<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Federico Pita &#8211; Marcha</title>
	<atom:link href="https://marcha.org.ar/tag/federico-pita/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Wed, 14 Nov 2018 19:47:40 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-AR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.13</generator>

<image>
	<url>https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/05/cropped-FAV_ICON-1-32x32.png</url>
	<title>Federico Pita &#8211; Marcha</title>
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La democracia en peligro</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-democracia-en-peligro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Nov 2018 03:00:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[Bolsonaro]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Donald Trump]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Pita]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Pichetto]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=42372</guid>

					<description><![CDATA[El avance de la derecha más reaccionaria, fascista y racista en el continente, es un hecho]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Federico Pita*</strong></p>
<p>El avance de la derecha más reaccionaria, fascista y racista en el continente, es un hecho. El ultraderechista Jair Bolsonaro está a semanas de asumir el gobierno de la economía más fuerte de Sudamérica y eso inevitablemente va a desestabilizar políticamente la región y a fortalecer el proceso de avance de las derechas en el continente. Ahora, la consolidación del proyecto neoliberal en algunos países cuenta con la miopía cómplice de los progresismos y ciertas izquierdas que no terminan de encontrar el rumbo. Pues ha quedado de manifiesto que la propuesta de estos últimos de una inclusión de los sectores populares a la ciudadanía vía el modelo de “nuevos consumidores” no se traduce en el aumento de la participación concreta en los espacios de toma de decisión en el sistema democrático. Por el contrario cada día son más los sectores que se sienten defraudados y excluidos, convirtiéndose en presas fáciles de los neofacismos y su maquinaria de marketing político.</p>
<p>A modo de ejemplo, en las últimas elecciones legislativas en Argentina, con un escenario político de polarización y una oposición fragmentada, surgió una luz de alarma para nuestra joven democracia. El siguiente es un indicador de la decadencia de nuestro sistema político: en los dos distritos electorales más grandes del país (provincia de Buenos Aires y CABA), de 14 millones de votantes habilitados alrededor de 4 millones no votaron; y de los que sí lo hicieron, un gran número votó <em>“por la opción menos mala”</em>. Porque el desencanto popular en la democracia es pasto fértil para la antipolítica, herramienta fundamental de las nuevas/viejas derechas, es necesario acudir de forma urgente a un replanteo completo de nuestro sistema democrático. Necesitamos una transformación que vaya al corazón de un sistema político excluyente, encapsulado, de castas, que se ha convertido en rehén de las grandes corporaciones.</p>
<p>En nuestra Constitución Nacional, el Art. 25 estipula que: <em>“El Gobierno federal fomentará la inmigración europea; y no podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y enseñar las ciencias y las artes.”</em> Este artículo fue redactado al calor del racismo científico imperante en las élites de la época, impulsado por pensadores como Sarmiento, quien proyectaba una Argentina blanca y europea como atajo hacia el progreso. Hoy ese pensamiento sigue gozando de plena salud. El senador Miguel Ángel Pichetto, por ejemplo, abanderado nacional de la xenofobia, no deja de exigir en cuanto micrófono encuentra el endurecimiento de las políticas migratorias, ya que ve en las migraciones no europeas de la actualidad la fuente de todos los males. Y como si fuera poco encuentra en el gobierno nacional, un aliado dispuesto a ver quién es más duro en materia migratoria. Así, estamos asistiendo a una profunda derechización del proceso político en la Argentina, de consecuencias negativas incalculables.</p>
