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	<title>masacre de avellaneda &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>masacre de avellaneda &#8211; Marcha</title>
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		<title>Leo Santillán: “El 26 de junio había sido planificado desde la casa de gobierno”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Jun 2020 12:02:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[junioarderojo]]></category>
		<category><![CDATA[Leo Santillán]]></category>
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					<description><![CDATA[A 18 años de la Masacre de Avellaneda entrevistamos a Leonardo, hermano de Darío Santillán]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>A 18 años de la Masacre de Avellaneda entrevistamos a Leonardo, hermano de Darío Santillán, para reflexionar sobre aquellos días de furia, la continuidad de las luchas por justicia y el ejemplo de Dario, ese joven hombre nuevo que no para de nacer. </p>



<p>Por Luis Hesel | Foto: Anita Pouchard y Tadeo Borbón (*)</p>



<p>Cuando empezó la represión estábamos en la primera línea con los compañeros_ rememora Leonardo_ A Darío después lo crucé varias veces cuando estábamos volviendo para la estación, y después en la estación lo vi hasta último momento. Cuando yo entré estaba ciego por los gases y lo veo a Maxi y a Dario y a algunos compañeros más, y salgo para mirar a la avenida Pavón y cuando vuelvo a entrar le digo a Dario que nos vayamos que esta avanzando la cana. Dario me dice; no, andate vos y llevate a los compañeros. El estaba arrodillado y lo zamarreo de los hombros para que nos vayamos, vuelvo a salir a la avenida y ya la cana estaba entrando y salimos corriendo con los compañeros. Ahí fue el último momento que lo vi a Dario.</p>



<p>Darío para empezar no era de tener muchos amigos. Tenía dos amigos que siempre iban a casa de la primaria del primer grado, y cuando fue creciendo mi recuerdo fue que Dario siempre salía con estos compañeros de escuela que también eran mis amigos que se llamaban Martín y Nahuel, y a medida que fue creciendo yo me acuerdo que a los 14 años empezó a escuchar Hermética y se me acercó una vuelta y me dijo “tienen un mensaje las letras”, y yo medio que pensaba que el mensaje que me decía Darío era medio satánico porque en varios lados se hablaba de que la música tenía mensajes ocultos y todo eso, sino que a lo que Darío se refería era a un mensaje de lucha que son los mensajes que tiene Hermética en cuanto a la crítica hacia el sistema. Yo recuerdo que cuando él me dice eso yo era chico tenía 13 años y era muy apegado a Darío y en ese tiempo recuerdo alguna lectura que él iba teniendo, se encerraba en la pieza a escuchar Hermética, Malón y fue abriendo horizontes a la música porque después en un momento empezó a escuchar a José Larralde y música clásica porque mi viejo le había regalo muchos cd de la colección de la revista Noticias.</p>



<p>Y después que fue militando, yo esa entrada en la militancia no la tengo muy registrada, pero si me acuerdo que el no estaba en casa. Lo que si me acordé el otro día de que esto de que era políticamente activo, había organizado con un grupo de chicos de la escuela un recital para los inundados de Salta año ´98 – ´99 si no me equivoco. Después como contaba mi hermano Javier que él estuvo compartiendo la secundaria y había conocido a un profesor de historia Pedro Bellio y como que le abrió la cabeza un montón a Darío y empezó a organizar actividades en el centro de estudiantes y fue conociendo compañeros en la zona de Quilmes y ahí empieza a militar pero yo ya no sé mucho más de las cosas que fueron pasando ahí. De mi lado fue como de un costado ver pasar algunas cosas y después uno la fue armando con el tiempo cuando salió todo a la luz de como fueron los comienzos de Darío.</p>



<p><strong>Por la diferencia de edad entre ustedes hay cosas que vos las fuiste descubriendo después…</strong></p>



<p>Si, porque yo empecé a estar con él después de lo que fue el MTD (Movimiento de Trabajadores Desocupados), él se había acercado a una convocatoria de una asamblea de desocupados en el año 2000 y a los 2 o 3 meses fue que empecé a estar más con él. Yo siempre era muy apegado a Dario pero en el 2000 empecé a estar más con él. Me acuerdo cuando fue a ver al Cuarteto Cedrón, tenía 17 años y se había ido con una campera de jean y un buzo de Hermética y cuando volvió me comentó que había gente más grande, como que se sorprendió porque él pensó que había más juventud y era todo muy formal y en un momento cuando se le acercó el mozo y le preguntó que iba a tomar, el dijo agua. Y después está la foto del Tata Cedrón de ese vuelta, con la campera, el buzo y todo barbudo, que era algo raro, tan atípico en un pibe tan joven, tenía otra mentalidad tanto para la política como para la música.<a href="https://contrahegemoniaweb.com.ar/2019/08/01/nora-ciapponi-en-la-brigada-simon-bolivar-parte-i/"><strong>Te puede interesar:&nbsp;</strong>&nbsp;&nbsp;Nora Ciapponi en la Brigada Simón Bolívar -Parte I</a></p>



<p>Yo tengo muy presente ese Darío que no estaba en casa, que a veces no volvía a dormir y mi vieja se preocupaba y le decía “che que pasa”, y capas que estaba en la casa de un compañero u organizando cosas para el centro de estudiantes. Empezó a militar más fuerte en el centro de estudiantes en el cuarto año y ya en el quinto lo agarró muy efervescente ya yéndose pero dando muchas batallas como fue contra la directora del (colegio) Piedra Buena que estaba en ese momento, recordemos que era una época que había cosas que no se hablaban como de los 30 mil desaparecidos, había un tabú en una parte de la sociedad que veía todo eso como de “activista político”. Cuando deja el quinto año ya militando en el Movimiento La Patria Vencerá con Mariano, Pablo y con Flor va a laburar territorialmente en los barrios. Y bueno esa vez lo enganchó a Dario con una convocatoria de un volante que convocaban a los desocupados y se acercó con otro compañero y empezó a darle forma a lo que iba a ser el MTD.</p>



<p><strong>¿</strong><strong>Vos participás cuando él&nbsp;</strong><strong>se&nbsp;</strong><strong>va a&nbsp;</strong><strong>militar a&nbsp;</strong><strong>Lanús?</strong></p>



<p>No, estábamos en el MTD de Alte Brown y Darío se va a Lanús en mayo junio y yo me fui a vivir con él en abril del 2002. Estuve en enero un tiempo, estuvimos hablando bastante por situaciones que habían pasado tanto lo de Javier Barrionuevo que lo habían asesinado en febrero del 2002 y después en abril lo balean frente al municipio de Lanús a Juan Arredondo un compañero del MTD de Lanús. Y yo tenía muchas ganas de vivir con él de estar con él y él estaba en medio de la toma de terrenos en febrero y en una situación muy precaria, llovía mucho y era todo barro, hay algunos registros en el documental de Miguel Mirra (Darío Santillán La dignidad rebelde) y en abril pudimos concretar y me vine a vivir con él al MTD de Lanús.</p>



<p>Por aquellos días en que las palabras de moda eran “crisis”, “corralito” y “riesgo país”, el escritor Hernán López Echagüe visitó el barrio La Fé y caminó por sus callecitas junto a Darío y en alguna libreta de anotaciones apuntó que “a pesar de la ferocidad del sol, que caía a plomo en la cabeza y reverberaba en los ojos de Darío y en las latas y botellas diseminadas a uno y otro lado del trayecto, todo era caminos y senderos y atajos barrosos, y charcos que reventaban en infinitud de arroyos amarretes que serpenteaban por toda parte. A nuestro paso, endebles casillas de madera y chapa, casas inconclusas, montículos de escombros, miradas al acecho, y decenas de perros andrajosos y chicos jugando a la guerra”.</p>



<p>A medida que se profundizaba el hambre y la represión en la Argentina, las organizaciones sociales sufrían cada vez mayores niveles de confrontación y represión por parte del Estado. El 26 de junio de 2002 Dario Santillán y Maximiliano Kosteki fueron parte de los 4000 desocupados que movilizaron al Puente Pueyrredón exigiendo el pago de planes de empleo (que no se venían pagando), aumento de los subsidios de 150 a 300 pesos, insumos para escuelas y centros de salud, el desprocesamiento de los luchadores sociales y la solidaridad con la fabrica recuperada Zanón que estaba bajo amenaza de desalojo. El gobierno había anunciado en distintos medios que no toleraría nuevos cortes de rutas y que impediría el bloqueo a los accesos a la capital.<a href="https://contrahegemoniaweb.com.ar/2019/08/08/domingo-11-las-paso-gran-encuesta-nacional/"><strong>Te puede interesar:&nbsp;</strong>&nbsp;&nbsp;Domingo 11: Las PASO, gran encuesta nacional</a></p>



<p><strong>¿Darío te llegó a transmitir alguna preocupación por ese escenario?</strong></p>



<p>Lo que pasó y que después estremece un poco es que hay varios registros de Darío hablando de esta situación que se venía poniendo cada vez más pesada pero hay una señal muy clara que tiene que ver con la noche anterior al 26 y que tiene relevancia. Después de la crisis del 2001, la represión y los asesinatos que se dieron en toda la Argentina, la escala de violencia y los aprietes de la policía en diferentes cortes. El 25 de junio nosotros habíamos tenido una reunión en la Guardería y estábamos haciendo los preparativos para el corte, estábamos lavando la olla y ahí hay una situación que lo pinta a Dario como era, porque estuvo lavando las ollas y las cosas para cocinar como 5 horas y después a las 8 de la noche tuvimos una reunión de seguridad donde presentó fotos de lo de Arredondo y Barrionuevo haciendo un llamamiento y diciendo “compañeros tenemos que empezar a mejorar la seguridad porque mañana van a empezar a matar compañeros”. El tuvo una lectura muy profunda. Después uno va rearmando, yo estaba viendo unas notas, unos videos y en el de la autopista Dock Sud de febrero ya se lo ve con esta preocupación y que se llega al 26 matando gente.</p>



<p>Unos días antes en una asamblea una compañera planteó que ir implicaría que nos iban a pegar y Darío y le dijo que si no íbamos ya perdíamos la pelea sin haberla dado. Y eso tiene que ver con la concepción de Darío y de como se quedó con Maxi sin conocerlo. Uno después arma el rompe cabezas de lo que fue la vida de Darío y encuentra un pensamiento muy profundo y de su manera de actuar y de hacer lo que pensaba. El iba casa por casa a hablar con los compañeros o en los comienzos del movimiento cuando iba casa por casa a hablar con lo vecinos y él tenía 17 o 18 años, y lo que menos hace un pibe es conversar con gente más adulta, es estar en la esquina tomando una birra. A él lo marco mucho la lectura del Che y en su cuaderno transcribía esa frase “sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo”.</p>



<p><strong>En un contexto de mucha expectativa el 27 de mayo del 2005 en el tribunal oral n.º 7 de Lomas de Zamora comenzó el juicio a los responsables materiales de la masacre y que concluyó con importantes condenas como la prisión perpetua para el comisario Alfredo Fanchiotti ¿qué balance haces del juicio?</strong></p>



<p>Ya pasaron muchos años, casi 15 años, y lo que jode es que todavía no hayamos logrado sentar en el banquillo a ninguno de los responsables políticos y que se los juzgue y se los castigue por sus responsabilidades frente a la masacre, pero me parece que es importante lo que se logró aquella vez porque fue la primera vez que se condenó a un comisario y le pudimos dar perpetua. Fue importante estar, nosotros estuvimos acampando 45 o 50 días frente a los Tribunales y fue un paso que marcó precedente para otros casos, logramos condenar a los responsables materiales pero a los que los mandan todavía no. Esto muestra que toda la lucha que fuimos dando fue importante porque si bien ya existía una condena social sabemos que sin gente en las calles la justicia funciona para los poderosos, porque se lo intentó cubrir a Fanchiotti hasta que aparecieron las fotos.<a href="https://contrahegemoniaweb.com.ar/2020/02/02/la-cumbre-de-la-subordinacion/"><strong>Te puede interesar:&nbsp;</strong>&nbsp;&nbsp;La cumbre de la subordinación</a></p>



