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	<title>poetas internados &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>poetas internados &#8211; Marcha</title>
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		<title>Poetas internados: El observador crítico</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Jun 2016 03:01:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Cavacini]]></category>
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					<description><![CDATA[Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Darío Cavacini</strong></p>
<p><em>Última entrega de “Poetas Internados, poesía libre”. Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares.</em></p>
<p>Cuando Francesco Pinaroli diseñó la primera estación de ferrocarril de la ciudad de La Plata, allá por 1887, nunca imaginó que varias décadas después esa joya arquitectónica sería la cuna de grandes artistas nacionales e internacionales. Transformado en el centro cultural Dardo Rocha ha albergado shows de Virus, Los redonditos de Ricota y hasta de la legendaria Cofradía de la Flor Solar. En ese mítico edificio de estilo ecléctico, Daniel Degol con tan sólo seis años de edad, comenzaría a recitar obras de autores célebres como Rubén Darío, Bécquer y Neruda. Acompañado por su madre, también poeta, rápidamente se convertiría en el centro de esos encuentros haciendo que los escritores presentes abandonaran sus cómodos asientos para aplaudirlo de pie cada vez que aparecía en escena.<br />
Durante su adolescencia, en plena búsqueda por encontrarse y saber quien era, continuó recitando en diferentes cafés y bares de la ciudad de las diagonales donde descubriría la columna vertebral que sostendría toda su vida, Ser Poeta: “A los 14 años me crucé por azar con un celador de un instituto de menores en el que había estado que me dijo que mis compañeros me recordaban por lo bien que escribía. En ese momento me estaba cuestionando cual era mi misión en esta vida y escuché una voz interior que me dijo que tenía que escribir”. Esos primeros trabajos literarios se referían a su mundo más próximo y sus inquietudes personales. El amor, la religión y el humanismo eran los temas predilectos sobre los cuales comenzaba a desandar su vida como poeta.<br />
Luego de ese descubrimiento interno llegarían épocas difíciles que lo colocarían al borde de un abismo creativo. Tres años en el hospital neuropsiquiátrico Alejandro Korn de La Plata lo harían sentir el asfixio y la desesperación que significaban no poder expresarse, su inspiración estaba completamente dormida, anestesiada, como si el manicomio hubiera extinguido su fuego interior: “Tenía muy reprimido el pensamiento, no sé si por lo horrible que era ese lugar o porque estaba muy sobremedicaron todo el tiempo pero nunca pude escribir”. A pesar de que haber estado internado modificó su visión del mundo y le hizo tomar conciencia de lo que significa haber sido un huésped del hospicio en relación a la imposibilidad comunicativa que generan por el exceso de psicofármacos y la soledad cotidiana, no se dejó vencer por el dolor y volvió a encender su llama poética.<br />
Alineado con la idea de que la “locura” es poder ver más allá, este auténtico observador crítico de las sociedades modernas considera que esa experiencia es una causa esencial para la humanidad que les permite a determinadas personas percibir cosas que otros no pueden, tener emociones que pocos pueden captar y eso hace que la visión del mundo se amplíe. El tema fundamental, dice sin tapujos, es cómo hacer para que la locura no te vuelva loco: “Muchas de las cuestiones que acarrea una enfermedad mental tienen que ver con el reprimir, si no te dejas fluir con las cosas que te pasan, te sentís en un laberinto sin salida; pero cuando te podes expresar, ya sea pintando un cuadro, haciendo música o escribiendo un poema, te puede repercutir de muchas formas positivas”. Reciclarse a través del arte, desnudándose internamente ante un otro espectador, es el camino que ha elegido para expresar lo más vulnerable de él mismo. Esa sensación de libertad que experimenta con sus propias poesías lo mantiene en un inspirador estado de vigilia creativa.<br />
En los últimos años ha escrito los libros “El cofre” (2009) e “Imperceptible latido” (2013) ambos producto de su acercamiento al dispositivo de pre alta “El cisne del arte”, destinado a personas externadas del Alejandro Korn, donde ha encontrado la contención necesaria para profundizar su poesía. Su interés artístico transita un camino expansivo hacia la realización de guiones, la docencia y la actuación; Sin embargo su mayor interés sigue estando puesto en la creación de su mundo literario ya que le da la posibilidad de plasmar lo que nos sucede colectivamente como sociedad, permitiéndole además generar mensajes que ayuden a otros a reflexionar sobre sí mismos: “Cuando escribo trato de no quedarme solo en la crítica, sino que intento pasar lo negativo a positivo, dando una cuota de esperanza para solucionar problemas”.<br />
“Enigma” es la obra en la que está trabajando actualmente, con ese libro busca generar luz y esperanza para que la oscuridad y la hipocresía no se adueñen del mundo. Sin perder nunca la ilusión de generar cambios auténticos en su vida y con la certeza de arremeter siempre hacia adelante, sin bajar los brazos, busca transformarse en un faro para aquellos que han perdido el rumbo o nunca lo encontraron. Este nuevo libro, de tinte metafísico, está compuesto por siete pasos relacionados con el poder de la palabra, la comunión con Dios, el agradecimiento, la oración, el concretar, el compartir y la sabiduría. Cada uno de estos ítems estará acompañado por un poema suyo que busca enriquecer la mirada introspectiva de sus lectores. Para ello ha asumido con gran lucidez su lugar en el mundo: “El poeta debe expresar lo más vil y lo más noble del ser humano, ser la palabra que todos callan”. Con una vida atravesada por la poesía, su voz queda resonando como un eco interminable que pretende ayudar a escuchar “el imperceptible latido del corazón, guiando a los seres hacia la libertad, el amor, la fraternidad y el cambio de conciencia”.</p>
<p><strong>La costilla &#8211; 10/06/2015 22:59</strong><br />
Una modelo usa pelo corto,<br />
Un modelo los ojos se pinta,<br />
Una mujer a otra mujer le hace el aborto,<br />
Un hombre para hacer reír la cara se pinta.<br />
Una cajera a una mujer le cobra,<br />
Un asegurador a un hombre le asegura el auto,<br />
Todos los hombres construyen una obra,<br />
Todas las mujeres de un coro unidas en canto.<br />
Sin embargo juntos procreamos, juntos odiamos y amamos.<br />
Los hombres crearon, las mujeres recrearon.<br />
Los hombres limitaron, las mujeres consolidaron.<br />
Los hombres sembraron, las mujeres cosecharon.<br />
Los hombres sumaron, las mujeres multiplicaron.<br />
Los hombres lucharon, las mujeres consolaron.<br />
Los hombres sustentaron, las mujeres solventaron.<br />
Los hombres buscaron, las mujeres encontraron.<br />
Hasta los órganos íntimos podemos donar que nos diferencian.<br />
Si Dios tomo la costilla del hombre, es justamente porque protege abrazando al corazón.<br />
En el edén la mujer fue tentada, pero el hombre por calentura no supo amarla.<br />
Mis genes provienen de una mujer y un hombre,<br />
Y aunque no tenga un nombre, Dios me valora el alma.<br />
El hombre crucificó. La mujer lo desclavó.</p>
<p><strong>Loca guerra &#8211;  19/05/2015 02:56</strong><br />
Yo puedo describirte la guerra&#8230; esa que en espíritu y mente se combate. Las voces son las granadas. La contención los tanques. Las inyecciones las balas. Y las pastillas el casco de almohada. Yo puedo contarte mi guerra que nace de la impotencia, cuando la puerta se cierra y se pierde la paciencia. Pareciera que luchara por mí. Pero no! Más bien por los caídos, que a sus ideales reprimidos, también tratados de idos, los quisieron callar. Por nuestros delirios no pudimos batallar, éramos como un rio donde solo se podía pescar vegetales que han de dopar. Imponiendo las ideas, como cual pecera, donde hacia ningún lugar se ha de nadar, y la baba es lo que hemos de callar y los puchos los sueños que se han de esfumar y el mate poción, elixir de compartir y de estar en acción. La comida nunca gusto, pero si un busto residencial, que para la mano venia justo haciéndonos mas demencial. Era una guerra de entes. Cuando uno se sentía el elegido lo aislaban para que no frecuente a los más &#8220;cuerdos&#8221; ¡matarlo! estaba en sus mentes, como endemoniados cerdos, o simples creyentes. Lo cierto es que cada uno tenía su propia jerarquía en combate, Unos con mayor tiempo en el tratamiento. Otros con conocimiento del terreno. Y otros inseguros y con distintos cuentos. Que se contaban en las noches antes que el sueño sorprenda y muchas veces sin derroche se sacaban las vendas. Guerra! Si, sin armas, solo la palabra reprimida. Las miradas disfrazadas, que ironía. Saber que no morí. Pero vivo la pos guerra. ¡Porque tú me ignoras la palabra!<br />
He experimentado la traición, humillación, abandono, discriminación, blasfemia, injusticias, he sido ignorado, despreciado, he conocido la vileza, la pobreza del alma. Así y todo sigo erguido. Nunca perdí la calma. Me siento querido. Y amo al que tiene llagas en sus palmas.<br />
Ya soy libre, porque de eso se trató. Ahora me encontré y estoy bien. Ya no me atan ni me ato. Y ya no intento volarme la sien.</p>
<p><strong>Mis posesiones</strong></p>
<p>Todo tiene su tiempo<br />
sin importar las circunstancias,<br />
todo cuerpo cambia<br />
menos sus ansias.<br />
Todo tiene su espacio<br />
sin importar dimensiones,<br />
todo puede ser reacio<br />
menos sus pasiones.<br />
Todo tiene un porqué<br />
sin importar su precio<br />
todo un para qué<br />
menos sus aprecios.<br />
Menos sus ansias,<br />
menos sus pasiones,<br />
menos sus aprecios…<br />
que son mis posesiones.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/poetas-internados-observador-critico/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Poetas internados: Acorralado entre las sombras</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Jun 2016 03:03:15 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Novena entrega de “Poetas Internados, poesía libre”]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Darío Cavacini</strong></p>
<p><em>Novena entrega de “Poetas Internados, poesía libre”. Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares.</em></p>
<p>“Conducidos por el Flaco Menotti, un grupo de hombres ilustres del fútbol argentino le dio a Huracán de Parque de los Patricios el primer y único título de su historia con una receta simple y sin misterios: libertad absoluta para jugar a la pelota. Para muchos, fue el equipo que marcó un antes y un después en nuestro fútbol criollo”. Días después de su consagración, la revista El Gráfico se rendía a los pies de aquella revolucionaria idea futbolística que le permitiría a Huracán ganar con maestría el campeonato Metropolitano de 1973. El equipo de los sueños que emocionaba a propios y ajenos sería además, la matriz de la selección argentina campeona del mundo en 1978.<br />
“He llegado a jugar en la reserva de ese equipo, entrené con esos monstruos, con Brindisi, Housseman, con todos ellos; pero nunca llegué a debutar en la primera división”, Juan Carlos Pedernera repasa con nostalgia sus días como futbolista en el equipo que festejaría su consagración en un partido homenaje frente al Santos de Pelé. Aunque reconoce que llegar a primera era tan difícil como atrapar el viento con las manos, lo siguió intentando durante algunos años. Luego de Huracán, se iría a Estudiantes de Caseros y finalmente recalaría en Barracas Central, el club de barrio que tanto amaba. Su sueño de ser futbolista profesional estaba cerca de hacerse realidad hasta que “la cosa se puso jodida” y tuvo que salir a trabajar. A sus 59 años, rememora aquella época con lejanía, como quien cuenta la historia de otro y no la recuerda bien.<br />
Entre esos años en los que anhelaba ser futbolista y el hoy, han pasado un sinfín de amargas historias en su vida, algunas de las cuales lo hundieron en un estado de completa apatía y desgano. Acorralado entre sus excesos con el alcohol y la depresión, ha tenido que aprender a sobrevivir día tras día para no dejarse caer en el pozo que lo acecha desde hace demasiado tiempo. Con tristeza relata el momento en el que se sentía tan desesperado, sin saber realmente que hacer para salir de la oscuridad en la que se encontraba atrapado, que decidió internarse en el hospital neuropsiquátrico Melchor Romero de La plata. Cuando intenta describir lo que fue esa experiencia, sintetiza sin regalar palabras ni sonrisas: “Es como todo encierro: comer, dormir y pasar las tardes en la matera sin hacer nunca nada”.<br />
