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	<title>Izquierdas &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Izquierdas &#8211; Marcha</title>
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		<title>Francia: una segunda vuelta para frenar a la ultraderecha</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Jul 2024 17:05:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
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					<description><![CDATA[El acuerdo entre la izquierda y el partido del presidente Emmanuel Macron será la estrategia.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>El acuerdo entre la izquierda y el partido del presidente Emmanuel Macron será la estrategia para obstaculizar la victoria de la extrema derecha en el balotaje del próximo domingo en Francia. En primera vuelta el partido liderado por la extremista Marine Le Pen se impuso por un 33 por ciento de los votos y se encendieron todas las alarmas.&nbsp;</em></p>



<p><strong>Por Redacción Marcha</strong></p>



<p>Después de los preocupantes resultados en los comicios para el Parlamento europeo que se realizaron el 9 de junio, el presidente Emmanuel Macron resolvió adelantar las elecciones legislativas en Francia. En menos de 30 días, las y los franceses volvieron a las urnas y los resultados una vez más no fueron alentadores. La ultraderecha volvió a mostrar una tendencia en alza para competir entre los principales partidos que disputan las instituciones. El pasado domingo, Agrupación Nacional, liderado por Marine Le Pen, obtuvo el 33% de los votos y quedó en primer lugar frente a la coalición de izquierda denominada Nuevo Frente Popular con un 28% y, en tercer lugar, la alianza macronista que alcanzó el 21% de los votos.&nbsp;</p>



<p>El historiador francés <strong>Jérémy Rubenstein</strong> analizó los resultados y advirtió que al ver el mapa de la votación “geográficamente todo el país votó a la extrema derecha y en clases sociales muy distintas. De manera que, es preocupante”. Estos resultados también modificaron en buena medida las posiciones de los partidos en el juego electoral, “antes de las elecciones había tres bloques principales: la extrema derecha; los macronistas y; una coalición de izquierda que buscaba ser unida pero no lo era tanto. Ahora lo que cambió con las elecciones es que los macronistas quedaron como tercera fuerza y bastante más atrás de los demás”. Aunque este escenario modificó el rol de la izquierda para la analista política, <strong>Florence </strong><strong>Poznanski</strong>, este “no es un buen resultado para las izquierdas, o sea las izquierdas hicieron un buen resultado pero la extrema derecha hizo un buen resultado también”, y añadió que en esta oportunidad la ultraderecha obtuvo un mayor caudal de votos que en las elecciones presidenciales de 2022. “Es un escenario donde las derechas nunca han sido tan importantes en el resultado parlamentario”, sostuvo Poznanski.</p>



<p>Con estos resultados se encendieron alarmas en diversos sectores, incluso en el fútbol,&nbsp; jugadores como Marcus Thuram, Jules Koundé y Kylian Mbappé llamaron a votar para “frenar a la ultraderecha”. Ni bien se conocieron los resultados buena parte de la población salió a las calles para aunar fuerzas detrás del Nuevo Frente Popular en la segunda etapa electoral que tendrá lugar el próximo domingo 7 de julio. El sistema francés prevé para las elecciones legislativas una segunda vuelta en los distritos donde ningún candidato o candidata alcance el 50% de los votos en primera vuelta. Aunque el escenario es preocupante, desde la izquierda ven posibilidades de revertir los resultados del domingo pasado. Una de las claves es la unión de las tendencias de izquierda dentro del Frente, la otra es el pacto entre las fuerzas que no comulgan con la ultraderecha para retirar las candidaturas que hayan quedado terceras y fortalecer así a aquellas que necesiten votos para ganar en segunda vuelta.</p>



<p><strong>¿Cómo se convirtió la ultraderecha en una opción posible?</strong></p>



<p>Después de la pandemia el fenómeno caracteriza en cierta forma un escenario internacional en diferentes países. El sistema de partidos tradicional llegó tarde a la pregunta y amaneció con resultados difíciles o directamente desfavorables en distintas partes del mundo. Para el historiador<strong> <strong>Jérémy Rubenstein</strong> </strong>“los resultados electorales en Francia de este domingo son una especie de catástrofe pero, a diferencia de Argentina donde mucha gente ha sido sorprendida, en este caso diría que no hubo tanta sorpresa, pero golpea igual”. El proceso de Francia podría pensarse desde hace 40 años aproximadamente, y un mojón de ese proceso es la batalla que fue dando la familia Le Pen, comenzando por Jean Marie Le Pen, padre de la actual líder, cuando en 2002 llegó a la segunda vuelta presidencial. Por otra parte, hay que considerar la relación que los diferentes gobiernos tuvieron con la ultraderecha en este tiempo. El historiador sostiene que todos los partidos cuando llegan al gobierno “juegan con la extrema derecha como una especie de diablo con el cual reforzar sus gobiernos”. Se presentaban como la única opción partidaria o presidencial para salvar a Francia frente a la amenaza conservadora. Pero durante esos años, el fascismo continuó sosteniendo su espacio en el sistema de partidos y también, incorporando adeptos. Desde la Guerra de Argelia y el fin del Imperio francés se podría rastrear este recorrido, al mismo tiempo que el racismo y la xenofobia creciente en la sociedad francesa encontró representación en la figura de Marine Le Pen y sus filas. <strong>Jérémy Rubenstein</strong> también señala con mucho énfasis que hay un tercer factor a considerar y es la reconfiguración del mapa de medios masivos de comunicación. El multimillonario Vincent Bolloré constituyó una concentración cada vez más amplia marcada por una fuerte tendencia ideológica. “Es católico tradicionalista, muy reaccionario y que, comprando canales, periódicos y grupos editoriales armó una especie de bloque mediático muy reaccionario, un poco a lo Murdoch con Fox News, acá en Francia se llama CNews; es el equivalente. Hay muchísima desinformación, opiniones totalmente sueltas sin fundamentos todo el día”. </p>



