<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>especial &#8211; Marcha</title>
	<atom:link href="https://marcha.org.ar/tag/especial/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Fri, 07 Dec 2018 11:23:25 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-AR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.13</generator>

<image>
	<url>https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/05/cropped-FAV_ICON-1-32x32.png</url>
	<title>especial &#8211; Marcha</title>
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Entre fusiles y sutilezas: lo cotidiano en la guerrilla colombiana del ELN</title>
		<link>https://marcha.org.ar/entre-fusiles-y-sutilezas-lo-cotidiano-en-la-guerrilla-colombiana-del-eln/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Dec 2018 11:21:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil de Fato]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia Informa]]></category>
		<category><![CDATA[colombia profunda]]></category>
		<category><![CDATA[ELN]]></category>
		<category><![CDATA[especial]]></category>
		<category><![CDATA[Guerrilla]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=42623</guid>

					<description><![CDATA[Continuación de esta crónica realizada en las selvas del Chocó]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://www.colombiainforma.info/en-la-profundidad-de-la-insurgencia-colombiana-un-encuentro-con-el-eln/">Por Vivian Fernandes*<br />
</a></strong><em><a href="http://www.colombiainforma.info/en-la-profundidad-de-la-insurgencia-colombiana-un-encuentro-con-el-eln/"><br />
Continuación</a> de esta crónica realizada en las selvas del Chocó donde periodistas de Marcha, Brasil de Fato, Peoples Dispacht, y Colombia Informa se adentran en los vericuetos de esta región colombiana para conocer a las mujeres y hombres que conforman uno de los grupos insurgentes más antiguos del mundo.</em><span id="more-22878"></span></p>
<p>“Hago parte del Ejército de Liberación Nacional, del Frente Guerrillero Ernesto Guevara”. Así inicia su presentación Yesenia, mujer negra de porte alto y delgado, paso firme y con sonrisa grande, que alcanzaba sus ojos, que juntos sonríen.</p>
<p>Siempre acompañada de Coronel, un perro grande y blanco, recuperado del Ejército colombiano, ella es nuestra primera entrevistada, ahora con grabadora y cámara autorizados, en este territorio guerrillero en el departamento del Chocó.</p>
<p>Yesenia es un nombre poco común en la guerrilla, algunas búsquedas me llevan a “La Negra Yesenia”, una de las comandantes del Frente de Guerra más importante de la historia del ELN, que murió en combate al final del 2011. Los homenajes son comunes cuando se escogen sus seudónimos “Elenos” – como son llamados los miembros del ELN.</p>
<p>Ella cuenta que entró a la guerrilla en el inicio de su juventud, hoy aparenta tener alrededor de 35 años. En el inicio, lo que la motivo era la belleza del grupo, que caminaban juntos con armas y uniformes. De pocas palabras, ella no dio más detalles. “Eso fue lo que pasó”</p>
<p>Poco a poco, ella cuenta, va aprendiendo la ideología, los valores y los “muchos motivos que nos hacen continuar en esta lucha”, como la desigualdad social que atraviesa Colombia, apunta.</p>
<p>Sobre los valores, ella cita: “La honestidad, la solidaridad, la disciplina, ser criticó… Todos esos valores nosotros los inculcamos en todos los muchachos. Es uno preocuparse por el otro compañero”. Inculcar, verbo que tiene como uno de sus significados es el de impregnar algo en el espíritu de alguien.</p>
<p>Y la disciplina es la muestra cotidiana. Se despiertan a las 4:45 de la madrugada, se preparan para la conferencia de la tropa, entonan el himno del ELN y comienzan los entrenamientos físicos. La pausa para el desayuno es a las 8:00 am, y después vuelven a entrenar, finalizando para el almuerzo.</p>
<p>Después de un breve descanso, viene la formación de manejo de armas, aprender a montar y desmontar el fusil, movimientos de marcha son realizados a lo largo de dos horas. La comida es temprano, aun con el día claro.</p>
<p>Además del entrenamiento físico, hay formación política, inicia después de la comida y la limpieza de las vasijas y ollas. En clases o ruedas de discusión, ellos conversan sobre la historia del ELN, leen noticias y otros temas. “A las ocho de la noche todo el mundo se va a dormir, hasta el otro día”, describe Yesenia.</p>
<p>Fuera de la rutina mantenida por toda la tropa, hay grupos que se turnan la custodia de los campamentos, de día y en las noches. Todo cronometrado y bien definido. Las tareas también son igualmente divididas, como las de plantación, cocina y limpieza.</p>
<p><img class="alignnone size-medium wp-image-42624" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/guerrilha-eln-colmbia-profunda-11_32317009638_o-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/guerrilha-eln-colmbia-profunda-11_32317009638_o-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/guerrilha-eln-colmbia-profunda-11_32317009638_o-640x427.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/guerrilha-eln-colmbia-profunda-11_32317009638_o.jpg 900w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p>El trabajo en ese territorio no es solo interno. Los guerrilleros también contribuyen con las comunidades. “A partir de lo más básico de la región. Ayudar a las personas a realizar los trabajos comunitarios, para que trabajen en comunidad. Y trabajamos con ellos”, relata Yesenia. Sea construir una casa, crear espacios de convivencia y del cuidado general, así como con la devoción de cumplir las reglas generales establecidas por los propios moradores.</p>