Luego de pasar una larga década en el hospicio, finalmente logró la externación. La pensión que le otorgó el estado le permite pagar el alquiler y ayudar económicamente a su madre. Actualmente continúa su tratamiento en el Centro de Salud Mental Comunitaria Franco Basaglia, de la ciudad de las diagonales. Comenzó a asistir al centro hace ocho años junto a un par de compañeros de internación; aunque no concurre con demasiada continuidad, estar ahí lo hace sentir animado. Utiliza esos espacios para despejarse y no estar todo el día encerrado en su casa luchando contra sus propios fantasmas: “Cuando anochece se hace muy oscuro para mí, por eso necesito ir al Basaglia”. Desde hace tiempo participa de los talleres de deportes, cestería y literatura; este último le permitió descubrir la poesía y descubrirse poeta.<br />
Como un intento de asimilar el significado de las experiencias que arrasaron con sus días, se entregó a la poesía. Si toda creación artística sigue naciendo y comenzando por una necesidad fraguada en la lengua; para este auténtico poeta entre sombras, escribir le permite expresar aquello para lo cual no tenía palabras, ni imágenes, ni nada que lo ayudara a representarse, sólo un insoportable vacío existencial que como el óxido lo carcomió por dentro durante más de 25 años. Hacer poesías lo ayuda a sobrellevar sus penas con mayor liviandad y le permite crear y recrear otros mundos mientras toma distancia del propio: &#8220;Cuando escribo no vivo, por que vive el relato, no yo; es el relato el que toma vida, protagonismo, se levanta&#8221;:<br />
Aunque recién esté dando sus primeros pasos, pretende continuar por la senda poética que comenzó hace algunos años: “Sé que como escritor soy un principiante, un aprendiz, pero trato de llevar las palabras compactas para poder sacar un buen realismo de las situaciones de mi vida. La escritura se está transformando en la causa fundamental de mi humanidad&#8221;. En el Basaglia se siente diferente, liberado, una versión mejorada de él mismo. Considera que ese lugar lo habilita a expresarse, sin preocuparse por nada ni por nadie y le da la fortaleza que necesita para romper con las cadenas que lo mantienen atado a su doloroso pasado. Ese sentimiento de libertad que experimenta cuando escribe le ha dado la posibilidad de resignificar su historia y entender el sentido más íntimo de las circunstancias que cubrieron su vida con un manto de tristeza.<br />
A pesar que durante su estadía en el manicomio tenía un profundo interés por el mundo literario, especialmente por las obras de Borges y Rubén Darío, no pudo dejar que sus ideas poéticas se desplieguen porque no era un lugar que despertara su inspiración. “Era muy hospital todo, no había nada que me invitara a escribir” agrega con la mirada clavada en el suelo melancólico que lo sostiene pero con la entereza de haber vencido al encierro psiquiátrico para intentar abrirse paso en el mundo exterior de la mano de la poesía. El hospicio, ese albatros con alas de gigante que durante algunos años le arrebató la posibilidad de crear belleza, hoy es sólo un difuso y lejano recuerdo que no le impide levantar vuelo y buscar algo de luz entre tanta oscuridad.</p>
<p><strong>Sin Título</strong><br />
El mundo y su giro a través de los tiempos fueron gestando alternativas positivas y negativas…<br />
Por la presencia de las distintas inmigraciones de aves y animales…<br />
Tanto el hombre como las corrientes de las tormentas asimilaron las causas de los místicos momentos de la vida…</p>
<p><strong>Sin Título (19-03-2014)</strong><br />
El mundo a veces es indefinible.<br />
Las personas se manejan sobre un eje.<br />
A veces es normal o incómodo.<br />
O se puede tomar como una TOMA DE INTERÉS.<br />
Es normal o cuantitativa.</p>
<p><strong>Sin Título (31-10-2013)</strong><br />
Pensar que mi vida se transcurre en tres períodos:<br />
Mi niñez que fue de sacrificios laborales y pensar en terminar la primaria.<br />
No me quejo, pude lograr mis objetivos.<br />
Mi juventud fue más dura, el trabajo, el estudio y el servicio militar.<br />
Era una época muy dura de la Argentina.<br />
Después me atacó el alcoholismo, ya llegando a mi adultez.<br />
No me quejo, tuve un padre bueno y una madre excelente.<br />
Pese a mi enfermedad o como quiera llamarse, la vida sigue y hay que seguir adelante.<br />
Por lo que luché y lucharé hasta que Dios diga basta.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/poetas-internados-acorralado-las-sombras/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Poetas internados: Un ángel con forma de poesía</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 May 2016 03:01:20 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Octava entrega de “Poetas Internados, poesía libre”]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Darío Cavacini</strong></p>
<p><em>Octava entrega de “Poetas Internados, poesía libre”. Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares.</em></p>
<p>Hija de un poeta bohemio que dividía su tiempo entre los trabajos de oficina y la poesía y un ama de casa enamorada de las obras Helénicas, María Angelina Lamanna comenzaría a muy temprana edad su relación con los grandes escritores. Habiendo crecido en una casa rodeada por enormes bibliotecas, desde donde asomaban Ernest Hemminway, Leopoldo Lugones, Charles Baudelere y Alfonsina Storni, la pasión por el mundo literario sería inevitablemente su destino. A pesar de que han pasado varias décadas desde aquellas noches en las que se desvelaba leyendo y escribiendo en sus “libros diarios”, esas experiencias iniciáticas permitieron germinar a la poeta en la que se convirtió.</p>
<p>Con calidez rememora dos de los primeros y más significativos escritos que realizó por esos años. Uno era un párrafo en forma de poesía, en el que agradecía a su papá por haberle dado la vida, por ser escritor y por heredarle la pasión por la lectura. El otro, un cuento dedicado a su mamá llamado “Manos feas” en el que narraba la historia de una madre a la que por salvar a su bebe de un incendio, se le quemaban las manos. Estos dos homenajes marcarían no solo su inicio como escritora, sino también su actitud frente a las dificultades cotidianas. Los recuerdos de esa infancia que atesora en su memoria han funcionado como un paracaídas cuando el salto al vacío de la vida solo auguraba estrellarse contra un suelo rocoso, duro y solitario.</p>
<p>Aunque tuvo épocas en las que dejó de escribir para ocuparse de las urgencias de la vida moderna, nunca se desentendió de su destino y  constantemente buscó volver a él. Con la convicción de que el mundo literario era su mundo, reencontrarse con él siempre fue reencontrarse con ella misma y su historia. Entre pausas escribió y experimentó con cuentos, canciones y poemas con música basadas en las obras de Miguel Hernández, Joaquín Sabina, Víctor Jara, Atahualpa Yupanqui y otros autores de habla hispana: “Siempre me gustó ponerle música a mis poesías, como estudié piano podía copiar melodías con bastante facilidad y después les ponía mis propias letras” agrega orgullosa de los mecanismos creativos que se inventó para desplegar todo su potencial artístico y encontrar así una razón que le hiciera contrapeso a sus dificultades para adaptarse a la insensatez descarnada de nuestros tiempos.</p>
<p>Sin embargo todo ese material quedó sepultado en el olvido cuando fue ingresada al hospital neuropsiquiátrico Estéves de la ciudad de Temperley, al sur del Gran Buenos Aires: “Cuando me internaron, mi casa quedó vacía y me la usurparon, ahí me robaron todo lo que había escrito, no sé donde fue a parar todo eso, en mi casa quedaron las paredes nomás”. A pesar de lo doloroso que fue haber estado internada por el derrumbamiento que significó esa experiencia para su vida, no se dejó vencer por la desazón que sentía sino que por el contrario, a partir de ese dolor encontró la entereza suficiente para reescribir toda su obra y rehacerse ella misma como persona libre y liberada del monstruo de alas gigantes y pabellones inundados de psicofármacos.</p>
<p>Su posterior acercamiento al café literario del centro de salud comunitaria “Libremente&#8221;, coordinado por Néstor Costa, la ayudó a reconectarse con su oficio de poeta. Aquella experiencia de internación cambio su visión del mundo y por añadidura también modificó su manera de escribirle a ese mundo: “Ahora tiene más que ver con el hospital, con el dolor humano, antes mis poesías estaban más ligadas a lo individual o a algo que podía pasar en un momento especifico. Hoy lo que escribo son cuestiones más imperecederas, que se instalan en la vida de cada uno”. Como decía Pichon Riviére en sus charlas con Vicente Zito Lema: “toda creación estética es indivisible de la realidad de quien la realiza y funciona como emergente social que denuncia las condiciones de supervivencia de ese artista”.</p>
<p>Algunos poetas que han transitado por situaciones de vida similares a la suya consideran que la poesía es “el silencio roto con un martillo”, otros “el incendio del alma”, mientras que los más escépticos creen es “un gran manicomio sin puertas del que nadie se atreve a salir”. Sin embargo para esta apasionada por la lectura que intenta abrazar cada día más fuerte el vasto mundo literario a su alrededor, la poesía es &#8220;vivir respirando libertad. En cada palabra, en cada gesto, en cada pensamiento, hay matices de poesía”. Dejarse expresar a través de sus poemas ha sido una cuestión indispensable para su cotidiano andar, cada verso que escribe está invariablemente atravesado por las circunstancias que la rodearon y moldearon, con sus miserias y colores, pero siempre sincera y escribiendo desde lo más profundo de su propio ser.</p>
<p>Su nueva experimentación literaria está relacionada con “microcuentos en forma de poesía” que realiza junto a su compañera, amiga y también poeta Lucía Fontan. Entre ambas sueñan publicar un libro con las creaciones que realizan conjuntamente desde hace varios meses. Los más de cincuenta microcuentos que tienen hechos, compilados bajo el nombre  “Pequeño poemario donde abrevian los poetas”, le dan vida a este viaje que han emprendido de a dos. Con la esperanza intacta y buscando la belleza en cualquier resquicio de sus vidas, intentarán sobrevolar la ciudad con sus obras, pretendiendo sonreír a pesar de vivir en semejante mundo.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Maestra  (21/01/07) </strong></p>
<p style="text-align: center;">Cantan al alba</p>
<p style="text-align: center;">las angustiosas horas</p>
<p style="text-align: center;">que dejaste olvidadas</p>
<p style="text-align: center;">en el bolsillo de mi delantal de niña</p>
<p style="text-align: center;">y el cuaderno y la birome</p>
<p style="text-align: center;">se mantuvieron ocultos</p>
<p style="text-align: center;">por largos años</p>
<p style="text-align: center;">en la cartuchera</p>
<p style="text-align: center;">del portafolios viejo</p>
<p style="text-align: center;">que ya no existe</p>
<p style="text-align: center;">supiste entregar entre besos níveos</p>
<p style="text-align: center;">tu alma pura de mansa santa</p>
<p style="text-align: center;">del pizarrón y la tiza</p>
<p style="text-align: center;">con la pluma de los poetas ocultos</p>
<p style="text-align: center;">y los próceres que hicieron Patria.</p>
<p style="text-align: center;">Me mostraste los números más lindos</p>
<p style="text-align: center;">que sumaban canciones</p>
<p style="text-align: center;">al requiebro del pobre</p>
<p style="text-align: center;">y restaban tristezas</p>
<p style="text-align: center;">cuando tu mano bondadosa</p>
<p style="text-align: center;">nos acercaba  caramelos</p>
<p style="text-align: center;">para las fiestas patrias</p>
<p style="text-align: center;">Hoy acomodo en un rinconcito</p>
<p style="text-align: center;">de mi alma bohemia</p>
<p style="text-align: center;">tu figura presente</p>
<p style="text-align: center;">acunando nostalgias</p>
<p style="text-align: center;">en mi frente cansada</p>
<p style="text-align: center;">y todo me florece</p>
<p style="text-align: center;">el mástil de la gloria</p>
<p style="text-align: center;">me recuerda sus caras</p>
<p style="text-align: center;">reaparecen sus nombres</p>
<p style="text-align: center;">y la tiza me ubica</p>
<p style="text-align: center;">en el centro del globo</p>
<p style="text-align: center;">y soy hoy ciudadana e intento ser poeta</p>
<p style="text-align: center;">y suspiro de ganas</p>
<p style="text-align: center;">de tenerte a mi lado</p>
<p style="text-align: center;">como cuando era niña</p>
<p style="text-align: center;">ya grande</p>
<p style="text-align: center;">hoy</p>
<p style="text-align: center;">te llamo</p>
<p style="text-align: center;">y te beso en la frente</p>
<p style="text-align: center;">y desde el cielo bajan</p>
<p style="text-align: center;">pedacitos de estrellas</p>
