<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>independencia &#8211; Marcha</title>
	<atom:link href="https://marcha.org.ar/tag/independencia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Sun, 22 May 2022 20:46:01 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-AR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.13</generator>

<image>
	<url>https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/05/cropped-FAV_ICON-1-32x32.png</url>
	<title>independencia &#8211; Marcha</title>
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>¿Los últimos días de Cataluña en España?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/37189-2/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/37189-2/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 Oct 2017 03:03:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[cataluña]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[europa]]></category>
		<category><![CDATA[independencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=37189</guid>

					<description><![CDATA[¿Los últimos días de Cataluña en España? Una pera que se vuelve manzana.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Santago Giraldo*</strong></p>
<p><em>¿Los últimos días de Cataluña en España? Una pera que se vuelve manzana.</em></p>
<p>Las redes sociales arden. Todos condenamos la violencia, desproporcionada e ininteligible, con la cual el gobierno de España intentó, infructuosamente y con muchas víctimas, detener la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña que había aprobado por el Parlamento de Cataluña y declarado ilegal por los tribunales españoles. Precisamente es eso, el complejo juego de institucionalidades, legalidades y legitimidades. De bando y bando. Propongo cinco reflexiones que pueden servir de marco para observar el caso catalán en la actualidad. No soy catalán, ni español, ni siquiera europeo. Pero en los diez años que hace que vivo en Barcelona he visto crecer la marea, año tras año. Miro con incredulidad cada día que pasa.</p>
<p>1. En mayo de 2011 la Plaza Cataluña en Barcelona estaba llena de indignados. El gobierno catalán había recortado y robado, tanto como el de España. La gente indignada salió a las calles y quería impedir la aprobación de un presupuesto neoliberal. Austeridad. Artur Mas, entonces presidente de la Generalitat de Cataluña y ahora uno de los símbolos del independentismo, tomó un helicóptero desde el cual pasó por encima de la protesta. Llegó al Parlament de Cataluña y pactó con el PP los presupuestos. Entonces no era independentista. Al menos no en materia presupuestal. A los pocos días, los indignados recibieron varias cargas policiales. En defensa de la institucionalidad y del pacto político, llegó a decir Mas.</p>
<p>2. Es prehistoria. La crisis económica gestionada con la mayoría absoluta del PP en el Congreso de España, pero también por el pacto entre Artur Mas y el PP en Cataluña, generó muchos problemas sociales. Ver pobreza, desempleo, desesperación, es algo extraño en una de las capitales turísticas más importantes del mundo. El gobierno catalán edificó entonces un culpable —como lo señaló Martín Caparrós en su artículo: “Cataluña: el viejo truco de la patria”— con mucha ayuda de Madrid. Desde el 2010, cuando se recortó el Estatuto de Autonomía de Cataluña, refrendado por los catalanes y por el Congreso de los Diputados, pero “cepillado” por el Tribunal Constitucional, con una mayoría de miembros afines al PP o conservadores, la puerta de diálogo se cerró. Desde entonces tuvo un protagonista especial que, como muchos analistas señalan, tendrá una estatua en la hipotética República Catalana: Mariano Rajoy. A partir de entonces, la culpa de todos los males de Cataluña era del gobierno del PP, con lo que, además, se alimentó la confusión entre un gobierno específico y el Estado. Las puertas cerradas, porque el PP no negocia nada que no esté en la Constitución —y en su particular interpretación— aumentaron día a día la tensión. A cada portazo, un pantallazo: una puerta cerrada. En la repetición de la escena simbólica una muy buena parte de los catalanes asumió el relato. Hay un gobierno que no nos quiere. La verdad, es que parece que así sea. Diálogo cerrado. Nadie habla. Nadie cede. Con un agravante. Rajoy impone retos que la sociedad catalana asume como desafíos. Año tras año, demostraciones de fuerza. Cada vez más grandes y la misma respuesta, puertas cerradas. Saltos cuantitativos durante siete años. La indignación en un marco creciente. Una bomba de tiempo en Europa.</p>
<p>3. El movimiento social independentista de Cataluña, porque lo es, tiene dos particularidades. La primera es que ha logrado copar las instituciones. Es interesante pues lo normal es que el movimiento social demande algo a las instituciones. En el caso catalán, el movimiento social domina ahora una gran parte de la institucionalidad, con lo cual genera una sinergia inédita. La institución hace llamados y una buena parte de la ciudadanía, que copia y entiende su narración, responde masivamente. La segunda es que es un movimiento burgués, con lo cual tiene un peligro mayor. Sus partidos mayoritarios, dentro de los que se encuentra el nuevo partido de Artur Mas (PdCAT), han defendido siempre un modelo de políticas neoliberales favorables a los intereses económicos de las élites catalanas. Una muestra de ello es que el paro nacional de hoy, 3 de octubre, ha sido convocado principalmente por instituciones, por empresas, por el mismo gobierno catalán. Los sindicatos han dudado en sumarse por el hecho de que no representa un interés ligado a la lucha obrera, aunque aquí es donde la pera se convierte en manzana.</p>
<p>4. El relato, sistemático y emotivo: miles de catalanes en las calles en busca de un derecho de autodeterminación, de un voto, y la puerta cerrada. Son dos cosas diferentes, en principio, pero el gobierno catalán ha sido hábil. Ha puesto, poco a poco, anzuelos en los que Rajoy ha picado. Uno tras otro, con su afán de legalidad, se los ha tragado todos. Qué dolor. Pero él traga orgulloso. Impávido. La lucha por el voto, por el ejercicio de la democracia se convierte en el relato. Los anzuelos cada vez son más grandes. Los dos últimos, las detenciones a funcionarios y, por supuesto, la acción represiva del Estado el día de la votación, por más justificación legal que pueda tener, desde un escritorio. Ya no importa que las fuerzas soberanistas del parlamento catalán se hayan saltado las reglas legislativas para tramitar una ley de referéndum, ni que hayan dividido a los catalanes casi por la mitad. Hay un cambio de paradigma que Rajoy no es capaz de leer. Ya no se defiende una idea ligada sólo al independentismo. Desde el lunes, se defiende y se persigue la democracia. Y la democracia se asocia al independentismo. El éxito simbólico del asociacionismo emotivo. Una buena parte de los medios internacionales denunciaron la violación de los derechos democráticos. Copiaron el slogan. La declaración de independencia, de repente, parece justa y legítima ante la acción policial, absolutamente desproporcionada, en contra de —¡cuidado!— una urna. La mitad de los catalanes tienen ahora, por la acción de Rajoy, lo que les podía hacer falta ayer, el respaldo de la opinión pública internacional. Para muchos catalanes, sin embargo, también fue violencia institucional que el <i>Parlament</i> se saltara la ley y los procedimientos parlamentarios y estuviera vacío a la mitad —también hay fotos de ello— cuando se aprobó la celebración del referéndum de autodeterminación.</p>
