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	<title>infancias libres &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Mon, 21 Dec 2020 16:13:29 +0000</lastBuildDate>
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	<title>infancias libres &#8211; Marcha</title>
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	<item>
		<title>¿Otra vez con les pibis?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/otra-vez-con-les-pibis/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Iván Barrera]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Dec 2020 13:33:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Derechos]]></category>
		<category><![CDATA[Niñez]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina no baja]]></category>
		<category><![CDATA[aula vereda]]></category>
		<category><![CDATA[edad imputabilidad]]></category>
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					<description><![CDATA[Como una constante, ante cada situación viral donde un menor de edad comete un delito, los medios de comunicación y las redes sociales se copan de mensajes de odio que pregonan la criminalización de las infancias y que encuentran en encerrar a la niñez la mejor solución para este supuesto flagelo. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Como una constante, ante cada situación viral donde un menor de edad comete un delito, los medios de comunicación y las redes sociales se copan de mensajes de odio que pregonan la criminalización de las infancias y que encuentran en encerrar a la niñez la mejor solución para este supuesto flagelo.  </em></p>
<p><strong><em>Por Virginia Nessi y Hebe Ailén Montenegro / Foto: Colectivo Manifiesto<br />
</em><em>Educadoras del colectivo pedagógico AulaVereda</em></strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ya es un clásico: cuando las papas queman en la Ciudad de Buenos Aires, les pibis son el chivo expiatorio. Después de un año de pandemia, que dejó al descubierto toda la mala praxis política del GCBA, que no tuvo ni una sóla propuesta redistributiva para con quienes más lo necesitaron, y descansó sobre la militancia y las organizaciones, el vicejefe de gobierno, Santilli y atrás de él, todes en Juntos por el Cambio, en el PRO vuelven a agitar el debate por la baja de la edad de punibilidad. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Como respuesta a un hecho que se viralizó la semana pasada, cuando un adolescente fue detenido por el presunto asesinato de un hombre en Retiro, hoy algunas voces agitan el fantasma del punitivismo hacia la infancia. Esto mismo sucedió ya en 2017 y luego otra vez en el 2019, cuando se intentó reinstalar el debate, un manotazo de ahogado de la Alianza Cambiemos en aquel año electoral. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Así como elles no se cansan de revivir un debate que atrasa 40 años, nosotres, como organización que trabaja junto a niñes del país, tampoco nos vamos a cansar de seguir rompiendo sus argumentos basados en sentidos comunes carentes de humanidad. Sobre todo, luego de un año de pandemia declarada a nivel internacional, donde a miles de pibis en la ciudad les fueron negados derechos básicos como la educación, la salud y la vivienda. Sostenemos que les pibis no son un problema a erradicar sino que son las problemáticas que les atraviesan las que deben ser resultas.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>El mismo debate de siempre </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La Argentina ha ratificado la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CIDN) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde ya en su artículo primero considera como niñe</span><i><span style="font-weight: 400;"> “a todo ser humano menor de dieciocho años de edad”</span></i><span style="font-weight: 400;">.  Entonces, si bien cuando hablamos de niñes, adolescentes o jóvenes es importante comprender que son categorías construidas sociohistóricamente y por ende, con fronteras flexibles, existen ciertos parámetros compartidos. Los grados de edad se consensuan a nivel social, y revisando políticas, programas y normas a nivel nacional e internacional podemos identificar no sólo qué temporalidades se le asignan a las diferentes edades sino también qué valores se les imprimen. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El año pasado se cumplieron tres décadas desde la sanción de la CIDN, aquel evento que ha marcado una nueva orientación sobre el lugar que ocupan les niñes en nuestro país, y fundamentalmente el trato del Estado hacia elles. La niñez comenzaba a ser mirada de otro modo desde el Estado, y con esta nueva mirada surgirían nuevas políticas destinadas a les pibis, apuntadas a la protección y la promoción de derechos. Así, dejarían de ser sujetos tutelados y objetos de intervención, para ser sujetos de derechos y con ello, el Estado y la sociedad en general debían ser garantes de que ninguno de estos sea vulnerado. El Estado argentino se comprometía a realizar todos sus esfuerzos para que les niñes accedan tanto a los derechos humanos como los derechos particulares de la niñez.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, cada tanto se revive el debate por la baja de la edad de punibilidad y diferentes referentes de las (ahora múltiples) derechas argentinas se pasean indignades por medios de comunicación televisivos, o dicen cosas en las redes sociales o en ciertas secciones de opinión de algunos diarios mainstream. Algunes intentan disfrazar sus opiniones de preocupación por los índices de pobreza y desigualdad, mientras que otres abiertamente piden más mano dura para les pibis, y sobre todo, los pibes. Todes, sin embargo, apuntan a lo mismo: más vulneración de derechos y más estigmatización contra los pibes de sectores populares. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Datos de diferentes organizaciones internacionales y nacionales (que pueden encontrarse en la página de la red Argentina no Baja) sostienen que la participación de niñes menores de 18 años en delitos es casi ínfima (sólo un 4% según UNICEF), siendo que la mayoría son en delitos considerados menores: los homicidios a manos de menores de 18 años no llegan al 1%. Entonces, en términos concretos y reales, pregonar por la baja de la edad de punibilidad sólo se explica a través de motivaciones tribuneras, en momentos donde la realidad de les pibis en la ciudad carece de políticas específicas que se orienten a lo sostenido por la CIDN. Básicamente, en un contexto sistemático de negación de derechos para les pibis, y un proceso de constante estigmatización y racismo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es que, sobre todo, lo que sucede es que hay un uso diferenciado de la penalidad, que impacta mayormente sobre las clases populares. Porque siempre que se contempla la aplicación de la ley a quienes verdaderamente se persigue y se aprisiona es a les pobres. Más aún cuando se intersecta con la generación, es a les pibis pobres a quienes se verduguea, a quienes se tortura y a quienes sistemáticamente se persigue en instancias previas a la judicialización. Claro ejemplo de esto fue el caso de Facundo Castro, asesinado en manos de la policía bonaerense por violar la cuarentena a principios de año. De la misma manera, les cientes de pibis que han muerto de la mano del gatillo fácil perpetrado por las fuerzas de seguridad a lo largo de los años. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La única respuesta cuando se trata de les pibis pobres es penas más largas, más duras, desde más pequeñes, de manera de aleccionarles desde bien chiques cuál es su lugar en la sociedad. De manera que si a elles no les toca pero si a su amigue, sepan que es ese el camino que les toca, estén o no cometiendo un delito.</span></p>
