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	<title>#MemoriaVerdadJusticia &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Thu, 14 Jul 2022 17:41:56 +0000</lastBuildDate>
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	<title>#MemoriaVerdadJusticia &#8211; Marcha</title>
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		<title>Del espacio artístico a la Comisión de la Verdad en Colombia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ficcba-2022-del-espacio-artistico-a-la-comision-de-la-verdad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 05 Jul 2022 20:38:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cine, TV y Streaming]]></category>
		<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[#MemoriaVerdadJusticia]]></category>
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		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[Diana Cadena]]></category>
		<category><![CDATA[FICCBA]]></category>
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					<description><![CDATA[ 4 de julio arrancó el Festival Internacional de Cine Colombianos en Buenos Aires (FICCBA), titulado, "Estéticas de la Memoria". El festival se desarrolla en el Centro Cultural San Martín y tiene programación hasta el 10 de julio. Una reflexión de las películas "Adiós a la Memoria" (2020), de Nicolás Prividera; y "Los Zuluagas", de Flavia Montini, a partir de la informe de la Comisión de la Verdad. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Este 4 de julio arrancó el Festival Internacional de Cine Colombiano en Buenos Aires (<a href="https://www.instagram.com/ficcba/">FICCBA</a>), titulado, &#8220;Estéticas de la Memoria&#8221;. El festival se desarrolla en el Centro Cultural San Martín y tiene <a href="https://ficcba.com/" data-type="URL" data-id="https://ficcba.com/">programación </a>hasta el 10 de julio. En esta nota, una reflexión de las películas &#8220;Adiós a la Memoria&#8221; (2020), de Nicolás Prividera; y &#8220;Los Zuluagas&#8221;, de Flavia Montini, puesta en díalogo con el informe de la Comisión de la Verdad</em>. </p>



<p><strong>Texto y foto por Diana Cadena</strong>. <strong>Fotografía: Puerto Leguizamo, Putumayo (2019)</strong></p>



<p>El festival internacional de cine colombiano en Buenos Aires (FICCBA), titulado para su cuarta versión “Estéticas de la memoria”  se desarrolla en la Ciudad de Buenos Aires del 4 al 10 de julio. El festival abrió con dos largometrajes distintos, geográfica y temporalmente, pero relacionados por un lugar: la memoria; un objeto de similar recordación: las películas familiares; un mismo hecho victimizante: la desaparición forzada. Los dos presentan como narrador a un hombre, quien a medida que avanza cada largometraje, construye su propia historia cruzada con la figura de un padre distante y en ocasiones confrontado, y una madre desaparecida.</p>



<p>Sin caer en reduccionismos, dado que los dos largometrajes exponen dramas familiares y sociales muy diferentes, los dos evidencian cómo la memoria (en pugna muchas veces con el olvido, o con el dolor de recordar), es zigzagueante, subjetiva y esquiva; ya mencionaba Todorov en “los abusos de la memoria”, que la memoria es una construcción subjetiva, interrogada en ocasiones por nosotros mismos, pero siempre relacionada con nuestro universo simbólico, que nos debe ser útil para estar alertas ante nuevos abusos en el presente.</p>



<p>La figura de una madre desaparecida se va develando en el avance de ambas cintas, que son distintas, pero ambas evocan el drama alrededor de la desaparición forzada: la no construcción de un duelo, la ausencia de un cuerpo al cual velar y la incertidumbre eterna de no saber qué le sucedió al ser amado. Es esa ausencia y ese vacío que nunca se logra llenar el que hace a la desaparición forzada un crimen tan doloroso y extenso en el tiempo (extenso en lo vívido de su evocación continua). Hace años en Bogotá, en un evento dedicado a las y los desaparecidos del <a href="https://cejil.org/caso/palacio-de-justicia/">Palacio de Justicia</a>, un familiar de una de las trabajadoras de la cafetería se levantó y dijo: “desde que ella no está, siempre tengo un billete de 20.000 pesos en el bolsillo, también en el bolsillo del pijama, por si ella llega y no tiene para pagar el taxi”; jamás pude olvidar esas palabras, es un padre que a más de treinta años de los hechos seguía con el dolor intacto y en espera de la aparición de su hija en cualquier momento, la desaparición forzada es un crimen detenido en el tiempo.</p>



<p>Ambos documentos fílmicos dejan al espectador también en vilo, en una especie de vacío de significantes que dejan aquellas fisuras sin llenar, esas fisuras ante las cuales los mismos narradores (los hijos de las dos mujeres desaparecidas) no tienen respuestas, tanto por la edad que tenían en la desaparición de sus madres, como por la tensión y la disputa entre recuerdo y olvido del que eran presa sus padres.</p>



<p>“Adiós a la memoria” (2020) es un documento impecable, narrado por una <em>voz en off</em>, la de Nicolás Prividera, quien va explorando a partir de las cintas familiares los recuerdos y sus significaciones frente a la progresiva pérdida de memoria de su padre, a causa de un deterioro cognitivo. Es una lucha constante entre lo que logra recordar el padre, desde tonadas de piano hasta nombres y anécdotas desordenadas que consigna en una libreta, hasta aquellos recuerdos suprimidos sobre su madre y su desaparición en 1976. Los vacíos que deja a lo largo de este ensayo fílmico “el padre” van siendo llenados por “el hijo” (como da en llamarlos en tercera persona el autor), ampliados con referencias filosóficas, literarias e históricas de lo que significa la memoria en un país como Argentina.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Adiós a la memoria -Trailer oficial" width="854" height="641" src="https://www.youtube.com/embed/A0VbbzR3028?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe>
</div><figcaption>Trailer, &#8220;Adiós a la Memoria&#8221;, de Nicolás Prividera</figcaption></figure>



<p>¿Es acaso el deterioro cognitivo de “el padre” lo que deja vacío el relato sobre Marta Sierra (la madre de Nicolás)? ¿O es su decisión anticipada a olvidar aquellos dolorosos hechos lo que hace que Héctor Prividera no lograra antes ni después de su enfermedad, dar explicaciones sobre lo que sucedió con Marta? &#8220;Adiós a la memoria&#8221; es un largometraje que ahonda en las significaciones individuales y sociales de la Memoria, como lugar de encuentro para lograr sobrellevar la vida, así como en las profundas heridas que consolidan las ausencias de una verdad reparadora, una que explique las condiciones y los por qué de aquellos hechos que no logran explicarse los familiares de los/as desaparecidos/as; una memoria y una verdad que puedan materializarse en un cementerio, en “la feliz consistencia de la muerte”, como menciona hacia el final de la cinta Nicolás.</p>



<p>Por otra parte, “Los Zuluaga” (2021), se construye a partir del viaje a Colombia de dos hermanos colombianos residentes (exiliados) en Italia junto con el hijo de uno de ellos. Juan Camilo Zuluaga Tordecilla es quien aparece como narrador de su propio viaje, no solo a Colombia, sino a la reconstrucción, en parte, de la memoria de su padre, de la imagen que tiene de él y de la figura y desaparición de su madre. Sus padres, ex guerrilleros del Ejército Popular de Liberación (EPL), hacían parte del partido Comunista y su padre en particular ocupaba un cargo de comandante en la guerrilla. Las imágenes dentro del EPL de su padre como comandante frente a las filas de una veintena de guerrilleros, se intercalan con las de su vida en familia, con su esposa y sus dos hijos en reuniones familiares y en vacaciones a la playa y a lugares con pileta.</p>



<p>La narración va dibujando un padre ausente, una madre dedicada a la labor política y unos hijos que van siendo cuidados de casa en casa mientras sus padres se ocupan de la Revolución. En el marco del proceso de desmovilización del EPL, el 25 de abril de 1989 es secuestrada Amparo Tordecilla, como método de amedrentamiento a su esposo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bernardo_Guti%C3%A9rrez" data-type="URL" data-id="https://es.wikipedia.org/wiki/Bernardo_Guti%C3%A9rrez">Bernardo Gutiérrez</a> (nombre impostado a partir de su militancia), quien como comandante del EPL avanzaba en las negociaciones con el gobierno de la época; pese al secuestro y posterior desaparición de Amparo, Bernardo seguiría adelante con el proceso de desmovilización para dar paso al movimiento Esperanza, Paz y Libertad, el cual luego se adheriría a Alianza Democrática M19 (partido resultante de la desmovilización del Movimiento 19 de Abril).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="LOS ZULUAGAS- TRAILER OFICIAL" width="854" height="480" src="https://www.youtube.com/embed/H7Tvx3JR8Yc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe>
</div><figcaption>Trailer, Los Zuluagas, de Flavia Montini </figcaption></figure>



<p>En adelante, el largometraje expone la fractura que significó (y sigue significando) la desaparición de Amparo. Los años pasan, y las evidencias del vacío que deja la falta de respuestas de su padre a Juan Camilo y a su hermana se traslapan con los cambios en su actividad política, primero en el Senado y luego como diplomático en Europa, hasta su posterior exilio en Roma en el 2003 dada la sintonía política del cambio de gobierno del 2002 que lo deja sin lugar diplomático e imposibilitado para volver a Colombia. En todo el devenir de la cinta la ausencia de verdad sobre el paradero de Amparo, sobre la suerte que habrá corrido, e incluso, la incertidumbre de si seguirá con vida son una constante hasta el final.&nbsp;</p>



<h2>El informe de la Comisión de la Verdad </h2>



<p>Solo hasta el 24 de Febrero del 2000, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, bajo el caso 10.337 encuentra como responsable al Estado colombiano por la privación de la libertad sin orden judicial y posterior desaparición de Amparo quien fuera forzada a subirse a un taxi “<em>Chevrolet</em>, modelo&nbsp;<em>Chevette</em>&nbsp;89, placas SF 32-57, de propiedad del Ejército colombiano, en inmediaciones de la carrera 8ª con calle 47, esquina nororiental de Santafé de Bogotá, sin que haya reaparecido desde entonces” (CIDH, 2000. Informe N° 7/00, párr. 6). Aún con este fallo, no se llegan a encontrar a los responsables intelectuales del caso, solo se da la captura de 4 uniformados, quienes no dieron mayor claridad sobre el crimen, ni sobre la suerte o paradero de Amparo Tordecilla.</p>



<p>Como este, miles de hechos no han recibido una respuesta oficial, ni por los aparatos del Estado de los cuales se espera investigación, esclarecimiento y judicialización; ni por parte de los actores armados, legales e ilegales. Es en el contexto de una guerra que aún se encuentra en vigor en territorio colombiano, que la noticia de la entrega del informe final de la Comisión de la verdad el pasado 28 de junio fue más que alentadora.</p>



<p>Si bien Colombia es un país que  en temas de construcción de la paz y la memoria se encuentra todavía profundamente fracturado, en tanto algunos sectores políticos han hecho de la guerra su principal botín de puestos gubernamentales y herramienta de polarización, los avances logrados por diferentes colectivos en el país, así como el trabajo de las instituciones nacidas a la luz del proceso de paz firmado en el 2016, han permitido dar pasos importantes hacia la reconstrucción del tejido social.</p>



<p>Como se ejemplificó con los largometrajes de la apertura del FICCBA, el cine es uno de los múltiples lenguajes que puede coadyuvar en la construcción de una paz estable y duradera en tanto los recursos audiovisuales permiten empatizar con el narrador/a más directamente, ubicando, por ejemplo, a la memoria como un lugar central en la reflexión para la reconstrucción del pasado. Sin embargo, y pese a la existencia sostenida múltiples esfuerzos desde el cine, el teatro, la literatura y otros espacios que se han dado en Colombia en las últimas décadas, este proceso de construcción de memoria ha tenido un camino pedregoso.</p>



<p>El discurso del “enemigo interno” instalado como oficial desde hace décadas ha calado muy profundo en diversos sectores de la población, y ha hecho más difícil el empatizar con esos <em>otres </em>que desconocemos, tanto con poblaciones históricamente subalternizadas y olvidadas como con quienes han hecho un proceso de dejación de armas (pasando por el reconocimiento de responsabilidades y el aporte a la verdad, suscrito en el acuerdo). Aunque, como se mencionaba antes son múltiples los procesos de diversos sectores sociales, académicos y artísticos por aportar a la construcción de memoria, la consolidación y entrega del Informe de la Comisión de la verdad el pasado 28 de junio debe llenarnos de esperanza al poder abarcar una mayor amplitud de experiencias, así como de trabajo para promover su comprensión y diálogo.</p>



<p>La Comisión de la Verdad es un organismo creado en el marco del proceso de desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con el gobierno de Juan Manuel Santos en 2016, el cual, junto con otras instituciones como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) o la Unidad de búsqueda de personas dadas por desaparecidas, ha permitido al país avanzar en el camino del reconocimiento de un pasado doloroso para la construcción de un presente en donde no se invisibilice el dolor de ninguna persona o comunidad y se avance tanto como sea posible en su reparación, recordando que la verdad sobre los acontecimientos o el paradero de un/a desaparecido/a es muy importante para las familias en particular, pero también para la reconstrucción del tejido social general.</p>



<p>Por tanto, la entrega del informe final de la Comisión titulado <em>Hay futuro si hay verdad<a id="_ftnref2" href="#_ftn2"><strong>*</strong></a>,</em> es un insumo invaluable para la reconstrucción de esta nación rota, para el reconocimiento de las múltiples voces y vivencias que coexisten en el territorio pero que ni el Estado, ni la escuela, ni los medios nos han acercado eficazmente a conocer. El pasado 28 de junio, la Comisión le entregó al país, en un acto corto pero muy significativo, con la presencia de más de 400 víctimas de toda la geografía nacional en el teatro Jorge Eliécer Gaitán, apenas 3 apartados de la totalidad del informe: La declaración de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición; el volumen testimonial; y el capítulo de hallazgos y recomendaciones, entregado al presidente electo Gustavo Petro, ante la inasistencia del presidente Iván Duque (quien ya tenía salvedades sin haber leído una página). Quedan pendientes por entregar los demás apartados entre los que se encuentran el capítulo étnico, un capítulo dedicado a quienes se encuentran en el exilio, uno dedicado a las violaciones a los DDHH y al DIH, otro concentrado en las mujeres y la población LGTBIQ+, entre otros, completando 10 ejes temáticos en total.</p>



<p>A la población civil en general nos queda aunar esfuerzos para que estas páginas de dolores, relatos y vivencias puedan llegar a dignificarse en el reconocimiento de nuestro pasado como nación en el caso colombiano, pero también como parte de las experiencias latinoamericanas. Aquí, las diferentes narrativas audiovisuales (como las expuestas durante el ciclo “Estéticas de la Memoria” en el marco del FICCBA que no solo muestran documentales y películas colombianas sino también argentinas<a id="_ftnref3" href="#_ftn3">**</a>), fotográficas (como los imprescindibles trabajos de Jesús Abad Colorado), teatrales (como las impulsadas por nuestra ahora Ministra de Cultura Patricia Ariza), entre otras, se hacen necesarias para que nadie pueda negar lo ocurrido. Desde mi lugar en particular, a los/las/les docentes un llamado para asumir este nuevo reto ético y político de comprender la trascendencia del momento histórico que vivimos; y quienes leen esto en las naciones hermanas de nuestra América, un llamado a acompañar un proceso que será difícil, pero necesario en el continente.</p>



<p><strong>Cierro con una cita de la Declaración de la Comisión:</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>“Un mensaje de la verdad para detener la tragedia intolerable de un conflicto en el que el ochenta por ciento de las víctimas han sido civiles no combatientes y en el que menos del dos por ciento de las muertes ha ocurrido en combate. Una invitación a superar el olvido, el miedo y el odio a muerte que se ciernen sobre Colombia por causa del conflicto armado interno.” (Comisión de la Verdad, 2022. “Declaración de la Comisión para el esclarecimiento de la verdad, la convivencia y la no repetición”, p. 9).</p></blockquote>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p>*Cabe aclarar que el informe no es una “verdad” finalizada, institucional o burocrática, es un insumo para el diálogo.</p>



