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	<title>#NoNosCallamosMás &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Thu, 14 Jul 2022 17:54:35 +0000</lastBuildDate>
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	<title>#NoNosCallamosMás &#8211; Marcha</title>
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	<item>
		<title>Ariell Carolina Luján: &#8220;Nuestros mundos sin abusos existen, los labramos día a día&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ariell-carolina-lujan-nuestros-mundos-sin-abusos-existen-los-labramos-dia-a-dia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Jul 2022 21:34:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
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		<category><![CDATA[Ariell Carolina Luján]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Aldana]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[poder judicial]]></category>
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					<description><![CDATA[Casación Penal ratificó la condena contra el ex músico, Cristian Aldana.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Casación Penal ratificó la condena contra Cristian Aldana y aumentó la pena a 25 años de prisión por el delito de corrupción de menores reiterado, un fallo que es producto de la lucha de más de 10 años.</em> <em>Dialogamos con une de sus denunciantes, quien repasa los apoyos y la importancia de no callar nunca más.</em></p>



<p><strong>Por Laura Salomé Canteros </strong>@laurasalome</p>



<p>&#8220;Aumentaron la condena, tomaron los casos prescriptos, el proceso de cierre se acerca. Escucharon nuestros pedidos, hicimos jurisprudencia colectiva, seguimos tejiendo la historia por una vida sin abusos&#8221;. Con estas palabras y desde sus redes sociales, Ariell Carolina Luján, une de les denunciantes de las violencias sistemáticas del ex músico Cristian Aldana, comunicó que la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional emitió su fallo y comienza la reparación de las personas sobrevivientes. </p>



<p>Hoy, y ante el planteo de nulidad efectuado por los abogados de Aldana el pasado 29 de junio de 2022, la Sala I de Casación Penal -integrada por los jueces Gustavo A. Bruzzone, Jorge Luis Rimondi y Mauro Divito- , resolvió rechazar y condenarlo, en definitiva, a la <strong>pena de 25 años de prisión como autor penalmente responsable del delito de corrupción de menores reiterado en seis oportunidades.</strong> La novedad judicial se da a tres años y un día de su condena que no estaba firme y resultó en un aumento de su encierro ya que fueron consideradas dos denuncias en perjuicio del fallo de 2019.</p>



<p>Dialogamos con Ariell quien nos regaló sus primeras impresiones de otro día histórico.</p>



<p>*</p>



<p>&#8211; <strong>¿Cómo definirías la lucha que dieron y porqué la tenemos que reivindicar más que nunca?</strong></p>



<p>La definiría como ardua, paciente, feroz, y llena de amor colectivo. Un crecimiento personal muy enorme, un desafío de cada une de nosotres, para afrontar todo lo que significa &#8220;no callar más&#8221;. Nunca pensé que luego de levantar esa pancarta en el sur, con esta proclama tan mágica y poderosa &#8220;No nos callamos más&#8221;, iba a suceder todo lo que sucedió. No son logros personales, son y siempre fueron colectivos. Y en lo personal, <strong>le dedico con mucho amor este logro de lucha por la verdad y la memoria anti abuso a mi hermana</strong>, por ella levanté esa pancarta, fue fundamental para construir la fuerza y seguir levantando la voz hasta el final.</p>



<p>La lucha la tenemos que reivindicar con memoria, fortaleciendo las redes, con información útil y real. Apoyando a sobrevivientes, ex víctimas y víctimas, a quienes deciden escrachar, denunciar o solo decírselo a una persona. Construir eso que han intentado arrebatarnos y convertirlo en activismo afectivo, por una vida sin abusos, una sociedad no revictimizante y un mundo no patriarcal.</p>



<p>&#8211; <strong>A pesar de las dificultades, ¿Quiénes te acompañaron y cuáles son esas discusiones que te hicieron más fuerte?</strong></p>



<p>Me acompañó mi abogada Gabriela Conder, que me defendió de una manera muy amorosa y como una fiera activista gross y genial. Solo tengo palabras de agradecimiento con ella, por su dedicación, activismo, cariño, compromiso. Y luego, mis compañerxs denunciantes, mis amigxs, mi familia, mi terapeuta, y yo misme, me agradezco construir resiliencia, ante todo. Confío, en que el mundo macho está cayendo.</p>



<p>Y sobre la discusión, es siempre política, y la decisión y la diferencia, siempre, es no callar más, ningún tipo de abuso. Eso significa, no encubrir, no sostener, no reproducir abusos. Es una labor de todos los días, porque nos atraviesan las violencias, pero es una elección corrernos y repararnos.</p>



<p><strong>&#8211; ¿Ahora qué sigue?</strong></p>



<p>Sigue la <a href="https://www.marcha.org.ar/y-luego-de-la-denuncia-como-nos-recuperamos/">reparación histórica</a> y estoy escribiendo un proyecto de ley al respecto e invito a que se sumen ya que vamos a necesitar ayuda y colaboración de todes para que sea una realidad y estoy dispuesta a dejar ese registro por las niñas y adolescentes que fuimos y por les que vienen. Elles no merecen un mundo donde te violan, te abusan, te golpean, te acosan o te matan. No queremos y no somos parte del mundo macho y sus reglas. Por esa decisión, por esa elección que nos sitúa en otro lugar, en otros roles, sé que es posible. Nuestros mundos sin abusos existen y los elaboramos y los labramos día a día para romper el paradigma opresor de la cultura de la violación.</p>



<p>*</p>



<p>Si bien hoy se cierra una etapa, la definición política de interpelar a los poderes sigue viva. Tras más de 10 años de organización y proceso judicial, la revictimización sobre las personas denunciantes de las violencias que ejerció Cristian Aldana requiere un nuevo nivel de responsabilidad institucional y vale para todes: la de la efectivización de una&nbsp;<strong>reparación histórica a sobrevivientes de abusos sexuales en la infancia</strong>. Para esto, Ariell abrió un canal de recepción de aportes al proyecto de ley que está redactando. Le pueden encontrar en Instagram @ariellcarolina o a su mail: ariellcarolinalujan@gmail.com </p>



