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	<title>Le Pen &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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		<title>Francia: una segunda vuelta para frenar a la ultraderecha</title>
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		<pubDate>Thu, 04 Jul 2024 17:05:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
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					<description><![CDATA[El acuerdo entre la izquierda y el partido del presidente Emmanuel Macron será la estrategia.]]></description>
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<p><em>El acuerdo entre la izquierda y el partido del presidente Emmanuel Macron será la estrategia para obstaculizar la victoria de la extrema derecha en el balotaje del próximo domingo en Francia. En primera vuelta el partido liderado por la extremista Marine Le Pen se impuso por un 33 por ciento de los votos y se encendieron todas las alarmas.&nbsp;</em></p>



<p><strong>Por Redacción Marcha</strong></p>



<p>Después de los preocupantes resultados en los comicios para el Parlamento europeo que se realizaron el 9 de junio, el presidente Emmanuel Macron resolvió adelantar las elecciones legislativas en Francia. En menos de 30 días, las y los franceses volvieron a las urnas y los resultados una vez más no fueron alentadores. La ultraderecha volvió a mostrar una tendencia en alza para competir entre los principales partidos que disputan las instituciones. El pasado domingo, Agrupación Nacional, liderado por Marine Le Pen, obtuvo el 33% de los votos y quedó en primer lugar frente a la coalición de izquierda denominada Nuevo Frente Popular con un 28% y, en tercer lugar, la alianza macronista que alcanzó el 21% de los votos.&nbsp;</p>



<p>El historiador francés <strong>Jérémy Rubenstein</strong> analizó los resultados y advirtió que al ver el mapa de la votación “geográficamente todo el país votó a la extrema derecha y en clases sociales muy distintas. De manera que, es preocupante”. Estos resultados también modificaron en buena medida las posiciones de los partidos en el juego electoral, “antes de las elecciones había tres bloques principales: la extrema derecha; los macronistas y; una coalición de izquierda que buscaba ser unida pero no lo era tanto. Ahora lo que cambió con las elecciones es que los macronistas quedaron como tercera fuerza y bastante más atrás de los demás”. Aunque este escenario modificó el rol de la izquierda para la analista política, <strong>Florence </strong><strong>Poznanski</strong>, este “no es un buen resultado para las izquierdas, o sea las izquierdas hicieron un buen resultado pero la extrema derecha hizo un buen resultado también”, y añadió que en esta oportunidad la ultraderecha obtuvo un mayor caudal de votos que en las elecciones presidenciales de 2022. “Es un escenario donde las derechas nunca han sido tan importantes en el resultado parlamentario”, sostuvo Poznanski.</p>



<p>Con estos resultados se encendieron alarmas en diversos sectores, incluso en el fútbol,&nbsp; jugadores como Marcus Thuram, Jules Koundé y Kylian Mbappé llamaron a votar para “frenar a la ultraderecha”. Ni bien se conocieron los resultados buena parte de la población salió a las calles para aunar fuerzas detrás del Nuevo Frente Popular en la segunda etapa electoral que tendrá lugar el próximo domingo 7 de julio. El sistema francés prevé para las elecciones legislativas una segunda vuelta en los distritos donde ningún candidato o candidata alcance el 50% de los votos en primera vuelta. Aunque el escenario es preocupante, desde la izquierda ven posibilidades de revertir los resultados del domingo pasado. Una de las claves es la unión de las tendencias de izquierda dentro del Frente, la otra es el pacto entre las fuerzas que no comulgan con la ultraderecha para retirar las candidaturas que hayan quedado terceras y fortalecer así a aquellas que necesiten votos para ganar en segunda vuelta.</p>



<p><strong>¿Cómo se convirtió la ultraderecha en una opción posible?</strong></p>



