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	<title>fútbol &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Tue, 28 Feb 2023 14:11:27 +0000</lastBuildDate>
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		<title>El mundial de las brujas, las niñeces y las abuelas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 19 Dec 2022 17:00:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Deportes]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Nadia Fink y Camila Parodi &#124; Foto: Julianite Calcagno Ahora sí podemos escribir. Ya aguantamos las cábalas, cancelamos mufa y salimos a celebrar. Hoy la alegría invade nuestro cotidiano y, de a poquito, volvemos a nuestras tareas sin olvidar que somos campeonas, campeones del mundo. Somos campeonas y no es cualquier mundial, lo sabemos [...]]]></description>
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<p><strong>Por Nadia Fink y Camila Parodi | Foto: Julianite Calcagno </strong></p>



<p>Ahora sí podemos escribir. Ya aguantamos las cábalas, cancelamos mufa y salimos a celebrar. Hoy la alegría invade nuestro cotidiano y, de a poquito, volvemos a nuestras tareas sin olvidar que somos campeonas, campeones del mundo. Somos campeonas y no es cualquier mundial, lo sabemos porque el equipo que estuvo en Qatar logró una representatividad de los gestos colectivos de nuestros pueblos: hoy todo el continente está de fiesta (y no sólo el continente, podríamos decir, sino todo lugar del planeta que se declare “antieuropeo” y “anticolonial”). No sabemos si fue de adentro hacia afuera, porque la unión, la amistad, la alegría, las emociones a flor de piel en el grupo de jugadores, se desparramó por el país, Latinoamérica y hasta los rincones menos soñados como Bangladesh. O si fue al revés y la magia y la mística contagiaron a este equipo que tenía un solo objetivo: que Lionel gane la Copa del Mundo. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img width="1024" height="684" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0062-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-55914" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0062-1024x684.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0062-614x410.jpg 614w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0062-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0062-450x301.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0062-1200x802.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0062-768x513.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0062.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Julianite Calcagno </figcaption></figure>



<p>Y sobre todo porque, esta vez, el Mundial fue de todes. Y no sólo eso, fue el mundial de las brujas, las niñeces y las abuelas: grupos tan protagónicos como invisibilizados a lo largo de la historia de los mundiales como de nuestra sociedad. En cada sonrisa rebelde, en cada oración y velita prendida, en cada caricia de abuela, se sostuvo la mística y la unión de todo un pueblo.</p>



<p><strong>Las brujas</strong></p>



<p>Es tan ancestral como el mundo mismo. Aun antes de que empezara a rodar una pelotita, las brujas se juntaban para meter fuego, yuyerío, salud y energía para sus pueblos. Pasa que ese fuego que metían ellas asustó tanto pero tanto a los tipos poderosos que eligieron quemarlas, censurarlas, callarlas, tratarlas de impuras. Pero acá no se rindió nadie y, de generación en generación, se sigue pasando cómo curar el mal de ojo, el empacho, el susto, los nervios… </p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_135644_151-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-55917" width="375" height="248"/><figcaption>Foto: Daniel Sticotti</figcaption></figure>



<p>Y este Mundial abrió la puerta para que las brujas salieran a jugar: la curada de ojeado a los jugadores antes de cada partido o en el entretiempo, las velitas prendidas en altares católicos y paganos, donde fueron protagonistas alguna virgencita de la mano del Diego y el Gauchito, que se gana un lugar de santo más reconocido y atraviesa clases sociales y géneros, el ritual de tantas amigas reunidas alrededor de alguna bebida espirituosa y las cábalas repetidas, fueron algunas de las miles formas de estar ahí, de tirar la mejor de las intenciones a este grupo en el que “elegimos creer”, a la mística maradoniana que alentaba desde el cielo y a la alegría de sacar del clóset tanta agua con aceite y tanta cinta métrica escondida en la intimidad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="682" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0069-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-55916" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0069-1024x682.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0069-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0069-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0069-450x300.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0069-1200x800.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0069-768x512.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0069.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Daniel Sticotti</figcaption></figure>



<p><strong>Las niñeces</strong></p>



<p>Este fue el mundial de las y los pibis, de generaciones y generaciones que crecieron sin saber lo que se siente ganar un mundial. De años y años donde el Mundial 1986, el gol a los ingleses, seguía siendo esa gesta épica que se repetía para mantener esperanza y legado. Y esta vez, la pibada presente en las canchas y en las calles no aceptó el lugar que les da el mundo adulto. Salieron a festejar, la mayoría se compró la de Messi o se la hizo. No importaba cuál: “la original, trucha o la imaginaria”, pero todes quisieron ser por un rato el pibe que soñaba ganar la copa del mundo. Se aprendieron los nombres de los jugadores de memoria, intercambiaron figuritas y conocieron las banderas del mundo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="684" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0065-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-55915" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0065-1024x684.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0065-614x410.jpg 614w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0065-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0065-450x301.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0065-1200x802.jpg 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0065-768x513.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG-20221219-WA0065.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Julianite Calcagno </figcaption></figure>



<p>Y también estuvieron las niñeces ahí en Qatar: las mascotas, quienes acompañan a cada jugador para ingresar al estadio, que surgieron como un intento de lavado de cara de la FIFA para el Mundial 2002 donde las infancias son construidas como sujetos “inocentes y puros”, desafiaron con su alegre rebeldía el rol asignado. En cada sonrisa a cámara, rompiendo la fila para saludar a su héroe y saltando de la emoción por el momento histórico que estaban presenciando. Hijos de jugadores contrarios abrazaron a su ídolo que quedaba afuera de la Copa, hijos que abrazaron llorando a sus padres técnicos y jugadores por otra etapa superada. </p>



<p>Esas niñeces que están ahí, también, que portan un apellido reconocido y que aprenden a seguir en familia el trabajo del padre. Esto fue posible, también, porque jugadores y equipos construyeron una nueva mirada sobre las niñeces, así como sobre sus masculinidades. Campeones del mundo que corrieron al abrazo de sus hijas e hijos antes que cualquier otro gesto. Paternidades que desafían su rol y que están presentes en la escucha. </p>



<p>Y hoy las niñeces, además de su protagonismo, cumplieron un sueño que ya estaba siendo casi karmático. Tienen un puñado de meses, de años, y ahí están, festejando la copa del mundo. Un día les contarán a sus amigas, a sus hijos, a sus nietas, que hubo un día hermoso en el que el tiempo se detuvo y un equipo de amigos y compañeros nos hicieron campeones del mundo. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="847" height="1024" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133642-847x1024.jpg" alt="" class="wp-image-55911" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133642-847x1024.jpg 847w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133642-339x410.jpg 339w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133642-150x181.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133642-450x544.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133642-768x928.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133642.jpg 1080w" sizes="(max-width: 847px) 100vw, 847px" /></figure>



<p>El Mundial también fue de ellas. No son abuelas ni brujas, pero casi. Durante tantos años se despreció su rol fundamental, tratándolas de &#8220;botineras&#8221;, &#8220;mantenidas&#8221;. Y así se invisibilizaron trabajos de cuidados, que se hacen en equipo, en familia; ¡las decisiones que habrán tomado solas; el desarraigo y esa nostalgia por el barrio, para ir de acá para allá siguiendo un sueño que a veces ni siquiera era propio! </p>



<p>En este Mundial, en el que fuimos muchas y muchos más, hubo reconocimiento para ellas por su trabajo, acompañamiento y aguante en la vida de los campeones. Las fotos compartidas, los besos de la Copa… ellas, también, fueron campeonas ante el mundo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="1015" height="1024" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133608-1015x1024.jpg" alt="" class="wp-image-55913" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133608-1015x1024.jpg 1015w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133608-406x410.jpg 406w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133608-150x151.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133608-450x454.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133608-768x775.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/12/IMG_20221219_133608.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1015px) 100vw, 1015px" /></figure>



<p><strong>Las abuelas</strong></p>



<p>“¡Abuela, lalalalalá; abuela, lalalalalá!”, es el mantra que junto con “Muchaaaachossss”, nos daba vueltas en la cabeza durante este mes y aumentó a medida que avanzábamos hacia la final. La Abuela de Villa Luro, Cristina (sí, Cristina), fue la que empezó la loca canción que tarareamos hasta el cansancio. Primero fue un grupo de hinchas y después una multitud que iba a celebrar con ella después del pitazo final. “No soy abuela, pero ahora me siento un poco la de todos los argentinos”, dijo en alguna entrevista y así empezó a tomarse a cada mujer más adulta que anduviera por la calle festejando el triunfo albiceleste. No nos sorprende estamos en el país de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, las más corajudas de nuestra historia.</p>



<p>Sabemos que las barrabravas son un grupo de tipos que, más allá de cualquier equipo, andan detrás de negociados y todo lo turbio que gire alrededor, pero las y los hinchas, esxs de verdad, son originales y le meten ternura y códigos mucho más piolas que los que vemos, incluso, en espacios más progres. Los hinchas argentinos (y sí, “los” porque son el grupo mayoritario que se ve cantando a abuelas y niñeces) pasaron desde el “Abuela”, el “Manuelita” que se mandaron en un subte en Qatar porque un niño pequeño se asustaba de los gritos, hasta la generosidad con la que cuidan a las niñeces en los festejos masivos. </p>