<p></p>



<p><strong>Leé también:</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-marcha wp-block-embed-marcha"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="Pkcob4puDe"><a href="https://www.marcha.org.ar/y-luego-de-la-denuncia-como-nos-recuperamos/">Y luego de la denuncia, ¿cómo nos recuperamos?</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" title="&#8220;Y luego de la denuncia, ¿cómo nos recuperamos?&#8221; &#8212; Marcha" src="https://www.marcha.org.ar/y-luego-de-la-denuncia-como-nos-recuperamos/embed/#?secret=XK9xc6bBmT#?secret=Pkcob4puDe" data-secret="Pkcob4puDe" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ariell-carolina-lujan-nuestros-mundos-sin-abusos-existen-los-labramos-dia-a-dia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El amor y la fuerza en forma de libro</title>
		<link>https://marcha.org.ar/el-amor-y-la-fuerza-en-forma-de-libro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Sep 2020 03:00:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Ariell Carolina Luján]]></category>
		<category><![CDATA[autonomía]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[El libro de Ariell Carolina es esa herramienta que tanto estábamos necesitando. Una nueva manera de emprender el camino de la emancipación.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Nuestra Venganza Es Nuestra Autonomía de Ariell Carolina es esa herramienta que necesitábamos. </em><em>El libro es la puerta a una nueva manera de emprender el camino de la emancipación de nuestrxs cuerpxs y subjetividades.</em><em> Una guía de supervivencia narrada en primera persona, desde una óptica de lucha, pero también desde el amor.</em></p>
<p><strong>Por </strong><b>Julia Vazquez* | </b><b>Gráfica: @janelane.ttt | </b><b>Tapa de libro: @femimutancia</b></p>
<p><strong>Ariell</strong> nos presenta su alma en este libro. Que no solo es fruto de un <strong>enorme</strong> trabajo autogestivo, sino que también, es resultado de una ardua introspección y compromiso en su camino como denunciante. Y lo que vino luego, el sendero de <strong>reparación</strong> personal (y colectiva) posterior a esa porción de su historia. Y digo <strong>porción</strong> porque ninguna persona <strong>es</strong> únicamente lo que vive en un momento determinado.</p>
<p><strong>Somos mucho</strong>, mucho más que eso. Y nadie más que nosotres mismes puede ser capaz de determinar lo que somos. La vida, con todas sus aristas y ese combo infinito de historias y caminos posibles, nos invita a reinventarnos y redescubrirnos en cada paso. Ari es la viva muestra de esto, y en su libro nos cuenta cómo fue transformando el dolor en impulso para su proceso creativo y para la elaboración de herramientas concretas que sirvan a personas que fueron atravesadas por situaciones de abusos y violencias.</p>
<p>Bastante complejo es mirar a nuestros fantasmas a la cara y gritarles a viva voz, más aún lo es compartir ese proceso tan personal con el mundo entero. Se requiere una fortaleza enorme para contar estas vivencias, y esa fuerza y resiliencia encarnadas en Ariell son las que hacen posible que exista este libro, que lleva impresos también el esfuerzo autogestivo y la ternura que le caracterizan.</p>
<p>Además, es una pieza fundamental repleta de consejos y data de mucha utilidad para quien desee iniciar un proceso de visibilización y denuncia (sea por la vía que sea). El capítulo <em><strong>“Esto es memoria viva: Historia colectiva desde nuestros territorios corporales”</strong></em> cuenta con información práctica y real sobre el proceso judicial completo. Desde sus inicios (dónde denunciar, consejos para hacer la denuncia, organismos que acompañan y sostienen nuestros procesos), hasta su final (cómo sobrellevar un juicio desde un lugar no víctima, que tener en cuenta a la hora de transitarlo, y su relato en primera persona de este proceso).</p>
<p>Sumado a esto, invita a reflexionar y hacer un análisis crítico al sistema judicial y sus esquemas, a repensarnos por fuera de los roles preestablecidos y asignados históricamente por el hetero-cis patriarcado y el sistema capitalista a todes quienes no entramos en su norma; y propone alternativas no revictimizantes para visibilizar los abusos, expresarnos, contar nuestras historias y adueñarnos de ellas.</p>
<p>Toda esta información se pone en la mesa con la <em>“<strong>Guía de escrache y denuncia”</strong></em>,  el <em><strong>“Micro Ensayo Binomio Víctima / Victimario”</strong> </em>y la maravillosa propuesta de <em><strong>“Autodefensa Creativa”</strong>. </em>También nos ofrece la posibilidad de interactuar con nosotres mismes, y nos pone en acción a través del bellísimo <em><strong>“Ritual de Bienvenida”</strong> . </em>Y a revisarnos, re-vernos,  desde la alimentación hasta la forma de comunicarnos.</p>
<p>Creo que todo el libro es una potente y hermosa invitación a <strong>volver a nuestro eje</strong>, a <strong>reconectarnos</strong> con nuestro interior y a<strong> reconstruirnos </strong>de una forma amorosa. Abrazarnos y lamer nuestras heridas. Sabernos dueñes de nuestras memorias y futuros. Creer en nosotres, comunicarnos desde la creatividad, y pensarnos por fuera del contexto de violencia que nos enseñaron. A(r)marnos para transitar esta vida. Pero, por sobre todo, nos muestra que <strong>no estaremos solxs nunca más. </strong>Que podemos construir redes y tejer vínculos que nos acompañen a crear este nuevo universo que nace cuando rompemos todo lo que ya no nos sirve.</p>
<p>En nuestras historias existen muchas similitudes, por eso también me llega tan profundo este libro. Además, vi en primera persona como Ariell rompía con todas las limitaciones que una persona puede encontrar a la hora de escribir un libro tan personal e intenso. No hay tiempo, dinero, juicio, prejuicio, persona o sistema que le detengan. Le vi gestarlo y parirlo desde sus entrañas y brindarse al mundo mostrando sus heridas para que nadie nunca más vuelva a sentir la soledad a la que quieren condenarnos.</p>
<p>“<strong>Apunta. Observa. Disfruta, y dispara”</strong></p>
<p>Ariell apunta y lanza la flecha que va despejando el camino. Admiro profundamente la capacidad de poner en palabras una lucha que pesó y sigue pesando tanto sobre nuestras corporalidades, esa discursiva tan necesaria que sirve de guía y brújula para sí misme y para quienes le rodeamos, quienes compartimos su lucha o quienes simplemente resuenan con su mensaje.</p>
<p>No hay palabras que alcancen para expresar la dimensión de lo que elle con su resiliencia, y su libro con su existencia, me abrigan. Recomiendo y deseo con fuerza que este libro llegue a todas aquellas personas que estén atravesando o quieran iniciar un proceso de reparación profunda. Creo que este libro es un potencial refugio para todes; así lo es para mí. #YaNoNosCallamosMás #NuestraVenganzaEsNuestraAutonomía.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-51769 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-1024x1024.jpg" alt="" width="640" height="640" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-1024x1024.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-410x410.jpg 410w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-150x150.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-640x640.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-446x446.jpg 446w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-320x320.jpg 320w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa-100x100.jpg 100w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/preventa.jpg 1080w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></p>
<p><b>*Escritora y Productora</b></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-amor-y-la-fuerza-en-forma-de-libro/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>“Perdónate y encontrarás la libertad…”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/perdonate-y-encontraras-la-libertad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2020 03:11:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[Clau Bidegain]]></category>
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		<category><![CDATA[transfeminismo]]></category>
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					<description><![CDATA[Una vida es un libro. Así queda claro en el relato de Clau Bidegain en "Algo no funciona. Cicatrices del silencio"]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Entre el ocultar y el decir. Entre el dejar las máscaras y vivir la identidad se anima una crónica lectora de un libro que relata una era: &#8220;Algo no funciona. Cicatrices del silencio&#8221;, de Clau Bidegain, editado por Muchas Nueces. </em></p>
<p><strong>Por Eva Del Rosario / Foto: Clau a los dos años<br />
</strong></p>
<p>Sé de qué se trata el libro. Lo quiero leer hace semanas. Cobro el sueldo. Salgo de terapia y lo compro. Lo voy hojeando por el camino. Leo el epígrafe de la madre de Clau. Tengo que cerrar el libro “¡qué fuerte!” me digo, casi en voz alta a pesar de estar caminando sola.</p>
<p>Voy a la parte de atrás (recorro el libro caótica, ansiosamente, como solemos hacer les lectores) y veo esas fotos. Clau niñe. Clau preadolescente. Una madre que regaló un libro que informaba sobre los cambios en la pubertad… un libro que debió formar parte de una proto-ESI-inexistente: un mensaje de amor y cuidado, que buscaba transmitir seguridad.</p>
<p>Ya en casa, chateo con Clau, me duermo dos minutos y despierto con el corazón en un ritmo acelerado: había soñado una pesadilla. Un bebé estaba en peligro. La sordidez del abuso lo rondaba. Me desperté con mucho miedo y angustia.</p>
<p><strong>Pares de opuestos</strong></p>
<p>A lo largo de todo el libro hay una fuerte dicotomía entre “el ocultar” y “el decir”, donde lo oculto es lo que pasaba, el deseo, la homosexualidad, el dolor, lo “prohibido”. En el lado del decir aparecería el hecho de visibilizar lo sucedido, el nombrar, el rol del arte (el canto, el grito, el clown, la improvisación) definido como un “canal expresivo, mesiánico”.</p>