<p>**Vale mencionar que también se dispone de manera pública y gratuita de producciones audiovisuales en la página de RTVC para el caso colombiano, o CINE AR para Argentina; así como de espacios de proyección gratuita o a bajo costo, como la Cinemateca Distrital en Bogotá, o el Gaumont o el Centro Cultural San Martín en CABA.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ficcba-2022-del-espacio-artistico-a-la-comision-de-la-verdad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La Batalla del Volcán. Un documental para la memoria.</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-batalla-del-volcan-un-documental-para-la-memoria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Dec 2021 14:18:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cine, TV y Streaming]]></category>
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		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[Entrevista con Julio López Fernandez, director del documental "La Batalla del Volcán", testimonio de la ofensiva final en El Salvador, en 1989. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Durante la década de los 80, El Salvador vivió un proceso de conflicto armado, en que el pueblo, organizado, se levantó contra el régimen militar y la represión de los años 70. La guerra en El Salvador dejó más de 74 mil muertxs, y más de 8 mil desaparecidxs. </em></p>
<p><em>Sobre lo que fue el conflicto armado existen múltiples lecturas e interpretaciones. En los últimos años, muralistas, poetas y cineastas &#8220;hijxs&#8221; de la guerra han intentado llenar de voces y nuevos significados un proceso que durante años fue empujado al silencio, o sobre el cuál hablaron muy pocos. </em></p>
<p class="Standard"><em>Julio López Fernández, productor y director de documentales. Julios es de nacionalidad salvadoreña y mexicana. Y su primer documental es La batalla del volcán. U</em>na película que recoge testimonios de combatientes del ejército y de la guerrilla del FMLN, <em>sobre la última batalla de la guerra civil salvadoreña, la última gran batalla , la batalla que definió el final de la guerra y aceleró la salida negociada y el proceso de Paz. </em></p>
<p><em>La Batalla del Volcán pretende ser una lectura más, sacando el foco de las voces que normalmente son invitadas a hablar del tema. Es una lectura de los hechos de 1989 en El Salvador, que constituyen la expresión local de un fenómeno global. Un documental valioso en un contexto donde, desde el gobierno, llaman al olvido. </em></p>
<p><strong>Por Gustavo Rivera/ Foto: Trípode Audiovisual</strong></p>
<p><strong>¿Qué concepto de memoria se trabaja en la película?</strong></p>
<p>Nosotros ocupamos la memoria como concepto político. El concepto político de la búsqueda de la memoria, cuando termina la Segunda Guerra Mundial, la comunidad judía, los sobrevivientes del holocausto salieron a contar al mundo y empezaron a hablar: tenemos que hacer memoria para que no vuelva a ocurrir, para que la gente sepa lo qué pasó y para que haya procesos de justicia y procesos de no repetición.</p>
<p>¿Para qué sirve este trabajo de memoria? Sirve para darle sentido a la tragedia. Hay tanta tragedia generada por esta tragedia totalizante, que la afectación, aparte de la inmediata, de la directa, de la física, como que el tejido social que queda destruido después de una violencia totalizante tiene que ser reconstruido. El primer paso para reconstruirlo es darle sentido, entender qué ocurrió y entender cómo nos afectó, y entender qué podemos hacer para curarnos, para curar ese tejido social, para reconstruir ese tejido social. Dentro de eso se da la memoria.</p>
<p>Ahora, la memoria se puede dar en un montón de formas discursivas, y en este caso el cine, y dentro del cine, específicamente el documental. Entonces, para mí era muy importante hacer mi película de memoria de la guerra civil salvadoreña tomando como referente los primeros documentales de memoria bajo esta idea política, que vienen tal vez desde Patricio Guzmán con<em> La Batalla de Chile</em> e instaura ese modelo que todavía sigue operando. Y la tradición de documental de memoria en Argentina es poderosísima. Desde el trabajo que hizo Fernando Birri, Pino Solana, Getino, y hasta terminar en los últimos años con películas como Los Rubios. Que, bueno, Los Rubios ya tiene 15 o 18 años, le dieron vuelta a cómo entendemos la memoria en América Latina, rompiendo límites políticos, cinematográficos, discursivos. Ahora tenemos El Teatro de Guerra, de Lola Arias, de veteranos de la guerra de las Malvinas ingleses y argentinos hablando y recreando. Una película espectacular. Creo que el cine de memoria argentino, sin duda, siempre está a la cabeza en América Latina de esa exploración.</p>
<p>En nuestro caso, lo que estamos haciendo nosotros, que somos la generación de los niños y niñas de los 80, que nos tocó vivir la guerra como bebés o como niños y niñas, que ahora estamos haciendo estas películas de memoria en Centroamérica, sobre todo en los países que tuvieron la guerra abierta y declarada, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Y bueno, somos una generación y lo estamos haciendo con esta categoría política de memoria, y también, así como en Chile, Brasil, Argentina y Colombia que tienen su generación propia de piezas artísticas y cinematográficas, nosotros en Centroamérica también.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Me llamó la atención esto que dijiste de “hacer sentido de la guerra”.  Hay varias intervenciones donde las personas involucradas hacen énfasis en hablar. Vos buscabas ese hablar como uno de los ejes centrales del proyecto. ¿Crees que se puede hacer sentido si uno no habla, comunica, transmite?</strong></p>
<p>La película está construida como un gran ejercicio de diálogo entre distintos interlocutores. El primer nivel tal vez es el de las personas propias, que es un diálogo entre las personas y sus pasados que se despliega enfrente de la cámara. También hay un nivel en que la persona habla con el espacio, justamente dentro de esta puesta en escena de llevar a las personas donde (lo) vivieron. Pero luego se empieza a dar un diálogo entre terceros, cuando un militante habla con otro militante compañero y empiezan a dialogar, y luego empiezan a hablar con miembros del bando contrario.</p>
<p>Creo que hay un diálogo muy importante también generacional entre el grupo que hicimos la película, que éramos de una generación más joven que los militantes, también hay como un diálogo entre los que están frente a la cámara y los que están detrás. Y el último diálogo, el que termina siendo el más importante, el fundamental de todos, que es el que la película y lo que cuenta la película genera con el público, sobre todo con el público salvadoreño, que es él tiene que darle sentido a la guerra dentro de sus propias vidas, dentro de sus propias familias.</p>
<p>La película está hecha como eso, un ejercicio de diálogo. Está esta triada dentro de los procesos de memoria de que hablábamos, que se repite mucho en los procesos de justicia en un crimen de lesa humanidad o en procesos de violencia totalizante, que es Memoria, Verdad y Justicia. Ese trío de palabras va en ese orden, no es, al contrario. Primero se tiene que hacer memoria, que es a donde se habla, se cuenta, se reconstruye qué fue lo que pasó. Luego se busca la verdad, porque la memoria no es verdad, es un proceso propio y nosotros nos recordamos de lo que nos interesa, o conviene, o necesitamos recordar u olvidar. Pero luego tiene que venir un proceso de verdad donde procesos de equipos jurídicos determinen qué fue lo que pasó, a qué horas pasó, quién lo hizo, quién lo ordenó, quién lo sufrió, cuáles fueron realmente los daños. Y a partir de tener esa información, una verdad jurídica, se hacen procesos de justicia restaurativa.</p>
<p>En El Salvador no tuvimos ni siquiera los procesos de memoria, olvidémonos de tener proceso de verdad, de justicia, menos. Evidentemente hay casos aislados, la Ley de Amnistía se derogó hace unos cinco años, ya están dándose los primeros juicios, pero es algo mínimo respecto a todo lo que se pudo haber hecho respecto a la guerra. La película aborda estos temas desde este punto de vista humanista y hace este ejercicio de tener este diálogo honesto, y creo que eso también ha hecho que la gente conecte de una manera muy especial con la película, sin importar el bando con el que uno simpatice, o el color de la ideología que uno profese.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Este “factor humano” … ¿fue por eso la elección de personajes?, ¿por eso no acudiste a ningún mando o a ninguna figura que fuera muy políticamente vinculable?</strong></p>
<p>Una de las decisiones políticas de la película era, no vamos a entrevistar a ningún líder de ninguno de los bandos, a ninguna figura pública, porque estos líderes y estas figuras ya tuvieron muchos años la oportunidad de dar su versión, y su versión ya está ahí, y es una versión que está condicionada por intereses particulares. Yo quería que esta película fuera narrada por lo que yo llamo la “gente de las trincheras”, los soldados, los guerrilleros que estaban en la primera fila del combate, realmente combatiendo, y los civiles que se vieron metidos en medio de esas líneas de fuego.</p>
<p><strong>Generalmente se habla que en El Salvador impera el silencio porque es un tema tan grande que no se supo cómo sacarlo, pero ustedes se toparon con un montón de personas que estaban dispuestas a hablar…</strong></p>
<p>Cuando nosotros hicimos <em>La Batalla,</em> la guerra había terminado hace 20 años, y, contrario a lo que muchos pudieran pensar, todo mundo quiere hablar, todo mundo quiere recordar, todo mundo quiere darle sentido. O sea, no todo mundo, pero yo creo que es una mayoría de la gente que sí quiere tener estos procesos.</p>
<p>Creo que <em>La Batalla</em> del volcán se hizo en un momento muy específico que permitía mucho el diálogo. Porque el FMLN había llegado al poder, entonces toda la gente que participó en la guerrilla tenía una perspectiva muy diferente a la que tuvo unos años antes, a la que puede tener ahora, que ha cambiado totalmente el panorama político en El Salvador, entonces, en ese momento creo que era muy propicio para hablar.</p>
<p>Otra cosa importante. Nosotros hicimos este análisis de porqué la gente no hablaba en El Salvador, más allá de que, desde la institucionalidad del estado y de la sociedad civil, no se quiso o no se pudo crear los espacios de diálogo y de memoria y de reflexión, de análisis, de perdón, de reconciliación. Entonces, una persona por qué no habla. Nosotros identificamos que, primero, no hablas por miedo, por tu seguridad. Porque la cultura del terror, dentro de los gobiernos represivos y luego durante la guerra, generó en la gente un pánico de hablar. Uno no podía usar barba, no podía leer tal libro, no podía escuchar, porque desaparecía. Al igual que pasó en Sudamérica muchos años.</p>
<p>El miedo, la seguridad por cuidar a los demás. Luego está también el dolor, son procesos que duelen mucho y que en un momento no se hablan, pero que está muy comprobado en psicología que la forma de curarlos es hablarlos y darles sentido. Y encontramos un tercer factor que es muy doloroso y triste de encontrarlo frente a frente: y es la vergüenza, la pena, el remordimiento, sobre todo en la gente que participó en la guerra, porque es imposible hacer una guerra, vivir una guerra, pelear una guerra sin cometer errores. Errores que pudieron haber costado la vida de mucha gente, que pudieron haber causado mucho dolor. Y ese remordimiento, esa pena, creo que ha pesado mucho en el lado de los combatientes, respecto a lo que se habla o no se habla.</p>
<p>Entonces, no es fácil, pero se tiene que ir desmontando, y creo que la película es un buen ejemplo de cómo sí se puede y todavía estamos a tiempo en El Salvador de seguir teniendo estos procesos tan necesarios, porque nos ayudan a entender este presente tan desastroso que tenemos actualmente.</p>
<p>Podés adquirir el documental por 24 horas en el siguiente enlace, dando click a la imagen.</p>
<p><a href="https://vimeo.com/ondemand/labatalladelvolcan/406191610"><img class="aligncenter" src="https://i.vimeocdn.com/vod_poster/328542_310x459" /></a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-batalla-del-volcan-un-documental-para-la-memoria/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Dónde está Delia?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/donde-esta-delia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Iván Barrera]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 Sep 2020 12:50:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[#MemoriaVerdadJusticia]]></category>
		<category><![CDATA[Débora Cerutti]]></category>
		<category><![CDATA[Delia Gerónimo Polijo]]></category>
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		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Romina Pezzelato]]></category>
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					<description><![CDATA[Se cumplen dos años de la desaparición de Delia Gerónimo Polijo, joven de 14 años oriunda de la localidad de La Paz, valle de Traslasierra. Familiares, vecines y organizaciones sociales continúan movilizándose y exigiendo verdad, memoria y justicia. Por Romina Pezzelato y Débora Cerutti El viento ronda la casa donde habitan Modesta y Mario. El [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Se cumplen dos años de la desaparición de Delia Gerónimo Polijo, joven de 14 años oriunda de la localidad de La Paz, valle de Traslasierra. Familiares, vecines y organizaciones sociales continúan movilizándose y exigiendo verdad, memoria y justicia.</em></p>



<p><strong>Por Romina Pezzelato y Débora Cerutti</strong></p>



<p>El viento ronda la casa donde habitan Modesta y Mario. El polvo que levanta nuestro andar tiene el color del calor. Los hornos de ladrillo funcionan a pleno sol, en esa zona árida del sur del valle de Traslasierra. En uno de los parajes del pueblo de La Paz, habita una familia que no se silencia, que marcha, que exige justicia. Llegamos junto a Roxana Bonafont. Ella, con mirada clara, sus palabras precisas y sus gestos de amor, acompaña a la familia Gerónimo Polijo desde hace dos años. En medio de un dolor que nos entraba por la piel, procuramos sombra y silencio. Dispusimos las sillas. Rondamos el inicio con cautela. Mantuvimos la conversación con cuidado. Con delicadeza.</p>



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<p>Saber. Tan simple como eso. Saber dónde está Delia: “Durante dos años estamos llevando este dolor. No podemos olvidar, siempre queremos saber, ver qué pasó con ella. Está muerta, está viva, pero saber”, nos dice Mario, papá de Delia.  </p>



<p>La búsqueda de Delia Gerónimo Polijo toma las calles aún en pandemia. En esta pequeña localidad de poco más de mil habitantes,  Mario comienza diciéndonos que hasta hoy, no saben nada. No duda de que no van a olvidar, ni quedarse atrás. Que van a seguir reclamando por esta lucha hasta el último, hasta saber qué pasó con su hija.  La pregunta que moviliza a todo el valle del oeste cordobés sigue sin respuesta: ¿Dónde está Delia?</p>



<p><strong>Delia, ¿dónde está?</strong></p>



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<p>Llegamos en los días previos al segundo 18 de septiembre en el que Delia no está. Dos años de su desaparición y un mundo de interrogantes plagados de rumores, de incertezas. La pregunta permanente pulsa la angustia y el caminar exigiendo respuestas.</p>



<p>Ir a la casa de Delia, era de por sí desafiante. Reconocer los caminos por donde ella transitaba. El ingreso al predio de los hornos en los que trabajan Mario y Modesta. La casa, su casa que se presenta ante nuestros ojos por primera vez. Pasar por la cancha de fútbol en la que jugaba con sus amigos y amigas. Avanzar ahí, en su ausencia misma. En donde Delia no está.</p>



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<p><em>“Delia es hermosa, ¿saben?. Delia es hermosa, por fuera y por dentro. Sus compañeros y compañeras de la escuela la amaban. La habían elegido como reina de la primavera. Pero esa primavera no hubo festejo, hubo marcha…”</em>. La voz de Camila, una adolescente de la misma edad de Delia, suena en el spot que se grabó para acompañar y difundir las acciones de esta semana en la región. </p>



<p><strong>Delia del amor</strong></p>



<p>Nacida en La Paz, a lo largo de los años fue tomando un carácter cariñoso y parlanchín. Mario esperó su nacimiento afuera de la sala donde estaba Modesta, temblando de ansiedad. Delia nació de un parto doloroso y fue recibida con mucha alegría. Su mamá la parió hace 16 años. Ella nos cuenta que a sus hijas, las quiere a toditas por igual. Y que su dolor, que es mucho más grande que el de cualquier parto, no va a cesar hasta saber qué pasó con su hija, dónde está. </p>



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<p>Delia era muy inteligente nos dice Modesta. Recuerda que la ayudaba a cocinar, a cuidar sus hermanas y hermanos. No quería faltar ni un día a la escuela ni dejar de cumplir con su tarea: “Era muy alegre ella. Partidos de fútbol hacía ella. A María Elena [una de sus hermanas] le gustaba mucho jugar. Se juntaban en la canchita”.</p>



<p>Delia tenía una compañera no vidente que vive en Loma Bola. Eran muy amigas, dice Roxana. Y recuerda su testimonio cuando contó que a Delia le decían <em>la topadora</em>: “cuando corría jugando a la pelota no la podía parar nadie. Tenía mucha fuerza, era muy solidaria”.</p>



<p>Sopita, arroz y papa son las comidas que Delia cocinaba, recuerda su mamá: “Ya estaba aprendiendo a cocinar bien. Preguntaba en qué te ayudo mami, hago esto, voy a cuidar bebé. Me hacía jugar, bromear, sabíamos cantar, me decía ´te lo canto mami´. Cuando recuerdo, gran pena me da”.</p>



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<p><strong>Cronología de la desaparición</strong></p>



<p>18 de septiembre de 2018. El horario de salida de la escuela de Delia era a las seis de la tarde. Ese día les estudiantes se retiraron a las 16 horas, pero sin darle aviso a las familias. Mario nos cuenta que el día en que desapareció su hija, no habían recibido ninguna notificación: “Siempre mi hija Delia nos mostraba la notita y a ´esa hora voy a salir´ nos decía. La estábamos esperando a la hora que tenía que salir, pero no estaba más”.</p>



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<p>A partir de ahí, comenzó la búsqueda. Fueron hasta la plaza principal del pueblo. La buscaron de nuevo por el barrio. Caminaron los 300 metros que Delia recorrió sola antes de llegar a su hogar. La distancia que siembra las preguntas. ¿Qué pasó en ese trayecto? ¿Quién se le acercó y se la llevó a plena luz del día?</p>



<p>Rondando la tardecita Mario y Modesta realizaron la denuncia y toda la comunidad de La Paz comenzó a recorrer campos, a hurgar en rincones, a rastrear pasos, a gritar su nombre esperando un eco que permitiera al menos advertir su presencia. </p>



<p>Para Mario, la policía actuó muy mal desde el principio. “En esos tres días tenían que trabajar bien para saber todo. Ahora ya es medio complicado. Por eso ahora nos está llevando tan largo tiempo”, dice.</p>



<p>Roxana se suma a la reconstrucción de esta cronología: “El 19 empieza a venir la policía, un helicóptero. Al principio se organizaron por familias para recorrer el campo cercano a donde había sido vista por las compañeritas por última vez. La primera marcha fue el 20”. Sostiene las palabras conteniendo el llanto y recuerda también que ella junto a otras personas estaban en un paraje contiguo a La Paz que se llama La Guarida, lugar donde se la vio a Delia por última vez y donde se encontraron algunas de sus pertenencias. </p>



<p>Recuerda que había algunos carros de bomberos estacionados con personal arriba de los mismos. Esperando no sé qué, dice Roxana: “Nos dejaron entrar sin tocar nada, pero a eso de las 17 nos hicieron salir porque venía una perra (una división de canes para buscar indicios de Delia). Esa noche cortamos la ruta porque la perra no llegaba. A mí me hicieron responsable del corte. Como para asustar a toda la comunidad, tratándome de rebelde”.</p>