<p>Hubo reuniones antes del 26 de junio para coordinar el accionar de las cuatro fuerzas de seguridad y también para pensar lo que después dijo cada uno de los funcionarios políticos como Anibal Fernández y sus declaraciones sobre la asamblea de desocupados que hubo en el Polideportivo Gatica de Villa Domínico que dijo que ahí se habló de lucha armada o Duhalde diciendo que cualquier intento de sitiar la capital iba a ser tomado como una declaración de guerra. Recordemos a Felipe Solá cuando esa misma tarde lo recibe a Fanchiotti o cuando la llama a Nora Cortiñas y le dice quédese tranquila que se están matando entre ellos. Hubo un discurso y una estigmatización y un intento de hacer creer eso a la sociedad pero que después no prosperó. A mi entender por lo fuerte en la manera en que lo fusilan a Dario y en la actitud que lo encuentran a Dario, socorriendo a un compañero al que no conocía y entonces la sociedad no terminó comprando ese discurso que se quiso imponer desde los medios y el gobierno. Pero a veces yo me pregunto y pienso qué abría pasado si no aparecían esas fotos, es muy difícil saberlo, pero el tema era cortar con la protesta social. Duhalde había venido para eso y el 26 de junio había sido planificado desde la casa de gobierno y ejecutado principalmente por la policía bonaerense que disparó plomo por toda Avellaneda. Y estas cosas no tienen que volver a suceder.</p>



<p>(Vale mencionar al pasar que un colectivo de periodistas militantes que en ese momento integrábamos Prensa de Frente impulsamos un portal donde cubrimos todas las audiencias judiciales priorizando la voz de los familiares y los movimientos sociales).</p>



<p><strong>D</strong><strong>arío expreso lo mejor de los valores&nbsp;</strong><strong>de&nbsp;</strong><strong>nuestra generación, su valor, su entrega, su compromiso,&nbsp;</strong><strong>hoy hay pibes y pibas que llevan su cara en una remera y que ni siquiera habían nacido en el 2002 ¿cómo vivís vos todo eso como hermano?</strong></p>



<p>Es muy fuerte y a medida que pasan los años lejos de apagarse eso se ha encendido más, y se ha traducido en remeras, bibliotecas, remeras, en nombres de barrios, y me sorprende que desde hace unos años a través de las redes cada 18 de enero se festeja el cumpleaños de Darío y el año pasado en 2019 decidimos juntarnos y celebrar una jornada en conmemoración de Darío. Y nos juntamos en Roca Negra porque estaba toda esta fuerza y era una demanda de las compañeras y los compañeros porque nosotros tenemos también que sacar lo mejor de todo esto y nos juntamos para recordarlo pero también para seguir dándonos fuerza. Y mi mensaje es que no hay que generar un Darío inalcanzable en una bandera, sino que nos dejó su ejemplo, y hay que ejercer la memoria porque hemos naturalizado que responsables políticos como Felipe Solá y Anibal Fernández estén en el gobierno, ya hay compañeros que han bancado esa militancia y hay organizaciones que han militado para que eso pase y nosotros tenemos que ser la piedra en el zapato de esta sociedad tan olvidadiza.</p>



<p>Porque así como vuelve Felipe Solá o Anibal Fernández, vuelve Anibal Ibarra que fue responsable de Cromañon, vuelve Fernando Espinosa como responsable político encubridor de la desaparición de Luciano Arruga, entonces este año tiene que ser con más fuerza esa frase de no olvidar, no perdonar y no reconciliarnos porque estamos viviendo una época donde parece que los que estamos mal somos nosotros y nos cuestionan esos que se han cagado en Darío, que se han cagado en nosotros como familia y ni siquiera han criticado que en la lista del Frente de Todos estaba el nombre de Felipe Solá. Nosotros tenemos que seguir en la calle y no naturalizar que los responsables estén libres y hasta sean reivindicados políticamente como hizo el presidente Alberto Fernández diciendo que a Duhalde había que hacerle un monumento porque nos sacó de la crisis.</p>



<hr class="wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color"/>



<p><em>(*) Especial para Marcha y Contrahegemonia web</em></p>



<p><strong>Referencias citadas:</strong></p>



<p>El libro de Hernán López Echagüe mencionado es “La política está en otra parte. Viaje al interior de los nuevos movimientos sociales”.</p>



<p>En la “Carta de despedida de sus hijos” el Che Guevara escribió “Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.”</p>



<p>Para conocer la experiencia de la cobertura del juicio realizada por Prensa de Frente se puede consultar el <a href="http://www.masacredeavellaneda.org">trabajo de Natalia Vinelli </a>“Usos alternativos de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación”, o los testimonios que el autor brindó para la guía de medios “El fin del periodismo y otras buenas noticias” realizada por la cooperativa de periodistas La Vaca.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/leo-santillan-el-26-de-junio-habia-sido-planificado-desde-la-casa-de-gobierno/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El fervor de una lucha justa: a 18 años de la Masacre de Avellaneda</title>
		<link>https://marcha.org.ar/el-fervor-de-una-lucha-justa-a-18-anos-de-la-masacre-de-avellaneda/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ignacio Marchini]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Jun 2020 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
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					<description><![CDATA[A 18 años del 26 de junio de 2002, una crónica en primera persona de la histórica Masacre de Avellaneda donde muerieron Darío y Maxi.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Hoy se cumplen 18 años de aquel 26 de junio del 2002. Las historias de los y las de abajo resuenan con la fuerza de la pluma y de la espada. Una crónica en primera persona de la histórica Masacre de Avellaneda.</em></p>



<p><strong>Por Orlando Agüero* | Fotos de Carla Hayet</strong></p>



<p>Estoy seguro que existen miles de historias de aquella jornada. Tantas como les miles de compas movilizades ese día. Es que el sentimiento de esa ocasión estuvo compuesto por valores esenciales. Esos valores hoy se vuelven a poner en juego.</p>



<p>El invierno de ese año era más frío que nunca. La debacle del sistema político, económico e institucional de la época impactaba en nuestros termómetros. La temperatura exterior hacía descender el mercurio; sin embargo, los fuegos del 19 y 20 de diciembre reciente y el plan de lucha piquetero, que se sostenía desde principios de ese año, hacían crecer las llamas del espíritu popular.</p>



<p>En el armado de la columna de la Verón sobre la avenida Pavón, frente a la estación de trenes de Avellaneda, el Movimiento de Trabajadores Desocupados de Quilmes, donde yo militaba, le correspondió la retaguardia. Sin embargo, cuando arrancó la marcha hacia el Puente Pueyrredón varios compañeros y compañeras fuimos al trote hacia adelante. Íbamos en busca de la cabecera, donde sabíamos que podía comenzar la represión policial. Esta idea estaba absolutamente fundada: durante toda la semana previa nos habían inundado de amenazas. El gobierno nacional de Eduardo Duhalde buscaba frenar a como dé lugar la conflictividad social creciente. &nbsp;</p>



<p>La cuestión es que no logramos llegar hasta la primera línea, donde ya había compañeres de todos nuestros movimientos.</p>



<p>Apenas llegamos a la parte de abajo del Puente, a unos treinta metros de nuestra primera línea de autodefensa, se comenzaron a escuchar disparos. El color predominante del día era el gris. A esto había que sumarle una abrumadora tensión en el ambiente y los aromas propios de los instantes previos a una represión. Compañeros y compañeras corriendo en dirección a la estación de trenes, algunes tropezando, el olor a pólvora, nubes blancas de gas que entorpecían la vista y la respiración y gritos de toda clase configuraron el escenario inmediatamente posterior al comienzo de la represión.</p>



<p>Al disolverse un poco las nubes de gas lacrimógeno de alrededor mío, pude ver al compañero José.&nbsp; Estaba aguantando lo más adelante que podía el avance del operativo represivo. Levantaba unas baldosas sueltas para poder defenderse de la brutalidad de la que se había apoderado toda la base del Puente Pueyrredón.</p>



<p>Defenderse de la bestialidad, el exceso y la represión policial se había hecho carne en gran parte del pueblo. Eran tiempos en que la violencia popular había alcanzado el status de aceptable en la sociedad. Es que era tan grave la situación de la inmensa mayoría de la población que el uso de la violencia como instrumento de defensa en manos del pueblo se había legitimado. Veníamos del 19 y 20 de diciembre del 2001, donde la rebelión de millones desobedeció el Estado de Sitio y expulsó al gobierno neoliberal de De la Rúa y Cavallo.</p>



<p>Me acerqué a José para decirle que nos apuremos hacia la estación. A nuestro lado, la compañerada se jugaba, en ese instante, la partida de su vida.</p>



<p>Así fue que mientras nos dispusimos a correr hacia la estación mientras éramos testigos de cómo caían algunes compas. Entre las detonaciones, ya sobre Pavón, pude observar a los canas de la bonaerense que avanzaban hacia nosotrxs. Desde el Puente Pueyrredón Viejo avanzaban efectivos de Prefectura Nacional. En la confusión generada por semejante cuadro traumático, lo perdí de vista a José. Quedé observando, durante un microsegundo, cómo se formaron sobre la avenida Pavón estas dos fuerzas de seguridad. La mano que va a Capital, la Policía Bonaerense. La que va hacia provincia, Prefectura. Inmediatamente me di media vuelta y volví a correr. Varixs cumpas avisaban que no vayamos a la estación. Entonces continué por Pavón, en dirección a Gerli.</p>



<p>Es increíble como algunas cosas quedan en el recuerdo con una presencia propia. El resonar de los balazos trazando el aire era algo que nunca había experimentado. Sobre todo porque eran muy cerca de uno, a la altura de los oídos. Entre la desesperación, también se sentía ese fervor de haber tomado la decisión correcta: no atenerse al mandato de quienes se estaban llenando los bolsillos a costa de la inédita pobreza del pueblo.&nbsp; Por eso, a pesar de la represión que estábamos sufriendo, el espíritu estaba bien alto. Con miedo, con nerviosismo, pero convencides de que estábamos librando una lucha justa, legítima y trascendente.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-large"><p><strong>Lee también:<br><a href="https://www.marcha.org.ar/mi-primer-26-de-junio-la-estacion-dario-y-maxi-hecha-una-fiesta-popular/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><span style="color:#0693e3" class="tadv-color">Mi primer 26 de junio: La Estación “Darío y Maxi” hecha una fiesta popular</span></a></strong></p></blockquote>



<p>En eso, lo volví a ver a José. Estaba semi-recostado en el angosto boulevard que dividía las dos manos de la avenida Pavón. Me acerqué y me dice que estaba herido en el pie. Se quitó las zapatillas y tenía, literalmente, un agujero en la zona que se ubica entre el tendón de Aquiles y el tobillo, de lado a lado. Lo ayudé a incorporarse como pudimos y a las apuradas. Se acercaban los canas. Doblamos en una calle hacia el sector de los Siete Puentes. Ahí nos cruzó una periodista, Laura Vales. Estaba trabajando para difundir lo que estaba sucediendo ese día en Avellaneda. Subimos, porque este puente cruza por encima de las vías del ferrocarril. En esa zona estaba la Gendarmería.</p>



<p>Apurados, divisamos una ambulancia. Urgente la paramos, y casi a los golpes sobre el vehículo, le pido que nos lleve, porque estaba con una persona herida de bala de plomo. El chofer nos responde que estaba ocupada la ambulancia con un paciente. Sin embargo, mientras corriendo se acercaban los gendarmes, se abre la ventanilla de la parte de atrás de la ambulancia y el paciente mismo dice: &#8220;¡Si, que suban, suban!&#8221;. No lo dudamos ni un segundo. Nos llevaron hasta el Hospital Fiorito. El compañero José quedó inmediatamente en la guardia internado. El hospital era un caos. Ahí, por teléfono, le avisé a su compañera, la “Rusa” Laura Leonardi. Hoy José sigue siendo un excelente compañero, luchador de las causas populares y un gran chef.</p>



