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	<title>Fiambalá &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Fiambalá &#8211; Marcha</title>
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		<title>La minería de litio desde cerca: vulneración de derechos y saqueo en Fiambalá</title>
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		<dc:creator><![CDATA[María Eugenia Waldhüther]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 06 May 2023 13:44:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Extractivismo]]></category>
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					<description><![CDATA[Publicitado como el &#8220;oro blanco&#8221; y promocionado como motor para la obtención de dólares, la minería de litio se observa muy distinta desde los lugares donde se explota. Requiere enormes cantidades de agua, pone en riesgo los humedales y atenta contra la agricultura. Voces desde el territorio que denuncian el falso &#8220;progreso&#8221; minero. Crónica desde [...]]]></description>
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<p>Publicitado como el &#8220;oro blanco&#8221; y promocionado como motor para la obtención de dólares, la minería de litio se observa muy distinta desde los lugares donde se explota. Requiere enormes cantidades de agua, pone en riesgo los humedales y atenta contra la agricultura. Voces desde el territorio que denuncian el falso &#8220;progreso&#8221; minero. Crónica desde Catamarca.</p>



<h4><strong>Por Camila Parodi y Susi Maresca</strong><strong>*</strong></h4>



<h4><strong>Desde Fiambalá</strong></h4>



<p>El vertiginoso proceso de explotación de litio que se está implementando en Fiambalá (Catamarca) enuncia un cambio de época. Plantas procesadoras junto a hospitales, camiones y camionetas que circulan a toda velocidad por la pequeña ciudad, precios descomunales en los alimentos básicos y alquileres, precarización laboral, problemas de salud, contaminación y falta de agua son algunos de los impactos en la vida cotidiana de quienes habitan la ciudad del oeste catamarqueño.</p>



<p>Mientras que los primeros proyectos de explotación de litio, aprobados en el departamento de Antofagasta de la Sierra, hacen lo posible para pasar desapercibidos, ocultar sus impactos y desaparecer del mapa; en Fiambalá, el&nbsp;<a href="https://agenciatierraviva.com.ar/litio-en-catamarca-un-peligro-para-las-lagunas-altoandinas-y-la-produccion-local/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">megaproyecto “Tres Quebradas” impulsado ahora por la empresa china Liex Zijin</a>&nbsp;muestra una estrategia diferente y expone, de manera ostentosa, sus irregularidades, la participación de la empresa en el poder local y la violencia explícita contra quienes se oponen.</p>



<p>Esta impunidad permite, también, nuevas formas de relacionarse con la comunidad local. Durante el último año se realizaron diferentes denuncias contra la precarización de los trabajadores que se encuentran en el salar, relatan que muchas veces no tienen agua para higienizarse y que tampoco cuentan con el equipo necesario para manipular químicos. Una de las principales quejas realizadas por los trabajadores de la minera se centra en las condiciones laborales: bajos sueldos, más de doce horas diarias de trabajo y falta del equipamiento básico. A su vez, el destrato cotidiano de empresarios y trabajadores de origen chino con la población genera una distancia inusual en las estrategias de marketing empresarial conocidas hasta el momento.</p>



<p>La instalación del megaproyecto “Tres Quebradas” fue realizada inicialmente por la empresa Liex S.A. (subsidiaria de Neo Lithium, de origen canadiense) en el año 2017. Desde noviembre de 2021 es gestionado por la empresa china Liex Zijin y la población advierte cambios radicales.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio02-1024x683-1.jpeg" alt="" class="wp-image-56232" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio02-1024x683-1.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio02-1024x683-1-615x410.jpeg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio02-1024x683-1-150x100.jpeg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio02-1024x683-1-450x300.jpeg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio02-1024x683-1-768x512.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Susi Maresca</figcaption></figure>



<p>El megaproyecto comprende once propiedades mineras distribuidas en más de 30.000 hectáreas y tiene como objetivo, en la primera etapa, la extracción de 20.000 toneladas de carbonato de litio por año.</p>



<p>La empresa Zijin es la principal productora de oro en China y apunta a convertirse en una de las tres compañías mineras principales del mundo para el 2030. Como explican desde&nbsp;<a href="https://elruido.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>Ruido</u></a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://fundeps.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>Fundeps</u></a>&nbsp;en su&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1n74FR9KeDLqkaiT2QMl_izyMzTayjY2x/view?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>informe de «Litio y transparencia»</u></a>, el gigante asiático es uno de los países que más invierte en litio en la Argentina. En conjunto, durante 2022, las provincias de Catamarca, Jujuy y Salta exportaron allí 292 millones de dólares. Con estos números se puede observar una tendencia de las empresas chinas a adquirir y gestionar proyectos de litio en el país.</p>



<p>Además de China, también Japón y Corea del Sur se constituyeron como los segundos principales inversores durante el año pasado. En ese marco, el caso de Fiambalá, a través de la llegada de Zijin, podría servir de ejemplo para conocer el accionar de China y sus intenciones. Un país en vías de constituirse como monopolio de la producción de litio así como en el principal exportador para sus socios del Pacífico.</p>



<p>El plan para los inversionistas es perfecto: extraer el litio de la zona de Tres Quebradas, un salar ubicado contra la cordillera a 100 kilómetros de la ciudad de Fiambalá, realizar el primer procesamiento allí y llevarlo preconcentrado hacia la planta (ahora en construcción), ubicada en el ingreso a la ciudad. Una vez procesado el carbonato de litio saldrá por el Pacífico a través del Paso San Francisco de Chile. Todo en una provincia que concede las libertades suficientes para que las empresas desarrollen sus proyectos y ni siquiera sean afectadas económicamente ya que tan sólo pagan el 3,5 por ciento del valor declarado.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio09-1024x683-1.jpeg" alt="" class="wp-image-56233" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio09-1024x683-1.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio09-1024x683-1-615x410.jpeg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio09-1024x683-1-150x100.jpeg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio09-1024x683-1-450x300.jpeg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio09-1024x683-1-768x512.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Susi Maresca</figcaption></figure>