<p>Ese puñado de grupos que vienen teniendo un protagonismo inédito y que es posible gracias a la perspectiva que nos metió el feminismo en nuestra acción y en nuestros corazones le trajo magia, amor y aguante a esta estrella que ya anda brillando en las camisetas. Y nos vamos con una última que no podemos soslayar en nuestros festejos. el famoso: “necesito subirme a un lugar alto” donde los besos fueron los protagonistas en altura, en este, nuestro Mundial, en el que hubo lugar para todes. </p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-mundial-de-las-brujas-las-nineces-y-las-abuelas/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Quiénes son los campeones?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/quienes-son-los-campeones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 19 Dec 2022 13:25:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Messi]]></category>
		<category><![CDATA[Mundial 2022]]></category>
		<category><![CDATA[selección argentina]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Medardo Avila Vazquez Feliz, como casi todos y todas, por el tercer campeonato mundial de la selección nacional, pero hay algo que me da vueltas en el corazón y en la cabeza, algo que pienso que no es general, que puede ser compartido o no, y que tal vez seguramente algunos, sobretodo setentistas/ochentistas como [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Por Medardo Avila Vazquez</p>



<p>Feliz, como casi todos y todas, por el tercer campeonato mundial de la selección nacional, pero hay algo que me da vueltas en el corazón y en la cabeza, algo que pienso que no es general, que puede ser compartido o no, y que tal vez seguramente algunos, sobretodo setentistas/ochentistas como yo, también perciban.</p>



<p>Esta vez somos campeones del mundo, todos y todas lo somos, ¡el pueblo argentino es Campeón del Mundo! Todo empezó con esa canción de La Mosca, la de la ilusión de querer ser campeón mundial, eso me llegó. Me hizo ruido algunas cosas de la canción, como la gastada “brazuca” o el machirulismo de: “la ganó papá”. Pero me tocó que yo y todos nosotros y nosotras nos jugábamos en esta final la posibilidad de ser Campeones del Mundo, incluso sentía que esta selección lo veía claramente así. Y la pasión generalizada de adultes y niñeces por todos lados demostraba que nos jugábamos algo muy fuerte, de nuestro ser, de nuestra identidad.<br><br>En 1978 ganamos el Mundial con un equipo maravilloso de buen futbol, se festejó popularmente, sí, claro que sí, pero muchos y muchas sabíamos que la sangre de nuestros compañeros y compañeras estaba detrás y el sinsabor amargo era muy fuerte.<br><br>En el Mundial de México volvimos a salir campeones mundiales con el Diego y su magia, y festejamos y nos sentimos felices. Pero aun había mucho dolor por Malvinas y nuestra democracia estaba muy jaqueada y pareció más que nada un regalo de Maradona para todos nosotros y nosotras, nuestro sentir fue el de Rodrigo: ¡Gracias Diego!<br><br>Pero hoy es distinto, hoy campeones del mundo, vos y yo, mis niños y niñas pacientes, las enfermeras y mucamas del hospital donde trabajo, las y los trabajadores formales y sobre todo las y los informales, también lo son más que nunca.</p>



<p>En esta era de los ideales neoliberales, de pronto, somos campeones del mundo porque nos identificamos con un equipo que cargado de humildad, trabajo y planificación nos hermanó. Nos hizo verlos como nuestro reflejo. Contra todo plan neoliberal, no fue la capacidad de Messi, ni el valor estratégico de Scaloni los que con su meritorismo consiguieron el campeonato, fue su pasión, sus lágrimas, su compromiso, los que no hizo sentir que ellos éramos nosotros, que jugaban por nosotros. También La Nación, el Clarín y el poder se dieron cuenta y apostaron a la derrota.</p>



<p>Hoy nuestra subjetividad está a flor de piel, y a pesar de ellos, se recarga nuestro “Inconsciente Colectivo”. A pesar de que en la Argentina estamos mal, de que nuestros sueldos cayeron a los más bajos del continente, de que se roban nuestros bienes y el FMI gobierna sin pudor, la inflación nos demuele día a día, mientras los incendios y desmontes se multiplican avanzando en la crisis climática. Pero así, a pesar de todo, tenemos los mejores jugadores del mundo, también tenemos pensadores y pensadoras brillantes, científicos y científicas destacadas, artistas versátiles, trabajadoras y trabajadores, creativos y luchadores, como nuestra selección. Y hoy estamos felices porque somos los Campeones y seguiremos resistiendo y luchando por un país mejor para todos con una sonrisa en el corazón. </p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/quienes-son-los-campeones/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las protestas en Perú y los futbolistas como actores sociales</title>
		<link>https://marcha.org.ar/las-protestas-en-peru-y-los-futbolistas-como-actores-sociales/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Oscar De la Vega]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Nov 2020 14:45:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[deportes]]></category>
		<category><![CDATA[fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Perú]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Selección peruana]]></category>
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					<description><![CDATA[En medio de un levantamiento popular, Argentina juega contra Perú en Lima, el principal foco de las protestas. Los clubes, los futbolistas y hasta la propia federación apoyaron las manifestaciones y denunciaron la violencia policial. Con Francisco Sagasti como nuevo presidente, el partido de hoy puede generar visibilidad a los reclamos del pueblo peruano. Por Juan [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>En medio de un levantamiento popular, Argentina juega contra Perú en Lima, el principal foco de las protestas. Los clubes, los futbolistas y hasta la propia federación apoyaron las manifestaciones y denunciaron la violencia policial.</em> <em>Con Francisco Sagasti como nuevo presidente, el partido de hoy puede generar visibilidad a los reclamos del pueblo peruano.</em></p>
<p><strong>Por Juan Stanisci * <a href="https://lastimaanadiemaestro.com">https://lastimaanadiemaestro.com</a></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Miles de voces peruanas se unen en el mismo canto. “Sí se pudo”, cantan y celebran. Los gritos no tienen que ver con el partido que Perú jugará contra la selección Argentina el próximo martes en el Estadio Nacional de Lima. Tampoco con el clásico del Pácifico contra Chile, jugado dos días antes. Acaba de renunciar Manuel Merino, el presidente “usurpador” como lo señalaban en las calles, con un mensaje de cinco minutos y sin hacer referencia a los muertos, heridos y desaparecidos durante la represión policial en las protestas. Como la tormenta de Santa Rosa de Lima que hace siglos rechazó una invasión extranjera, el pueblo peruano explotó en contra de la corrupción política.</p>
<p>El lunes de la semana pasada, mientras los jugadores de la selección Peruana iban llegando a la concentración para preparar la tercera y cuarta fecha de eliminatorias, el Congreso destituía a Martín Vizcarra por “incapacidad moral”, con 105 votos a favor, 19 en contra y 4 abstenciones. Vizcarra es el segundo presidente destituido en el mismo mandato.</p>
<p><img class="aligncenter" src="https://lastimaanadiemaestro.files.wordpress.com/2020/11/whatsapp-image-2020-11-16-at-14.51.37.jpeg?w=512" /></p>
<p>En 2018 el presidente electo Pedro Kuczynski renunció antes de ser removido del cargo, también por “incapacidad moral”, debido a investigaciones que lo ligaban a sobornos de la constructora Odebretch. El cargo presidencial lo asumió Vizcarra, ahora destituido por el mismo motivo. El mismo día de la remoción, fue electo por el parlamento Manuel Merino. Tercer presidente en cuatro años. En las últimas tres décadas, siete presidentes peruanos renunciaron, fueron destituidos o terminaron encarcelados por casos de corrupción. Quizás el más emblemático sea Alan García quien se suicidó cuando la policía ingresaba a su domicilio para detenerlo.</p>
<p>El tiempo dirá que sucede con el nuevo presidente, Francisco Sagasti. Las protestas continúan, ya que los manifestantes ahora buscan la renuncia de los congresistas que llevaron a Perú a esta crisis. Por otro lado, todavía existe una chance de que Vizcarra vuelva a la presidencia a terminar el mandato.</p>
<p>La elección del Congreso el lunes 9 de noviembre fue bien recibida por la población peruana. Desde el martes las protestas se sucedieron frente al congreso, en distintos barrios de Lima y otras ciudades. Las manifestaciones no cesaron en toda la semana. Fueron creciendo en número de asistentes. Varias encuestas marcaban que 9 de cada 10 peruanos hubieran preferido que Vizcarra continúe en el cargo hasta las elecciones en abril. El martes y el miércoles la represión fue en aumento. Con un ojo en el clásico del Pacífico contra Chile y otro en el palacio Miraflores, la selección peruana se preparaba para la tercera fecha de las eliminatorias para Qatar 2022.</p>
<p><img src="https://lastimaanadiemaestro.files.wordpress.com/2020/11/peru-jugadores-abrazados.jpg?w=1024" /></p>
<p>La FIFA prohíbe cualquier tipo de manifestación política por parte de las selecciones nacionales. El Estadio Nacional de Chile tenía la calma y el silencio que se vive en todas las canchas vacías por la pandemia del Covid-19. Conscientes de que cualquier exposición podía generar una sanción del máximo órgano del fútbol mundial, los futbolistas peruanos ingresaron al estadio. Al momento de cantar el himno, se tomaron de los brazos simbolizando la unión con su pueblo.</p>
<p>Parecen tiempos de cambio en el deporte de alto rendimiento. Posicionarse políticamente ya no está mal visto. Los y las deportistas adquieren un rol cada vez más importante a la hora visibilizar los reclamos de sus pueblos. LeBron James y Megan Rapinoe fueron banderas en contra de Trump en Estados Unidos. Gran parte del seleccionado chileno tomó partido por las protestas sociales, en contra de la represión de los carabineros y a favor del cambio constitucional. Ahora Paolo Guerrero, Renato Tapia, Pedro Gallese, Jeferson Farfán, Miguel Trauco, Christofer González, Edinson Flores, el ex futbolista Claudio Pizarro y hasta la propia Federación Peruana de Fútbol mostraron su apoyo a las protestas populares.</p>
<p>“Hemos decidido suspender algunas acciones de difusión por parte de nuestra Selección Mayor, por lo que no se realizarán conferencias ni entrevistas individuales. Hacemos un llamado a la unidad de todos los peruanos”, comunicó la FPF.</p>
<p>El sábado por la noche las protestas alcanzaron su punto más alto. Así también la represión policial. “Mamá, salí a defender la Patria, si no regreso me fui con ella”, se podía leer en un cartel entre la nube de gases lacrimógenos. A pocos metros, Inti Sotelo, de 24 años y Jack Pintado, de 22, fueron asesinados. Sotelo recibió un balazo en el pecho. Pintado murió después de recibir múltiples impactos de perdigones en la cara, el tórax y el cuello. Además un centenar personas resultaron heridas. Al momento de terminar esta nota cuarenta y cuatro manifestantes se encontraban desaparecidos y desaparecidas. La Coordinación Nacional de Derechos Humanos de Perú reclama el acceso a los cuarteles policiales.</p>
<p><img src="https://lastimaanadiemaestro.files.wordpress.com/2020/11/peru_political_crisis_120019366.jpg?w=1024" /></p>
<p>“Lo logramos. Se dan cuenta lo que somos capaces de hacer? ahora, se viene lo más complicado, asumir el cargo alguien con los huevos suficientes para que esto cambie. Vamos Perú”, twiteó Renato Tapia el domingo por la tarde desde la concentración.</p>
<p>“Hoy sentimos todo este desorden político y lamentamos la pérdida de vidas humanas, personas desaparecidas y muchas personas heridas. ¿Quién es el responsable de esto? ¿Ahora quien pondrá la cara y decir que todo va estar bien? ¿Quién les va devolver la vida a estos valientes jóvenes? Todo lo que estos políticos han causado”, fueron algunas de las palabras de Paolo Guerrero, el histórico delantero hoy lesionado. “Merino no es mi presidente, este congreso no me representa”, se podía leer en el mismo posteo en su página de Instagram. La consigna es la misma que podía verse en las calles peruanas. Las manifestaciones no eran en defensa de Vizcarra sino de la democracia peruana y en contra de la corrupción. Los manifestantes sostienen que los casos de corrupción no solo están vinculados a ex presidentes, sino también a gran parte del Congreso.</p>
<p>Pedro Gallese arquero de la selección se pronunció en la misma dirección. “Lamento profundamente que jóvenes que solo querían una mejor patria hayan perdido la vida. Que todo esto no sea en vano y nos haga unirnos, levantarnos y sacar adelante a nuestro querido Perú. El cambio lo podemos generar todos desde donde estemos.”</p>
<p>“Basta de maltrato”, pidió Edinson Flores. “¡Basta de violencia”, fue el mensaje del lateral Luis Advíncula. “¡Basta de violencia! ¡Fuera los corruptos!”, reclamó el ex delantero Claudio Pizarro.</p>
<p>Los clubes peruanos y los futbolistas locales tampoco quedaron ajenos a las manifestaciones o la represión. Reimondo Manco de Club Atlético Grau dedicó su gol a “los dos guerreros que perdieron la vida por defender nuestros derechos.” Los futbolistas de los clubes Carlos Manucci y Sporting Cristal posaron la foto de los reporteros en forma de protesta. Los propios jugadores de Sporting Cristal enviaron una camiseta firmada a la familia de Inti Sotelo para que acompañe al féretro. “Por un corazón guerrero”, decía una de las firmas.</p>
<p>Hasta la renuncia de Merino el domingo por la tarde, el partido entre Perú y Argentina estaba en peligro. No estaban dadas las condiciones de seguridad debido a las protestas sociales. Las y los hinchas no querían la suspensión. No por las ganas de ver jugar a su selección sino por la posibilidad de exponer ante el mundo el maltrato y la represión que está sufriendo el pueblo. “No nos distraigamos por el fútbol, utilicemos el fútbol para hacer nuestra protesta aun más grande”, pide un video que se viralizó durante el fin de semana. “Como Gareca pensá. El martes somos locales contra Argentina en el Estadio Nacional de Lima. Nuestra queja tiene que llegar ahí”, el fútbol y el deporte en general, empiezan a ser vistos no como distracción sino como vehículo para amplificar protestas sociales.</p>
<p>Es la segunda vez en un año que la Confederación Sudamericana de Fútbol debe replantearse la sede de un partido importante. En octubre del año pasado la final de la Copa Libertadores de América tuvo que cambiar de ciudad, también por protestas sociales y manifestaciones. El partido debía jugarse en Santiago de Chile. Luego de varias idas y vueltas, de afirmaciones como “el partido no se mueve” o “está todo dado para que la sede se mantenga”, la CONMEBOL mudó la final. Justamente a Lima.</p>
<p>El Congreso designó como nuevo presidente previsional a Francisco Sagasti. Todavía se desconoce si cumplirá sus funciones hasta abril o si Martín Vizcarra volverá a la presidencia hasta las próximas elecciones. También está por verse la reacción de las y los manifestantes. De eso depende en gran parte el partido de mañana entre Perú y Argentina. Se sabe que la CONMEBOL suele sostener partidos hasta las últimas consecuencias. Veremos que sucede esta vez.</p>
<p><em>“Ah si en mi país no hubiera tanta polítca / ah si en mi país no hubiera gente paleolítica / ah si en mi país no hubiese militarismo / ni oligarquía / ni chauvinismo / ni burocracia / ni hipocresía / ni clerecía / ni antropofagia / ah si en mi país”,</em> recitaba el poeta peruano Nicómedes Santa Cruz y sus versos son tan actuales como las muertes por represión. Asesinatos que duelen en toda América, pero que quizás algún día hayan servido para un futuro más justo. Y que como escribía el también poeta y peruano César Vallejo, <em>“Entonces, todos los hombres de la tierra / le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; / incorporóse, lentamente / abrazó al primer hombre; echóse a andar.”</em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/las-protestas-en-peru-y-los-futbolistas-como-actores-sociales/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Ángel Cappa: &#8220;Los cinco cambios desvirtúan el juego. Es como jugar dos partidos en uno&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/angel-cappa-los-cinco-cambios-desvirtuan-el-juego-es-como-jugar-dos-partidos-en-uno/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Jun 2020 12:51:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Cappa]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
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					<description><![CDATA[En otro ida y vuelta con el ex DT y periodista, Ángel Cappa, el cronista se mete de lleno en el fútbol que regresó en plena pandemia. El público virtual, los festejos aislados, los homenajes a George Floyd y la polémica de los cinco cambios son algunos de los temas de esta entrega. Por Gabriel [...]]]></description>
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<p><em>En otro ida y vuelta con el ex DT y periodista, Ángel Cappa, el cronista se mete de lleno en el fútbol que regresó en plena pandemia. El público virtual, los festejos aislados, los homenajes a George Floyd y la polémica de los cinco cambios son algunos de los temas de esta entrega.</em></p>



