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	<title>podemos &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Mon, 16 Mar 2020 16:50:29 +0000</lastBuildDate>
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	<title>podemos &#8211; Marcha</title>
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		<title>Ángel Cappa: “Los empresarios aprovechan el coronavirus para profundizar la reforma laboral”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/angel-cappa-los-empresarios-aprovechan-el-coronavirus/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Mar 2020 14:06:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Cappa]]></category>
		<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriel Casas]]></category>
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					<description><![CDATA[Ángel Cappa, desde España, da cuenta de lo que sucede a partir de la pandemia de Coronavirus y las repercusiones en el fútbol pero, sobre todo, en la situación de las trabajadoras y los trabajadores.

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										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Vuelven los intercambios con el periodista y ex DT, Ángel Cappa. Desde España, da cuenta de lo que sucede a partir de la pandemia de Corona virus y las repercusiones en el fútbol pero, sobre todo, en la economía cotidiana y en la situación de las trabajadoras y los trabajadores.</em></p>
<p><strong>Por Gabriel Casas</strong></p>
<p>Hola, Ángel. ¿Cómo estás, después de tanto tiempo?</p>
<p>Imagino que la pandemia del coronavirus está pegando aún más España que acá en la Argentina. De mi parte, y con familia, nos informamos sobre el protocolo oficial que dio a conocer el Ministerio de Salud del gobierno y seguirlo a rajatabla. Creemos que entrar en la paranoia, a la que suelen inducirte ciertos medios de prensa que desinforman en lugar de informar con personas experimentadas en el tema, no sirve, ni ayuda. Sé que es un asunto muy fuerte y hay que darle la importancia que se merece. Eso sí, sin entrar en pánico, ni en la paranoia. Eso no suma y en cambio, resta.</p>
<p>Respecto al mismo tema, hay algo que me resultó muy curioso (y hasta contradictorio) con el fútbol en Sudamérica. Como sabrás, acá la primera fecha del fútbol argentino de la Copa de la Superliga se jugarán todos los partidos a puertas cerradas. Algo que me parece apropiado por la situación. Sin embargo, este jueves por la Copa Libertadores de América hubo dos partidos en el mismo horario: Racing-Alianza Lima y Gremio-Internacional. En Avellaneda se jugó a puertas cerradas. En Porto Alegre, el estadio estaba lleno a full por tratarse de un clásico.</p>
<p>Lo que me resulta contradictorio es que en Brasil hay ya confirmados 79 casos de coronavirus y en la Argentina unos 35 más o menos. Sé que cada país utiliza su propio protocolo, pero me resultó chocante la situación, más haciendo zapping entre ambos partidos.</p>
<p>Quizás en Porto Alegre no haya ningún caso de coronavirus o con personas con los síntomas de dicha enfermad. Sin embargo, creo que en Brasil hay una población de 150 millones de personas y hasta Bolsonaro y un ministro de su gabinete es probable que lo hayan contraído. De hecho, no sé si viste que Bolsonaro dio una conferencia televisiva con un barbijo. En Argentina, tenemos 45 millones de habitantes, un tercio menos de los que hay en Brasil. O sea, que la posibilidad de contagio debería ser menor en cantidad a la que pueda haber en nuestro país limítrofe.</p>
<p>Incluso River se negó a jugar el viernes  contra Atlético Tucumán por el riesgo de Corona virus. Yo estoy de acuerdo con esa medida adoptada por River. Es como una señal de alerta de que el fútbol se debería parar como en otros países. De que también se deben cuidar a los protagonistas (futbolistas, entrenadores y las personas que tienen que trabajar en el estadio aunque sea a puertas cerradas). Sin embargo, la Superliga quiere descontarle seis puntos, como si vivieran en otro planeta.</p>
<p>Bueno, espero ansioso tu respuesta y tu opinión al respecto.</p>
<p>Hacele llegar mis saludos a tu hermosa familia.</p>
<p>El abrazo de siempre.</p>
<p>Gabriel</p>
<p>PD: Parece que si no empezamos a sumar muchos puntos, mi San Lorenzo y tu Huracán vamos a estar complicados con el tema del descenso a partir del próximo semestre.</p>
<p>&#8212;&#8211;</p>
<p>Hola Gabriel. Me alegro de reencontrarte y seguir conversando.</p>
<p>Ahora es inevitable el tema del coronavirus. Yo creo que, por un lado, algunos medios han generado una alarma exagerada pero es cierto que el asunto es serio. Acá en España y en Europa en general se ha declarado el estado de alarma. Todo está cerrado, bares, restaurantes, gimnasios, teatros, cines, etc. No hay colegios ni universidades. O sea, ninguna actividad, salvo la venta de alimentos, las farmacias y las estaciones de servicio.</p>
<p>El contagio es rapidísimo y los infectados se multiplican por horas. Los hospitales no dan a basto (también por la falta de personal y de elementos, ya que la sanidad fue privatizada en gran medida) y ahora se autoriza utilizar los privados en caso de necesidad. Tampoco hay, como sabrás, actividad deportiva alguna. De ninguna naturaleza. Las calles están desiertas. Y dicen las autoridades sanitarias que como muy pronto esto permanecerá 2 meses y puede que dure hasta 5 meses el contagio, para después empezar a remitir.</p>
<p>El mayor porcentaje de muertes está en la gente entre 70 y 80 años en adelante con patologías previas. Pero también es posible que muera, y de hecho es así, gente joven con ciertas predisposiciones. Los chicos, niños pequeños, tienen síntomas muy leves pero también son portadores y contagian a los mayores.</p>
<p>En fin, como verás estoy leyendo y escuchando todo lo que puedo para tratar de informarme. Y te digo que abundan en los medios televisivos y radiales sobre todo, tertulianos capaces de decir la barbaridad más grande con toda soltura.</p>
<p>Esto, como es lógico, va a producir (y ya está produciendo) una crisis económica de grandes proporciones. Las empresas sin actividad tendrán grandes pérdidas, aunque, como sabés, las grandes empresas son las que aumentaron su riqueza en la crisis que empezó en 2008 y fueron los trabajadores y las clases populares quienes la pagaron con el incremento de su pobreza.</p>
<p>Siguiendo a Naomí Klein y mirando un poco las situaciones recientes similares, ya supondrás quienes serán los más perjudicados económicamente en esta nueva crisis. Con leer <em>La doctrina del shock,</em> ya tenemos una certeza. No hace falta ser un gran analítico político para saber que otra vez serán los trabajadores quienes paguen esta crisis económica producto del coronavirus. Acá en España, ya en los inicios de la crisis, el presidente de los empresarios españoles declaró que no hay que tocar la reforma laboral vigente. Es que en el acuerdo entre el PSOE y Unidos Podemos, se menciona la necesidad de anular algunos artículos de esa reforma que decretó el PP (antes ya había una reforma laboral del PSOE, también). Bien, los empresarios aprovechando la circunstancia, ya hablan de profundizar esa reforma que ha sido y sigue siendo altamente perjudicial para los trabajadores.</p>
<p>Bueno, Gabriel, espero que la próxima charla sea un poco más alegre y podamos hablar también de lo que más nos gusta, que es el fútbol.</p>
<p>Un gran abrazo.</p>
<p>Ángel.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/angel-cappa-los-empresarios-aprovechan-el-coronavirus/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>“Voten más claro”: la jugada que intenta el ‘jaque mate’ restaurador de monarquía y bipartidismo en España</title>
		<link>https://marcha.org.ar/voten-mas-claro-la-jugada-que-intenta-el-jaque-mate-restaurador-de-monarquia-y-bipartidismo-en-espana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Oct 2019 03:46:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones en España]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[María García Yeregui]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Pedro Sánchez]]></category>
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		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[PSOE]]></category>
		<category><![CDATA[unidas podemos]]></category>
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					<description><![CDATA[Elecciones legislativas generales en España]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Las elecciones legislativas generales de España se tendrán que repetir el próximo 10 de noviembre tras la incapacidad de los partidos para pactar. De esta forma se refuerza la repetición del actual presidente Pedro Sánchez, quien considera que con este contexto facilitará su investidura</em>.</p>
<p><strong>Por María García Yeregui desde España</strong></p>
<p>Nueva convocatoria electoral en el país ibérico. Seis meses después del resultado del 28 de abril, se volverá a las urnas porque Pedro Sánchez nos explica que “los españoles tienen que decir aún más claro su voluntad”. Se votará otra vez para que la ley electoral traduzca los votos emitidos en escaños del poder legislativo, a favor de las fuerzas más votadas. Un poder legislativo que, a su vez, en un sistema no presidencialista terminará conformando -en esta próxima votación sí: cuando el PSOE y el PP, presumiblemente, recuperen diputados- el nuevo ejecutivo del Estado.</p>
<p>Serán las cuartas elecciones generales desde 2015; además de una moción de censura exitosa que cambió el gobierno de manos: del PP de Rajoy al PSOE de Sánchez. Un Pedro Sánchez que llegaba de esta forma a La Moncloa con los votos de todos los grupos del Congreso excepto los diputados de las dos derechas españolistas con representación en la cámara de entonces -allá por junio de 2018-, el Ciudadanos y el propio PP desbancado del gobierno.</p>
<p>La nueva cita para ‘votar bien’, perdón, quiero decir, siguiendo a Sánchez, para ‘votar mejor’ -“más claro”-, será el próximo 10 de noviembre. Felipe VI, tras su ronda de consultas con los líderes de los partidos con representación en el Congreso -en función de los resultados de las últimas elecciones, lo que incluye por vez primera a Vox, la extrema derecha explícita-, no designó candidato a la investidura. Por tanto, la disolución automática de las cortes tuvo lugar el lunes 23 y el país quedó abocado a elecciones. El jefe del Estado, dicen desde el Palacio de La Zarzuela, no propuso<br />
presidenciable para una nueva ronda de investidura porque no hay candidato -Sánchez concretamente- con suficientes apoyos en la cámara para salir nombrado presidente.</p>
<p>Con esa decisión, dicen, han evitado la repetición de la escena: las dos votaciones en diputados que perdió Sánchez en la investidura fallida del pasado julio. Investidura fallida y candidatura presidenciable según sistema parlamentarista con disciplina estricta de voto para los grupos parlamentarios de los partidos, que rige en el país. Aún me estoy recuperando, primero, de lo que significa esta repetición electoral, después, de que no haya habido una nueva convocatoria de investidura; por último, dentro de los parámetros del imaginario progresista del país, de que no haya existido un acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos, en función del mínimo respeto a los resultados electorales de unos comicios fundamentales, como los del pasado 28A. Dichas elecciones contaron con la participación más alta de la historia reciente, desde el final de la transición, en un país donde el voto no es obligatorio. Como dijimos en su día, esa movilización del “voto útil” contra las derechas hizo que España zafara del “trifachito” (PP, Ciudadanos, Vox, que cuentan con pactos en municipios y comunidades).</p>
<p>Recordemos, la realidad es que hubo un empate técnico en votos entre el bloque neoliberal-españolista y el progresista-estatal. A lo que hay que sumar dos cosas: la recuperación de poder territorial del PP en las elecciones regionales y municipales de mayo; y sobretodo la evidencia de que la dispersión del voto, en este sistema electoral, es lo que deja fuera a la derecha de la posibilidad de gobernar. Aprendizaje para unos votantes, los de derecha, también menos movilizados ahora que a finales de abril, pero con un fuerte pragmatismo del mal menor y, por tanto, históricamente mucho menos abstencionista por decepciones que los progresistas y muchísimo menos que los izquierdistas. Con esto, la convocatoria de una repetición electoral era, y es, jugar con fuego. Pero es cierto que, prácticamente seguro, los dos partidos mayoritarios volverán a recuperar parte del espacio político perdido durante esta crisis de la hegemonía bipartidista del turnismo PP-PSOE que empezó hace 5 años. Sin olvidar la función de la<br />
llegada al ámbito nacional de Más Madrid, como Más País, el partido de Iñigo Errejón, tras su escisión de Podemos.</p>