<p>5. La última. Un estado como el español no se puede permitir dar una respuesta preconvencional a un problema político postconvencional. El sistema de valores superior, como la defensa a la expresión y el derecho político de la manifestación pacífica, no pueden reemplazarse por la acción represiva. Perdieron. Hicieron el ridículo porque no impidieron nada y les regalaron la foto que circula por el mundo. El marco de solidaridad se extiende, aunque, curiosamente, no se extiende con los otros catalanes que se verán en medio de la disputa y que pueden también llegar a perder sus derechos al dejar de ser parte de España. Más si una decisión tan determinante se toma bajo la legitimidad de una votación-movilización sin ningún tipo de regularización normativa válida y, en el mismo plano de violación de la ley, sin ninguna garantía para el ejercicio de la expresión política opuesta al proyecto independentista. Pero ellos no están en la foto.</p>
<p>¿Qué nos queda? Temo que nadie ceda y hay dos anzuelos más a la vista. Un pulso entre la aplicación del Artículo 155 de la Constitución española por parte de Rajoy, que implica la obligación para el gobierno catalán de cumplir forzosamente las obligaciones legales, versus la Declaración Unilateral de la Independencia de Cataluña que, según algunos periodistas, puede llegar a ser discutida y aprobada en el <i>Parlament</i> el próximo fin de semana, así aún no sepan, los mismos catalanes, cuál es el proyecto de país del día siguiente.</p>
<p>Son ambas cartas muy peligrosas.</p>
<p>&#8212;</p>
<p><strong>*Politólogo de Nacional de Colombia. Investigador posdoctoral y profesor del Departamento de Periodismo de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Coordinador Académico del máster de Investigación en Comunicación y Periodismo.</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/37189-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/37189-2/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>1 de octubre: día histórico para Cataluña (y para España)</title>
		<link>https://marcha.org.ar/37027-2/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/37027-2/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Sep 2017 03:03:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[1 de octtubre]]></category>
		<category><![CDATA[Aníbal Garzón Baeza]]></category>
		<category><![CDATA[cataluña]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[independencia]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=37027</guid>

					<description><![CDATA[En los últimos años, la dialéctica nacionalista España-Cataluña ha dado un salto cualitativo histórico. Ha pasado de ser visto como un conflicto jurídico y cultural a convertirse en un conflicto político y social. Ahora en los bares se discute (cuando no de Venezuela) sobre qué juristas deben debatir las competencias del gobierno catalán o sobre los políticos que ponen flores a Francesc Macià cada 11 de septiembre. Los balcones están con banderas españolas y catalanas y centenares de miles de personas van a las calles el día de la Diada. ¿Cuál es la esencia de que las discusiones hayan pasado de la élite política a la base social, hablando tipológicamente? La rigidez institucional española.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Aníbal Garzón</strong></p>
<p><em>En los últimos años, la dialéctica nacionalista España-Cataluña ha dado un salto cualitativo histórico. Ha pasado de ser visto como un conflicto jurídico y cultural a convertirse en un conflicto político y social. Ahora en los bares se discute (cuando no de Venezuela) sobre qué juristas deben debatir las competencias del gobierno catalán o sobre los políticos que ponen flores a Francesc Macià cada 11 de septiembre. Los balcones están con banderas españolas y catalanas y centenares de miles de personas van a las calles el día de la Diada. ¿Cuál es la esencia de que las discusiones hayan pasado de la élite política a la base social, hablando tipológicamente? La rigidez institucional española.</em></p>
<p>Repasemos la cercana historia. El hecho de anular el 28 de junio de 2010 el Tribunal Constitucional el nuevo Estatuto Catalán, votado democráticamente en 2006 por los catalanes y catalanas, por un recurso del Partido Popular que satisfizo también a un sector del PSOE, fue el inicio de la aceleración del sentimiento independentista catalán. Transformando autonomistas y federalistas a independentistas. Un sentimiento que no solo sumaba a independentistas catalanes sino también a un amplio sector de demócratas que empezaban a situar a España como un régimen inamovible, un régimen moderno que no había perdido elementos autoritarios del franquismo.</p>
<p>Las primeras elecciones después de esa sentencia, noviembre de 2010, volvían a dar la victoria a la derecha nacionalista catalana de CiU y se reconfiguraba el juego político pasando como eje prioritario la dicotomía izquierda-derecha (tan recuperada por Norberto Bobbio), como había sido hasta el momento con el Tripartit (ERC, PSC, ICV) gobernando desde el 2003, a una nueva dicotomía nacionalista de independentistas-unionistas. En Cataluña, y también en el resto de España, pese a las graves consecuencias de crecimiento de desigualdades, recortes, desahucios, por la crisis económica de 2008 y sus reformas de austeridad, el nacionalismo, por un lado y por otro, llenaba las páginas de los diarios. Mientras al PP y PSOE les beneficiaba hablar de la unidad nacional española en un momento de crisis económica, a CiU le valía hablar de Cataluña. Dos polos de poder a quien les incomodaría por igual el movimiento 15M y otras acciones de protesta social.</p>
<p>Unas nuevas elecciones anticipadas en 2012, con el PP en el gobierno de Madrid, clarificó mucho más el escenario nacionalista. No solo aumentó en votos ERC superando al PSC y siendo ahora segunda fuerza en Cataluña, sino que entró en escena, por primera vez a nivel autonómico, una fuerza independentista y anticapitalista, la CUP. Un paso de la calle a las instituciones burguesas, dado su momento histórico. Unos años atrás, ERC y CiU eran rivales políticos en el juego derecha e izquierda, pero ahora iniciaban su cercanía para realizar una consulta popular legal sobre el futuro de Cataluña. Consulta seguida de cerca por la CUP que dibujaba de esta manera el tema del independentismo catalán como un asunto transversal al entrar conservadores, socialdemócratas y anticapitalistas. Finalmente, la prohibición de la Ley de Consultas por el Tribunal Constitucional y convertirse el referéndum ilegal en un acto de protesta contra el inmovilismo español y como suma de conciencia, llevó a la convocatoria de elecciones anticipativas al 2015. Una nueva fecha que dibujaría la correlación de fuerzas.</p>
<p>CiU, afectada por los casos de corrupción del 3% y el Caso Pujol, pasó de un discurso nacionalista que buscaba simplemente mayores competencias a una visión más independentista, dadas las presiones sociales por el inmovilismo del PP, que le llevó a su ruptura interna. Una ruptura con algunos resultados destacados ya que hizo nacer un nuevo partido que buscaba lavar su imagen de corrupción con CiU, el PDeCat. En las nuevas elecciones, en un alto grado de contradicción entre el gobierno central español y el gobierno autonómico catalán sobre el asunto de celebrar un referéndum oficial de independencia como el que se hizo en Escocia sobre el Reino Unido en 2014, el eje catalanista se unificó en una candidatura conjunta con PDeCat y ERC, quedando fuera la CUP por su contradicción interna entre independencia y socialismo. En septiembre de 2015 se celebraron unas elecciones donde el referéndum de independencia fue el asunto central, dejando de lado otros problemas sociales y económicos, y los resultados lo definen.</p>
