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	<title>Patriarcado &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Mon, 11 May 2020 05:01:57 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Patriarcado &#8211; Marcha</title>
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		<title>¿Cuáles son las demandas de un 1 de Mayo feminista y sin fronteras?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 01 May 2020 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[1 de Mayo]]></category>
		<category><![CDATA[Abya Yala]]></category>
		<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
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		<category><![CDATA[Opinion]]></category>
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					<description><![CDATA[Hablamos con siete activistas de la región que nos cuentan porqué el 1 de Mayo es feminsta y une nuestras luchas sin fronteras.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Hoy, nuestras casas serán las plazas. Nos reivindicamos trabajadoras y hablamos con siete activistas de la región que nos cuentan porqué el 1 de Mayo es feminsta y une nuestras luchas sin fronteras.</em></p>



<h4>Por Laura Salomé Canteros @laurasalome / Foto: Archivo</h4>



<p>Es un 1 de Mayo atípico. Nosotras, trabajadoras mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis, trans y no binaries, feministas organizadas, no nos encontraremos en la Plaza (Lorea o en cualquier otra) como cada año. Sino que lo haremos desde la virtualidad de nuestros espacios; organizadas en un llamado a &#8220;salir juntes de la pandemia y cambiar el sistema&#8221;. Convocadas a hermanarnos en la lucha por el reconocimiento de nuestros derechos desde la construcción de feminismos como fuerzas transfronterizas y como memoria de luchas a un 1 de Mayo Feminista y Sin Fronteras.</p>



<p>&#8220;Durante la pandemia y en los próximos meses, el proceso de insubordinación alimentado por la huelga feminista convierte nuestro trabajo reproductivo en un campo de lucha&#8221;, afirma el Manifiesto firmado por cientas de coaliciones y organizaciones feministas del todo el mundo. El &#8220;1 de Mayo Feminista Transfronterizo&#8221;, una iniciativa surgida de las Non Una Di Meno https://www.facebook.com/events/2560684267514544/, levantará banderas acostumbradas: históricas y coyunturales. Lo hará &#8220;para contestar la división sexual y racista del trabajo y para exigir la socialización del trabajo de cuidado&#8221; y &#8220;porque si nos unimos no solo podemos salir de la pandemia, sino cambiarlo todo&#8221;.</p>



<p>Un análisis regional de las demandas sin fronteras de un 1 de Mayo en que las feministas enfrentamos a la alianza criminal del patriarcado y el capital que amenaza con confinarnos más allá de la pandemia.</p>



<h2>Argentina</h2>



<p>&#8220;Flora Tristán decía que hay alguien más oprimido que los trabajadores y son las mujeres de los trabajadores. Y si bien, no somos mujeres de nadie, somos quienes transitamos los trabajos más precarizados, peores pagos y sufrimos la marginación y la pobreza mundial, mucho más que los varones&#8221;. Con estas palabras, Celeste Mac Dougall, historiadora y docente, activista de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, interviene sobre esta fecha.</p>



<p>&#8220;El 1 de Mayo tiene que ser feminista porque el problema de la explotación y de la clase trabajadora es un problema del feminismo; y tiene que ser sin fronteras porque las problemáticas que traen las opresiones del capitalismo y el patriarcado tampoco las admiten&#8221;, dice Celeste Mac Dougall: &#8220;a la vez, tiene que ser feminista en un sentido profundamente transformador de la sociedad, no podemos romper techos de cristal si otras van a quedar barriendo las esquirlas&#8221;.</p>



<p>Para la activista feminista, las demandas en Argentina, la región y el mundo tienen que ver con los derechos sexuales y reproductivos. &#8220;Las consecuencias de esta pandemia van a ser catastróficas en términos de la salud de las mujeres en falta de acceso a métodos anticonceptivos, control de la natalidad y el estar sumergidas a situaciones de violencia&#8221; y agrega, &#8220;debemos revalorizar, desde lo ético, pasando por lo simbólico hasta lo material, las tareas de cuidado. Porque si entendimos que esas tareas que llevan adelante las mujeres son importantes, esa valoración debe ser central&#8221;.</p>



<h2>Chile</h2>



<p>&#8220;Este 1 de Mayo nos pilla caminando y luchando por sobrevivir en medio de tres crisis muy importantes que se vive en Chile hace mucho tiempo: una social, una política y una económica&#8221;, dice Valentina Olivares Grey, activista feminista popular. &#8220;Una crisis social producto de la precarización, mercantilización y el endeudamiento de las vidas de millones; una crisis económica que hoy estalla pero que tiene raíces produndas en la que los ajustes del capital no han logrado dar respuesta a las urgencias sociales y por el contrario, las profundizan año a año; y una crisis política, porque la Constitución dictatorial -y sus ajustes- distorsionaron la democracia chilena dando una sobrerrepresentación que jamás en la historia han tenido los sectores más conservadores&#8221;.</p>