<p>Lo cierto es, que pese a diagnosticar la existencia de un proceso de restauración eficaz en medio de la inestabilidad política, estoy sorprendida. Y esa es la razón de que mi sorpresa venga aderezada, no porque las elecciones no estuvieran siempre presentes en los medios y el discurso de Sánchez, todo lo contrario, sino por haber infravalorado la posibilidad de una jugada táctica que apunta a ser final en esta partida, para la restauración del régimen político en crisis. Y es que el estrés por la ultraderecha que acompañó a las anteriores elecciones, la consideración del resultado entre bloques teniendo en cuenta la ley electoral, sumado a la consideración estandarizada del papel de un rey en una monarquía parlamentaria moderna, le pueden obnubilar a una para ver esta posibilidad.</p>
<p>Un movimiento táctico ejercido por el rey de la mano de Sánchez, como figuras centrales del régimen político que son. Recapitulemos a brochazo impresionista. Tras la ronda de elecciones -generales, locales y europeas, junto a la mayoría de las regionales-, en algunas frecuencias analíticas la pregunta era qué lectura hacer, en términos de proceso, de los resultados del país tras la crisis territorial catalana. Los análisis se dividían en torno a si la crisis del<br />
régimen político de la Constitución del 78 -el que salió de la transición política- seguía abierta o, si por el contrario, estábamos ya en la consumada enésima restauración del orden político, para más inri, borbónica. De hecho, uno de los episodios fundamentales de las estrategias restauradoras desplegadas con éxito, relativo, pero éxito al fin, fue el<br />
recambio de monarca. El que fuera hace 50 años elegido por Franco como sucesor, Juan Carlos I, abdicaba en favor de su hijo hace cinco años, un 19 de junio. Como ya explicamos en julio, <strong><a href="https://www.marcha.org.ar/el-laberinto-postelectoral-en-espana/">fue una orquestada operación a cargo de uno de los ‘hombres de</a> Estado’ del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, fallecido a finales de mayo, unas semanas </strong><strong>después de las elecciones generales en las que el PSOE resucitó como espina medular</strong><br />
<strong>que es, del llamado ‘régimen del 78’.</strong></p>
<p>Rubalcaba hacía así su último papel, tras haber sido el relevo de Rodríguez Zapatero cuando la crisis económica se llevó por delante su gobierno. Una crisis que había dado comienzo a la, también, enésima crisis de la socialdemocracia europea. Una socialdemocracia del viejo continente que vendía con la denominada ‘resurrección de Sánchez’ -aunque solo fuera propagandísticamente y reduciendo la presencia del caso portugués- el comienzo del retorno a la renombrada centralidad del tablero por ser España el cuarto PBI de la zona euro. Un establishment europeo que, en esta fase de la acumulación capitalista y su geopolítica, reproduce su poder cipayo institucional con<br />
altos beneficios de clase en la Unión Europea.</p>
<p>Recordemos que Sánchez había sido expulsado como secretario general en un golpe interno dado por la ejecutiva del PSOE, tras negarse a dar la abstención para la gobernabilidad de Rajoy después de la repetición electoral de 2016. Desbancado éste por tanto como secretario general, en la segunda votación el PSOE se abstuvo y Rajoy pudo ser investido presidente. Pero en las primarias del partido, Sánchez recuperó la secretaría contra la candidata del aparato –él había ese candidato en las primarias anteriores-. Y finalmente terminó ganando la moción de censura contra Rajoy -tras la condena por corrupción al PP- con apoyo también, sin condiciones, de independentistas<br />
catalanes y nacionalistas vascos, por mucho que las derechas hicieran propaganda con los inexistentes pactos oscuros contra ‘su España’.</p>
<p>Tras 10 meses en Moncloa, Sánchez ganó pírricamente las elecciones el pasado abril, frente a la debacle del PP que tenía dos competidores a la derecha. Lo hizo pues sin suficientes diputados como para formar gobierno, menos para uno estable; ¿tocaba negociar? No, tocaba hacer pinza, a modo de chantaje, para intentar desgastar a Unidas Podemos presentado al partido como culpable de que en España no haya un gobierno progresista. Primero utilizando un trauma bastante extendido en el sentido común progre: ‘la no unidad de la izquierda’ (incluyendo al PSOE en significante izquierda); y, después, las crisis: el principio de estabilidad frente a la económica que viene, la<br />
emergencia climática y sus reformas necesarias, sin olvidar la de la unidad nacional respecto al conflicto catalán.<br />
Para obtener los 176 escaños de una mayoría absoluta necesaria en la primera vuelta de la investidura, los números daban con Ciudadanos. No obstante, el relato sobre la imagen de Sánchez como líder, a partir del golpe interno y su destitución como secretario general, venía marcada por los gritos de su militancia en la celebración de su<br />
victoria la noche del 28 de abril: “con Ciudadanos, no”. Cánticos en oposición a lo que ya había hecho Sánchez después de las elecciones del 2015, cuando vivió su primera investidura fallida: “convenció al rey” para que, siendo el segundo candidato más votado por los ciudadanos, lo presentara como presidenciable, ya que Rajoy -el más<br />
votado y sin apoyos- no había querido ser propuesto por el rey como candidato para ir a una investidura de seguro fallida. De hecho hubo repetición electoral. Rajoy volvió a ganar con más votos los comicios y fue investido en la segunda votación del congreso debido a la mencionada abstención ‘sociata’, aquella que había forzado el aparato del<br />
PSOE destituyendo a Sánchez que seguía con su “no es no”.</p>
<p>Como explicamos, cada investidura cuenta con dos posibles sesiones, en la segunda no hace falta mayoría absoluta, el presidente puede ser nombrado por mayoría simple: más ‘síes’ que ‘noes’ en la cámara de diputados. Por tanto, para este septiembre, la segunda sesión se estimaba fundamental y, de hecho, es una de las claves para<br />
explicar la jugada táctica de Felipe VI y Pedro Sánchez. Pero volviendo a la relación PSOE-Ciudadanos: en el pacto de 2016 –con los primeros resultados electorales de la crisis del bipartidismo, en diciembre de 2015- ambos partidos no sumaban en cantidad de escaños con su pacto, pero esta vez con los resultados de abril, sí. Sin embargo, Ciudadanos apostó, dado su españolismo, por competir por la hegemonía de la derecha. Esa fue la apuesta de su líder, Rivera, en este ciclo -cuyo eje central de conflicto está en lo nacional como consecuencia de la crisis catalana- tras no haber terminado de aceptar que los resultados de las elecciones del 28A también demostraron una resistencia al viraje reaccionario, nacionalista español y neoliberal, que en la coyuntura del pasado año terminaron de evidenciar que<br />
representan. De hecho, el ‘fenómeno Vox’ se ha quedado con un techo del 10%. Frente al ‘no’ de Ciudadanos, a Sánchez le quedaba el juego del bloque progresista, y por supuesto no estaba dispuesto a un gobierno de coalición: incluso vetó a Iglesias, quien aceptó el veto en la jornada antes de la primera sesión de investidura de julio. Como consecuencia, con ritmo de varieté antes de la segunda sesión, Sánchez hizo finalmente una propuesta -acompañada de documentos manipulados filtrados a la prensa, mientras seguía reclamando abstención a PP y Ciudadanos- en la que no ofreció ni peso proporcional de representatividad ni poder real de gestión para UP. Una quimera, pero propuesta para la galería, con escenificación de estrés para el país, que caducó de cara a este septiembre.</p>
<p>Pues bien, mi análisis del proceso era que habíamos estado frente a exitosas estrategias de restauración, como las mencionadas: recambio de la corona en crisis de imagen; competidor de la mano de las elites, ante la emergencia de Podemos, encarnado en derecha españolista -exacerbada a partir de la fase abierta por el clímax del conflicto territorial en Cataluña- y neoliberalismo europeísta, con el lanzamiento nacional a un partido nacido en Cataluña, es decir, Ciudadanos; y, de forma paradójica pero fundamental, la recuperación de la centralidad del PSOE. Mecanismos y estrategias, pues, que se habían puesto en marcha desde el primer momento de la crisis del sistema de partidos, de cara a un proceso de clausura. Crisis abierta a raíz de la respuesta política movilizada en la calle frente a la crisis económica y contra las políticas de ajuste, que había abierto un ciclo de conflicto evidente como ventana de posibilidad para la ruptura en el sistema político. Por supuesto, cuando se habla de clausura en esta inestabilidad manifiesta, es hasta nuevo aviso de crisis estructural, dentro de este mundo de ríos de lava, sólo solidificada en la superficie.</p>
<p>No obstante, quedaba una última jugada de los actores institucionales, hoy centrales, del régimen: coronando esta transición lampedusiana reloaded, dedicada a este Borbón. El susodicho dio lugar a otro intento de investidura y así se precipitó la disolución de las cortes y, por tanto, el decreto real del jefe del Estado, con la nueva convocatoria de elecciones. Una jugada táctica que posiblemente terminará con la recomposición restauradora, incluso con el mismo bipartidismo PP-PSOE, en las regiones de España que no tienen nacionalismos centrífugos. Aunque desde luego el<br />
tema territorial es otro cantar.</p>
<p>Desde la institucionalidad del partido de este régimen político, nacido en la Constitución de 1978, el PSOE, parece haberse infravalorado los riesgos de una victoria de las derechas, capitaneadas por el PP. Por ello, Sánchez ya habló antes de la investidura fallida, al puro estilo transición lampedusiana –las cosas tienen que cambiar para que nada cambie-, con el nuevo líder del PP, Pablo Casado, para reformar el artículo 99 de la Constitución, según el modelo griego. Lo que asegurará la gobernabilidad parlamentaria no pactista, mientras en Grecia, como sabemos, se cerró el<br />
ciclo postmemorándum con el retorno de los conservadores, junto al amén ortodoxo. Lo cierto es que no vi en julio que el riesgo de convocar elecciones y que ganara la derecha era más relativo de lo imaginable para el partido de régimen, el PSOE. Me lo motivó, primero, el miedo al neofranquismo en las instituciones centrales del Estado;<br />
segundo, pese a algunas encuestas que daban a Sánchez el 30% antes del anuncio de que no existirían los dos intentos de investidura en septiembre, la probabilidad que tiene de perder el gobierno por una mayor abstención que, con la ley electoral vigente, dé paso a un pacto de gobierno de las ‘tres derechas sin filtro’. Todo esto, combinado con una reducción, inconscientemente institucionalista y naif, del papel que podía tomar el rey con su rol en este entuerto, y su voluntad de incidencia. Esto me impidió ver que podía no convocarse una nueva ronda de investidura.</p>
<p>Incluimos, en esta miopía lógica, a Pablo Iglesias: ahí están tanto sus análisis de cara a su función de estabilidad ante las crisis no resueltas del Estado, como sus declaraciones tras la reunión con el rey hace dos semanas. Lo cierto es que los actores de poder no hacen nuevas alianzas protagónicas ni con su carácter de ‘gato pardo’: no optaron por ‘el abrazo del oso’. Esto es lo que ahora Iglesias considera demostrado de cara a movilizar su voto en la nueva campaña<br />
electoral. En definitiva, Sánchez corre este contundente riesgo para reducir a UP a una fuerza testimonial. Y la Casa Real ha colaborado en esa vía hacia este turnismo PP- PSOE, ya clásico en España. No vimos venir esta jugada del PSOE en tándem con la Casa Real, ahora bien, lo cierto es que desde agosto se vislumbraba, de cara a septiembre, que seguir por parte de unidas Podemos con la presión del gobierno de coalición, perdía sentido cuando el PSOE tenía definitivamente la sartén por el mango.</p>
<p>Con la correlación de fuerzas existente en esta coyuntura, los imaginarios hegemónicos y sus lógicas reinantes en los sectores progresistas e izquierdistas del país, con un PSOE sin ninguna voluntad de coalición para un gobierno con Unidas Podemos, con la competencia que se vislumbraba con Errejón y, a modo de cénit que apela a la dignidad, con la desvergüenza de las declaraciones del ministro de Fomento y la vicepresidenta en funciones, acerca de la multa al barco Open Arms por socorrer y salvar la vida de migrantes que se ahogan en el Mediterránea, en función de una nueva legislación de la Marina española que, de hecho, contradiría el derecho marítimo, las leyes del mar y los derechos humanos; parece que mirar a Portugal y a sectores dentro de Podemos que hablaban de apoyo para investir y oposición para pactos, pese a que Sánchez contara con las derechas para otros acuerdo, no era baladí. Ahora la suerte está echada, veremos.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/voten-mas-claro-la-jugada-que-intenta-el-jaque-mate-restaurador-de-monarquia-y-bipartidismo-en-espana/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>PODEMOS: ¿desde los movimientos sociales o desde las instituciones?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/34185-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Jan 2017 03:03:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Íñigo Errejón]]></category>
