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	<title>#Elecciones2018 &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>#Elecciones2018 &#8211; Marcha</title>
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		<title>América Latina o fascismo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Oct 2018 00:59:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
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		<category><![CDATA[Redacción Marcha]]></category>
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					<description><![CDATA[Palabras urgentes tras los recientes resultados en las elecciones de Brasil ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Redacción Marcha</strong></p>
<p><em>Palabras urgentes mientras los machosfachos al acecho intentan avanzar. América Latina será la tumba del fascimo o no será. </em></p>
<p>Agazapados. Al acecho. Usan la justicia. Son la justicia. Retuercen las instituciones. Matan. Insultan. Son xenófobos, misóginos, racistas y quieren todo, pero todo, lo que puedan pagar. Nuestra América nos duele. Brasil nos duele. Las mujeres en las calles, millones en la calle, dijeron #ElleNao. Sin embargo, esperan al acecho, agazapados, para dar el zarpazo que agriete la democracia representativa. Y la sangre corre. Las Marielle son asesinadas. Lxs pibxs en las favelas son asesinadxs. Y hay millones en las calles, pero ellos tienen las instituciones y la justicia. Son la justicia que hoy ya no tiene balanza, sino una masa que golpea fuerte las esperanzas de las millones, de los millones, que salen a la calle, que trabajan todos los días, que no comen todos los días, que siguen soñando porque aún es gratis y colectivo.</p>
<p>Ya cuando el escrutinio de las recientes elecciones en Brasil confirmaban el arrasador triunfo de Jair Bolsonaro, estas palabras comenzaron a intercambiarse. Se trata de el candidato presidencial por el Partido Social Liberal (PSL) que acaba de alzarse con el 47% de los votos en la primera vuelta electoral mientras que, por su parte Fernando Haddad (PT) candidato de la fuerza progresista lo sigue con un 20% de distancia para la segunda vuelta que se realizará en menos de un mes.</p>
<p>Bolsonaro, originario del Estado de São Paulo, ex capitán del Ejército, diputado nacional hace 27 años y admirador de la dictadura de 1964-1985 en Brasil. Fundamentalista católico y aliado al lobby de las iglesias evangélicas. Víctima de la propia violencia que fomenta, fue agredido físicamente en un acto de campaña, hecho que lo impulsó en las encuestas. &#8220;Si alguna vez alguno de nosotros, civil o militar es atacado y toma represalias con 20 disparos, debería ser condecorado y no condenado&#8221;, afirmó en agosto pasado.</p>
<p>No se trata solo del odio que destila su programa, una especie de futuro repitiendo el pasado, sino que es el candidato que promete llevar adelante la profundización de las multinacionales. Para combatir la violencia en Brasil, que el año pasado alcanzó el récord de casi 64 mil homicidios, Bolsonaro propuso flexibilizar las leyes sobre el porte de armas para los &#8220;buenos ciudadanos&#8221;, señalando que son inherentes al ser humano ya que “están en la Biblia”. El dominio macho hegemónico de los mercados mundiales necesita que gane Bolsonaro para continuar con la militarización y el recorte de recursos del Estado que comenzó con la dictadura de Michel Temer.</p>
<p>Tras la inmensa movilización del 29 de septiembre de las mujeres antifascistas, organizadas, en todo Brasil y varias ciudades del mundo, Bolsonaro subió en las encuestas. Es que la reacción machista está de su lado, y ahora se ve seducida por las masas a la que anhela conquistar como si fuera un novio violento y celoso con ansias de dominio.</p>
<p>Por eso, la resistencia de las mujeres, lesbianas, travestis y trans y feministas brasileñas introduce una discusión urgente en la región en relación a la participación política y la representatividad de quienes somos más de la mitad de las poblaciones del mundo. Y también vale para Argentina, sede de la próxima Cumbre del G20. La pregunta es clave ante el ascenso de las políticas ultraliberales: ¿hasta cuando será posible pensar las estrategias de los movimientos -otrora progresistas hoy antifascistas-, sin que el objetivo sea cuestionar a esta democracia para iniciar el camino de derribar, finalmente, al capitalismo junto al heteropatriarcado, el racismo y la xenofobia?</p>
<p>#DictaduraNuncaMás #BrasilDecide</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/america-latina-o-fascismo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Brasil: Recta final de las elecciones</title>
		<link>https://marcha.org.ar/brasil-recta-final-de-las-elecciones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Oct 2018 11:28:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[#Elecciones2018]]></category>
		<category><![CDATA[#EleccionesBrasil2018]]></category>
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		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[El militar retirado sigue liderando la primera vuelta en Brasil con 32%; Haddad tiene 23%.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<article id="post" lang="es">
<div id="breadcrumb">
<p style="text-align: left;"><strong>Por Diego Sartorato | Traducción: Pilar Troya para Brasil de Fato </strong></p>
<p><em>Haddad con 43% y Bolsonaro con 41% llegarían a segunda vuelta en Brasil, señala IBOPE. El militar retirado sigue liderando la primera vuelta con 32%; Haddad tiene 23%.</em></p>
</div>
<div class="content">
<div class="text-content">
<p>El Instituto Brasileño de Opinión Pública (IBOPE) divulgó, la noche de este miércoles (3), una nueva encuesta electoral realizada con 3.010 electores en 209 municipios, por encargo del periódico Estado de Sao Paulo y de la TV Globo. Hasta la primera vuelta de las elecciones generales, el próximo domingo (7), el instituto divulgará diariamente encuestas de intención de voto para presidente.</p>
<p>El sondeo señala que el candidato del Partido Social Liberal &#8211; PSL a la Presidencia, Jair Bolsonaro, tiene hoy el 32% de la intención de voto entre los entrevistados. Fernando Haddad (PT) está en segundo lugar con el 23% y, si las elecciones fueran hoy, disputaría la segunda vuelta contra el militar retirado. Ciro Gomes (Partido Democrático Laboral &#8211; PDT, 10%), Geraldo Alckmin (Partido de la Socialdemocracia Brasileña &#8211; PSDB, 7%) y Marina Silva (Rede, 4%) completan la lista de cinco primeros según la encuesta.</p>
<p>El IBOPE señala además un empate técnico en la disputa de la segunda vuelta entre los dos candidatos mejor colocados en la encuesta: Haddad tiene hoy el 43% de la intención de voto, contra el 41% de Bolsonaro.</p>
<p>Los colocados en los primeros lugares en la disputa también sufren el mayor rechazo por parte del electorado: 42% de los entrevistados afirmaron a IBOPE que no votarían de ninguna manera por Bolsonaro, y 37%, por Haddad.</p>
<p>El margen de error del levantamiento es de más/menos dos puntos porcentuales.</p>
<p class="editor">
</div>
</div>
</article>

<p><a href="https://marcha.org.ar/brasil-recta-final-de-las-elecciones/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Brasil: &#8220;Ante la polarización, la izquierda brasileña debe reafirmar su compromiso democrático&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/brasil-ante-la-polarizacion-la-izquierda-brasilena-debe-reafirmar-su-compromiso-democratico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Oct 2018 12:30:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[#Elecciones2018]]></category>
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		<category><![CDATA[Leonardo Fernandes]]></category>
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					<description><![CDATA[Entrevista al politólogo André Singer en el marco de las elecciones del próximo domingo en Brasil]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<nav id="menu-mobile" class="contracted">
