<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Fútbol masculino &#8211; Marcha</title>
	<atom:link href="https://marcha.org.ar/tag/futbol-masculino/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Tue, 28 Feb 2023 14:11:27 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-AR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.13</generator>

<image>
	<url>https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/05/cropped-FAV_ICON-1-32x32.png</url>
	<title>Fútbol masculino &#8211; Marcha</title>
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Qatar 2022: De los papelones se sale poniendo el pecho</title>
		<link>https://marcha.org.ar/qatar-2022-de-los-papelones-se-sale-poniendo-el-pecho/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Nov 2022 15:58:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[Fútbol masculino]]></category>
		<category><![CDATA[Lastima a nadie]]></category>
		<category><![CDATA[Lucas Jiménez]]></category>
		<category><![CDATA[Mundial]]></category>
		<category><![CDATA[Qatar2022]]></category>
		<category><![CDATA[selección argentina]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://marcha.org.ar/?p=55844</guid>

					<description><![CDATA[Ya sufriste cosas mejores que estas...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>¿Quién dijo que iba ser fácil esto? Hay sorpresas en los mundiales. Nos tocó ser parte de una histórica y dolorosa. A poner la cara y salir. Trabajando, mejorando y luchando. Ya sufriste cosas mejores que estas y vas a andar esta ruta hoy cuando anochezca. </em></p>



<p><strong>Por Lucas Jiménez.</strong></p>



<p><strong>23 de junio de 1997.</strong>&nbsp;En Malasia Argentina cierra el grupo del Mundial Sub 20 contra Australia. Necesita un empate para pasar primero. El equipo tiene nombres, idea de juego consolidada por el técnico, todo en orden. Arranca ganando 1 a 0 con gol de Bernardo Romeo a los 9 minutos y se confía. El rival le mete dos goles en dos minutos y le da vuelta el partido. Llega a ponerse 3-1. Argentina lo empata pero finalmente pierde 3-4 por un gol en el último minuto. Queda segundo en el grupo. Traga veneno y en octavos y cuartos de final baja a Inglaterra y Brasil. Con Riquelme y Aimar, con Samuel y Scaloni. Con la tierra en la boca, luego de tocar el piso, gana todos los partidos hasta el final</p>



<p><strong>11 de junio de 2005.</strong>&nbsp;Argentina debuta en el Mundial Sub 20 contra Estados Unidos y pierde 1 a 0 para sorpresa de todo el mundo. Al otro día los mismos jugadores, el presidente de la AFA, Julio Grondona, y toda la prensa se pregunta ¿por qué Messi no jugó de titular? El capitán Pablo Zabaleta le dice al DT Pancho Ferraro que si era necesario salía él, pero que Leo tenía que jugar.</p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://lastimaanadiemaestro.files.wordpress.com/2022/11/59a58036f25c3.jpg?w=663" alt="" class="wp-image-14736"/></figure>



<p>Argentina se recuperó y con su mejor jugador en cancha ganó los próximos dos partidos. No le alcanzó para ganar su grupo, pero sí confianza. Así llegó a la final bajando muñecos grosos: el campeón Sudamericano Colombia, Brasil y la camada de España que venía de ganar el Sub 17. La final fue contra Nigeria, aún con Messi y Agüero, a Argentina le costó un montón. Ganó con dos goles de penal. No hay nada fácil en un campeonato mundial.https://www.youtube.com/embed/tMd_o5G6U3Y?version=3&amp;rel=1&amp;showsearch=0&amp;showinfo=1&amp;iv_load_policy=1&amp;fs=1&amp;hl=es&amp;autohide=2&amp;wmode=transparent</p>



<p><strong>22 de noviembre de 2022</strong>. En su debut en el Mundial de Qatar Argentina mete muchos goles el primer tiempo contra Arabia Saudita, pero solo vale uno. Nunca puede someter al rival. Hace lo que el DT Hervé Renard quiere, que lancemos pelotazos para una línea adelantada que tiene muy bien laburado salir para que el que pica quede en offside. La Scaloneta nunca junta pases por el medio. Es vertical y busca golear o sufrir. Pasa lo segundo. Al comienzo del segundo tiempo Messi pierde una pelota en la mitad de la cancha y detrás de él quedan 5 compañeros. Los más cercanos, Paredes y De Paul, quedan fuera de foco por un pase hacia adelante a Al-Sheri. El 11 la tira la larga y le gana al Cuti Romero. Define bárbaro cruzado y empata el partido.</p>



<p>Ese gol transforma las dudas de Argentina en pánico. El segundo tanto de Arabia es inconcebible para un equipo serio con pretensiones de jugar los 7 partidos en Qatar. Con doble marca encima Al-Dawsari gira en el área, con otros dos tipos tratando de bloquearlo, el 10 igual remata y pone el 2-1 nockeador.</p>