<p>Desde el espacio de Francia Insumisa, <strong>Alicia Castigliego</strong>, argenita reisdente en Francia, docente, feminista, consejera municipal en Saint Germain, comenta que este escenario es “resultado de un claro logro del gobierno nacional Emmanuel Macron que ha llevado adelante una política de exclusión y de desigualdad. Desmanteló los servicios públicos como la educación, la salud y sin reaccionar ante el aumento de de la inflación que provocó una suma importante de los de los precios artículos básicos como la energía, el gas y todo esto que no fue acompañado con el aumento de salarios”. Alicia recordó también la movilización contra la reforma previsional del año pasado que llevó a casi 3 millones de personas a manifestarse en las calles en contra de la iniciativa. En este sentido, y en la línea de la reflexión que propone <strong>Jérémy Rubenstein</strong>, “de decepción en decepción y de promesas incumplidas, se pasa del 30 por ciento al 40 por ciento y acá estamos”. </p>



<p><strong>Hace falta un proyecto político que no proponga esconder un elefante en una habitación</strong></p>



<p>De modo que habrá que ver cómo se configuran las estrategias para llegar al domingo. La unidad de las izquierdas y el compromiso de retirar las candidaturas de los terceros puestos es la primera estrategia a mano para jugar como un torniquete contra la ultraderecha, pero claramente además es necesario un proyecto político.&nbsp;</p>



<p>“Es un escenario donde las derechas nunca han sido tan importantes en el resultado parlamentario”, reflexiona <strong>Florence </strong><strong>Poznanski.</strong> “Lo que no sabemos, es si este va a ser un gobierno de extrema derecha, racista, machista y racista”, afirmó la analista, “o tendremos en algunos casos medidas todavía progresistas como a veces lo hacía de manera muy puntual el gobierno Macron. Es importante decir que en el gobierno de Macron sobre propuestas de las izquierdas se logró la constitucionalización del aborto. Eso nunca se hubiera hecho en un gobierno de derecha conservadora y todavía menos en un gobierno de extrema derecha. Es algo simbólico pero que mantiene el impacto claro sobre la realidad de las mujeres”. Es prioritario dotar de “más presupuesto para acompañar a las mujeres en situación de violencia, a los jóvenes, para defender la autonomía y la posibilidad de disponer de su cuerpo, para defender las líneas de participación”, destacó Poznanski.</p>



<p>La derechización de la arena política francesa es insoslayable. Las izquierdas intentarán constituir la mejor unidad posible en las filas del Nuevo Frente Popular en un sistema en el que, aunque la asamblea legislativa defina a su Primer Ministro, la Constitución centraliza mucho el poder en la figura presidencial. Jean-Luc Mélenchon es el presidenciable por Francia Insumisa, pero en un escenario mediático tan tomado también por la derecha y ultraderecha Mélenchon es mostrado como una figura radicalizada de la izquierda. Esto “en términos de programa político es totalmente aberrante, porque el programa es básicamente socialdemócrata”, afirma <strong>Jérémy Rubenstein</strong> que, por otra parte, hizo referencia a la posición en defensa de la causa palestina y recordó que “hubo una campaña muy fuerte para hacer creer que Francia Insumisa era un partido antisemita, es más, hubo políticos y periodistas que dijeron Francia Insumisa es el primer partido antisemita del país. Es una falacia absoluta, más teniendo en cuenta la tradición totalmente antisemita de la ultra derecha francesa”. En paralelo, surgió otro referente en el espectro de la izquierda, François Ruffin, que se hizo cargo de la socialdemocracia y tal como comentó el historiador y dijo &#8216;el programa (de la izquierda) es socialdemócrata, yo soy socialdemócrata&#8217;. </p>



<p>Para analistas y encuestas el escenario todavía es incierto en cuanto al resultado. El acuerdo entre el Nuevo Frente Popular y el macronismo puede complicar a Agrupación Nacional. Las inquietudes giran en torno a qué tipo de mayoría podría alcanzar la extrema derecha en el parlamento. De lograr 289 escaños se conformaría como mayoría absoluta, en caso de no alcanzar ese número podría considerarse una mayoría relativa con la capacidad de tejer alguna alianza con la derecha más tradicional. Frente a estas posibilidades la fuerza liderada por Marine Le Pen encuentra más posibilidades de formar gobierno. Para las fuerzas del centro y la izquierda, el desafío será sostener la unidad estratégica de cara a las elecciones y en caso lograr bloquear en los resultados a la ultraderecha, replantear acuerdos y tensiones internas para gobernar.&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/francia-una-segunda-vuelta-para-frenar-a-la-ultraderecha/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Todo paro general es político</title>
		<link>https://marcha.org.ar/todo-paro-general-es-politico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 May 2019 03:07:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
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					<description><![CDATA[La CGT, la izquierda combativa y las reivindicaciones más allá del año electoral]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>La medida de fuerza que los trabajadores y trabajadoras argentinas realizaron a 50 años del Cordobazo, pone en discusión varias cosas: una es si el Paro General es político o no y otra, qué se juega en la disputa por el modelo económico.</em></p>
<p><strong>Por Orlando Agüero</strong><br />
Era 29 de Mayo y se cuplían 50 años del conocido Cordobazo, aquel levantamiento popular que el pueblo trabajador, con el legendario Agustín Tosco a la cabeza, realizara para derrotar a la dictadura del General Onganía, el pueblo trabajador llevó adelante el 5to Paro al gobierno de Cambiemos.</p>