<p><strong>Un suicidio que suma silencio al silencio</strong></p>



<p>El 23 de diciembre de 2018 Anabel Pereyra, vecina de La Guarida, se dirigió a la comisaría con un amigo de la familia a radicar la denuncia en contra de Mauro Martínez (27) por violencia de género. Él había estado presente en esas primeras horas desestimando los recorridos que se proponían para los rastrillajes.  </p>



<p>Anabel declaró que Martínez, en medio de una discusión que sostuvieron, le confesó alcoholizado y afectado por el consumo de drogas, la amenazó con tirarla “al pozo de Pinocho” como había hecho “con la boliviana” en referencia a un pozo de agua en la que habría arrojado el cuerpo de Delia.</p>



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<p>En la jornada siguiente, día de inicio de la apertura de temporada en la localidad de La Paz, Mauro Martínez apareció ahorcado. En su casa encontraron su ropa quemada, la que habría utilizado en el día que Delia desapareció. Pertenencias de Delia. Los peritajes oficiales informaron que él se suicidó. De esa línea de investigación, se desprenden muchas dudas:  “Él no aclaró nada. De la noche a la mañana apareció ahorcado, no sabemos muy bien. La señora fue a declarar todo, y parece que el jefe de personal de la Municipalidad llevó a declarar. No sé si es verdad o es mentira. Todo eso a veces me llega al corazón”, afirma Mario. </p>



<p>Los rumores hablan de “desprolijidades” en la investigación del suicidio. Entre La moto de Martínez apareció en un basural, lo que impidió el correcto peritaje de evidencias, por ejemplo.</p>



<p>En la zona en la que se encuentra el campo de “Pinocho” (Paraje La Guarida)  hay alrededor de 60 pozos. Se realizó un rastrillaje en el que no se obtuvieron resultados relevantes, pero Mario y Modesta desconocen si fueron rastrillados todos. “Son pozos perforaciones, chicos de tamaño, pero profundos. De los que se hacen para buscar agua”, afirma Mario. ¿Qué sabía Mauro Martínez?, ¿quiénes más lo sabían? ¿había intenciones de hacerlo callar?</p>



<p><strong>La casa de la “Niña Nieves”</strong></p>



<p class="has-text-align-right"><em>“Hasta ahora dos años pasó y no hay ningún detenido en La Paz. Eso me duele, me enoja, no hay ni una desde aquel día que desapareció mi hija, no hay ningún sospechoso ni detenido”, dice Mario. Y continúa: “Está por acá nomás mi hija. Alguien sabe de acá del pueblo y no quiere hablar” (Mario Gerónimo Polijo) </em></p>



<p>A mediados del año pasado, cobró fuerza la hipótesis de que Delia había permanecido en una casa “abandonada” en el bajo de Corralito (paraje cercano a La Guarida) conocida como la casa de “Niña Nieves”, mujer fallecida, casa contigua a la casa de los hermanos de Anabel.</p>



<p>En La Paz es un secreto a voces que en esa casa había trabajadoras sexuales y se hacían fiestas clandestinas. Sin embargo, no fue hasta meses después que se allanó el lugar y se obtuvieron evidencias de la presencia de Delia allí, pero a la fecha se desconocen los resultados.</p>



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<p>¿Qué pasaba en la casa de “Niña Nieves”?, ¿Quiénes la administraban?, ¿Quiénes la frecuentaban?, ¿Quiénes estaban ahí en los días cercanos a su desaparición?, ¿Por qué nadie habla?, ¿Qué dicen las autoridades locales respecto al funcionamiento de este espacio en una localidad de mil doscientos habitantes?</p>



<p>Ni Mario ni Modesta saben con certeza qué pruebas se obtuvieron en el lugar:  “No sabemos quién nos hace daño. Nuestro sueño, hasta las últimas, es saber quién nos hizo daño, a dónde fue, dónde está”. La familia de Delia está convencida de que hay muchos silencios en el pueblo. Que alguien sabe y no quiere hablar:  “está por acá nomás mi hija. Alguien sabe acá en el pueblo”. </p>



<p>Desde el primer día de la desaparición hasta la actualidad hay gente del pueblo que acompaña a el reclamo por verdad, memoria y justicia. Que ayudan y acompañan la búsqueda. Pero “hay algunos vecinos que capaz se molestan cuando salimos a marchar, yo así lo siento. Varios vecinos que saben muy bien todo. Acá en La Paz mismo, capaz hasta no nos quieren ver”, afirma Mario y piensa que en el caso de su hija hay “gente de poder” involucrada. </p>



<p><strong>La causa hoy</strong></p>



<p>La causa que investiga la desaparición de Delia se encuentra desde mediados del año pasado a cargo de la Fiscal Lucrecia Zambrana responsable de la Fiscalía de Primera Nominación de Villa Dolores.  </p>



<p>Hasta la fecha han pasado por la causa 4 abogades y 2 fiscales. Han intervenido la Policía de la Provincia, la Policía Federal y Gendarmería. La división de Bomberos D.U.A.R. (Departamento Bomberos de Alto Riesgo). La División Canes de la Policía de la Provincia de Córdoba. La Dirección de Investigación Operativa (DIO), dependiente de la Policía Judicial de la Provincia. El Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU), dependiente del Ministerio de Seguridad. La Asociación “Missing children” Argentina publicó su búsqueda en facturas de impuestos de la provincia de Buenos Aires. Hay una recompensa provincial y una nacional para quien aporte datos relevantes a la causa</p>



<p>El pueblo organizado y autoconvocado ha marchado semanalmente a lo largo del primer año y luego una vez por mes hasta el inicio de la pandemia, lo que ha significado más de 120 marchas en la localidad de La Paz, bajo la consigna “No hay Paz sin Delia”.</p>



<p><strong>Delia, Silvia, Yamila, Marisol, Luz</strong></p>



<p>“Hoy nos tocó. Algún día le puede tocar a otros”, afirman Modesta y Mario. Y es que esta certeza, ha hecho también que se junten con otras personas familiares de desaparecidas. Recuerdan el encuentro con la familia de Silvia Gloria Gallardo, de Marisol Reartes y Luz Oliva:  “Ellas también están llevando un dolor. Nosotros estamos llevando dos años, otras capaz son cinco, seis años. Igual que nosotros, no saben. Pero siguen en la lucha”.</p>



<p>Mario y Modesta agradecen el acompañamiento mutuo entre familiares y organizaciones en este camino de dolor y reclamo de justicia. Remarcan el encuentro con Soledad Cuello, hermana de Yamila Cuello desaparecida en la ciudad de Córdoba desde el año 2009: “con ellas siempre estamos, cuando nos toca salir de reclamo estamos juntos, vamos a seguir junto con ellas”, dice Mario. Y Modesta agrega: “Nos dan fuerza para seguir adelante. Están sufriendo como yo. Ojalá que haya justicia para todos, que esclarezca todito para ellas y para nosotros”</p>



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</li>
</ul>
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<p><strong>Marchar por Delia</strong></p>



<p>A lo largo de la semana Mario y Modesta han brindado notas a gran cantidad de medios. En la región se multiplican los carteles en autos y comercios con la foto de Delia que interpela: Delia, ¿dónde está?</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="681" class="wp-image-51736" src="https://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/21-1024x681.jpg" alt="" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/21-1024x681.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/21-617x410.jpg 617w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/21-1536x1021.jpg 1536w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/21-2048x1362.jpg 2048w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/21-640x426.jpg 640w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Por impulso de un grupo de vecinas y activistas de la región, la Municipalidad de La Paz declarará este 18 de septiembre “Día del compromiso con la búsqueda de las personas desaparecidas de Traslasierra”</p>



<p>El mismo viernes se planificaba la inauguración de una muestra de fotos en la Oficina de Turismo que retrata las acciones realizadas a lo largo de estos dos años, y una marcha en La Paz, eventos postergados hasta nuevo aviso dado el escenario de nuevos casos de covid 19 en la zona. </p>



<p>Seguiremos exigiendo justicia y preguntando por Delia</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/donde-esta-delia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Otorgan prisiones domiciliarias a represores por la pandemia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/otorgan-prisiones-domiciliarias-a-represores-por-la-pandemia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Apr 2020 17:49:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[#MemoriaVerdadJusticia]]></category>
		<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[delitos de lesa humanidad]]></category>
		<category><![CDATA[Juicio y castigo]]></category>
		<category><![CDATA[Luz Ailín Báez]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[El TOF N°2 de San Martín resolvió otorgarle la prisión domiciliaria a Omar Edgardo Di Napoli, médico acusado de delitos de lesa humanidad.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Que el coronavirus mata y que los y las trabajadoras de la salud están haciendo un trabajo heroico es sabido. Que se transforme en un salvoconducto para “rescatar” a represores de las cárceles comunes es triste y, a estas alturas de nuestra historia, inaceptable.</em></p>



<p><strong>Por Luz Ailín Báez | Foto Tadeo Bourbon</strong></p>



<p>El Tribunal Oral Federal de San Martín (TOF N°2) resolvió otorgarle la prisión domiciliaria a Omar Edgardo Di Napoli, médico represor acusado de delitos de lesa humanidad. Di Napoli está imputado por privación ilegal de libertad personal, tortura, homicidio agravado con ensañamiento-alevosía, privación ilegal de libertad y privación ilegal de libertad agravada a personas detenidas desaparecidas en el sitio que funcionara como Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio Arsenal de Artillería de Marina de Zárate, uno de los 10 centros clandestinos pertenecientes a la llamada Área 400 (Zárate, Campana y Exaltación de la Cruz), bajo el control operacional de Campo de Mayo.</p>



<p><em>Marcha </em>dialogó con Paola Garello, militante de H.I.J.O.S. Zarate Campana y una de las encargadas de repudiar de manera formal la decisión del TOF N°2 de otorgarle la domiciliaria al médico represor Edgardo Di Napoli.</p>



<p>“Estamos en un proceso de acumulación de firmas, con todos los teléfonos colapsados por las adhesiones. Entendemos que esto es el resultado de 44 años de lucha: primero, de nuestras madres y abuelas y, en los años 90, con H.I.J.O.S. Ya adultos y grandes, hemos garantizado que el “Nunca Más” sea una de nuestras bandera de Memoria, Verdad y Justicia donde históricamente pedimos la cárcel común efectiva y perpetua para aquellos que llevaron adelante actos civiles como militares desde la dictadura en adelante, aunque sabemos que las desapariciones forzadas empezaron mucho antes del 24 de marzo”, afirma Garello.</p>



<p>Frente a la pandemia que acucia a todo el mundo, los abogados defensores de Di Napoli y dos de los doctores del TOF N° 2 aducen que el represor corre riesgo de contraer el COVID-19. “Sabemos que no hay informe alguno, más en la Unidad Penitenciaria n° 32 donde estaba alojado él, de que haya riesgo. Están arbitradas todas las medidas para que eso no suceda”, aclara Garello.</p>



<p>La práctica de connivencia entre algunos sectores de la Justicia (con mayúsculas) y los genocidas se viene dando desde mucho antes con la avanzada que les brindaba apoyo con el 2&#215;1. A fuerza del pronunciamiento social masivo en contra que hubo tuvieron que dar marcha atrás y conformar una práctica constante. “Desde la llegada del macrismo los genocidas se recuestan en determinados tribunales para obtener impunidad en los fallos que los benefician con domiciliarias. Tenemos otro caso en la zona del genocida [ex subcomisario de Policía, Luis Abelardo] Patti, múltiple condenado a perpetua que vive en el country Septiembre de Escobar. Pero entendemos que es una práctica judicial de apañar a los genocidas de lesa humanidad”.</p>



<p>Di Napoli no tiene condena pero está afrontando un juicio de delitos sexuales junto con otros represores que sí están condenados. Al igual que una parte significativa de la sociedad civil, el imputado forma parte del pacto de silencio que tienen todos los genocidas y represores y por eso Garello alerta sobre el peligro de fuga o de violación a las domiciliarias. “Sabemos que a lo largo y ancho de todo el país los genocidas violan las domiciliarias y no hay nadie que los controle. Es la sociedad la que es consciente de que no deben salir. Si los vemos en la calle, los denunciamos, cuando debería ser el Poder Judicial el que los controla”.</p>



<p>Paola Garello es una de las protagonistas de H.I.J.O.S. que ha encontrado los restos de su padre desaparecido, gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).“Mi viejo [Luis Lorenzo Garello] era licenciado en Ciencias Políticas, recibido en la Universidad de Cuyo, en Mendoza. Vivió ahí hasta que se casó con mi vieja en la ciudad de Godoy Cruz. Después se fue a vivir a Capital Federal y consiguió un laburo en las oficinas de la empresa Petrosur. La fábrica, una petroquímica, estaba instalada en la ciudad de Campana. Estando en Capital empieza a trabajar con curas tercermundistas en barrios y villas. Cuando viene a Campana termina militando en la columna 17 de Montoneros. Él acá hace un trabajo sindical muy grande, crea junto con Silvio Francisco Tognoli, también desaparecido el mismo día que mi papá y encontrados sus restos por el EAAF, el Sindicato de Supervisores y Jerárquicos Químicos de la Ciudad de Zárate Campana y empieza a tener un trabajo sindical muy grande articulando con otros gremios metalúrgicos de fabricas de cuero, teniendo en cuenta que acá es una zona altamente industrial.El día de su secuestro tenía 32 años, una esposa embarazada y tres hijos ya nacidos. Por suerte, a mi vieja no se la llevaron y mi hermano menor nació el 4 de febrero de 1977. Yo tenía cuatro años”.</p>



<p>Para Paola, <strong>“la Justicia es extremadamente lenta y no está a la altura de la historia”.</strong> Y no es para menos: el circuito represivo Escobar-Zarate-Campana tiene, a la fecha, un solo juicio concluido en 2013 con condenas, por decir lo menos, mediocres: Juan Fernando Meneghini, ex comisario de Escobar durante la dictadura, recibió 6 años de condena, que ya había sido cumplida en prisión preventiva, con lo cual se fue a su casa. Santiago Omar Riveros, uno de los cerebros del genocidio, condenado por múltiples delitos, fue condenado a perpetua, el ex prefecto Servando Ortega recibió 9 años en prisión domiciliaria y el excapitán Sergio Buitrago -también imputado- falleció en medio del juicio.</p>



<p>El médico militar <strong>Di Napoli está imputado en uno de los dos juicios que se están llevando a cabo en el TOF 2 de San Martín por el mismo circuito represivo: un juicio iniciado por delitos sexuales cometidos a sobrevivientes hombres y mujeres de Zárate, Campana y Escobar.</strong> “Muchos sobrevivientes han declarado haberlo visto y escuchado en el Arsenal de Artillería de Marina, donde también sabemos que pasaron mujeres jóvenes y adultas, muchas de ellas embarazadas. Hay una compañera embarazada que está desaparecida de apellido Coutada. Estamos en la búsqueda de ese bebé que pudo haber nacido en cautiverio y creemos que ella pudo haber estado detenida en el Arsenal, aunque no tenemos un testimonio efectivo”, relata Garello.</p>



<p>Frente a la inacción judicial, Paola cuenta que se han conformado grupos con investigadores del CONICET, FLACSO, H.I.J.O.S y SUTEBA, “gente con pura voluntad que va tirando de un hilo para desandar y exigir Memoria, Verdad y Justicia”. Y agrega: “Desde hace años les llevamos prácticamente las pruebas en la mano al tribunal. Llevamos datos o información certera para que la justicia de San Martín la corrobore y después empiece a agilizar o tomar decisiones que tienen que ver con la imputación a genocidas. <strong>Por eso entendemos que la Justicia está en una grave falta con las víctimas. A 44 años del golpe cívico-militar deberían estar enjuiciando a los genocidas, pero los están liberando de a cuentagotas</strong>”.</p>



<p>&nbsp;“Hay domiciliarias por todos lados. Donde vos vayas con la regional que hables, hay domiciliarias. Tiene que ver con el respaldo de impunidad que les da el Poder Judicial a estos genocidas. Este pedido de domiciliarias, en esta coyuntura sanitaria grave que vive el país, se está dando mucho. Hay tribunales que se animan a decirles que no, que leen y oyen los informes del servicio penitenciario y otros que tienen contemplaciones para con los genocidas.<strong> Todas las domiciliarias que se están dando en este momento son por Coronavirus</strong>”<strong>.</strong></p>



<p><strong>Al pedido de domiciliaria aceptado para Di Napoli se le suman los otorgamientos de domiciliaria al represor formoseño Horacio Rafael Domato,</strong> prófugo de la Justicia durante 7 años y responsable de los grupos de tareas que funcionaron en dicha provincia, <strong>y </strong><strong>la prisión domiciliaria otorgada por el Juez Federal Juan Manuel Iglesias al genocida Mario Osvaldo Sosa,</strong> quien fuera condenado en el año 2013 por el Tribunal Oral Federal de Formosa a la pena de dieciocho años de prisión por ser considerado coautor de los delitos de asociación ilícita, privación ilegítima de la libertad agravada, tormentos agravados y tormentos agravados seguidos de muerte. Sosa fue enviado a un domicilio de la ciudad de Resistencia sin que se cumpla la normativa para el caso en relación a la pandemia y sin cumplimentar el requisito de la tobillera electrónica.</p>



