoles 14 Ediciones, No juegues con eso (2021) continúa con la estela de horror iniciada por La lengua de los geckos (Muerde Muertos, 2019): una serie de cuentos que descollan por lo imaginativo y siniestro en cada página.</p>
<p>Es cierto que en los últimos años se ha comenzado una suerte de invención colectiva de una tradición vernácula de horror y fantástico. Hay un antecedente importante en la novela El mal menor (1996), de C.E. Feiling, cuya muerte truncó un ambicioso proyecto literario de renovación de géneros populares que haría palidecer a muchas producciones contemporáneas. Los libros de Enríquez y Lamberti han tomado la antorcha muchos años después y, a partir de entonces, se ha sucedido una catarata de nuevos autores y editoriales que pretenden representar al género entre la multitud. La gran mayoría de estas propuestas hacen aguas por falta de lecturas y de un imaginario propio que se abstenga de robarle a Lovecraft y sus mitos. Afortunadamente, el caso de Fabián García es justamente lo contrario a todo lo antedicho: en apenas dos libros nos presenta un mundo de atrocidades y anomalías que esquivan a las influencias más obvias (Poe, Lovecraft) y se centran en otras menos conocidas, además de proponer su propio mundo interior en una prosa impecable.  Pablo Martínez Burkett dice acertadamente en la contratapa como “escribe con soltura, elegancia y un infrecuente estilo que lo emparenta con lo más clásico del fantástico rioplatense”</p>
<p>Para ejemplo, un breve comentario de los diez relatos que componen No juegues con eso:</p>
<p>&#8211;<strong>Caí sobre mi diestra</strong> cuenta una escena nocturna en una iglesia. Un sacerdote siente ruidos y tiene un encuentro con un ser o sustancia que cambiará todo.</p>
<p>&#8211;<strong>No juegues con eso</strong>, el relato que da nombre al libro es sobre un hombre cuya hija encuentra una lombriz en el jardín que se resistirá a ser desechada o ignorada.</p>
<p>&#8211;<strong>La vida imperceptible</strong> es un perturbador cuento sobre el extremo de lo micro y lo macro, las fobias y la locura.</p>
<p>&#8211;<strong>La torre del agua</strong> es una historia de iniciación, una apuesta entre amigos preadolescentes les cambiará la vida para siempre.</p>
<p>&#8211;<strong>Reír a oscuras</strong>, una historia muy en la línea de Clive Barker sobre la búsqueda eterna del placer absoluto y de las cosas que se pueden encontrar en el camino.</p>
<p>&#8211;<strong>Lo antiguo, lo múltiple</strong>. Uno de los mejores cuentos del libro, se sitúa en una imprecisa edad media en la que un horrorizado monje copista es testigo del advenimiento de un nuevo ser colectivo y temblequeante. Otra pesadilla en sintonía con Clive Barker y con los comics de Salvador Sanz-</p>
<p>&#8211;<strong>Porque éste es mi cuerpo</strong> eleva a la categoría de leyenda urbana al estereotipo de la mujer de los gatos.</p>
<p>&#8211;<strong>Arde Jeremías</strong>, un extraño ritual, un niño quemado y una familia retorcida que lo rechaza.</p>
<p>&#8211;<strong>Somos lo que comemos</strong>. En una peculiar secta ascética, se busca la purificación total de las formas más literales posibles.</p>
<p>&#8211;<strong>Ni el día ni la hora</strong>. El relato que cierra el libro lo hace en la misma locación en la que abre: una iglesia. En esta ocasión, un grupo de fanáticos católicos vuelve de la cripta para traer el fin del mundo más conservador posible.</p>
<p>Mención aparte merecen las exquisitas ilustraciones de Pablo Castillo, que en sus trazos contienen reminiscencias de los trabajos que hizo Paul Granger para la colección Elige tu propia aventura y, de alguna manera, evoca ese terror setentoso y cotidiano que tan caro es a quienes crecimos leyendo estos géneros.</p>
<p><strong>Fabián García</strong></p>
<p>(Buenos Aires, 1973) Vive en Ramos Mejía. Ha publicado un libro de cuentos llamado <em>La lengua de los geckos</em>  (Editorial Muerde Muertos, 2019), y forma parte de la Antología Literaria 2020 de la revista La Balandra con su cuento <em>La otra hermana</em>. En 2021 publicó su segundo libro de cuentos, <em>No juegues con eso.</em> Tiene una novela inédita, titulada <em>El Santo de la Astilla</em>, que espera publicar a mediano plazo.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/los-juguetes-del-infierno/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Quién Mató a Berta Cáceres? Libro de Nina Lakhani</title>
		<link>https://marcha.org.ar/quien-mato-a-berta-caceres-de-nina-lakhani/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Jun 2020 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Berta Caceres]]></category>
		<category><![CDATA[Berta Zuñiga]]></category>
		<category><![CDATA[Julia Zulver]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Nina Lakhani]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[reseñas]]></category>
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					<description><![CDATA[Reseña del libro, ¿Quién mató a Berta Cáceres?, de la periodista Nina Lakhani. También el video de la presentación del libro de ayer]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Reseña del libro ¿Quién mató a Berta Cáceres?, escrito por la periodista Nina Lakhani. Compartimos, además, el video de la presentación del libro que se llevó a cabo ayer con la autora y que contó con la conducción de Nancy Tapia y la participación de Bertha Zúniga y Karla Lara.</em></p>



<p><strong>Por Julia Zulver*</strong></p>



<h4><strong>Una vida de resistencia y represión</strong></h4>



<p>En 2015, la activista hondureña Berta Cáceres ganó el Premio Goldman, el más alto honor internacional que se puede otorgar a un defensor del medio ambiente. Cuando un investigador del comité del premio la visitó en Tegucigalpa, Berta le preguntó qué pasaría si ella muriera antes de recibir el dinero del premio, una pregunta que ningún galardonado había hecho antes.</p>



<p>Sus temores no eran infundados. Cáceres fue asesinada el 2 de marzo de 2016, muerta a tiros en su bungalow de La Esperanza, en el oeste del país centroamericano.</p>



<p>Cáceres fue la líder carismática del COPINH, una organización indígena que reunió al pueblo lenca de Honduras para defender el río Gualcarque contra el proyecto de una represa hidroeléctrica financiada internacionalmente, Agua Zarca.</p>



<p>En su nuevo libro &#8211;&nbsp;<em>Quién mató a Berta Cáceres</em>&nbsp;&#8211; la periodista Nina Lakhani va más allá de contar la historia de una mujer que defiende a su comunidad contra el proyecto de una presa: &#8220;ella era mucho más que eso, porque siempre entendió las luchas locales en términos políticos y geopolíticos.&#8221;</p>



<p>Más bien, la lucha de Cáceres se extendió más allá de su pequeño rincón del mundo y sirvió como un grito de guerra contra los modelos neoliberales de desarrollo económico -y la corrupción y la violencia que propagan- más ampliamente.</p>



<p><em>¿Quién mató a Berta Cáceres?</em>&nbsp;sigue la vida y la muerte de una defensora del medio ambiente que contribuyó a la reactivación de los movimientos sociales de Honduras. La investigación documenta la participación de Cáceres en el FMLN en El Salvador, su resistencia contra las reformas neoliberales y su protesta por el golpe de Estado de 2009 contra el ex presidente Zelaya. El libro profundiza en los detalles de su asesinato a sangre fría, y en el largo y complicado proceso que siguió.</p>



<h4><strong>Deshacer un nudo gordiano</strong></h4>



<p>En la única entrevista que Nina Lakhani tuvo con Cáceres en la casa de su madre en el 2013, esta última dejó claro que ella era un objetivo. Le dijo a Lakhani que sabía que era vulnerable. &#8220;Cuando quieran matarme, lo harán&#8221;.</p>



<p>Las amenazas y el acoso eran comunes en los años anteriores a su muerte. Sin embargo, Cáceres superó sus temores y continuó movilizando a su comunidad contra quienes pretendían expropiar y destruir sus tierras y aguas, en flagrante desprecio del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.</p>