<p>A muchos les parecía descabellado que en nuestro país, la derecha otrora golpista tomara el poder por vía de elecciones democráticas. A más de uno le parecía descabellado que Donald Trump, un <em>outsider </em>de la política y proxeneta de la franquicia de Miss Universo, fuese presidente de la principal potencia mundial. A otros tantos les parecía aún más descabellada la idea de que un racista y misógino como Bolsonaro fuese presidente de Brasil. Cuando parece que lo hemos visto todo, todavía nos queda mucho por ver.</p>
<p>Estamos en una etapa decisiva de nuestra novel democracia. Probablemente nos estemos jugando las últimas cartas en el intento de retomar la senda de la <em>Segunda Emancipación Latinoamericana</em> que celebraba Enrique Dussel hace unos pocos años. Para volver a esa senda será necesario un verdadero proceso de autocrítica y reflexión por parte de las izquierdas y los progresismos latinoamericanos, para abandonar dogmatismos los unos y cierto paternalismo los otros.  Es preciso que se comprenda cabalmente lo urgente y lo necesario de encarar un profundo proceso de democratización del sistema de toma de decisión que encuentre a las bases populares formando parte del entramado mismo del poder como garantía única de una verdadera revolución dentro de la democracia. El empecinamiento de las conducciones de los progresismos y las izquierdas locales, abrumadoramente masculinas y blancas, en reducir y subordinar nuestra diversidad política a la <em>clase</em> como única categoría política válida, termina por operar como un factor de exclusión política para las mayorías populares, abrumadoramente femeninas y no-blancas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>*Politólogo UBA. Director de El Afroargentino.</em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-democracia-en-peligro/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Macri y su orgullo blanco</title>
		<link>https://marcha.org.ar/macri-y-su-orgullo-blanco/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/macri-y-su-orgullo-blanco/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 31 Jan 2018 11:00:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[Cuestion Racial]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Pita]]></category>
		<category><![CDATA[Macri]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[mercosur]]></category>
		<category><![CDATA[union europea]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=38123</guid>

					<description><![CDATA[La cuestión racial, una discusión históricamente irresuelta y negada.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/federico-pita/">Federico Pita</a>*</p>
<p><em>Es hora de darnos una discusión profunda sobre nuestra identidad nacional, y de poner en el centro de la discusión política la cuestión racial, históricamente irresuelta y negada.</em></p>
<p>Mauricio Macri, en el Foro Económico Mundial de Davos dijo: <em>&#8220;Yo creo que la asociación entre el Mercosur y la Unión Europea es natural porque en Sudamérica todos somos descendientes de europeos.&#8221;</em> Semejante falsedad expresada por el presidente no me sorprende y desde el campo popular, lejos de indignarnos porque no reconoce la diversidad argentina, debemos intentar hacer una lectura política de los dichos presidenciales y de la falta de sanción por parte de la oposición.</p>
<p>Macri está en Europa pero no le estaba hablando a la Unión Europea (como si fuese posible hacerles creer a los europeos que somos como ellos). Le estaba hablando a su electorado, al que le hace arrasar en la Ciudad de Buenos Aires, y en el lenguaje que ellos quieren. En medio de medidas de ajuste, desempleo, pobreza, represión, presos políticos, inflación, devaluación, endeudamiento récord, desapariciones forzosas y muertos a manos de las fuerzas de seguridad, nuestro presidente busca mantener viva la “revolución de la alegría” apelando al “destino manifiesto” de los europeos y sus descendientes para seguir surcando las aguas del progreso y la civilización. Macri está diciéndoles “Yo gobierno para ustedes. Voy a cerrar un acuerdo con Europa para que ustedes sean más europeos.” Apelar a su base electoral con un discurso racista es un recurso clásico de los políticos conservadores.</p>