<p>La participación fue histórica, cerca del 75%. Junts Pel Si se hacía con la fuerza más votado con 62 escaños del total de 135, pero no obtenía la mayoría absoluta del 50% más 1. Una mayoría que necesitaba el apoyo de la CUP, que consiguió un resultado notable, y casi inesperado, pasando de 3 a 10 diputados. Tres partidos que negociarían el llamado proceso de desconexión para celebrar, quiera o no Madrid, un referéndum de independencia. En el bando unionistas, Ciudadanos pasó a ser la primera fuerza con 25 diputados. Su discurso españolista con un acento moderno, a diferencia del PP, atraía a una parte del electorado de clase obrera y de origen inmigrante de otras zonas de España. Un electorado que no llegó a conseguir, según sus expectativas, la coalición de Catalunya Si que Es Pot, formada por la histórica ICV y por el joven partido de Podemos que era visto como el arma electoral del 15M. Poner los aspectos económicos por delante de los nacionales, en un momento peculiar en Cataluña, y querer resucitar la dicotomía izquierda-derecha por encima de independencia-unión no fue una estrategia productiva. Tampoco para el PSC.</p>
<p>En definitiva, en estos 7 años, desde la anulación por el TC del Estatuto de Autonomía, la situación sobre el estatus de Cataluña con España se ha acelerado en la agenda política y en la conciencia social. ¿Cuál será el resultado?, ¿a qué se llegará?,&#8230; todavía existe una gran incertidumbre. De lo que se ha evidenciado durante este tiempo es que más allá de la potenciación de la dialéctica nacionalista entre España y Cataluña también ha nacido, y con fuerza, el debate sobre si España es democrática o no lo es. Si está abierta a nuevos momentos históricos o es inamovible.</p>
<p>El hecho de que un 80% de la población catalana exija la celebración de un referéndum legal, tanto para votar Si como No, mientras las instituciones españolas lo sitúan como anticonstitucional, se dibuja un panorama de una España cada vez más estática e inamovible. Y esto nos lleva a una pregunta, más allá del sentimiento nacionalista tanto catalán como español, sobre, ¿si Cataluña se hiciera independiente podría abrir una brecha que pudiera dar la posibilidad de que España se reformase?</p>
<p>Parece ser que el hecho de situarse como principal dialéctica España-Cataluña, por encima del histórico de la izquierda y la derecha, nos haya eliminado la posibilidad de relacionar las dos contradicciones, las cuales pueden ser complementarias. El 1 de octubre podría ser una fecha histórica no solo para Cataluña sino también para España. Vamos con las hipótesis:</p>
<p>&#8211; Si Cataluña se convirtiera en un Estado Independiente el primer marco legal que debería llevar a cabo sería la Asamblea Constituyente. Un proceso que volvería a hacer renacer las contradicciones entre la izquierda y la derecha con debates como el blindaje de derechos sociales, la construcción de un ejército propio y su adhesión o no a la OTAN, o qué tipo de sistema económico y financiero. El papel de lo público y lo privado, y de las multinacionales y la banca. Todo un sin fin de cuestiones en un nuevo Estado que dadas las cercanías geográficas, culturales y familiares abrirían también un espacio de debate y lucha en España para reformar el Régimen del 78 o crear una nueva Asamblea Constituyente, de la que hoy poco se habla.</p>
<p>&#8211; Otro punto a señalar es que el hecho de haber sido la política inmovilista del PP, y parte del PSOE, una de las causas del crecimiento del movimiento independentista catalán, la llegada de la independencia de Cataluña haría reflexionar de la necesidad de un cambio de modelo de Estado en España. La necesidad de ofertar un modelo plurinacional y descentralizado para que otras naciones, que deberían tener también su derecho a decidir, como la vasca, la andaluza o la gallega, entre otras, dispongan de la oferta de una España diferente y reformada que por condiciones históricas no ha tenido Cataluña a su disposición.</p>
<p>&#8211; El hecho de la creación de un nuevo Estado republicano catalán puede tener sus impactos positivos en el movimiento republicano español si se genera una solidaridad internacional y conexión entre Cataluña y España. Si Cataluña ha conseguido ser independiente también se puede conseguir la III República española.</p>
<p>&#8211; No solamente la independencia de Cataluña podría llevar a reformar a España, como estamos presentando en las hipótesis anteriores, sino también al quedar excluida de la Unión Europea por un inicio, como confirman las autoridades de Bruselas, se podrá comparar entre Cataluña y España si ser miembro de la UE es un beneficio para el desarrollo nacional o una pérdida de soberanía. Si disponer de una moneda propia es beneficioso para un país. Hay casos como Dinamarca (estar en la UE pero no tener el Euro) o el Brexit, pero España no los mira comparativamente como lo haría con Cataluña por su cercanía y realidades en conexión. Para los euroescépticos la independencia de Cataluña podría tener sus consecuencias sobre fortalecer la postura de un &#8220;Spain-exit&#8221; en un país tan europeista como España que fue de los pocos que aprobó la Constitución Europea.</p>
<p>&#8211; Y la construcción de un nuevo Estado como el catalán, con sus particularidades, haría las contradicciones de clase social más visibles. Como sucedió también en los procesos de liberación de los años 60 y 70. Una contradicción que al igual que se visibilizará en Cataluña también se hará en España. La derecha española no tendría discurso de uso nacionalista como hace actualmente para tapar sus corruptelas y los impactos sociales y económicos de su austeridad.</p>
<p>En definitiva, que Cataluña decida su destino es un principio de la democracia, la autodeterminación, y la soberanía de un pueblo. Cada persona debe tener derecho a votar libremente. Para algunos Cataluña debe estar en la España actual, para otros Cataluña debe ser parte de una España a cambiar, pero para otros, igual de legítimos, Cataluña debe ser independiente no solo para cambiarse a sí misma sino también, dialécticamente, para ser causa del cambio en España ya que no sería la misma. No puede existir la actual España sin reprimir Cataluña, por ello si Cataluña se libera una nueva España nacería.</p>
<p>No es malo aprender de los enemigos, muestran sus debilidades. Por ello, en 1935 el conservador español José Calvo Sotelo anunció en un discurso su célebre frase &#8220;Antes una España Roja que Rota&#8221;. Calvo Sotelo era consciente que la única manera de preservar la España actual, la inamovible, la del tradicionalismo, la derecha y la élite, era evitar que su España se fracturara. Para él un cambio hacia la izquierda en la España actual era insostenible, un fracaso de adaptación. Pero si la España se fracturará entonces sí sería posible un cambio en España, hacia una nueva España más democrática y plural. El 1 de octubre no es solo un proceso hacia la democracia para el pueblo catalán, el 1 de octubre es también un acto de batalla para el progreso y el cambio hacia un Estado plurinacional del pueblo español.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/37027-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/37027-2/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los próceres de la Independencia de España no planearon las naciones como las conocemos en la actualidad</title>