<p>&#8220;Todas esas crisis, materializadas en los cuerpos precarios, en los cuerpos feminizados, han sido denunciadas por los movimientos sociales los últimos años; y en particular por el movimiento feminista con una masividad y potencia que nadie vio venir&#8221;, agrega. &#8220;Desde octubre, los movimientos populares salieron a destruir las verdades del capital y el patriarcado. A poner en el espacio público esa rabia y la urgencia política de construir vidas vivibles&#8221;. Sin embargo, en esta pandemia, &#8220;las conquistas que mantenemos a fuego vivo en nuestros corazones tambalean ante una fuerza del capital que está poniendo la ganancia por sobre la vida de las personas&#8221;.</p>



<p>Por eso, afirma Olivares Grey, &#8220;Ante una crisis sanitaria que amenaza la vida de mayorías, ante esta economía del terror neoliberal, las feministas enfrentamos este 1 de Mayo con el desafío de poner la esperanza en el centro. Una esperanza que parte por el mínimo, que es construir soluciones colectivas para sobrevivir ante la crisis&#8221;. &#8220;Estas prácticas de solidaridad son alternativas políticas y no pasan solamente por lo que sucede en nuestro territorio, sino que tienen que ser parte de un esfuerzo internacionalista del movimiento feminista y de los movimientos populares&#8221;. Porque &#8220;esta crisis en todo el mundo, se ha transformado, para el capital y para el patriarcado, en una oportunidad para acelear los ajustes de un modelo que fabrica violencia y precariedad; y es para nosotras, las feministas, una urgencia política pensar modelos económico- sociales realmente distintos, libres de violencias, con vidas justas y vivibles&#8221;.</p>



<h2>Ecuador</h2>



<p>&#8220;Que vaya un saludo amoroso, rebelde, combativo a quienes formamos parte de la clase trabajadora, fundamentalmente a las mujeres que estamos soteniendo el cuidado y la vida en estos momentos&#8221;, dice Alejandra Santillán Ortíz, del Parlamento Plurinacional y Popular de Organizaciones Feministas, una articulación creada tras el paro de octubre de 2019. &#8220;Fuimos las protagonistas de las luchas populares, de las insurrecciones que han atravesado este continente y de la memoria ancestral de nuestros países, dónde hemos visto florecer un movimiento feminista plural, antisistémico, que busca transformarlo todo&#8221;.</p>



<p>&#8220;En este 1 de Mayo en confinamiento obligatorio, cuando los poderes del mundo, los empresarios y las élites, han decidido reajustar para hacernos pagar las crisis a nosotras y nosotros; es también el momento donde podemos imaginarnos y recuperar esas trayectorias de lucha, resistencias y esos saberes que nos permitieron llegar hasta aquí para poder imaginar otro mundo y otras vidas más dignas&#8221;, dice. &#8220;Hemos visto, en estas semanas, como los intereses del capital -nacional y transnacional-, son los que organizan este gobierno, que decidió pagar la deuda externa y establecer medidas que buscan el despido de los y las trabajadoras; pero además, ha dejado de lado temas centrales como el incremento de la violencia machista, la sobrecarga de trabajo sobre las mujeres y el trabajo de producción agrícola que los pueblos y nacionalidades están haciendo para sostener a las ciudades&#8221;, agrega la feminista.</p>



<p>Para Santillán Ortíz, &#8220;el gobierno de los empresarios ha tomado decisiones apresuradas para que volvamos a la normalidad, tienen miedo de que perdamos la disciplina, ese lugar subordinado en esta estructura&#8221;. Por eso, &#8220;hemos decidido hacer de este 1 de Mayo, una jornada combativa y de denuncia&#8221;, porque &#8220;solo juntas, compartiendo nuestro dolor, desde la empatía profunda, podremos alcanzar horizontes emancipatorios y de justicia social para los pueblos del Abya Yala. Porque somos las mujeres, quienes estamos en la primera línea de la insubordinación y rebeldía&#8221;.</p>



<h2>El Salvador</h2>



<p>&#8220;En este 1 de Mayo, demandamos que los gobiernos pongan en el centro de la política laboral la vida, lo que necesariamente implica reconocer como trabajo las tareas de cuidados que precisamente permiten el sostenimiento y la reproducción de la vida&#8221;, afirmó Franchesca Mata, abogada e integrante del Movimiento Centroamericano 2 de Marzo.</p>



<p>&#8220;Esta pandemia ha realzado lo que desde distintos feminismos se ha venido señalando: que la salida es colectiva, que la cultura individualista no construye; sino al contrario, destruye y que sólo la organización y la lucha colectiva nos permiten avanzar en nuevas conquistas sociales. Por eso y más reafirmamos que el 1 de Mayo deberá ser feminista y sin fronteras&#8221;.</p>