<p>Después de todo, el racismo está en el ADN de la administración actual y esta idea en nuestro país es tan vieja como la constitución nacional (ver su artículo 25, <em>“El Gobierno federal fomentará la inmigración europea…”)</em>. O dicho en castellano antiguo, la coalición CAMBIEMOS gobierna para los blancos, para los que se sienten blancos o aspiran a “serlo”. El PRO y sus aliados son los que mejor han entendido esa relación histórica y corren con la ventaja del desparpajo y la iniciativa política. Por eso desde las redes sociales de la Televisión Pública, bajo la conducción de Hernán Lombardi, destacan la nefasta frase de Macri y la acompañan con el hashtag “#BuenJueves”. Pero sobre todo actúan en el marco de una oposición política para los que la cuestión racial no representa un conflicto porque son todos tan blancos como el presidente y sus laderos (basta echarle un vistazo a la composición étnica de los miembros del Congreso para ver que la enorme mayoría son descendientes de europeos, como dice Macri).</p>
<p>Macri y su gabinete están hablando para su tribuna. Al mejor estilo Trump, están provocando, están agitando el fantasma del odio. No ignora que en Brasil la mayoría de la población es afrodescendiente, como tampoco ignora que en Argentina como en todos los países del Mercosur, lejos de ser todos descendientes de europeos, la mayoría desciende de pueblos originarios. Dijo semejante falsedad no solo porque le está hablando a los propios, sino porque puede hacerlo ya que no entra en conflicto con el resto de la dirigencia argentina. Para marcar la diferencia no basta con adoptar una retórica o un eslogan inclusivo (por ejemplo, “La patria es el otro”), tampoco basta con trabajar por el acceso a derechos. De lo que se trata es de acceso al poder, de que los negros tengamos acceso al poder.</p>
<p>El activista sudafricano Steve Biko entendía que ser negro es una actitud mental, la actitud de, más allá de la pigmentación, saberse discriminado, políticamente oprimido, económicamente explotado y socialmente degradado. Los pueblos de América del Sur somos todos negros. Mientras la derecha en el continente entero agita la bandera del odio y el desprecio, denostan la corrección política y nos quieren borrar de la historia y del presente, les tenemos que gritar fuerte que somos negros, choripaneros, negros de mierda, y organizarnos.</p>
<p>Del cambio de siglo a esta parte, asistimos a lo que Enrique Dussel llamó la Segunda Emancipación de América Latina. Sin embargo, esto se entendió en algunas latitudes más que en otras y en lo que atañe a Argentina, ese proceso quedó trunco. Hay que “volver”, sí, pero hay que volver mejores. Esta vez, los pueblos originarios, los afrodescendientes, los negros en sentido amplio, tenemos que tener voz, voto y poder. Tenemos que ocupar espacios de poder, tenemos que estar en las listas, tenemos que encabezarlas. Si no, al campo popular se le escapa la tortuga y lamentablemente, el fenómeno CAMBIEMOS no se trata sólo de que la derecha gana elecciones, lo más grave es que las opciones progresistas, populares y/o de izquierda, las pierden y las consecuencias las seguimos pagando los negros. La forma de contrarrestar el avance de la derecha es analizando y comprendiendo el conflicto racial, reconociendo y entendiendo que la grieta tiene colores, incorporando verdaderamente los movimientos sociales y étnicos a los espacios de poder.</p>
<p>En Argentina, la discusión de género logró ingresar a la agenda política, la de clase se discute de forma marginal y la de raza brilla por su ausencia. A raíz de esta frase del presidente, es hora de darnos una discusión profunda sobre nuestra identidad nacional, y de poner en el centro de la discusión política la cuestión racial, históricamente irresuelta y negada. Mientras la oposición pretenda responder al discurso racista del gobierno con argumentos macroeconómicos, por más ciertos que sean los datos, no les alcanzará. Necesitamos entender que el racismo ordena nuestra sociedad, que la grieta tiene colores. Que de un lado están los blancos y del otro estamos los negros; de un lado están los qom, del otro los Insfrán; de un lado los mapuches, Rafael Nahuel, Facundo Jones Huala, del otro las Michetti, los Bullrich y su Gendarmeria; de un lado Milagro Sala y Luis D’Elía, del otro los Gerardo Morales y los <a href="http://www.marcha.org.ar/pichetto-pequeno-insensato-e-ignorante/">Pichetto</a>.</p>
<p>Macri y los suyos exaltan, sin vergüenza alguna, su orgullo blanco. Yo quiero ver a los negros, los que fuimos invadidos, los que fuimos carne de cañón en las guerras por la independencia, los que vamos presos, a los que las balas de goma nos pegan, a los que las balas de plomo nos matan, los que le ponemos el cuerpo a la democracia, con la frente en alto, encabezando listas, ocupando espacios de poder. Si desde el campo popular queremos dar vuelta esta página de la historia, sólo lo lograremos cuando el racismo estructural y sus implicancias dejen de ser temas importantes y se tornen urgentes.</p>
