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	<title>Florencia Noceti &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Florencia Noceti &#8211; Marcha</title>
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		<title>El feminismo que sabemos construir: rabioso, contagioso y popular</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 02 Jun 2017 03:00:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[feminismo popular]]></category>
		<category><![CDATA[Florencia Noceti]]></category>
		<category><![CDATA[FPDS]]></category>
		<category><![CDATA[Hasta que todas seamos libres]]></category>
		<category><![CDATA[Mariela Velárdez]]></category>
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					<description><![CDATA[A tres años del primer "ni una menos"]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Mariela Velárdez y Florencia Noceti* / Foto: Analia Cid</strong></p>
<p><em>A tres años del primer “ni una menos”. Aquel grito colectivo que conlleva en su genealogía una historia de lucha feminista latinoamericana e historias de mujeres, lesbianas, travestis y trans que levantaron las banderas de esas luchas. En nuestros barrios, fuegos violetas.<br />
</em></p>
<p>Fueron aquellas compañeras trabajadoras textiles y las cigarreras de fines del siglo XIX y principios del XX, las “conventilleras” (apodo que le ponían los dueños de los conventillos a las mujeres que les protestaban por los aumentos de alquileres), las que comenzaron a instalar la necesidad e importancia de la educación sexual y de despenalización y legalización del aborto.</p>
<p>Luego, fueron las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo y los Encuentro Nacionales de Mujeres. Y a todo este entretejido de luchas se sumaron, allá por el 2003, las primeras asambleas de mujeres piqueteras en los cortes en Puente Pueyrredón, quienes a través de estas reuniones sostuvimos, como tarea central, tanto la ampliación de la participación y la voz de las mujeres al interior y hacia afuera de los movimientos, así como también la formación de todas las compañeras.</p>
<p><strong>Nuestros barrios, fuegos violetas</strong></p>
<p>Luego de la gran experiencia del 8M donde no solo paramos sino que realizamos asambleas de mujeres, lesbianas y trans en todos los barrios del país, en los bachilleratos de educación popular, en las universidades, para analizar el patriarcado y cómo nos afecta a traves de la precarización de los múltiples trabajos remunerados y no remunerados que realizamos; está semana hemos realizado una segunda asamblea nacional –y cese de tareas por parte de las mujeres, en simultáneo, en todas las barriadas y bachilleratos, esta vez para analizar concretamente las violencias machistas. En esta instancia redoblamos la apuesta y nos propusimos pensar acciones concretas para visibilizar en los barrios qué hacemos día a día para terminar con la violencia machista y acompañarnos en ese proceso tan doloroso y difícil, las mujeres de todos los barrios nuevamente alzamos la voz. Y nos reorganizamos. No nos sienta cómoda la de mirar pasivamente la realidad y lamentarnos solamente, queremos intervenir, vamos a intervenir y estamos interviniendo para transformarla. Sabemos que solas es poco lo que lograremos, es por eso que nos juntamos con otras. Las conquistas feministas así nos lo demuestran.</p>
<p>Creemos que es fundamental la palabra, la expresión ante la violencia y el encuentro entre mujeres son herramientas que nos ayudan a empoderarnos y sentirnos compañeras.</p>
<p><em> </em><strong>Algunas estrategias para la vida digna&#8230;</strong></p>
<p>La avanzada de las políticas de ajuste y para ricos del gobierno macrista, la sentimos en nuestras vidas cotidianas. Las mujeres bien sabemos que a mayor empobrecimiento, mayor es la precarización de nuestras vidas, de nuestros derechos.</p>
<p>En las barriadas, en los territorios donde los golpes no pueden maquillarse ni ocultarse, donde las violencias no dejan tregua, ahí las mujeres nos organizamos más firmes que nunca. Somos las mujeres las que primero nos acercamos a los comedores para buscar respuestas y ayuda colectiva para bancar la olla.</p>
