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	<title>Mariana Brito Olvera &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Mon, 05 Oct 2020 02:06:36 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Mariana Brito Olvera &#8211; Marcha</title>
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	<item>
		<title>Los gatos de Amparo Dávila. Semblanza biográfica</title>
		<link>https://marcha.org.ar/los-gatos-de-amparo-davila-semblanza-biografica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Oct 2020 03:03:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Amparo Dávila]]></category>
		<category><![CDATA[escritoras mexicanas]]></category>
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					<description><![CDATA[Un recorrido por la vida de la escritora mexicana Amparo Dávila, su obra, sus fotografías con los gatos, y su relación epistolar con Juli Cortázar.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Un recorrido por la vida de la escritora mexicana Amparo Dávila, su obra, sus fotografías con los gatos, y su relación epistolar con Julio Cortázar.</em></p>
<p><strong>Por Mariana Brito Olvera</strong> *</p>
<p>Mirando fotografías de Amparo Dávila, me parece curioso que, para ser una autora que vivió tanto (durante la mayor parte del siglo XX y hasta el 2020), no haya un mayor número de imágenes de ella. Pongo su nombre en el buscador y me encuentro una y otra vez con las mismas fotografías. Unas cuatro o cinco son las más representativas y entre éstas lo más llamativo es que suele aparecer con sus gatos. Sus gatos solían tener nombres egipcios o nombres de ríos: Nilo, Danubio, Tigris. En las fotos, generalmente se deja ver con un siamés, pero también hay alguna otra donde aparece con uno de pelaje negro. Es como si su imagen se completara con la presencia de los felinos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class=" wp-image-51910 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-1-547x410.jpg" alt="" width="497" height="372" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-1-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-1-640x480.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-1.jpg 800w" sizes="(max-width: 497px) 100vw, 497px" /></p>
<p>Dicen que en sus ratos de escritura también estaba rodeada de ellos. Fue de ahí de donde surgió la anécdota que sugería con humor que eran los gatos quienes escribían sus libros, anécdota que ella misma cuenta en una entrevista:</p>
<blockquote><p>El gato es un animal fascinante. Fíjese usted que Juan José Arreola, que fuimos muy amigos, coincidimos en varios edificios de departamentos, yo vivía en el de abajo y ellos en el de arriba, o al contrario, entonces nos veíamos todos los días, o a veces todo el día. Llegaba y estaba yo escribiendo, y un gato ahí, siempre, y Arreola decía: ‘No, Amparo no escribe, son los gatos los que escriben los cuentos’.<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a></p></blockquote>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1"></a></p>
<p><img loading="lazy" class="wp-image-51911 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-2-279x410.jpg" alt="" width="181" height="266" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-2-279x410.jpg 279w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-2-640x942.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-2.jpg 696w" sizes="(max-width: 181px) 100vw, 181px" /></p>
<p>Amparo Dávila nace en Pinos, Zacatecas, el 21 de febrero de 1928. Una parte de su infancia transcurre en aquel pueblito, que la autora recuerda como un lugar lleno de leyendas. En otra entrevista, con una voz entre espectral e infantil, cuenta que en los pueblos cercanos no había cementerios, “entonces iban a Pinos a enterrar a sus muertos. Los llevaban a veces sobre una carreta, otras veces sobre el lomo de una mula, porque no había ni para carreta. Entonces era un continuo desfile, que pasaba la muerte en diaria caravana”.<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[2]</a> Esta relación de la autora con la muerte, que se establece desde su infancia de una forma natural, se hará presente como tema en gran parte de su obra narrativa, junto con el misterio, la locura y el terror.</p>
<p>A los siete años se muda a San Luis Potosí, una provincia aledaña a Zacatecas, para estudiar la primaria, la secundaria y la preparatoria. Es en San Luis Potosí donde realiza sus primeras publicaciones dentro del ámbito de la poesía. En un lapso de cuatro años se publican <em>Salmos bajo la luna</em> (1950)<em>, Perfil de soledades </em>(1954) y <em>Meditaciones a la orilla del sueño</em> (1954). Después de estos tres poemarios, la autora no publica más poesía hasta 2011, cuando sale a la luz su <em>Poesía reunida</em>, que incluye el volumen inédito <em>El cuerpo y la noche</em>. No obstante, en varias entrevistas dijo nunca haber dejado de escribir este género literario.</p>
<p>Sus publicaciones como cuentista coinciden con su cambio de residencia. En 1954, a los 26 años, se instala en la Ciudad de México con el propósito de dedicarse de lleno a la literatura. De 1956 a 1958 trabaja como secretaria de uno de los grandes intelectuales mexicanos del siglo XX, Alfonso Reyes, y en 1959 sale bajo el sello del Fondo de Cultura Económica su primer libro de cuentos, <em>Tiempo destrozado</em>, que recibió buenas críticas e incluso llegó a manos de escritores como Julio Cortázar. Así lo recuerda la autora en la entrevista recientemente citada:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: center;">Emma Susana Speratti Piñero, que había sido amiga de Julio de muchos años,</p>
<p style="text-align: center;">ella le mandó <em>Tiempo destrozado</em>, lo cual me molestó mucho, porque me pareció</p>
<p style="text-align: center;">que era indebido mandarle, a un hombre ya tan famoso como Julio, el libro de</p>
<p style="text-align: center;">una principiante. Y cuál no sería mi sorpresa al enterarme que él escribió al</p>
<p style="text-align: center;">            Fondo de Cultura Económica. Entonces me hablaron de ahí, que tenía una</p>
<p style="text-align: center;">            carta, que fuera por ella, y era la primera carta de Julio Cortázar.</p>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-51912 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-3-328x410.jpg" alt="" width="328" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-3-328x410.jpg 328w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-3-819x1024.jpg 819w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-3-640x800.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-3.jpg 1182w" sizes="(max-width: 328px) 100vw, 328px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Después de esta primera carta se establece entre ellxs una comunicación epistolar. La relación es la de un escritor ya con una cierta trayectoria con la de una escritora, catorce años más joven, abriéndose paso en las letras mexicanas. Desde el primer libro de cuentos que le fue enviado, Cortázar fue un lector atento y crítico, como debe serlo todo buen lector: remarca y elogia sin problema alguno lo que encuentra como aciertos y también advierte aspectos débiles de la narrativa de algunos cuentos, sin que ello implique el demérito de los logros de la obra de Dávila.</p>
<p>En 1961 se publica el segundo libro de cuentos de Amparo Dávila, <em>Música concreta</em>, el cual incluye un cuento titulado “El entierro”, dedicado al escritor argentino. El texto fue enviado a Cortázar, quien, como siempre, lee atentamente, elogia y critica: es así como se construyen los grandes diálogos literarios. Años después se encontrarían en Europa, en un viaje que realiza Amparo Dávila a aquel continente. Además de la literatura, ambxs eran amantes de los gatos.</p>
<p><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-51914 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-4-328x410.jpg" alt="" width="328" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-4-328x410.jpg 328w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-4-819x1024.jpg 819w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-4-1229x1536.jpg 1229w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-4-640x800.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/Amparo-4.jpg 1280w" sizes="(max-width: 328px) 100vw, 328px" /></p>
<p>Sus otros dos libros de cuentos fueron <em>Árboles petrificados</em> (1977) y <em>Con los ojos abiertos</em> (2008). Amparo Dávila, además, formó parte del Centro Mexicano de Escritores y en 1977 ganó el premio Xavier Villaurrutia, uno de los premios literarios más importantes, por <em>Árboles petrificados</em>. Asimismo, en 2015 obtuvo la medalla Bellas Artes.</p>
<p>La obra de Amparo Dávila, al menos en lo que respecta a la narrativa, tuvo una buena acogida dentro del ámbito literario mexicano, lo cual cabe destacar dada la época y la condición de mujer de la autora, pues la posibilidad de publicar —y de hacerlo en editoriales del talle del FCE— no resultaba tan sencillo para las escritoras del momento. Si bien en ese aspecto la obra de Dávila no tuvo mayores obstáculos, ella misma cuenta cómo en un principio su padre la disuadió para que abandonara el camino de la escritura:</p>
<blockquote><p>Don Gabriel [Méndez Plancarte] me abrió mucho el camino, las puertas, también Agustín Yáñez. Por eso le digo que nunca sentí, hacia mí, que por ser mujer se me rechazara o se me obstaculizara. En ese terreno he sido muy afortunada, porque yo sé de otras personas, en esos mismos años, que sí tenían problemas. Tal vez porque nunca intenté tener un trabajo, un puesto público, a lo mejor por eso no fui obstaculizada. Pero en mi casa sí, porque yo quería seguir estudiando, y, en esos años, la mujer no tenía la oportunidad ni para estudiar, ni era alentada para que estudiara. Mi primer libro de cuentos, <em>Tiempo destrozado</em>, se lo dedico a mi padre, porque cuando le dije que me venía a México para buscar por mí misma el camino hacia las letras, no me apoyó. [&#8230;] Me dijo: ‘Eso es una insensatez, para escribir se necesita talento’. […] ‘Bueno, yo voy a probar mi suerte y ya veremos qué es lo que hago’. Él estuvo muy en desacuerdo, muy desconfiado, haciéndome sentir que iba a fracasar rotundamente, sin darme ningún apoyo, nada, nada. Entonces, cuando el FCE me publica el primer libro, <em>Tiempo destrozado</em>, en 1959, se lo dedico: ‘A mi padre’.<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[3]</a></p></blockquote>
<p>A Dávila se le ha llegado a dar el mote de “reina del cuento fantástico”, lo cual da cuenta de la maestría de la autora en este género, pero mucha de su obra linda también con lo siniestro o con el terror. Por esa razón, Juan Manuel Berdeja ha preferido hablar de los “enigmas irresueltos” en los cuentos de Amparo Dávila, para así evitar reducir el conjunto de su narrativa a la categoría de lo fantástico.<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[4]</a></p>
<p>Asimismo, la autora zacatecana abordó en sus cuentos temáticas como las relaciones de pareja (generalmente con finales infelices), el adulterio, las relaciones con los hijos, la maternidad o el aborto; temáticas que podrían haberse sometido a duras críticas dentro de la sociedad tradicional mexicana, pero que, como destaca Alejandra Amatto, “para Amparo Dávila los géneros vinculados a las literaturas no realistas le permitieron hablar de cosas que las mujeres, en la década del sesenta y el setenta, no podían hablar si se basaban desde una perspectiva realista”<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[5]</a>.</p>
<p>Sus personajes, en gran parte mujeres, se mueven usualmente en espacios domésticos. Es en ese ámbito, donde suelen suceder las cosas rutinarias, habituales, normales, donde precisamente  los personajes se ven obligados a salir de su conducta habitual.  En “La señorita Julia”, por ejemplo, la protagonista, una mujer soltera de mediana edad, oficinista, a punto de casarse, un día, sin razón aparente, comienza a escuchar ruidos en su casa, ruidos que alteran su vida mesurada y equilibrada, así como sus relaciones personales; en “El huésped” vemos la alteración de la vida de una mujer a partir de la llegada de un forastero, con rasgos entre humanos y animalescos, que invade los espacios en los que ella, sus hijos y la trabajadora doméstica, se mueven (“Nunca olvidaré el día en que vino a vivir con nosotros. Mi marido lo trajo al regreso de un viaje”, recuerda la narradora); y en “Alta cocina” un personaje evoca los gritos de unos seres que en su infancia y juventud eran cocinados, sin nunca enterarnos en realidad de qué o quiénes eran, únicamente queda la imagen de aquellos gritos que se pegaban a la piel “como si fueran ventosas”.  Además de estos elementos que dislocan la vida “normal” de los personajes, otro aspecto fundamental en la narrativa de Dávila es aquello que se alude pero no se nombra de manera explícita: hay un gris que rodea las acciones que se narran, en esa zona gris ocurre el misterio, la incógnita, la pérdida de la cordura.</p>