<p>Ocho minutos de tibieza en una copa del mundo se pagan así. Los cambios levantan un poco el semblante. Tagliafico mete una triple trabada que contagia al resto. No alcanza porque Argentina empuja mucho, genera poco y concreta nada.</p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://lastimaanadiemaestro.files.wordpress.com/2022/11/637cb9ab7aa41.jpg?w=1024" alt="" class="wp-image-14738"/></figure>



<p>Ni VAR, ni excusas, ni mala suerte. Sale el Capitán. sobreviviente del 11 de junio del 2005, y le pone el pecho al papelón. Pide “que la gente confíe que este grupo no los va a dejar tirados”. El DT, campeón Sub 20 en Malasia, va en la misma línea y habla de “levantar la cabeza y seguir”. El que ya jugó un mundial, aún en juveniles, sabe que estas cosas pueden pasar si bajas la guardia y la intensidad. Que estas competencias que duran un mes exigen que se aprovechen los buenos momentos de los jugadores (Julián Álvarez y Enzo Fernández), que si llegas sin ritmo de partidos das ventaja (Cuti Romero), que si venís en un semestre flojo cuesta recuperar la confianza de un día para el otro (Nahuel Molina).</p>



<p>Hay que ajustar, hay que cambiar y hay que volver a ser. Ser inteligentes para detectar por donde ir en cada momento, ser insoportables en bloque para recuperar la pelota, moverse, tocar. Ser lo que fuimos. Todo lo que hoy no hicimos. La fase de grupos es la única instancia de un mundial donde podes perder un partido. Nosotros no funcionamos agrandados sino luchando. Volvamos a la lucha y que México maldiga el día que Arabia osó mojarnos la oreja. Transitemos estos días en el pozo y salgamos el sábado sin vergüenza llenos de tierra en la ropa. Pongámosle el pecho al momento que tocó.</p>



<p>*Cobertura del Mundial 2022 Lastima a Nadie, Maestro</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/qatar-2022-de-los-papelones-se-sale-poniendo-el-pecho/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ángel Cappa: &#8220;el jugador en actividad vive rodeado de un ambiente que no encontrará después en ninguna otra parte&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/angel-cappa-el-jugador-en-actividad-vive-rodeado-de-un-ambiente-que-no-encontrara-despues-en-ninguna-otra-parte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Feb 2021 17:46:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Cappa]]></category>
		<category><![CDATA[depresión]]></category>
		<category><![CDATA[Fútbol masculino]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriel Casas]]></category>
		<category><![CDATA[Godoy Cruz]]></category>
		<category><![CDATA[Morro García]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sebastián Domínguez]]></category>
		<category><![CDATA[suicidio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=52691</guid>