<p>La discusión sobre el rumbo de la economía hace rato quedó atrás. Si bien hay un cierto acuerdo entre las principales centrales obreras sobre el diagnóstico económico y político, entre ellas, cierran en que las transformaciones de las reglas de juego económicas se van a poder llevar adelante, en forma limitada, a partir de un triunfo electoral en octubre y la asunción de un nuevo gobierno en diciembre de este año.</p>
<p>Sin embargo, esta situación no pudo obturar la consigna &#8220;Paro General Activo&#8221;, que han impulsado las organizaciones de trabajadores y trabajadoras más combativas por fuera de las estructuras dominantes del universo del trabajo formal. Es decir que ayer se observaron tres formas de lucha claramente definidas.</p>
<p><strong>La CGT</strong></p>
<p>La convocatoria al Paro General estuvo a cargo de la CGT. Estos luego de entenderse referenciados en la candidatura presidencial de Alberto Fernández, ya no tienen tanto problema en realizar paros contra el gobierno nacional. Por supuesto, luego de haber sido protagonistas de varias agachadas realizadas a espaldas de la clase trabajadora, como por ejemplo reunirse con las delegaciones del Fondo Monetario Internacional en el marco de la tremenda deuda que le queda al Estado Argentino, en el cual las palabras hacia ellos fueron que la Argentina pagará la deuda sin poner restricciones.</p>
<p>En los primeros dos años de gobierno del macrismo, intentaron casi ni aparecer en escena. La intención de los gremios más grandes era resolver el tema de las deudas que el gobierno tiene con las obras sociales. Eligieron no hacerle medidas de fuerza al gobierno, debido a las presentaciones judiciales que han llevado a la cárcel a referentes sindicales como &#8220;Caballo&#8221; Suarez de los portuarios y el conocido &#8220;Pata&#8221; Medina de la UOCRA de La Plata. Dos casos emblemáticos, que le sirvió a Cambiemos para disciplinar a los &#8220;Gordos&#8221; y a éstos para renegociar el dinero de las Obras Sociales. Seguro esta será una discusión que no terminará con esta gestión.</p>
<p>Pareciera que para la CGT la consulta acerca de si el paro es político o no tiene respuesta inmediata, y que es político, económico y de futura gestión. De todos modos, sin ninguna duda que el principal motivo por el cual este triunviro decidió convocar a esta medida fuerza nacional, fue por la presión que se originó al interior de la orgánica obrera y por las distintas expresiones de otros sectores sindicales que hoy no pertenecen a la Central, pero que en función de la muy mala situación económica a la que ha conducido el gobierno del presidente Macri, ejercieron su poder para determinar este Paro Nacional que muchas y muchos pedían.</p>
<p><strong>Moyano</strong></p>
<p>El frente sindical liderado por el Sindicato de Camioneros de Moyano y las CTA&#8217;s, también fue protagonista y convocante de esta medida de fuerza que trabajadores y trabajadoras han llevado a cabo este 29 de Mayo. Son otros que piensan que no va a haber alguna clase de modificaciones en las políticas económicas del gobierno, pero que sí es importante llevar a cabo medidas que deterioren el endeble orden institucional, político, y social que Cambiemos mantiene hoy en nuestro país. El principal reclamo de este sector, más allá de la deuda de las obras sociales, es la derogación del impuesto a las ganancias que afecta a los trabajadores y trabajdoras que ganan más que el piso impuesto por el gobierno.</p>
<p>El discurso del gobierno dice que las altas paritarias a las que han sabido llegar algunos sectores como los trabajadores camioneros son responsables de la inflación y la falta de equilibrio económico de las cuentas fiscales. También son blanco de arremetidas judiciales por parte del oficialismo. Igualmente, este sector se vio representado en la conformación de la candidatura presidencial de Alberto y Cristina, pero sobre todo con la postulación de Magario a la Vice-Gobernación de la Provincia de Buenos Aires que propuso la misma ex-presidenta. Al mediodía del 29 de Mayo, a 50 años del Cordobazo, se los veía contentos y exultantes con como se venía desarrollando el Paro General.</p>
<p><strong>Izquierda Combativa</strong></p>
<p>A pesar de la convocatoria de la CGT a un Paro sin movilización, y a que el moyanismo y compañía hayan convocado un acto casi sin actividad, salvo algunas excepciones, la izquierda combativa se erigió como el músculo de esta nueva medida de fuerza de los trabajadores y trabajadoras. Esta situación se da hace rato, sin embargo, desde aquel acontecimiento donde sectores de trabajdores que no comulgan con la burocracia sindical coparon el acto de la CGT en Plaza de Mayo y hasta se llevaron el atril del escenario, la correlación de fuerzas dentro del mundo gremial comenzó a tener un vuelco hacia la combatividad de la izquierda, el posicionamiento de trabajadores cuestionando a la referencia sindical burocrática y al gobierno actual, como los principales arietes que construyen este modelo de opresión, ajuste y respresión. Es decir que en este Paro General, los piquetes en los principales puntos de acceso hacia la CABA y los distintos piquetes en otros puntos del Gran Buenos Aires y el resto del pais, como por ejemplo en las principales ciudades como Córdoba y Tucumán se hicieron sentir más allá de las mediciones estadísticas.</p>
<p><strong>Qué dice el Gobierno</strong></p>
<p>El presidente argentino Mauricio Macri tenía un acto protocolar. Era el día del Ejército Argentino. Se sentía su presión. Habló ante las formaciones militares sin mencionar el tremendo paro nacional del cual estaba siendo él el principal sujeto a atacar. Quizás no quiso mostrar debilidad o lástima. De todas maneras, Mauricio Macri comenzó una caída, tipo barranca abajo, desde hace rato. Esta situación la registran hasta ahora todas las encuestadoras. El ministro Dante Sica, de Producción y Trabajo, dijo que el costo del paro es de cuarenta mil millones de pesos. Sin embargo, no dice cuánto es el costo de las fugas de capitales que se dan diariamente. Estas duplican esta cifra por día.</p>