<figure id="attachment_52577" aria-describedby="caption-attachment-52577" style="width: 615px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-52577 size-medium" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/12/photo5116161684787013784-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/12/photo5116161684787013784-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/12/photo5116161684787013784-1024x682.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/12/photo5116161684787013784-640x427.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/12/photo5116161684787013784.jpg 1280w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /><figcaption id="caption-attachment-52577" class="wp-caption-text"><strong>Foto Oscar De la Vega / MARCHA</strong></figcaption></figure>
<p><b>Las otras faltas hacia les pibis</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las palabras de Santilli sobre la necesidad de repensar la Ley Penal Juvenil ante lo ocurrido en Retiro no hace más que correr el foco sobre las problemáticas que atraviesan y impactan a les pibis. La profunda pobreza en la que la alianza Cambiemos sumergió al país en los últimos cuatro años tuvo como consecuencia directa la pauperización de la infancia. Según datos de la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad, una de cada tres personas pobres vive en CABA, y la indigencia llegó al 11%. Cuando se especifica en les niñes, vemos que el 46% vive en hogares pobres. Sumemos a eso las estimaciones de UNICEF de un 63% de pobreza infantil para finales del este año. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Atras de cada pibe en la calle hay un padre desocupado”, decían en los 90s y hoy podemos decir algo similar. Pibis que viven en hogares que no alcanzan a costear la canasta básica, pibis cuyo derecho a la vida digna, a la alimentación, al hábitat se encuentra sumamente vulnerado. Consideremos los datos de la UCA que sostienen que el 40% de les pibis viven en viviendas precarias, donde no acceden a servicios sanitarios básicos. Año a año se ha bajado el presupuesto destinado a educación en CABA: si se consideran los datos de los últimos 10 años, el presupuesto destinado a educación cayó un 10% según Agustín Claus, especialista en Planeamiento y Economía de la Educación de FLACSO. Salarios docentes, becas, programas de reinserción, infraestructura, todo es impactado por la desfinanciación, teniendo efectos directos e indirectos en las posiblidades de les niñes de mantenerse dentro del sistema educativo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Larreta se hace eco de la quita de los puntos de coparticipación que Macri le regaló como excusa para recortar inversión en esta y otras esferas claves (como salud) pero por detrás existen décadas de desfinanciamiento que no se vio mejorado en los años en los que la Ciudad recibió esos puntos extras. Mientras esto sucede, la ministra Acuña avanza contra les docentes como responsables de la debacle educativa, considerándoles como fracasades y carentes de formación como corresponde, con el claro interés de vaciar los Profesorados y meter por la ventana la UNICABA. En particular, en tiempos de pandemia, el gobierno porteño se negó sistemáticamente a invertir en conectividad y tecnología para les pibes, corriendo el foco a les docentes y directives por no apoyar la vuelta a las escuelas. El desinterés por les pibis de las escuelas públicas, siempre nos recuerda las palabras del ex presidente que sostenía que había quienes caían en la educación pública. Su extrema negligencia y odio de clase se vio demostrada con su experimento de las burbujas en las escuelas, que fue rechazado por casi la totalidad de la comunidad educativa: sólo el, 0,5% de les pibis de las escuelas públicas participaron. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La salud en la Ciudad tiene problemas similares. En tiempos de pandemia, les mediques, enfermeras, residentes se movilizaron para exigir el pago de salarios dignos, inversión en infraestructura e insumos para hacer frente a la pandemia. No obstante, pocas fureon las respuestas del gobierno porteño. Esto sin considerar que las unidades zonales fueron cerradas por varios meses, imposibilitando a les pibis acceder a la salud primaria. Esto hizo que cosas tan básicas y de primera necesidad como conseguir un par de anteojos se convirtiera en una tarea titánica para las familias y las organizaciones. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En este contexto de negación de derechos de la infancia absoluta, las declaraciones del vicejefe de gobierno son chabacanas porque desconocen la situación a la que el GCBA de la mano del PRO ha empujado a les niñes durante 15 años. Pibis que vieron negados sus derechos y el de sus familias desde su nacimiento. Situación que inadmisible en la ciudad más rica del país, en la ciudad a la que el ex gobierno nacional de Mauricio Macri le aumentó al 3,5 la coparticipación, significando mayores recursos para el gobierno, que lejos de invertir en políticas que impliquen promoción de derechos, que el gobierno destina a deudas y propagandas.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Cambiar todo lo que deba ser cambiado</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El Régimen Penal Juvenil que se sanciona con la ley 22278, y que siempre se pone en debate cuando se habla de la baja de la edad de puniblidad, data de 1980 en el marco de la última dictadura militar. La misma dictadura que desapareció a miles de jóvenes. La misma dictadura que torturó a estudiantes secundarios, a militantes y pibis trabajadores en todo el país. Las mismas organizaciones que históricamente han luchado por los derechos de la niñez, también luchan por reformar el Régimen, para que se oriente bajo la misma concepción de derechos establecida en la CIDN y la 26061. Sin embargo, siempre que se intenta abordar este debate, voces conservadoras intentan meter por la ventana la baja de la edad. Como sucedió con la ESI, un intento por transformar una ley para mejorarla, se ve frenada ante los avances de la derecha, que pide más mano dura para les pibis. Para el régimen de la dictadura, la edad de punibilidad son los 16 años. En la actualidad, quienes pregonan por su baja sostienen la necesidad de que pase a los 14 años. Es decir, proponen un retroceso incluso ante un régimen reglamentado por la dictadura militar más nefasta de nuestro país.