<p>El libro de Lakhani desata meticulosamente un nudo gordiano de corrupción, impunidad y violencia, para mostrar cómo la lucha contra la presa está profundamente arraigada en la dinámica histórica de poder en Honduras.</p>



<p>Detalla la participación de las élites económicas hondureñas, instituciones internacionales como el Grupo del Banco Mundial, políticos de alto rango, violentos traficantes de drogas y sicarios, y el ejército de los Estados Unidos, en tratos turbios que consolidan el poder y el dinero en manos de unos pocos.</p>



<p>La lucha de Cáceres por el territorio de su comunidad implicaba necesariamente luchar contra estos poderosos actores. De hecho, como un entrevistado le dijo a Lakhani: &#8220;Berta era inaceptable para las élites cuyo poder desafiaba.&#8221;</p>



<h4><strong>Informar con integridad</strong></h4>



<p>El libro está escrito con esmero; el reportaje de Lakhani incluye las voces de un largo elenco de personajes, desde una&nbsp;<em>campesina </em>&nbsp;hasta el presidente derrocado Manuel Zelaya, pasando por lxs amigxs y colegas activistas de Berta, hasta los hombres acusados de su asesinato.</p>



<p>En 2016, Lakhani publicó un artículo en&nbsp;<em>The Guardian</em>&nbsp;en el que exponía que el nombre de Cáceres había estado en la lista de éxitos de una unidad militar hondureña entrenada por las fuerzas especiales estadounidenses. El ministro de defensa hondureño hizo pública su foto, acusándola de difamar falsamente a los militares, y el embajador hondureño en Londres pidió oficialmente una retractación de la historia. El embajador de los Estados Unidos en Honduras tomó medidas para desacreditarla, en particular en la medida en que su historia vinculaba a los asesinos de Cáceres con los entrenamientos militares de los Estados Unidos.</p>



<p>En 2018, mientras informaba sobre el juicio &#8211; la única periodista extranjera que lo hacía &#8211; fue acusada falsa y públicamente de tener vínculos con conocidos narcotraficantes y grupos paramilitares, y de &#8220;utilizar a la periodista como fachada para incitar a la insurgencia violenta y ayudar al crimen organizado&#8221;.</p>



<p>Honduras es uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas y para las mujeres. Por lo tanto, este libro sirve como testimonio del compromiso de Lakhani de decir la verdad al poder, a pesar de los riesgos personales que tuvo que correr para hacerlo.</p>



<h4><strong>¿Qué nos dice este libro sobre la justicia ambiental?</strong></h4>



<p>Un hilo que recorrió todo el libro, tejiendo décadas de historia, es la cuestión de la justicia.</p>



<p>En diciembre de 2018, un tribunal hondureño dictaminó que el asesinato de Cáceres había sido ordenado por ejecutivos de DESA &#8211; la empresa de la presa contra la que luchaba Berta cuando fue asesinada &#8211; debido a las pérdidas que el proyecto había sufrido a causa de las protestas de COPINH.</p>



<p>El libro termina con siete hombres acusados y sentenciados por su participación en su asesinato. A lo largo del libro, sin embargo, Lakhani nos hace una importante pregunta sobre si se hizo o no justicia. Desde el asesinato de Cáceres, al menos otros veinticuatro activistas por los derechos de la tierra y el medio ambiente han sido asesinados en Honduras. La corrupción continúa, el poder corporativo no tiene límites y reina la impunidad.</p>



<p>Es importante destacar que el libro no se centra en Cáceres en cuanto a su singular identidad como defensora del medio ambiente. Más bien, Lakhani tiene claro que su posición como mujer y como indígena fue un factor importante en su asesinato. A pesar de las amenazas de muerte y el acoso sexual, Cáceres se negó a guardar silencio. En un país gobernado por las reglas del machismo, esta no es una manera aceptable de comportarse para una mujer, llevando a una de sus amigas más cercanas a categorizar su asesinato como un &#8220;feminicidio político&#8221;.</p>



<p>La cuestión de la justicia &#8211; para lxs defensores del medio ambiente, para las mujeres y para lxs indígenas &#8211; está vinculada a la cuestión del poder: &#8220;la verdad requiere coraje&#8230; y el verdadero coraje significa luchar a pesar de los propios temores&#8221;.</p>



<p>Al subir al estrado después del juicio, las hijas de Berta Cáceres destacan cómo sigue la lucha de su madre y cómo nos corresponde a todas continuar la lucha de Berta por un mundo más verdadero, justo y digno. Al escribir este libro, Lakhani ha contribuido significativamente a este objetivo.</p>



<p>Presentación del libro: <strong><em>Who Killed Berta Cáceres: Dams, Death Squads, and an Indigenous Defender’s Battle for the Planet</em></strong><em>, Nina Lakhani (Verso, 2020), está disponible a partir del 2 de junio.</em></p>