<p>A pesar de lo oscuro de su escritura, Amparo Dávila tenía un gran sentido del humor. En una ocasión, en una charla en la Escuela Mexicana de Escritores, alguien le preguntó si alguna vez se le había aparecido alguno de sus personajes, a lo que ella respondió “No, pues si no son fantasmas”.<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[6]</a> Una respuesta jocosa que levanta sonrisas pero que a la vez permite vislumbrar la conciencia autoral que siempre tuvo, lo que hace que un personaje <em>sea</em> un personaje y no otra cosa, por más que ella misma reconociera que creía en los fantasmas.</p>
<p>Amparo Dávila fue una escritora longeva. Vivió 92 años. Falleció el 18 de abril de este año. Nos dejó cuatro libros de cuentos, así como un legado poético que recientemente comienza a estudiarse. Hay una fotografía con la que me gustaría cerrar este texto. En la misma charla antes mencionada, Amparo Dávila, ya de unos ochenta y cuatro años, sostiene una fotografía suya de cuando era joven, una de esas fotos donde sale de negro con uno de los siameses. Sus cejas amplias, sus ojos grandes de mirada fija y penetrante se encuentran con los ojos de la octogenaria, uniendo ambas miradas en un solo presente.</p>
<p>*</p>
<p>Mariana Brito Olvera (Ciudad de México). Escritora. Licenciada en Letras Hispánicas por la UNAM. Coordina un taller anual sobre escritoras mexicanas, con un encuentro por mes, a través de <a href="https://lalibre.com.ar/2020/02/07/ciclo-de-lectura-escritoras-mexicanas/">La Libre virtual </a></p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1"></a></p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Entrevista con Patricia Rosas Lopátegui, “Amparo Dávila: Maestra del cuento (O un boleto a sus mundos memorables)”, en <em>Casa del Tiempo</em>, México, UAM, 2009. Disponible en: <a href="http://www.uam.mx/difusion/casadeltiempo/14_15_iv_dic_ene_2009/casa_del_tiempo_eIV_num14_15_67_70.pdf">http://www.uam.mx/difusion/casadeltiempo/14_15_iv_dic_ene_2009/casa_del_tiempo_eIV_num14_15_67_70.pdf</a></p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[2]</a> Disponible en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=zj3c6lBISrw">https://www.youtube.com/watch?v=zj3c6lBISrw</a></p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[3]</a> Entrevista con Patricia Rosas Lopátegui, “Amparo Dávila: Maestra del cuento (O un boleto a sus mundos memorables)”, en <em>Casa del Tiempo</em>, México, UAM, 2009. Disponible en: <a href="http://www.uam.mx/difusion/casadeltiempo/14_15_iv_dic_ene_2009/casa_del_tiempo_eIV_num14_15_67_70.pdf">http://www.uam.mx/difusion/casadeltiempo/14_15_iv_dic_ene_2009/casa_del_tiempo_eIV_num14_15_67_70.pdf</a></p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[4]</a> “Cafeína para el lunes. Literatura y diálogo. Episodio 1: Amparo Dávila”, podcast literario del Colegio de San Luis, México, 2020. Disponible en: <a href="https://www.mixcloud.com/CafeinaParaLunes/episodio-1-amparo-davila/?fbclid=IwAR07vQRtzb0geHSvDryFKCAOXViRNEgncXO6UJxlTnERlPoa-jLaaMjWIB8">https://www.mixcloud.com/CafeinaParaLunes/episodio-1-amparo-davila/?fbclid=IwAR07vQRtzb0geHSvDryFKCAOXViRNEgncXO6UJxlTnERlPoa-jLaaMjWIB8</a></p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[5</a> “Cafeína para el lunes. Literatura y diálogo. Episodio 1: Amparo Dávila”, podcast literario del Colegio de San Luis, México, 2020. Disponible en: <a href="https://www.mixcloud.com/CafeinaParaLunes/episodio-1-amparo-davila/?fbclid=IwAR07vQRtzb0geHSvDryFKCAOXViRNEgncXO6UJxlTnERlPoa-jLaaMjWIB8">https://www.mixcloud.com/CafeinaParaLunes/episodio-1-amparo-davila/?fbclid=IwAR07vQRtzb0geHSvDryFKCAOXViRNEgncXO6UJxlTnERlPoa-jLaaMjWIB8</a></p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[6]</a> Fernando Fernández, “Amparo Dávila en la EME”. Disponible en <a href="http://oralapluma.blogspot.com/2012/04/amparo-davila-en-la-eme.html">http://oralapluma.blogspot.com/2012/04/amparo-davila-en-la-eme.html</a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/los-gatos-de-amparo-davila-semblanza-biografica/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ayotzinapa: una historia de inicios</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ayotzinapa-una-historia-de-inicios/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2020 17:26:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[Aytozi Vive]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[A 6 años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, la autora busca en sus recuerdos las sensaciones detrás de un hecho que marcó a la sociedad mexicana, y que la acompaña hoy en día, desde Argentina, en un pedido de justicia que sigue siendo un grito que atraviesa el continente. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>A 6 años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, la autora busca en sus recuerdos las sensaciones detrás de un hecho que marcó a la sociedad mexicana, y que la acompaña hoy en día, desde Argentina, en un pedido de justicia que sigue siendo un grito que atraviesa el continente. </em></p>
<p><strong>Por Mariana Brito Olvera/ Foto Carlos Ayala</strong></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Este ensayo podría comenzar de distintas formas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Si me remitiera al principio, diría:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Al inicio no entendíamos bien qué había pasado. Yo iba caminando con G en las inmediaciones de la universidad y a él le había llegado un mensaje. Qué pasa, le pregunté. No sé bien, pero creo que desaparecieron a unos chavos en Guerrero, en Ayotzinapa. ¿Cómo? Volví a preguntar. Pero él ya no respondió nada.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Tal vez podría adelantar la cinta un poco más, y entonces empezaría:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Nos tardamos varios días en reaccionar. Las cifras no nos cabían en la mente. Se hablaba de 58, de 46, de 54, de 49. ¿Muertos? ¿Desaparecidos? Hasta que se consolidó la cifra: 43 desaparecidos de la normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa. ¿Por qué? Nos preguntamos. Pero no recibimos respuesta.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Borro este inicio. Demasiado incierto. Mejor reformulo:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>La noche que vimos su rostro en el periódico, en la televisión, no pudimos dormir. No sólo había 43 desaparecidos, sino también había muertos. Uno de ellos era Julio César Mondragón. Lo habían dejado tirado en un descampado y le habían desollado la cara. Esa noche me fui a casa de una amiga. No queríamos estar solas. No podíamos creerlo. ¿En verdad esto había pasado? Pero no había nadie que nos respondiera.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">No. Borro nuevamente. Julio era más que eso. No sólo un hueso sin piel, no sólo un cráneo sin gesto. Reescribo:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Tu rostro, Julio, no es ése. Tu rostro no es el que nos enseñaron con mala saña en la televisión, para asustarnos, para paralizarnos, para aterrorizarnos. Tu rostro no es ése. Tú no das miedo. Vi fotos tuyas: tienes facciones finas, una nariz delineada, cejas definidas y labios delgados. Tus ojos marrones profundos: siempre miras de frente. Te gustan los gorros porque apareces con ellos en las fotos. Eres estudiante, eres luchador, eres padre. Tú rostro nos moviliza.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Mejor. Pero igual me pregunto: ¿podría iniciar con alguna certidumbre, con algún dato duro?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Eran sólo preguntas: ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde están?, ¿por qué?, ¿por qué? ¿por qué? La forma, el momento, el lugar exacto, la razón, el móvil. Pero nadie respondió nada de esto</em>.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">A ver, pero hay cosas que sí se pueden afirmar. Estoy demasiado pesimista. Podemos comenzar con esto:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Lo de Ayotzinapa nos transformó.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Recuerdo que en su libro sobre el 68, Poniatowska escribió que en la historia del siglo XX mexicano había un antes y un después de la matanza de estudiantes en Tlatelolco. Ayotzinapa también es un hito en la historia del siglo XXI en México. Hay un antes y un después de Ayotzinapa. Tlatelolco, el lugar del montón de arena. Ayotzinapa, el lugar de las tortugas. Tierra y agua unidas por la raíz lingüística del náhuatl, por la memoria de nuestros pueblos ancestrales, por la historia de nuestras luchas recientes.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Justamente los compas de Ayotzi habían ido a Iguala a volantear y botear para conseguir fondos para ir a la Ciudad de México a la marcha conmemorativa de la matanza de Tlatelolco. Con apenas una semana de diferencia, conmemoramos dos fechas en donde se llevaron a cabo crímenes de Estado. 26 de septiembre de 2014 y 2 de octubre de 1968 son fechas que quedarán unidas por siempre. Eran estudiantes, eran luchadoras y luchadores. “Toda la vida oiré esos pasos que avanzan”, escribe Poniatowska.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Lo de Ayotzinapa nos impulsó a luchar o a seguir las luchas que veníamos dando aún con mayor ímpetu, no importando si el costo es desaparecer.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Desaparecer, pero permanecer en la memoria, en esos pasos que avanzan…</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><img loading="lazy" class="size-full wp-image-41722 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/09/0000001ayotzi.jpg" alt="" width="600" height="406" /></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: 10pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Foto: Archivo Marcha Noticias</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">O podría retomar uno de los inicios anteriores, pero con otra continuación. Por ejemplo, este que comenzaba:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Nos tardamos varios días en reaccionar, pero al final reaccionamos. Una ola de asambleas y paros recorrieron todo el territorio nacional. Ante el vacío de las preguntas ¿qué pasó?, ¿quién?, ¿por qué?, nosotros comenzamos a responderlas, a platicar entre nosotrxs. No fue el narco, fue el Estado. Fue el Estado, fue el Estado, comenzamos a decir cada vez más fuerte. Llegó el 2 de octubre y salimos a las calles: contamos a lxs muertxs de Tlatelolco, contamos a los desaparecidos de Ayotzinapa. En esta marcha debían estar ellos, pensamos, pues los compas de habían salido a volantear para juntar fondos para venir a esta marcha en donde ahora decimos sus nombres. Contamos del 1 al 43 y los números se nos atoran en la garganta.