<p class="offscreen"><strong>Por Leonardo Fernándes para <a href="https://www.brasildefato.com.br/espanol/index.html">Brasil de Fato</a>.</strong></p>
<p class="offscreen"><em>Entrevista a André Singer en el marco de las elecciones del próximo domingo en Brasil, su análisis sobre las encuestas, la ausencia de Lula y el temor de un golpe</em>.<a href="https://creativecommons.org/licenses/by-nd/4.0/deed.pt_BR" target="_blank" rel="license noopener noreferrer"><img class="cc-icon" title="Sem Derivações" src="https://www.brasildefato.com.br/img/icons/cc-nd.svg" alt="Sem Derivações" /></a></p>
</nav>
<article id="post" lang="es">
<div class="content">
<div class="text-content">
<p dir="ltr">El politólogo y periodista, profesor de la Universidad de São Paulo (USP), André Singer, fue vocero del primer gobierno del ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores, PT), entre 2003 y 2007 y Secretario de Prensa del Palacio do Planalto [sede de la presidencia] entre 2005 y 2007.</p>
<p dir="ltr">En entrevista exclusiva con <strong>Brasil de Fato</strong>, Singer habla sobre la disputa por la presidencia, el escenario de polarización en el período preelectoral en Brasil y el papel del ex presidente Lula en el proceso democrático, incluso imposibilitado de disputar las elecciones. A continuación, fragmentos de la entrevista:</p>
<p dir="ltr"><strong>Algunos candidatos que no están bien posicionados en los sondeos de intención de voto, condenan la polarización política y defienden el voto útil como salida a esta situación. ¿Cómo analiza este argumento?</strong></p>
<p dir="ltr">Hay que analizar la cuestión de la polarización desde puntos de vista determinados. Claro que a los candidatos no les interesa porque están intentando encontrar un lugar que pasaría por deshacer esta polarización. Pero puede generar consecuencias negativas si hay una radicalización destructiva.</p>
<p dir="ltr">Ahora, por otro lado, si se debate nacionalmente el rechazo a una solución autoritaria que en este momento representa Bolsonaro, puede haber un resultado positivo. Por ejemplo, a través del voto democrático contra la amenaza a la democracia, que sigue creciendo desde 2016, cuando ocurrió el golpe parlamentario [que destituyó la presidenta Dilma Rousseff]. Entonces si la polarización es positiva o negativa va a depender del resultado final.</p>
<p dir="ltr"><strong>También se teme un posible un golpe de Estado en caso de que el PT vuelva al poder. ¿Cómo lo analiza?</strong></p>
<p dir="ltr">En realidad, en lo que se refiere a este asunto, hay mucha desinformación. Pienso que a lo largo de los últimos meses hubo señales preocupantes porque están surgiendo movimientos oriundos de las Fuerzas Armadas, una participación en política que no está autorizada por la Constitución y que tiene su peso en el ambiente político.</p>
<p dir="ltr">Ahora, si eso puede resultar en un golpe, pienso que no. Es evidente que en mi análisis cuenta mi deseo de que eso no ocurra y pienso que nosotros no tenemos información suficiente para afirmar que sea realmente una probabilidad. Pero, por otro lado, no podemos ignorar esas señales que están apareciendo, de un movimiento que no existía poco tiempo atrás y que realmente produce determinadas preocupaciones por la posibilidad real de una interrupción de la democracia.</p>
<p dir="ltr"><strong>Pese a la prohibición de la candidatura del ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, ¿qué papel juega en esta disputa electoral?</strong></p>
<p dir="ltr">Es un papel de grandeza, porque Lula logró el hecho político de sobrevivir como el principal líder popular del país, incluso desde la cárcel. Él eligió una estrategia arriesgada para enfrentar esta situación, porque insistió en su candidatura cuando estaba claro que sería poco viable desde el punto de vista jurídico, era una estrategia arriesgada, pero hasta el presente momento presenta resultados. Como dijo [Karl] Marx, la práctica es el único criterio de verdad. Entonces resulta que el ex presidente Lula está colocando a su candidato en la segunda vuelta. Lo que digo tiene como base los sondeos, que presentan resultados en este momento, claro que las cosas pueden cambiar y yo, como politólogo, tengo que decirlo. Pero en este momento, los sondeos señalan que Fernando Haddad disputará la segunda vuelta. Entonces, si se confirma, hay que reconocer que el ex mandatario adoptó una estrategia exitosa, que pone a su candidato como un personaje central del periodo que vamos a vivir adelante.</p>
<p dir="ltr"><strong>En caso de que se confirmen las simulaciones de una segunda vuelta, habría una disputa entre rechazos. Por un lado, el antifascismo. Por otro, el antipetismo [el rechazo al Partido de los Trabajadores] que venció a Fernando Haddad en la primera vuelta de las elecciones municipales de São Paulo en 2016. ¿Eso ha cambiado? ¿Cómo analiza esta disputa entre rechazos?</strong></p>
<p dir="ltr">Pienso que sí hubo un cambio que tiene que ver con el fracaso del gobierno Temer, lo que produjo una frustración muy grande en el pueblo que deseaba una mejora en la economía, el desempleo alcanzó niveles insostenibles para la población de menores ingresos en Brasil. Y también para el conjunto de trabajadores, pues el desempleo disminuye las condiciones de lucha por mejores sueldos. Por ello, los números actuales demuestran, por ejemplo, que subió la preferencia por el Partido de los Trabajadores (PT), con índices próximos a aquellos de diez años antes, cuando el PT lideraba el índice de aprobación. Entonces hay un cambio en el ambiente político.</p>
<p dir="ltr">Sin embargo, no se debe descartar esa posible guerra de rechazos en una posible segunda vuelta entre Jair Bolsonaro y Fernando Haddad, porque habrá un ambiente muy polarizado. Se cultivó un odio contra el PT en el último periodo y eso va a manifestarse en la segunda vuelta. Claro que ante una expresión de odio siempre hay alguna reacción, entonces pienso que en la izquierda, las banderas democráticas y la conducta democrática están muy seguras, algo muy positivo. Desde el punto de vista de la izquierda, habrá que reafirmar el compromiso con la democracia para que quede muy claro que la radicalización y las amenazas al proceso democrático vienen de la derecha. Pienso que se puede diluir este ambiente cargado que en realidad no interesa a nadie.</p>
</div>
</div>
</article>
<p><span id="more-41876"></span></p>
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<p><a href="https://marcha.org.ar/brasil-ante-la-polarizacion-la-izquierda-brasilena-debe-reafirmar-su-compromiso-democratico/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Brasil: &#8220;Bolsonaro presidente sería la situación más riesgosa desde el golpe militar&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/brasil-bolsonaro-presidente-seria-la-situacion-mas-riesgosa-desde-el-golpe-militar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Sep 2018 03:15:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
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					<description><![CDATA[El  jurista Pedro Serrano alerta sobre las nuevas formas de autoritarismo en la sociedad brasileña.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Pedro Ribeiro Nogueira | Traducción: Luiza Mançano*</strong></p>
<p class="description"><em>En entrevista, el jurista Pedro Serrano alerta sobre las nuevas formas de autoritarismo en la sociedad brasileña. Según el jurista, si se legitima a Bolsonaro por un proceso democrático, él estaría autorizado a promover políticas conservadoras.</em></p>
<article id="post" lang="es">
<div class="content">
<div class="text-content">
<p dir="ltr">“Esto es algo extremadamente peligroso. Elegir a Bolsonaro sería la situación más peligrosa para el país desde el golpe militar de 1964&#8243;, analiza Pedro Serrano, jurista brasileño, profesor de Derecho Constitucional en la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP).</p>