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<p><strong>*Publicada originalmente en <a rel="noreferrer noopener" href="https://www.opendemocracy.net/es/qui%C3%A9n-mat%C3%B3-a-berta-c%C3%A1ceres/" target="_blank"><span style="color:#0693e3" class="tadv-color">openDemocracy</span></a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/quien-mato-a-berta-caceres-de-nina-lakhani/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>&#8216;La Masacre de Kruguer&#8217;. Novela de Luciano Lamberti</title>
		<link>https://marcha.org.ar/desierta-silenciosa-cubierta-de-nieve/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 Mar 2020 12:00:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Cezary Novek]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura Córdoba]]></category>
		<category><![CDATA[Luciano Lamberti]]></category>
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		<category><![CDATA[reseñas]]></category>
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					<description><![CDATA[Una lectura sobre La masacre de Kruguer, última novela de Luciano Lamberti (Random House, 2019).]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Una lectura sobre La masacre de Kruguer, última novela de Luciano Lamberti (Random House, 2019). </em></p>
<p><strong>Por Cezary Novek</strong></p>
<p><strong><em>&#8216;Desierta, silenciosa, cubierta de nieve&#8217;</em></strong></p>
<p>Un meteorito cae en un páramo cercano a la localidad de Kruguer, pueblo ficticio que podría ser La Cumbrecita, Villa General Belgrano o algún otro asentamiento alemán convertido en bocado turístico de la temporada alta. Los habitantes de Kruguer comienzan a sentir ciertas perturbaciones anímicas y psíquicas: algunos escuchan voces, otros se ven desbordados por un deseo irrefrenable de algo, alguien ve cosas, todos se empiezan a sentir raros. La tensión va in crescendo hasta culminar en el horror total, justo el día de la Fiesta de la Nieve –26 de junio–, celebración anual que es el mayor orgullo de la comunidad. Treinta años después, diferentes especialistas se acercarán al lugar de los hechos para tratar de dilucidar una tragedia que se cobró la vida de la casi totalidad del pueblo.</p>
<p>La última novela de Luciano Lamberti continúa con la senda del horror con toques sobrenaturales iniciada en su libro de relatos <em>El oro que podía adivinar el futuro</em>. Al igual que la novela anterior –La maestra rural–, la historia se teje con testimonios, con fragmentos, de forma no lineal, como si el autor tuviera un poliedro cuyas caras nos va mostrando y alejando de a ratos. Hay un interesante collage de recursos narrativos que vuelve más ameno el relato, al igual que la sucesión de voces diferentes que van echando luz sobre los misteriosos sucesos de La fiesta de la nieve.</p>
<p>Con numerosos guiños a la obra de Stephen King (The Tommyknockers), John Carpenter (The thing), Dean Koontz (Phantoms), H. P. Lovecraft (El color que cayó del cielo), el libro de Lamberti combina estos elementos con otros de su propia cosecha –el realismo sucio en contexto rural, la sordidez de la vida social pueblerina, la maldad implícita en las pequeñas mezquindades, los vecinos con secretos sucios, etc. –  y con la influencia de Roberto Bolaño y Cormac McCarthy –la manera lúdica de tirar del hilo narrativo del primero junto a la parca austeridad del segundo para describir la violencia– para construir una pieza compacta y redonda.</p>
<p>Desde el comienzo sabemos qué pasó y en dónde. El resto del libro nos cuenta el cómo y arriesga numerosos por qué. Es un falso documental que podría ser una película mondo, con cámara en mano, un episodio de los Expedientes X, un capítulo de la Dimensión desconocida o un especial de Nuevediario de los ’80, cuando el periodismo sacrificaba cualquier rasgo de objetividad o verosimilitud con tal de narrar una buena historia. El gran acierto del autor está en la manera de dilatar el suspenso hasta lo insoportable y el morbo con el que repasa una y otra vez las horas previas al estallido de locura que culmina en un auténtico festín de sangre.</p>
<h4><strong>Sobre el autor, </strong><strong>Luciano Lamberti </strong></h4>
<p>Nació en San Francisco, Córdoba, 1978. Licenciado en Letras. Ha publicado los libros de cuentos <strong>El asesino de chanchos</strong> (Tamarisco, 2010; Nudista, 2014), <strong>El loro que podía adivinar el futuro</strong> (Nudista, 2012) y <strong>La casa de los eucaliptus</strong> (Random House Mondadori, 2017); las novelas <strong>Los campos magnéticos </strong>(Sofía Cartonera y China Editora, 2012) y <strong>La maestra rural</strong> (Random House Mondadori, 2016); el libro de crónicas y entrevistas <strong>Plan para una invasión zombie</strong> (China Editora, 2018) y el libro de poemas <strong>San Francisco</strong> (Funesiana, 2008; China Editora, 2014). Ha participado de numerosas antologías como <strong>Es lo que hay</strong> (Babel, 2008), <strong>Diez bajistas</strong> (Eduvim, 2008), <strong>Un grito de corazón</strong> (Blatt &amp; Ríos/Mondadori, 2009), <strong>Hablar de Mí</strong> (Lengua de Trapo) y <strong>No entren al 1408</strong> (2013).  Actualmente vive en Buenos Aires, donde dicta talleres de escritura creativa y colabora con varios medios gráficos.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/desierta-silenciosa-cubierta-de-nieve/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>&#8216;Los Brutos&#8217;: Imaginar la ciudad vivible</title>
		<link>https://marcha.org.ar/los-brutos-imaginar-la-ciudad-vivible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Mar 2020 12:15:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Editorial El Colectivo]]></category>
		<category><![CDATA[Matias Segreti]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[reseñas]]></category>
		<category><![CDATA[Sebastián De Mitri]]></category>
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					<description><![CDATA[Una lectura de Los Brutos, el último libro de cuentos de Matías Segreti]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Una lectura de Los Brutos, el último libro de cuentos de Matías Segreti, editado por El Colectivo, 2019.</em></p>
<p><strong>Por Sebastián De Mitri/ Foto Editorial El Colectivo </strong></p>
<p>Calvino pensaba que quizá las &#8220;ciudades invisibles&#8221; podrían funcionar como el reverso de las ciudades invivibles. Con esa simpleza nos dejó, (quizá sin quererlo, quizá intencionadamente), una pregunta que parece fácil de responder, pero no lo es: ¿es toda ciudad una ciudad invivible?</p>
<p>En <em>Los Brutos,</em> las ciudades funcionan como la superficie donde decenas de bandas inconsolables aúllan sus historias, sus padecimientos, sus salvaciones, sus rituales y sus formas de vida.</p>
<p>El libro comienza con fuertes remisiones a las historias que tuvieron lugar en Aunque a nadie ya le importe (El Colectivo, 2018), primera novela del autor. La ciudad y la amistad son vertebradoras tanto en su primer libro como así también en muchos pasajes de Los Brutos. La esquina, el barrio, la ranchada y la amistad aparecen como propuesta política afectiva frente a un orden neoliberal que se alimenta de la desafección solidaria y la colonización de lo sensible.</p>
<blockquote>
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</blockquote>
<p>Segreti propone una especie de huida de las explicaciones estructurales hacia una microliteratura, una literatura de puntos singulares. Si bien Los Brutos pueden ser entendidos como el reverso de una estructura desigual, fascista y colonial, su existencia evidencia la imposibilidad de esas estructuras de poder por ocupar un todo. Esas huidas, esos brutos, no son más ni menos que esos devenires moleculares que el capitalismo, al mismo tiempo que los produce, no tiene la capacidad para capturarlos y re-codificarlos: juntarse a comer un asado y cortar la calle porque sí, la “gimnasia solidaria” fundante de la ranchada, las vidas y relatos que “renuncian a la razón como método para interpretar el mundo”, son algunas de las imágenes que el autor propone para pensar un lazo social que no transite alrededor del capital, sino alrededor de un “porque sí”, un porque sí burlón y siempre al filo de la extinción planificada.</p>
<p>Los Brutos es una denuncia barroca, en el sentido en que enuncia la existencia de una perla fallada (en falla para una totalidad) que no pretende encajar y cerrar, sino insistir en su existencia, dar cuenta de su enemistad con la totalidad y arrojarse a crear formas de vida no-neoliberales. La casa de César, en Una casa con dos perros (primero relato del libro), el negro Bertone y su obsesión por el azar, Martín y su salto sobre el piano en “la 14” sarmientina, Betty, José y su hermano del barrio sur, entre otros, son lugares y personajes que no encajaron con la lógica productiva que detona cuerpos y psiquis en nuestra historia. ¿Sus costos? la entrega involuntaria de sus vidas ante la negativa de entrar por voluntad propia a donde jamás desearon. En esta línea, tal vez la historia del Negro Bertone en Negro el 22 (tercer cuento), sea ejemplar:</p>
<blockquote><p>“Cuando el negrito todavía era un niño pensaba, o más bien, simpatizaba con la idea de que demostrando el origen de su sangre podía pararse un escalón más arriba de los demás muchachitos”,</p></blockquote>
<p>El Negro sostenía de manera no voluntaria una imagen heredada / impuesta por linaje, la imagen de quien guarda en sus venas un rojo fluido europeo y que automáticamente pasa a ser un &#8220;Gran Otro&#8221;. Sin embargo, sucede en él un sangrado de realidad, una especie de colapso de la distancia entre dos realidades (su sangre europea, por un lado, sus rasgos chaqueños o correntinos por otro) que lo descentra en tanto sujeto y lo pone al mando de sus deseos, al menos por un tiempo: el azar, ahora, ordenará su vida.</p>
<p>La noción de arrojarse al deseo permanece presente en muchos de los cuentos de Los Brutos: si los correctos son aquellos que se ajustan de manera calibrada a la norma, “los brutos” serán quienes no pueden hacer otra cosa más que fugarse y moverse por un deseo, como nadie les enseñó a hacerlo, muchas veces creando formas de vivir no-neoliberales, no-fascistas, muchas otras pidiendo auxilio.</p>
<p>Los cuentos de Los Brutos tratan por la tangente temas tales como el pensamiento colonial, la educación formal tradicional, las ciudades y su urbanización, la ironía, el humor, lo místico, el patriarcado, la marginalidad, entre otros. Si nombramos: “LOS BRUTOS”, sus palabras suenan con la misma fuerza que carga cada uno de sus temas, sus personajes y sus paisajes.</p>
<p>Tanto el registro de lo simbólico como el registro de lo imaginario son rehenes históricos de la lógica del capital y, por tanto, perpetuadores de un único posible lazo social, la propuesta política de amistad y sensibilidad en Los Brutos es un intento por desgarrar su amarre y habilitar la posibilidad de imaginar otros horizontes posibles, otras ciudades vivibles, porque sí.</p>
<p>Escribir, hacer arte, es uno de los lugares donde, tal vez, mejor se encuentre unx para tratar su sensibilidad y hacer con ella historia. Marcar sus ausencias a este libro sería exigirle algo al autor que quizá esté por fuera de sus deseos, de su historia y, en definitiva, me irrita o molesta la insistencia en patrullar el lenguaje y lo sensible. Después de leer <em>Los Brutos,</em> somos un poco más sensibles que antes.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/los-brutos-imaginar-la-ciudad-vivible/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La guerra en los cuerpos</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-guerra-en-los-cuerpos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Sep 2019 03:01:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Cezary Novek]]></category>
		<category><![CDATA[Editorial Tusquets]]></category>
		<category><![CDATA[Fuerza magnética]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[reseñas]]></category>
		<category><![CDATA[Valentina Vidal]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=45688</guid>

