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	<title>FARC-EP &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Mon, 04 Oct 2021 00:59:32 +0000</lastBuildDate>
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	<title>FARC-EP &#8211; Marcha</title>
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		<title>Morir en la frontera: El asesinato de Santrich y el silencio binacional</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 Aug 2021 13:41:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[Cosi Venezuela]]></category>
		<category><![CDATA[Danna Urdaneta]]></category>
		<category><![CDATA[FARC-EP]]></category>
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					<description><![CDATA[En esta exclusiva, la analista venezolana se pregunta por qué tanto Caracas como Bogotá han mantenido un estricto pacto de silencio sobre el asesinato.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="font-size: 14pt;">El asesinato de Jesús Santrich el pasado  17 de mayo en territorio venezolano se constituye como una grave violación a la soberanía nacional por parte de Estados Unidos y el Estado colombiano sobre la cual se ha tendido un manto de silencio por parte de los gobiernos de ambos lados de la frontera. En esta exclusiva, la analista venezolana se pregunta por qué tanto Caracas como Bogotá han mantenido un estricto pacto de silencio sobre el asesinato.</p>
<p></span></em><span style="font-size: 14pt;"><strong>Por Danna Urdaneta desde Venezuela</strong></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Versiones sobre los hechos han salido a la luz pública y se enfrentan de manera desigual. Como es costumbre, los medios de comunicación uribistas <u>posicionaron </u>la matriz de opinión de que la muerte fue producto de un enfrentamiento entre bandas ilegales y/o con la guerrilla de Gentil Duarte; en cambio, </span><span style="font-size: 14pt;">en un <u>parte de guerra</u> las FARC-EP Segunda Marquetalia denunciaron una “emboscada ejecutada por comandos del ejército de Colombia (…) por orden directa del presidente Iván Duque” para asesinar a un ciego que no fueron capaces de capturar.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">La fundación de las FARC-EP Segunda Marquetalia el 29 de agosto de 2019 fue respondida por Iván Duque el mismo día ofreciendo 3.000 millones de pesos colombianos (casi US $800.000) en recompensa por la captura de Jesús Santrich, Iván Márquez y demás líderes guerrilleros. El 18 de junio de 2020 Mike Pompeo, secretario de Estado de los Estados Unidos, ofreció 10 millones de dólares por información que diera con la captura del líder guerrillero. De este modo, con un discurso de lucha contra el terrorismo trasnacional se disfraza el verdadero objetivo de disputa: la penetracion imperialista hacia Venezuela.</span></p>
<h1><span style="font-size: 18pt;">Las excusas son las “amenazas transnacionales”, el objetivo es el petróleo</span></h1>
<p><span style="font-size: 14pt;">El 8 de febrero de 2021 Iván Duque <u>anunció </u>desde Tolemaida (la base militar norteamericana más grande en territorio colombiano) la creación del Comando contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (CONAT) conformado por 7.000 hombres y mujeres del Ejército Nacional, un cuerpo especializado y destinado para liquidar “a cualquier forma transnacional de terrorismo”, es decir, a los máximos líderes de las guerrillas comunistas en Colombia. Este comando élite entraría en operaciones el mes de mayo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El presidente Iván Duque aprovechó el día del anuncio para <u>amenazar </u>a Venezuela por supuestamente proteger “terroristas” en su territorio. Nicolás Maduro <u>respondió</u> en rueda de prensa ante medios internacionales denunciando que en territorio colombiano hay cinco campamentos paramilitares que pretenden derrocar el gobierno bolivariano. Añadió:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Ojalá algún día hubiera una investigación independiente, porque hemos dado las coordenadas, hemos mostrado los nombres. Y tenemos mucho más, que en cualquier momento lo vamos a sacar (…). Ojalá Iván Duque tomara en serio su papel de presidente y protegiera la frontera de Colombia. Él anuncia un </span><span style="font-size: 14pt;">comando especial, ¿y cuántos comandos han creado en setenta años? Y todos han fracasado.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">La muerte de Jesús Santrich en la franja binacional en la Sierra de Perija del estado Zulia de Venezuela, se constituye como una grave violación a la soberanía venezolana por parte de Estados Unidos y el Estado colombiano al infiltrar un comando élite del Ejército Nacional de Colombia dirigido por el general Eduardo Zapateiro e Iván Duque. Los comandos fueron extraídos en un helicóptero de color amarillo rumbo a Colombia. Al parecer, entraron y salieron del territorio venezolano sin ser detectados.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El parte de guerra presentado por las FARC-EP Segunda Marquetalia sobre la muerte de Jesús Santrich confirma que el CONAT más que combatir el narcotráfico y perseguir a las insurgencias se constituye como la vanguardia de un ejército invasor dirigido por el Pentágono para intervenir en la República Bolivariana de Venezuela y apoderarse de su petróleo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Esta acción militar es una escalada más de los Estados Unidos para probar la capacidad operativa de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ante cualquier intervención que apunte, por ejemplo, a tomar el control de la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, donde se ubica la cuenca petrolífera que durante el siglo XX fue la de mayor producción petrolera en el país y el mundo. Este lago queda a escasos kilómetros del lugar donde fue asesinado Jesús Santrich. Es imposible hablar del conflicto social y armado desde una perspectiva binacional sin mencionar las dinámicas de desplazamiento y abandono estatal en la frontera colombo-venezolana.</span></p>
<h1><span style="font-size: 18pt;">Dinámica de la franja binacional de la Sierra de Perijá</span></h1>
<p><span style="font-size: 14pt;">El asesinato de Santrich sucedió en el occidente venezolano del estado Zulia, uno de los más golpeados del país en cuanto a la decadencia de los servicios públicos, pero también uno de los más afectados por la crisis migratoria al ser un estado fronterizo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">La dinámica de la franja binacional del Catatumbo, al sur de la Sierra, es <u>descrita </u>por la Defensoría del Pueblo (2021) de Colombia de la siguiente manera:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El tránsito en la frontera para las comunidades campesinas e indígenas ha significado parte de la dinámica económica, social y cultural desde antes de la creación de las repúblicas, además de una estrategia de supervivencia de la población desde la incursión del paramilitarismo en la región a finales de los años 90, pues, para cuando se intensificaba la violencia, un mecanismo de autoprotección ha sido trasladar sus caseríos a territorio venezolano para luego retornar.</span></p>
<p><img class="alignnone size-medium wp-image-53368" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/08/santric-390x410.png" alt="" width="390" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/08/santric-390x410.png 390w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/08/santric-975x1024.png 975w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/08/santric-640x672.png 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/08/santric.png 1204w" sizes="(max-width: 390px) 100vw, 390px" /></p>
<p><em><span style="font-size: 14pt;">El círculo blanco es donde se encuentra ubicado el Parque Nacional Sierra de Perijá. </span></em><u></u></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">La presencia del líder guerrillero se dio en una región donde la población es binacional: desplazados del conflicto y la pobreza en Colombia encuentran del lado venezolano un lugar donde vivir, igual que los últimos años los desplazados del capitalismo en Venezuela han construido su hogar en Colombia. En esta región apartada de la Venezuela profunda las escuelas son improvisadas y es normal que la maestra de la escuela rural sea una colombiana desplazada y sin documentos. No hay Centros de Diagnóstico Integral de la Misión Médica cubana, las niñas y los niños nacen con parteras y es común que no tengan acta de nacimiento ni cédula de identidad. Este año escuché a un funcionario de la región decir: “aquí no ha llegado la Revolución Bolivariana”. Persiste el silencio gubernamental y se imponen las razones de Estado en Venezuela para ni siquiera mencionar la muerte del camarada Jesús Santrich.</span></p>
<h1><span style="font-size: 18pt;">El silencio del gobierno venezolano y la diplomacia de los pueblos de Nuestra América</span></h1>
<p><span style="font-size: 14pt;">Si el gobierno venezolano confirma la muerte de Jesús Santrich en Venezuela quedaría entrampado en estos señalamientos: a) “se comprueba que en Venezuela se refugian narcocriminales” tal y como <u>afirmó </u>el ministro de defensa colombiano Diego Molano el 18 de mayo de 2021, b) el gobierno fue permisivo o cómplice de su muerte, c) el Estado venezolano no está en capacidad de defender su soberanía.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Álvaro Uribe Vélez, Rafael Correa y Hugo Chávez dejaron un precedente en el manejo de estos escenarios de guerra: el primero de marzo de 2008 en Sucumbíos, Ecuador, fue asesinado en estado de indefensión el canciller de las FARC-EP Raúl Reyes luego de un bombardeo (también en una zona binacional colombo-ecuatoriana). El hecho generó una crisis diplomática que provocó la ruptura de relaciones entre estos países y la movilización de tropas ecuatorianas y venezolanas hacia sus respectivas fronteras con Colombia.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El 7 de marzo de 2008 en la XX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río el presidente Hugo Chávez aprovechó la ocasión para <u>promover </u>la salida dialogada al conflicto y narró su experiencia militar de cómo en la Cuarta República se asumía el conflicto colombiano como un conflicto común, de ambos países. A esto vale acotar que el Censo socioeconómico realizado por la Universidad Nacional de Colombia a excombatientes de las FARC-EP en 2017 arrojó que Venezuela es el país que más ha <u>aportado </u>combatientes internacionalistas a la lucha guerrillera colombiana con un total de 54 censadas y censados, esto sin contar quienes murieron dignamente en combate o no fueron censados.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">En la encrucijada que ha generado el asesinato de Jesús Santrich la derecha internacional “olvida” intencionalmente en sus análisis que, si algún funcionario del alto gobierno venezolano admite este asesinato, también sería la confirmación de que Colombia violó la soberanía venezolana y por ello debe responder.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Frente al conflicto en Apure la posición asumida por el ministro de Defensa venezolano Vladimir Padrino López partió de que la presencia de grupos irregulares colombianos en Venezuela significaba la violación de la soberanía. Ese planteamiento niega por completo que desde la Cuarta República la política exterior hacia Colombia ha sido siempre la de la salida dialogada al conflicto.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Por ejemplo, durante los Diálogos de Caracas (1991), la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar y el presidente colombiano César Gaviria se <u>reunieron </u>de manera oficial dos veces en la capital venezolana. Es decir, el expresidente Carlos Andrés Pérez convirtió a Venezuela en un territorio neutral para buscar una salida a la guerra colombiana. Al expresidente Rafael Caldera lo señalaron en más de una oportunidad de tener una oficina de las FARC-EP en Caracas.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Esta política exterior también ha tenido su correlato en el movimiento popular y partidos políticos chavistas y de la izquierda venezolana: la diplomacia de los pueblos de Nuestra América rindió homenaje al líder revolucionario Jesús Santrich en un tuitazo el 18 de mayo de 2021 con las etiquetas <u>#JesúsSantrich</u> y <u>#ColombiaResiste</u> que en Venezuela fueron tendencia nacional gracias al impulso </span><span style="font-size: 14pt;">del Partido Comunista de Venezuela y de todas las expresiones políticas que se agrupan en la Alternativa Popular Revolucionaria (APR).</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El 27 de mayo organizaciones venezolanas celebraron el Día Internacional del Derecho de los Pueblos a la Rebelión Armada en la plaza Manuel Marulanda de la parroquia de 23 de Enero de Caracas. Esta vez la actividad fue otro homenaje al líder guerrillero asesinado. Nuevamente, ante el silencio gubernamental de Venezuela por el asesinato del líder de las FARC-EP Segunda Marquetalia se impuso la diplomacia de los pueblos. Expresiones de las bases del Partido Socialista Unido de Venezuela, el Partido Comunista de Venezuela en su conjunto y la Alternativa Popular Revolucionaria que hacen vida en el Movimiento Continental Bolivariano se unieron para expresar su solidaridad y camaradería con la organización guerrillera. Aparte del asesinato de Jesús Santrich hubo otros casos de revolucionarios colombianos y guerrilleros de las antiguas FARC-EP que fueron capturados en el territorio venezolano.</span></p>
<h1><span style="font-size: 18pt;">Caso Rodrigo Granda, Joaquín Pérez Becerra y Julián Conrado</span></h1>
<p><span style="font-size: 14pt;">Esta no sería la primera vez que el Estado colombiano realiza operaciones militares que violan la soberanía venezolana. El caso del canciller de las antiguas FARC-EP Rodrigo Granda es el más ejemplar. Fue capturado por la Interpol el 13 de diciembre de 2004 en Caracas, luego fue trasladado ilegalmente a Cúcuta donde el Estado colombiano legalizó su captura. El montaje del expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez fue descubierto luego de que se hubiera adjudicado el trofeo de guerra. Con intermediación de Francia y Venezuela Rodrigo Granda fue liberado por Uribe el </span><span style="font-size: 14pt;">4 de junio de 2007. La captura de Granda generó la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Otro caso emblemático involucrando a Venezuela, Colombia y las antiguas FARC-EP fue la captura de Julián Conrado el 1° de junio de 2011. Conrado estuvo recluido en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional hasta el 10 de enero de 2014, contó con una campaña de solidaridad de la izquierda venezolana y el movimiento social chavista que logró su trasladado como miembro de la delegación de paz de las FARC-EP en La Habana. El 27 de octubre de 2019 fue elegido alcalde en Turbaco, al </span><span style="font-size: 14pt;">sur de Bolívar, erigiéndose como el primer excombatiente en un cargo de elección popular.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">También el periodista sueco de origen colombiano Joaquín Pérez Becerra, editor de la Agencia de Noticias Nueva Colombia, fue capturado el 22 de abril de 2011 en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía y deportado a los tres días a Colombia. Su deportación significa hasta hoy la revictimización de un refugiado político<sup>1</sup>. La captura de Pérez Becerra logró una de las grandes movilizaciones autoconvocadas por el movimiento popular chavista en la historia de la Revolución Bolivariana. La movilización no contó con apoyo del PSUV y marchó bajo la consigna “¡revolución no entrega revolucionarios!” hasta la Asamblea Nacional en rechazo al secuestro y deportación de Pérez Becerra<sup>2</sup>. La respuesta del Estado fue la dispersión de la movilización con gases lacrimógenos.</span></p>
<h1><span style="font-size: 18pt;">¿Qué hacía Jesús Santrich en Venezuela?</span></h1>
<p><span style="font-size: 14pt;">Con la captura de Rodrigo Granda en Caracas, el encarcelamiento de Julián Conrado y la entrega de Joaquín Pérez Becerra al Estado colombiano resulta risible que en distintas etapas del proceso bolivariano el imperialismo y sus aliados en la región señalen a Venezuela como promotor del “terrorismo trasnacional”.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Parafraseando al profesor de la Universidad Nacional de Colombia Jairo Estrada en una <u>entrevista </u>a RevistaSemana: hablar de Jesús Santrich en Venezuela es hablar del arquitecto de los Acuerdos de Paz de La Habana en un país que hace años es acompañante y promotor de los procesos de paz en Colombia. Hablar de Jesús Santrich en territorio venezolano es hablar de quien retornó a la lucha armada para salvar su vida ante la ausencia de garantías políticas. Siempre dejó claro que un nuevo proceso de paz sería posible con un gobierno distinto al de Iván Duque. Es prácticamente imposible saber qué hacía un perseguido político en tierras bolivarianas, su asesinato introduce la pregunta: ¿el conflicto social y armado es exclusivamente colombiano o ya podemos hablar de un conflicto transfronterizo del cual hacemos parte?</span></p>
<h1><span style="font-size: 18pt;">Reflexiones sobre esta etapa del conflicto binacional</span></h1>
<p><span style="font-size: 14pt;">La guerra híbrida que vivimos en Venezuela como un conflicto armado donde se utilizan todos los medios a disposición, incluso el terror y la insurgencia, tiene una expresión militar imperialista en todas las fronteras con las permanentes agresiones de los últimos años. Frente a esto y un conflicto armado no resuelto en Apure resulta indispensable estudiar la guerra que inició en Colombia pero que gobiernos de la Cuarta República y combatientes del pueblo venezolano asumieron como un conflicto común.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">En esta perspectiva, donde el mismo presidente Hugo Chávez confesó haber patrullado territorio colombiano con tropas venezolanas y colombianas cuando era capitán del Ejército, es indispensable quitar la frontera política y mental para asumir la resolución de la guerra también de forma común, sin doble moral ni hipocresías: la oligarquía colombiana debe asumir su responsabilidad en la guerra híbrida venezolana y en su solución definitiva hacia la paz con justicia social.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hugo Chávez conoció la frontera como contrainsurgente que patrullaba buscando a los guerrilleros para asesinarlos. De esta experiencia concluyó que la única solución a la guerra es la paz. Jesús Santrich fue un líder guerrillero y arquitecto del Acuerdo de Paz de La Habana. De esta experiencia concluyó que no puede haber paz con perfidia y sin justicia social. En el escenario venezolano es indispensable mantener esta perspectiva bolivariana.</span></p>
<p><sup>1</sup>  <span style="font-size: 12pt;">   <span style="color: #0000ff;">    <u>https://albaciudad.org/2011/04/joaquin-perez-becerra-habia-venido-en-numerosas-ocasiones-a-</u> <u>venezuela/</u></span></span></p>
<p><span style="color: #0000ff;"><span style="font-size: 12pt;"><sup>2</sup>        <u>https://</u>www.youtube.com/watch?v=LAb0PAjGTOY</span></span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/morir-en-la-frontera-el-asesinato-de-santrich-y-el-silencio-binacional/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Jesús Santrich: &#8220;Asistimos a un nuevo escenario de intervencionismo y de avance imperialista&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/jesus-santrich-asistimos-a-un-nuevo-escenario-de-intervencionismo-y-de-avance-imperialista/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Aug 2020 14:12:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
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		<category><![CDATA[FARC-EP]]></category>
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		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sasha Yumbila Paz]]></category>
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					<description><![CDATA[Segunda entrega de la entrevista a Jesús Santrich, comandante de las FAR-EP y ex-congresista de Colombia. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Segunda entrega de la entrevista a Jesús Santrich, comandante de las FARC-EP y ex-congresista de Colombia. Su mirada sobre el Acuerdo de Paz y el rol de los Estados Unidos en la disputa territorial del narcotráfico.</em></p>



