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	<title>Medios de comunicación &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Medios de comunicación &#8211; Marcha</title>
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		<title>Pauta oficial: en campaña, Macri gastó en seis meses lo mismo que en todo 2018</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Aug 2019 03:10:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Agustin Espada]]></category>
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		<category><![CDATA[Pauta Oficial]]></category>
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		<category><![CDATA[Santiago Marino]]></category>
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					<description><![CDATA[El Gobierno gastó $2.177 millones en publicidad en el primer semestre de 2019. El año pasado desembolsó $2.250 millones. Aumentó el 200% contra el mismo semestre del período anterior.]]></description>
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<p class="entry-title"><time class="entry-time" datetime="2019-08-02T11:46:17+00:00"></time><em>El Gobierno gastó $2.177 millones en publicidad en el primer semestre de 2019. El año pasado desembolsó $2.250 millones. Aumentó el 200% contra el mismo semestre del período anterior.</em></p>
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<div class="entry-content">
<p><strong>Por Santiago Marino y Agustín Espada*</strong></p>
<p>A menos de dos semanas de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la Jefatura de Gabinete cumplió con la difusión de los montos de dinero público destinados a Publicidad Oficial en el primer semestre de 2019. Se destaca un dato muy significativo: el crecimiento exponencial del gasto, que implica empatar en seis meses lo gastado en todo 2018. A su vez, se incrementó en un 200% lo destinado en el mismo período del año anterior. Las explicaciones que contemplan únicamente indicadores como la inflación y el aumento del dólar quedan rengas. Esta vez la dinámica electoral es central para comprender este aspecto de la política de comunicación.</p>
<p>Según los datos publicados por la Jefatura de Gabinete, el gobierno de Mauricio Macri gastó 2.177 millones de pesos en publicidad oficial en el primer semestre de 2019, cuando en todo 2018 había gastado 2.250 millones. La comparación de desembolsos, además, se agrava cuando se contrastan los primeros seis meses de este año con el mismo período del año anterior, cuando lo volcado en pauta alcanzó los 776 millones, lo que representa un aumento de casi el 200% en la previa del ciclo electoral.</p>
<p>El sistema de medios es un sector sensible para el funcionamiento de la democracia. En Argentina tiene rasgos consolidados: concentración de la propiedad, alta participación de capitales extranjeros y centralización de la producción de contenidos en la Ciudad de Buenos Aires. Lejos de modificarse durante la Gestión Cambiemos, estos aspectos se profundizaron. Y se vinculan además con los efectos de las decisiones políticas del macrismo en la cuestión regulatoria.</p>
<p>En relación a la administración de la publicidad oficial, uno de los elementos claves de las políticas de comunicación pues es un aspecto que lubrica la relación del poder político con las empresas de medios, Cambiemos consolidó rasgos de gestión propios y específicos: reglamentación diseñada en el Poder Ejecutivo; divulgación semestral de los datos; exclusión a los medios sin fines de lucro y reducción de la discrecionalidad, con excepciones. Ese full que describía el análisis para 2018 tenía como “carta no relacionada” la reducción del gasto. El año pasado había sido el de menor gasto desde el inicio de la gestión. Y es un rasgo que no integra lo actuado en el primer semestre de 2019.</p>
<p>Durante el período enero-junio, el gasto llegó casi a igualar lo destinado en todo el año anterior. Contemplar la inflación (que fue del 55,5% entre junio de 2018 y junio de 2019 según el INDEC) y el incremento del dólar (que casi duplicó su valor en ese lapso) no alcanza para justificar en esos términos un aumento del 200%. Es clave, entonces, incluir en la lectura la cuestión del año electoral, que incluye el recambio presidencial, para comprender las razones de semejante crecimiento.</p>
<p><img class="aligncenter" src="https://pxb.cdn.letrap.com.ar/072019/1564431477899.jpg" /></p>
<h3>Números, números y números</h3>
<p>Los montos destinados a la publicidad oficial por parte del Poder Ejecutivo durante el primer semestre de 2019 son publicados sistemáticamente por la Jefatura de Gabinete y esto es un avance. Además, por primera vez la divulgación incluyó la cantidad de avisos que implica cada monto destinado, junto a la aclaración de si lo pautado pertenece a canje por deudas impositivas. La Jefatura de Gabinete gastó el 58% del dinero, Vialidad Nacional fue el segundo organismo que más pautó, con el 20% del presupuesto. En ese contexto, la campaña “Bases” fue la más pautada por el Gobierno.</p>
<p>Evaluar los datos permite identificar una serie de aspectos consolidados. Así, se constata que Clarín fue otra vez el grupo de medios que mayor cantidad de dinero por pauta oficial recibe. Este semestre recibió 398.276.653 pesos. Alcanza con eso el 18,29% del total de lo pautado, es decir que creció en más de un punto porcentual en relación al mismo período del año anterior. Ese monto es más del doble de lo que recibió la empresa de capitales estadounidenses Viacom (titular Telefé), que llegó a 190.589.673 pesos, es decir, un 8,75% del total. Así, las dos empresas que más pauta reciben se llevan, juntas, más del 25% del total. Esto muestra un alto grado de concentración para las empresas que –entre otros medios- controlan las dos redes de canales de TV abierta más vistas e importantes del país.</p>
<p>Sin embargo, el Grupo América es el gran beneficiado por el Gobierno. Más allá de la cantidad de dinero recibido -que lo ubica en el tercer puesto-, la cantidad de avisos que recibieron sus medios fue exorbitante. En total, se contabilizan 10.680 para todos sus medios. Eso, sin contar los 16.545 avisos publicados en los medios de Supercanal (señales de cable), empresa que fue vendida el año pasado a un grupo inversor pero que ingresó al canje de deudas bajo gestión de la dupla Vila-Manzano con el objeto de cerrar la negociación. El Grupo Clarín, de mucha más dimensión y audiencia, recibió 11.628. Indalo obtuvo 2.261, con una estructura mucho más chica. Otros ejemplos: Radio La Red recibió 1.939 avisos y Radio Mitre, la más escuchada en AM, 900. La señal A24 recibió 3.068 avisos y C5N unos 617. América TV contó con 1.410 anuncios y Telefé con 247.</p>
<p>A su vez, la diferencia en dinero a favor del Grupo Clarín es tan grande que la suma de lo recibido por Viacom y el Grupo América (150.455.261 pesos) no alcanza a lo capitalizado por el Grupo comandado desde la calle Piedras.</p>
<p><img src="https://pxb.cdn.letrap.com.ar/072019/1564431480238.jpg" /></p>
<p>En el análisis de la distribución geográfica, el total de lo destinado a medios que operan en la Ciudad de Buenos Aires llega a más del 58% y es ampliamente superior a las provincias que siguen en la lista: Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Chubut y Tucumán. Si se suma lo destinado a esas zonas (de la 2° a la 6°) no se llega ni a la mitad de lo que recibe el principal distrito, donde operan los medios de mayor relevancia en términos cuantitativos.</p>
<p>Al hacer la evaluación en “cantidad de avisos” –una novedad que permite el modo de divulgación en esta oportunidad-, esa diferencia se reduce significativamente. Del total de avisos del primer semestre (263.167), los medios que operan en la Ciudad recibieron “apenas” el 26% (68.553) y los bonaerenses el 20,7% (54.603). Pueden proponerse tres explicaciones para estas diferencias. La primera es que la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, sumadas, componen la región más poblada del país (aproximadamente 40% de la población entre ambas). Luego, allí se producen contenidos (diarios, canales de televisión, señales de cable) que tienen alcance nacional. Por último, hay una importante diferencia en los costos de publicidad entre la Ciudad y el resto del país. Pautar en medios porteños es más costoso que hacerlo en la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Río Negro y las demás. Aunque en este ítem aparece un cambio en el orden, dado que Santa Fe asoma tercero en cantidad de anuncios, pero quinto en el ránking por monto percibido, e intercala lugares con Córdoba y Mendoza.</p>
<p>Otro dato que se destaca es el de los 322 millones de pesos pautados gracias al mecanismo de canje de deudas. Los grupos que mayor cantidad de publicidad percibieron por este ítem –que intercambia deudas impositivas por espacios publicitarios- fueron el Grupo América, Cadena 3, Publicidad Sarmiento (Mendoza), los servicios de radio y televisión de la Universidad Nacional de Córdoba y Telecentro.</p>
<h3>Sector por sector</h3>
<p>En relación al recorrido de lo que recibe el sistema de medios en relación a su clasificación por soportes, los datos exponen que la TV abierta es el que más recibe, seguido por la gráfica, la radio, vía pública, TV cable y web. Las redes sociales solo superan al cine.</p>
<p><img class="aligncenter" src="https://pxb.cdn.letrap.com.ar/072019/1564431480641.jpg" /></p>