<h2>México</h2>



<p>&#8220;Al igual que el 1 de Mayo, todas las fechas deberían (y deben) ser feministas, es un tema de justicia&#8221;, dice Iovana Rocha Cano, docente feminista guanajuatense. &#8220;En México, las mujeres venimos de años y meses recientes de visualización y legítima protesta, y lo hemos hecho porque hoy en día ni espacios públicos ni privados están exentos de exclusiones, violencias, regateos en menoscabo de la vida, libertades, dignidad de las mujeres&#8221;, agrega en tono de reflexión. &#8220;Han sido meses sin tregua donde nos hemos apropiado de las conmemoraciones para hacerlas feministas&#8221;.</p>



<p>&#8220;Este 1ero de mayo es feminista y sin fronteras. Lo nombramos como hemos nombrado otras conmemoraciones donde estábamos invisibilizadas, y lo hacemos hoy con la fuerza del temor, la angustia y la desesperación de una pandemia que amenaza con reproducir las condiciones de pobrezas, violencias y desigualdades de las mujeres&#8221;, afirma Rocha Cano. &#8220;En México, las mujeres cuentan con un promedio de escolarización de secundaria, maternidades adolescentes, formación y dedicación en modelos hegemónico/ patriarcales, ingresos al mercado informal comercio, servicios y actividades que generan ingresos apenas por encima del salario mínimo; condiciones que explican la histórica feminización de la pobreza&#8221;.</p>



<p>Para Iovana Rocha Cano, &#8220;nombrar y apropiar el 1 de Mayo es hacer visible también, la ruta histórica marcada por la complicidad, injusticias y movimientos feministas para lograr el acceso de las mujeres a los espacios laborales&#8221;. &#8220;México es un país de jefaturas femeninas y sin embargo, los espacios formales de empleo (con prestaciones mínimas de ley) no son espacios de acceso igualitario&#8221;… &#8220;Increíblemente somos habitantes de un país que a los 20 años nos considera ´muy jóvenes´, en tanto a los 40 son ´mujeres viejas´, criterios enmarcados en el género y la forma en qué son vistas las mujeres en un territorio donde permanentemente nuestras capacidades &#8220;deben ser&#8221; puestas a prueba. El acoso y el hostigamiento son delitos que hoy pondría en mayúsculas al enunciar las preocupaciones de las mujeres en los espacios públicos&#8221;.</p>



<h2>Uruguay</h2>



<p>Para Rocío Deheza, de &#8220;La Comité&#8221;, el comité feminista del Frente Amplio, &#8220;hoy la plaza es tu casa pero siempre las calles serán nuestras&#8221;. Las voces del 1 de Mayo feminista y sin fronteras deben ser colectivas: &#8220;es un día de reivindicación de la lucha colectiva por el trabajo digno, cuando urge la solidaridad. En este contexto de emergencia sanitaria, los primeros sectores de actividad afectados por la pandemia son los llamados feminizados, por su enorme presencia de mujeres como ser el trabajo doméstico, el sector de cuidados y otros&#8221;.</p>



<p>Para ella, &#8220;urge discutir políticamente esto, atentiendo a la división sexual del trabajo que naturaliza como propias tareas de mujeres y hombres, generando brechas salariales&#8221;. Y agrega que &#8220;el aislamiento social y confinamiento refuerzan el reparto desigual de trabajo generando pobreza y desigualdad&#8221; y, &#8220;como en toda crisis orientada por medidas neoliberales que libran las soluciones al mercado, es el pueblo quien pagará las consecuencias&#8221;. Por eso, desde La Comité, exigen al gobierno de derecha, &#8220;medidas sociales y económicas que atiendan las realidades de las personas y permitan a la gente quedarse en una vivienda y condiciones dignas&#8221;.</p>



<h2>Venezuela</h2>



<p>&#8220;Nos hacemos eco de este llamado de las feministas transfronterizas porque somos un solo pueblo latinoamericano, un pueblo que picaron en pedazos, con fronteras de mentiras que responden a intereses de las grandes burguesías y oligarquías&#8221;. Con estas palabras, nos habla sobre el 1 de Mayo, Daniela Hinojosa de la colectiva Tinta Violeta de la Red La Araña Feminista.</p>



<p>&#8220;Esta pandemia ha puesto sobre la palestra el tema de la economía del cuidado, de cómo la economía capitalista y patriarcal que se basa en la acumulación para unos pocos y unas pocas, significa y se revierte contra los pueblos y contra las mujeres que sin dudas son las mas dolidas; porque la mayoría de las pobres y los pobres en el mundo son mujeres jefas de familia&#8221;, agrega. &#8220;Son los trabajos relacionados con la salud; los del campo, la siembra, la cosecha; la distribución; y el trabajo que realizan &#8220;las bodegueras&#8221;, aquellas chicas que trabajan en las cajas de los supermercados, los más importantes y los que sostienen la vida de todas y todos&#8221;.</p>