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Diferentes activistas y referentes de la defensa de los derechos de les niñes han criticado el Regimen Penal que hoy en día dicta y condiciona las vidas de les pibis que entran en el sistema penal. Claudia Cesaroni, abogada y referente de derechos humanos, en el podcast Niñeces Libres que realizamos desde AulaVereda plantea que la sociedad a ese sector de la infancia, aun profundamente asociado con la minoridad y profundamente estigmatizado, lo trata de forma extremadamente cruda. Les damos penas de 25 años, condenandoles a pasar encerrades más años de los que tienen de vida. Marisa Graham, actual defensora de les niñes y adolescentes, en una </span><a href="https://www.pagina12.com.ar/310939-marisa-graham-la-baja-de-punibilidad-no-influye-en-absoluto-"><span style="font-weight: 400;">nota de Página12</span></a><span style="font-weight: 400;"> publicada hace unos días también se pronunció en contra de la actual ley que regula el régimen penal de la minoridad y la posibilidad de bajar la edad de punibilidad. Allí, propone pensar una ley más moderna que se adecúe a la perspectiva de derechos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Además de reformar el régimen penal, tanto Cesaroni como Graham, en el </span><a href="https://open.spotify.com/episode/46SWw6ABzvO7ypnsbBDeRr"><span style="font-weight: 400;">podcast Niñeces Libres</span></a><span style="font-weight: 400;"> plantean la necesidad de que el Estado genere políticas para les adolescentes, aquellas personas de entre 12 y 17 años que, a pesar de ya no ser niñes siguen teniendo ese plus de derechos establecidos en la CIDN. Es imperante que así como el Estado construye políticas y programas para acompañar las trayectorias de vida de les más pequeñes (como lo que supo ser el plan Qunita, la AUH, la pensión Madre 7 de Hijos o la Tarjeta Alimentar) también existan políticas para “acompañar cuidado”, como dice Claudia Cesaroni, a les adolescentes. Políticas para promover sus derechos, no para limitar sus posibilidades. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Desconfiamos y lucharemos siempre contra quienes proponen pensar como solución la baja de la edad de punibilidad. Es sesgar el debate, es reproducir la estigmatización de les pibis. Porque siempre que refiereren a la baja, piensan en les pibis pobres, les pibis de la clase, de las barriadas y las villas. Y siempre son les mismes: son les que piden mano dura, les que piden más intervención de las fuerzas de seguridad, les que las defendieron cuando mataron a Facundo. Elles, que sólo quieren como solución mayores penas y más castigos en este sistema penal que es un sistema de tortura y de muerte. Elles, que piensan que algunas vidas merecen más dignidad que otras. El transfeminismo nos enseñó a siempre buscar las respuestas desde una perspectiva no punitivista, y nuestra propuesta siempre será luchar porque las vidas de les pibis sean más dignas, y sobre todo, más disfrutables y vivibles.  </span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/otra-vez-con-les-pibis/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>#NiñecesLibres: ¿A qué imagen suelen apelar las construcciones culturales?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/nineceslibres-a-que-imagen-suelen-apelar-las-construcciones-culturales/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Dec 2020 03:22:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Derechos]]></category>
		<category><![CDATA[Niñez]]></category>
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		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[infancias libres]]></category>
		<category><![CDATA[Nadia Fink]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Qué se les ofrece a les niñes para escuchar, ver, leer y jugar? ¿Qué quieren transmitir quienes hoy están creando contenidos para las infancias, desde dónde lo hacen y en quiénes piensan cuando construyen sus propuestas?  ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr"><em><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-size: 14pt;">La cultura también es cosa de chiques, pero </span><span style="font-size: 18.6667px;">¿Qué</span><span style="font-size: 14pt;"> se les ofrece a les niñes para escuchar, ver, leer y jugar? </span><span style="font-size: 18.6667px;">¿Qué</span><span style="font-size: 14pt;"> quieren transmitir quienes hoy están creando contenidos para las infancias, desde dónde lo hacen y en </span><span style="font-size: 18.6667px;">quiénes</span><span style="font-size: 14pt;"> piensan cuando construyen sus propuestas?  </span></span></em></p>
<p dir="ltr"><strong><span style="font-size: 14pt;">Por Aula Vereda, Trilce Radio y Niñez Plural</span></strong></p>
<p dir="ltr"><span style="font-size: 14pt;">Mariana Baggio y Nadia Fink nos invitan a plantarnos ante el bombardeo incesante de estímulos que ofrece hoy la cultura, entre la mercancía, las tecnologías y la inmediatez del placer y nos alientan a ver caminos alternativos que estas mismas habilitan para el disfrute de propuestas artísticas que nos lleven a mundos fantásticos y también más justos. </span></p>
<p dir="ltr"><span style="font-size: 14pt;">¿Cómo caracterizan el campo cultural para las infancias? ¿A qué imagen de la niñez suele apelar este campo? Hoy conviven muchos campos culturales en las infancias: por un lado el “mainstream” o aquellos muñecos, películas, músicas que se ponen de moda y “se necesita para ser feliz”, una clara apuesta al consumismo que reduce la libertad de elegir. Este universo es desigual ya que sólo apela a clase media y a una mirada hegemónica de la niñez, siempre blanca, heterosexual, con estereotipos físicos y de roles que encontramos cuando, por ejemplo, paseamos por los pasillos de las jugueterías.  Pero no perdamos las esperanza: también podemos encontrar otro mundo artístico posible que apela a la imaginación a la capacidad creativa, abriendo puertas y dando opciones de vuelo que nos hacen más libres. </span></p>
<p dir="ltr"><span style="font-size: 14pt;">¿A qué destinataries les hablan, cómo resuelven la tensión entre lo  que quieren producir y las exigencias del mercado?. Nadia nos cuenta que por ejemplo, desde la cooperativa de Chirimbote se propone recuperar a los héroes y heroínas latinoamericanas de nuestra historia, siempre con perspectiva de género y de clase. Mariana también nos canta la posta: les adultes tenemos la obligación de ser respetuosos con esos muñecos, inclusive si son el hombre araña, ya que estos son queridos por les niñes y en ellos proyectan su mundo interior. </span></p>
<p dir="ltr"><span style="font-size: 14pt;">Por último, nos preguntamos: ¿Cuál es el lugar de la infancia en sus trabajos y cómo podríamos esperar una participación más protagónica de les niñes en la cultura? Ambas se corren de la visión adultocéntrica y nos convocan a mas protagonismo a la niñez en general, y la cultura lo debe. Lo primero es acercarse desde todos los lugares, compartir con elles y abrir caminos por fuera de la lógica del mercado. Distribuir la cultura de forma igualitaria y accesible a todes les niñes, pensar juegos para todes, incentivar y buscar vías de difusión independientes a las hermosas producciones que les niñes hacen a través de las nuevas herramientas. </span></p>
<p dir="ltr"><span style="font-size: 14pt;">Después de todo, se trata de crear mundos fantásticos a través de los cuentos, la música, el juego y la imaginación&#8230;</span></p>
<div class="adL"><a href="https://open.spotify.com/episode/3N2dCpKdXaw4DJhUY491BW">https://open.spotify.com/episode/3N2dCpKdXaw4DJhUY491BW</a></div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/nineceslibres-a-que-imagen-suelen-apelar-las-construcciones-culturales/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Continuidad pedagógica en el Nivel Inicial o de cómo tejer vínculo con niñes pequeñes a la distancia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/continuidad-pedagogica-en-el-nivel-inicial-o-de-como-tejer-vinculo-con-nines-pequenes-a-la-distancia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Jul 2020 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[#NiñezSinFronteras]]></category>
		<category><![CDATA[continuidad pedagógica]]></category>
		<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[escuela pública]]></category>
		<category><![CDATA[infancias libres]]></category>
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		<category><![CDATA[nivel inicial]]></category>
		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=50260</guid>