<p>Las fugas de dólares del país están en función de la avaricia de las grandes empresas que gobiernan la nación y repercuten en los préstamos que el FMI le efectuara a la Argentina y dejan para el Estado. Pero no es solo eso, también se articula el axioma de que este plan económico no cierra sin represión. Es que la jornada del paro no se dió sin represión del Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich. El Puente Pueyrredón tuvo su escaramuza en donde las personas que fueron afectadas fueron de las filas de trabajadores y trabajadoras de las fuerzas que cortaban el Puente Pueyrredón, espacio emblemático en la lucha por los derechos del pueblo trabajador.</p>
<p>Las expresiones de Bulrich fueron &#8220;no permitiremos que se corten los accesos a la Capital&#8221;. Cuando desde la mañana estos accesos estuvieron cortados dijo: &#8220;estamos garantizando la libre circulación de los accesos a la capital&#8221;. Las mentiras de este gobierno casi ya no tienen lógica. Son lxs mentirosxs más destacadxs del país. El gasto infernal en &#8220;cuestiones de seguridad interior&#8221;, que incluyo un camión- valla, resultó un fiasco. Fue el hazmereír de numerosos medios de comunicación que transmitían en directo la jornada de lucha. La represión con balas de goma, gases lacrimógenos y gas pimienta no estuvieron ausentes en el Puente Pueyrredón.</p>
<p>¿Qué le queda al gobierno? Poco&#8230; solo terminar este período de gestión. ¿Qué le queda hacer al pueblo trabajador? Luchar. Contra este gobierno de hambre y para que el siguiente no acepte los postulados del FMI. Así podremos salir de este berenjenal en el que nos han metido estos personajes de Cambiemos.</p>
<p>El mejor ejemplo son nuestras compañeras que no se dejan vencer. Luego de que la institucionalidad del Poder Legislativo Nacional les diera la espalda en la sanción de la ley de aborto, anteayer 28 de Mayo se llevó a cabo la octava vez que se presenta el proyecto. Esto indica que la &#8220;única lucha que se pierde es la que se abandona&#8221; y que el pueblo va a seguir luchando por incrementar la plantillas de derechos a favor, sin ningún tapujo ni tabú.</p>
<p>Organizarce, luchar, resistir y avanzar, deben ser las consignas que guíen los pasos del pueblo que trabaja todos los días a pesar de las decisiones políticas de los gobernantes. Por eso es muy importante pensar que deberemos seguir en la postura combativa ahora y luego del 10 de Diciembre. Todo Paro General es político. Talla en las elecciones, en la economía, también en la correlación de fuerzas de los sectores en disputa y además ante la opinión pública generan un nivel de presencia que va mucho más allá de lo electoral.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/todo-paro-general-es-politico/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Boaventura de Sousa: &#8220;Hay que repensar cuanto antes la política de izquierda&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/hay-que-recuperar-los-derechos-en-argentina-boaventura-de-sousa-santos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Nov 2016 03:03:23 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[américa latina y el caribe]]></category>
		<category><![CDATA[Boaventura de Sousa Santos]]></category>
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					<description><![CDATA[Boaventura de Sousa Santos habla sobre los retos que enfrentan las izquierdas y los movimientos populares en América Latina.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Sergio Segura @comunhc</strong></p>
<p>Boaventura de Sousa Santos es autor de varios libros, entre los que se destacan <em>Epistemologías del sur</em> y <em>Hacia una sociología de las ausencias y de las emergencias; en ellos </em>cuestiona la epistemología occidental dominante y los contextos culturales de la “producción y reproducción del conocimiento”. Parte de sus aportes académicos han estado orientados a acompañar diversos movimientos sociales latinoamericanos. <strong><em>Lanzas y Letras</em></strong> y la <em>Fundación Rosa Luxemburgo</em> retoman este diálogo dado en el cono sur sobre el panorama político de América Latina, las izquierdas europeas y el análisis de perspectivas organizativas cimentadas desde los movimientos populares.</p>
<p><strong>¿Cómo se ven las organizaciones sociales latinoamericanas desde Europa?</strong></p>
<p>En Europa tenemos otra noción del territorio, porque Europa se ha aprovechado del saqueo, de los recursos naturales. Ahí tenemos otros problemas, no solo la explotación capitalista sino la dominación colonial y patriarcal. En Europa el colonialismo no surge por el territorio sino por el racismo, ahora más con todos los inmigrantes y refugiados; es una vergüenza, es lo peor de la trayectoria colonialista de Europa.</p>
<p>Los movimientos sociales a veces excluyen el colonialismo; con el movimiento de Los Indignados (también llamado Movimiento 15-M por las protestas en España desde 2011) hicimos reuniones en España y Dinamarca, y nos dimos cuenta que los movimientos de lucha contra el capitalismo rara vez incluyen a los inmigrantes, y mucho menos a los que buscan asilo político; son invisibles, son los otros ausentes, son los indígenas de Europa, no son considerados como sujetos políticos. En Europa tienes el racismo como forma de colonialismo combinado con capitalismo y naturalmente con patriarcado. En América Latina, en India y en África el problema es por territorio, claro que hay otros problemas como el de las mujeres o la economía informal, pero la cuestión del territorio surge porque realmente es un problema planetario.</p>
<p>Este neoliberalismo es de raíz financiera, pero busca la especulación con una forma de acumulación primitiva. Como decía Rosa Luxemburgo, esa es una constante del capitalismo, no una fase del capitalismo, y hoy se manifiesta con el saqueo del territorio mucho más intensivo que el colonialismo, porque la maquinaria que no existía en el tiempo colonial permite hoy saquear los recursos de una manera más intensa: despojo, desplazamiento de poblaciones, expulsión de la gente. Estuvimos en Mozambique y en Zimbabue y es lo mismo, pero con diferentes perfiles. En África no tenemos el problema indígena, porque todos son indígenas, por así decirlo. En cada país la tierra funciona de manera distinta porque el colonialismo fue distinto. En América Latina la independencia fue obtenida por los hijos de los colonos, en África son pueblos originarios los que conquistaron la independencia, son problemas distintos.</p>