<p>En general, y teniendo en cuenta los montos recibidos por cada medio, se destaca una continuidad en otorgar mayor dinero a los medios que mayor audiencia tienen. Esto sucede con Telefé en televisión abierta, con Clarín en gráfica, La 100 en FM, Mitre en AM y hasta con C5N en señales de cable.</p>
<p>Más allá de estas cuestiones, hay algunos casos llamativos. Por ejemplo, la señal Crónica TV recibió cero pesos durante este semestre. La señal Supercanal (ex Grupo América) recibió 89 millones de pesos, todo de canje. Perfil, periódico bi-semanal, recibió casi tanta pauta como La Voz del Interior o Página/12, que son diarios. LN+, señal de cable, igualó a A24 en cantidad de dinero cuando tiene muchísima menos audiencia. Metro 95.1, cuarta en las mediciones de FM, no aparece entre las diez que más reciben cuando sí lo hacen Radio Con Vos, FM Delta o Rock &amp; Pop, con mucha menos audiencia que la emisora de la familia Moneta.</p>
<p>Para llegar a estos números, y que los medios que más audiencia tienen reciban una cantidad de dinero acorde, se encuentran grandes desórdenes en la cantidad de avisos que se colocan en cada medio. Además de los ejemplos ya mencionados para el Grupo América, otros números irregulares se encuentran con los casos de Página/12 (174 avisos cuando Clarín recibió 83), la AM 750 (1.094 avisos cuando Radio Mitre recibió 900), Radio Disney (el doble de avisos que FM La 100), Canal 9 (igual cantidad de avisos que Telefé) o los canales 12 y 8 de Córdoba (recibieron más avisos que los porteños).</p>
<p><img class="aligncenter" src="https://pxb.cdn.letrap.com.ar/072019/1564431479247.jpg" /></p>
<p>Esto demuestra que los precios de mercado tergiversan la cantidad de anuncios que debe recibir un medio para obtener ingresos comparables con el resto por la cantidad de audiencia. En estas irregularidades no se encuentran discriminaciones o cuestiones de línea editorial que precipiten favoritismos gubernamentales.</p>
<p>En relación a portales web de noticias, la disputa que liberan Infobae y Clarín.com se trasladó a la pauta, donde recibieron montos muy similares, con la firma de Daniel Hadad apenas liderando a la versión digital de Clarín. LaNación.com, Perfil.com y ElTreceTV.com completan los primeros cinco lugares, lo que muestra que la diversidad de plataformas no se traduce en nuevos y distintos jugadores que reciben pauta. Dos de esos cinco títulos son del principal grupo de medios argentinos. En redes sociales, Facebook es la amplia favorita (45 millones de pesos) seguida por Youtube (23 millones), Google (7,5 millones) e Instagram (2 millones).</p>
<p>Hay otros dos rasgos de la distribución que continúan presentes en este semestre. El primero es la cantidad de productoras periodísticas que cobran publicidad oficial en algunos medios (TN, FM Milenium, Radio Cultura, por ejemplo). El segundo es que<strong> </strong>los medios comunitarios siguen siendo excluidos de manera casi completa del reparto de publicidad oficial. Son pocos los que acceden a este ingreso indispensable para la sostenibilidad mediática de los grandes actores comerciales.Entre ellos pueden contarse los casos de Frecuencia Zero (CABA), Barricada TV (CABA), Pares TV (Luján) o FM En Tránsito (Castelar).</p>
<p>En definitiva, los rasgos característicos del manejo de la pauta oficial de Cambiemos se consolidan en la primera mitad de su último año de gobierno. Pero el crecimiento exponencial del gasto –comparado con el mismo período del año anterior-, habilita a identificar un aspecto relevante y de tinte electoral: lubricar con pauta la relación con un sistema de medios que ha sido afín, en general, a la gestión.</p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>*original en <a href="https://www.letrap.com.ar/nota/2019-7-29-17-14-0-pauta-oficial-en-campana-macri-gasto-en-seis-meses-lo-mismo-que-en-todo-2018" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Letra P</a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/pauta-oficial-en-campana/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Abortamos la objetividad periodística</title>
		<link>https://marcha.org.ar/abortamos-la-obejividad-periodistica/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Apr 2018 16:25:36 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Por Alba Rueda, Jésica Farías y Luciana Mignoli (*) / Foto: Analía Cid. Nosotras, activistas y comunicadoras feministas, estamos hartas de comunicar femicidios, violaciones y violencias machistas. Tomamos posición pública y vamos a fondo: estamos rabiosamente a favor del aborto legal, seguro y gratuito. Aborto. Una palabra que la clandestinidad y la religión mantuvieron escondida [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Alba Rueda, Jésica Farías y Luciana Mignoli (*) / Foto: Analía Cid.</strong> <em>Nosotras, activistas y comunicadoras feministas, estamos hartas de comunicar femicidios, violaciones y violencias machistas. Tomamos posición pública y vamos a fondo: estamos rabiosamente a favor del aborto legal, seguro y gratuito.</em></p>
<p>Aborto. Una palabra que la clandestinidad y la religión mantuvieron escondida en las profundidades de las conciencias morales. Una palabra que los feminismos hicimos emerger a la superficie tras años de luchas. Y ya no hay vuelta atrás.</p>
<p>Hoy esa emergencia es una marea verde. Marea verde en el Congreso, en las escuelas, en los teatros, en las fábricas, en las oficinas, en las calles, en los barrios, en los bares, en las casas, en las camas. Y también en los medios de comunicación.</p>
<p>Porque nos habían enseñado que para ser “buenas periodistas” teníamos que esconder nuestras posiciones. Había que ser “objetivas, neutrales e imparciales”, aunque sostener esa pose implicaba ver, día tras día, cómo las mujeres, varones trans y las personas con capacidad de gestar, perdían autonomía, derechos y, muchas veces, hasta su propia vida. Y eso también está cayendo.</p>
<p>El 10 de abril -día que se iniciaban los debates parlamentarios- trabajadoras de prensa protagonizamos un hecho político: periodistas, comunicadoras y reporteras gráficas de Buenos Aires escribimos una carta pública y nos sacamos una foto en la puerta del Congreso de la Nación para sentar posición pública a favor del aborto legal, seguro y gratuito.</p>
<p>Nosotras (comunicadoras, periodistas, fotógrafas) que estamos hartas de comunicar femicidios, hartas de contar los padecimientos de víctimas de violaciones, hartas de narrar el sufrimiento de pibas encarceladas por decidir, hartas de escuchar relatos desgarradores de violencia sexual, hartas, hartas y el superlativo de hartas -del hartazgo que viene de la violencia machista-; no tenemos otra opción que ir a fondo:</p>
<p>&#8211; No queremos que sólo se despenalice totalmente, queremos que el aborto sea legal.</p>
<p>&#8211; No queremos que sea legal de cualquier manera, queremos la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.</p>
<p>&#8211; Y por si no queda claro, repetimos: estamos rabiosamente a favor del aborto, a favor del derecho a decidir sobre el propio cuerpo.</p>
<p>En cuatro días -porque estamos organizadas y articuladas- se armó una foto colectiva y un comunicado donde, entre otras cosas, decimos: “Somos periodistas, activistas y comunicadoras feministas. Escribimos, hablamos frente a los micrófonos y producimos informes audiovisuales (&#8230;) En nuestras coberturas damos información segura sobre aborto con pastillas, difundimos la Ley de educación sexual integral (ESI), e intentamos empujar la demanda de una ley”.</p>
<p>La solicitada (<a href="https://l.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Flatfem.org%2Fabortar-es-un-derecho-nuestro-compromiso-comunicarlo-con-responsabilidad%2F&amp;h=ATNDpT3RgmwGyYjYU8wZFh00c6AkAww5THFIirx4fGBVHHCyM4ZfIPTAzd7FTYjaGXp6h0QIsS8BiQ1M9UysnGLAQGwIMFUnbQtueJhxoICBXaGOYAhmqNGZ_79QgkhoKQ" target="_blank" rel="nofollow noopener noreferrer" data-ft="{&quot;tn&quot;:&quot;-U&quot;}" data-lynx-mode="asynclazy">http://latfem.org/abortar-es-un-derecho-nuestro-compromiso…/</a>) ya reúne más de 400 firmas de mujeres, lesbianas, travestis y trans que ejercemos la comunicación en diarios (como Clarín, La Nación, Página 12, Infonews, Ámbito Financiero, Tiempo Argentino, Perfil, El Cronista), radios (Metro, Futurock, Nacional, AM 750, Del Plata), canales de noticias (TN, Crónica TV), agencias de noticias, medios provinciales y locales, consultoras, organismos de derechos humanos, facultades de distintos puntos del país, asociaciones civiles de comunicación y género, redes de periodistas, sindicatos de prensa, estudiantes y docentes de periodismo, trabajadoras del Estado, periodistas independientes, radios comunitarias y, por supuesto, el enorme y prestigioso arco de publicaciones, agencias y programas de radio feministas.</p>
<p>Nosotras, periodistas, activistas y comunicadoras feministas, abortamos la pretendida y falsa neutralidad de colegas en este debate.</p>
<p>Abortamos la moralina, la desinformación y la falta de responsabilidad para transmitir una realidad que nos atraviesa el cuerpo.</p>
<p>Y abortamos, pero clandestinamente, porque nadie ni ninguna ley podrá domesticarnos el deseo, la voluntad, la decisión política y social.</p>
<p>Pero nunca abortaremos nuestro compromiso de luchar -como gritamos colectivamente en cada marcha- para que podamos decidir sobre nuestro propio cuerpo.</p>