<p><strong>Por Sasha Yumbila Paz</strong></p>



<p><strong>¿Cómo valoran al sector de las FARC que sigue actuando bajo los Acuerdos de noviembre de 2016?</strong></p>



<p>Tengo valoraciones segmentadas y diferenciadas, porque los integrantes del Partido de La Rosa ya no son un conjunto con identidad o unidad ideológica y política; hay sectores y tendencias claramente definidas. Pero iniciaría diciendo que lo primero que habría que resaltar es que el Acuerdo de Paz, más allá de la traición que sufrió por parte de la institucionalidad y de un sector tolerante dentro de las FARC convertida en Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, ofreció una posibilidad de cambio para encontrar la paz con justicia social, o que pudo al menos servir de base para tal propósito, que concitó la voluntad de millones de personas que en Colombia le apostaron a tal alternativa y la de millares de guerrilleros que de buena fe también creyeron en tal camino, y lo emprendieron  y todavía persisten en la disputa por hacer realidad los objetivos que se trazaron en cuanto a superación de la miseria, la desigualdad y la exclusión política, sobre todo.  Tengo el convencimiento de que la mayoría de los compañeros y compañeras que continúan actuando de manera obstinada en función de los Acuerdos de 2016, lo hacen creyendo, contra cualquier adversidad, en la honrosa y necesaria tarea de la construcción de la paz democrática y de la búsqueda de soluciones a los problemas sociales que agobian al país, y lo hacen creyendo además en la necesidad y posibilidad de la  solución política del conflicto que se ha repotenciado con las nuevas y antiguas insurgencias que persisten en el alzamiento armado ya sea por cuenta de la traición o perfidia institucional respecto al pacto de La Habana o simple y llanamente porque las causas que generaron el conflicto no han sido superadas.</p>



<p>En el recorrido de las FARC como organización insurgente alzada en armas, lo hemos dicho públicamente, quienes retomamos o continuamos tal camino tenemos un largo tramo de común historia de aciertos y desaciertos, de coincidencias y contradicciones, de sacrificios en búsqueda de ideales en torno a los que nos hemos identificado y que seguramente todavía nos hacen coincidir con la mayoría de la militancia de la Fuerza Alternativa, y por ello y por lo primero que expresé para responder a esta pregunta, independientemente de las razones de orden ideológico o político que en cuanto a la definición de vías y formas de la revolución nos distancian, son más las que nos dan identidad, y mucho más grandes son los sentimientos afectivos profundos que no dependen propiamente de los rumbos que tome la acción política, o las decisiones caprichosas de algunos pocos dirigentes que torcieron el camino, se desinteresaron de sus propios viejos compañeros de armas y de la militancia de base en general, además de que se embarcaron en la triste y deplorable empresa de repetir las mentiras difamadoras de los enemigos de todo proceso revolucionario que pululan en el Establecimiento, en el Bloque de Poder Dominante &nbsp;y en ciertos sectores oportunistas que se camuflan tras posturas supuestamente consecuentes.</p>



<p>Al respecto, entonces, diferencio a las bases militantes, excombatientes o no, de personajes oscuros como Timoleón Jiménez y de Carlos Antonio Lozada que han sobresalido como renegados o apóstatas de su antigua condición de guerrilleros comunistas, y en su nuevo papel de charlatanes dedicados a denostar o denigrar de la dirigencia del proyecto político FARC-EP (Segunda Marquetalia), y de las insurgencias en general, usando las mismas calumnias rastreras de nuestros enemigos del régimen, sobre todo con la manida acusación de que somos narcotraficantes y no luchadores políticos, o la acusación de haber sido quienes “desertamos de la paz”, como si ignoraran nuestras razones fundadas en la perfidia institucional y, sobre todo, desconociendo los esfuerzos que quienes hoy volvimos a la lucha armada hicimos por sacar adelante el acuerdo, o por lograr la liberación de nuestros prisioneros, o la concreción de los proyectos para la reincorporación y para las trasformaciones sociales urgentes, etc.</p>



<p>En esto entonces, nosotros no cuestionamos a quienes han creído siempre, o han optado ahora, por la lucha legal, pero sí estamos obligados a dar el debate a quienes absolutizando ese camino se erigen en sensores de nuestra lucha, cuestionando o descalificando a quienes siguen admitiendo como legítimo el derecho a la rebelión armada, sobre todo si los cuestionamientos los hacen por derrotismo, o por haber hecho un giro hacia la derecha, y en consecuencia decidieron desconocer las circunstancias de terrorismo de Estado que sigue padeciendo Colombia. Otra cosa es que por convencimiento o por táctica y estrategia política se asuma la determinación &nbsp;de hallar nuevos caminos y emprender la marcha por ellos, lo cual también es válido y tiene su mérito para cualquier Partido.</p>



<p><strong>Estados Unidos intentó en 2019 extraditarlo, pero la defensa que hubo de la JEP impidió tal pretensión, ahora vuelven al ataque ofreciendo una recompensa por Usted y por Iván Márquez, ¿Por qué este ensañamiento en contra suya?</strong></p>



<p>El ensañamiento no lo siento contra mí sino contra lo que represento como parte de un colectivo insumiso. En su momento, durante los inicios de la implementación, la persecución hacía parte del plan de según del uribismo “hacer trizas ese maldito papel”, es decir<strong>,</strong> el  Acuerdo. Se trató de un atentado contra el proceso y de paso contra las posiciones de exigencia radical de cumplimiento de lo pactado sin plegarnos al orden establecido. Era una manera de someter cualquier rebeldía y abrir una puerta para cargar contra la dirigencia que estaba por una paz digna y no de sometimiento. Ir por mí era solamente el principio de una ofensiva contra una línea política de no claudicación, la cual no ha cesado y se mantendrá porque es parte de una lucha de posiciones antagónicas irreconciliables entre revolucionarios, comunistas, y una oligarquía recalcitrante que sigue las directrices de un imperio decadente, de doble moral y depredador como el yanqui, que no escatimará esfuerzos para calumniarnos, perseguirnos y destruirnos, no solamente a mí, sino también al camarada Iván Márquez, a Oscar Montero, a Édison Romaña, a Aldinéver Morantes, etc., etc.; es decir, a la dirigencia revolucionaria de la Segunda Marquetalia, y a todo aquel que tenga posiciones anticapitalistas o antiimperialistas, ahora o después.</p>



<p>El ensañamiento es contra las posiciones y acciones dignas, a las que consideren que no atienden a sus líneas de subyugación y se resisten a su hegemonía, sean individuos, organizaciones, pueblos o naciones, tal como ocurre, por ejemplo, contra Venezuela y Cuba.</p>



<p><strong>Se dijo en su momento que los EE.UU habían acompañado el Proceso de Paz con las FARC, pero ahora Trump impone la fumigación con glifosato y sepulta el punto cuatro “Solución al problema de las drogas ilícitas” conocido por las comunidades como la sustitución voluntaria de los cultivos de uso ilícito; también acaba de enviar tropas de la SFAB a las Zonas de Futuro, con lo que arrinconan los PDET, ¿Los EEUU han traicionado ese acompañamiento o conspiraron desde el principio contra el Proceso de Paz?</strong></p>



<p>No creo que los Estados Unidos hayan traicionado nada. Lo que hacen es de su naturaleza, como sistema hegemónico o como imperio. Nosotros aceptamos su presencia en la Mesa de Conversaciones porque de una u otra forma sentíamos que el dueño de las marionetas ponía ahí su representante y eso podía llevar nuestras posiciones, sin intermediación, hasta el oído del gobierno estadounidense que está como protagonista de primer orden en la confrontación en Colombia. Y en cierta forma creíamos en que habría más posibilidad de que en algún momento se podría lograr la liberación de Simón Trinidad hablando directamente con tal representación. Pero lo cierto, es que ese personaje que estuvo en La Habana durante los diálogos, lo que hacía era presionar celeridad de las conversaciones y terciar contra la insurgencia en todo momento. Nunca hubo ningún compromiso claro de apoyo al conjunto del Acuerdo. Por ejemplo, en lo que respecta al Acuerdo parcial sobre sustitución de cultivos de uso ilícito, sus viejos y desacreditados lineamientos de “guerra contra las drogas” estuvieron presentes como una constante, pendiendo como espada de Damocles en los debates entre Gobierno y FARC, de tal forma que aunque nuestra exigencia de nueva política de sustitución de cultivos y de persecución de la comercialización pero no de los campesinos, se plasmó en el Acuerdo, el establecimiento -por exigencia de los gringos-, mantuvo sin nuestra aquiescencia, y eso es una salvedad que dejamos, tanto las fumigaciones como la erradicación. Es decir, nunca los yanquis establecieron ningún compromiso de apoyo al cumplimiento de lo que se acordó. Ni siquiera procedieron a quitar de la lista de organizaciones terroristas a las FARC, ni cumplieron con la promesa de liberar a Simón Trinidad injustamente condenado por tribunales estadounidenses.</p>



<p>Estados Unidos en esta materia del narcotráfico es el ladrón gritando cojan al ladrón. Y siendo los gringos los principales consumidores, traficantes y beneficiarios de esta economía de un macro negocio capitalista, está claro que existen diversas estructuras de criminalidad que en un segundo nivel se disputan el acceso a los recursos y el control del territorio, agregando que las relaciones sociales que dependen de tal macro-negocio tienen dimensiones corporativas, transnacionales que al lado del negocio capitalista generan procesos de acumulación por despojo que se concretan mediante violencia en modo de desplazamiento forzado, destrucción de procesos organizativos de las comunidades, persecución &nbsp;y asesinato de sus dirigentes, etc. Lo cual convierte a EEUU en victimario principal del conflicto, totalmente impune.</p>



<p>Estados Unidos tolera en la dimensión de sus conveniencias, las relaciones de articulación y coordinación con poderes políticos y económicos regionales y locales mafiosos y violentos existentes, con la institucionalidad, con las ramas del poder público, con los gobiernos locales y la fuerza pública, estableciendo estructuras de dominación que son las que moldean y mantienen el orden social establecido, el sistema y su dinámica contrainsurgente, de terrorismo de Estado, que incluye la financiación y organizan organización de estructuras paramilitares, orientado al control pleno, estratégico, de los territorios y de sus recursos, dando un orden de dominación que victimiza a las comunidades, precarizando sus condiciones de vida, y &nbsp;las empuja hacia las economías ilegales y al círculo de violencia que se desencadena.</p>



<p>Concomitantemente se aplican las políticas de “orden público” y “seguridad”, no las de soluciones sociales. Y se aplican para ejercer también control político mediante la puesta en marcha de la llamada “legalidad”, que en sí es la conjugación de la fuerza del Estado, de su aparato judicial como instrumento de represión, combinado con sus aparatos policiales y militares con una concepción, la vieja concepción, del “enemigo interno”, que trata los problemas eminentemente sociales como problemas de “seguridad nacional”, que se deben aplastar porque se consideran amenaza contra el sistema. Entonces las comunidades rurales terminan siendo, eso, amenaza y enemigos del sistema, y por tanto objeto de tratamiento militar que es como se conciben, realmente, limpiando los eufemismos y maquillajes, en el plan “Paz con Legalidad”, en el “Plan Nacional de Desarrollo”, y especialmente en los planes que están diseñados para adelantar en lo que han dado en llamar de manera rimbombante las “Zonas Futuro” o “Zonas Especiales Estratégicas de Intervención Integral” ubicadas en Nariño, Bajo Cauca , Catatumbo, Arauca, sur de Córdoba y algunos Parques Naturales, configurando la reedición de la “seguridad democrática” y del “Plan Nacional de la Consolidación Territorial” que sirvieron a Uribe Vélez y a Juan Manuel Santos para intensificar la guerra. Tal política la están haciendo coincidir incluso con los territorios PDET (Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial), cuando estos habían sido pensados para impulsar la implementación de la paz y no la conjugación de más guerra.</p>



<p>En este contexto y para tales propósitos guerreristas, es que violando la soberanía nacional una vez más -porque recordemos que ya antes hay establecidas bases militares de control yanqui sin contar con la aprobación de Congreso- el gobierno del pelele Duque permite la Brigada de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB), con sus fuerzas especiales de ocupación del ejército de los Estado Unidos, pretextando la lucha contra el narcotráfico. ¿Por qué este nuevo capítulo de “guerra contra las drogas” los yanquis no lo despliegan dentro de sus fronteras?, ¿Por qué la “Operación Antidrogas de Mayores Esfuerzos” de Trump no la despliega para controlar su mercado interno de drogas, en vez de estar fustigando a Venezuela? A lo que asistimos es a nuevos escenarios de intervencionismo y de avance imperialista contando con lacayos como Duque Márquez.</p>



<p><strong>Las diferencias internas dentro del sector de FARC llamado Partido de la Rosa siguen agudizándose, su cúpula expulsó a varios líderes, entre ellos a Fabián Ramírez y Andrés París, ¿No hubiera sido mejor tratar esas diferencias en la Conferencia que están próximos a realizar?</strong></p>



<p>Siempre lo mejor respecto a cualquier diferencia es tratarla mediante el diálogo y en los espacios que existen para ello, o creándolos si no los hay. El problema se complica cuando existiendo estos espacios, se desconocen o se irrespetan, y si no los hay tampoco existe la voluntad de crearlos.</p>



<p>En el Partido de La Rosa resaltan déficits de origen en ambos casos, y fíjate que estas falencias se exteriorizaron desde los tiempos mismos en que avanzadas las conversaciones de paz en La Habana, Timoleón Jiménez como comandante, rodeado de un séquito que esencialmente lo constituían Carlo A. Lozada, Pastor Alape y otros elementos de menor incidencia y manejo, comenzaron a tomar decisiones como la de la entrega de las armas sin consultar con las bases guerrilleras. En adelante todo comenzó a tener esa característica, de tal suerte que la Décima Conferencia se convirtió en una simulación de espacio de discusión, y estos personajes secuestraron la democracia interna llevándola hasta extremos como el desconocimiento de las votaciones que ellos mismos impusieron en el Congreso Fundacional del Partido de La Rosa.</p>



<p>La sana crítica se comenzó a ahogar con ferocidad y peligrosa estigmatización y se generalizó la práctica de señalar como culpables de todo mal a quienes no coincidieran con el llamado punto de vista de la “oficialidad” del Partido de la Rosa, que no era otro que el punto de vista derechizado de los mencionados personajes. A los sectores críticos tanto de la conducción interna como de los incumplimientos gubernamentales, en el mejor de los casos se los tildó peyorativamente de radicales o se los acusó irresponsablemente de estar trabajando para las “disidencias” o “desertores”, a los que de paso se los etiquetaba de narcotraficantes para cerrar un círculo de criminalización que fácilmente podía culminar en judicialización.</p>



<p>&nbsp;La sensatez y la ecuanimidad perdieron espacio y todo el que divergiera era mal visto. Surgieron entonces los amanuenses encargados de verter nociva tinta en discursos de venenosa discordia, desconociendo, menospreciando, enjuiciando, calumniando, zahiriendo a todo aquel que no compartía o no coincidía con los preceptos, códigos, cánones, axiomas, fantasías, creencias o convencimientos de quienes escribían arrogándose la vocería de la “línea correcta<strong>”</strong> o expresando sus propios resentimientos y convencimientos.</p>



<p>Lo más suave que se le ha dicho a quien disiente es “desenfocado político”, o que “le faltó militancia”, o que “le faltó campamento o haber echado más tiros”. Terminaron olvidando que NO TODO LO ADVERSO ES ENEMIGO.&nbsp;</p>