		<link>https://marcha.org.ar/los-proceres-de-la-independencia-de-espana-no-planearon-las-naciones-como-las-conocemos-en-la-actualidad/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/los-proceres-de-la-independencia-de-espana-no-planearon-las-naciones-como-las-conocemos-en-la-actualidad/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Jul 2016 03:00:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Dossier Bicentario Independencia]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[independencia]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Hernandez]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=30008</guid>

					<description><![CDATA[Entrevista a Olmedo Beluche, autor de Independencia Hispanoamericana y lucha de clases.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Mario Hernández</strong></p>
<p><em>Entrevista a Olmedo Beluche, autor de </em>Independencia Hispanoamericana y lucha de clases.</p>
<p><strong>Independencia Hispanoamericana y lucha de clases<em>, es un libro muy interesante, sobre todo por la visión que das en relación al Bicentenario de la Independencia. Te planteo una serie de temas como inquietud de la lectura de tu trabajo, para que desarrolles: primero, tu planteo de que la Independencia latinoamericana no fue un plan conscientemente delineado. Al mismo tiempo, señalás que se trata de un proceso revolucionario clásico y que en realidad lo que pasó en 1810, más que un movimiento por la Independencia fue un movimiento para evitar la revolución. Que recién la Independencia se consolida mucho más adelante, a partir de 1819/1821.</em></strong></p>
<p>Sintetizando, no es cierta la historia de Hispanoamérica en el modo en que nos la presentan, en el sentido que los próceres de la Independencia de España planearon las naciones como las conocemos en la actualidad. Inclusive el concepto de nación moderna, como lo concebimos actualmente no existía en ese tiempo. En realidad Nación era sinónimo de Estado, y el Estado era la Monarquía Real española. Y como identidades en ese momento, existían la identidad de los españoles en América y la de los españoles en la Península Ibérica y, fundamentalmente, las identidades locales, porque en vez de Estados nacionales lo que existían eran ayuntamientos, municipios que era donde funcionaba la vida política de aquel tiempo.</p>
<p>Lo importante del caso, es que la Independencia es un producto de la descomposición del Imperio español, que se va produciendo ya desde el siglo XVIII, por motivos diversos, internos y externos. Y que va a alcanzar su punto culminante entre 1810 y 1825 en un proceso revolucionario en el que diversas fracciones de clase plantean sus diversas demandas y actúan de manera distinta.</p>
<p>Es importante entender que América tenía el sector hispanoamericano, que estaba dividido en una clase social que gobernaba en nombre de la Monarquía española, compuesta por los virreyes y la elite del ejército, que se negaba a ceder algo de la Monarquía; la elite de los criollos o la burguesía hispanoamericana propiamente dicha que era la que manejaba los negocios, las plantaciones, las minas, que deseaba participar de la cuestión política y que se terminara la discriminación de que por ser americanos no tenían derecho a participar de los puestos públicos, pero era muy moderada. Y luego estaba el partido de la pequeña burguesía radical, que sí eran republicanos o anti monárquicos, o se fueron radicalizando como Bolívar.</p>
<p>En la parte baja del pueblo, que muchas veces jugó papeles decisivos, estaban los indígenas, los negros esclavos, las castas mestizas que cuando se radicalizaban movían las cosas. Por ejemplo, a grandes rasgos, cuando en 1810 el Consejo de Regencia dice a los americanos que forme su propia Junta porque la invasión napoleónica había liquidado todo el Imperio español en la Península Ibérica, los virreyes intentaron esconder ese decreto. La burguesía criolla se da cuenta de eso y pide tímidamente que se constituyan las Juntas y que los Virreyes las presidan. Pero es cuando el pueblo sale a la calle y presiona, que se forman las Primeras Juntas de 1810.</p>
<p>En el caso de Buenos Aires, fueron French y Beruti los que sublevaron al pueblo y obligan al Virrey a aceptar la creación de la Junta de Buenos Aires. Asimismo sucedió en otras ciudades. Luego, esas Juntas de 1810, todavía son leales a la Corona porque juran en nombre de Fernando VII el monarca español.</p>
<p>Como los sectores ultra conservadores monárquicos se negaban inclusive a ceder eso, se organizaron en algunas ciudades grupos contrarrevolucionarios para aplastar esas juntas. En el caso de Venezuela, entre Maracaibo y Coro se organizó un ejército dirigido por Monteverde contra Caracas que estaba sublevada. Lo mismo sucedió en Nueva Granada, en el actual territorio colombiano. Y en Buenos Aires, Mariano Moreno, que era el sector radical republicano, tuvo la buena idea de fusilar a Liniers que había sido Virrey y que representaba a los sectores conservadores, que estaban afincados en Córdoba, y eso logró que en Buenos Aires no pudiera ganar el sector más reaccionario que no quería ningún cambio.</p>
<p>Sin embargo, la guerra civil se da entre 1811 y 1812 en diversas instancias, pero hacia 1814 en todos lados es derrotado el movimiento revolucionario: Hidalgo es fusilado, en 1815 es fusilado Morelos, Bolívar en 1815 está exiliado en Jamaica, Nariño es apresado en Cádiz igual que Miranda. Entonces, hay un momento reaccionario, de retroceso, porque incluso retorna al poder la monarquía a través de Fernando VII que impone nuevamente la monarquía absoluta.</p>
<p>En muchos lugares la contradicción es que contra los criollos se levantaron los sectores populares, por ejemplo, contra la Segunda República de Bolívar, se levantó una sublevación de llaneros y negros dirigida por Tomás Boves que era un canario muy radical que no quería a los blancos, que quería acabar con la esclavitud y con un programa social radical, pero contradictoriamente en nombre de la monarquía. Ellos son los que derrotan a la Segunda República.</p>
<p>Posteriormente, entre 1814 y 1820, la monarquía no respondió a las demandas sociales y democráticas que le pedían y que habían prometido para luchar contra los criollos, y perdió esa base social.</p>
<p>El siguiente paso importante, que a veces se ignora, es que la Independencia tuvo un apoyo muy importante en la sublevaciones generales en España en 1820 que impuso una revolución liberal y la Constitución de Cádiz a Fernando VII para que aceptara una monarquía constitucional compartida con las Cortes. Eso ayudó en la etapa final de la Independencia en los últimos 5 años.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Las Repúblicas que surgieron hacia 1825/30 implicaron un proyecto muy poco democrático y oligárquico</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong><em>Claro, porque Fernando VII no pudo mandar los ejércitos a combatir en nuestra América. ¿Por qué insistís en que fue un proceso revolucionario clásico?</em></strong></p>
<p>Me parece que es importante comprender los procesos políticos de la manera más realista posible. Eliminar los mitos que se han tejido y muchas veces se ocultan las contradicciones políticas de los propios próceres. Por ejemplo, la actitud de Bolívar es en algunos momentos radical, pero en otros momentos fusila al General Piar que era un mulato, porque teme que haya una revolución de las castas.</p>
<p>Las Repúblicas que surgieron al cabo del proceso hacia 1825/1830 implican ya la derrota de ese sector radical y del pueblo y la imposición de la oligarquía criolla en un proyecto de República muy poco democrática y oligárquica, que es lo que hemos conocido y que lamentablemente llega al día de hoy con muchas de sus características.</p>