<p>La presencia de José, denominado afectivamente por la familia como “tío”, es definida como “omnipresencia” y esto se contrapone con el género intimista, en primera persona del singular que tiene todo el libro, y con la ausencia de la figura paterna, plasmada y explicitada en el significado del apellido “Bidegain”: ausencia, inexistencia, carencia. La infancia fue el momento en el cual se experimentó de lleno la violencia adultocéntrica.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-48258 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-y-contratapa-ANF-561x410.jpg" alt="" width="561" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-y-contratapa-ANF-561x410.jpg 561w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-y-contratapa-ANF-640x468.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-y-contratapa-ANF.jpg 850w" sizes="(max-width: 561px) 100vw, 561px" /></p>
<p><strong>Coincidencias poéticas</strong></p>
<p>El año 2019 porta una serie de coincidencias. Se lanza el disco Ruido de La Prohibida, banda de electro-pop español de la cual Clau es muy fan y cuyos versos usó para este libro. De los versos que eligió como separador de la primera parte, me gustaría destacar los siguientes: “Perdónate y aceptarás quién eres…”, “Perdónate y encontrarás la libertad…”.</p>
<p>En el mismo año, Clau decide publicar &#8220;Algo no funciona&#8221; y liberar/asumir/dar a conocer su no-binaria identidad. Decide abandonar una mascarada que -tal vez- nunca sintió como propia: la mascarada del varón, cuya mitad de significado etimológico se corresponde con la de “hombre burdo y grosero”.</p>
<p><strong>Más allá de esa segunda persona que atormenta(ba)</strong></p>
<p>Referidos a José, esa persona que encarna el constante “vos” del libro, encontramos frecuentemente palabras que aluden a “arrebato”, “saqueo”, todo lo que nos remite a falta de consentimiento, “incitación”, “perversión”. Conceptos que cuadran muy bien con las lógicas adultocéntricas y patriarcales.</p>
<p>Como obedeciendo a una perversa y paradójica dialéctica patriarcal, José entra cuando sale Luis -la pareja de la madre de Clau- “¿Es que las casas sin hombres son espacios de ocupación macha?”, se pregunta lx autorx. Esa persona cuya aparición traza un antes y un después en la vida de Clau. Antes y después que se representa muy claramente en el libro: lo previo y lo posterior a José fue lo bueno. El durante, ese “entre los 12 y los 19” estuvo signado por secretos, silencio y dolor.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-48353 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-488x410.jpg" alt="" width="488" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-488x410.jpg 488w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-1024x860.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-1536x1290.jpg 1536w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-2048x1720.jpg 2048w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/Claudio-bebé-con-conejo-en-cajonera-640x537.jpg 640w" sizes="(max-width: 488px) 100vw, 488px" /></p>
<p>Pero José murió en el año 2012, y esa segunda persona de todo el libro se siente muy presente. ¿Es solo José o es alguien más? ¿Es un concepto? ¿Es el abuso patriarcal mismo -todavía no erradicado- a quien se le habla directamente? Abuso que sigue y sigue, ante el cual el libro Algo no funciona se yergue como un gesto apotropaico, como antídoto contra esa bestia patriarcal, adultocéntrica y burda que se alimenta de secretos, temor y silencio.</p>
<p><strong>Antes y después de liberar la palabra</strong></p>
<p>El libro está escrito en clave retrospectiva y también prospectiva. Donde se señala un antes que se vuelve universal y donde fue omnipresente el silencio. Donde puede haber un hoy, un presente, donde todo se saca a la luz. Donde se piensa y anhela un mañana donde no existan más abusos, ni complicidades ni silencios, a la vez que se depositan esperanzas en esas nuevas generaciones encarnadas en les estudiantes de secundario y terciario con les que se topó Clau siendo profe de Educación Sexual Integral.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-48341 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-Algo-no-funciona-297x410.jpg" alt="" width="297" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-Algo-no-funciona-297x410.jpg 297w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/04/tapa-Algo-no-funciona.jpg 510w" sizes="(max-width: 297px) 100vw, 297px" /></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/perdonate-y-encontraras-la-libertad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¡Aldana condenado!</title>
		<link>https://marcha.org.ar/aldana-condenado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 12 Jul 2019 20:06:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Andrea Conde]]></category>
		<category><![CDATA[condena]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Aldana]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[El feminismo lo hizo otra vez ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div dir="auto">
<p><em>Cristian Aldana, ex músico, fue condenado a 22 años de prisión por los delitos de abuso sexual y corrupción de menores. Tras un año y dos meses, se conoció el veredicto del juicio que marcará una era, la del &#8220;ya no los callamos más&#8221;. </em></p>
<p><strong>Por Laura Salomé Canteros </strong></p>
<p>Se acercaba la hora del veredicto y el grito recorría Tribunales: &#8220;y<em>a no nos callamos más</em>&#8221; se escuchaba y repetía en decenas de voces insurgentes. Ya una vez adentro, la sala llena de pibas. ¿Cuántas veces la furia feminista copó de esta forma los palacios judiciales? Se respiraba la época.</p>
<p>El TOC 25, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Ana Dieta de Herrero y Rodolfo Bustos Lambert, determinó que Humberto Cristian Aldana es penalmente responsable de los delitos de abuso sexual y corrupción de menores según los hechos denunciados y expuestos como prueba testimonial por siete querellantes entre los años 1999 y 2010 y lo condenó a 22 años de prisión. Lo hizo por mayoría.</p>
<p>Se falla de esta manera, no sólo sobre un agresor que parecía intocable pero que fue denunciado, llevado a juicio y condenado. Sino también sobre la cultura de la violación, las asimetrías que violentan y los entornos cómplices; la masculinidad tóxica y la naturalización de los prejuicios que sostienen los abusos de poder en todos los ámbitos. Por eso, la resolución de esta megacausa es histórica.</p>
<p>&#8220;Que este fallo siente un precedente para que ninguna más tenga que pasar por lo que pasamos nosotras&#8221;, declaró Ariell, una de las querellantes. La algarabía se hizo canto en el hall de la calle Paraguay. Hubo llanto pero sobre todo abrazos feministas. Y la charla inevitable: &#8220;¿y ahora, cómo seguimos?&#8221;.</p>
<p><strong>El último hit: &#8220;sin defensa no hay juicio&#8221;</strong></p>
<p>El inicio de la última audiencia fue intempestivo. Con la agitación de los flashes que no tuvieron las previas. Aldana ya estaba en la sala. Agitaba un cartel hecho a mano que decía &#8220;sin defensa no hay juicio&#8221;. Del otro lado, enfrente, las pibas se sentaban juntas. Se mostraban de sonrisas calmas. Eran un montón y muchas quedaron afuera acompañando. Verlas en un Tribunal fue asistir al color de una nueva era, al calor de una nueva generación que construye mejores mundos.</p>
<p>“En los Tribunales, reina la maldad y la injusticia”, cerró Humberto Cristian Aldana sus últimas palabras en el proceso judicial que concluyó ayer. Aldana cuestionó a lxs jueces, a sus defensorxs oficiales, y al accionar de la UFEM (por usarlo como “trofeo”) y del fiscal Guillermo Pérez La Fuente. Sus últimas palabras pertenecen a un versículo de la Biblia, tras leerlas le pidió disculpas a lxs miembrxs del Tribunal por haberles causado algún “dolor de cabeza”, y pidió retirarse de la sala para no escuchar el veredicto.</p>
<p>Sus últimas palabras fueron el último acto de provocación. Al comenzar, el rockero pidió que le subieran el sonido de los parlantes de la sala para “que todos tengan acceso” a lo que iba a decir. Recordó que al comenzar el juicio le contó al Tribunal que “quería casarse” y que, con el paso de las audiencias, se dio cuenta de su “inocencia” y que en la justicia “hay una parte de insensibilidad”. Aldana se victimizó como “perseguido político”, condenado por una “campaña mediática” e “indefenso” ante el “monstruo” de la justicia argentina.</p>
<p>Fue otro día histórico y no será el último. Se vienen los juicios a Lucas Carrasco y a Miguel del Popolo. El &#8220;ya no nos callamos más&#8221; dejó de ser cartel. Es bandera que nos acerca a una justicia feminista.</p>
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		<title>Llegó el día: hoy habrá veredicto en el juicio a Cristian Aldana por abuso sexual y corrupción de menores</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 12 Jul 2019 05:59:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Ariell Carolina Luján]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Aldana]]></category>
		<category><![CDATA[feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Ximena Schinca]]></category>
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					<description><![CDATA[Ya no nos callamos más]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Hoy Cristian Aldana, enjuiciado por abuso sexual y corrupción de menores, dirá las últimas palabras ante el Tribunal y habrá veredicto. El acusado afirmará que no tuvo defensa, sin embargo ésta fue eficaz: le permitió maniobras dilatorias, difamación a testigos y cuestionamiento de las voces de las protagonistas. ¿Será otro día histórico para la lucha feminista?</em></p>