<p>Los puntos de vista divergentes que distanciaron a la actual dirigencia de las FARC-EP, Segunda Marquetalia fueron sustentados oportunamente en instancias pertinentes, pero nunca fueron atendidos por quienes correspondía, y si a esto le agregamos el refuerzo de la traición gubernamental y la ojeriza de la facción Timo-Lozadista, los factores necesarios para la ruptura&nbsp; se completaron. <strong>Nosotros nos apartamos, no de la paz sino de su traición aleve</strong>, pero esto no paró la insensatez de esa dirigencia Rosa, porque continuaron atacando nuestra determinación y ampliaron el espectro de sus objetados hacía gente que no estaba en el plan de retomar las armas, pero que son revolucionarios probados como ocurrió con Alexandra Nariño, a quien descalificaron cuando formal, decente y amistosamente decidió retirarse del Partido de La Rosa porque ya no se sentía representada o identificada; y lo hicieron con diversos otros compañeros que decidieron no continuar en ese espacio. De tal suerte que la causa de las inquinas no necesariamente era, como en nuestro caso, la posición frente a la lucha armada. Así entonces, descalificaron a Sonia, a Andrés Paris, a Fabián Ramírez, a Martín Batalla y a tantas y tantos otros que no deben ser contados como personas sino como dirigentes y paradigmas que son de decenas, cuando no centenares, de militantes que les reconocen y les siguen como cuadros dirigentes; es un despropósito. Están defenestrando al Partido de La Rosa. Y valerse del instrumento de fastidiar a la militancia, o cerrarle los espacios del debate, la crítica y la autocrítica, y valerse del instrumento de la Comisión de Ética también para impedir el disentimiento como lo han hecho ahora contra algunos de los mencionados, y contra otros como Benedicto González, que es uno de los más brillantes cuadros&nbsp; de la izquierda del Caribe, agrava ese despropósito, ese absurdo<strong>,</strong> mostrando no solamente sectarismo e intransigencia, sino una inepcia absoluta de parte de algunos personajes de esa Dirección política, porque no creo que eso haya sido producto del consenso sino de las triquiñuelas ya de uso común entre la facción Timo-Lozadista.&nbsp; A no ser que la tarea que tengan sea precisamente la de acabar con ese Partido.</p>



<p>&nbsp;Esperar el Congreso es una ilusión. Estos problemas debieron abordarse hace muchos tiempo en el Concejo Político Nacional, pero lo triste es que ahí es donde impera la facción en mención, la cual nunca iba a propiciar convocar a la Asamblea Nacional de los Comunes a la que sustituyeron y anularon hace rato. Esa instancia dejó de ser funcional desde el momento mismo de su elección. Y si así es para ese nivel qué queda para el Congreso, o la Asamblea Nacional de los Comunes, la cual se debió reunir estatutariamente dentro de los dos años siguientes al Primer Congreso. Siempre se esgrimió una u otra excusa para aplazarlo. La última fue la de la pandemia. Esa les calló como anillo al dedo porque los aplazamientos los hacían debido a que la correlación de fuerzas les era adversa y por ello se han dedicado a aburrir, marginar o eliminar mediante expulsiones a quienes les pueda hacer contrapeso en el debate. Está claro que la estrategia que tienen es asfixiar económicamente a los Regionales que no se les plieguen, marginar a los militantes incómodos cerrándoles toda posibilidad de participación en los espacios de la reincorporación, expulsar a los que consideren un peligro y quedarse con el cascarón de la personería jurídica para manejar con ello las poquísimas prerrogativas del Acuerdo y la posibilidad de controlar totalmente la designación de los nombres para llenar las diez curules parlamentarias del 2022 al 2024. No veo otra meta, si se atiende a la desidia con que el Partido Fuerza Alternativa, con algunas excepciones, pero más concretamente ese sector Timo-Lozadista actúan en materia organizativa y de acción política. Agregando que los desaciertos de Timochenko en sus intervenciones son de antología. Se confunde con la derecha, pero con la más torpe. Y todo ello antes que evitar más rupturas y divisiones es lo que alienta la desbandada producto del proceder inconsecuente. Y no se ve que haya intención de asumir la autocrítica procediendo con nuevas actitudes que devuelvan la confianza a la militancia.</p>



<p><strong>¿Cuáles son los aciertos y desaciertos de los Acuerdos de noviembre de 2016 que firmó la FARC?</strong></p>



<p><strong>El Acuerdo fue producto del diálogo como política de la estrategia de lucha de las FARC. La salida política dialogada es un componente fundamental de nuestra visión estratégica para la construcción de la Colombia Nueva. En lo que no se podía convertir era en un instrumento de rendición, en una capitulación.</strong> Entonces el problema no es el diálogo ni la construcción de un Acuerdo, sino que tan pronto entablado este diálogo y construido un Acuerdo, este se distorsione hacia la claudicación o se incumpla. En el caso del Acuerdo de Paz de La Habana, a mi modo de ver, con excepción del capítulo referido a la dejación de las armas, lo demás constituye un conjunto de instrumentos muy útiles para la construcción de un nuevo orden social. Pienso que aparte de la dejación de armas convertida en entrega sin garantías tangibles, la otra gran falla estructural de ese Acuerdo, del que se hizo en La Habana, no del adefesio que se fue rehaciendo hasta que llegó al teatro Colón, es haber firmado esa dejación antes de debatir sobre la reincorporación, lo cual dejó este último capítulo sin la fuerza y las prerrogativas que debía tener para los excombatientes. Hay mucha precariedad en materia de soluciones sociales para los exguerrilleros, y todo aquello que se dejó solo para ser cumplido por fuerza del compromiso se esfumó, como el asunto de la tierra y la vivienda  para los exguerrilleros.</p>



<p>En todo caso, reiteraría que el mayor problema del Acuerdo de Paz fue el incumplimiento gubernamental, porque de por sí y pese a sus déficit, este Acuerdo trazó un camino para la construcción de la justicia social, con una visión integral, de enfoque territorial para la habilitación de condiciones que permitieran superar la violencia política, contando sobre todo con las comunidades rurales, campesinas, indígenas y afrodescendientes. <strong>Y aunque las reformas que se plantearon no trascienden la naturaleza del capitalismo, establecen bases para la justicia social, la superación de la violencia estructural, y la apertura de la democratización política, económica, social y cultural, del país.</strong></p>



<p>Al respecto de todo esto, hay aspectos muy específicos como la definición de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), para 16 zonas marginadas del país, compromisos sobre formalización de la pequeña y mediana propiedad de la tierra o distribución de la misma, y otra serie de aspectos que ciertamente configuran un plan ambicioso de Reforma Rural Integral que desafortunadamente ha sido burlado por el gobierno, como han sido burlados los acuerdos sobre las 16 circunscripciones especiales territoriales de paz, aspectos de estímulo a la participación social y ciudadana, la&nbsp; puesta en marcha del sistema de garantías de seguridad para las comunidades en los territorios, lo acordado sobre medidas y acciones para los excombatientes, para el ejercicio de la política. Los acuerdos sobre “garantías de seguridad” y sobre la lucha contra las organizaciones y conductas criminales responsables de homicidios y masacres, que atentan contra defensores/as de derechos, movimientos sociales o movimientos políticos o que amenacen o atenten contra las personas que participen en la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz, incluyendo organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo, etc. Todo eso no pasó de ser una redacción de compromisos, que ahora tiene el sello de que con el Gobierno nada está acordado aunque todo esté acordado, pues la perfidia es un hecho</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/jesus-santrich-asistimos-a-un-nuevo-escenario-de-intervencionismo-y-de-avance-imperialista/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Jesús Santrich: &#8220;El Acuerdo de Paz está vuelto trizas&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/jesus-santrich-el-acuerdo-de-paz-esta-vuelto-trizas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Jul 2020 03:10:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[colo]]></category>
		<category><![CDATA[farc]]></category>
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		<category><![CDATA[Sasha Yumbila Paz]]></category>
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					<description><![CDATA[Entrevista a Jesús Santrich, comandante de las FAR-EP, Segunda Marquetalia y ex-congresista de Colombia.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Entrevista a Jesús Santrich, comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo</em> (FARC-EP)<em> Segunda Marquetalia, y ex-congresista de Colombia. De comienzos, tensiones y debates en esta primera entrega.</em></p>



<p><strong><a href="http://@PazYumbila">Por Sasha Yumbila Paz</a></strong> | <strong>Foto: FARC</strong></p>



<p>Les sugiero ponerse cómodos/as, acompañar la lectura de la entrevista con café caliente. Seuxis Paucias Hernández Solarte, más conocido por su nombre de guerra Jesús Santrich uno de los negociadores del proceso de paz en La Habana, exc-ongresista y quien pasó 400 días en la cárcel sin ninguna prueba en su contra por un montaje judicial de el gobierno de Estados Unidos a través de la DEA.</p>



<p>Desde la clandestinidad nos cuenta sobre la Segunda Marquetalia, detalles poco conocidos de la entrega de armas, del Partido de la Rosa y como él afirma: “de personajes oscuros como Timoleón Jiménez y de Carlos Antonio Lozada”&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>¿Qué son las FARC-EP, Segunda Marquetalia? Hay varias expresiones que se llaman FARC, se percibe en el país una marcada contradicción de los que nunca se acogieron al proceso de paz y los que entraron al proceso, luego se salieron y fundaron la Segunda Marquetalia. ¿Por qué las contradicciones si las raíces son las mismas?</strong></p>



<p>Las FARC-EP, Segunda Marquetalia, son una organización guerrillera revolucionaria, comunista, de ideología marxista, leninista y bolivariana. En tal sentido, son una estructura esencialmente política, lo cual implica ser un partido, y en tanto, asumimos la vía armada de la lucha por nuestros propósitos mayores, nos constituimos también como ejército, con una línea de mando jerárquica y una disciplina militar tal que quien milite con nosotros debe acogerla voluntaria y conscientemente antes de dar el paso a su vinculación como integrante.</p>



<p>La sigla tiene el mismo significado que la de la organización insurgente originaria; es decir, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo, porque somos continuación del mismo proyecto fundado y conducido durante décadas por los Comandante Manuel Marulanda Vélez y Jacobo Arenas. En lo esencial marchamos bajo las directrices de las mismas concepciones estratégicas y programáticas, ajustadas a las variaciones de la realidad nacional e internacional, a lo que se agrega la nueva situación que se configuró con la firma del fallido Acuerdo de Paz de La Habana, con la traición del mismo y las consecuencias adversas, de descrédito a la buena fe, del pacta sunt servanda, del valor de la palabra empeñada y del diálogo como instrumento para la resolución de conflictos que generó la perfidia institucional. Se trata de puntos de vista diferentes en el manejo de la política, pero que de fondo no entrañan, en lo que a nosotros concierne, aspectos de orden ideológico, porque no se trata de que unos u otros hayan cuestionado en algún momento, por ejemplo, la legitimidad o la pertinencia de la lucha armada o de los propósitos estratégicos en cuanto al establecimiento de la justicia social, la construcción del socialismo y la conquista del comunismo. Eso nunca ha ocurrido, al menos en lo que respecta al sector insurgente que adelanta el proyecto Segunda Marquetalia. El asunto de quiebre, a mi entender, fue más de orden táctico, referido a la forma de adelantar la lucha en el momento específico que se estaba viviendo cuando la dirección de entonces tomó la determinación de sentarse en la mesa de conversaciones con el gobierno. Eso obedecía a una pauta estratégica concebida a través de nuestra historia de lucha, consistente en que la salida dialogada al conflicto era parte principal de la visión estratégica fariana, con la precisión sí, de que a esa salida a la que jamás nadie internamente se opuso, nunca tampoco nadie que se considerara genuinamente marulandista la pensó incluyendo la entrega de las armas, y menos con la rendición de los principios comunistas de origen, que es donde está el problema de lo acontecido tras la firma del Acuerdo. Sobre tal aspecto nodal se presentó una distorsión que nunca contó con el beneplácito de quienes retomamos las armas, sino que fue impuesta con la manipulación de la línea de mando, la disciplina militar y la subordinación, al grueso del Estado Mayor Central y de la guerrillerada, por un sector entreguista que hoy por hoy está muy en evidencia.</p>



<p>Contra ese sector se hicieron enconados debates que no son de suficiente conocimiento público y que son casi que de nulo manejo de lo que era la mayoría de las bases guerrilleras. Los puntos de choque con el sector entreguista se pusieron en evidencia sobre todo durante la Décima Conferencia, cuando la desarticulación del despliegue estratégico ya era irreversible y en el Congreso Constitutivo del Partido de La Rosa, cuando el desarme militar ya se había dado y se comenzaba a evidenciar con más fuerza el desarme ideológico.</p>



<p>Entonces, como usted lo ha dicho, aunque con las mismas raíces, se perciben contradicciones entre las FARC-EP Segunda Marquetalia y otros sectores que también se denominan FARC pero que nunca se acogieron al proceso de paz como sí lo hicieron los primeros. Quizás ese es el punto principal de las diferencias, el haberse acogido o no al Acuerdo, lo cual no constituye de ninguna manera una contradicción irreconciliable así de ella se desprendan otras. Pero para resolverlas hay que sentarse a dialogar, que es lo que todavía no ha ocurrido pero deberá ocurrir, y quizás por ello existen malos entendidos o desconocimiento de lo que fue nuestra posición durante las conversaciones, a las cuales los que fuimos lo hicimos por una decisión no personal sino de la Organización, y de cual fue nuestra firme actitud consecuente con la línea revolucionaria después de la firma del Acuerdo. Y existen estos desconocimientos, sencillamente porque la comunicación en una organización jerárquica y compartimentada como lo eran las FARC, la manejaba el mando superior, y cuando ya se expandió la posibilidad del debate abierto la traición era un hecho tanto por parte del gobierno como por parte de sector entreguista que desafortunadamente, en gran medida, siguió conduciendo al partido de La Rosa, ahogando la crítica con la estigmatización, la segregación de los contradictores y hasta con su expulsión. Todo lo cual, sumado a la determinación que tomó Iván Duque de hacer trizas el Acuerdo y de continuar las políticas contrainsurgentes de exterminio están llevando a la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común a la bancarrota.&nbsp;</p>



<p><strong>¿En qué otros puntos específicos tienen contradicciones y debates?</strong></p>



<p>Verás, entre los sectores que no hacen parte de lo que son las FARC-EP Segunda Marquetalia, algunos camaradas como el caso de Gentil Duarte sí estuvieron en el proceso de paz y tomaron la determinación de seguir la lucha armada después de la Décima Conferencia, cuando todavía no se había hecho entrega de las armas. Otros, incluso, estaban en prisión y salieron en libertad como consecuencia de la firma del Acuerdo y luego retomaron la lucha armada. Otros lo hicimos con posterioridad porque así nos lo impusieron las circunstancias. Entonces, insisto, la contradicción no está en asumir el camino de la solución dialogada como opción sino en la distorsión que tomó la concepción fariana hacia la entrega de las armas primero y luego hacia la claudicación ideológica.</p>



<p>Y nunca hubo un Plan B sobre qué hacer en caso de incumplimiento del establecimiento o qué hacer en caso de una distorsión interna, porque esos escenarios, no estaban previstos; y no lo estaban simplemente porque nunca, jamás<strong>,</strong> a nadie se le pasó por la mente que habría entrega de armas. De lo que hablamos era de <em>“colocar las armas fuera de su uso en política” </em>que era lo que significaba DEJACIÓN DE ARMAS. Y ahí es donde está el aspecto esencial de la distorsión interna que nos fue conduciendo a la ruptura, porque sin ningún tipo de consulta y con todas las maniobras imaginables, comenzando por destacar para tratar el tema de las armas, a una Comisión Paralela a la que inicialmente se envió a hacer las negociaciones, la DEJACIÓN la convirtieron en ENTREGA, en tiempo record, de todos los fierros sin definir garantías efectivas de cumplimiento de lo acordado. Por ello creo que Gentil y quienes toman la determinación de no continuar habiendo estado en el proceso, tienen toda la razón en la determinación tomada. Y quienes desde antes mostraron sus reticencias también la tienen porque el proceso en general, sobre todo cuando inició ese debate sobre la DEJACIÓN de armas, tomó por parte de esa segunda delegación en cabeza de Carlos Antonio Lozada, un inusitado secretismo que compartimentó al mismo resto de la Delegación que estaba en La Habana, llevándonos a choques casi de ruptura, que no se produjo porque todos quienes nos oponíamos estábamos demasiado expuestos y sin posibilidades de manejo de tropas ni de territorio, y como ya dije, con un aislamiento respecto a las comunicaciones con los Frentes y resto de la militancia. Muy complejo el asunto en un ambiente donde todos comenzamos a desconfiar de todos y donde nadie se atrevía a decirle al otro su real visión sobre el camino a tomar y en qué momento hacerlo.</p>



<p>Para no extenderme mucho en esto, sugiero leer el libro del camarada Iván Márquez <em>La Segunda Marquetalia</em>, en el que se detalla con más información lo ocurrido, y donde se incluyen los documentos fundacionales principales de las FARC-EP Segunda Marquetalia, puesto que efectivamente las nuevas circunstancias nos llevaron a hacer algunas variaciones tácticas al Plan Campaña Bolivariana por la Nueva Colombia, las cuales no podemos imponérselas a nadie que no haga parte del equipo de trabajo que las discutió y las aprobó, y que obviamente no pueden ser elementos para descalificar a ninguno de quienes no hayan estado en ese debate. Para nosotros la sigla FARC-EP es una construcción histórica que ya no depende solamente de quienes la portamos hasta la Décima Conferencia, o hasta la Novena si queremos ser más radicales, porque hubo un proceso político que está ahí, para bien o para mal, con unos resultados tangibles que no se pueden borrar ni ocultar. Una de las consecuencias fue la división de nuestra organización, el surgimiento de matices tácticos sobre temas como el tratamiento de las retenciones económicas y a las tropas gubernamentales; la definición de los objetivos militares específicos, etc. Sobre ello tendremos que sentarnos a debatir y llegar a conclusiones con los compañeros de las diversas FARC que existen hoy por hoy, entre ellas la Segunda Marquetalia, que toma esa denominación por dos razones principales: una, es la de rendir un homenaje al comandante Manuel Marulanda, quien en sus últimos días de existencia contemplaba y así lo estaba preparando, hacer una gran ofensiva militar desde el área donde se encontraba, con ese nombre. Y una segunda razón es que con nuestras determinaciones y acciones no podemos comprometer el nombre de quienes no están estructurados con nosotros; es un asunto de respeto y reconocimiento. Pero tampoco nosotros podemos comprometernos en determinaciones y acciones de estructuras de las que no hacemos parte; es un asunto de responsabilidad. De ahí, que solo respondemos por lo que hagan dentro de las líneas de nuestros planes, quienes actúen estructurados en la Segunda Marquetalia. Ese es el sello que nos diferencia, por ahora.</p>