<p>Quienes venimos organizándonos hace algunos años, hemos logrado generar estrategias para intervenir en la realidad cotidiana -dentro y fuera de la organización- pudiendo analizarla desde una mirada feminista, anticapitalista y anticolonial. Las violencias cotidianas, las que nos mantienen presas en relaciones y vidas miserables, las enfrentamos también con organización: nos juntamos, nos acompañamos y nos vamos formando en esto de las burocracias patriarcales necesarias para denunciar, aunque no queda solo ahí.</p>
<p>Además de acompañarnos en encuentros semanales y de bancarnos en estas situaciones, de hacer ese proceso tan difícil (eliminar las culpas, comprender el entramado de la violencia, enfrentarse a la justicia patriarcal y la burocracia eterna…) entendemos que quienes piden ayuda también pueden darla. Aprender de las otras en el recorrido, empoderarse y poder estar luego en el lugar de la que acompaña nos parece fundamental a la hora de proyectarnos en una vida sin violencia. Pero no nos quedarnos en eso, las mismas compañera que atraviesan estas situaciones  son con quienes también organizamosnlos talleres de difusión y herramientas para que en todos los barrios sepamos cómo actuar y no quedarnos a la deriva. Todo esto lo hacemos con otras, profesionales y trabajadoras de la salud, de la justicia, de las organizaciones y organismos de los barrios donde estamos. Porque creemos que fundamental el armado de redes para avanzar en la organización, porque entendemos que trabajar juntas nos potencia en las luchas y nos hermana más allá de las diferencias que podamos encontrar entre las organizaciones.</p>
<p>Y es en este sentido, el de crecer y fortalecernos, que organizamos hace ya un año los círculos de lectura feminista, mixtos y abiertos, donde podemos empezar a desandar el camino y entender el origen de la opresión y su recorrido en nuestra historia, porque consideramos la formación como una herramienta  fundamental para cambiar la sociedad desigual en que vivimos. Conocer, debatir, repensarnos nos permite organizarnos mejor.</p>
<p><strong>Como sea nos organizamos&#8230;       </strong></p>
<p>Ante los cuerpos mutilados por las violencias, somos nosotras quienes convocamos: las mujeres, las lesbianas, las trans las que salimos a las calles, las plazas, a las terminales de trenes, las fiscalías, juzgados, salimos a todos lados. Somos las que definimos el rumbo a seguir: no queremos violadores ni femicidas en las calles. Para nosotras no son los mismos delitos, no son ladrones, no tienen hambre, no están locos, ni nos matan por amor. Son femicidas, son violadores, son hijos sanos del patriarcado.</p>
<p>Como si fuera poco el trabajo de visibilizar las múltiples violencias que sufrimos las mujeres, lesbianas y trans, de deconstruir(nos) y transformar(nos), también tenemos que salir a responder al intento de este Gobierno y la Justicia de endurecer las políticas carcelarias y las penas. En un contexto de mayor represión, de envalentonamiento de las fuerzas represivas actuando impunemente en la calle (y en escuelas y universidades), se utiliza nuestro dolor y nuestra lucha para reavivar el discurso de la mano dura.</p>
<p>Estamos organizadas en Tucumán, en la búsqueda de Daiana Garnica. Desaparecida hace un mes. La buscamos nosotras mientras el Estado no la busca y mira para el costado. A Daiana y a las chicas desparecidas en los barrios, esas que a quienes manejan el poder no le importan. Sabemos que es organizadas como las vamos a encontrar, como lo logramos con Ninfa en Bolivia.</p>
<p>La justicia misógina y patriarcal mantiene presa a Higui por defenderse de una violación correctiva que culmina un sin fin de violencias que venía viviendo por el simple hecho de ser lesbiana. Ahí estamos también, juntas, organizadas y sin miedo luchando por su libertad y absolución.</p>
<p>En el Sur, donde son incontables las desapariciones, ahí estamos también. En Salta, crece la rabia feminista y se organiza. En Córdoba, en San Luis. También sin tregua, avanzando. Y es contra los cuerpos de nuestrxs hijos e hijas que avanzan también. Contra el abuso sexual, por una vida sin violencias para ellxs es que también nos organizamos.</p>
