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	<title>Miguel del Popolo &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Miguel del Popolo &#8211; Marcha</title>
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		<title>Juicio contra del Pópolo: El día más esperado</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 Nov 2024 03:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
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					<description><![CDATA[Se realiza la jornada de alegatos, últimas palabras y veredicto en el juicio contra el ex músico Miguel del Pópolo.]]></description>
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<p><em>Hoy se realiza la jornada de alegatos, últimas palabras y veredicto en el juicio contra el ex músico Miguel del Pópolo, acusado por triple violación y una agresión física. Un repaso de las audiencias previas y la lucha de quienes rompieron el silencio por verdad y reparación.</em></p>



<p><strong>Por Laura Salomé Canteros</strong> <strong>| Fotos: Julianite Calcagno</strong></p>



<p class="has-text-align-right"><em>“Si sigo a tu agresor, si soy amiga de alguien que te ha agredido, avísame”. Frase leída en redes tras el</em> <em>Errejón gate en España.</em></p>



<p>Hoy va a ser un día. Tras casi una década, el poder judicial pedirá sentencia y fallará en la causa contra Miguel del Pópolo, el ex músico vocalista de música indie de 37 años, procesado por tres violaciones y una agresión física en 2013 y 2016; y quien llega a la última audiencia de este debate negando todos los hechos que se le imputan y que fueron demostrados por el testimonio de casi una decena de sobrevivientes de violencia sexual, física, patrimonial y psicológica.</p>



<p>La audiencia está convocada para iniciar a las 9 en la calle Paraguay de la Ciudad de Buenos Aires y será el momento de los alegatos de la querella representando a las denunciantes Mailén Frías y Anabella Cianciarelli, a cargo de la abogada referente de Derechos Humanos Gabriela Conder; del representante del Ministerio Público Fiscal, Guillermo Pérez de la Fuente y del defensor oficial, Carlos Seijas.</p>



<p>Además, se escucharán las últimas palabras de Miguel del Pópolo y el veredicto por parte del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°25 integrado por Hugo Daniel Navarro en su carácter de presidente y sus colegas&nbsp;Ana Dieta de Herrero y&nbsp;Marcelo Bartumeu Romero.</p>



<p>Los delitos contra la integridad sexual se castigan con penas de prisión que van desde los 6 meses hasta los 20 años, dependiendo de la gravedad del delito y las circunstancias en que se cometió. Son aquellos que afectan la libertad sexual de las personas y su derecho a decidir sobre su propio cuerpo. El ex músico llegó a juicio por cuatro hechos plausibles de punición sobre tres damnificadas que fueron sustentados por la recolección de testimonios durante ocho años por parte de Mailén y Rocío Marques.</p>



<p><strong>Audiencia 9: “Yo sabía, yo sabía…”</strong></p>



<p>El 5 de noviembre, la jornada arrancó al mediodía tras otro juicio. Que tampoco terminaba. Quienes fielmente abrazan en cada cita a las denunciantes, Mailén, Rocío -y Anabella que se conecta desde lejos vía Zoom pero está en el WhatsApp-, se impacientaban. Para esa fecha estaba prevista la ampliación declaratoria del procesado y la presentación del alegato de la querella. Sin embargo, solo del Pópolo habló. Ah, antes lo hizo el Tribunal. Negando la alocución de una testigo que se presentó espontáneamente para aportar al debate.</p>



<p>“Las denunciantes están convocando por redes sociales a venir a declarar en el juicio”, alertó como <em>mandando al frente de forma infantil</em> ante los jueces y la jueza el abogado defensor Carlos Seijas, quien en las últimas audiencias tomó protagonismo en el juicio por revictimizar a mujeres violentadas interrogándolas, volviéndolas responsables de lo que padecieron y negando el carácter político de los delitos contra la integridad sexual. También la dificultad de llegar a una sentencia para la mayoría de quienes padecen estos abusos. &nbsp;</p>



<p>Según su LinkedIn, Seijas es doctor en derecho penal y ciencias penales por la Universidad de El Salvador y es defensor público oficial desde 2016 de la Defensoría 15 ante los Juzgados Criminales y Correccionales de la Cámara&nbsp;del&nbsp;Crimen. Disertó en 2020 en ocasión de los debates en comisiones parlamentarias por la reforma judicial. Sin embargo, a pesar de la evidente erudición carece de sensibilidad.</p>



<p>“Los chicos me tuvieron que acompañar hasta el taxi”, afirmó del Pópolo al inicio de su declaratoria y luego de que tomara la voz su abogado. Se refirió de forma cercana a la policía e intentó en su discurso desviar el sentido del banquillo de los acusados armando un escenario de fantasía y de hostigamiento hacia él. “Están tratando de meter presión al Tribunal”, agregó. Manotazos en una piscina construida por toda una generación que ya no naturaliza la violencia.</p>



<p>Del Pópolo amplió su declaración durante aproximadamente media hora e intentó descalificar los actos expuestos ante el poder judicial por cuatro testigos, tres de ellas contaron de sus agresiones sexuales. “Lo que dijo no hace al objeto del proceso”, afirmó sobre una de quien negó reconocer que era menor mientras se veían, “siempre la vi manejarse libremente”; “teníamos una relación, pero todo fue consentido”, afirmó sobre otra que conmovió por completo con su relato de abuso con una modalidad repetida; “el vínculo con ella era parecido al de otras personas que se acercaban a la banda, espontáneos”, excusó nervioso y pausando para tomar agua sobre la tercera, quien también era menor cuando fue violentada por su actos.</p>



<p><strong>Audiencia 8: que el miedo cambie de lado</strong></p>



<ul><li><em>Fiscal: “Señor abogado, no hay que confrontar a la testigo”.</em></li><li><em>Abogado defensor: “Señor fiscal, no tengan miedo”.</em></li><li><em>Fiscal: “Si algo me caracteriza es no tener miedo”.</em></li><li><em>Testigo interrumpe: “Miguel del Pópolo abusó de mí”.</em></li></ul>



<p>V. tiene 26 años, es serigrafista y a los 17 años empezó a salir con uno de los amigos cercanos al ex músico Miguel del Pópolo, con quien meses después se iría a vivir. Su relato fue uno de los más conmovedores del juicio que comenzó el pasado 20 de agosto. “En ese momento (2016) se conocieron las denuncias”, contextualizó la joven, quien relató largo rato los padecimientos por haber convivido con estos <em>chacales</em> y las consecuencias sobre su salud física y mental.</p>



<p>“Lo que me hizo fue de una humillación tremenda, pensaba que era una buena persona y me manipuló”, relató V. sobre el acusado; sobre el amigo y su novio agregó: “Él también abusó de mí. Al tiempo me fui de esa casa”. En ese momento, tenía entre 17 y 18 años y su vida de estudiante se dividía con compartir tiempo con quienes caracterizó como “machistas y alcohólicos”. Hasta que hizo una amiga y comenzó a darse cuenta de la manipulación que ejercía esa mayoría varonil.</p>



<p>“Me siento muy triste por quien era, recién ahora entiendo por lo que pasé”, contó V., “quedé rota”, declaró conmocionada pero segura de su aporte. “Hoy estoy yendo al psicólogo y tengo una buena vida”, dijo. Fue un relato que aplastó de lleno la comodidad de operadorxs de justicia y que llenó de lágrimas de empatía la sala que brindó un abrazo virtual a quien decidió no callar y luchar contra la impunidad.</p>



<p>Es que la declaración de V. puso sobre la escena la importancia de la reparación en los juicios por violencia sexual. Un paso pendiente y obligatorio del poder judicial si se pretende un avance de los mecanismos institucionales con perspectiva de género que eviten la revictimización de mujeres y disidencias víctimas y sobrevivientes. “Tienen que pagar por lo que hicieron. Me hizo sentir mal lo que pasó y es muy difícil de contar, pero hoy tengo gente que me quiere”, finalizó. En todo momento V. se refirió al carácter grupal de los abusos. Un tejido de complicidades que perpetúa culpas compartidas.</p>



<p>V. fue revictimizada durante su declaración y fue injusto en palacios de justicia. Así lo afirmaron referentes y activistas contra el abuso sexual infantil que presenciaron la audiencia. Así lo expresó ella misma quien dijo “parece que se están burlando de mí”, ante las preguntas del defensor oficial Seijas quien desacreditarla con una versión suya anterior e intentó desviar la atención para relativizar los hechos de abuso relatados por del Pópolo y su entorno. Fue cuando la querella, a cargo de Conder, denunció el hostigamiento sobre ella. Un suceso que llenó de vergüenza la sala, pero que evidenció la inseguridad jurídica a la que se ven sometidas jóvenes denunciantes.</p>



<p><strong>Audiencia 7: un modo que se cae, culpabilizar a las víctimas</strong></p>



<p>El 22 de octubre fue la jornada en la que habló <em>su lado</em>. Fue extensa, tensa pero no por eso menos conocida la estrategia compleja -y entendible en esta cultura- de quienes configuran el entorno de un abusador. Declararon dos integrantes de la familia de del Pópolo y cuatro amigues, quienes opinaron sobre sus relaciones, emitieron su versión sobre la noche de la agresión física denunciada por Mailén y pretendieron transformar a las sobrevivientes en las victimarias.</p>



<p>“Se comportaban normal”; “peleaban como cualquier otra pareja”; “no vi nada de su relación”; “cuando lo conocí ya no se relacionaban”; fueron algunos de los textuales que surgieron de quienes testimoniaron e intentaron -precisamente- otorgar cotidianeidad de las violencias por razones de género. “Todo el tiempo que compartí con ellxs fue después de las denuncias, eso me pareció sorprendente”; “no quise ver los videos”; “espero que se haga justicia”, fueron otros, quienes de forma individual apenas recibieron preguntas por parte de miembros del tribunal, la fiscalía o la querella.</p>