<p>Así como Yesenia, la guerrillera Yadira – que también tiene sonrisa fácil y ligera, lo cual mezcla con una postura firme y seria -, nos cuenta de la actuación del ELN con la población local. “Es muy bueno ayudar a las comunidades con el trabajo, con las cosas cotidianas”.</p>
<p>Yadira se enorgullece de realizar un trabajo especial con las mujeres, para que “salgan de esa vida sumisa, en la cual se tienen que dedicar a sus maridos, a lo que el hombre diga”. Aunque el feminismo no sea una cuestión presente en esos términos en el frente guerrillero, Yesenia define: “Aquí decimos que somos una organización de igualdad”.</p>
<p>Pero esa no es la imagen que el ELN está retratando en los medios colombianos o internacionales. Y sobre eso le pregunté a Yadira. “Las noticias dicen muchas cosas, muchas cosas que no son así. ´Como maltrato a los campesinos, desplazando comunidades’. Eso son mentiras. Cuando alguien llega [a una comunidad], se identifica, conversa con ellos. No se obliga a nadie a nada que no quiera hacer”, expone la guerrillera, con una mezcla de tristeza e incomodidad en la voz.</p>
<p><strong>Personalidades</strong></p>
<p>En una de las palafitas por las cuales pasamos, una mamá y su bebé mientras lo balancea en una red. Sin uniforme militar, ella viste un vestido de tirantes, la tarde era caliente y húmeda. La bebé con cerca de seis meses, viste apenas pañal y una cinta roja amarrada en la muñeca.</p>
<p>Una de nuestras compañeras de viaje, Cynthia, pregunta el porqué de la cinta. “Protección”, responde la madre. El marxismo, que marca la tradición del ELN, se mezcla con creencias personales y religiosas. Algo que no sorprende. En la tradición de la guerrilla están figuras emblemáticas como los sacerdotes Camilo Torres Restrepo y Manuel Pérez Martínez, el Cura Pérez.</p>
<p>Allí también hay espacio para las individualidades. Aunque la vestimenta militar sea el uniforme, y los símbolos del ELN el intercambio de identidad y místicas colectivas, cada uno viste adornos que demuestran la forma que identifican su belleza y vanidad. Las muchachas hacen trenzas, usan pinzas y chulos en los cabellos. Los jóvenes varían los peinados y boinas.</p>
<p>Además de los adornos que les embellecen, Yadira nos explica que carga durante las marchas. “Tengo mi fusil, mi chaleco, mi pistola, mi equipamiento – vajilla, cobija, hamaca, carpa. Esas son las cosas básicas que carga un guerrillero.”</p>
<p>En las armas, pistolas o puñales, también hay adornos y bordados con que los decoran. Del escenario marcado por el verde, café y negro, los demás colores solo aparecen en los detalles.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-42625" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/Grupo-de-combatientes-del-ELN-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/Grupo-de-combatientes-del-ELN-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/Grupo-de-combatientes-del-ELN-640x427.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/Grupo-de-combatientes-del-ELN.jpg 900w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p>Aunque en el campo de las personalidades, preguntamos a Yadira cómo se construyen las relaciones amorosas al interior de la guerrilla. Y para eso también hay reglas.</p>
<p>“Aquí si alguien se quiere casar, iniciara un noviazgo. Son tres meses que se da a esas dos personas para ver si se quedan juntas o se separan. Se pasa esos tres meses, conversan con los compañeros y se oficializa como matrimonio. Con tres años de estabilidad, tienen permiso para tener hijos, si un matrimonio es estable”</p>
<p>Fuera de las cámaras, en conversaciones en medio de las caminatas y comidas, otros muchachos nos cuentan de los hijos de los guerrilleros y su relación con la guerrilla son fuentes de preocupación. Entre ellas está la educación, ya que hay tanta escasez de escuelas en las zonas rurales como un constante desplazamiento territorial que dificulta la permanencia en la educación formal.</p>
<p>La solución sería que los militantes de actuación civil pudieran ser los profesores en la región, o sea, se dispusieran a pasar un ciclo escolar en el campamento, donde podrían enseñar no solo a los niños y adolescentes, pero también a los adultos y las comunidades.</p>
<p>Según la Defensoría del Pueblo, en el informe “<a href="http://www.colombiainforma.info/wp-content/uploads/2018/12/Crisis-Humanitaria-en-el-Choco.pdf">Crisis Humanitaria en el Choco</a>”, de 2014, la tasa de analfabetismo en el departamento donde actúa ese frente de guerra es del 20,9% dos veces y media más del índice nacional. En Brasil, el Estado con la taza mayor de no alfabetizados es el Maranahão, con 16,7%.</p>
<p>Otra de las historias compartidas es la de la navidad en que los hijos de las guerrilleras y los guerrilleros pueden pasar las festividades junto a sus padres, en un lugar seguro en el campo. Nos cuentan que en ese encuentro había desde niños hasta adolescentes, algunos con un distanciamiento o un rencor a su padre, por el tiempo de separación en función de la dedicación a la guerrilla.</p>