<p>¿No quedó claro? Por las dudas, lo gritamos: ¡desde el periodismo feminista exigimos <a class="_58cn" href="https://www.facebook.com/hashtag/abortolegalya?source=feed_text" data-ft="{&quot;tn&quot;:&quot;*N&quot;,&quot;type&quot;:104}"><span class="_5afx"><span class="_58cl _5afz">#</span><span class="_58cm">AbortoLegalYa</span></span></a>!</p>
<p>(*) Periodistas y comunicadoras, integrantes del equipo de Comunicación y Género del Centro Cultural de la Cooperación</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/abortamos-la-obejividad-periodistica/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Malas noticias para los medios: llegaron los despidos al Canal de la Ciudad</title>
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		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 17 Jan 2018 03:00:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Ajuste]]></category>
		<category><![CDATA[Canal de la Ciudad]]></category>
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					<description><![CDATA[Avanza el ajuste en comunicación]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Por Mauricio Polchi / @MauriElbueno</b></p>
<p><i>Después de los despidos en Radio Nacional y el desguace de la TDA, Paka Paka, DeporTV y Encuentro, el gobierno porteño se sumó al plan de ajuste en los medios y dejó en la calle a 24 familias. Los y las despedidas ocuparon el Canal de la Ciudad y levantaron la protesta cuando se instaló una mesa de negociación. </i></p>
<p><b>El martes</b></p>
<p>Las mujeres lloran y se abrazan en la puerta del trabajo. Algunas tienen los ojos hinchados, enrojecidos, por tanto llanto. Los muchachos, como desorientados, se mantienen en silencio. Están en la vereda del Canal de la Ciudad. El personal de seguridad no los dejó entrar. Son productoras y productores periodísticas, editoras, asistentes, cámaras. Los echaron hace un rato. Por eso la angustia, por eso las lágrimas.</p>
<p>“Yo trabajo de editora desde hace 10 años. Ayer empecé mis vacaciones y hoy a las 7.37 hs. me llegó un mail de Recursos Humanos que decía que me desvinculaban. Y nos largan a la calle sin nada. Sin indemnización, y de un día para otro”, dijo Fernanda Heredia, que es madre de dos hijos.</p>
<p>En el arranque del martes 16 de enero, las autoridades del Canal de la Ciudad, que depende de gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, enviaron un correo electrónico para notificar las cesantías. Esa mañana algunas personas ingresaron al edificio ubicado en Guardia Vieja 3334, a unos pocos metros del gigantesco shopping del Abasto, pero luego fueron expulsadas del lugar. Hasta hace unos días, se habían concretado 5 despidos. Ahora se suman otros 19. En total, 24 familias en la calle. Todo indica que la lista final llegará a 35.</p>
<p>“Vine igual aunque ya estaba de receso. Quise averiguar que ocurría pero no me dejaron pasar. Les pedí agarrar mis cosas y se negaron. Empezar el año así es muy triste. Yo tengo dos hijos chiquitos, y si bien estoy casada, este ingreso era la principal fuente de sostén de la familia”, detalló Fernanda.</p>
<p>Al caer la tarde, los trabajadores y las trabajadoras tomaron las instalaciones. La permanencia se extendió durante varias horas, hasta que se planteó una reunión con funcionarios de la Subsecretaria del Trabajo. Y si bien se desactivó la protesta, siguen en alerta.</p>
<p><b>El Lunes</b></p>
<p>Según había adelantado el diario La Nación en la portada del día anterior, correspondiente al lunes 15 de enero de 2018, “el gobierno estudia financiar la baja del empleo público en las provincias”. Así, desde el titulo principal, el presidente Macri informaba que la Casa Rosada pretende premiar a los gobernadores o jefes comunales que aplican la obediencia debida y ejecuten el ajuste en el estado.</p>
<p>“Vamos a acompañar a las provincias que cumplan con las metas fiscales”, dijo el presidente, por esos días, mientras vacacionaba en el sur del país. En territorio porteño, Macri tiene a Larreta, un alumno ejemplar que se sabe de memoria el manual de estilo de Cambiemos. Al igual que en la Televisión Pública, el macrismo local avanza con el achique del canal de la Ciudad de Buenos Aires. El encargado de cometer ese plan económico es el director del canal, Eduardo Cura, ex marido de la vicepresidenta Gabriela Michetti (tuvieron a su hijo Lautaro en 1993). A Cura lo escolta su actual pareja, Patricia Rey, nombrada por él como directora de Recursos Humanos del Canal de la Ciudad.</p>
<p>“Es una clara persecución contra la Asamblea. Despidieron a todos los que tuvieron alguna participación activa, incluso en algunos casos hicieron saber que no tenía que ver con el desempeño”, se quejó Mariana Giordano, delegada por ATE.</p>
<p>En un <a href="http://www.marcha.org.ar/el-ajuste-llego-hace-rato-en-los-medios-y-en-los-derechos-laborales/">artículo reciente</a> de Mario Hernández, publicado en <i>Marcha</i> el 12 de enero, ya se señalaba que en el Canal de la Ciudad, “el 90% de los trabajadores está bajo fraude laboral y desde hace más de una década reclaman que se los reconozca como trabajadores de televisión en relación de dependencia”.</p>
<p>El ajuste en los medios de comunicación llegó con la intención de quedarse.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/malas-noticias-para-los-medios-llegaron-los-despidos-al-canal-de-la-ciudad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>“Sin trabajo no hay libertad de expresión”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/sin-trabajo-no-hay-libertad-de-expresion/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Jan 2018 11:00:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Cambiemos]]></category>
		<category><![CDATA[despidos]]></category>
		<category><![CDATA[Ignacio Marchini]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Cabrera]]></category>
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		<category><![CDATA[SIPREBA]]></category>
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					<description><![CDATA[El pasado martes 2 de enero despidieron a 16 trabajadores y trabajadoras de Radio Nacional]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/laura-cabrera/">Laura Cabrera</a> / @LauCab e <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/ignacio-marchini/">Ignacio Marchini</a>/ Foto: Candelaria Lagos</strong></p>
<p><em>El pasado martes 2 de enero despidieron a 16 trabajadores y trabajadoras de Radio Nacional. Las autoridades del medio no ofrecieron ninguna explicación ni comunicación oficial y las y los trabajadores se enteraron a medida que intentaron fichar para entrar a su lugar de trabajo. Desde el Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos (SFMyCP), encabezado por Hernán Lombardi, justificaron las cesantías.</em></p>
<p>Desde que asumió la gestión de Cambiemos, 2500 trabajadores y trabajadoras de prensa fueron despedidas, en su mayoría de medios privados. A estos números hay que agregar los 229 despidos producidos en el último tiempo sumando la Televisión Digital Abierta (TDA), los canales Pakapaka, Encuentro y DeporTV y Radio Nacional, lo que arrima la cifra a cerca de 3000 trabajadores y trabajadoras que perdieron su fuente laboral solamente en los últimos dos años.</p>
<p>A través de Twitter, el Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos (SFMyCP), a cargo de Hernán Lombardi, justificó la decisión alegando que no se trataba de despidos en Radio Nacional sino de “16 contratos eventuales vencidos al 31 de diciembre que no fueron renovados”, una práctica que se volvió habitual en la gestión macrista, aprovechando las endebles condiciones laborales heredadas del gobierno anterior, con algunos contratos que superaban los 8 años de antigüedad.</p>
<p>Carla Gaudensi, delegada de Télam por el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y Secretaria de Acción Social del mismo, afirma que se trata de despidos ya que “según nuestros convenios y estatutos, un trabajador pasa a planta permanente después de haber trabajado 29 días en relación de dependencia”.</p>
<p>El mismo día que se les negó el acceso a los 16 empleados y empleadas de Radio Nacional, decretaron el cese de actividades y convocaron a una asamblea para el día siguiente, el miércoles 3 de enero. Cerca de 400 trabajadoras y trabajadores de los 3 medios que integran el SFMyCP (Télam, Radio Nacional y la Televisión Pública) resolvieron declararse en estado de movilización y asamblea permanente y votaron la realización de un festival en solidaridad a los despedidos que será llevado a cabo hoy en las puertas de Radio Nacional, Maipú 555, desde las 15hs.</p>
<p>En ese lugar en donde la patronal ni siquiera se tomó el trabajo de colgar la lista de quienes fueron despedidos y despedidas, la resistencia se plantea mediante el arte. Hoy entre las 15 y las 18, trabajadores y trabajadoras de medios recibirán el apoyo de artistas que actuarán de manera gratuita y solidaria ante la necesidad de visibilizar una noticia que poco se ve en los medios. “Sin trabajo no hay libertad de expresión”, destacó la delegada del SiPreBA al puntualizar sobre el eje de este festival cultural en repudio no solo a los 16 despidos y el pedido de reincorporación, sino también en repudio al vaciamiento de los medios públicos y el ataque de los medios privados.</p>
<p>Esta acción es resultado también de la unión de tres medios públicos, ya que, como indicaron desde SiPreBA, el ataque arrancó en Radio Nacional el pasado 2 de enero, generando día a día avances que sin lugar a dudas no son más que atropellos contra comunicadores y comunicadoras en medios como la Televisión Pública, en donde hubo un “intento de criminalizar”, tal como sostuvo Gaudensi, a trabajadores y trabajadoras, generando además una oferta salarial del 0 por ciento paritario. “Entendemos que es un plan del Gobierno para los tres medios públicos”, afirmó la trabajadora de Télam.</p>