<p style="text-align: center;">que forman mil palabras que vos me enseñaste</p>
<p style="text-align: center;">para darte las gracias</p>
<p style="text-align: center;">Hoy maestra</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Cada  día&#8230;</strong></p>
<p style="text-align: center;">Cada día levanto  y acuesto</p>
<p style="text-align: center;">mis nostalgias  de tí</p>
<p style="text-align: center;">amor que eres</p>
<p style="text-align: center;">ido está tu corazón lejano</p>
<p style="text-align: center;">pero no olvides que el pasado</p>
<p style="text-align: center;">prendido está a tu frente</p>
<p style="text-align: center;">y aunque pretendas colgarle un lienzo</p>
<p style="text-align: center;">y no verle</p>
<p style="text-align: center;">caducará tu osadía</p>
<p style="text-align: center;">ante la más leve</p>
<p style="text-align: center;">caricia</p>
<p style="text-align: center;">(Diciembre de 1978)</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Sin título</strong></p>
<p style="text-align: center;">Con las manos muy juntas</p>
<p style="text-align: center;">compartiendo los sueños, realizan los quehaceres</p>
<p style="text-align: center;">de la casita nuestra</p>
<p style="text-align: center;">y la ropa se lava y la comida es rica</p>
<p style="text-align: center;">y las noches alumbran</p>
<p style="text-align: center;">con su farol plateado</p>
<p style="text-align: center;">los sueños que ellas tienen:</p>
<p style="text-align: center;">Dorita y Gracielita.</p>
<p style="text-align: center;">La música las une y jntan sus caritas,</p>
<p style="text-align: center;">y son dos corzones latiendo apresurado</p>
<p style="text-align: center;">consuelan su quebranto</p>
<p style="text-align: center;">como grandes hermanas</p>
<p style="text-align: center;">y el mate las encuentra</p>
<p style="text-align: center;">jugando con el gato&#8230;</p>
<p style="text-align: center;">historias de Santiago,</p>
<p style="text-align: center;">memorias de Mercedes,</p>
<p style="text-align: center;">y entre los cuentos tienen</p>
<p style="text-align: center;">anécdotas pintonas</p>
<p style="text-align: center;">de sus años pasados en Htal Esteves&#8230;</p>
<p style="text-align: center;">salieron con nosotras , hace seis años ya,</p>
<p style="text-align: center;">y lucen muy bonitas con sus ropas galantes,</p>
<p style="text-align: center;">las hojas de los patios sucumben a sus pasos</p>
<p style="text-align: center;">y la escoba se encuentra trabajando en sus manos.</p>
<p style="text-align: center;">Sus ojos tienen brillo, que muestran su cariño,</p>
<p style="text-align: center;">Dorita tiene un hijo, que intenta conocerlo</p>
<p style="text-align: center;">y tiene tres nietitos, retoños de Corrientes&#8230;</p>
<p style="text-align: center;">Graciela cuenta siempre que Luciana es su madre</p>
<p style="text-align: center;">y tiene tres hermanos que quiere con el alma.</p>
<p style="text-align: center;">Así crean en la casa, arrullos de ilusiones</p>
<p style="text-align: center;">mientras se mecen juntas al son de una canción</p>
<p style="text-align: center;">y estudian en la escuela</p>
<p style="text-align: center;">las cuentas de dos cifras,</p>
<p style="text-align: center;">y juegan con palabras formando la oración.</p>
<p style="text-align: center;">Concurren con nosotras al Café literario,</p>
<p style="text-align: center;">y Néstor las saluda, con un beso de miel</p>
<p style="text-align: center;">y sus caras se encienden saludando a la gente</p>
<p style="text-align: center;">los domingos: ¡presentes!</p>
<p style="text-align: center;">entre poesías y cantos</p>
<p style="text-align: center;">en la cuna del arte</p>
<p style="text-align: center;">sobre Meeks, Libremente.</p>
<p style="text-align: center;">¡Qué nunca los problemas</p>
<p style="text-align: center;">consigan separarlas</p>
<p style="text-align: center;">que siempre triunfe el sino, que las tiene hilvanadas</p>
<p style="text-align: center;">y junten florecillas</p>
<p style="text-align: center;">de la vida que hoy canta</p>
<p style="text-align: center;">y el alma que añorando</p>
<p style="text-align: center;">cobijan en las manos</p>
<p style="text-align: center;">enrreden en mil sones</p>
<p style="text-align: center;">de pájaros volando!&#8230;</p>
<p style="text-align: center;">(14/4/06) Dedicada a Gracielita y Dori compañeras de casa durante más de quince años en la casa de adrogué del P.R.E.A</p>
<p style="text-align: center;">Por una foto que les tomaron que fue la primera de una serie de folletos que dieron origen al PREA.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Huesos de humo</strong></p>
<p style="text-align: center;">(Prólogo en forma de poesía realizado para el libro “Latigazos de luna” de Lucía Fontan en 2006)<br />
Huesos de huma fuma,</p>
<p style="text-align: center;">dentro de una nube, densa y blanquecina</p>
<p style="text-align: center;">¡huesos de humo, fuma!<br />
Está espeso el aire cargado de ausencias,</p>
<p style="text-align: center;">roto el encanto,</p>
<p style="text-align: center;">de antiguos amores.</p>
<p style="text-align: center;">¡huesos de humo, fuma!</p>
<p style="text-align: center;">Recuerdan los labios</p>
<p style="text-align: center;">néctar de quimeras,</p>
<p style="text-align: center;">latigazos de luna</p>
<p style="text-align: center;">soles de media noche,</p>
<p style="text-align: center;">huesos de humo, fuma, fuma.</p>
<p style="text-align: center;">Odios advenedizos,</p>
<p style="text-align: center;">recuerdos entre brumas,</p>
<p style="text-align: center;">literas desoladas,</p>
<p style="text-align: center;">plantas de amaranto.</p>
<p style="text-align: center;">¡huesos de humo, fuma!</p>
<p style="text-align: center;">Ensaya sus sonrisas,</p>
<p style="text-align: center;">devasta uno y mil cantos,</p>
<p style="text-align: center;">cubre de negro el cielo,</p>
<p style="text-align: center;">entre golonterías,</p>
<p style="text-align: center;">¡huesos de humo, fuma!</p>
<p style="text-align: center;">Risotadas de antaño</p>
<p style="text-align: center;">antes de que llegara la opacidad del día,</p>
<p style="text-align: center;">el manicomio, la cárcel de las almas,</p>
<p style="text-align: center;">¡huesos de humo, fumaba!</p>
<p style="text-align: center;">y afuera, ya salida…</p>
<p style="text-align: center;">Huesos de humo, fuma</p>
<p style="text-align: center;">y… fuma aún más!.</p>
<p style="text-align: center;">Todavía, mientras su flor tenue</p>
<p style="text-align: center;">se trasforma en trémulo pimpollo</p>
<p style="text-align: center;">en planta soñadora que derrama versos,</p>
<p style="text-align: center;">y en lo alto detrás del horizonte</p>
<p style="text-align: center;">mirando tras las nubes: el Señor sonríe.</p>
<p>&nbsp;</p>

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		<title>Poetas internados: El infinito Jackson</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 May 2016 04:37:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Cavacini]]></category>
		<category><![CDATA[fotografia]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
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					<description><![CDATA[Trabajo documental.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Darío Cavacini</strong></p>
<p><em>Septima entrega de “Poetas Internados, poesía libre”. Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares.</em></p>
<p>En 2011 se crea en Argentina el programa interministerial de salud mental y adicciones (PRISMA) con sede en la Unidad Penitenciaria de Ezeiza. El mismo está destinado a incluir socialmente a personas con padecimiento mental severo en conflicto con la ley penal y cuenta con un equipo interdisciplinario que realiza evaluaciones periódicas, tratamientos integrales (que apuntan a la reinserción social), talleres laborales y artísticos, una huerta comunitaria y casas de medio camino para el momento del egreso. La concreción de este cambio de paradigma fue el resultado de largas décadas de lucha y resistencia por parte de profesionales, usuarios y familiares, que culminó con la sanción de la Ley Nacional de Salud Mental (N° 26.657) permitiéndole a miles de personas recuperar su dignidad y superar el estigma social que significa ser loco y pobre. Luego de pasar años acorralados entre el abandono, la desidia y los encierros interminables en penales psiquiátricos, los olvidados de los olvidados tendrían por fin una posibilidad diferente a la exclusión social.<br />
A partir de ese mismo programa, David Roldan de 33 años, oriundo del barrio bonaerense de Esteban Echeverría, comenzaría su experiencia poética. Cuando comienza a relatar su historia está algo alborotado y exaltado, sus palabras se agolpan, chocan entre sí y se transforman en lo que su imaginación decide. En el último tramo de su estadía en el pabellón psiquiátrico de Ezeiza, empezó a dictarle sus pensamientos a un psicólogo, quien luego los transcribiría en una computadora. Cada quinces días armaban “sesiones de escritura” que le permitían expresar libremente aquello por lo cual lo habían diagnosticado con un padecimiento mental y alejado de la sociedad por ser considerado peligroso para sí mismo y para terceros. Era ahí cuando el desorden de sus palabras amontonadas cobraba sentido, al menos para él.<br />
“No me gusta escribir porque tengo faltas de ortografía y me cuesta mucho. Siento que se leer nomás. Me interesa contar sobre mis vivencias de forma poética, me ayuda a descargarme y eliminar los malos pensamientos que se me cruzaban cuando estaba internado”. Con convicción agrega que sus trabajos no son para que los lea cualquiera ya que hay muchas personas que nunca llegarán a comprender su misteriosa forma de mostrar el mundo interior que lo acecha: “A la gente de psicología le puede servir lo que yo hago, pero en mi barrio nadie lo entiende porque no es una escritura coherente”<br />
A pesar de las dificultades que le significaba llevar adelante esa tarea, nunca se amedrentó y pudo sobreponerse a sus limitaciones. En 2013 editó su primer y único libro hasta el momento: “Historia verídica de Jackson”. Según confiesa, el libro nació como un doble homenaje, a Michel Jackson y a su hermano Gabriel, también apodado Jackson por su idolatría por el artista Estadounidense. Cuando uno se va sumergiendo en sus 28 páginas, se encuentra con historias desencajadas, neologismos e interesantes reflexiones sobre la vida y la muerte. Todo ello junto, atravesado por la experiencia de encierro, configuran una obra en donde se entremezclan lo surrealista y lo vivencial.<br />
Al rememorar esos días de internación y poesía, dispara montones de frases inconexas que como un rompecabezas hay que ordenar y ensamblar. La desorganización que lo habitaba se trasluce en cada uno de sus recuerdos en los que la realidad y sus fantasías permanecían entrelazadas, mezcladas, indivisibles una de otra: “En Ezeiza me hablaba una chica que se llamaba Benítez y que tenía un traje virtual, invisible que lo construyó la NASA. Me aconsejaba, me decía lo que tenía que hacer, qué escribir, me iba dictando. Me intimidaba bastante la verdad ¿Vos qué harías si hay una mujer invisible que te está hablando y mira tu intimidad?”. El refugio que encontró en la poesía lo salvó de la enajenación, desde que empezó a transitar su vida como poeta ha podido transformar las voces de su cabeza en un murmullo insignificante y su estado ha mejorado considerablemente. Dejarse expresar sin temores por las palabras que lo ocupan ha sido una experiencia vital que le permitió sobrellevar sus días de encierro con mayor dignidad.<br />
De su paso por el manicomio recuerda también que lo sobremedicaban en exceso y muchas tardes veía caer el sol con los músculos completamente petrificados por el exceso de psicofármacos lo que le impedía moverse y hablar. Su imaginación sin límites solo encuentra un tope cuando piensa en qué hubiera sido de él de no haber estado sus compañeros de internación para calmarlo y ayudarlo cuando los días se le ponían oscuros: “Gracias a Dios estaban los otros chicos que me daban una mano cuando la contractura era tan grande que me quedaba duro. Lo que me pasó a mí, le puede pasar a muchos más. La verdad existe, no todos estamos locos, porque la verdad existe, la que sentimos todos, la que sentimos adentro aunque no se la contemos ni descarguemos con nadie”.<br />