					<description><![CDATA[En otra charla con el ex DT Ángel Cappa, la charla indaga el ambiente del fútbol masculino profesional y sus altas exigencias, ante la triste noticia del suicidio del Morro García. También plantea el futuro incierto que vive la mayoría de los futbolistas ante un retiro donde la edad es aún temprana. No es un [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>En otra charla con el ex DT Ángel Cappa, la charla indaga el ambiente del fútbol masculino profesional y sus altas exigencias, ante la triste noticia del suicidio del Morro García. También plantea el futuro incierto que vive la mayoría de los futbolistas ante un retiro donde la edad es aún temprana. No es un hecho aislado, es una espectáculo que devora.</em></p>
<p><strong>Por Gabriel Casas</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Hola, Ángel.</strong></p>
<p>Esta vez quiero ir directamente al grano sin detenerme en escribir sobre la pandemia. El suicidio del Morro García, ex jugador de Godoy Cruz, no sólo me golpeó mucho a mí, sino en general al ambiente futbolístico y a cualquiera que tenga un poco de sensibilidad y empatía.</p>
<p>A mí me hizo remover ciertas cosas. Como vos sabés, yo pasé tres veces por una profunda depresión. Recién a los 40 años tuve la primera. Y es muy difícil porque uno no entiende qué le pasa. Es como un equilibrista del circo que cae desde lo alto y sin red. Sin embargo, pude salir de esas situaciones, descubrir los motivos con psicólogos y psiquiatras, y ahora hace más de un año que no tengo ninguna recaída.</p>
<p>La depresión es una enfermedad traicionera y elitista. Traicionera porque siempre está agazapada ante cualquier traspié. Y elitista porque creo que sólo la entienden en profundidad las y los que la sufren.</p>
<p>Una enfermedad mental no es lo mismo que una corporal. La mente no te deja en paz las 24 horas. Y es tu peor enemiga. No se puede disfrutar de nada. De tu familia, de tus amigos y amigas, de ver partidos de fútbol, de ver películas o series, de escuchar buena música. Todo pasa a un segundo plano. Porque la depresión es como si tuvieras un pájaro carpintero dentro de tu cabeza. Y como pude salir varias veces de ella, con un tratamiento adecuado y con la fuerza de no rendirme, puedo contar todo esto y ayudar a las y los demás que sufren.</p>
<p>No sé qué pudo haber pasado por la mente del Morro García para suicidarse. Quizás hizo gestos de pedir ayuda y no lo entendieron con la seriedad que se merece algo tan sensible. Sé que estaba con tratamiento psiquiátrico y sin jugar en la primera de Godoy Cruz. Pero hay muchas cosas en la vida que te empujan a una decisión extrema. El fútbol, su ambiente complicado, puede haber influido pero para nada determinantes.</p>
<p>Lo que me preocupa es que esto pase como una noticia más. Como una simple tragedia. Como un hecho aislado al deporte.</p>
<p>¿En el fútbol hay personas en los clubes que se ocupan exclusivamente a la estabilidad emocional de los jugadores? ¿Hay una idea y profesionales indicados para contener a las personas con problemas de depresión? ¿El futbolista es una cosa en la consideración cuando rinde bien y otra cuando lo hace mal? ¿Hay una burbuja y cuando los éxitos y la fama se van quedan al menos protegidos? Lo dudo mucho.</p>
<p>Quizás por tus expectativas me podrías contar cómo se manejaban por adentro con situaciones de este tipo.</p>
<p>Y ojalá lo que le hizo tirar la toalla al Morro García sea una excepción a la regla. Pero ya hubo otros casos antes.</p>
<p>Y entonces, es necesario que lo del Morro rompa con ciertas estructuras de pensamientos arcaicos. Y de usar a los futbolistas como moneda de cambio.</p>
<p>El abrazo de siempre,</p>
<p>Gabriel</p>
<p>&#8212;&#8211;</p>
<p><strong>Hola, Gabriel. </strong></p>
<p>Sí que es un tema muy delicado el asunto de la depresión. Todos tenemos momentos depresivos más o menos intensos, de los cuales salimos a veces fortalecidos y otras veces debilitados. Hablo de situaciones, digamos, normales. En cambio, si hablamos de la depresión patológica, tenemos que ser muy prudentes porque no sabemos de qué se trata realmente. Como vos decís, solo quienes la padecieron o padecen están autorizados para referirse a ese tema, que por lo tanto es un tema para los psicólogos y psiquiatras, un tema médico.</p>
<p>Ahora bien, hay muchos deportistas que cuando deben abandonar la actividad se ven sometidos a depresiones que, en muchos casos, tienen un desenlace fatal. Y sin llegar a ese extremo, la mayoría se encuentra vacía, desamparada, sin saber qué hacer con sus vidas.</p>