<p>Muchos de esos represores continúan libres, así como quienes dieron las órdenes desde el poder político.</p>



<p>Pero nunca podrán callar al pueblo: ni con leyes, ni con mordazas, ni con balas.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img width="1024" height="768" src="https://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/150626_DyM13años_CHayetDSCN3358-1-1024x768.png" alt="" class="wp-image-49984" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/150626_DyM13años_CHayetDSCN3358-1-1024x768.png 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/150626_DyM13años_CHayetDSCN3358-1-547x410.png 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/150626_DyM13años_CHayetDSCN3358-1-640x480.png 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/150626_DyM13años_CHayetDSCN3358-1.png 1152w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure></div>



<h3 class="has-text-align-center"><strong>¡Darío Santillán y Maximiliano Kosteki Presentes!</strong></h3>



<p><em>*Militante del Frente Popular Darío Santillán y de la Comisión independiente Justicia por Darío y Maxi</em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-fervor-de-una-lucha-justa-a-18-anos-de-la-masacre-de-avellaneda/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
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		<title>Avellaneda: Maradona, Darío y Maxi, y el primer campeonato de mi hija</title>
		<link>https://marcha.org.ar/avellaneda-maradona-dario-y-maxi-y-el-primer-campeonato-de-mi-hija/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Apr 2020 03:10:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
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		<category><![CDATA[Nadia Fink]]></category>
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		<category><![CDATA[Recordar la multitud en tiempos de aislamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Somos Multitud]]></category>
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					<description><![CDATA[Una crónica de los recorridos por Avellaneda. Estación, cancha de Independiente y recuerdos que aparecen en medio de la cuarentena. Y como siempre, la excusa del fútbol para hablar de los temas importantes de la vida. Por Nadia Fink  1993. El 10 de octubre de 1993 tomé por primera vez el Roca para ir hasta [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong><em>Una crónica de los recorridos por Avellaneda. Estación, cancha de Independiente y recuerdos que aparecen en medio de la cuarentena. Y como siempre, la excusa del fútbol para hablar de los temas importantes de la vida.</em></strong></p>



<p><strong>Por Nadia Fink</strong> </p>



<p><strong>1993.</strong> El 10 de octubre de 1993 tomé por primera vez el Roca para ir hasta Avellaneda. Tenía 16 años y la ilusión de ver el debut oficial de Diego Armando Maradona con la camiseta de Newell’s. El Diego volvía al fútbol argentino después de casi 9 años y con el repechaje para el Mundial 1994 por delante. Era la quinta fecha del Apertura 1993 y una tarde de sol que prometía. En ese entonces contaba con una sola camiseta, que me habían regalado mi vieja y mi viejo cuando cumplí los 15. Eran caras y no era tan común vestirse así para andar por la calle. Y estaban los cuidados: ostentar camiseta de cuadro ajeno era una “provocación”. Así que me calcé la camiseta (la que nos dio tantas alegrías con el Loco Bielsa como DT) y una remera negra arriba, y me fui.</p>



<p>La estación era aún “Avellaneda” y las cuadras que la separaban de la cancha eran varias. Todavía había una amistad que parecía inquebrantable con las y los hinchas de Independiente, así que todo parecía ser una fiesta. El partido fue malísimo para la lepra, perdimos 3 a 1 y entendimos que el Diablo, como tantos años después, era especialista en intentar aguarnos la fiesta. Pero no nos importó. Ya en la tribuna, con amigos rosarinos, cantamos hasta quedarnos sin voz. Sentíamos que Dios jugaba para nuestro equipo y entonamos mil veces una canción que no volvimos a cantar con el paso del tiempo: “Yo te daré, te daré, niña hermosa, te daré una cosa, una cosa que empieza con ‘D’, Diegó” (así, con acento en la “o”).</p>



<p>El partido tuvo a Independiente dominando desde el arranque. Y no cambió nada durante todo el encuentro. La Lepra venía de una pretemporada floja y de un inicio de campeonato poco prometedor. Lo sabemos, Dios no hace milagros colectivos. Y así fue. Pero no nos importó. Cantamos todo el partido y vimos algunos destellos maradonianos, como cuando eludió a Cagna y a Rotchen para asistir a Morales Santos en el único gol leproso a los 37 minutos del segundo tiempo. Y la foto indeleble: una rabona en el área, que no fue gol porque el arquero Islas mandó la pelota al córner. Esos son los recuerdos de aquella tarde. Y las lágrimas. Y nuestra felicidad.</p>



<p>A la vuelta sumé un par de nuevos amigos que se volvían a Capital, y una cerveza con un mendocino que insistió en que prolongáramos alegría y festejos.</p>



<p><strong>2004. </strong>Era 12 de diciembre. Lara había cumplido diez años cuatro días antes y nos subíamos al tren para ir a la (todavía) estación Avellaneda. No era la primera vez que Lara iba a la cancha, pero sí podía verlo campeón al equipo del que era desde el nacimiento. El apertura 2004 podía ser de Newell´s.</p>



<p>Era difícil conseguir entradas y se preveía una caravana increíble de hinchas desde Rosario. Un amigo de allá traía las entradas. Nadie tenía teléfono móvil (al menos, ningunx de nosotrxs), así que ya no recuerdo cómo pudimos encontrarnos con tres directivas que habíamos coordinado unos días antes por teléfono fijo y el mar de gente que eran las inmediaciones del estadio. Pero eso fue un rato después.</p>



<p><strong>2002. </strong>El 26 de junio de 2002 atravesó la realidad como un rayo. O al menos la de las personas que sufríamos las injusticias, militáramos o no. Darío Santillán y Maximiliano Kosteki eran fusilados por policías en la estación Avellaneda y, a pesar de que intentaron mostrarlo como un “se mataron entre ellos” (según las palabras de Aníbal Fernández, entonces secretario de la presidencia), las fotos de Pepe Mateos o el Ruso Sergio Kowalewski contaron la verdad. También generaron un sacudón a los medios hegemónicos, que intentaron ocultar los hechos y soslayar las responsabilidades de los entonces Presidente y Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde y Felipe Solá. Darío y Maxi fueron muertos de todas y de todos. Esos pibes nos marcaron. Porque se coordinó una cacería con fuerzas de seguridad nacional y provincial, porque se atacó directamente a gente que reclamaba comida y vivir con dignidad (eran apenas unos meses después de diciembre de 2001, y los sectores más postergados la estaban pasando fiero), porque se atacó a los jóvenes, blanco fácil, blanco buscado, de oficiales y gendarmes, y porque se fusiló por la espalda a quien se agachó para asistir a un compañero. Nos quisieron, también, matar los sueños de un mundo mejor y más solidario.</p>



<p>La memoria insiste y esa estación hoy se llama “Darío y Maxi”, y los autores materiales están presos. Y volvimos a esa estación cada 26 de junio a recordarlos vivos y a pedir, todavía, que se juzgue a los autores intelectuales, a los políticos que dieron la orden de disparar.  Pero eso fue un poco después, porque aún se llamaba estación “Avellaneda”.</p>



<p><strong>Otra vez 2004. </strong>Le pregunté a Lara sobre los recuerdos que le quedaron de ese día. “Tengo algunos”, me cuenta. “En principio, que sólo iba a ver a Newell’s campeón, pero me tocó unas cuadras reponerme de la sensación y de lo que me contaste en la estación Avellaneda”. Ese día mi hija salió campeona, pero, también, conoció la injusticia con su mirada más fuerte. Había pintadas, flores, intervenciones, placas con los nombres de los pibes en los lugares en los que habían sido asesinados. Y charlamos sobre eso. Tal vez era la primera vez que oía sobre asesinatos por fuera de una peli, o al menos que estuviera tan a la vista el abuso por parte de las fuerzas policiales. A ella también la atravesó esa historia, y los nombres y las vidas de Darío y Maxi. También volvió tantas veces conmigo o con otra gente, y también viajó a otros lados donde la injusticia se hacía bala contra los más pibes, los más pobres.</p>



<p>“Me acuerdo de que era la primera vez que veía tanta gente con la camiseta de Newell´s. Miles de personas en las calles, cantando. Lo recuerdo como un mar de gente y que entramos por una especie de túnel”. Ese mar de gente eran 40.000 hinchas que no paraban de moverse. Elegimos el codo de la tribuna, donde se veía medio chanfleado pero había menos amontonamiento y se podía estar bien.</p>



<p>No parecía haber tribuna local porque todo era una marea rojinegra por donde se mirara. Una vez más, el rojo casi nos amarga la fiesta; en cierta medida, otro full del infierno. Un Newell’s con jugadores como Justo Villar, Fernando Belluschi, Guillermo Marino, “El Burrito” Ortega y un Nacho Sccoco que venía pidiendo pista no pudo dar vuelta el resultado.  Pero a pesar de la derrota por dos a cero había que esperar el final del partido que jugaba Vélez.</p>



<p>“¿Puede ser que recuerdo a un viejo con una radiecita atrás nuestra? Tengo la imagen de que todas y todos decían ‘shhhh’ porque él nos avisaba cómo iba Vélez”. Así era. Vélez Sarsfield estaba  segundo a tres puntos, jugaba contra Arsenal y la derrota propia nos dejaba en manos de resultados ajenos. Nuestra tristeza o nuestra felicidad dependían de esa radiecito, de que esas dos pilas chiquitas fueran medio nuevas, de que el “vejo” (que no lo debe haber sido tanto, pero eran ojos de niña de 10 años) escuchara bien para así poder avisarnos enseguida. Se nos jugaba el festejo o la derrota en esos segundos.</p>



<p>“¡Terminó! ¡Empató Vélez!”, gritó “el viejo” con todos sus pulmones y las lágrimas salieron solas. Las lágrimas, los gritos, nuestro abrazo. Abrazadas, y sin importar lo que pasaba en la cancha ya, lloramos y nos reímos. Todavía hoy nos dura ese abrazo, el del primer campeonato de ella. (Cuando escuchamos esa canción que dice “Soy leproso de pendejo… lo que me enseñó mi viejo…”, nos preguntamos cuándo cantaremos canciones donde estas historias tengan lugar).</p>