La inspiración poética le ha dado la posibilidad de poner en palabras audibles y darle sentido a aquello para lo cual solo existían los gritos desesperados y la multiplicidad de voces internas; permitiéndole además resignificar un pasado signado por largas estadías en cárceles y manicomios, un presente que busca respirar libertad y un futuro incierto pero desbordante de creatividad. En adelante, anhela seguir relatando sus pensamientos y sensaciones más íntimas, siempre y cuando haya alguien dispuesto a traducir y ordenar los dictados de su mente. Aunque casi nadie lo lea, pretende continuar por la senda creadora que comenzó hace algunos años ya que le permite bucear en lo más hondo de su enigmática forma de ser. Su objetivo más próximo es contar las historias que las “chicas virtuales” le describían y lo que él mismo sentía cuando las veía. Esa magia de apostarlo todo por un sueño que nadie ve, excepto él mismo, lo transforma en un ser sorprendente y conmovedor. Un digno hombre habitado por su propia utopía.</p>
<p><strong>Si filmaras en el cielo moriría por verte</strong><br />
Mis emociones son fragantes. Son como una fragata en el mar, como un museo en mis ojos descubriendo mundo de seres… Las seres femeninas, son seres extraterrestres de la naturaleza verde. Ellas estaban en el antiguo Puerto Madero, cuando existían las islas… Cuando caía la planta que ya no era más planta… que se hizo el veneno para los seres humanos que cuando se cae es duro y seco como una piña. Como piedra para los seres humanos. Cuando esa isla estaba en búsqueda de los americanos, en busca de islas… Imaginación de lujos y para que sueñe emocionalmente…una nena de sueño de seis u ocho años o trece o catorce, que sueñe con un momento con protagonismo de película… Porque existe la muerte después de despertarse. Cuantas más veces te matan, te toca la vida de Israel, la vida de Jesucristo. Jesucristo de Nazareno resucitó el séptimo día de semana santa y dio, comió y cenó con los ocho apóstoles, con judas, con Israel, con Isaías, menos conmigo.</p>
<p><strong>Robo. Consumo. Que me retiene. 20 psicópata. Peligroso. Son encargados. Encargado. Me de-figuraron</strong><br />
Me de-figuraron la cara, me dejaron todo morado, y ahí me golpearon y me inflaron la muela…del astillar de la muela. La muela es una astilla filosa. ¿Y quién me retiene en la cárcel psiquiátrica? ¿Qué vale más, un corte en el propio cuerpo, en las dos muñecas o un video que me están golpeando los encargados? Y atacando como psicópatamente Después quiere usted Axel López…quiere que sea pasivo y quiere que sea bueno para el primero y para el tercero, si acá me tratan como psicópata. Quiero los derechos míos. Por eso tengo derecho al silencio. Cuando un encargado me abrió antes de que patee la puerta, me dijo “mirá, si te fugás, ahí adelante están todos mis compañeros, te vamos a patear la cabeza y después te vamos a romper todo…si te querés fugar de acá”. Yo le dije “Yo conozco las puertas encerradas que hay acá”, que no podes pasar una puerta así nomás. Ellos piensan que, el alcalde piensa, piensa… que le llenas la cabeza, que soy un loquito, que no me baño, un enfermito que está loquito, que le falla. Cuando estuve en Cáritas, en la 20 estaban las seis pibas de la UBA y Ana María. Carlos Minassian le decía a las pibas: “No le hagas caso, es un loquito, es enfermo, no sabe, no le hables”. Una chica de Cáritas le dice “¿Cómo, Minassian, que es enfermo? No lo discrimines”, “David, ¿Querés más jugo? ¿No querés factura, David?” “Ah, a mí no me tratan tan bien, pero al loquito ese lo tratan bien”. “Tratamos bien a todos, porque los amamos a todos.” ¿Qué querés, mi intimidad? Vinimos a hacer cosas buenas y a compartir y a ser amistosos”. “David, anda, fíjate que Ana María está repartiendo cigarrillos o la tabaquera que a vos te gusta más”. Y dijo Ana María, “Bueno el que sigue, porque nos vamos para el HPC de Ezeiza que hace mucho frío, vengan a buscar los abrigos, vengan a buscar cosas buenas para que no se caguen de frío”. “Ya pasó el motín ese día, el día que me saqué la foto en los buzones que estaban todos quemados”. Pasé un año en la 20. Cumplí un año en la 20 y ahora voy a cumplir otro año más. En 2011 cumplí y 2012 cumplo un año más. Hablé con mi abogada y me dijo que me queda para terminar de las fiestas, enero, febrero, antes de la feria ya estoy en un hospital. Con gente buena y espero que llegue el día de conocer a mi sobrina. Si quiere el padre. El padre es mi hermano. Mi hermano Jackson. Le dicen Jackson.</p>
<p><strong>Historia verídica de Jackson</strong><br />
Planeta infinito verde para comunicarse con los extraterrestres de otro planeta, también con meteoritos, no confundirse: el meteorito hace un pozo en la tierra y ahí los EXTRATARRESTRES buscan como se vive y buscan…el meteorito hace la mano de obra para el gusto de la tierra…que buscan la sal, el agua o un refugio para hacer cautiverio y amándose y manejando la tierra por bajotierra.</p>

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		<title>Poetas internados: Por amor al odio</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 May 2016 03:01:42 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Poetas internados: trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Darío Cavacini</strong></p>
<p><em>Sexta entrega de “Poetas Internados, poesía libre”. Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares.</em></p>
<p>Aunque los días de su infancia se han ido hace varias décadas y su Neuquen natal es solo un difuso recuerdo que se le escurre entre los dedos y aún así lo carga como una pesada mochila llena de nostalgias y tristezas; Julia Pantoti asegura con total lucidez que nació con el arte adentro. Desde muy pequeña se destacaba en la escuela por las composiciones literarias y los dibujos y pinturas experimentales que realizaba cada mañana bajo el dulzor de los manzanos patagónicos. Su talento también se evidenciaba en las clases de piano a las que asistía más por insistencia de sus padres que por gusto propio y de las que tiene solo reminiscencias agridulces por sentir que era dueña de un don que ni le pertenecía y ni le permitía ser ella misma. Según confiesa tímidamente, su real anhelo por aquellos años era viajar a Buenos Aires, dejando atrás todo el viento y la tierra que la habían acompañado durante demasiado tiempo, para ser por fin lo que realmente quería ser: bailarina clásica y escritora.<br />
Esa niñez que encontró en los mecanismos creativos del arte a su principal aliado, estuvo también atravesada por un intenso sufrimiento existencial producto de las luchas internas contra ella misma y una enorme soledad que se le inscribió en el cuerpo. A la prohibición de tener amigos por parte de su madre para no contaminar su pureza con las imperfecciones de lo ajeno, se le sumó la temprana muerte de su padre lo que convirtió su vida en un espiral de sinsentidos que la hundió en una fuerte depresión: “Era muy compañera de mi papá, pero una compañía silenciosa. Íbamos a comprar tomados de la mano, era una gran comunicación sentir su mano apretando la mía. Cuando él murió, me desplomé por completo”.<br />
Con una voz deshilachada, casi nula, que se inventa palabras para materializar lo impalpable y darle sentido al silencio, recuerda que su vía de escape para abstraerse de los problemas familiares era perderse horas y horas en la biblioteca pública de Zapala leyendo a los grandes autores rusos: &#8220;Conocí a Brodsky, a Pushkin, todos me encantaban menos Tolstoi porque era muy narrativo y me aburría. Tuve esa formación literaria, de casualidad&#8221;. Sin saberlo, esos libros leídos para evadirse de una realidad que la perturbara, motorizarían su acercamiento a la poesía y la ayudarían a mitigar el desamparo fundacional de su infancia. A través de aquellas lecturas lograría romper su monotonía cotidiana y reencontrarse con el deseo de vivir y viajar para experimentar la armonía artística que alguna vez existió entre el universo y ella.<br />
Sus renacientes ansias de fuga alimentaron su fuego interior e hicieron que, una vez superada la adolescencia, nuevamente comience a tomar impulso uno de sus principales y más quiméricos sueños: viajar a “La Capital” para estudiar letras en la Universidad de Buenos Aires. Aunque pudo cumplir ese viejo anhelo, el destino y sus dificultades para controlar los excesos le impidieron sostener la carrera, abandonándola al cabo de un par de años. En esa búsqueda constante que ha sido su vida, se encontró con diferentes talleres literarios -organizados en la propia facultad hacia fines de los 60- a los que concurría esporádicamente cuando sus vaivenes se lo permitían. Admite que a pesar de no gustarle lo que escribía porque no era buena en ello, amaba la sensación de libertad que le trasmitía la poesía. Esos primeros escritos eran principalmente sobre la soledad y la falta de amor, sentimientos que fueron su compañía desde siempre y que pareciera que aún hoy lo siguen siendo.<br />
Todo ese material, escrito en la alternancia cíclica de sus días, fue destruido cuando un médico le dijo que el cáncer de mamas con el que convivía desde hacía varios meses había hecho metástasis: &#8220;Sentí la muerte crecer dentro mío y quemé todo, hasta las fotos. Era un acercarse al final desposeída de todo lo material&#8221;. De ese trágico momento hay una fotografía que permanece impresa en su memoria como un refugio al que acude cuando las sombras a su alrededor comienzan a oscurecerse, fue cuando un amigo la instó a luchar por el amor o por el odio, pero nunca dejar de luchar. En pleno llanto, se encerró en el baño, encendió un cigarrillo y decidió no dejarse vencer por la enfermedad: “Voy a salir por el odio me dije, porque estaba rodeada de odio”.<br />
Recuperarse de aquella enfermedad le llevó varios meses en los que deambuló entre sesiones de quimioterapia y consultas recurrentes con el psiquiatra del hospital Moyano donde tuvo varias internaciones en los últimos años debido a la desestabilización interna que le generaba la proximidad con la muerte. Estando en el hospicio retomó sus talleres de literatura y empezó a hondar cada vez más profundo en ella misma para intentar afirmarse como mujer y resignificar su historia. Con la ayuda de un terapeuta que la acompañó durante todo ese transformador proceso y de sus propios escritos se dio cuenta que le era más fácil soportar la muerte sin pensar en ella todo el tiempo que tolerar su pensamiento sin morir, por lo que decidió seguir adelante con su vida dejando atrás las obsesiones y recaídas para dedicarse a lo que realmente la movilizaba: la poesía.<br />
Luego de superar tantos tratamientos, comenzó a escribir incansablemente hasta encontrar el sentido final de su obra, ser el espejo de su alma y enterrar a sus propios muertos. “Crónica de una neurótica” su autobiografía realizada en los últimos meses del 2013 la reconcilió con ella misma y la ayudó a vencer la ansiedad y la depresión que la acosaban desde hacía más de 25 años; a partir de allí comenzó su camino ascendente en busca de la libertad interior, el exilio del dolor y la ilusión vigente de reencontrarse con viejos amores. De las pocas certezas que le quedan en pie, hay una que la sostiene como el pilar de su existencia, sin la posibilidad expresiva que le dio la poesía, su vida se hubiera desmoronado con demasiada facilidad y ya existe suficiente vacío en el mundo como para permitir que se marchiten sus rosas.</p>
<p><strong>Distancia</strong><br />
¿Cómo fue? ¿Dejé de llamarlo? No, él no quiso verme más. Se sintió viejo, tenía 72 años y ya no funcionaba. En realidad, yo me cansé de él, era un amarrete, nunca me regaló nada. Miento, una vez me regalo una rosa encarnada; dijo “Es la pasión”. Después le pedí una caracola, era más barata. Él iba todas las semanas a Mar Del Plata, no me llevó ni una sola vez y del caracol siempre se olvidó. Al principio cocinaba él, después empecé a lucirme yo. Llevaba un bolsito de lona azul y adentro un hermoso kimono de seda escarlata y un camisón. El kimono me lo puse una sola noche, el camisón ninguna. Me solté el pelo, se hizo una onda rubia en mi cabeza. Él me dijo “Así hacen todas las mujeres”. Yo silenciosamente me até el pelo, me quité el kimono y me vestí rápidamente. Me alcanzó en el auto hasta la pensión, no nos dimos ni un solo beso. Le dije que estaba enamorada, me contestó “lo sé”. Esa noche no dormí bien y poco a poco su nombre se borró de mis sueños. Ulises se llamaba, capricho de los padres, él lo detestaba. Se hacía llamar Jorge y a todas engañaba, menos a mí. En broma lo llamaba y le decía que no estaba enamorada. Han pasado tantos años ¿Qué será de Ulises? Ni siquiera un gato, una planta tenía, frente al televisor siempre y era doctor en leyes, jubilado. Ulises se las rebuscaba y estaba pendiente de su equipo, no se perdía partido. En esos días nos reíamos, qué ganas de llamarlo. Pero ¿para qué? Sin embargo me gustaría saber si vive todavía, tendría 75 años. ¿Y si lo llamo? NO, Ulises no tenía sentido del humor. Después de tanto tiempo, los dos casi viejos, ¿Qué haríamos frente al televisor?</p>
<p><strong>Adiós (A un amante que se fue)</strong><br />
El adiós fue sencillo, un duelo de la nada.<br />
Un nunca más.<br />
El adiós no tuvo lágrimas, fue un sueño que partió.<br />