<p><strong>¿Es posible una unificación de los que critican al fallido Proceso de paz?</strong></p>



<p>Claro que es posible porque existen los elementos para hacerlo: tenemos las mismas raíces, tenemos los mismos propósitos estratégicos, una larga historia de lucha en común, una ideología marxista-leninista y bolivariana que nos hermana y una condición de revolucionarios que nos impone no solamente la necesidad sino el deber de tomar el camino de la unidad o al menos el de la coordinación en beneficio de las comunidades que creen todavía en nosotros y que de una u otra forma tienen sus afectos compartidos y confundidos. Eso lo sabe el enemigo y por ello hace ingentes esfuerzos por generar y multiplicar choques y distanciamientos publicando comunicados apócrifos de unos contra otros y realizando también acciones inadmisibles a nombre de una u otra estructura fariana que incluyen atentados contra gente inocente. Todo lo cual nos debe llamar la atención en cuanto a ser muy reflexivos antes de llegar a conclusiones frente a hechos que se presentan en este río revuelto de la confrontación. Siempre observar en que el régimen trata de <em>hacer su agosto</em>&nbsp; y mantenernos fracturados para que nos destruyamos entre nosotros mismos, creando o alentando discordias e incluso creando sus propios grupos que los ponen a actuar como FARC.</p>



<p><strong>¿Cómo valoran al sector de las FARC que sigue actuando bajo los Acuerdos de noviembre de 2016?</strong></p>



<p>Tengo valoraciones segmentadas y diferenciadas, porque los integrantes del Partido de La Rosa ya no son un conjunto con identidad o unidad ideológica y política; hay sectores y tendencias claramente definidas. Pero iniciaría diciendo que lo primero que habría que resaltar es que el Acuerdo de Paz, más allá de la traición que sufrió por parte de la institucionalidad y de un sector tolerante dentro de las FARC convertida en Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, ofreció una posibilidad de cambio para encontrar la paz con justicia social, o que pudo al menos servir de base para tal propósito, que concitó la voluntad de millones de personas que en Colombia le apostaron a tal alternativa y la de millares de guerrilleros que de buena fe también creyeron en tal camino, y lo emprendieron &nbsp;y todavía persisten en la disputa por hacer realidad los objetivos que se trazaron en cuanto a superación de la miseria, la desigualdad y la exclusión política, sobre todo. &nbsp;Tengo el convencimiento de que la mayoría de los compañeros y compañeras que continúan actuando de manera obstinada en función de los Acuerdos de 2016, lo hacen creyendo, contra cualquier adversidad, en la honrosa y necesaria tarea de la construcción de la paz democrática y de la búsqueda de soluciones a los problemas sociales que agobian al país, y lo hacen creyendo además en la necesidad y posibilidad de la &nbsp;solución política del conflicto que se ha repotenciado con las nuevas y antiguas insurgencias que persisten en el alzamiento armado ya sea por cuenta de la traición o perfidia institucional respecto al pacto de La Habana o simple y llanamente porque las causas que generaron el conflicto no han sido superadas.</p>



<p>En el recorrido de las FARC como organización insurgente alzada en armas, lo hemos dicho públicamente, quienes retomamos o continuamos tal camino tenemos un largo tramo de común historia de aciertos y desaciertos, de coincidencias y contradicciones, de sacrificios en búsqueda de ideales en torno a los que nos hemos identificado y que seguramente todavía nos hacen coincidir con la mayoría de la militancia de la Fuerza Alternativa, y por ello y por lo primero que expresé para responder a esta pregunta, independientemente de las razones de orden ideológico o político que en cuanto a la definición de vías y formas de la revolución nos distancian, son más las que nos dan identidad, y mucho más grandes son los sentimientos afectivos profundos que no dependen propiamente de los rumbos que tome la acción política, o las decisiones caprichosas de algunos pocos dirigentes que torcieron el camino, se desinteresaron de sus propios viejos compañeros de armas y de la militancia de base en general, además de que se embarcaron en la triste y deplorable empresa de repetir las mentiras difamadoras de los enemigos de todo proceso revolucionario que pululan en el Establecimiento, en el Bloque de Poder Dominante &nbsp;y en ciertos sectores oportunistas que se camuflan tras posturas supuestamente consecuentes.</p>



<p>Al respecto, entonces, diferencio a las bases militantes, excombatientes o no, de personajes oscuros como Timoleón Jiménez y de Carlos Antonio Lozada que han sobresalido como renegados o apóstatas de su antigua condición de guerrilleros comunistas, y en su nuevo papel de charlatanes dedicados a denostar o denigrar de la dirigencia del proyecto político FARC-EP (Segunda Marquetalia), y de las insurgencias en general, usando las mismas calumnias rastreras de nuestros enemigos del régimen, sobre todo con la manida acusación de que somos narcotraficantes y no luchadores políticos, o la acusación de haber sido quienes “desertamos de la paz”, como si ignoraran nuestras razones fundadas en la perfidia institucional y, sobre todo, desconociendo los esfuerzos que quienes hoy volvimos a la lucha armada hicimos por sacar adelante el acuerdo, o por lograr la liberación de nuestros prisioneros, o la concreción de los proyectos para la reincorporación y para las trasformaciones sociales urgentes, etc.</p>



<p>En esto entonces, nosotros no cuestionamos a quienes han creído siempre, o han optado ahora, por la lucha legal, pero sí estamos obligados a dar el debate a quienes absolutizando ese camino se erigen en sensores de nuestra lucha, cuestionando o descalificando a quienes siguen admitiendo como legítimo el derecho a la rebelión armada, sobre todo si los cuestionamientos los hacen por derrotismo, o por haber hecho un giro hacia la derecha, y en consecuencia decidieron desconocer las circunstancias de terrorismo de Estado que sigue padeciendo Colombia. Otra cosa es que por convencimiento o por táctica y estrategia política se asuma la determinación &nbsp;de hallar nuevos caminos y emprender la marcha por ellos, lo cual también es válido y tiene su mérito para cualquier Partido.</p>