<p><strong>Por Gabriel Casas</strong></p>



<p></p>



<p><strong>Hola Ángel</strong>, ¿cómo estás?</p>



<p>Espero que bien allá en Madrid, al igual que tu familia y en especial tu hija María con quien de vez en cuando nos cruzamos mensajes en mis posteos de facebook.</p>



<p>En este cruce habitual nuestro quiero centrarme más en lo futbolístico, más allá de que no podamos evitar la influencia de la pandemia en el mismo.</p>



<p>Volvió la Bundesliga como puntapié inicial, después la liga española, la italiana y ahora la inglesa. O sea, las cuatro más importantes de Europa. Además, es terrible que en Brasil, que hay un millón de contagios y casi 50 mil muertos, Bolsonaro decretó el regreso del fútbol en el partido que Flamengo ganó 3 a 0. Más allá de la paparruchada de los cuidados descuidados ante el covid 19, algo que mencionamos y criticamos en nuestra anterior comunicación vía email, quiero sumarle la pantomima de hinchas virtuales en pantalla y del sonido como si estuvieran presentes.</p>



<p>Vi entero los dos partidos del Barcelona, especialmente por Messi, y también el del Manchester City ante Arsenal. Como preveía, en los goles del Barcelona pulularon los abrazos en los festejos de los goles, En cambio, en el de Inglaterra, chocaban los puños. Quiero destacar a favor de la liga inglesa y creo que fue por iniciativa de los futbolistas, acompañados por el resto de los involucrados que no ingresan en la cancha, su protesta en la lucha contra el racismo. Poner en el dorso de sus camisetas Black antes del apellido de los jugadores me parece genial. No todo está perdido. Ante el dolor de la muerte, ante lo ignominioso que es el racismo, es fundamental un mensaje. Además, con el minuto de silencio antes del partido dedicado por la muerte del afroestadounidense por la brutal policía de Estados Unidos. Un país históricamente con casos abundantes de esclavos negros y negras, de no permitirles los usos de los lugares públicos como a los blancos y blancas y que tuvo al Ku Klux Klan como el peor ejemplo de violencia racial.</p>



<p>Ya más en el juego propiamente dicho. Con el asunto de los cinco cambios, en la última clase virtual con mis alumnos y alumnas de periodismo deportivo tuvimos un debate interesante. Ellos y ellas me aseguraban la mayoría que lo veían bien por la cantidad de lesionados que hubo desde el inicio de la Bundesliga. De hecho, el Arsenal tuvo dos lesionados antes de los 20 minutos de juego, Para su desgracia entró David Luiz que tuvo una noche olvidable, con un error en el primer gol y con un penal que provocó su expulsión.</p>



<p>Yo les respondí a mis que no estaba de acuerdo con los cinco cambios por varios motivos. El primero, que favorecía a los equipos más poderosos en sus planteles, como si necesitaran encima esa ayuda extra. Después, que llegado el momento de juego, desnaturalizaba el partido. Y que el argumento, verídico, de las lesiones era una muestra de que se apuraron con el regreso del fútbol. ¿Por qué no probaron con una especie de pretemporada y con partidos amistosos? ¿Qué los apuraba? Obvio que el negocio de que la pelota vuelva a rodar con la excusa de que el fútbol es un entretenimiento en estas épocas nefastas. Igual, tu opinión como ex entrenador que tuvo tantos preparadores físicos, siempre será más interesante y con mayores fundamentos que la mía.</p>