<h2><strong>El despertar de Fiambalá</strong></h2>



<p>Por su velocidad para desplazarse así como por la implicación en todos los entramados sociales de la población, se trata de un momento muy complejo para quienes defienden los territorios y resisten al avance de los proyectos extractivos. Entre ellos, está la Asamblea Socioambiental Fiambalá Despierta, un grupo de vecinos y vecinas que se organiza desde 2016, cuando comenzó a circular el rumor de la instalación de la minera. Sus integrantes explican que están tomando fuerzas luego de haber intentado impedir el ingreso de la empresa a su ciudad durante 2018. “Sabíamos que si ingresaban iba a ser peor por eso hicimos un corte entre algunas mujeres”, recuerda Nicolasa Casas de Salazar, una de las integrantes históricas de la asamblea.</p>



<p>Hoy la planta piloto ubicada en el centro de la ciudad, a metros del hospital, ya produce carbonato de litio. Desde la Asamblea realizaron diferentes notas para solicitar la información que les corresponde como personas que respiran el mismo aire, sin embargo no han tenido respuesta.</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>En noviembre de 2022, toda la población de Fiambalá estuvo enferma por más de un mes, con vómitos, erupciones en la piel, descomposturas y otros problemas similares. Por este motivo, la planta piloto fue clausurada por un tiempo pero las razones no fueron informadas hasta el momento.</p></blockquote>



<p>En el caso de la nueva planta ubicada al ingreso de la ciudad, donde se producirá finalmente el carbonato de litio, la situación no es mejor. “Podemos ver que están haciendo más piletones de los que habían declarado, lo sabemos porque están a la vista de todo el pueblo, vemos también cómo remueven la tierra para avanzar rápidamente con la obra y cuando se levanta el viento del mediodía no podemos ver por el polvo. Están haciendo muchos movimientos y está todo flojo”, denunció el artista y asambleísta, Willie Carrizo.</p>



<p>Por cada tonelada de carbonato de litio se precisan 2 millones de litros de agua. Para este proyecto se requerirían 40 millones de litros de agua por año. Para dimensionar, este consumo equivale al agua que utilizaría una persona al lavar los platos dos veces al día por más de 10.000 años. Desde la Asamblea registraron que, hasta el momento, la empresa Zijin instaló al menos tres pozos subterráneos. “Están tomando mucha agua, no hay registro histórico de cuáles pueden ser los impactos de usar aguas subterráneas y sobre todo en zonas desérticas como lo es Fiambalá”, agregó la ingeniera ambiental e integrante de la Asamblea, Lis Sablé.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio03-1024x683-1.jpeg" alt="" class="wp-image-56234" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio03-1024x683-1.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio03-1024x683-1-615x410.jpeg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio03-1024x683-1-150x100.jpeg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio03-1024x683-1-450x300.jpeg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio03-1024x683-1-768x512.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Cementerio de Fiambalá &#8211; Foto: Susi Maresca</figcaption></figure>



<h2><strong>Zona de promesas</strong></h2>



<p>“Llegaron y prometieron empleo, progreso y buenos sueldos, pero la realidad es otra y la gente está comenzando a incomodarse”, explicó Sablé. En menos de un año desde su anuncio, la planta de carbonato de litio ya se encuentra instalada y la obra avanza rápidamente. “El momento de la bondad minera es este”, explica Lis para referirse al actual contexto: “Cuando terminen la obra toda la gente que ahora están empleando se quedará desocupada”.</p>



<p>La&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/fiambala_despierta/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Asamblea Fiambalá Despierta</a>&nbsp;es un pacto generacional. En ella se encuentran luchadoras históricas con jóvenes curiosos. Mientras que unas se preocupan por el futuro de las infancias y de la vida de su pueblo, los jóvenes —en tiempo presente— eligen organizarse para ser quienes decidan sobre sus propias vidas: “Yo me acerqué a la asamblea para estar informada, para decidir si quiero vivir acá, si quiero tener hijos”, explicó Karen Perea, una joven asambleísta.</p>



<p>Elegir en un territorio donde el libreto ya está escrito por los intereses de las empresas mineras no parece fácil. Organizarse y visibilizarse como parte de un espacio colectivo puede implicar la pérdida de ofertas laborales tanto en espacios privados como públicos, ya que la complicidad entre esos poderes es un hecho. “Es muy difícil porque la minera se metió en la secundaria a través del pago de las becas que hacen en conjunto con el municipio, entonces los jóvenes lo ven como una única salida”, señalaron integrantes de la Asamblea.</p>



<p>“Hay jóvenes muy preocupados y con conciencia por lo que está pasando, pero les falta apoyo”, se lamentó Nicolasa Casas de Salazar. La productora fiambalense explicó que cada vez son más los terciarios cerrados y que los jóvenes sólo aspiran a estudiar “seguridad e higiene” o alguna ingeniería que pueda ser de interés para la minera. “Nosotros estamos pensando en las futuras generaciones. Se están llevando todo para afuera, es muy agresivo lo que están haciendo”, expresó la vecina y recordó: “Dependemos del agua, tenemos que tomar para vivir, tenemos que regar las plantitas y cuidar a nuestros animales”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio06-1024x683-1.jpeg" alt="" class="wp-image-56235" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio06-1024x683-1.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio06-1024x683-1-615x410.jpeg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio06-1024x683-1-150x100.jpeg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio06-1024x683-1-450x300.jpeg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio06-1024x683-1-768x512.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Megaproyecto “Tres Quebradas”, impulsado ahora por la empresa china Zijin &#8211; Foto: Susi Maresca</figcaption></figure>



<h2><strong>Sin humedales no hay vida</strong></h2>



<p>Tres Quebradas integra el sistema de lagunas altoandinas y puneñas, una zona que sostiene el equilibrio de toda una biodiversidad muy específica. Por ese motivo, es un área de protección que se encuentra determinada por la&nbsp;<a href="http://extwprlegs1.fao.org/docs/pdf/arg87041.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ley 5070</a>&nbsp;de Catamarca e integra una red de humedales reconocido a nivel internacional como&nbsp;<a href="https://www.ramsar.org/es/humedal/argentina" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>subsitio Sur Ramsar</u></a>. En el lugar se encuentran seis lagunas que, por su ecosistema tan particular, conservan especies con problemas de conservación, como lo es el flamenco andino.</p>