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">¿Pero quién es ese “nosotros” del que hablo allá arriba? Tal vez mejor podría comenzar por algo directamente ligado a mi vida personal, como una forma de unir la gran historia con la pequeña y esas cosas:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Tenía poco más de un mes que yo había cumplido 25 años cuando pasó lo de Ayotzinapa. Estaba por terminar la licenciatura. Lo recuerdo porque en medio de las asambleas y paros yo realizaba los trámites burocráticos para terminar ese ciclo que había comenzado en 2008. Iba de las asambleas a las oficinas y viceversa. Excepto cuando había paro, ahí los trámites se detenían. Por fin un día tuve fecha de examen. Compré un vestido y zapatos bonitos y me preparé para ese momento que había esperado por tantos años. El día de mi examen profesional paseaba por los pasillos de la facultad y veía los carteles, las imágenes, los vestigios del pasado reciente: no somos todos, nos faltan 43. Es curioso: el mundo estalla allí afuera, pero seguimos estudiando, titulándonos, leyendo, viviendo en medio del terror. Sentí unos golpecitos en mi corazón y decidí salir, con mi vestido y mis botitas nuevas, al patio donde se realizaba una asamblea. Estuve ahí hasta que fue la hora de mi examen. Creo que ni tiempo tuve para estar nerviosa y acudí corriendo al aula para no llegar tarde. Mi sínodo llegó un poco después que yo, ellxs también habían sentido golpecitos en su corazón y habían estado en la asamblea. Expuse, el jurado deliberó, juré ejercer mi oficio en pos del bien y regresar al pueblo todo lo que me había dado en forma de universidad pública, alcé mi brazo, dije “protesto” y me convertí en licenciada. Me dieron flores, me abrazaron y fuimos a festejar a un bar. Tomamos cervezas y nos reímos. Nos reímos. Nos reímos. </em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Tengo la impresión de que una gran parte de mi vida la he vivido de esa manera: flores, abrazos, encuentros, idas, venidas, en medio de lxs cada vez más numerosxs asesinadxs y desaparecidxs. Me queda el eco de unos versos de Retamar… “¿Sobre qué muerto estoy yo vivo?”, “¿Quién recibió la bala mía, la para mí, en su corazón?”</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Definitivamente esto no puede comenzar así. Es demasiado narcisismo. En medio de todo lo que pasó ponerme a hablar de mí… un desatino. Quisiera, en verdad, poder decir algo “exacto”, datos “fidedignos”, pero ¿cuáles? Si el mismo gobierno se inventó toda una historia sobre la desaparición de los compas. Eso no sólo fue un desatino, fue una canallada, una grosería, el colmo de la impunidad: orquestan la represión y luego recrean las pruebas. Bueno, podría empezar con eso, tipo con la supuesta “verdad histórica”, para evidenciar ese nivel de corrupción e impunidad:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>De Ayotzinapa recuerdo el desconcierto, la incertidumbre, el miedo. De Ayotzinapa recuerdo la rabia, el dolor, la rebeldía. De Ayotzinapa recuerdo los rostros de los 43 que nos faltan, pero también el de miles de personas que pronuncian sus nombres en medio de las calles. El gobierno tenía que decir algo. El gobierno tenía que decir qué, por qué. Fue así que salió en la televisión pública con el rostro de Jesús Murillo Karam y, como si fuera una frase cualquiera, dijo “los estudiantes fueron entregados al narco y ellos los quemaron”, “los estudiantes fueron entregados al narco y ellos los quemaron”, “ellos los quemaron”. Resultaba que Murillo Karam, ahora ex Procurador General de la República, sí tenía datos fidedignos: “Yo tengo la certeza de que un grupo de estudiantes fueron incinerados”, dijo. Después vino la parte subjetiva, cruel, donde pasaron a hombres a hablar de cómo rodaron los cuerpos hasta una enorme hoguera donde se habían calcinado las vidas de los estudiantes. Los cuerpos pesaban como bultos, decían los hombres. “Así iban, los iban dejando y ya los que los agarraban por aquí los tiraban”, “unos los sujetaban de las manos y otros de las patas y los columpiábamos de manera que se aventaban hacia abajo y ya los cuerpos rodando llegaban hasta donde ya llega lo plano”, decían. Luego se relata lo de la gasolina y cómo el basurero de Cocula había ardido durante la noche.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>“Esta es la verdad histórica de los hechos”, dijo Murillo Karam. Esta es la verdad histórica de los hechos. La verdad histórica… ¿la verdad qué?</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Escribo esto y me lleno de rabia hasta las lágrimas. No, definitivamente no empiezo con esto, no empiezo con <em>su</em> versión. Comencemos con otras versiones, con otras voces, con la historia de la gente, los hombres y las mujeres, cuya vida se vio transformada totalmente de la noche a la mañana ese 26 de septiembre, la historia de las madres y padres que desde ese día, cual si se hubiera detenido el tiempo, no hacen más que preguntar “¿dónde están nuestros hijos?”. Sí, definitivamente podría iniciar con eso. A ver:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Yo ya vivía en Buenos Aires cuando la conocí. Era pequeña y traía un sombrero grande de mimbre con detalles rojos muy lindos. El sombrero tenía una palabra grabada, pero ahora no puedo recordar cuál era. Venía para los dos años de la desaparición. Su nombre: Cristina. O doña Cristi, porque así le decíamos.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Cristina Bautista Salvador es madre de Benjamín Ascencio Bautista, uno de los 43. La recuerdo marchando con las madres de Plaza de Mayo, pañuelos y sombreros juntos en esa ronda memorable. La recuerdo recorriendo la calle México en medio de una intervención artística. La recuerdo en un café porteño con Norita Cortiñas. La recuerdo en medio de cientos de personas, tomando el micrófono entre sus manitas, desmintiendo las afirmaciones de Murillo Karam. “Para quemar un cuerpo se necesitan diez horas, decía, para quemar cuarenta y tres se necesitan casi dos días. Por eso decimos de su “mentira histórica”, porque no hay rastros de que hayan quemado ahí a nuestros hijos, no pudo pasar en una sola noche, en esa noche bajo la lluvia. Nosotros somos campesinos, nosotros trabajamos la tierra, sabemos lo que pasa cuando una cosa se quema, el olor se esparce, la piel se revienta. Por eso decimos de su mentira histórica, porque no fueron quemados ahí nuestros hijos”.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Lo dice y la gente empieza a ponerse seria, veo en sus miradas algo que se resquebraja. Mi mirada también se nubla. Pero doña Cristi no se quiebra en su relato. “Nosotros dicen que luego no hablemos, que porque somos de los pueblos indígenas y no sabemos hablar bien el español, pero no nos importa, no nos vamos a callar porque vamos a exigir al gobierno mexicano que nos diga qué pasó, porque en México hay miles de desaparecidas y desaparecidos, por eso aquí en Argentina es importante estar con las Madres de Plaza de Mayo, porque ellas llevan cuarenta años luchando y porque compartimos el mismo dolor, es el mismo dolor de no ver a nuestro ser querido”.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><img class="aligncenter" src="https://scontent.faep5-1.fna.fbcdn.net/v/t1.0-9/59932785_2110316649084880_441366271154454528_n.jpg?_nc_cat=110&amp;_nc_sid=730e14&amp;_nc_ohc=CuMezRHSPaEAX_dF05l&amp;_nc_ht=scontent.faep5-1.fna&amp;oh=ab40c41b6a01955c678fbf7fe5a08377&amp;oe=5F96FE47" /></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: 10pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Foto: Asamblea de Mexicanxs en Argentina</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>El 26 de septiembre de 2016 doña Cristi rezaba en el cuarto antes de salir por la mañana a las actividades del día. Desde su arribo a la Argentina la cuidamos con todo lo que tuvimos a nuestro alcance, tratamos de hacerla sentir querida, apapachada, importante. Y sin embargo, al verla ahí con sus manos entrelazadas, fuera de su país, de sus demás compañerxs de lucha, de su hijo, pensé que no teníamos la menor idea de cómo se estaba sintiendo. ¿Estaría muy triste, no tanto?, ¿es posible no estarlo tanto?, ¿cómo había que tratarla?, ¿fingir que no pasaba nada, preguntarle? Y me sentí impotente al pensar que por más que nos esforzáramos esa barrera de sus manitas rezando no la íbamos a poder cruzar, ni el hecho de que en un par de días ella iba a estar viajando de regreso a México, a Ayotzinapa, a la escuela que ahora se ha convertido en su casa, a seguir viviendo las hostilidades y represiones del gobierno. Pero doña Cristi terminó de rezar y salió como siempre, enterita. En algún momento del día se sintió un poco mal, pero aún así dijo “hoy se cumplen dos años y voy a marchar”.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Al día siguiente llegué temprano a recoger a doña Cristi para ir a su última entrevista. La encontré en la cocina, haciendo bolitas de masa para hacer unas tortillas de maíz. Hacía la bolita y la iba aplastando con las palmas de sus manos hasta que adquiría la forma circular. Era ese momento en que las echaba en el sartén. Así una tras otra. Desayunamos huevos con tortillas y, por primera vez, después de meses afuera, sentí que extrañaba México.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>La última tarde antes de que volviera fuimos de paseo por la Boca, el barrio lleno de colores. En la comida doña Cristi nos contó que su comunidad era indígena, que eran campesinos, nos dijo cómo había migrado a EE.UU por seis años para trabajar y mantener a sus dos hijas y a Benjamín. Nos contó cómo fue que Benjamín se fue a estudiar a Ayotzinapa. Nos contó cómo se enteró que lo habían desaparecido, cómo se comenzaron a organizar los padres y madres de Ayotzi, y cómo desde entonces su vida había cambiado radicalmente, no sólo porque no ha vuelto a ver a su hijo, sino porque tuvo que dejar su modo de vida anterior para convertirse en una luchadora social. “Tuve que dejar mi casa, mi pueblo, pues ahora ahí vivo en la escuela, en Ayotzinapa. Es muy triste, pues porque ahora no puedo estar con ninguno de mis hijos. Mis hijas están en el pueblo y por buscar a mi otro hijo ahora no puedo estar con ninguno. Pero pues yo sé que ahí tengo que estar, si no estoy ahí en eso, siento que mi hijo va a pensar que ya lo olvidé, que ya no lo estoy buscando, que ya no estoy luchando para saber qué pasó, van a pensar que olvidamos y pues no olvidamos”.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Un grupo de compañerxs va a dejar al aeropuerto a doña Cristi. Yo me quedo a limpiar la casa de la compa donde Cristi estuvo durante esa semana. En cuanto se van, me tumbo en la cama y las lágrimas comienzan a correrme por el rostro. Sin parar. Las historias no dejan de darme vueltas en la cabeza. Pienso en Benjamín, pienso en las fosas clandestinas, pienso en los huesos sin nombre, pienso en doña Cristi durmiendo en plena carretera por temor de que les echen gases en el campamento que tenían preparado para dormir, en doña Cristi con sus manos de hacer tortillas y rezos, en doña Cristi yendo en el camión de los 43 padres y madres al que le reventaron las ventanas, al que le aventaron un tráiler para que “accidentalmente” algo les pasara.  </em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Después me calmo y pienso en el 1.50 de estatura de doña Cristi, tan chiquita pero a la vez tan inmensa y siento que a esto tenemos que aferrarnos: a nuestros y nuestras luchadoras de a pie, a lxs que, a ras de tierra, nos muestran su humilde grandeza y resistencia, su más tierna rebeldía. Las veces que he ido a México en los años siguientes, procuro ver a doña Cristi, y siempre que la veo, la encuentro así: marchando, con su sombrero de mimbre con detalles rojos muy lindos. El sombrero tiene una palabra grabada, pero sigo sin recordar cuál es.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Me pregunto cómo seguir este texto, cuál podría ser su final… Éste es un relato con múltiples inicios, pero cuyo final no está escrito. Será una historia inconclusa hasta que no tengamos memoria, verdad y justicia. Seguiremos en busca del final que merecemos, porque no olvidamos, porque ese 26 de septiembre de 2014 palpita ahora como el primer día. 43 compañeros de la normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, presentes.</span></p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ayotzinapa-una-historia-de-inicios/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>México: La justicia patriarcal de las instituciones universitarias</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-justicia-patriarcal-de-las-instituciones-universitarias/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 May 2020 10:15:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Tania Puente]]></category>
		<category><![CDATA[UNAM]]></category>
		<category><![CDATA[violencia machista]]></category>
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					<description><![CDATA[La UNAM reincorpora a un agresor a su planta de investigadores, a pesar de las reiteradas practicas de violencia machista y abuso de poder. Desconocen el derecho de las estudiantes. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>La UNAM reincorpora a un agresor a su planta de investigadores, a pesar de las reiteradas prácticas de violencia machista y abuso de poder. Desconocen el derecho de las estudiantes a una vida en libertad. </em></p>