<p>Conmemoramos, recordamos y celebramos que exista la semana del parto respetado y humanizado, como si fuera poco, 15 días después de que Aixa Rossi sea notificada de que la sentencia que la acusa de mentir y la manda a “Prisión en Suspenso” por 6 años en los que no podrá gozar libremente de sus derechos cívicos y en los que constantemente estará en peligro su libertad material, simplemente por denunciar que en el Hospital Interzonal de Ezeiza el 7 de septiembre de 2015 le robaron el cuerpo de su hijo Juan Cruz Fecha nacido por parto normal. Sin mencionar las que siguen muriendo o pariendo, en las condiciones que fueran, mientras el aborto sigue siendo ilegal  (y en los casos que lo es, no se cumple el  protocolo de Interrupción Legal del Embarazo (ILE)), y se quita presupuesto a la ESI.</p>
<p>Esto nos lleva a decir: El Estado es Responsable, y no solamente con la cara del gobierno nacional, sino que además los provinciales y municipales. Son responsables porque son quienes a través de sus jueces, leyes, protocolos desetiman nuestra lucha, nos quitan presupuesto y nos obligan a abortos clandestinos y  y nos niegan el derecho al aborto no punible. no solamente hablamos de políticas de salud reproductiva ni de violencia familiar: también están ausentes en el resto de las políticas destinadas a la vida digna como la vivienda y el trabajo.</p>
<p><strong>Nuestras tareas pendientes<br />
</strong></p>
<p>Seguimos en el gran desafío de descolonizarnos en las prácticas machistas que cuesta dejar de reproducir. La lucha es constante y venimos demostrando las feministas que aún con limitaciones vamos generando otras formas de construir en las calles. Entendemos que para lograr nuestro objetivo, la formación debe ser integral. Un feminismo que no se quede en la consigna ni tampoco en la academia.</p>
<p>Involucrar en nuestra práctica cotidiana todas las voces e identidades y poder luchar contra todas las opresiones. Porque es ese feminismo que nos interpela. Un feminismo popular. En esa construcción estamos. Sin dudas el Paro Internacional de Mujeres fue un claro ejemplo del recorrido que venimos haciendo hace años. Convocado desde las mujeres, las lesbianas, las travestis y las trans organizadas hacia todos los lugares de trabajo, a pesar de las trabas que se nos impusieron desde las grandes centrales. “Mientras los gordos de la CGT toman el té, las mujeres salimos a las calles” fue un acertado título que representa sin dudas lo mejor de las construcciones feministas: subsanar las diferencias y en todo caso, en las calles ir encontrándonos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Espacio de Mujeres Frente Popular Darío Santillán</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-feminismo-que-sabemos-construir-rabioso-contagioso-y-popular/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Formosa: derechos vulnerados y Estado ausente. Cuando ni las condenas alcanzan</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Mar 2017 03:09:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[Florencia Noceti]]></category>
		<category><![CDATA[Formosa]]></category>
		<category><![CDATA[Mariela Velárdez]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Los delitos sexuales se deben medir con la misma vara que el resto?]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Mariela Velárdez y Florencia Noceti / </strong></p>
<p><em>Una historia de violencias y de poder institucional en Formosa. La indiferencia de la sociedad y un interrogante, ¿los delitos sexuales se deben medir con la misma vara que el resto? Quienes luchan contra el abuso sexual infantil sostienen que  “hay un gran vacío de políticas públicas”.</em></p>
<p>En 2010, Hermenegildo Alarcón Gutiérrez violó a un niño de cinco años en un barrio de Clorinda, provincia de Formosa. La Justicia lo comprobó y lo condenó a 8 años de prisión. El 21 de marzo próximo &#8211; a seis años del hecho-, este hombre va a comenzar sus salidas transitorias porque en la cárcel mantuvo “perfil bajo y buena conducta”.</p>
<p>El niño, al que vamos a llamar “Pablo”, quedó inválido por un periodo de 5 meses e incontinencia por las heridas y el trauma de la violación. Aún hoy sigue con secuelas. La Justicia nunca le designó ningún/a abogado/a. La mamá de Pablo, Olga Insfrán, nunca fue indemnizada de modo alguno.</p>