<p>La mayoría de los ecos de Avellaneda resuenan en nuestras vidas hasta hoy. Mi hija sigue pensando que Diego es el mejor jugador del mundo aunque no lo haya visto jugar; Darío y Maxi siguen siendo esos pibes a los que vamos a homenajear cada junio, con antorchas, con música y con el abrazo a la familia. A la cancha vamos, claro, ahora a Rosario porque Lara me invitó a sumarme a esas combis que son fraternidad, alegría y cantos. Campeonato también festejamos algunos años después, cuando ella era más grande y ya pudimos tomar una cerveza para prolongar, esta vez madre e hija, alegría y festejos.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/avellaneda-maradona-dario-y-maxi-y-el-primer-campeonato-de-mi-hija/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Darío y Maxi: junio es frío, pero arde</title>
		<link>https://marcha.org.ar/dario-y-maxi-junio-es-frio-pero-arde/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Jun 2018 03:15:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[darío y maxi]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Duhalde]]></category>
		<category><![CDATA[FPDS]]></category>
		<category><![CDATA[Junio]]></category>
		<category><![CDATA[masacre de avellaneda]]></category>
		<category><![CDATA[Orlando Agüero]]></category>
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					<description><![CDATA[A 16 años del asesinato de Darío y Maxi]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Orlando Agüero.</strong></p>
<p><em>Una crónica sobre acciones en Córdoba y Tucumán, previo a cumplirse 16 años de los asesinatos de Darío y Maxi, con l con la presencia de Alberto Santillán.</em></p>
<p>Junio es un mes de frío, gris y lloviznoso. Esta vez no tiene porqué ser la excepción. Un viento frío se desliza por el ambiente, intentando bajar las temperaturas de los cuerpos. El sol débil pretende elevar el mercurio del termómetro, pero su suerte es poca. Solo llega a unos pocos grados. Sin embargo, Junio también arde. Fuego y calor son las variables que juegan en este mes donde se conmemora un nuevo aniversario de la Masacre de Avellaneda. La lucha por justicia que tiene a Darío y Maxi como centro, le otorga un primer lugar de protagonismo a los sectores populares. En este mes, sus familiares, compañeros y compañeras redoblan la apuesta en su búsqueda de justicia. Es que este 26 de Junio se conmemoran 16 años de aquella represión sucedida en el año 2002, donde el gobierno nacional de Eduardo Duhalde y el de la Provincia de Buenos Aires a cargo de Felipe Sola, reprimieron salvajemente una multitudinaria movilización de desocupados y desocupadas en la ciudad de Avellaneda, al sur del conurbano bonaerense. El resultado fue el asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. También produjeron más de treinta heridos con balas de plomo, muchos otros con balas de goma y cientos de detenidos en distintas comisarías.</p>
<p>Estamos en condiciones de afirmar que este es un fenómeno que se da en muchos lugares de nuestro país. Por ejemplo las provincias de Córdoba y Tucumán, durante el fin de semana del 15 y 16 de Junio, se convirtieron en el epicentro de acciones rebeldes que demandan Justicia Completa para el caso Kosteki y Santillán.</p>
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<p><strong>Ciudad de Córdoba – Viernes 15 de junio </strong></p>
<p>Alberto Santillán (papá de Darío) acompañado por Orlando Agüero (miembro de la Comisión Independiente Justicia por Darío y Maxi) cerca de las cuatro de la tarde llegan a las escalinatas de los Tribunales Federales de la Provincia de Córdoba. Allí los espera una multitud formada por centenares de compañeros y compañeras. Banderas rojas y negras se agitan en el aire como verdaderas mareas invitando con una fuerza sin igual a saltar, a aplaudir y a cantar consignas a los gritos. El sonar de los bombos y la batucada, marcan el pulso. Son como amplificadores de los latidos de los excitados corazones que se aceleran por la adrenalina del momento. Cientos de gargantas corean sin parar “A Darío y a Maxi los vamos a vengar con la lucha popular”. Un clásico de las movilizaciones que desde las barriadas más humildes nace bien desde abajo. Humea en un rincón de la explanada del Palacio de Justicia un fuego. Un fuego más. Las llamas calientan las ollas que contienen un chocolate cargado de valor y esperanza. Este sirve también como un arma en el combate contra el frío de la tarde y para subir la moral en la intensa búsqueda de terminar con la impunidad que encubre a los criminales. Apenas llegados a la actividad los saludos no se hacen esperar. Apretones bien fuertes de manos. Abrazos y miradas inspiradas en el amor y el respeto se cruzan en un entramado mágico. Formado ese tejido, las palabras de la Comisión Independiente Justicia por Darío y Maxi y las del padre de Darío, suenan a través de los parlantes preparados para la jornada. Es que Alberto Santillán habla desde el corazón, pero sin perder la objetividad de la necesidad política de organizarse y luchar para conseguir justicia. Desde la Comisión por Darío y Maxi, que en esta ciudad organiza este encuentro, se plantea a través de sus voces que se asuma una Campaña Nacional para que los responsables políticos de los asesinatos no sean candidatos de ningún partido y a ningún cargo y que solo sean candidatos a la cárcel. La actividad, cargada de rebeldía combativa, antipatriarcal y sumamente popular, comienza a finalizar luego de los mensajes de las principales referencias de colectivos cordobeses. Madres de víctimas del gatillo fácil, comunicadores sociales y militantes de distintas organizaciones completaron un escenario improvisado sobre las escaleras de ingreso a los tribunales.</p>
<p><strong>Minutos antes</strong>, una delegación de esta comisión por justicia, se había entrevistado con el Presidente de la Cámara de Apelaciones de los Tribunales Federales de Córdoba, al que se le entregó una nota, donde se le exige al Juez Federal Ariel Lijo que acelere el proceso de la causa que está a su cargo y que debe investigar las Responsabilidades Políticas de Eduardo Duhalde Felipe Sola y todos los que tuvieron que ver en la planificación del operativo represivo del 26 de junio del 2002. Así es que comienza a caer la tarde. La escenografía del lugar se oscurece. Los árboles de todo el alrededor, sumados al impresionante techo de la explanada del frío edificio, colaboran a la desconcentración de la impresionante cantidad de familias que se dieron cita en el lugar. Queda vacío el espacio que había sido colmado hasta hacía unos minutos. Las familias vuelven a sus barrios a continuar la lucha cotidiana. La soledad del Poder Judicial vuelve a ser la de siempre. Solo los uniformes azules y los sacos y corbatas quedan suspendidos en su hostil universo. Una realidad que seguramente cambiará cuando realmente en nuestro país exista un verdadero cambio social.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-40562 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/35972572_10156535078942276_2668926264378654720_n-547x410.jpg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/35972572_10156535078942276_2668926264378654720_n-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/35972572_10156535078942276_2668926264378654720_n-810x607.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/35972572_10156535078942276_2668926264378654720_n.jpg 960w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p><strong>San Miguel de Tucumán. Sábado 16 y domingo 17 de junio</strong></p>
<p>La noche abrazadora, acuna el viaje en micro por ruta rumbo a Tucumán. Las estrellas del oscuro firmamento no alcanzan a alumbrar los campos que bordean el camino. La calefacción del ómnibus solo invita a descansar. Es que un nuevo día de lucha se viene preparando en la ciudad de San Miguel. El partido de Argentina, en el mundial de Rusia, no es impedimento para esta nueva acción rebelde. El fútbol en este caso no es un opio. Es solamente una pequeña escala para luego concentrarse en avanzar hacia la actividad en una gran avenida tucumana. El Frente Darío Santillán de Tucumán organizó un escenario con banderas que reivindican la lucha que representan Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Pancartas que ponen bien en alto sus vidas. Lienzos gigantes que demandan justicia para ellos. Carteles que exigen Cárcel YA! Para Eduardo Duhalde, Felipe Sola y  los demás responsables políticos de aquel operativo criminal. La movida se comunica como Acto y Merienda Popular. Así como en Córdoba y en todos los lugares donde se llevan a cabo encuentros de carácter popular, humea el fuego. Las ollas, por montones, conservan el mate cocido y el café caliente. Las mesas preparadas con souvenires y manteles en rojo y negro, también le dan color a la multitud que sobre la avenida se concentra. Banderolas flamean en un impresionante mar de personas que provienen desde diferentes barrios y localidades de la provincia, como así también desde otras geografías del noroeste argentino como Santiago del Estero, Catamarca y Salta. Sobre el escenario participan las representaciones de las distintas expresiones que se dieron cita. Es decir, referentes de las delegaciones que se aceraron, en la que hay que destacar que en su inmensa mayoría son mujeres. El papá de Darío y el portavoz de la Comisión Independiente Justicia por Darío y Maxi, se mezclan con todas las delegaciones. Los micrófonos se abren de la mano de los coordinadores de la palabra. Una compañera y un compañero dan comienzo al acto con cantos de lucha. Se escucha “No te des por vencidx ni aún vencidx…”. Aquellas estrofas de Almafuerte que componen una de las más poderosas consignas que la lucha de los de abajo construyó en los últimos diez y seis años. Así van tomando la palabra todos quienes han sido convocados a hablar. Cortas intervenciones en agradecimiento a la lucha, a la organización y sobre todo a Alberto Santillán por su demostración de fuerza ante las tremendas adversidades que le toca pasar hace casi 16 años. La concurrencia superan las mil personas. Atentos y atentas escuchan y vivan cada una de las intervenciones. Una infaltable batería de percusión le pone el corazón de bombo a la jornada. Sobre el cierre del acto las palabras del referente del Fpds Tucumán y el vocero de la Comisión x Darío y Maxi producen el preámbulo necesario para escuchar las palabras de cierre de Alberto. Entre sus expresiones dijo: “Que nadie piense que somos unos tibios, hacemos lo que tenemos que hacer, que es luchar y luchar..” en clara alusión a quienes descreen que se pueda lograr algo en el terreno jurídico y político. Aplausos, gritos, banderas flameando, agite, bombos y redoblantes, dan cierre al acto. Nadie quiere perderse de tomar alguna foto que los acerque un poco más a la lucha por Justicia. Comienzan entonces los saludos casi uno por uno. Cada concurrente al acto se encarga de dar la bienvenida a los invitados de esta jornada. Concluye un día más. Sin embargo la verdadera despedida de tierras tucumanas fue el domingo. Casualmente es el día en el que se celebra el día del Padre en nuestro país. Los reconocimientos no se hicieron esperar. Abrazos por doquier a quien es el padre más querido, el papá de Darío, aquel que todos y todas reconocen como quien les ha otorgado los mejores ejemplos para comprometerse con el prójimo. Así, en una impresionante mesa con más de doscientas personas, todo finaliza  como una gran familia. Compartir una deliciosa comida producto del trabajo de numerosos compañeros y compañeras tucumanas, son la excusa perfecta para una cálida demostración de cariño.</p>
<p><strong>Córdoba y Tucumán</strong> son dos importantísimas provincias argentinas. En las dos se entretejen relevantes historias de luchadores y luchadoras que dieron todo por construir un mundo mejor. Hoy, como antes, están escribiendo su propio legado. La pluma son los cuerpos de las familias de los sectores populares y el papel sin dudas son las calles, ese lugar donde nuevamente se vuelve a construir y debatir la política y los destinos de nuestros pueblos.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/dario-y-maxi-junio-es-frio-pero-arde/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Darío y Maxi: 15 años de dignidad y de sueños intactos</title>
		<link>https://marcha.org.ar/dario-y-maxi-15-anos-de-dignidad-y-de-suenos-intactos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Jun 2017 10:55:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[Aníbal Fernández]]></category>
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		<category><![CDATA[masacre de avellaneda]]></category>
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					<description><![CDATA[Crónica de dos días de intensas jornadas]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Por Redacción Marcha </b></p>
<p><i><span style="font-weight: 400;">A 15 años de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, el domingo se realizaron las ya clásicas jornadas culturales y el 26 fue la multitudinaria marcha en el Puente Pueyrredón. Crónica de dos días donde el pedido de justicia y las construcciones colectivas se hicieron oír fuerte.</span></i></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las fechas exactas sirven, a veces, de puras efemérides para dar cuenta de un día que marcó a fuego el futuro de la juventud, de las familias y hasta de un Presidente. Pero también, son una excusa para traer temas que siguen más vigentes que nunca, como recordar al gobierno de turno el derecho a la protesta; seguir pidiendo que los responsables políticos del asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki -una masacre planificada- sean juzgados; rescatar los valores por los que Maxi y Darío militaban a diario y esa tarde habían ido a cortar el Puente Pueyrredón en medio de un pueblo que se hundìa en la pobreza y sumar voces feministas, de asambleas (otra vez) y ollas populares, cuando la pobreza ajusta y se feminiza, y cuando las ideas y resistencias se construyen colectivamente. Todo eso resultaron el 25 y el 26 de junio, días que se encienden y que perduran durante mucho tiempo más.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ayer, pasado el mediodía, fue Alberto Santillán, padre de Darío, quien le dio cierre al acto del corte del Puente Pueyrredón. Con sus palabras, nos recordó que la lucha es todos los días. “Han pasado quince años y acá estamos. Hoy se cumple un aniversario más. Pero los que estamos en esa lucha sabemos muy bien que no es únicamente una vez al año en la cual trabajamos y luchamos, sino que trabajamos los 365 días del año para llevar adelante lo que nosotros, como familiares, queremos; lo que ustedes, los militantes, quieren y lo que una parte importante de la sociedad también quiere, acompañándonos en esta búsqueda de justicia”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sobre el final, Alberto recalcó que la lucha es la única forma de que la justicia represente a las y los de abajo, olvidadas, los marginados: “Existe un descreimiento con respecto a la política y a la justicia; nosotros lo combatimos con lo que creemos: con la lucha, con el orgullo, con el amor. Lo combatimos porque dignificamos no únicamente a Darío y a Maxi, sino también a los treinta mil desaparecidos, a los pibes muertos en los barrios, a las mujeres desaparecidas por la trata y tantas otras situaciones que esta justicia no mira, porque no mira hacia los que menos tenemos, sino que mira hacia arriba, hacia los que más tienen”.  </span></p>