<p dir="ltr">&#8220;No tengo la menor duda. Ese tipo puede usar su mediación con la democracia, el hecho de haber sido elegido para imponer un autoritarismo más intenso. Lo que significaría el asesinato de personas, el sacrificio de parte de una generación y su libre pensamiento, un retroceso para el país”. Según el jurista, el candidato ultraderechista, si es legitimado por un proceso democrático, estaría autorizado a promover políticas conservadoras y de extrema derecha.</p>
<p dir="ltr">A continuación la entrevista completa:</p>
<p dir="ltr"><strong>&#8211; ¿Cómo analiza la prisión del ex presidente Lula y su pérdida de derechos políticos?</strong></p>
<p dir="ltr">El caso del ex presidente Lula no es un caso único. Hoy el mundo vive el intento de construcción de un paradigma más autoritario, es una nueva forma de autoritarismo. No es lo mismo que un Estado de excepción o los regímenes de excepción que había en el siglo 20. Podemos decir que es un autoritarismo líquido. Porque está fragmentado en la sociedad, no se puede identificar con claridad a su autor, pues se encuentra diluido en otras medidas antidemocráticas. Son medidas de excepción, es decir, medidas que tienen una fachada democrática y un contenido tiránico.</p>
<p dir="ltr">En el primer mundo, son medidas que vienen del Poder Legislativo o del propio poder ejecutivo como agentes de medidas de excepción. Las “patriotic acts” en EEUU, las leyes antiterroristas en Europa, los encarcelamientos, el decreto de estado de excepción en Francia, hay diversos ejemplos. En América Latina, pasa algo muy diferente. Aquí las medidas de excepción se producen, para mí, en el sistema de justicia. El Legislativo y Ejecutivo tienen su rol, pero está más reducido.</p>
<p dir="ltr">En mi trabajo de investigación observo que en América Latina hay dos tipos de medidas de excepción: procesos penales de excepción o investigaciones de excepción e impeachments inconstitucionales. A partir de los 90, en Brasil, se empiezan a producir esas medidas de excepción, el caso de Lula es solo una continuidad de ellas. Es ahí cuando se inicia el encarcelamiento masivo, la guerra contra las drogas, donde la figura del enemigo es la figura del traficante. Esos procesos, desde esa época, vacían de sentido a los derechos humanos y fundamentales. Los reos son considerados enemigos, y se les quitan derechos.</p>
<p dir="ltr">Hubo una deshumanización de esas personas. La justificación de la guerra contra las drogas pasó a actuar como forma de control social, para abatir a la juventud negra, a los jóvenes de las favelas. Empezó a aumentar intensivamente la violencia en la sociedad y el encarcelamiento, cuestiones relacionados.</p>
<p dir="ltr">El 42% de los presos brasileños hoy, la tercera mayor población encarcelada del mundo, no tiene derecho a la defensa. Imagínate cuántas personas se encuentran en esa situación de injusticia. Son presos que están en la cárcel antes de ser juzgados ni en primera instancia.</p>
<p dir="ltr">En el caso del presidente Lula, con el “mensalão” (escándalo de sobornos mensuales pagados a políticos), se empezaron a transponer técnicas de los procesos penales de excepción, que tienen la apariencia de procesos pero que no lo son en su contenido. Hay un abogado, una corte, un tribunal, pero no interesa mucho lo que diga el abogado, o qué decida la corte, porque va a interpretar la ley no para aplicarla, sino para justificar lo que pretende hacer. Y entonces se traslada esa técnica a la política.</p>
<p dir="ltr">El impeachment inconstitucional de Dilma también es una continuación de lo mismo, una medida de excepción directa de la democracia. Es algo típico del autoritarismo que considero “líquido”, porque interrumpe la democracia, pero después vuelve a un espacio democrático y sigue controlando la democracia.</p>
<p dir="ltr">La interrupción no es un golpe militar que ocupa el poder. Es una medida de excepción que interrumpe el ciclo democrático y luego vuelve a él, como en el caso del proceso contra el presidente Lula. En su caso, un proceso penal de excepción muy intenso. Porque no hay las condiciones mínimas para condenarlo en un régimen civilizado. Entonces se impulsa un proceso que parece cumplir las normas procesales, pero que tiene un contenido tiránico. El presidente Lula es víctima de este modelo de autoritarismo.</p>
<p dir="ltr"><strong>&#8211; _Usted dijo que las decisiones que se toman contra los derechos del presidente Lula también se toman contra toda la sociedad. En 2014, solo 14.000 presos, en un universo de 227.000 presos aptos para votar, que todavía apelan sus sentencias en otras instancias, como el caso de Lula, tuvieron acceso a las urnas electrónicas. Esto tiene mucho que ver con lo que estamos hablando, que la justicia considera al reo como enemigo y cercena sus derechos.</strong></p>
<p dir="ltr">No tengo dudas. Mire, la sociedad todavía no se despertó. Es coautora de un crimen de lesa humanidad. No hay un ambiente humano más próximo a un campo de concentración en la postguerra que las cárceles brasileñas. La sociedad brasileña sabe y desea que las personas vayan a la cárcel, algo absolutamente inmoral.</p>
<p dir="ltr">Los que criticamos eso somos pocos, pero actuamos desde una lógica moral que forma parte de lo más bueno que el ser humano produjo en 3 millones de años sobre la tierra. Las personas tienen que comprender que no se puede someter así a los seres humanos.</p>
<p dir="ltr">La mayoría de las personas es inocente, pero los medios no lo cuentan. No se señala ese otro aspecto del encarcelamiento. Somos seres humanos, inteligentes, podemos pensar otros modos de castigo, otra forma de tratar los problemas.</p>
<p dir="ltr">No es de extrañar que exista esa política, es algo premeditado. Hay una parte de la élite mundial que apuesta por la violencia. Entonces, se puede asesinar a un negro en una favela o retirar al negociador del plan político, que es Lula. Entonces no hay que negociar, se resuelven los problemas con la violencia.</p>
<p dir="ltr"><strong>&#8211; En las próximas semanas, que anteceden las elecciones, ¿habrá algún nivel de coherencia por parte del Poder Judicial y de las élites para asegurar un ropaje democrático o podría haber un nuevo golpe? En resumen, ¿habrá elecciones?</strong></p>
<p dir="ltr">Pienso que habrá elecciones. Puedo estar engañado, pero hasta ahora se confirma mi lectura, que es antigua. Hay que comprender: existe una mediación con la democracia. Debemos recurrir a ese argumento incluso. Para demostrar las contradicciones de esa mediación, que existe. Es muy difícil legitimar una dictadura.</p>
<p dir="ltr">Elegir a Bolsonaro sería la situación política más arriesgada del país desde 1964. No tengo la menor duda. Ese tipo podría usar su mediación con la democracia, el hecho de haber sido elegido, para imponer un autoritarismo más intenso. Lo que significaría el asesinato de personas, el sacrificio de una parte de una generación y su libre pensamiento, un retroceso para el país. Tenemos que evitar su elección. No vamos a combatirlo a corto plazo, pero tenemos que evitar que él llegue al poder político. El mayor riesgo está ahí y no en no tener elecciones. Que elijamos a ese tipo y él, legitimado por la democracia, cometa una serie de atrocidades.</p>
<p class="editor"><strong>*Original en Brasil de fato</strong></p>
</div>
</div>
</article>

<p><a href="https://marcha.org.ar/brasil-bolsonaro-presidente-seria-la-situacion-mas-riesgosa-desde-el-golpe-militar/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuando “perder es (más que) ganar un poco”. Comentarios después de las elecciones presidenciales en Colombia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/cuando-perder-es-mas-que-ganar-un-poco-comentarios-despues-de-las-elecciones-presidenciales-en-colombia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 Jun 2018 00:01:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[#Elecciones2018]]></category>