<ul><li><em>Abogada querellante a amigo de del Pópolo: “¿Cuántos años te parece que tenía C., quién llegó hace casi 10 años a tu casa junto al procesado?”.</em></li><li><em>Testigo: “20”.</em></li></ul>



<p><em>*C era menor cuando fue violentada. Lo contó en el juicio y su testimonio valiente forma parte de este debate que ya es histórico por la búsqueda feminista de memoria, verdad, justicia y reparación para las sobrevivientes de violencia sexual.</em></p>



<p></p>



<p><strong>Leé toda la cobertura en: </strong></p>



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			</item>
		<item>
		<title>Juicio contra del Pópolo días 4, 5 y 6: Caer en la propia trampa</title>
		<link>https://marcha.org.ar/juicio-contra-del-popolo-dias-4-5-y-6-caer-en-la-propia-trampa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Oct 2024 23:32:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriela Conder]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
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					<description><![CDATA[Este 22 de octubre continúa el juicio contra el ex músico Miguel del Pópolo procesado por triple abuso sexual y lesiones agravadas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Este 22 de octubre continúa el juicio contra el ex músico Miguel del Pópolo procesado por triple abuso sexual y lesiones agravadas. En esta ocasión declararán sus amigos y, ¿evidenciarán la red de complicidades? La cita es desde las 9 en Paraguay 1536, CABA.</em></p>



<p><strong>Por Laura Salomé Canteros @laura.salome / Fotos: Julianite Calcagno @julianite.nite</strong></p>



<p>A ocho años de una denuncia que conmovió y cambió nuestras vidas y pasadas las declaraciones de Mailén, Rocío y Anabella, tres jóvenes sobrevivientes de las violencias psicológicas, físicas y sexuales de Miguel del Pópolo, continúa el juicio contra el ex músico, procesado por “abuso sexual agravado reiterado y lesiones leves agravadas”.</p>



<p>Durante las últimas sesiones, el Tribunal escuchó los testimonios de amistades y testigos de las denunciantes y de profesionales de la psicología que detallaron la manipulación que ejerció del Pópolo sobre ellas. Mientras que para la audiencia prevista para el 22 de octubre se espera escuchar a amigos y familiares del procesado. Serán las primeras voces en meses que escuchará el tribunal “de su lado”.</p>



<p>“El Estado debe garantizar el respeto a los Tratados Internacionales a los que adhirió”, aseguró en la anteúltima audiencia la abogada de la querella, Gabriela Conder, augurando la continuación del proceso con perspectiva de género en referencia a uno de los interrogatorios –revictimizante- realizado por el defensor oficial de del Pópolo.</p>



<p>Este juicio es fundamental por el momento político en que se debate la violencia sexual de un ex ídolo de una comunidad y de la “escena musical”. Desentrama, en momentos de negacionismo de las violencias por razones de género, las dinámicas sociales para el abuso de poder y la impunidad patriarcal y evidencia las redes que las destruyen: desde amistades que sostienen la transformación feminista hasta el entramado institucional que hace posible que una sobreviviente de múltiples abusos declare junto a profesionales de un programa de acompañamiento del poder judicial frente a un tribunal integrado por una jueza que ya sentenció a un abusador.</p>



<p>El debate inició el 20 de agosto y ésta será la séptima –y última- audiencia de declaraciones. Será a doble jornada, desde las 9 de la mañana y como en cada ocasión, llegarán amigues para abrazar a Mailén y Rocío que ya enfrentaron que profesionales y peritos hablen de ellas sin recordar su historia; y que el defensor oficial interrogue sin perspectiva, revictimizando a quienes son sobrevivientes. También a quienes las acompañan en el proceso que, al igual que ellas, están reviviendo cada una de sus vivencias, que son dolorosas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img width="1024" height="684" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-2-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-57658" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-2-1024x684.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-2-614x410.jpg 614w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-2-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-2-450x301.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-2-1200x802.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-2-768x513.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-2.jpg 1500w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>El procesado Miguel del Pópolo junto a su defensor oficial.</figcaption></figure>



<p><strong>“Sé que es verdad de lo que se lo está acusando”</strong></p>



<p>La jornada del 10 de octubre fue contundente al momento de evidenciar el entorno de abusos, ilegalidad y complicidades del ex músico. D. se puso en contacto por Facebook con Mailén y con Rocío para solidarizarse y ofrecer su testimonio en caso de que una causa judicial se consolide. Había tenido una relación sexo afectiva con del Pópolo, a quien conoció por amigos en común en 2013, y que cortó cuando se conocieron públicamente las denuncias por violación.</p>



<p>“A mí también me lo hizo”, relató D. tras contar que el procesado le había confesado que una vez violentó sexualmente a Rocío. Fue en 2014 en la casa de uno de sus amigos -donde generalmente se encontraban- y mientras ella dormía. La tatuadora de 34 años caracterizó desde su experiencia, además, la personalidad, el comportamiento y los actos del abusador: “Salía con chicas de 13 años, él me lo contaba; que se juntaban y mandaban fotos. Luego fue pareja de alguna de ellas. Es manipulador, insensible y cínico. En su momento era carismático. También muy pajero”. D. aportó que del Pópolo tenía “un blog con fotos de chicas muy chiquitas”, lo que respalda lo que ya fue contado durante el juicio por una ex pareja.</p>



<p>J. tiene 38 años y es diseñadora gráfica. Fue amiga de del Pópolo durante dos años alrededor de 2013, relató el hostigamiento sobre Rocío y ratificó que D. le contó sobre la agresión sexual que padeció. También ratificó que “salía con personas que todavía iban al colegio”. Declaró que fue testiga de que “él estaba obsesionado con Rocío, que la acosaba, perseguía y agredía verbalmente. Que desde el primer momento fue una relación abusiva de su parte”, y que sabe que del Pópolo rompió el consentimiento expreso de quien era su pareja.</p>



<p>“Era un abusador y manipulador”, indicó J. ante el tribunal, “sé que es verdad de lo que se lo está acusando”; y respaldó otra característica que presenció acerca del modo de operar del procesado: “A él le llamó la atención la vulnerabilidad de D. y empezó a buscarla de otra manera. Me arrepiento de no haberme dado cuenta en ese momento porque tiempo después le hizo daño”. Hoy J. y Rocío son amigas. También se acercó tras la publicación de los videos en 2016 para decirle que le creía y que estaba para apoyarla.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="684" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-454-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-57659" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-454-1024x684.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-454-614x410.jpg 614w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-454-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-454-450x301.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-454-1200x802.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-454-768x513.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-454.jpg 1500w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Mailén Frías junto a una de sus mejores amigas y testiga en el juicio.</figcaption></figure>



<p><strong>Un testimonio que surgió durante el mismo juicio</strong></p>



<p>C. tiene 23 años y vive, al igual que en 2016, en el conurbano bonaerense. Su testimonio llegó al juicio de la mano de la investigación <em>indie</em> que realizó Mailén para que su denuncia se transforme en una causa sólida y exista una sentencia judicial.</p>



<p>“Cuando tenía 13 años nos hicimos amigos (con del Pópolo) y empezamos a hablar en Facebook. Lo vi hasta que cumplí 14”, comenzó su relato C. “En un recital nos besamos. A él le parecía mágico doblarme en edad” agregó, y contó cómo eran sus salidas, a conciertos y al parque. “Recuerdo situaciones puntuales: violencia psicológica y los abusos. En casi todas las ocasiones que nos vimos”, declaró retrospectiva, “un día me invitó a un recital, fuimos a la casa de alguien y me obligó a hacerle sexo oral. En otra ocasión fue violentó delante de otras personas. Una vez en mi casa, me violó”.</p>



<p>C. declaró acompañada por una representante de la DOVIC y puso sobre el debate el modo sistemático de actuar con las mujeres llevado adelante por el procesado. “Creciendo me di cuenta el método de abusar que tiene”, reflexionó, “con el tiempo asimilé lo que me había pasado. Casi 10 años después todavía me angustia y estar acá exponiéndolo es muy fuerte”, afirmó. Las agresiones sexuales, físicas y psicológicas que realizó el ex músico sobre ella no eran parte del expediente ni serán incorporadas como denuncia, pero son pruebas.</p>



<p>“Cuando Mailén hizo la denuncia pública me habló”, contó C. luego de especificar que tras la violación en febrero de 2016 se cortó la relación y el diálogo que tenían con del Pópolo. “Luego, un amigo de él me escribió para hablarme mal de una de las denunciantes”, agregó. Las consecuencias de las agresiones a las que fue sometida no solo la afectó a ella, sino también a su hermana, la única persona de su familia con la que compartió su vivencia. Su testimonio se oyó a pesar de la oposición y del cuestionamiento improcedente que realizó el defensor oficial. Quizá porque sabía de su contundencia. Quizá porque sabe que se acerca el momento en que su defendido enfrente las consecuencias de sus actos y caiga en su propia trampa.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="684" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-3-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-57660" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-3-1024x684.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-3-614x410.jpg 614w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-3-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-3-450x301.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-3-1200x802.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-3-768x513.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/julianite-3.jpg 1500w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Mailén Frías junto a su abogada, Gabriela Conder.</figcaption></figure>