<p><img loading="lazy" class="size-full wp-image-36088 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/AAlvarez-0151-1.jpg" alt="" width="600" height="300" /></p>
<p><b>La causa por responsabilidades políticas</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La causa, luego de quince años, se encuentra aún en etapa de instrucción. Es decir que todavía se vienen presentando testigos que, con sus testimonios, aportan datos que permiten construir una estrategia investigativa. Actualmente la Fiscalía N° 10, a cargo de la fiscal Paloma Ochoa, es quien coordina la tarea de los alegatos. Se tramita en el Juzgado Federal N°4 del Dr. Ariel Lijo, en los Tribunales de Comodoro Py. Colabora activamente la ProcuVIn (Procuraduría sobre Violencia Institucional) perteneciente a la Procuradora General de la Nación. Se trata de un equipo de fiscales que ayuda en la constitución y el avance de la investigación. Todos estos años de lucha colectiva y de suma de voces van sumando a tejer redes. Así, están al frente la abogada Paula Alvarado y el abogado Pablo Ledesma, de la APDH Matanza. Colaboran también con la Comisión Independiente Justicia por Darío y Maxi la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El miércoles pasado se sumó un testimonio fundamental: Adriana Puiggrós realizó una declaración muy importante al ratificar que ella se encontraba presente mientras a Oscar Laborde, intendente de Avellaneda durante el momento de la represión, lo llamaban para intimidarlo diciéndole que no”dijera nada acerca del operativo que se estaba desarrollando en su distrito”. Las expectativas a corto plazo son continuar con las testimoniales, y proponer por lo menos un imputado a indagatoria, lo que significaría un paso muy importante en la búsqueda de justicia. Ya declararon Oscar Laborde, Gustavo Yacoy (ex intendente interino), Nora Cortiñas, Comisarios de la Policía Federal con responsabilidades en ese momento y ahora se sumó el testimonio de Puiggrós.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Alberto Santillán también se refirió a las responsabilidades estatales y de las fuerzas policiales (que actuaron de conjunto) el 26 de junio: “Ese Estado tiene nombre y apellido; el nombre y apellido de los asesinos: Duhalde, Solá, Atanassoff, Juan José Álvarez, Rodríguez, que siguen impunes, amparados por el poder político”, explicó. Y agregó: “Contra eso estamos peleando, contra esa puerta que la justicia nos quiere poner, la cual vamos a romper con este puño, con el puño izquierdo, el que dignifica, el que Darío tantas veces levantó. No importa el tiempo que nos lleve, tenemos elementos suficientes para demostrar la responsabilidad del Estado y los hemos presentado en la fiscalía”.</span></p>
<p><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-36069" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/aye-r-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/aye-r-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/aye-r-1024x682.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/aye-r-810x540.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/aye-r.jpg 1642w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p><b>El poder de las piqueteras: ser gracias a otras</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Desafíos, puente, olla popular, justicia, visibilidad, piquete, gomas quemadas, lucha, cartillas de formación”. La emoción se unió a la rebeldía desde temprano en el corte frente a la estación Darío y Maxi que da lugar al comienzo de la jornada cultural que se realiza cada año para honrar sus sueños de libertad. Allí, sobre la otrora avenida, se realizó la “Asamblea de mujeres, bisexuales, lesbianas, travestis y trans piqueteras”, en conmemoración del “primer aquelarre” de los feminismos populares sobre el Puente Pueyrredón en 2003. </span></p>
<p><a href="http://www.marcha.org.ar/que-en-todos-lados-se-vea-el-poder-de-las-piqueteras/"><span style="font-weight: 400;">Esa primera asamblea</span></a><span style="font-weight: 400;"> fue posible por &#8220;entendernos iguales todas las mujeres, y lo hicimos arriba del puente, en medio del pedido de justicia por Darío y Maxi&#8221;, contó Adriana Pascielli, del Frente Popular Darío Santillán (FPDS) y participante de ese hito fundacional. “Sería imposible si no hubiesen existido los Encuentros Nacionales de Mujeres -agregó Celina Rodríguez Molina del FPDS-CN-.Nos fuimos encontrando en las diferentes luchas y hoy estamos dando un paso fundamental, al haber llamado a esta asamblea”. &#8220;Nos costó mucho encontrarnos y reconocernos en las otras&#8221;, agregó Mariana Gerardi Davico, ex integrante de la Aníbal Verón, hoy en la Campaña contra las Violencias hacia las Mujeres. “Estas asambleas son parte de la vida de los movimientos. Fuimos profundizando los debates y siempre el feminismo nos unió”, cerró Mariana. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al igual que se recordó con dolor a Darío y a Maxi, las feminidades en lucha que ya no están dijeron ¡presente! Así, la asamblea trajo presentes a Mercedes Gudano, Diana Sacayán, Lohana Berkinks, Berta Cáceres, Teresa Rodríguez, Viviana Avendaño, Papa Gaitán y tantas otras. Y también a Maite Amaya, activista trans de la FOB- Córdoba, que falleció el pasado 13 de junio. “Gracias por tu valentía, lucidez y sensibilidad, por enseñarnos de solidaridad, ética y compromiso. Tu lucha antirrepresiva, por la igualdad y la libertad, queda grabada en nuestras fuerzas e ideas”, dijeron sus compañeras. La Asamblea resultó un capítulo y, a la vez, genealogía de los “feminismos ancestrales” que se relata en las calles a la par de la historia de los movimientos populares que buscan luchar contra la opresión capitalista y colonial, pero también machista y heteropatriarcal. Porque la pasión piquetera y la liberación feminista caminan juntas.</span></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-36078 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/lari1-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/lari1-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/lari1-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/lari1-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p><b>Los pibes y las pibas de los barrios de la Argentina</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por tercer año consecutivo, los pibes y las pibas de Niñez y Territorio volvieron a copar el anfiteatro lindero a la estación, recuperado por familiares y compañeros/as de Darío y Maxi. Provenientes de barriadas populares de la Ciudad de Buenos Aires, como así también del conurbano bonaerense, fueron llegando a horas del mediodía. A lo largo de la semana previa al 25, en sus centros comunitarios y organizaciones los pibes y las pibas recordaron la historia de Darío y Maxi, que fue plasmada en dibujos y cartas que luego serían regaladas a Alberto Santillán. Una vez en la Estación, invadieron la cotidianeidad militante con gritos, cantos y juegos, junto a sus educadores y educadoras compartieron una jornada cultural que concluyó con un abrazo a Alberto.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">&#8220;Recuerdo que cada vez que Darío volvía del centro comunitario me hablaba de la importancia del trabajo con los pibes y las pibas, él sabía que ahí estaba el verdadero cambio&#8221;, explicó el padre de Darío. Es así que los pibes y las pibas organizadas confirmaron su compromiso de ser verdaderos constructores de futuro. &#8220;Alerta que caminan los pibes y las pibas por los barrios de Argentina&#8221;, cantaban mientras algunos y algunas salían a stencilear los aledaños de la Estación con las frases que habían trabajado en la semana; que decían: &#8220;compañerismo es amor&#8221;, &#8220;luchando junto a Darío y Maxi&#8221;, &#8220;la yuta mató y como siempre impune queda, yo te lo digo, es con lucha o no se llega&#8221; . </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Una vez más, frente a todos los discursos acusatorios contra la niñez y adolescencia que reproducen los funcionarios turno y los medios hegemónicos de comunicación, los pibes y las pibas organizadas volvieron a demostrar su compromiso con la vida y la justicia, continuando el ejemplo de Darío y Maxi.</span></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-36089 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/AAlvarez-0185-1.jpg" alt="" width="600" height="300" /></p>
<p><b>“Soy el papá de Darío Santillán”</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Alberto estuvo más presente que nunca. Tal vez porque su referencia y su coherencia siguen creciendo cada año. Porque portar el apellido Santillán (él, heredero de su hijo) es un orgullo y también una responsabilidad que no pesa: los valores siguen intactos. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso fue el único orador en el acto del 25, un poco antes de que la Delio Váldez cerrara con música y el fuego empezara a iluminar la marcha de antorchas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Un poco antes ya había sonado Nagual, la voz siempre presente de La Monchi, y la Bersuit Vergarabat. También concluían los murales de Muralismo Nómade, que sumaron color, formas y texturas a la Estación recuperada, intervenida y que hoy lleva los nombres de los pibes, de Darío y Maxi. Los puestos atravesaban toda la avenida y mostraban sus producciones autogestivas con ropa o juguetes o comidas o libros; otra manera de resistencia y de construir otras economías posibles. Tambièn se descubrió el busto construido por compañeros, en el que Maxi y Darío sonríen vivos y llenos de sueños.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso las palabras de Alberto rescataron la potencia política y militante de su hijo: “Hoy es una jornada importante, estoy más sensible que en anteriores, he visto el busto que hicieron para Darío y Maxi, como trabajan desde la cultura, con la escuela primaria y secundaria con orientación popular, pero también veo que a partir de eso le están dando a los más chicos la posibilidad de razonar, lo que todos los gobiernos no quieren que tengan, el derecho a pensar”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En eso de “enseñar a pensar” sigue implícita la pregunta de por qué actuales candidatos a las próximas elecciones no son juzgados por su participación en la Masacre. En ese sentido, agrregó: “Nos reprimieron, ya lo dijo, Aníbal Fernández, y muchas veces el pez por la boca muere, no hay represión sin una orden del Estado. Ningún gobierno tuvo la voluntad política de llegar hasta donde tiene que llegar para investigar a los responsables políticos. Y hoy el gobierno de Macri hace cultura de la represión”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Que no piensen que van a caminar tranquilos porque tenemos orgullo”, aclaró. Y destacó la construcción política cotidiana, esa que se hace de a pie y en cada barrio: “¡Aguanten los movimientos sociales, los que abren cabezas y le enseñan a los chicos a pensar, la herramienta más fuerte que tenemos! El lugar es ese, es la lucha”.     </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y así como el fuego volvía a encenderse en las antorchas, y las banderas y los cantos a ser parte del paisaje nocturno, Alberto cerró en una voz personal: “Muchas veces les digo: compañeros, he perdido el nombre, y es un orgullo, porque ya no soy mas Alberto, soy el papá de Darío Santillán”, pero que fue, a la vez, voz colectiva en la garganta de las y los cientos presentes: “Soy el padre de Darío Santillán, vive en mí, vive en mis hijos, vive en ustedes. Que miren, carajo; que nos vean, que nos vean bien”.</span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/dario-y-maxi-15-anos-de-dignidad-y-de-suenos-intactos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Darío y Maxi: destellos de una jornada para despertar a la Justicia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Dec 2016 20:01:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[Comisión Justicia Darío y Maxi]]></category>
		<category><![CDATA[darío y maxi]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Quiroz]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[masacre de avellaneda]]></category>
		<category><![CDATA[Puente Pueyrredón]]></category>
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					<description><![CDATA[Se trata de la causa por responsabilidades políticas]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Juan Quiroz</strong></p>
<p><em>Ayer, cientos de personas cortaron el Puente Pueyrredón para reclamar la reactivación de la causa por responsabilidades políticas en los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Impresiones, destellos, y la voz de Alberto Santillán.</em></p>
<p>La mañana de ayer ostentaba un sol intenso en un cielo despejado. Sin duda un marco plácido, sin el calor agobiante que estaba condicionando las jornadas previas, para una instancia de lucha multitudinaria a nivel nacional, con miles de personas movilizadas en el marco de la convocatoria realizada por la Comisión Independiente de Justicia por Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Allí, familiares, compañeras y compañeros, y organizaciones sociales y de Derechos Humanos exigieron al Juez Ariel Lijo, titular del Juzgado Federal Nº 4 de los Tribunales de Comodoro Py, que lleve adelante los pasos necesarios para que avance la investigación sobre las responsabilidades intelectuales y políticas de la Masacre de Avellaneda.</p>
<p>Más de 14 años pasaron desde aquel otro corte del Puente Pueyrredón, un mediodía pero del 26 de junio de 2002. Sin embargo, los motivos aún permanecen vigentes: son reivindicaciones como el respeto a las empresas recuperadas bajo gestiones obreras (por ejemplo, la cerámica Zanon), el incremento del presupuesto destinado a educación y salud, la creación de puestos de trabajo y la lucha contra la impunidad que giraba en torno al asesinato de Javier Barrionuevo, en febrero de ese año.</p>
<p><strong>No están solos</strong></p>
<p>Desde el comienzo de la jornada, Alberto y Leonardo Santillán (padre y hermano de Darío) se encontraban conmovidos por el masivo acompañamiento al pedido de juicio y castigo para los autores intelectuales de uno de los hechos más significativos en términos políticos por estas latitudes, cuando recién nacía el milenio. Es que la denominada “Masacre de Avellaneda” contó con varios elementos: el hecho de que se haya cometido en el marco de una jornada de lucha que tenía como focos los accesos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la presencia de diversos medios de comunicación, el clima de movilización constante y el descontento con la lógicas expulsivas imperantes en los gobiernos de turno desde hacía varias décadas.</p>