		<category><![CDATA[Álvaro Uribe]]></category>
		<category><![CDATA[análisis y opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
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		<category><![CDATA[Iván Duque]]></category>
		<category><![CDATA[Nicolás Armando Herrera Farfán]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
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					<description><![CDATA[El investigador colombiano analiza los resultados electorales y enuncia los retos de este momento político.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Nicolás Armando Herrera Farfán*</strong></p>
<p><em>En las últimas horas he leído que el “pueblo” es “el responsable” de la victoria uribista, que “tendrá el gobierno que se merece” y “vivirá la dictadura como quería”. Ciertamente, el uribista Iván Duque ganó las elecciones con el 53,98% contra el 41,81% obtenido por Gustavo Petro. Sin embargo, quiero adelantar unas rápidas reflexiones, en contravía del consenso pesimista.</em></p>
<h3>Luces y sombras</h3>
<p>1. El “pueblo” es el gran ganador de las elecciones y el gran responsable de los históricos resultados obtenidos por la propuesta alternativa, pero no alterativa aún –en el sentido de “alterar” el modelo político-económico dominante–. 20 años después, la abstención fue inferior al 50%.</p>
<p><img loading="lazy" class="size-full wp-image-40476 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha1.jpg" alt="" width="1280" height="120" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha1.jpg 1280w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha1-630x59.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha1-1024x96.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha1-810x76.jpg 810w" sizes="(max-width: 1280px) 100vw, 1280px" /></p>
<p>La alternativa política por primera vez en la historia sobrevivió (vital y electoralmente) a la primera vuelta, alcanzando su mayor acumulado electoral pues superó el 22,02% de Carlos Gaviria (en 2006) y el 27,47% de Antanas Mockus (en 2010). Y Petro superó su piso de 9,13% (en 2010). Entonces, será inédito el enfrentamiento entre el gobierno derechista (tradición colombiana) y una potencial oposición de la casi mitad de los electores y electoras, con posibilidad de articular movilización callejera y debate parlamentario, y con un despertar juvenil que quiere una política renovada.</p>
<p>Otro elemento importante es el alza del nivel de la discusión política, más allá de la estrechez mediática del “castro-chavismo” y del “sentimiento anti-uribista” que algunas personas subrayan. En esta contienda electoral se discutió –visiblemente y con amplio interés– sobre política (orientación) y economía (matriz productiva y modelo económico). Producto de esto son las famosas “peinadas” de Petro a los demás candidatos en los debates y a los periodistas del <em>stablishment</em> en las entrevistas y las multitudinarias concentraciones populares en las plazas, cosa que parecía jurásica en el panorama nacional. Producto de esto también es este artículo, así como la auto-convocatoria de votantes de Petro, Fajardo y De la Calle buscando consensos de cara a la segunda vuelta. El proceso electoral permitió que el “pueblo” se visibilizara como protagonista, y esta es otra señal de victoria.</p>
<p>2. Las regiones del país nuevamente aleccionaron con sus victorias, siendo ejemplarizantes los resultados obtenidos en el Pacífico colombiano. Petro arrasó en departamentos como Putumayo, Cauca y Nariño. También ganó en 33 capitales departamentales (39,39%), en ciudades grandes como Bogotá, Cali y Barranquilla, en ciudades intermedias como Cartagena, Santa Marta, Pasto, Tunja y Popayán, y en ciudades pequeñas como Quibdó, Riohacha, Mocoa, Sincelejo y Mitú. El Pacífico y el Sur (geográfico y simbólico) apostaron por el cambio.</p>
<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" class="size-full wp-image-40471 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/mapa-e1529364764293.jpg" alt="" width="600" height="435" /></p>
<p>Fuente: Registraduría</p>
<p>3. La “oligarquía”, es decir, la “maquinaria”, es la perdedora. Reconociendo que hay una masa poblacional que vota conscientemente a la derecha (disfrazada de diferentes partidos), considero que Iván Duque ganó por “inflación” de los medios de comunicación: entre la primera vuelta (27 de mayo) y la segunda vuelta (17 de junio), sólo creció el 37, 03% mientras que Petro creció un 65,61%.<br />
<img loading="lazy" class="size-full wp-image-40477 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha-2.jpg" alt="" width="621" height="139" /><br />
Esto es significativo teniendo en cuenta que Duque coalicionó las “maquinarias” de los partidos tradicionales (Conservador y Liberal) y sus mutaciones recientes (Cambio Radical, Partido de la U); trabajaron en torno suyo los medios de comunicación (nacionales y extranjeros), los mafiosos locales y regionales, los terratenientes, el paramilitarismo (que sigue activo en las regiones), los mercenarios extranjeros y la propaganda negra y la guerra psicológica (encabezadas por J.J. Rendón); y se traccionó el aparato estatal en función de la legitimación del fraude que le diera la victoria, como resulta evidente en las actuaciones de la Registraduría Nacional y la Fiscalía General (en el caso de las denuncias de fraude) y de sectores policiales y militares, que boicotearon la campaña de Petro como se denunció por activistas en las redes sociales.</p>
<p>También perdieron el centrismo de Sergio Fajardo (que funcionó como un uribista solapado) y el mohoso y herradumbrado MOIR de Jorge Robledo (incluido el senador santandereano Leonidas Gómez) quienes apostaron por el voto en blanco. En términos políticos jugó más su anti-izquierdismo y su comodidad con el <em>statu quo</em> (prisioneros de su ideología y voceros de la propaganda “castro-chavista”). En términos de “opinión”, su opción resultó pírrica, pues sólo alcanzó el 4,20%. En términos prácticos, favorecieron los intereses del poder instituido.</p>
<p>El fenómeno endémico y multifactorial del abtencionismo va cediendo terreno y también perdió. Al igual que el voto en blanco, el abstencionismo es muy respetable políticamente, pero no puede convertirse en un axioma, sino considerarse una táctica dentro de un proceso histórico. Nadie pide entregar las banderas a un candidato o candidata, sino impulsar proyectos por donde se puede. No votar en estas elecciones era menos complejo que en 2014 (Santos-Zuluaga) y exigía un poquito más de creatividad. Ciertamente “el que escruta elige”, como decía Camilo Torres, y “después de las 4 vota la registraduría” como advertía Gaitán, pero endosar la esperanza por la fe total o la negación absoluta, no ayuda mucho en el panorama político (y esto no sólo tiene que ver con un “sentimiento antiuribista”).</p>
<p>4. Así, como advertimos en las <a href="https://www.aporrea.org/tiburon/a99529.html">elecciones de 2010</a>, volvió a perder (al menos en el discurso público) la política alternativa-alterativa, que comúnmente se conoce como “la izquierda”. Esto no significó, obviamente, la desaparición de la izquierda sino de su inclusión en un proyecto más amplio que su propio discurso, tan golpeado mediáticamente como bastardeado por la extrema derecha recalcitrante que gobierna Colombia, por lo menos desde la derrota de José María Melo en 1854. Que Petro se haya &#8216;corrido&#8217; al centro, no quiere decir que las personas que peinamos la historia a contrapelo hayamos renunciado a nuestro proyecto y nuestros sueños.</p>