<p>El abrazo de siempre,</p>



<p><strong>Gabriel.</strong></p>



<p>&#8212;&#8211;</p>



<p><strong>Hola, Gabriel.</strong></p>



<p>Yo sigo bien. Mi familia también. Entre otras cosas porque no hacemos caso a la euforia comercial que anuncia el fin del virus y el retorno a lo que llaman &#8220;normalidad&#8221;. Todavía no hay vacuna que lo reduzca ni remedio eficaz, por lo tanto el virus sigue vigente y acechando. El tema es que los grandes empresarios quieren seguir acumulando riqueza y mandan a la cancha a los laburantes. El gobierno, que en principio quería aplicar un impuesto por esta única vez, de emergencia, a las grandes fortunas y empresas, para así aliviar a las pequeñas empresas y a las trabajadoras y a los trabajadores, retrocedió rápidamente ante la presión del poder económico. Incluso la derogación de la reforma laboral, que como sabés es el robo de los derechos laborales a las y los trabajadores, que el gobierno español había acordado con el partido vasco Bildu, fue guardada en el cajón de los olvidos y las promesas incumplidas. No lo permiten los empresarios ya que es el instrumento por el cual tienen a una multitud de trabajadores y trabajadoras a su entera disposición en un sistema muy próximo a la esclavitud.</p>



<p>Voy a confesarte que veo poco fútbol actualmente. El circo que preparó la televisión española, simulando gente en las tribunas, y con sonidos ambientales de otros partidos con gente es, para mí, insoportable. De todos modos, vi algunos y bastante pobres en realidad en cuanto al juego. Los cinco cambios es otra mamarrachada, según mi opinión, ya que por un lado denuncia el apresuramiento en empezar y por otro, desvirtúa notablemente el juego. Es como jugar dos partidos en uno. Y según la opinión de Paco Seirulo, ahora encargado de la Masía del Barcelona, a quien le tengo un gran respeto por sus conocimientos, declaró que los cinco cambios en vez de evitar lesiones, las aumentarán. Tengo que consultarlo personalmente porque en la nota que le hicieron y leí no explicaba el por qué.</p>



<p>En España la lucha contra el racismo no tiene en el ambiente futbolero la misma intensidad que en Inglaterra. Ni parecida en realidad. El racismo, que como dijo un escritor español, es la lucha de clases en colores, se dirige hacia los negros&#8230; pobres y hacia, en general, otras razas&#8230; pobres. Los blancos ricos los utilizan para los trabajos más duros y al mismo tiempo los desprecian. Viene de lejos la cosa. Y EEUU es un país que se construyó en base al exterminio de los indígenas y la esclavitud de los negros, según afirmó con toda razón el cineasta estadounidense Spike-Lee. Agregó que tenemos que despertar porque &#8220;la mierda de la extrema derecha no está solo en EEUU. Está en todo el mundo&#8221;.</p>



<p>No pude ver el partido entre el Manchester City y el Arsenal, que me interesaba mucho, porque estaba en uno de los varios Zoom a los que estoy convocado por entrenadores, exjugadores y hasta periodistas en estos últimos tiempos. Lo veré, eso sí, en diferido.</p>



<p>En Argentina me parece muy bien que todavía no se autorice la vuelta al fútbol. Además dicen los científicos y los médicos que no saben por qué pero en invierno la COVID-19 aumenta su virulencia, cosa que disminuye en verano.</p>



<p>Leo que en Argentina el gobierno ha intervenido a la empresa Vicentín con el propósito de expropiarla. Me parece muy razonable teniendo en cuenta el desastre económico que generaron sus propietarios con actividades fraudulentas muchas veces en complicidad con el macrismo. Actividades que iban en perjuicio de la economía del País y de sus trabajadores y trabajadoras. Y también leo con estupor, aunque sin sorpresa, que la derecha cavernícola se opone a tan necesaria medida del gobierno, en defensa de la propiedad privada que para ellos es sagrada. No así en la Constitución donde pone el bien comunitario antes que cualquier cosa. Pero esa derecha política, igual que en España, representante del poder económico, es constitucionalista sin conocer la Constitución y menos los artículos que contradicen su ideología. De igual modo son católicos, pero si el Papa dice, como ha dicho muchas veces, que &#8221; el capitalismo es un sistema que oprime al hombre&#8221;, &#8220;un sistema que mata&#8221; y que &#8220;el neoliberalismo es un sistema que conduce a la muerte&#8221;, entonces o miran para otro lado o critican al Papa. Por eso el mismo Francisco advirtió que por decir eso lo iban a acusar de comunista, &#8220;cuando no es más que la doctrina social de la Iglesia&#8221;.</p>



<p>Pero ya sabemos de sobra que la derecha no es, ni mucho menos, democrática, que nunca ha respetado ni respeta ni respetará a un gobierno auténticamente de izquierda y tampoco a un gobierno digamos progresista que afecte sus intereses o cuestione sus privilegios.</p>



<p>El asunto está en que los gobiernos de izquierda o progresistas o como quieras llamarlos, deben movilizar a los trabajadores y clases populares para aumentar su fuerza y gobernar a favor de los explotados y marginados, para ser verdaderamente democráticos.</p>



<p>En fin, como ves Gabriel, el asunto da para mucho más y, por ahora, el fútbol en esta situación límite y decisiva para el futuro de los pueblos, ocupa un discreto segundo plano.</p>



<p>Un abrazo y cuidate para gambetear al virus.</p>



<p><strong>Ángel.</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/angel-cappa-los-cinco-cambios-desvirtuan-el-juego-es-como-jugar-dos-partidos-en-uno/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Ángel Cappa: “Con la pandemia, la realidad del capitalismo se nos muestra sin edulcorantes”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/angel-cappa-con-la-pandemia-la-realidad-del-capitalismo-se-nos-muestra-sin-edulcorantes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Jun 2020 10:01:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[Pinceladas]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Cappa]]></category>
		<category><![CDATA[Bundesliga]]></category>
		<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
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		<category><![CDATA[PSOE-UNIDAS PODEMOS]]></category>
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					<description><![CDATA[Retomamos el ida y vuelta con el DT Ángel Cappa. Hoy charlamos sobre la pandemia, la arremetida de la derecha y la vuelta del fútbol.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Retomamos el ida y vuelta con el DT y periodista Ángel Cappa. En esta oportunidad, charlamos sobre la pandemia y la arremetida de la derecha; el regreso del fútbol a través de la Bundesliga y los esfuerzos porque el show continúe. Crítica a los cinco cambios y a un fútbol lejos de su público.</em></p>



<p><strong>Por Gabriel Casas</strong></p>



<p><em>Hola, Ángel.</em></p>



<p>¿Cómo estás, después de tanto tiempo? Espero que, pese a la cuarentena, vos y tu familia la estén llevando de la mejor manera que puedan en Madrid. Por mi parte, acá en Baires (la ciudad de la furia, como le decía Gustavo Cerati) la llevo bastante bien. Tengo permiso para ir a visitar a mi padre de 91 años, con alzhéimer, y también a mis hijxs lo fines de semana. Son las únicas salidas que me permito, así la mente deje de maquinarse con el encierro, porque creo que la salud mental es muy importante en esta época nefasta.</p>



<p>Evitar la saturación de información de los noticieros y de los programas que militan la anti cuarenta, claramente a favor y a pedido (porque son lamebotas de las empresas periodísticas).</p>



<p>Bueno, pero pese a este prólogo, mi intención es que charlemos sobre fútbol, que es mucho más grato, aunque ahora bordee la ridiculez. Con eso me refiero al reinicio de la Bundesliga. La verdad es que no quise ver ningún partido (aunque me gustan como juegan el Bayern Munich, el Borussia Dortmund y el Leizpig,) y sólo vi compactos por YouTube. Me da mucha pena.</p>



<p>El fútbol sin hinchas no es emocionante, en mi opinión, por más que resulte un partidazo. Ya escuchar los gritos de los jugadores me da cierta urticaria. Los festejos en los goles, sin poder abrazarse entre compañeros, es casi una escena grotesca de la mejor comedia de teatro. Digo eso porque no deja de ser un gol, y más si es un golazo. Por eso lo de la buena comedia. Y otra cosa que me dio mucha lástima es ver las figuras de cartones reemplazando a los hinchas. Eso sí ya me resulta demasiado burdo.</p>



<p>Se comenta por acá que la española sería la segunda liga en volver al ruedo con la pelota. No sé si será cierto. Imagino a Messi festejando un gol suyo, agradeciendo la asistencia señalando a ese compañero como lo hace siempre. No sé cómo harán sus compañeros para contenerse de abrazarlo en la corrida detrás de él. Les pondrán un chip a los futbolistas para impedir el abrazo y la felicitación en el momento del gol. Y lo más ridículo, más allá de los test que les harán permanentemente a los jugadores, el fútbol es un deporte de contacto en situ. O sea, demos un ejemplo que ojalá no se dé. Si Lewandoswki es asintomático y en su casa o en su rutina diaria lo invade el virus, ¿no es un peligro? Y menciono al polaco por ser una de las estrellas de la Bundesliga, no por nada en especial.</p>



<p>Bueno, espero tu opinión y visión al respecto, que siempre será más interesante que la mía.</p>



<p>El abrazo de siempre,</p>



<p>Gabriel</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p><em>Hola, Gabriel.</em></p>



<p>Siempre es un placer reanudar nuestras conversaciones que, generalmente, son de fútbol, pero hay casos como este, de la pandemia, que nos obliga a hablar también de la situación que estamos viviendo.</p>