		<category><![CDATA[Marcelo Righetti]]></category>
		<category><![CDATA[pablo iglesias]]></category>
		<category><![CDATA[podemos]]></category>
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					<description><![CDATA[El partido, en una fuerte discusión interna entre sus dos máximos dirigentes, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Marcelo Righetti</strong></p>
<p>El final del 2016 encontró a PODEMOS enfrascado en una fuerte discusión interna que tuvo como referencias principales a sus dos máximos dirigentes políticos, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. Si bien las discrepancias entre ambos no son recientes, la próxima realización de su máxima instancia de decisión colectiva, la Asamblea Ciudadana Estatal, conocida popularmente como Vistalegre II –debido a que se realizará en el Palacio de Vistalegre en Madrid-, ha cristalizado en bandos rivales las diferencias de opiniones y visiones sobre el futuro de la organización morada.</p>
<p>Estipulado para realizarse entre el 10 y el 12 de febrero del 2017, Vistalegre II se enfrenta a un escenario sustancialmente diferente de lo que fue la primera Asamblea Ciudadana Estatal (Vistalegre I) realizada en octubre del 2014. En aquellos momentos PODEMOS era una fuerza con apenas unos meses de vida, que había dado el gran batacazo al obtener cinco eurodiputados en las elecciones al parlamento europeo de mayo de ese año y que se enfrentaba a un 2015 con una seguidilla de disputas electorales (municipales, autonómicas y las generales que se realizaron el 20 de diciembre) que marcaban la agenda inmediata de la organización.</p>
<p>Allí se impuso la visión del grupo fundador de PODEMOS (Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero) que planteaba que se estaba viviendo una crisis de régimen y que eso había permitido la apertura de una “ventana de oportunidad histórica”, la cual había que aprovechar de manera eficaz porque no se podía afirmar por cuanto tiempo vaya a estar disponible. Esto requería poner el esfuerzo en la estructuración de una “máquina de guerra electoral” para enfrentar el <em>Blitz, </em> la “guerra relámpago” que implicaba la serie de elecciones en las que debía competir.</p>
<p>Estas consideraciones políticas fueron completadas con un criterio organizativo que centralizaba en un núcleo muy reducido las instancias máximas de decisión, dejando fuera a las minorías que no compartían estas visiones y que habían planteado otras propuestas políticas en Vistalegre I.</p>
<p>La situación actual es bastante diferente. PODEMOS estuvo cerca pero no logró llegar a la presidencia. El PP, con el apoyo del PSOE y Ciudadanos, volvió a formar gobierno, pero el escenario político español quedó sustancialmente trastocado. El bipartidismo clásico y el turnismo parecen heridos de muerte. El conflicto social y de las diferentes “nacionalidades históricas” sigue sin encontrar un horizonte de resolución. PODEMOS ha llegado a las instituciones y ahora tiene que afrontar nuevos retos políticos al tiempo que tiene que definir su estructuración orgánica.</p>
<p>Las diferencias entre Iglesias y Errejón han terminado en la constitución de grupos que rivalizan por imponer sus criterios al interior de la fuerza. Las rispideces entre ambos llevan ya un tiempo, incluso ellos mismos argumentan que siempre han tenido diferencias, pero que ahora resuenan mucho más porque son personajes públicos. Lo cierto es que la tensión no solo se ha manifestado en forma discursiva o de debate de ideas, sino que también han habido varias operaciones internas cruzadas que aumentado el voltaje de la disputa.</p>
<p>Además, desde ambas partes se ha decidido que la discusión sea abierta, pública y a través de todos los medios, lo que implica la participación activa de los grandes aparatos de construcción de sentido de los sectores dominantes españoles, quienes no desaprovechan oportunidad para fomentar la discordia y embarrar el debate. Igualmente, no puede achacarse a los conglomerados de comunicación el tono y el carácter del enfrentamiento, debido a que las partes intervinientes han hecho más que suficiente para acrecentar las desavenencias y hacerlas aparecer irreconciliables, desde las batallas de tweets y hashtags, pasando por las querellas cruzadas en los medios, hasta la confrontación a través de artículos en medios gráficos y digitales.</p>
<p>Las diferencias centrales entre Iglesias y Errejón se basan en los sectores sociales a los que apuntan para la construcción de una nueva mayoría que permita su tan mentado anhelo de cambio. Es un debate estratégico que implica además una disputa sobre la estructuración orgánica de un PODEMOS que comienza a transitar su camino hacia la madurez como instrumento político. Parte de estos desacuerdos vienen de la lectura que han hecho de los resultados de las elecciones generales –sobre todo la del 26 de junio del 2016 y la pérdida de un millón de votos- y de la constitución de la alianza con Izquierda Unida y la conformación de Unidos Podemos.</p>
<p>Ambos acuerdan en la caracterización de que la continuidad de Rajoy al frente del gobierno español es una derrota momentánea para sus aspiraciones pero el costo que han tenido que pagar es romper al PSOE y quebrar la dinámica bipartidista del sistema político que ha dominado desde la aprobación de la Constitución de 1978. Sin embargo, difieren en como continuar.</p>
<p>Pablo Iglesias considera que es posible darle continuidad a los criterios que le dieron nacimiento a PODEMOS: la llamada “hipótesis populista”. Es decir, la construcción del Pueblo como agente histórico, a partir de un discurso dicotomizador  que convoque a nuevos grupos como sujetos del cambio. En palabras de Pablo Iglesias retomando a Ernesto Laclau,</p>
<p>“… el Populismo es lo político que se construye mediante fronteras antagonistas en lo social -lo de cavar trincheras, lo de librar batallas ideológicas-, convocando a nuevos sujetos -que estaban excluidos, que estaban fuera- para el cambio. ¿Cómo se hace? Con significantes vacíos y cadenas de equivalencias de demandas heterogéneas”<a href="#_edn1" name="_ednref1">[i]</a></p>
<p>La centralidad aquí está en la incorporación de sujetos <em>nuevos</em> y en la figura de Pablo Iglesias como significante aglutinador de las “demandas heterogéneas”. Esto último queda bien claro, con el continuo planteamiento de los afines de Iglesias, de que es el Secretario General el único que contiene el gran caudal electoral de PODEMOS y, de hecho, hay unanimidad absoluta entre los podemitas para que Iglesias siga siendo el máximo representante de la formación morada<a href="#_edn2" name="_ednref2">[ii]</a>.</p>
<p>Para Iglesias la prioridad tiene que estar en construir el movimiento popular que encarne el cambio, no a partir del trabajo parlamentario, sino a través de la organización y movilización popular en reclamo de los derechos vulnerados. Aquí está el núcleo de la diferencia con Errejón, ya que el <em>número 2</em> de PODEMOS plantea que la centralidad debe estar en el trabajo desde las instituciones, desde los cargos que han obtenido en la sucesivas luchas electorales, para lograr convencer a los sectores que todavía los ven con desconfianza, que encarnan una propuesta alternativa viable para la construcción de un proyecto patriótico. En palabras de Errejón,</p>
<p>“… a partir de ahora la disputa política se traslada en gran medida al <em>terreno institucional</em> y de creación cultural y social. Pero Podemos no es ni puede ser, como quieren nuestros adversarios, un resultado de la excepción que languidezca cuando pasen los tiempos agitados. (…) No hay hoy, por tanto, proyecto más radical y transformador que construir una mayoría nueva capaz no solo de denunciar el desorden que generan los de arriba sino, fundamentalmente, de encarnar un orden alternativo y de generar confianza”<a href="#_edn3" name="_ednref3">[iii]</a>.</p>
<p>A diferencia de Iglesias que apunta a la incorporación de nuevos sujetos, que simplificando podríamos mencionar que son aquellos que no se sienten interpelados a participar al momento de las elecciones, Errejón apunta a aquellos sectores populares que todavía siguen sosteniendo a los partidos tradicionales y ven con recelo y temor a PODEMOS y los planteos de cambio social que proponen.</p>
<p>Esta discordancia sobre donde tiene que estar la prioridad del trabajo político de la fuerza, tiene claras consecuencias políticas para el futuro, que, aunque a Iglesias no le guste que se “caricaturice el debate” entre los “radicales pablistas” y los “moderados errejonistas”, tenderán, según qué posición se imponga en Vistalegre II, a una construcción política y discursiva, o bien más radicalizada o bien más moderada. Claramente convocar a los excluidos exige una prédica más virulenta contra lo establecido, así como la apelación a los que todavía siguen manteniendo su apoyo a los partidos del régimen mediante el trabajo en las instituciones implica una acomodación a las dinámicas parlamentarias y sus lógicas de funcionamiento, que tienden a reproducir el orden dado.</p>
<p>Por último, está la cuestión de la estructuración orgánica que deriva de estos preceptos políticos. Si la centralidad estará en el trabajo institucional, PODEMOS tenderá a convertirse en una fuerza política donde las figuras que tengan cargos públicos serán las que tengan mayor peso en su interior, replicando de hecho la jerarquía y dinámica institucional. Una situación similar a lo que sucede en los partidos tradicionales, sustentadores y reproductores de la institucionalidad del sistema. En cambio, si la propuesta de Iglesias se impone, las posibilidades del diseño orgánico y de sus prácticas de funcionamiento pueden tomar dos variantes. Por un lado, una democratización aún mayor de la vida interna para contener a los nuevos sujetos convocados; o por el otro lado, una centralización aún mayor en la figura de Pablo Iglesias como líder del espacio que imponga posiciones sobre el conjunto de la fuerza.</p>
<p>PODEMOS está enfrentando los dilemas de la nueva fase política y constituyéndose como una fuerza madura para encarar los desafíos del cambiante mundo que vivimos. En un momento donde las críticas a la globalización en los países centrales están siendo encausadas por fenómenos populistas de derechas (Trump, BREXIT, Le Pen, etc.), PODEMOS es el único fenómeno político que genera expectativas (tras el fracaso de Syriza) desde la vereda de enfrente del fascismo en crecimiento. El tamaño de los retos que deberá afrontar son enormes y Vistalegre II marcará un hito significativo sobre como encarará el futuro y las posibilidades de éxito que tendrá.</p>
<p><em><a href="#_ednref1" name="_edn1">[i]</a> Extraido de la intervención de Pablo Iglesias en la presentación del libro de Jorge Alemán “Horizontes neoliberales de la subjetividad”, 5 de octubre de 2016, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=_gEh9p-C1Ls&amp;t=742s">https://www.youtube.com/watch?v=_gEh9p-C1Ls&amp;t=742s</a></em></p>
<p><em><a href="#_ednref2" name="_edn2">[ii]</a> Los errejonistas proponían un sistema de votación para Vistalegre II en donde la discusión de las ideas fuera separada de la discusión de las personas que ocuparían los cargos de dirección y proponían que Iglesias continuara como Secretario General. Iglesias se oponía a esta situación, planteando que no podía encabezar el partido si sus ideas no eran las que ganaban y proponía que la discusión de ideas y de personas fueran en conjunto arguyendo que las personas que proponían las ideas eran quienes las tenían que llevarlas adelante. Finalmente, mediante una votación de los inscriptos de PODEMOS y por muy poco diferencia se impuso la propuesta de Iglesias.</em></p>
<p><em><a href="#_ednref3" name="_edn3">[iii]</a> Extraida de la nota de opinión escrita por Íñigo Errejón en el portal 20minutos.es, denominada “Podemos Ganar”, 28 de noviembre de 2016,  <a href="http://www.20minutos.es/opiniones/firma-invitada-inigo-errejon-podemos-ganar-2899261/">http://www.20minutos.es/opiniones/firma-invitada-inigo-errejon-podemos-ganar-2899261/</a></em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/34185-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Juan Carlos Monedero: &#8220;entendimos que necesitamos instituciones y calle&#8221;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Dec 2016 05:55:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Monedero]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[podemos]]></category>
		<category><![CDATA[sergio segura]]></category>
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					<description><![CDATA[Monedero habla sobre los errores y expectativas de los gobiernos progresistas , a la vez analiza la manera de enfrentar la avanzada de derechas en la región.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Sergio Segura* @comunhc</strong></p>