<p><strong><img class="alignright wp-image-474 size-medium" src="http://lanzasyletras.org/1/wp-content/uploads/2016/11/sou1-300x182.jpg" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" srcset="http://lanzasyletras.org/1/wp-content/uploads/2016/11/sou1-300x182.jpg 300w, http://lanzasyletras.org/1/wp-content/uploads/2016/11/sou1.jpg 660w" alt="sou1" width="300" height="182" />¿Qué posibles diálogos pueden existir entre las izquierdas europeas y las de América Latina?</strong></p>
<p>Parte de mi trabajo los últimos 10 años ha sido en la crítica radical a las izquierdas europeas para refundarlas, reinventarlas; por otro lado, aprovechar todas las energías que surgieron en este continente los últimos 15 años. Hubo una izquierda que se mantuvo con un carácter genuino de búsqueda de socialismo; la gran mayoría, sobre todo los socialdemócratas, se vendieron al capitalismo, a la llamada ‘tercera vía’, en el caso del Partido Laborista inglés. En Alemania es un desastre porque prácticamente la izquierda no existe. Los socialistas que están en el poder no ofrecen ninguna política novedosa para Europa, los socialistas alemanes son los que han sido más duros con los países del sur de Europa, con la izquierda de Syriza en Grecia, por ejemplo. Eso es muy difícil de entender. Pero ahí viene la renovación desde dos factores: el primero es que los jóvenes que estaban formados para la política socialdemócrata, que no contribuye en nada a ninguna perspectiva socialista o poscapitalista en Europa, pasaron algún tiempo en América Latina con los gobiernos progresistas de Venezuela, Bolivia, Ecuador, también Brasil, y aprendieron mucho de este continente, aprendieron no solo a mantener la idea del socialismo del siglo XXI, sino también formas de democracia participativa. Esto fue lo que de alguna manera pasó a ser utilizado por los jóvenes inconformes con los socialdemócratas, por ejemplo en España con los consejos de ciudadanos de Podemos, con algunos problemas que se pueden discutir; también está Syriza, una trayectoria propia de una disidencia del partido comunista; por la misma línea está el bloque de izquierda en Portugal. Son partidos que están buscando reinventar la izquierda a través de alianzas e interconocimientos que han sido originados en América Latina.</p>
<p>Europa realmente no tiene nada que enseñarle al mundo, tampoco puede aprender por la tradición colonialista que tiene, pero algunos jóvenes como Los Indignados, entre otros movimientos, han intentado aprender con la experiencia latinoamericana. El problema con estas experiencias es que muchos partidos se olvidaron de la renovación política debido al modelo de desarrollo que se seguía, el único que lo intentó fue Hugo Chávez, pero de una manera muy carismática; ya sabemos que todo poder carismático depende del líder, y cuando el líder se va el poder se queda en vacío. Así pasó en Venezuela por la debilidad de las instituciones y los movimientos sociales, toda la movilización de izquierda vino desde arriba, al contrario de lo que pasó en Brasil y Argentina.</p>
<p>En este momento estamos en una fase de reflujo en América Latina y en Europa con algunas novedades, por ejemplo, el hecho de que en Portugal en este momento tengamos un gobierno de izquierda donde el partido socialdemócrata ha abandonado la tercera vía y se ha aliado con los comunistas y con el bloque de izquierda, donde está la izquierda socialista que es luxemburguista. Entonces está el aprendizaje desde el sur y el temor a la derecha revanchista, o a la extrema derecha como en Polonia, Hungría, Alemania. Ante el temor a la extrema derecha, la izquierda se está uniendo; por eso es que tenemos este gobierno en Portugal, por el temor de tener cuatro años más de una derecha totalmente revanchista que quería destruir todo lo que habíamos conquistado en los últimos 40 años.</p>
<p><strong>De acuerdo a tus textos, tienes críticas al Estado-Nación, a la vez aprecias la construcción de un ‘Estado plurinacional’ en países de América Latina. ¿Qué saldo organizativo proyectan estas experiencias? Frente al actual giro conservador, ¿cuál es tu balance de la relación Estado-movimientos sociales?</strong></p>
<p>La política de izquierda hay que repensarla cuanto antes. No es fácil, en algunos países es muy difícil porque los partidos de izquierda generaron sectarismo interno que liquida la disidencia. Quien tiene la posición crítica es echado o silenciado. Es necesario repensar la lógica de partido como existe. Los partidos, de ninguna manera, pueden tener el monopolio de la representación, hay que encontrar otras formas desde la democracia participativa, de los ciudadanos, de los movimientos sociales, tienen que tener una palabra fuerte de la renovación política. Hay que crear otras figuras políticas, eso es algo que está por hacer. Por otro lado, pienso que casi todos los gobiernos se vendieron a un modelo de desarrollo que acompañaron con una incidencia histórica que pareció muy buena pero que al final fue desastrosa.</p>
<p>El hecho de que la avanzada de los precios internacionales coincidiera con estos gobiernos y que pudieran tener alguna plata, sin cambiar la estructura de poder, sin cambiar las jerarquías sociales, sin cambiar la estructura de clase, sin cambiar el Estado, que podía generar alguna redistribución social, con algunos casos significativos como el de Brasil donde más de 45 millones de personas salieron de la pobreza… eso no se puede olvidar.</p>