<p><strong>Leé las crónicas anteriores:</strong></p>



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		<title>Juicio contra del Pópolo día 3: Narrar desde la valentía y la resiliencia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Sep 2024 15:22:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Ariell Carolina Luján]]></category>
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		<category><![CDATA[Miguel del Popolo]]></category>
		<category><![CDATA[Ya no nos callamos más]]></category>
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					<description><![CDATA[Declaró Rocío Márques y con su relato cerró el primer ciclo del juicio: las declaraciones de las denunciantes. ]]></description>
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<p><em>El martes 10 de septiembre declaró Rocío Márques y con su relato cerró el primer ciclo del juicio contra Miguel del Pópolo: las declaraciones de las denunciantes. Dialogamos con ellas quienes nos contaron qué sintieron durante y después. El jueves 19 continúan las audiencias.</em></p>



<p><strong>Por Ariell Carolina Luján* | Fotos: Julianite Calcagno</strong></p>



<p>A través de sus voces se tejen nuevas resistencias frente al aparato revictimizante judicial. Rocío, Mailén y Anabella están exponiendo sus historias pasadas dónde fueron víctimas de violencias, pero ya no lo son. Hablan desde esta perspectiva identitaria que cambia el juego por completo: la claridad y la contundencia se dan por lo genuino del relato; también por la minuciosa exposición del proceso profundo que atravesaron para observar el entramado de la violencia que sufrieron para construir otra narrativa donde ya no son víctimas depositarias de las violencias del victimario.&nbsp;</p>



<p>Cuentan además cómo desandar la impunidad. “Luego de una sesión con mi psicóloga me llega un mensaje de Mailén, quien me dice ´me da la sensación de que pasamos por lo mismo´ y sentí empatía”, contó Rocío ante el tribunal. “Comenzamos a hablar y enseguida me preguntó: ´Quiero saber si vos me crees´. Nos juntamos y decidimos hacer la denuncia en la fiscalía porque esta persona es muy peligrosa. Por eso estamos acá”, determinó.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>El pasado 10 de septiembre se realizó en los tribunales de la calle Paraguay, en CABA, la tercera jornada rumbo a la sentencia del proceso que juzga los actos de Miguel del Pópolo, ex músico, acusado por tres hechos de abuso sexual y una agresión física. Durante la audiencia declararon amigos de Mailén, los primeros en abrazarla cuando fue violentada por el procesado y previamente, Rocío, quien cerró el círculo de testimonios de las denunciantes.</p>



<p>Éstas son sus palabras luego de haber pasado por una instancia judicial que cierra una etapa de sus vidas. Y las nuestras.</p>



<p>*</p>



<p><strong>¿Cómo te llamas y a qué te dedicas?</strong></p>



<p>Me llamo <strong>Mailen Frías</strong>, me dedico a trabajar en sonido y también en imagen, en diseño de sonido, estudio diseño industrial en la UBA, en FADU y hasta ahí llegué.</p>



<p>Me llamo <strong>Rocío Marques</strong>, actualmente soy encargada de dos tiendas holísticas. También soy profesora de yoga, terapeuta floral, reikista, astróloga amateur, estudiante de psicología, de vez en cuando escritora y música.</p>



<p>Mi nombre es <strong>Anabela</strong> <strong>Ciancarelli </strong>y trabajo de tester de software en una empresa de diseño web y ahora estoy abriendo un taller de cerámica en casa y mi idea es poder vivir de esto.</p>



<p><strong>¿Cómo fue tu proceso emocional y psicológico para enfrentar la declaración frente a los jueces y el imputado?&nbsp;</strong></p>



<p><strong>Rocío</strong><em>: Cuando declaré percibí en igual medida miedo y resiliencia</em>, una fuerza que me atravesaba de pura verdad. Luego de eso me sentí liberada, como exorcizada. Jamás había estado hablando tanto tiempo seguido de todas las cosas que me hizo nadie. Nunca quise decir todo junto a nadie porque me parecía demasiada mierda, y encima me olvidé de cosas. </p>



<p><strong>Mailén</strong>: En principio el proceso fue larguísimo y pasé por un montón de etapas, desde sentirme súper poderosa por haber hecho lo que sentí que debía hacer, por haber podido lograr eso, que fue realizar la denuncia y hacer que este tipo no se me acerque más.&nbsp;</p>



<p><strong>Anabella</strong>: Al principio, cuando me enteré que se venía el juicio entré en pánico. Sentía miedo e inseguridad porque no tenía ni idea de cómo lo iba a enfrentar, no sabía cómo era un juicio, nunca estuve en uno. También sentí que era mi responsabilidad mandar a esta persona a la cárcel. Y a medida que me fui preparando, fui entendiendo que en realidad no era así, que simplemente iba a contar lo que me pasó. Tenía muchas dudas también porque psicológicamente me sentía muy bien y me parecía que en algún momento de la declaración tenés que hablar de cómo te sentis y sentí esto de la “mala víctima”. Eso por un lado, después a medida que fue pasando el tiempo me fui sintiendo cada vez más segura porque no había nada que pudiera hacer mal durante el juicio. Estaba contando lo que me pasó y el que se la mandó fue el chabón. Ese pensamiento me dejó más tranquila.</p>



<p><strong>¿Podrías describir qué percibiste al declarar?</strong>&nbsp;</p>



<p><strong>Rocío: </strong>Estoy más que agradecida con Lau y Sabri de DOVIC que las sentí muy cerca, casi como una extensión de mi, apoyándome y dejándome expresar sincera y tranquilamente, ofreciéndome salir, o tomar agua o parar cuando yo quisiera. Fue fundamental. Sería increíble que existiera algo como DOVIC en todo el país.&nbsp; Sería espectacular que más denunciantes confíen en sí mismas y en representarse con el fiscal y sus palabras. La querella es importante, pero también es el Estado quien tiene la responsabilidad de ordenar, al menos un poco, toda esta violencia cultural.</p>



<p><strong>Mailén: </strong>Me sentí como muy poderosa, pero al poco tiempo todo eso se empezó a derrumbar porque empecé a sentir las consecuencias que tuvo el hecho de haberme expuesto tanto al poder judicial como también públicamente. Cuando te expones públicamente la gente siente o cree que tiene el derecho de hacer con tu imagen lo que quiera, de revictimizar con comentarios detrás de una pantalla como de repente, verte en la calle y hablarte de la situación. Que no es para hablarlo y mucho menos con desconocidos.</p>



<p>Al pasar los años -como sabemos fueron ocho de este proceso hasta llegar al juicio-, empecé a poder generar nuevas redes de contención, ya sean profesionales como en lo social, y eso me ayudó muchísimo a ir transitando todo esto de una manera muchísimo más amable y contenida. Por ejemplo, poder llegar a esta etapa de debate oral con un diagnóstico, con un tratamiento, contenida por un médico psiquiatra, por psicólogos y por mi familia.&nbsp;</p>



<p><strong>Anabella:</strong> Al declarar pude contar lo que pasó. Empecé un poco nerviosa, pero después cuando el defensor me quería hacer preguntas, sentía que me quería romper o hacerme pisar el palito, digamos. Me acordaba de todos los argumentos que vengo pensando hace ocho años acerca de lo que me pasó y lo que le pasó a las otras chicas. Y estaba re segura de todo. No había forma, eso es lo que sentí, de que el defensor me hiciera pisar el palito. Y me sentí re segura, confirmé todas las dudas que tenía de lo que estaba haciendo, de por qué lo estaba haciendo y por qué había que hacerlo y la verdad es que me sentí súper bien.</p>



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</figure>



<p><strong>¿Cómo te sentiste luego?&nbsp;</strong></p>



<p><strong>Rocío: </strong>Por momentos sentí que no era el imputado quien estaba siendo acusado sino yo. Y esta sensación caló más hondo de lo que en un principio intuí. Repasé durante días en mi mente las respuestas que di a la defensa. Como por ejemplo, cuando su abogado representante me preguntó: ¿Cuánto tiempo duró la relación? Y yo le repregunté:&nbsp; ¿A qué llamamos relación, porque si lo definimos como perseguir sistemáticamente a alguien insultando y tirando botellas de vidrio podríamos decir que al menos 6 años? O cuando me preguntó si recordaba qué hice el 12 de junio de 2012 y yo le contesté si él se acordaba de lo que hizo el 12 de junio de 2012. O cuando prácticamente afirmó que yo le había pedido plata al imputado para realizarme un aborto y me nació un “<em>¿¡KHE!?”</em> agudo y estridente del alma junto con una risa de indignación plena. O cuando leyó alrededor de una decena de mails privados que le mandé al imputado cuando sentía miedo y apego. Tuve que explicarle lo que significa el estrés postraumático y el&nbsp; síndrome de Estocolmo. Fue agobiante.</p>



<p>Fue de un irrespeto y una bajeza que pocas veces me han propinado. No esperaba menos de alguien que dice representarlo. A tal punto que en un momento sus ademanes y gesticulaciones, junto con eternas lecturas sin sentido de mi privacidad me llevaron a tener deseos de dejar de contestar preguntas y fue ahí cuando le pedí por favor que me tratara mejor, porque no tengo nada que ocultar, ni me pienso cansar de decir lo que pasó, ni dejar de investigar cada recoveco de mi propio trauma para que el imputado no le cague la vida a nadie más. Utópicamente hablando y en lo que yo pueda hacer para que eso pase.</p>



<p><strong>Mailén: </strong>Las cosas fueron cambiando porque yo también fui cambiando, fui creciendo. En su momento cuando denuncié tenía 22 años, ahora tengo 31. Así que fue muy difícil, más que nada al principio, pero este último tiempo sentí que estaba lista, preparada y entera para enfrentar esta situación.</p>