<p>El comienzo de la confraternización fue un poco distante, desconcertante. Pero fue solo pasar un animado partido de fútbol entre ellos para que las risas y abrazos comenzarán a surgir. En la despedida, los llantos, dar un hasta luego doloroso o un adiós eterno a quien se ama.<br />
<img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-42626" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/Zona-de-guerra-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/Zona-de-guerra-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/Zona-de-guerra-640x427.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/Zona-de-guerra.jpg 900w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p>Para conocer más sobre los sentimientos de felicidad y tristeza que afectan a los guerrilleros, indagamos nuestro tercer entrevistado, Emerson Valírio Martínez, “orgullosamente ‘eleno’, con cédula de identidad roja y negra e impresiones digitales que se escriben con tres letras blancas, como símbolo de paz con justicia social”.</p>
<p>Con la cámara encendida, a las primeras preguntas el responde en tono de oratoria planeada. Cuando se le cuestionó sobre el momento más difícil que él había pasado en la guerrilla, parece que el recuerdo ablanda su tono de voz.</p>
<p>“Yo fui herido en combate dos veces. Creo que ese fue uno de los momentos más difíciles. Porque fue un año y medio que estuve fuera de la organización, en recuperación, con la pierna destrozada por la bala. Pero, igual, nada es imposible que no se pueda superar.”</p>
<p>Estar lejos de la guerrilla es lo que más le impacta. No es solo el deber de estar en la lucha, es la necesidad de estar entre los suyos. “Yo no me adapto fácilmente a estar fuera de la organización, del frente [guerrillero], de los compañeros, de la familia, porque aquí construimos como sea un núcleo familiar, en el cual todos nos echamos de menos, como si fuéramos hermanos de sangre”, comparte Emerson.</p>
<p>¿Y el momento más feliz? “Creo que fue el momento que conocí mi bebé, lo único que tengo hasta el momento. Y otro cuando mi familia me visitó por primera vez. Yo estuve siete años sin comunicación con ellos, sin saber de ningún familiar. Pero, bueno, son de esos momentos que siempre tengo como recuerdos en mi corazón”.</p>
<p>Entre dos familias. Ese parece ser el sentimiento que ronda a Emerson, es posiblemente el de otros muchachos por ahí. ¿Cómo explicar a los padres o familiares la opción de dedicar su propia vida para una causa, la de la liberación popular?</p>
<p>“A ver, siempre los familiares o las madres, muchos no están de acuerdo con que sus hijos estén directamente en el conflicto. Si no hay esa politización y que se den cuenta de que es un deber unir y luchar por lo que se quiere, siempre buscan, en algún momento, [cuestionar], ‘por qué no vuelve’ y ‘existen otras formas que no se matan’”.</p>
<p>Pero la respuesta para Emerson es “no”, pues ese es el camino en que el cree. Entre seguir “explotado por un patrón, vivir endeudado siempre, no tener nada, vivir de forma más precaria que en la insurgencia, pues, [la persona] va querer continuar arriesgando lo que sea. Y también tiene la convicción ideológica”.</p>
<p>Emerson complementa: “Es de conocimiento general que es la pobreza, la precariedad de la vida, lo que lleva a alguien a tomar la decisión de pertenecer a un grupo armado”.</p>
<p><strong>Zona de guerra</strong></p>
<p>El Frente Occidental – Omar Gómez es una de los nueve frentes de guerra del Ejército de Liberación Nacional, que tiene actuación en todo el país, incluyendo a las ciudades, con el Frente de Guerra Urbana.</p>
<p>Dentro de estos, tienen Frentes Guerrilleros, con el objetivo de construir poder popular a partir de los territorios. El Frente Guerrillero Ernesto Che Guevara fue el que visitamos. Camisetas y cintas coloridas para amarrar en los brazos, con frases revolucionarias, marcan la identificación de ese grupo, compuesto mayoritariamente por jóvenes.</p>
<p>También hay Compañías, con cierta autonomía en cada frente, el ELN posee un Comando Central compuesto por cinco miembros. Entre ellos, esta Nicolás Rodríguez Bautista (Gabino), responsable político y militar; e Israel Ramírez (“Pablo Beltrán”), jefe de la delegación del ELN en la Mesa de Diálogo de paz con el gobierno colombiano.</p>
<p>Con actuación en el Chocó, el departamento más pobre de Colombia, está el Frente de Guerra Occidental. Su nombre homenajea a Omar Darío Gómez (“Alejandro”), que cayó en combate en 2016, en esa localidad. Con más de 30 años de actuación en el ELN, él era el tercero en comandar este frente.</p>
<p>Con la vegetación densa y el sistema de transporte por medio de lanchas y canoas, Yesenia, una de las guerrilleras entrevistadas en el Chocó, nos cuenta que allí los ataques del Ejército colombiano vienen principalmente por los aires.</p>
<p>“Ahora la modalidad son bombardeos de helicóptero, que lanza el Ejército sobre nosotros en cualquier momento. Las bombas pueden venir de día o de noche. En esta zona, dicen que es muy difícil llegar por tierra, un asalto en el campamento, pero también lo pueden hacer. Y es por eso que, todo el tiempo, estamos en vigilancia. Porque en cualquier momento pueden caer sobre nosotros de cualquier forma, sea por aire o por tierra”</p>
<p>A cada ruido del motor de la lancha, los cuellos se estiran para ver quien pasa. Un movimiento casi natural de cada guerrillero. Los sentidos están siempre agudizados.</p>