<p>“Viven en un pacto de silencio para tener impunidad y esta pandemia, que a todos nos tiene ocupados y preocupados, a ellos los tiene frotándose las manos, mirando la posibilidad que tienen para obtener impunidad”, sostiene Garello. “Ellos están más que satisfechos con esta pandemia. Están celebrando que exista para poder irse a sus casas. Y nosotros les dijimos que el único lugar para un genocida es la cárcel común y la condena perpetua. Sus casas, para nosotros, son sus celdas”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/otorgan-prisiones-domiciliarias-a-represores-por-la-pandemia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Crónica desde una Plaza vacía: la nostalgia de la ausencia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/cronica-desde-una-plaza-vacia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Mar 2020 20:54:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[#24M]]></category>
		<category><![CDATA[#MemoriaVerdadJusticia]]></category>
		<category><![CDATA[24 de marzo]]></category>
		<category><![CDATA[crónicas]]></category>
		<category><![CDATA[Ignacio Marchini]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[plaza de mayo]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[En el marco de un 24 de marzo diferente, signado por la cuarentena obligatoria impuesta por la amenaza de contagio del virus Covid-19, el cronista llega a Plaza de Mayo. La nostalgia se mezcla y las reflexiones llegan solas, entre la importancia del cuidado y de seguir sosteniendo la memoria.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>En el marco de un 24 de marzo diferente, signado por la cuarentena obligatoria impuesta por la amenaza de contagio del virus Covid-19, el cronista llega a Plaza de Mayo. La nostalgia se mezcla y las reflexiones llegan solas, entre la importancia del cuidado y de seguir sosteniendo la memoria.</em></p>
<p><strong>Por <span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://twitter.com/profneurus">Ignacio Marchini</a></span> | Fotos de Sole Quiroga</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong><em>Versión (muy libre) de un poema de Li Po (701-762)</em></strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>Todavía no han regresado…</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>Y nosotras, tenemos que cuidar</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>unos pañuelos blancos</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>como nuestros cabellos</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>para los amargos días venideros.</em></p>
<p style="text-align: right;"><em> </em></p>
<p style="text-align: right;"><em>Sin ustedes a nuestro lado</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>esos días serán muy tristes</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>por eso juntamos nuestras fuerzas de mujer</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>y cantamos tan fuerte</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>que quizás lo oigan</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>llegando el estruendo</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>a través del aire.</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>(Carlos Indio Solari)</em></p>
<p>Es imposible eludir la nostalgia que produjo la jornada de ayer. Los pañuelos blancos improvisados que colgaban de los balcones ladeaban el trayecto hacia una Plaza que olía a ausencia. Las calles de una ciudad vacía latían al ritmo de un calor opresivo que no era mero reflejo del clima. Las pocas personas que transitaban miraban con desconfianza a la cara, tratando de descifrar en cada uno y cada una el motivo que la forzaba a romper con el aislamiento obligatorio. “¿Estará justificada tu imprudencia?”, parecían decir en sus ojos atentos.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48061" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga2-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga2-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga2-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga2-640x427.jpg 640w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48062" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga2a-630x354.jpeg" alt="" width="630" height="354" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga2a-630x354.jpeg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga2a-1024x576.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga2a-640x360.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga2a.jpeg 1140w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p>Las ventanas decoradas de blanco y la bandera ocasional que exigía “Justicia” contrastaban con la única presencia constante y monótona de la Avenida de Mayo. Los hombres y mujeres uniformadas de azul escrutaban por arriba del barbijo a cada transeúnte, inquiriendo arbitrariamente a quien pasase cerca. El tono amable de las fuerzas de seguridad no disimulaba la impaciencia y la soberbia de quien se siente dueño de la ciudad. Que la policía monopolizara las calles que debían estar repletas de fotos en blanco y negro y pañuelos que ondearan profundizaba el desasosiego del día.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48066" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga4-274x410.jpg" alt="" width="274" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga4-274x410.jpg 274w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga4-684x1024.jpg 684w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga4-640x958.jpg 640w" sizes="(max-width: 274px) 100vw, 274px" /></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48067" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga3a-277x410.jpeg" alt="" width="277" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga3a-277x410.jpeg 277w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga3a.jpeg 608w" sizes="(max-width: 277px) 100vw, 277px" /></p>
<p>En la Plaza, el silencio era absoluto. La monotonía solo se rompía con un pibe que pedía una moneda, violando una medida que nunca lo contempló, sacando provecho de encontrarse, por fin, con otra presencia humana. Un hombre lloraba mientras denunciaba que él, como tantas otras y otros que viven en la calle, eran desplazados constantemente por los uniformados a quienes poco les importaba que no tuvieran a dónde ir. “Ya no nos dan comida, no sé qué hacer. La están llevando toda a la provincia de Buenos Aires”, contaba mientras se enjugaba las lágrimas.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48068" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotod-Sole-Quiroga8-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotod-Sole-Quiroga8-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotod-Sole-Quiroga8-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotod-Sole-Quiroga8-640x427.jpg 640w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48069" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga5a-555x410.jpeg" alt="" width="555" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga5a-555x410.jpeg 555w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga5a-1024x757.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga5a-640x473.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga5a.jpeg 1280w" sizes="(max-width: 555px) 100vw, 555px" /></p>
<p>La sensación era desconcertante. ¿Cómo es posible conciliar las ausencias con el día en que se las denuncia con la máxima potencia? ¿Cómo sobrellevar la decepción de la falta, por primera vez, del acto político más importante de la historia argentina desde hace 36 años? ¿Qué conclusión sacar de actos individuales y hogareños que saben a poco en comparación con un marcha abrumadora que pasa por encima de cualquier “revisionismo histórico”? Entre tanta rareza, los pañuelos pintados en el suelo de la Plaza recordaban a aquellas Madres y Abuelas que comandan las búsquedas.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48071" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga7-612x410.jpg" alt="" width="612" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga7-612x410.jpg 612w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga7-1024x686.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga7-640x429.jpg 640w" sizes="(max-width: 612px) 100vw, 612px" /></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48072" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga4a-630x354.jpeg" alt="" width="630" height="354" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga4a-630x354.jpeg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga4a-1024x576.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga4a-640x360.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga4a.jpeg 1280w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p>Quizás contextualizar ayude a responder a este desasosiego. Porque somos, ante todo, seres sociales y comunitarios. Pensar que una cuarentena obligatoria y preventiva puede ser casi lúdica cuando se tiene un techo, un trabajo y gente que te quiere. Que el aislamiento social es sencillo cuando pensás en la clandestinidad de los y las jóvenes que dieron la vida (y más) por un sueño que parecía cercano y prometía una utopía. Que las Madres y Abuelas nos enseñaron del cuidado y el amor al prójimo y que es este el momento para aplicarlo contra el único demonio existente que es el individualismo. Que cuando no se puede salir a buscar a nuestrxs hijxs y nietxs (porque son de todxs nosotrxs), se puede enseñar a un hijx o nietx sobre el miedo, el terror, el aislamiento y contraponerlos con <em>la esperanza insobornable</em> de mundos distintos. Que el abrazo que no pudiste darle a Estela o a Norita se lo podés dar en una llamada a tu abuela asustada por una “amenaza invisible” real, no la elucubración de un Estado genocida dispuesto a la muerte antes que a la igualdad.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48073" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M-en-casa_Sole-Quiroga-9-630x365.jpg" alt="" width="630" height="365" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M-en-casa_Sole-Quiroga-9-630x365.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M-en-casa_Sole-Quiroga-9-1024x593.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M-en-casa_Sole-Quiroga-9-640x371.jpg 640w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48074" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga1a-630x355.jpeg" alt="" width="630" height="355" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga1a-630x355.jpeg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga1a-640x360.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/24M_Fotos-Sole-Quiroga1a.jpeg 1004w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p>La nostalgia de una Plaza vacía se combina con la nostalgia de quienes no están. No están porque fueron desaparecidas, y sabemos que siguen faltando 30 mil compañeros y compañeras. Nuestras Madres y Abuelas faltaron porque se cuidan, mientras nos cuidan, mientras las cuidamos. Eso que nos enseñaron en todos estos años y que hoy le compartimos un poco a ellas, aunque sea desde los balcones, las redes sociales o las puertas de las casas. Ayer hubo ausencia de gente en las calles, sí, como estos días donde la incertidumbre es transitoria y tiene fecha de vencimiento. Por las que siguen viviendo la incertidumbre de una ausencia irreparable, que lo que nunca nos falte sea la Memoria.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/cronica-desde-una-plaza-vacia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Poéticas de la calle para un 24 de marzo casero</title>
		<link>https://marcha.org.ar/poeticas-de-la-calle-para-un-24-de-marzo-casero/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Mar 2020 15:11:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[#MemoriaVerdadJusticia]]></category>
		<category><![CDATA[Chana Boekle]]></category>
		<category><![CDATA[GAC]]></category>
		<category><![CDATA[Grupo de Arte Callejero]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[Como parte de las campañas virtuales, poéticas y caseras este 24 de marzo recordamos algunas acciones del colectivo de activismo artístico el Grupo de Arte Callejero en el espacio público, a modo de inspiración para no olvidar que cuando esto pase, la calle seguirá siendo nuestra.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Como parte de las campañas virtuales, poéticas y caseras este 24 de marzo recordamos algunas acciones del colectivo de activismo artístico el Grupo de Arte Callejero en el espacio público, a modo de inspiración para no olvidar que cuando esto pase, la calle seguirá siendo nuestra.</em></p>
<p><strong>Chana Boekle* / Fotos por @camarasdisidentes (IG) y Grupo de Arte Callejero</strong></p>
<p>Hoy nos toca vivir un 24 de marzo distinto. Nos toca, si los privilegios nos lo permiten, recordar a 30 000 compañerxs desaparecidxs desde nuestras casas. Nos toca desde la contención de cuatro paredes, imaginarnos las inmensas marchas que nos abrazan en las calles cada día como hoy desde 1986 y nos recuerdan, que la convicción que nos une es que a las dictaduras no volveremos ¡NUNCA MÁS!</p>
<p>Sitiadxs a nivel mundial por un virus que el capitalismo nos fue acercando y que el neoliberalismo, tras años de sistemas de salud públicos saqueados y empobrecidos, permitió que nos conquiste victorioso. El COVID-19 nos ha arrebatado ya miles de vidas y nos ha obligado al encierro y el control policial como medida preventiva. Hoy la calle pareciera que no nos pertenece. Depende de nosotrxs sentirla nuestra, pero prestada momentáneamente al cuidado colectivo y no a la represión policial o, como en algunos casos, al <em>yuteo</em> desde el balcón.</p>
<p>Este 24 de marzo lo reivindicamos <em>puerta a puerta</em> como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. A partir del recorrido del Grupo de Arte Callejero (GAC) pensamos distintas estrategias de la gráfica militante para intervenir la calle, con la certeza de que pronto la volveremos a ocupar.</p>
<h4><strong><u>EL GAC</u></strong></h4>
<p>El GAC surgió en abril de 1997 a partir de un conjunto de alumnas y alumnos de la Escuela Nacional de Bellas Artes <em>Prilidiano Pueyrredón</em> de la Ciudad de Buenos Aires como apoyo al paro nacional de docentes y a las acciones que éste enmarcaba. La primera intervención pública del grupo consistió en la realización performática y teatral de un mural en la Plaza Roberto Arlt, el 20 de abril. Además del mural con frases explícitas como “Docentes ayunando” o pintadas de los clásicos guardapolvos que usan lxs estudiantes de escuelas públicas, el grupo decidió sellarse la boca con cinta y vestir también con sus guardapolvos blancos. Esta acción pretendía visibilizar y respaldar el ayuno que estaban llevando a cabo lxs docentes como estrategia de protesta.</p>
<p>El GAC se piensa desde sus inicios como un grupo que desde lo visual ocupe e incurra directamente en el espacio público, interpelando a transeúntes y habitantes de cada lugar. Es un grupo que, proviniendo de las bellas artes, se forma en un ambiente altamente politizado, de efervescencia social y a partir de protestas políticas. Sus integrantes – actualmente y desde hace un tiempo, todas pibas – rápidamente se integraron a la militancia hiper activa de fines de los noventa.</p>
<p>Si bien son muchas las producciones – generalmente anónimas – de esta grupa desde aquel paro docente del 97, se las asocia principalmente a los escraches a genocidas y cómplices de la dictadura cívico-militar que el día de hoy en concreto repudiamos. A partir de 1998, el GAC integró junto a HIJOS y otras organizaciones por la Memoria, Verdad y Justicia, <em>La mesa de escrache popular </em>de la que también hacían parte otros grupos artísticos y musicales, así como asambleas barriales, centros de estudiantes, sindicatos, etc.</p>
<p>Lo novedoso de esta mesa era que la construcción de cada escrache se llevaba a cabo durante un mes previo a la acción final y se invitaba a vecinxs a involucrarse en todo el proceso. De esta forma, ya no sólo se sabía lo que había hecho cada escrachado, si no que por lo general la convivencia vecinal se les volvía realmente difícil. Comprar el pan, ir a la carnicería o esperar al bondi, muchas veces para los genocidas y cómplices no volvió a ser impune. <em>Si no hay justicia, hay escrache</em>, o como logró sintetizar el GAC en un logo que hasta hoy sigue inundando plazas, afiches, pines y remeras: JUICIO Y CASTIGO.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48035" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-11.58.15-630x401.jpeg" alt="" width="630" height="401" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-11.58.15-630x401.jpeg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-11.58.15.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-11.58.15-640x408.jpeg 640w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p>El conocido círculo rojo con la gorra militar y la frase mencionada, fue confeccionada por el GAC para multiplicarse frente a los tribunales donde se llevaba a cabo el juicio a Massera en 1998. En esa acción y en posteriores, se trataba de varias docenas de logos grandes y visibles que multipliquen la voz colectiva con una exigencia contundente. Mensajes claros acompañados de imágenes que se apropiaban de simbolismos del lenguaje de señalización vial, fueron desde entonces la línea visual predilecta del colectivo y las organizaciones con las que articulaba.</p>
<h4><strong>REACTIVACIÓN DE LOS ESCRACHES EN LAS MARCHAS DEL 24 DE MARZO</strong></h4>
<p>Los escraches fueron cada uno único y distinto en tanto que es un acontecimiento que se ancla en un aquí y un ahora irrepetible. Por otro lado, dependiendo del acompañamiento cultural y artístico que recibía cada acción, se acompañaba de murales, pegatineadas, performances, murgas, teatro, u otros. El GAC encontró estrategias para sintetizar su trabajo gráfico de los múltiples escraches desde 1998 y llevarlo en distintas ocasiones a la marcha del 24 de marzo. De esta manera colectivizaron información que fueron obteniendo en su proceso investigativo junto a la mesa de escrache popular y, además, reactualizaron algunas de sus acciones en una nueva producción.</p>
<p>En la marcha del año 2001, las integrantes del grupo acompañaron las diversas intervenciones político-culturales de las calles aledañas a Plaza de Mayo, con afiches titulados con la frase <em>AQUÍ VIVEN GENOCIDAS</em>, que marcaban sobre el mapa de la ciudad los puntos de residencia de los genocidas escrachados hasta el momento junto a sus direcciones exactas. Afiches muy similares, pero que iban sumando los nuevos puntos de escrache, fueron aportes de la grupa durante varios años consecutivos.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48036" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.00.57-568x410.jpeg" alt="" width="568" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.00.57-568x410.jpeg 568w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.00.57-640x462.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.00.57.jpeg 800w" sizes="(max-width: 568px) 100vw, 568px" /></p>
<h4><strong>CAMBIAR EL FOCO: REIVINDICAR PRESENTES A LXS DESAPARECIDXS </strong></h4>
<p>En diversas producciones que la grupa ha hecho en torno al ejercicio de la memoria, también han sido elegidas imágenes centrales las caras – y muchas veces la mirada en concreto – de compañerxs desaparecidxs. Gigantografías de papel o placas con el nombre, dirección y fecha de desaparición han sido algunas de las estrategias para traer a la memoria y homenajear a lxs que hoy nos siguen impulsando a exigir verdad y justicia, para así nombrarlos: ¡Presentes!</p>