<p><em>Juan Carlos Monedero fue asesor del comandante Hugo Chávez, se desempeña como profesor de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid y  es uno de los políticos fundadores del partido Podemos de España. En la entrevista brinda una lectura general de la coyuntura política latinoamericana y argumenta la importancia de combinar la movilización social con &#8216;lucha institucional&#8217;.</em></p>
<p><strong>La retoma de posiciones por parte de la derecha en gobiernos latinoamericanos hizo hablar de fin del ciclo, o en palabras del vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, de “una oleada contraria a los gobiernos populares o progresistas”. A su modo, los partidos Syriza en Grecia y Podemos en España, parecían acompañar esos impulsos de cambio en Europa, aunque tampoco les viene resultando fácil. ¿Cómo ve el panorama global de los movimientos y partidos políticos que se proponen un cambio social anticapitalista?</strong></p>
<p>Desde la ciencia social es muy difícil explicar todo con grandes categorías que engloben, los países y sus desarrollos han sido diferentes. Lo que sí es cierto es que algo de oleadas tienen los procesos. Basta recordar la emoción que produjo en Europa la victoria de Syriza, en un país pequeño; un sentimiento de euforia que alimentaba las fuerzas de cambio en otros lugares. Algo similar ocurrió con la victoria del comandante Chávez en el 98, que a su vez alimentó la victoria de Lula [en Brasil] y del dominó de victorias de la región. Es verdad que esa conjunción de gobiernos de cambio por el propio desgaste de las tareas de gobierno, permitía pensar que la posibilidad de derrotas y del regreso de fuerzas conservadoras fuera una realidad.</p>
<p>Hay que establecer, sin embargo, una alerta: después del fracaso de Estados Unidos en Medio Oriente, la semana pasada bombardeó seis países. Obama quiere irse dejando a América Latina como el patio trasero de los Estados Unidos. Cambió la estrategia en Cuba, están dolarizando una parte importante de su economía; han apoyado todas las tensiones golpistas en Venezuela; han apoyado la victoria de Macri en Argentina; han sostenido, apoyado, legitimado y justificado el golpe de Estado en Brasil, que sí es un golpe de Estado; y el único conflicto que no han sido capaces de solventar, ni con una política brutal de bombardeos con drones, está en proceso de solución a través de la firma de los tratados de paz en Colombia.</p>
<p>Todos esos son elementos preocupantes, aún más cuando hubo errores en los gobiernos de cambio en los últimos quince años. Han cometido los mismos errores que ha cometido la izquierda europea, no construir ciudadanías conscientes sino construir clases medias que terminan saliendo a votar por sus verdugos, como ocurrió en Inglaterra con Margaret Thatcher, y aquí está ocurriendo con el apoyo a los gobiernos que van a volver a situaciones de pobreza a una parte de la ciudadanía.</p>
<p>En segundo lugar, errores también de no haber insistido más en construcciones alternativas que afecten la consciencia, en el sentido de que la derecha tiene universidades, la CNN, redes de profesores, mientras que los movimientos de cambio de América Latina ni siquiera han apoyado como hubiera correspondido a Telesur. Hasta ahora se dan cuenta Lula y Dilma Rousseff de lo importante que es tener un canal que simplemente informe. CNN transmitió la comparecencia de Dilma en su impeachment y traducía mal.</p>
<p>No generar conciencia te genera una ciudadanía debilitada. No haber reinventado el Estado para salir de su lógica representativa, de su lógica institucional burocrática, creo que son errores, porque vuelven los gobiernos antiguos y vuelven prácticamente a los mismos sitios y con las mismas lógicas, lo cual demuestra que no se han hecho las transformaciones que dificulten ese traslado.</p>
<p>Pero no quiero ser pesimista. En todos los países hay una oposición muy fuerte, tanto a Temer [en Brasil] como a Macri [en Argentina], incluso a que regresen los golpistas a Venezuela. Eso nos hace tener un optimismo de que en los últimos 15 años algo se ha logrado, alguna conciencia se ha logrado.</p>
<p><strong>En Colombia se suele decir que vamos a contrapelo de los procesos regionales; la derecha más guerrerista gobernó mientras se hacían fuertes experiencias progresistas en Latinoamérica. ¿Cree que ahora se abrirán posibilidades políticas para la izquierda a partir de los acuerdos de paz, aún en una región donde lo que parece avanzar es un nuevo consenso de derechas?</strong></p>
<p>Estoy plenamente convencido de que Colombia puede tomar el relevo igual que lo puede tomar México. En los lugares que desaparece la lucha armada, la posibilidad de un gobierno de izquierdas emerge. Estoy convencido de que están las circunstancias dadas. Después de ganar la Segunda Guerra Mundial, Churchill perdió las elecciones y las ganaron los laboristas, así que yo creo que es bastante probable que ocurra lo mismo con el pueblo colombiano, que agradezca el esfuerzo que ha hecho la izquierda por la paz, porque no ha sido el gobierno de Santos, han sido las fuerzas políticas progresistas y las propias guerrillas las que más han luchado por la paz, con la ayuda, por cierto, de la Venezuela del presidente Chávez y de Maduro.</p>
<p><strong>Como conocedor de la revolución bolivariana desde adentro, ¿cree que el chavismo logrará mantener y profundizar el rumbo antineoliberal, más allá del evidente desgaste? ¿Por qué Venezuela atraviesa tantas dificultades que pueden poner en jaque la continuidad del proceso de cambio?</strong></p>
<p>El proceso bolivariano tuvo éxito en la lucha contra el neoliberalismo, pero no tuvo tanto éxito en cuanto a los problemas estructurales históricos de Venezuela. No ha reforzado, no ha construido una base de funcionarios públicos probos, bien formados, honestos. Ha fracasado a la hora de frenar la dependencia de las importaciones, no ha avanzado lo suficiente en la autosuficiencia alimentaria. Por la propia deficiencia de ese Estado débil por el rentismo petrolero, no ha construido un Estado eficiente. Esa deficiencia ha dejado paso a la corrupción, que es de donde se enganchan los representantes de la derecha para intentar debilitar. En la corrupción siempre hay dos lados: la administración, pero luego también el que corrompe. El que corrompe es de la derecha, son los empresarios, y ellos son los que utilizan esa corrupción de la que son parte para debilitar al gobierno.</p>
<p>Venezuela ha pasado muchos procesos electorales, ha tenido que luchar contra enemigos internos y externos infinitos y también ha descuidado parte de sus tareas, eso es lo que ahora de alguna manera le están cobrando.</p>
<p>El chavismo necesita una reflexión. No necesita volver hacia el pasado, necesita hacer lo que ya hizo en el 98 que es reinventarse hacia adelante. En Venezuela hay un golpismo tan terrible que se nota, porque está ávido de sangre y con una voluntad de revancha y de casi guerra civil, por eso es muy importante que el chavismo entienda que tiene que ser la fuerza de la estabilidad en ese país; estoy convencido que se va a generar conciencia. Hace unos días [octubre 2016] el presidente Maduro sacó tanta gente a la calle como la oposición, creo que eso es una señal de que hay conciencia, de que se es crítico con el gobierno, pero no se está a favor de que regresen los mismos responsables del Caracazo y del hundimiento de Venezuela en la noche neoliberal.</p>
<p><strong>A diferencia de las experiencias latinoamericanas, Podemos viene creciendo sin haber contado con los resortes del Estado español; eso, que puede ser una limitante, es también una virtud en cuanto a la construcción de fuerzas políticas populares que deben poner su fortaleza en el movimiento popular por fuera del Estado. ¿Hay allí una lección para ser estudiada por los movimientos sociales latinoamericanos?</strong></p>
<p>Nosotros entendimos que necesitamos instituciones y calle. Está muy bien y es muy épico parar un desahucio frente a la policía, pero es mucho mejor tener una ley que impida los desahucios. Nosotros tomamos una decisión cuando salimos del 15M [en referencia al 15 de mayo de 2011, cuando surge el movimiento de los Indignados en España]: las luchas de las calles debíamos acompañarlas con lucha institucional. El neoliberalismo logró sus propuestas desde el aparato del Estado; creo que se equivocaba [el teórico irlandés John] Holloway, el Estado tiene muchos problemas y puede terminar devorándote, por eso hay que mantener la vacuna de la calle, pero sin las instituciones no cambiamos la realidad.</p>
<p>– – –</p>
<p>* Publicado originalmente en la Revista Lanzas y Letras No 31</p>
<p>** Podemos es un partido político español de izquierdas, fundado en enero de 2014,  inspirado en las manifestaciones populares que iniciaron el 15 de mayo de 2011 con base en un fuerte protagonismo popular. Se convirtió en el cuarto partido más votado en España en las elecciones europeas de 2014. Juan Carlos Monedero es uno de sus fundadores e ideólogos. https://podemos.info</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/33475-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Elecciones en Galicia y en el País Vasco: nuevo capítulo en el “empate catastrófico”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 22 Sep 2016 03:03:44 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[España]]></category>
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					<description><![CDATA[El impacto que tendrán los comicios del domingo en un Estado español que vive una gran crisis política]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Marcelo Righetti</strong></p>
<p><em>La jornada de elecciones locales del próximo domingo en Galicia y en el País Vasco y el impacto que tendrán en un Estado español que vive una de sus más agudas crisis políticas.</em></p>
<p>El próximo domingo se realizarán elecciones de autoridades en las comunidades autonómicas de Galicia y el País Vasco. Estas se desarrollarán en medio del proceso para la formación de gobierno en el Estado español, el cual se encuentra en un impasse luego del fracaso en el intento de investidura por parte de Mariano Rajoy, líder del Partido Popular, y todavía presidente en funciones. Sin dudas, la complejísima situación política tendrá una influencia muy importante en estos comicios aunque también es importante comprender que los resultados no pueden ser leídos únicamente desde esta perspectiva, porque intervienen otro tipo de factores que responden a esas realidades autonómicas y de una manera residual a la situación en el conjunto del Estado.</p>
<p>La crisis orgánica que vive España tiene como uno de los factores centrales la dificultad en la articulación territorial de las distintas naciones que componen el Estado. La conflictiva situación catalana, en donde el gobierno de la Generalitat se encuentra encaminado en el Procès en busca de la independencia, es el hecho más notorio y crítico en que se observa esta situación.</p>
<p>Pero no es el único enclave en donde demandas soberanistas e independentistas han ido creciendo al punto de convertirse en uno de los principales reclamos de esas sociedades. La historia de estos reclamos en el País Vasco es bastante conocida, por lo menos más que la de los nacionalistas gallegos, sin embargo el aumento de las tensiones en el Estado español también ha hecho crecer a estos sectores dentro de Galicia. Más allá de esto, ambas comunidades tiene realidades distintas.</p>
<p><strong>País Vasco: ¿el PNV podrá formar gobierno?</strong></p>
<p>En el País Vasco, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) es hegemónico y ha sido primera fuerza electoral desde el fin de la dictadura franquista. Sólo en una oportunidad no pudo conformar gobierno, luego de las elecciones de 2009 donde un acuerdo entre el Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE) y el PP puso como lehendakari al socialista Patxi López.</p>
<p>Las encuestas, en tela de juicio luego de los últimos errores, colocan al PNV en claro primer lugar con amplia ventaja sobre EH Bildu, la fuerza de la izquierda abertzale, y sobre Elkarrekin Podemos, denominación vasca de la fuerza liderada por Pablo Iglesias. Más atrás aparecen PSE-PSOE y el Partido Popular.</p>
<p>En las últimas elecciones generales para el Parlamento español del 26 de junio, Podemos dio el batacazo colocándose como la fuerza más votada por encima del PNV. Este resultado busca ser repetido por la formación morada, aunque todo parece indicar que será muy difícil debido a que las características de ambas elecciones son distintas. Esto no quita que igualmente se ubique por encima del PSOE y el PP, las otras dos fuerzas de ámbito estatal, lo cual puede ser claramente convertido en una victoria en el marco de la crisis para formar gobierno.</p>
<p>La victoria del PNV casi nadie la pone en duda, sin embargo no le alcanzaría la mayoría suficiente para gobernar solo, ante lo cual se abren las especulaciones respecto de con que fuerzas pactará en su intento de continuar dirigiendo los designios de Euskadi. Las posibles alianzas que se establezcan estarán profundamente imbricadas con los acuerdos a nivel estatal, aun cuando las dinámicas sean distintas.</p>