<p>Para la bióloga e integrante de la Fundación Yuchán y del Grupo de Conservación de Flamencos Altoandinos, Patricia Marconi, los salares altoandinos “son muy valiosos para las comunidades de aves por la diversidad de hábitats que genera, por la cantidad de lagunas, sus distintas salinidades y las diferentes características físicas de los cursos de agua que existen”. Marconi explicó que cualquier modificación que se realice sobre dicho territorio “puede generar impactos irreversibles”.</p>



<p>La bióloga destacó que, por su capacidad de conservación del agua de manera subterránea, los salares funcionan como humedales de altura. “Los impactos acumulativos realizados por las empresas mineras como la extracción de salmuera a partir de su concentración y separación por la que se obtiene el litio, así como por la extracción de agua dulce que se utiliza para el procesamiento del mineral, no están claramente establecidos ni medidos con la capacidad de cada cuenca”, explicó. Entonces, al no tener precisiones sobre las capacidades de agua dulce y de salmuera que conserva esta cuenca se desconoce, también, el impacto real que podría traer cada proyecto en proceso.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio08-1024x683-1.jpeg" alt="" class="wp-image-56236" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio08-1024x683-1.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio08-1024x683-1-615x410.jpeg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio08-1024x683-1-150x100.jpeg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio08-1024x683-1-450x300.jpeg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio08-1024x683-1-768x512.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Susi Maresca</figcaption></figure>



<h2><strong>Resistir y producir</strong></h2>



<p>La ciudad de Fiambalá está ubicada en un valle y es rodeada por los ríos Chaschuil y Abaucán que descienden desde la cordillera. Por los ríos y sus más de 300 años de intervención humana, el bolsón de Fiambalá se ha transformado en una enorme zona verde rodeada de desierto. Un frágil ecosistema que podría modificarse por un mínimo cambio.</p>



<p>Desde la llegada de la minera muchas dinámicas han cambiado, pero otras se han revalorizado. Continuidades de prácticas colectivas que resisten a la imposición del mal llamado “desarrollo”. A lo largo de la historia, familias campesinas fueron experimentando en la producción de alimentos y conocimientos especiales para ese tipo de geografía. Sus trabajos están a la vista: dalias fucsias que contrastan con la duna amarilla en el fondo de las casas; bosques nativos de chañar y algarrobo que resisten al intento del municipio de convertir la ciudad en cemento; variedades de maíces que se multiplican a través del intercambio comunitario; arquitecturas y sistemas de riegos que preservan el agua en tiempos de sequía; hectáreas y hectáreas de viñedos por los que subsistía todo un pueblo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio12-1024x683-1.jpeg" alt="" class="wp-image-56237" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio12-1024x683-1.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio12-1024x683-1-615x410.jpeg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio12-1024x683-1-150x100.jpeg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio12-1024x683-1-450x300.jpeg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio12-1024x683-1-768x512.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Producción de chañar en Fiambalá &#8211; Foto: Susi Maresca<br></figcaption></figure>



<h2><strong>El chañar y la algarroba</strong></h2>



<p>Diego Amartino y Helena Córdoba Vélez viven en Fiambalá desde 2016, cuando comenzaron con un emprendimiento. A la vez que se instalaba un proyecto de muerte en el mismo territorio, decidieron mudarse e iniciar un proyecto productivo centrado en el uso y la revalorización de los frutos de los árboles nativos y silvestres. “Con Helena aprovechamos los alimentos que conocemos y que hemos venido aprendiendo y experimentando. Nuestra historia tiene que ver con cómo aprovechamos esos frutos y alimentos que estaban un poco olvidados y ponerlos en valor”, explicó Diego.</p>



<p>Sobre esa base, también, se proponen innovar y crear nuevas producciones con la agroecología como perspectiva. Hoy realizan harinas, arropes y patay de algarroba. En cada sabor le devuelven una partecita de su historia a Fiambalá.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio10-1024x683-1.jpeg" alt="" class="wp-image-56238" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio10-1024x683-1.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio10-1024x683-1-615x410.jpeg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio10-1024x683-1-150x100.jpeg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio10-1024x683-1-450x300.jpeg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio10-1024x683-1-768x512.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Susi Maresca</figcaption></figure>



<h2><strong>El control del agua en manos del pueblo</strong></h2>



<p>Laura Del Pino es heredera de un viñedo de más de 50 años. Durante 2022 eligió volver a las tierras de su abuela para continuar con su trabajo. La situación es bastante distinta a la que recordaba de los veranos de su infancia. Antes, gran parte de la población trabajaba en la producción de uva que era vendida en los mercados. Ahora, relata, son muy pocos los camiones que salen al mercado. Explica que es muy complicada la contratación de personas que quieran continuar con la labor de viñatero.</p>



<p>“El otro problema es el agua, no ha habido mucha lluvia, y hubo heladas en noviembre que arruinaron parte de la producción”, señaló Del Pino. “Esto hay que lucharlo ya porque el agua que usan en la planta no puede volver ni al riego, ni a la napa, ni a nada porque está contaminada y no sabemos qué están haciendo arriba”. Para la productora, la solución es una sola: “El control del agua tiene que estar en nuestras manos”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio11-1024x683-1.jpeg" alt="" class="wp-image-56239" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio11-1024x683-1.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio11-1024x683-1-615x410.jpeg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio11-1024x683-1-150x100.jpeg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio11-1024x683-1-450x300.jpeg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio11-1024x683-1-768x512.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Susi Maresca</figcaption></figure>



<h2><strong>La lucha de las uvas</strong></h2>



<p>Además de participar de la Asamblea Fiambalá Despierta, Nicolasa y don Cacho son productores de uva. Las venden a la comunidad y al turismo desde la puerta de su casa. Esta decisión tiene una explicación: por un lado, se oponen a que la intendenta, Roxana Paulón (propietaria de una bodega) maneje la única mostera de la ciudad. “Ella le puso un precio general para todos los productores, está pagando 16 pesos el kilo de uva. Ni siquiera nos preguntó qué gastos tenemos para producir”, denunció Nicolasa. A su vez, al vender las uvas desde su casa Nicolasa y don Cacho cumplen con otro objetivo: encuentran la manera de hablar sobre la situación de Fiambalá con cada persona que pasa.</p>