<p>Una de las prácticas más recurrentes dentro de la producción de este grupo, es la rememoración y reivindicación a partir de fotografías. En la noche del 23 al 24 de marzo de 2011, el GAC decidió responder a las agresiones fascistas de la agrupación “Acción Nacional Católica” que había tachado los rostros de lxs estudiantes desaparecidxs de las escuelas nacionales de bellas artes. Hicieron muchas lamparitas forradas con papel sobre los que imprimieron recortes de las miradas de lxs desaparecidxs y le agregaron la frase <em>Los estamos mirando.</em></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48037" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.02.16-547x410.jpeg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.02.16-547x410.jpeg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.02.16-1024x768.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.02.16-640x480.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.02.16.jpeg 1280w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<h4><strong>USAR LA COYUNTURA PARA PROFUNDIZAR EL DISCURSO</strong></h4>
<p>Siguiendo la línea de intervenciones callejeras con gráfica barata y sencilla pero concisa y llamativa, las pibas del GAC han intervenido diversas marchas a favor de los derechos humanos o de las conquistas sociales. En concreto, el 24M de 2016, la grupa empapeló algunas paredes del microcentro con grandes afiches con frases que vinculaban a la dictadura con los grupos económicos del gobierno macrista.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-48038" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.07.59-618x410.jpeg" alt="" width="618" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.07.59-618x410.jpeg 618w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.07.59-1024x679.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.07.59-640x425.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/WhatsApp-Image-2020-03-24-at-12.07.59.jpeg 1280w" sizes="(max-width: 618px) 100vw, 618px" /></p>
<p>Esta acción generada a cuarenta años del inicio oficial de la dictadura cívico militar, traduce en frases breves, un largo trabajo de investigación visual, metódica y comunicacional que las integrantes venían realizando. Desde sus producciones tempranas las integrantes se preocupaban también de vincular al ámbito empresarial con la dictadura militar. Otros ejemplos de esta línea de comunicación son <em>Invasión</em> (2001) o la obra instalación <em>Carteles de la memoria</em> (1999 – 2009) que se encuentra de manera permanente en los jardines del Parque de la Memoria.</p>
<p>En este 24 de marzo, extraño, silencioso y de pocos abrazos proponemos un recorrido militante por la memoria, verdad y justicia y contra el perdón y el olvido; desde la gráfica. Sugerimos a partir de algunas de las intervenciones callejeras del Grupo de Arte Callejero, ideas de cómo intervenir visualmente las calles, una vez que las volvamos a recuperar para gritar abrazadxs: ¡30.000 compañerxs desaparecidxs, presentes! ¡Ahora y siempre!</p>
<p>*<strong> El texto es resultado del trabajo de investigación “el activismo artístico argentino de cambio de siglo (1991 – 2002) será en la calle o no será.  </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>El libro de la grupa GAC: Pensamientos, prácticas y acciones (2009) editado por Tinta Limón está disponible en PDF en el siguiente link:</strong></p>
<p><a href="https://ia800202.us.archive.org/32/items/GacPensamientosPracticasYAcciones/GacPensamientosPracticasYAcciones.pdf">https://ia800202.us.archive.org/32/items/GacPensamientosPracticasYAcciones/GacPensamientosPracticasYAcciones.pdf</a></p>
<p><strong>La brigada de propaganda feminista de Chile nos comparte un instructivo fácil y rápido para hacer engrudo. </strong></p>
<p><a href="https://m.facebook.com/brigadapropagandafeminista/photos/pcb.1494373810717511/1494373500717542/?type=3&amp;source=49">https://m.facebook.com/brigadapropagandafeminista/photos/pcb.1494373810717511/1494373500717542/?type=3&amp;source=49</a></p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/poeticas-de-la-calle-para-un-24-de-marzo-casero/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ni Patria ni Matria: Hermanatria</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ni-patria-ni-matria-hermanatria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Mar 2020 12:32:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[#24M]]></category>
		<category><![CDATA[#MemoriaVerdadJusticia]]></category>
		<category><![CDATA[24 de marzo]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandra Szir]]></category>
		<category><![CDATA[Hermanatria]]></category>
		<category><![CDATA[Ignacio Marchini]]></category>
		<category><![CDATA[María Ester Alonso Morales]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[A María Ester Alonso Morales y Alejandra Szir las une un pasado trágico y las ausencias de sus padres que perdieron la vida en los 70 apostando todo a la promesa, aún vigente, de que la revolución es un sueño posible. Pero también las une la poesía. Y de esa conjunción nació el libro Hermanatria.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>A María Ester Alonso Morales y Alejandra Szir las une un pasado trágico y las ausencias de sus padres que perdieron la vida en los 70 apostando todo a la promesa, aún vigente, de que la revolución es un sueño posible. Pero también las une la poesía. Y de esa conjunción nació el libro Hermanatria.</em></p>
<p><strong>Por <span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://twitter.com/profneurus">Ignacio Marchini</a></span></strong></p>
<p>Cada vez que María encara la vuelta al país transita las mismas etapas. La primera es la alegría previa (<em>Vorfreude</em>¸ en alemán): planificar el viaje, poner la fecha, sacar los pasajes. Hacerse un hueco en la agenda para poder experimentar el éxtasis de regresar a este país que nunca dejó del todo pero al que nunca termina de volver. A este primer punto alto le sigue el procedimiento neurótico de empacar: qué cosas llevar, cuánta ropa y, sobretodo, qué libros. En esta ocasión, decidió resolverlo fácil. Un puñado de vestidos, algunas lecturas para el viaje y mucho espacio en la maleta para llenarla de más libros, su pasatiempo favorito.</p>
<p>Al insípido momento del viaje en sí (despegue, vuelo, aterrizaje) le sucede el punto álgido o <em>Euphorie</em>. La alegría por el reencuentro, esa sensación de “flotar en el aire” cuando ve a sus amigos y amigas, a su mamá, a sus compañeros y compañeras de H.I.J.O.S. La Plata. Es que María Ester Alonso Morales, poeta, abogada y ex integrante del equipo jurídico de la filial platense de Abuelas de Plaza de Mayo, es hija de Jacinto “el Gallego” Alonso Saborido, un jefe del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) asesinado por el Ejército Argentino el 7 de octubre de 1974. Poco más de un mes después nacieron ella y su hermana melliza María Elena en una clínica en la esquina de una comisaria en Bernal donde se encontraba presa su madre Rosa Delfina Morales, también guerrillera.</p>
<p>La hermana de María moriría 16 años después de una enfermedad degenerativa y su madre jamás podría verbalizar lo que sucedió dentro de esa comisaría. Al silencio familiar y a la nostalgia de un padre que jamás conoció, pero del que heredó su terquedad y ansiedad, María Ester respondió con poesía y la verdad sin rodeos. “Por eso digo que soy hija de guerrilleros. Porque no puedo decir otra cosa. No puedo decir que eran militantes secundarios, universitarios. Es mentira. Eran guerrilleros y me concibieron en su lucha” definió en <strong><span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="http://www.archivoinfojus.gob.ar/nacionales/me-converti-en-detective-recogiendo-fragmentos-esparcidos-8671.html">una entrevista al portal Infojus Noticias en 2015</a></span></strong>, en el marco de la publicación de su primer libro de poemas <em>Entre dos orillas – Zwischen zwei Ufern </em>(La Plata, 2015).</p>
<p>La cuarta fase del viaje, que es “cada vez más sutil pero no por eso menos dolorosa”, es el punto bajo o <em>Tiefepunkt</em>, ese momento en que la exiliada se da cuenta de que no vive más acá, de que la distancia “es ausencia: la tuya, la de los demás, la del país en vos”. Y María lo sintió en un momento muy específico, cuando el presidente Alberto Fernández, mediante el decreto N° 297, volvió obligatorio el aislamiento social y preventivo hasta (por lo menos) el 31 de marzo, dejándola en una especie de limbo, convirtiéndola en una paradójica exiliada en su país natal.</p>
<p>Fue la presentación de otro libro el motivo que la trajo de vuelta desde Hamburgo, Alemania, donde vive desde 2006: <em>Hermanatria </em>(La Plata, 2020) de editorial Píxel, un poemario surgido de la unión con Alejandra Szir, que no pudo llegar a venir debido al cierre de las fronteras antes de su viaje. Ella es hija del director de cine del grupo Cine Liberación y militante de la Columna Oeste de Montoneros, Pablo Bernardo Szir, secuestrado el 30 de octubre de 1976 y detenido-desaparecido desde entonces.  El juicio oral a los responsables, que siguen con vida, de lo que fue el centro clandestino de detención “Sheraton” y donde estuvo desaparecido Szir finalizó en marzo de 2019. Algo de su historia y la de sus compañerxs aparece en los films de Albertina Carri <em>Los Rubios</em> y <em>Cuatreros</em>, ya que los padres de ella (Roberto Carri y Ana María Caruso) estuvieron detenidxs-desaparecidxs en el mismo lugar que Szir.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-47988" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/portada-hermanatria-306x410.png" alt="" width="306" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/portada-hermanatria-306x410.png 306w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/portada-hermanatria.png 550w" sizes="(max-width: 306px) 100vw, 306px" /></p>
<h5><strong>Tapa de <em>Hermanatria</em>. Diseño de Celestina Alessio</strong></h5>
<p>Este pasado en común pero diferente, la figura de sus padres ausentes, la nostalgia y esa “herencia incomoda”, como definiera Alonso Morales hace unos años, las llevó a hermanarse, justamente, para la creación de este libro. En diálogo con <em>Marcha</em>, María Ester (M. E.) y Alejandra (A) hablaron a la distancia, a uno y a otro lado del Océano Atlántico, sobre la presentación que no fue en medio de la pandemia del coronavirus que puso un parate al mundo y la publicación de este libro como respuesta de ambas a “la impotencia ante mandatos enviados desde ningún lugar preciso”.</p>
<p><strong>¿Cómo se conocieron? </strong></p>
<p><strong>M.E.:</strong> Emiliano Tavernini fue el artífice del encuentro. <strong><span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/75218/Documento_completo.pdf-PDFA1b.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y">Él venía investigando y escribiendo sobre la poética de los hijos e hijas de desaparecidos</a></span></strong> para su maestría y fue quien me pasó el contacto de Alejandra. Me dijo: “es una compañera hija de padre desaparecido, vive en los Países Bajos y escribe poesía, tenés que conocerla”<em>.</em> Yo le escribí al volver del país en noviembre de 2018, venía de presentar mi último libro <em>Corazones oprimidos – Unterdrückte Herzen</em> y la invité a la presentación en Hamburgo. Ella no pudo venir en esa oportunidad pero nos enviamos los libros por correo postal. Alejandra me envió <em>Cuaderno</em> y yo le envié <em>Corazones oprimidos</em>. El año pasado, el 28 de marzo, organicé para la semana de la memoria una lectura en el Instituto Cervantes de Hamburgo y la invité a Alejandra. Ahí nos conocimos personalmente. Cuando la vi y la escuché supe que ya la conocía de antes. Fue encontrar una Hermana.</p>
<p><strong>¿Cómo decidieron hacer este libro?</strong></p>
<p><strong>M.E.:</strong> Para llegar a la decisión de publicar <em>Hermanatria </em>confluyeron varios acontecimientos, señales de que íbamos por buen camino. Yo venía trabajando un manojo de poemas con las ideas de <strong>derrumbe, ruinas, demoliciones</strong><em>. </em>Imaginaba un libro con fotos. Luego, Margarita Merbilhaá, compañera de H.I.J.O.S – La Plata, docente universitaria de letras e investigadora del CONICET, me mandó un trabajo sobre nosotras para una publicación académica en Alemania basada en un cruce entre en mi libro <em>Entre dos Orillas – Zwischen zwei Ufern</em> y <em>Cuaderno</em> de Alejandra. Finalmente, Alejandra me mandó por mail un documento Word con sus poemas nuevos. Ahí me cayó la ficha y le pregunté por qué no sacamos algo juntas. Y así nació la idea.</p>
<p>Después necesitábamos un editor y ahí convocamos a Carlos Aprea, del sello Pixel de La Plata. Carlos se puso la camiseta desde el primer momento y así fuimos sumando cómplices en este sueño. Sumamos a Margarita para el prólogo y a Mariana Eva Perez para la contratapa, dos hermanatrias. El equipo se completó con Celestina Alessio quien se hizo cargo del diseño del libro. Después siguieron meses de trabajo: selección de los poemas, leer, releer y reescribir, el trabajo de edición de Carlos, las correcciones, el diseño de la portada e interiores y finalmente enviar a la imprenta. Editar un libro de poesía es un milagro y una utopía, se necesita de la suma de varias voluntades, es un trabajo en equipo.</p>
<p><strong>A.: </strong>Muchos poemas refieren directamente al juicio a los responsables del centro clandestino de detención llamado “Sheraton” donde estuvo mi padre, entre otros. Las audiencias y el juicio oral empezaron a fines de 2017 y se continuaron hasta que se dictó la sentencia el 25 de marzo de 2019. Me vi en una situación particular, quería estar y a la vez no quería, no sabía qué momento elegir. Finalmente, estuve presente en una de las audiencias pero no para acompañar a mi hermana o a mi madre o a la compañera de mi padre o a las víctimas y testigos que declararon y a quienes estoy eternamente agradecida. Me tocó presenciar el alegato de la defensa. El resto del juicio lo viví en Holanda, por YouTube. Y fue por necesidad de manejar la ansiedad, de no sentirme sola, de entender, que empecé a tomar apuntes y a dibujar mientras escuchaba. También para tolerar las palabras de la defensa, objetivar ese discurso, un discurso que gracias a la dictadura conozco muy bien.</p>
<p>No sabía qué hacer, yo ya no quería publicar poesía, estaba escribiendo prosa y quería seguir en eso, oscilaba entre hacer un libro sobre el juicio a guardar todo en un cajón. En esos pensamientos estaba cuando me di cuenta de que si venía un libro no tenía que ser sobre el juicio o solo sobre él, sino sobre la hermanatria, lo que acompaña, como ustedes ahora. La hermanatria no solo familiar de mis tres hermanas o mis hijas Francisca y Eleana. Leyendo el procesamiento caí en cuenta de la cantidad de mujeres que estaban detenidas con mi viejo. Eso también es Hermanatria para mí. Entonces María Ester me propuso hacer un libro juntas. Yo dudaba del título, de todo, pero si me quedaba dudando no hacía nada. A María Ester le gustó el título y ahí me di cuenta de que el libro tenía más sentido así, con las dos juntas.</p>
<p><strong>En el libro se perciben tres temas que se desarrollan entre los poemas de cada una: la nostalgia, la herencia de los padres y el exilio. ¿Cómo se articulan?</strong></p>
<p><strong>M.E.:</strong> La <strong>nostalgia </strong>se puede apreciar desde dos puntos de vista: como hija y como migrante. Como hijas, es la nostalgia de lo que no tuvimos, del “hubiera querido”. Esto lo vengo trabajando desde mi primer libro y lo condeso en el poema y en el verso <em>El padre que no viví.</em> Esta nostalgia nos acompaña hasta hoy, es lo que Margarita define en el prólogo como la “vida-sin”. Nuestro presente lleva a la vida-sin. La impunidad, la magnitud de los crímenes nos llevan a esa presencia constante con intermitencias, con disparadores que son, por ejemplo, encontrar una foto o una carta, las audiencias de un juicio, un aniversario. Lo que vuelve es político. No se cierra, no hay duelo y eso es algo político. Nos afecta, nos alcanza a todos, estemos aquí o en el exterior.</p>
<p>Desde el punto de vista de una migrante yo hablo en mis poemas de la <strong>orfandad</strong> del que está lejos, sin su país, familia, amigos y entorno natural y cultural. El <strong>exilio </strong>es, como lo resumió magistralmente Juan Gelman en un poema estar <em>Bajo la lluvia ajena, </em>“El exilio produce una honda sensación de desamparo, de estar a la intemperie”. Y en este sentido, lo que hacemos con Alejandra de escribir en tu idioma bajo otra lengua es querer de alguna manera persistir en tu identidad de origen y saber que no te podés desentender.</p>
<p><strong>A.: </strong>Son temas que compartimos con María Ester, cosas que tenemos en común. También con más personas de nuestra generación o incluso más allá, algo cultural. Me cuesta mucho pensar en cómo se articulan, espero que más o menos se articulen. Son sí temas que están muy entramados entre sí, no creo que se pueda escribir sobre uno sin el otro.</p>
<p><strong>María, hablas mucho de los sueños en tus poemas. ¿Qué importancia tiene el mundo de lo onírico para vos? ¿Qué te posibilita?</strong></p>
<p><strong>M.E.:</strong> En los sueños y en la poesía no hay límites, todo es posible. Puedo encontrarme con mi viejo, dialogar, discutir con él. Puedo incluso intentar, como abogada, defenderlo a él y sus compañeros como lo escribo en <em>Alegato en defensa de mi padre y sus compañeros.</em> He viajado en el tiempo para alertarle de su peligro y salvarlo como en <em>El cielo sobre Lanús</em> de mi primer libro. Finalmente, en este libro participo de un sepelio y homenaje cuarenta y tantos años después en el patio de mi escuela como un verdadero <em>Héroe nacional.</em></p>
<p><strong>Justamente, en relación a la herencia de tu padre hablas tanto de <em>“heredar la derrota”</em> como de que <em>“la revolución es un sueño posible”.</em> ¿Qué conclusión sacas de esta contradicción?</strong></p>
<p><strong>M.E.:</strong> Patricio Pron en <em>El espíritu de mis padres sigue subiendo en el aire</em> dice que los hijos de los jóvenes de la década de 1970 íbamos a dilucidar la historia de nuestros padres como si fuéramos detectives. Y también que cargamos en nuestras espaldas la derrota de nuestros padres. La imagen de cargar una mochila que pesa pero que no se suelta aparece en un poema de Alejandra y en uno mío también. La idea de derrota es a un nivel generacional y a lo que significamos para la sociedad.</p>
<p>Por otro lado, también reivindico las razones que llevaron a mis padres y su generación a desafiar el orden político y social, las injusticias de la sociedad en la que vivían. Algunas razones siguen vigentes y, personalmente, las comparto.<img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-47994" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/FullSizeRender-627x410.jpeg" alt="" width="627" height="410" /><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-47993" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/Pablo-Szir-1-607x410.jpg" alt="" width="607" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/Pablo-Szir-1-607x410.jpg 607w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/Pablo-Szir-1.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/Pablo-Szir-1-640x433.jpg 640w" sizes="(max-width: 607px) 100vw, 607px" /></p>
<h5><strong>Jacinto &#8220;el Gallego&#8221; Alonso Saborido (arriba) y Pablo Bernardo Szir (abajo), las dos figuras paternas fantasmagóricas que atraviesan el libro. </strong></h5>
<p><strong>El título del libro sale de un poema de Alejandra. ¿Por qué Hermanatria? ¿Por qué ni Patria ni Matria?</strong></p>
