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	<title>Nora Cortiñas &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Nora Cortiñas &#8211; Marcha</title>
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		<title>Faro de la utopía: Nora Cortiñas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio Marchini]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Mar 2021 13:45:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[#Son30Mil]]></category>
		<category><![CDATA[Dia de la memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Luz Ailín Báez]]></category>
		<category><![CDATA[Nora Cortiñas]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[En todo reclamo, violación de derechos, ya sea en el conurbano bonaerense o en cualquier otra región de la Argentina, Norita está. Allí aparece su figura, su voz. Su pequeño cuerpo, su pañuelo blanco, la foto de su hijo al cuello, su voz tranquila y contundente, con la vehemencia de quien distingue qué formas tiene [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>En todo reclamo, violación de derechos, ya sea en el conurbano bonaerense o en cualquier otra región de la Argentina, Norita está. Allí aparece su figura, su voz. Su pequeño cuerpo, su pañuelo blanco, la foto de su hijo al cuello, su voz tranquila y contundente, con la vehemencia de quien distingue qué formas tiene la injusticia. Pocas personas despiertan tanta admiración como ella y su lucha inclaudicable en los derechos humanos de ayer y hoy. Hace unos días cumplió 91 años Norita Cortiñas. Y lo celebramos con esta nota.</em></p>
<p><strong>Por Luz Ailín Báez | Foto de Julieta Colomer*</strong></p>
<p><strong>-¿En qué momento descansa Norita Cortiñas?</strong></p>
<p><em>-Descanso cuando converso con ustedes, nos es un trabajo, es un placer poder compartir las ideas, pensamientos que tengo a través de 44 años ininterrumpidos en la calle. Gracias a Dios nunca estuve enferma ni tuve que abandonar. A veces me abruman las injusticias. Lo que ocurrió en [el desalojo a las familias en] Guernica, la represión policial en una marcha, me abruma la situación de Milagro Sala, ver que le soltaron la mano después de que centenares de personas fueron a sacarse una foto con ella en la puerta del penal. Un día cuando toda esa gente- políticos y personas de nombre- tuvieron un empleo o un cargo, le soltaron la mano. Está injusta e inconstitucionalmente detenida. En la apertura de sesiones del Congreso hablaba el presidente de la Justicia y resulta que permiten que en la Argentina haya una presa mujer inconstitucionalmente detenida. ¿Qué hacen por Milagro las asociaciones nuevas que nombraron? ¿Los ministerios, secretarías y toda esa pompa? Todo ese ruido que se hace diciendo que hay tantos centros y oficinas públicas para defender a la mujer y Milagro Sala sigue detenida. Y cuando una mujer sin casa para defender a sus hijitos se mete a vivir en una vivienda desocupada que tiene la ciudad de Buenos Aires, la llevan presa por usurpación. Todo eso me hace mal, me desgasta y pienso ¿Qué más hay que hacer?</em></p>
<p><strong>***</strong></p>
<p>Un 15 de abril de 1977 a las nueve menos cuarto de la mañana, Gustavo era secuestrado por un grupo de tareas. Norita sabía de su militancia política en la Juventud Peronista y de su trabajo solidario en barrios humildes, primero en el Barrio de Retiro, junto con el Padre Mujica y luego en Morón. En el momento de su secuestro, Gustavo tenía veinticuatro años, estaba casado y tenía un hijo pequeño, Damián. Apenas quince días después, 30 de abril de 1977, un grupo de madres salían por primera vez a la Plaza de Mayo. Norita  recuerda:</p>
<p><em>“Ese día [el 30 de abril] no fui, pero desde ese momento ya empecé a salir para ir a la Plaza de Mayo para reclamar por mi hijo y por todos los desaparecidos que ya había en ese momento de la historia. Esa fue la impronta de las Madres: salir a la Plaza a reunirnos a través de la voz de Azucena Villaflor de De Vincenti que propuso ese sitios en vez de ir a locales cerrados, a las oficinas de los abogados, a los organismos que ya existían, la APDH, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. Decidimos ir a la Plaza de Mayo, ya a cielo abierto, a gritar nuestra angustia y nuestra exigencia de la aparición con vida. Y ahí empezamos a salir, a ir a todos lados a pedir por nuestros hijos e hijas”.</em></p>
<p>Para muchas personas, Norita es una de las principales referentes política y ética que hay en el país. La avalan los 44 años caminando en círculos alrededor de la Pirámide de Mayo junto con otras Madres, pero también levantando, ya como opción personal, consignas contra el ecocidio, la violencia de género, la violencia institucional actual y las luchas de trabajadores, entre tantos otros reclamos. Un año atrás, en su cumpleaños número 90, pidió como regalo la anulación de la deuda de los países empobrecidos de todo el mundo por las políticas económicas del Fondo Monetario Internacional y en el caso de Argentina, la suspensión del pago de la deuda y la realización de una auditoría “para que todos y todas sepamos qué es lo que nos quieren cobrar de esta deuda ilegal, ilegítima y usurera”. Pasos que, con el tiempo conformaron una verdadera <strong>agenda de la resistencia.<br />
</strong></p>
<p><strong>-¿Hay un hilo conductor que une las luchas históricas de las Madres Línea Fundadora con estas luchas que usted </strong><strong>acompaña en el presente?</strong></p>
<p><em>-Hay una correlación de situaciones porque nosotras levantamos las banderas de lucha de nuestros hijos e hijas. Ellos luchaban, como hoy luchan los movimientos de trabajadores, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), el Frente Popular Darío Santillán y otros. El correlato es que levantamos las banderas de lucha de nuestros hijos e hijas. Y ahora en estos momentos se unieron los dos pañuelos, el verde y el blanco. No todas las madres tomamos el pañuelo verde, no todas somos feministas.</em></p>
<p><strong>¿En qué momento se dio cuenta de que era feminista, cómo fue ese proceso?</strong></p>
<p><em>-Yo no era feminista, yo me crié en un hogar patriarcal cinco hijas mujeres mi mamá era muy calladita, sumisa y la voz de él era la principal. Después tuve novio, me casé con un muchacho muy bueno pero también muy machista. Como yo ya me había criado en ese ambiente con mi papá, era seguir con un ritmo de hogar donde había que ir manejando el machismo de mi marido. Yo me casé muy joven, y me había hecho la idea de que tenía deberes. Cuando se llevaron a Gustavo, salí a la calle y empecé a estar con otras mujeres y luego en los primeros Encuentros Nacionales de Mujeres, me di cuenta de que tenía derechos. Entonces fui creciendo así hasta que un día me di cuenta y sonaron los varones (se ríe). Me di cuenta que quería defender mis derechos y ahí empecé a tomar conciencia, a tener amigas feministas muy centradas, muy inteligentes. Yo le había huido siempre al feminismo porque entendía que también era patriarcal en un punto, por las actitudes que tomaban algunas mujeres. Pero empecé a ver las cosas distintas y a saber que al final de cuentas, después de muchos años, me di cuenta de que las madres éramos un grupo feminista. Un grupo de mujeres enfrentando la dictadura cívico-militar-eclesiástica, a una iglesia cómplice y partícipe del terrorismo de Estado. Y las Madres tomamos decisiones en nuestra lucha. Yo tenía a mi papá, mi marido, mis dos hijos varones, los nietos varones. Tenía miedo de hacerme feminista y odiar a los hombres y no aceptar nada. Me di cuenta con los años que nosotras teníamos una actitud feminista de defensa de la mujer, y ahí empecé a ir a los encuentros de mujeres, a conocer mujeres muy maravillosas y empecé a no tener más miedo</em>.</p>
<p><strong>***</strong></p>
<p>Según los datos estadísticos del <span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/5._anexo_iv_cuadros_estad_sticos-investigacion_ruvte-ilid.pdf">Registro Unificado de Víctimas de Terrorismo de Estado de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación  (RUVTE)</a>, </span>de la totalidad de las desapariciones forzadas denunciadas, un 87, 4%de los mismos permanecen sin información sobre el deceso. Apenas un 3,5% cuenta con información documental o testimonial sobre las circunstancias del deceso y se ha podido probar sólo un 9% de los decesos. Sobre el total de víctimas, el informe refiere que las mujeres representan casi el 26% de los casos y un 16% de las mismas se  encontraban embarazadas al momento de su secuestro.</p>
<p>Cuando se organizó en 1986 el primer Encuentro Nacional de Mujeres, en el Centro Cultural San Martín (CABA), Norita asistió junto con otras dos compañeras de militancia, Madres de desaparecidos: “Íbamos con la intención de transmitir el drama de la desaparición forzada de personas a las mujeres que iban al Encuentro y que no sabían del tema. En esos primeros Encuentros no había todavía talleres de derechos humanos, donde se hablara sobre las y los desaparecidos. Muchas de las mujeres desaparecidas tuvieron familia en cautiverio en las condiciones más horribles, torturadas, atadas a un árbol, a la intemperie, la mayoría fueron violadas, entonces eso había que compartirlo con las mujeres que iban a estos Encuentros. Siempre fuimos bien recibidas, bien tratadas bien escuchadas. Era ir a transmitir lo que estábamos viviendo. Y muchas mujeres se plegaron, apoyaron y fue muy importante que fuéramos a esos encuentros. Las Madres aprendíamos de las mujeres que iban a los Encuentros y les  aportábamos nuestro aprendizaje dramático y difícil de entender. Así también nos ayudaron a entender mejor qué era el feminismo”, relata.</p>
<p><strong>-En sus inicios como activista estaba en contra de que dijeran que la actividad de las Madres era una actividad </strong><strong>política. ¿Qué le dirías hoy a esa Norita?</strong></p>
<p>-La gente al principio, para desvalorizar la lucha decía “Las Madres hacen política”. Política hacíamos pero no partidismo político. Estamos hace 44 años en la calle y nunca adherimos a un partido político. Ahora con el paso de los años, en los últimos 15 años ya algunas madres empezaron a querer expresar su partidismo, pero es de modo individual, no se ubica a la institución dentro de un partido político. Hubo otros organismos de Derechos Humanos, como la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) o la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, cuyas autoridades tenían su partidismo. En la Liga la mayoría era del Partido Comunista. En la APDH, había mucha gente del radicalismo, el peronismo y varios políticos socialistas… Nosotras habíamos decidido no hacer partidismo político expreso. Lo mantuvimos muchos años. Cuando asumió [Néstor] Kirchner no todas las madres nos hicimos kirchneristas. Nuestros hijos e hijas, la mayoría fue una generación de izquierda socialista. No venían del radicalismo. Sí del peronismo. Mi hijo [Gustavo] era de la Juventud Peronista. Pero las madres no militábamos dentro del peronismo. Y hoy por hoy las madres que se arrimaron al kirchnerismo, muchas están arrimadas al albertismo pero muchas seguimos siendo independientes. Y esto nos trae más satisfacción que si una está apegada a un partido político. Tratamos de no involucrarnos partidariamente. Es una posición que es respetada. <strong>Si uno no se embandera</strong> <strong>en ningún partido se puede estar en todas las acciones donde hay injusticia. Porque siempre los derechos humanos </strong><strong>los viola el Estado. Así que para defenderlos tenés que ser independiente.</strong> Las madres vamos a  las movilizaciones donde se reclaman por las injusticias o violaciones a los derechos humanos cualquiera sea el partido.</p>