<p><strong>*Politólogo &#8211; Presidente de la Diáspora Africana de la Argentina</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/macri-y-su-orgullo-blanco/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/macri-y-su-orgullo-blanco/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>8</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Refundar la Nación</title>
		<link>https://marcha.org.ar/refundar-la-nacion/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/refundar-la-nacion/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Nov 2017 22:54:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[Afroargentino]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Pita]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=37524</guid>

					<description><![CDATA[Un nuevo número de El Afroargentino, el periódico de la Diáspora Africana de la Argentina (DIAFAR). ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/federico-pita/">Federico Pita</a>* </strong></p>
<p><em>Nueva editorial del Periódico Afroargentino, impulsando la voz de los afrodescendientes frente al silencio cómplice del racismo estructural. El miércoles se presentara en el Centro Cultural de la Cooperación, <a href="https://www.facebook.com/elafroargentino/posts/1954709874797937">un nuevo número de El Afroargentino</a>, el periódico de la Diáspora Africana de la Argentina (DIAFAR). Al igual que el año pasado, Marcha te adelanta el editorial del séptimo número. </em></p>
<p>La Argentina del siglo XXI se sigue rigiendo por los parámetros políticos del siglo XIX, donde hablar de la paridad de género en la representación política genera los más furibundos debates misóginos. A su vez, plantear la representación de los Pueblos Originarios les resulta gracioso y hasta ridículo a las personalidades de los programas políticos de mayor audiencia en el prime time televisivo. Ni que hablar de los fantasioso que les sonaría a estos mismos sectores hablar de bancas de legisladores para afrodescendientes argentinos, “¡¿A caso a los esclavos no los mataron a todos en las guerras de independencia y en la del Paraguay?!” se preguntarían. Estudios estadísticos arrojan que un 5% de nuestra población nacional tiene ascendencia de africanos y africanas esclavizadas. Nosotros nos preguntamos cómo es que dos millones de afrodescendientes argentinos/as no tienen ni una banca en el Congreso.</p>
<p>La naturaleza racista del poder en nuestra Nación tiene rango constitucional, basta con ver el texto de nuestra Constitución Nacional que reza: <em>“Artículo 25.- El Gobierno federal fomentará la inmigración europea; y no podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y enseñar las ciencias y las artes.” </em>De la idea anterior se extrae el proyecto de nuestro “padres fundadores” de construir sobre un territorio “desierto”, una nacional moderna y civilizada, o sea, blanca. A la postre resultó que no llegaron las hordas anglosajonas con las que soñaba Sarmiento. Sin embargo los trabajadores rurales pobres del sur europeo que vinieron, de todos modos gozaron de su privilegio blanco, y encontraron una rápida inserción en este nuevo mundo. De ahí el salto en la escala social que experimentaron cuando en tan solo una generación grandes mayorías blancas accedieron a la famosa igualdad de oportunidades del rezo laico “m&#8217;hijo el dotor”&#8230; mientras que los sectores populares de rostros oscuros (afrodescendientes e indígenas) verían pasar una y otra vez, generación tras generación, la promesa incumplida de la movilidad social ascendente.</p>
<p>Hoy, en Argentina, la idea de un país con una gran “clase media” se cae a pedazos como la fantasía de la democracia racial en Brasil. En ambos casos vamos a votar en las elecciones sin discriminación por motivos de sexo, raza o religión, pero siempre gobiernan los mismos: los hombres, blancos, ricos. Por ejemplo, que <a href="http://www.marcha.org.ar/pichetto-pequeno-insensato-e-ignorante/">el xenófobo y eterno legislador Miguel Ángel Pichetto</a>, que ayer fuera espada clave del proyecto nacional y popular y hoy sea garante de la “gobernabilidad” no es una cuestión de traición a un ideario, se trata del pragmatismo del poder. ¿Quienes detentan el poder, invariablemente? Los hombres, blancos, ricos.</p>