<p><strong>El escenario gallego</strong></p>
<p>La situación en Galicia es diferente. Allí gobierna el PP de la mano de Alberto Núñez Feijoo y ha sido un bastión de la derecha española, quien ha gobernado desde el establecimiento del estatuto autonómico a excepción del período de 2005-2009, cuando un acuerdo entre el Partido Socialista de Galicia (PSdeG-PSOE) y el Bloque Nacionalista Gallego (BNG) permitió hacerse con el control de la Junta de Galicia.</p>
<p>La victoria de Núñez Feijoo parece ser un mero trámite, a pesar de que ha sufrido un cimbronazo importante en 2013, cuando se dieron a conocer unas fotos de 1995 en donde se lo podía observar compartiendo un ameno momento en un yate en Andorra con Marcial Dorado, reconocido narcotraficante gallego, quien actualmente se encuentra cumpliendo condena. La historia del contrabando en Galicia es muy larga y en las últimas décadas el crecimiento del narcotráfico ha sido enorme al convertirse en puerta de entrada de la cocaína colombiana a la UE. Sin dudas, la complicidad de las autoridades políticas y particularmente de dirigentes del PP ha sido muy importante para este desarrollo.</p>
<p>A pesar de este golpe, el líder del PP gallego continúa en funciones y al parecer sin grandes consecuencias, una ya común capacidad de varios dirigentes del PP que no reciben castigo por sus cuantiosos hechos de corrupción.</p>
<p>Por otro lado, el PSdeG-PSOE busca no ser superado por En Marea, el acuerdo de fuerzas gallegas que son parte del espacio de Unidos Podemos a nivel estatal. En las elecciones generales del 20 de diciembre del 2015, En Marea superó por cuatro puntos a los socialistas, pero en las del 26 de junio sufrió un retroceso y quedó apenas unas décimas por debajo. Aquí estará una de las cuestiones claves que se decidirán este domingo. Asimismo, la posibilidad de que el PP no llegue a la mayoría absoluta abre la oportunidad de que se intente un acuerdo de gobierno a tres bandas con En Marea, PSdeG y BNG, el cual para algunos serviría como ejemplo para intentar un pacto entre PSOE y Unidos Podemos en el Estado español.</p>
<p><strong>Empate catastrófico y la posibilidad de terceras elecciones</strong></p>
<p>La situación política española se encuentra bajo una tremenda tensión. Los poderes fácticos presionan continuadamente para que haya un acuerdo que permita alcanzar un gobierno afín a sus intereses. Se repiten y magnifican las voces para alcanzar un acuerdo PP-PSOE que permita armar gobierno y cerrar la posibilidad de terceras elecciones. La actitud de Ciudadanos acordando a principios de año con el PSOE y ahora apoyando al PP es la más clara muestra de esto.</p>
<p>Mientras tanto, Pedro Sánchez se resiste a la posibilidad de investir a Mariano Rajoy, a pesar de todas las presiones incluso de importantes dirigentes de su partido, entre ellos el mismísimo Felipe González, porque eso lo llevaría a la muerte política. Pero tampoco tiene la voluntad, ni es capaz de apostar por la conformación de un acuerdo con Unidos Podemos y las fuerzas nacionalistas catalanas y vascas, para construir un gobierno alternativo. Su único camino es continuar tensando la cuerda e intentando construir un escenario que debilite a la fuerza que lidera Pablo Iglesias. Su opción es querer mostrar que el PSOE es el único que puede vencer a Podemos y volver a poner en orden el régimen de partidos nacido de la Constitución de 1978.</p>
<p>Sin embargo, la crisis orgánica que vive España es en parte la crisis del PSOE y a partir de la cual la irrupción de Podemos es explicable. El PSOE fue el partido que logro generar la articulación territorial de España luego del franquismo, a partir de su acuerdo con fuerzas representantes de las distintas nacionalidades históricas, sobre todo catalanas y vascas. Asimismo, fue la fuerza capaz de contener el desborde social al convertirse en la expresión política de los logros del Estado de Bienestar y la conquista de derechos sociales y sindicales. Pero ahora, ha dejado de cumplir esas dos funciones, primero debido al advenimiento de la Tercera Vía en la socialdemocracia y después debido a la ruptura de acuerdos con las fuerzas nacionalistas. Hemos visto que hace poco fue gobierno en Galicia y el País Vasco y ahora pugna por no ser relegado al tercer y cuarto puesto, respectivamente.</p>
<p><strong>¿Y Podemos?</strong></p>
<p>Ese espacio es el que ha ocupado Podemos, constituyéndose como el representante de la lucha contra los ajustes y los planes de austeridad que pauperizan a amplios sectores sociales y proponiendo una mirada nueva sobre la constitución de España como una estado plurinacional.</p>
<p>De esta manera, ha logrado convertirse en la fuerza con mayor apoyo en los sectores jóvenes de la sociedad, que es donde más se siente las consecuencias de la crisis socioeconómica y en las últimas elecciones generales ha sido primera fuerza en Cataluña y el País Vasco.</p>
<p>El empate de fuerza está establecido, la forma en que se resuelva está por verse. Lo único cierto es que el tiempo suele estar a favor de los poderosos, sobre todo porque amplios sectores sociales comienzan a ser ganados por el escepticismo y el cinismo. Esta es una de las razones de la evidente tensión en la dirigencia de Podemos entre Pablo Iglesias y su número 2, Íñigo Errejón.</p>
<p>Mientras el primero, considera que las instituciones le han sentando mal a Podemos y plantea una vuelta a un discurso más radicalizado como el de los inicios, en busca de recuperar los votos perdidos entre las dos elecciones generales; Errejón, propone una moderación para intentar “seducir a la parte de nuestro pueblo que sufre pero aún no confía en nosotros”, proponiendo apuntar a los sectores que todavía se mantienen firme en su apoyo al PSOE y que ven en Podemos algo muy disruptivo.</p>
<p>El PP a pesar de los continuos casos de corrupción que lo salpican, continua firme y fortaleciéndose. El PSOE lleno de tensiones internas no puede avanzar sin perder enormes terrenos y en su obstinada posición patea la pelota para adelante y profundiza la crisis. Podemos, comienza una nueva etapa cargada de profundas discusiones que determinarán las características que tendrá en el futuro y su propia vida política. En medio de todo esto lxs gallegxs y vascxs irán a las urnas para elegir sus representantes autonómicos y sumar nuevos ingredientes a la extraordinaria situación española.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/31588-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>España: el fin del bipartidismo y el año sin gobierno</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Sep 2016 03:04:16 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Rajoy volvió a fracasar en su intento por formar gobierno. Un análisis a fondo sobre el inédito escenario español]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Aníbal Garzón desde España</strong></p>
<p><em>El presidente Mariano Rajoy volvió a fracasar en su intento por formar gobierno en el Congreso y se abre el camino a las terceras elecciones en un año. Un análisis a fondo sobre el inédito escenario político en el Estado español.</em></p>
<p>En un futuro no muy lejano, en las clases de Historia de los colegios españoles se dará un temario posiblemente titulado: &#8220;2016, el año sin gobierno&#8221;. Un programa educativo que subrayará la anécdota novedosa de dos políticos, Pedro Sánchez y Mariano Rajoy, que &#8220;salieron derrotados en sus investiduras&#8221;. Seguramente dejará al alumnado con incertidumbre, no sólo por no dimitir los dos líderes tras sus investiduras fallidas sino por los intereses ocultos que existieron. Intentaremos hacer de docente.</p>
<p>Desde las primeras elecciones españolas consideradas como el Fin de la Transición Política tras casi 40 años de dictadura franquista, elecciones celebradas en 1982, el bipartidismo hegemónico del PSOE (etiquetado como izquierda) y el Partido/Alianza Popular (etiquetado como derecha) nunca bajó de la suma de 280 diputados del total de 350. Nunca menos del 80% de los escaños. Hasta que las elecciones de diciembre de 2015 rompieron con esta estadística.</p>
<p>El bipartidismo con los años fue haciendo más borrosas las diferencias entre el PSOE y el PP al cumplir los dos partidos con las mismas políticas económicas elaboradas en entes superiores como la Unión Europea. Un bipartidismo que recordaba las falsas diferencias entre conservadores, liderados por Canovas del Castillo, y los liberales de Mateo Sagasta, a finales del siglo XIX. La política de privatizaciones, de flexibilidad laboral imponiéndose a demandas sindicales, de recortes en políticas públicas, de Si a la OTAN, o de aceptar la Constitución Europea y el modelo del Euro sin ningún mínimo debate.</p>
<p>La cada vez más inexistente brecha diferencial y un bipartidismo convertido en una imagen de la misma clase política provocó el nacimiento de las movilizaciones del 15M en 2011 contra esta élite burocrática; &#8220;No nos representan&#8221;. Movilizaciones que fueron prealimentadas por la Crisis Económica de 2008 que tanto afectó y sigue afectando a la población española. La crisis económica de 2008, y la crisis política de 2011, abrían un nuevo escenario. Fenómeno al que no atendió ningún actor del bipartidismo, sino justo lo contrario, siguieron apostando por sus pactos conjuntos. Uno de estos pactos más llamativos fue modificar el artículo 135 de la Constitución Española en septiembre de 2011 para llevar a cabo unas reformas de ajuste fiscal neoliberal sin, además, consultar a la población mediante un referéndum. Los parlamentarios del PP y PSOE decidieron conjuntamente y unilateralmente esta nueva política estructural.</p>
<p>2012, 2013, y 2014, fueron años de enfrentamiento social en España entre gran parte de la ciudadanía y el bipartidismo convertido en el unipartidismo; Asambleas del 15M, movilizaciones de Indignados, asambleas barriales, luchas locales, manifestaciones sindicales como mineros, e incluso reivindicaciones nacionalistas catalanas. Este punto temporal de indignación provocó lo que antes parecía imposible, un gran rasguño en la hegemonía bipartidista. El nacimiento de Podemos a inicios de 2014 y su buen resultado de 5 escaños en las elecciones europeas en mayo del mismo año (no sólo por el contexto social sino también por su buena estrategia comunicativa), puso en alerta al bipartidismo hegemónico PP y PSOE. La alerta se hizo más evidente con los buenos resultados de Podemos y las confluencias &#8220;Municipios del Cambio&#8221; en las elecciones locales de mayo de 2015. Victorias en las dos ciudades más pobladas, Barcelona y Madrid, entre otras. Muchos de los indignados contra la clase política veían esto como la alternativa electoral para cambiar la política económica.</p>
<p>Ahora bien, el bipartidismo del Régimen del 78 con más de 30 años de historia y arropado por instituciones poderosas como medios de comunicación (Grupo PRISA) y el poder económico (IBEX 35), además de asesorías de mentes académicas, iba a hacer todo lo posible para que el rasguño no se ampliará. Uno de los efectos, sin olvidar riesgos, podría ser la entrada en el juego institucional de nuevos partidos que &#8220;renovarían&#8221; el sistema político español y dejaría de ser visto como un bipartidismo cada vez más difuso en la opinión pública. Si entraba un partido que parecía representar el 15M, los de Abajo, como Podemos también daba lugar a poder insertarse un partido que representaba dialécticamente a los de Arriba, Ciudadanos. Así, a pesar de intentar en un inicio Podemos no etiquetarse de izquierda, sino de sentido común y mayorías contra el neoliberalismo del bipartidismo los últimos años para obtener así el mayor número de votos desencantados (incluso del PP, que muchos de sus votos eran de clase trabajadora afectados ahora por la crisis), la entrada de Ciudadanos como nueva derecha le sitúo finalmente a Podemos como nueva izquierda. Efecto que reprodujo el mismo partido de Pablo Iglesias al pactar finalmente con la izquierda histórica, Izquierda Unida. Y en segundo lugar, el asalto institucional de una fuerza que parecía representar a los indignados del 15M podría provocar un coste elevado electoral al bipartidismo pero a la vez una victoria en apaciguar los nacientes e impactantes movimientos sociales. Movimientos que tanto inquietaban a una parte del poder y por eso el PP aprobó leyes antidemocráticas como La Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como Ley Mordaza, para ampliar legalmente la represión contra las protestas.</p>