<p><strong>Anabella: </strong>Cuando terminó la audiencia me sentí súper contenta, que lo hice súper bien, que dije todo lo que quería decir de la manera en la que lo quería hacer. Me sentí súper segura y aliviada también de que ya había pasado. Hicimos la denuncia en 2016, pasaron 8 años y fue un garrón tener este proceso pendiente durante tanto tiempo. Tuvimos un montón de problemas porque se fue la primera abogada y no sabíamos que nos estaban avisando cosas a través de ella y no nos avisaba. Por un momento fue extraño, teníamos que contactarnos y ver qué onda, estábamos re perdidas y se postergó un montón. El juicio tendría que haber sido antes de la pandemia. En un momento pensé, bueno, no va a venir nunca más el juicio, porque seguían postergando, y finalmente llegó. Me gustó que DOVIC estuvo muy presente, antes, durante y después de declarar. Pensaba que el defensor iba a actuar con más ética, no me gustó la manera de manejarse con Rocío y Mailen, el tipo de preguntas que les hizo y las formas; de verdad pensaba que iba a ser más ético porque es un defensor oficial.</p>



<p>**</p>



<p>La dimensión del impacto que estas palabras tienen sobre la historicidad de la construcción de autodefensa no punitiva con quienes han sido víctimas rompe con la bajada de línea que pone en duda desde el primer momento a quien denuncia, y puja por cambiar el paradigma revictimizante impuesto: no serán inocentes hasta que se demuestre lo contrario, son culpables hasta que demuestren su inocencia. No es por mero punitivismo que realizamos esta afirmación, es porque somos conscientes de que vivimos en una cultura del abuso ultra patriarcal. Dónde de alguna u otra forma, una y otra vez, se intenta ubicarnos en un rol pasivo y sufriente del silencio y la sumisión. Y nosotres, se los recordamos: NO NOS CALLAMOS MÁS. NUNCA MÁS.</p>



<p><strong>*Escritorx, editorx y activista de la proclama No nos callamos más .</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/juicio-contra-del-popolo-dia-3-narrar-desde-el-miedo-y-la-valentia-en-igual-medida/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Juicio contra del Pópolo día 2: Declarar para que no les pase a otras</title>
		<link>https://marcha.org.ar/juicio-contra-del-popolo-dia-2-declarar-para-que-no-les-pase-a-otras/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Aug 2024 15:44:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel del Popolo]]></category>
		<category><![CDATA[poder judicial]]></category>
		<category><![CDATA[Ya no nos callamos más]]></category>
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					<description><![CDATA[Se realizó la segunda audiencia en el juicio contra Miguel del Pópolo, procesado por abuso sexual.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><em>“Queremos que sepa que todas somos conscientes de lo que pasó y</em> <em>ninguna se siente ya culpable del daño&nbsp;que&nbsp;nos&nbsp;generó”. Mailén Frías</em></p>



<p></p>



<p><em>Se realizó la segunda audiencia del juicio por abuso sexual contra el ex músico Miguel del Pópolo y fue el día de las querellantes, quienes con sus declaraciones destrozaron la estrategia de defensa. La novedad: podría ser incorporada una prueba testimonial más.</em></p>



<p><strong>Por Laura Salomé Canteros | Fotos: Julianite Calcagno</strong></p>



<p>Ayer, jueves 29 de agosto de 2024 desde el mediodía, se realizó en el TOC 25 la segunda audiencia del juicio contra Miguel del Pópolo, ex músico de 37 años, procesado por tres violaciones y una agresión física. Declararon las dos querellantes, Anabella Ciancarelli y Mailén Frías, parte del pequeño pero hidalgo universo de solo el 12% de quienes se animaron a denunciar a pesar de la visibilidad feminista del terror y la violencia sexual entre 2016 y 2021 en todo el país.</p>



<p>Durante la primera jornada, Del Pópolo había insistido en ratificar su postura y declaración: negó el círculo de las violencias ejercidas, los hechos concretos que lo trajeron a juicio tras ocho años y apuntó contra las sobrevivientes acusándolas de la “falsedad&nbsp;de&nbsp;sus&nbsp;dichos”.</p>



<p>Lo cierto es que, durante la segunda audiencia del juicio, lo más importante es la posibilidad de incorporar una prueba testimonial más en contra del procesado: la declaración de C., quien en 2016 tenía 14 años y habría sido violentada por del Pópolo en dos oportunidades. Una historia que acercó Mailén. Un requerimiento de incorporación que solicitó el fiscal Guillermo Pérez de la Fuente y que tanto el tribunal como la querella, a cargo de Gabriel Conder, aceptaron.</p>



<p>El proceso continuará el próximo 10 de septiembre al mediodía. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="724" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/3-1024x724.jpg" alt="" class="wp-image-57541" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/3-1024x724.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/3-580x410.jpg 580w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/3-150x106.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/3-450x318.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/3-1200x849.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/3-768x543.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/3.jpg 1500w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>La abogada Gabriela Conder al lado de su representada, Mailén Frías.</figcaption></figure>



<p><strong>“Mientras me apretaba la cara, me penetró”</strong></p>



<p>Anabella vive en Países Bajos, tiene 33 años y es tester de software. Conoció a del Pópolo en un recital y luego de que él la violentó no lo vio más. “Él me agregó a Facebook y empezamos a hablar. En ese momento estaba buscando una habitación, él me contó que tenía una amiga que me podía alquilar; entonces nos encontramos para verla”.</p>



<p>Durante aproximadamente 45 minutos, Anabella relató de forma virtual –pero no con menos detalles-, la noche del 24 de octubre de 2013, fecha que recuerda con precisión porque es un día antes del casamiento de su hermana. Mientras, el acusado jugaba con una lapicera cabizbajo. Antes, había sido apartado para que ella no lo vea.</p>



<p>“Cuando llegué, él estaba tomando un vino”, relató la denunciante refiriéndose al contexto y la actitud del procesado; “compramos uno más y vimos la habitación en alquiler”, agregó. “Luego, fuimos a un bar. En el camino él tenía una actitud violenta, iba pateando la basura”, agregó Anabella; “tenía pensado ir a lo de una amiga a dormir, pero como se había hecho tarde no me respondía los mensajes. Entonces fuimos a su casa. Entramos a su habitación y nos acostamos en la cama. Yo no tenía experiencia con el sexo casual”.</p>



<p>Fue el momento en que Anabella relató cómo, a pesar de las torturas de del Pópolo, ejerció su derecho a decir no. “Pensaba que tenía que hacerlo porque fui a su casa”, señaló; “primero accedí, pero luego tuve mucho miedo. En un momento me dejé de resistir, me rendí, y él, mientras me apretaba la cara, me penetró”. Antes y después, el testimonio ante el Tribunal de la violencia física y simbólica como prueba, la radiografía compleja del abuso de poder patriarcal. “Cuando le quise pegar para defenderme, me agarró más fuerte. Ahí me di cuenta que no podía salirme de esta situación”, declaró.</p>



<p>“Ese día no se lo conté a nadie”, siguió cronológicamente Anabella, “al otro, tenía un mensaje de él pidiendo perdón y preguntándome si tomaba pastillas anticonceptivas”. También relató el recuerdo del dolor en su lengua que le duró una semana y ante la pregunta del fiscal Pérez de la Fuente respondió segura “primero accedí a tener relaciones sexuales y después dije que no”, “él me lastimó”, y agregó ante otra de las consultas: “no usó ningún tipo de protección”.</p>



<p>Tres años después, Anabella vio el video en YouTube de Mailén y de Rocío. “Sentí empatía y fuimos a la fiscalía a hacer la denuncia”, contó y profundizó en sus emociones: “Sentí culpa. Sentí que a Mailén le había pasado porque yo no había hecho nada al respecto. Entonces la contacté, no la conocía”. Nacía otra red feminista.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="757" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/2-2-1024x757.jpg" alt="" class="wp-image-57540" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/2-2-1024x757.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/2-2-555x410.jpg 555w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/2-2-150x111.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/2-2-450x333.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/2-2-1200x887.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/2-2-768x568.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/2-2.jpg 1500w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>El apoyo a las palabras de las denunciantes afuera de los tribunales.</figcaption></figure></div>



<p><strong>“Le pedí que pare y él me decía que esto era mi culpa”</strong></p>



<p>Mailén vive el conurbano bonaerense, tiene 30 años, es estudiante de diseño industrial, trabajadora del sonido y declaró a la par de una de las profesionales de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC). “Nos conocimos a través de alguien en común”, introdujo refiriéndose al acusado, quien era su amigo. Tenía una remera que le rezaba a algunos <em>santitos</em> <em>paganos</em>; y una treintena de amigues que la abrazaban adentro y afuera de una sala conmovida por su sensibilidad y su relato.</p>



<p>“Él siempre tuvo el poder de justificar sus actos”, caracterizó Mailén; “yo estaba en una situación vulnerable y lo sabía”. Con memoria milimétrica, relató la previa a la violación que dio sustento a la denuncia que lo cambió todo: desde la <em>red flag </em>del acoso en línea hasta el primer asalto a su autonomía sexual por parte de del Pópolo.</p>



<p>“Fue una relación de amistad, sentía contención”, dijo Mailén, antes de contar la noche del hecho denunciado tras un recital. “Decidimos dormir en su casa y al otro día hablar”, declaró, haciendo referencia a la agresión del ex músico contra el público que lo había ido a ver. “Cuando llegamos a su casa, metió al perro a la habitación y lo escupió. Ahí empecé a tener miedo”, sostuvo; “me acosté en la cama, sin pantalón, se acostó conmigo, me abrazó” y comenzó la violencia.</p>



<p>Según la declaración de la sobreviviente, del Pópolo la “inmovilizó” y “cada vez que le pedía que parara se ponía más violento”. Afirmó que le pegó, la lastimó en la garganta, le mordió la lengua y la violó. “Le pedí que pare y él me decía que esto era mi culpa”, recordó; antes, el acusado le dijo: “para qué viniste si sabía que iba a pasar esto”.</p>