					<description><![CDATA[Una lectura de Fuerza magnética, de Valentina Vidal (Tusquets, 2019).]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Una lectura de Fuerza magnética, de Valentina Vidal (Tusquets, 2019).</em></p>
<p><strong>Por Cezary Novek</strong></p>
<p>Una profesional de la salud que pasa de su rol de empleada al de paciente oncológica. Gente que espera su última hora en las peores condiciones de incertidumbre y destrato. Un administrador cuya única prioridad es vender la llave de la granja y alejarse antes de que explote. La historia de amor prohibida por el reglamento que se vive a escondidas. Otro administrador que hace números con los moribundos que se amontonan en la sala de espera. Un humilde empleado que pudo estudiar y ascender de categoría para poder entregar la cabeza de sus compañeros a cambio de otro ascenso de categoría. Una máquina de diagnóstico sin revisar que termina enfermando de muerte a los encargados de sanar.</p>
<p>La clínica en la que transcurren las intrigas de <em>Fuerza magnética</em> es un espacio de trabajo como cualquier otro. Entendiendo la idea de espacio de trabajo como un lugar cerrado en el que un grupo humano de número variable cumple rutina y está obligada a relacionarse durante ocho horas diarias con personas con las que no elegirían interactuar si se les diera la posibilidad de elegir.</p>
<p>Como en todo ámbito laboral, hay líderes, allegados, súbditos, conspiradores, chivos expiatorios, entregadores, espías, aliados y delatores. Como en toda burocracia, las cualidades intrínsecas al funcionamiento de la clínica, en el contexto de un neoliberalismo decadente, bestial, en un país bananero y corrupto del tercer mundo, no difieren demasiado de la Rusia decimonónica, el Imperio Austrohúngaro o la U.R.S.S. de la Guerra Fría. La envidia, el chismorreo, la traición, la obsecuencia, la desidia y los intereses cruzados están a la orden del día.</p>
<p>La vida, la muerte y la precarización en la guerra sin cuartel por escalar en la jerarquía se libran en los cuerpos humanos. La clínica es una jaula o un laberinto en el que los ratones van de un lado al otro, comiéndose entre ellos mientras la jaula cambia de dueño. El espacio sagrado donde ocurren la enfermedad y la sanación es también el espacio profano de la compra y la venta de cuerpos, de favores, de drogas, de influencias. Hay acoso laboral y también hay romances sórdidos y obsesiones no correspondidas en la clínica de <em>Fuerza magnética</em>.</p>
<p>En su primera novela, Vidal construye un espacio claustrofóbico en donde el sexo y la muerte, la enfermedad y la corrupción son vectores que atraviesan los diferentes capítulos de la historia –relatados en una prosa aséptica, lavada y escueta, en donde pueden sentirse el aroma a desinfectante de las baldosas blancas y las camillas de cuerina sintética iluminadas por los fluorescentes de bajo consumo–, construyendo una telaraña narrativa que envuelve y se pega, comprimiendo más y más hasta la agridulce disolución final.</p>
<blockquote><p><strong>Valentina Vidal</strong></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-45690" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/09/Valentina-Vidal-630x354.jpg" alt="" width="630" height="354" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/09/Valentina-Vidal-630x354.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/09/Valentina-Vidal-640x360.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/09/Valentina-Vidal.jpg 850w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p><em>Nació en Buenos Aires, en 1970. Es escritora y bajista. Fue líder de la banda de pop rock Valentina. Jefa de redacción de la revista digital especializada en reseñas de narrativa contemporánea nacional <strong>Solo tempestad</strong> desde 2015. Realizó talleres de escritura creativa con Vicente Battista, Federico Falco, y Samanta Schweblin. Autora del libro de relatos <strong>Fondo blanco</strong> (Llanto de mudo, 2013). <strong>Fuerza magnética</strong> es su primera novela.</em></p></blockquote>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-guerra-en-los-cuerpos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>La espalda del vacío</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-espalda-del-vacio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 21 Aug 2019 03:01:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Cezary Novek]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[Natalia Zito]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[reseñas]]></category>
		<category><![CDATA[últimas noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[Una lectura de Rara, de Natalia Zito (Emecé, 2019).]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b></b><em><i>Una lectura de Rara, de Natalia Zito (Emecé, 2019). </i></em></p>
<p><strong><b>Por Cezary Novek</b></strong></p>
<p>La voz narradora es una mujer y, en una historia que podía ser una más del montón, levanta vuelo debido a un personaje sólidamente construido: es una persona con sus claroscuros, sus virtudes y sus defectos –incluso uno físico, que es el que da título al libro–. Esto quiere decir que su personalidad es palpable al punto que la lectura tiene la sensación de escucharla más que leerla.</p>
<p>Hay frases citables en todo el libro, así como también párrafos muy bien tejidos que mantienen un ritmo narrativo parejo y atrapante. Hay una descripción de una parte de la casa que hubiera sido el título perfecto para la novela por la perfección con la que describe el paisaje interior de la protagonista: la espalda del vacío.</p>
<p>¿Qué es lo que se queda de un proyecto caduco? ¿Cómo se corta el círculo vicioso de la negación después de una inercia tan grande?</p>
<p>Una mujer tiene un hijo. Lo pierde. Hacen tratamientos. Tienen otro. El matrimonio decae, las promesas no se sostienen, el vacío del destrato comienza a desintegrar la familia, la separación no tarda en llegar. Él se muda con el niño, ella debe ocuparse de desmantelar esa casa que antes fue un hogar y ahora el mausoleo de lo que no fue.</p>
<p>El monólogo de una mujer que espera la mudanza después de doce años de convivencia dice: <em><i>“La desaparición de la pasión, las dificultades para concebir, los tratamientos de fertilidad, la rutina demoledora y el rencor creciente”</i></em>. Son cuatro días de espera que valen por toda una vida.</p>
<p>Sus ejes son la maternidad, los vínculos familiares y las relaciones amorosas. La inmovilidad, la parálisis emocional y la introspección ante la catástrofe. La simbiosis tóxica en las relaciones de pareja. Los reproches mutuos sobre superar la propia historia o descomponerse junto con ella. El malentendido que se transforma en bola de nieve y luego en una avalancha que no se puede detener y arrasa todo a su paso.</p>
<p><em><i>Rara</i></em> es una novela sobre algo tan común que casi no nos detenemos a pensar: que nunca se sale entero de los desenlaces. Zito repasa en detalle las fallas propias y ajenas a través de la voz de su protagonista, que es la verdadera trama por encima de la trama. La historia de <em><i>Rara</i></em> funciona por cómo está contada más que por la historia en sí. Y cuando llegamos a esa conclusión, la autora nos entrega un desenlace brutal por lo sorpresivo.</p>
<p>Pero también es una novela que habla de otras cosas más.</p>