<p><strong>¿Medios oficiales u oficialistas?</strong></p>
<p>El vaciamiento de los medios estatales no solamente implica “una pérdida de fuente laboral para muchas personas”, según Gaudensi, sino que también “los medios públicos cumplen un importante rol en la sociedad porque en muchas ocasiones son los garantes de que las voces de los conflictos sociales y sindicales sean visibilizadas, además de que se pueda representar algo un poco más federal”. Esta política comunicacional además demuestra que el Gobierno Nacional no necesita de los medios estatales porque su voz se ve lo suficientemente representada por los medios privados, en un mercado donde los grupos mediáticos con una línea editorial crítica hacia el macrismo atraviesan una dura crisis económica.</p>
<p>Tratándose entonces de una política oficial, los trabajadores y trabajadoras de Télam y la Televisión Pública se sumaron al reclamo, asumiendo que los próximos apuntados serán ellos. Sobre todo si se tiene en cuenta que desde el Sistema Federal de Medios, a través de un comunicado en la página oficial, declararon que en la Televisión Pública Argentina “actualmente existen en el canal situaciones de privilegio con sueldo bruto promedio superior a los 85.000 pesos, ausentismo del 30 por ciento y jornada laboral reducida” y que esta “modernización” “debe producirse cumpliendo con el presupuesto asignado por el parlamento argentino para 2018, sin perder de vista que el canal se sostiene con recursos de todos”, el cual estipula un recorte de 48 millones de pesos y paritarias del 0 por ciento.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/sin-trabajo-no-hay-libertad-de-expresion/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La prensa amarillista y el morbo: ser o tener un diagnóstico psiquiátrico</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Aug 2017 03:02:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Cavacini]]></category>
		<category><![CDATA[ezquizofrenia]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago Amado]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Darío Cavacini / Foto: Santiago Amado En los últimos días, los medios masivos de comunicación, ávidos de morbo y amarillismo, se hicieron eco de una noticia que desempolvó las viejas costumbres y estigmas asociados a las personas con padecimiento mental. En ella se describía la situación de un hombre que había convivido en su [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Por Darío Cavacini / Foto: Santiago Amado</p>
<p><em>En los últimos días, los medios masivos de comunicación, ávidos de morbo y amarillismo, se hicieron eco de una noticia que desempolvó las viejas costumbres y estigmas asociados a las personas con padecimiento mental. En ella se describía la situación de un hombre que había convivido en su casa con los cadáveres de sus padres durante más de un año</em>.</p>
<p>La noticia tuvo mayor repercusión cuando comenzaron a nombrar al hombre como un esquizofrénico quien, guiado por sus delirios paranoides y sus ideas morbosas, había tomado esa decisión. Rápidamente fue catalogado por los medios como peligroso para sí mismo y para terceros, y sentenciado a engrosar la lista de los silenciados en neuropsiquiátricos argentinos.</p>
<p>El diario <em>La Nación</em> tituló: “El hombre que convivió un año con sus padres muertos tiene delirio paranoide”; por su parte,<em> Clarín</em> dijo: “El hombre, por su enfermedad psiquiátrica, nunca le avisó a nadie que sus padres habían muerto”<em>; Los Andes</em> expresó: “Descubren que un esquizofrénico vivía con sus padres muertos”<em>; </em>mientras que el portal de TN Noticias remarcó: “El hombre es esquizofrénico y convivía con sus padres muertos desde julio del año pasado”.</p>
<p>Lo detallamos porque resulta llamativo (y no tanto) ver como los medios de comunicación denominaron a esta persona y catalogaron a su problemática como el motivo principal de lo vivido, encontrando el justificativo ideal y cerrando toda posibilidad de realizar un análisis más exhaustivo o al menos preguntarse sobre ello. El diagnóstico es un ser mítico que acecha a quien lo padece para transformarse en causa y efecto de cualquier hecho.</p>
<p>Como éstos podríamos encontrar numerosos ejemplos acerca del tratamiento que los medios de comunicación le dan a una noticia vinculada a una persona con padecimiento mental. La adjudicación de culpabilidad por el solo hecho de haber sido nombrado con un diagnóstico psiquiátrico obtura toda posibilidad de pensar la complejidad de la situación, los motivos que lo llevaron a tomar esa decisión (o la imposibilidad de hacer algo diferente) y dejan de lado la multiplicidad de factores que este tipo de hechos tienen para centrarse en un solo foco de análisis: <strong>Es esquizofrénico</strong>.</p>
<p>Esta asignación totalitaria en la cual la enfermedad es responsable por cualquier tipo de situación que podría llegar a estar relacionada con quien la sufre no hace más que reforzar el estigma social del cual son víctimas quienes han sido etiquetados con un padecimiento mental. Según esta idea, una persona con estas características es solamente un enfermo mental y todos sus sentimientos y conductas (peligrosas siempre) están asociadas a ello.</p>
<p>Cabe preguntarse entonces si una categoría nosográfica es la única forma de aproximación para comprender esta situación, desconociendo que detrás de ella se encuentra una persona cuya realidad social, histórica, familiar y económica no se encuentra descripta en ningún manual y queda totalmente invisibilizada y anulada. ¿Un diagnóstico psiquiátrico no es acaso un rótulo deshistorizante en el que se invalidan los porque y para que de las conductas y sentimientos?</p>
<p><strong>Deconstruir nuestras propias ignorancias</strong></p>
<p>En 2013, la Dirección Nacional de Salud Mental (dependiente del Ministerio de salud de la Nación) formuló el cuadernillo de comunicación saludable: <strong>Recomendaciones para el tratamiento de temas de salud mental en los medios. </strong>El material tenía como finalidad contribuir al efectivo derecho a la salud mental, promoviendo el uso correcto del lenguaje con denominaciones acorde al modelo comunitario y de inclusión social, evitando la perpetuación de estigmas y discriminación a través de las palabras.</p>
<p>En el mismo se remarcaba que, a pesar de los avances científicos y de las reformas sociales y legislativas, el padecimiento mental seguía considerándose una marca indeleble a partir de la cual la persona era rotulada como loca y marginal. Alguien con tal etiqueta solo podía ser peligroso debido a lo imprevisible de sus conductas y pensamientos, por lo tanto, era menester encerrarlo y apartarlo de la comunidad para salvaguardar la pacífica convivencia entre cuerdos.</p>
<p>El objetivo de la guía era compartir información y sensibilizar a las personas que desarrollan tareas en los medios de comunicación en torno a la importancia de abordar a la salud mental desde un nuevo enfoque, poniendo de manifiesto su carácter comunitario e inclusivo. Se buscaba romper con el modelo reduccionista que sólo pone el acento en la patología y la internación, dejando de lado aspectos centrales que hacen que estas situaciones sean siempre complejas y multideterminadas.</p>
<p>En el cuadernillo de 40 páginas se hacía un llamado a que tanto referentes del campo de la salud mental como comunicadores (periodísticos y de ficción) debían comprometerse en el uso cotidiano a trabajar en pos de la deconstrucción del viejo relato sobre salud mental, con sus consecuentes estereotipos de los usuarios a fin de modificar esa visión, ligada a modelos de salud caducos (pero vigentes) en todo el mundo.</p>
<p>Algunas de las recomendaciones estaban vinculadas directamente a cómo nombrar a los usuarios, poniendo el acento en que esa situación (un diagnóstico) no hace a la totalidad de la persona, sino que es una parte (significativa o no) de su existencia. Por lo tanto, solamente es necesario mencionar al diagnóstico si es realmente importante a fin de lo que se quiera trasmitir. En caso de ser así, no referirse a la persona como “esquizofrénico” o “Bipolar” sino como “una persona con padecimiento mental”.</p>
<p>También se enfatizaba que en los titulares de las noticias solo se debería mencionar al diagnóstico cuando ello acarree una cuestión imprescindible para comprender lo que se está queriendo trasmitir y no como una forma de captar la atención del público. Asimismo, se pedía difundir conocimientos actuales sobre los padecimientos mentales, los tratamientos y sus pronósticos, refiriéndose a ellos con términos apropiados, dejando de lado la terminología asociada a los viejos paradigmas totalitarios y estigmatizadores como manicomio, loco o enfermo.</p>
<p>Hacia el final del material se encontraban una serie de recomendaciones acerca de cómo ayudar a quienes estaban atravesando esta vivencia. Se mencionaba no tener miedo a la persona con padecimiento mental; acompañarla, tanto a ella como a su familia; llamar a la persona por su nombre y no por su diagnóstico; reconocer que cualquiera puede atravesar, en algún momento de su vida, un padecimiento mental; entender que estas situaciones son problemáticas de la salud y no de la justicia; y respetar las diversas formas de expresar los sentimientos y las conductas.</p>