<p>Las elecciones Generales de Diciembre de 2015 serían las primeras elecciones que pondrían en el punto de mira al bipartidismo PP y PSOE. Y así fue, pero no hubo disparo. El bipartidismo tuvo su peor resultado de la historia con la suma de 213 diputados (123 PP y 90 PSOE), es decir, 50,72% de los votos y 59,1% del total de diputados, pero Podemos no consiguió romper con el orden establecido y aleatorio entre PP y PSOE como las dos primeras fuerzas. Aún así, Podemos hizo historia y consiguió 69 diputados, más de 5 millones de votos. Podemos a pesar de los ataques mediáticos contra sus líderes, desde si tenían financiación de la República islámica de Irán o de la República Bolivariana de Venezuela, o que Monedero y Errejón cometieron negligencias administrativas,&#8230; consiguió situarse como la tercera fuerza en tan poco tiempo y con números que nunca antes ninguna fuerza política había conseguido.</p>
<p>Podemos al igual que fue el partido que más creció, también estaba expuesto a la amenaza de ser la organización electoral que más podría decrecer los siguientes meses. Era un Partido joven, con pocos recursos, con gente muy formada pero con muchos agujeros en organización, y con problemas internos muy considerados como sus contradicciones programáticas por la complejidad del Estado Español. Y el bipartidismo lo sabía. El nuevo Partido de Podemos que fue el instrumento que agrietó el Régimen bipartidista (PP y PSOE) en lo electoral podría, contradictoriamente, hacer renacer este mismo Régimen del 78 si finalmente era debilitado. Y así fue, Podemos tuvo mucha fuerza en las primeras elecciones, pero le faltó también mucho oxígeno en las segundas.</p>
<p>Tras los resultados de las elecciones de diciembre de 2015 la estrategia a nuevas elecciones era más que evidente. Algo nuevo sucedió en la política española. Rajoy siendo el más votado le dijo al monarca Felipe VI que no tenía los apoyos suficientes para ser investido y no se presentaba. Lanzó su piedra y la recogió el otro histórico del bipartidismo, el PSOE. Sánchez se presentó a la investidura como el segundo más votado pero sabiendo que su fracaso era más que esperado al pactar sólo con Ciudadanos, la nueva fuerza de derechas que su nacionalismo español y su neoliberalismo salvaje ponía barreras a que Podemos o las fuerzas nacionalistas vascas y catalanas dieran el apoyo al PSOE. Sánchez fracasó pero el bipartidismo conseguía mantenerse.</p>
<p>Las históricas segundas elecciones generales en junio de 2016  buscaban la finalidad de cansar políticamente a la población civil española que despertó contra el bipartidismo. Una población que salía a las calles con el 15M a protestar pero su atención a la telenovela institucional le dejó cada vez más paralizada. Pese a seguir creciendo la pobreza, desahucios, o desigualdad,&#8230; la falta de movilización social podía aumentar la abstención y perjudicar al voto que en las elecciones de Diciembre no se inclinó por el bipartidismo PP o PSOE. Y así fue. La participación electoral bajó el 3,2% y los dos partidos más perjudicados fueron Unidos Podemos (que presentó candidatura conjunta con Izquierda Unida) y Ciudadanos, es decir,  la etiquetada &#8220;nueva política&#8221;. El bipartidismo renacía, golpeado, pero renacía, siendo el gran triunfador el PP al pasar de 123 a 137 diputados. Y el PSOE aún perdiendo 5 escaños no era desbancado de la segunda posición frente a Podemos, el llamado &#8220;sorpasso&#8221;, como muchas encuestas electorales dijeron días antes. Esta vez si que se animó Rajoy a presentarse a la investidura. Al igual que Pedro Sánchez pactó sólo con la nueva derecha del Régimen, Ciudadanos, y la diputada dócil de Coalición Canaria. Rajoy tenía la misma jugada que Sánchez y la historia se repitió. La investidura fracasó por 170 contra 180 votos. No fracasó porque el PSOE tenga como enemigo al PP, con quien había pactado muchas políticas económicas, sino porque si el PSOE le daba la investidura al PP podría ser perjudicado al darle el rol de oposición a Podemos. Dando, por lo tanto, mayor poder institucional del deseado al partido de Pablo Iglesias.</p>
<p>Aún así, finalmente la historia actual sigue haciendo Historia en España. 9 meses ya sin gobierno electo. ¿Qué sucederá ahora? ¿Qué más contaremos en los nuevos libros de Historia Contemporánea? ¿Terceras Elecciones?</p>
<p>Existen varias jugadas por parte del bipartidismo (PP/PSOE) para renacer la legitimidad del Régimen del 78.</p>
<p>1) <strong>La estrategia de evitar terceras elecciones</strong>, más por la fama internacional de una España bloqueada, podría justificarse con un nuevo rostro de líder del PP remplazando al derrotado Rajoy. Podría ser una mujer, la primera Presidenta española, y así generar la imagen de Regeneración que es el discurso utilizado por su socio, Ciudadanos. El PSOE, que ya han sonado voces históricas de su Partido reclamando dejar al PP gobernar como dijeron los expresidentes Felipe González y más indirectamente Zapatero, podría finalmente abstenerse justificándolo como fin del bloqueo para una sociedad cada vez más cansada e intentando, por lo tanto, estratégicamente la manera de evitar que Podemos obtenga el papel de oposición. Además el PSOE podría usar el discurso de la amenaza, nunca con hechos, para vestirse todavía más de &#8220;oposición&#8221; con la idea de disponer de la llave de la Moción de Censura. Serían 4 años más para intentar reactivar el bipartidismo con el uso constante de discursos demagógicos que calen en la opinión pública. Esta jugada de no terceras elecciones podría tener mayor aceptación según lo que suceda en las comicios gallegos y vascos el próximo 25 de septiembre.</p>
<p>2) <strong>La estrategia de celebrar terceras elecciones.</strong> Se celebrarían en diciembre, de momento con un preacuerdo informal de ser el 18 de diciembre y no el Día de Navidad. Estas elecciones podrían provocar el dato histórico de máxima abstención en unas Elecciones Generales por el cansancio social con la política electoral. 3 Elecciones Generales en 1 año. Posiblemente una baja participación del 60%. Y siguiendo la regla de las segundas elecciones, al salir más perjudicados por la abstención la &#8220;nueva&#8221; política, la reducción de apoyo electoral a Podemos y Ciudadanos podría reactivar más el bipartidismo. De esta manera, Podemos, la mayor fuerza institucional estatal crítica con el status quo actual, saldría muy tocada. Tanto a nivel institucional, por pérdida de votos y diputados, como a nivel organizativo por pérdida de motivación y confianza en algunos de sus líderes. El debate interno en Podemos podría ser más que productivo infructuoso, siempre atacado por medios de comunicación para tener efecto en la opinión pública. Y por otro lado, el aumento de abstención podría dar finalmente la mayoría absoluta al PP, pactando con Ciudadanos, es decir, los 176 escaños. Esto haría que el PSOE siga estando en su cómoda oposición para no tener que descifrar debates internos sobre posibles pactos que le podrían perjudicar internamente por su ambigüedad; desde el conflicto nacionalista con Catalunya hasta aceptar los recortes neoliberales de la Unión Europea llamándose partido socialdemócrata.</p>
<p>3) Y finalmente, una de las estrategias alternativas o mejor dicho imposibles es lo que algunos intelectuales y artistas españoles han presentado en un Manifiesto demandando un pacto entre Podemos, PSOE y Ciudadanos. Un pacto que cavaría la tumba de Podemos al ser totalmente opuesto a Ciudadanos, el mismo Partido que Podemos ha criticado duramente de ser un producto del IBEX-35 y de buscar realimentar el Régimen del 78. Ya fue imposible en la investidura de Sánchez. Y otro escenario, que se podría etiquetar como la única ruptura de la Regeneración, es un pacto entre todas las fuerzas políticas que dijeron No a Rajoy en su investidura, los 180 diputados.  Aún así, es contradictorio que un partido miembro del histórico bipartidismo como el PSOE quiera llevar a cabo una ruptura con el Régimen del 78, y más si entrarían a debate las demandas soberanistas de Catalunya y seguidas de Euskadi. Partido que no quiere ni debatir sobre construir un Estado Plurinacional, una propuesta de Podemos.</p>
<p>Como se podría decir en el libro de Historia, el bipartidismo histórico español (PP-PSOE) ha sabido utilizar el &#8220;año sin gobierno&#8221; para intentar evitar su derrumbe total como está sucediendo en algunos países europeos. Año sin gobierno que ha buscado producir cansancio político en la ciudadanía que hace poco gritaba en las calles. Posiblemente algunos líderes de Unidos Podemos, la principal alternativa institucional española al Régimen del 78, tengan que repensar que aquello que les dio oportunidad para nacer, la movilización social en la calles por el 15M, se deba reactualizar sino quieren desgastarse al centrarse principalmente en el voto y los mecanismos institucionales. La calle y las instituciones van de la mano. La protesta y la construcción política. Toca repensar, toca reactuar, toca hacer Historia.<strong> </strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/31205-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Podemos, o la prolijidad y mesura para ganar al electorado español</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Jun 2016 03:03:04 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Las estrategias de Podemos de cara a las elecciones del domingo en España]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Leandro Albani* &#8211; @lean_albani<br />
</strong></p>
<p><em>La agrupación española Podemos se encamina a las elecciones del próximo domingo y utiliza diferentes métodos para captar al electorado.</em></p>
<p>Prolijidad, frescura, colores perfectos y combinados; una cocina pulcra, moderna, con tonos suaves; cocinas de seis hornallas, lavavajillas y juegos de ollas impecables; y todo eso con cortinas que hacen juego; o mejor todavía, amplios livings, bibliotecas altas de madera fina, repletas de grandes obras; y si no nos gusta la formalidad, tenemos espacios un poco más desordenados, con posters blanco y negro de Bob Dylan, y sillones que no desentonan con las paredes.</p>
<p>Si usted creía que estas descripciones nos introducirían al vasto mundo de la revistas de decoración, está muy equivocado. Las palabras de bienvenida son para permitirnos ingresar al <a href="http://estaticos.elmundo.es/documentos/2016/06/08/programa_electoral_podemos.pdf.">programa electoral de la organización española Podemos</a>.</p>
<p>Encabezada por Pablo Iglesias, en estos días Podemos se prepara para las elecciones generales de un país en crisis económica permanente y donde su clase política todavía sostiene una capacidad asombrosa para generar desocupados y excluidos.</p>
<p>En este escenario de ajustes y recortes presupuestarios, desde hace algunos años apareció Podemos, una opción que recogía la indignación del Movimiento 15-M, la crítica a la partidocracia, el rechazo a las fórmulas repetidas de la izquierda tradicional y una luz de esperanza para España.</p>
<p>Si en algún momento la agrupación encabezada por Iglesias se proyectó dentro de los parámetros de una “nueva izquierda”, el derrotero de la organización fue virando a posiciones cada vez más tibias, conciliadoras y moderadas, y llegó a puntos cumbres con su respaldo a la oposición venezolana o su coqueteos con la monarquía española.</p>
<p>Por eso, en el programa político de Podemos la “felicidad”, la “belleza” y, como diríamos en Argentina, la “buena onda”, atraviesa sus 99 páginas. Qué importan las propuestas si las imágenes son las que valen. Por eso, la portada muestra un living con toques clásicos, pero al mismo tiempo con juguetes de bebés desparramos por el piso. Y por eso también (y no es para nada menor) la primera persona que aparece en esas páginas es el general retirado y ex jefe del Estado Mayor de la Defensa, Julio Rodríguez. El militar, que supo hacer su carrera en las filas de la OTAN, limpia un plato en su cocina, vestido de entre casa, mostrando un perfil que esboza apenas una sonrisa. Y esa primera imagen no deja dudas: página por página, Podemos muestra a su dirigencia y cómo trabaja por un país mejor desde sus casas, todas muy limpias y meticulosas, porque las muchachas y los muchachos de Podemos son simples y comunes. Pero sobre todas las cosas son blancos y europeos, y profundamente clase media, y formados en universidades y academias, y algunos juegan al ajedrez, y otros riegan las plantas, y todas y todos leen profusamente y muestran sus grandes bibliotecas inmaculadas, y posan… posan mucho para las fotos… Porque hacia ese lugar va Podemos: a la conquista desesperada de la clase media española, sosteniendo el mínimo nivel de colisión con el status quo de la República.</p>
<p>En esas 99 páginas en las cuales Podemos delinea su programa y presenta a su principales integrantes, no hay obreros, ni campesinos y mucho menos inmigrantes. Y hay mucho encierro. Nada de fotos con movilizaciones, nada de imágenes que reproduzcan la represión policial desatada por el Estado español cuando los sindicatos salen a la calle para intentar detener los planes de ajuste. Nada de eso, solamente cocinas coloridas, livings acogedores, balcones con plantas, oficinas platinadas y modernas. Porque hacia eso también va Podemos: mostrar a sus electores que con ellos la realidad será casi perfecta, relajada, un bacanal de placeres intelectuales y sin cimbronazos.</p>