<p>El deporte ha cambiado mucho en los últimos 40 o 50 años y poco a poco las exigencias aumentaron al punto de que únicamente vale ganar. Es decir, un peso tremendo que genera un stress insoportable y continuo. No se valoran los merecimientos, sino el resultado exclusivamente.</p>
<p>Es una exigencia que impuso el capitalismo hasta llevarla al límite entre el éxito, que solo es ganar, o el fracaso que es todo lo demás.</p>
<p>Por otro lado, y ahora hablo de fútbol en particular, el jugador en actividad vive rodeado de un ambiente que no encontrará después en ninguna otra parte. El que lo reconozcan, que de alguna manera lo hacen sentir protegido, el formar parte de un colectivo, el placer de estar haciendo lo que le gusta aun con todas las dificultades que encuentra, la adrenalina que produce la competencia, etc. Y también la posibilidad de escapar de la pobreza, de acceder a lugares y cosas que de otro modo estarían fuera de su alcance.</p>
<p>De alguna manera poco a poco se va alejando, lo van alejando, de la realidad. De su realidad. Lo van desclasando. Vive la fantasía del ascenso social. Como demostró Fanon, entre otros, el oprimido siente, al mismo tiempo, odio hacia el opresor y el deseo de ser como él. En otras palabras, se instala en esa nube que le fabrican y no piensa ni un momento en que todo eso tiene un fin. Entre los 20 y los 30 años es difícil pensar que llegará el momento en que, por razones biológicas (si no es por algún imprevisto), tendrá que dejar de jugar, tendrá que abandonar su profesión. Tendrá que dejar de hacer lo que mejor sabe hacer y lo que más le gusta.</p>
<p>Es bien sabido que nadie se ocupa del jugador de fútbol como persona. Nadie (o casi nadie), quiero decir ni dentro del club donde juega ni fuera del club, lo ayuda a entender lo que le pasa. A tener conciencia de la realidad y de su realidad. A prepararse para el futuro. La vida del futbolista es muy breve en comparación con toda su vida. Por lo tanto, no solo tiene que soportar la ausencia brusca e &#8220;inesperada&#8221; de la vida privilegiada que vivía, sino que, además, generalmente no tiene conocimiento alguno para alguna otra actividad.</p>
<p>El club, el medio, lo atosiga de exigencias permanentes y cuando ya no les sirve lo abandona sin más. Por supuesto tampoco cuenta, cuando se retira, con aquella &#8220;fama&#8221; o reconocimiento popular que sentía como un amparo, como si estuviera rodeado de afecto.</p>
<p>Este es, muy brevemente reseñado, el panorama del futbolista de élite. Los otros, que son mayoría, le suman la necesidad de tener algún trabajo para, en algunos casos, mantener el nivel económico de vida y en otros muchos para subsistir, como la mayoría de la clase trabajadora, pero con una gran desventaja: no sabe hacer otra cosa que jugar al fútbol.</p>
<p>Son muy pocos los deportistas que van preparando su futuro durante su actividad. Y eso es al margen del dinero que tengan, aunque es cierto que las penas con pan son menos dolorosas.</p>
<p>Este es el panorama que me tocó vivir dentro del fútbol y me parece que es más o menos igual actualmente.</p>
<p>Por eso me pareció muy acertada una expresión de Sebastián Domínguez (ahora comentarista). &#8220;Métanse las exigencias en el culo&#8221;, dijo refiriéndose a este asunto a raíz del suicidio del &#8220;Morro&#8221; García. Y yo me uno y comparto lo que dijo.</p>
<p>Un abrazo, Gabriel. Y la seguimos.</p>
<p>Ángel.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/angel-cappa-el-jugador-en-actividad-vive-rodeado-de-un-ambiente-que-no-encontrara-despues-en-ninguna-otra-parte/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Yo me muero como viví: crónica de la agitada despedida a Maradona</title>
		<link>https://marcha.org.ar/yo-me-muero-como-vivi-cronica-de-la-agitada-despedida-a-maradona/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Nov 2020 23:14:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[10 del 10]]></category>
		<category><![CDATA[Casa Rosada]]></category>
		<category><![CDATA[Diego]]></category>
		<category><![CDATA[El Diego]]></category>
		<category><![CDATA[Fiorito]]></category>
		<category><![CDATA[Fútbol masculino]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Nápoles]]></category>
		<category><![CDATA[Policía Federal]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Villa Fiorito]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=52440</guid>