<p>Es un problema que hay que establecer, no fue una revolución completamente victoriosa sino que se quedó a medias y luego retrocedió. Y luego la construcción del mito de las naciones, por ejemplo, Argentina pudo quedar de muchas maneras estructurado el Estado, pero no es hasta 1853 que se logra firmar la Constitución del Estado y surge Argentina como el Estado que conocemos en la actualidad.</p>
<p><strong><em>Y ni siquiera, porque la llamada Conquista del Desierto, con la incorporación de los territorios del sur ocupados por mapuches y tehuelches y también lo conocido como el Chaco, se da mucho después. </em></strong></p>
<p>Claro. Luego viendo la construcción del mito nacional sobre los que se constituyen nuestros Estados, por ejemplo México, basado en el pasado del Imperio Azteca que es una falacia total, porque hasta el día de hoy los indígenas son discriminados en México, es una construcción ideológica posterior que trabaja la burguesía para aunar a las clases dominadas en torno a la idea del nacionalismo. Lo que originalmente surgen son Estados Republicanos producto de esa crisis del Imperio español.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/los-proceres-de-la-independencia-de-espana-no-planearon-las-naciones-como-las-conocemos-en-la-actualidad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/los-proceres-de-la-independencia-de-espana-no-planearon-las-naciones-como-las-conocemos-en-la-actualidad/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Juana Azurduy, cuerpo y espíritu para la libertad</title>
		<link>https://marcha.org.ar/juana-azurduy-cuerpo-y-espiritu-para-la-libertad/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/juana-azurduy-cuerpo-y-espiritu-para-la-libertad/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 09 Jul 2016 15:21:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[200 años]]></category>
		<category><![CDATA[Dossier Bicentario Independencia]]></category>
		<category><![CDATA[independencia]]></category>
		<category><![CDATA[Juana Azurduy]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Nadia Fink]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=29525</guid>

					<description><![CDATA[A 200 años de la Independencia]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Nadia Fink</strong></p>
<p><em>Como parte del Dossier: “Bicentenario: la Independencia en debate”, producido conjuntamente por Marcha y Contrahegemonía, nos adentramos en la vida y legado de Juana Azurduy, heroína en las luchas de la liberación, a 200 años de la Independencia.</em></p>
<p>Una imagen la define completa: Juana, con su beba recién nacida, enfrentando a los custodios de su propio Ejército, que la creen puérpera e indefensa e intentan robar su botín, y asesinarlas.</p>
<p>Defiende a su cría con espada y galope, se arroja a las aguas del río y emerge en la orilla: sola, mojada, rabiosa, desilusionada… pero no débil, ni vencida.</p>
<p>Si Juana logró transformarse en todos estos años en una figura trascendente para la Argentina y Latinoamérica es por la leyenda que se fue gestando a su alrededor pero, sobre todo, por lo que sí realizó: nunca darse por vencida y tomar la lucha por la libertad como su estandarte de vida.</p>
<p>En la biografía que se cruza entre el mito y lo que pudo comprobarse con documentos, dice que nació el 12 de julio de 1780 en La Plata, Alto Perú, y que su apellido era Azurdui o Azurduy, según la fuente que se consulte. Que acompañaba a su padre en las tareas de la hacienda, que montaba a caballo como una amazona y que vio la injusticia de cerca desde pequeña. También que quedó huérfana de adolescente y que sus crueles tía y tío la enviaron a un convento donde no duró mucho tiempo, por su rebeldía constante.</p>
<p>Lo cierto es que se casó muy joven con Manuel Ascencio Padilla, un labrador que había recibido influencias libertarias de varios amigos que habían estudiado en la Universidad San Francisco Xavier. Los “académicos de Chuquisaca” llamaban a los egresados que pensaban, más que en la independencia, en un nuevo régimen deseable: se convirtieron en una contracorriente con conocimientos académicos (políticos, administrativos) y, a la vez, defensores de derechos de indios y cholos.</p>
<p>El alzamiento en Chuquisaca el 25 de mayo de 1809, luego frustrado, vio la esperanza en la Revolución de Mayo exactamente un año después en la ciudad de Buenos Aires. Y fue por eso que Manuel y Juana comenzaron a vincularse con los que estaban a cargo de las sucesivas expediciones (Ejército Auxiliar del Norte) que se enviaban hacia el Alto Perú para reclutar a quienes pudieran contener los primeros embates de las fuerzas realistas, para que no llegaran hasta Buenos Aires. En esa solidaridad con los rioplatenses, Manuel y Juana, esperaban tejer el camino hacia la libertad de su pueblo. Así, contra los ejércitos bien entrenados y armados que llegaban desde España, empezó a surgir una guerrilla fuerte: batallones que enfrentaban a los realistas, con armas que les robaban: cañones, trabucos, pistolas, pero también con sables y legiones de indígenas con arcos y flechas. Todo valía en una guerra en principio desordenada pero llevada adelante con valentía y años de opresión sobre los hombros.</p>
<p>Fue por esos años que Juana decidió tomar las armas y acompañar a su esposo. Manuel era perseguido por el alzamiento de Chuquisaca y Juana y su familia habían sido apresados en más de una oportunidad y estaban acorralados. Su decisión tuvo que ver con sentir que sería más útil en la batalla, luchando, que  quedándose en la casa, donde ya tampoco estaban seguros, ni ella ni sus hijos e hijas.</p>
<p><strong>Las batallas</strong></p>
<p>Para cuando llegó Manuel Belgrano en la segunda expedición del Ejército del Norte, ya no era Buenos Aires quien ayudaba a las guerrillas de Charcas sino que, por el contrario, eran su esperanza de resistencia. La zona llevaba cuatro años de conflicto, durante los cuales la población sufría invasiones, confiscaban sus campos y bienes, arrasaban su libertad; y fue así como los pueblos originarios, que ya no tenían nada que perder, resultaron de los primeros en ponerse a las órdenes de Belgrano. Y fue con él, hombre confiable y respetuoso de costumbres y tradiciones ajenas, con quien mejor entablaron relaciones Juana y Manuel.</p>
<p>La primera batalla que se registra de Azurduy es la de Ayohuma, en 1813. El Ejército de Buenos Aires estaba siendo masacrado cuando emergió el batallón de “Los Leales”, que hizo retroceder a los españoles: eran valientes, bravíos, y su jefa se movía de un lado a otro. “Entonces surge en la escena, causando general sorpresa, una hermosa y denodada mujer, con una legión de independientes: ¡Era Doña Juana Azurduy de Padilla! Pasiones cívicas, entusiasmo épico, pensamientos redentores, le animaban al sacrificio de la lucha”, escribió Macedonio Urquidi en 1919.</p>
<p>La batalla de las Carretas fue otra en la que participó, pero tomó relevancia nuevamente el asalto a Chuquisaca, a principios de 1816, cuando la ciudad fue sitiada. Allí dirigió a las tropas que se quedaron en esa ciudad toda la noche, ante el acecho de los enemigos, y se recuerda a Juana recorriendo las calles montada en su caballo “armada de pistolas y espada; parecía el jefe de las turbas invasoras (…); con indiferencia desafiaba la muerte, avanzando hasta cerca de las bocas de los cañones”.</p>