<p>Los enemigos, además del Ejército oficial del país, son los paramilitares, que actúan de manera clandestina, como civiles, y que tienen el respaldo de la policía y del Ejército, como lo caracterizan los guerrilleros, en unos círculos de conversación que fuimos invitados a participar en el campamento del Frente Guerrillero.</p>
<p>“Paramilitarismo es una política de Estado para contener la insurgencia. Y continúan haciendo del terror su actuación”, dice uno de los miembros del ELN, en una noche durante los días de nuestra visita. En conversación con decenas de miembros del frente, ya en total oscuridad nocturna de la selva, ellos nos contaban sus apreciaciones, en off, del conflicto armado en el país.</p>
<p>Estar entre guerrilleros, con correas al hombro de sus fusiles. Eso podría parecer una situación incómoda e intimidadora. Pero estar allí, en aquel campamento, era una sensación de tranquilidad. No parecía, pero estábamos en una zona de guerra.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone wp-image-22896 size-full" src="http://www.colombiainforma.info/wp-content/uploads/2018/12/Zona-de-guerra.jpg" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" srcset="http://www.colombiainforma.info/wp-content/uploads/2018/12/Zona-de-guerra.jpg 900w, http://www.colombiainforma.info/wp-content/uploads/2018/12/Zona-de-guerra-300x200.jpg 300w, http://www.colombiainforma.info/wp-content/uploads/2018/12/Zona-de-guerra-768x512.jpg 768w, http://www.colombiainforma.info/wp-content/uploads/2018/12/Zona-de-guerra-1024x683.jpg 1024w" alt="" width="900" height="600" /></p>
<p><strong>¿Por qué seguir en armas?</strong></p>
<p>La opción por la vía armada para la revolución no es una decisión fácil. Además de abandonar la vida civil, familia y la casa. Los guerrilleros tienen que confrontarse con una serie de desafíos cotidianos.</p>
<p>La estructura de los campamentos es transitoria, por eso, no tienen más que simples construcciones de palafitas, sin agua potable, fosas e incluso colchones donde dormir. Los utensilios domésticos son simples. Lo suficiente para garantizar un bienestar mínimo.<br />
Las muertes no son historias. Ellas pasan, Y la convicción de que la lucha es mayor, por la liberación de todo el pueblo, los hace continuar. “Y eso es lo que me da rabia, cuando pasa algo, cuando matan a un compañero”, relata Yesenia.</p>
<p>“Cuando [nos] matan, se dice ‘baja de un guerrillero’, y cuando muere un soldado, ‘asesinaron a un soldado’. Y eso es muy doloroso. Todos somos hijos de campesinos, todos somos seres humanos. Por el hecho de que no estamos armados luchando por los ideales de la clase pobre, no significa que seamos menos que los soldados que están luchando por la oligarquía. Los soldados que están luchando por la oligarquía son hijos de campesinos igual que nosotros. Entonces, eso es muy doloroso, es muy fuerte”, cuenta la guerrillera.</p>
<p>Para Emerson, uno de líderes del Frente Guerrillero Che Guevara, lo que llevó al conflicto político, social y armado en Colombia, que ya tiene más de 50 años, “son los mismos puntos que negó el Estado colombiano en la negociación en la Mesa de Diálogo con las FARC, que firmaron el Acuerdo de Paz de la Habana, como la mesa que se viene desarrollando con el ELN. [El Estado] no discute el modelo económico, político, social, de la propiedad privada y tampoco el régimen militar”.</p>
<p>Sin esas discusiones, el cree, “no va ver cambios dentro de las políticas que guían el país, y no va haber solución para buscar una equidad social”</p>
<p>Y con la convicción y la esperanza de que es posible cambia la realidad desigual de Colombia y de América Latina, ellos aún siguen en armas. “Siempre y cuando exista opresión, va seguir habiendo resistencia. O sea, el mensaje para el pueblo colombiano y de nuestro continente es que tenemos que hacer la lucha de diferentes formas, unirnos, y juntos combatir la oligarquía y el imperialismo”, finaliza Emerson.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-42599" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/IMG_8044-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/IMG_8044-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/IMG_8044-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/12/IMG_8044-640x427.jpg 640w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p>Como principal referencia política y militar del Frente de Guerra Occidental, el Comandante Uriel nos brinda una última entrevista. La figura más sobresaliente del ELN en las redes sociales, cuando siempre aparece con un sombrero y un pañuelo rojo y negro donde solo se permite ver sus ojos, entre nosotros, al interior del campamento, el siempre esta con el rostro descubierto y con gestos alegres. Para la entrevista en video, nuevamente cubre el rostro.</p>
<p>Es así como nos hablaron otros combatientes, Uriel defiende la lucha armada y una experiencia histórica revolucionaria, un acumulado de trabajo político-organizativo con las comunidades. En ese sentido, “el ELN es un patrimonio no solo del pueblo colombiano, sino de toda América Latina.” Pero no es el único. Para él, hay una serie de expresiones de movimientos populares en Colombia y en diversos países.</p>
<p>“Respetamos los caminos que otras organizaciones, otros procesos, decidan prioritarios en este momento. En el ELN también estamos haciendo esfuerzos a partir de otros escenarios, no solo en el ámbito armado. Pero consideramos necesario mantener esa semilla de la lucha armada revolucionaria, de resistencia armada y popular. Porque sé que no es ahora, pero va ser prioritaria en otros momentos”.</p>