<p>Latinoamérica vive un periodo de retrocesos sociales y políticos. Avanza la derecha en nuestro continente, y a caballo del neoliberalismo se ve decidida a barrer con las conquistas históricas de nuestros pueblos (siempre negros, indígenas y obreros). El racismo, la xenofobia y la misoginia de Trump tienen su correlato en el gobierno ilegítimo de Temer, donde por vía de una brutal reforma laboral se busca volver a las condiciones del Brasil esclavista. Argentina no es la excepción, con un gobierno de derecha que entiende a los derechos humanos como un “curro”, se muestra cómplice del terrorismo de Estado y promueve cárceles para inmigrantes. Lo particular del momento argentino es que este gobierno de derecha tiene un importante apoyo popular que le permite ganar elecciones y hacerse del control del Estado de manera legítima.</p>
<p>Negros/as, pueblos originarios, mujeres y trabajadores/as prácticamente seguimos viendo el poder desde afuera. Como pueblo negro argentino nos sentimos reflejados en la lucha del movimiento de mujeres que toman por asalto las calles, la resistencia mapuche en el sur de nuestro país que hace que personajes siniestros como el genocida Astiz desempolve la teoría de la seguridad interior y los tilde de terroristas y abogamos porque las bases trabajadoras le arrebaten un paro general a una conducción sindical subordinada al poder. Es por eso que desde esta tribuna que es <em>El Afroargentino</em> lanzamos un llamado a unir a las fuerzas populares bajo la bandera de la interseccionalidad de género, sexualidad, raza y clase, como la única alternativa al feroz avance neoconservador.</p>
<p>A más de 200 años de nuestra independencia nacional, firmada por hombres, blancos, ricos y poderosos, hacemos un llamado urgente a convocar una Asamblea Constituyente para refundar la Nación como un verdadero proyecto inclusivo, democrático y popular.</p>
<p><strong>* Politólogo. Director de El Afroargentino</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/refundar-la-nacion/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/refundar-la-nacion/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Todo el poder al pueblo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/todo-el-poder-al-pueblo/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/todo-el-poder-al-pueblo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 18 Aug 2016 03:02:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Afroargentino]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Pita]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=30616</guid>

					<description><![CDATA[Editorial de El Afroargentino, el primer periódico de la Comunidad Afroargentina del siglo XXI]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Federico Pita* / Foto por Colectivo Chakana</strong></p>
<p><em>Nueva Editorial del Periódico Afroargentino, impulsando la voz de los afrodescendientes frente al silencio cómplice del racismo estructural.</em></p>
<p>Afirma Álvaro García Linera, Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia: “¿Cómo acompañar a la redistribución de la riqueza, a la ampliación de la capacidad de consumo, a la ampliación de la satisfacción material de los trabajadores, con un nuevo sentido común? ¿Y qué es el sentido común? Los preceptos íntimos, morales y lógicos con que la gente organiza su vida. ¿Cómo organizamos lo bueno y lo malo en lo más íntimo, lo deseable de lo indeseable, lo positivo de lo negativo? No se trata de un tema de discurso, se trata de un tema de nuestros fundamentos íntimos, en cómo nos ubicamos en el mundo. En este sentido, lo cultural, lo ideológico, lo espiritual, se vuelve decisivo. No hay revolución verdadera, ni hay consolidación de un proceso revolucionario, si no hay una profunda revolución cultural.”</p>
<p>En estas palabras se puede sintetizar gran parte de lo que nos está ocurriendo. Ante el retroceso de procesos progresistas en diferentes países americanos, y en particular del avance de la derecha en Argentina, se escucha hablar últimamente de recolonización, neocolonialismo o colonialismo a secas, como si se cerniera sobre nosotros la vuelta a algo supuestamente dejado atrás hace dos siglos. Sin embargo, si hay algo que sabemos bien los y las afrodescendientes, es que las cosas para nosotros parecen llevar congeladas 200 años, cuando se implementó la última gran “política pública” para con nuestra comunidad: el tímido artículo 15 de la Constitución Nacional (que anuncia la inexistencia de la esclavitud sin abolirla, un término que conllevaría otro significado y peso).</p>