					<description><![CDATA[En medio del llanto colectivo y la represión de las fuerzas de seguridad, el último adiós a Maradona fue un corto sobre su vida: desorden, pasión, amor colectivo y llanto a mares. Todo con el telón de fondo del poder acechando sobre el pueblo. Por Iván Barrera / Foto: Hernán Vitenberg ¿Cuándo comienza un adiós?, [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>En medio del llanto colectivo y la represión de las fuerzas de seguridad, el último adiós a Maradona fue un corto sobre su vida: desorden, pasión, amor colectivo y llanto a mares. Todo con el telón de fondo del poder acechando sobre el pueblo.</em></p>
<p><strong>Por Iván Barrera / Foto: Hernán Vitenberg</strong></p>
<p>¿Cuándo comienza un adiós?, ¿y cuándo termina? ¿Empieza con la primera lágrima o con la última sonrisa?, ¿termina en el abrazo o en el aceptar que una parte nuestra se acaba de ir?</p>
<p>El jueves, cuando el cielo celeste se tiñó del blanco de los gases lacrimógenos arrojados por la Policía Federal, pensé en los adioses pendientes, en la cantidad de almas que se quedaron con las ganas de despedir al pibe de Fiorito, de darle el último adiós a esa parte de su vida tan singular y tan particular que solo une conoce. Quienes lo vieron jugar, quienes escucharon hablar de él, quienes gritaron sus goles con la oreja bien pegada a la radio, quienes lloraron, quienes aprendieron, quienes lo odiaron en todas y cada una de sus actitudes destructivas para con él y para con el resto, quienes lo vieron en video, quienes escucharon sus historias de sus madres, padres, abueles.</p>
<p>¿Qué significa Diego para vos? Una pregunta con 40 millones de respuestas. Pero una pregunta, también, que a persona alguna deja exenta de respuesta. Y de respuesta efervescente, pasional… la indiferencia nunca fue una palabra asociada a su figura.</p>
<p>Maradona nació de las entrañas del pueblo, vivió en el pueblo, llevó el pueblo en cada una de sus camisetas y fue enterrado por el pueblo. Maradona logró lo que ningún gobierno, ningún mundial, ningún slogan ni ninguna publicidad berreta pudo: juntar a cientos de miles de personas en las calles, luciendo sus camisetas, sus gorros, sus pilusos, sus cadenitas y sus banderas, de todos los equipos, de acá, de afuera, de selecciones. Un pueblo futbolero unido, abrazado, que derramó las mismas lágrimas, lució las mismas sonrisas, compartió anécdotas nuevas o las que escuchamos mil quinientas veces; todo mientras cantaba canciones de cancha. Y eso sí, canciones que mostraban el amor por el Diego, porque las camisetas quedaron de lado por un rato y los cantos de cuadro propio, también.</p>
<p>Se respiraba una interminable caravana del pueblo futbolero que solo fue interrumpida por un cordón policial, un “acá no pasa nadie más” De cualquier forma la fiesta siguió, las canciones brotaron, las anécdotas siguieron girando, alguna que otra entrevista y el que no salta es un inglés y el que no salta es un botón, expresión que bien supo acuñar el homenajeado.</p>
<p>Ni el paso del tiempo, ni el sol que arremetía sin piedad contra las cabezas, ni la incertidumbre de qué estaba pasando pudo siquiera pausar el fervor popular. Fue tal vez por eso mismo que la policía intentó, probó apagar a bastonazos tanto fuego. De arremetida, entre canción y canción, el cordón policial comenzó a empujar con sus escudos y luego de que la gente los calmara, comenzaron a llegar motos y motos, con policías que hacían posturas circenses y se paraban amenazantes y haciendo equilibrio, aún lejos de llegar al cordón. Y ahí, también, el comienzo del adiós.</p>
<p>Tirar gases lacrimógenos hacia un grupo de gente que ya estaba llorando desde antes, desde mucho antes, me parece poéticamente estúpido. Esa poesía que sólo pueden escribir las fuerzas represivas. Mira si voy a llorar por tus gases, lloro porque se me da la gana, lloro porque una parte de mí se está muriendo, lloro porque no puedo despedir esa parte de mi infancia que está encerrada en un cajón, que está contenida en este llanto, en este grito de gol que me anularon. Lloro porque nos están mandando a la B con un equipazo. Lloro porque vos, que no entendés nada, me apuntás con un arma y yo, que sí entiendo, no tengo más que un corazón que se parte. Lloro porque se me parte el alma de ver a mi alrededor tanta gente llorar. Tirá todos los gases que quieras, yo lloro porque no tengo más que una camiseta pegada al corazón y una angustia que va de Fiorito a Nápoli ida y vuelta.</p>
<p>En el tumulto, en las corridas, vi a un tipo tirado en el suelo. Pienso que le dieron, que lo alcanzaron las balas de goma o los gases no lo dejaron respirar, pero no. A él le cortaron las piernas de la peor manera. El tipo llora desconsolado, abrazado a una foto suya con el Diego. Llora y no puede siquiera abrir los ojos para ver a la policía que acecha con sus escudos y sus motos cada vez más cerca.</p>
<p><em>-Vamos, guacho, levantate. Cuando se calme todo entramos</em></p>
<p><em>-No puedo</em></p>
<p><em>-Dale, dale que ahora se va la yuta y entramos</em></p>
<p><em>-No puedo, hermano, no puedo</em></p>
<p>Era todo lo que repetía, “<em>no puedo</em>”. ¿Con qué piernas se iba a levantar?. Lloraba y se hundía en la foto, abrazado a la foto, abrazado a Diego, abrazado a su infancia, abrazado a todo lo que significaba para él despedirse del Pelusa. Abrazado a ese adiós.</p>
<p>Nos cortaron las piernas, nos cortaron la despedida, pero no pudieron apagar el fuego. Los abrazos que se replicaban en la dulce espera se multiplicaron en medio de la represión. Maradona se despidió del pueblo haciéndose pueblo, así, contradictorio, revoltoso, desprolijo, bochinchero, así, volviéndose canción, abrazo de gol y abrazo de llanto, transformándose en mil banderas de mil equipos distintos, siendo insulto a la autoridad, como la que enfrentó a lo largo de toda su vida.</p>
<p>Chau, Dieguito, nos vamos de la plaza con las zapatillas desatadas, las medias bajas y la cabeza en alto. Nos vamos con el corazón hecho pelota de trapo, con el barro en las rodillas y la mirada en el cielo. Nos vamos con ganas de hacer jueguito con una pelota o con una naranja, con las ganas de tirarle un caño a la yuta ida y vuelta, porque a este pueblo no se le escapa la tortuga. Chau mostro, mandale un beso a doña Tota, de parte nuestra y de la redonda.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/yo-me-muero-como-vivi-cronica-de-la-agitada-despedida-a-maradona/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fecha roja: expulsiones y quejas en la Superliga del fútbol masculino</title>
		<link>https://marcha.org.ar/fecha-roja-expulsiones-y-quejas-en-la-superliga-del-futbol-masculino/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Oct 2018 14:34:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pinceladas]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Boca]]></category>
		<category><![CDATA[Fútbol masculino]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Stanisci]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[River]]></category>
		<category><![CDATA[Superliga]]></category>
		<category><![CDATA[tarjeta roja]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=41940</guid>