<p><strong>M.E.:</strong> Mariana Eva Perez explica en la contratapa este desplazamiento de hijas a hermanas. Ella dice <em>“la ‘Hermanatria’ designa aquel país imaginario de pares pero también la experiencia que lo hace posible: una relectura compartida, bajo las luces de otro cielo, de un relato que es a la vez susurro íntimo y gran narrativa nacional. Al amparo de esa palabra, como ciudadanas de esa Hermanatria nueva, María Ester y Alejandra reinventan la propia condición y la proyectan en paisajes nuevos sembrados de futuro. No son (sólo) hijas: son hermanas, son migrantes, son madres, son amantes, son poetas”.</em></p>
<p><strong>¿Por qué les parece importante posicionarse políticamente como hermanas y correrse del lugar de “hijas de”?</strong></p>
<p><strong>M.E.:</strong> En primer lugar, es una manera de hacerse cargo de lo que nos tocó personalmente, en nuestro propio cuerpo y nuestra propia piel. Somos muchos y muchas que sufrimos diversas variantes de tortura y secuestro por el terrorismo de Estado. En mi caso, nací, nacimos con mi hermana melliza María Elena durante la detención ilegal de mi madre, pasamos el primer año de nuestras vidas en la Unidad 8 de Olmos, en un pabellón especial donde eran alojadas las presas políticas con sus hijos. Nos destetaron cuando expulsaron a mi madre al exterior, pasamos los primeros años de vida separadas y después clandestinas en el interior del país en un durísimo exilio interno. Hicimos la primaria en tres escuelas distintas. Nunca tuve la sensación de tener familia o casa propia. Volvimos a La Plata en 1985. Mi hermana falleció con 16 años de edad a causa de una enfermedad del sistema inmunitario, Lupus, en parte por haber sufrido stress post traumático.</p>
<p>En segundo lugar, me parece que es importante asumir nuestra propia identidad política, sin tener que unirla a la de nuestros padres. Yo tengo veinte años más que Jacinto, ya he vivido muchos más años que él. Jacinto tenía 24 años cuando lo mataron, no llegué a conocerlo.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-47999" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/HERMA-rgb-429x410.jpeg" alt="" width="429" height="410" /></p>
<h5><strong>La presentación que no fue</strong></h5>
<p><strong>La idea era juntarse acá para presentar el libro y marchar el 24 de marzo, un día muy especial para las dos. ¿Qué les produce que, por primera vez, no se marche en un día tan emblemático?</strong></p>
<p><strong>A.:</strong> Para mí, presentar el libro con María Ester en la semana de la memoria, ir a la marcha, era un regalo que me hacía a mí misma, un lujo. Me emocionaba mucho porque por estar afuera no había vivido nunca las marchas del 24, no había logrado viajar para estar en una de las marchas desde que se están realizando de esta manera. Desde un lugar egoísta es una desilusión no poder estar allá, no poder formar parte, compartir. Este libro es un poco eso también: permitirme el egoísmo de compartir. Ahora tendremos que inventar otras maneras de compartir y de estar presentes, hasta que podamos salir a la calle otra vez.</p>
<p><strong>M.E.:</strong> A mí me produce una mezcla de sentimientos: desilusión, tristeza e impotencia. Fue como chocarse de frente contra una pared. Al poco de llegar la situación fue cambiando drásticamente en el país y en el mundo. Todo lo que vinimos a hacer se fue cayendo, Alejandra no pudo volar, se suspendieron las presentaciones y además se decidió desde los organismos de Derechos Humanos no convocar ni marchar para el 24 de marzo, una decisión acertada. Entiendo que es un cataclismo mundial, que nos tocó y nos excede. Lo más importante es que pasará.</p>
<p>La última etapa de un viaje son los últimos días, los peores. Ahí es cuando la migrante comienza a despedirse internamente del lugar y de la gente. El regreso a Ezeiza, pasar los controles de seguridad e inmigración. Y el momento final, cuando el oficial de Migraciones estampa el sello de SALIDA en el pasaporte y dice “adiós y muchas gracias por su visita”. María no puede evitar llorar. Ese último tránsito lo hace sola, significa una vez más tomar la decisión de abandonar el país. Una etapa que quedará en suspenso hasta que esta crisis pase y pueda volver a abrazar a su familia y gente querida que la esperan en Hamburgo.</p>
<blockquote><p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-47986" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/IMG_1014-410x410.jpeg" alt="" width="410" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/IMG_1014-410x410.jpeg 410w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/IMG_1014-150x150.jpeg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/IMG_1014-640x640.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/IMG_1014-446x446.jpeg 446w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/IMG_1014-320x320.jpeg 320w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/IMG_1014-100x100.jpeg 100w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/IMG_1014.jpeg 960w" sizes="(max-width: 410px) 100vw, 410px" /></p>
<p><strong>(Izquierda) Alejandra Szir </strong>(Argentina, 1971) recibió una mención en la Primera Bienal de Arte Joven de Buenos Aires (1987, rubro novela). Publicó los poemarios <em>extrañas palabras </em>(1998, mención concurso <em>Diario de Poesía</em>), <em>Cuaderno </em>(2009) y <em>Suecia </em>(2016, segundo premio nacional de iniciación) y el ensayo <em>Las fronteras del yo. Entre señoras, prostitutas, indios y gauchos </em>(2017). Figura en las antologías <em>Poetas Argentinas 1961-1980</em> (2007) y <em>Si Hamlet duda le daremos muerte </em>(2010). En la universidad de Leiden se graduó en Estudios Neerlandeses y obtuvo una maestría en Estudios Latinoamericanos. Reside en los Países Bajos.</p>
<p><strong>(Derecha) María Ester Alonso Morales</strong> (Argentina, 1974) es abogada y activista de Derechos Humanos. Recibió el primer premio del Certamen Literario El Butacón (Hamburgo, 2013). Publicó los poemarios <em>Entre dos orillas – Zwischen zwei Ufern</em> (La Plata, 2015), E<em>stirpe de Navegantes – Bitácora poética</em> (Galizia, 2016) y <em>Corazones oprimidos – Unterdrückte Herzen</em> (La Plata, 2018). Participó de la Antología <em>La Plata Spoon River </em>(La Plata, 2014). Reside en Hamburgo, la puerta alemana al mundo.</p></blockquote>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ni-patria-ni-matria-hermanatria/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>24 de marzo: banderas en nuestros corazones</title>
		<link>https://marcha.org.ar/24-de-marzo-banderas-en-nuestros-corazones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Mar 2020 04:18:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[#24M]]></category>
		<category><![CDATA[#MemoriaVerdadJusticia]]></category>
		<category><![CDATA[24 de marzo]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Dictadura militar]]></category>
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		<category><![CDATA[Redacción Marcha]]></category>
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					<description><![CDATA[En un aniversario atípico por la propagación del Coronavirus, este 24 de marzo levantamos nuevamente las banderas por Memoria, Verdad y Justicia, aunque nos encuentre sin posibilidad de movilizarnos. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><i><span style="font-weight: 400;">En un aniversario atípico por la propagación del Coronavirus, este 24 de marzo levantamos nuevamente las banderas por Memoria, Verdad y Justicia, aunque nos encuentre sin posibilidad de movilizarnos. </span></i><span id="more-47998"></span></p>
<p><b>Por Redacción Marcha / Foto MAFIA y Eitan Abramovich</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es el primer 24 de marzo del gobierno de Alberto Fernández, que se inscribe en la tradición del respeto a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y que no podremos marchar. En una jornada atípica, el primer 24 de marzo en la era post Macri devolverá una imagen de plazas y calles vacías ante la necesidad de cumplir con la cuarentena obligatoria establecida por el gobierno.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hoy recordamos que hace 44 años se dio inició a la más oscura noche. Un Estado ocupado por las fuerzas armadas secuestró, torturó, desapareció personas, se quedó con sus bienes, se apropió de bebés cuyas identidades aún no se conocen e intentó borrar la historia para escribir la propia. La violencia terrorista por parte del Estado produjo horrores cuyos responsables aún no terminan de ser juzgados y asesinos como Astiz y Etchecolatz exigen la prisión domiciliaria, pero no son los únicos.</span></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-47983" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/Pañuelazo-Blanco-Eitan-Abramovich-630x353.jpg" alt="" width="630" height="353" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/Pañuelazo-Blanco-Eitan-Abramovich-630x353.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/Pañuelazo-Blanco-Eitan-Abramovich-640x358.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/03/Pañuelazo-Blanco-Eitan-Abramovich.jpg 800w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entre tantísimos otros, se alcanza la escalofriante cifra de <strong><a href="http://www.redeco.com.ar/nacional/ddhh/28636-coronavirus-los-genocidas-ya-tienen-su-puerta-giratoria">casi 60 represores</a></strong></span><span style="font-weight: 400;"> pidiendo esta condición. Es importante destacar que aunque parezca tenebroso, al día de hoy son cientos los genocidas que cumplen su condena en la comodidad de su hogar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con esa memoria activa es que encaramos este día. Cada 24 de marzo lo esperamos decididos y decididas para llenar las plazas y las calles, para movilizar, para recuperar los sueños y las luchas de las y los 30 mil. Nos conmovemos, recordamos, reflexionamos y nos entusiasmamos con cada derecho que aún tenemos que conquistar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La propagación del Coronavirus no ha sido ajena a este escenario. Puso al descubierto la necesidad de un sistema público de salud de calidad, cascoteó las proclamas liberales, mostró la generosidad humana de Cuba y aquí, en nuestro país, planteó nuevamente la vulneración de derechos básicos para aquellos sectores que no tienen vivienda, trabajan en la informalidad, no tienen acceso a información clara y precisas. Evidenció a todas luces lo que muchos y muchas ya venían denunciando y por la cual se hace más indispensable que nunca recuperar el linaje de las y los 30 mil.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, aquí están. Aquí estamos. Sin poder llevar en andas nuestras banderas, las banderas de aquellos sueños, pero enrolandonas en nuestros corazones por memoria, verdad y justicia. También, por los DDHH de ayer, hoy y mañana.</span></p>
<p><b>La complicidad civil en el gobierno de Macri</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Fue hace solo unos meses que concluyeron cuatro años del Poder Ejecutivo conducido por un gobierno integrado por los cómplices civiles, económicos y comerciales de la dictadura y que nunca fueron juzgados. Un gobierno que, como nunca antes, se atrevió a tomar posiciones negacionistas desde la hegemonía del Estado tratando de transformar la historia y de imponer en el sentido común las más nefastas expresiones de la reconciliación y la teoría de los dos demonios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El propio ex presidente Mauricio Macri, integrante de una de las familias que más se enriqueció en el período 1976-1983, estuvo a la vanguardia de esta línea e incluso de manera vergonzosa el Secretario de DDHH Claudio Avruj sostuvo la mencionada posición, afirmando el 24 de marzo de 2017 que “los 30 mil son una construcción”. La memoria activa también debemos ejercitarla sobre nuestro pasado inmediato. Cuando algunas y algunas pensaban que era un libro abierto por esclarecimiento de los crímenes de Estado, hubo un grupo de poder que trató de cerrar esas páginas. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En esa sintonía, fueron cuatro años durante los cuales nuestras Madres y Abuelas fueron humilladas, ofendidas y maltratadas por el gobierno. Desde el “fin del curro de los derechos humanos” prometida durante la campaña hasta la persecución a ellas y a los distintos organismos de DDHH, materializadas con denostaciones públicas y hasta móviles policiales en la sede de Madres. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cada 24 de marzo tuvimos que inundar las calles de consignas pero también cada día en nuestros ámbitos de estudio, trabajo, militancia. Y no es que no lo hiciéramos antes ni que dejemos de hacerlo ahora, sino que tenemos el deber de destacar esos procesos que estuvieron emparentados con la desaparición forzada y posterior crimen de Santiago Maldonado, el fusilamiento de Rafael Nahuel, el gatillo fácil de todas las fuerzas de seguridad que se envalentonaron y aplicaron esta modalidad como nunca antes había pasado desde la vuelta a la democracia. Fueron los cientos de miles que movilizaron y derrotaron el 2&#215;1 a genocidas, fue cada nieto y nieta recuperada, cada derecho defendido, cada conquista alcanzada, cada vez que se llenaron las calles aún ante los oídos sordos del gobierno.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los años del macrismo fueron un hito en esta democracia que aún nos debe tanto. Y fueron años de inclaudicables luchas por vivienda, salud y educación pública, trabajo digno. La organización de nuestros contemporáneos pudieron homenajear de la mejor manera a quienes nos precedieron.</span></p>
<p><b>El feminismo al frente</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El retorno de la democracia tuvo en sus primeros años un hito sustancial: en 1986 se organiza el Primer Encuentro Nacional de Mujeres, que venía a cristalizar años de demanda y organización que la historia oficial no contaba. Hoy ya hablamos de Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La lucha feminista ha tenido un dinamismo demoledor, poniendo en agenda no solamente las demandas históricas de las mujeres y cuerpos gestantes como el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, sino que atacó todas las estructuras de nuestra sociedad organizada según los parámetros del patriarcado y el capitalismo. Es así que no solamente se avanzó en derechos que beneficiaron a las disidencias sino que también se puso en discusión como hacía mucho tiempo no pasaba las relaciones laborales y de poder, disputando incluso a su interior con las miradas más liberales que no cuestionaban nada de fondo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Durante los años del macrismo, la marea verde inundó las calles, llevó el Derecho del Aborto Legal, Seguro y Gratuito al Congreso e incluso hoy lo disputa como nunca, destacando la construcción de la Campaña en este proceso abierto.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con el transcurrir de los hechos políticos se podrá discutir la orientación, pero la existencia hoy del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad es también una conquista de este movimiento.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Podríamos extendernos mucho en cada conquista del feminismo que, aunque resulte obvio, no es solo para el beneficio de las mujeres. Podemos destacar la demanda por implementación de Educación Sexual Integral (ESI), el cuidado y acompañamiento de cada mujer violentada y la denuncia furiosa a violentos y abusadores, la construcción de vínculos centrados en la igualdad y la solidaridad en lugar del egoísmo y la competencia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por supuesto que hay varias trincheras por llenar y disputas que resolver, incluso al interior del movimiento. Pero resulta indispensable este punteo porque la misma historia oficial que esconde a las grandes mujeres y disidencias de los acontecimientos que nos precedieron, es la misma que no cuestiona las vulneraciones, vejaciones y violaciones a las que estos sectores fueron sometidos así como también, por otro lado, el lugar destacadísimo que han tenido en la organización, resistencia y lucha ante los genocidas. Para ellos debe ser un Nunca Más. Para nosotres, un Para Siempre.</span></p>
<p><b>¿Como no volver el hecho solo una efemérides?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Este 24 de Marzo será por demás atípico. Por primera vez se ausentarán los abrazos, el mate de mano en mano, las sonrisas y las lágrimas colectivas, las imágenes de los que están más vivos que nunca, los gritos de presente, ahora y siempre, se ausentará también ese aire especial que recorre las calles y las plazas los 24 de marzo. Ese aire que contagia memoria, que mezcla amor y dolor, llantos y risas, conquistas y deudas, dolores viejos y nuevos, pero que nos abraza y nos devuelve memoria y verdad para seguir construyendo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, la mayor particularidad es que por primera vez desde 1986, un 24 de marzo encontrará a un pueblo encerrado en las casas, individualizado, mientras que Policía, Gendarmería y Prefectura coparán las calles, a la espera de un posible estado de sitio. El estado de emergencia nos encuentra ante un escenario tan atípico como cuestionable. Luego de los últimos cuatro años de crecimiento abismal de gatillo fácil por parte de la policía, de Gendarmería culpable de la desaparición y asesinato de Santiago Maldonado, de la Prefectura asesinando a Rafael Nahuel, y con mecanismos de control ciudadano y guberamental sobre estas fuerzas totalmente nulos o vetustos, la militarización de las calles parece devolvernos varios casilleros atrás. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A 44 años las deudas con la democracia todavía son muchas y el estado de emergencia que inició el Coronavirus nos devuelve un panorama claro. Son estas tres fuerzas que hoy copan las calles con un millar de detenidos por día las que se encuentran apostadas en villas, asentamientos y barrios marginados desde el comienzo de la democracia, más allá del color de los gobiernos, monopolizando la violencia así como también imponiendo autoridades supra estatales y supra constitucionales, violentando y deteniendo a gusto y piacere. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En ese mismo sentido, la cuarentena y el submundo Netflix, chocolate, libro y siesta nos devuelve la realidad de la cantidad de trabajadores y trabajadoras excluidas o precarizadas, que no pueden darse el gusto de quedarse en casa porque no hay pandemia que les pare la olla, sumado a la situación de vivir en una vivienda precaria con limitados accesos a los servicios esenciales. Según el último relevamiento del INDEC, son casi un millón y medio de personas las que viven en hacinamiento en territorio argentino. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es en este contexto que gran parte de la sociedad sale a los balcones al grito de “Quédate en casa” seguido de insultos y justifica la presencia militar en las calles por “cuidado y precaución”. Los medios hegemónicos transmiten 24/7 a quienes no cumplen con la cuarentena, muestran las detenciones con un formato símil Gran Hermano y hablan de los beneficios de instaurar el estado de sitio y de que el ejército cumpla labores sociales.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El gran desafío de este 24 de Marzo será replicar las grandes movilizaciones en la individualidad de nuestros hogares. Los hashtags pomposos y las stories desde el balcón sumarán su granito, pero el ejercicio de memoria activa nos debe desafiar a ir más allá, a seguir pensando, reflexionando y construyendo la sociedad que queremos, a preguntarnos por qué ante una situación de crisis, solidaridad y compromiso social es necesario que haya fuerzas represivas en las calles, a dejar de dividirnos en algo tan simple como el que sale de la casa y el que no sin preguntarnos por qué, a pensar qué pasa si este o cualquier virus entra dentro de un barrio hacinado, con casas hacinadas y con cuerpos con las defensas por el suelo, qué pasa si colapsa el sistema de salud, cuál debería ser el rol de los poderes económicos y financieros ante estas crisis. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La democracia es nuestra mayor conquista del siglo pasado, pero las deudas pendientes con los derechos humanos son muchas, se renuevan y son urgentes. La memoria y 30 mil compañeros y compañeras presentes son nuestra fuerza y juegan a nuestro favor.</span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/24-de-marzo-banderas-en-nuestros-corazones/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Fútbol y Derechos Humanos: la memoria sale a rodar con destino de gol</title>