<p><strong>Por Laura Salomé Canteros y Ximena Schinca</strong></p>
<p>El clima era distendido en la sala de la calle Paraguay, a pesar de las chicanas que fueron y volvieron entre las y los letrados defensores y querellantes en la última audiencia del juicio que determinará si Cristian Aldana, ex músico y líder de la banda &#8220;El Otro Yo&#8221;, es o no penalmente responsable por los delitos de abuso sexual y corrupción de menores según los hechos denunciados y expuestos como prueba testimonial por siete querellantes entre los años 1999 y 2010.</p>
<p>Ariell, Charlie, Felicitas, Guada, Jaz, Karen y Ana finalmente verán por terminado el proceso judicial y de acompañamiento personal y político que las llevó a transitar los pasillos de Tribunales, a aprender derecho, responder interrogatorios, leer críticamente las coberturas y someterse a pericias durante un año y dos meses. Un juicio en el que declararon más de cien testigos, entre quienes se encuentran cuatro personas que, sin presentar cargos -aunque aun no lo descartan- relataron las mismas agresiones de parte de Aldana que ellas, evidenciando el carácter histórico de la primera megacausa contra un macho violento. Poniendo en la esfera pública la importancia de la denuncia para la erradicación de la cultura de la violación como único camino posible para el ejercicio de niñeces y adolescencias libres.</p>
<p>En la audiencia de ayer, la defensa del acusado solicitó la nulidad del juicio por defensa ineficaz y planteó también que dos de los casos que están en debate ya prescribieron. Subsidiariamente, requirió que la condena que se le fije no sea mayor a 25 años de prisión. Hubo réplicas y hoy habrá veredicto. Y por supuesto, convocatoria feminista. Desde las 11 asistiremos al fin del juicio que marcará una era. Cristian Aldana tendrá derecho a decir sus últimas palabras como acusado y luego, tras un receso para deliberación, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 25, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Ana Dieta de Herrero y Rodolfo Bustos Lambert, determinará si, a pesar de tanto dolor y exposición, es posible para las pibas comenzar el camino de la sanación.</p>
<p><strong>Aldana y una eficaz defensa: dilaciones, difamación y cuestionamiento a las protagonistas</strong></p>
<p>“Yo le hablo con amor porque yo soy padre de familia”, insistió Humberto Cristian Aldana, ayer por la mañana durante la audiencia del juicio que concluirá hoy cuando se lea el veredicto en horas de la tarde. Quienes integran el TOC 25 lo escuchaban, una vez más, arrancar con el mismo relato. “Señor Aldana, usted no puede ejercer defensa por sí mismo”, le explicó el juez Gustavo Goerner. Aldana se quejó, agregó que sus defensores actuales estaban denunciados, que el Tribunal también estaba denunciado, que todo era mentira y concluyó con un llamado a la sensibilidad: “Le pido que me hable con una mano en el corazón, señor juez”. A lo que Goerner le indicó que iba a ser retirado de la sala y podría volver cuando deseara hablar. Pero Aldana no regresó.</p>
<p>Desde temprano, la calma y la soledad sorprendió en los pasillos de la calle Paraguay al 1536. Excepto abogadxs, fiscal, miembrxs y personal del Tribunal, la sala estaba casi vacía. Un murmullo parecía insistir: un año y dos meses de juicio, ninguna declaración relevante del acusado, solo maniobras (o manotazos) dilatorios. Aldana se fue, y sus defensores oficiales, Fernando Robio y Cecilia Durand, desarrollaron los alegatos. Robio comenzó trabado y, en pocos minutos, pidió la nulidad del alegato de la abogada de Ariel Carolina Luján, al no ser preciso en los hechos por los que se acusó a Aldana e impedir así a la defensa ejercer su rol. Siguió con la prescripción de los hechos denunciados por Ana y Jaz, y luego el alegato continuó con la doctora Durand haciendo caso al pedido de su defendido de reproducir un video en el que se lo veía tocando una guitarra para que se lo incorporara como prueba en la causa. El Tribunal rechazó el pedido por tercera vez en tres audiencias consecutivas: “No resulta procedente y no ha podido ser materia de aprobación de las partes”.</p>
<p>La defensa de Cristian Aldana en su alegato pidió, desde la nulidad del debate por indefensión hasta un tope máximo de condena de 25 años. Y afirmó, no solo que no se probaron los hechos de los que se lo acusa, deslegitimando la palabra de las pibas -y el trabajo de una fiscalía de Estado y de organismos especializados- con citas denigrantes de las pericias psicológicas que, en evidencia, comprueban los abusos y violencias reiteradas; sino también pidiendo la nulidad de la querella de la abogada Gabriela Conder. O sea, pretendiendo acallar las voces protagonistas de este debate público. &#8220;No hubo exteriorización de la falta de consentimiento de las conductas de Aldana&#8221;, culpó Durand a las denunciantes, &#8220;no se ha probado el abuso coactivo&#8221;, siguió desestimando la asimetría de poderes, y afirmó que no se puede determinar si el daño causado en las subjetvidades de las pibas es producto de los abusos de su defendido o de otros hechos delictivos, o como expresó &#8220;no importa por lo que fuera&#8221;&#8230; O en resumen: &#8220;No se ha acreditado la falta de consentimiento&#8221; y tampoco probado &#8220;la corrupción de menores&#8221;. &#8220;Las víctimas ya estaban corrompidas&#8221;.</p>
<p>Así, palabras más y menos, aludiendo a algunos de los testimonios, el alegato de la defensa pareció bastante pegado y seguir el ritmo de las declaraciones del ex rocker, hoy en el ocaso. “No se ha acreditado que no existió consentimiento o una falta de consentimiento que pudiera haber notado el acusado”, repitió en más de una oportunidad Durand. Y agregó que una de las denunciantes “más bien parece haber estado convencida de querer llegar a ese lugar”, refiriéndose a uno de los hechos denunciados por Ariell Carolina Luján. La defensa ignoró, no refirió, ni registró la diferencia generacional existente entre las denunciantes y el denunciado, la asimetría de poder entre un ídolo y cualquier persona que se le acerca, la desigualdad de género entre el ex músico y las chicas, el modo de operar que se repite, el abuso sistemático.</p>
<p>Fue por eso que le siguieron las réplicas del fiscal, Pérez de la Fuente y las querellas de la abogada Conder y el abogado Da Vita. &#8220;No se puede hablar de defensa técnica ineficaz&#8221;, dijo este último respondiendo al planteo de nulidad del proceso por indefensión y agregó &#8220;si hubo control de las pruebas testimoniales, es más, se hicieron preguntas íntimas a las denunciantes&#8221;. Luego Conder sumó, en el mismo sentido: &#8220;usan todos los argumentos de Aldana&#8230; Es parte de la táctica pedir la nulidad del proceso por indefensión, de la misma forma que las maniobras dilatorias y las recusaciones sin sentido&#8221;. Por su parte el fiscal también afirmó que &#8220;todo forma parte de un esquema con la finalidad de que se llegue a la absolución&#8221; y agregó, &#8220;el señor Aldana buscó, dirigió, controló cuál era la prueba&#8221; y sobre el pedido de la defensa de absolución del acusado por prescripción de dos de los testimonios que, según la misma haría caer la figura de corrupción de menores preguntó y respondió: &#8220;¿hasta cuándo se corrompe? Hasta la fecha. Por lo tanto, cualquier planteo de prescripción debe ser rechazado&#8221;.</p>
<p>Cabe recordar, en el debate interviene el titular de la Fiscalía General Nº 18 ante los Tribunales Orales Criminales y Correccionales, Guillermo Pérez de la Fuente y colaboran con él la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) y la Dirección General de Orientación, Acompañamiento y Protección a las Víctimas (DOVIC). El fiscal solicitó que se condene a Aldana a 35 años de pena por los delitos de &#8220;abuso sexual agravado por haber sido gravemente ultrajante y con acceso carnal, cometido por los menos en tres oportunidades y reiterado en perjuicio de seis víctimas” y “corrupción de menores”. Mientras que las querellas, lideradas por Gabriela Conder -en representación de Ariell Carolina Luján- y Sebastián Da Vita -en representación de otras tres denunciantes- solicitaron 20 y 40 años de cárcel respectivamente.</p>
<p>Para el veredicto no solo se deberían tener en cuenta los hechos que podrían demostrar la comisión de los delitos que se le imputan al acusado, sino también el contexto de asimetría, violencias, abusos y destratos sistemáticos sobre las denunciantes, las primera en presentarse como testigos.Así lo afirmaron los alegatos de las querellas, quienes las representan. También serán importantes los aportes de las declaraciones de los psiquiatras y los psicólogos que intervinieron en la causa y que elaboraron diversos informes, tanto sobre las pibas como sobre el acusado.</p>
<p>Es el fin del juicio que marcará una era, la del rugir de voces personales y colectivas para dejar en claro que el silencio no es nuestro idioma. Porque si 2017 fue el año de las que no callan más, 2018 el del comienzo de los procesos judiciales, 2019 está destinado a ser el año de las condenas para las reparaciones. Porque no es el rock, son los machos, la cultura de la violación y las prácticas de consolidación y reproducción de una asimetría de poderes que se sostiene con violencias. Para que el cambio cultural sea posible dejemos de enseñar a las feminidades a cuidarse para sancionar a los varones cuando abusan y violan. Solo así tendremos vidas llenas de disfrute, goce y libertades.</p>
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		<title>Más que la espera de un veredicto: las pibas construyendo mundos mejores</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Jul 2019 03:05:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Ariell Carolina Luján]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Aldana]]></category>