<p>Olga cuenta atragantada de rabia que le llegó una citación del Juzgado de Formosa. En el papel, le avisan que le otorgarán las salidas transitorias al hombre que violó a su hijo, y que les marcó la vida para siempre. Ella vive en Clorinda, a más de 100 kilómetros. No sabe aún si podrá ir, cómo, y tampoco queda claro para qué. “Si ya le dieron las transitorias, yo no sé siquiera si puedo hacer algo, qué hacer, si hay tiempo”, dijo.</p>
<p>Suena lógica la duda, cuando quienes deberíamos sentirnos protegidos/as de pronto nos encontramos con evidencia que nos deja expuestas: la desinformación, la falta de alguien que explique cómo va la causa y qué significa cada cosa.</p>
<p>Ella nos explicó que nunca supo nada. “A mí me mandaban. Para allá, para acá. Yo hacía lo que me iban diciendo. Muchas veces mi hijo estuvo reunido con la psicóloga, a raíz de esas charlas se comprobó el hecho. Nunca me informaron que pasaba ahí dentro, a mí nunca me dijeron que lo habían condenado, por ejemplo. Nada. Nunca me reuní con ningún abogado, ni una sola vez”.</p>
<p>El día del hecho, Pablo estaba jugando en la vereda con las hermanas. Ella estaba adentro, haciendo las cosas que generalmente se hacen en una casa. Los chicos y chicas se oían desde adentro, eran varixs niñxs vecinxs. Un llanto desgarrador irrumpió la escena: era Pablo que lloraba en la vereda del vecino bañado en sangre de la cintura para abajo. “Me mordió el perro” gritaba. Olga salió disparada con su hijo en brazos, pidiendo ayuda. Le pidió a la vecina &#8211; esposa de Hermenegildo y dueña del perro que supuestamente había mordido a Pablo- que lo lleve al hospital. La señora se negó rotundamente.</p>
<p>Fue en el hospital que contradijeron la historia. Pablo no había sido mordido por ningún perro. Las heridas no habían sido provocadas por ninguna mordida.</p>
<p>El personal del hospital Cruz Felipe Arnedo radicó la denuncia en la Comisaría local, que tardó aproximadamente 12 horas en realizar el allanamiento en la casa de Hermenegildo, dando tiempo para ocultar las pruebas.</p>
<p>Así y todo, la justicia accionó y Hermenegildo Alarcón Gutiérrez fue acusado, procesado y condenado por “abuso sexual con acceso carnal” (*) contra Pablo, un niño de 5 años.</p>
<p><strong>Condena versus secuelas</strong></p>
<p>Marcha habló con Sebastián Cuattromo, presidente de “Adultxs por los derechos de la infancia”, una ONG que trabaja sobre la víctima y quienes acompañan; y la organización como método de lucha: “Nos gusta citar este proverbio para entender que es lo que hacemos y como pensamos: <em>Para criar un niño hace falta una aldea</em>.”</p>
<p>Sebastián se presenta como un adulto que fue víctima de abusos. “Te lo aclaro porque todo lo que nosotros y nosotras decimos y hacemos parte desde la experiencia personal. Teniendo en cuenta que del 20 al 25 por ciento de la población sufrió algún tipo de abuso de esta índole durante la infancia, y que la mayoría de los casos sucede en el ámbito intrafamiliar, lo que queremos es visibilizar, entendiendo esta pata fundamental para poder empezar el proceso de lucha. No puede quedar suscripto al ámbito familiar sino que es una cuestión social. Es en un espacio colectivo, donde poder compartir con otras y otros, cambia mucho la perspectiva, los sentires: te das cuenta que no estás solo/a, que no te pasó a vos sola, no estás loca, lo que nos pasó es común en otros/as”.</p>
<p>Cabe aclarar: no se conocen datos específicos de abusos en Argentina, pero hay estadísticas surgidas de la línea 137, donde se denuncian casos que se conocen o sospechan, y que van en aumento año a año.</p>
<p>Hablando de la historia de Pablo -sorprendido-, nos aclara que <strong>la mayoría de las veces los casos quedan impunes, si es que se logran denunciar</strong>. Sobre la llamada “reinserción” de violadores a la sociedad, opinó: “Nuestra experiencia nos dice que detrás de los abusadores hay muchas más víctimas. <strong>El abusador es un abusador primero de poder, se relaciona con la víctima como si ella fuera un objeto que puede tomar</strong>, y si, la mayoría son varones teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad patriarcal, machista y adulto-céntrica. Los abusadores vuelven a abusar”.</p>