					<description><![CDATA[Si bien hoy no estamos de cuerpo presente en las salas, aportes para pensar nuestro rol en el contexto de aislamiento entre lxs más peques.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Si bien hoy no estamos de cuerpo presente en las salas, la tarea docente continúa y frente a este nuevo contexto nos encontramos reinventando las maneras de tejer vínculo y de ofrecer encuentro.&nbsp;&nbsp;Por eso unos aportes para pensar nuestro rol en el contexto de aislamiento y distancia entre lxs más peques.</em></p>



<p><strong>Por Elia González, Renata Crespo, Candela García Sciaroni y Martina Senes*.</strong> / <strong>Foto: Lucia Prieto</strong></p>



<p>Con menos de quince días de clases con les niñes, se interrumpieron los encuentros en las salas, los abrazos al llegar, los desayunos y meriendas compartidas, los momentos de patio o arenero, las canciones… Les proponemos un recorrido por distintas experiencias de continuidad pedagógica en el Nivel Inicial y sus implicancias para el trabajo docente.</p>



<p>Con menos de quince días de clases con les niñes, se interrumpieron los encuentros en las salas, los abrazos al llegar, los desayunos y meriendas compartidas, los momentos de patio o arenero, las canciones… Les proponemos un recorrido por distintas experiencias de continuidad pedagógica en el Nivel Inicial y sus implicancias para el trabajo docente.</p>



<p>Terminando la primera quincena del mes de Marzo, se decretó en la Argentina el aislamiento social obligatorio debido a la pandemia causada por el virus COVID19 que puso al mundo en emergencia sanitaria. Esta medida incluyó de igual manera a todos los niveles educativos, y al mismo tiempo que decretó que no habría clases presenciales propuso la continuidad pedagógica. A partir de esto se abrieron distintos interrogantes, por un lado un abanico de debates al respecto de qué es y qué significa la continuidad pedagógica, cómo se reconfigura el rol docente en modalidad virtual y  sobre todo qué implica para la  especificidad del Nivel Inicial.</p>



<p>Esta suspensión del cotidiano, propuso un gran paréntesis en el primer período del año del nivel inicial, también llamado “período de inicio” otrora período de adaptación (siendo este movimiento desde la adaptación de algunes al inicio para todes ejemplo del inagotable ejercicio de reflexión y modificación de las prácticas de la Escuela Infantil). Recibir con calidez y respeto atendiendo a las necesidades familiares e institucionales es el objetivo prioritario. Es en este momento en el que comenzamos a conocernos: les niñes entre sí, nosotras con cada une en particular, con el grupo en general y, a su vez, con cada una de las familias. </p>



<p>El primer encuentro en la sala, o mejor dicho, los primeros encuentros, son fundamentales en nuestra tarea ya que tienen como principal objetivo comenzar a tejer estos vínculos. A través del juego, vamos entendiendo y conociendo, maestras y niñes, quiénes son las personas con las que vamos a compartir en nuestro cotidiano, cómo son, qué cosas les gustan y cuáles no, sus nombres, sus alegrías, sus temores. Y también -y muy fundamentalmente- comenzamos a construir un tímido <em>nosotres</em>, que con el correr de las semanas crece y nos lleva a elegir un nombre para la sala/grupo y cuál es el mejor lugar para colgar las carteleras donde ubicaremos los dibujos, y los juegos y cuentos que vamos a repetir más de una docena de veces.</p>



<p>Por lo general, pasada la niñez las personas olvidan el gusto por repetir y les extraña mucho cuando une niñe pide ver una misma película muchas tardes de su recién estrenada vida. En el Jardín valoramos esta acción de repetir las veces que haga falta todo aquello que disfrutamos, nos genera curiosidad o se nos presenta como un desafío, ya que de este modo empezamos a urdir la trama donde hacer crecer el tejido de palabras, historias, fantasías, conocimientos y sentimientos desde la cual nos relacionaremos con el entorno. Sin esta trama, el mundo se convertiría en un lugar mucho más complejo de habitar, mucho más si tenemos en cuenta de que por fuera de la Escuela Infantil y sus propuestas no hay muchos otros lugares que consideren a les niñes al momento de diseñar su arquitectura, mobiliario, posibilidades de acción y de producción de subjetividades, que no sean adultocéntricas o que no tiendan a la concepción de niñe-consumidor.</p>



<h4><strong>Tejiendo la urdimbre</strong></h4>



<p>Esta manera tan nueva de socializar y compartir que iniciamos hace menos de dos meses, es un constante descubrir y construir, entendiendo y atendiendo a la importancia y la urgencia de conservar el espacio que ofrece el Jardín. En este sentido, resulta interesante regar este hacer con sendos signos de interrogación: ¿continuidad pedagógica o continuidad vincular? ¿Son distintas una cosa de la otra en el Nivel Inicial? ¿Puede haber, en la escuela infantil, enseñanza sin previa construcción de vínculo? ¿Qué tipo de encuentro ofrecemos cuando está mediado por la virtualidad (en el mejor de los casos), y cómo se configura el encuentro cuando no hay señal, no hay datos, no hay para comer?</p>



<p>Con estas preguntas rondando en la mente y en el cuerpo, es que vamos construyendo  propuestas desde las escuelas. En algunas de ellas, de gestión privada, la comunicación fluye vía e-mail con las familias y vía Skype, Zoom -o alguna plataforma parecida- desde la cual es posible verse y escucharse. Tan acostumbrades al cara a cara y cuerpo a cuerpo, que al principio fue <em>rara</em> la idea de conectar virtualmente con les niñes. Pero pronto fueron apareciendo las manifestaciones de aquello: familias que  cuentan “el antes y el después” de la videollamada en el ánimo de les niñes; el fluir de lo que entre elles cuentan y de lo que se cuentan entre sí a partir de la propuesta de la maestra; el disfraz o juguete que traen para la ocasión, evidenciando la espera de aquel momento.</p>



<p>En estos pequeños grupos la propuesta es en definitiva encontrarnos, escucharnos, vernos las caras. Compartir un rato del cotidiano entre docentes, familias y niñes. Vemos como interesante que esta modalidad ofrece la posibilidad de la toma de la palabrapor parte de cada niñe, la oportunidad de decir, contar, preguntar. Aparece fuertemente cómo el juego y el vínculo -como pareja de contenidos- abraza e invita a cada une a ser parte de ese momento compartido. Podemos ver cómo les niñes a través de las canciones y propuestas se entusiasman cuando les nombramos y les ofrecemos algo para que “agarren” o más bien simulen agarrar (“como sí”) de las pantallas o nos ofrezcan, por ejemplo, comida hecha de masa para un títere, una cara graciosa para reirnos, nos muestran algún juguete de su casa, tocan un instrumento musical junto a nosotras mientras cantamos entre todes. Y en estos espacios también aparecen los miedos, los juegos a que alguien se enferma de coronavirus, la pregunta por los barbijos… también las angustias por la prolongación de la virtualidad y la falta de contacto.</p>