<p>Lo que advierto tanto en España como en Argentina es una ofensiva de la derecha contra algunas de las medidas que los gobiernos de ambos países toman, ya sea para protegernos del virus como de las consecuencias económicas de la crisis. Digamos que son medidas progresistas que de ninguna manera cuestionan el capitalismo que genera muchos de los padecimientos de las clases populares y que esta pandemia ha puesto en evidencia.</p>



<p>Sin embargo, la embestida de la derecha no repara en esos detalles y procura aprovechar la circunstancia para tratar de derrumbar a los gobiernos o, en todo caso, dejarlos maltrechos. Con un solo ejemplo que te dé sobre España te podrás hacer una idea general. El gobierno aprobó una asignación de 400 y pico de euros mensuales (no llega a 500) para las personas de menos recursos o ninguno, ya que mucha gente quedó sin trabajo. Bueno, la derecha española, con la marquesa Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta Ramos (pavada de apellidos) encabezando la agresiva campaña de acoso y derribo, calificó a esa medida de &#8220;bolivariana&#8221; ya que, dice, genera dependencia y por lo tanto adhesiones al PSOE-UNIDAS PODEMOS.</p>



<p>El capitalismo en Argentina y España, y también en casi todo el mundo, utilizó la crisis económica de 2008 (que generaron las grandes empresas financieras y los bancos más poderosos) para arrebatar los derechos sociales y laborales de la mayoría de la población, y así asegurar los beneficios de la clase dominante y aumentarlos. La doctrina del shock, que tan bien demostró Naomi Klein. En gran medida privatizó la sanidad pública y la educación, además de otros servicios sociales, por lo que, ante la avalancha de contagiados por el Covid-19, los hospitales se vieron desbordados por la falta de camas y elementos sanitarios. Inclusive, la enfermedad contagió a muchísimos sanitarios desprovistos de los recursos más elementales, en un país y otro.</p>



<p>Como no hay vacuna todavía ni remedios probados (algunos ensayos con nuevos medicamentos han dado buenos resultados en Cuba, pero por supuesto esta noticia es cuidadosamente ocultada por los medios de mayor difusión), la única defensa es el confinamiento. También los test masivos que no se han hecho ni en Argentina ni en España por falta de los materiales necesarios.</p>



<p>Presionados por los empresarios que, como es su costumbre, no reparan en otra cosa que no sea el beneficio económico, los políticos de la derecha cavernícola española (la neofascista Vox, la ultraderecha del PP y la más disimulada de Ciudadanos) arremeten con todo invocando la libertad individual para hacer lo que a cada uno le plazca: salir, juntarse, ir a los bares y cafeterías o a las tiendas. En una palabra, hacer la vida normal sin tener en cuenta la pandemia. Algo demencial como se puede comprobar en Estados Unidos y Brasil, por ejemplo.</p>



<p>Me entero de que en Argentina ocurre algo similar y algunos intelectuales (con perdón), artistas y personajes de distintas actividades han publicado una solicitada con argumentos tan desubicados, absurdos y hasta infantiles, que sería más apropiado atribuírselos a mentes muy débiles e inmaduras. Ocurre que el odio de clase, a veces, resulta tan atropellado y turbulento que ciega al más pintado.</p>



<p>Es dentro de esa lógica empresarial donde lo único que importa es la plata, que el fútbol internacional se apresura a reanudar los campeonatos sin tener todavía la aprobación de los científicos y los médicos. Entonces juegan y jugarán sin público para evitar contagios. Yo pregunto: ¿los jugadores, los entrenadores, utileros, masajistas, médicos, personal de mantenimiento de los estadios, choferes de los ómnibus que llevan a los planteles, etc., no se contagian?</p>



<p>Y como no entrenaron colectiva ni futbolísticamente en muchos casos, aprobaron los 5 cambios por equipo. O sea que se jugará, en los segundos tiempos, otro partido dentro del partido. Una barbaridad. Algo que desvirtúa lo que es y significa el fútbol. Ya lo sabemos: no les importa nada. Solo vale la plata (que se traduce en muchos casos en que solo vale ganar, ¿no?).</p>



<p>Son los tiempos que vivimos, indudablemente.</p>



<p>La única verdad es la realidad, dijo Perón parafraseando al Aristóteles y a Kant. Algunos militantes a la izquierda del peronismo, le agregaban a aquella frase &#8220;&#8230;realidad que hay que modificar&#8221;. Y hoy tiene más vigencia que nunca. La realidad del capitalismo se nos muestra sin edulcorantes. Es la oportunidad de tratar de cambiarla para hacer una sociedad más justa y democrática.</p>



<p>Un abrazo, Gabriel.</p>



<p>Ángel.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/angel-cappa-con-la-pandemia-la-realidad-del-capitalismo-se-nos-muestra-sin-edulcorantes/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Brasil: Las hinchadas Antifascistas  se manifiestan por la democracia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/brasil-las-hichadas-antifascistas-se-manifiestan-por-la-democracia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Jun 2020 03:30:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Bolsonaro]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[Coordinadora de Hinchadas Antifascistas]]></category>
		<category><![CDATA[fútbol]]></category>
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		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[Diferentes hinchadas antifascistas de los clubes más populares de fútbol de Brasil se manifestaron en Sao Pablo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>El pasado domingo diferentes colectivos y “torcidas” (hinchadas) antifascistas de los cuatro clubes más populares de fútbol de Brasil se manifestaron en la  avenida principal de São Paulo por la democracia y en contra de las medidas adoptadas por Jair Bolsonaro</em>.</p>



<p><strong>Por Fernando Romero Wimer</strong> / <strong>Fotos por Latinoamérica Piensa</strong></p>



<p>Ante la avanzada autoritaria del gobierno del presidente Jair Bolsonaro, el grito de &#8220;dictadura nunca más&#8221; unió a rivales en el plano deportivo. Concentraciones similares -que adoptaron las medidas básicas de protección sanitaria frente a los riesgos del Covid-19- se produjeron en Rio de Janeiro, Belo Horizonte y otras grandes ciudades.</p>



<h2>Un antecedente histórico: la democracia Corinthiana</h2>



<p>Los más numerosos en esta convocatoria fueron los denominados “Gaviões da Fiel” (halcones de la fiel) del Corinthians de São Paulo. El club cuenta con el antecedente de haber conformado, en la década de 1980, un movimiento que se manifestaba diariamente dentro y fuera del club a favor de la democracia.</p>



<p>La llegada del célebre jugador Sócrates en 1978 y la elección del sociólogo Waldemar Pires como presidente de la institución años después fueron el puntapié inicial para el desarrollo de un sistema de autogestión que incluía el voto igualitario entre dirigentes, cuerpo técnico, jugadores y empleados para adoptar las principales decisiones. Por aquellos años, el club estampaba mensajes a favor de la democracia y contra la dictadura militar en su vestimenta. El equipo contaba además con la presencia destacada y el compromiso del delantero Walter Casagrande Júnior y el defensor Wladimir Rodrigues dos Santos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="768" height="512" src="https://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/Antifa-Brasil-2.jpg" alt="" class="wp-image-49663" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/Antifa-Brasil-2.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/Antifa-Brasil-2-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/Antifa-Brasil-2-640x427.jpg 640w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<h2><strong>Una respuesta al gol en contra que significó la dictadura militar</strong></h2>



<p><br>El 31 de marzo de 2020 unas 47 hinchadas antifascistas de Brasil repudiaron la dictadura militar iniciada en 1964, ante la declaración de Bolsonaro de que la fecha sea recordada por la Fuerzas Armadas. Las torcidas firmaron conjuntamente un texto que recordaba los asesinatos, torturas, persecuciones y secuestros producidos por el régimen que se extendió hasta 1985, incluido atletas de diferentes disciplinas como la basquetbolista Helenira Rezende y el basquetbolista Carlos Alberto Soares Freitas, los  remeros José Huberto Bronca y Eremías Delizoicov y el boxeador Osvaldo Da Costa.  Mención especial tuvieron los futbolistas que sufrieron la represión como el técnico João Saldanha y los jugadores Sócrates, Nando, Afonsinho, Reinaldo, Tostão e Wladimir. </p>



<p>De este se modo, llamaron la atención sobre la otra cara de este popular deporte  en el gigante sudamericano; una faceta que no contó con las primeras planas de los  grandes medios de comunicación. Por el contrario, la dictadura del general Emilio  Garrastazu Médici utilizó el triunfo de Brasil en la Copa Mundial disputada en México  durante 1970 para acallar la oposición y profundizar el accionar represivo sobre los  movimientos sociales populares y democráticos. </p>



<h2>Más torcidas antifa </h2>



<p>La hinchada autodenominada Ultras Resistencia Coral de Ferroviário Atlético  Clube de la ciudad de Fortaleza, nacida en 2005, ostenta actualmente el título de torcida antifascista más antigua. Una de sus banderas colgada en los estadios reza: “Ni guerra entre hinchadas, ni paz entre clases”.  </p>



<p>El colectivo Palmeiras antifascista, que surgió en 2014, también tiene pautas de  militancia que exceden el seguimiento al equipo: organiza campeonatos de fútbol  barriales, lleva banderas en homenaje a la asesinada concejal por Rio de Janeiro  Marielle Franco y de los jugadores negros de la historia del club, y se movilizan contra  los intentos de privatización del estadio Pacaembu.  En Rio de Janeiro, se organizaron torcidas antifascistas en los principales  equipos de la ciudad. Fluminense Antifascista y Esquerda Vascaína (estos últimos  torcedores del Vasco da Gama) son dos referencias entre las hinchadas posicionadas  abiertamente a favor de los candidatos políticos de izquierda.</p>