<p>Mientras se desandaba el camino recorrido aquel 26 de junio, charlamos con Alberto sobre el accionar judicial, nos comentó que se presentaron ocho testigos, por lo que esperan una resolución favorable. Entre los testimonios más destacados se encuentra el de Nora Cortiñas, madre de Plaza de Mayo, quien manifestó que se había comunicado con el entonces gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, para cuestionar la sanguinaria represión, y este le había manifestado que se trataba de “una guerra entre pobres”.</p>
<p>La lista es extensa: además de Solá son señalados funcionarios y ex funcionarios como el ex presidente de la Nación, Eduardo Duhalde; el ex Ministro de Justicia, Jorge Vanossi; el ex Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Juan José Álvarez; el ex jefe de gabinete de la Nación, Alfredo Atanasof; el ex Secretario de Seguridad bonaerense, José Genoud; el ex Ministro del Interior, Jorge Matzkin; el ex vicejefe de la SIDE, Oscar Rodríguez y el ex senador, Aníbal Fernández.</p>
<p><strong>Una disputa necesaria y permanente</strong></p>
<p>Respecto de la presencia de madres de víctimas de gatillo fácil y familiares, amigas y vecinos de víctimas de causas armadas, Alberto resaltó la importancia del acompañamiento de las organizaciones sociales y habló de “de dar una lucha en conjunto con todas las personas que entienden que el sistema y sus superestructuras son hostiles para quienes luchamos y vivimos en los márgenes de la sociedad”. Y en esta construcción conjunta que propone, nos presenta a una vecina de Diego Chávez, acusado de haber asesinado a un policía en la localidad de Paso del Rey, cuando ni siquiera estaba en el lugar; y señala que se trata de una práctica sistemática en la localidad de Moreno. También se acerca a charlar con Emilia, madre de Pablo Alcorta,  ejecutado a los 17 años en 2013 por el policía Diego Tolaba. La causa que se tramita en el juzgado de Morón, a cargo de la UFI 6, tiene como carátula “asesinato en ocasión de robo”. Ellas, madres organizadas, son quienes impulsaron la marcha nacional contra el gatillo fácil que se lleva a cabo los 27 de agosto. Finalmente, pudimos escuchar a Inés, la mamá de Marcos Acuña de Quilmes. Marcos fue asesinado el 28 de agosto de 2015 por la espalda por el prefecto Juan José Silva. Sobre esta causa tiene competencia el Tribunal N3, que elevó a juicio el caso para que se investigue.</p>
<p>Cuando se escuchan las historias parecidas, las injusticias que padecen unas y otros se va despejando por qué la necesidad de marcar un precedente en la purga de las responsabilidades políticas de los magnicidios y los amedrentamientos políticos como la Masacre de Avellaneda, como así también en el juicio y castigo a los responsables de las políticas de disciplinamiento (como el gatillo fácil o las causas armadas) son urgentes frente al escenario de ajuste y represión.</p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/dario-y-maxi-destellos-de-una-jornada-para-despertar-la-justicia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Porque el que murió peleando vive en cada compañero y en cada compañera</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Dec 2016 10:42:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Archivo Fotográfico]]></category>
		<category><![CDATA[darío y maxi]]></category>
		<category><![CDATA[FPDS]]></category>
		<category><![CDATA[kosteki]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[masacre de avellaneda]]></category>
		<category><![CDATA[Puente Pueyrredón]]></category>
		<category><![CDATA[Repo Bandini]]></category>
		<category><![CDATA[santillan]]></category>
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					<description><![CDATA[Movilización por juicio a responsables políticos del asesinato de Kosteki y Santillán]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><strong>Redacción Marcha / Fotos por Repo Bandini</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>&#8220;Mi tumba no anden buscando</em><br />
<em>porque no la encontrarán</em><br />
<em>mis manos son las que van </em><br />
<em>en otras manos tirando</em><br />
<em>mi voz la que va gritando</em><br />
<em>mi sueño el que sigue entero</em><br />
<em>y sepan que sólo muero</em><br />
<em>si ustedes van aflojando</em><br />
<em>porque el que murió peleando</em><br />
<em>vive en cada compañero&#8221;.</em></p>
<p>A más de 14 años de aquel 26 de junio de 2002 donde Darío Santillán y Maximiliano Kosteki fueron asesinados durante una multitudinaria y masiva movilización al Puente Pueyrredón, familiares, compañerxs y organizaciones sociales y de DDHH exigieron sobre el mismo escenario al Juez Ariel Lijo, titular del Juzgado Federal Nº 4 de los Tribunales de Comodoro Py, que lleve adelante los pasos necesarios para que la investigación sobre las responsabilidades intelectuales y políticas de la Masacre de Avellaneda avance.<br />
Desde <em>Marcha</em> elegimos guardar los planos generales y concentrarnos en retratar, a través de algunas pocas miradas, el anhelo de justicia de miles de compañeras y compañeros que mantienen viva una lucha que es de todas y todos los que somos capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia, cometida en cualquier parte del mundo.</p>
<p>Galería completa acá: <a href="http://www.marcha.org.ar/gallery/porque-el-que-murio-peleando-vive-en-cada-companero/">http://www.marcha.org.ar/gallery/porque-el-que-murio-peleando-vive-en-cada-companero/</a></p>
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<p><a href="https://marcha.org.ar/porque-el-que-murio-peleando-vive-en-cada-companero-y-en-cada-companera/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Darío y Maxi se multiplicaron: arte, fuego y alegría</title>
		<link>https://marcha.org.ar/dario-maxi-se-multiplicaron-arte-fuego-alegria/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Jun 2016 03:03:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[darío y maxi]]></category>
		<category><![CDATA[jornada cultural]]></category>
		<category><![CDATA[junioarderojo]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[masacre de avellaneda]]></category>
		<category><![CDATA[Nadia Fink]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[Repo Bandini]]></category>
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					<description><![CDATA[A 14 años de sus asesinatos, Darío y Maxi estuvieron más presentes que nunca en la juventud y la niñez. El 25 y el 26 de junio fueron días para recordarlos de varias maneras: desde el arte hasta el acto de homenaje, desde la escultura a la marcha de antorchas]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Nadia Fink y Repo Bandini  / Fotos Lara Fleites Fink, Anita Pouchard Serra y Repo Bandini<br />
</strong></p>
<p><em>A 14 años de la Masacre de Avellaneda, Darío y Maxi estuvieron más presentes que nunca en la juventud y la niñez. El 25 y el 26 de junio fueron días para recordarlos de varias maneras: desde el arte hasta el acto de homenaje, desde la escultura a la marcha de antorchas</em></p>
<p>Como cada 26 de junio, luego de desandar el camino que hicieron Darío Santillán y Maximiliano Kostecki huyendo de las balas policiales hace 14 años atrás, se realizó el acto a las puertas de la ex estación Avellaneda. Allí donde las balas los alcanzaron y la masacre se concretó.</p>
<p>Por eso este acto tuvo la fuerza de seguir pidiendo justicia completa por ellos, para que no sólo estén en la cárcel los responsables materiales, quienes dispararon esa tarde de 2002, sino también para que los responsables políticos, quienes dieron la orden de reprimir, también estén tras las rejas.</p>
<p>Pero durante el 25, y antes de la vigilia que se lleva a cabo en la base del puente cada año, hubo una Jornada Cultural. Es el día en el que se celebra la vida, en el que se debate, se juega, se interviene, se baila, se ilumina; se ponen bien arriba los valores que supieron hacer de Darío y Maxi militantes y personas que perduran en la memoria de tantas y de tantos hoy.</p>
<p>Y este año, además, el denominado “Día de la juventud militante” (porque nos recuerda eso que decíamos antes, y que en los noventa, las y los jóvenes ya peleaban por construir un futuro y una vida digna para muchos y muchas más) se llenó de niñas y de niños que se apropiaron el espacio, realizaron  actividades, pintaron sus vivencias y sentires, y la juventud dijo presente desde una intervención diferente.</p>
<p><strong>“La idea fue reflejar que Maxi y Darío están presentes”</strong></p>
<p>Las imágenes en fotografías y en vídeos siguen recorriendo el mundo. Darío socorriendo a Maxi en el hall de la ex estación Avellaneda (que hoy lleva los nombres de ambos), su mano que intenta parar las balas y el odio, su corrida cuando no había forma de parar la cacería; y Darío, herido, en el patio de la estación. Es allí mismo donde un grupo de jóvenes decidió erigir esculturas de tamaño real de los dos.</p>
<p>“La idea fue reflejar esto de que Darío y Maxi están presentes”. Quien lo cuenta es Rodrigo Gutiérrez, parte de <a href="http://www.marcha.org.ar/herreria-sin-patron/">Herrería sin Patrón</a>, desde donde surgió la idea, junto con la agrupación juvenil Agite Rebelión (del Frente Popular Darío Santillán), de realizar este “simple homenaje”</p>
<p>La particularidad de las obras de estos jóvenes herreros es que no reflejan el episodio de la muerte, sino que son ellos con lo que los identificaba antes: “por eso Maxi está sentado, dibujando en un cuaderno, con su arte; y Darío está en la bloquera, trabajando y militando”, explica Mauro Núñez.</p>
<p>El 25 a la noche, y previo a subida al Puente Pueyrredón, con antorchas, ambas esculturas no se veían. Estaba tapadas con diarios del 27 de junio de 2002, aquellos titulares que mentían: “La crisis causó dos nuevas muertes”; “Se mataron entre ellos”; “Enfrentamiento entre piqueteros”. Agite Rebelión llevó adelante una obra de teatro, allí adelante, donde la sátira y el humor reflejaban a las empresas cómplices de la pobreza de aquellos años, una caricatura del actual presidente reflejaba el poder al servicio de los Estados Unidos y sus políticas represivas y los perros (esos que cantan Los Redondos emulando a la policía), entrenados para cumplir las órdenes de funcionarios, acechaban a la multitud. En ese contexto, la esperanza se reflejó en el fuego: el que sube en las antorchas del puente y el que quemó esos titulares de diarios para que surgieran las figuras de Darío y Maxi, como eran antes de que los perros cayeran sobre ellos. Mientras, la voz de Vicente Zito Lema decía, en un poema, “¿O es que acaso nos van a regalar la llave del mundo que queremos construir?”.</p>
<p>Mauro y Rodrigo detallan más sobre el proyecto, que les llevó 25 jornadas de trabajo colectivo: “En un principio no sabíamos en qué lugar las pondríamos. En un principio pensamos en sus barrios, y después dejamos que lo definieran sus familiares… Y decidieron que fuera acá, en la estación, los dos juntos, porque en los barrios estarían separados”.</p>
<p><a href="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/HESINPAT_Repo.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-medium wp-image-29016" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/HESINPAT_Repo-617x410.jpg" alt="HESINPAT_Repo" width="617" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/HESINPAT_Repo-617x410.jpg 617w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/HESINPAT_Repo-1024x681.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/HESINPAT_Repo-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 617px) 100vw, 617px" /></a></p>
<p><strong>Darío y Maxi nos siguen convocando</strong></p>
<p>Pero un rato antes de que quedaran al descubierto las esculturas, cerca de las 21, y con una explicación previa sobre el escenario, el artista plástico Daniel Malnati presentó un mural animado sobre la escultura en hierro que delinea los rostros de Darío y de Maxi, ubicada en la fachada del Polo Textil, en el anfiteatro de la estación.</p>
<p>La puesta en escena del artista logró hacer recitar el poema “Convocatoria” de Eduardo <em>Carlón </em>Pereyra Rossi a las figuras de Darío y Maxi, a través de la técnica del “video mapping” que consiste en  <a href="https://www.youtube.com/watch?v=O78IcPlos7o&amp;feature=youtu.be">“proyectar una animación sobre un edificio o una superficie  simulando algún tipo de movimiento”</a>. En este caso, las bocas, antes inertes, cobraron vida llamando la atención de las y los presentes.  Mientras tanto, se podía escuchar a todo volumen: <a href="http://profanaspalabras.blogspot.com.ar/2016/01/convocatoria-por-eduardo-carlon-pereyra.html">“Los convoco a abrazarse en las plazas del país, a escribir los muros, y a fusilar a los fusiladores”.</a></p>
<p><em>Carlón</em> Pereyra Rossi  fue un militante Montonero de la zona Sur de Buenos Aires. Murió enfrentando a la última dictadura. Junto a Osvaldo <em>El Viejo</em> Cambiasso, fue secuestrado en Rosario. Los hallaron asesinados en mayo de 1983, en Lima, partido de Zárate, provincia de Buenos Aires. Luis Patti siempre fue señalado como el responsable.</p>
<p><a href="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/anitapouchardserra_01.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-medium wp-image-29017" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/anitapouchardserra_01-615x410.jpg" alt="anitapouchardserra_01" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/anitapouchardserra_01-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/anitapouchardserra_01-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/anitapouchardserra_01-810x540.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/06/anitapouchardserra_01.jpg 1200w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></a></p>
<p><strong>Cuando las paredes siguen gritando</strong></p>
<p>“Las paredes son la imprenta de los pueblos” dijo alguna vez Rodolfo Walsh, y esas palabras hoy se hacen carne y hueso gracias a las nuevas camadas de artistas populares.</p>
<p>En ese mismo sentido, desde el colectivo Muralismo Nómade en Resistencia afirman: “A 14 años de la Masacre del Puente Pueyrredón, las jornadas del 25 y 26 han sido días para militar culturalmente la memoria y la cultura popular”.  Es por ello que decidieron, junto a otras y otros artistas, armar dos jornadas diferentes, con la misma idea que pregonan. En una, convocaron al Encuentro de Muralismo Junio arde Rojo, que tuvo lugar semanas atrás sobre la calle Mariano Ferreyra , y la otra el  mismo día 25 sobre el túnel  principal de la estación donde desembocan los diferentes accesos a los andenes, y que consistió en “restaurar, limpiar y embellecer el espacio de tránsito cotidiano”, según contaron.</p>