<p>En otros jardines, aquellos que se encuentran en zonas históricamente vulneradas en sus derechos, la cosa es bien distinta. Los encuentros más certeros se dan por teléfono y también con aquel miembro de la familia que se acerca a la Escuela Infantil Pública a buscar el bolsón de alimentos. Ésta es también una oportunidad para enviarle a les niñes una propuesta que les conecte con su maestra y su jardín, cuando en el celular no hay datos para descargar un audio, una imagen, entrar al mail o al padlet donde cada maestra sube las propuestas.  En una sala de cinco años de un Jardín del borde de la CABA, la entrega en mano de cartas con estampillas y la invitación a hacer el sobre y las  propias estampillas para responder la carta a su “Seño”, es una iniciativa que además de conectar con la novedad de recibir por vez primera una, invita a construir un ida y vuelta que es también el origen de muchas otras acciones: dibujar, preguntarse respecto de cómo se comunicaba la gente antes, descubrir que el sobre recibido es igual al ícono de SMS que aparece en la pantalla del celular y escribir, como puedan, lo que quieren contarle a su maestra. Sin conectividad no es sinónimo de desconexión y el intercambio epistolar aparece aquí como una propuesta democratizadora en una ciudad marcada profundamente por la desigualdad y la nula voluntad política de la gestión de Horacio Rodriguez Larreta por hacer algo al respecto. </p>



<p>También encontramos espacios educativos donde la red se va tejiendo de una manera súper artesanal. Escuelas que son gestiones asociadas de entidades privadas y públicas que no reciben el bolsón de alimentos pero alojan a infancias en situación de vulnerabilidad social.  En este caso las estrategias se tejen al interior de cada equipo docente y redes barriales asociadas. La directora de una de estos espacios articula con las cooperadoras de otras escuelas públicas de la zona y recolecta en su auto donaciones de la comunidad, “bolsones sobrantes que no han sido entregados”, ropa de abrigo, libros, espirales, productos de limpieza, etc. Un grupo de familias y docentes auxilia en esta tarea y cada 15 días: 60 familias de esa institución (población actual y egresada) retiran su mercaderia gracias a la red.  Porque cuando el estado está ausente, la salida es colectiva. Esos sábados de encuentro con barbijos y ojos achinados de alegría, maestres y familias comparten ese tiempo de intercambio amoroso. Algunes llevan también sus juguetes y los intercambian con otra familia. Una vez que el juguete llega a otra casa está cargado de historia, de afecto y de comunidad. Así se va tejiendo la ternura y la posibilidad igualar algunas oportunidades. Esta red de encuentros, también ha sido nicho de nuevas experiencias colectivas al interior de cada grupo de familias, niñes y maestra que conforman cada “sala”. En una de las salas, una vez atendida la demanda urgente de garantizar el alimento para todes, comenzaron a circular recetas de tortas que preparaba la abuela o que vivían desde hace mucho en cada familia. La idea de sistematizar la información y armar un recetario colectivo llegó al poco tiempo. Resolver la urgencia en conjunto es el inicio de una serie de iniciativas y propuestas que también permite concentrarse en lo importante: estar cerca y acompañarnos en este contexto de aislamiento obligatorio. </p>



<p>Sacar conclusiones definitivas es algo que en estos días de emergencia sanitaria hemos aprendido a evitar. Pero sí podemos dar cuenta de lo que vamos viendo con el correr de los días y es que los encuentros virtuales, las propuestas enviadas en sobres, los juguetes intercambiados, se vislumbra que lo que seguimos ofreciendo es el espacio para construir vínculo, entendiéndolo desde una mirada pedagógica. Como dice María Emilia López: el vínculo desde la ternura y la ternura como portadora de aquellas atribuciones de las funciones maternante y paternante, como la acción de contener, envolver, organizar, procesar los sentimientos indiscriminados que a veces agobian a los bebés [y a los niños pequeños]. La ternura como sostén para atravesar ese espacio de tiempo y de historia en que el niño inaugura su condición humana. El vínculo como trama en el que se sostiene la posibilidad de construir su subjetividad.” En definitiva, la ternura como envoltura que anida las individualidades de cada une y<strong> </strong>que nombra y da lugar a cada subjetividad. </p>



<p>Muchas veces llega a un grupo de whatsapp de la sala una foto de un niño vestido de guardapolvo y mochila o un video de una niña que juega a que es una compañera particular mientras sus muñecos sentados en ronda son aquelles que no están en su casa y ella extraña. A veces una mamá, una mascota o una hermanita bebé es un padre, madre o abuela y así, jugando, se abraza algo del mundo conocido. El recuerdo llena de sentido tanta virtualidad cuando un niño de la sala, varado con su familia en Perú por el cierre de fronteras, mira las noches despejadas y se acuerda de “La luna está tapada” que cantaba el año pasado en la escuela. </p>



<figure class="wp-block-gallery aligncenter columns-1 is-cropped"><ul class="blocks-gallery-grid"><li class="blocks-gallery-item"><figure><img loading="lazy" width="1024" height="682" src="https://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/07/17212035_1271190029612797_8436923158425314288_o-1-1024x682.jpg" alt="" data-id="50290" data-full-url="https://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/07/17212035_1271190029612797_8436923158425314288_o-1.jpg" data-link="https://www.marcha.org.ar/?attachment_id=50290" class="wp-image-50290" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/07/17212035_1271190029612797_8436923158425314288_o-1-1024x682.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/07/17212035_1271190029612797_8436923158425314288_o-1-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/07/17212035_1271190029612797_8436923158425314288_o-1-1536x1024.jpg 1536w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/07/17212035_1271190029612797_8436923158425314288_o-1-640x427.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/07/17212035_1271190029612797_8436923158425314288_o-1.jpg 2000w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="blocks-gallery-item__caption">Foto Colectivo Manifiesto</figcaption></figure></li></ul></figure>



<h4><strong>Seguimos educando</strong></h4>



<p>Realmente entendemos que esta tarea va de la mano con la ternura y el vínculo desde la ternura, donde en cada intervención intentamos brindar a les niñes escucha, contención, acompañamiento a pesar de las distancias inevitables.</p>



<p>Lo hasta aquí recorrido da cuenta, también, de la concepción de infancias desde la cual nos posicionamos y trabajamos. En esta virtualidad <strong>s</strong>eguimos trabajando en pos de niñeces autónomas, participativas, creadoras. Y a pesar de no tener el espacio/tiempo de la sala para construir en clave de autonomía, vemos en estas propuestas que el foco sigue estando ahí: que puedan contarnos con sus palabras o sus expresiones sus emociones, sus creaciones, sus sentires, y a partir de ahí seguir pensando propuestas que les interpelen desde sus deseos, intereses, miedos, sensaciones… en el intento de aportar herramientas que les permitan expresar, qué sienten, qué piensan, qué inquietudes les genera todo esto que está pasando y todo lo que trae aparejada esta pandemia (angustias familiares, falta de trabajo, aislamiento, distancia de personas queridas, entre otras).</p>