<p>La realidad de Podemos (o al menos la que su programa político regala al lector) no tiene contradicciones ni fisuras. Y cuando a la realidad se le niegan esas características, se la amputa y tergiversa. Y, sobre todo, se niega un axioma que en España continúa inalterable: que la sociedad está conformada por explotadores que someten a la clase trabajadora.</p>
<p><a href="http://estaticos.elmundo.es/documentos/2016/06/08/programa_electoral_podemos.pdf"><strong>-Programa electoral de Podemos</strong></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Artículo publicado en <a href="http://www.resumenlatinoamericano.org/">Resumen Latinoamericano</a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/28780-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Unidos sí se puede: La alternativa política en España</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 May 2016 03:06:42 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[elecciones 26 junio]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
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		<category><![CDATA[Javier Pineda]]></category>
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					<description><![CDATA[Las perspectivas de la alianza Podemos-Izquierda Unida en España.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Javier Pineda Olcay &#8211; @javierpineda</strong></p>
<p><em>La alianza entre Podemos e Izquierda Unida perspectiva una nueva alternativa para el movimiento popular español. Con mayores posibilidades de desbancar al PSOE de cara a las nuevas elecciones del 26 de junio, en la agrupación morada también se debaten dos tesis: una apuesta &#8220;nacional-popular&#8221; o la conformación de un nuevo sujeto político, más allá del simple discurso.</em></p>
<p>Este martes 10 y miércoles 11 de mayo, las bases de los Partidos Izquierda Unida (IU) y Podemos ratificaron la alianza para enfrentar las próximas elecciones de España el 26 de junio, que se hizo pública el lunes 9 de mayo mediante el simbólico abrazo entre Pablo Iglesias y Alberto Garzón en la Plaza del Sol. Esta alianza puede consolidarse como una alternativa del movimiento popular español, con un programa transformador que profundice la crisis de hegemonía en España o convertirse en un mero pacto electoral con el fin de obtener más escaños en estas elecciones parlamentarias.</p>
<p><strong>Las elecciones del 20 de Diciembre: el fin del bipartidismo.</strong></p>
<p>Desde el fin de la Dictadura de Franco y las elecciones constituyentes de 1977 el escenario político había estado dominado por el Partido Popular (PP) &#8211; que reivindicaba la herencia franquista &#8211; y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) – que representaba sectores populares en tiempos de la República y de la Dictadura, pero que fue deviniendo en Partido de elite renunciado al socialismo y al obrerismo -. El sistema electoral español que data desde la Constitución de 1978 beneficia a los grandes partidos, haciendo muy difícil la obtención de escaños por partidos más pequeños. Izquierda Unida – que surge en 1986 entre la unión del Partido Comunista Español e Izquierda Republicana – obtendría sus mejores votaciones entre los años 1989 y 1994, alcanzando sólo un 10% en promedio y un máximo de 21 diputados de 350 que conforman la Cámara de Diputados Española.</p>
<p>En las parlamentarias del #20D el bipartidismo se rompería. Irrumpirían en el escenario electoral dos partidos nuevos: Podemos y Ciudadanos. Estos últimos, representando una nueva cara de la derecha pero con las mismas ideas de siempre y mostrándose como una nueva opción que se aleja -mediáticamente- de los casos de corrupción del PP, obtuvo 40 escaños. Por su parte, Podemos, un partido construido a partir de las movilizaciones de indignados el 15M  y liderado por un grupo de académicos de la Universidad Complutense de Madrid -donde destacan Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Carolina Bescanza e Iñigo Errejón- logró 69 diputados y más de 5 millones de votos, irrumpiendo electoralmente como no lo había hecho ninguna fuerza de izquierda en España en los últimos años.</p>
<p>El Partido Popular ganaría las elecciones obteniendo 123 escaños y sería secundado por el PSOE que obtuvo 90 escaños. En cuanto a Izquierda Unida, sólo obtendría 2 escaños en Madrid y a pesar de obtener 734.000 votos fuera de Madrid, no consiguió ni un solo escaño. A pesar de que en las elecciones municipales de abril Podemos e Izquierda Unida en conjunto a otras organizaciones políticas y sociales habían competido juntos en algunos municipios, para el 20D no lograrían llegar a un acuerdo e incluso Pablo Iglesias sostenía que los “frentes de izquierda” no cambiarían políticamente al país.</p>
<p>El fin del bipartidismo no significó un fin al sistema neoliberal en español ni un fin a la situación de crisis que enfrenta. Sólo significó mantener abierta la puerta a un proceso de cambio político.</p>
<p><strong>El fracaso para formar Gobierno</strong></p>
<p>Ninguno de los partidos obtuvo la mayoría de 176 escaños para formar Gobierno solos. El Rey Felipe VI, cumpliendo con el ritual constitucional, le pediría a Mariano Rajoy, líder del PP, que conformara Gobierno. Sin embargo, este rehusó, pues el día anterior Pablo Iglesias públicamente le ofreció al PSOE formar gobierno en conjunto a Podemos, IU y otros partidos con los cuales lograrían mayoría parlamentaria. La “condición” de Iglesias serían una serie de puntos programáticos que permitieran una reforma política y medidas anti-austeridad y quedar él como Vicepresidente. El PSOE rechazaría esta oferta y buscaría una alianza con Ciudadanos.</p>
<p>Luego, desde la alianza entre el PSOE y Ciudadanos se invitaría a Podemos a formar Gobierno. A pesar de las “rebajas” de algunos puntos programáticos por parte de Podemos, el PSOE no renunciaría a su alianza con Ciudadanos, no llegando a acuerdo luego que las bases de Podemos rechazaran conformar gobierno en conjunto al PSOE y Ciudadanos.</p>
<p>Ante la imposibilidad de formar gobierno por parte del PP como del PSOE y pasado el plazo constitucional, el Rey convocó a nuevas elecciones generales para este 26 de junio. Si bien la alianza entre IU y Podemos puede relegar al PSOE como tercera fuerza, cambiando el panorama político respecto al 20-D, los resultados electorales al parecer no distarán mucho de las elecciones anteriores, representando mayor importancia las apuestas política de cada coalición electoral y su disponibilidad para llegar a conformar una gran coalición conservadora (entre PP, PSOE y Ciudadanos) o un gobierno reformista (con IU-Podemos a la cabeza y como fuerza subalterna el PSOE o al revés).</p>
<p><strong>Perspectivas de la alianza entre Podemos e Izquierda Unida</strong></p>
<p>Primero, clarificar que la alianza no sólo incluye a Podemos e Izquierda Unida, sino también al Partido Equo (Verde) y las coaliciones regionales en Galicia (En Marea), Cataluña (En comú) y Comunidad Valenciana (Compromís).</p>
<p>Se espera que la suma entre IU, Podemos y demás organizaciones no sea una simple suma aritmética, sino que implique una gran movilización de activistas de toda España, replicando el éxito que se tuvo en las elecciones municipales de mayo de 2015. Sin embargo, realizando un ejercicio aritmético simple – que no cuente los votos de fuga y los que se sumarán por la alianza entre Podemos e IU – deberían obtener entre 75 a 80 escaños, acercándose a los 85 escaños que debiese tener el PSOE. Asimismo, serían la segunda fuerza en cuanto a cantidad de votos y no de escaños.</p>
<p>Pero más allá de los cálculos electorales y de la efervescencia por las encuestas que tendremos de aquí hasta las elecciones del 26-J, es importante visibilizar las tesis políticas respecto a esta alianza e inclusive al interior de Podemos.</p>
<p>El Acuerdo ratificado por las bases contiene 5 puntos: (i) coalición electoral, cuyo nombre aún no está definido; (ii) se mantendrá una visualización de cada organización mediante sus logos y además se permite alianzas regionales con otros partidos; (iii) tendrán bases programáticas comunes; (iv) las campañas serán austeras y cada partido aportará  los recursos para una campaña diferenciada; y (v) los escaños serán una proyección del 20-D, teniendo resguardada una proporción final de 1 es a 6.</p>
<p>Esta alianza puede ser meramente electoral o consolidarse en una futura convergencia política que llame a los diferentes sectores sociales organizados. Esto dependerá en gran medida de las disputas existentes en el seno de Podemos, donde a lo menos existen dos “hipótesis”.</p>
<p>La primera es una apuesta “nacional-popular” encabezada por <a href="http://ctxt.es/es/20160420/Firmas/5562/Podemos-transformacion-identidad-poder-cambio-Tribunas-y-Debates.htm">Iñigo Errejón</a>, en la cual la disputa se daría primordialmente en el campo discursivo. Para esta tesis, el desafío de Podemos es construir un proyecto nacional, popular, democrático y progresista, <em>“donde el nosotros sea ‘blando’ y el ellos sea ‘duro’, en torno a la ínfima minoría privilegiada que se ha situado por encima de la ley”. </em>Por tanto, no se trataría de un programa que represente demandas concretas ni menos de construir un “sujeto” en torno a la clase trabajadora, sino se trataría de ofrecer identificaciones <em>“soporte simbólico, afectivo y mítico sobre el que se articulan posiciones y demandas muy distintas”. </em>En definitiva, sostienen la idea <em>“de que la política es construcción de sentido y que por tanto el discurso no es un “ropaje” de las posiciones políticas ya determinadas en otro lugar (la economía, la geografía, la historia) sino el terreno de combate fundamental para construir posiciones y cambiar los equilibrios de fuerzas en una sociedad”</em>. Para esta postura, la alianza con Izquierda Unida pareciera ser un cálculo electoral, pues el discurso programático de IU como su tradición histórica serían una “mochila” para Podemos.</p>
<p>Para la <a href="http://ctxt.es/es/20160420/Firmas/5588/Errejon-CTXT-Podemos-confluencia-populismo-Espa%C3%B1a-Tribunas-y-Debates-Elecciones-20D-">segunda posición</a> al interior de Podemos, liderada por el sector de Anticapitalistas, Errejón olvidaría un aspecto importante de la idea de hegemonía en Gramsci: “<em>No hay duda de que aunque la hegemonía es ético-política, también debe ser económica, debe basarse necesariamente en la función decisiva ejercida por el grupo dirigente en el núcleo decisivo de la actividad económica</em>”.</p>
<p>La conformación del sujeto político requiere más que discursos: se forma al calor de las luchas, mediante huelgas, protestas, movilización y organización. Eso sería precisamente la expresión de sectores políticos provenientes del 15M y de la movilización de los desahuciados. A diferencia de la “hipótesis populista” a la cual le atribuyen moderación para aumentar su transversalidad, Podemos crecerá no sólo “<em>sobre la base del discurso, sino sobre todo por la ampliación de un conflicto que en la actual fase electoral del ciclo político parece en suspenso</em>”. Esta postura pareciera ser más afín a la alianza con IU como mecanismo para polarizar el campo político y acelerar la crisis del régimen.</p>
<p>Los sujetos políticos no se forman por la unión de partidos políticos, sin embargo lo electoral a veces abre el campo político. No hay bolitas de cristal para adivinar los resultados electorales ni sirve mucho los “cálculos electorales” para saber con cuantos escaños quedará cada partido político. Lo importante de la alianza entre Podemos e Izquierda Unidas más otras fuerzas políticas es la definición de un programa rupturista que permita transformaciones sociales dejando al PSOE como fuerza subalterna relegada al tercer lugar electoralmente. Como sostiene Julio Anguita, es hora de poner en marcha el desarrollo de un proyecto político, consolidarlo, en alianzas con otras fuerzas políticas europeas y, a la vez y simultáneamente, empezar la coordinación y crear un movimiento ciudadano que golpee al poder político y económico en España y toda Europa.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/unidos-se-puede-la-alternativa-politica-espana/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>España en su laberinto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 May 2016 03:03:32 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[En un hecho inédito, se tendrán que repetir las elecciones por no haberse logrado conformar un gobierno de consenso]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Marcelo Righetti</strong></p>
<p><em>A partir del desacuerdo entre los partidos políticos para alcanzar un Gobierno de consenso, ya es un hecho la repetición de las elecciones en España, una situación inédita en la historia del país. El escenario que se abre y las negociaciones entre Podemos e Izquierda Unida.</em></p>