<p></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/jesus-santrich-el-acuerdo-de-paz-esta-vuelto-trizas/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Simón Trinidad, el hombre de hierro</title>
		<link>https://marcha.org.ar/simon-trinidad-el-hombre-de-hierro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Feb 2020 12:14:09 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[¡Libertad a Simón Trinidad!]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>El guerrillero Colombiano integrante de las FARC conocido como &#8220;Simón Trinidad&#8221;, ya lleva más de 14 años privado de su libertad por una causa que no ha prosperado. Un caso emblemático que evidencia que el conflicto en Colombia es histórico y sistemático.</em></p>
<p><strong>Por Danna Urdaneta (*) y Mark Burton </strong><strong>(**)</strong></p>
<p>En Colombia desde el siglo XX el bolivarianismo es una práctica de resistencia política y militar frente al terrorismo de Estado. Según el Registro Único de Víctimas del gobierno colombiano la violencia generó 8.524.910 víctimas del conflicto armado desde 1985 hasta el primero de octubre de 2019; así como 174.323 víctimas de desaparición forzada desde 1985 hasta el primero de julio de 2019.</p>
<p>Aunado a esto, Colombia es el cuarto país más desigual del mundo según el Banco Mundial y, según la Acnur, tiene 8 millones de desplazados internos, además de más de 5 millones de desplazados en territorio venezolano. Sin embargo, los últimos 20 años la Revolución Bolivariana ha sido flanco de ataques de los gobiernos de Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos.</p>
<p>El liderazgo de Hugo Chávez centró la política exterior venezolana hacia Colombia en el Derecho Internacional Humanitario y la salida dialogada al conflicto. Con la llegada del subpresidente Iván Duque los ataques contra Venezuela se han intensificado mediante su apoyo a la Banda de Lima, la promoción de una intervención militar, el financiamiento a grupos mercenarios y paramilitares que están conformando un ejército irregular contra el proceso.</p>
<p>De esta forma los gobiernos de un país azotado por el paramilitarismo y el escalamiento del conflicto siguen centrando su política exterior contra Venezuela en vez de encargarse de cumplir los Acuerdos de Paz y atender la tragedia humanitaria que viven. En medio de esta escalada injerencista y violenta la diplomacia de paz venezolana se ha mantenido, teniendo estas tres expresiones principales los últimos años:</p>
<p><strong>a)</strong> La mediación para la liberación unilateral y humanitaria de prisioneros de guerra por parte de las FARC-EP el 10 de enero 2008.</p>
<p><strong>b)</strong> La solicitud que hizo Hugo Chávez ante la Asamblea Nacional para otorgar rango de beligerancia a las insurgencias colombianas el 13 de enero de 2008.</p>
<p><strong>c)</strong> El acompañamiento diplomático de Venezuela al proceso de paz en La Habana desde 2012 hasta 2016.</p>
<p>Estas acciones diplomáticas de Venezuela hoy se mantienen en la solidaridad permanente con el pueblo colombiano frente al estado de perfidia, emergencia humanitaria y genocidio de líderes sociales, campesinos, líderes de restitución de tierras y excombatientes.</p>
<p>Paralelamente en Colombia la figura del político de origen liberal Simón Trinidad se convierte en un ícono del terrorismo de Estado contra el pensamiento crítico. La visibilización de su vida como académico, profesor universitario, doctor en Economía, banquero e intelectual lo posicionan como historia viviente y memoria del conflicto, ya que su ingreso a las FARC-EP se dio en medio del genocidio contra la Unión Patriótica en 1987.</p>
<p>Su injusto e ilegal encarcelamiento mientras ejercía funciones diplomáticas por un canje humanitario en Quito, así como su ilegal extradición hacia los Estados Unidos desde Bogotá, convierten a Simón Trinidad en la historia viva que prueba la injerencia permanente en América Latina de la misma potencia que hoy agrede a Venezuela.</p>
<p>Simón Trinidad fue plenipotenciario de las Mesas Temáticas de los Diálogos del Caguán y también fue nombrado plenipotenciario en los diálogos de paz de La Habana. Al no ser posible su presencia en la mesa de diálogos fue nombrado encargado nacional de la dejación de armas de las FARC-EP para la fase de implementación de los acuerdos.</p>
<p>La perfidia del Estado terrorista de Colombia ha incumplido no solo el Acuerdo de Paz, sino que ha llevado adelante el exterminio de líderes sociales y excombatientes. Esto se traduce en el atroz escalamiento del conflicto que nunca cesó, así como en el inicio de la reconfiguración de actores políticos y militares.</p>
<p><em>(*) Comité de Solidaridad Internacional (COSI) &#8211; Venezuela</em></p>
<p><em>(**) Consejo de Paz de los Estados Unidos</em></p>
<p><em>Abogado de</em><em> Simón Trinidad</em></p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/simon-trinidad-el-hombre-de-hierro/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Colombia: Más de 600 personas de FARC siguen privadas de su libertad</title>
		<link>https://marcha.org.ar/colombia-mas-de-600-personas-de-farc-siguen-privadas-de-su-libertad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 Dec 2019 15:35:41 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[En Colombia también #FaltanLxsPresxs]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<article id="post-area" class="post-30898 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-ddhh-conflicto-paz tag-andres-paris tag-destacadas tag-farc tag-implementacion-acuerdos-farc tag-ivan-duque tag-presos-politicos tag-simon-trinidad">
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<header id="post-header"><em>Detenciones en el continente, un modelo trasnacional: en esta entrega Colombia. Entrevista a  Jesús Carvajalino. Un análisis del Paro Nacional y la situación particular de prisioneros y prisioneras políticas de FARC.</em></header>
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<header><strong>Por Danna Urdaneta (*) </strong></header>
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<header>Las principales ciudades colombianas desde el 21 de noviembre fueron desbordadas por una ciudadanía descontenta. La brutalidad del Escuadrón Móvil Antidisturbios -Esmad-, las detenciones arbitrarias, torturas y todo el terror sembrado desde la fecha no han logrado opacar el clamor nacional y el rechazo absoluto a las políticas antipopulares del gobierno del Presidente Iván Duque.</header>
<header></header>
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<header>Surgen discusiones respecto al papel de los partidos políticos progresistas y de izquierda y el rol de sus liderazgos frente a estas jornadas. Las protestas en <a href="http://www.colombiainforma.info/director-de-la-policia-hoover-penilla-justifico-violacion-a-la-libertad-de-prensa/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Colombia</a> y <a href="http://www.colombiainforma.info/en-protestas-chilenas-han-habido-ejecuciones-extrajudiciales-onu/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Chile</a> han sido de carácter policlasista y heterogéneo; en <a href="http://www.colombiainforma.info/se-derogo-el-decreto-883-triunfo-el-pueblo-ecuatoriano/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Ecuador</a> y <a href="http://www.colombiainforma.info/vicepresidente-de-bolivia-responde-a-criticas-de-la-izquierda/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Bolivia</a> de carácter indígena, popular y sindical. Sin embargo, en todas estas naciones de nuestra América sus Presidentes y gobiernos interpretan de manera equivocada la realidad: en nuestro país el uribismo sigue con el discurso del enemigo interno, respondiendo con terrorismo de Estado las demandas populares, sin escuchar las demandas del país.</header>
<p>En la entrevista Jesús Emilio Carvajalino, miembro del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común -FARC-, nos mostró que este 30 de noviembre crearon la Corporación para la Reincorporación y la Reconciliación Nacional con la participación de delegados y delegadas de Caquetá, Huila, Valle Cauca, Bogotá, Córdoba, Antioquia, Tolima, Putumayo, Cundinamarca y Sucre. Representan a más de 2000 excombatientes de la exinsurgencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC-.</p>
<p>La corporación va a estar presidida por <em>Sonia</em>, una exprisionera política de las antiguas FARC que estuvo más de 11 años privada de su libertad en los Estados Unidos. En medio de la convulsión social y la movilización permanente del pueblo colombiano Carvajalino nos compartió su punto de vista sobre varios temas de coyuntura así como de prisioneros y prisioneras políticas, entre ellos <em>Simón Trinidad</em>.</p>
<p><strong>El 15 de septiembre pasado le dirigieron una carta a Emilio Archila, Alto Consejero Presidencial para la Estabilización y la Consolidación, y a Andrés Felipe Stapper, Director de la Agencia para Reincorporación y la Normalización, donde propusieron reconocer a las personas prisioneras políticas excluidas de las listas acreditadas así como otras excombatientes que no habían sido reconocidas ni la primera vez. ¿Qué motivó a admitir que unas fueran sacadas de las listas, que otras no fueran reconocidas ni la primera vez, de cuántas prisioneras políticas estamos hablando?</strong></p>
<p><strong>Jesus Carvajalino:</strong> El asunto de los prisioneros es otro aspecto del desorden administrativo y la forma poco clara como la dirección de la Rosa [Partido FARC] lleva la implementación de los acuerdos. Más de 600 personas que se reclaman de FARC siguen en las cárceles sin resolvérseles su situación jurídica. Eso obedece a que se cerraron las listas antes que todos los presos excombatientes se pudieran registrar. Desorden y desidia caracterizó ese trabajo por sacar de las cárceles mediante la amnistía a nuestra gente.</p>
<blockquote><p>Más de 600 personas que se reclaman de FARC siguen en las cárceles sin resolvérseles su situación jurídica.</p></blockquote>
<p><strong>Se le vio en los Diálogos del Caguán junto a Simón Trinidad en varias ocasiones, ¿qué nos puede contar de su experiencia con él y de lo que sucedió en La Habana que no permitió que fuera incluido en los Acuerdos de Paz?</strong></p>
<p>Simón trinidad siempre estuvo presente en los diálogos de La Habana. Siempre se exigió su libertad. El Gobierno colombiano y gringo prometieron liberarlo si avanzaba el proceso de paz. Se firmó el acuerdo y Simón no fue liberado. Es evidente que en la estrategia negociadora del Gobierno colombiano estaba también meter conejo, engañar también en este punto. Y Timochenko no determinó volver el caso de la libertad de Simón asunto de líneas rojas.</p>
<p><strong>Los resultados electorales del 27 de octubre le dieron la victoria a Julián Conrado en Turbaco. Y así hubo algunas expresiones alternativas que ganaron espacios del poder constituido en las regiones de Colombia. Son ganancias valiosas, pero insuficientes, ¿se puede leer como sintomático los 8 millones de votos que sacó Petro, la pérdida de espacios del uribismo en las últimas elecciones y el actual paro nacional?</strong></p>
<p>Las elecciones son espacio para medir la correlación de fuerzas que se enfrentan en política. Efectivamente los movimientos alternativos avanzaron pero también el partido liberal que es parte del establecimiento. El uribismo mantiene una base electoral grande y retrocede en Antioquia, tierra de donde es originario. Sin embargo lo electoral es insuficiente para imponer los cambios.</p>
<p>Las divisiones y el oportunismo hacen que en los organismos de elección popular no se refleje bien la correlación de fuerzas. Es en el Paro Nacional donde se pone de presente que la gente en Colombia salió a protestar aguijoneada por la crisis económica. Y aunque la izquierda y los alternativos avanzan en lo electoral el paro mostró que hay vacíos muy serios en estas fuerzas que no construyen organización e influencia en las masas.</p>
<p><strong>¿Cómo se puede entender que la iniciativa de la gente haya desbordado la convocatoria al paro nacional, cuál es el alcance real del Comité Nacional de Paro si ya Iván Duque dijo que la Ley de Financiamiento y la reforma tributaria van?</strong></p>
<p>La explosión social que se vive en Colombia es efecto de la bomba económica que ha puesto Duque contra el pueblo y los trabajadores. La convocatoria al paro fue la grieta por donde se expande la inconformidad social. Ha desbordado a la izquierda revolucionaria, a los partidos alternativos y golpea a la derecha que es el signo donde el Gobierno actúa. Todas las formas de hacer política en todos los sectores han fracasado.</p>
<p>No hay vanguardia conocida y los partidos todos quedan seriamente cuestionados. Seguro atrapados en intereses mezquinos y en prácticas políticas que no cuentan con las masas. Estos partidos tardarán tiempo antes de tomar el rumbo y ritmo de las masas en las calles. La salida a la crisis no se ve. El santismo se ve más activo y la izquierda a la cola de ellos. Las masas en su radicalidad corren el riesgo de ser manipuladas y desviadas. Las navidad se usa ahora para desmovilizar la protesta.</p>
<blockquote class="wp-block-quote"><p>El santismo se ve más activo y la izquierda a la cola de ellos.</p></blockquote>
<p><strong>En la entrevista que le hizo recientemente el periodista sueco Dick Emanuelsson dice que Colombia no está jugando un papel protagónico frente a las luchas populares que están surgiendo hoy en América Latina. ¿Puede explicar más al respecto en el contexto del paro nacional?</strong></p>
<p>Colombia entra en la ola de la protesta social y política que sacude América latina. Entra en un contexto común ya que son las mismas políticas imperialistas que se aplican en todo lado. El acuerdo de paz con las FARC no incluyó en su agenda el tema social. El gobierno lo impidió. Hoy está claro para qué lo hicieron: para desactivar la bomba social. Y desarman las FARC para desactivar una vanguardia que venía avanzando. La actual coyuntura se prolongará y hay que aprovecharla para reorganizar el deteriorado partido FARC e insertarnos en el actual auge de las luchas del pueblo colombiano.</p>
<p>(*) <em>Comité de solidaridad Internacional – Venezuela -COSI-</em>. Publicada originalmente en Colombia informa</p>
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<p><a href="https://marcha.org.ar/colombia-mas-de-600-personas-de-farc-siguen-privadas-de-su-libertad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Duque en Colombia: un reformismo retardatario</title>
		<link>https://marcha.org.ar/duque-en-colombia-un-reformismo-retardatario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 21 Sep 2018 03:24:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
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		<category><![CDATA[Iván Duque]]></category>
		<category><![CDATA[Pedro Santana Rodriguez]]></category>
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					<description><![CDATA[El gobierno de Iván Duque en Colombia da tumbos sin encontrar un relato que le de coherencia, a no ser que la coherencia sea la de impulsar un reformismo retardatario]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Pedro Santana Rodriguez (*)</strong></p>
<p><em>Se ha dicho con sobrada razón que el gobierno de Iván Duque en Colombia da tumbos sin encontrar un relato que le de coherencia a su gobierno, a no ser que la coherencia sea la de impulsar un reformismo retardatario. </em></p>
<p>Uno de los ejes centrales de su propuesta electoral fue introducir modificaciones al Acuerdo logrado por el gobierno de Juan Manuel Santos con las FARC-EP. Hacer de estas modificaciones y reformas al acuerdo final, el eje de su gobierno, no basta, puesto que las mismas reformas por el blindaje jurídico que acompaño su aprobación e introducción en el ordenamiento jurídico, hace que los intentos por reformarlas tenga alcances limitados y un camino lleno de obstáculos. Algunas de las reformas ventiladas en la campaña electoral no solo son difíciles de ser aprobadas por el Congreso de la República y por la Corte Constitucional sino que no pueden tener carácter retroactivo amen que significarían una violación flagrante de unos acuerdos que han tenido múltiples obstáculos para su puesta en marcha.</p>
<p>Duque ha tratado de moverse en aguas turbulentas dado que se enfrenta a una ciudadanía cada vez más activa. A escasos días de su posesión 11.7 millones de ciudadanos concurrieron a las urnas para aprobar en una consulta popular siete mandatos en la lucha contra la corrupción que ha sido identificada como uno de los problemas cruciales que afronta la sociedad colombiana. Si bien los 11.7 millones de votos no constituyeron el umbral para hacer obligatoria la consulta y para que de ésta manera el Congreso de la República estuviera obligado a su aprobación si constituyeron un claro mandato político. Duque lo entendió así y aún en contra de su partido y de su mentor Álvaro Uribe Vélez, que se mostró en contra de la Consulta popular, Duque sin mucho compromiso si manifestó su apoyo y su respaldo y salió a votar el 26 de agosto.</p>
<p>Una vez conocidos los resultados Duque convocó a todos los partidos políticos con representación parlamentaria para construir una propuesta de consenso. Todos los partidos concurrieron a la cita con el presidente y de manera ágil conformaron una mesa técnica que este martes 18 de septiembre presentó con la presencia del mismo Duque un paquete de proyectos para que el Congreso los apruebe en esta legislatura. Estos proyectos buscan dotar de herramientas a las autoridades y a la ciudadanía en su lucha contra la corrupción. Pero lo más significativo es que son la expresión de una creciente ciudadanía que exige resultados en la lucha contra la corrupción que se apropia de unos 16 mil millones de dólares al año según cifras de la Contraloría General de la República.</p>
<p>Ahora viene el pulso en el Congreso puesto que muchos de sus integrantes se oponen por ejemplo a la publicación de sus declaraciones de renta y de bienes así como se oponen a que se limite a tres los períodos en que pueden ser elegidos a las corporaciones públicas como también se oponen a que las partidas regionales sean aprobadas trasparentemente y que las obras y proyectos sean aprobados con la participación de la ciudadanía en las regiones y por supuesto con la participación de los alcaldes y gobernadores así como de los parlamentarios oriundos de dichas regiones con lo que se da un golpe muy fuerte a los gamonales regionales que hasta ahora han utilizado estos recursos públicos para alimentar sus clientelas en sus regiones y para financiar su permanencia indefinida en el Congreso de la República.</p>
<p>Otras medidas como la rebaja de los salarios de los Congresistas, se hará de manera gradual comenzando por la congelación de sus salarios hasta llegar a tener unos ingresos de 25 salarios mínimos mensuales que constituye un salario digno. También son importantes los pliegos únicos para la contratación pública así como la eliminación de los privilegios de que hoy gozan los corruptos como por ejemplo la casa por cárcel. Son medidas que marchan en la dirección adecuada. De paso limitarán la capacidad de corrupción de los gobiernos que mediante partidas presupuestales asignadas a los parlamentarios lograban conformar las mayorías para hacer aprobar su agenda legislativa. Son medidas que marchan en la dirección acertada. Ya se verá si logran doblegar a sus abiertos enemigos en el Congreso de la República y si consiguen las mayorías para ser aprobadas. Digamos que aquí Duque logra enviar un mensaje de unidad nacional alrededor de este paquete de proyectos y proyecta una imagen de conexión con la ciudadanía que como ya se dijo ha sido la principal protagonista de esta cruzada contra la corrupción.</p>
<p><strong>Un reformismo retardatario</strong></p>
<p>Si bien en el tema de lucha contra la corrupción el mensaje es claro y permite que Duque se presente como artífice importante de un acuerdo nacional no sucede lo mismo con otros temas sobre los cuales volveremos más adelante. Por lo pronto digamos que su proyecto de reforma política es sumamente incompleto y no va al centro de los problemas que fueron acertadamente diagnosticados por la Misión Electoral Especial, MEE, que entregó en el mes de abril del año 2017, un completo informe con propuestas de reformas dentro de las cuales se destaca la creación de una verdadera autoridad electoral.</p>
<p>Proponía la Misión crear un tribunal electoral independiente sin injerencia de los partidos en su elección así como crear una autoridad administrativa también independiente de los partidos, El Consejo Electoral Colombiano, CEC, que reemplazara al corrupto Consejo Nacional Electoral, CNE, que no solo es foco de corrupción puesto que es elegido por los propios partidos para que los discipline y vigile, cosa que no hace sino por el contrario es un foco de impunidad. Por ejemplo sin ningún pudor archivo las investigaciones por el financiamiento ilegal de Odebrecht, la corrupta firma brasilera, a las campañas presidenciales del año 2010 y del año 2014. Tanto las campañas de Santos como de Oscar Iván Zuluaga recibieron millonarios recursos de forma ilegal. El CNE dejó pasar los años y recientemente las archivo.</p>
<p>En Colombia no existe una autoridad electoral autónoma e independiente y el proyecto de reforma de Duque radicado en el Congreso no contempla esas propuestas por el contrario busca fortalecer con mayores recursos al CNE actual sin reformas en los mecanismos de elección. Así algunas medidas necesarias como la de eliminar las listas abiertas con voto preferente o la realización de consultas primarias para definir los candidatos de los partidos políticos si bien son necesarias dentro de una reforma política son insuficientes y no apuntan a los problemas principales detectados por la Misión Electoral Especial. Justamente una de las propuestas llevadas por Gustavo Petro a la cumbre de los partidos convocada por Duque proponía que como parte de un acuerdo en lo fundamental para dar vida al Pacto por Colombia propuesto por Duque era la de consensuar una reforma política. Duque no ha avanzado y por el contrario como ya indicamos presento un proyecto de reforma política sumamente incompleto. Allí no hay avances significativos. Y en este aspecto el pacto por Colombia no avanza.</p>
<p><strong>Limitar la Tutela como mecanismo de protección de los derechos fundamentales</strong></p>
<p>En otro frente de los acuciantes problemas del país el de la crisis de la Justicia tampoco se presentan avances significativos. La semana anterior el gobierno de Duque presentó a consideración del Congreso de la República un proyecto de reforma a la justicia. Aquí tampoco hubo consensos ni con la oposición ni con los sectores independientes y mucho menos con las Altas Cortes de Justicia, que concurrieron a un diálogo de sordos. De esta forma el proyecto de reforma presentado al Congreso solo cuenta con el apoyo del Gobierno y en muchos aspectos es sumamente regresivo.</p>
<p>Dos perlas bastan para ilustrar este reformismo regresivo. El proyecto busca limitar el único mecanismo que goza de un amplio apoyo y reconocimiento popular. La Constitución de 1991 dejó en manos de los ciudadanos un instrumento para la protección de sus derechos fundamentales cuando éstos sean amenazados o no sean debidamente protegidos. Cualquier ciudadano puede acudir a la justicia mediante el uso de la Tutela para que los jueces protejan sus derechos a la educación, a la salud, a la pensión, al libre desarrollo de su personalidad, en fin, anualmente más de 400 mil ciudadanos interponen ante los jueces este mecanismo de amparo cuando sienten que sus derechos no son garantizados. Los ciudadanos acuden ante cualquier juez dado que la Constitución los invistió a todos ellos como jueces constitucionales. Es un mecanismo ágil y que ha resultado eficaz para la protección de los derechos de la ciudadanía.</p>
<p>Pues bien el proyecto busca introducir una reforma para que el mecanismo pierda justamente las virtudes y fortalezas que ha mostrado a lo largo de sus 27 años de existencia. Todas las modificaciones que propone son graves. Son cuatro principalmente. El proyecto propone que las tutelas deben tramitarse en adelante solo ante jueces de la jurisdicción y especialidad que corresponda con la materia objeto de amparo. El problema es que en la mayoría de los municipios del país no hay jueces especializados lo que determinaría que las personas para reclamar por sus derechos deberían trasladarse hasta las ciudades capitales para interponer el mecanismo de amparo con lo cual se asestaría un duro golpe al uso de este mecanismo que es el único que ha dado resultados.</p>
<p>En segundo lugar la propuesta del gobierno acaba con el concepto de la jurisdicción constitucional y la primacía de la Corte Constitucional que es la más alta Corte que unifica la jurisprudencia aún por encima de la Corte Suprema de Justicia en materia penal o del Consejo de Estado en materia contencioso administrativa. Al obligar al ciudadano a que interponga el recurso ante los jueces especializados serán las Cortes especializadas quienes serán tribunales de cierre en sus respectivas competencias y especialidades. Así entonces se acabaría con la potestad que hoy tienen todos los jueces de proteger los derechos fundamentales, competencia que les confirió precisamente la Constitución de 1991.</p>
<p>Un tercer gran problema es que el proyecto del gobierno impone el requisito de que la persona que interpone la tutela esté “legitimada para hacerlo”, lo que significa que una persona no puede actuar en defensa de los derechos fundamentales de otra, cuando por cualquier causa (la misma indefensión del afectado) no pueda actuar directamente. Es el caso por ejemplo de los niños y la protección de sus derechos.</p>
<p>Y finalmente el proyecto elimina la posibilidad de ejercer la acción de tutela en cualquier tiempo que esta hoy reconocido en el artículo 86 de la Constitución Política. En adelante y contrario a la jurisprudencia de la Corte vigente actualmente se establecerían limites en el tiempo para poder ejercer la tutela y la protección de los derechos humanos fundamentales. Es un mal proyecto y en contra de él habrá que acudir a la ciudadanía que solo ha encontrado en la tutela un mecanismo ágil y expedito para la protección de sus derechos. Un vivo ejemplo del reformismo retardatario, regresivo. Esperemos que este adefesio no tenga mayorías en el Congreso pero desde ya hay que invitar a la ciudadanía a movilizarse en defensa de la Tutela como mecanismo eficaz de defensas y protección de los derechos humanos.</p>
<p>Finalmente, una segunda perla se encuentra también en el proyecto de reforma a la justicia presentado por el Gobierno de Duque al Congreso. Hay un amplio consenso en eliminar las funciones electorales de las altas cortes de justicia. La constitución de 1991 les dio a las Cortes la función de proponer candidatos o elegir a funcionarios como al fiscal general de la Nación que es elegido por la Corte Suprema de Justicia de terna que le es propuesta por el presidente de la República, también por ejemplo, le confirió poder a los presidentes de la Corte Constitucional, de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de Estado para organizar el concurso y elegir al Registrador Nacional del Estado Civil. En el proyecto de reforma este cargo que es fundamental para la democracia colombiana pues es quien mantiene el censo electoral, organiza las elecciones no solo nacionales sino regionales y debe ser prenda de garantía para todos pasaría a ser elegido por el Congreso de la República. Otro bandazo y otro retroceso.</p>
<p>Será muy difícil que Duque avance en su Pacto por Colombia con propuestas como las que hemos comentado. Y una acotación final. En la lucha contra la corrupción el gobierno se ha desdibujado enormemente con el nombramiento de Alejandro Ordoñez Maldonado como el embajador colombiano ante la Organización de los Estados Americanos, OEA. Ordoñez fue cesado en sus funciones de Procurador General de la Nación por actos de corrupción llevados adelante para su reelección. Y al defender al ministro de hacienda Alberto Carrasquilla señalado de utilizar normas de política pública impulsadas por él para después montar un jugoso negocio privado. Lo que se escribe con la mano se borra con el codo.</p>
<p><em><strong>(*) Director de Revista Sur</strong></em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/duque-en-colombia-un-reformismo-retardatario/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Nos están matando, un clamor por la vida desde Colombia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/nos-estan-matando-un-clamor-por-la-vida-desde-colombia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Jul 2018 19:33:22 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[FARC-EP]]></category>
		<category><![CDATA[Lisbeth Montaña]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=40775</guid>