<p>Pero fue en la del Villar, la última de sus batallas en su tierra, donde el gesto heroico tuvo su símbolo máximo: arrebató el estandarte de las manos de los realistas. Con esa guardia de amazonas, fusileros criollos e indios armados de hondas y garrotes, Juana arrancó las banderas de las manos de sus enemigos, y la envió hacia las autoridades que, ya lejanas, hacían valer su propia libertad.</p>
<p>Por ese entonces, Manuel Belgrano, que no olvidaba la amistad y la valentía de Padilla y Azurduy, y enviaba una carta al gobierno de Buenos Aires, para que reconocieran a esa mujer con “valor y conocimiento en la milicia, poco comunes en las poco comunes en las personas de su sexo”. Sin embargo, Juana no peleaba sola y, por esos vaivenes de una historia que ensalzó (y sigue ensalzando) nombres masculinos en sus libros, los de las mujeres que conformaban su batallón se fueron perdiendo. Pero el 26 de julio de 1816, día en que Belgrano elevaba desde Tucumán la petición de que se reconociera a Juana como Teniente Coronel, escribía sobre esas amazonas anónimas: “Recomiendo a V.E., a la señora Azurdui ya nominada, continúa en sus trabajos marciales del modo más enérgico y a quien acompañan algunas otras más en las mismas penalidades, cuyos nombres ignoro…”.</p>
<p>Y en esa, su última batalla, la del gesto heroico y el trofeo arrebatado, también murió su compañero en la lucha y en la vida. Manuel Ascencio Padilla caía herido de muerte. Juana logró escapar, herida, junto a parte de su cuadrilla. Moría un hombre que supo poner, también, el cuerpo para las luchas de la libertad. Y también la pluma al servicio de las negociaciones con el gobierno de Buenos Aires. Una pluma lúcida, como puede leerse en la misiva que le enviara a José de Rondeau en agosto de 1815, quien estuvo a cargo del tercer Ejército del Norte, y quien le pedía a quienes luchaban en Alto Perú que doblegaran sus esfuerzos y “hostilice al enemigo”: “Ordena, V.S., hostilice al enemigo de quien ha sufrido una derrota vergonzosa. Lo haré como he acostumbrado hacerlo en más de cinco años por amor a la independencia que es la que defiende el Perú, donde los peruanos privados de sus propios recursos no han descansado en seis años de desgracias. (…) El Perú será reducido primero a cenizas que a la voluntad de los españoles. Para la patria son eternos y abundantes los recursos. Para el enemigo está almacenada la guerra, el hambre y la necesidad; sus alimentos están mezclados con sangre y, en habiendo unión, habrá patria”.</p>
<p><strong>Otra lucha lejos de casa</strong></p>
<p>Era 1816 y Juana había perdido a muchos seres queridos: a Manuel, a sus cuatro hijos e hijas, por las fiebres palúdicas, cuando los realistas perseguían a la familia de los esposos combatientes e iban haciendo que se adentraran, cada vez más, en los pantanos. Le quedaba Luisa, la niña que había parido en un alto en la batalla, pero ¿qué hacer? ¿Cómo regresar a una vida de hogar cuando en el hogar ya no hay una mano compañera, una risa infantil, un llanto nocturno para apagar los miedos? ¿Cómo volver a una vida de rutinas cuando se hundió el sable en un cuerpo enemigo y se mató y se vio morir en el tumulto de la guerra?</p>
<p>De las Provincias Unidas del Río de la Plata llegaban noticias de libertad, precisamente un 9 de julio de 1816, y entonces las y los libertadores del Alto Perú debían seguir ya una lucha solitaria. Juana se exilió en Tarija y luego llegó hasta Salta, para sumarse al Ejército del caudillo Martín Miguel de Güemes, con quien lo unía lazos de amistad y solidaridad, la enemistad con Rondeau y la indiferencia de Buenos Aires.</p>
<p>Ocho años permaneció en tierra ajena, primero con roles de mando y luego, tras la muerte del caudillo (otra más en el haber de Juana), a la espera de que las autoridades de su patria le dieran la posibilidad y los víveres para el retorno. Pudo regresar a su tierra natal en 1825, cuando la independencia era un hecho en el Alto Perú. Cuentan que ese año, el libertador Simón Bolívar “fue a visitar a doña Juana Azurduy y viuda de Padilla, llenándola de elogios, en presencia de todos los concurrentes, a los que les manifestó el valor y nombradía de la ilustre guerrillera chucaseña”.</p>
<p>Tal vez la carta en la que la nombraban Teniente Coronela no haya llegado nunca a sus manos, porque se encontraba ya en plena huida hacia el exilio. Por eso en todas las documentaciones donde reclama a las autoridades el pago de su pensión, lo hace como viuda de Padilla y no con su rango militar. Lo cierto es que Juana vivió modestamente, casi en la pobreza, hasta el 25 de mayo de 1862, cuando la muerte la encontró en su pequeña piecita.</p>
<p>Tuvieron que pasar muchos años para que se reconociera el valor de aquella mujer a la que indios y luchadores llegaron a apodar “la Pachamama”. Como a tantas otras que intervinieron en las luchas de las independencias en distintas partes de Nuestra América, y que nos esforzamos por que no sean sólo un recuadro en las notas principales sobre el tema. Micaela Bastidas, Bartolina Sisa (anteriormente), Policarpa Salavarrieta, María Remedios del Valle, Machaca Güemes, son nombres que traen la fuerza de mujeres que le pusieron el cuerpo a luchar por una libertad que, en general, no pudieron ver pero que dejaron como herencia y regalo al futuro de los pueblos por los que entregaron su vida.</p>
<p>Nota relacionada: <a href="http://www.marcha.org.ar/juana-de-america-resistencia-o-feminismo-en-pugna/">http://www.marcha.org.ar/juana-de-america-resistencia-o-feminismo-en-pugna/</a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/juana-azurduy-cuerpo-y-espiritu-para-la-libertad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/juana-azurduy-cuerpo-y-espiritu-para-la-libertad/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Independencia y dependencia: del Congreso de Tucumán a la lucha contra el TPP</title>
		<link>https://marcha.org.ar/independencia-y-dependencia-del-congreso-de-tucuman-la-lucha-contra-el-tpp/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/independencia-y-dependencia-del-congreso-de-tucuman-la-lucha-contra-el-tpp/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Jul 2016 03:20:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[9 de julio]]></category>
		<category><![CDATA[Bicentenario]]></category>
		<category><![CDATA[Contrahegemonia]]></category>
		<category><![CDATA[Dossier Bicentario Independencia]]></category>
		<category><![CDATA[independencia]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=29257</guid>

					<description><![CDATA[Dossier de cara al Bicentenario]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Redacción Marcha y Contrahegemonía</strong></p>
<p><em>El Bicentenario de la declaración de la Independencia por el Congreso de Tucumán reactualiza una serie de debates políticos acerca de la revolución de Mayo que, sospechamos, guardan en más de un sentido estrecha relación con muchos de los debates políticos actuales.</em></p>
<p>Las revoluciones de la independencia se enfrentaron a diversos dilemas en su desarrollo y a la conformación de proyectos enfrentados por visiones muy diferentes acerca del país que se quería construir. Entre los aspectos que actuaron como divisorio de aguas se encontraba el debate acerca de si las revoluciones implicaban tan sólo una ruptura del lazo colonial que unía a nuestros países con las metrópolis imperiales de la época o, por el contrario, llevaban adelante una transformación de las estructuras socioeconómicas heredadas de la dominación colonial. Ligado a esto aparecía otro conflicto: hasta qué punto se convocaba a las clases populares al proyecto revolucionario y qué grado de participación política y de reconocimiento de su ciudadanía admitía el nuevo régimen vigente. Esa cuestión se agudizaba en la medida en que la dinámica de la guerra, con sus profundas consecuencias económicas y sociales, provocaba tanto la radicalización de determinados sectores sociales y figuras, así como la inquietud y la búsqueda de estabilidad del orden político y consolidación del control social por parte de otros.</p>