<p>“Tenía tanto miedo que lo único que quería era salir de ahí e irme a mi casa”. Al igual que el relato de Anabella, el lugar del hecho declarado se repetía, pero esta vez, del Pópolo obligó a Mailén a dormir con él. “Me desvistió a la fuerza y ya no me resistí”, contó. En la mesa, rodeando sus manos -firmes y temblorosas-, había unos caramelos que había alcanzado el presidente del tribunal, un café pedido por el fiscal, una botella de agua que facilitó una integrante de DOVIC, y un <em>aceitito</em> que le alcanzó Rocío, otra de las denunciantes.</p>



<p>Mailén contó ante el poder judicial que le advirtió al acusado que lo iba a denunciar. “Él me dijo ´ni en pedo, si no te hice nada´ y se acostó a dormir”; continuó. Fue cuando ella, atenta a la respiración del agresor agarró sus cosas, algo de plata que había tirada en la habitación y se fue. Cuando salió, caminó y corrió. Tuvo miedo que él la siguiera desde atrás. Se dirigió a la casa de su ex novio y un amigo, a quienes le contó lo que sucedió y la acompañaron: primero a una comisaría cercana a denunciar y luego al hospital Pirovano.</p>



<p>“Mientras estaba haciendo la denuncia, me empezó a llamar y por chat me pidió perdón”, contó Mailén. Lo que siguió fue el hostigamiento de amigos del violento para que desista con la denuncia y no se transforme en una causa judicial. Menos un juicio. “Toda mi vida tuve el acompañamiento de mis amigues”, lanzó como antídoto ante la complicidad y una vez que realizó el video fue consciente que el apoyo se multiplicó por miles. “Hasta hoy quienes me escriben me dicen ´este tipo me cagó la siquis´”, y afirmó: “Yo me pude defender, pero estas chicas no pudieron hacer nada”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/6-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-57539" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/6-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/6-614x410.jpg 614w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/6-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/6-450x300.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/6-1200x801.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/6-768x513.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/6.jpg 1500w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Miguel del Pópolo en el &#8220;banquillo&#8221; de los acusados.</figcaption></figure>



<p><strong>“Decidí esperar a que ella pudiera hablar”</strong></p>



<p>La declaración testimonial de Mailén se extendió por dos horas mediando un breve cuarto intermedio. Fue un alegato político para que no les pase a otras; la responsabilidad social con el juzgado como escenario. Un refugio de esperanza donde reside lo aberrante.</p>



<p>“Eran tantas las que me decían lo mismo sobre él que tuve que cerrar las redes sociales porque sentía que tenía que quería ayudar a todas y no lograba hacerlo con nadie”, suspiró angustiada retomando lo que siguió a su video de denuncia contra del Pópolo; “no solo violó, también maltrató, y todas esas estamos sufriendo las secuelas”.</p>



<p>Mailén habló sobre la salud mental de ella y de quienes sobrevivieron y sobreviven a las consecuencias de los actos de violencia sexual de personas cercanas y que creían de su confianza. Fue después de mencionar la historia de C., de quien ella sabía de su existencia y la relación con del Pópolo por sus propios comentarios. “Decidí esperar a que ella pudiera hablar”, afirmó amorosa. Queda ver si se confirma que su declaración será incorporada al juicio en las próximas audiencias. </p>



<p>Porque el silencio no es nuestro idioma. &nbsp;&nbsp;</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="684" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/juli-10-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-57538" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/juli-10-1024x684.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/juli-10-614x410.jpg 614w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/juli-10-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/juli-10-450x301.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/juli-10-1200x802.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/juli-10-768x513.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2024/08/juli-10.jpg 1500w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Mailén Frías antes de ingresar a declarar.</figcaption></figure></div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/juicio-contra-del-popolo-dia-2-declarar-para-que-no-les-pase-a-otras/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Juicio contra del Pópolo día 1: Desarmar la estrategia de la bondad</title>
		<link>https://marcha.org.ar/juicio-contra-del-popolo-dia-1-desarmar-la-estrategia-de-la-bondad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 21 Aug 2024 21:09:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[Ariell Carolina Luján]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Aldana]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[Lucas Carrasco]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel del Popolo]]></category>
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					<description><![CDATA[Una crónica de la primera jornada y la reflexión sobre la estrategia de la bondad: cuando ellos son los “buenos y correctos” y las denunciantes las “malas y locas”.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Con fuerte acompañamiento a las sobrevivientes, comenzó en el TOC 25 el juicio contra Miguel del Pópolo, ex músico de 37 años, procesado por tres violaciones y una agresión física en 2013 y 2016 y quien declaró negando todos los hechos. </em><em>Una crónica de la primera jornada y la reflexión sobre la estrategia de la bondad: cuando ellos son los “buenos y correctos” y las denunciantes las “malas y locas”.</em></p>



<p><strong>Por Ariell Carolina* y Laura Salomé Canteros | Foto: Julianite Calcagno</strong></p>



<p>21:55 pm del día martes 20 de agosto del año 2024.</p>



<p>Llegué hace pocos minutos a casa. Me acomodo y predispongo psíquica y emocionalmente a escribir sobre lo vivenciado hoy en la primera audiencia del juicio contra Miguel del Pópolo.</p>



<p>Cuando me enteré que el juicio sería en el mismo Tribunal que fue nuestro juicio, sentí algo muy extraño. Por un lado, pensé sobre las sincronías de la vida y la justicia poética de cerrar la puerta de un ciclo que nos entrelaza como denunciantes, en el mismo lugar. Imaginando que hay un tiempo que busca ser revelado. Un tiempo donde el silencio ante los abusos del sistema patriarcal, no existe. Y por el otro, lo personal. Mi propia historia. Volver al mismo lugar donde por un año fui todas las semanas a poner el cuerpo en un proceso revictimizante como lo es el judicial.</p>



<p>Mailén Frías y Rocío Marques, no sólo lo denunciaron penalmente, también hicieron un escrache público y masivo a través de un video de YouTube.</p>



<p>Tan contundente fue que, gracias a la potencia de sus relatos, se <em>destapó la olla</em> que encubría a los abusadores del “rock argentino”. Se desató una seguidilla de denuncias y escraches, y se visibilizaron aún más los escraches que tiempo atrás habíamos realizado tanto yo, con mi pancarta del “No nos callamos más”, como Felicitas, con su WordPress Yanonoscallamosmas, visibilizando los abusos y violencias vivenciados con Cristian Aldana.</p>



<p>Abrieron una puerta que rompió con la impunidad de los músicos abusadores del país. Y creció tanto la fortaleza de creernos, alentarnos a defendernos y a hablar de nuestras historias de violencias, que cada vez se sumaban más mujeres e identidades disidentes a denunciar públicamente a todo macho abusador sin importar quién fuera.</p>



<p>Así cayeron no sólo músicos, también curas, actores, políticos, monjes, doctores, padres de familia, primos, tíos, abuelos, profesores, compañeros de trabajo (..) y se profundizó algo fundamental. Nuestra herramienta más preciada y, sobre todo, propia y genuina. <strong>Saber que podemos defendernos con nuestras voces</strong>, porque hay una red que nos cree y acompaña. Saber que nuestros cuerpos, aún con las marcas y los traumas, tienen la capacidad de reconstruirse, reformularse y tomar fuerza con otres para defendernos. Saber que estamos dándole voz y validación a la víctima que fuimos, para construirnos por fuera de aquella identidad opresiva. Saber que así prevenimos a les que vienen. Y si bien denunciamos y accedimos al sistema judicial por muchos motivos: desinformación, miedo, búsqueda de protección, una solución, el cese de la violencia, y muchas otras circunstancias más; estamos todxs de acuerdo en que una denuncia judicial no es la única ni la mejor opción para defenderse. Y que podés elegir qué hacer frente a un suceso de violencia porque estamos diversificando información crucial para pensar, profundizar, renombrar y protegernos de los abusadores. A través de nuestras experiencias de autodefensa.</p>



<p>Coincidimos en la frase “qué hermoso que es tenernos, qué potentes son nuestras redes”. Claro que exigimos y esperamos una condena ejemplar, pero sabiendo cuál es nuestro rol en este entramado y que el logro más importante ya es tangible: creernos y acompañarnos.</p>



<p><strong>Una audiencia, nuestra sala</strong></p>



<p>La audiencia comenzó a las 13.45, hora y media después de lo pautado. El imputado se acreditó a las 10.20 y se escondió con uno de sus cómplices. Nos encontramos en el Tribunal 25 con Rocío y Mailén, quienes habían llegado entre las 11.30 y 40. También estaban Sofía Otero, denunciante del violador condenado Lucas Carrasco, Felicitas Marafioti y Charlie de Palma, compañeras denunciantes en el caso contra Cristian Aldana. Compañerxs testigxs en nuestra causa, personas que también escracharon a quienes les abusaron y amigxs.</p>



<p>También “la Rusa” y Julián Desbats, las primeras personas en ayudar a realizar y difundir los videos donde Mailén y R. pudieron hacer el descargo de los abusos y maltratos que el procesado había hecho. En la previa estuvieron, además, integrantes de la Dirección de Orientación, Acompañamiento y Protección a Víctimas (DOVIC).&nbsp;</p>



<p>Todos los juicios inician de la misma forma, se leen las denuncias realizadas. Los testimonios de aquél primer momento en el que hablaste de tu historia de abusos en el marco judicial. Escuchaba y mi cuerpo se ponía cada vez más tenso, todxs estábamos conmocionadxs, llenos de bronca y dolor. Mailén rompió en llanto y su abogada Gabriela Conder la asistió con un abrazo contenedor y profundo, mientras detrás de ella estábamos nosotres. Dándole fuerzas, acercándole agua, un aceite esencial y pañuelos.</p>