<p><strong>-¿Para Norita, qué es resistir ?</strong></p>
<p>-Cuando uno ve que hay una injusticia y la denunciás, la rechazás, no la aceptás. Esa es la resistencia. La de los pueblos que ante la pobreza resisten, la resistencia de las poblaciones indígenas desde hace más de 500 años a ser esclavizados e invadidos, hay tantos tipos de resistencias pero siempre por causas justas.</p>
<p><strong>-Este año será un nuevo 24 de marzo que no nos encontrará a todas y todos en las calles.</strong></p>
<p>No nos va a encontrar a todos, pero estarán muchos. Hay organismos y partidos políticos de izquierda e instituciones que están preparando las marchas como nosotras, un grupo de Madres estamos preparando una marcha virtual, convocamos a la gente que puede y quiere salir a la calle, respetando todos los protocolos. Será una marcha respetuosa.</p>
<p><strong>-¿Cómo alimenta la esperanza?</strong></p>
<p>-La resistencia me alimenta la esperanza. Hay una juventud muy hermosa. Hay que acompañarla y ayudarla que encuentre sus cauces y tenemos que seguir trabajando para que se termine la pobreza. Uno de los caminos es suspender el pago de la deuda externa que hasta el mismo presidente [en su discurso de apertura de sesiones del Congreso] dijo que era ilegal, odiosa e impagable. Tenemos que trabajar para un futuro que es presente. Donde queremos que pueda haber libertad de  pensamiento y que se respete a los jóvenes especialmente.</p>
<p><strong>*Publicada originalmente en <span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="http://www.mundolesa.com/notas/157-faro-de-la-utopia-nora-cortinas">mundolesa</a></span></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/faro-de-la-utopia-nora-cortinas/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Mi primer 26 de junio: La Estación “Darío y Maxi” hecha una fiesta popular</title>
		<link>https://marcha.org.ar/mi-primer-26-de-junio-la-estacion-dario-y-maxi-hecha-una-fiesta-popular/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Jun 2020 13:36:44 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Para recordar multitutes, el cronista elige su primer 26 de junio, aniversario de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Entre gente compañera y el fuego de las antorchas, un recorrido por la estación de tren hecha fiesta popular. Por Iván Barrera El 25 de junio de 2017 fue particular y extrañamente caluroso. Mi [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Para recordar multitutes, el cronista elige su primer 26 de junio, aniversario de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Entre gente compañera y el fuego de las antorchas, un recorrido por la estación de tren hecha fiesta popular.</em></p>



<p><strong>Por Iván Barrera</strong></p>



<p>El 25 de junio de 2017 fue particular y extrañamente caluroso. Mi primer recuerdo arranca con los nervios y ese cosquilleo en la panza cuando la voz robótica del tren anunció “Estación Darío Santillán y Maximiliano Kosteki”. El sol se mezclaba con el calor humano y de las parrillas, y generaba ese halo especial que solo se siente cuando una partecita del pueblo se amucha en una calle, en una plaza o en una ruta bajo la misma bandera. Recuerdo la estación estallada con un popurrí de artistas, de espectadores, de infancias libres y alegres, de curiosos y de eventuales pasajeros del tren, como una gran olla popular de la que todxs somos un ingrediente y todxs nos llenamos las panzas.</p>



<p>Mi primera reacción fue buscar a personas conocidas que me explicaran cómo funcionaba eso. Algo así como cuando llegas al primer día de clases de una escuela nueva y querés, por lo menos, que alguien te abrace y te explique cómo funcionan las cosas ahí. Pero, claro, “los 26” (como se le llama cariñosamente al 26 de junio y a la previa del 25) funcionan por un motorcito impredecible que es la memoria activa: no hay agenda ni cronograma que aguante, el espacio-tiempo se vuelve irrelevante. Y ahí fui fluyendo, entre mates y abrazos, descubriendo artistas, artesanxs, compañerxs, luchadorxs incansables.</p>



<p>Es perderse en la muchedumbre y volver a encontrarse. Es como un gran pogo en el que siempre te encontrás con tus amigxs al final de la canción. Y en el medio del pogo, lo ves a Dario leyendo, a Maxi dibujando, en una de esas cae Pocho Lepratti, deja la bicicleta a un costado y se suma también. La ves a Norita y lo ves a Gustavo, ves a todas las madres y abuelas con sus abrazos. Lo ves a Fuentealba dando clases, a Santiago y Sergio Maldonado charlando de política, a Sandra y Rubén preparando un mate cocido con tostadas. Por un momento, por una tarde, no hay ausencias ni hay presencias: somos la ronda de Plaza de Mayo más grande del mundo con el Indio Solari cantando “Ji Ji Ji” mientras Rafita Nahuel toca la trutruca.</p>



<p><strong>Fuegos en tu corazón</strong></p>



<p>Cuando cae la noche la mística se enciende. Es algo muy loco. Si en este mundo hay algo más allá de lo que conocemos, la única prueba que tengo es el frío que empieza a calar cuando baja el sol y hace que afloren los pañuelos que tapan los rostros, que se enciendan fogatas, las ollas, y que los mates empiecen a girar más calientes, porque espíritu caliente y cuerpo frío no es una buena combinación. Son fueguitos que encienden fueguitos y encienden antorchas para alumbrar y calentar y enfilar hacia el puente a la hora cero.</p>



<p>Y ahí vamos, sobrecargadxs de energía, con la memoria activa y el corazón saturado de alegrías y tristezas, siguiendo un mar de fueguitos –más literal que nunca– que guían el camino desde la estación hasta el puente. Y ahí estoy yo, arriba del puente Pueyrredón; un puente que tantas veces había cruzado sobre ruedas. El asfalto que 24/7 banca las llantas de bondis, autos, motos, camiones, por una noche recibe la caricia de zapatillas que pisan a otro paso, de quienes se sientan a ranchar un ratito y de lxs que saltan al canto de “el puente es nuestro, la lucha que lo parió”. Por una noche el puente se viste de gala y recibe el reconocimiento de un pueblo que lo considera parte vital de una historia que no se debe olvidar.</p>



<p>Como dicen lxs zapatistas, “para todxs todo, para nosotrxs nada”. El puente es nuestro porque parió lucha y porque fue escenario de mil batallas. El puente es nuestro porque fue testigo exclusivo de cómo el aparato policial al servicio de los intereses económicos y políticos masacraron al pueblo. El puente es nuestro porque lo llenamos de amor, de fueguitos, de ollas, de mates, de canciones, de banderas, nunca de plomo. El puente es nuestro aunque en los nefastos años de macrismo quisieron borrar la historia impidiendo que subiéramos. Pero así son los dinosaurios, no entienden que el puente es nuestro aunque no subamos, como son nuestras las semillas de Darío y Maxi.</p>



<p>El día se cierra, las carpas a la vera del puente reciben a sus huéspedes y otrxs tantxs se vuelven a sus casas. El puente volverá a vibrar al mediodía, volverán a tronar las gargantas de los Santillán reclamando verdad y justicia, volverá a llenarse de zapatillas, de mates, de gritos y canciones. El calendario marcará que faltan 365 días para volver a encontrarnos en el mismo lugar y la pregunta que varixs nos hacemos es qué día cae, que ojalá caiga fin de semana así podemos estar desde la mañana temprano. Ahora el frío vuelve y el aislamiento lo hace más frío todavía. Porque el frío es lucha. Es mate, es abrazo, es calor humano, es olla popular, es corte de ruta y asamblea. El frío es 26 de Junio y es también junio y agosto de 2018, con una marea verde que aguanta la lluvia y el viento helado. El frío es lucha, y desde las trincheras esperamos los abrazos que nos debemos.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/mi-primer-26-de-junio-la-estacion-dario-y-maxi-hecha-una-fiesta-popular/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Ni Falcón, ni Roca, ni Videla</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ni-falcon-ni-roca-ni-videla/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Dec 2018 16:14:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña del Desierto]]></category>
		<category><![CDATA[Julio A. Roca]]></category>
		<category><![CDATA[Luciana Mignoli]]></category>
		<category><![CDATA[Nora Cortiñas]]></category>
		<category><![CDATA[Osvaldo Bayer]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael Nahuel]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael Videla]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago Maldonado]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Luciana Mignoli (*) / Foto: Oscar de la Vega A raíz de la muerte de Osvaldo Bayer, se lanzó en forma espontánea una campaña en redes sociales para exigir que se impusiera su nombre a la calle Ramón Falcón. Ayer se presentó el proyecto en la Legislatura porteña y se están juntando firmas para [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Luciana Mignoli (*) / Foto: Oscar de la Vega</strong></p>
<p><em>A raíz de la muerte de Osvaldo Bayer, se lanzó en forma espontánea una campaña en redes sociales para exigir que se impusiera su nombre a la calle Ramón Falcón. Ayer se presentó el proyecto en la Legislatura porteña y se están juntando firmas para impulsar el cambio. ¿Y qué pasa, por ejemplo, con las miles de escuelas que llevan nombres de genocidas de pueblos originarios?</em></p>
<p>Exigir que la calle Ramón Falcón pase a llamarse Osvaldo Bayer tiene que ser sólo un comienzo, no un final.</p>
<p>¿Por qué una escuela se puede llamar Roca, Rostagno o Victorica y no podría llamarse jamás Jorge Rafael Videla?</p>
<p>¿Por qué permitimos que dependencias públicas expongan cuadros que enaltecen las &#8220;Campañas al Desierto&#8221; y jamás permitiríamos que hagan lo mismo con la última dictadura cívico militar?</p>
<p>¿Por qué nos reconocimos en los ojos celestes de Santiago Maldonado, pero no tanto en los marrones de Rafael Nahuel?</p>
<p>No nos vamos a cansar de decirlo: hay que entender cómo nos cruza ese genocidio indígena que nunca fue reconocido por el Estado. Pero no sólo hay que preguntarle a las instituciones, hay que ponerle primera persona, hay que interpelarse individual y colectivamente. Porque hay racismos obscenos, pero también sutiles, casi imperceptibles, que en principio negamos tener. Y si nos rascamos un poquito, podemos reconocer que hay muertes y luchas que nos conmueven más que otras.</p>
<p>Y –aunque sea incómodo decirlo– hay que preguntarse por qué organismos y militantes de derechos humanos se movilizan mucho menos por un genocidio que por otro.</p>
<p>Repetimos una y otra vez: si el Estado y la sociedad no reconocen el genocidio indígena en el que se fundó esta Nación, si no podemos comprender por qué hay dolores y víctimas que nos afectan y comprometen más que otras, si no podemos mirar hacia atrás y hacia adentro para poder cambiar lo que sigue; no hay igualdad, diversidad, interculturalidad ni reparación histórica real posible.</p>
<p>Osvaldo fue (pucha, ¡cómo cuesta escribirlo en pasado!) una de las personas que más luchó para que se reconociera el genocidio contra los pueblos originarios.</p>
<p>Yo no quiero más genocidios de segunda.<br />
No quiero genocidas en calles, escuelas, ni efemérides escolares.</p>
<p>Exijamos con la misma furiosa rebeldía memoria, verdad y justicia tanto para muertes no indígenas como indígenas.</p>
<p>Ponerle el cuerpo, palabra y acción. Todo junto. En todas las luchas. Como nos enseñó el viejo. Como nos sigue enseñando Norita.</p>
<p>Honremos estos ejemplos con más y más lucha.</p>