<p>Con una lectura de proceso para “transformar el mundo y construir algo diferente”, que tenga como base la organización popular y la unidad, el apunta que “el imperialismo no va a caer solito. Es con una fuerte resistencia popular que vamos a acabar con él”.</p>
<p>“Los esfuerzos que cada uno, que cada organización está haciendo para transformar el mundo vale, cuenta. De la misma forma espero que valoricen el esfuerzo que está haciendo el ELN para ayudar a construir un mundo diferente. Dicen que en el socialismo o entramos todos o no entra nadie. Y como dice mi camiseta: luchar por el socialismo es luchar por la humanidad”.</p>
<p>A pesar de estar en medio de la densa selva del Chocó, su intención no es aislar la guerrilla. Para eso, echa mano de herramientas de tecnología y comunicación. “Nuestra tarea no es quedarnos callados. Por todas las vías posibles tenemos que hacer agitación y propaganda, llevar el mensaje revolucionario”</p>
<p>Y con base en algo como la solidaridad y hermandad, el, delante de las cámaras, parece que busca enviar un mensaje a los movimientos y militantes populares para que no los dejes solos.</p>
<p>“Aquí estamos para todo y así esperamos que muchos estén para nosotros. Son bienvenidos. Todos los que quieran venir para contribuir, aprender lo que podemos enseñar, y que fortalezcamos nuestros lazos. Vean en nosotros una oportunidad de laboratorio, de amigos incondicionales, de aliados, de compañeros de lucha”.</p>
<p>Espontáneo en las conversaciones cotidianas, hace preguntas sobre la realidad brasileña, las noticias de otras partes del mundo, nuestras opiniones. No solo sobre política, siempre surgen a flote temas como historia, tecnología, series y películas, música – su predilección es por el rap, y canta una canción de vez en cuando.</p>
<p>La receptividad y atención con que fuimos recibidos en territorio “eleno”, el Comandante Uriel pide, a través de nosotros, que llegue a otras partes.</p>
<p>Una micro-sd con más informaciones fue uno de los regalos de despedida de Uriel y Lucía, su compañera, junto a cintas coloridas con mensajes del Che Guevara, camisetas y otros adornos que marcan la identidad de aquellos guerrilleros.</p>
<p>En las carpetas digitales estaban comunicados, vídeos, fotos, materiales periodísticos y toda suerte de archivo que el Comandante Uriel reunió a lo largo de los últimos años.</p>
<p>Entre tantas cosas, las canciones me hicieron recordar de lo que eran los días entre ellos. Distintas versiones de la canción Hasta siempre, en homenaje al Che Guevara, eran las más tocadas en los momentos de descanso, en especiales las versiones de rap.</p>
<p>Pero aquella que me hizo sentir de vuelta a la selva y al convivir de aquellos muchachos y muchachas era una que traía en su letra frases de Mario Benedetti del poema “Hombre que mira al cielo”.</p>
<p>En la nueva versión, se canta: “Y que el dolor no nos apague la rabia, la fuerza, la alegría, la vida, la pasión. Que los asesinos del pueblo se marchen. Hagamos de nuevo el amor y la revolución”. De la canción <a href="https://youtu.be/5seWOiFW2as">Del Amor Y La Lucha , desde Mentenguerra.</a></p>
<p>La casa llena, con abrazos rápidos me despedí. Fueron pocos días con una carga intensa de emociones y aprendizajes. Miraba sus ojos y decía adiós. Sabría que no volvería a verlos.</p>
<p>En el trayecto del Río San Juan en la lancha parece que comenzaba a entender lo que me había pasado. Mirando alrededor, el ruido cortante del motor y del viento por los oídos, una cumbia local por el radio, voltee a mirar fijamente las palafitas y los rostros por los cuales pasaba.</p>
<p>Indígenas, negros, niños, ancianos, familias, en sus actividades cotidianas de lavar ropa, bañarse y jugar en el río. El mirar fijo que yo les lanzaba, ellos me lanzaban de vuelta. Ojos llorosos embarcaron a la vista. Entendí lo que significaba toda aquella lucha.</p>
<p>Un grupo de mariposas amarillas comienzan a volar en círculos en una de las paradas. Sonreí. Era realmente la Colombia Profunda.</p>
<p><em>*Reportaje: Vivian Fernandes periodista de Brasil de Fato.</em><br />
<em>*Fotos y vídeos: Gustavo Roque y Jorge Dalton</em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/entre-fusiles-y-sutilezas-lo-cotidiano-en-la-guerrilla-colombiana-del-eln/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Chavismo: Genealogías (II)</title>
		<link>https://marcha.org.ar/chavismo-genealogias-ii/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/chavismo-genealogias-ii/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 May 2015 03:10:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Chávez]]></category>
		<category><![CDATA[chavismo]]></category>
		<category><![CDATA[Comuna]]></category>
		<category><![CDATA[especial]]></category>
		<category><![CDATA[Revolución Bolivariana]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=12885</guid>

					<description><![CDATA[La comuna como forma de organización toma fuerza en Venezuela.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Por Mariano Pacheco</strong></p>