<p>Petro explicitó su distancia del “marxismo” y su adopción teórica del liberalismo económico, incluso planteó la necesidad de crear un capitalismo nacional, pues en su consideración no había en Colombia más que un feudalismo rampante y feroz. Y planteó que su modelo de gobernabilidad de “acuerdos sobre lo fundamental” era el de la concertación chilena. En esto no se separó ni un ápice del diseño político desarrollado por la derecha colombiana y explicitado en su programa “Visión de Colombia II Centenario: 2019” editado en 2005 por el Departamento Nacional de Planeación. Petro se siente cómodo en ese discurso conciliador del “centro” de los partidos tradicionales y en el rol de socialdemócrata con pasado guerrillero, como José “Pepe” Mujica, que en últimas pretende administrar el capital.</p>
<p>El programa de la “Colombia Humana” se mostró como un programa que apelaba al imaginario liberal nacional y rescataba nombres de esa tradición: Rafael Uribe Uribe, Alfonso López Pumarejo, Jorge Eliécer Gaitán y Luis Carlos Galán. También apeló al célebre conservador Álvaro Gómez Hurtado, quien supo apartarse de la corrupción narcotraficante, pero no de la criminalidad estatal de la que su padre, el expresidente Laureano Gómez, fuera exponente.</p>
<p>El “centrismo” de Petro se evidenció en las “tablas” de los acuerdos con Antanas Mockus y Claudia López donde se comprometía a defender el <em>statu quo</em>: no “expropiando”, impulsando la “iniciativa privada”, no convocando a una Constituyente y respetando “el Estado Social de Derecho”.  Así pues, su programa político no buscaba alterar ni el modelo político-económico ni el modelo de propiedad, de la misma manera que se estableció en la negociación de paz con las FARC-EP y la sacrosanta trinidad inexpugnable: modelo de propiedad, modelo económico y doctrina militar. Otras muestras parecen ser su posición anti-soberanista en el tema de la extradición, su consideración de Venezuela como “dictadura” y su promoción de un “capitalismo verde”, al mejor estilo de Al Gore, considerando que hay un cierto capitalismo que puede proteger la naturaleza. Algunas de estas ideas son expuestas por <a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240760">Renán Vega Cantor</a>, <a href="http://www.marcha.org.ar/elecciones-en-colombia-entre-la-vieja-elite-y-la-esperanza-de-cambio/">Sergio Segura</a> y <a href="http://www.marcha.org.ar/bombas-de-humo-en-izquierda-colombiana-mucha-ambicion-de-gobierno-poca-vocacion-de-pueblo/">Felipe Polanía</a>.</p>
<p>5. Las encuestas se desnudaron como armas ideológicas e instrumentos de manipulación y control social. Como se aprecia en las cuatro consultas realizadas de cara a la segunda vuelta, mientras la tendencia de Duque era a la baja (en 8 días perdió 10 puntos) la de Petro era al alza (subió 5 puntos) y la diferencia entre ambos se redujo en 14 puntos. (Recuérdese que no hubo encuesta después de la adhesión pública de Claudia López y Antanas Mockus a la campaña de Petro).</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-40478" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha-3.jpg" alt="" width="1036" height="271" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha-3.jpg 1036w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha-3-630x165.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha-3-1024x268.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/ficha-3-810x212.jpg 810w" sizes="(max-width: 1036px) 100vw, 1036px" /><br />
Entonces se abren tres interrogantes: ¿Cómo explicar estadísticamente que un candidato que va bajando venza a uno que va subiendo y que la diferencia final duplique el estimativo de la diferencia en la última encuesta?; ¿es posible que se haya planteado una medición alta desde el principio para Duque (55%) calculando que se desinflaría y previendo un estimado del fraude para decir que “acertaron las encuestas” teniendo en cuenta que obtuvo el 53,98%?; ¿a qué candidato apoyaron los dueños de los medios de comunicación que contratan las encuestas? Por otra parte, si pudiera estimarse que el fraude estuviera cercano a los dos millones y medio de votos, como algunas personas me han manifestado, la victoria de Duque se convierte en derrota (&#8220;empate técnico&#8221;, llamarían algunos) pues sólo obtuvo 2.338.891 votos más que Petro.</p>
<h3>Retos y tareas (para un “petrismo” más allá de Petro)</h3>
<p>1. Se requiere de una organización popular que participe activamente en la fiscalización del escrutinio de la segunda vuelta, a fin de desnudar el fraude electoral y, a la vez, exigir a la Fiscalía General de la Nación que revele la investigación sobre el fraude de la primera vuelta, el mismo fraude que el registrador invitó a “dejar en el pasado”.</p>
<p>2. Esta misma organización debe impulsar estrategias y acciones concretas que defiendan los maltrechos acuerdos firmados con las FARC y la mesa de negociaciones instalada con el ELN. Defender la paz como derecho y no como consigna vacía debe incluir en la ecuación el “factor Venezuela” que entrará en juega a través de la incorporación de Colombia a la OTAN y el cuasi consenso que allí se vive una “dictadura”.</p>
<p>3. La derecha colombiana comprende rápidamente que si deja respirar al pueblo de la represión, la espuma del chocolate vuelve a subir. Después de 200 años de dominación, aún no ha podido alcanzar la hegemonía y el consenso de las mayorías y eso la conducirá a armar causas alrededor del ELN (en ausencia de las FARC) en las regiones del país y en el exterior.<br />
Urge activar las alarmas y las redes de solidaridad, visibilidad y denuncia nacionales e internacionales frente a la obvia arremetida mediática, jurídica, política, militar y paramilitar sobre las personas que dinamizaron la campaña de Petro en las regiones, sobre el pensamiento crítico y sobre los movimientos sociales, es decir, frente al asesinato, la estigmatización y criminalización de la pobreza y la protesta social organizada. Todas estas acciones ya se vienen desarrollando en contra de los reclamantes de tierras, los defensores y defensoras de Derechos Humanos, integrantes del Congreso de los Pueblos y parlamentarios del Polo Democrático Alternativo.</p>
<p>4. Deben fortalecerse los procesos formativos de pensamiento crítico, de recuperación crítica y activa de la historia y de fortalecimiento político-ideológico. Hay que alimentar las luchas del presente y del futuro con tradiciones, memoria e ideas. Contra el discurso de “liquidar el pasado” y “pasar la página”, se exige avivar la llama rebelde de la resistencia y los sueños ancestrales con las herramientas teóricas disponibles.</p>
<p>5. Hay que consolidar los resultados regionales donde se ganó y fortalecer donde se perdió, no sólo de cara a las elecciones de 2019, sino a la consolidación de procesos locales de organización popular, participación política y poder instituyente. No se trata sólo de “captar votos” sino de construir <em>otro</em> horizonte político: desde abajo, de la periferia al centro y con protagonismo local, combinando las ansias de gobierno con la construcción de poder, pues alcanzar lo primero sin lo segundo es una tentación y desarrollar lo segundo sin lo primero es ilusión.</p>
<p>La “izquierda” y los movimientos sociales deben jugar un papel protagónico, articulando el movimiento social y el movimiento político, y atrayendo a los<em> no alineados</em> y <em>no alineadas</em> en ninguna expresión política. Se necesita replantear las prácticas y formas de hacer política y aventurarse en la construcción de una gran colación de movimientos sociales, Coalición Colombia y la lista Decentes: un gran frente social y político desde abajo, de oposición y proposición, en acuerdos básicos prácticos. La utopía pluralista de Camilo Torres Restrepo sigue estando a la orden del día.</p>