<p>Memoria, Verdad y Justicia para los Pueblos Originarios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>(*) Periodista, integrante de la Red de Investigadorxs en Genocidio y Política Indígena en Argentina</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ni-falcon-ni-roca-ni-videla/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
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		<title>Evocaciones: marcas del 24 de Marzo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/evocaciones-marcas-del-24-de-marzo/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/evocaciones-marcas-del-24-de-marzo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Mar 2018 20:14:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[#24M]]></category>
		<category><![CDATA[24 de marzo]]></category>
		<category><![CDATA[43 normalistas]]></category>
		<category><![CDATA[Asamblea de Mexicanos en Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Nora Cortiñas]]></category>
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					<description><![CDATA[El relato en primera persona desde la mirada de una militante, feminista y migrante  que tiende puentes de memoria entre Argentina y Méxicos atravesados por los 24 de marzo porteños. El verano termina. Mientras camino por Av. de Mayo y veo las pequeñas hojas que comienzan a caer de los árboles, pienso que justo por esta época, pero dos años atrás, llegué a vivir a Buenos Aires. Pienso en mis primeros acercamientos a la ciudad y se me viene a la mente esta misma avenida, pero no llena de autos, como ahora, sino de gente. Miles de personas gritando, moviendo las manos de arriba abajo, sin parar.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Mariana Brito Olvera (*).</strong><em> El relato en primera persona desde la mirada de una militante, feminista y migrante  que tiende puentes de memoria entre Argentina y México atravesados por los 24 de marzo porteños.</em><strong><br />
</strong></p>
<div>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">El verano termina. Mientras camino por Av. de Mayo y veo las pequeñas hojas que comienzan a caer de los árboles, pienso que justo por esta época, pero dos años atrás, llegué a vivir a Buenos Aires. Pienso en mis primeros acercamientos a la ciudad y se me viene a la mente esta misma avenida, pero no llena de autos, como ahora, sino de gente. Miles de personas gritando, moviendo las manos de arriba abajo, sin parar.</span></p>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">Era un 24 de marzo de 2016 y se cumplían los 40 años del golpe militar en la Argentina. Asistí para comenzar a ver cómo eran las movilizaciones acá. Los cantos eran muy distintos. Lo puedo decir sin dudas: yo, que nunca he puesto un pie en un estadio de fútbol, lo más cerca que he estado de la efervescencia futbolera es acudir a una manifestación argentina &#8211;</span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>olé, oléeeee, olé, oláaaa-</i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">. La entonación también era muy distinta y se oía un constante </span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>sh</i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"> en muchas palabras &#8211;</span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>como a los nazis, les va a pasar, a donde vashan los iremos a buscar, olé oléeee, olé oláaa-</i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">. </span></p>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">Era evidente: estaba en otro país, y, sin embargo, yo viví esa marcha histórica como un presente cercano, anclado a mi cuerpo y mi garganta. Yo venía del país de lxs desaparecidos. Del país de los 43, de los 43 que se desglosan en cifras espantosas, inconmensurables, incontenibles, desbordadas en cada rincón de nuestro territorio. Venía -vengo- del país de la incertidumbre, del país donde hay mujeres que lo primero que se preguntan al despertar es </span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>dónde están</i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">. Sus hijas, sus hijos, sus familias. Las nuestras. Venía -vengo- de un pueblo que también está en busca de Memoria, Verdad y Justicia.</span></p>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">Quizás sin saberlo vine a buscar en el pasado sudamericano el presente de mi país. Creo totalmente que la historia no se repite: que los pueblos, las personas, las miradas, los gestos, no se repiten, son únicos. Pero sí creo en las historias compartidas entre pueblos hermanos, hermanados en su dolor, en su rabia, en su rebelión y en su capacidad de memoria. Creo en las mujeres de los pañuelos blancos, que en sus pasos cargan toda la memoria de cuarenta años de historia argentina y que en sus huellas nos dejan trazado el camino por donde debemos seguir. Creo en el amor de las abuelas, que con su cariño militante han seguido, hasta encontrarles, los pasos de lxs que considerábamos perdidos y perdidas y a quienes han dotado del regalo de conocer su identidad. Creo en  quienes estuvieron allí, en el centro del campo, siendo testigos de lo innombrable, y que sobrevivieron para decir </span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>porque luchábamos nos desaparecieron y porque aparecimos seguimos luchando</i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">. Creo en esa fuerza imperturbable, en esa rabia dirigida como un misil, que es al mismo tiempo acariciadora como una sonrisa, emancipadora, combativa, rebelde.</span></p>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">Cada vez que escucho </span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>30 000 compañeros/as detenidos/as desaparecidos/as</i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"> y pronuncio </span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>presentes</i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"> se me quiebra un poco la garganta. No puedo evitarlo. Y recuerdo mi país de ausencias, mi país de portarretratos vacíos, mi país de mesas esperando. En medio de ese hondo hueco que nos dejan lxs que nos faltan, pienso también en las presencias, y entonces recuerdo la tez tostada de lxs que luchan bajo el sol, en medio de un campo abierto donde se pierde y se gana la vida. Hombres, mujeres de maíz, que se desgranan brindándonos el alimento, el nutriente de la lucha. De ellxs también aprendemos, a no rendirnos, a no mandar todo a la chingada, a seguir dispuestas a ver el amanecer, el sol sobre nuestros ojos y nuestras pieles.</span></p>
<p><strong>Encuentros</strong></p>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">Me acuerdo siempre de doña Cristi, madre de uno de los 43, de sus palabras cuando vino a la Argentina: “nos dicen luego que no hablemos, que porque somos de los pueblos indígenas y no sabemos hablar bien el español, pero no nos importa, no nos vamos a callar, porque en México hay miles de desaparecidos y desaparecidas, por eso aquí en Argentina es importante estar con las Madres de Plaza de Mayo, porque ellas llevan cuarenta años luchando y porque compartimos el mismo dolor, es el mismo dolor de no ver a nuestro ser querido&#8221;. También nos explicaba en un café porteño aquel septiembre del 2016 junto a Norita Cortiñas, quién pasaba por su cuerpo de madre cada palabra de su relato, &#8220;yo sé que ahí tengo que estar, si no estoy ahí en eso, pues siento que mi hijo va a pensar que ya lo olvidé, que ya no lo estoy buscando, que ya no estoy luchando para saber qué pasó. Por eso yo les digo a las demás madres y padres que tenemos que seguir, porque si no nuestros hijos van a pensar que olvidamos y pues no olvidamos.”</span></p>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">Ver a doña Cristi y a Norita Cortiñas conversando me hizo comprender que para mí Buenos Aires ha significado esto: un espacio de encuentro, de convergencia entre lo propio y lo ajeno, pero siempre, siempre, lo nuestro. Fue aquí donde además de palabras argentinas, comencé a escuchar la voz de toda nuestra América: del Paraguay, Bolivia, Chile, Colombia, El Salvador, Honduras, Venezuela, Brasil, Perú. Palabras, tonos, sonrisas de todas las nacionalidades y a la vez sin nacionalidad, porque seguimos trabajando por esa gran unión de nuestros pueblos con la que tantos y tantas soñaron.</span></p>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">Es cierto que acá los inviernos son más fríos. Que el aire se cuela por los agujeritos de las ventanas y entonces hay que estar calentando el agua a cada rato y servir un mate tras otro mientras vemos correr el día. Es cierto que mientras es invierno, allá, de donde vengo, comienza el verano. Es cierto que acá el sol se oculta antes; también vemos el destello de la luz más temprano. Pero al final a todxs nos llega el sol y hay que aprender a vivir poniendo los ojos en donde estamos.</span></p>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">He vivido aquí casi como cualquier argentina de a pie, con la avanzada del macrismo, sus ajustes, tarifazos, reformas, represiones. En México eso comenzó hace tiempo y se agilizó durante el último gobierno presidencial con las llamadas “reformas estructurales”, que se implementaron pasando desde el ámbito laboral hasta el de las telecomunicaciones. En cada región hay matices peculiares, pero el plan siempre es el mismo: el despojo de nuestras vidas, de ahí la importancia de pensarnos en clave regional.</span></p>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">A veces, cuando hablo con mis amigas y amigos mexicanos, tienden a decirme que me escuchan muy argentina; mientras que mis amigas y amigos argentinos me dicen que hablo muy mexicana. Y a veces también digo </span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>po</i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"> y me chilenizo o digo </span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>maje </i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">y me centroamericanizo. La verdad es que ya no me importa mucho si hablo de tú, si hablo de vos, si hablo con </span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>wey</i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">, si digo </span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><i>che</i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">, si me argentinizo o me mexicanizo, porque ésta es nuestra lengua y he aprendido a quererla en sus diferencias, a cuidarla en sus matices que no nos impiden comunicarnos. Siento lo mismo por esta ciudad, por este país y su historia, que me he reapropiado y que defiendo como se </span><span style="color: #00000a;"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">defiende lo que amamos. </span></span><span style="color: #00000a;"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">C</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">omo dijo Guevara<i>, donde sea en cualquier continente, vamos dando batalla por un mundo que sea diferente. </i></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;">Por eso, este 24 de marzo, marchamos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<div></div>
<div>(*) Integrante de la Asamblea de Mexicanxs en Argentina</div>
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<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/evocaciones-marcas-del-24-de-marzo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Facundo Jones Huala, extradición con represión</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Mar 2018 03:00:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[ANCAP]]></category>
		<category><![CDATA[Bariloche]]></category>