El adiós quedó solo, un trozo para los dos.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/27116-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Poetas internados: el canalizador de extrañeses</title>
		<link>https://marcha.org.ar/poetas-internados-canalizador-extraneses/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 May 2016 03:00:27 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Darío Cavacini</strong></p>
<p><em>Quinta entrega de “Poetas Internados, poesía libre”. Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares.</em></p>
<p><em>Hombre mirando al sudeste </em>rompió moldes y al romperlos, inevitablemente, los modificó. Dirigida por Enrique Piñeyro  y filmada en el hospital Borda, fue la primer película de la industria nacional en poner en cuestionamiento ante un público masivo, los conceptos de normalidad y locura. En una escena, Rantés –un paciente que decía ser extraterrestre-  le mostraba a su psiquiatra la pared de un pabellón derruido desde donde asomaba un árbol, al mismo tiempo que señalaba “crecen árboles raros acá”. En ese mismo lugar, donde el Frente de Artistas del Borda (FAB) realizaba sus talleres artísticos, comenzaría la historia de Fernando Aquino con la poesía. Su primera experiencia de internación, a los 24 años, sería el puntapié inicial.</p>
<p>Estar internado es, en muchos casos, estar condenado a reclusión perpetua, pero sin haber cometido crimen alguno. Es perder el sentido hasta volverte dócil, sumiso. La imposibilidad de decidir sobre las acciones de tu propia vida te vuelve frágil, transformándote en cristal: “Estar acá es una basura, es parecido a un campo de concentración; cuando yo estaba había que buscar la comida con un tacho y nadie te explicaba nada”<em>.</em> Agrega con amargura que ingresar al manicomio y observar el estado en que están el resto de los pacientes, te lleva a pensar que no vas a salir nunca más, que el encierro va a ser eterno.</p>
<p>Como suele suceder, cada vez que se sale de una internación, hay que empezar a recomponerse de una experiencia que se supone debería mejorar el estado de una persona. Recuperarse de la recuperación. Superar los estigmas y las dificultades de una internación no es fácil. Él supo cómo, sin pretender descubrir la pólvora, afirma que fue el arte lo que lo salvó. Esa fuerza vital le permitió conectarse con su propio mundo y perderle el miedo. Su proceso implicó una transformación interna muy profunda, sumergiéndose en lo más íntimo de él mismo. Empezó recuperando la palabra en el taller de letras del propio FAB, leyendo, escribiendo, recitando. Un tiempo después intentó reconquistar el dominio de su cuerpo en el taller de mimo, superando el abatimiento que el manicomio le proveía cada día. La prueba final fue en el taller de teatro, donde el cuerpo y la palabra se unifican.</p>
<p>Esos primeros escritos eran deformaciones de poemas que leían en el taller, mutilaciones  de obras célebres que rearmaba a su manera para resignificarlas y hacerlas estallar en infinitos sentidos. Luego llegarían los días de hacer poesías sobre las miserias del hospicio, verdaderos escritos de resistencia antipsiquiátrica : “…Cuando te vuelvan dócil, te das cuenta que eres débil…” “…Ahora llego el arte del encierro, las leyes nos avalan…” “…Veo Cristos por todos lados, acá quedaron sin escalera para subir al cielo”. Esos pequeños fragmentos (que recita de memoria) muestran cómo el arte lo ayudó a combatir y liberarse de la perversa lógica manicomial que lo mantuvo cautivo durante algunos años.</p>
<p>Con la fortaleza  propia de quien resurgió desde el fondo de la <em>nada </em>para cuestionar el <em>todo </em>cotidiano, rememora la época en la que escribía sobre el futuro y la tecnología bajo el seudónimo de <strong>Axius Xismena de Sagradan: </strong>“En el 2001 empecé a escribir de forma hermética, todo muy futurista, dándome cuenta del despertar de las cosas, de cómo existe el avance en todos lados y que simplemente no queremos avanzar, estamos dormidos para no avanzar”. Sin veladuras afirma que los manicomios son centros para el <em>no avance.</em> Un verdadero espejo que te muestra la realidad del mundo exterior y lo que es el poder y el loco, el gobernante y el pueblo, “es lo mismo que el afuera en ese sentido, el de arriba pisa al de abajo”.</p>
<p>El relato vivido de su <em>viaje interno </em>sería lo siguiente en su creación literaria, con la decodificación poética de su propio misticismo pretendía convertirse en una mapa para todo aquel que necesitara una guía y mitigar así el dolor que supone enfrentarse a lo desconocido de cada uno: &#8220;La vida tiene que ver mucho con la imaginación, ésta con lo mágico y todo a su vez con lo fantástico. Quizás todo sea parte de lo invisible que está pasando exactamente en este momento y no podemos verlo, solo percibirlo a través de los sentidos e intentar transformarlo en arte&#8221;. La búsqueda constante por darle sentido a aquello que nos habita, para lo cual sólo existen el silencio y la desesperación, sigue siendo la brújula que orienta su creatividad, autoproclamándose un profesor de la mal llamada locura, un &#8220;canalizador de extrañeses&#8221;.</p>
<p>Su concepción de la &#8220;locura&#8221; se asemeja mucho más a la del mundo chamánico que a la de la medicina occidental que considera a las alucinaciones, los delirios o el negativismo extremo como síntomas de una enfermedad que tienen que ser erradicados a base de psicofármacos. Mientras que para la primera en cambio son el reflejo de una emergencia espiritual que permite a quien lo vivencia, erigirse como puente comunicacional entre otro nivel de realidad y éste, proveyendo a los vivos la sanación que necesitan. Si esa especial receptividad a un flujo de información e imágenes puede integrarse con nuestro mundo cotidiano, se da a luz a un curandero: &#8220;El problema se da cuando esa avalancha se obstruye y queda atrapada dentro, convirtiéndose en un laberinto de difícil salida. Sin la ayuda adecuada que permita alinear esas energías de orígenes diferentes, la persona queda presa del pánico que le generan&#8221;.</p>
<p>Ese miedo a lo extraño de uno mismo, a algo que uno nunca vio ni sintió, pero que coexiste dentro de cada individuo, es lo que lleva a escuchar voces ajenas pero propias, a tener visiones <em>poco compartida</em>s que provocan un pesado aislamiento social y confrontan a esa persona con sus temores más oscuros: “Hay gente que se dedica al esoterismo, que son médiums o chamanes y  ayudan a esas voces a ir hacia la luz, a encontrarles un sentido, pero hay tipos que terminan muy aterrados por no saber que hacer. Podés tener el mismo viaje que el que está afuera, el tema es cuando el miedo a la locura te hace bajar los brazos de la creatividad, ese miedo también es el de la gente de afuera,  el temor al loco y a la locura”.</p>
<p>Transformado en <em>performer </em>y presentador de los espectáculos del FAB, ha recorrido el país con sus presentaciones. En uno de los festivales, internacionales de artistas internados y externados de hospitales psiquiátricos, organizados por el propio FAB, le entregaron un premio por la exhibición de mimo que realizó. La sola evocación de ese hecho le despierta ambivalencia ya que pasaría de la alegría a la desazón en pocas horas. Al regresar a Buenos Aires, su jefe, que había visto la noticia por la TV, lo dejó sin trabajo. Otra vez a morir y renacer. Con voz ronca, casi melancólica, afirma<em>: “</em>Afuera del manicomio la cosa es muy distinta, tenés que manejarte como un camaleón, no podes andar diciéndole a todo el mundo que estuviste en el Borda”<em>. </em>Los estigmas de haber estado internado, una vez más, se le hicieron carne.</p>
<p><strong>Recuperación capilar</strong></p>
<p><em>(Una materia que debo)</em></p>
<p>Una caída como al vacío de mi almohada</p>
<p>Una orina en la inmensa llanura brillosa</p>
<p>Junta de sequias áridas y  casposas</p>
<p>Respuesta de un botiquín, ya sin peine.</p>
<p>Trucos de químicos que nunca sirvieron.</p>
<p>Enfermedad craneal de contracturas y falta de riego</p>
<p>Con afinidad se afina el autoestima</p>
<p>Y a medida que se afina va desapareciendo.</p>
<p>Sin recursos para pedirle a un chaman el secreto</p>
<p>Como no estar presente en un futuro perfecto</p>
<p>Sin belleza  de mujer, realmente sin un vello</p>
<p>Ropero sin ropa, pero lleno de sombreros</p>
<p>Rockerosuperestar en pleno desempleo</p>
<p>Simplemente una alopecíaandrogenetica</p>
<p>Un pelado sin pelo.</p>
<p>4-6-2010</p>
<p><strong>Sin título</strong></p>
<p>Estuve entre los drogadictos y nunca me drogue<br />
Estuve entre los pobres y nunca fui pobre<br />
Estuve entre las estrellas y nunca fui estrella<br />
Estuve entre los desaparecidos y nunca desaparecÍ<br />
Estuve entre los curas y nunca fui cura<br />
Estuve entre los locos y nunca estuve loco<br />
Estuve entre los enfermos y nunca enferme<br />
Estuve en la lucha y nunca luche<br />
Estuve en la guerra y nunca fui<br />
guerrero<br />
Estuve en el mundo y nunca fui del mundo<br />
Estuve entre los humanos y nunca vi humanidad&#8230;</p>
<p><strong>Hombre Menstruo (Oración)</strong></p>
<p>Hermano nuestro que nos discriminas</p>
<p>todos los días</p>
<p>Perdona nuestra locura</p>
<p>como nosotros perdonamos la vuestra</p>
<p>no nos dejes caer en el manicomio,</p>
<p>líbranos del hospital.</p>
<p>Padres que están en casa no me abandones</p>
<p>Como al resto</p>
<p>Obligatoria será la palabra, si de la libertad</p>
<p>ese es el precio</p>
<p>venga a nosotros un milagro</p>
<p>que este encierro no sea eterno.</p>
<p><em>(Gritar en las admisiones de los hospitales 100.000 veces hasta que los padres blancos se arrepientan de su castigo – nunca sucede, antes nos adormecen, igual ¡AGUANTEN!-).</em></p>
<p><strong> Sin título</strong></p>
<p>Soy ateo de la cara de curas que tengo</p>
<p>La desolación de esta pantalla</p>
<p>Mas lejos de la biblio merca</p>
<p>Decidi llamarla así / un estante de cortezas</p>
<p>Doña Clorinda marca de los Rayos</p>
<p>Bloqueo el cuarto eléctrico de las sorpresas</p>
<p>Que medio miedo</p>
<p>El cuarto del angel Mery Verden</p>
<p>Y el mensaje que recibo de niña</p>
<p>Bordaovni debo asesinar a la humanidad</p>
<p>Bloque bloqueo block. Spinetta es mi pastilla</p>
<p>Hija de herreros, pon las astillas con la viruta</p>
<p>MATER es MOTHER, Fhader es Faradio</p>
<p>Debo matarlo corrompieron mi VIRGINIDAD</p>
<p>En la casa donde no hay nadie/ nadie tiene la culpa</p>
<p>Habló por hablar el derroche de mi culpa brota</p>
<p>No puedo hacer el pase de nariz raíz</p>
<p>MI DUEÑO MUERE, mi celular es mi personalidad</p>
<p>Siéntese espíritu, mi abuela era culpa a distancia</p>
<p>Cuando te cansas de jugar con el perro y el gato</p>
<p>Continuas con las marmotas</p>
<p>Estas duermen hasta que las despierta</p>
<p>El asesino que llevan dentro</p>
<p>Comiste su falo empeñaste su corazón</p>
<p>Mi reino!! Por un papel. 15.000 dolares</p>
<p>A mis pies.</p>
<p>Hoy tengo un audífono/ éter, eternidad</p>
<p>Shhsss Silencio etero quiere vengarse de mi</p>
<p>Misma, MATE MI ALMA</p>
<p>Estoy mas asolada que la patria de la iglesia</p>
<p>Exigo un representante no soporto mi aborto</p>
<p>Aborté  mi mundo, voy con mi nave loca</p>
<p>Chocar contra un asterisco *</p>
<p>CRISTALIZÉ ME HELÉ</p>
<p>VER GENIOSIDAD. Es no hacerme cargo de mi carga.</p>
<p>AXIUS XISMENA de  SAGRADAN.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em> </em><strong>Ciudad Escondida</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un RÍO de SOLEDAD corre por las SIERRAS</p>
<p>Allí donde sale SOL, bien abajo</p>
<p>Donde CRISTAL con sus ojos, cuida a mis hijos</p>
<p>Donde las canillas abiertas, muestran hijos</p>
<p>Está también el sida, que es contagio de oralidad</p>
<p>Sabes que el BARRIO es APELLIDO</p>
<p>De fundación comechingona, de pueblo escondido</p>
<p>Te demuestran la puerta de pisos lunares</p>
<p>Que te pareció el mercurio, echo gotear</p>
<p>No me expliques porque REIS</p>
<p>Me confesas la violación y veo un cuerno prometedor</p>
<p>CELESTE el micrófono de mi voz</p>
<p>NARANJA  la semilla que el futuro nos dio</p>
<p>Corro por cañadas y puentes de despegue</p>
<p>800 kilómetros/ corazón del país</p>
<p>Boina militar, figura central</p>
<p>Dónde estabas MARIA PAX? No te despertaste?</p>
<p>ALLÁ esta mi ALMA con su luz de giro en un ojo</p>
<p>Volveré cuando empiece el desastre</p>
<p>30/4/2010</p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/poetas-internados-canalizador-extraneses/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Poetas internados: Entre el mar profundo y los vientos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 Apr 2016 03:01:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Cavacini]]></category>
		<category><![CDATA[fotografia]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[poetas internados]]></category>