<p>Vamos arribando de a poco a algunas orillas que presentan posibles respuestas pero que, más que nada, multiplican las preguntas que se suman a las que nos trajeron hasta aquí.  La única certeza es que la escuela, a través de sus equipos docentes y de conducción, está tejiendo redes entre las personas, ofrece un espacio de encuentro común y propone alternativas y soluciones a problemas concretos. La escuela continúa garantizando derechos. Las escuelas no son reemplazables. Les docentes, tampoco.</p>



<p><strong>* Maestras del Nivel Inicial en distintas escuelas de CABA</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/continuidad-pedagogica-en-el-nivel-inicial-o-de-como-tejer-vinculo-con-nines-pequenes-a-la-distancia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>La luna nos sigue: asalto nocturno a una plaza vacía</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-luna-nos-sigue-asalto-nocturno-a-una-plaza-vacia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 May 2020 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[#SomosMultitud]]></category>
		<category><![CDATA[cuarentena]]></category>
		<category><![CDATA[infancias libres]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Plaza]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[La niñez sufre el encierro y el padre hace memoria y recuerda aquella noche en la que pasearon por el barrio. Bajo la multitud de estrellas, jugaron en la plaza y volvió con su cría a upa, ese upa peregrino que es un abrazo en movimiento.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>La niñez sufre el encierro y el padre hace memoria y recuerda aquella noche en la que pasearon por el barrio. Bajo la multitud de estrellas, jugaron en la plaza y volvió con su cría a upa, ese upa peregrino que es un abrazo en movimiento.</em></p>



<p><strong>Por Hernán Boeykens</strong></p>



<p class="has-text-align-right"><em>“Simplemente estoy encendiendo la Noche”</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>Ray Bradbury</em></p>



<p>De un tiempo a esta parte, adquirimos una costumbre noctívaga. Un secreto de bolsillo, compartido entre mi hija y yo, pero no por pequeño menos importante.</p>



<p>Todo debe haber comenzado hace dos diciembres, cuando los calores urbanos nos quitaron el sueño y la luz. En ese preciso momento en que la estrategia del colchón en la terraza era una posibilidad concreta, se nos ocurrió que debíamos explorar la noche fuera de casa. Quizá una buena racha de suerte nos hiciera acreedores de la brisa que se esconde en las esquinas.</p>



<p>También eran un problema el sueño y los monstruos del cuarto. Es que de chicxs la noche es un final irremediable que se repite todos los días. Un final sin retorno en el que –sospechamos– podemos quedar atrapadxs por siempre. De poco valen las explicaciones astronómicas sobre la rotación terrestre. Cuando se apaga la luz del velador, no hay garantías de que el sol vuelva a colarse por la persiana y de que el sueño termine. “Mañana haremos tostadas en el desayuno, con manteca y azúcar”, “Habrá dibus en la cama…”, “Bailaremos El lago de cisnes; vos serás Odette y yo el brujo Rothbart o el príncipe Siegfried, o también puedo ser Odette”. No, no y no. No me duermo: me decía ella. Ni por las tostadas, ni por los dibus, ni por Odette. No logré convencerla: los sólidos argumentos se desvanecían en el aire.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="584" height="478" src="https://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/photo5082414125287581757.jpg" alt="" class="wp-image-49642" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/photo5082414125287581757.jpg 584w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/photo5082414125287581757-501x410.jpg 501w" sizes="(max-width: 584px) 100vw, 584px" /></figure>



<p>Tomamos nuestras cosas: llaves, ojotas, alguna muñeca, y salimos. Lo primero que vimos fue la ausencia. No había nadie en la calle. Pasaban unos pocos autos con las luces encendidas, que alargaban nuestras sombras como un chicle gris sobre el suelo. Los gatos del barrio se asombraron de vernos. Esa hora les pertenece y sus ojos brillantes nos advertían que estábamos invadiendo territorio felino. El territorio de los gatos, como todo el mundo sabe, es el misterio. Nos dimos la mano, mi hija y yo, y caminamos hasta la esquina. De la brisa, ni noticias. Se habría tomado un día de franco. Seguimos sin brújula hacia otras calles, en línea recta, en zig zag. Dimos una vuelta manzana. Y una vuelta naranja, que en nuestro argot, son dos vueltas manzanas. Una vecina sacó al perro a hacer sus necesidades. Cuando nos reconoció entre las sombras, le cambió la cara y nos saludó con amabilidad.</p>



<p>Seguimos viaje por el barrio. En el trayecto, jugamos a las preguntas. Alternábamos los roles de entrevistador y entrevistadx. Nos consultábamos nuestra opinión sobre los unicornios, los arcoíris, las vecinas. Nos reíamos de nuestras propias respuestas. Una más disparatada que la otra.</p>



<p>Divisamos los árboles de una plaza. ¿Podemos…? Me preguntó ella. La plaza tiene rejas, pero está abierta ¿En qué estúpido mundo gobiernan los carceleros de toboganes, hamacas y subibajas? Si jugar en la calle, jugar afuera, jugar sin el marco del encierro es un acto político; una plaza cerrada es una declaración de principios. No le dije nada de esto a mi hija, que son pensamientos míos, y además veníamos deliberando sobre la existencia de las sirenas. Había prioridades. Le contesté que sí, que iríamos a la plaza.</p>



<p>Atravesamos la reja abierta. Nadie. Ni un solo juego estaba ocupado. Algunxs muchachitxs tomaban cerveza tranquilamente en los asientos de cemento. Todo el terreno libre. El olor del pasto nos empezó a invadir y sentimos que la temperatura bajaba dos o tres grados. Los motores de los autos y los colectivos se empezaron a escuchar cada vez más lejanos, como si se los tragara la bocaza de un ogro.</p>



<p>En estos días ver una plaza vacía es un espectáculo corriente y triste. Las anhelamos repletas de pibxs, haciendo turnos para tirarse del tobogán o subirse a las trepadoras. Practicando sus piruetas y sus propias aventuras originales, sin partitura de adulto. Al aire libre, libres. Es curioso que a esta altura los perros y los vendedores de cosas inútiles o suntuosas tengan más derecho a circular que lxs niñxs. Ellxs están más encerradxs que ningunx. En el mundo adulto, en un día eterno, sin comienzo ni fin, sin vereda, sin plaza, sin la complicidad tan necesaria de los suyos.</p>



<p>En fin. La plaza fue nuestra. Y en los días previos a la pandemia, decir “la plaza es nuestra” era un bien muy preciado. Usamos todos los juegos, hasta que el cansancio se apoderó de su cuerpo y se hizo la hora de regresar. Upa, dijo ella. Teníamos varias cuadras por delante. Para qué mentir, hubo un momento de zozobra de mi parte. Pero sin mucho esfuerzo, me ganó su abrazo. El upa es un abrazo peregrino, una llamada primitiva del cariño y una táctica ancestral de la crianza. Nuestros lumbares seguirán renegando (y rechinando), pero el corazón siempre dice que sí. Por eso a veces nos duele más decir que no al upa que aceptarlo.</p>