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		<category><![CDATA[pueblo mapuche]]></category>
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		<category><![CDATA[Santiago Maldonado]]></category>
		<category><![CDATA[Vivian Palmbaum]]></category>
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					<description><![CDATA[Otro avasallamiento al pueblo mapuche]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Por Viviam Palmbaum / @vivi_pal – Foto por ANCAP</b></p>
<p><i>En el mediodía del lunes el juez Villanueva hizo lugar al pedido de extradición de Chile contra el lonko mapuche Facundo Jones Huala. Una sentencia que se leyó en ausencia del imputado, con una restringida presencia de testigos y que suscitó hondo pesar en la comunidad mapuche que aguardaba. </i></p>
<p>La lectura de la sentencia no pasó inadvertida. Las fuerzas de seguridad presentes en la ciudad de Bariloche, comenzaron con una feroz represión -tal como vienen haciendo- con gases y balas de goma mientras se llevaban detenidas a unas 15 personas, de las cuales 7 eran mujeres y una era menor. En la Ciudad de Buenos Aires la noticia generó una rápida convocatoria de Nora Cortiñas y el Encuentro Memoria Verdad y Justicia para manifestarse en la Plaza de los dos Congresos, al poco tiempo de sucedidas las detenciones. En las últimas horas del día de ayer, fueron liberados las y los detenidos, donde había varios y varias periodistas.</p>
<p><b>Una detención anunciada</b></p>
<p>Con gran pesar la comunidad mapuche recibió la noticia de la extradición para el lonco Facundo Jones Huala. Una decisión que ya estaba anticipada por los poderosos intereses que se disputan por la posesión de la tierra y sus recursos, entre el poder económico y las comunidades originarias. Una decisión judicial aleccionadora para amedrentar futuras iniciativas. Someter a los pueblos originarios por el uso de la fuerza del Estado, las fuerzas de seguridad parapoliciales que responden a los grandes grupos económicos y si no fuera suficiente el poder judicial, que ya sin disimulo se muestra funcional al poder político de turno. Apropiarse de las tierras con el aval del gobierno nacional, una nueva muestra de las políticas de estado en vigencia.</p>
<p>Isabel Huala, madre de Facundo, se mostró afligida pero con gran fortaleza. Expresó: “nosotros los mapuches peleamos por nuestros derechos porque somos preexistentes a este Estado que pidió su extradición. Habrá que seguir esperando, queremos que le den la excarcelación y que pudiera volver a su territorio&#8221;. Además, agregó que &#8220;Ante la confirmación de la extradición de Facundo tenemos mucha bronca y dolor pero hay que quedarse tranquilas porque esto tiene cuestiones legales por lo que puede llegar a tardar tiempoy revertirse&#8221;. Además fue enfática al afirmar que la represión había sido ordenada por el juez Villanueva. “Esperaba poder presenciar la sentencia al lado de la abogada, pensando que el juez Villanueva iba a estar en Bariloche, pero no fue así”. “Este fallo fue un circo muy bien armado, un juicio público en un gimnasio donde entraban 1000 personas entre las que había 800 soldados y solamente entramos 23 y se logró que entraran más medios porque se presionó”.</p>
<p>La madre de Jones Huala, continuó: “Esta injusticia que está pasando con el pueblo mapuche, con muertos, desaparecidos, fusilados por la espalda, Facundo detenido más de 8 meses. Como mapuche me duele mi pueblo y como madre me duele mi hijo, es un dolor muy grande para mi, parí 6 hijos y son esos hijos los que el Estado está manoseando, porque no es solamente contra Facundo, Fausto perdió el oído izquierdo por la represión, Nico fue abusado por la policía que entró al Pu Lof, Fernando también tiene causas por este estado que no quiere reconocer la preexitencia del pueblo Mapuche”. Isabel además dijo: “Que esta ciudad siga creyendo que vienen de los alemanes, de los italianos, porque les duele la cara mapuche, duele que ver que se rían de los indios cuando en su sangre llevan sangre india, nuestra sangre mapuche, nuestra cultura, duele ver a los jóvenes enterrados en el alcoholismo y la droga por este sistema, duele que los maten por la espalda en los barrios, duele ver la gente que perdió la vida esperando un trabajo, remedios, cosas de este sistema que les es negado, duele lo que va a venir más adelante, por eso le pedimos a la Mapu que mande terremotos, volcanes a ver si se les acomoda la cabeza. Tenemos que masticar la bronca y seguir luchando por el pueblo mapuche, seguir esperando que le den la libertad a Facundo”.</p>
<p>Tal como lo señaló Isabel Huala “la policía fue persiguiendo a los manifestantes que se iban desconcentrando para reprimir y detener”, las imágenes son elocuentes. Entre las y los 15 detenidos había 7 mujeres que fueron particularmente sometidas a situaciones de maltrato, algo que cuesta ser interpretado como causal en el marco del reclamos por el derecho al Aborto Seguro, Legal y Gratuito, pero especialmente de cara al Paro Internacional de Muejres del 8 de marzo. Pareciera que cualquier represión también es una buena excusa para reprimir a las mujeres que se organizan. Tal es el miedo de las fuerzas represivas, sumamente machistas.</p>
<p>Además, tal como denunció Sipreba, además había 2 periodistas. Las y los detenidos pasaron la noche privados de su libertad, lo que produjo un inmediato reflejo en Bariloche, con movilización y vigilia. Por su parte, en la ciudad de Buenos Aires, donde se convocó a una movilización frente al Congreso para visibilizar la situación, mostrar la solidaridad y el apoyo. Al anochecer las y los detenidos fueron liberados.</p>
<p><b>Acusaciones infundadas</b></p>
<p>El lonco mapuche Facundo Jones Huala es acusado en el país chileno con escasas pruebas y en base a muchas suposiciones, la construcción del enemigo que luego facilite la apropiación de sus tierras. Las tierras patagónicas tanto de un lado como del otro de la frontera tienen riquezas naturales incalculables: agua, gas, petróleo, entre otros. El escollo para la explotación son los pueblos originarios habitantes de estas tierras desde tiempos ancestrales y que no están dispuestas a abandonar. Resistir y defenderse es la única estrategia posible frente al poder económico y a un Estado que mira con los ojos de los poderosos.</p>
<p>La comunidad mapuche viene siendo hostigada, atacada y despojada ancestralmente, una situación que no reconoce límites y que cuenta con iniciativas políticas a un lado y otro de la cordillera. Una comunidad originaria que no tiene la identidad de los estados nación, tal como lo conocemos. Los asesinatos de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel muestran el peso de lo que está en juego: preservar los intereses privados en contra del bien común, es la política de estado que se acompaña del despliegue de las fuerzas de seguridad con represión y muerte. La organización para resistencia popular y la solidaridad hoy son las armas para resistir.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/facundo-jones-huala-extradicion-con-represion/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Luciano Arruga y el estigma de las y los excluidos</title>
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		<pubDate>Mon, 29 Jan 2018 03:01:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[Correpi]]></category>
		<category><![CDATA[Cromañon]]></category>
		<category><![CDATA[darío y maxi]]></category>
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					<description><![CDATA[A 9 años de su desaparición]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="western" lang="es-AR"><b>Por Vivian Palmbaum y Gonzalo Reartes</b></p>
<p class="western" lang="es-AR"><i>El sábado 27 de enero se realizó la Jornada Luciano Arruga, a nueve años de su desaparición. En defensa de los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes, en la plaza Luciano Arruga de Lomas del Mirador. Frente a un Estado responsable ayer y hoy de la suerte de nuest</i><i>o</i><i>s pib</i><i>e</i><i>s </i><i>y pibas</i><i>, mientras las únicas políticas públicas son las iniciativas de baja en la ley de imputabilidad, la represión, encarcelamiento y muerte. </i></p>
<p class="western" lang="es-AR">En la primera parte de la jornada, en la asamblea de familiares y víctimas se destacó la presencia de Sergio, hermano de Santiago Maldonado a seis meses de su desaparición y muerte, el papá de Rafael Nahuel, Rafita, junto a familiares de víctimas de Cromañon. Nora Cortiñas también estuvo presente. A continuación, una jornada cultural para darle curso a las expresiones populares.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Tal como sucedió con Luciano hace 9 años, poco más de 6 meses atrás Santiago Maldonado fue víctima de un similar accionar de las fuerzas de seguridad del Estado Nacional a través de Gendarmería, que fueron los últimos que estuvieron con Santiago cuando aún estaba con vida, en medio de una brutal represión. Rafael Nahuel, hace poco más de un mes también fue víctima del accionar de las fuerzas del Estado que estigmatizan a las y los jóvenes de las clases populares, sobre todo si luchan por sus derechos. Los gobiernos cambian pero las lógicas contra los y las más vulnerables se prolongan en el tiempo.</p>
<p class="western" lang="es-AR">En la asamblea de familiares, se abre un espacio de diálogo para compartir sus voces y sentires. Sergio Madonado expresó que “Yo soy nuevo en esto, apenas 6 meses, estaba en otra realidad y nadie te prepara para esto, un día te toca. Necesito conocer a todas las familias, es otro espacio, no le hablas a una multitud como en Plaza de Mayo, se comparten varias experiencias, una forma de compartir el dolor, a todos nos une el mismo sufrimiento”.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Cromañon parece ser la más clara muestra de una tragedia colectiva, que sucedió por un Estado que abandonó a nuestras pibas y pibes junto con sus sueños. Silvia Bigna de familiares de las víctimas de Cromañon dijo: “La masacre de Cromañon que sucedió hace trece años, la masacre de once, las inundaciones evitables, el boliche Beara o los talleres clandestinos son las distintas caras de un Estado represor y criminalizador, que abandona a los pibes y los hace matar en un boliche con la complicidad de los empresarios y un grupo musical, el mismo que provoca el gatillo fácil. En este camino los familiares nos fuimos encontrando. Uno pelea porque no tiene otro remedio, porque la memoria de los nuestros necesita que estemos y porque después que nos pasó lo peor, resulta que les pasó a otras familias, después vino Luciano, y antes vino Maxi y Darío y después vino Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, entre tantos. En la calle en el encuentro con otros familiares siempre está el abrazo, y aprendimos luchando y de otros ejemplos, como los que están hoy acá (en alusión a la presencia de otros familiares de víctimas). Lo que aprendimos fue que no solo luchamos por nuestros hijos sino por otras luchas”.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Nora Cortiñas, presente una vez más en cada lugar donde se denuncian las injusticias, expresó: “En una jornada triste como es recordar la desaparición de Luciano Arruga, que el grupo de familiares y amigos podamos estar todos juntos para recordarlo con una sonrisa como el hubiera querido, con la alegría de los niños, porque a él le hubiera gustado, porque Luciano Arruga era casi un niño. Hoy se explicaron situaciones que estamos viviendo, entre todas y todos tenemos que luchar contra lo que estamos viviendo”. Norita no pudo eludir la grave situación de las y los 250 trabajadores que son despedidos del INTI y su sufrimiento, además recordó a las y los trabajadores del Hospital Posadas, y quienes están siendo despedidos en distintas dependencias del Estado. “Todos los trabajadores de todos los espacios son imprescindibles, cada uno tiene su valor. Nosotros vamos a tener que ser los forjadores de un camino para volver a renacer como un país con justicia social donde no haya represión y persecución a los luchadores. Las diferencias que se acentuaron por la maldita política partidaria tenemos que dejarla de lado, si no nos juntamos para revertir la situación de hoy, nos vamos al fondo de la historia”. Y agregó: “No vernos como enemigos unos y otros”. Para finalizar hizo un llamado a acompañar las luchas de las y los trabajadores despedidos. “Seguimos pidiendo que se abran los archivos, no perdonamos, no nos reconciliamos, queremos toda la verdad, toda la memoria y toda la justicia. 30.000 detenidos desaparecidos presentes”.</p>