<p><strong>Por Tania Puente y Mariana Brito Olvera</strong> | Foto: Petit Coffy</p>



<p>“Ya mátate, marrana; ya mátate, mátate, mátate, qué estás esperando para matarte; mátate puerca”. “Vamos a ver cuándo te recibes, idiota. Igual que tu hermano. Van a pasar años antes de que te recibas de algo”. Este tipo de mensajes, que iban desde la amenaza de no permitir la titulación de la estudiante, hasta la instigación al suicidio, fueron grabaciones telefónicas dadas a conocer en 2011 por una de las estudiantes denunciantes de Arturo Noyola Robles, quien en ese entonces era docente de Literatura mexicana en la FFyL e investigador del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)<a href="#_ftn1"><sup>[1]</sup></a>. Estas grabaciones telefónicas, junto con fotografías de golpes, copias de correos electrónicos y de una denuncia levantada ante el Ministerio Público, acompañaron la carta que la denunciante entregó, junto con el apoyo de las consejeras técnicas estudiantes del colegio de Letras, a diferentes autoridades universitarias en aquel momento, exigiendo la renuncia del profesor.</p>



<p>El caso de esta estudiante no fue el único. Gracias a su denuncia, se sumaron otros testimonios. Arturo Noyola Robles aprovechó más de una vez su rol docente para entablar relaciones afectivas y sexuales con sus alumnas, a quienes posteriormente maltrataba, ya sea insultándolas, golpeándolas o incluso privándolas de su libertad. Fue a partir de las denuncias de las estudiantes agredidas, y del acompañamiento de las consejeras técnicas y de colectivas feministas, que se logró que la UNAM rescindiera su contrato en agosto de ese mismo año.</p>



<p>Sin embargo, el pasado 19 de mayo, el Instituto de Investigaciones Bibliográficas (IIB), a través de su cuenta de Facebook, llevó a cabo una charla en vivo a cargo del docente agresor. Después de su destitución, Noyola inició una demanda contra la UNAM y ganó, por lo cual fue reincorporado a la planta de investigadores, sin notificar nada de esto a las denunciantes. Por medio del grupo Universitarias Unidas contra la Violencia de Género, se publicó un documento, firmado por numerosas organizaciones feministas, donde se puede leer lo siguiente: “Todas nos preguntamos cómo un potencial feminicida gana un juicio contra la máxima casa de estudios en México”<a href="#_ftn2"><sup>[2]</sup></a>. La alusión a potenciales femicidios no es gratuita, pues México es un país con una de las tasas más elevadas de femicidios: según cifras oficiales, todos los días son asesinadas 10 mujeres<a href="#_ftn3"><sup>[3]</sup></a>. De esta violencia machista no están exentos los espacios universitarios: basta con recordar el caso de Marichuy, estudiante de 19 años del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quien en enero de 2016 fue asesinada al ser lanzada de un quinto piso por un profesor que la acosaba y con quien ella no accedía a entablar relaciones.</p>



<p>Justamente a causa de la violencias machistas vividas dentro de la universidad es que varias escuelas preparatorias y facultades de la UNAM permanecieron tomadas desde noviembre de 2019 por organizaciones feministas, cuyas demandas estaban vinculadas a la violencia de género. Es importante recordar que en los últimos años las agresiones dentro de la institución habían alcanzado límites inadmisibles, tal como el femicidio de Lesvy Berlín Osorio, estudiante de 22 años del Colegio de Ciencias y Humanidades de dicha casa de estudios, encontrada muerta atada al cable de una caseta telefónica dentro de las instalaciones de Ciudad Universitaria. Pese a que las cámaras de seguridad mostraban los momentos previos a su muerte, en los cuales se veía que su pareja la golpeaba, se requirió un largo proceso para que se hiciera justicia, demostrando lo obvio: su novio la había matado.</p>



<p>Además de las demandas para hacer frente a la violencia de género (como protocolos realmente efectivos, creación de centros de unidad de atención e impartición de programas de sensibilización), otra de las exigencias del movimiento feminista universitario era que la Universidad pidiera perdón a la familia de Vanessa Díaz Valverde, estudiante de la FFyL de 21 años de edad, “por entorpecer las primeras investigaciones luego de su desaparición” en 2018. Vanessa salió de su casa en abril de ese año y hasta el momento no se sabe nada de su paradero. En distintas entrevistas, los familiares han hablado del poco apoyo que han recibido de las autoridades universitarias.</p>



<p>En el contexto de la actual contingencia, los paros tuvieron que ser levantados. En un comunicado publicado el 14 de abril pasado, las Mujeres Organizadas de la FFyL afirmaron: ”Hemos sido obligadas a tomar esta decisión debido al contexto de la contingencia sanitaria por la pandemia de COVID-19. Hacemos énfasis en que la entrega de las instalaciones no responde al cumplimiento de nuestras demandas, ya que es evidente que éstas no han sido cumplidas en su totalidad”<a href="#_ftn4"><sup>[4]</sup></a>.</p>



<p>A la luz de estos antecedentes, la reaparición de Arturo Noyola en la esfera pública universitaria constata no sólo la pertinencia de las denuncias y protestas, sino también deja al descubierto el profundo desinterés por parte de las autoridades con respecto a los derechos de las estudiantes.</p>



<p>Entre el sigilo y el silencio, el proceder de la universidad cae en una complicidad tácita con el agresor, la cual habilita un proceso de revictimización y, simultáneamente, imposibilita toda reparación. Sin previo aviso, las compañeras agredidas vuelven a encarar la presencia de su violentador, quien esgrime su impune autoridad y prestigio cobijado por el Instituto de Investigaciones Bibliográficas. Muestra de ello es lo sucedido en la charla virtual que impartía Noyola desde las redes del Instituto, el día 19 de mayo. Para evitar la réplica de las denuncias en los comentarios de la transmisión en vivo, el Instituto interrumpió la charla y, posteriormente, borró todo rastro de la actividad, a la manera de una operación de encubrimiento consciente.</p>



<p>En el comunicado antes citado, las Universitarias Unidas contra la Violencia de Género, solicitan que “se transparente el juicio que enfrentó Arturo Noyola”, al tiempo que exigen “un nuevo juicio y que se tomen en cuenta los demás testimonios de mujeres amenazadas de muerte, golpeadas privadas de la libertad, intimidadas, hostigadas física y sexualmente por este potencial feminicida”. La exigencia es clara: si las autoridades universitarias quieren combatir realmente la violencia de género, Arturo Noyola debe ser destituido. Mientras agresores como él sigan habitando con impunidad los espacios universitarios, el único tipo de (in)justicia que podrá impartir la UNAM es la patriarcal.</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p><a href="#_ftnref1"><sup>[1]</sup></a> <a href="about:blank">https://www.youtube.com/watch?v=lAMyJDb2adM&amp;t=38s</a> y <a href="about:blank">https://www.youtube.com/watch?v=G93ueYU_HpY</a></p>



<p><a href="#_ftnref2"><sup>[2]</sup></a> Documento entero: <a href="about:blank">https://www.facebook.com/109626510761526/photos/pcb.109719274085583/109708734086637/?type=3&amp;theater</a></p>



<p><a href="#_ftnref3"><sup>[3]</sup></a> Secretaría de seguridad y atención ciudadana, “Información de violencia contra las mujeres”, publicado el 31 de marzo de 2020: <a href="about:blank">https://drive.google.com/file/d/1jew7rwBA09ub6dgROme4uFaOwYaF6hHv/edit</a></p>



<p><a href="#_ftnref4"><sup>[4]</sup></a> Disponible en: <a href="about:blank">https://www.facebook.com/MujeresOrganizadasFFyL/photos/a.154160961759271/549090795599617/?type=3&amp;theater</a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-justicia-patriarcal-de-las-instituciones-universitarias/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los ojos de Rosario</title>
		<link>https://marcha.org.ar/los-ojos-de-rosario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 May 2020 10:00:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[De Autor]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura Mexicana]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Rosario Castellanos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=49481</guid>