<p>En términos sociales, culturales y políticos, pocos avances ha visto nuestra Comunidad. Somos muchos los afroargentinos que hace tiempo superamos el relato de la historia liberal que nos quiso hacer desaparecer en guerras y epidemias del pasado; ya hace rato que somos cientos de miles los argentinos y argentinas que conocemos y celebramos nuestra sangre negra y/o indígena, que no nos comemos más el chamuyo de que todos los argentinos venimos de los barcos de inmigrantes. Cada día son menos los que se sorprenden al estilo de Santiago del Moro, que cuando ve a una mujer con rasgos indígenas piensa que es extranjera de un país limítrofe. Hace rato que sabemos que los argentinos no somos tan “blancos” como nos hicieron creer, que la vergüenza de ser “negros” forma parte del pasado y que sabemos que hoy es el tiempo del orgullo negro, de la conciencia negra. Ahora me pregunto, ¿qué pasó que no había tantos “morochos” en las listas de octubre pasado? Citando a Ismael Rivera, me pregunto ¿dónde están las caras lindas de mi gente negra en el Parlamento. Si la Nación nos incluye, ¿dónde están nuestros representantes, los que velen por nuestros derechos e intereses?</p>
<p>Mirando para adelante como nos propone Álvaro García Linera, la madre de las batallas está en lo cultural, y con ello no se refiere a televisar fiestas populares. Eso lo puede hacer sin esfuerzo el gobierno de la más rancia derecha, basta ver cómo desde el Ministerio de Cultura de la Nación el actual gobierno se prepara para celebrar el Día Nacional de los Afroargentinos/as y de la Cultura Afro. A una alianza de gobierno que despide trabajadores, que desfinancia programas que investigan delitos de lesa humanidad de la última dictadura genocida, que tiene por Presidente a un individuo que entiende a las políticas de Derechos Humanos como “un curro” y al Terrorismo de Estado lo llama “Guerra Sucia”, no le cuesta nada hacer un par de eventos con negros para la foto y ya. De hecho les sirve para decir que, aunque hace meses tienen presa a Milagro Sala cuando los únicos delitos comprobados que ha cometido hasta el momento son ser mujer, kolla y negra, no son racistas (a nuestros/as paisanos que piensan darle contenido a esa propuesta, esperamos que pronto se den cuenta al servicio de qué gobierno están poniendo nuestro legado ancestral de lucha).</p>
<p>La batalla cultural que hay que dar es la que comprometa a todos los argentinos y argentinas en la construcción de un nuevo sujeto nacional que contemple todas las identidades que conforman nuestra Nación. Pues la derrota de los progresismos en nuestra región y el avance de los sectores neoliberales nos demuestran que las reformas son buenas para otorgar derechos, pero no son suficientes para sostenerlos en el tiempo. La verdadera revolución cultural será cuando el pueblo negro-mestizo acceda al poder, cuando como en Bolivia el Parlamento esté lleno de cholas y afrobolivianos. Porque como dijo Martin Luther King Jr., no podemos esperar. ¡Todo el poder al pueblo!</p>
<p>* Politólogo. Director de El Afroargentino</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/todo-el-poder-al-pueblo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/todo-el-poder-al-pueblo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Pichetto, pequeño, insensato e ignorante</title>
		<link>https://marcha.org.ar/pichetto-pequeno-insensato-e-ignorante/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/pichetto-pequeno-insensato-e-ignorante/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Apr 2016 03:00:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[DIAFAR]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Pita]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Pichetto]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=25811</guid>

					<description><![CDATA[Adelanto del editorial del quinto número de El Afoargentino, el periódico de la Diáspora Africana de la Argentina (DIAFAR)]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr"><strong>Por Federico Pita*</strong></p>