<p>Es entonces, desde el República Bolivariana, que (nos) envían un saludo: &#8220;a todas las trabajadoras, que somos todas las mujeres que nos toca el trabajo del hogar, que nos toca cuidar la vida en el hogar, a las mujeres que también nos toca trabajar por un sueldo y vender nuestra fuerza de trabajo a algun capitalista o aquellas que siendo autónomas estamos buscando, todo el tiempo viviendo al día para poder sacar adelante a nosotras mismas y a nuestras familias&#8221;.</p>



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<p><a href="https://marcha.org.ar/cuales-son-las-demandas-de-un-1-de-mayo-feminista-y-sin-fronteras/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los Darthés y los Ortegas. El poder patriarcal en su laberinto</title>
		<link>https://marcha.org.ar/los-darthes-y-los-ortegas-el-poder-patriarcal-en-su-laberinto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Dec 2018 11:57:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[Actrices Argentinas]]></category>
		<category><![CDATA[claudia korol]]></category>
		<category><![CDATA[feminismo]]></category>
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					<description><![CDATA[El miercoles pasado la colectiva de Actrices Argentinas presentó una denuncia pública de violación de Thelma Fardin, un hecho ocurrido y denunciado en Nicaragua,  justamente el lugar donde pesa la misma acusación sobre el presidente de aquella nación. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/Claudia-Korol">Claudia Korol </a>  @claukorol</strong></p>
<p><em>El miercoles pasado la colectiva de Actrices Argentinas presentó una denuncia pública de violación de Thelma Fardin, un hecho ocurrido y denunciado en Nicaragua,  justamente el lugar donde pesa la misma acusación sobre el presidente de aquella nación. </em></p>
<div></div>
<div>
<p style="text-align: left;">Escuchás el relato de Thelma, te estremecés, y gritás “Yo te creo”. Ese “yo te creo” está atravesado por experiencias propias, cercanas. Toca nuestros cuerpos pero también toca nuestras credulidades. Juan Darthés, el actor de tantas novelitas que hicieron llorar de emoción a las pibas y a las doñas, es un violador. ¿Quién lo iba a pensar? ¡Tan famoso! Tan deseado por muchas mujeres. ¿Por qué tenía que violar a pibas vulnerables usando luego su prestigio para silenciarlas? Uno de los machitos alfas de la TV y del espectáculo, tan creído de su posibilidad de disponer de los cuerpos de las pibas. Tan prepotente en su creencia de ser todopoderoso. Tan Marlon Brando violando a María en “El último tango en París”, bajo la mirada de la cámara y en complicidad con Bertolucci.</p>
<p>“Mirá cómo me ponés, le dice Darthés a la piba … Pensando que esas palabras deberían resultar un piropo. Y al mismo tiempo, responsabilizando a la piba que “se la pone dura”. El padre de familia violador… no puede manejar sus durezas. Tiene que penetrar a la piba, una y otra vez. Tan impune, tan de fiesta, tan acosador, tan reventados&#8230; como tantos, como tantos…</p>
<p>Alguna lo denunció antes, más de una. Muchos no les creyeron. Mirtha Legrand lo invitó a almorzar, para que haga su descargo, y reponga energías. Entre bueyes no hay cornadas. Juan Darthés fue cuidado por los empresarios del espectáculo y por los medios que una y otra vez limpiaron sus manchas.</p>
<p>La acción actual de actrices argentinas tiene el poder fuerte de lo colectivo, y de un colectivo que es reconocido por su lugar en la industria cultural. Es una acción realizada por mujeres reconocidas, que en lugar de estar peleando entre sí, como les gusta a los programas que se encargan de chimentos, se han unido para abrazar a una de ellas. Unidas, son mujeres con poder. Unidas somos poderosas. Pero&#8230;</p>
<p>La denuncia de Thelma nos conmueve, porque es audible, porque es creíble, y porque toca en heridas que todas tenemos. ¿Quién no ha vivido alguna situación de violencia sexual que ha dejado en el silencio?</p>
<p>“Nunca te va a faltar trabajo”, le dijo el violador a la víctima al terminar con su ejercicio tan parecido al del prostituyente. La promesa era el pago de su silencio con posibles laburitos en los medios. Sexo por trabajo, la oferta a una niña que quería ser actriz.</p>
<p>Luego, cuando la niña fue mujer y habló, los buitres de la prensa se lanzaron sobre ella para despedazarla. ¿Por qué no lo dijo antes? Le preguntaron. Como si todas las denuncias hechas en la historia por miles de mujeres, que jamás fueron escuchadas, no actuara como una mordaza sobre la conciencia colectiva.</p>