<p>Su casa, ubicada en la calle principal, tiene un cartel que resume todo: “El agua vale más que el litio”. Nicolasa no descansa, mientras juega con su nieta piensa cuál será el próximo cartel que pondrá en su puerta y se imagina convocando a un gran festival para informar algo tan importante y, a la vez, silenciado: “Es simple, hay que cuidar el agua y cuidar el agua significa cuidar la vida. Los recursos que sacan, como el agua, son los que no se renuevan”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio13-1024x683-1.jpeg" alt="" class="wp-image-56240" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio13-1024x683-1.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio13-1024x683-1-615x410.jpeg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio13-1024x683-1-150x100.jpeg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio13-1024x683-1-450x300.jpeg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/fiambala-la_ruta_del_litio13-1024x683-1-768x512.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Susi Maresca</figcaption></figure>



<p><em>*Publicación conjunta entre Agencia Tierra Viva, Revista Cítrica, Marcha y Sala de Prensa Ambiental.</em></p>



<p><em>**Esta nota es parte del proyecto fotoperiodístico &#8220;La ruta del litio: cartografía de un saqueo&#8221; realizado por Susi Maresca y Camila Parodi en el noroeste de Argentina</em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-mineria-de-litio-desde-cerca-vulneracion-de-derechos-y-saqueo-en-fiambala/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fiambalá: entre el sueño del progreso minero y una vida sin agua</title>
		<link>https://marcha.org.ar/fiambala-entre-el-sueno-del-progreso-minero-y-una-vida-sin-agua/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Sep 2022 14:09:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Camila Parodi]]></category>
		<category><![CDATA[Catamarca]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[Energias renovables]]></category>
		<category><![CDATA[Fiambalá]]></category>
		<category><![CDATA[Litio]]></category>
		<category><![CDATA[transición energética]]></category>
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					<description><![CDATA[En Fiambalá, al norte de la Argentina, donde se instaló el megaproyecto de extracción de litio conocido como “Tres Quebradas”. Desde entonces, una asamblea encabezada por mujeres denuncia los cambios en el paisaje y la falta de agua que afecta a las principales actividades económicas de la localidad. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>En la ciudad de Fiambalá, al norte de la Argentina, se instaló el megaproyecto de extracción de litio conocido como “Tres Quebradas” en el año 2017. Desde entonces, una asamblea encabezada por mujeres denuncia los cambios en el paisaje y la falta de agua que afecta a las principales actividades económicas de la localidad. De esa manera, esta comunidad que defiende la vida tensiona, a su vez, el discurso de la transición energética en clave de derechos.</p>



<ul><li><a href="https://climatetrackerlatam.org/author/camila-parodi/">Por&nbsp;Camila Parodi</a> | <strong>Fotos: Julio Carrizo / BePe</strong></li></ul>



<p>Francisca Beatriz Perea, conocida como “Keti”, es integrante de la Asamblea Fiambalá Despierta. En su relato, cuenta que durante el año 2016 comenzó a circular el rumor sobre la posible instalación de un proyecto de extracción de litio hasta el momento desconocido en la ciudad de Fiambalá. Recuerda, también, que rápidamente algunas vecinas comenzaron a reunirse y a exigirle a las autoridades locales explicaciones al respecto. Al año siguiente, los rumores se confirmaron y la llegada de la empresa Liex S.A (subsidiaria de Neo Lithium de origen canadiense) fue inminente: camionetas y camiones inspeccionando el territorio sin pedir permiso. Desde entonces, la Asamblea levanta la voz de quienes eligen cuidar el agua y la vida: “Fiambalá Despierta es la esperanza. Queremos que un día toda la población de Fiambalá despierte realmente ante lo que están haciendo.&nbsp; La falta de agua va a modificar nuestras vidas, porque sin agua no hay vida en ningún lugar del planeta”, se lamenta Beatriz.</p>



<p>Por sus paisajes únicos, Fiambalá es uno de los lugares privilegiados para el turismo en la provincia de Catamarca, ubicada al norte de la Argentina. Este excepcional territorio semidesértico cuenta con aguas termales y la duna más alta del mundo. A su vez, está rodeada por 19 volcanes ubicados a más de 6.000 metros sobre el nivel del mar, en lo que se conoce como “la ruta de los seismiles”. Allí se pueden apreciar los volcanes Pissis y Ojos del Salado, que están a 6.882 y 6.864 metros sobre el nivel del mar, respectivamente. Pero no sólo eso, también en sus lagunas, salares y glaciares de altura se encuentra gran parte de la concentración de agua dulce de la zona que, además, funciona como reserva de la biósfera para investigación a nivel global.</p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://climatetrackerlatam.org/wp-content/uploads/2022/09/Balcon-del-Pissis-Fiambala-Julio-Carrizo-BePe-1024x623.jpg" alt=""/><figcaption>Balcón del Pissis. Foto: Julio Carrizo / BePe</figcaption></figure>



<p>El megaproyecto de extracción de litio se estableció en una zona de salares conocida como “Tres Quebradas” (3Q) y de allí lleva su nombre. Se trata de un área de protección que se encuentra determinada por la&nbsp;<a href="http://extwprlegs1.fao.org/docs/pdf/arg87041.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ley 5.070</a>&nbsp;de la Provincia de Catamarca. A su vez, integra el&nbsp;<a href="https://www.argentina.gob.ar/ambiente/agua/humedales/sitiosramsar" target="_blank" rel="noreferrer noopener">subsitio Sur Ramsar</a>, una red que refugia humedales reconocidos a nivel internacional. En el área, precisamente, se encuentran seis lagunas altoandinas con valiosas especies con problemas de conservación, tal es el caso del flamenco andino.&nbsp; A pesar de estas legislaciones, el Gobierno de Catamarca dio el aval para que la empresa pueda diseñar y operar pozos de evaporación piloto, así como también montar los laboratorios y campamentos que crean necesarios durante la etapa de exploración.</p>