<p>La misma saña, el mismo disfrute con el dolor ajeno que absolutamente todos los violadores y abusadores sexuales, emocionales y psicológicos sienten. La violencia física y el castigo psicológico como armas de manipulación para la humillación. El moldeamiento identitario ejercido violación tras violación para convertirte en una víctima. La maquinaria del sistema de abusos reproducida por otro sano hijo del patriarcado.</p>



<p>Luego de este momento tan intensamente doloroso e impotente ante la crudeza de los testimonios alrededor de las 16 hubo un cuarto intermedio. Salimos a descansar. Mailén estaba mejor, y ya no iba a poder estar mucho más en la sala porque iba a declarar el imputado.&nbsp;</p>



<p><strong>Primer revés para la defensa</strong></p>



<p>El acusado, cabizbajo y nervioso, miró de frente la situación que lo tiene como protagonista hace ocho años. Su defensor -de oficio-, intentó una primera maniobra, apelar a un “plazo razonable” y pedir al Tribunal que se “declare extinguida la acción penal y se dicte la absolución” ante “una causa paralizada por 6 años” apuntando a la responsabilidad del Estado y la “buena conducta” de del Pópolo.</p>



<p>Fue cuando, de forma unánime, el Tribunal; la fiscalía, a cargo de Guillermo Pérez de la Fuente; y la querella, en representación de la abogada Gabriela Conder, respondieron “no hacer lugar” y elevar la apuesta apelando a que el Estado argentino debe responder a la “multiplicidad de las violencias por razones de género y a las víctimas” citando la CEDAW, Belém do Pará y fallos de la CIDH.&nbsp;</p>



<p>“Este intento de que la causa termine sin un juicio no es razonable”, alegó Pérez de la Fuente y agregó que “se pretende hacer como si no hubiera pasado nada” ante “hechos gravísimos”. Por su parte Conder interpeló cambiando la perspectiva: “¿Cuál es la afectación a del Pópolo? Para las víctimas también corren los plazos y el Estado se comprometió con tratados internacionales y tiene que resolverlo”.</p>



<p>Según los requerimientos del fiscal, los hechos de violencia sexual se enmarcan en un contexto previo a las violaciones y van más allá. Toma en cuenta, en la historia de Mailén el maltrato psicológico al que fue sometida; en la de Rocío la presencia/ ausencia del consentimiento en una relación de pareja y el hostigamiento posterior; y en la de A. la impunidad: tras la violación, la “disculpa”.</p>



<p><strong>Googleá abuso sexual</strong>&nbsp;</p>



<p>Nunca me había tomado el trabajo de escuchar con tanta atención el relato de un violador. Me ayudó mucho no mirarlo y sólo escuchar y escribir. La construcción de su coartada, es la misma de todos: son unas mentirosas. Antes, miró a cámara, se acomodó el pelo y gesticuló ademanes. Fueron 5 horas y media de declaración seguida de una abstención a preguntas de un lado, del otro y del Tribunal.</p>



<p>El acusado separó el relato: comenzó a hablar de los sucesos denunciados por A., quien presenció la audiencia en una primera instancia a través de videollamada; luego por Mailén y por último de Rocío. Su discurso se unía en la idea de que la verdadera víctima era él. Ya sea por los celos de una o la obsesión o los inventos de las otras.</p>



<p>Se refirió a la salud mental de las denunciantes y querellantes utilizando frases y palabras minuciosamente calculadas. Por ejemplo, antes de decir literalmente que estaban <em>locas</em>, dijo que él lo que menos quería era revictimizar. Y pidió disculpas porque dadas las circunstancias, debía exponerlo así ya que “está en juego mi futuro”. Fue la introducción para catalogar de mentirosa a una; de manipuladora, hostigadora, acusadora, obsesiva y ladrona a la segunda manifestando odio y efusividad. Y cuando sostuvo sobre la tercera que “no coinciden las fechas” y sobre la violación que: &#8220;No sé a qué se refiere, pero en 2013 no fue&#8221;. Sic.</p>



<p>Sobre el hecho de agresión física sobre Mailén ratificó que “tuvieron una discusión” esa noche, pero desmiente los supuestos golpes afirmando que “ella lo golpea a él” y que solo “se tropezó”.</p>



<p>La <em>estrategia de la bondad</em>, que utilizan muchos violadores para defenderse de las acusaciones contra ellos. Ellos son los “buenos y correctos” y las denunciantes las “malas y locas”.</p>



<p>Para defenderse de uno de los hechos que llegaron a juicio, dijo que “no se le paraba, que la tenía dormida” y se preguntó “¿cómo una persona con el pito dormido puede violar a otra? El hecho sexual no se consumó, porque yo no tenía erección, así que jamás podría haber violación en ese contexto”. Un significante falocéntrico que no existe.</p>



<p>*</p>



<p>El objetivo de un abusador violador es violar y abusar. Y logrará su cometido como pueda y como sea que estén dadas las condiciones para hacerlo. <strong>La violación no es sólo la penetración de un pene en una vagina o un ano. La violación es un acto de ultraviolencia, poder y manipulación que puede suceder de diversas y múltiples formas.</strong></p>



<p>La violación en un violador es constante. No violan una, dos o tres veces. Violan siempre y a toda persona con la que interactúan en profundidad con una u otra estrategia psicológica, emocional y física; por separado o junto. Su cometido es abusar de alguna forma a su víctima. Y enredarle en su discursiva con acciones minuciosas para que crea y sienta que jamás podrá escapar de su poder.</p>



<p>Luego prosiguió con la misma táctica de manipulación discursiva refiriéndose directamente al Tribunal: “Les cuento todo esto para ubicarlos en tiempo y espacio, y que por lo menos juzguen los hechos en base a un contexto real. Porque esto fue lo que pasó, y esta es la verdad”. Aludiendo una vez más a qué todo lo relatado por las denunciantes es un invento para perjudicarlo.</p>



<p>Cerró reafirmando su posición de víctima frente a las denunciantes: “Soy insistente en repetir porque estuve sin poder hablar durante 8 años. El más afectado en todo esto fui yo. Hace 8 años que estoy inválido. No puedo salir tranquilo a tocar música o ver una banda”.</p>



<p>Un violador con miedo a salir porque lo reconozcan y no lo dejen entrar a ver una banda de música. Mientras, cientos de ex víctimas y sobrevivientes están haciendo un esfuerzo incansable para romper el silencio y no reproducir la maquinaria de la violencia contra ellxs mismxs, primordialmente.</p>



<p>Esto es el patriarcado, la cultura del abuso y la violación. Que no se acabó, no terminó y no terminará pronto. Pero que nos encuentra tejiendo redes de fortaleza, información real y útil para quienes deciden romper el silencio, abandonar la identidad víctima y no negociar absolutamente nada con los machos violentos y abusadores.</p>



<p>*escritora, editora y activista de la proclama “ya no nos callamos más”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/juicio-contra-del-popolo-dia-1-desarmar-la-estrategia-de-la-bondad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mailén Frías: &#8220;Denunciar en la justicia es un hecho bastante traumático&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/mailen-frias-denunciar-en-la-justicia-es-un-hecho-bastante-traumatico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Aug 2024 05:45:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Aldana]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[Escrache]]></category>
		<category><![CDATA[feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[Lucas Carrasco]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel del Popolo]]></category>
		<category><![CDATA[Ya no nos callamos más]]></category>
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					<description><![CDATA[Comienza el juicio contra el ex músico, Miguel del Pópolo, acusado de “abuso sexual agravado reiterado y lesiones leves agravadas”.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Con la palabra de las sobrevivientes como elemento probatorio principal, comienzan las audiencias y el debate contra el ex músico, Miguel del Pópolo, acusado de “abuso sexual agravado reiterado y lesiones leves agravadas”. A ocho años de una denuncia clave, habla Mailén Frías, una de las tres denunciantes y querella en el juicio.</em></p>



<p><strong>Por Laura Salomé Canteros | Foto: Julianite Calcagno</strong></p>



<p>Cuando en 2016 Mailén Frías publicó en YouTube su denuncia, estalló el silencio ante las violencias en el rock. Luego, el &#8220;ya no nos callamos más&#8221; inauguró un camino irreversible hacia otros/ muchos/ todos los ámbitos, allí donde los escraches fueron los oasis posibles ante la desidia y la complicidad con los machos y la cultura del abuso de poder.</p>



<p>Luego, tras años de visibilidad, reclamo al Poder Judicial para que escuche a quienes denuncian, de consolidación de plexos normativos y de sensibilidad comunitaria contra la agresión sexista; llegaron las condenas a Cristian Aldana y Lucas Carrasco en 2022, a Mariano Mera Alba Figueroa en 2023 y a Juan Darthés y José Alperovich en 2024.</p>



<p>Una genealogía que se sigue escribiendo ya que este mediodía, en Paraguay 1536, CABA, se realizará la primera audiencia contra el ex músico y cantante, Miguel del Pópolo, acusado de “abuso sexual agravado reiterado y lesiones leves agravadas”. Un debate que comenzará con la lectura de requerimientos y acusaciones y seguirá con el llamado a indagatoria a quien debe responder por sus actos.</p>



<p>Con la palabra de las sobrevivientes como elemento probatorio principal, del Pópolo fue acusado formalmente el 25 de abril de 2017 por cuatro hechos por los que podría recibir condena penal; tres de violencia sexual y una agresión física, contra Mailén, R. y A., jóvenes que se organizaron desde entonces contra la impunidad patriarcal.</p>