		<category><![CDATA[feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Ximena Schinca]]></category>
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					<description><![CDATA[El jueves y viernes podrían ser las últimas audiencias del juicio contra Cristian Aldana]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>El TOC 25 de la ciudad de Buenos Aires definirá si dictar veredicto o hacer lugar al pedido de nulidad que presentó el abogado defensor del ex músico Cristian Aldana tras un año y dos meses. Las pibas ya hicieron historia al romper con la impunidad de las violencias que ejerció. El jueves y viernes podrían ser las últimas audiencias del juicio que marcará una era, la del “ya no nos callamos más”.</em></p>
<p><strong>Por Laura Salomé Canteros y Ximena Schinca / Foto: Florencia Cajide</strong></p>
<p>A poco de retirarse de la audiencia del jueves pasado, Humberto Cristian Aldana apeló a la sensibilidad del Tribunal Oral en lo Criminal N° 25 (que lo juzga por abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante, abuso de poder y corrupción de menores en siete ocasiones) y solicitó que tuvieran en cuenta que él es “único sostén de familia” y levantaran el embargo de dos de sus cuentas bancarias, una que está sólo a su nombre y otra compartida con su hermana y socia creativa, María Fernanda Aldana. Se refirió a la necesidad de sus hijxs y pidió que se dispusiera dinero para su actual pareja. Nada se escuchó, en cambio, de que tuviera alguna cuenta familiar o compartida con las madres de los niñxs o, al menos, destinada a la manutención de sus familias. “El dinero de la cuenta del G* es 100 por ciento de mi hermana”, precisó y luego volvió a quejarse y señaló que no iba a sostener con su presencia “la debilidad de un alegato” que no lo representaba.</p>
<p>Minutos antes el ex músico, líder del grupo El Otro Yo, había utilizado el tiempo para destacar su “indefensión” y expresar su voluntad de “seguir declarando”. El Tribunal volvió a señalarle que evitara dispersiones y se limitara a usar el tiempo para su defensa. No lo hizo. El prefirió dar por terminada su declaración y dejar “bendiciones para todos”. Durante el juicio, Aldana encarnó a la víctima de “un complot político” en su contra, a un pobre mártir merced a cualquier denuncia de “feministas&#8221;, a otro macho herido que cayó en la trampa de una “despechada”, y al padre encantador y abatido preocupado por el futuro de sus hijxs.</p>
<p>Hasta que al fin llegó el momento de los alegatos de la defensa, cuando el defensor oficial Fernando Robio prefirió plantear una serie de puntos que abonaron a la estrategia de indefensión. &#8220;Como defensores –dijo, Patiño y Grasso- fueron excelentes querellantes&#8221;. Así Robio entendió que las anteriores defensas &#8220;desatendieron sus intereses y lo perjudicaron de forma activa&#8221; y consideró que &#8220;debe dictarse la nulidad y la consecuente absolución con la inmediata libertad&#8221; del ex músico. Según el defensor, el juicio se llevó a cabo sin una defensa técnica eficaz. “El daño ya está hecho”, concluyó y recordó al Tribunal que si acepta la nulidad del proceso, Aldana cuenta con la garantía de no ser juzgado dos veces por los mismos hechos.</p>
<p><strong>Cómo las pibas comenzaron a quitarle las armas al macho</strong></p>
<p>Más de 10 años le llevó a Ariell denunciar, romper el silencio y generar el acompañamiento feminista que le permitió dejar atrás la impunidad que encubría los abusos de poder detrás de las acciones de la persona que la violentó durante seis.</p>
<p>Fueron muchas las estrategias que se dio para romper -y a la par sobrevivir- a los prejuicios sociales y mediáticos que ella y sus compañeras tuvieron que afrontar tras denunciar y judicializar los actos delictivos de Cristian Aldana que, mediante evidencias y declaraciones están siendo demostrados en el juicio que se lleva adelante desde mayo de 2018, y que hacen parte de la megacausa en la que se lo investiga por abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal en forma reiterada, en concurso ideal con corrupción de menores. Agravado por haber causado un daño permanente en la salud física y mental de las víctimas. Una megacausa en la que se busca más que un veredicto judicial y una condena social.</p>
<p>Cristian Aldana es ex músico y ex cantante de “El Otro Yo”. Violentó a Ariell Carolina Luján mientras ella tenía entre 13 y 19 años y lo hizo de forma sistemática: sexual, física y psicológicamente. Lo hizo contra ella y contra otras -en su mayoría niñas y adolescentes-. “¿Por qué estás acá, qué hiciste, nena?”, le preguntaron a Ariell en abril de 2011 cuando fue por primera vez a la Comisaría de la Mujer de Morón. Tenía 21 años, había juntado valor para denunciar al varón que la había violentado durante seis y no era la primera vez que iba a ser revictimizada. Pero siguió caminando y resignificó no solo su lucha, también la de muchas.</p>
<p>Fue también un abril, pero de 2016, cuando Mailén y Rocío publicaron videos dando testimonio de los abusos y las violencias perpetradas por Miguel del Pópolo, cantante de la banda “La Ola Que Quería Ser Chau”. Fue entonces cuando “El Otro Yo” publicó en su página de Facebook un repudio a las violencias machistas de del Pópolo afirmando: “En nuestra banda hay una mujer, tenemos hijas, madres, amamos a las mujeres”. Así la impunidad comenzó a quebrarse y muchas personas comenzaron a responder a la publicación con el link de la pancarta que mostraba a Ariell -un año antes- donde por primera vez se leía una frase hoy icónica: “Nos nos callamos más”. La reacción de la banda ante los comentarios fue borrarlos, a lo que siguió la indignación masiva y la interpelación directa: “¿Ahora te haces el bueno, Aldana?”. En contraste a la maniobra de complicidad, la claridad: la imagen de Ariell comenzó a circular en medios y redes.</p>
<p>A la visibilización de las violencias de Aldana mediante la acción callejera le siguió el relato en un blog -con protección de su identidad- en redes. Pero Ariell decidió volver a intentarlo. En 2016 denunció en Atajo Fiscal, con la abogada Ornella Noccitti, y a la semana se sumaron seis denuncias más contra Aldana en UFEM (Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres). Todas fueron remitidas al Juzgado de Instrucción N° 17, y fue a finales de ese año que en un fallo ejemplar, el juez Roberto Ponce dispuso el procesamiento y prisión preventiva para el imputado, que fue trasladado al Penal de Marcos Paz, donde esperó el juicio hasta mayo de 2018 y que hoy se encuentra en su etapa final.</p>
<p><strong>No serás protagonista ni de tu absolución ni de tu condena</strong></p>
<p>Este jueves y viernes se retomará el juicio y el TOC 25 deberá resolver sobre el pedido de nulidad. En los pasillos se dijo, se escuchó, se repitió, que hay muchas personas esperando que termine este juicio para terminar con la impunidad. “Si se condena a Aldana, se van a condenar todos esos abusos”, expresó Gabriela Conder, abogada de una de las denunciantes Ariell Carolina Luján. Falta menos. Las pibas ya aprendieron a esperar.</p>
<p>Mientras, durante las últimas audiencias Cristian Aldana hizo uso de la palabra. Fue antes del alegato de su defensa que pidió la absolución por indefensión y la inmediata libertad del ex músico. Su palabra fue la acción de quien se encuentra en el ocaso y que no será protagonista ni de su absolución ni de su condena. Lo hizo mendigando el protagonismo de las pibas, negando los hechos que se le imputan, difamando a una de las denunciantes -a la vez que desconoció a las otras seis- y embarrando la cancha: afirmando que es un &#8220;perseguido político&#8221; de &#8220;feministas, abortistas y piqueteras&#8221;.</p>
<p>¿Será que el sistema de justicia estará a la altura de nuestros tiempos feministas? ¿Sentirá respeto por la lucha de las que vencieron para emancipar? ¿Entenderá de historia? Lo cierto es que hay un Tribunal que se encuentra ante uno de esos momentos, únicos, en los que dictar un veredicto es un más que un final. Es un inicio. Otro cuento que nos otorgará alas de libertad para todas.</p>
<p>Es que las pibas están construyendo mundos mejores. Y lo hacen de la mano, de forma amorosa; exponiendo(se) para sanar, escrachando para reparar, contagiando(nos) para no callar. Porque cada vez que se denuncia como acto político a un varón violento no es solo el señalado el que va a juicio, sino toda la cultura del terror y del odio contra los cuerpos y las subjetividades feminizadas. Es entonces cuando levantar la voz en compañía de otras, traza el camino colectivo de la reparación. Ese que muchas veces es negado por las instituciones pero que es sostenido por las (trans)feministas.</p>
<p>&#8220;Ya no nos callamos más&#8221; es más que lema. Es una guía sin instrucciones que destruirá, de forma colectiva, el silencio de la complicidad que da impunidad al poder del macho. Porque el silencio no es nuestro idioma.</p>
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<h3><strong>Leé las notas anteriores:</strong></h3>
<h3><a href="https://www.marcha.org.ar/el-ocaso-de-cristian-aldana-maniobras-dilatorias-difamacion-y-negacion-de-los-hechos/"><strong>El ocaso de Cristian Aldana: maniobras dilatorias, difamación y negación de los hechos</strong></a><br />
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		<title>Guatemala: plantón y movilizaciones en una nueva audiencia del juicio por las violaciones en Panajachel</title>
		<link>https://marcha.org.ar/guatemala-planton-por-las-violaciones-en-panajachel/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Jul 2019 03:00:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YoSiTeCreo]]></category>
		<category><![CDATA[Centroamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Guadalupe Duprat]]></category>
		<category><![CDATA[guatemala]]></category>
		<category><![CDATA[Panajachel]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=44506</guid>