<p>De lo que es capaz de aguantar el ser humano con tal de no estar solo. De lo crudo y espantoso que es despertar una y otra vez en el escenario desolado del fracaso. De que los fantasmas de años de recuerdos y vivencias se superponen en el espacio vacío hasta no dejar lugar para el oxígeno. De lo que duele terminar, incluso cuando fue malo.</p>
<blockquote><p><strong><b>Natalia Zito</b></strong></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-45187" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Natalia-Zito-552x410.jpg" alt="" width="552" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Natalia-Zito-552x410.jpg 552w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Natalia-Zito-640x475.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Natalia-Zito.jpg 729w" sizes="(max-width: 552px) 100vw, 552px" /></p>
<p>(Buenos Aires, 1977) Escritora y psicoanalista. Licenciada en Psicología (UBA). Publicó el libro de relatos <em><i>Agua del mismo caño</i></em>, que adaptó luego para teatro en la obra<em><i> El momento desnudo</i></em>. En 2011 obtuvo el primer premio del concurso de microrrelatos de la editorial <em><i>Outsider</i></em>, en 2012 la mención especial del concurso <em><i>Itaú Digital</i></em> y en 2013 el primer premio del concurso de crónica de la revista <em><i>Anfibia</i></em>. Crónicas y relatos suyos integran  las antologías <em><i>La frontera durante</i></em> (2014), <em><i>8choy8cho</i></em> (2014), <em><i>El placer de las curvas</i></em> (2015), <em><i>Pobre diablo </i></em>(2016), <em><i>Persistencia</i></em> (2017) y la edición especial <em><i>Cien argentinos</i></em> de la <em><i>Revista Luvina</i></em> de la Universidad de Guadalajara (2014). Ha publicado en <em><i>Clarín</i></em>, <em><i>Anfibia</i></em>, <em><i>Lamujerdemivida</i></em>, <em><i>Paco</i></em>, <em><i>Hoy Día Córdoba</i></em> y varios sitios de contenidos culturales, así como en revistas y medios especializados en psicoanálisis. Desde 2004 dirige una pequeña escuela de posgrado para jóvenes graduados en psicología. Tiene formación actoral y participó de la película <em><i>El cielo del centauro</i></em> (2015), dirigida por Hugo Santiago. Coordina “Escribir con otros”, taller de lectura y escritura para adultos y adolescentes.</p></blockquote>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-espalda-del-vacio/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Orgullosa oscuridad interior</title>
		<link>https://marcha.org.ar/orgullosa-oscuridad-interior/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Aug 2019 03:01:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Cesary Novek]]></category>
		<category><![CDATA[Damian Leandro Sarro]]></category>
		<category><![CDATA[Editorial Alción]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[reseñas]]></category>
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					<description><![CDATA[Una lectura de Flagelos íntimos, primera novela de Damián Leandro Sarro]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Una lectura de Flagelos íntimos, primera novela de Damián Leandro Sarro (Alción, 2018). </em></p>
<p><strong>Por Cezary Novek</strong></p>
<p>En esta novela el protagonista ataca y viola a su ex maestra de primaria, resentido por los abusos sexuales que sufrió por parte de esta y de su tía, a quien también agrede pero de otra manera. La historia comienza con la comparecencia ante un tribunal y desanda los hechos, intercalando flashbacks con la escena en tiempo real de la violación junto a disgresiones literarias rebosando de intertextualidad con los clásicos. Hasta aquí el argumento.</p>
<p>La trama se presenta como una revisión literaria de la idea de violación y asalto. Se desarrolla a través del abuso, de la invasión, como columna vertebral. La pulsión sexual y la crueldad desenfrenada son el motor de la historia. El erotismo del protagonista se sublima en la obsesión de venganza sobre sus dos figuras femeninas principales –la maestra, la tía– que son las destinatarias y a su vez disparadoras de las fantasías más escabrosas.</p>
<p>El regodeo en las escenas de la agresión y asesinato se entremezclan con recuerdos de la infancia contaminada,  la inocencia perdida. Hay cierto sabor a la prosa de Sade y de Lautrèmont, aunque sean precisamente a estos dos autores a quienes no menciona, sí bien hay algunas referencias al clásico anónimo de la literatura erótica, Memorias de una princesa rusa. El texto está plagado de citas de Dante, Darío, Benedetti, Eliot, El Quijote y otros. La voz del narrador desborda en obsesión y psicopatía. Como separadores, un epígrafe de Horacio corona la entrada de cada uno de los dieciocho capítulos. El final, más cercano al policial, desestabiliza al lector como una sorpresiva descarga eléctrica. Hay algunos elementos que también acercan la prosa de Sarro a la narrativa realista por la precisión de algunas descripciones (químicas, legales, etc.).</p>
<p>Hay una voluntad de transgresión y gusto por lo grotesco matizada con humor negro que lo emparenta en algún punto a Chuck Palahniuk (y a Matías Bragagnolo, por mencionar un referente local de literatura extrema). El dolor y el horror van de la mano. El marco de la narración es la siesta, la escuela pública y la familia, tres lugares sagrados en la vida de pueblo. La  violencia es tan extrema como frondosas son las citas que atraviesan esos momentos. El lenguaje tal vez no es tan amable para el público general, cuyos infinitos guiños literarios escapen en su mayoría y sean quizás más apreciados por lectores escritores.</p>
<p>Gran lector de clásicos, Sarro propone una correspondencia literaria con cada matiz anímico del personaje, lo que lo acerca también al espíritu del decadentismo modernista de Antonio de Hoyos y Vinent así como la morbosidad del planteo remite entre los contemporáneos a los relatos de Juan José Burzi.</p>
<p>Hay una referencia continua a la violación como acto inaugural de la historia y de la historia de la literatura (tal como lo afirma el prólogo de Federico Ferroggiaro). La biografía como lector se manifiesta a través de múltiples fantasías  extremas que, a su vez, se expresan a través de voces que mutan según el momento de la historia, muchas veces tomando prestados versos o pasajes de autores admirados por el narrador.</p>
<blockquote><p><strong>Damián Leandro Sarro</strong></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone wp-image-45006 size-thumb_320x320" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Damián-Leandro-Sarro-2-320x320.jpg" alt="" width="320" height="320" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Damián-Leandro-Sarro-2-320x320.jpg 320w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Damián-Leandro-Sarro-2-150x150.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Damián-Leandro-Sarro-2-100x100.jpg 100w" sizes="(max-width: 320px) 100vw, 320px" /></p>
<p><em>(Sargento Cabral, 1979) Profesor en Letras (UNR). Se capacitó en Análisis del Discurso y en Didáctica de la Lengua y la Literatura. Publicó investigaciones literarias en revistas académicas nacionales e internacionales. III Premio Nacional de Ensayo Breve con su libro </em>La refulgencia del Bicentenario o el mito de Pigmalión<em> (CFI, 2011). Coautor del </em>Manual de Lengua I. Educación Media para Adultos de Santa Fe<em> (2015). Flagelos íntimos (Alción, 2018) es su primera novela.</em></p></blockquote>