					<description><![CDATA[Asesinato de lideres en Colombia]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Lisbeth Montaña</strong></p>
<p><em>2.50 p.m marcaba la hora oficial de Colombia. 92 minutos señalaba el reloj oficial del partido. Yerri Mina, hijo pródigo de la zona del Cauca, le daba el gol más soñado a la selección nacional. Un grito de gol que ahogó los gritos de dolor de 6 líderes y liderasas sociales ejecutados en la misma zona. La arremetida paramilitar suma una centena de ejecuciones en este año. </em></p>
<p>Solo restaba un minuto oficial para que la selección Colombia cayera ante su par inglés por la copa mundial de fútbol masculino. 92 minutos marcó el reloj del juez Mark Geiger cuando Yerri Mina se elevó por los aires como alzado por pueblo entero, para dar el testazo más importante de las últimas décadas. El pueblo colombiano se unió en gritos y alabanzas ante el gol más importante de los últimos tiempos. Se hizo gigante la figura de Yerri Mina y se enaltecieron monumentos a la región del cauca por haber parido al hijo le estaba dando gloria y un nuevo respiro a la selección.</p>
<p>92 minutos. En ese mismo instante y en esa misma región, 6 líderes y lideresas estaban siendo ejecutados por las fuerzas paraestatales denominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) -o Clan Del Golfo (CDG)-. El grito de gol ahogó el grito de auxilio de estos defensores y defensoras de los Derechos Humanos y de la vida. La razón por cual fueron asesinados es la misma por la que le fue arrebatada la vida en menos de dos años a 311 líderes y lideresas sociales: defender los Derechos Humanos, defender el territorio y  defender de la vida.</p>
<p>En estos últimos 6 años el escenario político en Colombia giró alrededor de las negociaciones de paz y la firma de los acuerdos por parte de la FARC con el gobierno nacional. De este escenario se esperaba abrir nuevos horizontes para Colombia en relación a la paz, la búsqueda de justicia y de verdad para las víctimas que por más de 50 años han sufrido los estragos del conflicto social y armado. Sin embargo, ese esfuerzo se vio empañado, en primer lugar porque los sectores de la oligarquía más conservadora encabezada por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez se opusieron al acuerdo desde el inicio de los diálogos de  Habana. En segundo lugar porque se avizoraba nuevos rumbos para concebir una nueva forma de oposición alejada de las armas por parte de las FARC, los líderes/as sociales y diversos sectores de los movimientos sociales.</p>
<p>Todas estas propuestas hoy penden de una delgada línea, ya que el gobierno nacional no tuvo la suficiente fuerza para garantizar que la aprobación de cada una de las propuestas firmadas en el acuerdo final, fueran aprobadas por el senado de la República. Las consecuencias han sido letales. El acuerdo final firmado entre insurgencia y gobierno fue modificado en profundidad botando a la basura más de seis años de discusiones y rondas entre insurgencia, sociedad civil y gobierno.</p>
<p>Todo lo anterior fue una muestra de la poca voluntad política por una parte de la sociedad al a que no le interesa la paz, simplemente porque ellos han sido los artífices de la violencia social y económica del país. Después del proceso de dejación de las armas por parte de una de las insurgencias más grandes de Colombia, distintos ejércitos paraestatales han surgido para tratar de ocupar y controlar de forma violenta aquellas zonas que eran de ocupación de las FARC, regiones como la del Nariño, Cauca, Norte de Santander, el pacífico colombiano, el nororiente antioqueño, entre otros. Territorios que se caracterizan principalmente por ser ricos en bienes de la naturaleza tales como el oro, carbón, agua, petróleo y por poseer enormes cultivos de planta de coca y todas las rutas de salida del narcotráfico.</p>
<p>El papel de los líderes y lideresas sociales ha sido crucial para tratar generar procesos de defensa del territorio ante la arremetida de la transnacionales, el desmantelamiento de las redes narcotráfico y microtráfico, la puesta en evidencia de la estructuras paramilitares, la denuncia permanente de la corrupción estatal y, sobre todo, la defensa de cualquier salida negociada y consensuada con la sociedad civil de los acuerdos de paz.</p>
<p>Sin embargo, a raíz de la ausencia de las insurgencias, el foco de la violencia ha cambiado y apunta a quienes ejercen el derecho a la protesta, los derechos humanos, la defensa del territorio y de la vida. Las cifras son escandalosas, entendiendo que desde hace dos años  se firmó un acuerdo que trataría de garantizar la búsqueda de una paz estable y duradera.</p>
<ul>
<li>A la fecha (5 de julio de 2018) 123 líderes y/o defensores de DDHH han sido asesinados durante el año 2018.</li>
<li>En el 80,48 % de las víctimas de homicidios hacían parte de organizaciones campesinas, Juntas de Acción Comunal y/o étnicas.</li>
<li>Si se considera el tipo de conflictos se constata que los relacionados con cultivos de coca (pactos de sustitución o erradicación forzada) son el 13 % del total.</li>
<li>Los conflictos por tierra, territorio y recursos naturales representan el 83,19% de los homicidios en el 2018.</li>
<li>El 14,63% de los homicidios fueron mujeres.</li>
<li>Desde la elección presidencial el 17 de junio de 2018 se han asesinado a 22 líderes/as y defensores/as de DDHH (uno diario)</li>
<li>En 2016 asesinaron a 57 líderes/as y/o defensores/as de DDHH, en el 2017 asesinaron a 93 líderes/as y/o defensores/as de DDHH y en lo corrido del 2018 han asesinado a 123 líderes/as y/o defensores/as de DDHH.</li>
<li>El 34,14 % de los homicidios fueron cometidos en contra de integrantes de las organizaciones nacionales que conforman la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular (ONIC 18, Marcha Patriótica 16, PCN 3, Congreso de los Pueblos 2 y Ríos Vivos 2) y de Confederación Comunal de Colombia 16.</li>
<li>En él años 2018, frente a homicidas de ex combatientes de las FARC – EP en proceso de reincorporación se registraron 33 homicidios, igualmente 5 familiares de ex combatientes fueron asesinados.</li>
<li>Cabe destacar que en los departamentos donde más se presentaron homicidios fueron en Cauca (19), Antioquia (18) y Norte de Santander (11), Valle del Cauca (11), Córdoba (9) y Nariño (8). Manteniendo la tendencia de los años 2016 y 2017 de ser los Departamentos más afectados por este tipo de violencia.</li>
<li>Los homicidios se presentaron en 73 municipios ubicados en 24 departamentos del país. El 67,47 % de los homicidios se concentra en 7 Departamentos.<a href="#_ftn1" name="_ftnref1"><sup>[1]</sup></a></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>El día 6 de julio fue convocada una serie de acciones a nivel mundial para exigirle al Estado colombiano que ponga fin a esta masacre y que generen mecanismos de protección a los líderes y las lideresas sociales para garantizar sus vidas y obligar al gobierno nacional a que avance con los procesos de investigación y desmantelamiento a las estructura paramilitares.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1"><sup>[1]</sup></a> Cifras tomadas del INFORME ESPECIAL. Todos los nombres, todos los rostros: Informe de Derechos Humanos sobre la situación de lideresas y líderes sociales, de defensoras y defensores de Derechos Humanos y de ex combatientes de las FARC – EP y sus familiares en los territorios.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/nos-estan-matando-un-clamor-por-la-vida-desde-colombia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Entrevista a Imelda Daza: &#8220;No es de revolucionarios resignarse&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/35928-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Jun 2017 03:05:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[acuerdos de paz]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[ELN]]></category>
		<category><![CDATA[FARC-EP]]></category>
		<category><![CDATA[Imelda Daza]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[sergio segura]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Patriótica]]></category>
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					<description><![CDATA[Entrevista a Imelda Daza, integrante de Voces de Paz, Colombia. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="https://twitter.com/comunhc">Sergio Segura</a></strong></p>
<p><em>Quien haya visto el documental “El Baile Rojo”, sabe de quién se habla cuando se nombra a Imelda Daza. Militante histórica del Partido Comunista Colombiano (PCC). Sobrevivió a un plan genocida del Estado colombiano y los paramilitares, que asesinó alrededor de 4.000 de sus copartidarios de la Unión Patriótica (UP) en los años 80 y 90. Luego de 30 años de exilio, regresó en 2015, esta vez para quedarse. Hoy es una de los seis integrantes de Voces de Paz, agrupación política que actualmente vela dentro del Congreso de la República por el cumplimiento del Acuerdo de Paz entre las FARC-EP y el gobierno colombiano. En esta entrevista para Marcha durante su visita en Argentina relata su visión sobre la coyuntura colombiana, justo en un momento álgido en el marco de los diálogos de paz y en un periodo preelectoral.</em></p>
<p><strong>Sergio Segura: ¿Cómo te trata Buenos Aires? Eres una de las invitadas internacionales al 17 Festival de Cine de Derechos Humanos&#8230;</strong></p>
<p><strong>Imelda Daza:</strong> El Festival me ha parecido una expresión de arte muy interesante. Vi dos películas sobre Colombia: <em>Chocolate de Paz y El Silencio de los Fusiles</em>. Chocolate de Paz es una película conmovedora, se trata de la situación que se vive en la comunidad de paz de San José de Apartadó y todo el genocidio contra la Unión Patriótica en esa región. Es una filmación que de verdad cumple con el objetivo de cualquier película que es ejercitar sentimientos, muy conmovedora para uno que sabe que esa fue la verdad. Natalia Orozco, directora de El Silencio de los Fusiles, es una periodista que intenta registrar hechos históricos y más bien deja en manos del espectador la opinión sobre el trabajo. Para mí fue extraordinario, capta las opiniones de los actores políticos, no solo de los actores armados, sino de la opinión política de todo el país durante el proceso de negociación.</p>
<p>También estuve en entrevistas con Radio Cooperativa y Russia Today. Para nosotros es muy importante tener estos espacios de difusión porque sabemos que los medios nacionales están cooptados por el gran poder del país. Es información parcializada, egoísta, mezquina, miserable con el resto de los colombianos. Yo he querido aprovechar esta visita a Buenos Aires para poder referirme a la situación de Colombia y clamar por la solidaridad internacional que es tan importante en este momento.</p>
<p>Tuve también la oportunidad de asistir a la multitudinaria marcha de mujeres, aunque también había muchos hombres, por la consigna “Ni Una Menos”. Me sorprendió la variedad, la convergencia, la confluencia. Distintas concepciones se reunieron bajo una única consigna. Ejemplar. Creo que eso significa un avance en la lucha de las mujeres por la reivindicación de nuestros derechos, y me encantó el documento final, el manifiesto, porque le encontré un carácter internacionalista, hicieron mención de mujeres de toda Latinoamérica.</p>
<p><strong>S.S.: Hace poco estu</strong><strong>viste en el Parlamento Europeo pidiendo apoyo para combatir el “genocidio paramilitar”. Voces de Paz les está permitiendo esto. ¿Cuál ha sido tu experiencia en esta vocería dentro del Congreso de la República?</strong></p>
<p><strong>I.D.:</strong> Ha sido interesante porque nos ha ayudado a entender cuál debe ser el rol de los cinco senadores y los cinco representantes que va a tener las FARC en el Congreso. Ha sido una escuela intensiva, de comprensión de cómo funciona ese cuerpo legislativo. Está lejos de ser el órgano legislativo con independencia, todos los vicios de la democracia colombiana se manifiestan allí, pero en esa medida le sirve a uno para reflexionar sobre qué es lo que hay que corregir.</p>
<p>Nos han acusado de representar a los peores criminales de Colombia. A los secuestradores, extorsionistas, narcotraficantes, narcoguerrilleros, reclutadores de menores y violadores de mujeres. Somos víctimas de ese hostigamiento y esos insultos, sabemos que la intención es la de provocarnos para que también caigamos en la discusión vulgar, en el debate grosero y en la descalificación con adjetivos a falta de argumentos y de ideas. Nos hemos cuidado de caer en esa provocación, pero todo tiene su límite, estamos llegando a un punto que nos va tocar responder también para llamar por su nombre a los ‘parauribistas’, que son los que nos agreden siempre. Sin embargo, debo reconocer que muchos parlamentarios de los partidos tradicionales son los que han salido en defensa nuestra, y se han enfrentado al Centro Democrático (partido liderado por el expresidente y ahora senador Álvaro Uribe) acusándolos a ellos también, diciéndoles todo de lo que son culpables ellos y su jefe. Creo que la izquierda nunca había tenido tanta solidaridad de parlamentarios liberales y hasta conservadores, además de los del Polo, verdes y de la representante a la Cámara del MIRA, de quienes hemos contado siempre con su solidaridad.<img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-35930" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/maxresdefault.jpg" alt="" width="1280" height="720" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/maxresdefault.jpg 1280w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/maxresdefault-630x354.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/maxresdefault-1024x576.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/maxresdefault-810x456.jpg 810w" sizes="(max-width: 1280px) 100vw, 1280px" /></p>
<p><strong>S.S.:</strong> <strong>Simón Trinidad fue su amigo desde los años 70 y luego fueron compañeros de militancia en la organización Causa Común. Años después se convirtió en comandante de las FARC, ahora condenado en una cárcel de Estados Unidos. Aunque han presionado pidiendo su retorno, no hay voluntad del gobierno colombiano ni atención del gobierno norteamericano. ¿Hay resignación? ¿Otro preso político al olvido?</strong></p>
<p><strong>I.D.:</strong> Olvidado nunca por los que tenemos compromiso con el cambio en Colombia, resignados tampoco, no es de revolucionarios resignarse. Por lo tanto mantenemos firme la solicitud de retorno de Simón Trinidad, para mí, Ricardo Palmera, con quien se cometieron todas las injusticias posibles. Primero, el tratado de extradición entre Colombia y Estados Unidos dice que no puede tener nunca móviles políticos, y segundo, que nunca puede haber extraditados condenados a cadena perpetua, a Ricardo se le hizo un juicio eminentemente político. Los argumentos para juzgarlo fueron inventados, se rebuscaron testigos en Colombia para acusarlo. Dos juicios fallaron a su favor y en contra del Estado norteamericano, hasta que pudieron convencer a un equipo de jurados para que lo condenaran a cadena perpetua, porque él tenía 52 años y fue condenado a 59 años de prisión. Es decir, todos los exabruptos jurídicos de aquella falsa democracia se juntaron.</p>
<p>Eso fue obra de Álvaro Uribe Vélez. Se lo propuso y lo logró. Pero tampoco nos resignamos. Él esta condenado jurídicamente, pero apelamos a la sensatez del gobernante de turno de Estados Unidos para que conceda el indulto y pueda volver a su país, del que nunca debió ser enviado a ninguna parte, porque a él se le juzgó por el delito de rebelión y eso está contemplado en la ley y el Código Penal. Por ese delito han podido condenarlo el resto de su vida en una cárcel, pero no en otro país.</p>
<p>En estos momentos se está montando una campaña que esperamos sea internacional, pidiendo el indulto para que Ricardo pueda retornar. No es de extrañar que sea Donald Trump el que conceda ese indulto, de ese señor se puede esperar cualquier cosa. Barack Obama no negó el retorno de Ricardo, a Obama no se le hizo la solicitud. Creemos que, aunque el gobierno colombiano muchas veces dijo que sí estaba haciendo diligencias para ese fin, nunca pidió el retorno de Ricardo. En cambio sí le pidieron a las FARC guardar secretos, que no se hiciera campaña en ese sentido. Aunque (John) Kerry (secretario de Estado de USA) estuvo en La Habana (Cuba) y habló con los negociadores de las FARC de que sí era posible ese indulto, el que nunca aceptó la posibilidad fue el representante que tenía Obama en la mesa de negociación.</p>
<p><strong>S.S.: El ELN dice que la mesa de Quito (Ecuador), sin participación de la sociedad, no va. Juan Camilo Restrepo, jefe negociador por parte del Gobierno, anunció que espera ataques militares “con todos los fierros” en las próximas semanas contra esa guerrilla. Por otro lado, la Corte Constitucional tomó medidas que afectan parte del espíritu del acuerdo de paz firmado en noviembre. La implementación no va bien, principalmente por incumplimiento del Gobierno, incluso en los aspectos más básicos, como la logística y condiciones necesarias de las zonas donde están concentrados los y las excombatientes. Con este panorama, ¿qué futuro le ve a la mesa entre el ELN y el Gobierno?</strong></p>
<p><strong>I.D.:</strong> Yo creo que el gobierno de Juan Manuel Santos está empecinado en el silencio total de todos los fusiles, entonces la negociación con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) va, a pesar de las dificultades. También hubo dificultades cuando se empezó la negociación con las FARC. No fue fácil, todavía no es fácil la implementación ni lo será. Sería una actitud errada del ELN quedarse solos como combatientes en Colombia, la correlación de fuerzas sería muy desigual. Sin duda ellos son muy agudos observadores de lo que está ocurriendo con la implementación del acuerdo con las FARC. Espero que aprendan de las falencias, de las carencias y de las fallas que ha habido en este proceso, que las asimilen bien para que su proceso de negociación se maneje de mejor manera. Igualmente el Gobierno también está aprendiendo.</p>
<p>Yo creo que Santos y Humberto de la Calle reflexionan hoy en esto que hizo la Corte Constitucional, en que se equivocaron al escoger esos magistrados, y es importante que esos errores no se cometan con el ELN. Ahora están en el momento de posicionarse cada uno de la mejor manera posible. La arremetida contra el ELN ha sido durísima, lo sé de cerca porque la Policía y el Ejército en el Cesar (noreste del país) ha cometido toda clase de abusos contra líderes campesinos, mujeres, líderes sociales, la organización y el movimiento social en general, para bajar la moral a los negociadores del ELN, porque acusan a todos esos líderes del Congreso de los Pueblos de ser miembros activos de esa organización. Aunque uno no lo crea eso hace parte del proceso, es el ‘tira y jale’ que se da antes de que se inicie en forma la dinámica de acuerdo.</p>
<p><strong>S.S.: El paramilitarismo continúa invadiendo territorios y desplazando comunidades. Los asesinatos, amenazas y judicialización de líderes sociales no cesan. Por su parte, varios ministros de Santos afirman que el paramilitarismo es cosa del pasado. Igualmente la Fiscalía, que parece más preocupada por dejar sin plata a las FARC que por esclarecer estos graves hechos. </strong></p>
<p><strong>I.D.:</strong> Las declaraciones del ministro de Defensa, de la Fiscalía, del ahora ministro del Interior cuando era viceministro, solo ayudan a la impunidad, se vuelven cómplices de lo que está ocurriendo, ellos niegan la sistematicidad, yo por el contrario la veo diáfanamente. El modus operandi de esta etapa es idéntico al que se implementó contra la Unión Patriótica, porque igual que en aquella época los asesinatos se siguen cometiendo en la periferia del país: zonas rurales, pueblos pequeños, veredas, corregimientos, y poco a poco se va acercando a las ciudades y a las capas medias&#8230;así fue el genocidio contra la UP, hasta que llegó a la capital, al aeropuerto El Dorado, donde fueron asesinados Bernardo Jaramillo, candidato presidencial por la UP, y José Antequera, presidente de la Juventud Comunista.  El plan es paralizar a la población porque se viene la implementación del acuerdo, porque se viene el derecho a la oposición, cuya ley ya fue aprobada, y se viene el fortalecimiento de la organización popular, porque el silencio de los fusiles nos permite una mayor visibilización a partir de ahora.</p>
<p><strong>S.S.: Se aproximan las elecciones presidenciales (2018) y no hay consensos claros. La fusión entre Gustavo Petro (Progresistas) y Jorge Robledo (Polo Democrático Alternativo) cada día parece más distante para la izquierda. Ustedes están con el llamado “gobierno de transición”, propuesta que se verá traducida con un candidato que tenga como bandera la implementación de los acuerdos y no dar marcha atrás en la paz. Sin embargo la intención de voto del país se inclina hacia la derecha nuevamente.</strong></p>
<p><strong>I.D.: </strong>Yo comparto la idea del gobierno de transición. Como izquierda colombiana no tenemos con qué aspirar a un triunfo total el próximo año. Se vale un gobierno de transición al cual le exigimos dos cosas muy sencillas: primero, que sea un candidato decente. Decente en Colombia quiere decir no ligado a la corruptela ni a las componendas, ni a las mafias electorales. Y segundo, que se comprometa a implementar el acuerdo. Porque esto toma años, más de una década, entonces necesitamos un gobierno que en esta primera etapa se comprometa a fondo con la implementación del acuerdo de paz. La figura que por ahora cumple ese perfil es Humberto de la Calle, él ha tenido unas salidas pero no ha tenido el eco que se esperaría. Lo mas posible es que esa figura que necesitamos sea un liberal con estas dos características. Esa es mi opinión personal, no la de Voces de Paz. Voces de Paz no ha tenido tiempo ni para reunirse y deliberar sobre estos temas.</p>
<p>En cuanto a la unidad de la izquierda, yo creo que no hay condiciones todavía para que aspiremos al proyecto alternativo. Movimiento alternativo digámosle a los verdes (Alianza Verde), al Polo, quizás a Poder Ciudadano. A Sergio Fajardo, que no sé a qué pertenece. Al MOIR, a Progresistas con Petro. Y la familia comunista: Unión Patrótica, Marcha Patriótica, Partido Comunista, y el nuevo partido que aquí va a surgir. Aspirar a que en a seis meses, que es cuando tiene que empezar la campaña, haya una candidatura única lo veo muy difícil. En la izquierda nos caracterizamos por proclamar la unidad, pero todos queremos la unidad alrededor de nosotros mismos. Yo pienso que en todo caso la unidad de la familia comunista sí tiene que darse y creo que eso no tiene mayor dificultad.</p>