<p>6. Los hechos exigen la construcción de instrumentos académicos de opinión pública que ayuden a desideologizar el control de los medios masivos de comunicación y permitan establecer vinculaciones concretas de la academia colombiana con los problemas reales del país. Los científicos y científicas sociales tenemos mucho que aportar en esta batalla cultural. Un buen ejemplo podría ser la estrategia desarrollada por el Instituto Universitario De Opinión Pública (IUDOP) que desde la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” impulsara el psicólogo jesuita <a href="http://www.uca.edu.sv/coleccion-digital-IMB/wp-content/uploads/2015/11/1990-La-encuesta-de-opinión-pública-como-instrumento-de-desideologizador-RP1990-9-35-9_22.pdf">Ignacio Martín-Baró</a>.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>*Nicolás Armando Herrera Farfán es psicólogo colombiano, investigador del Colectivo Frente Unido – Investigación Independiente.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/cuando-perder-es-mas-que-ganar-un-poco-comentarios-despues-de-las-elecciones-presidenciales-en-colombia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Colombia: investigación revela 10.000 crímenes de Estado en el gobierno de Uribe</title>
		<link>https://marcha.org.ar/colombia-10-000-falsos-positivos-en-el-gobierno-de-uribe/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Jun 2018 13:32:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[#Elecciones2018]]></category>
		<category><![CDATA[Álvaro Uribe]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[ejecuciones extrajudiciales]]></category>
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		<category><![CDATA[Nicolás Armando Herrera Farfán]]></category>
		<category><![CDATA[Seguridad Democrática]]></category>
		<category><![CDATA[sergio segura]]></category>
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					<description><![CDATA[Omar Rojas, expolicía coautor del libro “Ejecuciones extrajudiciales en Colombia 2002-2010”, nos revela detalles de los falsos positivos.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="western" align="justify"><strong>Por <a href="https://twitter.com/comunhc">Sergio Segura</a> y <a href="https://www.facebook.com/nicolas.armando">Nicolás Herrera</a></strong></p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify"><em>Conversamos con Omar Eduardo Rojas Bolaños, coautor del libro “<a href="http://kavilando.org/lineas-kavilando/conflicto-social-y-paz/6136-ejecuciones-extrajudiciales-en-colombia-2002-2010-libro-completo">Ejecuciones extrajudiciales en Colombia 2002-2010</a>”, quien nos reveló detalles de su investigación, la más rigurosa y completa que aborda el tema de los “falsos positivos” en Colombia.</em><span id="more-2215"></span></p>
<p class="western" align="justify"><img class="spotlight aligncenter" src="https://scontent.faep12-1.fna.fbcdn.net/v/t1.0-9/34483626_174664653374434_6238349266255872000_n.jpg?_nc_cat=0&amp;oh=857d508e6159b8d76dc15bfd8775cbf7&amp;oe=5BC1A766" alt="La imagen puede contener: 1 persona, sentado e interior" /></p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">El Artículo 11 de la Constitución colombiana de 1991 establece tajantemente: “El derecho a la vida es inviolable. No habrá pena de muerte”. De allí que las “ejecuciones extrajudiciales” o “falsos positivos” sean realmente asesinatos de civiles por parte de las Fuerzas Armadas. Aunque las investigaciones registran los primeros casos a mediados de la década de 1980, la práctica sistemática de estos crímenes se desarrolló con la llamada “Política de Seguridad Democrática”, estrategia contrainsurgente desplegada por el gobierno de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), con el propósito de mostrar “guerrilleros abatidos” y “éxitos militares”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Así lo demuestran <a href="https://www.youtube.com/watch?v=oMYYFro5YPQ">Omar Eduardo Rojas Bolaños</a> y Fabián Leonardo Benavides Silva, autores del libro “Ejecuciones extrajudiciales en Colombia, 2002-2010. Obediencia ciega en campos de batalla ficticios”, salido hace escasos meses. El libro es el resultado de un trabajo mancomunado de profesionales de la psicología, la historia, la economía y la sociología, y recurre a varias fuentes, convirtiéndolo en la más completa investigación sobre el tema hasta la fecha.</p>
<h3 class="western" style="text-align: left;" align="justify"><strong>Cifras confusas</strong></h3>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Cuando Álvaro Uribe llegó al poder en 2002, las Fuerzas Armadas afirmaban que las insurgencias estaban conformadas por cerca de 30.000 personas en armas. Al terminar su segundo periodo, en 2010, los mismos militares presentaron las siguientes cifras: 19.405 muertos en combate, 63.747 capturas y 44.954 desmovilizaciones. Esto arroja un total de 128.106 insurgentes. ¿De dónde salieron tantas muertes, capturas y desmovilizaciones?</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Las cifras sobre los mal llamados “falsos positivos” son confusas. La Política de Seguridad Democrática de Uribe Vélez llegó a decir que se trataba “solo” de 42 casos, mientras que en 2015, la Fiscalía General de la Nación documentaba 4.500, la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) reportaba 5.700 y otras ONG hablaban de 6.200. En 2010, el Ministerio de Defensa afirmó que los muertos en combate habían sido 19.405 y en 2014 presentaron un cuadro donde afirmaban que los muertos eran de 15.925, ¿qué pasó con los más de 4.000 casos que desaparecían de las cifras oficiales?</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Para Omar Rojas se trata de “falsos positivos”: “los cerca de 4.000 que se escondían se sumaban a los más de 6.000 que denunciaban las ONG. La cifra supera los 10.000 casos. Lo dicen los mismos victimarios”, y señala que en las páginas 64, 65, 66 y 191 de su estudio están explicitadas las fuentes oficiales. Incluso va más allá y señala que “uno de los victimarios que entrevistamos nos aseguró que, aunque tenían pruebas de 48 falsos positivos en su contra, en realidad había asesinado a más de 100 personas”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Antioquia fue el departamento más victimizado por esta modalidad criminal, fortín político de Álvaro Uribe Vélez. Esto no sorprende a Rojas quien recuerda que “Antioquia es uno de los departamentos donde hay mayor relación entre paramilitarismo, narcotráfico y autoridades, llámese Ejército o Policía”. Las cifras no lo desmienten. Los informes del Grupo de Memoria Histórica (GMH) revelan que de las 1.982 masacres perpetradas por grupos armados entre 1980 y 2012, Antioquia padeció 598 (el 30%). A estas masacres deben sumarse los planes de exterminio en contra de la Unión Patriótica y el movimiento social, como fue denunciado en 2007 por el entonces senador <a href="https://www.youtube.com/watch?v=FuoONBn1XX0">Gustavo Petro</a> y en 2014 por el senador<a href="https://www.youtube.com/watch?v=J1JSPxtrIEg"> Iván Cepeda Castro</a>. Para no ir más lejos, desde la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y las FARC-EP en 2016, en Antioquia han sido asesinados 32 líderes sociales.</p>