<p>Escucho el relato de Thelma y me estremezco. Ella recurre a la justicia en Nicaragua, el lugar donde sucedió la violación. Es esa misma Nicaragua, donde otro macho poderoso, que de modo sistemático violó a la hija de su mujer actual, hoy es Presidente. Todo lo denunciado frente a los tribunales por Zoilamérica, no tuvo más resultado que revictimizarla. Una piensa por qué hay tanta complicidad en la defensa de Daniel Ortega, el presidente violador, incluso por parte de sectores de la izquierda latinoamericana que callan, que miran para otro lado, porque el tipo que ahora persigue y reprime a las y los jóvenes que se rebelan, “es jodido, pero es compañero”, dicen que dicen. Quienes le creen a las artistas argentinas. ¿Le creen a Zoilamérica? Las feministas nicaragüenses se atrevieron a denunciar, y hasta hoy esto les viene costando persecuciones, y prisiones. Yo te creo, Thelma. Yo te creo, Zoilamérica.</p>
<p>Lo que estremece en la denuncia de Thelma, es el eco que sus palabras hacen en nuestros cuerpos. ¿Quién no convivió en su familia, en su trabajo, en su lugar de estudios o de vivienda con un Juan Darthés? ¿Quién no se calló alguna denuncia en su vida, porque nadie nos iba a creer?</p>
<p>El relato audible hoy, de todos modos, no alcanza a las mujeres indígenas, a las mujeres negras, a las villeras, a las campesinas, a las mujeres empobrecidas de los territorios de exclusión. El relato audible no alcanza a las mujeres en prostitución, a las trans, a las lesbianas, a las travestis. El “algo habrán hecho” que criminaliza la pobreza, ahoga cualquier grito. Son gritos sin eco.</p>
<p>Tal vez ése sea uno de los desafíos centrales de los feminismos populares. Que los focos iluminen también las regiones donde ni los taxis, ni los colectivos, ni los servicios urbanos llegan. Que digamos “yo sí te creo” a las mujeres negras e indígenas que interpelan el racismo de un feminismo blanco al que sienten como ajeno. Que ilumine esas casas que se han vuelto cárceles para tantas niñas que tienen al tío, al abuelo, al padre, al hermano, como violador serial. Que no sólo se pueda escuchar, sino cuidar sus vidas. Que no se queden sin trabajo por denunciar. Que no sean asesinadas, como último modo de descarte de los cuerpos usados.</p>
<p>Ahora que sí nos ven, gracias al coraje de las Thelmas, y de madres como Marta, la mamá de Lucía… Que nos vean a todas y a cada una. Pero sobre todo, que nos veamos nosotras. Y que nada, ninguna razón de poder mediático o ninguna razón de Estado, vuelva a encubrir a los Darthés o a los Ortegas.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<div><strong><a href="https://www.facebook.com/notes/claudia-korol/los-darth%C3%A9s-y-los-ortegas-el-poder-patriarcal-en-su-laberinto/518086418688436/">Publicado por Claudia Korol </a></strong></div>
<div>Diciembre / 2018</div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/los-darthes-y-los-ortegas-el-poder-patriarcal-en-su-laberinto/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los Juegos Olímpicos, entre el patriarcado y el elitismo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/los-juegos-olimpicos-entre-el-patriarcado-y-el-elitismo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Aug 2016 03:05:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil 2016]]></category>
		<category><![CDATA[Ilka Oliva Corado]]></category>
		<category><![CDATA[Juegos olímpicos]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Patriarcado]]></category>
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					<description><![CDATA[Río 2016]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Ilka Oliva Corado* </strong></p>
<p><em>La cronista agudiza su mirada y hace un repaso por lo más destacado de los Juegos. Desde la historia hasta la actualidad, lo inmutable en los eventos deportivos que dejan afuera al pueblo y condicionan a las mujeres. </em></p>
<p>Los Juegos Olímpicos han sido elitistas desde sus inicios (llamados Juegos Olímpicos de la Antigüedad desde 776 a. C., hasta 393 d. C.). También fueron exclusivos para hombres, cosa que ha ido cambiando conforme van pasando los años y más mujeres incursionan en disciplinas que hace 120 (al inicio de los Juegos Olímpicos Modernos) años atrás el mundo jamás hubiera imaginado. Rompiendo paradigmas el género femenino ha demostrado que no hay nada en el mundo que sea absoluto de un género (salvo parir) como el patriarcado pretende que lo memoricemos.</p>