					<description><![CDATA[Gritar "Todas somos Julia" sin fronteras]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Más de 40 personas de diferentes edades, procedencias y organizaciones se concentraron en la mañana del 8 de julio para gritar #YoSiTeCreo y &#8220;Somos todas Julia&#8221;. Se trata del caso de los violadores de Sololá y Panajachel que sigue impune y continúa escandalizando a la comunidad del Lago Atitlán, en la que conviven personas de todo el mundo que exigen justicia.</em></p>
<p><strong>Por Guadalupe Duprat* / Foto: 8 de marzo en Panajachel por Sandra Sebastian</strong></p>
<p>El caso Julia Rayberg es un baldazo de agua fría que se renueva cada vez que la justicia guatemalteca se pronuncia. La serie de denuncias que envuelve a los violadores sexuales de Sololá y Panajachel nos recuerda que la justicia prefiere dar la espalda a las mujeres que, pese a todos los obstáculos, intentan obtener reconocimientos por esa vía. La historia de Julia, al igual que la de muchas otras mujeres, es la de una sobreviviente de violación sexual perpetrada por múltiples agentes. Julia sobrevivió para contarlo y descubrió que su victimario no violó por primera vez.</p>
<p>Su caso reunió a todas las sobrevivientes que piden justicia y conseguir sanciones para un grupo de agresores en los que se mezcla un entrenador de gimnasio con una sociedad de médicos ginecólogos de Sololá. Julia no está sola y los violadores de Sololá no es la primera vez que comenten abusos. Muchas personas en Guatemala conocen su historia, especialmente después de leer un texto en el que se refiere a las “10 horas de lo desconocido”.</p>
<p>La historia de los violadores de Julia contabiliza más agredidas con testimonios similares que señalan al mismo agresor, Byron Cortez, indicado también por una denunciante guatemalteca que pidió omitir su nombre, y por si fuera poco: hay una tercera historia de violación en curso de investigación. En ambos casos estuvo presente antes de los hechos el amigo cercano de Byron Cortez, el ginecólogo Edgar Ruiz.</p>
<p>Nuevamente hoy tuvo lugar una nueva audiencia liderada por la jueza Lidys Mercedes Chuy Jiatz quien, siendo representante de un organismo judicial encargado específicamente a los crímenes que ofenden a las mujeres (Chuy es una jueza especializada en delitos de Femicidio, Violencia Contra la Mujer y Violencia Sexual), se ha encargado de afianzar las características de la justicia patriarcal en su más viva forma.</p>
<p>Basándose en pruebas de dudosa legitimidad, cuestionadas por Fundación Sobrevivientes, así como por la fiscal del Ministerio Público, Lydis Mercedes Chuy Jiatz no creyó que a Julia Rayberg la hubieran violado. Hace apenas dos semanas, en el caso de la denunciante anónima de Guatemala, en una audiencia en la que las evidencias presentadas por la defensa carecían también de sustento fáctico, la jueza dictó falta de mérito y se opuso a llevar a juicio a Cortez.</p>
<p>En la audiencia de este lunes 8 de julio, representantes de la Fundación Sobrevivientes, que actúan de querellantes y acusadores ante Byron Cortez pidieron la recusación de la jueza Chuy, basándose en muestras de supuesta imparcialidad que la harían jueza y parte, jugando en favor del bloque de los acusados.</p>
<p>Representantes legales de la víctima señalaron que la jueza se las arregló para atrasar las audiencias y dar mayor tiempo a la defensa del sospechoso de violación. Por último, se presentaron evidencias de que la magistrada incorporó pruebas falsas (o por lo menos por fuera de los procesos legales) para favorecer a los acusados y hacer agonizar la causa de una violación sexual contra la ciudadana estadounidense Julia Rayberg.</p>
<p>La defensa del sospechoso de violaciones múltiples se dedicó, por su parte, a negar todas los señalamientos de parcialidad que recaerían sobre la jueza Chuy. El volumen de la voz del abogado que representa a Byron Cortez era tan alto e impositivo que, a pocos minutos de<span class="Apple-converted-space">  </span>iniciada su disertación, tanto la jueza como la fiscal del MP pidieron cordura y respeto al representante de las leyes.</p>
<p>Para tejer sus argumentos el abogado de la defensa, Walter Aroldo Gudiel Obregón, comenzó por señalar que las manifestantes auto-convocadas en el frente del poder judicial intimidaron al acusado, así como a los y las representantes del Derecho. También esgrimió ataques sobre la labor de periodistas que han informado en<a href="https://nomada.gt/nosotras/somos-todas/que-paso-en-pana-el-resumen-de-la-investigacion-en-5-puntos/"> medios de comunicación digitales</a> las sagas de violaciones en Panajachel. En suma, su tono, sus acusaciones y su manera de defender el caso confirman que quienes se llaman representantes legales no tienen reparos en fundamentar sus argumentos de manera huidiza a la vez que acusatoria con ínfulas de patriarca regañador. Indicándole sutilmente, hacia el final de la ponencia, a la propia jueza como debería proceder en casos como los de Rayberg.</p>
<p>Debido a las graves acusaciones de parcialidad que recaen sobre la jueza Chuy, la magistrada ofreció excusarse del caso, esto significaría la probable asignación de otra juez o jueza para seguir con el proceso. Por tal razón, el caso de Julia Rayberg queda nuevamente en espera hasta que magistrados de Antigua se pronuncien sobre la continuidad de la jueza Chuy en el caso de la ciudadana norteamericana violada en Panajachel.</p>
<p>Al salir a la calle nuevamente, por fuera de los grises pasillos del juzgado, el sol brillaba más con los carteles de vecinas y vecinos autoconvocadas gritaban firme y claro: “Se dice violador”&#8230; “No es abuso. Es violación” y “Existo porque resisto”. Las vecinas, las locales, las migrantes, las viajeras continuarán movilizadas y a la expectativa. Ese nudo en la garganta, ese balde de agua fría, se renueva al cruzarnos por la calle al violador que anda libre y orondo por las sendas de Panajachel. La buena noticia: a las mujeres no nos callan nunca más.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*original para <a href="https://lacuerda.gt/2019/07/09/planton-carteles-y-movilizaciones-de-justicia-en-solola-por-las-violaciones-en-panajachel/">La Cuerda</a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/guatemala-planton-por-las-violaciones-en-panajachel/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>El ocaso de Cristian Aldana: maniobras dilatorias, difamación y negación de los hechos</title>
		<link>https://marcha.org.ar/el-ocaso-de-cristian-aldana-maniobras-dilatorias-difamacion-y-negacion-de-los-hechos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Jul 2019 15:23:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Aldana]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Ximena Schinca]]></category>
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					<description><![CDATA[Se acerca el final del juicio que marcará una era, la del "ya no nos callamos más"]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>El</em><em> ex músico Cristian Aldana declaró ayer por primera vez en el juicio en que se lo investiga p</em><em>or los delitos de abuso sexual y corrupción de siete menores. Afirmó que se encuentra en &#8220;estado de indefensión&#8221; como una maniobra más para dilatar un ocaso irreversible. Ayer el fiscal pidió 35 años de cárcel. </em><em>Las querellas ya habían pedido 40 y 20 años. El Tribunal negó todos los pedidos del acusado.  </em></p>
<p><strong>Por Laura Salomé Canteros y Ximena Schinca / Foto: Belén Araya</strong></p>
<p>El Otro queda anulado como sujeto para transformarse en objeto, la personalidad narcisista desconoce las necesidades del Otro, se vincula desestimando al Otro y sólo importan los deseos propios</p>
<p>O del Yo<br />
O del Otro Yo<br />
Porque Todo es Yo</p>
<p>La cadena significante se desprende de la exposición que, ayer por la mañana, realizó el fiscal Guillermo Pérez La Fuente sobre el informe del peritaje psicológico y psiquiátrico del Cuerpo Médico Forense respecto del imputado por abuso sexual y corrupción de menores, Humberto Cristian Aldana.</p>
<p>Según la lectura del fiscal, el informe psicológico (suscripto por el Lic. Carlos D. Carini y la Lic. Siderakis, perito de parte) también señaló que “se trata de una personalidad con rasgos antisociales y emergencia psicopática, que conserva su principio de realidad y se adapta mediante mecanismos de ocultamiento y enmascaramiento, mostrando una fachada de autosuficiencia donde subyace narcisismo y negación de su necesidad de contacto y dependencia afectiva”. Como si se tratara de una interpretación extendida del nombre del grupo de rock que el casi famoso y cincuentenario Aldana lideró años atrás, el peritaje dice que el rocker “muestra en las relaciones interpersonales superficialidad, rigidez, evitación del compromiso, indiscriminación, borramiento de la diferencia generacional y escasa diferencia del género con aspectos a nivel psico-sexual que denotan conflictos y una modalidad de satisfacción regresiva”. O, se podría sintetizar, borramiento del Otro como si todo fuera el Yo. La pericia confirmó, con terminología científica lo que se desprendía del relato de denunciantes y testigos, los abusos y vejaciones que Aldana viene negando desde el 23 de diciembre de 2016 cuando fue arrestado y quedó detenido por prisión preventiva en el Penal de Marcos Paz.</p>
<p>&#8220;El amor con ella siempre fue muy lindo. Tuvimos una relación muy normal, ella se encargaba de hacer la comida y yo la ayudaba… También la apoyé para que terminara el secundario. De hecho, la ayudé y le pagué un curso de modelo&#8230; Todo lo que (ella) dice es mentira, excepto ese día que la agarré de los brazos, y le dije, qué te pasa, estás loca… Creo que todo esto es una cuestión de despecho porque ella quería formar una familia. Ella era muy celosa. Creo que tiene que ver con el escenario, y eso de que la gente quiere como una parte tuya porque sos cantante. A mí no me importaba, yo estaba enamorado de ella&#8221;.</p>
<p>Estos son algunos fragmentos de la declaración de un señor de casi 50 años tras conocer el pedido de 35 años de cárcel por seis de los siete casos que se le imputan por abuso sexual y corrupción de menores. Son fragmentos que el señor Humberto Cristian Aldana pronunció en voz suave, apacible, aniñada como leyendo un libro de cuentos, que al tribunal debió sonarle como el cuento de la buena pipa para que (después de escucharlo repetir la misma cantinela por horas) resolviera no acceder a ninguno de los pedidos del acusado de presentar nuevos testimonios, de visualizar videos como pruebas y realizar careos.</p>
<p>Ayer al llegar a la sala alrededor de las 15.20 horas, el rockero sorprendió a las pocas personas presentes -ninguna de su lado- al expresar en voz alta sus “bendiciones para todos”, se detuvo a saludar decorosamente y clavar su mirada -por momentos con odio-, y se dispuso a ordenar algunos papeles y cuadernos. Luego tomó una botella con agua, se acercó al banquillo, y como quien lee el pronóstico del tiempo, dijo que se había enterado por los diarios que las querellas ya habían pedido 20 y 40 años de prisión. “No sé cuánto pidió el fiscal”, dijo dirigiéndose a Guillermo Pérez La Fuente, quien por la mañana había pedido 35 años tras su exposición de las declaraciones de las testigas que reforzaron los testimonios de las denunciantes y sumaron pruebas a las vejaciones y los abusos sexuales a los que el ex líder de la banda El Otro Yo, según los relatos, sometió a las víctimas entre el año 1999 y 2010.</p>
<p>Por la tarde, Aldana volvió a insistir en haber mantenido una relación con una de las denunciantes cuando ella tenía 17 años y el 36, detuvo su declaración en una serie de detalles irrelevantes, subrayó prejuicios y valoraciones misóginas sobre una de sus denunciantes e insistió en su victimización durante el proceso. El ex músico mencionó las violencias denunciadas como &#8220;chiquilinadas&#8221;, negó una y otra vez los abusos y por momentos habló en tercera persona como queriendo abstraerse de la situación en la que se encuentra: afrontando una megacausa por sus actos. Ante el Tribunal definió el &#8220;pogo&#8221; y dijo que &#8220;si ella (una de las denunciantes) tuvo moretones calculo que fue por los recitales&#8221; y luego, como señor a quien la ola conservadora le llegó a la par del proceso, habló de los escraches a la banda afirmando que realizó denuncias y que entregó nombres de activistas a la policía tras lo que consideró acciones políticas de &#8220;feministas, abortistas, piqueteras&#8221; añorando una situación ideal, en la que sus recitales transcurrieran con un patrullero en la puerta.</p>