<p>Son esos debates estratégicos que interpelaron a las y los revolucionarios de principios del siglo XIX los que se relacionan con el enfoque que aquí queremos desarrollar. Nuestra perspectiva busca polemizar con distintas visiones historiográficas, tanto la liberal oficial, con sus hitos de continuidad puestos en Mayo-Caseros, como la visión revisionista, con su panteón de figuras contrapuestas en espejo a la perspectiva oficial. Si se reflexiona desde las clases populares de la época, rápidamente se advierte que en ambas corrientes historiográficas aparecen apenas como apoyo social, subordinadas, de los grandes personajes que sí construyen y hacen la historia. Esas figuras cambian; puede tratarse de Rivadavia o de Rosas según los casos, pero las concepciones, deseos, luchas, esperanzas, motivaciones de las y los de abajo apenas aparecen –en el mejor de los casos– como mero trasfondo de las que son consideradas figuras emblemáticas. En muchos casos, las clases populares son presentadas como una traba por vencer para llevar adelante la modernización del país. Esa situación se agudiza porque la voz de las y los explotados de la época nunca está presente de manera directa.</p>
<p>No pretendemos negar la importancia determinante de figuras centrales de los procesos revolucionarios, pero sí dar cuenta de que quienes adquirieron un papel determinante en los procesos más radicalizados de la revolución en Latinoamérica lo hicieron en tanto fueron capaces de sintetizar los deseos y sueños más profundos de las clases populares. Más aún, en más de una ocasión las acciones de esas figuras fueron determinadas por las presiones de las y los de abajo que se movilizaron para pelear por el acceso a la tierra, para terminar con la esclavitud negra o la servidumbre indígena, para lograr su libertad plena y la consolidación de derechos igualitarios. En definitiva, para enterrar a la sociedad colonial contra la que se alzaron. La derrota de los procesos más radicales de la revolución, de aquellos que pretendían cambiar de raíz la sociedad colonial, es también –y sobre todo– la derrota de esos deseos y objetivos de dignidad profundos, presentes en el accionar de las clases populares.</p>
<p>En los artículos que aquí presentamos no hay visiones homogéneas; circulan perspectivas y opiniones distintas pero en todas ellas está presente la voluntad de reponer el papel de las y los más humildes en los procesos revolucionarios de la época. Indígenas de los pueblos libres o los dominados por la conquista, negras y negros esclavos y la liberada, el gaucho y los campesinos de la campaña, las mujeres que sufren la explotación pero, además, la enorme brutalidad de la sociedad patriarcal, los peones y los ocupantes de tierra sin título, las y los pobres urbanos y rurales de esa masa de mestizos, pardos, morenos y blancos pobres en una sociedad donde el corte social estaba jurídicamente determinado por el color de piel, los arrieros, las lavanderas, tejedoras, acarreadoras de agua; en fin, el heterogéneo mundo de lo popular está vivo y presente en estas páginas que desde <strong><em>Contrahegemonía</em></strong> y<strong><em> Marcha</em></strong> presentamos.</p>
<p>Al mismo tiempo pretendemos polemizar con determinadas visiones de nuestra historia que desvalorizan la importancia de revisitar las luchas de principios del siglo XIX. Para esas miradas los conflictos sobre los que vale la pena reflexionar son los que se originaron a fines del siglo XIX, de la mano de la inmigración europea y que desembocaron en la construcción del movimiento obrero en nuestro país. Curiosamente, determinadas corrientes de izquierda llevan adelante lo que critican a los enfoques provenientes del nacionalismo popular o revolucionario. Determinados trabajos enrolados en esa vertiente formulan la creencia de que el movimiento obrero nació con el peronismo, borrando de un plumazo la rica tradición de lucha de las corrientes anarquista, socialista, sindicalista revolucionaria y comunista; aportes esenciales para la historia de la clase trabajadora de nuestro país. Sin embargo, una operación similar de amputación histórica se construye desde determinadas corrientes de la izquierda justificándose en que el carácter aluvional de la inmigración configuró otro país, radicalmente diferente del anterior, donde los procesos anteriores perdieron significancia y se construyó allí la clase sujeto histórico que viene a terminar con el capitalismo. No es éste el lugar de debate sobre el sujeto. Digamos simplemente que fue la derrota de los proyectos revolucionarios más profundos en el transcurso de las revoluciones de la independencia lo que posibilitó estructuras económico-sociales determinantes sin las que no se puede comprender la Argentina de fines del siglo XIX. El latifundio, el poder de la burguesía agraria, particularmente bonaerense y su alianza-fusión final con la burguesía comercial de la ciudad puerto, la inserción de la Argentina en la división internacional del trabajo bajo el predominio de Inglaterra, la conformación del Estado bajo la disputa de bloques de poder que no discutían modelos diferentes sino su lugar en el esquema agroexportador, por mencionar sólo algunos aspectos, fueron fruto de procesos de largo plazo cuyas coordenadas se trazaron, en gran medida, en la etapa histórica que aquí trabajamos.</p>
<p>Sin caer en la descalificación de esas posiciones, nos parece que allí operan visiones, muy comunes también en la historiografía académica dominante, que ven esas luchas populares cómo meras rémoras precapitalistas destinadas inexorablemente a la derrota bajo el avance del capitalismo. Sistema que, por definición, era portador del progreso, la modernización y la construcción de clases sociales nuevas que llevan inexorablemente a la destrucción del propio capitalismo. Las únicas fuerzas dinámicas de la historia están en las fuerzas productivas y las y los sujetos históricos que construyen las relaciones de producción capitalistas. El resto está determinado a ser barrido por la historia y su progreso constante. Esas concepciones están plagadas de eurocentrismo y de una perspectiva teleológica, de destino inevitable que vuelve invisible a millones de indígenas, negros, mestizos, mujeres, gauchos a quienes se les niega su carácter de sujetos históricos. Para decirlo con toda claridad: no hay destinos históricos prefijados. El futuro, nuestro futuro, está abierto pero también en el contexto histórico de las revoluciones independentistas su destino estaba abierto y su devenir fue parte de una disputa de proyectos donde las prácticas colectivas de las clases populares tuvieron mucho que decir y que aportar, como explicamos más arriba.</p>
<p>No imaginamos esta contribución como mero debate historiográfico, la pensamos como un aporte para el combate cotidiano, actual, presente. Lo pensamos como un insumo para llevar adelante la construcción política, social, simbólica de la radical visión de Walter Benjamin que nos conminaba a cepillar la historia a contrapelo y anunciaba que sólo a la humanidad redimida le pertenece plenamente su pasado.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/independencia-y-dependencia-del-congreso-de-tucuman-la-lucha-contra-el-tpp/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/independencia-y-dependencia-del-congreso-de-tucuman-la-lucha-contra-el-tpp/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cataluña y sus bisagras hacia el 27S</title>