<p class="western" lang="es-AR"><b>Luciano </b></p>
<p class="western" lang="es-AR">Luciano Arruga fue visto con vida por última vez el 31 de enero de 2009. Previamente, en la segunda mitad de 2008, había sido sometido a detenciones ilegales y torturas por parte de la policía, que lo verdugueaba cada vez que lo encontraba por la calle. Al rehusarse a ser soldadito, al rechazar un arma policial y cometer delitos para la policía, fue marcado y posteriormente hostigado permanentemente.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Es importante hoy remarcar el ejemplo de Luciano de haber tenido el coraje de decir “NO”: “No quiero tu fierro con el número de serie limado. No quiero tu garantía de sacarme rápido de la comisaría cuando caiga por los hechos que me obligás a hacer para no armarme una causa. No quiero tener que vivir en ese círculo eterno, en el cual sólo la policía corrupta se beneficia” y el Estado se beneficia porque encierra. Persigue y mata a una generación de jóvenes que podrían luchar por sus derechos.</p>
<p class="western" lang="es-AR">El 17 de octubre de 2014 fue hallado su cuerpo, luego de una búsqueda incansable. Estaba enterrado como NN en el cementerio de Chacarita. Esa fecha no indica el final, sino la continuación de la lucha; continuación que a la vez se vuelve certeza, a través de esa frase que hace eco hasta el día de hoy: “Lo mató la policía, lo desapareció el Estado, lo encontramos luchando”. Reivindicamos la lucha que llevaron a cabo Mónica Alegre y Vanesa Orieta, mamá y hermana de Luciano, junto a los organismos de derechos humanos durante estos nueve años.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Este ejemplo nos recuerda, desde la práctica concreta, que no se trata de cuestionar el accionar de un policía, sino de un Estado que no tiene otra política para niños, niñas y jóvenes que la represión. Así lo indica el último Informe de <a href="http://www.marcha.org.ar/cifras-negras-cada-23-horas-el-estado-asesina-una-persona/">Correpi 2017</a> donde se revelaron las cifras negras que indican que “Cada 23 horas el estado mata una persona” con la abrumadora precisión que constituye que el 50 % de las víctimas de gatillo fácil y muertes en lugares de detención son las y los jóvenes de hasta 25 años y además que estos asesinatos en donde la primera causa de muerte a manos del Estado se produce por caminar por el barrio o estar detenido. Tal como indica el Informe, el incremento de la represión ha tenido una escalada sin precedentes desde el regreso de la democracia, en 1982.</p>
<p class="western" lang="es-AR"><b>Estigma y política de Estado</b></p>
<p class="western" lang="es-AR">Estigmatizar y criminalizar a la juventud aparece como consecuencia inevitable de un sistema social, político y económico cuyos principios se basan en la marginación de las mayorías populares, como mandato casi obligatorio del poder político (representado por los gobiernos de turno), los medios de comunicación masivos (generadores y promotores de la violencia) y la policía (el brazo armado del Estado). El mismo sistema que margina a los pibes y las pibas de las barriadas populares, los condena como responsables de su propia exclusión.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Detrás del oportunismo, la inoperancia del poder político y un Estado que se desentiende de los sectores más vulnerables y los estigmatiza. Debemos remarcar una y otra vez que el problema fundacional es estructural y que tanto el abuso de autoridad como el acoso policial no son posibles sin la correspondiente complicidad entre estos actores: el Estado y las instituciones represivas.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Mientras exista y se continúe reproduciendo esta connivencia, la corrupción que caracteriza al chantaje policial continuará aflorando día a día y los pibes y pibas, principales y estelares víctimas, seguirán pagando los platos rotos y dembulando por laberintos sin salida, condenados y condenadas de ante mano, con la cárcel y el resentimiento hacia la sociedad como destino asegurado.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Luciano vive, como todos los pibes asesinados ilegalmente por la policía en casos de gatillo fácil, en cada piba y pibe de barrio que es acosado por la policía, que es criminalizado por la sociedad, que es estigmatizado por los medios de comunicación, que es ignorado por la educación formal, que es excluido por un Estado cuya primer y elemental obligación es la de garantizar el ejercicio pleno de los derechos de todos y todas.</p>
<p class="western" lang="es-AR">No se trata de la cara en la remera, sino de recordar su ejemplo y convertirlo en práxis, en práctica cotidiana, en laburo concreto a desarrollar en los barrios, en impulso para luchar por crear ese nuevo mundo que queremos. Crearlo en el aquí y en el ahora. Porque los Lucianos de ayer son los Santiago Madonado y Rafael Nahuel de hoy donde lo colectivo aparece como una respuesta y un antídoto para denunciar y evitar que siga sucediendo.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/luciano-arruga-y-el-estigma-de-las-y-los-excluidos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Norita Cortiñas: &#8220;Frente a la provocación, hay resistencia&#8221;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 Dec 2017 21:19:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[claudia korol]]></category>
		<category><![CDATA[Congreso de la Nación]]></category>
		<category><![CDATA[Liliana Daunes]]></category>
		<category><![CDATA[Madres de Plaza de Mayo]]></category>
		<category><![CDATA[Nora Cortiñas]]></category>
		<category><![CDATA[reforma previsional]]></category>
		<category><![CDATA[represión]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Claudia Korol y Liliana Daunes (*) .  Entrevista a Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo &#8211; Línea Fundadora, frente a la reforma previsional y la represión del gobierno argentino. En un momento de pausa en la tarde del 18 de diciembre, dialogamos con Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, sobre [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1513700968968_39058"><strong>Por Claudia Korol y Liliana Daunes (*) .</strong>  <em>Entrevista a Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo &#8211; Línea Fundadora, frente a la reforma previsional y la represión del gobierno argentino.</em></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1513700968968_39067">En un momento de pausa en la tarde del 18 de diciembre, dialogamos con Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, sobre el momento que estamos viviendo por la agresión a los derechos de los jubilados y jubiladas, y la respuesta represiva del gobierno. Esto nos decía.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1513700968968_39071">Cuando desde el gobierno nos dicen ¿qué propuesta alternativa tienen? Yo le digo a Macri que retire el proyecto del Congreso, que realice un diálogo auténtico con los jubilados y el pueblo, y que decida promover el 82% del salario mínimo, vital y móvil para los jubilados. Esto va a apagar esta violencia que hay, desatada sobre nuestro pueblo. Es hora de que haya un poco de cordura y de que este gobierno que se desgarró las vestiduras cuando era oposición, insistiendo en que se diera el 82%, que ahora reaccione. La manera de volver a una normalidad para el pueblo, para el país, es tomando la resolución del 82% , que es lo que dice la Constitución Nacional. De una vez por todas, ya que criticó el gobierno anterior porque no daban el 82%, que ahora lo ponga en práctica.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1513700968968_39074"><strong>¿Cómo ves la represión que estamos sufriendo en estas horas?</strong></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1513700968968_39078">Yo creo que es un disparate lo que está pasando. Es un abuso de poder. Está lleno de imágenes en el mundo como cualquier país violento. Este país no quiere guerra, este país no quiere represión. Este pueblo sufrió mucho, sufrimos mucho, muchos años. Tuvimos mucha represión, y ésta nos está rememorando ya no sólo los años de la dictadura cívico-militar, eclesiástica y económica, sino que estamos rememorando también el año 2001, estamos rememorando el 19 y 20 de diciembre, y ¡no queremos más eso! ¡No puede soportar este pueblo tanto avasallamiento de sus derechos! Necesitamos que el gobierno gobierne para el pueblo, para los más pobres. Este gobierno ganó con votos, pero sin embargo parece que ganó con botas. No queremos más botas. Entonces, yo lo llamo a una reflexión, si es que Macri en algún momento de su vida se sienta a reflexionar, le digo que lo haga ahora. Que lo haga ahora, que hay tiempo para evitar nuevas épocas de dolor para nuestro pueblo.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1513700968968_39081"><strong>También es cierto que el pueblo está en las calles resistiendo.</strong></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1513700968968_39085" dir="ltr" data-setdir="false">Justamente porque el pueblo no resiste más, hay resistencia. En realidad, frente a la provocación, hay resistencia. Frente a la indiferencia, hay resistencia. Estamos comprobando que este pueblo no es el mismo que hace cuarenta años. Este pueblo no quiere más avasallamiento de sus derechos, y sale a la calle. Y además, vemos familias enteras en la calle. Queremos una democracia real, sana, una democracia con justicia social como querían nuestros hijos y nuestras hijas. Luchaban por esta democracia con justicia social, y hoy este pueblo quiere que se realicen esos sueños, esas utopias, y que en la Argentina haya justicia social.</p>
<div><em> (*) Para el Programa de radio Espejos Todavía que se emite los martes a las 17 por Fm La Tribu</em></div>
<div id="yui_3_16_0_ym19_1_1513700968968_39106"></div>
<div id="yui_3_16_0_ym19_1_1513700968968_39109" class="signature"></div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/norita-cortinas-frente-la-provocacion-hay-resistencia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Toda vida es sagrada</title>
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		<pubDate>Fri, 27 Oct 2017 03:00:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[Abuelas de Plaza de Mayo]]></category>
		<category><![CDATA[CFK]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Manuel Boccacci]]></category>
		<category><![CDATA[Mariano Ferreyra]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
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		<category><![CDATA[Santiago Maldonado]]></category>