<p>Después de la pandemia el fenómeno caracteriza en cierta forma un escenario internacional en diferentes países. El sistema de partidos tradicional llegó tarde a la pregunta y amaneció con resultados difíciles o directamente desfavorables en distintas partes del mundo. Para el historiador<strong> <strong>Jérémy Rubenstein</strong> </strong>“los resultados electorales en Francia de este domingo son una especie de catástrofe pero, a diferencia de Argentina donde mucha gente ha sido sorprendida, en este caso diría que no hubo tanta sorpresa, pero golpea igual”. El proceso de Francia podría pensarse desde hace 40 años aproximadamente, y un mojón de ese proceso es la batalla que fue dando la familia Le Pen, comenzando por Jean Marie Le Pen, padre de la actual líder, cuando en 2002 llegó a la segunda vuelta presidencial. Por otra parte, hay que considerar la relación que los diferentes gobiernos tuvieron con la ultraderecha en este tiempo. El historiador sostiene que todos los partidos cuando llegan al gobierno “juegan con la extrema derecha como una especie de diablo con el cual reforzar sus gobiernos”. Se presentaban como la única opción partidaria o presidencial para salvar a Francia frente a la amenaza conservadora. Pero durante esos años, el fascismo continuó sosteniendo su espacio en el sistema de partidos y también, incorporando adeptos. Desde la Guerra de Argelia y el fin del Imperio francés se podría rastrear este recorrido, al mismo tiempo que el racismo y la xenofobia creciente en la sociedad francesa encontró representación en la figura de Marine Le Pen y sus filas. <strong>Jérémy Rubenstein</strong> también señala con mucho énfasis que hay un tercer factor a considerar y es la reconfiguración del mapa de medios masivos de comunicación. El multimillonario Vincent Bolloré constituyó una concentración cada vez más amplia marcada por una fuerte tendencia ideológica. “Es católico tradicionalista, muy reaccionario y que, comprando canales, periódicos y grupos editoriales armó una especie de bloque mediático muy reaccionario, un poco a lo Murdoch con Fox News, acá en Francia se llama CNews; es el equivalente. Hay muchísima desinformación, opiniones totalmente sueltas sin fundamentos todo el día”. </p>



<p>Desde el espacio de Francia Insumisa, <strong>Alicia Castigliego</strong>, argenita reisdente en Francia, docente, feminista, consejera municipal en Saint Germain, comenta que este escenario es “resultado de un claro logro del gobierno nacional Emmanuel Macron que ha llevado adelante una política de exclusión y de desigualdad. Desmanteló los servicios públicos como la educación, la salud y sin reaccionar ante el aumento de de la inflación que provocó una suma importante de los de los precios artículos básicos como la energía, el gas y todo esto que no fue acompañado con el aumento de salarios”. Alicia recordó también la movilización contra la reforma previsional del año pasado que llevó a casi 3 millones de personas a manifestarse en las calles en contra de la iniciativa. En este sentido, y en la línea de la reflexión que propone <strong>Jérémy Rubenstein</strong>, “de decepción en decepción y de promesas incumplidas, se pasa del 30 por ciento al 40 por ciento y acá estamos”. </p>



<p><strong>Hace falta un proyecto político que no proponga esconder un elefante en una habitación</strong></p>



<p>De modo que habrá que ver cómo se configuran las estrategias para llegar al domingo. La unidad de las izquierdas y el compromiso de retirar las candidaturas de los terceros puestos es la primera estrategia a mano para jugar como un torniquete contra la ultraderecha, pero claramente además es necesario un proyecto político.&nbsp;</p>



<p>“Es un escenario donde las derechas nunca han sido tan importantes en el resultado parlamentario”, reflexiona <strong>Florence </strong><strong>Poznanski.</strong> “Lo que no sabemos, es si este va a ser un gobierno de extrema derecha, racista, machista y racista”, afirmó la analista, “o tendremos en algunos casos medidas todavía progresistas como a veces lo hacía de manera muy puntual el gobierno Macron. Es importante decir que en el gobierno de Macron sobre propuestas de las izquierdas se logró la constitucionalización del aborto. Eso nunca se hubiera hecho en un gobierno de derecha conservadora y todavía menos en un gobierno de extrema derecha. Es algo simbólico pero que mantiene el impacto claro sobre la realidad de las mujeres”. Es prioritario dotar de “más presupuesto para acompañar a las mujeres en situación de violencia, a los jóvenes, para defender la autonomía y la posibilidad de disponer de su cuerpo, para defender las líneas de participación”, destacó Poznanski.</p>