<p>El costo social fue muy grande para los pueblos indígenas y campesinos, no fue un sistema sostenible porque estaba basado en los precios internacionales, no se luchó para que hubiera, por ejemplo, una reforma fiscal. Los ricos siguieron sin pagar impuestos y vemos que su plata está en los paraísos fiscales. Si esa plata pagara impuestos tendríamos salud para todos, educación de buena calidad. Esta izquierda va a tener que refundarse, básicamente porque la que hubo en la última década no es sostenible, después de la crisis interna en algunos casos hubo corrupción, con todo lo que puedas imaginar, por eso exige una renovación. En algunos países van a surgir partidos nuevos, en otros no es posible pero quizás hay partidos que se van a refundar. Algo dramático tiene que ocurrir. A menos que la derecha revanchista sea tan revanchista que gobierne de una manera tan desastrosa que los gobiernos de izquierda puedan volver rápidamente sin reconstruirse, ahí podemos tener un periodo de estabilidad a corto plazo.</p>
<p><strong>Desde las ciencias sociales hay abordajes que obturaron el diálogo con los procesos sociales comunitarios que asumieron su opción por los gobiernos progresistas, con términos como “populismo”. ¿Qué desafíos quedan de este diálogo entre saberes académicos y saberes populares, conceptos que trabajas durante tu trayectoria investigativa?</strong></p>
<p>Esos términos en América Latina son parte del debate, porque ya había una trayectoria en ese sentido. El concepto de ‘progresismo’ debería ser una cosa positiva, pero ahora es una mala palabra para muchos compañeros y colegas de izquierda con quienes tenemos algunas divergencias. El populismo en América Latina, sobre todo en Argentina, un patrimonio intelectual debido al trabajo de Ernesto Laclau, no se ha aceptado mucho fuera de Argentina, porque no es una buena hipótesis para hablar de lo popular.</p>
<p>Lo nacional-popular es una posición que toma un gobierno por ‘los de abajo’ y que tiene algún respeto por la soberanía nacional; pero allí puede haber fascismo y también clases de abajo, por eso se puede hablar de lo nacional-popular como se pudo hablar en Bolivia con el libro de René Zabaleta Mercado. Hablar de populismo se transformó en una manera de estigmatizar la izquierda por parte de la derecha, entonces cuando se dice que la derecha es populista es un elogio para ellos, no les molesta que les llamen populistas, cuando dicen que la izquierda es populista es para decir que la izquierda no es creíble. Ahora, todos los intentos por mejorar la vida de la gente, de defender derechos, son considerados populistas. El populismo es una trampa, se volvió en contra de quienes crearon la teorización del populismo. Discutí con Ernesto Laclau y con Chantal Mouffe (intelectuales posmarxistas) que nunca fue un significante vacío sino un significante vaciado, yo por eso prefiero los significantes dudosos, mejor lo nacional-popular que el populismo.</p>
<p><strong><img loading="lazy" class="alignleft wp-image-475 size-medium" src="http://lanzasyletras.org/1/wp-content/uploads/2016/11/sou2-182x300.jpg" sizes="(max-width: 182px) 100vw, 182px" srcset="http://lanzasyletras.org/1/wp-content/uploads/2016/11/sou2-182x300.jpg 182w, http://lanzasyletras.org/1/wp-content/uploads/2016/11/sou2.jpg 400w" alt="sou2" width="182" height="300" />¿Qué opinión te suscita la coyuntura colombiana en el marco de las ‘pedagogías de paz’ para darle fin al conflicto armado que aqueja al país hace más de medio siglo?</strong></p>
<p>Desde los años 90 empecé a trabajar en Colombia, me apasiona. Fue un periodo de tanta violencia… pero también de mucha creatividad de los movimientos sociales. Durante un proyecto en el que estaba mataron a 15 padres jesuitas del CINEP (Centro de Investigación y Educación Popular); a cada momento que matan a un cura otro movimiento surge, con otra gente, por los derechos humanos. Es fabulosa la energía del país. Los movimientos sociales son la esperanza de Colombia, hay un Congreso de los Pueblos que está siendo representado en varios países. Hay que hacer pedagogía de paz como alternativa contrahegemónica porque [el presidente, Juan Manuel] Santos ya hizo su pedagogía de paz, que es sacar a la guerrilla para profundizar la minería. Para mí simplemente es así.</p>
<p>Las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), por su naturaleza política, hicieron un proceso de negociación muy cerrado en La Habana (Cuba), sin gran participación popular de las comunidades. El ELN (Ejército de Liberación Nacional) es distinto, quiere que sea un proceso de más participación social, de asambleas populares, movimientos sociales; no sé si lo va a lograr, pero la idea de una pedagogía de paz contrahegemónica me parece importante, no solamente para Colombia sino para todo el continente, porque vamos a tener guerras de baja intensidad que ya están emergiendo, y “baja” entre comillas en muchos territorios, porque se trata de masacres de pueblos indígenas, entre otros.</p>
<p><strong>La afectación del nivel de vida en Argentina ha sido considerable tras el cambio de gobierno, al igual que la represión. ¿Qué retos enfrentan las organizaciones sociales que están en la oposición? ¿Cómo se puede dar la discusión de los “derechos que se perdieron”?</strong></p>
<p>El gobierno de Mauricio Macri entró a hacer una ruptura con todo el periodo anterior, esto creó perplejidad entre los movimientos, se quedan paralizados sin saber cuál va a ser el contexto político, sin claridad de cuáles son los aliados, enemigos o adversarios. Aquí surgen muchas diferencias, pero también hay avances. Hace un par de años, por ejemplo, la cuestión indígena no se discutía en Argentina, ni negros ni indios. Hoy en día al menos se reconoce que son invisibles y están marcando una agenda a partir de su exclusión, que como digo normalmente, son exclusiones radicales; en sus territorios no hay derechos porque hay apropiación violenta, muerte y saqueo. Es difícil, porque a veces viven en zonas remotas que los pobladores urbanos no conocen. Lo más importante de los encuentros de organizaciones es que se conozcan, que estén intercambiando ideas.</p>