<p><em>La comuna como forma de organización toma fuerza en Venezuela. En esta séptima entrega se marcan los orígenes del poder comunal, impulsado por Marx luego de las revueltas en París en 1871.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>“¿Qué es la comuna, esa esfinge que tanto exaspera a las mentes burguesas?”. Con esa pregunta, Karl Marx abre en <em>La guerra civil en Francia</em> una serie de preguntas en torno a la importancia histórica de la Comuna de París (marzo-junio de 1871). Una de las conclusiones a la que arriba es que “la clase obrera no puede limitarse a hacerse cargo de la maquinaria del Estado ya existente y utilizarla para sus propios fines”. En ese sentido, destaca la importancia que tuvo el hecho de que los “consejeros municipales” fueran elegidos por sufragio universal en los distintos barrios y que sus mandatos fueran “revocables”. También que percibieran un salario igual al de un obrero.</p>
<p>Muchas veces se critica este tipo de idearios en nombre de lo imposible que resulta organizar así un país y no un pequeño poblado. Sin embargo, Marx pone de relieve que “en manos de la Comuna se pusieron no solamente la administración municipal, sino toda la iniciativa ejercida hasta entonces por el Estado”. Por otra parte, al autor de <em>El Capital</em> señala que “en el esbozo preliminar de organización nacional, que la Comuna no tuvo tiempo de desarrollar, se establece claramente que la Comuna habría de ser la forma política que revistiese hasta el más pequeño caserío del país”.</p>
<p>La lección no es menor, por más que –como se sabe– la Comuna de París fue aplastada a sangre y fuego por el poder de los capitalistas. “La Comuna dotó a la República de una base de instituciones realmente democráticas”, comenta Marx. E insiste: la Comuna fue “la forma política al fin descubierta bajo la cual ensayar la emancipación económica del trabajo”. Es decir, la Comuna estableció un horizonte en el que era posible pensar “abolir la propiedad privada” (“expropiación de los expropiadores”) y establecer una dinámica de “trabajo libre y asociado”. Más allá de las distancias geográficas y temporales, hay una lección del París insurrecto de 1871 que sigue instando a reinstalar la hipótesis comunista. Y es la siguiente: la Comuna “tomó en sus propias manos la dirección de la revolución; cuando por primera vez, simples trabajadores se atrevieron a transgredir el privilegio gubernamental de sus ‘superiores naturales’”.</p>
<p>El “atrevimiento” de “simples” trabajadores para “ensayar” la emancipación sigue siendo una dinámica que, por aquí o por allá, parece inquietar las almas bellas que administran los intereses del capital. Por eso la experiencia de democracia participativa y protagónica que vienen ensayando el pueblo venezolano en estos años –a través de las Comunas, los Consejos Comunales, los Círculos Bolivarianos, las Salas de Batalla Social, las Milicias Bolivarianas– es tan importante, no solo para quienes habitan ese suelo, sino para otros pueblos. Es ese rasgo el que transforma a la Revolución Bolivariana en una auténtica vanguardia de Nuestra América y el mundo.</p>
<p>“La grandeza de la Comuna –sostiene Miguel Abensour en su libro <em>La democracia contra el Estado</em>– es haber alcanzado la existencia contra todas las formas de Estado que le negaban el derecho a existir”. La grandeza del legado de Chávez, podríamos agregar, es haber sostenido, en última instancia, un enunciado tan subversivo como “Comuna o nada”. Y aferrarse, contra todo burocratismo, al ideal libertario que parte del presupuesto de que la Comuna es “el Alma” del Proyecto Bolivariano. Como reconoce un militante chavista (Richard Claros) en un artículo publicado recientemente en el portal de pensamiento crítico Contrahegemonía (“Venezuela: construyendo socialismo desde abajo”), la territorialización comunal “ha generado una interesante oleada organizativa que ha permitido la actualización de las vocerías de los consejos comunales y la activación de los movimientos sociales con el franco anhelo de ir avanzando hacia la Comuna”.</p>
<p>La chispa ya está encendida. Dependerá del protagonismo del pueblo venezolano expandirla por todo el territorio nacional. Y de todos nosotros, acompañar ese proceso, sin pretender erigirlo en modelo a implantar en otras latitudes.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/chavismo-genealogias-ii/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/chavismo-genealogias-ii/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuarta jornada del juicio contra Yanina González. Alegatos, desgaste y represión</title>
		<link>https://marcha.org.ar/cuarta-jornada-del-juicio-contra-yanina-gonzalez-alegatos-desgaste-y-represion/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/cuarta-jornada-del-juicio-contra-yanina-gonzalez-alegatos-desgaste-y-represion/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 Mar 2015 10:04:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[especial]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[yanina gonzalez]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/wppruebas/?p=7298</guid>