<p>La derechización de la arena política francesa es insoslayable. Las izquierdas intentarán constituir la mejor unidad posible en las filas del Nuevo Frente Popular en un sistema en el que, aunque la asamblea legislativa defina a su Primer Ministro, la Constitución centraliza mucho el poder en la figura presidencial. Jean-Luc Mélenchon es el presidenciable por Francia Insumisa, pero en un escenario mediático tan tomado también por la derecha y ultraderecha Mélenchon es mostrado como una figura radicalizada de la izquierda. Esto “en términos de programa político es totalmente aberrante, porque el programa es básicamente socialdemócrata”, afirma <strong>Jérémy Rubenstein</strong> que, por otra parte, hizo referencia a la posición en defensa de la causa palestina y recordó que “hubo una campaña muy fuerte para hacer creer que Francia Insumisa era un partido antisemita, es más, hubo políticos y periodistas que dijeron Francia Insumisa es el primer partido antisemita del país. Es una falacia absoluta, más teniendo en cuenta la tradición totalmente antisemita de la ultra derecha francesa”. En paralelo, surgió otro referente en el espectro de la izquierda, François Ruffin, que se hizo cargo de la socialdemocracia y tal como comentó el historiador y dijo &#8216;el programa (de la izquierda) es socialdemócrata, yo soy socialdemócrata&#8217;. </p>