<p>La semana pasada, el denunciado se quedó sin defensor privado por segunda vez, Nicolás Grasso renunció alegando problemas de salud y un viaje a Europa que tenía planeado con anticipación. Lejos de la impostura reviente rock y más cerca del machismo tanguero, Aldana subrayó sus hábitos saludables, se mostró como un buen cristiano y encarnó a otra víctima de una mujer despechada afirmando que es un perseguido político. Aldana responsabilizó además al Tribunal: &#8220;ustedes no reconocen mi indefensión&#8221;, afirmó, &#8220;se están vulnerando mis derechos&#8221;, a lo que el presidente le respondió &#8220;no se advierte ningún agravio&#8221; y negó de forma inmediata y por mayoría los pedidos del ex músico interpretados como maniobras dilatorias del proceso judicial rumbo a una sentencia tanto condenatoria como absolutoria.</p>
<p>Para mañana, jueves 4, resta la finalización de la declaración de Aldana y de la etapa de alegatos con el de la defensa. Todo parece indicar que será justicia. Porque el ocaso del ídolo -como la lucha de las pibas- es irreversible.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-ocaso-de-cristian-aldana-maniobras-dilatorias-difamacion-y-negacion-de-los-hechos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Comienza el fin del juicio que marcará una era, la del &#8220;ya no nos callamos más&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/comienza-el-fin-del-juicio-que-marcara-una-era/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 Jul 2019 03:00:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[#YaNoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Ariell Carolina Luján]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Aldana]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[El "ya no nos callamos más", signo de una era ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><i>Se acerca la sentencia </i><em>en la megacausa que investiga al ex músico Cristian Aldana por los delitos de abuso sexual y corrupción de siete menores. Tras un año de audiencias y la d</em><em>eclaración de 100 testigos mañana será el turno del alegato del fiscal. Las querellas pidieron 40 y 20 años de prisión.  </em></p>
<p><strong>Por Laura Salomé Canteros @laurasalome / Foto: Ignacio Gauna Alsina </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Comienza el fin del juicio que marcará una era de acompañamientos y convicciones políticas. De una época en que las pibas se organizaron para desarmar la mierda de esta humanidad y comenzar a reconstruirnos, a repararnos en mundos mejores. En la que empezamos a estallar en mil pedazos la figura del ídolo y denunciar los abusos de poder tras la impunidad de un silencio que no es nuestro idioma, porque fue funcional al machismo. De una era en que les protagonistas del estallido &#8220;ni una menos&#8221; nos enseñaron a hablar de las violencias y de los violentos. Porque &#8220;ya no nos callamos más&#8221;.</p>
<p>Cristian Aldana –líder de la banda El Otro Yo– está acusado judicialmente de haber violentado sexualmente a siete mujeres cuando eran menores de edad, entre 1999 y 2010. El proceso, que lleva más de un año y por el que pasaron más de cien testigos -entre ellos cuatro mujeres que sin presentar cargos relataron las mismas agresiones que las denunciantes-, está por llegar a su fin después de reiteradas dilaciones por parte del ex músico y de sus abogados defensores. En las últimas audiencias, realizadas el jueves y viernes pasado en los Tribunales de la ciudad de Buenos Aires, las querellas pidieron 40 y 20 años de prisión y comenzó el alegato del fiscal Guillermo Pérez La Fuente, que no llegó a pedir pena después de varias horas de una exposición que continuará mañana, martes 2 de julio.</p>
<p>El fiscal, asesorado por la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), mencionó al patriarcado como sostenedor del silencio en su alegato y mencionó el constante cuestionamiento a las víctimas en historias de abusos y/ o violencia sexual. Habló sobre la inexistencia del consentimiento cuando las relaciones son entre un adulto y una o un menor de edad y que si una niñez fue abusada y/ o golpeada durante su desarrollo, lo más probable es que se encuentre en una &#8220;situación de entrampe&#8221;, remarcando que la persona adulta es responsable de la situación, siempre.</p>
<p>El proceso judicial comenzó en mayo del año pasado y de acuerdo al requerimiento de elevación a juicio realizado por la titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 38, Betina Vota, el imputado aprovechó la inmadurez sexual de las víctimas y la adoración que tenían por él para cometer los abusos. Los delitos que se le imputan al ex músico -quien se encuentra detenido desde el 21 de diciembre de 2016 en el marco de la investigación que se inició por una denuncia formulada por la UFEM, a cargo de Mariela Labozzeta- son: “abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante en concurso ideal con corrupción de menores reiterado en siete oportunidades”.</p>
<p>Durante las audiencias declararon, además de las siete denunciantes de las agresiones de Aldana; las psicólogas y las médicas del Cuerpo Médico Forense y algunas jóvenes que, si bien no instaron la acción penal, le relataron a los jueces, integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 25, Gustavo Goerner, Ana Dieta de Herrero y Rodolfo Bustos Lambert situaciones similares. Aldana está detenido por la cantidad y complejidad de los hechos que están siendo juzgados en el marco del debate. La primera megacausa contra un macho abusador y violento.</p>
<blockquote>
<h3><strong>Leer además: &#8220;<a href="https://www.marcha.org.ar/quitarle-las-armas-al-macho/">Quitarle las armas al macho</a>&#8220;</strong></h3>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Ni relación de pareja ni orgías, abuso de poder</strong></p>
<p>El pasado 27 de junio la abogada de Ariell Carolina Luján, Gabriela Conder, realizó su alegato y pidió 20 años de pena para el ex músico. Conder es la letrada penalista que liberó a Yanina González -acusada de mala madre tras un femicidio vinculado- y que tiene por delante el juicio por la absolución de Eva Analís de Jesús, Higui, -perseguida tras defenderse de un ataque lesbo- odiante-.</p>
<p>&#8220;Luján y Aldana no eran pareja, era una relación de poder&#8221;, afirmó Conder, evidenciando la trama detrás de los abusos sistemáticos. &#8220;Aldana habla de la libertad de los cuerpos&#8221;, agregó citando las palabras del acusado, &#8220;no habla de los cuerpos de las niñas, solo de su cuerpo, porque las niñas estaban en completa situación de sumisión ante su ídolo&#8221;. &#8220;Dijo que la relación con Luján era una relación de amor, y no, no era una relación de amor, era una persona de más de 30 años con una nena de 14 años&#8221; e interpeló, &#8220;tenemos que dejar de hablar de orgías, nada de lo que se expresó acá responde a lo que significa una orgía, eran violaciones, si llamamos de esa forma a estos abusos a niñas estamos en un grave error&#8221;.</p>
<p>Conder alegó que en el caso de Ariell, al ser tantos los años de violencia ejercida sobre su cuerpo y subjetividad, y por una multiplicidad de hechos que incluyen su edad, situación de vulnerabilidad y considerando que &#8220;están totalmente probadas las violaciones, los abusos sexuales y las violencias por los daños en su salud&#8221;, se pide la pena máxima de 20 años sin ningún atenuante ya que entiende que &#8220;Aldana era consciente de lo que hacía y sabía las consecuencias que podía haber&#8221;.</p>
<p><strong>&#8220;El escrache es la palabra y la acción, por eso es tan poderoso&#8221;</strong></p>
<p>Ser contemporánea de Ariell Carolina Luján es un desafío sin precedentes para las que relatamos, contextualizamos y seguimos las historias de liberación que nos propone una época de revolución feminista en lo personal y lo político. Pasa con ella lo que con todas las pibas que se animaron a romper el silencio y denunciar los actos delictivos de sus agresores. Se siente admiración y acompañamiento. Se vislumbra un nuevo mundo donde los machos violentos que se valieron del abuso de poder y la impunidad que les provee estar al lado de los privilegiados, ya no nos violentan más.</p>
<p>Debatiendo con quienes estudian el movimiento que protagoniza, Ariell realizó un alegato necesario, no para quienes integran el poder judicial sino para los (trans)feminismos. Lo hizo en el Centro Cultural de la Cooperación, durante la jornada &#8220;Transfeminismos antipunitivistas&#8221; que se realizó la semana pasada. &#8220;Soy ex víctima y estoy judicializada y judicializando a un violador y pedófilo&#8221;, afirmó. La activista y referente política, se mostró preocupada por generar una empatía que sobrepase la falsa sororidad o el eslogan del &#8220;yo te creo hermana&#8221;, y atenta a los debates coyunturales, pero consciente de protagonizar un momento histórico, se preguntó desde qué punto estamos partiendo para historizarnos y teorizar sobre los escraches y la revolución del &#8220;ya no nos callamos más&#8221;.</p>
<p>La activista llamó a &#8220;romper el binomio víctima- victimario&#8221;, sobre todo desde el lenguaje que genera sentido y cristaliza -o bien invisibiliza- identidades. &#8220;Tenemos la certeza de que la absoluta erradicación del abuso es posible&#8221;, dijo ante un auditorio lleno, &#8220;y en esta posibilidad lo primordial ha sido renombrarnos, nombrar al mundo que nos rodea y ya no callarnos más&#8221;. Ariell volvió a defender el escrache como herramienta política, sobre todo ante la revictimización que ejerce el poder judicial sobre quienes denuncian para liberar a otras: &#8220;quiero desmitifcar al escrache como algo no virtuoso, como un hecho que surge del caos y la desorganización ante el machismo operante&#8221;, &#8220;el escrache se vuelve una herramienta de autodefensa creativa&#8221;, &#8220;es organización para la erradicación de los dispositivos que hacen al abuso&#8221;. Y afirmó categórica, &#8220;punitivista es la violación, los binarismos, la heterosexualidad obligatoria, el silencio&#8221;. Y agregó: &#8220;no (escrachamos) mujeres, identidades disidentes, menores de edad. El escrache es al macho y al mundo macho&#8221; y justificó la teoría y praxis de porqué el escrache no es castigo previo: &#8220;no somos dueñas de las riendas de opresión, somos oprimidas&#8221;. &#8220;El escrache genera prevención, alerta, grupalidad separatista necesaria para repensarnos por fuera de la masculinidad hegemónica. Genera sostén emocional, feminismo&#8221;.</p>
<p>Ariell no es sobreviviente ni heroína y habla siempre en colectivo. Porque se siente acompañada en el proceso judicial que lleva más de un año y en el proceso personal que lleva más de quince. &#8220;Nuestro objetivo es la erradicación total de la cultura de la violación&#8221;, afirmó en la lectura de las palabras que relatan el mundo que quiere, el que queremos. &#8220;Escrache al macho es autodefensa y denuncia a la cultura de la violación y la pedofilia&#8221;, dijo, &#8220;es una herramienta que nos lleva a tomar las calles para denunciar a los antiderechos&#8221;, &#8220;el escrache es la palabra y la acción, por eso es tan poderoso&#8221; y emocionó: &#8220;Nuestros mundos son tan legítimos como esta realidad de mierda&#8221;, &#8220;sabemos que la historia la hacemos nosotres y en ese ejercicio de libertad nos encontramos, porque el silencio ya no es una opción&#8221;.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/comienza-el-fin-del-juicio-que-marcara-una-era/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
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		<title>“Los escraches no son el problema, son una respuesta”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/los-escraches-no-son-el-problema-son-una-respuesta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Jan 2019 03:00:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[#MiraComoNosPonemos]]></category>
		<category><![CDATA[#NoNosCallamosMás]]></category>
		<category><![CDATA[Angeline Montoya]]></category>
		<category><![CDATA[Escrache]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Ximena Schinca]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=42931</guid>