<p><a href="https://marcha.org.ar/orgullosa-oscuridad-interior/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>A través de un vidrio esmerilado</title>
		<link>https://marcha.org.ar/a-traves-de-un-vidrio-esmerilado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Aug 2019 03:00:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Augusto Munaro]]></category>
		<category><![CDATA[Cezary Novek]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[reseñas]]></category>
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					<description><![CDATA[Una lectura de Los soñantes, de Augusto Munaro (Paradiso Ediciones, 2019).]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Un hombre es asesinado metafóricamente por su amante, quien le ha quitado su muerte. La busca en sueños como quien corre desesperado por un inmenso laberinto compuesto de habitaciones cuyo nivel de absurdo supera siempre a la anterior. Una lectura de Los soñantes, de Augusto Munaro (Paradiso Ediciones, 2019).</em></p>
<p><strong>Por Cezary Novek</strong></p>
<p>Se trata de la última novela de Augusto Munaro, que se expresa como un continuum onírico plagado de accidentes caleidoscópicos que se suceden a ritmo de montaña rusa en una prosa deudora de la lúdica de Macedonio Fernández y el retorcimiento poético de Oliverio Girondo. La historia se construye en base a la improvisación constante y está narrada en un solo párrafo sin cortes, como si la novela se hubiera desarrollado en un rollo de papel sin fin o como si fuera un inmenso videoclip surrealista contado en segunda persona. El surrealismo es una presencia fuerte que ya se sospecha desde la ilustración de portada, una obra colectiva realizada a la manera de cadáver exquisito por Valentine Hugo, André Breton, Tristán Tzara y Greta Knutson, en 1933.</p>
<p>Autor prolífico, tienen en su haber más de una docena de publicaciones de diferente índole (biografía, narrativa, novela, miscelánea, etc.). <em>Los soñantes</em> se constituye como un furibundo torbellino pop que despide chispas y vértigo como un tobogán interminable. Ya en el prólogo de Mariela Laudecina se compara el paisaje del texto de Munaro con el universo pesadillesco de David Lynch. Y es que <em>Los soñantes</em> es un camafeo literario que se puede leer como novela pero también como un largo poema en prosa sobre un viaje alucinado, un compendio de alegorías sobre las relaciones humanas así como también puede interpretarse como una pintura verbal que nos muestra un paisaje lleno de recovecos, claroscuros y formas vivas que bullen en permanente tensión mutua.</p>
<p>La contratapa de Blanca Lema compara el afán descriptivo de Munaro con el estilo de Ballard, capaz de rellenar un volumen entero con la narración de la fascinación morbosa que le produce la desintegración de las cosas. Aunque la realidad es que <em>Los soñantes</em> tiene más de ilusionista que juega a las escondidas con el lector, proponiendo atajos y pasadizos que desconciertan a la vez que emana una suerte de calor protector, de ternura hacia sus personajes, como diciendo: “les haré de todo pero no los voy a lastimar”.</p>
<p>En esta novela, Munaro estira los límites formales de la <em>nouvelle</em> en un juego frenético y delirante que lo vuelve cercano espiritualmente a Geroges Perec y a César Aira, pero también a las tramas enfermizas pero encantadoras de Amélie Nothomb.</p>
<blockquote>
<h3><strong>Augusto Munaro</strong></h3>
<p><img loading="lazy" class="alignnone wp-image-44927 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Augusto-Munaro-e1565059139441-294x410.jpg" alt="" width="294" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Augusto-Munaro-e1565059139441-294x410.jpg 294w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Augusto-Munaro-e1565059139441-735x1024.jpg 735w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Augusto-Munaro-e1565059139441-640x891.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/08/Augusto-Munaro-e1565059139441.jpg 1014w" sizes="(max-width: 294px) 100vw, 294px" /></p>
<p><em>(Buenos Aires, 1980) Narrador, poeta, traductor y periodista. Publicó los libros Ensoñaciones: </em>Compendio de Enrique de Sousa<em> (RyC editora, 2006), </em>El cráneo de Miss Siddal <em>(Pánico el Pánico, 2011), </em>Recuerdos del soñador evasivo<em> (Alción editora, 2011), </em>Cul-de-sac<em> (Ediciones La Carta de Oliver, 2012), </em>Todo sea por excepción<em> (Letra Viva, 2013), </em>Gesta Cornú<em> (Editorial Lisboa, 2013), </em>Breve descripción de una sepultura<em> (Tinta China, 2013),</em> Noche soleada <em>(Ediciones la yunta, 2014),</em> Camino de las Damas<em> (Expreso Nova Ediciones, 2014), </em>(Hna. Paula)<em> (Alto Pogo &amp; Milena Caserola &amp; El 8vo. loco ediciones, 2014), </em>Vida de Santiago Dabove <em>(Iván Rosado, 2015), </em>Islandia <em>(Voria Stefanovsky Editores, 2015),</em> Agnès &amp; Adrien<em> (Colisión Libros, 2016),</em> A la hora de la siesta <em>(Borde Perdido, 2016),</em> Arletty <em>(Julieta Cartonera, Francia, 2016),</em> El baile del enlutado <em>(Gigante, 2017),</em> La página infinita<em> (Clara Beter ediciones, 2017),</em> Celuloide (<em>Minibus Ediciones, 2018), </em>El busto de Chiara <em>(Taller Perronautas, 2018), </em>Sacramento. Los días salvajes<em> (Oficina Perambulante, 2019) y </em>Las cartas secretas de Georges de Broca<em> (Huesos de Jibia, 2019).</em></p>
<p>Lee más reseñas del autor <strong><a href="https://www.marcha.org.ar/tag/cezary-novek/">aquí</a></strong>.</p></blockquote>