					<description><![CDATA[En conmemoración al 95 aniversario del natalicio de Rosario Castellanos, referente de las letras mexicanas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>En conmemoración al 95 aniversario del natalicio de Rosario Castellanos, referente de las letras mexicanas</em>.</p>



<p><strong>Por Mariana Brito Olvera</strong>*</p>



<p>A veces, me gusta entretenerme mirando en internet fotografías de escritorxs, ponerle cuerpo al nombre que hasta ese momento sólo me remite a las páginas de un libro, buscar en la imagen alguna cosa que se me haya escapado en la palabra. En cierta medida, me siento como cuando algún fin de semana nostálgico nos sentábamos a ver los álbumes fotográficos con nuestra familia. En este caso, un álbum familiar literario.</p>


<p><img loading="lazy" class="alignnone  wp-image-49484" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/Rosario-castellanos-2-308x410.jpeg" alt="Rosario_Castellanos" width="218" height="290" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/Rosario-castellanos-2-308x410.jpeg 308w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/Rosario-castellanos-2.jpeg 548w" sizes="(max-width: 218px) 100vw, 218px" /> <img loading="lazy" class="wp-image-49483 alignright" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/image-5-494x410.png" alt="" width="330" height="274" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/image-5-494x410.png 494w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/image-5-640x531.png 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/image-5.png 777w" sizes="(max-width: 330px) 100vw, 330px" /></p>


<p>Al mirar fotografías de Rosario Castellanos, la veo cambiar a través del tiempo. En las primeras vemos a una muchachita escuálida, que, poco a poco, va embarneciendo para dar paso a la mujer madura. Sus cejas, más pobladas de joven, se van adelgazando o adquiriendo la forma que la depilación marca. Su quijada también se va engrosando. Su pelo es un testigo de la moda de la época: a veces corto, a veces más largo, en los últimos tiempos lo lleva recogido y voluminoso en la parte de arriba, lo que nos remite al cardado de los años sesenta. Nunca la vimos envejecer. Murió a los 49 años, dejando tras de sí una amplia obra literaria y un legado importante para el movimiento feminista en México.</p>


<p><img loading="lazy" class="size-full wp-image-49491 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/Rosario-Castellanos-7-1.png" alt="" width="300" height="228"></p>


<p>Hay una última cosa que quisiera remarcar de las fotos de Rosario. Pese a la variedad de imágenes, a las transformaciones que anuncian el paso del tiempo, hay algo que permanece: sus ojos, unos ojos grandísimos y almendrados, con largas pestañas, siempre bien abiertos, perceptibles incluso cuando sonríe. Su mirada es penetrante, profunda, algunas veces un poco melancólica, pero otras es una mirada que en cualquier momento está a punto de echarse a reír. Su estilo, agudo pero sin perder nunca el sentido del humor, pareciera ser una extensión de esa mirada. Cuando escuchamos testimonios de personas que la conocieron, generalmente mencionan estos dos rasgos de la autora: su visión crítica y su talante irónico.</p>



<p>Rosario Castellanos nació un 25 de mayo de 1925 en la Ciudad de México. Sin embargo, toda su infancia y una parte de su adolescencia transcurrió en Comitán, un pueblito perteneciente al estado de Chiapas, al sur del país. Esa etapa de su vida marcaría la visión que tendría acerca de las problemáticas de la comunidad indígena, pues Chiapas es un estado donde habitan numerosos pueblos originarios. <em>Balún Canán</em> (1957), <em>Ciudad real </em>(1960) y <em>Oficio de tinieblas</em> (1962) son algunos de los libros donde hay una presencia de la temática indígena. En uno de sus ensayos incluido en <em>Juicios sumarios, </em>donde la autora realiza un balance de sus distintas obras publicadas, evaluando desde la lejanía su propio quehacer literario, escribirá acerca de su libro de cuentos <em>Ciudad Real</em>:</p>



<p>[…] se logra levantar, en este libro, un inventario de los elementos que constituyen uno de los sectores de la realidad nacional mexicana: aquel en el que conviven los descendientes de los indígenas vencidos con los descendientes de los conquistadores europeos. Si los primeros han perdido la memoria de su grandeza, los otros han perdido los atributos de su fuerza y la decadencia en que todos se debaten es total.</p>



<p>Después de esos años, Castellanos volvería a la capital del país para realizar sus estudios preparatorios y después estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras, en la UNAM. Desde su tesis defendida en los años cincuenta ya estaba presente otro de los temas que marcarían su obra: el feminismo, la lucha de las mujeres por su liberación. <em>Sobre cultura femenina</em> fue el título del trabajo presentado para graduarse como maestra en Filosofía en dicha casa de estudios, donde años después sería profesora.</p>



<p>En “La mujer y su imagen”, uno de los ensayos recopilados en <em>Mujer que sabe latín…</em> (1973), la escritora va esbozando las diferentes imágenes que la cultura masculina ha proyectado sobre la mujer, que implican un <em>deber ser</em> tanto en el plano físico como en el ético y moral. Si bien demuestra que los planos de dominio se extienden en todos los ámbitos de vida de las mujeres, también afirma:</p>



<p>Con una fuerza a la que no doblega ninguna coerción; con una terquedad a la que no convence ningún alegato; con una persistencia que no disminuye ante ningún fracaso, la mujer rompe los modelos que la sociedad le propone y le impone para alcanzar su imagen auténtica y consumarse —y consumirse— en ella.</p>



<p>Y menciona ejemplos de escritoras o de personajes literarios femeninos con este actuar subversivo, fuera del canon: “Monjas que derriban las paredes de su celda como Sor Juana”, “doncellas que burlan a los guardianes de su castidad para asir el amor como Melibea”, “cada una a su manera y en sus circunstancias niega lo convencional, hace estremecerse los cimientos de los establecido, para de cabeza las jerarquías y logra la realización de lo auténtico”.</p>



<p>Es curioso que, aunque estas dos temáticas (las problemáticas de las mujeres e indígenas) tuvieron un gran relieve en su quehacer literario, Rosario Castellanos rehuyera de las caracterizaciones que clasificaban su obra como parte de la literatura indigenista y feminista, probablemente porque ese término estaba ligado a una narrativa de tesis, donde lxs personajes, más que vivir sus propios vaivenes en sus procesos de liberación, eran idealizadxs o presentadxs directamente como seres libres y sin dubitaciones.</p>



<p>Al contrario, lxs personajes de los cuentos o novelas de esta autora se muestran en sus contradicción, en sus luchas internas, en su búsqueda de respuesta ante una situación no deseada y, además, generalmente estas historias están atravesadas por el filtro del humor. Un buen ejemplo de esto es su cuento “Lección de cocina”, incluido en el libro <em>Álbum de familia</em> (1971). Ahí se esboza el conflicto de una recién casada que tiene que cocinar por primera vez para su marido. La situación se vuelve compleja porque la mujer no sabe cocinar y la cocción de un pedazo de carne se vuelve toda una peripecia, lo que ocasiona que la personaje se comience a preguntar cosas de fondo acerca de su matrimonio. No diremos qué pasa con el pedazo de carne, para no arruinar el texto a potenciales lectorxs, baste con decir que el conflicto no llega a resolverse y la recién casada se queda con numerosas preguntas más que con numerosas respuestas.</p>



<p>Rumbo al final de su vida, Rosario fungió como embajadora de México en Israel y trabajó como catedrática en la Universidad de Jerusalén. Ejerció su cargo desde 1971 hasta que, en agosto de 1974, falleció en Tel Aviv a causa de la descarga eléctrica provocada por una lámpara. Sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres, en México.</p>



<p>Rosario Castellanos fue una escritora sumamente prolífica. Incursionó en la narrativa, poesía, ensayo y dramaturgia. Su mirada crítica y su humor, sus grandes ojos siempre bien abiertos y su sonrisa es lo que hoy nos queda.</p>



<p><strong>Meditación en el umbral</strong></p>


<blockquote>
<p>No, no es la solución</p>
<p>tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoy</p>
<p>ni apurar el arsénico de Madame Bovary</p>
<p>ni aguardar en los páramos de Ávila la visita</p>
<p>del ángel con venablo</p>
<p>antes de liarse el manto a la cabeza</p>
<p>y comenzar a actuar.</p>
<p>Ni concluir las leyes geométricas, contando</p>
<p>las vigas de la celda de castigo</p>
<p>como lo hizo Sor Juana. No es la solución</p>
<p>escribir, mientras llegan las visitas,</p>
<p>en la sala de estar de la familia Austen</p>
<p>ni encerrarse en el ático</p>
<p>de alguna residencia de la Nueva Inglaterra</p>
<p>y soñar, con la Biblia de los Dickinson,</p>
<p>debajo de una almohada de soltera.</p>
<p>Debe haber otro modo que no se llame Safo</p>
<p>ni Mesalina ni María Egipciaca</p>
<p>ni Magdalena ni Clemencia Isaura.</p>
<p>Otro modo de ser humano y libre.</p>
<p>Otro modo de ser</p>
</blockquote>