<p>Derribar las murallas en lo deportivo ha sido un trabajo arduo para las pioneras, que tuvieron que enfrentarse a todo tipo de rechazos y humillaciones, para que hoy sean tantas las mujeres que puedan participar y encontrar la realización en algo que a las ancestras les fue negado. No olvidemos que en los Juegos Olímpicos de la Antigüedad las mujeres no podían participar siquiera como espectadoras, mucho menos como protagonistas.</p>
<p>Sin embargo el trabajo por la equidad de género sigue siendo cuesta arriba, falta mucho para que la sociedad, el sistema y el mundo del deporte eliminen los patrones patriarcales y misóginos para darle espacio a una nueva humanidad: diversa y enriquecida por el respeto. Esto incluye también la participación de la comunidad LGBTI sin que sea insultada y discriminada desde los estereotipos y la misoginia.</p>
<p>Rechazados también en este tipo de competencias fueron los hombres que para el patriarcado mostraban debilidad física y mental. Fueron creados en exclusiva para el hombre con todas las características del macho alfa. Por esa razón era tan importante visibilizar a la mujer cuando las Olimpiadas regresaron a Atenas en 2004. Quedará para la historia la imagen de aquella mujer vestida de blanco, como anfitriona de los Juegos Olímpicos, enviándole con esto un mensaje claro y directo al mundo patriarcal: la equidad de género nos engrandece como humanidad.</p>
<p>Los Juegos Olímpicos de París, conocidos también como la II Olimpiada, marcaron por primera vez la participación de las mujeres en tenis, golf y croquet. Cabe destacar que son deportes elitistas también desde el estatus social, por la exclusividad de los recursos materiales y económicos para practicarlos. Con esto se sobreentiende que las participantes fueron mujeres de un estatus social probablemente burgués, pasarían muchos años para que la mujer de arrabal pudiera participar, y hasta la fecha siguen siendo elitistas desde la clase social, no digamos el color de piel, la religión y lo cultural. No podemos engañarnos. Estamos derribando muros, pero faltan muchos todavía.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Los Juegos Olímpicos hoy</strong></p>
<p>Ubicándonos en Río 2016, hemos visto la forma en que Estados Unidos y sus aliados, a través del Comité Olímpico Internacional, han politizado la participación de la delegación rusa, castigando a deportistas, privándolos de participar, a consecuencia de las decisiones políticas de Putin. El antidoping es más político que otra cosa: tiene poco que ver con el espíritu del juego limpio.</p>
<p>Los Juegos Olímpicos de Río 2016 han hecho historia en la inauguración: por primera vez una persona transexual escoltó a una delegación; tal fue el caso de la modelo Lea T, que pedaleaba un triciclo anunciando a la delegación de Brasil. Esto se dio gracias a las políticas de inclusión de los gobiernos de Lula y Dilma al hacer realidad el Matrimonio Igualitario y revalidar los Derechos Humanos de la comunidad LGBTI. Ejemplo que deben seguir todos aquellos países con sistemas misóginos. El cambio es necesario y urgente.</p>
<p>Hemos visto de todo en lo que va los de los Juegos Olímpicos: desde comentaristas deportivos que exigen que las gimnastas usen escotes más pronunciados, hasta titulares de periódicos en Estados Unidos, como el caso del <em>Chicago Tribune</em>, que invisibilizó a la atleta Cory Cogdell, quién ganó medalla de bronce en tiro, cuando se refirió a ella como la esposa de un jugador de los Osos de Chicago. “Esposa de jugador de los Osos de Chicago gana medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Río”, fue el titular en cuestión.</p>
<p>La vergüenza mundial tuvo que haber sido ver un equipo de refugiados participando: ¿A dónde hemos llegado como humanidad que tenemos el descaro de aceptar algo así? Con nuestra doble moral los aplaudimos, nos emocionamos, pero dejamos de ver la profundidad del mensaje, que es la terrible situación de los refugiados alrededor del mundo, a causa de guerras impuestas por un grupo de políticos que nos manipulan a su antojo.</p>
<p>Lo personal es político, y se ha demostrado una y otra vez. La atleta brasileña Rafaela Silva, primera en ganar Oro para Brasil, nacida y crecida en la favela Ciudad de Dios (sí, la de la película) pudo practicar deporte gracias a la Bolsa Atleta, proyecto impulsado por Lula. Mujer negra de arrabal que fue insultada y discriminada por su color en Londres 2012, le dio la gloria a Brasil en nombre las favelas que tanto odia Temer y la clase media brasileña. Rafaela tanto como Marta están con Dilma, por supuesto.</p>