<p>Si bien todavía queda mucho camino por andar, es necesario entender que la estigmatización y la segregación solo agregan mayor sufrimiento subjetivo a quienes atraviesan estas problemáticas. Hechos como los mencionados en las primeras líneas de este artículo no hacen más que reforzar las ideas vinculadas al viejo paradigma (viejo pero vigente) basado en la peligrosidad e incapacidad de las personas con padecimiento mental, para las cuales, según este lineamiento, solo deberían existir el encierro y la marginación de todo comercio social.</p>
<p>Solo con un esfuerzo colectivo que convoque al entramado social en su totalidad será posible comenzar a deconstruir esas ideas tan arraigadas en el “sentido común” para vislumbrar cambios que permitan resignificar estas situaciones. Para ello, es necesario hacer foco en la versatilidad de las conductas humanas, la diversidad de sentimientos y la integración comunitaria de quienes han quedado un poco más allá de los márgenes de la “normalidad”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-prensa-amarillista-y-el-morbo-ser-o-tener-un-diagnostico-psiquiatrico/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La violencia y la (des)información en el fútbol de Ascenso</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Mar 2016 03:02:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Ascenso]]></category>
		<category><![CDATA[fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Fútbol y violencia]]></category>
		<category><![CDATA[Gonzalo Reartes]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[violencia]]></category>
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					<description><![CDATA[Incidentes y los medios de comunicación]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Gonzalo Reartes</strong></p>
<p><em>Después de los incidentes en el estadio de Talleres de Remedios de Escalada, el cronista hace un paneo de la violencia televisada y las diferencias que se encuentran entre el fútbol de primera y el del ascenso, también, en la manera en que los medios informan al respecto.</em></p>
<p>Es fácil caer en los lugares comunes de la violencia en el fútbol. Casi una tentación el repudiarla por repudiarla, sin más ni análisis. Aunque, quizás, haya matices en el ascenso. El pasado domingo, en Remedios de Escalada, incidentes fuera del estadio de Talleres obligaron al árbitro a suspender el partido del local contra Defensores de Belgrano a los 25 minutos del primer tiempo, por el campeonato de la Primera B Metropolitana. Sin tener mucho detalle a mano, pareciera ser que integrantes de la barra brava de Talleres de Remedios de Escalada se enfrentaron con la policía en las puertas de la cancha de ese club, donde hubo un auto quemado, unas doscientas balas de goma disparadas, y la calle quedó repleta de piedras lanzadas por los hinchas.</p>
<p>Condenar la violencia es la primera respuesta. General, compartida. Tiene el visto bueno masivo. Algún periodista dice: “La violencia es mala”, y uno casi puede oír los aplausos de fondo. De todas maneras, es interesante tomar este caso como disparador de lo que ocurre en las canchas del ascenso. ¿Cuánto acceso real tenemos a los hechos? Lo cierto es que este partido en particular estaba siendo transmitido por la señal TyC Sports, y aun así, el relator, el comentarista y quien se encontraba en el campo de juego poco podían decir respecto de lo que estaba pasando. Algunos vistazos aislados de una cámara mostraban piedras que volaban, de fondo se escuchaban estruendos, algún policía levantando las manos, pidiendo “tranquilidad”. Pero no mucho más.</p>
<p>De pronto, nubes de humo negro, espeso, surgen detrás del arco que defendía en ese primer tiempo el arquero visitante. El viento da un efecto más cruento. El humo se expande por la popular local, la gente comienza a vaciar la tribuna, se especula con que se había prendido fuego un auto, un patrullero, una camioneta. Los cronistas quieren proteger su integridad y se asoman hasta donde el cuerpo les permite. Es lógico. El partido se suspende y a los pocos minutos TyC emite un combate de boxeo. El espectador se queda en el limbo. Sin ser hincha, quizás busca refugio en una radio partidaria pero la información no es mucho más contundente. De ser una pequeña trifulca entre, por ejemplo, Racing y River, horas y días inundarían la televisión de información, opiniones, indignación y pronósticos.</p>
<p><strong>Violencias televisadas</strong></p>
<p>Sin embargo, y teniendo en cuenta que son la mayoría, uno no puede evitar preguntarse: ¿qué hay de todos los partidos que no son televisados? Bueno, comencemos por aclarar que la violencia no es inherente al fútbol. Quien acude asiduamente a la cancha sabe que, en la mayoría de los casos, los partidos transcurren en paz. Claro, con que haya un sólo hecho ya es más que suficiente para repudiar todo tipo de violencia en-sí, además de los negocios entre hinchas caracterizados (falsos hinchas), dirigentes corruptibles (falsos hinchas) y presidentes acomodaticios (falsos hinchas). Nadie va a poner en tela de juicio eso, no se trata de defender “la violencia en el fútbol”, sino del acceso a la información, de la parcialidad y del negocio (sí, negocio) de la violencia del fútbol. También queda demostrado que no se trata de estar a favor o en contra de la presencia en los estadios de los hinchas visitantes: la violencia tiene raíces más profundas y no se erradica con un decreto.</p>
<p>Los medios de comunicación masivos son los grandes héroes: se indignan porque ocurrió un hecho violento, sin denunciar a los culpables. Se quedan en lo general, repudian la violencia abstracta sin atacar la raíz del asunto y se autocondecoran como salvadores de la patria o, peor aún, independientes. <em>“El escenario era imposible para un partido de fútbol. El partido entre Talleres y Defensores de Belgrano se suspendió a los 24 minutos. En otro insólito y triste episodio de violencia del fútbol argentino, barras de Talleres chocaron contra la Policía de Buenos Aires</em>” se puede leer en la publicación online del diario <em>Olé</em> del 27 de marzo de 2015. Pero en ningún medio se puede leer por qué “chocaron” esos barras con la Policía de Buenos Aires. Y en caso de que se arriesgue un “eran barrabravas sin entradas”, no se puede evitar leer el típico “los violentos de siempre, la sociedad no cambia más, este país está perdido”, etcétera. Pero pocos medios se meten en la interna, en la convivencia (y connivencia) triangular entre barra bravas-dirigentes-policía.</p>
<p>Nos dicen que el choque se debe a que la Barra quería entrar al estadio sin entradas, cuando cualquier persona que haya ido más de tres veces a cualquier cancha del fútbol argentino (ni hablar del ascenso) sabe que cualquier Barra siempre entra sin entradas, que las entradas se revenden y que, en permanente diálogo con la policía, la Barra siempre hace entrar a quien quiera sin entradas. Hace no más de 20 días un agente de control apoyaba impunemente una y otra vez su tarjeta sobre el detector de los molinetes (con el cartel de AFA plus al lado) para que sectores de la Barra de Tigre pudieran entrar a la cancha, en Victoria. Las imágenes están ahí, parecen hablar: hacían cola mientras dos o tres de la primera línea daban el visto bueno con la mirada (“este sí, este no”). La popular es su territorio y allí se mueve a sus anchas, haciendo y deshaciendo, mandando y ordenando. No parece ser suficiente esa versión (o por lo menos pareciera haber algo más detrás) y el hincha, el espectador o el simple curioso se encuentra en un mar de incertidumbre del que sabe no saldrá jamás, porque los pasos siguientes son conocidos: suspensión del estadio y a otra cosa.</p>
<p><strong>Para el Ascenso que no lo mira por tevé…</strong></p>
<p>Los clubes de barrio, los equipos de Ascenso, no venden, no garpa gastar tiempo precioso en los medios masivos dedicando algunas líneas o algunos segundos para ellos. Mejor hablar de cuántos penales erra Messi, del boliche de Riquelme, de las novias de Daniel Osvaldo. La Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (A.Pre.Vi.De) habría comenzado una campaña para que nadie ingrese a los estadios sin entradas. Las pruebas piloto siempre se hacen en el Ascenso. A los incidentes en Remedios de Escalada deben sumársele otros tantos en Morón, en las afueras de la cancha del Gallo. Pero los grupos de barrabravas, como grupos de fuerza de choque, siempre encontraron y encontrarán apoyo político o de los sectores privados o de la burocracia sindical para lograr sus cometidos. En el caso de que alguna de las facciones no pueda ingresar, habrá desmanes, quizás incluso lucha cuerpo a cuerpo, hasta que el intento cese; en el caso de que el hincha común no pueda entrar, habrá algún golpe, alguna corrida, un poquito de la tan conocida represión policial.</p>
<p>Mientras tanto, el hincha sigue pagando la cuota, la entrada, metiendo dos, cinco pesitos en un piluso en el entretiempo cuando le piden una colaboración para los pibes que están privados de su libertad. Sigue tolerando horarios horribles que condicionan su rutina, como que su equipo juegue un martes a las cuatro de la tarde. Sigue sufriendo por ese equipo que no da tres pases seguidos.</p>