<p>Volvimos hablando de la noche, de cuán distinta es cuando la vemos por afuera. Hasta que descubrimos en el cielo una lunita tímida y menguante. “Mirá, papá la luna nos sigue”, descubrió ella. De pronto la perdíamos en una bocacalle o detrás de un árbol bien alto. Pero al rato nos sorprendía toda vestida de arroz, saliendo por encima de las azoteas. Nos acompañó durante todo el camino de vuelta. Ella la iba cazando con los ojos mientras yo entonaba una vieja melodía que se me había pegado como un mantra.</p>



<p>A las pocas cuadras sentí su cabeza sobre mi hombro y su respiración profunda. Llegamos. Su cuerpo estaba transpirado y flojo sobre el mío. Se había dormido profundamente. Abrí la puerta de casa y la llevé hasta su pieza. La dejé sobre su cama. Como ya había vuelto la luz, el ventilador de techo revolvía el aire tibio del cuarto. Apagué las luces que habían quedado prendidas y la noche se hizo amiga de la casa.</p>



<p>Todavía esperamos volver a transitarla como antes.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-luna-nos-sigue-asalto-nocturno-a-una-plaza-vacia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Las infancias ante la pandemia: reflexiones y desafíos desde las ciencias sociales</title>
		<link>https://marcha.org.ar/las-infancias-ante-la-pandemia-reflexiones-y-desafios-desde-las-ciencias-sociales/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 May 2020 14:04:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestramerica]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[infancias libres]]></category>
		<category><![CDATA[infancias vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[niñez plural]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Qué pasa con las infancias en cuarentena? ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Como gran parte de la sociedad, las infancias en la Argentina se encuentran cumpliendo el aislamiento social, aunque de distintas maneras. Este escenario profundiza viejos problemas vinculados a las desigualdades y vulneraciones, mientras hace tambalear las certezas con que lxs adultxs intentamos proteger a lxs niñxs, y torna aún más inaudibles sus voces, sus ideas y emociones.&nbsp;</em></p>



<p><strong>Por Niñez Plural (*)</strong> / <strong>Foto German Romeo Pena</strong></p>



<p>La pandemia que estamos viviendo expone y recrudece serios problemas que afectan a lxs niñxs. Problemáticas que preexisten a esta situación y que difícilmente acabarán cuando la pandemia concluya. Una certeza colectiva para comenzar: lxs niñxs son parte inescindible de los procesos sociales y, por lo tanto, lxs afectan también la pandemia del Covid-19 con sus medidas como el aislamiento social preventivo y obligatorio y todo lo que implican.</p>



<h4><strong>Tiempos de incertidumbre para todxs</strong></h4>



<p>La actual situación deja en claro que no somos individuxs, únicxs, aisladxs, sino seres sociales entramados en procesos complejos que condicionan fuertemente nuestras experiencias, de distintas maneras según nuestras desiguales condiciones de vida. De esta manera, la pandemia pone en evidencia&nbsp; las profundas diferencias que afectan a las diversas y desiguales infancias; experiencias segmentadas según clase, género, pertenencia étnica, edad, orden de nacimiento, tipo de vivienda, barrio o comunidad, acceso a servicios, que recrudecen en este contexto.</p>



<p>Nos encontramos en un escenario plagado de incertidumbres. En este marco, nos inquieta la salud, la reproducción de la vida, las posibilidades de obtener lo necesario para la subsistencia; nos inquieta nuestra capacidad para seguir los protocolos de prevención o adaptarnos al cambiante contexto, de soportar las restricciones. Pero, fundamentalmente, nos inquieta el futuro, y eso pone en jaque nuestra ilusión de proteger a lxs niñxs dándoles certezas que asumimos tener en situaciones ordinarias. Así, lxs adultxs y las instituciones van oscilando entre armar para lxs niñxs una ficción para preservarlxs de lo que está ocurriendo o bien requerirles una actitud de completa comprensión y responsabilidad. Es decir, o los infantilizan tutelándolos –y contrariando sus sentires a expensas de otorgar validez a la palabra adulta– o los adultiza de golpe y desconoce sus subjetividades infantiles.&nbsp;</p>



<p>Sin menospreciar el esfuerzo y la creatividad para modificar la práctica cotidiana llevada a cabo por lxs docentes, las propuestas de educación escolar virtual operan, en muchos casos, como si nada significativo estuviera ocurriendo e incluso en ocasiones generan una demanda excesiva, tanto para lxs adultxs a cargo y lxs docentes, como para lxs niñxs. Así, se desaprovechan oportunidades de escucha y reflexión sobre sus expresiones e interpretaciones en torno a las múltiples experiencias que este desafiante contexto les presenta, como cambios en las rutinas, tiempos, espacios, interacciones e interlocutores. Oportunidades de preguntarles, escuchar, responder a sus inquietudes, todas atravesadas por sus diferentes humores y malestares. Entonces, se pierde una vez más la posibilidad de escucharlxs y conocer desde sus propias vivencias este transitar por la cuarentena. Además, estas propuestas de educación virtual no pueden llevarse a cabo cuando las familias y lxs docentes no cuentan con dispositivos electrónicos o conectividad, lo cual, sumado a los diferenciales capitales educativos de lxs padres y madres, profundiza las desigualdades ya existentes según clase social, pertenencia étnica y región del país (1).&nbsp;</p>



<p>Es importante también recordar que el lugar que lxs niñxs ocupan generalmente en nuestra sociedad es el de seres subordinados a lxs adultxs y, por lo tanto, silenciadxs y cosificados. Se trata de la persistente mirada adultocéntrica de la que siempre hablamos, y entonces no nos sorprende que en este contexto tampoco se escuchen sus voces. Por eso consideramos que deberían multiplicarse los esfuerzos para recuperarlas (2). A su vez, en este contexto pandémico, la convivencia permanente con personas adultas –atravesadas por los mandatos patriarcales y adultistas–&nbsp; agudiza la violencia producto de la angustia propia de la extrema incertidumbre en que se vive, que se descarga sobre mujeres, disidencias y niñxs. </p>



<p>En la actualidad, esto se agravó al no contar con la contención de las instituciones que lxs escuchaban y acompañaban en las condiciones de (a)normalidad anteriores al COVID-19. Es importante, entonces, señalar también la necesidad de que se difundan adecuadamente por las distintas vías de comunicación las líneas telefónicas o las formas de atención a las que les niñxs (o adultxs aliadxs) podrían acudir en auxilio, como la línea 102.</p>