<p><a href="https://marcha.org.ar/a-traves-de-un-vidrio-esmerilado/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La orfandad responsable</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-orfandad-responsable/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Jul 2019 03:00:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Cezary Novek]]></category>
		<category><![CDATA[ficción]]></category>
		<category><![CDATA[Mariela Laudecina]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[reseñas]]></category>
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					<description><![CDATA[Una lectura de “Lo mejor es no tener padres”, la segunda novela de Mariela Laudecina.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Una lectura de “Lo mejor es no tener padres”, la segunda novela de Mariela Laudecina.</em></p>
<p><strong>Por Cezary Novek</strong></p>
<p>Con una prolífica trayectoria en poesía a sus espaldas, la poeta mendocina radicada en Córdoba, Mariela Laudecina, trabaja en <em>Lo mejor es no tener padres</em> –su segunda nouvelle, publicada por Borde Perdido Editora en 2018– la novela de aventuras y de iniciación desde una perspectiva nostálgica pero que evita caer en la sensiblería.</p>
<p>Hay dos nenas, vecinas y amigas. Ambas tienen diez años y viven en un barrio de clase media tambaleante. Una de ellas, Juli, está bajo la línea de pobreza. Disconformes con la existencia cotidiana que les tocó, ambas amigas emprenden la búsqueda del padre biológico de Juli. El viaje a través de barrios desconocidos y sus posibles peligros pondrá a prueba la amistad y también su interpretación de la realidad.</p>
<p>Una de las virtudes que tiene <em>Lo mejor es no tener padres</em> es que la prosa es simple y precisa, que no contiene palabras de más ni lugares comunes, tan recorridos en las novelas de este tipo. Las palabras parecen distribuidas, no amontonadas. Como si al lenguaje y al tono de esta historia hubiera que cuidarlo, respetarlo y preservarlo del despilfarro, diciendo lo justo y necesario. La coloquialidad es simple pero trabajada palabra a palabra con paciencia de artesano, lo que denota la experiencia en poesía de la autora.</p>
<p>Otra de las virtudes de esta historia es que construye escenas a cada paso, haciendo avanzar la trama junto al diálogo y el desarrollo de los personajes. Es una novela de acciones y enunciados, hechos. Son las niñas las que hablan entre ellas y nos muestran ese mundo.</p>
<p>Los recuerdos de la clase media de barrio que podía jugar en la vereda –y que al día de hoy parece el vestigio de perfume en un frasco viejo y vacío– está presente en cada página. Lo mismo sucede con el mundo de los adultos: por sacrificarse trabajando todo el día o por simple desentenderse de las responsabilidades parentales, los padres son una ausencia palpable en todo el horizonte infantil de la novela. Y con todo lo anterior conviven el extrañamiento por lo nuevo, lo distinto y lo marginal: hay una enano bueno que las acompañará en su peripecia. También hay gitanos, hay un circo. Y hay una celebración de la amistad y del compartir, de entendimiento con la otra persona (<em>“Esa Alicia es más rara que yo”</em>, dice el epígrafe de Irene Gruss).</p>
<p>La nostalgia no es melosa: la historia se desarrolla en un barrio de provincia en los años ’80, cuando el mundo parecía un lugar enorme y seguro desde la perspectiva infantil. Pero a través de los diálogos se cuelan detalles que nos recuerdan que no todo tiempo pasado fue mejor: el machismo, los peligros de la siesta y el abandono de la infancia siguen ahí, recordándonos su condición perenne.</p>
<p>En esa tensión reside lo más interesante y verdaderamente emotivo de la novela: la sordidez de Oliver Twist mezclada con la atemporalidad pastel de Sara Kay nos interpela directo al corazón o, como dice Luciano Lamberti en la contratapa: <em>“entretiene, emociona y se queda clavada en el corazón”</em>.</p>
<blockquote><p><strong>Mariela Laudecina</strong></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-44774" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/07/Mariela-Laudecina-273x410.jpg" alt="" width="273" height="410" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>(Mendoza, 1974) Publicó Hacia la cavidad (2006), Ciruelas (2007), Tomo mis decisiones con los pies (2011) y Perfume de jarilla (2013) –todos ellos con Llanto de Mudo–, El cielo es para los ángeles (Textos de Cartón, 2009; Borde Perdido, 2014), La culpa es del sueño (Yaugurú, 2015) y El bosque de las mujeres amadas (Buena Vista, 2017). Dirige la colección de poesía Mambo Nicanor en la editorial Buena Vista.</em></p></blockquote>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-orfandad-responsable/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>A propósito de Rosa Luxemburgo y la reinvención de la política</title>
		<link>https://marcha.org.ar/proposito-de-rosa-luxemburgo-y-la-reinvencion-de-la-politica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Mar 2019 14:58:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Editorial El Colectivo]]></category>
		<category><![CDATA[Editorial Quimantú]]></category>
		<category><![CDATA[Fundación Rosa Luxemburgo]]></category>
		<category><![CDATA[Hernán Ouviña]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel Mazzeo]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[reseñas]]></category>
		<category><![CDATA[Rosa Luxemburgo]]></category>
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					<description><![CDATA[Una reseña de Miguel Mazzeo del libro "Rosa Luxemburgo y la reinvención de la política. Una lectura desde América Latina", de Hernán Ouviña. Editado por Quimantú, de Chile, y Editorial El Colectivo, de Argentina, con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>A comienzos del año 2019, al tiempo que se cumplían 100 años del asesinato (femicidio) de Rosa Luxemburgo, las editoriales <span style="color: #00ccff;"><strong><a style="color: #00ccff;" href="https://www.facebook.com/editorialquimantu/?eid=ARBsEN-ZUUgr94RLtLis6OFg6k1WGT-VvKU5DwLFI6AJF_tVRp0hKANL4bZt0ZafhEagt6sQLxI3SXsC">Quimantú</a></strong></span> de Chile y <span style="color: #00ccff;"><strong><a style="color: #00ccff;" href="https://www.facebook.com/EditorialElColectivo/?eid=ARBzkPWpzz1pbcZ-7X-klpcuXo3YDckLX_cvRXP99Ps7853tpm9y_n3JT-Bssz6H2VhMujSHt8lkZE_S">Editorial El Colectivo</a></strong></span> de Argentina, con el apoyo de la <span style="color: #000000;">Fundación Rosa Luxemburgo &#8211; Oficina Buenos Aires</span>, lanzaban el libro Rosa Luxemburgo y la reinvención de la política. Una lectura desde América Latina, de <span style="color: #00ccff;"><strong><a style="color: #00ccff;" href="https://www.facebook.com/profile.php?id=100007563079157&amp;eid=ARDFzOPOBXJnVc7c8QAWbEBE3G1rCLrtoQqaDDU_nJw3JXIqrhWFOcN1KD4957D5Xx_gvjhsMAsy5p8B">Hernán Ouviña</a></strong></span>.</em></p>
<p><strong><span class="_4yxo _4yxp">Por</span> <span style="color: #00ccff;"><span class="_4yxo _4yxp" style="color: #00ccff;"><a style="color: #00ccff;" href="http://www.marcha.org.ar/tag/miguel-mazzeo/">Miguel Mazzeo</a> <span style="color: #000000;">para</span> <a style="color: #00ccff;" href="https://www.facebook.com/EditorialElColectivo/?eid=ARBqiTRLiC7e4Uwuwas406lu2T-xB-0qrKvnHvBuUJ521EUfZ04qa5BMDkVQFIZS2lJXT_EptnDCCTpS">Editorial El Colectivo</a> <span style="color: #000000;">| Foto de Antonella Alvarez</span></span></span></strong></p>
<p>Desatado de los convencionalismos de las ciencias sociales y de los dogmatismos y/o las vulgarizaciones de algunas organizaciones de izquierda, Hernán nos propone una clave de lectura original de la vida/obra de esta revolucionaria singular. Una clave que persigue la adecuación de esa vida/obra a nuestro tiempo y a nuestra condición. Una prolongación situada de Rosa. Un redescubrimiento de Rosa. Una reconstrucción que logra su objetivo: la revitalización de Rosa. Todo esto con un plus: el libro es, en buena medida, el resultado de una experiencia de reflexión colectiva.</p>
<p>El proceso de la escritura está conectado con el asunto del libro. Lo mismo se puede decir de su particular formato, nacido del diálogo, pero además con la evidente vocación de producir nuevos diálogos. Por eso resulta inmejorable el recurso a los recuadros intercalados en el texto principal, que incluyen pasajes de la obra de Rosa y de autores y autoras como György Lukács, Lelio Basso o Clara Zetkin; junto a notas breves del autor que brindan información básica sobre personajes y circunstancias vinculadas al trayecto vital de Rosa. El libro suma las ilustraciones del artista visual colombiano <span style="color: #00ccff;"><strong><a style="color: #00ccff;" href="https://www.facebook.com/guachestreetart?eid=ARC_zHcn33_wLhjSWDgOlBN2bAbaA5ybT8blKOEmVteb8wngC1QVDQGbtAHCwBVRdbws5Fju_WPyNOYl">Oscar González</a></strong></span> (Guache), una mixtura de muralismo, graffiti y otras técnicas. La escritura militante de Hernán no es precisamente un rito de silencio y soledad.</p>
<p>Hernán compone una formidable “introducción a Rosa Luxemburgo”. En primer lugar porque la repiensa desde realidades que, más allá de sus particularidades, están reciamente entrelazadas por líneas de resistencia y lucha contra el colonialismo, el imperialismo, el capitalismo y el patriarcado. En este libro Rosa emerge repentinamente en cualquier barrio periférico de la Argentina, aparece en medio de las comunidades indígenas campesinas del sur de México, con los y las sin tierra y los y las sin techo del Brasil, con los comuneros y las comuneras de Venezuela, con las mujeres de todo el mundo, etc. La Rosa de Hernán acompaña a los pueblos y a los colectivos que luchan y que resisten la explotación, la discriminación, la dominación, el saqueo de los bienes comunes y la acumulación por despojo. Ella está junto a los movimientos sociales y a las organizaciones populares que apuestan por el autogobierno, la autogestión y la acción directa. Y se la ve a gusto en esos entornos. Luego, la lectura de este libro genera un interés inmediato en la lectura o la relectura de los textos de Rosa. Finalmente, porque su condición de pedagogo popular, le permite a Hernán producir una narración que, además de profunda, facilita el primer acceso a la vida/obra de Rosa o, en todo caso, ordena su relectura y le propone nuevas coordenadas. Nuevas y políticamente significativas.</p>