<p>Así, simpatizantes de clubes rivales en lo futbolístico encuentran una proximidad que muchas veces no se  produce con hinchas de su propia escuadra. Este domingo 31 de mayo también la  torcida Fla Antifa del Flamengo participó en Copacabana de las manifestaciones contra  Bolsonaro.  En Belo Horizonte, las torcidas antifascistas de Cruzeiro, Atlético Mineiro y  América se reunieron este domingo en la Plaza da Bandeira.</p>



<p>En Porto Alegre, ocurrieron movilizaciones antifascistas frente al Cuartel del Comando Militar del Sur, aunque con menor protagonismo de las hinchadas. No obstante, los dos principales clubes también han organizado torcidas antifascistas frente a la ola reaccionaria que recorre el país: Inter Antifascista del Internacional y Tribuna 77 del Gremio.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="768" height="455" src="https://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/Antifa-Brasil-3.jpg" alt="" class="wp-image-49664" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/Antifa-Brasil-3.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/Antifa-Brasil-3-630x373.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/Antifa-Brasil-3-640x379.jpg 640w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<h2>El partido todavía no terminó</h2>



<p>Quienes amamos el fútbol sabemos que los partidos se juegan hasta el final, aun cuando la derrota que viene siendo proporcionada provoque desaliento. En São Paulo, la Policía Militar terminó dispersando a las torcidas antifascistas con gases lacrimógenos después que se produjeran enfrentamientos con manifestantes a favor de Bolsonaro.</p>



<p>Los posicionamientos de las torcidas antifascistas evidencian el rechazo a la violencia en los estadios, la homofobia, el machismo, el racismo, la elitización y la mercantilización del fútbol. </p>



<p>Las manifestaciones a favor de una dictadura militar comandada por el actual presidente brasileño abren las posibilidades de una mayor confrontación social. Sin embargo, las concentraciones antifascistas convocadas por las hinchadas de fútbol obligaron a replegarse a los golpistas y mostraron el camino para la defensa de la democracia, la reivindicación de derechos y la denuncia de todas las injusticias sociales. Aún con una goleada en contra, no habrá pandemia que las haga retroceder.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/brasil-las-hichadas-antifascistas-se-manifiestan-por-la-democracia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>La historia del Loco Julio: con el Tomba me casé</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-historia-del-loco-julio-con-el-tomba-me-case/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 May 2020 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Deportes]]></category>
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					<description><![CDATA[La historia del Loco Julio, el hincha más famoso de Godoy Cruz. Ese que hoy tiene una estatua, banderas y canciones es parte de una leyenda.]]></description>
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<p><em>La historia del Loco Julio, el hincha más famoso de Godoy Cruz. Ese que hoy tiene una estatua, banderas y canciones es parte de una leyenda y de un equipo que mueve multitudes.</em></p>



<p><strong>Por Ariel Feller*</strong></p>



<p>No la pegué en eso de ligar apodos. Nunca pasé la triste barrera del diminutivo de mi nombre o de lo estrictamente relacionado con mí físico. Así fui siempre Arielito, enano o cabezón. Muy poca cosa. Por eso siempre quise tener un sobrenombre más imponente y no uno que haya surgido desde la humillante obviedad. Siempre soñé con uno que naciera de mis acciones si éstas fueran nobles y honrosas. En esa onírica visión pica en punta en preferencias el apodo “loco”. Será porque me atraen esos tipos que gambetean a la anormalidad de lo establecido como normal. En este momento tanto usted como yo estamos repasando mentalmente un montón de apellidos de locos divinos que nos llevarían a jugar un Tutti Frutti eterno. Además seamos sinceros, todos sabemos qué historia nos sentaríamos a escuchar entre una que empiece con “Arielito entró a la cancha….” y otra que lo haga con&nbsp; “El loco entró a la cancha”.</p>



<p>Intuyendo &nbsp;que usted elige al igual que yo la segunda opción trataré de contar de la mejor manera la historia de Julio Roque Pérez. Nada de Houseman, nada de Gatti. Esta vez la locura va por otro lado. Hablar de Julio es inevitable asociarlo a la frase: “en el fútbol lo único insustituible son los hinchas”, que alguna vez tiró Marcelo Bielsa. Es inevitable también asociar al Loco Julio con Godoy Cruz, y con una de las historias de amor y lealtad por los colores más significativas de la redonda.</p>



<p>Ya desde pequeño Julio tenía la idea de empezar a moverse solo por la vida,&nbsp; buscar rumbos en solitario como esos personajes de novelas juveniles. Al morir su abuelo sintió el empujoncito necesario para largarse a andar. Así fue como tan solo con doce años dejó el distrito de Ingeniero Giagnoni &nbsp;para instalarse en el departamento mendocino de Godoy Cruz donde conoció a su gran amor. El club de la zona fue su latir de ahí en más. “Con el Tomba me casé” dijo una vez. En esas calles que seguramente sintió propias antes de empezar a pisarlas, empezó a cartonear.</p>



<p>En ese contexto un cartón pudo haberlo acomodado económicamente. No me refiero a uno de esos que recolectaba al revisar la basura sino a uno de lotería ya que a sus quince años gana el premio de la sanjuanina. Al no saber &nbsp;leer ni escribir la policía lo acompaña a la vecina provincia de San Juan a cobrar el premio&nbsp; que al volver, y para sorpresa de todos, decide donarlo íntegramente para que Godoy Cruz pueda levantar una tribuna y colocar las luminarias en su estadio, “el&nbsp; Feliciano Gambarte”.&nbsp;</p>



<p>Sé que usted está por decir que ahí además del premio ganó su apodo. Es entendible que piense así porque a todo aquello que no podemos explicarnos lo tildamos de locura. Pero permítame seguir con el relato.</p>



<p>El Loco Julio siguió así toda su vida. Dándolo todo, por el club y por la gente. Algún amigo mendocino me comentó&nbsp; que en más de una oportunidad se ha sacado su propia campera para regalársela a quien necesitara un abrigo. No le sobraba nada pero daba. Así eligió recorrer su vida. Con el corazón azul y blanco en sus manos. Esas mismas manos que un día de 1964 moldearon&nbsp; para siempre su sobrenombre.</p>



<p>En un partido, de los denominados&nbsp; amistosos, con el Santos de Pelé el árbitro Coresa expulsa a un jugador del equipo bodeguero. Acto seguido Julio salta a la cancha para fajarlo. Desde ese día, creo que con justa razón, el referí no quiso volver a dirigir a Godoy Cruz. Varios cantos de la barra recuerdan esa acción. Melodías populares&nbsp; entonadas por ambas facciones de la hinchada del club. Cosa que sólo Julio podía lograr. Unir al hincha. Será porque su amor, el que desbordaba, limpiaba la pavada del fútbol y sembraba pureza en el sentimiento.</p>



<p>En el último tiempo el querido loco tuvo &nbsp;su merecido homenaje institucional &nbsp;al colocarse una estatua de su figura señalando el horizonte en la entrada del club, y al rebautizar con su nombre al boulevard que desemboca en el estadio. Hace años que el reconocimiento popular le había llegado. Su cara nunca dejó de flamear en banderas, &nbsp;de transpirarse en remeras y de pintarse en paredes.</p>



<p>Mientras escribo estas líneas el pueblo tombino lo despide en un llanto que se vuelve la última caricia hacia el hincha más respetado por todos. El último gesto de reconocimiento a ese tipo que eligió la locura de dar todo lo que se tiene, y lo que no también. </p>



<p><strong>* Publicada originalmente en <a href="https://lastimaanadiemaestro.wordpress.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><span style="color:#0693e3" class="tadv-color">Lástima a nadie, maestro</span></a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-historia-del-loco-julio-con-el-tomba-me-case/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Historias de pueblo: el día en que estrené mis primeros botines</title>
		<link>https://marcha.org.ar/historias-de-pueblo-el-dia-en-que-estrene-mis-primeros-botines/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2020 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[#SomosMultitud]]></category>
		<category><![CDATA[Clemar Fink]]></category>
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		<category><![CDATA[La Criolla]]></category>
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		<category><![CDATA[San Justo]]></category>
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					<description><![CDATA[Un partido de la liga local y el tan ansiado estreno de los botines. Una historia que va y viene entre el potrero y el trabajo en la cosecha.]]></description>
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<p><em>¿Qué son las multitudes? Acá una respuesta simple, que sucede en un pueblo de la provincia de Santa fe. Un partido de la liga local y el tan ansiado estreno de los botines. Una historia que va y viene entre el potrero y el trabajo en la cosecha; entre la soledad y el aliento de la tribuna.</em></p>



<p><strong>Por Clemar Fink</strong></p>



<p>La Criolla es un pueblo de 2500 habitantes del norte santafecino, ubicado sobre la ruta 11 a 175 km de la ciudad de Santa Fe. Es lo que se llama una zona agrícola ganadera (“el campo”, aunque no del rico), la principal fuente de ingreso para la actividad económica. Ahí nace esta historia.</p>



<p>Era 1965, y a mis 18 años me ganaba la vida (como se decía en esa época) trabajando en una máquina de cosechar cereales, donde por su estacionalidad el trabajo era temporal. Solamente las condiciones climáticas podían detener la actividad (aún hoy continúa siendo así); no existían los feriados, las fiestas de fin de año… Tampoco los horarios: se terminaba en una zona y nos trasladábamos a otra, siempre buscando el lugar donde se necesitara. Recorríamos miles de kilómetros. Nuestro punto más distante era el sur de la provincia de Buenos Aires (lo que llamábamos, simplemente, “el sur”). Para llegar ahí teníamos semanas de viaje sobre máquinas que no superaban los 14 km por hora porque no existían los transportes especiales de carga. Luego de meses de actividad, retornábamos a nuestro pueblo para reparar y acondicionar los elementos y esperar la llegada de la próxima cosecha.</p>