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					<description><![CDATA[Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Darío Cavacini</strong></p>
<p><em>Cuarta entrega de “Poetas Internados, poesía libre”. Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares.</em></p>
<p>El estado de duermevela es ese breve lapso de tiempo que antecede a la pérdida de conciencia justo antes de la llegada del sueño profundo. En ese periodo es común la aparición en el pensamiento de ideas brillantes que suelen desvanecerse al recuperar el estado de vigilia. Sin embargo, algunos privilegiados han conseguido mantener esas apariciones lo suficientemente nítidas en su memoria para poder aprovecharlas al despertar. Los llamados Poetas malditos intentaban a través de sus poesías y el hachís, acceder a esa valiosa fuente de información interna en busca de la belleza absoluta y siempre en rechazo a los valores impuestos por las sociedades capitalistas como el individualismo salvaje, la homogeneidad cultural y el progreso entendido en términos económicos. A ese instante de ensueño que ha estimulado la curiosidad de propios y ajenos, se lo conoce como duermevela creativa.</p>
<p>Desde que Lucía Fontan se sumergió en los misterios de esos universos poéticos, su vida no volvió a ser la misma. La capacidad expresiva que nació inspirada en aquellas lecturas le ayudó reconocer que en su interior existían muchos más que dos polos opuestos que se repelían y luchaban constantemente entre sí. A partir de ese mayor autoconocimiento ha logrado entender los matices de su alma, lo que le permitió además redimensionarse como artista para intentar encontrarle un horizonte al sinsentido de la vida diaria. Alejandra Pizarnik -a quien se refiere como su hermana de poesía- y Charles Baudelaire -el escritor más sufrido del simbolismo al que le dedicó una poesía ofreciéndole sus turgentes senos y deseando ser su Juana Duval- se han transformado en el eje sobre el cual gira su obra. Como una carta de presentación, afirma: “Los poetas malditos me atraen mucho porque yo también soy una maldita”.<br />
En 2006 recopiló sus trabajos más representativos para publicarlos en un libro con aires wagnerianos que conmueve por sus metáforas sutiles y sus verdades punzantes. En las 33 poesías que le dan vida a sus “Latigazos de luna” abundan las partidas, la soledad, las historias desencontradas y los encuentros con amantes reales y fantaseados. Con el objetivo de exorcizar sus propios demonios con la pluma ha logrado una escritura que, entre cabildeos de ensoñaciones y realidades, nos regala un mundo en forma de poesía en el cual el amor es la verdad entre tinieblas, la rutina es un monstruo gigante y la libertad es la vida eterna.<br />
Esos mismos miedos que durante sus siete años de internación la acosaron a diario, hoy sólo pueden encontrarse en pequeñas resquicios de sus poesías en las que se deja entrever lo que significó para ella haber sido una huésped involuntaria del hospicio. En los poemas “Sola y herida de rutina”, “La oscuridad” y “Los dos mundos” queda en evidencia lo difícil que fueron aquellos años y cómo a través del arte pudo encontrar la forma de procesar tanto dolor. Aunque hayan pasado casi dos décadas desde que logró la externación, no olvida a los que todavía siguen depositados, abandonados y olvidados: “Las personas con padecimiento mental la están pasando muy mal en los manicomios, hay gente muy maltratada, shockeada y mal medicada. Se los trata como en la edad media, es terrible”.<br />
A partir de aquella agria estadía en el hospital psiquiátrico Estéves de Temperley se acercó a diferentes talleres y encuentros literarios y su vida empezó a tener un sabor más dulce y metafórico: “En los talleres que dictaba Néstor Costa descubrí la poesía, antes hacía narrativa nomás. Ahora escribir me cuesta mucho menos. Él me dejaba usar algunas frases suyas que me sugerían un montón de sensaciones, metáforas y cadencias”. En ese tiempo, todavía atravesada por la experiencia de internación, escribió sus primeros cuentos y poemas basados en la obra de Edgar Alan Poe; el maldito de la narrativa le mostró un mundo invadido por oscuras sombras y algunos destellos de luz que estimularon constantemente su inspiración.<br />
“No escribía solamente en el taller, los fines de semana, después de rezar, siempre leía o escribía. Me leí todo lo que había en la biblioteca del Estéves: poesía, ficciones, biografías. También leía libros muy buenos que me traía una enfermera. Como en la sala todos sabían que me gustaba la lectura, me acercaban de todo”. Agrega con soltura que a través de esos libros y de sus propios escritos pudo encontrar aquello que con frecuencia se anhela en la juventud para luego en la adultez olvidar que alguna vez se deseó: una fe que sirva de guía, una estrella elegida, un sentido y un propósito. Su pasión por la poesía se ha convertido en una sed que tiene que ser saciada todos los días y bajo cualquier circunstancia.<br />
Una vez que reconcilió sus polos y logró abrirse paso fuera de los muros que separan la realidad en dos, se convirtió en una poeta con mayúsculas. Premiada por sus trabajos en diferentes certámenes y encuentros de escritores, hoy es reconocida por sus colegas como una de las mejores poetas del conurbano bonaerense. Sus veinte años en libertad dedicados al quehacer literario la han dotado de una sensibilidad absoluta que le permite decodificar su mundo cotidiano en clave poética. En el centro de salud mental comunitaria “Libremente” donde trabaja como bibliotecaria desde hace una década, continúa poniendo sus cinco sentidos al servicio creativo para que “puedan aflorar esos versos catárticos que la trasforman en una ave que vuela entre el mar profundo y los vientos”.</p>
<p><strong>A Alejandra Pizarnik</strong><br />
Si yo pudiera cobijarme debajo de tus palabras<br />
No sería el fuego que tus nombres apagan<br />
Si yo pudiera trascender esos muros que te aplastaron<br />
Te mostraría que también debajo de las palabras<br />
Hay un manto de jazmines esparcidos<br />
De esos que se aferran a la vida con algarabía.<br />
¡Oh Alejandra!<br />
Luchaste como Van Gogh en busca de su amarillo<br />
Quisiste con tus nombres ser poeta inefable<br />
De esos que en un verso nos engrandecen el espíritu con su cuerpo.<br />
Eras un ser alado con sus muros invencibles, estar y ser una sombra<br />
Tu barco de blancas barbas no tenía timonel<br />
Aférrate a mi cintura, seré tu sombra<br />
Y el ancho mar revoloteará bajo nuestras plantas<br />
Estaré a tu costado cuando el espejo devuelva tu imagen desolada<br />
Y no serás ese errático albatros a quien “sus alas de gigante le impiden caminar”.</p>
<p><strong>Los dos mundos</strong><br />
Moviles alucinaciones danzaban por mi mente<br />
¿DÓNDE EMPIEZA LA REALIDAD?<br />
Telas de araña me sostenían a ella<br />
Y daban paso a otro mundo…llamado “locura”…<br />
La vida me pesaba, vertía incontenibles lágrimas<br />
¿Por qué no huir de ella?<br />
En mi otro mundo: los rayos de luz danzaban<br />
La leña restallante crepitaba mi alma<br />
“y bailaba, bailaba”<br />
Mientras mi hia contemplaba<br />
Podía ver mis muertos vivos<br />
Y así mi padre fue otra vez mi compañero<br />
Y el mundo real ¿Qué me ofrecía?<br />
A DINA, caminando con su pancita hinchada<br />
Y esos ojos muy abiertos, mirando sin comprender aún la vida<br />
Los secuestros extorsivos dónde el dolor se enseñorea<br />
A ladrones sigilosos, dueños de la noche<br />
Y la impunidad coo un reino de un universo maldito y perverso<br />
Hoy, después de habitar los dos mundos<br />
La realidad hiela con voracidad mi pobre corazón<br />
¡Dios…qué elegir!</p>
<p><strong>Amor develado</strong><br />
Soñé la esperanza prohibida.<br />
¿Qué es el amor?<br />
Y escuché la sonrisa de tus labios.<br />
Amor es entregarse al hermano,<br />
Amor es la verdad entre tinieblas.<br />
Quien tiene la dicha de amar rompe cadenas,<br />
Latigazos de luna,<br />
Y se traga el mundo de un bostezo<br />
Y galopa tu colina plateada,<br />
Y se aferra entre mis labios,<br />
Y sigo preguntándome que es amor,<br />
Y mi sangre sonríe en esta aurora.<br />
Dime que es amor, Amor.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/poetas-internados-mar-profundo-los-vientos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<item>
		<title>Poetas internados: Sueños de Picasso</title>
		<link>https://marcha.org.ar/poetas-internados-suenos-picasso/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 21 Apr 2016 03:01:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[poetas internados]]></category>
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					<description><![CDATA[Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Darío Cavacini</strong></p>
<p><em>Tercera entrega de “Poetas Internados, poesía libre”. Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares.</em></p>
<p>Desde hace una década, Pablo Morales participa de los talleres del Frente de Artistas del Borda (FAB), agrupación que intenta a través del arte, romper con los muros que el manicomio impone. Ha realizado espectáculos de teatro, mimo, danza y circo, participó en tres documentales, grabó dos discos con el taller de música, expuso colectivamente fotografías y pinturas y escribió decenas de poemas que luego publicaría en la revista “Corpiños en tus ojos”. Por su trayectoria como artista y su carisma, dentro y fuera del escenario, se ha trasformado en un referente dentro del mundo artístico ligado al ámbito de la salud mental. Hoy es uno de los coordinadores generales del FAB.</p>
<p>Internado en el hospital Borda desde hace más de 20 años, las puertas que le abrió el arte lo ayudaron sobrellevar esta larga estadía en el hospicio. Al principio no le fue fácil, los psiquiatras que lo atendían, le decían que estaba “re loco<em>”</em> por querer ser artista y paciente al mismo tiempo. Según confiesa, los propios médicos no lo dejaban salir del hospital, lo sobremedicaban y le explicaban, sin fundamentos, que era una locura hacer una obra teatral o cualquier otra manifestación artística que involucre público. En esos primeros años como paciente comenzó a sentir cotidianamente la privación de todo aquello que es propio y singular del ser humano: la identidad, los deseos, los lazos sociales y afectivos, la intimidad y los derechos civiles y políticos.</p>
<p>Para contrarrestar el desarme de su subjetividad decidió dejarse atravesar por el arte en todas sus dimensiones, entendiendo que era la única posibilidad que tenía para lograr que la sociedad abandone su indiferencia y su miedo y comience a cuestionarse el imaginario que ubica a los internados en el lugar de desecho social. A partir de su militancia como artista dentro del manicomio comenzaría otra historia en su vida: “Mucha gente empezó a darse cuenta que en realidad no era ninguna locura lo que estaba haciendo, veían los espectáculos en los que participaba, cómo iba triunfando con cada presentación, cómo me fotografiaban, filmaban, me veían en videos recitando poemas, viajando por todo el país y no les quedó otra opción que creer en mí”. Afirma que todas esas experiencias le permitieron reconstruirse como una persona con capacidad para desear y amar, a la vez que le dieron la posibilidad de confrontarse con los <em>no internado</em>s para demostrarles que aún desde la panza del monstruo era posible crear belleza y romper con el estigma que significa estar internado desde hace tantos años.</p>
<p>Su primer acercamiento al mundo de la poesía fue cuando conoció a los coordinadores del taller literario del FAB, espacio al que concurre habitualmente todos los viernes por la tarde. Cuando la semana va muriendo, él renace poeta. Comenzó haciendo poemas grupales en las que narraba diferentes situaciones que sucedían en el Borda, siempre intentando no naturalizar aquello que veía cotidianamente puertas adentro. Participar del taller tuvo y tiene una importancia fundamental en su vida, la confianza que le dieron para escribir fueron esenciales para darle rienda suelta a su multifacética manera de expresarse que ni él mismo sabía que existía. Desde que empezó  a transitar este camino entendió que nada se puede hacer en soledad y trabajar colectivamente le permitió transitar nuevas formas de hacer poesía.</p>
<p>Sus gustos literarios se han ampliado a partir de su compromiso con el arte, los poetas malditos se convirtieron en referentes ineludibles para él, en particular Jacobo Fijman quien también tuvo que pasar varias décadas internado en el Borda sufriendo el abandono y la soledad propias de los manicomios. Refiriéndose a estos poetas, entre los cuales incluye a Alejandra Pizarnik, Antonín Artaud y Marisa Wagner, dice sentirse muy identificado con ellos porque se compenetraban totalmente con lo que hacían, a diferencia de los que estudian en la facultad que escriben pero no llegan a internalizarse en sus poesías. Asegura que experimenta esa misma sensación cada vez que se sienta a escribir: “Cuando hago poesía estoy en la poesía, me transformo en ese poema que estoy haciendo, es como si estuviera volando junto a lo que escribo<em>”. </em></p>