					<description><![CDATA[Resumen de la 8va fecha]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Juan Stanisci*</strong></p>
<p><em>Entre las tristes noticias que llegaban de Brasil y el fútbol masculino argentino que se transforma en queja constante, este resumen casi no sale. Pero acá está, intentando que la pelota sea un refugio aún y dando cuenta de algunos clásicos -bonaerenses y santafecinos- en el resumen de la 8va. fecha de la Superliga.</em></p>
<p>Este resumen casi no sale. En un momento de la tarde de ayer, entre el final del baile cordobés y el arranque del clásico en Avellaneda, salimos de los canales deportivos y buscamos novedades sobre el futuro del país vecino. Las noticias fueron un cachetazo, una patada del pelado Laspada y un cabezazo de Dedé. Todo eso junto. Ahí fue cuando a uno se le ocurrió decir, “ya está, apaga la tele”. Pero la pelota tiene que seguir rodando. A veces es lo único que nos queda. Mientras Bolsonaro arrasa en Brasil y la sombra del conservadurismo más reaccionario se posa sobre América Latina, la tribuna es nuestro refugio. Aunque cuidado, también vienen por eso. Así que aprovechamos para decir una vez más: No a las Sociedades Anónimas en el fútbol, los clubes son de las socias y los socios.</p>
<p>La fecha ocho del campeonato argentino de fútbol masculino, estuvo marcada por la presencia de los Juegos Olímpicos de la Juventud. Por éste evento se pospusieron River – Defensa y Justicia y Huracán – Argentinos Juniors. River aprovechó el parate para jugar su partido de cuartos de final de la Copa Argentina contra Sarmiento de Resistencia. El resto descansó. En este marco de once partidos, tuvimos nueve expulsiones. Varias de ellas polémicas: como la del Monito Vargas, que ni él se dio cuenta que lo habían echado o la de Farabelli que levantó la suela pero lejos del rival.</p>
<p>Hablando de polémicas vamos de lleno al tema del momento. Sí, hoy arrancamos al revés. En Avellaneda se jugó un partido raro. Racing ganaba dos a cero con dos goles de Licha López y baile, aunque esto es mucho decir porque Boca prácticamente no estaba en cancha. Sobre el segundo tiempo la academia se fue quedando y Boca a puro Wanchope lo empató faltando poco para el cierre. En menos de diez minutos Ábila hizo uno y asistió a Villa para el segundo, no se entiende como Wanchope no es titular indiscutido en el equipo de los Mellizos. Las polémicas las inventaron los técnicas ya que el árbitro poco tuvo que ver en el resultado final. Expulsados Zaracho y el Chacho.</p>
<p>En el Kempes volvieron los visitantes a un clásico. Hubo fiesta en las tribunas dos tribunas. Pero en la cancha jugó uno solo: Talleres se llevó puesto a Belgrano en todas las líneas. Faltando un minuto para el cierre del primer tiempo, Ramírez hizo el primero de penal. El segundo tiempo siguió como si no hubiera habido entretiempo, en dos minutos Bustos clavó por duplicado y se terminó el partido. El palo evitó que la goleada sea mayor. Sobre el final se fue expulsado Lértora. Gran triunfo de Talleres, del otro lado la continuidad de Bernardi parece poco probable.</p>
<p>Tremenda paliza le dio Unión al Central del Patón. El tantegue venía muy bien de local, pero de visitante le costaba. Hasta que llegó a Arroyito. Fue victoria cuatro a cero de los visitantes con goles de Pittón, Damián Martínez por dos y Fragapane. El canalla había pasado con lo justo por Copa Argentina y se le viene Newell’s. Unión se acomoda en la tabla.</p>
<p>El único ganador en Tucumán fue el calor. No se entiende como la gente de la Superliga permite que se jueguen estos partidos. Once de la mañana en Tucumán con más de treinta grados parece más una tortura que un juego. Y así se dio el partido, fue cero a cero. Si bien Lanús se mostró más firme que el partido con River y Atlético tuvo las suyas, no pudieron pasar del empate en cero.</p>