					<description><![CDATA[Por Redacción Marcha. Finalizó la cuarta jornada del juicio contra Yanina González. Se realizaron los alegatos y en la puerta de los Tribunales de San Isidro hubo represión contra quienes exigían la libertad de la joven. Las testimoniales del entorno del presunto femicida fueron los principales argumentos para el alegato de la fiscalía. &#160; &#160; [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Por Redacción Marcha</em>. </strong>Finalizó la cuarta jornada del juicio contra Yanina González. Se realizaron los alegatos y en la puerta de los Tribunales de San Isidro hubo represión contra quienes exigían la libertad de la joven. Las testimoniales del entorno del presunto femicida fueron los principales argumentos para el alegato de la fiscalía.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Con la declaración de más de veinte testigos, los alegatos de las partes y un llamativo operativo de represión de la policía finalizó el juicio contra Yanina González, la joven con discapacidad intelectual que fuera acusada por “abandono de persona” por la muerte de su hija Lulú en agosto de 2013. La lectura de la sentencia de esta historia de violencia judicial se realizará el miércoles 11 de marzo a las 12 del mediodía en el TOC 2 de San Isidro y quien será juzgada no será el presunto femicida de la niña, Alejandro Fernández, sino su madre, víctima de múltiples vulnerabilidades.</p>
<p>Una vez más, Yanina González se encontró con la angustia de “seguir esperando” la resolución cuasi burocrática de su situación procesal, sin perder la fortaleza. Festejó la compañía de las casi cientas, quienes desde la calle le cantaban “no estamos todas falta Lulú”, tal como ella lo había pedido. A su vez, las compañeras/os, amigas/os, militantes que se encontraron acompañando a Yanina con su apoyo y solidaridad a lo largo de los cuatro días del juicio sufrieron el hostigamiento por parte de la policía que, como se escuchaba en la manifestación popular, “protege femicidas”.</p>
<p>La espera, el amedrentamiento y la persecución a las y los militantes, la falta de información y el atraso de la sentencia fueron claros ejemplos de la intención política del Tribunal de reducir y amortiguar la movilización popular. Sin embargo, tal como manifestó Clara Aleman, integrante del Centro Comunitario Gallo Rojo, el próximo miércoles 11 de marzo va a ser otra jornada de resistencia y lucha por la libertad de Yanina. Expresó que “va a ser muy importante que estemos acá, que estemos muchos y hagamos más ruido”. Informó que se va “a pedir una sala más grande para que podamos entrar todos los que queramos, porque en eso también nosotros estamos sufriendo la persecución y la violencia institucional, no nos dejan  presenciar el juicio y nos maltratan”.  Por ello, reafirmó que “es importante que seamos muchas más para apoyar a Yanina y que sea justicia por Lulú.”</p>
<p><strong>Un mensaje de la fiscal a la prensa y la hora de los alegatos</strong></p>
<p>Afuera resonaban los bombos y los cantos incansables del poder popular. Adentro, hacían gala la soberbia y la pedantería de una fiscal y una asistente que de vulnerabilidades poco sabrán.</p>
<p>Anticipando su alocución de alegato, la fiscal especializada en género del departamento de San Isidro, Carolina Carballido Catalayud, hizo especial mención a la tarea de la prensa en la cobertura del juicio y de la que mencionó que difundía “información sesgada” que “atentaba contra el justo proceso”. La fiscal expresó que esa “forma” de comunicar genera un “efecto perverso” y en consecuencia, la “desacreditación hacia su persona”. Carballido mencionó además las amenazas que habría recibido y la custodia que tuvo que tener durante los días de juicio, aunque omitió mencionar que en la primera jornada denegó la misma protección a una de las testigos amenazada por el presunto femicida de Lulú, Alejandro Fernández.</p>
<p>Una vez en la lectura de su alegato, la fiscal Carballido realizó un relato de los hechos a partir de las pruebas testimoniales intentando demostrar que Yanina “en su carácter de madre no hizo nada” y omitió brindarle la asistencia médica que hubiera evitado lo que llamó “el resultado muerte” de Lulú. Dijo que Yanina debe ser condenada a 6 años y 7 meses de prisión “por abandono de persona agravado por haber ocasionado la muerte de la víctima y por el vínculo”.</p>
<p>Con un calendario en la mano intentó hacer constar que desde hacía al menos diez días antes de la muerte de Lulú, Yanina González “omitió” darle la atención médica adecuada a la pequeña “en forma consciente”, ya que tenía “la posibilidad efectiva” de proporcionarle una revisación urgente y en lo que llamó una “conducta omisiva” en la que “claramente había algo que encubrir”. En su lectura, señaló que de varias versiones proporcionadas por las y los testigos, se llegaba a hipótesis “encontradas” ya que la niña había recibido golpes pero en unas se señalaba como culpable a Fernández y en otras al padre biológico.</p>
<p>Sin embargo, ni el contexto de violencias de Yanina ni Lulú ni el que efectivamente hayan lastimado con brutalidad a la niña y que la médica de guardia del Centro de Salud que la recibió se haya visto sorprendida por el “golpe fuerte en la cabeza” fueron datos que generaran interés en la funcionaria, por más que haya estudios que determinen que tienen relación directa con el fallecimiento de la nena. “¿Qué hizo la madre durante todos estos días?”, inquirió. Era una pregunta retórica porque para ella ya tenía respuesta: “falló a su obligación de madre, la abandonó a su suerte.”</p>
<p>Luego de una media hora de cuarto intermedio, Gabriela Conder, abogada defensora de Yanina González, comenzó con la lectura de su alegato. Fue directa contra la fiscalía, llamando la atención del Tribunal sobre los procedimientos, sosteniendo que la prisión preventiva contra su defendida; el que el presunto femicida (acusado de homicidio) no sufriera la misma medida; el que le haya sido ocultada la existencia de una causa paralela y el que Yanina sea acusada por un delito de omisión y no de acción, son sumatorias que constituyen una estafa procesal.</p>