<p>Ese es el hincha del Ascenso, alguien que ya no sabe quién es el malo de la película (aparte de la siempre antipopular policía), si los dirigentes maleables, los barrabravas sin colores o los medios de (des)comunicación que siempre cuentan el lado de película que les conviene. Al final del día no importa. A nadie le importa hablar de la violencia comunicacional. Parece ser que los negociados continuarán, al igual que la desinformación.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-violencia-la-desinformacion-futbol-ascenso/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Masivo festival en defensa del trabajo de prensa en el Grupo 23</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 Feb 2016 12:29:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Grupo 23]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[SIPREBA]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo Argentino]]></category>
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					<description><![CDATA[Miles de personas en el Parque Centenario]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Redacción Marcha</strong></p>
<p><em>Para afrontar la situación de vaciamiento y falta de pago de salarios, pero también para defender la pluralidad de voces en los medios, se realizó ayer un gran festival en Parque Centenario.</em></p>
<p>El vaciamiento del Grupo 23, que dirigen los empresarios Sergio Szpolski y Matías Garfunkel, comenzó hace ya dos meses y cuenta con estrategias, que comienzan con dejar de pagar a las imprentas, luego los salarios de quienes trabajan allí y, finalmente, el alquiler de los locales, con lo cual el proceso es lento y perverso para quienes se quedan en una situación de desamparo.</p>
<p>23 es dueño de las de las revistas <em>Cielos Argentinos</em> y <em>El Gráfico</em>, del portal Infonews, de las radios Splendid, Rock&amp;Pop y Vorterix, del canal CN23, y del diario gratuito <em>El Argentino</em>. El viernes 22 de enero pasado se vendieron el diario <em>Tiempo Argentino</em> y Radio América pero, <a href="http://www.marcha.org.ar/un-alivio-en-tiempo-argentino-y-en-radio-america/">pese a la primera alegría, la situación no parece haber cambiado para sus trabajadoras y trabajadores.</a></p>
<p>Es así que ayer organizaron, desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa), que los nuclea, un gran festival en el Parque Centenario, al que asistieron miles de personas y en el que participaron músicos y músicas de renombre, como el Chango Spaciuk, Liliana Herrero, Bersuit Vergarabat, Ariel Pratt y Las Manos de Filippi, pero también dieron su apoyo personalidades de derechos humanos, como Taty Almeida, de la cultura, como Horacio González, y por qué no, del fútbol, como el Pepe Chatruc que invitó a las y los más pequeños a jugar un fútbol tenis en el costado del escenario.</p>
<p><strong>“Se tienen que defender las fuentes laborales pero también el derecho a la información”</strong></p>
<p>Ivana Romero es trabajadora del diario <em>Tiempo Argentino</em> y también una de las voceras para explicar de qué se trataba esa intervención abierta en un espacio público. “El grupo está formado por 800 trabajadores y trabajadoras y en el diario somos alrededor de 200. Si bien tanto Radio América como este diario fueron vendidos a un nuevo dueño -un grupo que se llama MDeluexe, a cargo de Mariano Martínez, de quien desconocemos casi todo aunque sabemos que está vinculado a la producción de espectáculos- igual se nos adeuda el aguinaldo, el sueldo de diciembre y ahora el sueldo de enero. Se van a cumplir dos meses de que no estamos cobrando haberes”.</p>
<p>Si bien la lucha de cada trabajador y trabajadora de prensa viene siendo permanente: asambleas, reuniones en el Ministerio de Trabajo, la realización de un diario cotidiano que implica redoblar esfuerzos en el medio de un conflicto, la decisión de hacer un festival cultural tiene sus razones: “Este festival, tiene que ver con el rock, con la música popular, con el arte, pero que sobre todo es un hecho político muy importante para el gremio de prensa,  justamente porque nos sitúa como trabajadores y trabajadoras. Es decir, históricamente nuestro gremio ha pertenecido a una cierta zona de confort, pero debimos organizarnos y exigir nuestros derechos”, explica Ivana.</p>
<p>Y agrega que la responsabilidad y el objetivo, además del trabajo en sí, es mayor para ellos y ellas: “Por otro lado, esta también es nuestra herramienta de lucha: tomar la palabra y explicarle a la sociedad lo que está pasando. Porque no solamente estamos defendiendo nuestros puestos de trabajo, sino que estamos defendiendo el derecho a una sociedad plural en lo que respecta a su derecho a la información”.</p>
<p>Además de los números musicales que empezaron a las dos de la tarde y se extendieron hasta bien entrada la noche, hubo urnas para colectar dinero para el fondo de lucha, además de alimentos no perecederos, y el parque lucía las portadas que se organizaron desde los diferentes medios en conflicto y que informaban a las y los asistentes sobre el problema y el desarrollo del conflicto.</p>
<p>Respecto de cómo fue tomando forma esta lucha colectiva, Ivana explica que, si bien 23 es un Grupo heterogéneo pero que decidieron unificarse para hacerse oír más fuerte y para mostrar la unión entre compañeros y compañeras. Por eso, “el plan empezó  cuando se empezaron a atisbar los primeros signos de vaciamiento, ya en noviembre, con el cierre de los Argentinos zonales, esa fue la mecha que encendió el fuego porque las y los compañeros de los zonales no han recibido telegramas de despido porque Spolzki dice que no les puede pagar indemnización. Eso los deja en una situación indefensa absolutamente”. Y agrega que “estamos exigiendo paralelamente la intervención del Ministerio de Trabajo porque es una situación sumamente crítica, compleja e ilegal. En lo que se trata de cada medio en Radio América hay un paro total de actividades y en Tiempo Argentino se quitaron colaboraciones en los diarios del sábado y el domingo y el de hoy, lunes, no saldrá a la calle”.</p>
<p>La periodista Romero intenta explicar el esfuerzo cotidiano que significa estar en todos los frentes de disputa: “Es importante comentar que si el diario no estuvo alguna vez en la calle fue por decisión de la patronal. Nosotros estamos en pleno conflicto, yendo al Ministerio de Trabajo, participando de asambleas, haciendo el festival y, además, sacando el diario todos los días. Porque los y las trabajadores lo que queremos en garantizar el diario en la calle y el mejor diario posible”.</p>
<p>Y su explicación viene de la mano de lo que significa el cerco mediático que se ha ido tejiendo entre empresariado y poder político en los últimos meses. La idea de medios concentrados que hablan sólo de buenas noticias, de perros sentados en sillones presidenciales o de la manera moderna en la que vivir con menos no significa empobrecimiento sino ser “cool”, se extiende en el último tiempo. Y entonces, también, está la disputa por la información, y está, también, la fuente de trabajo. “Somos trabajadores y trabajadoras de prensa y no somos quienes decidimos la línea editorial. Es complejo el vínculo con las empresas, y también explicarle a la gente que uno no siempre está de acuerdo en todo lo que está expresando el medio donde trabaja&#8221;, aclara Ivana.  Y, para cerrar, agrega: “No son cosas que podamos decidir tan fácilmente pero es un momento muy complejo en el que se tienen que defender las fuentes laborales pero también el derecho a la información, y a una información plural”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/masivo-festival-en-defensa-del-trabajo-de-prensa-en-el-grupo-23/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Quiénes hacen las noticias? Se estanca la representación femenina en los medios</title>
		<link>https://marcha.org.ar/se-estanca-la-representacion-femenina-en-los-medios/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Dec 2015 03:02:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[WACC]]></category>
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					<description><![CDATA[Se presentaron los resultados del quinto monitoreo global de noticias]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Sandra Chaher*</strong></p>
<p><em>Una herramienta de diagnóstico para incidir en políticas públicas. El 23 de noviembre fueron presentados los resultados del quinto monitoreo global de noticias que realiza cada 5 años, desde 1995, la Asociación Mundial para las Comunicaciones Cristianas (WACC). Acá, un adelanto, publicado en la agencia de noticias de género Comunicar Igualdad.</em></p>
<p>En 1995, cuando se publicó el primer Proyecto Monitoreo Global (PMG), que daba cuenta de cómo las mujeres aparecían reflejadas en las noticias globales, las mismas aparecieron como “sujetas” sólo en el 17% de las noticias. Es decir, si bien las mujeres somos el 52% de la población mundial, los medios dan cuenta de nosotras en una proporción mucho menor; a lo que debe agregarse que esta representación queda particularmente acotada a determinados temas, que se considera más cercanos a la vida de las mujeres: ciencia y salud; celebridades, artes y deportes; crimen y violencia; o sociales y legales. Si se inspecciona en las páginas de economía, política o gobierno, el porcentaje de mujeres presentes en los medios del mundo es aún menor.</p>