<h4><strong>¿Qué implica cuidar?&nbsp;</strong></h4>



<p>Nos encontramos en un contexto en el que mucho se insiste en que nos cuidemos y cuidemos a lxs demás. Esto permite poner en relieve preguntas tales como quiénes son los encargados del cuidado, quiénes son los sujetos susceptibles de cuidados, cómo se configuran determinados cuidados como apropiados, qué espacios son propicios, qué políticas favorecen o efectivizan dichas acciones, es decir múltiples dimensiones que no se reducen a la incumbencia de una persona y un ámbito.</p>



<p>En el contexto actual, ya no podemos contar con estas redes institucionales de apoyo y el cuidado infantil queda concentrado por completo en las familias, más precisamente en las mujeres, lo cual genera tensiones cotidianas de distinto nivel de gravedad. Frente a esto, observamos a los medios de comunicación preocupados por lxs niñxs sólo en términos de su salud mental ante el encierro, tomando implícitamente como parámetro a las clases medias cuyas necesidades básicas están cubiertas y que están en condiciones de cumplir con las medidas de distanciamiento social.&nbsp;</p>



<p>Al mismo tiempo, nuestras investigaciones con sectores vulnerados vienen señalando cómo el “cuidado infantil” es muchas veces una vía para la sospecha y para (pre)juzgar a estas familias e intervenir sobre ellas. Así, la pandemia y el aislamiento social preventivo y obligatorio profundizan la discriminación hacia quienes, debido a sus dificultosas condiciones de vida, deterioradas aún más por la cuarentena, no pueden acatarla completamente. En particular quienes, como únicx referente adultx, salen a hacer compras imprescindibles y llevan a sus niñxs. Y quienes muchas veces no pueden cumplir con las recomendaciones de higiene y de aislamiento porque no acceden a viviendas adecuadas, agua potable, gas natural o leña, tanto en las villas y barrios populares de la ciudad más rica del país –que hoy aportan la mayoría de los contagios diarios– como en las comunidades originarias de diversas regiones. </p>



<p>Cuidarnos entre todxs implica también advertir cuándo y cómo la vulneración de derechos básicos aumenta significativamente el riesgo epidemiológico, teniendo claro que deben atenderse esos problemas de fondo más que actuar represivamente. Nos parece entonces importante advertir sobre el riesgo de que, con fines de prevención, los controles dispuestos para cumplir el aislamiento&nbsp; viren en&nbsp; violencias punitivas, dirigidas una vez más hacia los sectores ya socialmente vulnerados (3).</p>



<p>Un tema que nos preocupa y que debe ser resaltado es cómo, en el actual contexto de aislamiento, las organizaciones sociales que lxs acompañan en los diversos territorios no pueden sostener sus tareas cotidianas de contención, en detrimento de la garantía y cumplimiento de los derechos de cientos de miles de niñxs vulneradxs de nuestro país. Nos referimos a los distintos espacios de apoyo escolar, organizaciones sociales, comedores, centros comunitarios que con su presencia cotidiana&nbsp; fortalecen las trayectorias de muchxs niñxs del país.</p>



<p>Para terminar, consideramos crucial preguntarnos por las causas de este virus, para poder pensar en cómo cuidarnos en conjunto y evitar futuras pandemias. Hace tiempo que las organizaciones sociales indígenas y campesinas, junto con diversos especialistas, nos advierten sobre la necesidad de re-pensar el actual modelo de desarrollo económico mediante el cual, en los más variados rincones del mundo, se viene deforestando desenfrenadamente, expandiendo sin control la agricultura intensiva, la minería, el desarrollo de infraestructura y la explotación de especies silvestres. </p>



<p>Observamos con preocupación que algunos gobiernos estén “relajando” las medidas de protección ambiental con la excusa de superar la recesión económica generada por el COVID-19.&nbsp; Los<a href="https://www.greenpeace.org/argentina/issues/bosques/4348/greenpeace-a-pesar-de-la-cuarentena-los-desmontes-no-se-detienen/"> desmontes</a> que se multiplican a lo largo y ancho del país (4) evidencian la persistencia de lógicas económicas que entrañan graves “descuidos”.&nbsp; Distintos especialistas vienen señalando que esta pandemia, así como el SARS, la gripe aviar y la gripe porcina, se originaron en la destrucción de hábitats silvestres para plantar monocultivos a gran escala (5). El momento actual podría ser un punto de inflexión en el que aprendamos más profunda y ampliamente qué implica el cuidar. Si realmente estamos preocupadxs por la salud y por brindar un futuro digno a lxs niñxs y a todxs, es necesario poner en discusión las causas socioambientales de la pandemia y asumir los desafíos que ello implica en la agenda política.&nbsp;</p>



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<p>(*)&nbsp;<strong> Niñez Plural </strong>es un equipo de investigación social sobre las infancias, la alteridad y la ciudadanía alojado en el Instituto de Ciencias Antropológicas, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. Escribimos colectivamente estas reflexiones <strong><em>Andrea Szulc, Mariana García Palacios, Silvia Guemureman, Pía Leavy, Melina Varela, Santiago Morales, Laura Frasco Zuker, Paula Shabel y Camila Parodi.&nbsp;&nbsp;</em></strong></p>



<ol><li>Respecto de la cuestión educativa recomendamos el comunicado “La pandemia de la educación virtual” del equipo Ubacyt dirigido por Ana Carolina Hecht, Noelia Enriz y Mariana García Palacios: <a href="https://www.facebook.com/168740503760463/posts/535431940424649/">https://www.facebook.com/168740503760463/posts/535431940424649/</a></li><li>Ver una interesante propuesta para promover la expresión de las experiencias de lxs niñxs en <a href="https://www.facebook.com/ternurarevelde/photos/a.2287863274867321/2609780302675615/?type=3&amp;theater">https://www.facebook.com/ternurarevelde/photos/a.2287863274867321/2609780302675615/?type=3&amp;theater</a></li><li>Para ampliar sobre esta delgada línea entre cuidado y control puede consultarse <a href="http://revistaanfibia.com/ensayo/logica-policial-etica-del-cuidado/">http://revistaanfibia.com/ensayo/logica-policial-etica-del-cuidado/</a></li><li><a href="https://www.greenpeace.org/argentina/issues/bosques/4348/greenpeace-a-pesar-de-la-cuarentena-los-desmontes-no-se-detienen/">https://www.greenpeace.org/argentina/issues/bosques/4348/greenpeace-a-pesar-de-la-cuarentena-los-desmontes-no-se-detienen/</a></li><li><a href="https://www.theguardian.com/environment/2020/may/07/promiscuous-treatment-of-nature-will-lead-to-more-pandemics-scientists">https://www.theguardian.com/environment/2020/may/07/promiscuous-treatment-of-nature-will-lead-to-more-pandemics-scientists</a></li></ol>

<p><a href="https://marcha.org.ar/las-infancias-ante-la-pandemia-reflexiones-y-desafios-desde-las-ciencias-sociales/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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