<p>Para nosotros está clara la unidad, es un deber político, una necesidad histórica, un compromiso con el país. Si es factible que aquella otra fuerza, de izquierda o democrática o alternativa, se unifique alrededor de un candidato, pues eso sí haría fácil un acuerdo con nosotros. Pero es muy difícil negociar con el MOIR, con Robledo, que se niega a hablar en un escenario donde yo estoy, así lo dijo. Esperemos que la discusión interna se dé y ojalá el candidato sea Petro, porque es un hombre inteligente, honrado diría yo, tiene una visión a futuro, coherente, bien planteada, aunque no llene las aspiraciones de esta familia comunista. El camino es el gobierno de transición que es al que debemos apuntarle, y mi llamado es a asumir en serio el compromiso de acceder al poder.</p>
<p>Hablo con la autoridad de los años de una izquierda que asumió una posición muy cómoda. Criticar con el dedo a los pícaros, a los manzanillos, a los leguleyos, enjuiciar a los corruptos, condenarlos, pero nunca asumimos la responsabilidad en serio de elaborar un proyecto de país, no sabemos cuál es la Colombia que queremos, no sabemos a dónde queremos ir. El pueblo colombiano está cansado de los diagnósticos. La gente exige soluciones porque los problemas los conoce muy bien, los padece todos los días, esa es la tarea de la izquierda, y tenemos que reafirmar la voluntad firme de ser poder. Yo estoy cansada de ser oposición, esa es la verdad. 50 años haciéndole oposición a sucesivos gobiernos. Yo quiero ser poder, yo quiero gobernar, con gente que piense como yo, que se identifique conmigo o que yo me identifique con ellos. Es muy cómodo pasarse toda la vida criticando sin asumir nada, hay que cambiar en ese sentido, ustedes los jóvenes tienen ahí una tarea dura para desarrollar.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/35928-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
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		<title>Víctor Hugo entrevista a Timochenko: “Chávez fue determinante, fundamental para arrancar este proceso de paz”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Dec 2016 04:53:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Álvaro Uribe]]></category>
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		<category><![CDATA[Víctor Hugo Morales]]></category>
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					<description><![CDATA[Entrevista exclusiva de Víctor Hugo Morales a Timochenko, líder de las FARC-EP]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Por Víctor Hugo Morales &#8211; @VHMok</b></p>
<p>En una entrevista exclusiva, Víctor Hugo Morales conversó con Rodrigo Londoño, más conocido como Timochenko. El líder de las FARC-EP se refirió al proceso de paz y los desafíos que se abren en un nuevo escenario como movimiento político. El rol de Chávez y Fidel Castro y sus respectivas responsabilidades en el inicio de los diálogos con el gobierno de Juan Manuel Santos, su participación en el escenario democrático de Colombia, disputas al interior de la organización y de cara a toda América Latina, algunas de las ideas estructuradoras de la charla.</p>
<p><b>-Don Rodrigo es un honor poder establecer este contacto. Me gustaría una primera evaluación de lo que ha ocurrido ayer en la entrega del premio Nobel, lo manifestado por Santos, el reconocimiento que ustedes también tuvieron de la academia, lo que allí se dijo, ¿qué sentimientos les disparó?</b></p>
<p>&#8211; Bueno hombre, inicialmente pues agradecer a la vicepresidenta del premio Nobel, la señora Berit Reis, el reconocimiento que hace en mi persona a nuestra organización, a las FARC-EP. Eso nos satisface. Y de todas maneras nosotros celebramos el premio, no al presidente como persona, sino en él a las millones de víctimas que han quedado a lo largo de este conflicto. Yo creo que ese reconocimiento a esas víctimas es válido y es un aliento para continuar con fuerza en lo que nos falta que es lo más importante.</p>
<p><b>&#8211; Ha sido muy ilustrativo de lo que se ha ido conociendo de la historia del acuerdo de paz, que las cosas hayan empezado por Chávez, a partir del pedido del propio presidente Santos. Esto creo que no ha trascendido demasiado y es muy interesante que lo desarrolle Rodrigo.</b></p>
<p>&#8211; Cuando ha habido la posibilidad, he hecho el reconocimiento de la persona del presidente Chávez. Siempre hemos dicho que fue determinante, que fue fundamental para arrancar este proceso, porque cuando estábamos comenzando, siempre deben recordar que fue asesinado el comandante nuestro Alfonso Cano, que fue con quien se iniciaron estos primeros contactos y que una situación de estas genera mucha desconfianza, genera muchas prevenciones y creo que así lo entendió el presidente Santos, frente al error que cometió y le pide al presidente Chávez que converse.</p>
<p>Yo tuve una larga conversación con él, que fue desde las ocho de la noche hasta las cuatro de la mañana, intercambiando alrededor de esto, del inicio del proceso pero fundamentalmente asegurándonos que iba a estar siempre al lado nuestro y lo primero que uno tiene que garantizar es la vida para poder darle continuidad a las cosas que se inician y él siempre nos garantizó que estaría ahí pendiente de nuestra seguridad y facilitando todos los movimientos que se hicieron en aquella etapa fueron con el esfuerzo del presidente Chávez. Él puso a disposición la logística, puso a disposición todo un equipo de hombres muy profesionales que siempre nos acompañaron en los distintos movimientos que hubo que hacer para las reuniones iniciales, para comenzar este proceso.</p>
<p><b>&#8211; Rodrigo, acceden ustedes a la democracia convencional, a la democracia de los partidos, cuando la misma tiene menos intensidad: cuando las corporaciones hacen abuso del dominio sobre esa democracia y pueden efectivamente -a través de potentes medios de comunicación- adulterar sus efectos. ¿En algún momento teme que pueda ser contradictorio este esfuerzo que ustedes hacen de ir hacia la democracia, cuando la democracia se aleja de lo que como valor tiene para mejorar la vida de los pueblos?</b></p>
<p>&#8211; Mire, primero que todo esto es una lucha y una lucha es porque hay contrarios. Nosotros somos muy optimistas, llevamos más de 50 años enfrentándonos al régimen que cerró las puertas de la democracia para la expresión del movimiento popular y pues se ha presentado esa oportunidad. Hemos logrado un acuerdo que de pronto no se ha valorado la potencialidad transformadora que implícitamente tiene ese acuerdo, en la media de que lo logremos implementar tal cual fue acordado. Ese es el reto que tenemos en este momento y frente al cual estamos llamando a todas las fuerzas de nuestro país que quieren la paz, pero también estamos llamando a la comunidad internacional que está interesada en la paz, a todos los movimientos populares, en especial de América Latina, a que nos acompañen en este reto que tenemos, que yo creo que a todos nos va a servir.</p>
<p><b>&#8211; ¿Qué diría su padre, tan influyente en su vida; y que dirá Timochenko que ha sido su vida la mayor parte del transcurso de la misma, frente a un fracaso, un rebote contra este afán democrático que ahora les anima en caso de observar desde adentro de la democracia -del juego de los votos y de los partidos políticos- es muy difícil acercarle felicidad a la gente más vulnerable?</b></p>
<p>&#8211; Esta lucha que hemos venido desarrollando durante tantos años, me ha enseñado muchas cosas. Y lo primero es ese sentir que debe tener uno como revolucionario de ser optimista. A lo largo de esta lucha hemos vivido momentos sumamente difíciles y complejos. Incluso en la misma historia de nuestra organización, en sus años iniciales por un error militar se perdió el 70% de los hombres y del armamento. Y de ese fracaso nos volvimos a parar y como toda lucha, es un flujo y un reflujo, y nosotros creemos que en este momento en Colombia estamos en un flujo de la lucha popular, de la lucha revolucionaria y estamos convencidos que el pueblo colombiano quiere la paz, y eso es lo más importante, eso es lo determinante. El pueblo colombiano está hastiado de la guerra, de las masacres, de la represión y mientras haya acompañamiento de las grandes masas y de las mayorías, mantendremos el optimismo Víctor Hugo.</p>
<p><b>&#8211; ¿Usted puede garantizar, don Rodrigo, que la guerrilla desaparece por lo menos entre quienes integraron las FARC? ¿No habrá disidentes en el futuro? Y si los hubiera, que situación tan contradictoria se plantearía para usted, ahora afincado en los valores de la democracia, aun si fuese de baja intensidad, teniendo que confrontar con quienes fueron sus compañeros y no obedecen este paso gigantesco que ustedes han dado hacia la paz.</b></p>
<p>-Lo primero que todo es que uno está seguro de lo que se ha hecho. El trabajo fundamental en la guerrilla es la formación ideológica y política de los hombres que la componen. Yo tengo confianza, mucha confianza en la gran mayoría. Claro, esto es una lucha ideológica y lo hemos sentido, hay un pequeño grupo que decidió abrirse, influenciado por toda esa cultura mafiosa que está inmersa en nuestra sociedad y a pesar de eso, sabemos que la gran mayoría de combatientes, de hombres y mujeres que integran las FARC nos están acompañando.</p>
<p>Y la lucha va a continuar, de seguro que va a haber gente que se cansará y van a haber deserciones, pero también nos va a llegar a las filas del nuevo movimiento político que surge de este proceso, sabemos que nos van a llegar miles y miles de colombianos a acompañarnos de los objetivos que nos hemos propuesto.</p>
<p><b>&#8211; Ustedes aportan a la vida política de Colombia un conocimiento del campo como quizá nadie lo tenga no solo en Colombia sino en América Latina. Ustedes han vivido en el campo, han estado cerca de las vicisitudes, de las injusticias, pero también de lo que se desaprovecha de la vida campesina, en Colombia como en otros sitios en función de los regímenes feudales que prosperan siempre en América Latina ¿Cree que ese puede ser su gran aporte al futuro en democracia de lo que fueron las FARC?</b></p>
<p>&#8211; Estamos convencidos que el acuerdo en la parte agraria que se logró, va a sentar las bases para una gran transformación del campo colombiano. Nosotros tenemos un potencial de más de 14 millones de hectáreas aptas para la agricultura, de las cuales solamente se están aprovechando 4. Tenemos una cultura campesina que debemos de rescatar e impedir que esa cultura mafiosa la destruya; y estamos siendo acompañados por el movimiento campesino en todas las zonas de Colombia. Eso a nosotros nos llena de optimismo y estamos convencidos de que iremos a lograr esos objetivos que nos propusimos inicialmente que es el de la soberanía alimentaria, porque en este momento el 50% de la comida se trae del exterior, debemos de ser autosuficientes y estamos convencidos, repito una vez más, que eso lo vamos a lograr.</p>
<p><b>&#8211; ¿En materia alimentaria Colombia fue alguna vez autosuficiente?</b></p>
<p>&#8211; Si, en los años 80. En los años 80 Colombia no necesitaba importar nada. Pero hoy en día con todas estas políticas de los agronegocios, de los monocultivos y el cultivo de la coca ha ido acabando esa posibilidad de autoalimentarnos. La concentración misma de la tierra latifundista, ese uso de la tierra… todo esto va sincronizado, porque el mismo acuerdo en la parte política nos permite entrar a abrir los cauces de la democracia real donde se tenga en cuenta la opinión de los campesinos, que sean los campesinos los que determinen si en una región se va a explotar o no se va a explotar la minería, cuales son los productos que mejor se dan allí, etcétera.</p>
<p><b>&#8211; Este es un discurso político, seguramente usted lo padece muchas veces escuchando la radio en el monte habrá oído expresiones que le hacían pensar lo equivocados que estaban en el análisis y en la visión que tenían. Ese discurso político ¿cuánto terreno puede ganar en usted Rodrigo, cuánto se prepara para enfrentar la vieja lucha con el nuevo discurso?</b></p>
<p>&#8211; Personalmente nunca me he creído que estaba equivocado. Nosotros hemos trazado una línea que ha sido elaborada colectivamente, hemos estado siempre a partir de analizar las realidades del país, y es a partir de esas realidades del país que determinamos el quehacer diario, el quehacer permanente. Entonces, estamos viviendo una nueva situación en Colombia, siempre buscamos la posibilidad de alcanzar la paz, esta vez se dieron elementos mínimos y lo hemos logrado, por lo menos hemos logrado el acuerdo, viene ahora lo duro: viene ahora su implementación y somos optimistas como lo hemos sido también en el desarrollo de la confrontación armada.</p>
<p><b>&#8211; ¿Que hará Rodrigo con la nostalgia que alguna vez vendrá del hombre que dormía sobre las ramas con un fusil gatillado como compañero de cama, frente a esta nueva etapa de su vida?</b></p>
<p>&#8211; El arma es un aditamento del cual uno no está enamorado. El arma, la utilizamos, la usamos en función de defender nuestras vidas pero nunca hemos sido enamorados de las armas. Para nosotros no es un fetiche el arma, y yo creo que en ese sentido no tendré nostalgia alguna. Estoy seguro que la gran mayoría de los combatientes tampoco la tendrán, creo que el poder vincularnos de manera abierta con las masas populares, de llevarle la orientación sin el temor de que lo asesinen esa es la mayor satisfacción que vamos a tener.</p>
<p><b>&#8211; Exige mucha convicción el nuevo lugar que ustedes ocupan, que será atacado desde la derecha y desde la izquierda. La derecha ya sabemos de qué manera, pero también la izquierda que entenderá como un retroceso -algunos por lo menos lo entenderán como un retroceso en la lucha que durante tantos años establecieron ustedes y en la cual creyeron-. ¿Están bien plantados Don Rodrigo para ese doble frente que tiene que confrontar?</b></p>
<p>&#8211; Sí, yo creo que esa es la lucha. Aquí lo importante es que esas contradicciones las limamos a través del debate, del debate franco, del debate sincero; de que no se siga utilizando la violencia como una herramienta para dirimir las contradicciones. Si logramos crear esas condiciones es una ganancia muy grande, y es el debate válido. Además, es en el debate colectivo donde se va encontrando la verdad y el camino. Y sí, sabemos que desde posiciones de extrema izquierda se hacen señalamientos que no tienen un basamento real, ni convencen mucho. De todas maneras, en todo proceso lo ha habido y este no va a ser la excepción.</p>
<p><b>&#8211; ¿Cómo ha sido la comparación del perfume de la selva con el perfume de la ciudad? Cómo ha sido para ustedes en lo humano el cambio?</b></p>
<p>&#8211; Pues sabes que si se siente. Uno, prácticamente 40 años, con dos o máximo tres mudas de ropa, con la casa encima. Y este cambio es bastante extraño. Eso si, se siente un poco de añoranza, no tanto de nostalgia. Pero claro, es un cambio profundo. Estamos inmersos en esta lucha donde uno como revolucionario está dispuesto a trabajar en el escenario que sigue. Además la idea es mantener este espíritu fundamentalmente colectivo que se crea durante tantos largos años de confrontación, donde se crean lazos internos sumamente fuertes, de amistad, de camaradería, donde estás poniendo la vida. Yo creo que todo eso debe darnos fuerzas para los retos que tenemos.</p>
<p><b>&#8211; ¿Cómo son los reportajes y las opiniones del periodismo colombiano, con respecto a ustedes? ¿Hay ataques persistentes o hay mucho deseo de comprender y escucharlos por encima de acusarlos?</b></p>
<p>&#8211; Si, de todas maneras, en el medio del desarrollo de la confrontación, el Estado colocó toda su capacidad mediática en función de la guerra. Y en función de esa guerra se trataba de estigmatizar a las fuerzas revolucionarias, como si eran monstruos que era necesario eliminarlos y había que sacarlos del medio. Eso ha cambiado un poco. Y es una de las cosas que nosotros estamos peleando. Si vamos a construir la paz, debemos elaborar una estrategia comunicacional para la paz. La guerra ya la hemos superado. Es un proceso que no se da de un día para el otro, pero hay avances importantes, comienzan a haber cambios en unos medios. Pero claro, se mantiene esa doctrina que incide en la formación de muchos periodistas importantes. Eso es parte de la batalla.</p>
<p><b>&#8211; El techo político que ustedes pueden aspirar de momento, ¿les permitiría llegar a qué representación de la vida política en el congreso en Colombia?</b></p>
<p>&#8211; Desde lo personal y de la dirección nuestra, estamos en este momento trabajando en la implementación de los acuerdos. Nosotros y en el caso particular mío, tenemos una responsabilidad muy grande hasta con el último y la última guerrillera, de ver sus condiciones, de que va a desarrollar la lucha, los proyectos productivos que vamos a desarrollar, la formación ideológica que no se puede parar. Tenemos un trabajo al interno bastante grande para ponernos a pensar si vamos a ir al congreso.</p>
<p>Hay una serie de fuerzas sociales que nos están acompañando. En este momento estamos integrando una figura que se llama la organización política, para que comience a crear las condiciones en nuestra formación como partido político. Y se va a crear con ciudadanos que no tengan ningún problema legal y para estos días creemos que tendrá mucho público. Además, le estamos haciendo un propuesta política al país, que es de un gobierno de transición. Nosotros creemos que en el año 2018 que se vienen las elecciones a la presidencia, queremos que haya un presidente que le dé continuidad a este proceso, que haya un presidente que garantice la paz, que asegure la implementación de los acuerdos. Es una idea que hemos lanzado a la opinión, a los movimientos políticos, a los movimientos sociales para garantizar que Colombia alcance la paz.</p>
<p><b>&#8211; Eso implicaría confrontar con Uribe, que no me parece que sea el mejor garante posible para los acuerdos de paz. Políticamente, ¿creen que lo tendrán como un adversario muy fervoroso?</b></p>
<p>&#8211; Si, a lo largo de este proceso se ha visto que hay un sector de la clase dirigente que no quiere apostar a la paz. Que han vivido de la guerra, viven de la guerra y quieren seguir viviendo de la guerra, de la confrontación para a través de ella mantener aplazado el movimiento popular, las reivindicaciones de los sectores populares. Pero cada vez están más en minoría. Cada vez se va imponiendo la linea de la paz. Yo creo que eso da optimismo. Y estamos seguros que esa confrontación va a llegar y es más, lo he dicho, debemos prepararnos porque ellos se están preparando. El señor Uribe se encuentra en EEUU haciendo lobby contra el proceso de paz, y haciendo recorrido por todo el mundo e incluso en Colombia tratando de alentar la guerra. Pero bueno, somos más los que queremos la paz. Lo importante es lograr la unidad de los sectores que quieren la paz. Que no es fácil, pero si hay voluntad estoy seguro que lo vamos a alcanzar.</p>
<p><b>&#8211; Usted ha estado, las FARC, en un extremo de la ideología y han querido el gobierno a través de las armas. ¿Cómo definiría, ahora, esa ideología política en el marco de lo que llamamos la democracia?</b></p>
<p>&#8211; Mira Víctor Hugo. Siempre nos ha inspirado el mismo proyecto político. Si tomamos las armas no es porque quisimos. La lucha la impone la clase dirigente. Fueron ellos quienes pusieron la resistencia armada. Y bueno, se crearon las condiciones para continuar el mismo proyecto político. Esa misma visión de país que queremos, la vamos a continuar con otros métodos, con otras formas de lucha. Y esperamos que esta clase dirigente haya aprendido la lección. Porque han sido más de 50 años tratando de destruir el movimiento popular a través de la represión y no han podido hacerlo.</p>
<p><b>&#8211; Si pudiéramos hacer una estadística, más bien imaginaria, de la situación de Colombia. Si hubiese elecciones, ¿con cuánto creen que cuentan, considerando que muchos millones de campesinos han sido también sus aliados, sus protegidos y los han visto también en la lucha y seguramente les tienen mucha admiración, qué porcentaje cree usted que será fiel a más de 50 años de lucha?</b></p>
<p>&#8211; Desafortunadamente en Colombia, desde que surge la vida republicana ha estado signada por la violencia y por eso ha habido diversos procesos de paz. Pero ninguno ha ocasionado cambios profundos. Nosotros no podemos repetir esa experiencia y para lograr cambios se necesita el apoyo de grandes mayorías. Pero entonces también es necesario hacer transformaciones profundas en la formación de la gente, hay que cambiar la partida social que se ve en distintos eventos sociales, donde el 70 por ciento de la gente no participa. Tenemos que cambiar eso, y para eso nos estamos preparando. Hay que producir transformaciones grandes en los valores de la sociedad. Si logramos ampliar el campo democrático para el ejercicio de la política con las suficientes garantías, seguro lo vamos a alcanzar. Ya especular cifras, yo digo, que las grandes mayorías pueden garantizar el hacer realidad un proyecto como este.</p>
<p><b>&#8211; La muerte de Fidel Castro, coincide, convive en los tiempos con este acuerdo de Paz. Cuba, que ha sido tan importante para el mismo, y seguramente tan importante en la fuente ideológica en que todos los sectores luchadores, desde el lugar que lo ha hecho las FARC en América Latina en particular, tiene que tener seguramente algún golpe muy duro en el corazón de ustedes los revolucionarios. ¿Qué podría decir de la muerte de Fidel, coincidente con este momento de paz?</b></p>
<p>&#8211; Hombre, realmente es duro hablar del tema. Porque se fue un hombre para todos nosotros, y en el caso particular, un referente para la historia desde que tengo uso de la razón. Y su muerte nos golpea desde el punto de vista humano. Me queda la satisfacción de que logramos darle la noticia de que habíamos logrado la noticia, porque Fidel ayudó mucho. Siempre en su estilo, cuidado, el facilitó mucho este proceso que logramos concretar en Colombia y para el tenemos agradecimientos inmensos en ese sentido. Pero bueno, ese es el ciclo vital en el cual estamos signados todos.</p>
<p><b>&#8211; Timochenko, Rodrigo Londoño. Le agradezco enormemente. Entendemos que ha sido muy valioso, como no podía ser de otra manera, conversar con usted. Esperamos poder reemprender este diálogo no demasiado lejos en el tiempo.</b></p>
<p>&#8211; Víctor Hugo, para mi también es un gusto. Espero que podamos compartir con más amplitud y en un escenario donde podamos hablar de los resultados de todo este esfuerzo, donde yo estoy seguro que todos los revolucionarios y los luchadores de América Latina nos están acompañando. Saludos al pueblo argentino, que sabemos que están inmersos en grandes batallas.</p>