<p>En el 2015 este 17% inicial ascendió a un 24%, la misma cifra que en el 2010 –la última vez que se había realizado el monitoreo-, pero en las últimas mediciones se había avanzado a razón de un 3% cada 5 años aproximadamente, mientras que ahora se estancó en relación al 2010.</p>
<p>“Estamos preocupados con los resultados –señaló a <em>Comunicar Igualdad</em> Sarah Macharía, coordinadora del informe-. Vemos que las rutinas periodísticas que discriminan a las mujeres están firmemente arraigadas y no se las puede cambiar.” Frente a los resultados, la WACC hizo un llamamiento global para acabar con el sexismo en los medios en el 2020. Parte de las recomendaciones que se hacen para lograr este objetivo tiene que ver con un mayor compromiso por parte de los estados. WACC recomienda, por ejemplo, que comience a considerarse la perspectiva de género como una condición para el otorgamiento de licencias audiovisuales.</p>
<p>Otro de los resultados significativos del informe es que únicamente el 4% de las notas cuestionan los estereotipos tradicionales de género, lo cual marca un retroceso frente al 2010, cuando el 6% de las notas lo hacían.</p>
<p><strong>Proyecto Monitoreo Global de Medios</strong></p>
<p>El PMG se lleva adelante cada 5 años desde 1995. Fue pensado como una herramienta de diagnóstico para posteriormente incidir en políticas públicas. Lo coordina la WACC pero es concretado a nivel global por una red de personas voluntarias que, en el 2015, monitorearon medios de los cuatro soportes de 114 países de los 5 continentes.</p>
<p>En el 2015 se sumó el monitoreo de internet, que hasta el momento sólo había sido realizado como prueba. Las conclusiones fueron que la representación de las mujeres no es significativamente superior en el periodismo digital, sino igual al de televisión, gráfica e internet: 26%, apenas un 2% más que el promedio general. Sin embargo, en la prensa digital sí hay más mujeres reporteras, 42%, en comparación con el 37% de promedio de los 4 soportes.</p>
<p>En América latina, en el 2015, el promedio de mujeres “sujetas” de las noticias fue del 29%, 4% más que el promedio global; sin embargo, ya la región tenía este porcentaje en el 2010, con lo cual también en este indicador hay un estancamiento. Sin embargo, la región es la que ha disminuido de manera más drástica la brecha de género en los últimos veinte años, pasando del 16% en 1995 al 29% en 2015.</p>
<p>Otros resultados significativos del informe global fueron que hay un “techo de cristal” en todo el mundo para las periodistas mujeres de prensa, radio, y televisión, ya que únicamente un 37% de las noticias publicadas en estos medios son escritas o producidas por mujeres y la cifra no ha cambiado en los últimos 10 años.</p>
<p>El monitoreo también analizó qué tipo de masculinidades son representadas por los medios, y concluyó que los medios se inclinan a dar la voz a ciertos “tipos” de varones –altos funcionarios gubernamentales y políticos–, que son predominantes en todos los tipos de historias, desde la opinión de ‘expertos’ hasta los testimonios de gente ‘ordinaria’. Esta tendencia a que la voz reflejada sea la de quienes ocupan espacios de poder también sucede con las mujeres.</p>
<p>Por último, en el informe se relevó que hay una sobrerrepresentación de presentadoras jóvenes de noticieros, casi el 50% entre 19 y 34 años. Sin embargo, hay muchas menos presentadoras mayores de esta edad (28% entre 35 y 49 años por ejemplo), cosa que no sucede con los presentadores varones, que no disminuyen significativamente en cantidad por ser más adultos.</p>
<p><strong><a href="http://cdn.agilitycms.com/who-makes-the-news/Imported/reports_2015/highlights/highlights_es.pdf">Resumen global del monitoreo</a> </strong></p>
<p><strong><a href="http://cdn.agilitycms.com/who-makes-the-news/Imported/reports_2015/regional/America_latina.pdf">Resumen regional del monitoreo</a> </strong></p>
<p><a href="http://cdn.agilitycms.com/who-makes-the-news/Imported/reports_2015/global/gmmp_global_report_en.pdf"><strong>Informe completo (al momento sólo en inglés)</strong> </a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Periodista y presidenta de Comunicación para la Igualdad. Nota originalmente publicada en <a href="http://www.comunicarigualdad.com.ar/se-estanca-la-representacion-femenina-en-los-medios/">Comunicar Igualdad.</a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/se-estanca-la-representacion-femenina-en-los-medios/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>A 95 años de los locos de la azotea, ¿qué radios queremos?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 31 Aug 2015 03:04:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[radio]]></category>
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					<description><![CDATA[La supervivencia de los múltiples modos de hacer radio]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Silvana Iovanna y Romina Verrua / Foto por Silvana Iovanna<br />
</strong></p>
<p><em>A casi un siglo de la primera experiencia de transmisión en nuestro país, una reflexión sobre las transformaciones, los roles y modelos para la radio que queremos. </em></p>
<p>Casi desde el surgimiento de la televisión se pronostica la desaparición de la radio. Pero, como había afirmado Orson Wells, la radio es “la mayor pantalla del mundo”, un medio poderoso por su técnica y lenguaje, un medio hecho por y para la imaginación.</p>
<p>Así, con la imaginación por delante, radio vive y se ha transformado y reinventado numerosas veces. Analógicas, digitales, abiertas, la radio como herramienta de organización sigue siendo parte de procesos políticos y sociales.</p>
<p>Pensar en el surgimiento de las radios comunitarias, en Argentina, en Uruguay, Ecuador, Colombia, pero también las radios mineras y sindicales en Bolivia, las pertenecientes a organizaciones militantes en Salvador y Nicaragua, es encontrar otros modos en que las comunidades configuraron herramientas y medios para organizarse, expresarse e incidir en sus realidades.</p>
<p>Comunitarias, populares, alternativas, como queramos llamarlas, la radio como herramienta al servicio social se ha multiplicado en nuestro país en los últimos treinta años más que en sus inicios.</p>
<p>La radio FM ha habilitado y fortalecido procesos de organización como la experiencias de la asamblea de Andalgalá en Catamarca, los Qom en Formosa, la radio de la Asociación Gremial de Trabajadores y Premetro (AGTSyP) en Ciudad de Buenos Aires, las Radios campesinas en Santiago del Estero, Mendoza, Córdoba y San Juan.</p>
<p>A partir del debate por una nueva Ley de Radiodifusión Argentina y la posterior sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la posibilidad de fundar radios con fines no comerciales -que no fueran públicas- y a la vez el fortalecimiento de nuevas radios públicas (en todos los niveles estatales) y el crecimiento de las comerciales, complejiza el ámbito mediático público en función de la utilización del espectro radioeléctrico y la sustentabilidad de los proyectos.</p>
<p>Pero también es posible pensar en otras conversiones de la radio: las escolares, que posibilitan procesos de aprendizaje comunicacional entre la comunidad escolar y paredes afuera; las experiencias de “radio taller” que se realizan en marcos institucionales –movimientos sociales, organizaciones sindicales, centros de apoyo escolar, hogares de ancianos, centros vecinales, cátedras universitarias, centros culturales- y que culminan en un formato radial a transmitir en alguna emisora. Asimismo, las emisoras, como la porteña Borda o la uruguaya Vilardevoz, en el marco de hospitales psiquiátricos forman parte de propuestas de labores sobre la oralidad y la expresión para sus internos.</p>
<p>La infinidad de radios web que emiten día y noche a lo largo y ancho del mundo configuran la última experiencia radial de nuestra época. Un medio muy económico y eficaz de transmisión y recepción que utiliza desde las PCs hasta los dispositivos móviles para llegar a sus oyentes. Comerciales, públicas, privadas, cooperativas, comunitarias, todas están incursionando en este nuevo formato. Donde se la busque, la radio está.</p>
<p>Así, a 95 años de una primera transmisión, precaria y experimental, el nuevo escenario radial da cuenta de la supervivencia de los múltiples modos de hacer radio. El desarrollo tecnológico, el uso de los elementos del lenguaje radial, los modos de comunicar y generar información, los modos de gestión, y en especial los objetivos político-comunicacionales configuran los diversos modelos de comunicación y el actual mapa de medios.</p>
<p>Resulta difícil imaginarse que la radio va camino a desaparecer. Casi un siglo después de su aparición en el país, y luego de haber estado presente en cambios legales, históricos, políticos, técnicos, cabe seguirse preguntando ¿qué radio queremos? ¿Por qué y para qué seguimos eligiendo la radio? A la vez, frente a la diversidad de experiencias y proyectos que coexisten hoy, ¿no sería pertinente hablar de las radios en vez de “la radio”? Si ya no es el éter lo que las une, qué es lo que se constituye en el punto de unión de estas múltiples formas de radiar.</p>
<p>María Cristina Mata, en su texto <em>La radio: una relación comunicativa</em>, señala que existen diversas maneras de pensar la radio: como medio de difusión, como práctica significante y como experiencia cultural. Es decir, sintética y respectivamente, como propalación; como un espacio de diálogo, pugna y consenso entre los “productores” de la radio y los “receptores”; o como parte de procesos culturales de los cuales forman parte y así también transforman.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/a-95-anos-de-los-locos-de-la-azotea-que-radios-queremos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Chomsky y el papel de las corporaciones en los medios de comunicación</title>