<p>También hemos visto la forma en que la policía detiene y encarcela a cualquier persona que dentro de las instalaciones olímpicas se manifieste en contra del gobierno golpista de Temer. Cosa que nunca sucedió con Lula y Dilma: dejaron que el pueblo se manifestara donde quisiera porque es su legítimo derecho.</p>
<p>La tristeza de las imágenes de niños de las favelas viendo la inauguración desde las afueras de la ciudad, porque para ellos no había entrada. Eso es en Brasil y en cualquier lugar del mundo. Los deportes tanto como las artes han sido exclusividad de una clase social y para el hombre blanco y patriarcal. Estamos derribando muros, hacen falta tantos.</p>
<p>Vemos una sociedad que está más entusiasmada por la mención de <em>Vogue</em> a los uniformes de las delegaciones deportivas, que de la misma participación de los atletas y sus circunstancias y limitaciones impuestas por el Comité Olímpico de sus países para estar ahí. Tal es el caso del Comité Olímpico Guatemalteco, que descontó salario a los atletas, pero eso sí, el personal administrativo siguió con todo pagado y sus viáticos. La injusticia nos restriega en la cara sus andanzas y no hay forma de que como sociedad reaccionemos.</p>
<p>Pero hay casos como la medalla de Oro en Judo que ganó la deportista Majlinda Kelmendi, para Kosovo. Fue un mensaje político en su totalidad cuando dedicó la medalla a la infancia de su país, que aún con la consecuencia de una guerra atroz se atreve a soñar. No habrá nunca en la historia medallista de ningún país catalogado como potencia mundial que se le compare.</p>
<p>La medalla ganada desde el sacrificio y la carencia siempre sabe a gloria, porque distinto es tener todos los recursos para lograrlo. No nos engañemos en nombre del amor al deporte. Por eso es tan valiosa la participación de atletas de países en desarrollo, porque fueron capaces de ganar plazas contra todo pronóstico. El sólo estar ahí las y los hace ganadores sin necesidad de podio ni medalla.</p>
<p>El lema de Río 2016, es “un nuevo mundo”, y no debemos dejar de lado el cambio climático del que todos tenemos culpa. Un nuevo mundo en integración, identidad, respeto, en sensibilidad. Un nuevo mundo que nos transforme de seres manipulados a partícipes de la realidad política y social de su entorno. Los Juegos Olímpicos siempre son el escenario perfecto por su visibilidad mediática, para que, como seres políticos por naturaleza, pasemos de la pasividad a la acción. Son la ejemplificación de la magnitud de las mafias mundiales que corroen el deporte y la política. Del patriarcado, la misoginia y la discriminación de género. Son mejor exposición cultural que se puede dar en dos semanas de eventos, que si le ponemos atención nos escupe a la cara lo que somos como sociedad.</p>
<p>Y para terminar, de lo más hermoso que ha sucedido en los Juegos Olímpicos es la declaración de amor de una voluntaria brasileña a su novia, seleccionada de rugby, para pedirle matrimonio. Hecho que quedó impreso para la historia de los Juegos Olímpicos en un país que en crisis política demuestra al mundo que en las políticas de inclusión el amor siempre triunfa.</p>
<p>Como ven hay mucho de qué hablar en torno a los Juegos Olímpicos, desde el patriarcado, la religión, la política, la cultura y el mismo deporte. No guardemos silencio, no pretendamos no ver, no tengamos la hipocresía de ignorar la crisis humanitaria de los millones de refugiados alrededor del mundo y se nos llenen los ojos de lágrimas al ver desfilar a 10 de ellos en un evento por demás elitista. Que la atleta de Kosovo, las que están participando con su hija, las negras que han sido discriminadas, los atletas de la comunidad LGBTI, los deportistas que están participando desde el arrabal, sean nuestra motivación para crear sistemas incluyentes en nuestros países. No por los Juegos Olímpicos ni para que participen en ellos, sino para una vida sana, integral de niños y niñas felices que de adultos y adultas sean parte de una sociedad transformadora. Siempre, siempre, el deporte como las artes debe ser político, como todo en la vida.</p>
<p>*Blog de la autora: <a href="https://cronicasdeunainquilina.com/2016/08/09/los-juegos-olimpicos-entre-el-patriarcado-y-el-elitismo/">https://cronicasdeunainquilina.com/2016/08/09/los-juegos-olimpicos-entre-el-patriarcado-y-el-elitismo/</a></p>