					<description><![CDATA[Entrevista a la periodista francesa Angeline Montoya ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="im_history_message_wrap">
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<div class="im_message_text" dir="auto"><strong>Por Ximena Schinca / Foto: </strong></div>
</div>
<div class="im_message_text" dir="auto"></div>
<div class="im_message_text" dir="auto"><em>Desde París, la periodista francesa Angeline Montoya dialogó con Marcha sobre algunas de las últimas expresiones del feminismo argentino. Le consultamos sobre el escrache como práctica política, la potencia del feminismo latinoamericano y las coberturas de los medios de comunicación. </em></div>
<div class="im_message_text" dir="auto">
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Por qué consultarla? Angeline vivió en el país hasta 2011, y si bien hoy se especializa en coberturas de la región, es feminista sin fronteras e integrante en los inicios de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, por allá cuando la marea verde recién comenzaba a gestarse. Angeline es también bailarina de tango, escribió una biografía intensa del bailarín Julio Bocca, y aunque hace años se fue de su Buenos Aires querido, siempre está llegando para reencontrarse con sus compañeras de pañuelos verdes y milongas trasnochadas.</p>
<p>Por mencionar solo las últimas visitas, Angeline estuvo marchando junto a la columna verde para el 8 de marzo de 2018, durante el Paro Internacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans. Ya entonces se sorprendió conmovida al ver la masividad que había logrado la militancia por el derecho a decidir. Lamentó no venir para el 13 y 14 de junio y la aprobación del Proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo en Diputados, pero movió marea y tierra para viajar el 8 de agosto y vivirlo junto a referentas y pioneras de la Campaña.</p>
<p>En unos minutos de diálogo con Angeline, es posible entender que en París todo puede ser Buenos Aires (y viceversa), y que el movimiento feminista y la revolución de las pibas en Argentina despierten la atención de las nietas de Simone en Francia o de las hijas de Angela en Estados Unidos. Como si nunca se hubiera ido o como si siempre estuviera volviendo, Angeline siguió de cerca las primeras movilizaciones bajo la consigna &#8220;Ni una menos&#8221;, los pañuelazos del verano de ‘18, las exposiciones por el aborto en el Congreso, el &#8220;Mirá cómo nos ponemos&#8221; de las Actrices Argentinas, y la repercusión de los escraches públicos y en redes sociales. Consultamos a la especialista en América Latina sobre el escrache como práctica política, el feminismo latinoamericano y las coberturas de los medios de comunicación.</p>
<p><strong>&#8211; ¿Cómo evalúas la práctica de los escraches por abusos, violencias y violaciones que han trascendido en los últimos meses en la Argentina? </strong></p>
<p>Sobre el debate actual, me sitúo en un nivel intermedio que, en realidad, integra las dos visiones, que se sitúan en dos planos totalmente distintos: uno es puramente teórico. El otro es pragmático y se ubica en el terreno de la vida real. En un mundo ideal, en la teoría pura, estoy en contra de los escraches. Nunca me gustaron, siempre me pareció horrible la idea de que cualquier persona pudiera denunciar a otra en las redes sociales solamente con una foto y un texto, sin aportar pruebas. Cuando aparecieron los primeros escraches en Facebook (sea por violencia de género o denunciando que un tipo hubiera torturado a un gato, por ejemplo), siempre me pareció horrible que se viralizaran esos escraches, y que la gente terminara linchando a la persona así denunciada, sin pedir más pruebas. ¿Qué pasa si la persona que escracha miente? ¿Qué pasa con la vida de la persona escrachada? ¿Podemos correr el riesgo de destruir la vida de una persona “por las dudas”? ¿Es válido pensar que se puede sacrificar a personas inocentes porque la inmensa mayoría de las denuncias son auténticas? ¿No estamos permitiendo derivas autoritarias que habilitan el escarnio público, el linchamiento, la justicia por mano propia?</p>
<p>Sigo considerando esas preguntas como válidas, por eso entiendo la postura de aquellas personas que se horrorizan ante los escraches. Pero soy consciente de que son puramente teóricas. No toman en cuenta la situación de la justicia, de la policía, de la vigencia del patriarcado, no solamente en Argentina, sino en la mayoría de los países. En la vida real, las mujeres no denuncian porque saben que no les van a creer. En la vida real, no hay pruebas de las violaciones (a las mujeres nos enseñan a no resistirnos para evitar males mayores, aunque si no nos resistimos, al final no nos creen precisamente porque no nos hemos resistido lo suficiente…), la vergüenza y la culpa la sentimos nosotras, y sabemos perfectamente que lo más probable es que no se haga justicia. Denunciar una agresión o una violación es volver a vivirla una segunda, una tercera, una cuarta vez. Y si, encima, termina en la absolución del acusado por falta de pruebas, ese no reconocimiento de nuestra condición de víctima nos puede terminar hundiendo aún más (en el peor de los casos, encima podemos ser acusadas de difamación). Ni que hablar si los acusados tienen algún tipo de protección y terminan coimeando a la justicia. Antes esa situación, que todas las mujeres conocemos, no denunciamos. Nos callamos.</p>
<p>Esto era hasta ahora. Con el escrache público se está revirtiendo algo que parecía imposible revertir: la vergüenza está cambiando de lado. ¿Cuántos varones ahora dicen: “tenemos miedo, ya no se puede decir/hacer nada”? Que tengan miedo al escrache público no es una mala cosa. Y el hecho de que los escraches se hagan tan masivos puede tener otra consecuencia positiva: que las autoridades públicas se den cuenta de que algo está fallando si las mujeres prefieren escrachar a denunciar a la justicia. Que la policía aprenda a escuchar a las mujeres que vienen a denunciar. Que los tribunales sepan reconocer la violencia de género. Que no tengan más sesgos sexistas. En ese sentido, creo que si la “Ley Micaela” fue votada por unanimidad es, en gran parte, gracias a que la votación tuvo lugar precisamente en un momento de explosión de los escraches, de denuncia de la falta de atención con perspectiva de género de las víctimas.</p>
<p>El escrache no es, para mí, un fin en sí. Ese tiempo en que pareciera que los escraches no tienen límites es solamente una etapa. Es necesario que, en algún momento, podamos ir por los cauces normales de la justicia. Si este momento de crisis logra que las instituciones del Estado modifiquen su manera de tratar las denuncias de violencias sexuales y de género (aunque sea para que terminen los escraches públicos), entonces los escraches habrán tenido mucha utilidad, más allá del beneficio puntual para cada víctima. Los escraches no son el problema: son una respuesta (no la ideal, pero la única que encontraron las mujeres) ante una situación problemática en que las mujeres no pueden confiar en las instituciones del Estado para denunciar y tener justicia.</p>
<p><strong>&#8211; ¿Cómo observás al movimiento feminista en América Latina? </strong></p>
<p>El feminismo es, claramente, el movimiento social con mayor dinamismo en América Latina. Probablemente se deba a que derechos básicos como el derecho al aborto no estén garantizados, como sí lo son en otros países como Francia o Estados Unidos, lo cual obliga a las mujeres a movilizarse mucho más. No es de extrañarse que el feminismo haya tomado un nuevo impulso a raíz del trabajo de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto y de los debates por su legalización este año. Las embestidas de la derecha radical y religiosa contra ese derecho deberían ser un motor suficiente para que los feminismos de los países en que sí es legal se inspiren en el dinamismo del feminismo latinoamericano para organizarse o movilizarse más.</p>
<p><strong>&#8211; Con el protagonismo del movimiento feminista y sus diferentes expresiones en Argentina, se hizo evidente la falta de formación en perspectiva de género y feminismo en los medios de comunicación. Actualmente muchas periodistas y comunicadoras feministas sin espacio en los medios, estamos visibilizando la falta de periodistas feministas en la prensa. ¿Cómo observás el compromiso de medios en este aspecto? </strong></p>
<p>Claramente hacen falta más periodistas feministas o con perspectiva de género. Debería ser parte del currículo básico la formación en perspectiva de género en las escuelas de periodismo. Es algo que me gustaría implementar en las escuelas de periodismo francesas. Porque no es suficiente tener más periodistas mujeres. Hace falta un conocimiento aunque sea básico de la teoría feminista, que no todas las mujeres tienen. Hoy en día, por suerte, se puso de moda el “ser feminista” (después de ser una mala palabra), pero tenemos que cuidar que esto no abarque cualquier cosa tampoco. El feminismo también se aprende (y se sigue aprendiendo a lo largo de toda la vida), son muchas etapas, muchas corrientes también, y todo eso se puede (y se debería) enseñar.</p>
<p>Creo que la prensa en general ha tenido una gran responsabilidad en la difusión de estereotipos de género. Pensemos en el retrato que había hecho un periódico argentino luego de la muerte de Melina Romero: “Una fanática de los boliches, que abandonó la secundaria”. En lugar de marcar el camino, los medios han estado muy atrás en la difusión de las ideas feministas de igualdad, de equidad. Creo también que se ha hecho un esfuerzo importante para cambiar eso, aunque todavía falte mucho.<br />
En Francia, no existe la categoría “violencia de género” en los sitios de los grandes diarios, como sí existe en La Nación o Clarín. Y tampoco la prensa nacional informa de los feminicidios (el término sigue sin existir en francés), ya que se siguen considerando como un “fait divers”, o sea, un simple suceso de índole casi privado. En todo caso, no se ve como el síntoma de un problema social más global. Se informa de los crímenes antisemitas (y está muy bien hacerlo), pero no acerca de los crímenes sexistas, que no se ven como crímenes de odio. Los diarios nacionales franceses, al contrario del diario El País en España, por ejemplo, jamás publican una nota sobre un feminicidio, salvo que ése tome una importancia nacional o que haya marchas de protesta importantes o que sea particularmente sórdido. Aunque un diario como Le Monde creó, después de la explosión del caso Weinstein en Estados Unidos, un equipo especial encargado de investigar acerca de las denuncias por acoso sexual en Francia, me parece que hace falta mucho trabajo todavía y mucha toma de consciencia de parte de lxs comunicadores de prensa.</p>
<p><strong>&#8211; ¿Qué particularidades creés que tienen los escraches como práctica feminista? </strong></p>
<p>La práctica de los escraches nos está corriendo de nuestro lugar cómodo desde el que decimos: las mujeres deben seguir el recorrido normal de la justicia y no hacer justicia por mano propia. Es cómodo porque nos evita ver que en el caso de las violencias sexuales, la justicia claramente tiene fallas y no está adaptada a la realidad. Pero es más simple pedir a las mujeres que se adapten a eso, que iniciar una reforma de las instituciones del Estado para que se adapten a la realidad de las mujeres.<br />
Entonces la práctica de los escraches, con su violencia y su manera de arrasar con todo, viene a obligarnos a corrernos de esa comodidad y a pensar desde el punto de vista de las mujeres. O al menos eso espero que suceda.</p>
<p><strong>&#8211; En este último tiempo, se planteó que una alternativa al escrache es enseñar a las jóvenes a que se defiendan. ¿Qué opinás sobre esa alternativa?</strong></p>
<p>Acerca de enseñar a las mujeres a defenderse físicamente, sí, por qué no, pero eso no cambia el sistema. Es una mera reacción a la violencia patriarcal. Lo que hay que cambiar es esa violencia patriarcal, no tanto la reacción a esa violencia. Decir que eso sería la solución (no sé si alguien dice eso) es hacer recaer nuevamente la responsabilidad sobre las mujeres. No está mal en sí enseñar autodefensa a las mujeres pero esa no puede ser la respuesta única. Además la mayoría de las violaciones no se cometen con violencia física, sino psicológica, con otro tipo de sometimiento (violaciones intrafamiliares por ejemplo). Y en un punto a mí me parece peligroso enseñar a las mujeres a defenderse. Si fallamos, el violador se puede poner aún más violento y corremos el riesgo de lesiones más graves.</p>
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<p><a href="https://marcha.org.ar/los-escraches-no-son-el-problema-son-una-respuesta/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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