<p>De regreso a nuestros hogares y con plata en el bolsillo, nos dedicábamos a las actividades sociales y recreativas. La principal: el fútbol.</p>



<p><strong>El camino a primera</strong></p>



<p>En ese tiempo despuntaba el vicio futbolero en el club de colonia El Pantanoso, a 10 km de La Criolla por un camino rural. Pantanoso consistía en una escuela, un boliche, una cancha de fútbol y una pista de baile; todo rodeado de campos habitados por familias que se dedicaban a tareas rurales. Los domingos nos juntábamos a disfrutar de las actividades deportivas: fútbol para los que estábamos en condiciones de practicarlo y juego de cartas (más precisamente, truco) para el resto.</p>



<p>Nunca supe si por condiciones o por falta de jugadores (estoy convencido de que fue por lo segundo), me llamaron del Centro Cultural y Deportivo Huracán de La Criolla (comúnmente llamado “Huracán”) para hacer una prueba. Pero no importaba el porqué, la alegría me desbordaba.</p>



<p>Tenía que impresionar. No podía ir con las zapatillas Flecha con las que jugaba en El Pantanoso, así que parte de lo ganado en la cosecha decidí invertirlo en un calzado mejor. El presupuesto no daba para botines profesionales, por eso la elección obligada fueron los Sacachispas, un calzado deportivo al que le llamaban “botines”, pero que en realidad eran botitas que cubrían los tobillos, confeccionadas de tela con refuerzos de goma suela y tapones rectangulares; todo fundido en una sola pieza. Así fue mi debut en Huracán, en un partido amistoso contra Guaraní, del vecino pueblo de Vera y Pintado. Perdimos por uno a cero, producto de un evidente error de mi parte que terminó en gol del nueve contrario.</p>



<p>Mi prueba debut no fue la más auspiciosa. Quizás fueron los nervios o el estar subido por primera vez a un calzado con tapones en un campo de juego donde el césped no era más que pastos naturales o en algunas partes, simplemente tierra en su mejor estado de pureza sin ningún indicio de vegetación alguna.</p>



<p>A pesar de todo, las oportunidades continuaron. La confianza fue en ascenso y llegó la titularidad a la primera división. Jugábamos en la zona Norte de la liga Sanjustina (porque estábamos en el departamento de San Justo), afiliada a la AFA, y existía una rivalidad muy marcada entre todos los clubes de las poblaciones vecinas que la integraban.</p>



<p>Salvo raras excepciones, los recursos económicos distaban de ser los necesarios. El club nos proveía solamente de las camisetas y las medias, y el resto del equipo nos los comprábamos cada quien. Cuando jugábamos de visitantes, el club pedía colaboración para transportar a las dos divisiones: reserva y primera. La alternativa disponible era un camión para cargar cereales que se cubría con una lona para mitigar el sol del verano y los fríos del invierno.</p>



<p>Mi puesto estaba en la defensa, que en esa época formaba con línea de tres: dos marcadores de puntas y un fulback o central. Yo me desempeñaba en cualquier de los tres, hasta llegar definitivamente a jugar como central.</p>



<p>No me caractericé por una técnica depurada, más bien era tirando a rústico. Me gustaba anticipar a quien intentaba recibir y cuando me encaraban con pelota dominada, la consigna era que uno de los dos, pelota o jugador, en ese orden, debía permanecer alejado del arco. Lógicamente, no siempre me resultaba, a pesar de alguna acción enérgica pero siempre bien intencionada.</p>



<p>Las tarjetas no existían, solo había advertencias verbales. Como era mayor la permisividad, chamuyando al árbitro y poniendo cara de “no fue para tanto”, normalmente se evitaba la expulsión.</p>



<p><strong>El debut de mis flamantes botines</strong></p>



<p>Cuando llegaron los primeros botines venía de un viaje de la cosecha. Imitando al caracol, nos movilizábamos con la casa a cuestas: se trataba de una casilla rodante acondicionada para la ocasión, enganchada a la cosechadora. Era un elemento indispensable para nuestra vida de nómades.</p>



<p>Y en ese peregrinar hacia la provincia de Buenos Aires, a mitad del trayecto un desperfecto mecánico en la casilla hizo que debiéramos continuar sin ella; repararla implicaba detener el viaje durante días y el aprovechamiento del tiempo era indispensable porque la cosecha nos estaba esperando.</p>



<p>Vivir mes y medio sin lugar apropiado no fue fácil. Dormía debajo de la cosechadora sobre un colchón apoyado en la tierra. Terminado ese (sobre todo para mí) largo tiempo, iniciamos nuestro regreso. Pasamos por el taller a retirar la casilla reparada, por fin volveríamos a disfrutar de nuestro hogar ambulante en los cinco días que nos faltaban para llegar. Pero solo fue una expresión de deseo porque a dos horas de reiniciar el viaje, cuando atravesábamos un puente angosto (y producto de alguna impericia conductiva), un camión que circulaba de frente impactó en la casilla. Solo se salvó el piso y parte del techo, pero las paredes laterales se destruyeron por completo. Por supuesto, debíamos continuar. Así que fuimos juntando todo lo que se podía recuperar: partes de la casilla, maderas, ropas, colchones, cosas personales, elementos de cocina, herramientas de trabajo, provisiones de almacén… Y ordenamos cuidadosamente lo rescatado sobre el piso de lo que hasta momentos antes había sido una casilla. Claro, nuevamente tuvimos que dormir bajo la cosechadora en compañía de las estrellas.</p>



<p>Éramos un raro espectáculo en viaje. En nuestro paso por los pueblos nos miraban pasar. Tanto que en uno de ellos un grupo de pibes que jugaba al costado de la ruta nos preguntó a qué circo pertenecíamos…</p>



<p>Nunca estuvimos tan felices de regresar al pueblo, reencontrarnos con nuestro afectos y, por supuesto, dormir en una cama.</p>



<p>Y otra vez volvía a despuntar el vicio de jugar a la pelota. Ya afianzada la titularidad en Huracán, la necesidad y el objetivo era llegar a calzar botines profesionales solo que la ajustada economía personal imposibilitaba concretarlo. Dicen que no hay peor gestión que la que no se realiza y entonces me armé de coraje y solicité una reunión con el presidente para proponerle que el club los comprara y me los financiara en seis cuotas mensuales. Para mi sorpresa, la respuesta fue que sí. La marca del momento se llamaba Fulvence y existía un solo modelo que calzaba la mayor cantidad de jugadores profesionales de los grandes clubes de primera.</p>



<p>Un integrante de la comisión que viajaba semanalmente a la ciudad de Santa Fe fue el responsable de concretar la compra y ponerla en mis manos un día miércoles. Tardé en calzarlos el tiempo que me llevó abrir la caja y colocar los cordones. Y esperar el partido del domingo fue una eternidad.</p>



<p>Los experimentados me decían que tenía que ablandarlos, así que vivía con los botines puestos. Solamente me los sacaba para dormir para no alterar la buena relación con mi madre, quien se ocupaba de la higiene de la ropa de cama.</p>



<p>Por fin llegó el domingo. Jugábamos de local, y por los puntos, contra el club Unión de Gobernador Crespo, el pueblo que queda a 15 km de La Criolla y la rivalidad se percibía a flor de piel. Pero mayor era mi felicidad cuando entré al campo de juego estrenando los Fulvence, bien ablandados según los entendidos.</p>



<p>Cuando promediaba el segundo tiempo, se escuchó un desaforado pitazo del árbitro para detener el juego sin motivo deportivo alguno. Éramos 22 jugadores inmóviles en la cancha, que no entendíamos nada. Entonces el árbitro, en un rápido movimiento, se sacó el silvato de la boca y, como consultando a todos los presentes (jugadores, técnicos, línisman, fuerzas de seguridad, hinchadas, vendedores ambulantes) preguntó a los gritos dónde estaban los baños. Fueron cientos los brazos extendidos que señalaron para el mismo lado y un grito al unísono dijo: “Allá”. Increíblemente, por tratarse de un árbitro de fútbol, fue una importante y desinteresada contribución comunitaria de todos los presentes. Sin lugar a dudas, su vida interior intestinal reclamaba con urgencia un inodoro… y lo separaban 50 metros aproximados del adminículo. Su partida fue rauda y veloz a pesar de que no había demostrado esa habilidad durante el partido.</p>



<p>Luego de algunos minutos, con semblante distendido, el árbitro hizo su retorno triunfal al campo de juego. Y acá termina la historia, con un árbitro que superó satisfactoriamente una difícil situación extra deportiva, con el triunfo de Huracán 2 a 1 y conmigo caminando hacia mi casa con los cordones anudados entre sí y los Fulvence colgados del hombro.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/historias-de-pueblo-el-dia-en-que-estrene-mis-primeros-botines/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Así en la multitud como en la soledad: Abrazos de lluvia y fútbol</title>
		<link>https://marcha.org.ar/asi-en-la-multitud-como-en-la-soledad-abrazos-de-lluvia-y-futbol/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Apr 2020 03:31:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[#SomosMultitud]]></category>
		<category><![CDATA[Ariel Scher]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
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					<description><![CDATA[Porque la multitud es abrazo, es fútbol y es infancia. Y el aislamiento es, básicamente, ausencia de multitud. Pero es, también, una escucha y un vínculo nuevo con la quietud de la naturaleza. Aunque&#160; parece que el periodista y cuentero lo descubrió mucho antes. Y los juntó. Por Ariel Scher En las tardes de infancia [...]]]></description>
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<p><em>Porque la multitud es abrazo, es fútbol y es infancia. Y el aislamiento es, básicamente, ausencia de multitud. Pero es, también, una escucha y un vínculo nuevo con la quietud de la naturaleza. Aunque&nbsp; parece que el periodista y cuentero lo descubrió mucho antes. Y los juntó.</em></p>