<p>Del Pópolo está acusado de violar a R., su pareja, entre enero y marzo de 2013 y de agredir sexualmente a A., con quien tuvo un encuentro ocasional el 24 de octubre de 2013. Contra Mailén, quien era su amiga, está acusado de agredirla físicamente primero, el 7 de abril de 2016, y de violarla tres días después.</p>



<p>El proceso llegará a su fin en octubre de este año y pondrá en debate público la importancia de la reparación integral para las sobrevivientes de violencia sexual durante la democracia en un contexto de creciente demagogia punitiva y de desmantelamiento de las políticas de protección de derechos hacia las mujeres y LGBT+.</p>



<p>Las audiencias se realizarán el 20 y 29 de agosto; el 10 y 19 de septiembre; y el 1, 10, 22 y 31 de octubre. Por la libertad sexual y el derecho a decir NO y contra la sumisión y la soledad, un juicio por sobrevivir, ser felices y reír últimas. El final de un camino de búsqueda de justicia <em>indie</em>, compuesto por las mismas sobrevivientes.</p>



<p>“Mailén, R. y A. no se conocían”, sostiene uno de los documentos judiciales que argumenta el procesamiento contra el acusado en defensa de la “libertad sexual” y el “derecho a decir NO” y continúa: “Sus denuncias no son un acto preparado, sino tal como lo expresaron, de a una fueron tomando valor para denunciar lo ocurrido al conocer la presentación de la otra”.</p>



<p>Sobre el abrazo del movimiento feminista y el momento en que tomó conciencia de que la denuncia colectiva se puede transformar luego de años en una sentencia histórica, dialogamos con Mailén Frías.</p>



<p>*</p>



<p><strong>&#8211; ¿Qué recordás del abrazo colectivo posterior a la denuncia que realizaste en YouTube allá por el año 2016?</strong></p>



<p>Al momento de hacer la denuncia, ya sabía que no iba a estar sola. Hacía unos meses que me había enterado del movimiento “ni una menos”, que se estaban considerando las denuncias por violencia de género y eso me dio la sensación de que si yo denunciaba podía tener ayuda, podía estar contenida. Y resultó que sí, cuando hice la denuncia en redes sociales hubo un montón de gente que se acercó para ayudarme, contenerme y no solamente personas que habían sufrido lo mismo sino personas, que trabajaban para ayudar a gente en la misma situación que yo. Así que fue inclusive antes de hacer la denuncia que sentí que el abrazo y la contención ya estaban.</p>



<p><strong>-¿Cómo fue ese camino entre la denuncia y la apertura de una causa judicial?</strong></p>



<p>En principio, cuando denuncié en la comisaría no tenía ni idea de la magnitud que tenía una causa de este estilo; de hecho, cuando hago la denuncia y empiezo a relatar lo que me habían hecho, lo sentí de una manera y cuando me trasladaron al hospital para hacer las pericias, empecé a tomar dimensión de lo que me habían hecho.</p>



<p>Cuando empezaron a nombrar algunas lesiones me empecé a dar cuenta que era realmente grave y tenía la magnitud suficiente como para seguir con la causa, como para que no quede solamente en una denuncia. Después, cuando hago el video y lo publico en redes, también ahí me empecé a dar cuenta que al haber otras personas que habían sufrido lo mismo que yo, incluso cosas más graves de las que sufrí por la misma persona, me di cuenta que tenía que seguir, que tenía que seguir la causa y tratar de que se llegue a un juicio.</p>



<p>Recuerdo que en ese momento me empecé a encontrar con varias personas que me ayudaron. Una de ellas, Leonor Silvestri, me dijo: “Estas cosas pueden durar años, capaz pasan doce años”. Ahí sentí que no lo iba a poder llevar adelante. Esperaba que dure menos, que sean dos años, un año, pero en el transcurso del tiempo me di cuenta que estas cosas son muy lentas y hay que esperar y presionar -de alguna manera- para que esto se lleve a cabo. Hoy no puedo creer estar a horas de la primera audiencia, pero la verdad es que estoy bastante agradecida con cómo se fueron dando las cosas. En cuestión de tiempos, también, por un tema de salud mental.</p>



<p><strong>-¿Cuándo te diste cuenta que éramos un montón, que había todo un movimiento contra los abusos y la impunidad?</strong></p>



<p>Cuando empiezo a mandarle mensajes a algunas personas que estaban en el entorno de él, hubo gente que me trató muy mal, que me empezó a decir que estaba mintiendo, que estaba tratando de sacar algún beneficio. Esas personas me hicieron dar cuenta que no iba a ser fácil que me creyeran y que tenía que preguntarles a otras si realmente lo que me habían hecho a mí, les había pasado.</p>



<p>Entonces, recuerdo algunas secuencias que él me había contado con respecto a otras chicas con las que se había relacionado. Cosas como por ejemplo que a él lo maltrataban; entonces, al darme cuenta que la versión de sus amigos era que yo lo maltrataba a él dije: “Bueno pensemos en buscar a estas personas, en preguntarles si les pasó lo mismo que a mí”. Era muy importante ese apoyo, pero más que nada era una contención lo que buscaba. <strong>Necesitaba que alguien me dijera que me creía, que había pasado lo mismo, que no era que yo había hecho algo malo</strong>. Entonces, me comuniqué con su ex novia y ella me contó algunas cosas. Lo primero que me dijo fue “Yo te creo, a mí me pasó también”. Y luego de que hicimos los videos y los publicamos, empezaron a aparecer otras personas.</p>



<p>Excepto sus amigos que me hostigaron al principio y trataron de frenar lo que estaba haciendo, hubo personas que me dijeron que me creían porque habían sufrido exactamente lo mismo. Ahí <strong>me di cuenta que lo que estaba denunciando no era un caso aislado. Estaba denunciando a una persona que en ese momento consideraba mi amigo, una persona que me quería y a la cual yo quería mucho también</strong>. Y <strong>en el momento en que denuncio públicamente, me empiezan a escribir un montón de personas que me contaban situaciones similares que habían sufrido en sus casas, con sus parejas, con sus padres, con sus abuelos</strong>. Así que en ese momento, <strong>me empezaron a llegar alrededor de 300 mensajes por día de personas que necesitaban lo mismo que yo. Esa contención, ese mensaje de aliento de decir, “Sí yo te creo, yo sé lo que es esto, yo sé por lo que pasaste”.</strong></p>



<p>Y se convirtió en algo enorme para mí, algo que de hecho no pude continuar porque eran tantos los mensajes que me llegaban por día, más la situación en la que yo me encontraba, que tuve que delegar y empezar a decirles a donde pedir ayuda. Para eso, tuve que empezar a informarme mucho para poder ayudar a esas personas de una manera más organizada. En vez de decirles “yo te creo, estoy con vos”, era mejor: “Bueno, si vos querés hacer una denuncia podés hablar con tal persona, con tal organismo que te pueden ayudar”. Y de esa manera, fuimos organizando y <strong>fueron un montón las personas que empezaron a denunciar no solamente en una comisaría, sino también muchas las personas que se fueron dando cuenta que fueron abusadas</strong> y empezaron a poder denunciar públicamente porque como sabemos denunciar en la justicia es un hecho bastante traumático. Así que mucha gente eligió el camino de hacerlo público y poder recibir esa contención de otras personas que estábamos en la misma situación.</p>



<p><strong>-¿Qué esperas del juicio? ¿Para vos existe la palabra justicia?</strong></p>



<p>Tengo dos posturas muy diferentes y aprendí a convivir con ellas. A decir que la cárcel empeora todo y que no existe la reparación para una víctima que venga de un organismo del Estado. Pero pasaron tantos años que aprendí a lidiar con esta ambivalencia, a decir: “Es una persona peligrosa, yo le perdí el miedo, pero sé que es peligrosa para otras personas que no lo conocen y que pueden estar en la misma situación que estuve hace ocho años”. Así que considero que es una persona que tiene que estar aislada de alguna manera porque después de mí pudieron venir otras personas que pudieron ser maltratadas por él. Así que, <strong>lo que espero del juicio es que por lo menos haya alguna manera de evitar que esto siga pasando.</strong></p>



<p>No deseo que le pase algo malo a nadie en el mundo, no quiero hablar ni siquiera de venganza, lo que quiero es que no le pase esto a otra persona, que no haya chicas que tengan que esperar años a poder hacer una denuncia o a poder decir “me pasó esto” por no querer contarle a sus padres que estaban siendo abusadas por un tipo de 30 y pico. Evitar que esto les suceda a otras personas.</p>



<p>Con respecto a la reparación, <strong>creo que la única reparación que existe para una víctima de abuso es la que puede hacer una misma</strong>. No esperar de absolutamente nadie porque la realidad es que es muy duro lo que se vive. Pasas por situaciones que son horribles, que tienen que ver con la salud mental y el Estado jamás se va a hacer cargo de eso. Nunca se hizo cargo y no espero que se haga cargo en algún momento. Es intentar salir de la manera en que se pueda, buscar ayuda entre otras personas empáticas y dispuestas a dar una mano e ir por ese camino. No quedarse solo en que la justicia actúe, no esperar que repare porque la justicia no va a reparar nada. De hecho, vuelvo a la ambivalencia: <strong>no sé qué voy a sentir el día que el juicio termine si a él le dan una condena.</strong></p>



<p>Lo que más me importa es que no le pase a otra persona y haber podido salir de donde él me puso que fue un lugar de sumisión y soledad. Me sentí tan mal después de todo lo que me hizo que en cierto modo me tuve que aislar de un montón de personas, y haber construido nuevas amistades y acceder a un tratamiento de salud mental me ayudó un montón. Pero nada de esto fue por el Estado, me tuve que levantar y hacer las cosas por mi propio bien.</p>