<p>Conder solicitó la nulidad de la incorporación de la lectura indagatoria de Fernández argumentando que está prohibido por el sistema penal argentino y habló de que no hubo “igualdad” en los delitos que se imputan a González y a Fernández e incorporó de esta forma el sesgo de la fiscalía, la cuestión de género. Para Conder, Yanina González estaba inmersa en una situación de violencias, por lo que “no se le puede exigir conducta en condición de garante”.</p>
<p>Para la abogada defensora, “la fiscalía no respetó derechos de igualdad” desde el momento en que tipifica como homicidio simple el “femicidio vinculado” que habría constituido el asesinato de Lulú ya que, “la violencia (de Fernández) estaba dirigida hacia Yanina”. Menciona además una de las conductas sexistas más notables del alegato de la fiscal Carballido: cuando mencionó que “la vida de Yanina no parece la de una mujer cautiva si iba a bailar”.</p>
<p>Para la defensa la joven madre debe ser sobreseída, se debe declarar la nulidad de la acusación, la nulidad de todas las preguntas del Tribunal y por “no haberse probado el dolo&#8221;, la absolución de Yanina González. Sostuvo Conder que la niña “muere por un hematoma subdural&#8221; y que &#8220;no puede haber abandono de persona con resultado de muerte y homicidio a la vez”. Mientras el ojo de la Justicia, que no es tan ciega, recayó sobre Yanina, Fernández está libre de culpa, en su casa y con la posibilidad de que nadie más lo investigue por la muerte de la chica si el pedido de Carballido se concreta.</p>
<p>“La inocencia de Yanina está basada”, recuperó su abogada, en varios aportes contundentes. Dos personas aseveraron que la madre siempre cuidó bien a su pequeñas, el remisero que las llevó a la guardia planteó que la mujer le diera respiración ‘boca a boca’ a su hija, lo que daba cuenta de su interés por salvarla; y la médica, que valoró que la paciente estaba bien vestida y en condiciones higiénicas y de nutrición saludables, lo que es contradictorio con la idea de que no velaba por la integridad de su retoño.</p>
<p><strong>Represión afuera y amedrentamiento adentro </strong></p>
<p>Mientras algunas/os militantes colocaban sus banderas en las veredas de los tribunales y otras/os comenzaban enérgicamente a tocar los redoblantes y cantaban acusando a la justicia patriarcal, el cordón policial que se encontraba instalado en la puerta desde temprano avanzó sobre la manifestación. Allí hostigando con golpes, filmaciones, gritos y maltrato los policías intentaron incomodar a las y los manifestantes de forma tal que las y los mismos reaccionen para poder reprimirlas/os con mayor intensidad.</p>
<p>Sin embargo, el colectivo de militantes organizado y nucleado por la <em>Comisión por la Libertad para Yanina González</em> resolvió hacer caso omiso a la agresión colocando una tela negra en la valla, detrás de donde siguieron dedicando sus canciones. A pesar de la lluvia la creatividad no faltó, con globos, cantos, carteles y pintadas se volvió a intervenir el tribunal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>La solidaridad y el acompañamiento</strong></p>
<p>Una de las novedades de la cuarta jornada en la audiencia contra Yanina González fue el acercamiento de la solidaridad del Colegio de Abogados de San Isidro con la letrada defensora, Gabriela Conder y de la asistencia al debate de veedoras de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), organismo que realiza acciones para impulsar la búsqueda de verdad y justicia en casos relacionados a los Derechos Humanos.</p>
<p>En diálogo con <em>Marcha</em>, Margarita Jarque, Directora de Litigio Estratégico de la CPM, contó que estuvieron presentes “para traer la solidaridad y el acompañamiento y para contribuir en la visibilización de un caso que se repite”. Contó que “la Comisión en 2006 intervino y patrocinó en un caso similar” y que “también acompañamos el caso de Reina Maraz Bejarano”.</p>
<p>Contó Jarque que estos “son casos que tienen en común que las víctimas terminan siendo juzgadas como victimarias y donde la violencia de género es invisibilizada por el Estado y donde jueces y fiscales se consideran al margen de la obligación de tener una perspectiva de género y una perspectiva de derechos humanos”.</p>
<p>Sostuvo que desde la CPM “nos parece muy grave que estas cosas sucedan y no sean visibilizadas en nuestro país” y reiteró el mensaje de acompañamiento diciendo que “estamos acá y vamos a contribuir en todo lo que podamos con la defensa, con las acciones posteriores y porque queremos justicia para Yanina y todas las Yaninas que hay en nuestro país y en toda la provincia de Buenos Aires”.</p>
<p>La historia de Yanina González espera de la tan preciada libertad. Antes de terminar la jornada de hoy, tímida pero clara irrumpió en el uso de sus palabras: “Justicia para Lulú ahora”. Y que así sea.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/cuarta-jornada-del-juicio-contra-yanina-gonzalez-alegatos-desgaste-y-represion/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/cuarta-jornada-del-juicio-contra-yanina-gonzalez-alegatos-desgaste-y-represion/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