		<link>https://marcha.org.ar/futbol-y-derechos-humanos-la-memoria-sale-rodar-con-destino-de-gol/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Mar 2018 03:00:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Otras Yerbas]]></category>
		<category><![CDATA[#MemoriaVerdadJusticia]]></category>
		<category><![CDATA[24 de marzo]]></category>
		<category><![CDATA[Coordinadora]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Dictadura]]></category>
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					<description><![CDATA[La Coordinadora de Derechos Humanos el Fútbol Argentino sigue creciendo]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Nadia Fink</strong></p>
<p><em>La Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino nació de la mano de un puñado de hinchas que trazan un puente entre los derechos humanos de ayer y de hoy. Para sostener la Memoria, la Verdad y la Justicia contra la última Dictadura y para reivindicar los de hoy, que pretenden vulnerar. El próximo 24 de marzo salen a la cancha como equipo que quiere seguir pensando colectivamente.</em></p>
<p>“El fútbol es una caja de resonancia innegable para estos temas y los clubes de fútbol no pueden estar ajenos a esto”. Así habla Mariano Colángelo sobre la flamante creación de la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino.</p>
<p>El fútbol y a literatura siempre han estado relacionados: cuentos, relatos, protagonistas, libros, atraviesan dos pasiones que suelen ir de la mano; pero las banderas que hablan desde las tribunas son otros modos de contar y de hacer visibles pedidos populares.</p>
<p>De eso habla Colángelo cuando dice “caja de resonancia”. El fútbol sigue siendo el deporte más popular de la Argentina y de toda Latinoamérica, cada vez es más grande, también, el número de mujeres que lo juegan y que asisten a la cancha. Ser hincha de un club es, también, herencia e identificación.</p>
<p>Y como hablábamos de Literatura y fútbol, la presentación de un libro fue, justamente, la excusa para empezar la Coordinadora. Se trató de <em>Los desaparecidos de Racing</em>, el libro del sociólogo Julián Scher, que narra once historias de desaparecidos relacionados con el club. Así, participaron de ese evento algunos de los clubes que cuentan con subcomisiones de Derechos Humanos: San Lorenzo, Defensores de Belgrano y Ferro Carril Oeste. Una intervención, una idea, un grupo de wahtsapp y la primera reunión se hacía realidad. En la segunda reunión, donde ya había nueve equipos participando –Argentinos, Banfield, Defensores de Belgrano, Ferro, Lanús, Racing, Rosario Central, San Lorenzo y Huracán– surgió el nombre y se escribió un documento.  Y la próxima será en febrero, para preparar la primera acción conjunta, además de participar en la marcha del 24 de marzo.</p>
<p><strong>Recuerdos del futuro</strong></p>
<p><em>“En la tribuna Sur faltan los hinchas de Boca y River que fueron secuestrados de sus domicilios o lugares de trabajo, alojados en Centros Clandestinos de Detención y, luego de sesiones de tortura, arrojados desde aviones al mar.</em></p>
<p><em>En la tribuna Norte no se encuentran los hinchas de Racing e Independiente, que luego de pasar por el mismo calvario del secuestro y la tortura fueron acribillados a balazos y sus cadáveres, esparcidos en descampados.</em></p>
<p><em>En la tribuna Este no figuran los hinchas de Huracán y San Lorenzo, encontrados años más tarde en fosas comunes. Exterminados de las formas más perversas.</em></p>
<p><em>En la tribuna Oeste no están las hinchadas de Rosario Central ni las de Newell’s, a quienes antes de matarlas esperaron que parieran para quedarse con sus hijos como botín de guerra. En esas épocas, los familiares de los desaparecidos buscaron una respuesta por la suerte de sus seres queridos”.</em></p>
<p>El texto pertenece a Claudio Morresi, ex jugador de Huracán y de River, quien tiene un hermano asesinado por la última dictadura militar. Lo escribió el 24 de marzo de 2014, cuando se cumplían 38 años del golpe de Estado, y habla de las y los 30 mil desaparecidos como hinchas de fútbol.</p>
<p>La Dictadura cívico-militar-eclesiástica que llegó al poder el 24 de marzo de 1976 sigue siendo hasta el día de hoy una lucha de numerosos organismos de derechos humanos. Allí están las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo que siguen buscando nietas y nietos; las hijas y los hijos que piden que les digan dónde están los cuerpos de sus madres y padres; y también la idea de Memoria (para que no se olvide el pasado), Verdad (para que no se tergiverse ni se niegue la historia de genocidio) y Justicia (para que sean juzgados cada uno de los genocidas y sus crímenes de lesa humanidad) para trazar puentes entre el ayer y el hoy.</p>
<p>Y el fútbol no fue ajeno a la década de 1970: así como el Mundial de 1978 fue cuestionado en la Argentina, cada club tiene su historia. Además de socios desaparecidos (un solo futbolista profesional fue desaparecido –Carlos Rivada, de Huracán de Tres Arroyos–), las repercusiones económicas y mafiosas de militares y empresarios siguieron su curso. En el caso de San Lorenzo, directamente un decreto de 1979 los despojó de su cancha para que, en un futuro, se instalara Carrefour, el primer hipermercado del país. Recuperar ese predio es una pelea de larga data del club y, como parte de la subcomisión del hincha, Mariano Colángelo sabe de peleas prolongadas.</p>
<p>Por eso participa en el club desde hace 13 años y tienen la idea de que “los derechos humanos  nos atraviesan a todos: así como hemos llevado a chicos del club al ex centro de detención ESMA para que conozcan la historia, o hemos tenido charlas con ex combatientes, también consideramos los derechos humanos no sólo como Memoria, Verdad y Justicia, sino también  como todos aquellos derechos básicos que necesita la gente para vivir dignamente”.</p>
<p>Mariano Vignozzi es parte de la subcomisión pero en Ferro Carril Oeste, un club que hizo historia en la Argentina durante la década de 1980 y a quien le decretaron la quiebra en 2002. Nos cuenta: “Ferro fue uno de los grandes clubes de fútbol, sigo diciendo que aún lo es, porque quisieron arrancar la flor y se olvidaron de las raíces. Y no sólo por los triunfos furbolísticos sino que en los ochenta ganaba todo en otros deportes y era muy respetado en lo social”. Después de doce años, se logró recuperar el club luego de que los socios se juntaran y conformaran una subcomisión para poder participar activamente.  Por eso, también, realizan un trabajo interno en el club que tiene que ver con los derechos de hoy, sobre todo en infancia, donde apuntan a desterrar la discriminación, el <em>bullying</em> nullin, violencia de género, trata o abuso infantil.</p>
<p>Pero también, cuenta Vignozzi, hoy en el fútbol “la violencia institucional es uno de los ejes, es un problema grave. Siempre vemos que por no poder controlar a unos pocos les pegan a cualquiera que está en la fila para ingresar a una cancha, vayas con chicos o no; o si vas a un estadio de fútbol a ver un recital, la policía te maltrata y, muchas veces, te mata”.</p>
<p>Ese es el puente que intentan trazar, cuenta Colángelo: “Hacer algo conjunto con el resto de los clubes y que no estuviera atomizado. También tenía que ver con el contexto actual que necesitábamos una defensa de esos derechos como memoria, verdad y justicia y también discutir esta idea de DDHH también en el presente”.</p>
<p><strong>Banderas en tu corazón</strong></p>
<p>Cuando hablan de “contexto actual”, ambos se refieren a los retrocesos en materia de derechos que sufre el país desde la asunción del gobierno de Cambiemos en diciembre de 2015. Apenas empezaba el mandato presidencial de Mauricio Macri, un número importante de genocidas presos por delitos de lesa humanidad recibían el beneficio de prisión domiciliaria. Por otro lado, intentaron detenerse algunos de los juicios con maniobras burocráticas y el fallo de la Corte Suprema que intentó implementar el “2 X 1” en cantidad de años de cárcel fue revertido luego de una masiva movilización. Por eso, el documento fundacional de la Coordinadora aclara: “En este escenario, interpretamos que el fútbol, una marca identitaria que millones llevamos tatuada, puede resultar un instrumento eficaz para generar conciencia sobre qué cosas no deben ocurrir nunca más y sobre qué derechos son inherentes a los seres humanos y deben ser respetados bajo cualquier coyuntura política, económica y social”.</p>
<p>Pero el desafío para estos hinchas es doble: además de pensar en los derechos humanos de toda la sociedad, deben focalizar en la realidad de las barras bravas en el fútbol: asociaciones ilícitas que han crecido a la sombra de la corrupción de los dirigentes, con el aval de la justicia y el desarrollo del narcotráfico, y que, a la postre, sirven de fuerza de choque para algunos gobernantes de turno. Por eso, “ser hincha”, cuentan, es bien diferente. “La barra es un fenómeno específico que atraviesa todo el fútbol y que no es sólo una cuestión de los clubes sino del Estado, de la política, de los organismos de seguridad… es algo un poco más grande. Por eso es tan importante toda esta movida de juntarse quienes somos hinchas de los clubes, que seamos quienes representamos a esos clubes”. Colángelo aclara: “Creo que mientras no haya una decisión del Estado, de la política y de la sociedad en general, incluso de los que participamos de los clubes al respecto, el fenómeno va a seguir estando. Desde nuestro lugar, en principio en San Lorenzo, intentamos revertir eso desde el trabajo cotidiano”.</p>
<p>Así, hinchas con consciencia y ganas de cambiar las cosas no sólo se van juntando en la Coordinadora, sino que por estos tiempos utilizan las banderas para llegar a más ojos y personas. Los mensajes instantáneos, la mayoría de las veces no tomados por la televisación de los partidos, que surgen de las tribunas tienen mayor repercusión que de otras maneras. El caso de Banfield, club de la provincia de Buenos Aires, tomó notoriedad en los últimos acontecimientos. Además de una bandera contra el 2&#215;1, en momentos de desaparición de Santiago Maldonado (el joven que se encontraba cortando la ruta en la provincia de Chubut en defensa de las tierras ancestrales de los pueblos originarios, que desapareció en el contexto de un violento desalojo de la Gendarmería y que, finalmente, fue hallado ahogado en el río cercano), osó colgar una bandera de su tribuna que decía “Aparición con vida de Santiago Maldonado”. En esa ocasión, la Policía Bonaerense, incluso, intentó incautar la bandera. Los planteles de San Lorenzo y Temperley también hicieron presente el reclamo.</p>
<p><strong>“El sueño que nos trajo hasta acá no distingue colores”</strong></p>
<p>Así reza otro fragmento del texto fundador. Y cierra: “El sueño que nos trajo hasta acá no fragmenta camisetas. El sueño que nos trajo hasta acá es armar un equipo que juegue de memoria, con la verdad en los pies y la justicia en el corazón”.</p>
<p>Y que no distinga colores es otro de los preceptos que intenta romper la Coordinadora. Sabemos que dentro de la llamada “cultura del aguante”, parte del “enemigo a combatir” es el rival futbolístico: la mayoría de los cantitos hablan de “matar”, “correr”, “coger”. Y si bien las cargadas a los rivales son parte del folklore futbolístico (y animan reuniones entre amigas y amigos, y generan discusiones en mesas familiares), lo que intenta desandar la coordinadora es la violencia contra el otro/ la otra.</p>
<p>La experiencia de articular entre rivales se da en algunos clubes, en el caso de San Lorenzo y Huracán (uno de los clásicos del país), cuenta Colángelo: “Hace muchos años venimos participando de una campaña que se llama ‘Más allá de los colores’ con la ONG de Huracán, ‘Corazón Quemero’, con quienes hacemos un trabajo social importante”.</p>
<p>Agrega Vignozzi: “También es un poco estar a contracorriente de las rivalidades y de la violencia simbólica y real, pero que está instalada entre los clubes y nosotros consideramos que al contrario, esto nos une”.</p>
<p>Y eso que los une, justamente, no tiene que ver con la camiseta sino, como cierra Colángelo: “A nosotros nos identifica la pasión por nuestros clubes pero también el compromiso y la militancia por estos temas; eso es lo que tenemos en común”.</p>
<p>En unos días, cuando se cumpla otro aniversario de la última dictadura cívico-militar-eclesiástica, la Coordinadora saldrá a la cancha para marchar por los derechos de ayer y los de hoy. Porque cuando la memoria rueda, sólo puede terminar en gol de media cancha.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/futbol-y-derechos-humanos-la-memoria-sale-rodar-con-destino-de-gol/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Los trabajos de base barrial en el contexto de la dictadura</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 21 Mar 2018 17:02:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[#MemoriaVerdadJusticia]]></category>
		<category><![CDATA[24 de marzo]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[Guillermo Cieza]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
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					<description><![CDATA[Conocer historia es imprescindible para quienes quieren protagonizar cambios profundos. Quienes hemos tenido el privilegio  de conocer algunas revoluciones podemos advertir que el conocimiento previo de los revolucionarios nunca fue completo. Algunos andaban flojitos en cuestiones de política internacional, otros en cuestiones de género, no faltaron tampoco los que hubieran sacado notas muy bajas en economía, o en cuestiones de la valoración de la Naturaleza, pero en todas las revoluciones que conocí, los hombres y las mujeres que las lideraron, tenían un conocimiento riguroso de la historia nacional y de su continente. En otras palabras, los analfabetos en historia no hacen revoluciones.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal"><strong>Por Guillermo Cieza*</strong></p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal"><em>Conocer historia es imprescindible para quienes quieren protagonizar cambios profundos. Quienes hemos tenido el privilegio de conocer algunas revoluciones podemos advertir que el conocimiento previo de los revolucionarios nunca fue completo. Algunos andaban flojitos en cuestiones de política internacional, otros en cuestiones de género, no faltaron tampoco los que hubieran sacado notas muy bajas en economía, o en cuestiones de la valoración de la Naturaleza, pero en todas las revoluciones que conocí, los hombres y las mujeres que las lideraron, tenían un conocimiento riguroso de la historia nacional y de su continente. En otras palabras, los analfabetos en historia no hacen revoluciones.</em></p>
<h3 class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal"><strong>Sobre el valor de la historia</strong></h3>
<p>Conocer la historia ayuda entre otras cosas a poder encontrar hilos de continuidades con fenómenos y categorías políticas que aparecen como surgidas de un repollo. Pongo un ejemplo para explicar lo anterior. En 1994 la extraordinaria irrupción del movimiento zapatista pone en agenda en el pensamiento político y académico el concepto de “prefiguración”. Esto significa empezar a poner en practica aquí y ahora los valores y la formas de relación entre nosotros y nosotras de la nueva sociedad que estamos proponiendo. La prefiguración propone una relación entre la práctica cotidiana,  el presente y la nueva sociedad, el futuro.</p>
<p>En realidad el gran mérito del zapatismo fue sacar de los sótanos de la historia algunas ideas, darle un mayor desarrollo a su sustento teórico y una carnadura social. Sin apelar a ese nombre las prácticas y la idea de prefiguración la podemos encontrar en la tradición cristiana, muchos siglos antes, en comunidades que se proponían creador el Reino de Dios en la Tierra. Esta idea fue recuperada por la Teología de la Liberación en los años 60. También la podemos encontrar en el pensamiento anarquista, de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Y podemos reconocerla en el pensamiento del Che, cuando se propone crear hombres y mujeres nuevos en el camino de hacer revoluciones. Esta idea y práctica de prefiguración va a estar presente en los asentamientos territoriales desarrollados en nuestro país durante la última dictadura que hoy es uno de los temas que vamos a abordar.</p>