<p>Yo creo que hay que recuperar los derechos. No hay una zona de derechos en nuestras sociedades coloniales sino, insisto, una zona de no-derechos, de gente que está en zonas de despojo, de violencia, de apropiación. Frantz Fanon, un gran teórico que me gusta bastante, le llamaba “zonas de no-ser”: no existen. Ahora entra un gobierno de derecha que dice que los trabajadores tenían demasiados privilegios, y que hay que rebajar todos los derechos, en Portugal fue así, a punto de intentar eliminar lo que llamamos ‘la concertación social’, que es negociación colectiva de contratos, como están haciendo en los Estados Unidos, contratos individuales entre el patrón y el empleado, un fascismo sobre la forma contractual, porque son dos personas que no tienen el mismo poder; si no acepta las condiciones del patrón, ¿qué va hacer? Tenemos que ver que esos derechos tienen que ser recuperados, no hay otra forma de luchar por eso, y eso es muy difícil porque el capitalismo financiero que tenemos hoy logró transformar el trabajo en un recurso global, pero prohibió la posibilidad de un mercado global de trabajo: los sindicatos no se pueden unir, los trabajadores no se pueden organizar, hay federaciones mundiales pero no hay eficacia en ninguna en este momento. Cada vez hay más trabajadores pero cada vez menos identidad obrera; sin embargo, Argentina tiene mucha, estuve en una universidad creada por sindicatos, la única en el mundo que conozco. El sindicalismo está vivo, dividido por cierto, pero están intentando ver que realmente se necesita más unidad. El problema es cuando olvidamos los derechos de los indígenas, cuando no diferenciamos las clases sociales y se homogenizan las lógicas de las diferentes luchas, en sus diferentes tiempos y con sus diferentes alcances.</p>
<p><strong>¿Cuáles son los resultados de los talleres realizados en diferentes partes del mundo como parte de la Universidad Popular de los Movimientos Sociales?</strong></p>
<p>Han participado diferentes intelectuales comprometidos, que son minoría, porque la mayoría son movimientos diversos. Ha sido significativo que las personas hablan de manera abierta, y nos damos cuenta de las diferencias y de las convergencias, hablan sin tutela ni conocimientos privilegiados. Los talleres son una manera muy simple de contribuir a una visión más amplia entre movimientos, se invierte tiempo y dinero porque tenemos como objetivo un cambio político, transformador, emancipador. Es importante que la gente vea que detrás de esto no hay grandes organizaciones, por eso las síntesis que hacemos son novedosas, porque dependen de los contextos específicos.</p>
<p>*Publicado originalmente en Lanzas y Letras</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/hay-que-recuperar-los-derechos-en-argentina-boaventura-de-sousa-santos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title> “Los Movimientos Sociales tienen que tener una palabra fuerte en la renovación política”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 Apr 2016 03:10:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[América Latína]]></category>
		<category><![CDATA[Boaventura de Sousa Santos]]></category>
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		<category><![CDATA[Universidad Popular de los Movimientos Sociales]]></category>
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					<description><![CDATA[Entrevista con Boaventura de Sousa Santos en el marco de la Universidad Popular de los Movimientos Sociales]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Elisangela Soldatelli y Florencia Puente</strong></p>
<p><em>Boaventura de Sousa Santos es Doctor en Sociología del Derecho y profesor en la Universidad de Coímbra, Portugal. Teórico y práctico de la “ecología de saberes”, estuvo en Argentina invitado por la Fundación Rosa Luxemburgo y participó de los talleres de la Universidad Popular de los Movimientos Sociales en Córdoba y Buenos Aires. En exclusiva, habló sobre la importancia de esta experiencia rumbo a la urgente refundación de las izquierdas en todo el mundo. </em></p>
<p>Mientras sonaban en forma de canción versos “pensando a la humanidad desde y para los territorios”, Boa, como es conocido afectuosamente, accedió a esta entrevista en la que reflexionó sobre la importancia de las articulaciones políticas para los cambios transformadores y emancipatorios, la crítica para la refundación y reinvención de las izquierdas ante la emergencia de las “derechas revanchistas” y la necesidad de crear otras figuras políticas que aúnen las experiencias de los partidos políticos y los movimientos sociales en el contexto argentino, latinoamericano y mundial.</p>
<p><strong> “Algunos partidos progresistas se olvidaron de una renovación política” </strong></p>
<p><em><strong>-¿Cuál es la situación actual de las izquierdas en Europa, y qué diálogos pueden (o tienen que) existir entre éstas y las de América Latina?</strong></em></p>
<p>Mi trabajo en estos últimos diez años ha sido en ese ámbito, por un lado hacer una crítica de las izquierdas europeas para refundarlas, reinventarlas, y por otro lado aprovechar todas las energías que surgieron en este continente (América Latina).</p>
<p>Las izquierdas europeas, en plural, la gran mayoría pero sobre todo las socialdemócratas, se vendieron totalmente al capitalismo, a la llamada tercera vía del partido laborista inglés. En Alemania por ejemplo, es un desastre porque la izquierda no existe, los socialistas en el poder no hacen ninguna distinción en términos de una política novedosa para Europa, al contrario, los socialistas alemanes son más agresivos en relación a los países del sur de Europa.</p>
<p>Pero hay una renovación. Muchos de los jóvenes que estaban con la política socialdemócrata pasaron algún tiempo en América Latina con los gobiernos progresistas de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Brasil y aprendieron mucho en este continente. No solo en mantener la idea de socialismo (del siglo XXI) sino también en desarrollar formas de democracia participativa. Y eso fue lo que pasó a ser utilizado por algunos jóvenes que estaban inconformes con los socialdemócratas y que formaron en España el partido Podemos, Syriza en Grecia y el Bloque Izquierda en Portugal, partidos que están buscando reinventar la izquierda a partir de alianzas de conocimientos, que algunos han sido originados en América Latina. Esta articulación, que incluye formas de democracia participativa, consejos de ciudadanos, es una renovación que surgió a manera de alianzas, de un inter-conocimiento con las realidades europeas.</p>