		<link>https://marcha.org.ar/chomsky-y-el-papel-de-las-corporaciones-en-los-medios-de-comunicacion/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jul 2015 03:01:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[Chomsky]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de comunicación]]></category>
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					<description><![CDATA[La mirada del lingüista norteamericano sobre un tema de suma actualidad nacional.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Gonzalo Reartes.</strong></p>
<p><em>Los medios como un vehículo de control. Su vínculo con corporaciones, dominio político y restricción de libertades democráticas, en un agudo análisis del pensamiento de Noam Chomsky.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Cómo funciona el mecanismo a través del cual las grandes corporaciones utilizan los medios de comunicación masivos para imponer sus ideas en el imaginario social colectivo? Esta pregunta, por cierto compleja, nos sirve como disparador para introducirnos en la teoría de Noam Chomsky, uno de los pensadores más importantes e influyentes del Siglo XXI.</p>
<p>¿Cómo se conforma el sentido común? ¿Cómo los intereses de un grupo concentrado pasan a ser defendidos masivamente por las mayorías populares?  No es de sorprender que al referirse a los engranajes de este proceso, Chomsky utilice una y otra vez palabras como “ilusiones” y “fantasías”. Adentrémonos, pues, en los conceptos chomskyanos respecto de estas temáticas.</p>
<p>Las formalidades introductorias nos obligan a decir que Chomsky es mundialmente conocido por su labor en dos áreas específicas: la lingüística y la política. Desertor escolar, siempre fue muy celoso de la exposición de su vida privada: “Estoy en contra de la idea de gestar personalidades públicas, de que algunos individuos se conviertan en estrellas, y todo eso”. Es que estas personalidades absorben la atención de las masas y les quitan la posibilidad de centrar sus ojos en los temas estructurales que tienen un efecto directo en sus vidas cotidianas, como la acción del gobierno.</p>
<p>Chomsky dirá que los medios de comunicación, controlados por las relaciones entre el gobierno y los grandes grupos empresarios, tienen por objetivo primordial controlar el pensamiento de la sociedad. La “democracia” occidental vende términos como “libertad” e “igualdad” que lejos están de la práctica real. Chomsky adopta la filosofía de Descartes: duda de todo. Cuestiona todo. Comienza desde el principio. Se hace la pregunta más básica de todas: ¿Qué significado tiene el término “democracia”?</p>
<p>La democracia exige el libre acceso a la información. Chomsky recurre a una definición de William Powell, Juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos, para darle forma a este pensamiento. Así, todos los individuos “deben contar con la oportunidad de informarse, participar en la indagación y debate así como en la elaboración de las políticas públicas y proponer sus programas mediante la acción política.” Esto es el ideal de cómo debería funcionar el acceso a la información pública y la consiguiente acción política en una democracia, pero Chomsky demostrará una y otra vez cómo este escenario ideal está lejos de cumplirse.</p>
<p>En su libro “Ilusiones necesarias” cita el pensamiento de varios autores que están más cerca de la práctica real en cuanto a los acuerdos establecidos por el orden social, económico y político. James Mill (cita Chomsky) dirá: “El papel de los medios consiste en adiestrar la mente de la población para que manifieste una sana virtuosa adhesión su gobierno”.  De esta manera, la democracia sólo existe para servir a una élite. Esto va de la mano del sistema económico que reina sobre la democracia: el capitalismo. Por lo tanto, la política se convierte en un intercambio entre grupos de inversores que compiten entre sí por el control del Estado.</p>
<p>Sin dudas, la gran conquista de estos grupos económicos ha sido la de, en términos “democráticos”, intervenir en la construcción del consenso con vistas a objetivos socialmente constructivos. O, en clave gramsciana, la construcción de la hegemonía ahora se realiza desde los medios de comunicación y no a través de la acción directa gubernamental. En la actualidad, los dueños de los grupos económicos que imponen sus intereses a la sociedad, lo hacen desde la oscuridad, ocultando sus identidades y sus rostros. Esta es la verdadera batalla en términos hegemonía-contrahegemonía que se da en el plano social. La élite gobernante y sus socios del ámbito privado imponen su voluntad a través de la propaganda y ante la mirada distraída de los organismos de control.</p>
<p>Volvamos por un instante a Gramsci. La hegemonía es ejercida por un grupo social sobre una serie de grupos subordinados. Aquí surge el concepto del poder. ¿Qué es el poder? En Gramsci no es un conjunto de instituciones a tomar, sino una compleja trama de relaciones sociales a modificar radicalmente. Ahora bien, lo que a Chomsky le interesa es: ¿Cómo ejercen indirectamente el poder las grandes corporaciones que se esconden tras una marca registrada? Y la respuesta que encuentra es: a través de los medios de comunicación hegemónicos. Así imponen intereses particulares a la población que pasa a defenderlos como propios, dejando de lado cualquier proceso de conciencia de clase. O de otra manera, ¿Cómo puede explicarse que Macri se imponga en los barrios más humildes de la Capital Federal sino a través de una compleja red de relaciones entre los medios oligopólicos y la estructura punteril y ejecutiva del PRO?</p>
<p>Para profundizar sus definiciones acerca de la “fabricación del consenso”, Chomsky parte de lo que ocurre en su propio país, los Estados Unidos, donde hay una fuerte tradición de derechos humanos que impide el libre ejercicio de la fuerza por parte del gobierno, por lo cual se suelen utilizar técnicas menos obvias o, si se quiere, más sutiles: la fabricación del consenso y la manipulación de la opinión pública mediante las “ilusiones necesarias” encubren actividades que el ámbito político público  y los medios de comunicación ignoran hasta que cobran una difusión pública tal que no pueden seguir barriéndose bajo la alfombra. Entonces, se los trata como episodios escandalosos y aislados que surgen hasta que abandonan la escena para dar paso a un próximo episodio.</p>
<p>En “La fabricación del consenso”, Chomsky esboza un “modelo de la propaganda”, donde describe cuáles son las fuerzas invisibles capaces de asegurar que los medios cumplan con su papel de propagandistas, transmitan información tendenciosa y obedezcan las órdenes de sus amos. El núcleo de este modelo está compuesto por los “filtros de las noticias”. Éstos son cinco y van suprimiendo uno por vez todos los aspectos “indeseables” de las noticias para que no lleguen a los hogares de las masas. El primer filtro es el dinero. La enorme riqueza de los dueños de medios de comunicación y la concentración de su propiedad en pocas empresas gigantescas que sólo existen para hacer ganancias. El segundo filtro es la publicidad (como principal fuente de ingresos). El tercer filtro es la dependencia de la información (las fuentes son pocas: el gobierno, las empresas y expertos del área privada). El cuarto filtro es la censura en sí, como forma de disciplinar a los medios. Por último, el quinto filtro (ya desaparecido con la caída del sistema soviético), es el anticomunismo como religión nacional a lo largo de varias décadas en los Estados Unidos.</p>
<p>A modo de conclusión, podemos afirmar que estos filtros tienen como fin que sólo lleguen al común de la población las ideas convencionales, ya que una idea que la gente conoce de memoria no necesita ser fundamentada. Los filtros sirven como disciplinamiento social y mantienen la estructura capitalista en aguas tranquilas: concentración de riqueza en pocas manos, exclusión popular y estigmatización/criminalización de la pobreza y una hegemonía clara y contundente expresada a través de los grandes medios de comunicación (manejados por escasos grupos, o corporaciones, económicos, sumamente poderosos).</p>
<p>Queda en el tintero la deuda de que la comunicación popular y los medios alternativos logren un mayor alcance en sus receptores. Sabemos que no es una batalla fácil, que demanda sacrificios enormes y grandes obstáculos, pero también tenemos plena conciencia de que la construcción de un espacio de convergencia desde el cual proyectar colectivamente una clara postura anticapitalista, antiimperialista y de emancipación social es una herramienta poderosa para impulsar otra manera de hacer comunicación y otra manera de hacer política. Es la gran enseñanza que nos deja Chomsky: la autodefensa intelectual. “Lo más importante es adiestra la mente para no ser engañados, practicar el pensamiento crítico y formular preguntas. La aceptación pasiva es un hábito muy peligroso”. Para no hacerle el juego a los dueños del poder es necesario prestar atención a lo que realmente se dice y, sobre todo, quién lo dice. En palabras de Chomsky, es necesario cuestionarlo todo.</p>

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