<p>El 20 de diciembre pasado se realizaron en España las elecciones para designar un nuevo presidente. Los resultados trajeron varias novedades al convulso escenario político español, siendo la principal la imposibilidad de los dos partidos principales, el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOL), de poder armar gobierno por sí solos o con simples alianzas con partidos menores. Además, la irrupción de formaciones nuevas (Podemos y Ciudadanos) complejizó aún más el tablero, generando un entramado de aspiraciones e intereses muy difícil de resolver.</p>
<p>El PP fue el que más escaños obtuvo, sin embargo, debido al aislamiento en el que se encuentra principalmente por el cúmulo de casos de corrupción que involucran a casi todos sus ´lideres principales -incluido el propio presidente Mariano Rajoy-, no logró formar gobierno. Entonces, el candidato del PSOE, Pedro Sánchez, tuvo su oportunidad para construir los acuerdos necesarios para alcanzar un nuevo gobierno. Claro que su tarea no era sencilla, ya que debía conciliar intereses fuertemente contrapuestos, incluso hacia el interior de su partido.</p>
<p>Las aspiraciones a conformar un acuerdo con Podemos, la tercera fuerza, y otras fuerzas de la izquierda, se notó muy difícil desde un principio. En el debate público, la principal diferencia se dio en torno a la cuestión de Catalunya y la forma de abordar la problemática independentista. Mientras Podemos sostiene la necesidad de realizar un referéndum en el que se consulte a los catalanes, el PSOE, y el conjunto de las fuerzas del régimen, rechazan de pleno esta posibilidad, aunque no proponen ninguna medida para resolver esa crítica situación.</p>
<p>Vista la imposibilidad de alcanzar acuerdos hacia la izquierda, Sánchez decidió reorientar su marco de alianzas y apuntó hacia Ciudadanos. La fuerza liderada por Albert Rivera tuvo una elección ciertamente decepcionante teniendo en cuenta las expectativas existentes, aunque se instaló como cuarta fuerza nacional en un muy breve período. El acuerdo entre PSOE y C´s resultó mucho más sencillo, a pesar de la beligerancia discursiva que enfrentó a estos dos partidos durante la campaña electoral, marcando la perspectiva compartida sobre la forma de abordar la crisis española con un horizonte de estabilidad y recomposición del régimen.</p>
<p>La apuesta de Sánchez buscó presionar a Podemos y colocarlos en una disyuntiva: abstenerse en la votación del gobierno PSOE-C´s (única opción para que este acuerdo tenga éxito) o votar en contra, junto con el PP, y mostrarlos como los responsables de que Rajoy siguiera gobernando. La joven formación liderada por Pablo Iglesias resistió el embate y logró que todas las confluencias regionales que apoyaban su candidatura (En Comú de Catalunya, En Marea de Galicia y Compromís de la Comunidad Valenciana) e Izquierda Unida, se mantuvieran a su lado en el proceso de negociación.</p>
<p>Los caminos quedaron clausurados y las elecciones se deberán reeditar, hecho absolutamente inédito en la historia de la España posterior a la muerte del dictador Francisco Franco. Ante estas circunstancias, se reabre el debate electoral y si bien en una primera instancia pareciera que no habrá grandes cambios en los nombres y en las listas, todavía quedan unos días en los que muchas cosas pueden pasar.</p>
<p>Rajoy todavía mantiene el control en el PP, a pesar de la seguidilla de casos de corrupción que rodean a las altas cúpulas del partido y a que su gestión presidencial no ha logrado resolver casi ninguna de las aristas de la crisis que vive el Estado español, incluso en algunos casos ha agravado el nivel de las problemáticas.</p>
<p>El joven partido de la centro-derecha, Ciudadanos, busca generar grietas al interior del PP, ya no sólo aspirando a su electorado sino tentando a los cuadros intermedios para que den el salto a las filas de Albert Rivera, bajo el apelativo de la regeneración y la renovación, aunque con planes de gobierno bastante similares. Por razones como estas es que desde Podemos se califica a C´s como la “muleta del régimen”.</p>
<p>Por su parte, Pedro Sánchez debe manejar la profunda interna que vive el PSOE, con varios “barones” que ya están presionando para la incorporación de algunos nombres en las nuevas listas, mientras esperan que un mal resultado el 26 de junio le cueste la cabeza a Sánchez y se apoderen del partido. Sin dudas, la figura más representativa de este grupo es Susana Díaz, actual presidenta de la Junta de Andalucía, principal bastión del PSOE en todo el territorio español. El camino de Sánchez continuara siendo tan complicado como ha sido hasta ahora.</p>
<p><strong>¿Y a la izquierda qué?</strong></p>
<p>La única variante significativa que puede llegar a suceder en las nuevas elecciones, en relación a lo que pasó a fines del año pasado, es que Podemos e Izquierda Unida lleguen a un acuerdo para presentarse de manera conjunta. La injusta proporción entre votos y cantidad de escaños que genera la legislación electoral castiga a los partidos más pequeños, quienes para conseguir cada diputado electo necesitan más votos en comparación con las fuerzas más votadas. Así, IU fue la cuarta fuerza más votada en todo el país pero sólo obtuvo dos escaños.</p>
<p>Esta situación presiona a la unidad de estos sectores, sin embargo, las diferencias en la forma de encarar el proceso electoral continúan latentes y todavía parece difícil llegar a un acuerdo. Los puntos en debate tienen que ver con la denominación del espacio (Podemos siempre se opuso a lo que llamaron la “sopa de siglas”), si los acuerdos serán a nivel nacional o a escala regional (como sucedió en Catalunya) y los nombres y lugares de las listas.</p>
<p>Esta mayor predisposición por parte de Podemos a un acuerdo con IU parece tener que ver con el cimbronazo interno que tuvieron durante el período de discusión para la conformación de gobierno, cuando se vieron algunas diferencias entre Pablo Iglesias y su número 2, Íñigo Errejon. El proceso de negociación está abierto y tienen tiempo hasta el 13 de mayo, fecha tope para la presentación de las alianzas electorales.</p>
<p>Cada una de las fuerzas ha buscado mostrar al otro como responsable de que no se forme gobierno, de manera que se lo castigue en las elecciones de junio. Todavía está por verse cuánto cambiará el voto de las y los españoles después de esta fallida legislatura y si alguno de los partidos podrá sacar rédito de estos acontecimientos. Por ahora, la situación de empate de fuerzas en las que nadie por si sólo puede imponer la dinámica de la disputa política ha dominado. Si el escenario electoral se repite, la disyuntiva estará entre la ampliación de este abismo catastrófico o la moderación de las autodenominadas “fuerzas del cambio”. A partir del 26 de junio comenzará a develarse esta historia.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/espana-en-su-laberinto/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El dilema del PSOE: entre acercarse a la izquierda o consolidar la casta política</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Feb 2016 03:00:24 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Breve análisis del escenario político español.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Francisco Parra</strong></p>
<p><em>Una breve descripción del escenario político español, tras el anuncio del rey Felipe VI de proponer al líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) Pedro Sánchez, para formar un gobierno de coalición.</em></p>
<p>El martes el rey de España, Felipe VI, le propuso al líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) Pedro Sánchez formar un gobierno de coalición, después de que el actual mandatario Mariano Rajoy descartara postularse debido a la falta de apoyo. España vive uno de esos momentos de tensión política que no se dan todos los días. Las elecciones del pasado 20 de diciembre marcaron el fin del bipartidismo entre el PSOE y el Partido Popular (PP). La irrupción de Podemos y Ciudadanos como tercera y cuarta fuerza respectivamente cambió el escenario e impidió la consolidación de los partidos tradicionales. Desde entonces que se inició una serie de conversaciones entre el rey Felipe y las fuerzas políticas para destrabar la situación y lograr la formación de un gobierno, que necesariamente será de coalición amplia.</p>
<p>Ahora la presión recae sobre Pedro Sánchez y el PSOE. Aunque hace unas semanas Pablo Iglesias -líder de Podemos- ya puso al socialismo contra la espada y la pared: manifestó su intención de formar una coalición amplia de izquierda junto al PSOE e Izquierda Unida, con Sánchez de presidente y él como vicepresidente. Iglesias declaró ayer que Sánchez tiene solo dos escenarios en el horizonte: un gobierno “del cambio” o un pacto entre el PSOE, Ciudadanos y el PP.</p>
<p>El trajín político español ha estado marcado por el rechazo a Podemos. De hecho, fueron marginados a los escaños más alejados del hemiciclo en la distribución de puestos en el Congreso, producto de un acuerdo precisamente entre el PP, PSOE y Ciudadanos. Además, dos figuras tradicionales como Felipe González y José María Aznar -ex presidentes socialistas y popular, respectivamente- no han escatimado en sus críticas contra Podemos.</p>
<p>Ambos tienen mucho peso en sus respectivos partidos y rechazan la llegada de Iglesias al gobierno. Aznar ha criticado la ” supuesta financiación venezolana e iraní”, además de decir que son “una amenaza para el sistema democrático, no creen en el Estado de Derecho, ni en la economía de mercado ni en la libertad de las personas”.</p>
<p>Por su parte, González acusa a Podemos de querer “liquidar, no reformar, el marco democrático de convivencia, y de paso a los socialistas, desde posiciones parecidas a las que han practicado en Venezuela sus aliados. Pero lo ocultan de manera oportunista. Del mismo modo, dejaron de hablar de Grecia cuando más lo necesitaron sus amigos. Son puro leninismo 3.0”.</p>
<p>El establishment español ha sido claro desde el principio: la salida a la situación actual es un gobierno de coalición como el alemán, que deje afuera a Podemos. Así han aparecido la opinión de empresarios, preocupados por el clima de negocios, la editorial del diario El País titulaba “Rajoy no puede, Sánchez no debe” y los dichos del actual canciller José Manuel García-Margallo, que advirtió que una coalición entre el PSOE y Podemos significaría que España abandone la coalición internacional contra el Estado Islámico.</p>
<p>Por ahora, la intención de Sánchez parece acercarse a una coalición de izquierda. Tras su encuentro con el rey, señaló que “se abre una posibilidad de cambiar las cosas en este país” y que ha llegado el momento “de empezar a hablar de lo que nos une, que es mucho, para formar un Gobierno progresista y de cambio”.</p>
<p>La agenda de reuniones del líder socialista para una nueva coalición empieza hoy mismo con negociaciones con Coalición Canaria, Izquierda Unida, Compromís y Nueva Canaria. El jueves se reunirá con Ciudadanos y el viernes con Podemos. Por ahora no tiene agendados encuentros con el PP ni con los partidos independentistas.</p>
<p>Sin embargo, la situación de las comunidades autónomas sigue siendo el principal escollo entre el PSOE y Podemos. La presidenta de la Junta de Andalucía , Susana Díaz ha declarado que el rol de los socialistas debe ser defender a España por sobre los intereses independentistas. Podemos ha puesto como condición el derecho de autodeterminación de comunidades como Cataluña.</p>
<p>La salida de Sánchez a la situación es la creación de un nuevo pacto federativo para España que respete las singularidades de cada comunidad. Mientras que Podemos apuesta derechamente por una plurinacionalidad, replicando el ejemplo de Bolivia.</p>
<p>Si el PSOE llega a rechazar una alianza con los progresistas podría generar duras consecuencias entre las bases socialistas. Vale recordar que el gran perdedor de las últimas elecciones fue el propio PSOE por la fuga de sus votantes tradicionales hacia la formación morada. Además, una alianza con el PP se daría en medio de la crisis de corrupción que atraviesa al partido de Rajoy y al gobierno.</p>
<p>Y Ciudadanos, pese a ser la cuarta fuerza, tiene algo que decir. Su líder Albert Rivera se ha ofrecido como “árbitro” entre el PSOE y el PP. Además, su vocero Juan Carlos Girauta declaró que si el PP “no evita un gobierno del PSOE con los separatistas, que lo juzgue el pueblo”.</p>
<p>Más allá de todo, Podemos ha demostrado que entraron de lleno en el juego político español. Quieren jugar al ganar o ganar, aunque sea a costo de contradecirse ya que hace meses planteaban que un gobierno con el PSOE sería un retroceso. Pero ahora que pusieron al  socialismo contra la pared saben que si aceptan, el PSOE igual quedará circunscrito a acuerdos con Podesmos e IU. Y si rechaza, corre el alto riesgo de perder su electorado.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-dilema-del-psoe-entre-acercarse-a-la-izquierda-o-consolidar-la-casta-politica/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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