<h3 class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal"><strong>Lo que habíamos aprendido en la resistencia</strong></h3>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Desde principios de siglo, cuando se instalaron las primeras fábricas y se organizaron los primeros sindicatos, el eje de la resistencia popular fue sindical. En escenarios diferentes, fueron asalariados organizados en Sindicatos los que resistieron en la Forestal, la Patagonia o la Semana Trágica en Buenos Aires. Fueron trabajadores organizados desde lo sindical los que protagonizaron el 17 de octubre del 45, la resistencia peronista y el Cordobazo. Fueron los trabajadores los que organizaron las interfabriles y protagonizaron la resistencia a los planes de ajuste durante el gobierno de Isabel Perón, el pico de luchas obreras más importante de nuestra historia.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Todo ese acumulado de experiencia estaba presente no solo en dirigentes u organizaciones políticas, sino en el activismo de base de una de las clases obreras más combativas del mundo. Por eso concluimos que, cuando llegó la dictadura, si algo sabíamos como pueblo era resistir desde las fábricas.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Y todos esos saberes se expresaron en los primeros años de la dictadura. Ha sido poco estudiado, pero en todo el período 76-79, con dictadura, con sindicatos ilegalizados, con miles de activistas asesinados, o detenidos, se mantuvo la conflictividad sindical. Esas luchas mas subterráneas, menos abiertas, que apelaban a métodos que permitían enmascarar los conflictos y proteger a sus dirigentes, fueron persistentes, alcanzando un nuevo pico de conflictividad en 1979, donde la referencia fue la lucha de los trabajadores de Peugeot, cuya planta estaba ubicada en ruta 2, cerca de la rotonda de Alpargatas.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">La caída de esas luchas, que se organizaban fábrica por fábrica, se produjo porque a la situación represiva se agregaron los efectos de la política de desindustrialización que impulsó la dictadura. Hubo cierres de miles de empresas y achicamiento de las plantillas en las empresas que quedaron abiertas. Ese fue un proceso que afectó cuantitativa y cualitativamente a los trabajadores. Porque cuando en una fábrica donde trabajaban 600 operarios quedaron 300, no solo hubo menos trabajo y más desocupados, también quedaron los 300 trabajadores que menos defendían sus derechos. Hubo un proceso de selección de los trabajadores. Primero echaron al delegado combativo, después al activista, y después al trabajador que simplemente manifestaba su disconformidad porque se le reducían salarios o les cambiaban las condiciones de trabajo.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">En otro terreno de lucha que nuestro pueblo tenía alguna experiencia era en el ejercicio de la violencia política. Esta acumulación de saberes tenía antecedentes más remotos y nos retrotraían a las luchas de independencia y a las innumerables hechos de resistencia armada con que se trató de combatir a la organización del Estado Nacional, con una perspectiva porteñista, subordinada a los grandes intereses de comerciantes, prestamistas y terratenientes y dependiente del imperio británico. Se había prolongado el ejercicio de la acción directa por parte de los trabajadores anarquistas, después con la resistencia peronista y finalmente con quienes no solo se propusieron realizar acciones armadas, sino organizarlas, darle una estructura permanente, con perspectiva de ejércitos populares.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Concluyo también, que al llegar la dictadura nuestro pueblo algo sabía del ejercicio de la violencia política, pero con las organizaciones armadas desmanteladas y todo el poder represivo del Ejército, La Marina y la Aviación actuando en la calles, no había posibilidad alguna de dar batalla.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">La experiencia territorial no había estado ausente en la historia de la resistencia de nuestro pueblo, pero me animo a proponer que ese era el lugar donde había menos experiencia acumulada. Es posible que me falte información, pero lo que sí conocí bastante bien que fueron las experiencias territoriales de La Plata, Berisso y Ensenada, se caracterizaron por ser prácticas incipientes y muy centradas en la agitación. En la zona a partir del 22 de agosto de 1972, la Masacre de Trelew, se generó una enorme movilización estudiantil, que combinada con los efectos políticos de un eventual regreso de Perón, provocaron que miles de estudiantes se volcaron a los barrios, produciéndose un explosivo crecimiento de organizaciones territoriales. Pero ese periodo de auge duró menos de un año, hasta la masacre de Ezeiza (20 de junio de 1973) y después fue replegándose, al perder puntos de apoyo en el gobierno, y por el terror que creaban los crímenes de la Triple A.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Concluyo entonces que al empezar la dictadura, era muy poco lo que sabíamos de organización territorial, de trabajo de base en los barrios populares, y en una situación que nos había cambiado la cancha, ese terminó siendo el escenario más favorable para intentar la resistencia.</p>
<h3 class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal"><strong>Iglesia y dictadura</strong></h3>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Debajo de la gran sotana de “La Iglesia católica&#8221; han vivido durante siglos distintas interpretaciones y líneas de acción evangélica y pastoral. En la década del 60 los vientos de cambio que agitaban al mundo impactaron en la Iglesia y permitieron la llegada de Juan XXIII, y su pensamiento renovador, que se expresó con mucha fuerza en el Concilio II. El viraje progresista promovido desde el Vaticano generó nuevos alineamientos en  nuestro país.</p>
<p>Intentando una caracterización de trazo grueso podemos identificar en la década del 70 tres grandes corrientes:</p>
<p>1. Una línea religiosa que podemos caracterizar como tradicionalista, que se oponía a la políticas reformistas impulsadas por el Concilio II y que era totalmente funcional a la dominación de los poderosos y del capitalismo. Ubico en esta línea a grupos ideologizados como el Opus Dei, o los de Tradición Familia y Propiedad, pero también a algunos obispos, curas y monjas que sin mucha precisión ideológica pensaban a la iglesia como una institución perfecta, que no precisaba hacer ninguna reforma, y frente al hecho de que su institución se veía sacudida por los cambios en el mundo y en el país, empezaron a aferrarse cada vez más a su relación con las fuerzas armadas, a quienes veían como reserva moral de los valores occidentales y cristianos. Este camino facilitó que en el vicariato castrense hiciera pie una secta integrista católica francesa llamada Cite Catholique, vinculada los crímenes en la guerra de Argelia.</p>
<p>2. Una línea religiosa que podemos caracterizar como conservadora, que no se oponía frontalmente a los cambios impulsados desde el Vaticano, pero trataba de demorarlos y administrarlos tratando de preservar el control de las jerarquías. Dentro de esta línea que era mayoritaria en la Iglesia Argentina, y donde había plenos acuerdos en temas como la defensa del celibato, la oposición al divorcio y el repudio a la homosexualidad, existían diferencias. Mientras algunos consideraban que podían seguir haciendo su trabajo pastoral ejerciendo una fuerte influencia política e ideológica en las clases propietarias y los dirigentes políticos de turno, otros manifestaban que los cambios en el mundo obligaban a centrar la preocupación en los agentes de esos cambios, que eran los humildes. A estos se los debía incluir, asistir y educar en el marco de un proyecto de capitalismo humanizado asentado en la Doctrina Social de la Iglesia. Desde esas perspectivas diferentes, unos median sus logros por la cantidad de ricos y funcionarios de gobierno que concurrían a sus misas, visitaban sus confesionarios y contribuían a sus colectas. Otros valoraban a los barrios populares como un campo de batalla donde disputar con las sectas evangélicas asociadas al capitalismo salvaje y con la subversión marxista asociada a la Teología de la liberación.</p>
<p>3. Por último la línea religiosa que apoyaba entusiastamente las reformas conciliares, que incluía expresiones muy avanzadas como las de la teología de liberación, con mucha influencia de religiosos brasileños como Helder Cámara, arzobispo de Recife, Presidente del Consejo de Nacional de Obispos de Brasil y de la Conferencia Episcopal Latinoamericana. Esta línea planteaba que no se trataba solamente de asistir a los pobres y garantizarles que les llegaran los sacramentos, sino que se trataba de problematizar la pobreza y el sistema que la generaba; promovían la organización comunitaria para empezar a crear el reino de Dios en la Tierra. En nuestro país el grupo de sacerdotes afines a las ideas de la teología de la liberación se expresaron en 1967, con la adhesión a un documento de 18 obispos brasileños, enviado por Helder Cámara, que fue recibido por el obispo de Goya Alberto Devoto, y que empezó a ser trabajado con el cura Miguel Ramondetti y otros sacerdotes para  terminar siendo firmado por 270 religiosos.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">En los años 70  los “tradicionalistas” que venían de bendecir a la dictadura de Ongania, desconfiaron de Perón, si bien lo apoyaron su enfrentamiento con la izquierda. Jugaron sus mejores cartas tratando de estrechar lazos con las fuerzas armadas apoyándose en los servicios de los Vicarios Castrenses Tortolo y Bonamin.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Los “conservadores”, cuya principal figura era el arzobispo de Córdoba, Raúl Primatesta, acompañaron la gestión del gobierno peronista, pero progresivamente fueron acercándose a los tradicionalistas y a sus vínculos militares. El sector conservador mas preocupada por la disputa de los barrios populares estrechó sus vínculos con una organización de la derecha peronista denominada Guardia de Hierro (1) que se presentaba como Guardianes de la Fe peronista (ni yanquis, ni marxistas) y habían convertido en biblia política al texto La Comunidad Organizada, un texto firmado por Perón, pero presuntamente escrito por Oscar Ivanisevich, un hombre de ideas derechistas, que dejó un penoso recuerdo como Ministro de Educación. Ese grupo mantuvo una estrecha relación con el gobierno de Isabel Perón, que entre otros favores le entregó la conducción de la Universidad de El Salvador. En ese grupo figuraban el obispo de Avellaneda, Quarracino, y el Provincial de los Jesuitas, Jorge Bergoglio.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Finalmente quienes apoyaban las reformas conciliares crecieron en influencia, incorporando a su corriente a algunos de los nuevos obispos promovidos por el Vaticano. Pero además en el seno de esa corriente se dio el fenómeno de que algunos sacerdotes se ligaron a organizaciones revolucionarias y al desarrollo de organizaciones territoriales. Ejemplifica este proceso la Revista Cristianismo y Revolución, que surgida desde cristianos nacionalistas fue volcándose progresivamente a posiciones del peronismo de izquierda y promoviendo el diálogo entre el cristianismo y el marxismo. Antes del golpe, ese sector aporta los primeros mártires: Gerardo Ferrari, vinculado a las FAP; y Carlos Mujica, vinculado al movimiento villero.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Al producirse el golpe militar se produjo una fuerte conmoción en la iglesia, porque había distintos posicionamientos. Había 40 obispos que apoyaban el golpe y 18 obispos (los mas conocidos: Angelelli, Hesayne, De Nevares, Zaspe, Iriarte, Laguna) que se oponían y denunciaban los secuestros y torturas. Finalmente en 1977 se consensuó un documento que apoyo al golpe, conteniendo alguno de los reclamos de los obispos en minoría</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Volviendo a las tres líneas mencionadas anteriormente, tanto los “tradicionalistas” como los “conservadores”,  apoyaron el golpe militar, con algunos matices. Hubo una amplia mayoría que se sintieron fuertemente identificados con las orientaciones oligárquicas liberales de Videla y Martínez de Hoz. Sin embargo el grupo vinculado a Guardia de Hierro se sintió más cercano de Massera y su proyecto de salida nazional-populista. (2)</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">La línea más cercana a la teología de la liberación fue ferozmente reprimida. Para la mayoría de ellos su destino fue el asesinato, la desaparición o el exilio. Hay más de una docena de religiosos asesinados o desaparecidos.</p>
<h3 class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal"><strong>Los movimientos territoriales en resistencia a la dictadura</strong></h3>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Si hacemos un plano del epicentro de las grandes luchas de los trabajadores en los últimos 70 años, podremos advertir que la zona Sur del conurbano, al igual que el Gran La Plata (en particular Berisso y Ensenada) se repiten como zonas de gran acumulación de experiencia obrera. Desde allí arrancó el 17 de octubre del 45; desde allí partió la enorme Columna Sur que reivindicaba la Patria Socialista el 20 de Junio de 1973, allí hubo un gran desarrollo de las coordinadoras interfabriles.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">A esa experiencia acumulada, para explicar el origen de los asentamientos, debe sumarse el hecho que más de trescientas mil personas que fueron desplazadas de la capital por la construcción de las autopistas, terminaron en el conurbano Sur. Y también confluye la circunstancia de que esa zona era territorio pastoral de uno de los pocos obispos que se oponían a la dictadura, Monseñor Novak, que amparaba a algunos curas sobrevivientes de la teología de la liberación.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Pero esta historia difícilmente puede estar completa si no hacemos referencia al cura Raúl Berardo, a cargo de la Parroquia Nuestra Señora de Itati, de San Francisco Solano. Como él mismo lo dice en un reportaje, primero llegó una vecina con necesidades urgentes de vivienda, preguntándole por un terreno baldío y él le dijo que las tierras eran de Dios, después otra y otra.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">En noviembre de 1981 terminaron por organizar un asentamiento de 20.000 personas, que se denominó El Tala. Pero no se trataba solamente de ocupar tierras. En los asentamientos se intentó crear<i> </i>una organiza­ción en la que estuvieran presentes algunos valores de una sociedad distinta a la que planteaba la dicta­dura.</p>
<h3 class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal"><strong>Sobre como se organizaban estos asentamientos me remito a citar algunos testimonios de sus protagonistas</strong></h3>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">“Nos dimos una orga­nización por delegados de manza­na, subdelegados de manzana y ayudantes, que no tenían tiempo de duración. A su vez, estos delegados elegían una comisión interna dentro del barrio que, de la misma forma, eran elegi­dos en asamblea de delegados. En la comisión interna no había pues­tos ni cargos, nadie era presidente ni secretario (en esto nos diferen­ciamos de los compañeros fomentistas) porque pensamos que de esa formase podía evitar algún tipo de caudillismo, que de última pudiera llegar a claudicar cuando llegara la etapa de negociar con las autorida­des. Cada una de las comisiones internas de los cinco barrios elegían a cuatro compañeros como miem­bros de una instancia organizativa superior: la comisión coordinado­ra&#8221;.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">“Acá ya había un orden, para que no se convirtiera en villa. Se medían 11 pasos de frente por 30 pasos de fondo. Desde el primer momento la gente no quiso hacer villa. Querían el terreno para ellos; que no vivían dos o tres familias en un mismo terreno. No querían salir de una villa para meterse en otra&#8221;.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">La respuesta del gobierno de la dictadura a los asentamientos fue represiva. Se movilizaron fuerzas policiales que crearon un enorme cerco que impedía entrar agua, lamentos y medicamentos. En diciembre de 1981 se produjo el fallecimiento de 14 niños por diarrea estival. En febrero la situación de los asentados se agravó por una inundación. Solo se recibía alguna ayuda del obispo,  algunos vecinos y una militancia que empieza forjar en la zona en apoyo al asentamiento. Finalmente mandaron las topadoras que fueron enfrentadas por los asentados, con las mujeres y los niños adelante. En esa militancia que se fue formando se destaca la participación de un joven que pertenecía a la Parroquia de Berardo, y que sacaba una publicación llamada Latinoamérica Gaucha. Este joven llamado Agustín Ramírez, que fue uno de los dirigentes del asentamiento San Sebastian, fue asesinado en 1988, en un crimen donde estuvieron involucrados los Servicios de Inteigencia y la policía.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Raúl Berardo siguió acompañando los procesos de asentamientos que se masificaron en los primeros años de la democracia, y en el seno de las prácticas prefigurativas que se generaron en los asentamiento y la militancia popular que lo acompañó, aparecieron los talleres de educación popular inspirados en la práctica y reflexión pedagógica de Paulo Freire, y la revalorización de una perspectiva de género, que se concretará años después en la Red de mujeres de Zona Sur, una de las primeras expresiones del feminismo popular.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Años después, Berardo fundó el Movimiento de Vida Comunitaria (Movico), a partir de la reflexión de que si era necesaria la lucha, esta no era suficiente para generar conciencia. El movimiento se propuso aportar creativamente a la formación de nuevos hombres y mujeres y organizaciones nuevas, y una nueva sociedad construida desde lo pequeño. En el Movico se generan pequeñas estructuras para que los pobres se puedan organizar y trabajar, que forman parte de una organización descentralizada. En ese proyecto se expresan algunas de las ideas centrales de Berardo como su propuesta de que la economía no debe ser el centro de un proyecto de sociedad sino el hombre y la mujer, la reivindicación del horizonte socialista y su preocupación por cuidar el planeta.</p>
<h3 class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal"><strong>Continuidades</strong></h3>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Los asentamientos que se expresaron contra la dictadura tuvieron su continuidad en la gestación de los movimientos de desocupados de Zona Sur a fines de los 90 y en particular con la Coordinadora Aníbal Veron. El MTD de Solano nació a partir de la convocatoria del cura Alberto, párroco de la Parroquia de Nuestra señora de Iratí (la misma en que estuvo Berardo). Las asambleas barriales de los MTD se construyeron  en los barrios populares que habían creado los asentamientos. Uno de los lugares de reunión de la Coordinadora Aníbal Verón, era la casa de Francisca, la madre de Agustín Ramírez, Ella y los hermanos de Agustin, participaban en el MTD Solano.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">Desde el punto de vista de las prácticas prefigurativas como el ejercicio de la democracia de base, la valoración de la formación, las practicas autogestivas existen fuertes hilos de continuidad entre los asentamientos de zona sur y los mejores aportes del movimiento piquetero.</p>
<p class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_MsoNormal">&#8212;</p>
<p>Notas</p>
<p>1) Guardia de Hierro fue fundada en  1961, por Alejandro “ el Gallego Alvarez”. En 1972 se fusiona <span class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_gmail-st"> con el Frente Estudiantil Nacional (FEN) de Roberto “Pajarito”Grabois, que venía abandonando la izquierda para acercarse a la ortodoxia del peronismo y fundan la Organización Unificada del </span><em>Trasvasamiento</em><span class="m_8030438373104829306m_2688818874947010514x_gmail-st"> Generacional</span>.. Pajarito Grabois es el padre de Juan Grabois. Los hijos no tienen la culpa, ni necesariamente heredan los posicionamientos de sus padres. Pero si algunas relaciones, como las de Bergoglio, hoy Papa Francisco. De este origen (Guardia de Hierro-FEN) provienen  Jose Luis Manzano, Jose Octavio Bordon y el secretario de Comercio del kirchnerismo Guillermo Moreno.</p>
<p>2) Cuando el gobierno de Isabel Perón entregó la conducción de la Universidad de los Jesuitas, su maxima autoridad, Jorge Bergoglio, designó como rector a Salvador Piñon, un civil, perteneciente a Guardia de Hierro. Estas autoridades sobrevivieron al golpe de Estado y en 1977, entregaron el Honoris Causa a  Emilio Massera. Hoy Piñon es funcionario de Macri, miembro de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). Hay distintos trabajos que se ocuparon de investigar la vinculación de  Bergoglio con Guardia de Hierro y de esta organización  con el proyecto de Massera. Estos temas tuvieron mucha difusión en medios del kirchnerismo, cuando Bergoglio, era opositor al gobierno. Quien mejor describe lo que sucedió despues que fue elegido Papa es la dedicatoria del magnifico texto sobre el vicario castrense Bonamin“ Profeta del Genocidio”, de Lucas Bilbao y Ariel Lede. Dice “ A Horacio Verbitsky por su coherencia, un bien escaso desde el 13 de marzo de 2013”.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>*Exposición Facultad de Trabajo Social, La Plata, marzo de 2018.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/38794-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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