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					<description><![CDATA[Crónica en primera persona]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="western" lang="es-AR"><b>Por Juan Manuel Boccacci &#8211; @juanmanuelboc</b></p>
<p class="western" lang="es-AR"><i>Crónica sentida de una jornada manchada por el crimen de Santiago Maldonado</i></p>
<p class="western" lang="es-AR">La noche está más callada que nunca. Hasta me parece que oscureció antes también. Estaba enfrascado en asuntos de trabajo cuando vi la noticia en Facebook. Voy hasta la computadora, entro en las redes antisociales. Prendo la radio. Los periodistas dan la noticia y siguen con la rutina habitual, los programas de viernes siempre más felices por la llegada del fin de semana. Yo quiero que hablen de Santiago, me parece absurdo que todo siga como si nada. Por supuesto, todo siguió como si nada.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Ojeo el celular. No hay mensaje de los amigos, quisiera no estar yendo solo a la Plaza, así que mando mensaje en los grupos. En Facebook una militante del Partido Obrero sube una foto de Mariano Ferreyra: exactamente hace siete años lo mataban en una protesta en Avellaneda. Me cuesta creer la coincidencia. La compañera acompaña la foto de Mariano con un texto: “Del mismo modo que opera hoy el macrismo con Santiago Maldonado, hace siete años el gobierno de Cristina contó con un ejército de difamadores para encubrir su responsabilidad, la de la policía, la burocracia y los empresarios en el asesinato de Mariano Ferreyra”. La foto de Mariano está acompañada con las notas de esos “difamadores”, muchos de ellos son los periodistas con los que hoy me informo y en los que confío.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Llegando a la avenida, el sonido de una sirena. Va aumentando a cada paso. Pasa un camión de bomberos a toda velocidad. Algunas personas se tienen que tapar los oídos.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Bajando las escaleras del subte el sonido persiste en mi oído, como si la estación bajo tierra fuera una caja de resonancia que contiene a las sirenas en el aire.</p>
<p class="western" lang="es-AR">En el andén no hay nadie. La gente baja del lado de enfrente. Ellos vuelven, yo voy.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Miro el celular, nadie responde todavía. En Facebook, el poeta Cesar Gonzales escribe:</p>
<p class="western" lang="es-AR">“Que en paz descanse tu alma Santiago.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Te mataron por estar del lado de los oprimidos.</p>
<p class="western" lang="es-AR">No te olvidaremos”.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Un pibe se sienta a mí lado en el andén. No tiene pinta de ir a la Plaza. Lleva auriculares y ropa deportiva. De a poco van cayendo otras personas, muchas muy bien vestidas. Van hacia la noche del viernes.</p>
<p class="western" lang="es-AR">En Lacroze suben tres personas. Ella tiene una expresión triste, como si estuviera a punto de llorar. ¿Será por Santiago? Los tres van de negro. Se sientan frente a mí. No me animo a mirarlos a la cara. Me limito a seguir escribiendo en la libreta. Ella ahora se ríe y eso me envalentona para mirarla. Vuelve a la expresión compungida de antes. Me parece más una declinación natural de su cara que una pose de dolor.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Llegan mensajes de amigos. Manu está en la morgue. Lucas dice que va para allá pero más tarde. En otro grupo Pablo dice que ya está en la Plaza. “Que triste todo chicxs!”.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Esta vez ya no vamos a pregunta dónde está Santiago, partimos con una certeza. No está más. O está, pero de otra forma. Andrea, su cuñada, habla en la tele con Víctor Hugo. Cuenta que Sergio, el hermano mayor de Santiago, sintió cierto alivio, dentro del dolor. La búsqueda terminó, dice. Qué difícil entender lo que pasará por el cuerpo y el alma de esa familia. Escucharla me deja pasmado. No atino a llorar ni nada. Algo me acerca mucho a ellos y por otro lado siento un abismo. Estimo que es porque, como ellos, Santiago es un extraño que en pocos días se volvió alguien cercano. 78 días, en realidad menos, intensos.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Pienso en la identificación con Santiago, igual que con Mariano Ferreyra. Todos los desaparecidos que hubo en el medio, de los que nos enteramos y de los que no, sin embargo ellos me movilizaron de otra forma. Hay algo de egoísta en eso, como si fuera calculado, un sesgo, seguramente de clase o ideológico. Pero acá estoy, a diferencia de hace siete años, dónde no me movilicé, yendo hacia la Plaza. Tengo esa sensación de mierda, por pensar y pensar todo mil veces. Sensación que muchas veces me dejó sentado en mi casa. Hoy prefiero accionar. Comerme mi autocrítica pequeño burguesa.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Las ruedas del subte hacen un chirrido agudísimo al contacto con los rieles. Los tres siguen adelante mío. “Si bajamos en la que viene podemos ir a la morgue”. “No, sigamos hasta la Plaza”. Ellos también van, siento cierto alivio.</p>
<p class="western" lang="es-AR">En Carlos Pellegrini baja la gran mayoría. Decido bajar ahí para hacer la típica caminata de las marchas por Diagonal Norte hasta desembocar en el Plaza. Agarro Diagonal. Está bastante vacía. Soy de los pocos que caminan hacia el bajo. Espero el sonido de los bombos, los cantos, pero no hay nada eso. Ya casi llegando veo gente que vuelve de la Plaza, como si hubiera terminada lo que sea que se haya armado. El Cabildo está pintado con algunos grafitis. “Al estado asesino vamos a derrocar”, “Lechuga vamos a vengar tu muerte”. La mayoría lleva la “A” anarquista como firma.</p>
<p class="western" lang="es-AR">En la Plaza debe haber unas doscientas personas frente a los que debe ser un altar improvisado. Lo primero que sobre sale es la bandera, estimo que Machupe, colgado a lo alto de la reja que rodea a la estatua central de la Plaza. A medida que me acerco voy a travesando las espaldas de la gente para llegar al altar. Pienso otra palabra no religiosa para definirlo, pero no me sale. Es un altar. Hay fotos de Santiago, algunas chiquitas otras un poco más grandes. En el centro dos carteles: “Fue Gendarmería”, “El Estado es responsable”. Las iluminan la luz amarillenta de unas cuantas velas.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Acá el silencio es más hondo todavía. Debe ser por el contraste con esta Plaza, símbolo del bullicio, bombos, cantos, el amuchamiento de la gente. Hoy se escuchan los grillos.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Una piba sentada en el piso rompe en llanto. Los amigos intentan consolarla. “Dale, Vale, levántate, dale, vamos, hay que prepararnos para la marcha de mañana”. La piba no quiere saber nada.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Camino entre la gente, cruzo miradas con muchos de ellos. Hay varios que, como yo, atraviesan el pequeño grupo en torno a altar como buscando a alguien. Llegamos hasta ahí y ahora nos buscamos, sabiendo que no nos vamos a encontrar. Son miradas de desconcierto, de no entender. Capaz esa es la manera de expresar el dolor a los que a los que no nos sale llorar.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Hay gente de todas las edades. Una pareja de unos cincuenta años sentados en el pasto, mirando hacia el pequeño grupo. A lado mío dos señoras con los auriculares enchufados al celular. En la pantalla miran C5N que transmite desde la morgue. Las caras más dolidas son las de los jóvenes. Algunos llegan con sus padres, que los abrazan. Otros en grupos. Me acerco otra vez hacia el altar. Hay tres pibitos de unos diez años prendiendo unas velas. Un par de fotógrafos se acercan y les sacan fotos. Me molesta mucho la falta de tacto de los fotógrafos. El altar es el epicentro de dolor. Hay gente abrazada, ojos brillosos. Algunos se quedan sentados en los asientos de la Plaza o el piso. Otros se acercan a las velas y las fotos, y después se van. Esperaba que esto fuera una marcha pero es un velorio. Hoy da para esto. Juntarnos en silencio, mirarnos a la cara, llorar, prender una vela, dejar un mensaje pegado en las rejas. Putear. Putear a Macri, a la gendarmería, al estado represor y asesino.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Irrumpe un grito: “Santiago Maldonado”. “Presente”, respondemos. “Santiago Maldonado”, “Presente”. “Ahora y siempre, ahora y siempre”. Aplausos. Otra vez silencio.</p>
<p class="western" lang="es-AR"><a name="_GoBack"></a>Mi amigo Moche llega desde la Villa 31, donde milita. Se organizó un acto contra festejo por el pasado 12 de octubre. “Estaba Norita”, me dice. En medio de la actividad suena el teléfono de Nora. “Esperen que es Sergio”, dice. “Se hizo un silencio terrible”, cuenta mi amigo. “Le mandó fuerzas, le dijo que mañana iba a estar en la marcha y que le avise si necesitaba algo”. Esa es Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo.</p>
<p class="western" lang="es-AR">De vuelta a casa, nos compramos unas birras en un chino cercano. “Por Memoria, Verdad y Justicia”, me dice Moche.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Me llega un mensaje de Lau desde Chile. Es un audio de Jorge Drexler, que estaba tocando en el Gran Rex. “Me gustaría dedicarle una canción a Santiago Maldonado. Sé que es una semana jodida, pero hagamos un esfuerzo de abstracción. Una vida es una vida en cualquier circunstancia. Por un minuto, les pido, dejemos otras cosas de lado, y pensemos que es la vida de un pibe, que hay gente pasándola muy mal, su familia, y que toda vida merece respeto”. Y empezó a tocar “Polvo de estrellas” que arranca así:</p>
<p class="western" lang="es-AR">“Vale,</p>
<p class="western" lang="es-AR">una vida lo que un sol,</p>
<p class="western" lang="es-AR">una vida lo que un sol vale”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/toda-vida-es-sagrada/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Gendarmería, muerte y silencio: A 70 años de la Masacre de Rincón Bomba</title>
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		<pubDate>Tue, 10 Oct 2017 03:04:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Chubut]]></category>
		<category><![CDATA[Formosa]]></category>
		<category><![CDATA[gendarmería]]></category>
		<category><![CDATA[Luciana Mignoli]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[Antecedentes de un genocidio sostenido]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><i><b>Por Luciana Mignoli (*)</b></i></p>
<p><i>El 10 de octubre de 1947, cientos de indígenas pilagá fueron asesinados en un paraje cercano a Las Lomitas, Formosa. Las y los persiguieron, violaron, fusilaron, apilaron y quemaron. No era ni la primera ni la última vez que la Gendarmería protagonizaba una represión indígena. Pero el “problema” es siempre el mismo: la concentración pública de sujetos indígenas es una invitación a la represión.</i></p>
<p>“Les dimos corchazos para que tengan&#8221;, celebra un gendarme. Otro, tira piedras. El otro, esconde un hacha. Y otros, quizás, un cuerpo. Escenas que infunden terror pero que están muy lejos de ser inaugurales o casuales.</p>
<p>La desaparición forzada de Santiago Maldonado durante la feroz represión en el territorio mapuche del Pu Lof en Resistencia en Cushamen, Chubut, puso en primer plano la violenta relación de la Gendarmería Nacional con las comunidades indígenas.</p>