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		<title>La Paz en Colombia (esa mentira piadosa)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 31 Aug 2016 03:03:55 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[acuerdos de paz]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
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					<description><![CDATA[El proceso de Paz en Colombia y su otra cara.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Tomás Astelarra</strong></p>
<p><em><span style="font-size: medium;">Mientras en Cuba se firmaba el acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC, en Colombia continuaba la represión, esta vez contra el llamado proceso de liberación de la Madre Tierra llevado adelante por los comuneros indígenas del norte del Cauca. </span></em></p>
<p><span style="font-size: medium;">Desde que el 14 de diciembre de 2014 la Asociación de Cabildos del Norte de Cauca (ACIN) decidió hacer justicia por mano propia y recuperar un grupo de haciendas de la empresa azucarera INCAUCA, el balance es de 142 heridos, dos judicializados y tres muertos. Las propiedades pertenecen al poderoso empresario Ardila Lulle, dueño, además de ingenios azucareros, de la marca de gaseosa Postobon y el multimedios RCN. Los comuneros del Cauca reclaman por el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que obligó al Estado colombiano a una indemnización de 14 mil hectáreas y 20 mil millones de pesos por su responsabilidad en la masacre del Nilo en 1991. La operación paramilitar que causó 21 muertes y cientos de desplazados habría sido orquestada desde la finca La Emperatriz, propiedad de Lulle y hoy uno de los terrenos recuperados, donde se han construido viviendas, plantaciones y altares en torno a los antiguos cementerios indígenas que todavía ahí se encuentran. </span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Los indígenas y campesinos del cauca no solo reclaman estos terrenos como propios ante esta evidencia ancestral o de presente legal (el fallo de la CIDH) sino también ante el desastre ambiental y humano que propician los negocios de Lulle. El monocultivo de azúcar ha desertificado la zona y dañado las fuentes de agua, haciendo inviable la subsistencia en muchos de sus territorios. En Colombia 0,4% de los propietarios abarca el 60% de la tierra. Y mientras los llamados cañeros, trabajadores de la industria azucarera, ganan 400 mil pesos al mes (muy por debajo del salario mínimo legal vigente), los ingresos del conglomerado económico Lulle ascienden a más de 6 billones de pesos al año. </span></p>
<p><span style="font-size: medium;">La historia de Colombia documenta que la mayoría de sus familias más ricas no sólo han ganado sus fortunas en base a la explotación laboral y el desastre ecológico, sino también gracias a la violencia (como la guerra civil de los años 50 que permitió ampliar sus propiedades gracias al desplazamiento campesino). Frente a estas injusticias y las reflexiones de un grupo de campesinos desplazados en conjunto con estudiantes urbanos nacieron las FARC. Precisamente luego de la masacre de Marquetalia, donde el gobierno de Colombia con apoyo de los Estados Unidos bombardeó las comunas autogestivas de las montañas del Tolima donde estos campesinos se habían refugiado de La Violencia (como los colombianos llaman a la guerra civil de los 50s).</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Los ocho años de la presidencia de Álvaro Uribe Velez (2002-2010) marcaron también el avance económico de estas élites en base a la violencia. Esta vez, en manos de empresas multinacionales, que aprovecharon el accionar de los grupos paramilitares para, entre otras cosas, asesinar a sindicalistas en busca de mejoras laborales, a líderes indígenas que fomentaban la autonomía y denunciaban los planes extractivistas de estas empresas y generar masacres en poblaciones que rechazaban estos planes para que cambien de opinión o directamente ocupar sus territorios tras el desalojo. Los casos son miles y están debidamente documentados. Millones de desplazados, cientos de fosas comunes, miles de asesinatos políticos, falsos positivos (jóvenes de barrios periféricos asesinados para ser presentados como guerrilleros caídos en combate), judicialización de intelectuales, artistas y líderes sociales que denunciaban estas injusticias ocultadas por una intensa cobertura mediática (de la que obviamente participó RCN). Mientras estos planes se ocultaban, el gobierno de Uribe se popularizó por su progreso económico, su alianza con Estados Unidos y su encarnizada lucha contra las FARC y otros grupos guerrilleros, a quienes se los vinculó con todos los males y violencias del país. Cómo nunca en la historia de Colombia, el poder militar y paramilitar, financiado por Estados Unidos, se desplegó en el territorio. El Plan Colombia que fue presentado al mundo como lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, fue en realidad un plan terrorista de apropiación de tierras en manos de grupos narcotraficantes devenidos en sicarios de las élites económicas. Los acuerdos de paz de La Habana son la consecuencia de la derrota de las FARC frente a esta avanzada. No solo por la pérdida de sus principales líderes ideológicos y el poder territorial en muchas zonas de Colombia, sino también por la pérdida de apoyo popular. </span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Cierta vez, en una asamblea de indígenas del Cauca, se esbozó la posibilidad de un grupo armado indígena. Un mayor pidió la palabra. Dijo: “Miren el ejemplo de las FARC. La historia dice que nacieron de esta misma inquietud que tenemos. De la violencia con la que el gobierno injustamente nos reprime y nos roba las tierras. Pero: ¿Quién vende las armas? Los gringos ¿Y a cuanto las venden? Muy caro. Yo creo que esa es la respuesta de porqué las FARC muchas veces han terminado cayendo en las mismas injusticias, los mismos negociados, que aquellos contra los que combate. No creo que sea razonable ese camino”.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Sin embargo nadie que apoye la solución pacífica a los problemas de Colombia puede dejar de reconocer la virtud de las FARC y otros grupos guerrilleros, no solo en la vocación social y política con la que nacieron o el irremediable uso de las armas frente a la injusta violencia de la élites económicas (razonamiento al que llegó hasta un cura pacifista como Camilo Torres), sino también por mantener entretenido al ejército colombiano y sus planes de ocupación. Pocos pueden asegurar que este legendario y diverso grupo guerrillero no haya cometido injusticias, no haya secuestrado personas, extorsionado campesinos o traficado cocaína. Pero al menos yo nunca oí hablar de guerrilleros de las FARC cortando cabezas con motosierras y jugando a la pelota con la cabeza de líderes campesinos o asesinando sindicalistas en frente de sus familias por pedir media hora de almuerzo en una jornada de ocho horas. Acciones que sí cometieron esos mismos grupos paramilitares que fueron apoyados por empresas multinacionales y el gobierno de Estados Unidos, financiaron la campaña de Uribe y participaron de escándalos de venta de armas y narcotráfico internacional como el Iran-Contras. Paramilitares que fueron indultados y recibieron subsidios gracias a la Ley de Justicia y Paz aprobada durante el gobierno de Uribe. </span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Esto, luego de que muchos de sus líderes fueran extraditados por narcotráfico a Estados Unidos en el preciso momento en que comenzaban a desnudar y confesar una densa trama criminal en la que estaban involucrado no sólo el gobierno y el ejército de Colombia, sino también numerosos empresarios locales. Y luego de hacer numerosas transferencias de tierras de campesinos desplazados a terratenientes locales y empresas multinacionales. Quizás esas mismas tierras en los llanos orientales (una de las zonas más calientes del conflicto entre el gobierno colombiano y las guerrillas) donde el gobierno de Juan Manuel Santos acaba de firmar un acuerdo con el zar de la soja Gustavo Grobocopatel para explotar 3 millones de hectáreas. Grobocopatel, que a través de la canciller argentina Susana Malcorra fue invitada a asesorar los acuerdos de paz en Cuba. </span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Cuba, lejos de Colombia, donde hace pocos meses la periodista María Elena Salinas del canal Univisión</span><span style="font-size: medium;"> le preguntó al Comandante Timochenko: </span><span style="font-size: medium;"><i>“</i></span><em><span style="font-size: medium;">¿Por qué le conviene al gobierno de EEUU apoyar a la guerrilla colombiana?”</span></em><span style="font-size: medium;"><i>.</i></span><span style="font-size: medium;"> Timochenko responde: “Es por los intereses que ellos tienen desde el punto de vista geoestratégico y económico. Porque es un conflicto que también los ha degastado a ellos. Fueron más de 10 mil millones de dólares que sale del presupuesto de Estados Unidos. Además estamos en un momento de crisis financiera mundial. Fueron casi 12 años y no hubo resultados, no nos derrotaron. Porque las condiciones que alimentan el conflicto están vivas. </span><em><span style="font-size: medium;">Ahora, hay también todos esos megaproyectos, en las zonas fuertes del conflicto, hay muchos intereses económicos que si desaparece el conflicto, pues hombre, van a tener posibilidad de desarrollarse</span></em><span style="font-size: medium;"><i>”.</i></span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-paz-en-colombia-esa-mentira-piadosa/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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