<p>Consultado sobre el beneficio de las salidas transitorias, Sebastián opinó que uno de los problemas radica en que “hay un gran vacío de políticas públicas. En principio, <strong>la Justicia</strong><strong> revictimiza y maltrata a las víctimas y a los familiares</strong> que llegan a esa instancia. Por ejemplo, que el acusado (y condenado en este caso) no vuelva a tener contacto con niños, pasa solo cuando el abusador es docente. No puede volver a ejercer el cargo. Eso surge a raíz de la modificación del Código Penal sobre la prescripción de los delitos de abusos, en 2015. <strong>Si no hubiese sido por la insistencia de las organizaciones esto hubiera seguido igual</strong>. Es un gran cambio, pero falta mucho, hay muchos vacíos”, concluyó.</p>
<p><strong>Justicia patriarcal</strong></p>
<p>Marcha se puso en contacto con el abogado Juan Ignacio Maurin, de la agrupación Mundanas, quienes también tiene un trabajo vinculado al abuso sexual infantil. “<strong>La condena que le dieron a este hombre fue de la más bajas</strong>, siendo 6 años la mínima y 15 años la máxima en casos de abuso sexual con acceso carnal, y pudiendo haber sido agravada -de 8 a 20- si se acreditaba, por ejemplo, un grave daño en la salud física o mental de la víctima. Cumpliendo poco más de 5 años de prisión podría acceder a la libertad condicional, por la reducida pena que recibió”.</p>
<p>Sobre la Ley y sus alcances, en 2013 se promulgaron algunas modificaciones en el Código Penal, Ley Nº 24.660. Una de ellas vinculada al beneficio de las salidas transitorias; unos de sus artículos establece que: “En los casos de las personas condenas por los delitos vinculados a (abuso sexual), antes de adoptar una decisión, el juez deberá tomar conocimiento directo del condenado y escucharlo si desea hacer alguna manifestación. También se requerirá un informe del equipo interdisciplinario del juzgado de ejecución y se notificará a la víctima o su representante legal, que será escuchada si desea hacer alguna manifestación. El interno podrá proponer peritos especialistas a su cargo, que estarán facultados para presentar su propio informe”.</p>
<p>Le consultamos cuales son las causales de condena en estos casos, y explicó: “En caso de una violación así, fue un hecho muy puntual. <strong>Lo que queda en el olvido generalmente son los abusos sistemáticos, intrafamiliares</strong>, los abusos más ocultos que se establecen en una relación de confianza”.</p>
<p>La Justicia no tiene, en ningún tipo de delito, la obligación de poner un abogado para la víctima, es decir, para la persona querellante; pero sí para el acusado. Maurin detalló “esto tiene lógica cuando se trata de delitos contra la propiedad privada o de lesiones leves, por ejemplo, para evitar así el revanchismo entre particulares. Como el Estado tiene el monopolio del poder punitivo, es una garantía básica que el imputado cuente con una defensa técnica y gratuita. Considero que <strong>ciertos delitos como los sexuales y los de violencia machista, también justifican que el Estado acompañe a las víctimas y las haga partícipes reales en los procesos judiciales</strong>”. Esto deja al descubierto otras fallas en lo que respecta al accionar de la (in)Justicia: <strong>mide todos los delitos con la misma vara, desde el robo de un teléfono hasta el abuso sexual. </strong></p>
<p>Entendemos que si el Estado invirtiera dinero en un/a abogado/a para alguien que denuncia por el robo de un bien a otra persona, es un gasto desproporcional para el Estado por un delito vinculado a la propiedad privada. Sin embargo, <strong>en situaciones como abusos sexuales y denuncias por violencias machistas, el Estado debería garantizar la defensa de la víctima</strong>, ya que se está poniendo en juego la integridad física, mental y la salud de las personas que denuncian, además de que los términos legales son ajenos a quien realiza la denuncia y se hace fundamental garantizar protección y acompañamiento a la querella.</p>
<p>Mientras tanto, la organización sigue siendo el camino para que la impunidad no sea, y la Justicia sea nuestra.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>*Esta definición de la carátula del delito por el que fue acusado y condenado el violador, es una consecuencia del análisis entre el abogado y las periodistas de la nota, de acuerdo a las citaciones recibidas por la familia, ya que nunca fue informada ni documentada sobre la condena.</em></p>
<p>&nbsp;</p>

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