<p>Una violencia que se inscribe en un continuo histórico en donde la reunión de sujetos indígenas en el espacio público reactiva rápidamente la necesidad de poner punto final al “malón”. Esa fue una de las justificaciones históricas que se esgrimieron para fundamentar la violenta anexión de territorios indígenas a través de las avanzadas cívico-militares conocidas como “Campañas al Desierto”. Un despliegue enorme de mecanismos represivos que impactan sobre los cuerpos y los territorios indígenas que vienen aprehendidos y sostenidos desde el siglo XIX.</p>
<p>La Gendarmería Nacional protagonizó distintas represiones indígenas a lo largo de la historia. En 1924, una protesta indígena por las condiciones de hacimiento en la Reducción de Napalpí fue reprimida por la policía del Territorio Nacional del Chaco y por el Regimiento de Gendarmería de Línea (luego reconvertido Gendarmería Nacional) dejando un saldo de cientos de indígenas qom y mocoví asesinados.</p>
<p>En la actualidad, se puede mencionar -entre muchas otras y en distintos lugares del país- la voraz represión sobre la Comunidad Potae Napocna Navogoh, La Primavera, Formosa, que en 2010 se encargó de “liberar” la Ruta Provincial Nº 86. Allí –al igual que hace dos meses en Cushamen- la comunidad qom sostenía un corte de la ruta en defensa de su territorio y sus derechos. La avanzada de la Gendarmería junto a la policía formoseña terminó con el asesinato del anciano qom Roberto López, varias viviendas incendiadas y ocultamiento de la documentación luego de la represión.</p>
<p>En Napalpí, Potae Napocna Navogoh o Cushamen, los y las indígenas se habían reunido. Y el delito es reunirse. Cambian las fechas y el color político del gobierno de turno. Pero los imaginarios que se actualizan en las fuerzas represivas del Estado permanecen intactos: La concentración pública de sujetos indígenas es leída como una invitación a la represión sobre esos cuerpos. Y eso fue lo que pasó hace 70 años en Formosa, en una de las masacres más silenciadas de la historia argentina.</p>
<p><b>La Bomba</b></p>
<p>Tonkiet era un hombre que -según los ancianos sobrevivientes- “sanaba con su palabra”. Su llegada a fines de septiembre de 1947 a un paraje llamado La Bomba, cercano a Las Lomitas, circuló rápidamente por el montaraz paisaje formoseño.</p>
<p>Ese era su legítimo nombre en lengua pilagá, aunque luego fue conocido por su nombre español: Luciano Córdoba. Y en torno a él, cientos de familias se congregaron para participar de un encuentro sagrado. Con el correr de los días, fueron cientos o quizá miles de personas quienes se reunieron a orilla del madrejón y formaron un solo cuerpo colectivo, ancestral y espiritual.</p>
<p>Dicen que el persistente sonido de tambores y alabanzas en lengua originaria se escuchaba a varios kilómetros de distancia. Y también dicen que la multitudinaria reunión fue leída como una amenaza para civiles y militares que vigilaban el entonces territorio nacional. La Gendarmería Nacional fue la que intimó a las familias a abandonar esa concentración espontánea.</p>
<p>Pero los caciques, ancianas y ancianos allí reunidos no se dispersaron: era una reunión sagrada, estaban en su territorio ancestral y entendían que no significaban amenaza alguna.</p>
<p>Sin mediar ningún intento de entendimiento, la negación fue rápidamente asumida como un acto de rebeldía. Y en la tarde del 10 de octubre de 1947, la Gendarmería Nacional desplegó toda la ferocidad de la violencia represiva del Estado. Su delito fue reunirse.</p>
<p>La emboscada fue fatal: por un lado, un avión con ametralladora perseguía desde el aire; mientras que la cacería por tierra abarcó distancias de más de cien kilómetros y varios días de persecución.</p>
<p><img class="alignnone size-medium wp-image-37287" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/Pilagá-2-288x410.jpg" alt="" width="288" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/Pilagá-2-288x410.jpg 288w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/Pilagá-2-718x1024.jpg 718w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/Pilagá-2-426x607.jpg 426w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/Pilagá-2.jpg 1102w" sizes="(max-width: 288px) 100vw, 288px" /></p>
<p>El minucioso y respetuoso documental <a href="https://l.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.octubrepilaga.com.ar%2F&amp;h=ATMIl_lI4Mx555EnQG7Othe0dQCPKJaNEkuKlboZhR48gVaVEzBdsuaZqiaHQvdZuQTqG9FkJFzlO33lg_Xw_QX53ErOW3eL2c3PCwDrzdqolN2200G4T7SLw73lIB6kD1bKj-WJAQ" target="_blank" rel="noopener noreferrer">“Octubre Pilagá. Relatos sobre el Silencio”</a>, de Valeria Mapelman, recupera la memoria oral de los sobrevivientes y saca a la luz, entre otros, los delitos sexuales cometidos contra mujeres y niñas. La violencia de género en el marco de un proceso genocida entendida como mecanismo de tortura y silenciamiento.</p>
<p>Allí, también se recuerda en forma colectiva cómo fue ese proceso genocida que incluye matanzas, sometimiento, traslados forzosos y desmembramiento familiar, tal como se especifica en el concepto de genocidio que la Asamblea General de las Naciones Unidas elaboraría un año después de esta masacre para analizar los crímenes del nazismo.</p>
<p>Quienes lograron sobrevivir, fueron capturados por los gendarmes y enviados a trabajar en “reducciones indígenas” en condiciones de semiesclavitud y bajo el control de la misma Gendarmería Nacional que llevó adelante la masacre.</p>
<p><b>Morir sin justicia</b></p>
<p><i>Qadeite</i> era una niña cuando comenzó la masacre. Aquel fatídico 10 de octubre de 1947 huyó junto a su madre y su pequeño hermano. Se escondió en el monte. Pasó hambre. Escuchó inmóvil el paso de las tropas que con una jauría a cuestas avanzaban por el territorio en busca de futuros fusilamientos.</p>
<p>A muchos “se los tragó el monte”. El hambre y las heridas los llevó a engrosar la cantidad de muertos. Nombres e historias que ni siquiera forman parte de un listado oficial. Nombres e historias que el Estado decidió deliberadamente ocultar. Víctimas de una maquinaria genocida que aún hoy no es reconocida.</p>
<p><i>Qadeite</i> relataba que la encontraron junto a su familia y otro grupo de personas que también estaba escapando. Y luego los llevaron a las reducciones de Francisco Muñiz y Bartolomé de las Casas.</p>
<p>En esta última funcionó también el Internado para Niños José de San Martín, que manejaba un grupo de monjas y un capellán, institución destinada a impartir instrucción católica, disciplina y “pautas para el trabajo”. A sus ochenta y tantos años, <i>Qadeite</i> aún recordaba con angustia la imagen de su mamá forcejeando con las monjas para evitar que se llevaran a su hermanito.</p>
<p>“<i>Cuando escapamos </i>(de la Reducción)<i> fuimos a lo de un señor que siembra algodón y ahí quedó toda la familia. Y ya después fuimos de un sembrado a otro. Toda la vida fue un peregrinar de un patrón de otro, de una cosecha a otro. Nunca más fuimos libres”.</i></p>
<p>Más de sesenta años después, eso contaba <i>Qadeite</i> a escasos kilómetros del epicentro de la matanza. Terreno donde no hace falta agudizar demasiado la visión para observar los pozos que indican las fosas comunes ni rasgar demasiado el polvo para que salgan a superficie los restos de las víctimas masacradas.</p>
<p>Una mujer tierna y valiente, que les cantaba a sus bisnietas mientras tejía sus yicas, que de a poco pudo recomponer los relatos del horror, y que tenía clarísima la ferocidad y la violencia de un Estado que nunca –ni siquiera- le pidió perdón.</p>
<p>Su hija, <i>Noolé</i> (o Cipriana Palomo, según el documento) es titular del Consejo de Mujeres de Federación de Comunidades Indígenas del Pueblo Pilagá, una organización que reúne distintas comunidades de la provincia de Formosa y logró el reconocimiento del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).</p>
<p><i>Qadeite</i> falleció en septiembre de 2015, unos meses después de la partida de <i>Setkoki´en</i> (Melitón Dominguez), otro activo sobreviviente de la masacre.</p>
<p>El año pasado fue el turno de <i>Salqoe</i> (Pedro Palavecino), un anciano que siempre instaba a seguir en la lucha por la verdad y la justicia. <i>“Falta seguir, porque muchos no saben. Y porque todavía duele”</i>, decía.</p>
<p>Y hace un mes murió <i>Ni´daciye</i> (Solano Caballero) que en diciembre del año pasado llegó hasta la Ciudad de Buenos Aires desde su Formosa natal para dar testimonio.</p>
<p>“<i>Tengo 97 años y no olvido. Yo no olvido esta causa. ¿Por qué? Porque ahí está la sangre, ahí están los huesos, ahí en la tierra. Este es mi dolor. No es chiquito. Es grande, está arriba este dolor para mí. Pero estoy contento de llegar acá, a ustedes. Pero la justicia tiene que ser grande, porque pasaron muchos años”. </i></p>
<p>En 2005, la Federación Pilagá denunció al Estado por esta masacre. Inició un juicio civil y otro penal. Los ancianos y ancianas sobrevivientes van muriendo en el olvido y sin respuestas del Estado.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-37288" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/Pilagá-3-547x410.jpg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/Pilagá-3-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/Pilagá-3-810x607.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/Pilagá-3.jpg 1000w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p><span style="font-size: xx-small;">Nora Cortiñas junto a Ni´daciye en diciembre de 2015. Foto: Luciana Mignoli</span></p>
<p><b>Genocidios de segunda</b></p>
<p>Este 10 de octubre a las 17 hs, la Federación realizará un acto por la conmemoración de los 70 años de esta masacre en la comunidad indígena de Oñedié, Ruta 28 Norte en intersección con la Ruta Nacional 81, Las Lomitas. Entre otras cosas, se inaugurará un memorial en honor a las víctimas y sobrevivientes de la masacre, realizado por el artista plástico Ulises González, integrante de la Red de Investigadores en Genocidio y Política Indígena en Argentina.</p>
<p>¿Cuántos organismos de derechos humanos les mandarán sus adhesiones? ¿Cuántas figuras públicas acompañarán este día al Pueblo Pilagá? ¿Cuántos medios de comunicación destinarán amplias coberturas a esta masacre impune? ¿En cuántas escuelas recordarán este hecho histórico? ¿Y por qué hay dolores que conmueven más que otros?</p>
<p>Porque hasta tanto no comprendamos que esa víctima indígena se me parece, hasta tanto no podamos sentir el dolor de esas comunidades como propio, hasta tanto no nos conmueva cada conflicto y cada represión, ese proceso social genocida sigue vigente.</p>
<p>Un genocidio indígena sobre el cual se constituyó este Estado Nación que cree haber “bajado de los barcos” y aún hoy sigue negando que sometió a la población originaria a campos de concentración, violaciones sistemáticas, reparto forzado, trabajo semiesclavo, separación familiar, expulsión de territorios, cambio de nombres, imposición de la religión católica y eliminación física.</p>
<p>Porque participamos –sin siquiera saberlo- de dinámicas de circulación de estos discursos que permitieron perpetrar un genocidio, que se sostuvieron a lo largo de los años y que, desde la desaparición forzada de Santiago Maldonado, han tenido un salto exponencial de racismo.</p>
<p>El genocidio no sólo opera a través de las fuerzas militares, sino que lo hace a través del discurso dominante, del sentido común, de los medios de comunicación, de los libros de historia, de los museos, de los actos escolares.</p>
<p>Reconocer, asumir y trabajar ese genocidio originario nos permitirá entender cómo se construyen y legitiman las demandas actuales; y por qué aún hoy la reunión de sujetos indígenas en el espacio público sigue permitiendo desplegar toda la fuerza de los aparatos represivos del Estado ante la latencia de un malón que siempre se actualiza.</p>