<p>En 2021, este proyecto que comenzó en manos de la empresa canadience Liex S.A fue absorbido por la empresa china Zijin Mining. Hoy, la compañía asiática avanza velozmente sobre el territorio que abarca unas 35.000 hectáreas con el fin de producir más de&nbsp;<a href="https://econojournal.com.ar/2022/01/catamarca-aprobo-el-estudio-de-impacto-ambiental-para-el-megaproyecto-de-litio-tres-quebradas-del-gigante-chino-zijin-mining/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">20.000 toneladas anuales de litio (LCE) para baterías</a>.</p>



<p>Natalia Sentinelli es arqueóloga, doctora en Cs. Antropológicas e integrante del equipo de investigación de la Asociación Civil Bienaventurados los Pobres (BePe). Sobre la actual etapa explicó: “Si bien el proyecto se encuentra pasando de una etapa de exploración a una de explotación, hay que tener en cuenta que, durante la exploración, en el caso de la extracción de litio en salmueras, implica la extracción de grandes volúmenes de agua porque justamente tienen que hacer las pruebas sobre las capas subterráneas, hacerlas decantar y evaporar luego”.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://climatetrackerlatam.org/wp-content/uploads/2022/09/La-ruta-de-los-seismiles-Julio-Carrizo-BePe-2-1024x683.jpg" alt=""/><figcaption>La ruta de los seismiles. Foto: Julio Carrizo / BePe</figcaption></figure>



<p>Al momento, da cuenta la arqueóloga de que “los impactos ecosistémicos ambientales son de gran magnitud a nivel local, pero también regional y global. Una de las lagunas en donde habitan varias especies migratorias podría desaparecer”. Para la investigadora, necesariamente, los impactos registrados hasta ahora van a profundizarse en la etapa de explotación.</p>



<p>“En los meses de abril y marzo veíamos circular los últimos camiones cargados con las uvas hacia las bodegas”, recuerda Beatriz con una nostalgia que es reciente, “y ahora lo que vemos son flotas de camiones circulando permanentemente por las rutas, cargando maquinarias y todos los insumos para las mineras”. Tan sólo pasaron seis meses desde que Zijin Mining llegó a Fiambalá, sin embargo, denuncia Beatriz que el paisaje ha cambiado mucho: “Nunca imaginé que el deterioro sería tan rápido y visible”. Explica que los trabajadores chinos de la empresa se encuentran instalados en Fiambalá y afectando, también, al turismo que se acerca curioso. “Han copado gran parte de los complejos de cabañas que antes se los alquilaba para los turistas que nos visitaban”, expresa Beatriz.</p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://climatetrackerlatam.org/wp-content/uploads/2022/09/Vinedos-en-Medanitos-Julio-Carrizo-BePe-1024x674.jpg" alt=""/><figcaption>Viñedos. Foto: Julio Carrizo / BePe</figcaption></figure>



<p>Según el Censo 2010, en Fiambalá habitan más de 4.500 personas (INDEC) quienes, principalmente, trabajan en la producción de alimentos y tareas asociadas al turismo. Allí las familias campesinas producen vino a gran escala y trabajan el algarrobo con sus múltiples propiedades. “En Fiambalá tenemos turismo, producción de vinos orgánicos de altura, es un lugar único. Si se llevan el agua lo vamos a perder todo, nuestra vida y la de toda la flora y fauna de la zona”, asegura Beatriz. Recuerda que, en una reunión de productores y productoras que se realizó hace unos meses, allí “todos coincidían en que falta agua para mejorar la producción”. Y explica: “son estas mismas empresas las que nos están consumiendo el agua, evaporan millones y millones de litros de agua para extraer el litio y nuestros ecosistemas van a ir cambiando”.</p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://climatetrackerlatam.org/wp-content/uploads/2022/09/Maiz-Fiambala-Julio-Carrizo-BePe-1024x615.jpg" alt=""/><figcaption>Producción de maíz. Foto: Julio Carrizo / BePe</figcaption></figure>



<p>Por su parte, Natalia explica que ambientes como el de Fiambalá -considerados como “desiertos”, en el mal sentido de la palabra – son “altamente productivos y lo que se está perdiendo, en realidad, es la sostenibilidad de las funciones de los ecosistemas” que, incluso, resultan “muy interesantes para pensar especialmente en un contexto de cambio climático”.</p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://climatetrackerlatam.org/wp-content/uploads/2022/09/Dunas-en-Fiambala-Julio-Carrizo-BePe-1024x612.jpg" alt=""/></figure>



<p>La ciudad de Fiambalá se encuentra en un valle y es conocida también como “El Bolsón de Fiambalá” por su vegetación verde que contrasta con el desierto que la rodea. Esta distinción es por el paso del río Abaucán proveniente de la cordillera de los Andes, que distribuye su amplio caudal entre las provincias de Catamarca y La Rioja. Su nombre se debe al pueblo originario que habitó el territorio de manera ancestral, los abaucanes, quienes han sido quitados de la historia oficial de la localidad.</p>



<p>“En Fiambalá tenemos turismo, producción de vinos orgánicos de altura, es un lugar único. Si se llevan el agua lo vamos a perder todo, nuestra vida y la de toda la flora y fauna de la zona”Beatriz, Asamblea Fiambalá Despierta<a href="https://twitter.com/intent/tweet?text=%E2%80%9CEn+Fiambal%C3%A1+tenemos+turismo%2C+producci%C3%B3n+de+vinos+org%C3%A1nicos+de+altura%2C+es+un+lugar+%C3%BAnico.+Si+se+llevan+el+agua+lo+vamos+a+perder+todo%2C+nuestra+vida+y+la+de+toda+la+flora+y+fauna+de+la+zona%E2%80%9D+%E2%80%94+Beatriz%2C+Asamblea+Fiambal%C3%A1+Despierta&amp;url=https%3A%2F%2Fclimatetrackerlatam.org%2Fhistorias%2Fmineria-del-litio-en-fiambala-catamarca%2F" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Tuit</a></p>