<p>En cuanto al contenido de su obra explicaron: “Construimos una frase que representa en lo que se convirtió la estación: un museo a cielo abierto de la cultura popular y el arte militante para todas y todos”.</p>
<p>Así, en los paneles que se restauraron se lee la frase: “Bienvenidos a la estación del arte, la memoria y la cultura popular”,  acompañada por 27 rostros que representan a quienes se interpela, a las y los que transitan la estación, la lucha y el arte. Maestras, obreros, estudiantes, niños y niñas, aquellos y aquellas que son día a día invitados a empaparse de nuestra historia de lucha y resistencia. Donde, claro, Darío y Maxi viven y se multiplican.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/dario-maxi-se-multiplicaron-arte-fuego-alegria/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Darío Santillán y la lucha por la Tierra y la Vivienda Digna</title>
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		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 Jan 2016 03:04:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[Mariano Pacheco]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[masacre de avellaneda]]></category>
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					<description><![CDATA[A 35 años de su natalicio]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="western" lang="es-AR"><b>Por Ariel Hendler, Mariano Pacheco, Juan Rey</b></p>
<p class="western" lang="es-AR"><i>Extracto del libro </i>Darío Santillán, el militante que puso el cuerpo <i>(Planeta, Buenos Aires, 2012). </i></p>
<p class="western" lang="es-AR">Ayer hubiese cumplido 35 años Darío Santillan, asesinado en la Masacre de Avellaneda durante la histórica jornada del 26 de junio de 2002. Aquél, quien fuera un militante que con su ejemplo sembró miles de semillas de resistencia y lucha.</p>
<p class="western" lang="es-AR">A continuación compartimos un extracto del libro Darío Santillán, el militante que puso el cuerpo, de Ariel Hendler, Mariano Pacheco y Juan Rey.</p>
<p class="western" lang="es-AR"><b>El derecho a la tierra</b></p>
<p class="western" lang="es-AR">Más allá de todas las circunstancias políticas y específicas de la militancia, existían también cuestiones personales que habían llevado a Darío Santillán a alejarse de Almirante Brown y trasladarse a Lanús, y la más importante de ellas era la necesidad simple y pura de independizarse para vivir su propia vida. “En Don Orione vivían cuatro hijos adolescentes en dos dormitorios, los tres varones en la misma habitación, con mucho ‘olor a huevo’, y los cuatro sin laburo, participando en el MTD para poder cobrar un plan —cuenta Pablo—. La verdad es que Darío tenía que resolver su situación de vivienda y no tenía muchas otras alternativas más que prenderse en alguna toma de tierras y conseguirse un terrenito para él. Tal vez Flor y yo teníamos dónde replegarnos si nos salía mal la movida de Villa Corina, pero él no, porque el departamento no alcanzaba para cuatro hijos grandes que en algún momento iban a formar cada uno su familia.”</p>
<p class="western" lang="es-AR">Al poco tiempo de llegar a La Fe, Darío había participado en una toma de tierras en la que se ganaron seis hectáreas (o manzanas) en el mismo sector de la “guardería” (el local del MTD), que desde hacía años estaban en manos de una fantasmal cooperativa de tierras manejada por el PJ. Fue una noche a principios de diciembre de 2001 cuando se convocó a una asamblea abierta en la que se anunció que a las once de la noche se iban a ocupar esos lotes; pero cuando fueron a instalar las carpas se encontraron con que la policía los estaba esperando con unos doscientos efectivos de Infantería, Caballería y perros, así que hubo que suspender la toma. Entonces se hizo otra asamblea a las doce de la noche y se decidió marchar a repudiar la presencia de la policía frente al local de la Cooperativa, donde ocurrió un hecho pintoresco, según cuenta Carlos el herrero. Al parecer, muchos vecinos preferían no tener problemas con el municipio, y se alarmaron cuando los compañeros de San Francisco Solano que habían ido a apoyar la toma se largaron a insultar sin miramientos a Manuel Quindimil, el sempiterno intendente peronista de Lanús. “Para ellos era más fácil porque no tenían encima la carga de todo lo que representaba ‘Manolo’, pero al final, lo que pasó fue que nosotros, gracias a ellos, también nos animamos a insultarlo”, agrega Carlos.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Lo cierto es que gracias al apoyo de Solano y Almirante Brown pudieron sostener la ocupación. Después, organizaron varias marchas a la municipalidad —convocadas como Comisión de Vecinos, ya que no todos los ocupantes participaban del MTD—, y así consiguieron que la “manzanera” del justicialismo en La Fe y responsable de la Cooperativa aceptara el hecho consumado de la toma… con la sola condición de ser ella quien leyera a los vecinos la lista de las ochenta familias beneficiadas (aunque la había confeccionado el MTD). Viejas mañas de la política tradicional que todavía daban resultados, al punto que los adjudicatarios de los terrenos propusieron colocar un gran letrero en agradecimiento a Quindimil. “Pero en ese punto, medio que nos pusimos firmes y les explicamos que no tenían que agradecer a nadie más que a ellos mismos”, cuenta Flor. También se estableció que uno de los terrenos debía ser destinado a usos comunes. Aunque participó de todo el proceso, Darío no tomó un terreno para él: era demasiado nuevo todavía.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Las tomas de tierras representaron un salto cualitativo para la consolidación del movimiento. “Los compañeros empezaron a hacer ollas populares, después se organizaron para marchar al municipio y al ministerio para conseguir más puestos de trabajo, y con cada cosa que hacíamos íbamos creciendo, aunque siempre al borde con que la cana nos reprimiera”, cuenta Carlos (“Trabajo, dignidad y cambio social: una experiencia de los movimientos de trabajadores desocupados en la Argentina”. Boletín del MTD en la CTD Aníbal Verón. Conurbano Bonaerense, mayo de 2002).</p>
<p class="western" lang="es-AR">Eso los alentó a tomar, dos meses más tarde, otras dos manzanas que quedaban por ocupar detrás de las recién ganadas, que servían como depósito de chatarra para la comisaría de Monte Chingolo. Estos nuevos terrenos se ocuparon la noche del 19 al 20 de febrero, al regresar de una marcha a Plaza de Mayo con motivo de cumplirse dos meses de la pueblada que había expulsado a De la Rúa del Gobierno, lo cual da una idea cabal de la adrenalina e intensidad con que se vivía en esos días. <span lang="es-ES">Darío, ya asentado en el barrio, tuvo un gran protagonismo y se ganó un terreno. Además, él mismo se encargó de escribir la crónica de los hechos.</span></p>
<p class="western" lang="es-AR">”La ocupación comenzó el día miércoles a las doce de la noche, en medio de la chatarrería, porque en ese predio hay autos rotos confiscados por la policía, grandes pedazos de escombros y ratas, mosquitos y algunas cosas más.</p>
<p class="western" lang="es-AR">”Se encienden cubiertas para alumbrar en la oscuridad y el panorama es imponente: los rostros iluminados de los compañeros, las montañas de autos de fondo, las grandes columnas de humo en la noche, lentos movimientos que empiezan a construir las carpas donde se hará el aguante quién sabe por cuántos días.</p>
<p class="western" lang="es-AR">”Al día siguiente comienzan las asambleas para organizar los mangazos a los comercios, la cocina, las guardias, las medidas de presión por si no quieren venir los funcionarios, todo se discute y todo se planifica. Antes que los funcionarios municipales, llega la policía: ‘Bueno, muchachos, qué pasa acá, está bien, cuántos son, de donde vienen, dennos sus nombres y apellidos para el censo, por favor, ¿no nos van a dar sus apellidos y nombres para el censo? ¡Manga de aparatos!’</p>
<p class="western" lang="es-AR">”Nuestra ventaja es que ya conocemos por experiencia el manejo de la policía en estas ocasiones, tanto por las tomas anteriores como por estar curtidos en los numerosos cortes de ruta que hemos protagonizado, es decir los que integramos esta toma somos participantes del Movimiento de Trabajadores Desocupados y de la Coordinadora de Trabajadores Desocupados de Lanús, ambos integrantes de la CTD Aníbal Verón.</p>
<p class="western" lang="es-AR">“Más tarde nos avisa la policía que la Cooperativa (que no tiene peso legal de algún tipo) quiere negociar. Bueno, le decimos que vengan. ‘No, no’, dicen ellos, los esperan en la comisaría.</p>
<p class="western" lang="es-AR">”Sin palabras. De las tierras no nos movemos.</p>
<p class="western" lang="es-AR">”Al llegar los funcionarios, traen promesas de solucionar el conflicto: ‘El municipio tiene la voluntad de aceptar que el reclamo es justo por supuesto, pero ustedes tienen una denuncia de por medio’.</p>
<p class="western" lang="es-AR">(…)</p>
<p class="western" lang="es-AR">”Por la tarde, el jefe de calle Silva de la policía local nos avisa que tiene la orden del fiscal de leernos el delito del que estamos acusados, que es ‘usurpación’ a la propiedad, y nos intima nuevamente a que entreguemos los nombres y apellidos. La situación se torna tensa. Exista una posibilidad de que nos desalojen. Todo esto es registrado por fotos y videos de los compañeros de prensa. Nos negamos nuevamente a entregarnos, es decir, a dar nuestros nombres y apellidos.</p>
<p class="western" lang="es-AR">”Hacemos una nueva asamblea y planificamos cómo defendernos ante esta nueva situación. Lo primero es mostrar una reacción desde adentro; hagamos barricadas en el frente y en el fondo —dicen unos—. Se hacen las barricadas. Llamemos a otros movimientos hermanos para que vean que no estamos solos y llamemos también a algún abogado, dijeron otros. Se hace el llamado solidario y apelamos a los recursos legales. Preparando nuestra respuesta estábamos cuando uno de los compañeros que ponía alambres de púa en el frente es intimidado por un policía:</p>
<p class="western" lang="es-AR">—Dejá eso porque vas a tener problemas…</p>
<p class="western" lang="es-AR">—Yo no dejo nada.</p>
<p class="western" lang="es-AR">—Dejá eso, pendejo de mierda, porque te bajo —Le apunta con su arma 9 milímetros al joven y se retira al patrullero. Después procede a apuntar a todas las carpas con un láser infrarrojo.</p>
<p class="western" lang="es-AR">”Momentos después caen los compañeros del MTD de San Francisco Solano y posteriormente los del MTD Almte. Brown. El jefe de la policía pregunta, con cara de preocupación, quién llamó al abogado y qué pasa que hay tanta gente que viene. Estamos preocupados, nos acaban de acusar de usurpadores y después nos apuntan con el láser del arma, qué se piensan que son ustedes… Lo que queremos son las tierras, no somos delincuentes,</p>
<p class="western" lang="es-AR">”Por fin se dan cuenta: somos pocos pero no boludos.</p>
<p class="western" lang="es-AR">(…)</p>
<p class="western" lang="es-AR">” <span lang="es-ES">El martes 12 recién toma forma todo debido a las distintas presiones. Se muestran los planos, la denuncia está anulada y ya contrataron las máquinas para trabajar, hasta una especie de escrituración será otorgada a los vecinos. Fueron tres semanas de aguante: el barro, la lluvia, pero la necesidad era tanta que ganamos. Pero esto todavía seguirá, porque el trabajo de las máquinas lleva tiempo y, con la tierra lista, igual no hay vivienda digna donde vivir, hay ratas en medio de la chatarra y no hay luz eléctrica ni agua corriente todavía. Falta mucho por resolver, pero ya tenemos uno de nuestros derechos fundamentales conquistados a través de la lucha, con organización, con planificación, con la participación de todos en las asambleas, y todo esto por nuestra iniciativa, sin mendigar a los gobernantes, confiando solamente en nuestra propia fuerza y totalmente convencidos de que para lograrlo debíamos demostrar firmeza para conseguir, cueste los que cueste, nuestro derecho” (“Crónica de la exitosa toma de tierras en Monte Chingolo, Barrio La Fe, Lanús”. MTD-Comisión de Prensa, marzo de 2002).</span></p>
<p class="western" lang="es-AR"><span lang="es-ES">D</span>os semanas después de haber ocupado los terrenos llegó un agrimensor municipal que dividió el terreno en veintiséis lotes, con lo cual la toma podía considerarse convalidada por la Municipalidad, y los propios vecinos los repartieron entre veintiséis familias. “El Estado no tiene ningún discurso de contención para estas situaciones. Si vos estás viviendo mal, hacinado, y la tierra está ahí… Es la necesidad, no es que la ocupás para venderla o construir una torre de dieciocho pisos para hacer un negocio. Yo creo que por eso cambió la situación. Era un lugar ocupado por un montón de chatarra, lleno de ratas, montañas de piedras, y fue todo un laburo limpiarlo, y lo hicieron los mismos compañeros… Creo que eso también hizo cambiar de idea al municipio”, reflexiona Jorge Escalada, uno de los desocupados que, sin ninguna militancia política previa, participó de la toma y vive en la actualidad en el terreno que consiguió durante esa jornada de lucha. En esos trabajos duros, Darío, como todos los demás, por la mañana trabajaba en los galpones del MTD para cumplir con la contraprestación laboral de los planes, y por la tarde seguía trabajando en los terrenos. “Teníamos una construcción precaria de chapas que usábamos de cocina y compartíamos la comida diaria. A la tarde comíamos juntos, y los días que no había, llevábamos la comida de los comedores comunitarios a los terrenos. A veces, muchos compañeros iban y cocinaban ahí, hacían la asamblea en el terreno para compartir, para estar, para ayudarnos a los que estábamos ahí”, agrega Jorge. El comedor comunitario era toda una institución del MTD: allí todos se reunían a almorzar cada mediodía al término de las cuatro horas de trabajo exigidas por los planes de empleo (aunque podía ir cualquiera, incluso aunque no tuviera un plan), y se mantenía gracias a que cada uno aportaba diez pesos por mes.</p>
<p class="western" lang="es-AR">Lo que seguramente Darío no esperaba era que, en la repartija de tierras, justo a él le tocara el peor lote: una montañita de basura en una esquina que nadie más había querido ocupar. “Es que cuando vino el agrimensor nosotros estábamos en una reunión, y cuando llegaron ya se lo habían repartido todo”, explica Jorge Escalada, quien tuvo apenas un poco más de suerte con el lote que le tocó. Alberto Santillán, el padre de Darío, estaba convencido de que habría podido darle algo mejor si su hijo se lo hubiese pedido, y quedó impresionado por el lugar que había elegido para vivir: “Verlo ahí a Darío, en ese lugar con tantas carencias, con esa gente tan sufrida, realmente me dolió —le contó años más tarde a la revista Sudestada—. Pero jamás le dije ‘dejá de hacer esto’ porque él era consciente de que estaba haciendo lo correcto” (Revista Sudestada Nº 85, abril de 2009<span lang="es-AR">)</span>.</p>