<p><strong>-¿Hay momentos en los que te sentís feliz?</strong></p>



<p>Hoy en día, me siento una privilegiada y me di cuenta también de cuánto puedo valorar el hecho de poder ser una persona feliz. Porque tengo muchos momentos de felicidad, aunque también tengo momentos donde me siento como el orto, pero no depende de la causa. Me siento afortunada por haber podido romper y haber podido salir de ese lugar de sumisión ya que sé que hay muchas personas que no pueden salir, que sienten que les cagaron la vida.</p>



<p>Por supuesto, afrontarlo depende del contexto de cada persona, pero yo realmente estuve en una situación horrible. Quise no existir más. Y cuando me di cuenta que le estaba dando el poder a esta situación a él, dije que “No más”. Y decidí hacer todo lo posible para sentirme bien y me siento muy afortunada de haber podido lograrlo.</p>



<p>Lo único que me queda es terminar con esta situación que me viene molestando desde hace 8 años, que me la quiero sacar ya de encima porque necesito que se termine. Necesito cerrar esa etapa de mi vida. Es algo que me molesta constantemente, que muchas veces me quita el sueño saber que tengo esto pendiente y que no depende de mí terminar con esto. Es lo único. Después, con respecto a mi vida diaria, me siento muy bien y muy afortunada de haber podido no darle el gusto de quedarme en ese lugar donde quiso que estuviera.</p>



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<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-marcha wp-block-embed-marcha"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="xkvpsUHOCs"><a href="https://marcha.org.ar/quitarle-las-armas-al-macho/">Quitarle las armas al macho</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" title="&#8220;Quitarle las armas al macho&#8221; &#8212; Marcha" src="https://marcha.org.ar/quitarle-las-armas-al-macho/embed/#?secret=wJwxFkBFfD#?secret=xkvpsUHOCs" data-secret="xkvpsUHOCs" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p><a href="https://marcha.org.ar/mailen-frias-denunciar-en-la-justicia-es-un-hecho-bastante-traumatico/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Rock y machos. Romper el silencio ante la cultura de la violación</title>
		<link>https://marcha.org.ar/rock-machos-cultura-la-violacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Apr 2016 03:04:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[machismo]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel del Popolo]]></category>
		<category><![CDATA[Rock]]></category>
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					<description><![CDATA[Manifestación en repudio a la violencia sexual]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Laura Salomé Canteros -@laurasalome / Fotos por Julieta Lopresto Palermo</strong></p>
<p><em>Se realizó el sábado al mediodía en la Plaza de Mayo una manifestación para repudiar la violencia sexual y la naturalización de la cultura de la violación en el ámbito del rock y la música alternativa. </em></p>
<p>“Ya no nos callamos más”. Surgido en las redes sociales, el repudio se organizó el sábado pasado en forma de solidaridad con <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ArFZ6ZCfhm8">Mailén</a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=TJNTH7hVsy4">Rocío</a>, dos jóvenes quienes denunciaron por violencia sexual el 15 y 16 de abril a través de YouTube a Miguel del Popolo, vocalista de “La ola que quería ser chau”, una banda de música indie.</p>
<p>En buena hora la valentía de estas mujeres, relatos de violencias machistas y de abuso de poder hasta hace no mucho invisibles para el conjunto de la sociedad, generaron una potencia y una rabia colectiva a punto de explotar que se volvió irrefrenable en un verdadero sentido de lo irreversible.</p>
<p>La rebeldía del empoderamiento feminista, el saber que “cuando decimos no es no” y que la soberanía sobre nuestros cuerpos es una autoridad propia innegociable, llegó a los escenarios y las camas del rock y la música alternativa y a raíz de las denuncias de Mailén y Rocío contra Miguel del Popolo, vocalista de la “Ola que quería ser chau”, varios eventos en Facebook aglutinaron en la Plaza de Mayo a decenas de jóvenes que eligieron contar lo que les había pasado en este ámbito específico. Los testimonios de las pibas son desgarradores.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-26243 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2401-1024x725.jpg" alt="IMG_2401" width="680" height="481" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2401-1024x725.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2401-579x410.jpg 579w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2401-810x573.jpg 810w" sizes="(max-width: 680px) 100vw, 680px" /></p>
<p>Fue el tiempo también de evocar viejas denuncias y de apelar al escrache. En una semana que pareció eterna para los machos del rock, <a href="https://www.facebook.com/victimasdecristianaldana/">Cristian Aldana</a>, cantante de “El Otro Yo”, debió enfrentar denuncias que el realizaran un año atrás también por violencia sexual, con un agravante, la denunciante era menor de edad cuando aconteció el hecho. En el relato, <a href="http://yanonoscallamosmas.blogspot.com.ar/2015/10/cristian-aldana-abusador-de-menores.html">vertido en un blog</a>, cuenta como el abuso se comete “desde el lugar del ídolo”. Hay una página en Facebook para compartir información acerca de la causa judicial en la que se lo investiga. Llama poco la atención que los canales de denuncia para estas jóvenes no sean las instituciones del Estado.</p>
<p>A la plaza pública de las redes sociales se sumaron –al menos- tres ingredientes más para que la ira colectiva siga en aumento repudiando el rol asignado en el rock a las mujeres como muñecas sexuales o trofeos dignos del “capo de la noche” luego del show. Una anécdota de Pappo Napolitano y su sonrisa socarrona cuando le preguntaron en una entrevista “si había violado a una mujer alguna vez”, Ciro Pertussi defendiéndose sobre declaraciones pedófilas realizadas hace varios años atrás y Wallas, el cantante de Massacre, quien cuestionó y revictimizó a Mailén con lamentables palabras en un recital en vivo ante miles de personas.</p>
<p>“Estamos permanentemente expuestas a la violencia, incluso en nuestros espacios de arte, la naturalización de la misoginia y la transfobia pretenden volver invisible nuestro reclamo, o tildarlo de victimizante o exagerado. Este maltrato ha sido históricamente tolerado, permitido, alentado y justificado directa o indirectamente”, dicen en comunicado las “Ni groupies ni musas, libres y creadoras” un grupo de artistas mujeres y trans.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-26242 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2393-1024x683.jpg" alt="IMG_2393" width="680" height="454" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2393-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2393-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2393-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 680px) 100vw, 680px" /></p>
<p><strong>Cuando una mujer denuncia… Ningún rockero retrocede</strong></p>
<p>Los silencios tienen en ocasiones el involuntario rol social de servir a los poderosos. En rápida reflexión, romperlo ante un delito, ante el avasallamiento de derechos, es en sí mismo un acto de liberación. Y no sólo subjetivo sino que tantas e históricas veces –como en ésta- el grito simbólico de la denuncia es de una potencia que va en el sentido de la búsqueda colectiva de reparación a las víctimas o sobrevivientes. Casi como un sabor a justicia resignificada.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignleft wp-image-26241 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2369-334x410.jpg" alt="IMG_2369" width="334" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2369-334x410.jpg 334w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2369-833x1024.jpg 833w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2369-494x607.jpg 494w" sizes="(max-width: 334px) 100vw, 334px" /></p>
<p>Se considera que a nivel mundial una de cada 4 niñas y uno de cada 6 varones son víctimas de abuso sexual antes de los 18 años por lo que constituye una problemática social, cultural y de salud pública. A pesar de los altos números –extraoficiales-, se conoce que es baja la cifra de casos denunciados y se estima que un 70% los abusadores sexuales son mayores de edad, tienen vinculo parental, son parejas, amigos y/o conocidos de las víctimas y casi en su totalidad son del género masculino –y privilegiado-.</p>
<p>Desde que se conoció la denuncia de Mailén y Rocío contra Miguel del Popolo, un artista escasamente conocido para las masas, varias fueron las repercusiones; por un lado, la solidaridad y el acompañamiento ante la contundencia del relato de las jóvenes fueron automáticos, ya no parecería ser tan fácil cuestionar a una víctima ante un “conocido”, un varón empoderado, un hijo sano del patriarcado.</p>
<p>Y por el otro, la óptima reacción de otras bandas del palo de la música alternativa fue automática y por lo que vale pensar que la concientización sobre la violencia sexual que permea el feminismo organizado en todos los ámbitos pareció haber llegado donde se esperaba que las mujeres reproduzcan el rol pasivo, el de groupies, el de seguidoras. El mató a un policía motorizado, Los Rusos Hijos de Puta, Viva Elástico y Tobogán Andaluz, decidieron repudiar a los violentos, apoyar a las víctimas y no compartir más escenario con ellos.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-26244 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2404-1024x683.jpg" alt="IMG_2404" width="680" height="454" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2404-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2404-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2404-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 680px) 100vw, 680px" /></p>
<p>Tuvimos un Kurt Cobain que se declaró feminista, tenemos rockers que saben que la liberación de la sociedad es caminar hacia la revolución al lado de las mujeres y tenemos pibes sensibles, esos nuevos pibes del rock, que saben que la cultura heteropatriarcal es tanto o más violenta si no se animan a cuestionar sus privilegios, a deconstruirse. Rock y feminismo deberían ir de la mano.</p>
<p>Porque no es el rock, son los machos y la cultura de la violación, son las prácticas de consolidación y reproducción de una asimetría de poderes que se sostiene con violencias; el cambio cultural es posible, una vida de disfrute, goce y libertades también. Pero para eso, debemos dejar de enseñar a las pibas a cuidarse para sancionar a los varones cuando violan.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-26245 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2412-1024x683.jpg" alt="IMG_2412" width="680" height="454" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2412-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2412-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/04/IMG_2412-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 680px) 100vw, 680px" /></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/rock-machos-cultura-la-violacion/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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