<p>El ejercicio crítico-militante de Hernán resalta la actualidad de Rosa de cara al desarrollo de una teoría crítica para el siglo XXI y en función de una estrategia política emancipatoria. Esta vigencia de Rosa se pone de manifiesto en múltiples planos, entre otros:</p>
<ul>
<li>En la predisposición antidogmática de Rosa, que le permitió enriquecer al marxismo desde la elaboración teórica, desde la estrategia política (aunque esto último todavía no sea suficientemente reconocido) y, también, desde su propia praxis como militante revolucionaria. En todos los órdenes, Rosa enriqueció al marxismo desde la perspectiva de la lucha de clases y de las clases en lucha. Al leer este libro nos queda la sensación de que, tal vez, el “luxemburguismo” esté cifrado en la centralidad analítica, ética y política de la categoría “lucha de clases”.</li>
<li>En su marxismo deslastrado de la carga euro-céntrica, iluminista, positivista, economicista, racista y sexista. En el marco de la tradición marxista, Rosa se destaca como una crítica temprana de la idea de progreso. Hernán no deja de subrayarlo: antes que en las leyes de la Historia, el marxismo de Rosa prefirió afincarse en la praxis y en la historicidad.</li>
<li>En su visión totalizadora que le aporta al marxismo la profundización de sus perspectivas globales originales, dando cuenta del peso del mundo periférico en el proceso de acumulación del capital. Sus contribuciones a la teoría del imperialismo ayudan a comprender el vínculo orgánico entre el colonialismo, el imperialismo, el capitalismo y el patriarcado. A los fundamentos teóricos y empíricos Rosa le añade una extrema sensibilidad. Hernán no pasa por alto esta calidad, por el contrario, se detiene especialmente en ella. Porque Rosa reconoce a los espacios del no-ser como la contra-cara del ser del capital. No es casual que Rosa recurra al ejemplo de las mujeres del desierto africano o al de las indígenas sudamericanas, y no es casual que Hernán repare en ello. Porque además Rosa reconoce la dignidad ontológica y la potencialidad de estos espacios del no-ser como soportes de políticas emancipatorias. En esta línea, Hernán presenta a Rosa como precursora del ecologismo socialista y de la cuestión ambiental en el marxismo; apela a un conjunto de argumentos sólidos que incluyen una serie de posicionamientos de Rosa, tanto teóricos como prácticos, abiertamente críticos del productivismo y del antropocentrismo. Nosotros no podemos dejar de pensar en el vínculo con Franz Fanon.</li>
<li>En sus críticas al revisionismo reformista y a la idea de un capitalismo humanizado y gradualmente reformado como garante de un transito sosegado al socialismo. Rosa refuta con fundamentos sólidos (ni economicistas, ni idealistas, ni voluntaristas) a quienes se oponían a las soluciones revolucionarias porque temían “pisar el césped” o porque creían que el socialismo caería como una fruta madura y que, por lo tanto, había que sentarse a esperarlo cómodamente, apoltronados en el Parlamento, en un sindicato o en alguna institución integrada al sistema.</li>
<li>En sus críticas a algunos aspectos de la “teoría de la praxis” de V.I Lenin, al ultra-centralismo, al dirigismo y a toda forma de organización revolucionaria mecánica tendiente a favorecer la sustitución de las masas y no su protagonismo directo y consciente, y en sus cuestionamientos al partido que pretende fundar su accionar en las verdades prefabricadas. De algún modo Rosa también anticipó las críticas a lo que coagularía años después de su muerte en la fórmula del “marxismo-leninismo”. No por adherir fervorosamente a la Revolución Rusa dejó de retomar algunos tópicos de aquellas críticas a la hora de analizarla y trazar sus posibles perspectivas. Rosa pensó la emancipación en términos de auto-emancipación y rechazó la idea de la neutralidad (el carácter puramente instrumental) de los modelos organizacionales, las tecnologías y el Estado.</li>
<li>En sus principales sugerencias estratégicas, verbigracia la que impulsa la articulación de: reforma y revolución, los procesos y los saltos, lo inmediato y el objetivo final, la inmanencia y la trascendencia, todo en el marco condicionante del antagonismo anticapitalista y en pos del horizonte de los objetivos finales. Rosa convocó a dejar de pensar la acción revolucionaria con los criterios del siglo XIX, sean los jacobinos y blanquistas, sean los más apacibles de la “Belle époque”. El supuesto “espontaneísmo” de Rosa, no es otra cosa que una defensa de las iniciativas autónomas de las masas, jamás una postura negadora de la importancia de la organización. Hernán destaca la dimensión pedagógica de las sugerencias estratégicas de Rosa. En este, como en otros aspectos, Rosa asume otra de las consecuencias del punto de vista de la totalidad que le permite detectar la dialéctica entre acción y estructura, entre sujeto y estructura, entre movimiento e institución. Por lo tanto reconoce el peso de la experiencia de lucha colectiva en el proceso de formación de la conciencia y de autoaprendizaje de las masas (una idea que, años más tarde, será muy influyente en Edward P. Thompson), pero también las intervenciones de las organizaciones políticas destinadas a favorecer los comportamientos clasistas de las clases subalternas.</li>
<li>En sus cuestionamientos a la burocracia sindical y política, con sus lógicas de aparato y sus tendencias a la integración, la colaboración de clases y su corolario: la obediencia y la pasividad de las masas.</li>
<li>En su opción por la democracia socialista, radical, masiva, de base, comunitaria, con desarrollo de formatos consejistas y otras instancias prefigurativas. Una posición ajena a cualquier filtración liberal.</li>
<li>En su concepción del socialismo como consecuencia de la experiencia colectiva y de actos creativos, como sistema imposible de deducir de las leyes del capitalismo o de las experiencias modelizadas, jamás como el fruto de una serie de decretos de un “gobierno revolucionario”. En fin, como se puede deducir de la lectura de este libro, Rosa mostraba una inusual predisposición al escándalo teórico de las revoluciones reales.</li>
<li>En su internacionalismo puesto de manifiesto en innumerables situaciones, especialmente ante la guerra interimperialista (Primera Guerra Mundial). Un internacionalismo consecuente como pocos y que le valió el odio de los sectores chauvinistas (incluso de algunos que se decían socialistas), varios arrestos y largas temporadas en la cárcel. El internacionalismo de Rosa, que no pecó de abstracto y que supo dar cuenta de las particularidades, no puede escindirse de la centralidad que ella le asignada a la lucha de clases. Hernán no soslaya el tema de la cuestión nacional en Rosa. Con rigurosidad y precisión la presenta como la “cuestión (pluri)nacional”; y rastrea en sus posiciones los antecedentes de la idea del Estado plurinacional.</li>
<li>En su feminismo que, por cierto, fue más ejercido que teorizado, aunque no por eso menos fue menos esclarecedor y orientador. Rosa luchó toda su vida contra el patriarcado, contra la misoginia de la burguesía, especialmente con la que reproducía el movimiento obrero y la izquierda de su tiempo. En varias circunstancias de su vida, por el hecho de ser mujer, fue descalificada por machos obtusos que no reparaban en las verdades que sustentaba. Además, Rosa dispuso de su ser con absoluta libertad. Fue una mujer independiente, apasionada, ingeniosa, irónica, de una “inmensa cultura” y una “fecunda vida interior” según el retrato de su amiga Clara Zetkin que Hernán rescata. Rosa repudió a los mentores. Rosa fue auténtica en todos los órdenes y luchó contra los estereotipos en todos los órdenes. Hasta su mismo cuerpo era una oposición al modelo femenino dominante. En estos aspectos, junto a Clara Zetkin y Alexandra Kollantai constituyeron un trío excepcional y fundacional del feminismo socialista y popular. Las tres, como bien nos recuerda Hernán, identificaron el carácter co-constitutivo del capitalismo y el patriarcado. Nuevamente, el punto de vista de la totalidad le permite a Rosa detectar otro vínculo orgánico.</li>
</ul>
<p>Sin dudas Rosa es una de las figuras más importantes del marxismo después del propio Marx. Algo que se puede percibir en la calidad de sus aportes, tanto en sus desarrollos y lecturas críticas de Marx, como en sus polémicas con August Bebel, Karl Kautsky o Eduardo Bernstein, o con V.I Lenin o León Trotsky. La posición de Rosa en el instante de la crítica o de la polémica no varía: siempre es revolucionaria y nunca se aparta del eje anticapitalista y radicalmente democrático y de la centralidad de la lucha de clases. Como teórica marxista se la puede parangonar a Antonio Gramsci. Rosa, además, fue un cuadro político revolucionario<strong><span style="color: #00ccff;"><a style="color: #00ccff;" href="https://www.facebook.com/EditorialElColectivo/#_ftn1">[1]</a></span></strong>excepcional, de la talla de Lenin, Trostky y el Che; en términos gramscianos, fue una intelectual orgánica completa: investigadora, educadora, organizadora de la hegemonía.</p>
<p>Hernán Ouviña transparenta los costados traducibles de Rosa a nuestras realidades subalternas y periféricas. Y sugiere pasos concretos para esa traducción que, de seguro, será una obra colectiva. De este modo nos ofrece una Rosa que es insumo indispensable para pensar la transición al socialismo y que convoca a la tarea de elaborar, con todes, entre todes, un programa económico, social, político, cultural y amoroso.</p>
<p><em>Lanús Oeste, 20 de marzo de 2019. </em></p>
<p><strong><span style="color: #00ccff;"><a style="color: #00ccff;" href="https://www.facebook.com/EditorialElColectivo/#_ftnref1">[1]</a></span></strong> No se nos ocurre como feminizar la expresión sin estropear el lenguaje.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/proposito-de-rosa-luxemburgo-y-la-reinvencion-de-la-politica/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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