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		<title>La historia de las mujeres</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Mar 2013 03:00:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[8 de marzo]]></category>
		<category><![CDATA[Día de la mujer]]></category>
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					<description><![CDATA[Un repaso por el histórico 8 de marzo]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Gabriela Mitidieri</strong></p>
<p><em>Un repaso por el histórico 8 de marzo; desde la lucha de obreras textiles y el reconocimiento del derecho al sufragio hasta el protagonismo en la lucha popular han definido a las mujeres en una historia que se sigue relatando hoy.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="right"><em>“Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo «tal y como verdaderamente ha sido». Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro.”</em></p>
<p align="right">W.Benjamin. Tesis de Filosofía de la Historia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuenta la leyenda que un 8 de marzo de 1857, un grupo de obreras textiles de Nueva York se lanzaron a la huelga en reclamo de aumentos salariales, mejores condiciones de trabajo y la reducción de su extenuante jornada laboral. En algunas versiones de esta historia, la huelga incluyó un intenso combate contra la policía. En otras versiones, el mismo episodio era situado en ese día pero de 1907 o 1911. En un gesto de reconocimiento a aquellas trabajadoras, la ONU declaraba hacia 1975, el 8 de marzo como un día de conmemoración y de reivindicación femenina de igualdad política, jurídica y laboral.</p>
<p>O quizás el origen de este día sea diferente.</p>
<p>Cuenta otra leyenda, ésta tal vez mejor documentada que las andanzas de las obreras textiles de 1857 (o 1907, o 1911), que en 1889 se celebraba en Paris un congreso de la II Internacional. Allí la militante socialdemócrata alemana Clara Zetkin abogaba por incluir en la agenda del encuentro las demandas por los derechos de las mujeres trabajadoras y que las mismas fueran una reivindicación a levantar en el siguiente 1º de mayo. Siguiendo la costumbre socialista de la época, las fechas de encuentro del que participaba Zetkin estaban previstas para los días comprendidos entre el 18 y el 28 de marzo, en un homenaje directo a las jornadas de la Comuna de París de 1871.</p>
<p>Tiempo después, en el Encuentro Internacional de Mujeres Socialistas que precedía la reunión general de la II Internacional en Copenhague (agosto 1910), Luise Zietz sugirió la celebración de un Día Internacional de la Mujer al año siguiente. Clara Zetkin secundó su propuesta pero no se llegó a especificar una fecha. Así, en 1911 se aprovechaban una vez más las conmemoraciones europeas de la Comuna de París para celebrar un Día Internacional de la Mujer, en el cual se difundirían las demandas por igualdad de derechos sociales y políticos.</p>
<p>Pero hete aquí que ya tres años antes, el partido socialista de los Estados Unidos se dirigió al Comité nacional de Mujeres en Campaña por el Derecho al Sufragio con la intención de comenzar a realizar manifestaciones conjuntas por la causa. Tal como refiere en su investigación la historiadora Temma Kaplan, la seccional número 3 de la Sociedad de Mujeres Socialdemócratas de Nueva York organizó un mitín masivo por el sufragio de las mujeres, -esta vez sí- un 8 de marzo de 1908.</p>
<p>Una más: corría el mes de marzo de 1917, para quienes vivían bajo la norma del calendario gregoriano. En la Rusia todavía zarista era 23 de febrero y de acuerdo al testimonio de Alexandra Kollontai, militante revolucionaria y defensora de los derechos femeninos, en esos días eran las mujeres obreras las que mayoritariamente encendían la mecha de la que meses después sería la Revolución de Octubre, en una Petrogrado en plena crisis político-económica.</p>
<p>Hay a veces en la historia, la Historia que se narra, la que se investiga, una obsesión con los orígenes. Una tendencia a pensar que una vez desmenuzado ese gran “cómo comenzó todo”, ciertos elementos cruciales nos ayudarán a explicarnos mejor qué fue lo que pasó después. A veces esto funciona. Otras veces, nos damos cuenta de que en la historia que se (nos) narra hay una búsqueda por destacar algunos episodios del pasado y no otros, un interés por determinados personajes célebres (sí, en su inmensa mayoría hombres blancos), efemérides puntuales que nos acostumbramos a ver ahí, marcadas en el calendario. Y así, la Historia es un terreno político por el cual luchar: los sentidos que nos ayudan a explicarnos mejor el presente y a tender o no un puente con las luchas que nos precedieron se construyen en esa historia que se narra, que nos narramos. Entonces, sea cual sea el origen con el que decidamos emparentar esta fecha, los diversos posibles comienzos del día de la mujer nos sirven para tender esos puentes necesarios, para insertarnos en una tradición de lucha en la que poder reconocernos, que es fuente de inspiración y con la cual discutir. Procesos históricos en que otras mujeres establecieron una agenda política con demandas concretas que intentaban superar una situación de opresión y desigualdad.</p>
<p>Pensando en las distintas luchas que hoy nos convocan como mujeres (el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, la necesidad de terminar con los femicidios, la igualdad en materia laboral y jurídica, el rechazo a la heteronorma obligatoria, el repudio a las redes de trata, entre muchas otras) vale la pena recordar una frase de la escritora Virginia Woolf, “el presente, cuando cuenta con el apoyo del pasado, es mil veces más profundo que el presente cuando nos apremia tan de cerca que nada más se puede sentir (…)”.</p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-historia-de-las-mujeres/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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