<p>Para analistas y encuestas el escenario todavía es incierto en cuanto al resultado. El acuerdo entre el Nuevo Frente Popular y el macronismo puede complicar a Agrupación Nacional. Las inquietudes giran en torno a qué tipo de mayoría podría alcanzar la extrema derecha en el parlamento. De lograr 289 escaños se conformaría como mayoría absoluta, en caso de no alcanzar ese número podría considerarse una mayoría relativa con la capacidad de tejer alguna alianza con la derecha más tradicional. Frente a estas posibilidades la fuerza liderada por Marine Le Pen encuentra más posibilidades de formar gobierno. Para las fuerzas del centro y la izquierda, el desafío será sostener la unidad estratégica de cara a las elecciones y en caso lograr bloquear en los resultados a la ultraderecha, replantear acuerdos y tensiones internas para gobernar.&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/francia-una-segunda-vuelta-para-frenar-a-la-ultraderecha/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Elecciones en Francia: en juego el futuro de Europa</title>
		<link>https://marcha.org.ar/35380-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 26 Apr 2017 03:03:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Anita Pouchard Serra]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2017]]></category>
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					<description><![CDATA[Un exbanquero liberal de En Marcha! o la heredera de la extrema derecha por el Frente Nacional será quien gobierne, situación que tendrá repercusiones para la Unión Europea en su conjunto.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="https://twitter.com/comunhc">Sergio Segura</a> / <a href="https://twitter.com/OjosdeAnita">Anita Pouchard Serra</a>*</strong></p>
<p><em>Emmanuel Macron y Marine Le Pen fueron los elegidos por el electorado francés para disputar la segunda vuelta que se llevará a cabo el próximo 7 de mayo. Desde París, nuestra corresponsal hace un balance de las tensiones entre dos propuestas antagónicas y manifiesta preocupación por la avanzada de los sectores políticos más conservadores. Un exbanquero liberal o la heredera de la extrema derecha será quien gobierne, situación que tendrá repercusiones para la Unión Europea en su conjunto.</em></p>
<p>El pasado 23 de abril se dieron las elecciones presidenciales en el país galo con un resultado apretado: 23.75% para Emmanuel Macron del partido En Marcha!, seguido del 21.53% obtenido por Marine Le Pen, quien fuera hasta el lunes la presidenta del Frente Nacional (FN) tras su renuncia como parte de la estrategia para la segunda vuelta. Al representar los finalistas menos del 50% del electorado total, hay incertidumbre sobre el siguiente resultado, aunque el conservador François Fillon, quien obtuvo el tercer lugar con el 19.94% de los votos anunció su apoyo a Macron. Macron, de 39 años, fue ministro de Economía del actual gobierno.</p>
<p>Por su parte, François Hollande, actual presidente, llamó a votar por Macron, afirmando que al ganar Le Pen &#8220;serían devastadas la economía y las libertades democráticas&#8221;. Le Pen, de 48 años, se ha hecho conocer en el mundo por su xenofobia radical y una posición &#8220;antiinmigrantes&#8221;. Uno de sus objetivos si llegara al Gobierno radica en retirar al país de la Unión Europea, contradiciendo a Macron en sus visiones europeístas.</p>
<p>El electorado acudió a las urnas en un 70%, histórica votación que revela que estos resultados diametralmente opuestos significarán cambios abruptos. Gane quien gane, romperá con la tradición de gobierno impuesto tras la conformación de la V República en 1958, modelo político bipartidista y de alternancia en el poder entre el Partido Socialista (PS) y Los Republicanos, este último dirigido por el expresidente Nicolas Sarkozy.</p>
<p>Le Pen quiere suprimir el euro y regresar a la moneda del franco francés. A su vez, endurece las trabas para cruzar las fronteras con el fin de estigmatizar la inmigración y a los miles de refugiados, propuesta que para muchos es atractiva por un desempleo endémico que sigue subiendo. Su padre, Jean-Marie Le Pen, fundador del Frente Nacional, también alcanzó la segunda ronda en las elecciones de 2002. A Macron le va bien con las clases medias y empresariales, teniendo además aceptación entre jóvenes de las ciudades y los círculos defensores del liberalismo económico, aunque sin mayor experiencia en el juego de la política y dirigente de un partido de apenas un año de fundación.</p>
<p>La izquierda se dividió los votos entre el PS y Francia Insumisa, encabezado por Jean-Luc Mélenchon, quien obtuvo una importante votación situándose con el 19.56% en el cuarto lugar, un crecimiento interesante que los sitúa como actores políticos desde la izquierda radical. El &#8220;voto útil&#8221; es un concepto muy presente en Francia, solo que esta vez no fue para el candidato del PS, Benoît Hamon, quien sacó algo menos de 2,3 millones de votos (6.36%, el más bajo en la historia de su partido).</p>
<p>Existen múltiples hipótesis, pues son votos que pueden resultar determinantes en los resultados que siguen siendo impredecibles a pesar de lo que digan las encuestas, que ponen como favorito a Macron. Mélenchon se opuso a apoyar a cualquiera de los dos candidatos, a diferencia de los socialistas que llamaron a votar a Macron, aunque se sabe que algunos votos pueden direccionarse hacia Le Pen por el espíritu &#8216;antisistema&#8217; que despertaron ambos candidatos más allá de las ideologías.</p>
<p>En el país persiste la preocupación por la inclinación hacia la ultraderecha por parte de los sectores populares y rurales donde encuentran en los extremos políticos la canalización de su descontento contra la globalización impuesta por  la clase política: exclusión social, crisis económica, educativa y laboral que no para de acrecentarse.</p>
<p>Aunque no hay que desestimar la capacidad del voto en blanco, el panorama de la segunda vuelta da como próximo ganador a Macron que, al integrar una colectividad prácticamente nueva, no tiene atrás la infraestructura que suelen tener los políticos para lograr conllevar un gobierno. Por consiguiente, obtener la mayoría en las elecciones legislativas del mes de junio resulta clave para tener un mejor pronóstico de lo que viene en adelante para quien llegue a gobernar. La izquierda pensará en un acuerdo de articulación para proponer diputados y que sus ideas se vean representadas.</p>
<p>En definitiva, Le Pen hoy es el populismo, la discriminación y los prejuicios raciales en Europa. Por otro lado, la consigna &#8220;ni izquierda ni derecha&#8221; convirtió a Macron en una especie de &#8216;político revelación&#8217; del centro, haciendo confluir a comunistas y exmilitantes del PS con banqueros de derecha y empresarios dentro del mismo partido.</p>
<p>En conclusión, tras la evidente crisis del sistema de partidos, será la primera vez que los franceses elegirán un presidente  por fuera de las oligarquías representadas en estas dos expresiones, dejando a la expectativa el modo de afectación a la histórica hegemonía europea francoalemana. Finalmente, cabe señalar que son unos resultados que trastocan el escenario internacional, donde estará atenta a reaccionar desde el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hasta el Islam, ya que Francia también es famosa por apoyar guerras e invadir países.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>__</p>
<p>*Anita Pouchard Serra es arquitecta y fotógrafa. Corresponsal de Marcha desde Francia.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/35380-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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