<p>Europa no tiene nada que enseñar al mundo y tampoco puede aprender debido al prejuicio colonialista que tiene, pero algunos jóvenes, los indignados, han intentado aprender con la experiencia latinoamericana. El problema es que la experiencia latinoamericana se olvidó de lo que nos enseñó: algunos partidos progresistas se olvidaron de una renovación política, esta idea de una reforma política profunda.</p>
<p>El único que lo intentó fue Hugo Chávez pero de una manera carismática, y ya sabemos que todo poder carismático depende del líder y cuando el líder se va el poder queda vacío. En Venezuela cuando la institucionalidad era débil y los movimientos sociales eran muy débiles, toda la movilización de la izquierda vino desde arriba y no desde abajo, al contrario de lo que pasó en Brasil y Argentina.</p>
<p>Estamos en una fase de reflujo en América Latina; mientras que en Europa algunas novedades, por ejemplo que en Portugal tenemos un gobierno de izquierda, a partir de que el partido socialdemócrata se ha aliado con los comunistas y con el bloque de izquierda. Hay otro factor, y es el temor a la derecha revanchista, y por eso, ante la emergencia de una extrema derecha, la izquierda se está uniendo. Por eso tenemos este gobierno en Portugal, por el temor a cuatro años de una derecha revanchista que quería destruir todo lo que habíamos conquistado en los últimos cuarenta años.</p>
<p><strong>“Esta izquierda va a tener que refundarse” </strong></p>
<p><em><strong>-¿Cree que las izquierdas tienen que desarrollar un balance crítico de la relación entre Estado y movimientos sociales?</strong></em></p>
<p>Vamos a tener que repensar mucho la política de izquierda y vamos a tener que hacerlo cuanto antes. No es fácil, en algunos países los partidos de izquierda crearon un sectarismo interno que liquida la disidencia, es muy fácil que quien tenga una posición un poco crítica sea silenciado y echado. Hubo mucho sectarismo en los partidos de izquierda que estuvieron en el gobierno o que todavía están.</p>
<p>Hay que repensar toda la lógica de partidos porque sino no hay futuro, los partidos no pueden, de ninguna manera tener el monopolio de la representación, hay que encontrar otras formas y esas vienen de la democracia participativa, de los ciudadanos, de los movimientos sociales que tienen que tener una palabra fuerte en la renovación política, o sea, tendremos que crear otras figuras políticas que llamamos Partidos- Movimientos.</p>
<p>Por otro lado, estos gobiernos, casi todos, se rindieron a un modelo de desarrollo que acompañaron con una incidencia histórica que pareció muy buena y que al final fue también desastrosa, que fue el hecho de que los precios internacionales coincidió con estos gobiernos y es por eso que la primera vez pudieron tener plata sin cambiar la estructura de poder, las jerarquías sociales, la estructura de clases, el Estado; podían hacer alguna redistribución social –en algunos casos muy significativa como en Brasil donde más de 45 millones de personas salieron de la pobreza-, pero el costo social fue muy grande. Fue un sistema social no sostenible porque estaba basado en los precios internacionales y que no luchó por una reforma política fiscal que haga tributar a los ricos. Los ricos siguieron no pagando impuestos y ahora vemos que su plata está en los paraísos fiscales. Si toda esa plata estuviera en impuestos tendríamos salud y educación para todos.</p>
<p>Esta izquierda va a tener que refundarse, la base en que estuvo en esta década no es sostenible, la crisis interna, en algunos casos con corrupción, exige una renovación. En algunos países otros partidos nuevos van a surgir, en otros no es posible y serán los partidos existentes los que se van a refundar. Pero algo dramático tiene que ocurrir porque no pienso que se pueda dar de otra manera, a menos que la derecha revanchista sea tan revanchista que gobierne de forma tan desastrosa que los gobiernos de izquierda puedan volver rápidamente sin reconstruirse, y ahí podemos tener un período de estabilidad a corto plazo en el continente.</p>
<p><em><strong>-¿Fue pertinente hablar de “gobiernos populistas” durante el período de gobiernos con discursos progresistas en América Latina?</strong></em></p>
<p>Los conceptos acabaron por ser parte del debate. Los gobiernos progresistas ya son una mala palabra, incluso para compañeros de izquierda con quienes tenemos algunas divergencias, y el populismo en Argentina es patrimonio de intelectuales pero nunca fue aceptado mucho, ni fuera ni en Argentina mismo de que la razón populista era una buena hipótesis. A mí me gusta hablar de lo popular, claro, nacional y popular, siempre que haya un gobierno que toma una posición por los de abajo y que tiene algún respeto por la soberanía y por eso hay una mezcla entre clases medias y los de abajo y por eso se puede hablar de nacional y popular como se habló también en Bolivia.</p>
<p>Hablar de populismo se transformó en una manera de estigmatizar o demonizar a la izquierda y la derecha aprovecha; cuando se dice que la derecha es populista es un elogio para ellos, no les molesta ser populistas, ahora cuando dices que la izquierda es populista quiere decir que no es creíble.</p>
<p>Todo lo que luchamos, todos los intentos de mejorar la vida de la gente, de defender derechos es considerado populista, por eso defender derechos se volvió en contra, para los que teorizaron sobre la idea de populismo nunca fue un significante vacío, sino uno vaciado porque el interés es vaciarlo; por eso prefiero el significante nacional-popular al populismo.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/los-movimientos-sociales-tienen-una-palabra-fuerte-la-renovacion-politica/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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