<p>*Escritora. Licenciada en Letras Hispánicas por la UNAM. Coordina un taller anual sobre escritoras mexicanas, con un encuentro por mes, a través de La Libre virtual<a href="#_ftn1">[1]</a>.</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p><a href="#_ftnref1">[1]</a> <a href="https://lalibre.com.ar/2020/02/07/ciclo-de-lectura-escritoras-mexicanas/">https://lalibre.com.ar/2020/02/07/ciclo-de-lectura-escritoras-mexicanas/</a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/los-ojos-de-rosario/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ayotzinapa, ¿se abre el panorama para la verdad?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ayotzinapa-panorama-para-la-verdad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Mar 2019 17:02:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[43 normalistas]]></category>
		<category><![CDATA[Andrés Manuel López Obrador]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[Enrique Peña Nieto]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[Se creó la Comisión de la Verdad en el caso Ayotzinapa. mediante un decreto de López Obrador. Marcha dialogó con Cristina Bautista, madre de Benjamín Ascencio Bautista, uno de los 43 normalistas desaparecidos aquel 26 de septiembre de 2014.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Este martes 26 de marzo se cumplieron cuatro años y medio de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, en México. Madres y padres de los 43, acompañados de organizaciones estudiantiles y sociales, marcharon en la Ciudad de México exigiendo justicia. La pregunta continúa siendo: ¿dónde están nuestros hijos? La exigencia: memoria, verdad y justicia. </em></p>
<p><strong>Por <span style="color: #00ccff;"><a style="color: #00ccff;" href="http://www.marcha.org.ar/tag/Mariana-Brito-Olvera/">Mariana Brito Olvera</a></span>*</strong></p>
<p>Desde el 26 de septiembre de 2014, fecha en que ocurrieron los hechos, que las madres y padres de los 43 normalistas no han parado en la búsqueda de sus hijos y continúan exigiendo el esclarecimiento del caso. Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto el caso Ayotzinapa se mantuvo sin respuesta alguna y, muy al contrario, hubo intentos de alterar los datos que permitieran a los padres, madres y al pueblo mexicano en general acceder a la verdad de los hechos. Durante su administración organismos de derechos humanos y especialistas en el caso, como el grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), dejaron una serie de recomendaciones para continuar la línea de investigación sobre el caso, cuyos puntos principales eran cuatro:</p>
<ol>
<li>Investigación y detención de policías municipales de Guerrero involucrados con los hechos.</li>
<li>Investigación sobre el trasiego de droga que hay entre Iguala y Chicago.</li>
<li>Determinación del grado de participación del Ejército en los hechos del 26 de septiembre.</li>
<li>Análisis de los celulares de los normalistas desaparecidos.</li>
</ol>
<p>No obstante, el gobierno de Peña no atendió a dichas recomendaciones ni mostró avances de otro tipo en la investigación del caso. Con la asunción de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México se presenta un nuevo panorama para el caso Ayotzinapa que habrá que seguir bien de cerca. El 3 de diciembre de 2018 firmó su primer decreto oficial como presidente constitucional, el cual consistió en la creación de la Comisión de la Verdad en el caso Ayotzinapa. Dicha comisión está integrada por representantes de los padres y madres de los normalistas, miembros del gobierno, expertos y técnicos profesionales y retomará las investigaciones realizadas con anterioridad.</p>
<p>Ante este nuevo escenario, <em>Macha </em>dialogó con Cristina Bautista, madre de Benjamín Ascencio Bautista, uno de los 43 normalistas desaparecidos aquel 26 de septiembre de 2014.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-43717" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-27-at-15.04.38-230x410.jpeg" alt="" width="230" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-27-at-15.04.38-230x410.jpeg 230w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-27-at-15.04.38-575x1024.jpeg 575w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-27-at-15.04.38-640x1139.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-27-at-15.04.38.jpeg 719w" sizes="(max-width: 230px) 100vw, 230px" /></p>
<p><strong>&#8211; A cuatro años y medio de la desaparición de los 43 compañeros de Ayotzinapa, ¿cuál es la situación actual del caso y cuáles son las demandas específicas que hoy en día tienen como madres y padres?</strong></p>
<p><strong>Cristina Bautista:-</strong> Hoy estamos cumpliendo cuatro años y medio de la desaparición forzada de nuestros hijos y seguimos en pie de lucha, en las calles, exigiendo justicia, queremos saber qué pasó con nuestros hijos, dónde están.</p>
<p>El gobierno de Enrique Peña Nieto siempre dijo puras mentiras, nunca avanzó con las cuatro líneas de investigación que dejaron los expertos y expertas. Con este gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la presidencia nos abrieron las puertas sin tener que gritar afuera de las oficinas, así que esperamos que el caso avance. El día 3 de diciembre emitió un decreto para la creación de la Comisión de la Verdad en el caso Ayotzinapa y el 15 de enero de 2019 se instaló la comisión, donde nosotros tenemos una representación como madres y padres de familia de los 43.</p>
<p><strong>&#8211; ¿Y cómo son las reuniones de la comisión?</strong></p>
<p><strong>C.B.:- </strong>En las reuniones vamos paso por paso. Nosotros quisiéramos que avanzara más rápido, pero primero se tiene que formar un equipo para que empiecen las investigaciones. Ahora lo que falta es un fiscal que empuje las averiguaciones. El 28 de marzo tenemos la siguiente reunión y esperamos que ese día nos digan que ya está instalado el fiscal para que podamos iniciar las investigaciones en abril. Los cinco padres y madres que estamos en la comisión estaremos al pendiente de esto, por si vemos que hacen falta cosas para impulsar las indagaciones. Sabemos que es poco el tiempo que tiene Obrador en el gobierno, pero para nosotros fue muy importante el mensaje que nos dio, donde nos decía que iba a ayudarnos a encontrar a nuestros hijos, nosotros esperamos que así sea realmente.</p>
<p><strong>&#8211; Y en dado caso de que el fiscal esté listo para abril, ¿la idea es ahora sí seguir las recomendaciones dejadas por las y los expertos para continuar las investigaciones del caso?</strong></p>
<p><strong>C.B.:- </strong>Sí, lo que se ha dicho es que se va a comenzar por los dos informes que dejaron los expertos, es decir, no van a empezar de cero. Lo que nosotros exigimos es que estas recomendaciones deben ser seguidas y, por lo tanto, deben ser investigados todos los que en su momento estuvieron presentes cuando ocurrieron los hechos, desde funcionarios públicos, hasta los policías de Huitzuco, de Cocula, de Iguala, así como el Ejército mexicano.</p>
<p><strong>&#8211; Además de estar presentes en la Comisión de la Verdad, ¿tienen pensado continuar la lucha en las calles, movilizándose?</strong></p>
<p><strong>C.B.:- </strong>Para nosotros que el presidente nos abra las puertas nos parece un avance muy importante, pero eso no quiere decir que nos quedaremos esperando. Nosotros este mes empezamos desde el día 19 de marzo a recorrer distintas comunidades para seguir organizándonos, para seguir pidiéndoles a ellos y a las organizaciones que nos sigan acompañando hasta que encontremos a nuestros hijos, que no nos dejen solos. Estuvimos recorriendo distintas zonas de Guerrero y luego venimos para la Ciudad de México.</p>
<p><strong>&#8211; ¿Y un mensaje que quiera mandar para la Argentina?</strong></p>
<p><strong>C.B.:- </strong>Para todos y todas allá quiero darles las gracias por seguir con nosotros, por estar atentos a lo que está ocurriendo acá, y pedirles que nos sigan acompañando hasta encontrar a nuestros hijos. Les mando muchos saludos y abrazos.</p>
<p><strong><em>*Integrante de la Asamblea de Mexicanxs en Argentina</em></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ayotzinapa-panorama-para-la-verdad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>México: a 50 años de la masacre de estudiantes en Tlatelolco</title>
		<link>https://marcha.org.ar/mexico-50-anos-de-la-masacre-de-estudiantes-en-tlatelolco/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Oct 2018 14:06:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[masacre de tlatelolco]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[movimiento estudiantil]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[represión en méxico]]></category>
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					<description><![CDATA[México, memoria de la represión, reivindicación de las luchas a 50 años de la masacre de estudiantes en Tlatelolco]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span lang="es-ES">Por Mariana Brito Olvera</span></strong></p>
<p><em>Este martes 2 de octubre se conmemoran los 50 años de la masacre estudiantil de Tlatelolco, en México</em>.</p>
<p><span lang="es-ES">Hace 50 años, el 2 de octubre de 1968, a diez días de que se comenzaran los juegos olímpicos, ocurrió uno de los hechos más sangrientos en la historia del siglo XX mexicano: el asesinato de decenas de estudiantes a manos de las fuerzas policiales, paramilitares y del ejército mexicano. En medio de un mitin que se llevaba a cabo en la Plaza de las Tres Culturas, ubicada en el conjunto urbano Nonoalco-Tlatelolco de la Ciudad de México, las fuerzas armadas abrieron fuego contra todxs lxs que se encontraban ahí. Las cifras son inexactas hoy en día: los medios hegemónicos hablaron de una treintena de muertxs, pero otras fuentes hablan de 100, 200, hasta 300 asesinados/as, además de las y los cientos de heridos y alrededor de 2000 presos y presas políticas.</span></p>
<p><span lang="es-ES">El movimiento estudiantil mexicano de 1968, surgido en el mes de julio y cuyo mayor esplendor fue entre los meses de agosto y septiembre, se caracterizó por el hecho de que sus demandas excedían lo estudiantil: encararon la lucha contra el autoritarismo del PRI. De las seis demandas de su pliego petitorio, ninguna se constreñía al ámbito universitario, todas tenían un alto contenido anti-represivo: </span></p>
<p align="JUSTIFY"><span lang="es-ES">1) Libertad de todos los presos políticos</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span lang="es-ES">2) Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal (que restringían las libertades democráticas y que sancionaban los delitos llamados de “disolución social”).</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span lang="es-ES">3) Desaparición del cuerpo de granaderos, encargado de ejercer la represión en las protestas y manifestaciones</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span lang="es-ES">4) Destitución de los jefes policíacos Luis Cueto, Raúl Mendiolea y A. Frías.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span lang="es-ES">5) Indemnización a los familiares de todos los muertos y heridos</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span lang="es-ES">6) Aclaración de las responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos represivos de los primeros meses del movimiento.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span lang="es-ES">Asimismo, el movimiento del 68’ generó simpatía y apoyo en los sectores populares, fruto de métodos de participación social como las brigadas, encargadas de ir a sectores populares de la ciudad e incluso a las afueras, con el objetivo de llevar a cabo mítines y establecer relación con la clase popular y trabajadora.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span lang="es-ES">Así como el movimiento logró aglutinar rápidamente a miles y miles de personas movilizadas, a medida que se acercaba la celebración de los Juegos Olímpicos la escala represiva por parte del gobierno se aceleró también de forma vertiginosa, siendo el crimen de Estado cometido el 2 de octubre de 1968 el punto más álgido de la represión.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span lang="es-ES">Actualmente, el movimiento estudiantil de 1968 se ha llenado aún más de contenido a partir de la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, quienes el 26 de septiembre, día de su desaparición, se dirigían a Iguala con la finalidad de “botear” y conseguir autobuses para poder asistir a la marcha conmemorativa de la masacre de Tlatelolco, en la Ciudad de México. El 2 de octubre de 2014, marchabamos en México llenos y llenas de dolor e indignación por las y los estudiantes caídos en Tlatelolco y por la reciente desaparición de los 43. Nuevamente, estudiantes; nuevamente, impunidad, ocultamiento de los hechos. Hoy en día, en ambos casos se continúa con la petición de esclarecimiento de los hechos y de castigo a lxs responsables. </span></p>
<p align="JUSTIFY"><span lang="es-ES">Si bien el movimiento del 68’ está marcado por la represión, es importante no sólo hacer memoria y denuncia del terrorismo de Estado del gobierno mexicano, sino también hacer memoria de la lucha y las reivindicaciones de estos y estas jóvenes de entre 15 y 25 años que decidieron darle otro rumbo al país, que decidieron pelear contra la represión y la defensa de las libertades democráticas. Hoy en día, después de un sexenio lleno de dolor, de represión e impunidad bajo la presidencia de Enrique Peña Nieto, las consignas de lxs estudiantes de 1968 son fundamentales y eso es lo que este dos de octubre, a cincuenta años, no olvidamos.</span></p>
<p align="JUSTIFY">En Buenos Aires, la Asamblea de Mexicanxs en Argentina realizará un panel a las 18 horas en la Facultad de Sociales de la UBA (Sede Constitución) para recordar la represión del gobierno mexicano y para reivindicar las demandas estudiantiles, pensándolas en función del movimiento estudiantil actual.</p>
<p align="JUSTIFY"><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-41836" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/2-de-octubre-513x410.jpeg" alt="" width="513" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/2-de-octubre-513x410.jpeg 513w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/2-de-octubre-1024x819.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/2-de-octubre-640x512.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/2-de-octubre.jpeg 1280w" sizes="(max-width: 513px) 100vw, 513px" /></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/mexico-50-anos-de-la-masacre-de-estudiantes-en-tlatelolco/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Segundo paro migrante: Con rostro de mujer</title>
		<link>https://marcha.org.ar/segundo-paro-migrante-con-rostro-de-mujer/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Sep 2018 12:41:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[#4s]]></category>
		<category><![CDATA[Bloque de Trabajadorxs Migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[Paro migrante]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=41319</guid>