		<link>https://marcha.org.ar/cataluna-y-sus-bisagras-hacia-el-27s/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/cataluna-y-sus-bisagras-hacia-el-27s/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Aug 2015 03:03:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[cataluña]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[independencia]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=17013</guid>

					<description><![CDATA[Análisis sobre la histórica posibilidad de la independencia catalana]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><i><b>Por Laureano Debat desde España</b></i></p>
<p>De todos los momentos bisagra que parece estar viviendo Cataluña durante estos últimos cuatro o cinco años, el del 27 de septiembre es el de mayor magnitud. Después de esa fecha, el proceso independentista tomará uno de estos dos caminos: o dará un golpe decisivo hacia adelante o se verá sepultado hasta una nuevo renacimiento que puede durar otros cinco, diez o 100 años.</p>
<p>La firma del decreto de convocatoria a las elecciones catalanas para el 27 de septiembre por parte del presidente de la Generalitat, Artur Mas, llegó cuando las cartas estaban jugadas, las alianzas conformadas y las promesas hechas. Su partido, Convergència Democrática, ha logrado un acuerdo histórico: presentarse en una lista única junto con su rival de siempre, Esquerra Republicana, unidos en el Parlamento catalán desde hace años pero por primera vez en la misma lista bajo el objetivo de conseguir que Cataluña deje de pertenecer a España.</p>
<p><i>Junts pel Sí</i> (“Juntos por el Sí”), además, tiene el aval de las dos ONG’s que vienen organizando desde hace algún tiempo todas las manifestaciones catalanistas, siempre muy concurridas: Òmnium y Asamblea Nacional Catalana.</p>
<p>El golpe de avanzada de los catalanistas nunca se previó tan potente. Todo el arco opositor se vio sorprendido con este acuerdo, sobre todo porque la cantidad de antecedentes de intentos fallidos lo tornaban una utopía. Sin embargo, las dos fuerzas cedieron y anunciaron un acuerdo que atemoriza al PP y al PSOE, que comenzaron a moverse rápido y por separado para responder a esta jugada.</p>
<p>La estrategia del gobierno de Mariano Rajoy se basa en la propuesta de una reforma constitucional que otorgue a la autonomía catalana mayores poderes, sobre todo económicos. Lo que intentan es, por un lado, frenar el furor independentista (cuya principal motivación, se sabe, es de carácter económico y se ha profundizado en un contexto de crisis) y, por el otro, disputarle al PSOE lo que viene siendo su principal caballo de batalla para las elecciones presidenciales que también son este año.</p>
<p>Si bien ambos partidos presentan sus listas para el 27S, ninguno es capaz de pelear de cerca con la coalición, por lo que su teatro de operaciones les es más favorable a nivel nacional. También se viene hablando de que el presidente de España, perdido por perdido, adelantaría por decreto las elecciones presidenciales nacionales para septiembre (previstas para noviembre) y, de esta manera, buscaría solapar la elección catalana. Rajoy y el PP no están dispuestos a reconocer este 27S, pese a ser legal y ajustado a la actual Constitución, debido a su carácter plebiscitario. Porque el 27S definirá el futuro político de Cataluña.</p>
<p><b>La postura de los nuevos partidos</b></p>
<p>Paralelamente con el proceso independentista, en Cataluña fueron surgiendo filiales de los nuevos partidos políticos, sobre todo en la capital con Guanyem Barcelona que derivó en el frente Barcelona en Comú liderado por Ada Colau, la actual y primera alcaldesa en la historia de la ciudad.</p>
<p>La postura de su partido es de una cierta neutralidad ante la idea de una Cataluña Independiente o integrada a España. Se dice off the records que Colau mira con mucha simpatía la idea de la independencia, pero en público mantiene la postura de su partido: estar a favor de lo que se llama el “dret a decidir” (derecho a decidir). O sea, apoyar cualquier intento de consulta popular o referéndum.<br />
La misma postura tiene Pablo Iglesias, el líder y candidato a la presidencia de España por Podemos. En su caso, como aspira a gobernar a todos los españoles, ha optado por la postura de no apoyar abiertamente la independencia de Cataluña pero sí de manifestarse también a favor del derecho a decidir.<br />
Hacia el 27S, la coalición que representa a los nuevos partidos es <i>Catalunya Sí que es Pot</i> (“Cataluña Sí que se Puede”) con una plataforma en la que se distancian tanto del PP y del PSOE como de la coalición catalanista CD-ERC. De hecho, ya han asegurado que no darán sus votos para la investidura del nuevo presidente de la Generalitat en caso de que <i>Junts pel Sí</i> resulte ganadora, sobre todo porque no se sienten cercanos a la derecha catalanista encarnada en Convergència Democràtica ni a la izquierda tradicional representada por Esquerra Republicana.</p>
<p><b>Los escenarios</b></p>
<p>Todas las encuestas dan como ganadora a la coalición <i>Junts pel Sí.</i> Eso es lo único que más o menos se puede predecir. El resto es una incógnita. Si esta lista gana, tanto Artur Mas como Oriol Junqueras, sus máximos referentes, han prometido avanzar para declarar la independencia en la legislatura catalana.</p>
<p>Lo que no está del todo claro es de cuántos votos se van a valer para semejante acción. Un triunfo aplastante que los dote de una mayoría absoluta parecería darles legitimidad para hacerlo, pero todo hace pensar que necesitarán votos de otras fuerzas políticas. Y de las seis listas restantes, hasta ahora la única que ha prometido el apoyo (aunque de una manera relativa, hay que aclararlo) es la <i>Candidatura d’Unitat Popular</i> (CUP), un partido catalanista de izquierda de base que funciona con asambleas y que rota sus candidatos de manera permanente. Un partido que, en teoría, se ubicaría en las antípodas de los partidos tradicionales pero que profesa el mismo deseo de la independencia catalana.</p>
<p>También resta saber qué hará el gobierno de Rajoy en caso de que el nuevo Parlamento catalán vote por mayoría (absoluta o relativa) la declaración de la independencia. Seguramente se crucen por su cabeza tanques, guardias civiles, llamados de auxilio a Angela Merkel o alguna cadena nacional lacrimógena. Sea lo que sea que haga, tendrá que pensar muy bien la jugada porque el mínimo error de cálculo puede resultar fatal y aglutinar aún a más catalanes en su contra.</p>
<p>De momento, el proceso vive un tira y afloje que después del 27S tendrá números concretos. El 11 de septiembre, 15 días antes de las elecciones, los catalanes colmarán las calles de Barcelona con su tradicional concentración anual que celebra la <i>Diada Catalana</i> (el día de Cataluña) que, paradójicamente, se festeja el día en que los franceses ocuparon la ciudad condal, invasión que significó la posterior integración de Cataluña al Reino de Castilla. Esta manifestación coincide, a su vez, con el inicio de la campaña electoral, por lo que será un buen termómetro para hacer los primeros cálculos y ver hasta qué punto las y los catalanes están dispuestos a subirse a la aventura de un nuevo país.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/cataluna-y-sus-bisagras-hacia-el-27s/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/cataluna-y-sus-bisagras-hacia-el-27s/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