<p>Para la arqueóloga, este accionar no es casual: “Muchas veces escuché decir a las autoridades locales que ahí no vivió ni vive nadie, que si no fuera por los campamentos mineros no habría nadie”. Sin embargo, explica que existen algunos sitios arqueológicos que evidencian la existencia de corrales de animales en la zona. “Posiblemente estos territorios podrían haber funcionado como rutas de tránsito de caravaneo transcordillerano. Incluso pudo haber sido un lugar de pastoreo estacional, porque las caravanas suelen asentarse en donde hay pasturas para que los animales coman”, sostiene la arqueóloga, y aclara a continuación: “Todavía no lo sabemos y hay que investigarlo ya que se trata de una evidencia irrecuperable”.</p>



<p>En este marco, resalta una de las dimensiones más ignoradas en el proceso:&nbsp;<strong>la cosmovisión de los pueblos andinos</strong>. “No nos olvidemos lo que significó y significa la cordillera para para los pueblos indígenas andinos, los ancestros habitan los cerros” manifiesta la arqueóloga. Y destaca que se trata de “ambientes muy particulares, que tienen mucho para aportar a nuestro conocimiento y a nuestras formas de vida”.</p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://climatetrackerlatam.org/wp-content/uploads/2022/09/Celebracion-de-la-Pachamama-Taton-Fiambala-Julio-Carrizo-1024x628.jpg" alt=""/><figcaption>Celebracion de la Pachamama, Tatón. Foto: Julio Carrizo</figcaption></figure>



<h2>Litio: una cuestión de derechos</h2>



<p>Como anticipamos en&nbsp;<a href="https://climatetrackerlatam.org/historias/antofagasta-de-la-sierra-entre-la-transicion-energetica-y-la-vida-en-un-territorio-minado/">la historia de Antofagasta de la Sierra</a>, ciertamente la disminución del uso de combustibles fósiles y la transición hacia energías renovables – que requieren elementos como el litio – debería ser el camino frente a la actual&nbsp;<a href="https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;crisis climática</a>. Pero, si bien este proceso aparece de manera recurrente en los discursos de funcionarios, empresarios y organismos internacionales, hasta el momento no existen reflexiones en torno a las formas de extracción o la desigualdad social, económica y ambiental que genera.</p>



<p>Mucho menos existen políticas reales de reutilización de este mineral ni informes genuinos que presenten los impactos ambientales. Por eso, a los ojos de quienes habitan los territorios del llamado “oro blanco”, las fuentes de energías que ocupan el litio no tienen nada de “limpias”. Por eso, para que la transición energética sea un proceso justo es necesario incorporar un enfoque de derechos, así como el cumplimiento efectivo de los numerosos convenios que se escribieron para preservarlos.</p>



<p>En ese marco, el equipo de investigación de BePe analizó el impacto del megaproyecto 3Q en la región de Fiambalá durante la etapa de exploración y realizó el informe&nbsp;<a href="https://www.aguaparalospueblos.org/wp-content/uploads/2021/03/Informe-Liex_optim.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“Minería trasnacional de litio en lagunas altoandinas de Catamarca: Caso Liex S.A”</a>. Un resumen ejecutivo con perspectiva de derechos que analiza el accionar de las empresas transnacionales y evalúa la aplicación de los principios rectores, es decir, de aquellos deberes y responsabilidades en materia de derechos humanos establecidos por la ONU en 2011 para las empresas.</p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://climatetrackerlatam.org/wp-content/uploads/2022/09/Paisaje-de-Fiambala-Argentina-Julio-Carrizo-BePe-1024x694.jpg" alt=""/><figcaption>Foto: Julio Carrizo / BePe</figcaption></figure>



<p>Sin embargo, explican en el informe, estos principios no son consolidados como obligatorios y es responsabilidad de los Estados su promulgación e implementación a través de leyes nacionales.&nbsp; Allí sostienen que “tanto la extracción como la comercialización de los bienes comunes, en especial de los minerales, por parte de empresas ajenas a las realidades territoriales y culturales de los contextos donde establecen sus enclaves, implican la ocurrencia de numerosas vulneraciones de derechos”.</p>



<p>En este caso, el equipo realiza una tabla donde enumera&nbsp;<strong>los derechos vulnerados en el marco de la extracción de litio en Fiambalá</strong>. Éstos van desde la reducción de los reservorios y la salinización del agua dulce, la contaminación de los sistemas lagunas, la depredación del ambiente y el paisaje, hasta la falta de información y transparencia respecto a la consulta previa, la desigualdad en la toma de decisiones y la persecución y represión política, entre otros.&nbsp;</p>



<p>“Lo que denunciamos -explica Beatriz- es la falta de información”. Sostiene la vocera de la Asamblea Fiambalá Despierta que “desde el principio se instalaron sin brindar la información al pueblo”. También relata que no hubo instancias consultivas: “Lo que hubo fue una charla técnica que después la presentaron como audiencia pública”.</p>



<p>De hecho, en diciembre del año pasado, se realizó la primera audiencia desde 2017 hasta la fecha, sin embargo, denuncia la activista que “fue todo muy armado, muy orquestado y no pudimos expresar nuestra disconformidad. Quienes pudieron hablar habían sido supuestamente sorteados y casualmente eran aquellos que salieron beneficiados económicamente por este proyecto”.</p>



<p>“Hay mucho miedo en nuestra comunidad” contesta Beatriz a la hora de hablar por la organización del pueblo contra el megaproyecto 3Q, pero rápidamente se responde que “tiene sentido, muchas personas trabajan en relación de dependencia para el municipio o tienen a algún familiar becado por la minera, es muy difícil. Por eso decimos que Fiambalá tiene que despertar porque si no, cuando lo haga, va a ser tarde”.</p>