<p>Ya en la escuela primaria hacía letras de canciones y párrafos sueltos a los cuales les agregaba dibujos de mariposas y jugadores de fútbol. Uno de sus escritos preferidos de aquella época estaba dedicado al <em>Loco</em> Gatti: “Vos tan loco y te pareces un loco y más locos somos nosotros que estamos hinchando por vos y vos ni pensás en la locura<em>”</em>. Aunque no sean tiempos fáciles para los soñadores, él anhela regresar a esas composiciones  que realizaba cuando era pequeño. Fantasea con convertirse en un artista como Picasso y enlazar sus pinturas con las poesías que realiza en el taller del FAB semana tras semana. “Artista soy y Pablo me llamo, pero Picasso todavía no soy<em>”</em>, dice con una enorme sonrisa a la que se le han extraviado varios de sus dientes pero no las ganas de reír.</p>
<p>La ciudad de la furia nunca ha sido amable con el diferente, él lo sabe muy bien. Cada vez que sale del hospital se siente dentro de un círculo muy difícil de entender y aceptar. Hacer poesía le permite preguntarse cómo es enfrentarse con la vida en el exterior del manicomio: “Afuera hay un movimiento continuo que no comprendo, Capital Federal es una maquinaria que va completamente rápida: de la oficina te vas a tomar un café, de ahí al cine, de ahí te vas con una chica a festejar un momento, de ese momento te vas a cenar, te bañas, después te acostas cuatro horas, te volvés a levantar, te vas a la oficina…”. Luego de tantos años de internación, <em>el afuera</em> se le transformó en un lugar totalmente ajeno, lleno de acertijos existenciales que intenta descifrar con cada verso que escribe.</p>
<p><strong>La piedra de la locura. Acto I: Silencio</strong></p>
<p>La oscuridad se aproxima</p>
<p>La muerte anuncia silencio</p>
<p>Silencio</p>
<p>Nuestros cuerpos y nuestras almas ya fueron elegidos</p>
<p>El silencio acontece y mi locura se opaca</p>
<p>Los labios y los dientes quedan como estatuas vivientes</p>
<p>Ahora la piedra de la locura es mostrada y el silencio cuida sus secretos.</p>
<p>Recuerda estos sonidos cuando aparezca el silencio</p>
<p>Los sonidos que se escuchan, cuando no se escucha nada.</p>
<p>Recuerda que te olvidas de repente de la muerte</p>
<p>Cuando el silencio se aprieta</p>
<p>Se encoge</p>
<p>Se ensancha</p>
<p>Y se rompe.</p>
<p>Es la piedra de la luz mala</p>
<p>La piedra del espíritu</p>
<p>Es la piedra más sagrada por los Incas.</p>
<p>La memoria…Tal vez la memoria</p>
<p>En la piedra del espíritu</p>
<p>La desolación y el silencio.</p>
<p>El ataque de nervios que se quiebran</p>
<p>Tal vez un cerebro</p>
<p>Otra vez de noche</p>
<p>La piedra del espíritu</p>
<p>Que sacan, que salvan</p>
<p>No sé qué pensar, tal vez…</p>
<p><strong>La piedra de la locura. Acto II: Espejo</strong></p>
<p>Memoria y espejo en solo una mirada</p>
<p>Espejo, espejo</p>
<p>Eso piensa mi espera ardiente</p>
<p>Espero volver al espejo</p>
<p>En pocas miradas</p>
<p>Miradas y esperas</p>
<p>Espero olvidar esas tardes</p>
<p>Que me miraba el espejo</p>
<p>Espejo, espejo</p>
<p>Solo espejo</p>
<p>Brotan miradas tras miradas del espejo</p>
<p>Solo espero olvidar esas cosas raras</p>
<p>Que miraba tras el espejo</p>
<p>Todo pasa</p>
<p>La espera; ¿Qué espera?</p>
<p>Ah! El espejo</p>
<p>¿Puede ser el espejo?</p>
<p>Solo espera! Solo espera!</p>
<p>Ah! El espejo!.</p>
<p>Espejado de copas caleidoscópicas</p>
<p>Quiso verse a sí mismo</p>
<p>Y en vez de verse, se escuchó</p>
<p>Solo silencio</p>
<p>Y de ese silencio nació su figura completa</p>
<p>Acomplejada de ruidos</p>
<p>Unos asimétricos</p>
<p>Otros simétricos</p>
<p>Otros antropométricos</p>
<p>Escucho su nombre</p>
<p>Vertió su nombre en la copa</p>
<p>Y se bebió a si mismo</p>
<p>Y recién ahí acabó de conocerse</p>
<p>Espejado en el silencio sin nombre</p>
<p>Pues ya no era él</p>
<p>Era el silencio de su nombre.</p>
<p><strong>La piedra de la locura. Acto III: Locura</strong></p>
<p>Y si hubiera fondos y costados</p>
<p>Si apareciera el líder de estas tierras</p>
<p>Encajonando muros y trampas donde hay silencios</p>
<p>Mi voz interna es distinta a mi voz vocal</p>
<p>Así capturo nuevas ondas sonoras</p>
<p>Que relampaguean en este cofre grisáceo</p>
<p>No odio, no amo, transcurro</p>
<p>Ando de luto entre las sombras que se marginan</p>
<p>Que dirán de mí los letreros del alba</p>
<p>Cuando se nuble y se despeje sin mi propia decisión</p>
<p>Ahora veo todo más claro</p>
<p>Ya estoy loco</p>
<p>Y ese miedo interfiere en la creación de la totalidad</p>
<p>Suspiro, respiro días de sensaciones paranormales</p>
<p>Yo; ya hice mi función</p>
<p>La sociedad me condenó</p>
<p>Igualmente gané mi premio</p>
<p>Hoy recito mi testamento</p>
<p>Dejo la tierra en posesión de sus moradores</p>
<p>Sálvenla; porque la han vuelto loca</p>
<p>No soy único, soy varios que se repiten.</p>
<p><strong> La piedra de la locura. Acto IV: Muerte</strong></p>
<p>En la tensa riña de la muerte</p>
<p>El caimán endemoniado, escabullido</p>
<p>Permitió largar el llanto de la constancia</p>
<p>Es otro destino, pierda una hora y pierde la mano</p>
<p>El tatuaje se mueve con indiferencia</p>
<p>El entupido gabán se moja con la lluvia</p>
<p>Y nadie le quiere hablar.</p>
<p>Que exploten las ruinas</p>
<p>Los rehenes quieren cocinar</p>
<p>Soy un perro con sarna en la espalda</p>
<p>Son cuestiones astrológicas</p>
<p>Tus pies pisarán las raíces de la planta</p>
<p>Y te harás tierra</p>
<p>El traje será de oro y arrastrará mi cadáver</p>
<p>Hoy no estoy mojado</p>
<p>La nave del espacio vende fruta</p>
<p>Cocinando a mi grumete</p>
<p>Todo estará frío</p>
<p>Afuera siempre pasa lo mismo.</p>
<p>En un trueno</p>
<p>Me agarraré de ella</p>
<p>Para que el cielo no se caiga</p>
<p>En vez de el yo me caí a pedazos</p>
<p>Esto era fuera el mundo</p>
<p>Hay ruido de árboles verdes</p>
<p>Chillido de árboles</p>
<p>La tierra lo hace</p>
<p>El mundo también tiene hambre</p>
<p>Quiere comer la Pachamama</p>
<p>Mi señora cabeza de agua</p>
<p>Cabeza de piedra</p>
<p>Tu eres el pan que alcanza a todos los mundos.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/poetas-internados-suenos-picasso/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Poetas internados: todo ser es político</title>
		<link>https://marcha.org.ar/poetas-internados-politico/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Apr 2016 03:10:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Cavacini]]></category>
		<category><![CDATA[fotografia]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
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					<description><![CDATA[Segunda entrega de "Poetas Internados, poesía libre".]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Darío Cavacini</strong></p>
<p><em>Segunda entrega de &#8220;Poetas Internados, poesía libre&#8221;. Trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares.</em></p>
<p><em>“</em>Con el corazón en la mano” es el nombre que Mariana García eligió para el libro que anhela publicar con las poesías y pinturas que realiza desde hace más de cinco años. Sueña con poner en la tapa un dibujo de dos manos como ángeles y un corazón en el medio que realizó su ex marido para ella hace algún tiempo atrás<em>. </em>Con este libro busca generar conciencia sobre diferentes hechos que nos afectan cotidianamente como sociedad. Entre cuentos cortos, versos sueltos y poesías que muestran con crudeza su propia realidad, se entremezclan historias de amor y pensamientos sobre muerte, política y manicomios. En sus 48 años de vida ha transitado diversas situaciones que la transformaron en una persona totalmente comprometida con todo aquello que la conmueve, sin miramientos.</p>
<p>A los doce años comenzó a realizar poemas, frases y aforismos a través de los cuales relataba las fantasías amorosas de una niña desorientada que todavía no se había estrellado contra ella misma, pero que empezaba a sentir el impacto acercarse. En las divinas aguas de la poesía encontró la manera de entender los intempestivos movimientos de su alrededor producto de su entrada a la adolescencia y de los vaivenes emocionales de su familia que a veces se transformaban en un huracán con un alto poder de autodestrucción. Esos primeros trabajos, escritos en clave autorreferencial, le permitieron conocerse internamente y hacerle frente a los cambios que iban sucediendo a toda marcha sin perder nunca el rumbo, ni el control de su vida.</p>
<p>Sin embargo con el paso del tiempo, sus trabajos literarios irían interesándose por otros mundos y reformulando el suyo; hoy tienen como guía las inquietudes sociales y políticas que la atraviesan día tras día. Con seguridad afirma que a partir de los 30 años uno se convierte en un ser político y debe poder expresarse de alguna manera para intentar mostrar a los habitantes de las grandes urbes lo que no ven porque ya se acostumbraron a la ceguera cotidiana o porque han aprendido a convivir con el silencio cómplice: “Yo viví muchas épocas diferentes: padecí dictaduras, caí en cana en democracia, estuve internada varias veces; me pasaron muchas cosas en mi vida, por eso no tengo la misma idea general sobre varios temas y eso hace que choque con muchas personas. Algunas cosas prefiero no hablarlas con nadie, me las quedo para mí y después las escribo”.</p>
<p>Quizás sea la premisa de mirar con ojos críticos un entorno que para la mayoría es cotidiano y natural lo que mejor expresa ese <em>ser político</em> en el que se ha convertido. A través de sus poemas realiza denuncias sobre diferentes hechos que suceden diariamente dentro del hospital neuropsiquiátrico Braulio Moyano donde permanece internada desde hace varios meses debido a una recaída de sus estados depresivos: “Acá pasa de todo, por ejemplo hace unos meses discutí con un psiquiatra, lo insulté con justa razón y me mandó a inyectar; enfermería se negó a hacerlo y el psiquiatra me subió toda la medicación”. Narra que a la semana siguiente de ese lamentable suceso, participó de una exposición de pinturas en una galería de arte y cuando intentó regresar al hospital, se quedó tirada en el suelo, imposibilitada de moverse, dura: “Si no hubieran ido mis hermanas, ¿Cómo llegó al hospital de vuelta?”</p>
<p>La primera vez que ingresó al hospicio fue hace casi 20 años, aunque tuvo varias internaciones breves esas experiencias le sirvieron para reconocer en esos lugares la opresión y la soledad que históricamente han padecido sus huéspedes. Por ese motivo, suele agruparse junto a otras pacientes con las que comparte mates, charlas y reflexiones que luego trascribe en un cuaderno que guarda con recelo y lleva a todas partes aferrado a ella. Con esos encuentros busca generar espacios donde cada una de sus compañeras pueda dejar salir desde sus entrañas aquello que les es prohibido expresar por temor a represalias, creando un mundo donde las desposeídas se atrevan ganar y ser escuchadas. El compromiso que asumió dentro del manicomio fue una obligación ineludible con ella misma; ver tanto dolor e injusticia y no hacer nada, nunca fue su opción.</p>
<p>Con entereza relata la historia de Felicia, una paciente que murió por sobredosis de psicofármacos: “Como nadie la venía a ver y no tenía familia, los médicos para sacársela de encima, la sobremedicaron tanto que falleció. Hay un punto en que el cuerpo no te aguanta más, el corazón no resiste y dice basta, seas joven o viejo, no te aguanta”. Cuando reflexiona sobre lo que significa estar internada, se cuestiona como alguien puede recuperarse en un ambiente donde están todas las mujeres durmiendo en el piso y muertas de frío. El acostumbramiento a la vida intrahospitalaria y la soledad se trasforman en un común denominador en muchas pacientes que permanecen internadas por años sin más posibilidades que la resignación cronificada y viviendo entre el abandono y la desidia.</p>
<p>A pesar de vivir esa situación cotidianamente dentro del hospital, intenta no perder las esperanzas de abrirse paso en el mundo del <em>afuera</em> sin que los muros del manicomio le hagan sombra. Sabe que la única forma de alcanzar el objetivo por el que lucha desde que ingresó al Moyano, es ir en busca de ello con firmeza, sin dejarse vencer por los miedos que la aquejan y ensombrecen sus días. En los últimos años, la poesía se ha constituido en una herramienta esencial para hacerle frente a sus propios fantasmas y así evitar que éstos transformen su alma en piedra. Esa ilusión de libertad la mantiene expectante, alerta y llena de comprometidos sueños que busca fortalecer a través de sus versos.</p>
<p><strong>Para Sofía</strong></p>
<p>Tus ojos verdes aterciopelados</p>