<h3 class="western" style="text-align: left;" align="justify"><b>Modalidades y actores</b></h3>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">En estos crímenes de Estado, mal llamados “ejecuciones extrajudiciales”, estuvieron involucradas todas las fuerzas armadas: Ejército, Policía, Armada Nacional y Fuerza Aérea. Según lo relatado en el libro, se hacían retenes militares y de policía, subían a los buses a pedir documentos y bajaban a jóvenes que después aparecían muertos. Rojas explica que “el 90% fueron cometidas por el Ejército, pero nosotros mostramos eventos donde las Fuerzas Armadas en su conjunto transportaban a las víctimas en helicópteros de la Fuerza Aérea. Ellos se ponían de acuerdo. Incluso el INPEC (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario) también hizo falsos positivos, ya que ellos entregaban presos para que fueran ejecutados”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Por su parte, el extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), la policía secreta colombiana, aunque no participó directamente en los falsos positivos, sí realizó numerosos seguimientos, interceptaciones ilegales y un trabajo de inteligencia que proporcionó al Estado ( y al paramilitarismo) los datos necesarios de líderes sociales, sindicalistas, defensores y defensoras de derechos humanos y militantes de izquierda para que fueran asesinados.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">El libro cuenta, además, cómo los grupos paramilitares entregaban al Ejército los “hombres indisciplinados” de sus filas para que se les “ajusticiara” con el propósito de generar obediencia. Así mismo, se dieron infiltraciones en las “Bacrim” (Bandas criminales): “los militares les decían que sabían dónde habían caletas con armas y dinero de la guerrilla y que si lo hacían se llevaban la mitad del botín; entonces, cuando llegaban, se encontraban con un operativo y los mataban”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Así mismo, Rojas asocia que la información existente sobre los desmovilizados también fue usada para ofrecer negocios que concluían en crímenes selectivos. “Fue una alianza entre la fuerza pública y los paramilitares donde se detenía arbitrariamente, se desaparecía a las víctimas y luego eran asesinadas”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Incluso, muchas de las masacres perpetuadas por paramilitares fueron posteriormente presentadas en los medios masivos de comunicación como combates con la guerrilla: “iban a un pueblo, mataban dos o tres campesinos, llamaban al Ejército y ellos asumían la autoría del operativo. Entonces ni falsos positivos ni ejecuciones extrajudiciales, lo que arroja este estudio es que son asesinatos de Estado. Lo comprobamos con evidencias”.</p>
<h3 class="western" style="text-align: left;" align="justify">“<b>Ayuda” norteamericana</b></h3>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">El alcance de este estudio demuestra que, a través de las conocidas prebendas económicas, el reconocimiento honorífico, los ascensos, las vacaciones y demás incentivos para los militares autores de los crímenes, se cumplía el objetivo político de la Política de Seguridad Democrática: demostrar a la opinión pública que era efectiva y que se estaba ganando la guerra, financiada por los Estados Unidos.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">“Un general del Ejército que logramos entrevistar en la investigación me dijo que todo era posible porque había bonanza de dinero, dineros de todas partes, se tenía que aprovechar porque todo el mundo quería echarle mano a ese dinero. Los gringos estaban pidiendo resultados por la financiación del Plan Colombia. Ese dinero también fue utilizado para ejecuciones extrajudiciales y darles resultados a los norteamericanos. Otro presupuesto usado fue el de los gastos reservados, un presupuesto especial que adjudicó Uribe únicamente para las recompensas. Sin plata no se puede hacer un falso positivo. Por ejemplo, con los falsos positivos de Soacha, se necesitaba dinero para pagarle a los reclutadores, que muchas veces eran exintegrantes paramilitares o exintegrantes de las Fuerzas Armadas, luego tenían que pagar el transporte de los muchachos desde Soacha hasta Bucaramanga, a algunos les pagaban pasajes terrestres y les adelantaban dinero para que creyeran que las promesas de trabajo eran en serio. Compraron uniformes y botas, computadores para montar las pruebas, mandaron hacer publicidad de los grupos subversivos, compraban armas a los paramilitares, se les pagaba a los comandantes, a los soldados, aunque también se les pedía cuotas de 10.000 pesos a los soldados para comprar esos insumos. Los oficiales no solo se apropiaban de esa plata si no que se quedaban con la recompensa, fue una empresa criminal. Las evidencias sobre el origen de esos dineros están referenciados en el libro”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">En un estudio realizado por el Movimiento de Reconciliación (FOR), Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU), donde se entabla la relación del Plan Colombia con los falsos positivos, se llegó a la conclusión de que un buen porcentaje de los oficiales que se prestaron para estos crímenes fueron formados en la antigua Escuela de las Américas; además, se muestra la relación directa de los falsos positivos con la doctrina imperialista y la formación que recibieron integrantes de las Fuerzas Armadas colombianas por parte de Estados Unidos.</p>
<p align="justify"><img loading="lazy" class="irc_mi aligncenter" src="http://www.elcolombiano.com/documents/10157/0/580x387/0c11/580d365/none/11101/BRLJ/image_content_30187553_20171228210733.jpg" alt="Resultado de imagen para uribe y duque caricatura" width="572" height="360" /></p>
<h3 class="western" align="justify"><b>Administración de la muerte</b></h3>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">En ninguna otra investigación se ha logrado determinar que hubo un antes, un durante y un después, esas tres etapas de planeación se llevaron a cabo en mesas de trabajo de comandantes de brigada, de batallón, de logística e inteligencia. Esas mesas coordinaron los lugares donde se harían falsos combates, acordaron de dónde sacarían las víctimas, cómo se trasladarían y asesinarían, es decir, “ningún falso positivo se dio al azar”. Según Rojas, todo fue premeditado.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">En el <i>antes</i>, jugaba un papel muy importante el factor psicológico, tanto a nivel externo como interno, pues: “los encargados de operaciones psicológicas y de inteligencia se acercaban a las comunidades donde se iban a dar los eventos, generaban ausencia de seguridad en el sector con el propósito de que la comunidad no se alertara. A nivel interno se encargaban de adoctrinar a los soldados para que creyeran que ellos eran la moral de la sociedad colombiana, que tenían la obligación de eliminar a los enemigos comunistas, <i>castro-chavistas</i>, les decían que el enemigo interno eran los defensores de derechos humanos y líderes sociales, los convencían de que el comunismo se estaba apoderando de Colombia. Ese grupo se encargaba de llevar por dos o tres días a periodistas a las unidades militares y de policía; dormían en la selva con ellos, los veían entrenando para que sintieran orgullo. En el momento en que se presentaban las ejecuciones ya tenían la lealtad comprada”. Luego sucedía el <i>durante</i>, es decir, los asesinatos propiamente dichos (que aún siguen ocurriendo) y su posterior montaje para ser presentados.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">El <i>después</i> se caracteriza por la estrategia de desinformar y no investigar. Entonces, aparecía un actor: la Justicia Penal Militar. “Los jueces militares llegaban a los sitios del evento, pero no llegaban a hacer la investigación sino a dar instrucciones a los soldados comprometidos para orientar cómo debían dar las declaraciones. En uno de los casos llegó una juez penal militar a un escenario donde mataron cuatro muchachos, había uno que aún no estaba muerto, cuando vio a la juez gritó “estoy vivo”, la juez dio media vuelta y dijo “yo no he visto nada”, luego un soldado lo fusiló”. A los medios de comunicación se les daba el parte de guerra.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">A todo esto se suma la falsa desmovilización del paramilitarismo que solo transformó su nombre para llamarse “Bandas Criminales” o “Clan del Golfo”. Rojas señala que no se ha hecho nada por acabar con el paramilitarismo. “Lo digo con conocimiento de causa porque estuve dentro de las Fuerzas Militares. Si hiciéramos una relación de los combates reales que las Fuerzas Armadas han tenido con los paramilitares y los que han tenido con la subversión, es ridículo, porque las Fuerzas Armadas le sonríen al paramilitarismo. Hay evidencias que tocamos en el libro donde los paramilitares salían a patrullar de la mano del Ejército y la Policía. Yo viví en un pueblo de Antioquia y allí el paramilitarismo gobierna”.</p>