<h2>Defensoras del agua y de la vida</h2>



<p>Si bien Fiambalá “no despertó” como las vecinas lo imaginan, existe una organización muy segura de los pasos a seguir ante el avance de la minera en su territorio. “La mayoría somos mujeres”, cuenta Beatriz, y no es un dato menor: en un contexto de cambio climático y de evidente desigualdad,&nbsp;<a href="https://lac.unwomen.org/es/noticias-y-eventos/articulos/2021/11/mujeres-la-primera-linea-de-defensa-contra-el-cambio-climatico-pero-tambien-las-mas-afectadas" target="_blank" rel="noreferrer noopener">las mujeres y las infancias serían las más afectadas</a><a href="https://lac.unwomen.org/es/noticias-y-eventos/articulos/2021/11/mujeres-la-primera-linea-de-defensa-contra-el-cambio-climatico-pero-tambien-las-mas-afectadas">.&nbsp;</a>Esto se debe tanto por la limitación de acceso en las instancias de decisión, como por la desigualdad histórica en el acceso de recursos pero, también, en los roles y responsabilidades asumidas por las mujeres rurales que se asocian directamente con el agua, la tierra y la producción de alimentos como lo explica Claudia Korol en su&nbsp;<a href="https://www.biodiversidadla.org/Documentos/Somos_tierra_semilla_rebeldia_mujeres_tierra_y_territorio_en_America_Latina" target="_blank" rel="noreferrer noopener">libro “Somos tierra, semilla, rebeldía: luchas de mujeres por la tierra y el territorio”.</a></p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://climatetrackerlatam.org/wp-content/uploads/2022/09/Quinua-Medanitos-Julio-Carrizo-BePe-1024x684.jpg" alt=""/><figcaption>Quinoa. Foto: Julio Carrizo / BePe</figcaption></figure>



<p>Azul Cordo es periodista feminista y junto a Paz Tibiletti y Damaris Ruiza realizaron el informe&nbsp;<a href="https://latfem.org/ellas-alimentan-al-mundo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“Ellas alimentan al mundo”</a>&nbsp;para LATFEM, un trabajo periodístico que profundiza sobre las causas estructurales del desigual acceso a la tierra. Son las mujeres rurales las que conservan las semillas nativas, las que protegen la riqueza biológica y las que cuidan la vida de su comunidad. &nbsp;Al respecto explica que “claramente las mujeres se ven más afectadas por el modelo extractivista y el cambio climático porque son también las que primero ponen el cuerpo ante el avance de los proyectos extractivistas”.</p>



<p>A partir de su investigación, sostiene que las mujeres rurales “son quienes garantizan a nivel de la economía doméstica la producción y la reproducción de la vida, entonces si hay una crisis climática en esa tierra por supuesto serán más afectadas, porque son ellas las que no van a poder producir ese alimento básico para sus familias y comunidades”.</p>



<p>Para la periodista feminista, existe otra variable necesaria de considerar ante el avance de los proyectos extractivistas en los territorios: “Las mujeres son las más afectadas con ese mismo tipo de acciones opresivas en términos machistas y patriarcales”. Y eso se relaciona directamente con la instalación de proyectos: “Está probado, durante la instalación de mineras, de pasteras o represas en los territorios vemos que no solo se profundizan las desigualdades a nivel de relaciones de género, porque los trabajos que se prometen y los pocos que se generan son para varones. Sino también porque colaboran a la profundización de redes de explotación sexual y trata de personas”.</p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://climatetrackerlatam.org/wp-content/uploads/2022/09/Clasificacion-de-pasas-Fiambala-Julio-Carrizo-BePe-1024x683.jpg" alt=""/><figcaption>Clasificación de pasas. Foto: Julio Carrizo / BePe</figcaption></figure>



<p>Como parte del diálogo entre periodistas feministas y, a modo de cierre, Azul insiste en la necesidad de incorporar a los estudios ambientalistas y, particularmente al periodismo, un enfoque ecofeminista. “En el análisis de los distintos fenómenos ambientales y, por ende, de crisis y cambio climático, es clave pensar estas problemáticas con perspectiva de género y feminista” sostiene.</p>



<p>Las mujeres rurales “cuidan la vida”, como expresa Beatriz en la entrevista, y no solo eso: “Nos cuidamos entre nosotras, nos mandamos mensajes, estamos atentas todo el tiempo y nos tenemos en la oración”.</p>



<p>La resistencia y organización de las mujeres en Fiambalá para defender la vida se replica en cada territorio amenazado por las políticas extractivistas.&nbsp;<a href="https://www.marcha.org.ar/especial-defensoras/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Las Defensoras -como sostenemos en el proyecto periodístico que lleva su nombre-</a>&nbsp;“cuidan la memoria, abrazan el ser colectivo y construyen las respuestas al saqueo de nuestros cuerpos-territorios. En sus relatos de esperanza tejen las resistencias territoriales en una genealogía urgente: defender los derechos de los pueblos y de la madre tierra”.</p>



<p>Las defensoras “ponen el cuerpo” para la defensa del territorio y no es metáfora. El cuerpo hace parte del territorio y, por ende, de la vida. “En Fiambalá, y en el mundo, sin agua no hay vida así que no queda otra que seguir luchando”, concluye Beatriz.</p>