					<description><![CDATA[El Bloque de Trabajadorxs Migrantes convocaron para el día de hoy al segundo paro migrante. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h1 pg-1y0 pg-1ff1 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0"><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/Mariana-Brito-Olivera">Mariana Brito Olvera</a></strong></div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h1 pg-1y0 pg-1ff1 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">
<p><em>En el marco del &#8220;Día del inmigrante&#8221; desde el Bloque de Trabajadorxs Migrantes convocaron para el día de hoy al segundo paro migrante. En esta nota, el lugar de las mujeres y disidencias sexuales migrantes en clave feminista.</em></p>
<p>Este 4 de septiembre, Día del Inmigrante en Argentina, diversas organizaciones sociales, migrantes de derechos humanos, agrupadas en la campaña nacional Migrar no es Delito, convocan al 2do Paro Migrante, para exigir la derogación del DNU 70/2017 y exigir el cese de políticas antimigratorias y xenófobas.</p>
<p>Desde el año 1949, todos los 4 de septiembre en Argentina se celebra el “Día del Inmigrante”. La fecha tiene como finalidad rememorar la llegada de los primeros grandes contingentes de inmigrantes europeos, pilares constitutivos de la sociedad argentina. Paradójicamente, hoy en día, la migración no sólo no se celebra, sino que se criminaliza.</p>
<p>En enero del 2017, el gobierno de Mauricio Macri emitió el decreto 70/2017, que modifica la Ley de migraciones actual y que, bajo el entendido de que lxs migrantes son criminales, propicia la condición de irregularidad y facilita su expulsión del país. Desde ese momento hasta la fecha, se ha ido tejiendo una gran resistencia migrante, que lucha en principio por que se reconozca la inconstitucionalidad de ese decreto, pero también se posiciona contra la xenofobia y el colonialismo y en defensa de los derechos básicos.</p>
<p>Dentro de esa resistencia, las mujeres migrantes también nos hemos organizado, pues además de vivir la opresión al ser trabajadoras y migrantes, también la vivimos como mujeres. Hemos salido a las calles en medio de la marea verde, exigiendo el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, a gritar que nos queremos vivas, y este 4 de septiembre salimos una vez más a las calles, respondiendo a la convocatoria del 2do Paro Migrante.</p>
<p>Exigimos lo básico: trabajo, salud, educación. Dentro de lo laboral, las migrantes ocupamos gran parte de los puestos relacionados con el ámbito doméstico (limpieza, cuidado de niñxs y adultxs mayores), trabajos que por lo general están sumamente precarizados; llevamos a nuestrxs hijxs a lxs hospitales, aguardando por horas antes de ser atendidas y muchas veces recibidas con la típica frase de “volvete a tu país”; estudiamos o llevamos a estudiar a nuestros hijos e hijas. En ese sentido, nos unimos al repudio de los intentos por arancelar la educación y la salud para lxs migrantes, considerando, además, que dichas iniciativas no son más que la punta de lanza para la privatización de los derechos básicos para todas y todos. Por otra parte, exigimos también nuestro derecho a manifestarnos y movilizarnos. Hemos visto fuertes embestidas a compañeras que por ser mujeres, migrantes, trabajadoras y estar organizadas han sido blanco de ataques fascistas, machistas y racistas a través de las redes sociales. Ante eso, este 4 de septiembre respondemos con movilización, porque si hay algo que celebrar este día, es la lucha migrante, la resistencia de nuestros pueblos, el derecho a cruzar las fronteras.</p>
</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h1 pg-1y0 pg-1ff1 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0"></div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/segundo-paro-migrante-con-rostro-de-mujer/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Políticas anti-migratorias de norte a sur: de Donald Trump a Mauricio Macri</title>
		<link>https://marcha.org.ar/politicas-anti-migratorias-de-norte-sur-de-donald-trump-mauricio-macri/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:48:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Bloque de Trabajadorxs Migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[EEUU]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[Sin fronteras]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=40599</guid>