<p><em>El miércoles se presentó en el Centro Cultural de la Cooperación, un nuevo número de El Afroargentino, el periódico de la Diáspora Africana de la Argentina (DIAFAR). Al igual que el año pasado, Marcha te adelanta el editorial del quinto número, que la semana entrante estará en las calles. </em></p>
<p>Desde su fundación, DIAFAR conmemora todos los años la Masacre de Sharpeville, fecha señalada como Día Internacional por la Eliminaciòn de la Discriminación Racial. El pasado 21 de marzo no fue la excepción y lo elegimos como ocasión para la inauguración de la primer estación de radio afroargentina de la historia nacional: <a href="http://www.radiodiafar.com">Radio DIAFAR</a>, 100% Black Music.</p>
<p>Radio DIAFAR será, además de espacio de difusión y celebración de la cultura musical de la diáspora africana y el legado de los sonidos del Atlántico Negro, un espacio para alzar nuestra voz, una tribuna para nuestros/as pensadores, una plataforma para encontrarnos, formarnos, expresarnos, hacernos preguntas y contribuir a pensarnos como grupo, como comunidad. Le hemos puesto la doble meta de difundir nuestra cultura y  denunciar injusticias porque estamos absolutamente convencidos de la necesidad de espacios como la radio para contribuir a la pluralidad de voces en una sociedad que cada día concentra en menos manos el poder de opinión, poniendo en jaque la calidad y los alcances de nuestra democracia.</p>
<p>A la par de la batalla cultural, el desafío mayor sigue siendo político, y es ahí donde se están librando las luchas más duras y desiguales. El 30 de marzo pasado en el Senado de la Nación, en medio de una sesión intensa por el tratamiento de un proyecto para el pago de la deuda argentina ante acreedores externos (fondos buitres), el senador nacional y presidente del bloque del progresista Frente Para la Victoria, Miguel Ángel Pichetto, jugando al Donald Trump criollo, hizo gala de su xenofobia y su vulgar racismo en una intervención totalmente fuera de contexto. En el afán de denunciar la ineptitud del actual gobierno para negociar tasas de interés convenientes al pueblo argentino a la hora de tomar crédito en el mercado internacional, nos comparó con países africanos como sinónimo de decadencia (“repúblicas inexistentes, bananeras”), criminalizó nuevamente a los inmigrantes senegaleses (“ninguno en actividad lícita”) y en un brutal movimiento de demolición del ideario de la Patria Grande que promueve su partido, se mofó de la República hermana de Bolivia. Ningún compañero de bancada ni de otro partido se expresó en su contra ni condenó sus dichos (de hecho Marcelo Fuentes, senador por Chubut se tapaba la boca mientras se reía). ¿A qué se debe semejante indiferencia? Acaso sea la línea de color. Bien lo capta el ex juez de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni en entrevista exclusiva para El Afroargentino, cuando define la composición racial de nuestra clase política: “En general son gente de clase media, y en nuestra clase media la pobreza de melanina domina.”</p>
<p>En 1914, el legislador, ex ministro, ex gobernador de la Rioja y rector de la Universidad Nacional de La Plata, Joaquín V. González, expresaba en el Congreso: “El hombre culto y civilizado, el hombre europeo… es más valor productivo que el hombre inferior… Y cuando hablo de razas inferiores, lo hago a toda conciencia, porque yo no soy de los que sostienen que todos los hombres son iguales, sino en sentido político&#8230;las razas inferiores, felizmente, han sido excluidas de nuestro conjunto orgánico&#8230;”</p>
<p>El gran poeta afroargentino Horacio Mendizábal en 1869, ya denunciaba este tipo de manifestaciones: “En la República Argentina no hay cadenas materiales para el hombre de color, hay el desdén, el insulto, la humillación del blanco que le escupe a la cara, que le odia!&#8230; Ved que al humillarle os mostráis pequeños, insensatos e ignorantes… ¿Tendríais horror de ver sentado en las bancas del parlamento a un hombre de los que con tan insultante desdén llamáis “mulato”, tan sólo porque su frente no fuese del color de la vuestra? Si eso pensáis, yo me averguenzo de mi pueblo y lamento su ignorancia.”</p>
<p>Cuánto camino nos queda por recorrer&#8230;</p>
<p><em><strong>*Director de El Afroargentino.</strong></em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/pichetto-pequeno-insensato-e-ignorante/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/pichetto-pequeno-insensato-e-ignorante/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