<p><strong>*Esta nota fue producida con apoyo de Climate Tracker como parte del Programa de Mentorías en Periodismo Climático</strong>.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/fiambala-entre-el-sueno-del-progreso-minero-y-una-vida-sin-agua/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Fiambalá ¡Despierta!</title>
		<link>https://marcha.org.ar/fiambala-despierta/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/fiambala-despierta/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Aug 2017 03:07:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[ambiental]]></category>
		<category><![CDATA[Asamblea El Algarrobo]]></category>
		<category><![CDATA[Daniela Valla]]></category>
		<category><![CDATA[extractivismo]]></category>
		<category><![CDATA[Fiambalá]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Megaminerìa]]></category>
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					<description><![CDATA[a cronista comparte su experiencia tras conocer a las distintas Asambleas Ambientalistas de Vecinos y Vecinas ubicadas en el norte de la Cordillera de los Andes. En esta entrega, la lucha de la Asamblea de Fiambalá y la importancia de su continuidad.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div>
<p><strong>Por Daniela Valla</strong>.  <em>La cronista comparte su experiencia tras conocer a las distintas Asambleas Ambientalistas de Vecinos y Vecinas ubicadas en la Cordillera a la altura de Catamarca. En esta entrega, la lucha de la Asamblea de Fiambalá y la importancia de su continuidad.</em></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1502919169546_6595" style="text-align: left;" align="center">Nicolasa y Cacho viven hace tiempo en Fiambalá, un pueblo de Catamarca pegadito a la Cordillera. Unas cuantas banderas en la entrada de su casa llaman la atención de quienes caminan por esa calle. “Si a la vida, no a la minería” “Fiambalá Despierta”, dicen. Así es que nos acercamos, curiosas de saber de qué se trataba, de conocer que estaba pasando. Nos reciben, cálidos, con unos mates y nos cuentan un poco la historia: vienen luchando hace 10 años, desde 2007.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1502919169546_6600" dir="ltr" style="text-align: left;" align="center" data-setdir="false">No son los únicos en el territorio, también se encuentran la Asamblea El Algarrobo, en Andalgalá; la Asamblea El Chañar, en Belén; la Asamblea Yokavil, en Santa María; las y loss Autoconvocados por la Vida, en Tinogasta; lxs Vecinos de Londres, en Belén; las y los Vecinos de Anquincila, en Ancasti; y el Colectivo Sumaj Kausay, en San Fernando del Valle de Catamarca; todas estas organizaciones en lucha y resistencia contra las mineras que se han instalado o proyectan hacerlo en tierras catamarqueñas.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1502919169546_6601" style="text-align: left;" align="center">Nicolasa y Cacho nos cuentan que hace unos años, en el pueblo de Tinogasta quisieron instalar una mina de Uranio y las y los vecinos organizaron un corte de calle, fueron reprimidos con balazos de goma por parte de la policía pero lograron hacer oír su voz e impedir la instalación de la mina. A su vez, en Andalgalá funciona desde 1997 “La Alumbrera”, una mina a cielo abierto de donde se extrae oro y cobre. Allí, desde la Asamblea el Algarrobo se viene denunciando y exigiendo el cierre de la mina, la cual no ha beneficiado al pueblo pero si le ha dejado la contaminación, provocando serios problemas ambientales y de salud.</p>
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<p align="JUSTIFY">Ahora, en Fiambalá quieren instalar una mina cerca del Pissis, segundo volcán más alto de la tierra, donde encontraron Litio en las lagunas y salares de altura. El proyecto se llama “Tres Quebrada” (3Q) y la exploración la realiza la empresa Liex S.A, aprobada por el Gobierno de Catamarca, sin licencia social para este proyecto, dado que no se realizó la debida audiencia pública en relación al mismo. Por lo tanto, las y los vecinos están organizándose para denunciar dicha situación e impedir la instalación de la mina.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1502919169546_2788" align="JUSTIFY">Fiambalá no dice “no a la minería”, sino que plantea que la mina la tienen que trabajar las personas que viven en esas tierras, buscando maneras de extraer y tratar los minerales de forma no intensiva, sin agotar el agua y ni contaminar a los pueblos. Afirman que las vecinas y los vecinos tienen que aprender el trabajo y que el recurso es de ellxs.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1502919169546_2789" align="JUSTIFY">También, denuncian el accionar de las empresas mineras quienes suelen pagar las regalías al Estado por la extracción de un mineral y se llevan diversos, fuera del país. Saquean la tierra. El pueblo nunca resulta beneficiado. Hay sospechas sobre la “c<span id="yui_3_16_0_ym19_1_1502919169546_2790">ompra”</span> de delegados (los intendentes de los pueblos chicos) para que les digan a las personas del pueblo que la mina es buena, que no contamina y que va a generar trabajo. Prometen, de esta forma, puestos de trabajo pero contratan personas de otros lugares. Ni siquiera consumen mercadería del pueblo. Tienen sus propias proveedurías en las minas. Lo que si dejan es la contaminación.</p>
<p align="JUSTIFY"><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-36701" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/08/8bbdc4ccb0ab2aa870cd76e1de41dc67-640x480-547x410.jpg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/08/8bbdc4ccb0ab2aa870cd76e1de41dc67-640x480-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/08/8bbdc4ccb0ab2aa870cd76e1de41dc67-640x480.jpg 640w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p align="JUSTIFY">En las minas metalíferas a cielo abierto, construyen “diques de contención” donde depositan los residuos tóxicos y químicos. Sin embargo, eso se filtra por la tierra y llega a las napas, contaminando el agua. En el caso de la extracción de litio de salares, contaminan las napas de agua dulce por las profundas perforaciones que realizan para bombear la salmuera que contiene el litio; a su vez, se evaporan millones de litros de agua a la atmósfera en las piletas de evaporación. De la cordillera es de donde llega el agua al pueblo. En el caso del proyecto “Tres Quebradas” pretenden extraer litio de un bello lugar de la cordillera, hay lagunas de hermosos colores que forman parte de un Sitio Ramsar protegido internacionalmente.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1502919169546_2791" align="JUSTIFY">Por otra parte, el litio es toxico, los trabajadores de las minas deben tener protección en sus ropas y no deben llevar las prendas a lavar a sus hogares porque las partículas toxicas viajan en la ropa de la gente que trabaja en la mina hasta el pueblo y enferman a las personas con las que están en contacto aunque estas no trabajen en la mina. Este mineral, además de ser utilizado para la fabricación de baterías para aparatos electrónicos, es usado como medicamento para tratar desórdenes mentales, por lo cual, se han efectuado varios estudios sobre sus efectos y toxicidad en el cuerpo humano. Según el Centro Medico de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, donde se estudian sus efectos terapéuticos, se señala como síntomas de intoxicación graves: problemas gástricos, como diarrea, vómito, náuseas; daños en la coordinación de manos y piernas, temblores musculares y oculares, mala pronunciación, problemas de memoria. El cuerpo trata de procesar el metal, lo que provoca fallas renales, pérdida de sales corporales y una posible tendencia a la sicosis, por esa misma causa.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1502919169546_2792" align="JUSTIFY"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1502919169546_2793">Por eso, las vecinas y los vecinos se organizan. Y dicen “Fiambala.. Despierta!”, apostando a visibilizar, informar, construir conciencia en otras vecinas y vecinos del pueblo, y luchando contra la instalación de la mina en el Volcan Pissis, reclamando la soberanía sobre sus territorios, sus recursos, su vida y la de sus pueblos.</span></p>

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