					<description><![CDATA[Una política xenófoba, racista y criminalizadora de los y las migrantes]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Mariana Brito Olvera / Foto: Analía Cid</strong></p>
<p><em>Este viernes 22 de junio, bajo la convocatoria de la campaña “Migrar no es delito”, diversas organizaciones se dieron cita en la embajada de EE.UU. para denunciar las fuertes políticas anti- migratorias de Donald Trump.</em></p>
<p>Entre el lunes y miércoles pasado comenzaron a circular por redes las imágenes y videos de niñxs encarceladxs en centros de detención en la frontera sur de Estados Unidos. Las noticias, que rápidamente se convirtieron en un escándalo internacional, visibilizaron que alrededor de 2 mil niñxs habían sido separadxs de sus padres y madres en la frontera con México entre abril y junio del presente año.</p>
<p>Las condiciones de estas detenciones le valieron al gobierno estadounidense numerosas acusaciones por parte de organismos internacionales y organizaciones sociales en materia de violación a los derechos humanos. Esta medida, es parte de una política que se maneja bajo “tolerancia cero”, que implica acciones más agresivas contra todxs aquellxs que intentan cruzar la frontera sin documentos.</p>
<p>El miércoles 20 de junio, a partir de las numerosas críticas recibidas, Donald Trump firmó un decreto bajo el cual teóricamente ya no se separará a lxs niñxs de sus familias, sin embargo, una cosa que fue señalada frente a la embajada, es que ese decreto no enmienda la violación a los derechos humanos que ya han sufrido lxs niñxs detenidxs ni se aclaran las condiciones en que serán reunificadxs con sus familias, además de que este decreto no significa que lxs niñxs no vayan a ser detenidxs: ahora lxs detendrán y estarán en la misma jaula que sus padres. El presidente estadounidense declaró que este decreto no cambia su política de “tolerancia cero” y que, al contrario, aumentará esfuerzos por mantener resguardada la frontera.</p>
<p>Mexicanxs, salvadoreñxs, bolivianxs, peruanxs, colombianxs, paraguayxs, venezolanxs, tomaron la palabra frente a la embajada de EE.UU en Argentina, que horas antes había sido vallada y rodeada por fuerzas policiales, para denunciar estas medidas y para brindar su apoyo a lxs migrantes centroamericanxs y mexicanxs.</p>
<p>“Nosotrxs somos trabajajadorxs, no venimos a robar, venimos a trabajar, no somos criminales”, dijo una compañera peruana en su intervención. “Como migrantes también nos duele lo que les pasa allá, ver a lxs niñxs separadxs de su familia, tratados de manera inhumana”, dijo alguien más. Se señaló, además, que las políticas anti-migratorias de Trump son la punta de lanza para que otros gobiernos neoliberales sigan el mismo camino, tal como se ha visto en la Argentina con Mauricio Macri, quien desde la emisión del decreto 70/2017 -cuya finalidad es modificar la ley de migración actual-, ha seguido una política xenófoba, racista y criminalizadora de los y las migrantes.</p>
<p>En las últimas semanas se ha visto un fuerte ataque a compañerxs de la comunidad senegalesa, a quienes han desalojado de sus viviendas, detenido y despojado de sus mercancías de trabajo y atacados fuertemente por las fuerzas policiales, como el caso de Serigne Dame Kane, quien además de severos golpes, sufrió un corte en el antebrazo derecho.</p>
<p>“Vienen por el mismo camino y no los vamos a dejar”, se escuchó decir en el acto de ayer. “Lo que estos gobiernos quieren es despojarnos de todo, es un ataque a lxs trabajadorxs, a lxs pobres, a lxs más explotadxs, a lxs que queremos un futuro mejor para nuestras familias, a lxs que decidimos migrar”. Al cierre del acto, se volvió a escuchar: “Vamos a seguir gritando que Migrar no es un delito, migrar es un derecho humano. No queremos niñxs sin familias, no queremos más violaciones a los derechos humanos de los migrantes. ¡Basta Trump!”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/politicas-anti-migratorias-de-norte-sur-de-donald-trump-mauricio-macri/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Rostros migrantes: Lila</title>
		<link>https://marcha.org.ar/rostros-migrantes-lila/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 Jun 2018 03:01:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[Bloque de Trabajadorxs Migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Feministas del Abya Yala]]></category>
		<category><![CDATA[Lila]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[Migrar No Es Delito]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[Paraguay]]></category>
		<category><![CDATA[rostros migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[somos historias]]></category>
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					<description><![CDATA[Columna que trae las historias de vida de las mujeres que migran. En esta entrega: Lila]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Mariana Brito Olvera</strong></p>
<p>El mejor tereré es el de Lila. En verano, cuando todxs vamos un poco cortos de respiración por el calor y la humedad de Buenos Aires, Lila siempre viene fresca a tu encuentro con un tereré. Le pone al agua fría unas hierbitas, que nunca sé lo que son, pero cuando bebo, me doy cuenta de cómo una simple ramita cambia todo el sabor de litros y litros de agua. Luego deja caer lentamente el hilo de agua sobre la yerba, y al sorber se te pone toda la boca llena de sabores que nos recuerdan otras épocas del año menos calurosas.</p>
<p><span lang="es-ES">Lila tiene zapatos, pero no los usa. Esa es una cosa que nunca voy a entender. Porque hay más de treinta y seis grados centígrados y Lila va caminando con los pies pelados sobre el asfalto. Le preguntamos si no se quema y ella dice que no, que así se siente más cerca de su tierra. La primera vez que la vi no pensé que estuviera descalza. Estábamos creo en Plaza de Mayo, caminando en círculos allí una vez tras otra, acompañando a las mujeres fuertes y memoriosas. Me había dado mi primer tereré y caminaba al lado nuestro. Después se adelantó y ahí vi que traía los pies desnudos. Lila tiene los pies duros y fuertes. Mis zapatos se rompen a veces y son frágiles, pero los pies de Lila son como una suela protectora de cualquier vidrio o piedra que haya en el suelo. </span></p>
<p><span lang="es-ES">Lila tiene una relación secreta con el sol. No sé si tendrá algo que ver con los amplios caminos andados, pero hay algo en la forma en que se deja acariciar naturalmente por él, como si hubiera un lenguaje oculto entre la luz y el cuerpo en que se posa, la frente amplia y tostada, las piernas gruesas y atezadas. Si tiene sombrero, no lo usa, y prefiere cerrar los ojos y hacer un poquito la cara para arriba, y entonces sus pestañas se rizan y parece que también se comunican con el sol.</span></p>
<p><span lang="es-ES">Pero Lila tiene otros secretos además del sol, otras cosas que no puedo conocer de ella y que me hacen verla lejana como alguien de quien sólo alcanzas a escuchar un eco. Porque nosotras hablamos mucho. Es lo que hacemos, nosotras, principalmente. Hablamos. Hablamos de su vida y de la mía. Hablamos de las luchas de aquí, de allá y de allá. Hablamos de nuestras familias, de amores y de comidas y nos antojamos con el chipa guasú, los tamales y el mole. Hablamos de su español y del mío y del de aquí, y nos asombramos y también nos reímos y poco a poco empezamos a hablar con palabras de todas las tierras. Pero a veces, cuando hay otras gentes, ella comienza a hablar con palabras que no entiendo, así, muy rápido, en una lengua misteriosa que no se me revela y que al mismo tiempo está dicha con una sensibilidad cercana a la mía, entonces pongo mucha atención, y aún así sigo sin descifrar su contenido exacto y el eco de esas palabras se me queda como el recuerdo de una tonalidad conocida y misteriosa.</span></p>
<p><span lang="es-ES">Tal vez es por el misterio de su lengua que a mucha gente del país de Lila no la quieren. Tal vez también por los rizos de su cabello y sus pestañas y por su secreto con el sol. No lo sé. Tal vez por la diferencia. Porque Lila me contó un poco eso. Me contó cómo fue cuando llegó. Cuando laburaba en el hotel tendiendo camas que nunca le pertenecían a nadie, me contó de los turnos nocturnos, de las noches que se extendían largas durante el invierno, cortas durante el verano. Me contó cuando trabajaba en una casa ayudando a la limpieza. Había entonces que limpiar y limpiar muy bien, también había que cuidar al nene, hacer de comer, pero no el chipa guasú que me gusta comerme cuando Lila lo prepara, porque la señora le dice que al nene no le dé de comer esas cosas. Me contó de esa vez, esa vez que pasó una hora buscando la calle shanshoré para recoger la tarta de cumpleaños del nene, de cómo regresó a la casa con las manos vacías y la señora no hacía más que gritarle que le había pedido la cosa más simple y que ni eso podía hacer bien, igual que toda su gente. Jean Jaurès. Shanshoré. Yanyoré para otrxs. Yanyogué para los franceses. Entonces Lila había pasado esa noche en su habitación llorando y extrañando. </span></p>
<p><span lang="es-ES">Cuando Lila me cuenta esas y muchas historias más nunca dejo de sorprenderme de que es a ella a la que le haya pasado todo esto. El hermano asesinado, el ex novio violento, la salida como refugio, el éxodo hacia nuevos horizontes. Porque yo la veo frente a mí y lo que más veo son sonrisas, energías, una ternura latente que cruza todos los lazos que va tejiendo, conmigo, con sus amigxs, con sus compañerxs, con Dami, al que ama, cuida y acompaña en ese trayecto indescifrable de la infancia. Hay una cosa que no se pierde, a pesar de todo, y es el amor por la vida.</span></p>
<p><span lang="es-ES">La lila es una flor que crece en grandes arbustos y en pequeños árboles. Sus orígenes son lejanos, pero hoy crecen en todas partes, y su estación favorita para florecer es la primavera.</span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/rostros-migrantes-lila/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Ni una migrante menos: ¡vivas, libres y sin racismo nos queremos!</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ni-una-migrante-menos-vivas-libres-y-sin-racismo-nos-queremos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Jun 2018 04:28:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[#3j]]></category>
		<category><![CDATA[#NiUnaMenos]]></category>
		<category><![CDATA[#NiUnaMigranteMenos]]></category>
		<category><![CDATA[4 de junio]]></category>
		<category><![CDATA[Bloque de Trabajadorxs Migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Decreto 70/2017]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[Migrar No Es Delito]]></category>
		<category><![CDATA[políticas migratorias]]></category>
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					<description><![CDATA[Contra las políticas migratorias salimos a la calle como Ni Una Migrante Menos, un frente que agrupa diferentes organizaciones migrantes y organizaciones argentinas con base migrante,]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span lang="es-ES">Por <a href="http://www.marcha.org.ar/?s=mariana+olvera">Mariana Brito Olvera</a> </span></span></strong></p>
<p><em><span lang="es-ES">Después de la gran jornada del 8M y en medio de la lucha por la legalización del aborto, este 4 de junio las mujeres migrantes salimos de nuevo a marchar.</span></em></p>
<p><span lang="es-ES">No ser de </span><span lang="es-ES">aquí</span><span lang="es-ES">, pero a la vez estar </span><span lang="es-ES">aquí</span><span lang="es-ES">, vivir </span><span lang="es-ES">aquí, </span><span lang="es-ES">trabajar </span><span lang="es-ES">aquí</span><span lang="es-ES">, estudiar </span><span lang="es-ES">aquí</span><span lang="es-ES">, tener nuestra familia </span><span lang="es-ES">aquí</span><span lang="es-ES">. Nos preguntamos, a final de cuentas, ¿a dónde pertenecemos?, ¿de dónde somos? Somos de allá y de acá, de todos lados, somos de la tierra donde ponemos los pies, el sudor, la lucha, el corazón. Tenemos rostros distintos, hablas distintas, costumbres distintas, y en medio de esa diferencia, nos hemos encontrado como hermanas latinoamericanas, migrantes, trashumantes, transfronterizas, parecidas en nuestra sensibilidad, unidas por los lazos de la lucha y los afectos.</span></p>
<p><span lang="es-ES">No ser de </span><span lang="es-ES">aquí</span><span lang="es-ES">. ¿Qué implicaciones tiene? Una de las primeras lecturas que hicimos al respecto fue que vivimos una triple opresión, al ser mujeres, trabajadoras y migrantes. Después de vivir violencias machistas en nuestros países de origen, nuevamente volvemos a vivirlas en nuestro nuevo contexto, con el agravante de nuestra condición de migrantes. Nos toca enfrentarnos a la opresión de clase, porque somos laburantes; al racismo, porque somos negras; y al machismo y al patriarcado, que nos asigna roles específicos dentro del ámbito laboral, que nos secuestra para trata de mujeres en las fronteras, que nos asesina por pensar que al estar lejos de nuestro país de origen nadie va a responder por nosotras. Y no es así. Contra todo eso, nosotras luchamos. Si el patriarcado ha demostrado no tener fronteras, nosotras tampoco las tenemos. Porque somos de </span><span lang="es-ES">aquí</span><span lang="es-ES"> y </span><span lang="es-ES">aquí</span><span lang="es-ES"> también nos organizamos, al lado de las demás mujeres (negras, blancas, indígenas, migrantes, de pueblos originarios), trans, travestis y lesbianas.</span></p>
<p><span lang="es-ES">Desde el año pasado, la lucha por la derogación del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2017 (emitido por Mauricio Macri en enero de 2017), que tiene la finalidad de modificar de la Ley de migraciones 25871, fue una de las primeras cosas que nos agrupó como migrantes. Hoy seguimos peleando para que se reconozca la inconstitucionalidad de este decreto, cuyo principal postulado es asociar la migración a la criminalidad, desatando una ola de xenofobia y vulneración de nuestros derechos como mujeres migrantes.</span></p>
<p><span lang="es-ES">Los últimos meses hemos visto acelerarse el proceso de las políticas neoliberales del macrismo, con reformas como la previsional y la laboral, así como con las negociaciones con el FMI y el veto presidencial a la Ley de tarifazos. Leemos estas políticas de “ajuste”, “tarifazos”, “reformas estructurales” como políticas de expulsión. De expulsión, claro, de lxs más pobres: los de arriba no nos quieren aquí. Como mujeres migrantes, en muchos casos fuimos expulsadas de nuestros países como consecuencia de las políticas neoliberales y ahora nos vemos en un nuevo intento de expulsión de este territorio que habitamos, trabajamos y defendemos. Otra muestra de eso es la duplicación de los aranceles de la residencia transitoria, que ascenderá a 6000 mil pesos anuales en el caso de países no asociados al Mercosur, como México y Centroamérica, y a 3000 pesos cada dos años, en casos de países pertenecientes al Mercosur. Esta medida, a partir de la discriminación económica, nos empuja a una situación de irregularidad y pone las condiciones para una nueva explotación aún más agresiva.</span></p>
<p><span lang="es-ES">Ante este panorama complejo, nosotras no damos un paso atrás: no nos vamos a ir, Mauri. Porque existe la sororidad feminista. Mientras vemos los avances de la derecha a nivel regional, el movimiento de mujeres, trans, travestis y lesbianas también camina a un ritmo vertiginoso. La ola verde se expande en todos lados: la lucha por la vida y la capacidad de decidir sobre nuestros cuerpos, sobre el rumbo de nuestros futuros, de crear alternativas distintas a los proyectos de expulsión, alternativas que nos invitan a habitar de otro modo nuestro territorio, a vivir de otra manera nuestras vidas. </span></p>
<p><span lang="es-ES">Las migrantes no nos vamos. Porque también somos de aquí. Por eso, este 4 de junio salimos a la calle como Ni Una Migrante Menos, un frente que agrupa diferentes organizaciones migrantes y organizaciones argentinas con base migrante, un espacio de encuentro y diálogo entre nosotras, mujeres latinoamericanas, trashumantes, internacionalistas. Este lunes decimos bien fuerte: ¡ni una menos, vivas, libres, sin racismo nos queremos! Concentramos a las 17.00 horas en Av. De Mayo y Chacabuco. Nos vemos en las calles, compañeras.</span></p>
<p><span lang="es-ES"> </span></p>
<p>(*) Asamblea de Mexicanxs en Argentina / Bloque Migrante</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ni-una-migrante-menos-vivas-libres-y-sin-racismo-nos-queremos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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