<p>Por eso, en el 70º aniversario de una de las masacres crueles del siglo XX, <i>Qadeite</i>, <i>Salqoe</i>, <i>Setkoki´en</i>, <i>Ni´daciye</i> y todo el Pueblo Pilagá merecen que nunca deje de exigirse memoria, verdad y justicia por las víctimas y sobrevivientes de Rincón Bomba.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #1d2129;"><span style="font-size: small;">(*) Luciana Mignoli es periodista e integrante de la Red de Investigadores en Genocidio y Política Indígena en Argentina.</span></span></p>
<p><span style="color: #1d2129;"><span style="font-size: small;">Crédito de la imagen de portada: Fotografía publicada en el libro de Valeria Mapelman (2015), </span></span><span style="color: #1d2129;"><span style="font-size: small;"><i>Octubre Pilagá. Memorias y archivos de la masacre de La Bomba</i></span></span><span style="color: #1d2129;"><span style="font-size: small;">, Buenos Aires: Tren En Movimiento Ediciones, tomada de </span></span><span style="color: #1d2129;"><span style="font-size: small;"><i>El último alzamiento, </i></span></span><span style="color: #1d2129;"><span style="font-size: small;">Revista de Gendarmería Nacional (1992).</span></span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/gendarmeria-muerte-y-silencio-70-anos-de-la-masacre-de-rincon-bomba/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Miles en las calles para que ningún genocida ande suelto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 May 2017 13:13:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[2x1]]></category>
		<category><![CDATA[Abuelas de Plaza de Mayo]]></category>
		<category><![CDATA[Genocidas]]></category>
		<category><![CDATA[Madres de Plaza de Mayo]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Nora Cortiñas]]></category>
		<category><![CDATA[plaza de mayo]]></category>
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					<description><![CDATA[Fuerte repudio al fallo 2x1 de la Corte Suprema ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Por Redacción Marcha / Fotos: Nadia Sur</b></p>
<p><i><span style="font-weight: 400;">A partir de la consigna “NO al 2&#215;1 a los genocidas”, una masiva movilización inundó la Plaza de Mayo y sus alrededores. La novedad es que se logró unificar dos convocatorias y abarcó un amplio abanico político.</span></i></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con las votaciones del poder legislativo de antesala -abrumadora mayoría en la cámara de Diputados y votación unánime en el Senado- ya confirmadas, igual las calles se llenaron para ratificar el sentir popular y expresar el repudio al fallo de la Corte Suprema de Justicia. Porque el intento de igualar los delitos comunes con los delitos de lesa humanidad -y transferir sus beneficios- encontró su límite en la sociedad.</span></p>
<p><b>2(convocatorias)x1(causa)</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Desde que se conoció el dictamen de la Corte Suprema que permitió el beneficio del 2&#215;1 para los genocidas, la reacción popular empezó a generar una movilización para frenar esta iniciativa. Por otra parte, desde el Encuentro Memoria Verdad y Justicia se había organizado una iniciativa que enfrentara al avance represivo del gobierno de Macri. 10 y 11 de mayo, entonces, parecían ser una nueva exposición del atomizado campo popular. Pero también la presión y la necesidad de una única y contundente respuesta alcanzada: por un lado, torcer la posición del macrismo y lograr en la Cámara de Diputados y en el Senado la aprobación de la ley que excluye del beneficio del 2&#215;1 a los autores de crímenes de lesa humanidad. Por el otro, la unificación de las dos convocatorias (postergando la iniciativa original del Encuentro Memoria Verdad y Justicia para el 23 de mayo) en lo que resultó una inmensa movilización. Jornada que -en cantidades de asistentes, sentimientos y organización-, sólo fue comparable con los 24 de marzo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por su parte, la Asociación Madres de Plaza de Mayo, en la voz de su presidenta Hebe de Bonafini, expresó que no participarían en la marcha, aunque alentó a concurrir en la misma: &#8220;Está convocada con un Nunca Más que a nosotras nos trae muy malos recuerdos. Un Nunca Más que nos trae recuerdos de la Teoría de los dos demonios&#8221;, argumentó. Criticó la propuesta de llevar pañuelo y explicó: “Quiero que respeten el pañuelo, porque es el abrazo de nuestros hijos”.</span></p>
<p><img loading="lazy" class="size-full wp-image-35523 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/05/NadiaSur-6.jpg" alt="" width="600" height="300" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En el momento de leerse el documento,fueron cuatro las oradoras que sumaron sus voces: Estela de Carlotto, de Abuelas de Plaza de Mayo; Taty Almeida y Nora Cortiñas, de Madres-Línea Fundadora y Lita Boitano, referente de Familiares… Todas reconocieron la importancia de estar en las calles reclamando, y Nora Cortiñas cerró con una carta que había escrito unos días atrás: “</span><span style="font-weight: 400;">Ningún gobierno nos dio algo sin que lo pidiéramos, sin que lo exigiéramos, sin que lo gritáramos con todas nuestras gargantas. Y a lo largo de tan duro camino, hemos perdido a demasiados compañeros y compañeras, pero también hemos ganado mucho, un montón. Y no vamos a permitir que ninguna ley, ni la voluntad política de nadie, nos lo arrebate impunemente”, dijo a viva voz desde el escenario.</span></p>
<p><b>“Nosotrxs también decimos no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos” </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En un contexto en el que el movimiento de mujeres, lgtb y feminista está siendo el sujeto de cambio más activo de la región y del mundo (y lo está demostrando con la masividad en las calles), sus expresiones de lectura coyuntural no podían faltar en esta convocatoria histórica. Para Florencia Guimaraes, activista travesti y militante del Partido Comunista, es imprescindible repudiar a “este gobierno fascista PRO que intenta exculpar a quienes torturaron, violaron, asesinaron y robaron ñinxs en nombre de la patria”. Y agregó: “Nosotras, las travestis quienes bien sabemos lo que es que el Estado te desaparezca, te viole y te mate,repudiamos fuertemente el 2&#215;1 a genocidas condenados por delitos de lesa humanidad”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por su parte, Ana Mines, integrante de la Colectiva Lohana Berkins, habló de la columna “Orgullo en lucha”, que marchó por las calles: &#8220;Es una articulación donde concluimos diferentes activistas y organizaciones lgttb&#8221;. También explicó que, ante el actual contexto, &#8220;estamos encontrándonos en este espacio a partir de cierto posicionamiento de izquierda y es un lugar estratégico para marchar por eso decidimos convocar y marchar con Encuentro Memoria, Verdad y Justicia&#8221;. Por su parte, ante el fallo 2&#215;1 que beneficiaba a los genocidas, manifestó: &#8220;Entendemos que estos fallos tienen lugar en un contexto de avanzada general de la derecha, en muchos planos&#8221;. En representación de &#8220;Orgullo en lucha&#8221;, Mines manifestó que ese contexto es el que &#8220;afecta directamente a la comunidad, ya que se trata de un momento de desocupación estructural creciente donde son lxs primerxs despedidxs como así también la última opción a contratar&#8221; y que, su vez  &#8220;este fallo viene a reforzar simbólica y materialmente este proceso político general&#8221; siendo &#8220;un guiño para las fuerzas represivas como así también para la iglesia que, con el discurso de reconciliación cocinó el caldo para el surgimiento de este fallo&#8221;. &#8220;Por todo esto -reforzó-, salimos a decir ´Macri para la mano´ y a denunciar las políticas dictatoriales de su gobierno en complicidad con la corte y la iglesia”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“La violencia de género perpetrada por los genocidas es una forma específica de delito de lesa humanidad que no prescribe”. Con este título, la Mesa NiUnaMenos en Santa Fe manifestó el repudio frente al fallo de la CSJN. Según el Informe Nacional sobre Desaparición de Personas durante la dictadura, las mujeres constituyeron un 33% del total de las y los 30.000 desaparecidos. Por eso citaron las expresiones del terrorismo en las violencias específicas sobre los cuerpos de las mujeres: “Fueron sometidas sistemáticamente a los siguientes crímenes: desnudez forzada, violaciones sexuales reiteradas, violaciones grupales, penetraciones con armas de fuego y otros objetos en la vagina, ano o boca, partos en cautiverio y bajo tortura física, torturas durante el embarazo: teniendo como resultado bebés con malformaciones o abortos espontáneos. Abortos inducidos por decisión de los militares, torturas en los genitales, apropiación de bebés, masturbación de torturadores durante la tortura, limpieza del sitio de parto inmediatamente tras el mismo y en estado de desnudez”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"> “La violencia de género perpetrada por los genocidas de ninguna manera es equiparable con un delito común porque igualarlos implica romper impunemente los lazos comunitarios que como sociedad tanto nos cuesta sostener”, afirmaron. Y agregaron: “Los genocidas han perpetrado sistemáticamente acciones de violencia de género en todas sus modalidades, no sólo a las prisioneras sino hacia las mujeres en general implantando por la fuerza disciplinamiento y subordinación de género”.</span></p>
<p><img loading="lazy" class="size-full wp-image-35524 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/05/NadiaSur-10.jpg" alt="" width="600" height="300" /></p>
<p><b>Esos pibes y esas pibas son como bombas pequeñitas</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Así, </span><span style="font-weight: 400;">más de medio millón de personas en la Ciudad de Buenos Aires y otras tantas cientas de miles en diferentes provincias de todo el país reflejaron el acalorado grito de “Nunca Más”. Que no haya más genocidas libres, que se juzgue y encarcele a todos los responsables de la última dictadura cívico-militar-clerical. Nunca más repitamos la historia, esa que mató a una generación hermosa que estaba construyendo el ser colectivo, hoy vilipendiado frente al individualismo liberal. Que ya no desaparezca nadie, nunca más. Que no criminalicen y maten al pobre, que por pobre, delinque salvaguardando su subsistencia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Nunca más jueces que representen a un bloque de poder, que se pelea en televisión pero levantan las manos para ratificarlos en ese lugar. Que nunca más, liberar genocidas, sea una política de Estado, de todos sus poderes.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Una sola marcha. Con matices, con diferencias. Personas de a pie, organizaciones y partidos acostumbrados a pelearla. Pero una sola marcha, millonariamente multitudinaria, que expresa la astucia de un pueblo que cuando se siente en la hora de los hornos, solo quiere ver la luz para que ese Nunca Más sea certero y de verdad.</span></p>
<p><b>Notas relacionadas:</b></p>
<p><a href="http://www.marcha.org.ar/los-tristes-puentes-entre-la-dictadura-y-cambiemos/"><b>Los tristes puentes entre la Dictadura y Cambiemos</b></a></p>
<p><a href="http://www.marcha.org.ar/fallo-2x1-astiz-y-el-tigre-acosta-pueden-salir-manana/"><b>Fallo 2×1: “Astiz y el Tigre Acosta pueden salir mañana”</b></a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/35521-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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