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		<title>Masacre de Avellaneda: quedó firme la condena de perpetua a Fanchiotti</title>
		<link>https://marcha.org.ar/masacre-de-avellaneda-quedo-firme-la-condena-de-perpetua-a-fanchiotti/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 05 Jan 2016 11:49:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Fanchiotti]]></category>
		<category><![CDATA[Comisión Justicia Darío y Maxi]]></category>
		<category><![CDATA[darío y maxi]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Duhalde]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[masacre de avellaneda]]></category>
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					<description><![CDATA[La voz de Alberto Santillán]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Nadia Fink</strong></p>
<p><em>La Corte Suprema de Justicia rechazó la apelación por parte de la defensa del ex comisario y autor de los asesinatos. La condena a prisión perpetua se mantiene en pie.</em></p>
<p>A poco más de 13 años y medio de aquel 26 de junio de 2002, en el que fueron asesinados Darío Santillán y Maximiliano Kosteki y 33 personas fueron heridas con balas de plomo, la última carta que se jugó el ex comisario de la policía bonaerense, Alfredo Fanchiotti, fue rechazada: la apelación que hizo a la Corte Suprema le fue denegada y así la condena de cadena perpetua se mantiene en firme.</p>
<p>Fanchiotti fue el que disparó impunemente televisado en vivo… fue quien le disparó por la espalda a Darío, mientras intentaba atender, acompañar a Maxi, herido de muerte ya. Ese último gesto que reivindica a Santillán hasta nuestros días como de solidaridad y de compañerismo es el mismo que Fanchiotti intentó eliminar por la fuerza para siempre. No sabía el comisario toda la historia de lucha y de multiplicación de ese gesto solidario y de resistencia que le siguió a ese 26 de junio.</p>
<p>Por unanimidad, los tres jueces de la Corte Suprema de Justicia -Ricardo Lorenzetti, Elena Higthon y Juan Maqueda- declararon “inadmisible” la presentación de la defensa y ratificaron, también, al condena al cabo Acosta, quien era su chofer aquella jornada. En conversación con Marcha, Alberto Santillán, padre de Darío, dijo al respecto: “Que se haya confirmado esta sentencia en firme es bueno fortalecerlo y seguir en esta lucha que es tan despareja: la de los que menos tenemos contra los que más tienen”. Alberto se refiere a la constancia con la que familiares, amigos, compañeras y compañeros de los pibes, y del Frente Popular Darío Santillán, pero también quienes se fueron sumando en el camino, cortaron cada 26 el Puente Pueyrredón, acamparon frente a Tribunales e Lomas de Zamora cuando la justicia se hacía lenta, atravesaron ese mismo Puente con antorchas en la mano cada noche previa a un nuevo aniversario… la lucha popular, la “presión social”, como la llama, “es la única arma que tenemos pero sentimos que es poderosa y que produce en los políticos que aún no fueron juzgados al menos un grado de nerviosismo”.</p>
<p>En ese sentido, además de conseguir que los autores materiales de los asesinatos estén tras las rejas, la exigencia va más allá: la Masacre de Avellaneda fue resultado de un plan represivo planificado por el gobierno de Eduardo Duhalde para disciplinar al movimiento popular y el pedido de juicio y castigo se extiende a los responsables políticos, quienes dieron la orden desde sus despachos: además del entonces presidente Duhalde, Aníbal Fernández, quien era Secretario general de la Presidencia, y Felipé Solá, gobernador de la provincia de Buenos Aires. Por eso la conformación de la Comisión Independiente Justicia por Darío y Maxi es el resultado de todo ese tejido del que hablábamos antes y que reunió también a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de la Matanza, figuras como Alfredo Grande, Vicente Zito Lema, la incansable Nora Cortiñas, y demás, que cerraron el año pasado presentando un Amicus Curiae colectivo en los Tribunales Federales de Comodoro Py para que se investiguen las responsabilidades políticas.</p>
<p>“Hemos cerrado un año bastante positivo y por lo que pensamos, por lo que luchamos, sabemos que estamos en la vereda correcta: honramos a los compañeros que cayeron por reivindicaciones sociales, y eso es llamativo para los políticos que aún no se investigaron pero que tuvieron responsabilidades”, afirmó Alberto.</p>
<p>En un fin de año complejo, donde el flamante gobierno nacional, encabezado por Mauricio Macri, anunciaba la creación de un protocolo para regular la protesta social, “para ordenarla e impedir que dificulten la libre circulación de automovilistas y de personas”, y que a pocos días de asumir reprimió a los trabajadores de Cresta Roja, quienes defienden desde hace años ya sus puestos de trabajo, el horizonte de movilizarse y hacerse visible para conseguir derechos vulnerados por el Estado sigue siendo un arma poderosa para el campo popular. En ese sentido, Santillán padre cree que “es una fuerza cabal que tenemos para haber llegado a la última instancia”.</p>
<p>Después de tanto años, con el cambio de nombre de la estación Avellaneda en la que cayeron y que hoy los recuerda: “Estación Darío y Maxi”, con el desarchivo de la causa, con “Duhalde condenado socialmente”, como dice Alberto, que la instancia mayor en el camino a la Justicia haya rechazado un argumento insostenible es algo que alienta a seguir, a reivindicar nombres y formas de construir las luchas populares, y a sentir, en lo más profundo de nuestras convicciones que “estamos en la vereda correcta”, en palabras del mismo Alberto.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/masacre-de-avellaneda-quedo-firme-la-condena-de-perpetua-a-fanchiotti/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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