<p>Luego de quedar afuera de la Sudamericana y no jugar la fecha pasada, San Lorenzo se fue para Banfield. Y para Banfield fue el partido, dos a cero con goles de Yisus Dátolo y Cvitanich. Buen triunfo para darle un poco de salud a Julio César Falcioni. En la visita se fue expulsado Gonzalo Rodríguez.</p>
<p>En Paraná la figura del partido fue el carrito de los lesionados. Cuatro averiados tuvo Independiente: Franco, Figal, Silva y Romero. Por esto tuvo que jugar el segundo tiempo con diez, donde mostró su mejor cara. Patronato que venía de sumar su primer triunfo poco pudo hacer, salvo empujar al final dónde casi empata. Fue dos a uno con goles de Benítez, Gigliotti y Vera de penal.</p>
<p>Otro que venía de un buen triunfo era Vélez, pero en San Juan no le salió una. Al punto de que el Monito Vargas se fue expulsado por una patada marcada por la impotencia, aunque debemos decir que no era para roja. San Juan arrancó mejor el segundo tiempo, luego de una primera etapa pareja que había terminado empatada en uno. En el segundo tiempo un cabezazo de Gelabert y otro gol de Solís cerraron el triunfo para los de Forestello que nunca perdió en la Ciudadela. Sobre el final se fue expulsado Milo en el local.</p>
<p>En el Bosque volvió a ganar Gimnasia. Golazo del pelado Silva: recibió casi en el punto penal, tiró un sombrero y después la clavó de emboquillada. Para el tomba el Morro erró su primer penal en Argentina. Hubo polémica por todos lados: Rinaudo se debería haber ido expulsado en el primer tiempo, pero Delfino (gran muñequeador) prefirió dar por terminados los primeros cuarenta y cinco; Farabelli fue mal expulsado por una plancha que no existió; sobre el final hubo otro penal para Godoy Cruz, pero no fue cobrado. Finalmente Rinaudo fue expulsado al final del partido.</p>
<p>En La Feliz el tiburón sonríe. Se aleja del descenso y se acerca a la punta. De la mano de un golazo del intratable Chaves se puso uno a cero en un buen primer tiempo. En el segundo San Martín de Tucumán se le vino con todo, pero la pelota no entró. Sobre el final Chaves comandó una contra que terminó en gol de Ozuna (el ex Temperley, no el reggeatonero) tras una carambola con el arquero. San Martín de Tucumán sigue generando sin poder concretar y se hunde.</p>
<p>Vamos cerrando con los uno a cero del lunes: Colón le ganó bien a Newell’s con otro partidazo de Zucculini y gol de Chancalay. Mientras que Tigre busca la hazaña y le ganó a Estudiantes tras un aberrante blooper entre Noguera y Facundo Sánchez que terminó en gol en contra de éste último. Sobre el final se fue expulsado Escobar en Colón.</p>
<p>El próximo fin de semana no habrá resumen porque habrá fecha FIFA.</p>
<p>*Del portal <a href="https://lastimaanadiemaestro.wordpress.com/"><strong>Lástima a nadie, maestro</strong></a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/fecha-roja-expulsiones-y-quejas-en-la-superliga-del-futbol-masculino/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La Chancha Rinaldi, el Atila de mi infancia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-chancha-rinaldi-el-atila-de-mi-infancia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 21 Sep 2018 03:05:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pinceladas]]></category>
		<category><![CDATA[Fútbol masculino]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriel Casas]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Rinaldi]]></category>
		<category><![CDATA[La Chancha Rinaldi]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[san lorenzo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=41592</guid>