<p>Pueden calmar hasta las almas más oscuras</p>
<p>Tu voz firme y segura da certeza a la cordura</p>
<p>Tus abrazos regeneradores me acercan a la felicidad</p>
<p>¿Cómo no seguir?</p>
<p><strong> Aspiraciones</strong></p>
<p>Qué alto que volaba al soñar con él futuro</p>
<p>Deseaba un caballero con porvenir seguro</p>
<p>Elevada su talla, delgada su figura</p>
<p>Ojos claros, tez blanca, singular su postura</p>
<p>Que estudie, que trabaje</p>
<p>Que sea médico, docente o solo adinerado.</p>
<p>Sin embargo ahora pienso muy distinto</p>
<p>¿Qué me hizo cambiar?</p>
<p>Quizás fue mi SI-No.</p>
<p>No quiero fortuna, dinero ni fama,</p>
<p>Solo que él me diga, que él mucho me ama</p>
<p>Que me acepte así, sencilla y honesta</p>
<p>No se llevará una gran belleza,</p>
<p>Ni un ama de casa con gran destreza</p>
<p>Puede que se lleve solo mi inteligencia,</p>
<p>Más en el hogar no hace falta ciencia.</p>
<p>Llámate dichoso, no es una demencia,</p>
<p>Pues te llevas esto, mi  decencia.</p>
<p><strong>Sobre muertes </strong></p>
<p>La ciudad los liquida con una alegría hipócrita,</p>
<p>muertos con ojos abiertos que contemplan,</p>
<p>mientras que vos, malparido ciudadano</p>
<p>sigues durmiendo sobre cadáveres.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/poetas-internados-politico/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Poetas Internados, poesía libre</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Apr 2016 03:01:07 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[La poesía en contextos de encierro, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Darío Cavacini</strong></p>
<p>Poetas Internados, poesía libre es un trabajo documental que surge de la pregunta acerca del valor que adquiere la poesía en contextos de encierro tales como los manicomios, donde la creatividad se confronta diariamente con el exceso de psicofármacos y la inspiración parece brotar como respuesta al abandono y la desidia propios de este tipo de lugares. Las dificultades que encuentra el acto de escribir en estas instituciones colocan al ejercicio poético en la categoría de supervivencia y lo convierten en una vía privilegiada para poner en palabras y canalizar la experiencia de internación. La poesía es un camino con una larga tradición en adentrarse y desnaturalizar situaciones cotidianas que vulneran los derechos de las personas internadas como el aislamiento, la violencia física, la sobremedicación y la exclusión social. Nombres ilustres como Jacobo Fijman, Leopoldo Panero, Marisa Wagner o Antonín Artaud han tenido la entereza de subvertir el poder psiquiátrico que los doblegó durante años, logrando llevar adelante obras con un alto valor estético que han ayudado a reflexionar sobre las condiciones de vida que los hospicios ofrecen a sus huéspedes.</p>
<p>Aquel interrogante inicial fue el puntapié para una serie de cuestionamientos que han acompañado este proyecto durante los últimos años: ¿Qué significa ser un poeta encerrado? ¿Existe alguna relación entre poesía y <em>locura</em> que se retroalimenta en estos contextos? ¿Qué función cumple la palabra poética dentro de un manicomio, esa que surge en lo más íntimo y no tiene forma preestablecida? ¿Es la poesía un acto de resistencia ante un entorno estigmatizador? ¿Qué implicancias tiene en la reinserción social de aquellos que han estado internados por años?</p>
<p>A través de este recorrido por la vida y obra de 10 poetas argentinos contemporáneos que han padecido los hospicios, se busca echar algo de luz ante estos interrogantes y revalorizar la figura de quienes no han claudicado en sus esfuerzos por seguir creando belleza allí donde reina el silencio. Estas historias arrasadas por el manicomio y recuperadas por la poesía ponen en evidencia como la creación artística desencadena un mayor grado de libertad interna que habilita el proceso de reconstrucción de la subjetividad. Cada verso muestra la originalidad de una nueva mirada del mundo desde la cual han reformulado el todo cotidiano que los atraviesa y oprime, al mismo tiempo que les ha dado la posibilidad de abrir una puerta de acceso a lo desconocido de cada uno, transformando el sufrimiento del espíritu en lo maravilloso de un poema<em>.</em></p>
<p><strong>Hermanado con  la humanidad</strong></p>
<p>A Néstor Enrique Suarez Camps la inspiración poética le llegó a muy temprana edad, producto de un amor que sacudió su infancia y le permitió realizar sus primeros trabajos literarios de alto vuelo. La hermana de un amigo suyo, que estaba enamorada de él, le dedicó una poesía que lo conmovió de tal manera, que hizo despertar al poeta que llevaba dentro, pero que aún ni sabía que existía. Desde ese instante su vida quedó atravesada para siempre por la poesía. Guiado por el recuerdo de aquella tierna confesión, sus primeros escritos se referían a lo que define como “la ilusión del amor”. Sin embargo con el paso del tiempo, sus trabajos literarios al igual que él mismo, realizarían su propia metamorfosis.</p>
<p>Cuando uno se va adentrando en una charla con este multifacético artista, de mirada intensa y reflexiones profundas,  la sensación de estar frente a un libro que se va escribiendo a medida que las palabras salen de su boca, crece a cada minuto. Todo le enseña, de todo aprende, principalmente de los otros con quienes se relaciona: “Sé que no es por azar con cada persona que me cruzo, pienso mucho en las causas y efectos y en lo que te enseña cada encuentro<em>”</em>. Así como la confianza es ciega, la desconfianza le exige ser mejor observador: “Hay que ir con cuidado con las personas, porque es difícil confrontarse con uno mismo;  quien mira para afuera sueña, quien mira para adentro despierta”, agrega mientras enciende su segundo cigarrillo de la tarde.</p>
<p>Autoproclamado como un poeta socrático, que va al concepto sin darle vueltas innecesarias para expresar lo que siente; ha encontrado en la tarea de escribir, la forma de entender su propia vida, descendiendo hasta las profundidades de su alma: “La poesía me ayuda a mirar para adentro, excretarme lo que soy, para ver los defectos que tengo”. Como resultado de este encuentro con la poesía sintió que empezó a habitar dentro suyo el filósofo y poeta en el que se convirtió. A partir de ese momento nunca dejó de cuestionarse y escribir sobre él mismo y el porqué de su existencia<em>.</em></p>
<p>Con la ayuda del equipo profesional del hospital de día “San José” de la ciudad de Pergamino, ha logrado editar su primer libro de poemas y dibujos. La acidez y la sinceridad con la que escribe ponen en evidencia su deleite por el gran Charles Bukoski, al igual que sus dibujos geométricos dejan al desnudo su gusto por las creaciones del pintor ruso Vasili Kandinski. Ese libro firmado bajo el seudónimo Quique Maunaloa (en referencia a uno de los cinco volcanes activos de la isla de Hawái) muestra lo que siente por la poesía, sólo comparable con un volcán en actividad, explosivo y lleno de energía vital: “Esa pasión está viva en mí y así me siento cuando escribo<em>”</em>.</p>
<p>Durante su internación en el manicomio, escribía sobre la conmoción que le provocaba el hablar con algunas personas y todo lo que esas charlas le generaban internamente. En los tres años que estuvo internado escribió mayoritariamente sobre sus sensaciones derivadas de estos encuentros. Pareciera que algo de esas experiencias que lo sorprendieron y extrañaron profundamente le ayudaron a comprender(se), generándole la imperiosa necesidad de escribir sobre ello: “Solo hay que saber mirar a las personas y en qué contexto se desarrollan, si a eso le sumas  la carga genética y la impulsividad que tiene cada uno te da un buen panorama de quien es quien. Ser esquizofrénico es estudiar muy bien a la otra persona para tocarle su talón de Aquiles, agarrarse de él y no separarse más”.</p>
<p>Para la mayoría de las víctimas de los manicomios haber estado internado resulta una experiencia devastadora, sin embargo él ha podido canalizar esa dura vivencia, logrando una escritura más aguda y punzante. La internación ha confirmado su propia dignidad, permitiéndole observar con mayor nitidez las actitudes de los demás: “La gente no se atreve a profundizar sobre determinadas cosas, como las conductas humanas por ejemplo. Algunos toman, otros fuman, a varios se les da por la gula, cada uno se va a un pecado capital por propia necesidad, por faltantes. El hombre es un hombre de hábitos aunque no los lleve puestos”<em>. </em>Cuando se dio cuenta que no podía cambiar a la gente que lo rodeaba, decidió recluirse en él mismo y se alejó del mundo con la certeza de que nunca falta alguien que sobra<em>.</em></p>
<p>Fiel a su propia filosofía de vida, considera que existen tres clases de personas<em>: “</em>Las que viven según su pasado, aferradas a él; las que viven atrapadas en el presente y las que viven según su propia conciencia. Entre estas últimas me encuentro yo”. Esa sabiduría, que le permite pensar que sólo el conocimiento que llega desde adentro es el verdadero conocimiento, le da al mismo tiempo la convicción de adentrarse en una búsqueda constante de su propio yo, llenándose de innumerables preguntas y algunas respuestas.</p>
<p>En el último tiempo se ha dedicado con pasión a estudiar los Trigramas de Confucio, para lograr conocerse mejor y entender con mayor claridad a quienes están cerca de él. El camino filosófico que comenzó hace algunos años le ha permitido percibir las dos caras de la realidad de cada uno, sin prejuicios y con la mayor sinceridad posible. Este hermano de la humanidad que vive teniendo como base filosófica al amor, la filantropía y la filogenia, se propone lidiar contra la intolerancia cotidiana que tiene de rehén al mundo; una quimera únicamente posible en aquellos que tienen una capacidad introspectiva admirable. La convicción de que la única intolerancia que se debe tolerar es contra la misma intolerancia,  se trasluce en cada una de las palabras que dice y aún en sus silencios que expresan palabras sin nombrarlas.</p>
<p><strong>Sin título</strong></p>
<p>Una asonancia tuya</p>
<p>Llega en el inhóspito</p>
<p>Recuerdo de tu vuelo</p>
<p>Que me grita en silencio…</p>
<p>Un inmolarme solo</p>
<p>En la cárcel donde albergo</p>
<p>Y un encontrarme</p>
<p>Solo en mi pensamiento</p>
<p>Navegando en la vela</p>
<p>De mi barco</p>
<p>Que me lleva</p>
<p>A imaginarios puertos</p>
<p>Porque solo distancia soy</p>
<p>Que partir es otra forma de regreso</p>
<p><strong>Sin título II</strong></p>
<p>…Hoy me desangro</p>
<p>Por dentro</p>
<p>Hoy serio, sin mostrarlo</p>
<p>Soy por fuera desierto</p>
<p>Con la mirada perdida</p>
<p>Sin ilusión de encontrarla</p>
<p>En otros ojos, por cierto</p>
<p>Soy tan solo el desamor</p>
<p>Que por amor renuncio</p>
<p>Al amor verdadero</p>
<p>Mas este terrible anuncio</p>
<p>Que en soledad lo decreto</p>
<p>Es por no lastimar a alguien</p>
<p>Que en mi socorro venga presto</p>
<p>Hoy no sé qué me pasa</p>
<p>Que otorgo silencio</p>
<p>Si alguien lo comprende</p>
<p>Tan solo agradezco…</p>
<p>…ahora yo me retiro</p>
<p>Para llorar hacia dentro…</p>
<p><strong>Sin título III</strong></p>
<p>Tantas cosas</p>
<p>He desaprendido</p>
<p>Más reaprendí</p>
<p>Aquellas que aprehendo</p>
<p>Para vivir que me servirán</p>
<p>Para zafar del diván</p>
<p>Que de algún profesional</p>
<p>Me lleve por vericuetos</p>
<p>Que le dé razones</p>
<p>Para rotularme y tratarme</p>
<p>Y me anime a ser sin reprimentos</p>
<p>De conductas</p>
<p>Que en mí</p>
<p>NO ACEPTO</p>
<p><strong>Sin título IV</strong></p>
<p>Sin ser</p>
<p>El que soy</p>
<p>Que me abstraigo de mí</p>
<p>Para entrenar mi sentir</p>
<p>El ocaso y el crepúsculo de mí</p>
<p>En la penumbra</p>
<p>De mi pensamiento blanco…</p>
<p>…soy el ser que en un estanco</p>
<p>Se quedó</p>
<p>Para viririendo</p>
<p>MOviriendo…</p>
<p>…Para que servir</p>
<p>Sin ser vil</p>
<p>Y proseguir</p>
<p>Con tu OBRA</p>
<p>Creyendo en TU ideal</p>
<p>Sin desear más que el bien</p>
<p>A toda la humanidad</p>
<p>Realizar…</p>
<p><strong>Sin título V</strong></p>
<p>…Soy solo silencio…</p>
<p>…Soy estas palabras…</p>
<p>…Que me acompañan…</p>
<p>…Quieto…</p>
<p>…En el cenit austero…</p>
<p>…Soy asceta que despierto…</p>
<p>…Mirándome hacia dentro…</p>
<p>…Soy también la sonrisa…</p>
<p>Con la que dejaré de ser…</p>
<p>…Tan solo un sueño…</p>
<p>…Que batalla cada día…</p>
<p>…Por ser mejor que ayer y peor que mañana…</p>
<p>…Para morir con una sonrisa…</p>
<p>…cuando todos me lloren…</p>
<p>…En mi partida en el poniente…</p>
<p>… un once de noviembre de dos mil cuarenta y dos…</p>
<p>…Callaré para siempre mi voz…</p>
<p>…Mi recuerdo quedará como Oliverio Girondo dijo…</p>
<p>…“Basta que alguien me piense para ser solo un recuerdo”…</p>
<p>…si me interpretaron bien…</p>
<p>…Harán escuela quienes me comprendieron…</p>
<p>…Lo que aquí he dejado, por cierto…</p>

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