<p><strong>Por Ariel Scher</strong></p>



<p>En las tardes de infancia en las que acechaban tormentas que asustaban a las madres, y en los anocheceres de adolescencia durante los que temporales fieros conquistaban al mundo, y en los desafíos de adultez en los que mil nubes se rompían con una fuerza de nunca acabar, los amigos del barrio del Gordo ni se cubrían ni se escapaban ni se espantaban. Al contrario, repetían un ritual de risa y de fiesta: jugaban al fútbol con el alma y metían goles. En especial eso: cada vez que hacían uno, se juntaban todos y, además de abrazarse entre ellos, abrazaban a la lluvia.</p>



<p>Lo reveló durante un sábado de amagues de lluvia el propio Gordo en su paso habitual por el Bar de los Sábados, ese escenario de gentes que creían en los buenos saques de arco y en existir con honor. “Abrazaban a la lluvia porque la lluvia era compañera y a los compañeros se los abraza —explicó el Gordo—, pero, sobre todo, ese abrazo era para la naturaleza entera”. El Gordo detuvo su relato y trató de detectar, a través de las ventanas envejecidas del Bar de los Sábados, si vendría lluvia. Luego completó: “La naturaleza, qué maravilla”.</p>



<p>El Gordo contó, entonces, que sus amigos del barrio saludaban al sol en las finales que tenían sol, conversaban con el viento cuando el viento daba vueltas entre los mediocampistas y los delanteros, y le preguntaban por la salud de sus hojas y por el verde de sus copas a los árboles que, a los costados de las canchas, funcionaban como testigos de partidos que no conseguían otro público. Con el Bar de los Sábados en estado de sorpresa, el Gordo añadió otra historia de quiénes eran sus amigos y cuánto valoraban todo lo que los rodeaba: en las situaciones de mayor emoción futbolera, un amigo, acaso el más cariñoso, apoyaba las rodillas en el suelo, bajaba la boca y le daba un beso a la tierra.</p>



<p>Un trueno módico sonó a la distancia y el Gordo se sintió tan convencido de que iba a llover como de que algún día en la humanidad habrá más justicias que injusticias. “Lluvia… —avisó—; disculpen que esta vez los deje, pero me voy a ver jugar a mis amigos del barrio”. En el Bar de los Sábados, antes de que se fuera, lo vieron partir entusiasmado. No podía ser de otro modo. En el misterio de la lluvia, en la pasión del fútbol y en el corazón de los amigos siempre habita un abrazo posible. Es el abrazo a la vida.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/asi-en-la-multitud-como-en-la-soledad-abrazos-de-lluvia-y-futbol/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>El éxodo sabalero: 39.999 y yo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/el-exodo-sabalero-39-999-y-yo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Apr 2020 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[Colón]]></category>
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		<category><![CDATA[Paraguay]]></category>
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		<category><![CDATA[sabaleros]]></category>
		<category><![CDATA[Somos Multitud]]></category>
		<category><![CDATA[Waldemar Fink]]></category>
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					<description><![CDATA[Seguimos recordando multitudes. Esta vez, sobre partido más importante que jugó Colón de Santa Fe en Asunción. Una crónica que da cuenta del viaje, las ilusiones, la cancha, la gente&#8230; todo en marcha hacia Paraguay. Por Waldemar Fink Gestando un sueño 3 de diciembre de 1997: Ya hacía bastante tiempo que vivía en Buenos Aires, [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong><em>Seguimos recordando multitudes. Esta vez, sobre partido más importante que jugó Colón de Santa Fe en Asunción. Una crónica que da cuenta del viaje, las ilusiones, la cancha, la gente&#8230; todo en marcha hacia Paraguay.</em></strong></p>



<p><strong>Por Waldemar Fink</strong></p>



<p><strong>Gestando un sueño</strong></p>



<p>3 de diciembre de 1997: Ya hacía bastante tiempo que vivía en Buenos Aires, tenía 17 años. Colón le ganaba a Independiente el partido que definía el equipo que, junto a River, jugaría la Copa Libertadores del 98. 9.000 hinchas fuimos a la cancha de Lanús y varios miles terminamos festejando en el Obelisco a la salida del partido.</p>



<p>Tres días tardaba en llegar el diario <em>El Litoral </em>al kiosco de diarios de Retiro. Allí fui a comprarlo, por el sólo hecho de tener ese recuerdo histórico. Ël día que Colon festejó en el Obelisco”, tituló el diario. Yo estuve ahí, fui parte de esa historia, pero nada se compara con lo que viví&nbsp; casi 22 años después…</p>



<p>Todo comenzó el 26 de septiembre de 2019 en la definición por penales de la semifinal contra Atlético Mineiro en Brasil. Terminé abrazado en el piso del living de mi casa con Ricky y Obed, dos amigos hinchas de Boca que me hicieron el aguante. Eso generó Colón, que muchos y muchas hinchas de otros equipos siguieran su campaña. (Y ni hablar después de la banda de gente que llevamos a Paraguay y del himno sabalero de Los Palmeras). En ese momento, antes de levantarme del piso, ya estaba pensando en el viaje a Asunción.</p>



<p>A la mañana siguiente llamé a Santa Fe al “Sejo” (amigo sabalero). Él y la banda de La Píldora de la Vida serían los encargados de la logística y mis compañeros de viaje. Después de un mes de idas y vueltas, en las tantas llamadas, me confirmaron la entrada y los pasajes. Fue un alivio. En el medio cumplo 40 años, y tuve un regalo muy especial de mi familia, un sobre con plata que decía: “Esto no es solo tu regalo, es nuestra forma de ayudarte a cumplir un sueño”.</p>



<p><strong>El éxodo</strong></p>



<p>Partí a Santa Fe el jueves 7 de noviembre. Esa noche terminamos de definir qué llevaria cada uno, fundamental en un viaje que se esperaba que fuera largo: sanguichitos, tartas, bizcochos, facturas y mucha cerveza.</p>



<p>A la mañana siguiente ya estábamos en las afueras de la cancha de Colón mitigando la ansiedad y contemplando el hermoso espectáculo de la salida de cada micro entre aplausos y cerveza. Salimos a las 13 hs y llegamos a la frontera a las 5 de la mañana. Sí 808 km en 16 horas de viaje. ¿El motivo?: la ruta 11 era una caravana roja y negra interminable. Estuvimos 5 horas más esperando en un playón enorme, lleno de colectivos y gente de todas las edades: familias enteras, amigos, amigas, padres e hijos, madres e hijas….</p>



<p>Una vez que cruzamos a Paraguay nos guiaron hasta la costanera y desde allí saldríamos en tandas hasta la cancha. Esa espera con 40 grados y con poca sombra fue áspera. Los “trapos”, uno de ellos de uno de los pibes que ya no estaba y que sus amigos llevaron para tenerlo presente, nos sirvieron de refugio del cruel sol atados a los pocos árboles.</p>



<p>Dos horas después partimos escoltados hasta las afueras del estadio. A lo largo de los kilómetros de ciudad que recorrimos, cientos de banderas sabaleras colgaban de balcones y ventanas de casas. Asunción parecía Santa Fe una tarde de clásico; una hermosa locura.</p>



<p>Con la advertencia de que iba a haber controles de alcoholemia con tolerancia cero fuera del estadio, hacía varias horas que, con gran dolor, habíamos dejado algunas latas sin abrir en las conservadoras (jamás lo hubo, pero quedarse afuera de semejante evento por escabiar un poco demás hubiese sido un precio que nadie estaba dispuesto a pagar).</p>



<p><strong>El Partido</strong></p>



<p>Todo era una fiesta. La sensación una vez que traspasé el control de ingreso a la cancha fue indescriptible. Ya estábamos ahí, nada ni nadie iba a impedir que formara parte de la historia sabalera. Sí, uno de esas y esos 40.000 era yo; 39.999 y yo.</p>



<p>Fue increíble ver ese estadio todo pintado de rojo y negro, y todo tuvo sentido cuando Los Palmeras y 40.000 almas cantaron “Soy Sabalero”: tres generaciones se unieron en una sola voz.</p>



<p>De la fiesta y el calor agobiante a la lluvia y el frío implacables. Los nubarrones, que eran un hermoso contraste, terminaron castigándonos demasiado. La mayoría aguantó estoica, pero muchos de los abuelos y abuelas tuvieron que refugiarse o ser atendidos por el operativo de salud. &nbsp;Tres horas bajo el agua, 3 a 1 abajo.</p>



<p>Salimos de la cancha caminando despacio mientras nuestra sombra por los fuegos artificiales del festejo (que a nuestras espaldas no quisimos ver), se proyectaba ecléctica.</p>



<p>Apenas lloré, era demasiado grande lo que estaba viviendo como para que terminara mal. Lloré muchas veces por Colón, pero este acontecimiento no se merecía un final triste. Toda esa gente que vi durante kilómetros, en cientos de colectivos, autos y combis; a dedo y hasta en bicicleta con 53 años, pedaleando durante 4 días, jamás vamos a olvidar lo que vivimos.&nbsp; Pensé en la cantidad de abuelos y abuelas que vi que no van a llegar a ver a Colón campeón. Sí, sentí pena por ellos y ellas pero yo tengo la esperanza de poder vivirlo…</p>



<p>Antes de llegar al colectivo compramos cerveza, ahora sí tomaríamos sin restricciones.</p>



<p>Y mientras, pensaba que 22 años después no iría a comprar ningún diario. A los minutos de terminado el partido publicaron en las redes sociales de ESPN: “¿Cómo le explicás a estas 40.000 personas lo que consiguieron hoy, más allá de su dolor? Desde ahora cada equipo argentino va a ser medido con la vara de Colón. El 9/11/19 es una efeméride: El éxodo sabalero.”</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-exodo-sabalero-39-999-y-yo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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