					<description><![CDATA[#RecuerdosDelFuturo]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Gabriel Casas</strong></p>
<p><em>El cronista se levantó con nostalgia. Con recuerdos de la infancia y de un fútbol que nos cuesta volver a ver y que, de a ratos, añoramos tanto. Y pensó unas líneas para su primer ídolo en el fútbol masculino: Jorge &#8220;La Chancha&#8221; Rinaldi. El cuadro de sus amores, la cancha, el periodismo, todo confluye en un jugador que lo dejó boquiabierto en la cancha y fuera de ella.</em></p>
<p>Disculpen lectoras y lectores, pero esta vez me voy a dar un gusto: voy a escribir sobre mi primer ídolo en el fútbol. Es de mi infancia, cuando pasan las cosas que te marcan para el resto de la vida. Soy hincha de San Lorenzo. Nací en 1970 en pleno barrio de Boedo. Mi viejo me llevaba a la cancha desde antes de que tuviera uso de razón, e incluso hasta de recuerdos de mis primeros pasos de niño en el Viejo Gasómetro de Avenida de La Plata. Ese al que le decían el Wembley porteño. No hay manera de esquivarles el bulto a los ingleses en el fútbol.<br />
Si bien vi campeón a San Lorenzo dos veces en el 72 y otra en el 74, no me quedó registro en mi mente. ¡Qué jodida puede ser la mente también, eh! Después hasta el  95 no pude festejar un título. Soy trozos de anécdotas de mi padre y mi madre de aquella época. Había una canción de la hinchada (poco ingeniosa en comparación a la actual) que decía: “No tenemos delanteros, no tenemos defensores, no tenemos un carajo, pero igual somos campeones”. Mi madre siempre recordaba con risas que yo no podía pronunciar la letra jota, entonces gritaba calajo. Y se reía. Y cada vez que pienso en eso, me enternece la risa contagiosa de ella, que hace 30 años mira crecer las flores desde abajo.</p>
<p>Sí, recuerdo cuando por primera vez vino mi vieja a la cancha con nosotros (mi padre y mis hermanos mayores).  Era un partido nocturno ante Newell’s. Tendría ocho o nueve años. Y San Lorenzo, para diferenciarse de su rival, utilizó una camiseta blanca. Estábamos en la platea y no le avisamos de eso a mi madre. Y apenas se movió la pelota, ante el primer ataque de los rosarinos, ella empezó a gritar: “vamos, dale, que es gol”. Mientras los plateístas que nos rodeaban no entendían nada. Y nos desesperábamos para explicarle lo contrario.</p>
<p><strong>Un distinto dentro y fuera de la cancha</strong></p>
<p>Bueno, por esos años, íbamos también a la pileta de la Ciudad Deportiva del Ciclón, donde hoy está también el Nuevo Gasómetro. Y ahí, veíamos al pibe (para mí un hombre, como todos los futbolistas de entonces) que la empezaba a romper adentro de la cancha, pero también afuera: Jorge Rinaldi. Lo había predicho su hermano mayor, Osvaldo, cuando volvió de Japón con toda la gloria de ese juvenil campeón mundial con la batuta de Diego Maradona, los goles de Ramón Díaz y la dirección de orquesta del Flaco Menotti.  “Mi hermano menor es el bueno en serio”, manifestó cuando todos los micrófonos, cámaras y flashes apuntaban al propio Osvaldo.</p>
<p>Jorge, La Chancha, recién asomaba. Y era rebelde. Osvaldo me contó que cuando su hermano estaba en la sexta y Carlos Bilardo (DT de San Lorenzo en 1979) llevó a esa categoría a entrenar para que los de Primera los golearan y mejoraran su ánimo, la Chancha los bailó. Y encima, si alguno de los grandes lo quería amedrentar con patadas o de chamuyo, también los insultaba.  Claudio Marangoni le dijo a Osvaldo: “No lo mato porque es tu hermano”.  Bilardo quiso hacerlo saltar las categorías y que debutara en primera con 17 años, pero Jorge se enfermó de hepatitis y eso se postergó una temporada.</p>
<p>El pibe que empezó a jugar en Primera, era uno más. Al alcance de cualquiera. Siempre en esa época  veía a los futbolistas, cuando jugaban, como seres inalcanzables, desde la platea de los niños (y las niñas) del Gasómetro. Y Rinaldi terminó con ese embrujo.</p>
<p>La Chancha se hizo ídolo en el 82. Cuando San Lorenzo fue el primer grande que se paseó por la B. Y Rinaldi pasó de los primeros partidos a pura potencia, categoría y gol con el pelo largo, a presentarse para hacer la colimba después de un 4-0 a Atlanta, donde la había descosido.</p>
<p>Estuvo pocos meses rapado en un servicio militar en el que tuvo ciertos beneficios por su condición de futbolista profesional. Y porque el jefe del batallón en el que estaba, que no sabía nada de fútbol, tenía un padre fanático de San Lorenzo. El militar le confesó: “Mire, a mí no me gusta el fútbol, no sé quien cuernos es usted, no sé cómo mi viejo se enteró de que estaba en mi batallón, pero me dijo que si a usted le pasa algo, me pega dos tiros en las bolas. Así que va a estar siempre  al lado mío hasta su baja”.</p>
<p>Rinaldi fue la estrella del ascenso. Y también la rompió al otro año ya de regreso en Primera A con el mejor equipo que disfruté del club, aunque haya salido subcampeón a un punto de Independiente. Iba con los pibes de Boedo o con mi familia a todas las canchas por esos años, todos los partidos. Y miren que fuimos peregrinos.</p>
<p>La Chancha fue el futbolista que yo hubiera querido ser. Talentoso y rebelde. Debilidad de entrenadores como Bilardo y Menotti, por orden de aparición en su vida futbolística. El que nunca negoció su dignidad. El que se le plantó a la barrabrava de Boca cuando El Abuelo hizo la primera asociación ilícita en una tribuna. No aceptó poner dinero para que viajen al Mundial de México 86. Y los hinchas genuinos, esos que aman la camiseta y no lucran con ella, lo ovacionaron y los taparon cuando “La Doce” lo insultaba.</p>
<p>Ya de grande, cuando lo entrevisté para la revista deportiva <em>Un Caño</em>, le reproché medio en broma que nos había gritado un gol en un 3-0 de Boca a San Lorenzo en La Bombonera. Ese día, en la popular, había muchos hinchas que lo insultaban por eso de la “traición” de irse a un clásico rival. Discutí con varios con el argumento de que a los ídolos se los debía respetar, aunque había cambiado de camiseta. Sin embargo, cuando La Chancha hizo el gol, me enloquecí y también lo insulté. Los pibes con los que estaba discutiendo no entendían mi cambio inmediato.</p>
<p>Rinaldi pasó también por Sporting de Gijón, River, un equipo de Turquía imposible de deletrear sin equivocarme, y después volvió al club que lo vio nacer. Se retiró a los 29 años porque no se bancó que el entonces presidente de San Lorenzo, Fernando Miele, entrara al vestuario a insultar a los jugadores tras un 0-3 con Newell’s. Lo echó del vestuario al dirigente. Y cuando volvió a su casa, le dijo a su entonces esposa: “No juego más”. Y lamentablemente, pero fiel a su estilo, no jugó más.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-chancha-rinaldi-el-atila-de-mi-infancia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