<p class="western" align="justify"><img loading="lazy" class="irc_mi aligncenter" src="http://www.brodcastv.com/wp-content/uploads/2018/05/falsospositivos.jpg" alt="Resultado de imagen para falsos positivos omar rojas" width="647" height="360" /></p>
<h3 class="western" align="justify"><b>Responsables políticos</b></h3>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Algunas personas han manifestado su inconformidad frente a las opiniones de Omar Rojas en torno a la responsabilidad de los falsos positivos, pues en ocasiones ha señalado a la sociedad colombiana en su conjunto. Él se defiende: “cuando los militares salían a dar su parte de guerra todos los sectores de la sociedad los aplaudían, y los que no, guardaban silencio. Desde la Presidencia para abajo salían a festejarlos; la Iglesia, sabiendo lo que estaba pasando, seguía bendiciendo las armas con las que eran asesinados los muchachos; también tienen responsabilidad los industriales y comerciantes que aplaudían estos hechos y los medios que le daban una relevancia enorme a esos acontecimientos a pesar de que ya existía la voz de defensores de derechos humanos, diferentes ONG e incluso la voz de los mismos militares que estaban denunciando”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Y continúa señalando que “la sociedad colombiana es insensible, una sociedad que no le duelen los muertos, que los aplaude, una sociedad que aclama por muertos. Yo asistí a un evento en la Plaza de Bolívar en Bogotá en homenaje a las víctimas de los falsos positivos, pero no había más de 150 personas. No hemos acompañado a las víctimas, nos volvimos insensibles”. Sin duda, esta insensibilidad es producto de la guerra que ha calado hondamente en la espiritualidad del pueblo colombiano: “Hoy vi en Internet que alguien dijo que prefería los falsos positivos de Uribe que no tener con qué comprar papel higiénico, ahí está la filosofía de buena parte de la población colombiana”, concluyó.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Sin embargo, el investigador es muy enfático al señalar que, de acuerdo con la Constitución Política de 1991, el comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas es el presidente de la república y, en tanto jefe, debe responder por las actuaciones de sus tropas. ¿Quién fue el comandante de las Fuerzas Militares en Colombia del 2002 al 2010?: “El comandante supremo, el que debe responder por los 10.000 falsos positivos, porque no fueron ningunos errores militares, es el expresidente Uribe”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Su ministra de Defensa era Marta Lucía Ramírez, hoy fórmula vice-presidencial del candidato uribista Iván Duque. Lo primero que ella hizo en el cargo fue imponer a los altos mandos militares una medición de su desempeño a partir de resultados tangibles y comenzó “a exigir y evaluar a los comandantes por el número de bajas de terroristas”, señala Rojas. El último civil que ejerció como ministro de defensa del gobierno de Uribe fue el actual presidente Juan Manuel Santos.</p>
<h3 class="western" align="justify"><b>Impunidad a la vista</b></h3>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">El investigador reafirma que muchas de las investigaciones sobre los falsos positivos, donde están involucrados cerca de 4.500 militares, están <i>durmiendo</i> en los despachos de la justicia ordinaria y la Justicia Penal Militar. Por eso advierte con alarma que puede ser posible que tanto los responsables políticos como la cúpula militar no reciban ni una sola condena, no paguen ni un día de cárcel y terminen saliendo “limpios”. Cabe señalar que el Estado ha proporcionado presupuesto de los colombianos para que los militares se defiendan de las acusaciones, sin embargo, no han hecho lo mismo para que las víctimas se sientan representadas.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">“Para las ejecuciones extrajudiciales no hay autores intelectuales, solo autores materiales, lo cual es bastante irrisorio. Un oficial condenado por 48 falsos positivos dice que no se arrepiente; las madres y familias de las víctimas apenas están vislumbrando el nivel de impunidad. Así estén condenados a 30, 40 o 50 años, esas personas van a salir pronto y los ejecutores no van a pagar ni cinco años de cárcel, lo peor es que esos cinco años les va a servir para la pensión, pues el Estado les sigue pagando su sueldo. ¡Es una desgracia que no haya justicia! El Congreso colombiano es responsable porque negó la verdad, la verdad es lo que menos le importa al Estado. Siento vergüenza”, sentencia.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Sin embargo, insiste en aclarar que no todos los militares y policías se arrodillaron ante los “falsos positivos” y que algunos de ellos fueron los primeros en denunciar los hechos, mucho antes que las ONG defensoras de derechos humanos; sin embargo, esos soldados y suboficiales fueron silenciados.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Partiendo de los sucesos relatados en la investigación, el investigador sospecha que estamos <i>ad portas</i> de un liquidación del pasado. El Ministerio de Defensa se ha metido en el Centro Nacional de Memoria Histórica y se ha posicionado como actor fundamental en la construcción del Museo de la Memoria. En estas dos instituciones, donde pueden interpretarse los días amargos de la violencia del último medio siglo, se podría borrar del relato histórico los crímenes de Estado y los falsos positivos. Las Fuerzas Armadas reescribirían la historia y mostrarían a los victimarios como “héroes”.</p>
<p align="justify"><img loading="lazy" class="irc_mi aligncenter" src="http://1.bp.blogspot.com/-ZI6zM968WUE/WswT5vB0ifI/AAAAAAAAAs4/UUJBztMOkUERKpavywOgqn1MzKNJGhkeACLcBGAs/s1600/puroveneno.gif" alt="Resultado de imagen para puro veneno elecciones" width="360" height="360" /></p>
<h3 class="western" align="justify"><b>La paz y el porvenir</b></h3>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Omar Rojas estuvo vinculado a la Policía Nacional durante 31 años, hasta el año 2011, es sociólogo y experto en seguridad pública. Tras su retiro, se dedicó a la docencia universitaria en Bogotá y Medellín, a la investigación académica en el Instituto de Estudios Sociohistóricos Fray Alonso de Zamora de la Universidad Santo Tomás en Bogotá, y a la asesoría en asuntos de seguridad pública, principalmente en la Unidad Nacional de Protección (UNP), específicamente en la subdirección especializada de seguridad y protección, organismo creado para acompañar el proceso de reincorporación de los excombatientes de las FARC-EP.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Justamente, en la UNP, se llevó la sorpresa de una conspiración que se orquestaba para que la FARC (nuevo partido tras la dejación de armas) asumiera su propia seguridad, en contravía de lo pactado en La Habana. “La idea era quitarles la asesoría y el acompañamiento a la implementación, entonces, yo me levanté de la mesa porque no estaba de acuerdo con la decisión, porque eso era abrir la puerta para que los asesinen como sucedió con el genocidio del partido de izquierda Unión Patriótica entre las décadas de 1980 y 1990. Mi lealtad es con el proceso de paz, para eso me habían convocado”. Y señala que los militares querían apoderarse de las bases de datos de los excombatientes: “Allí tuve que decirle a la FARC que no fueran pendejos porque no se estaban dando cuenta”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">De cara a las próximas elecciones presidenciales, Rojas advierte del peligro de la perpetuación de un Estado mafioso que blindaría jurídicamente a los autores materiales e intelectuales de los falsos positivos y beneficiaría económicamente a ciertos sectores sociales. “Uribe Vélez hoy intenta retornar al poder con candidato propio: Iván Duque”, y advierte que “si Duque llega a ser Presidente, no va acatar ningún fallo nacional o internacional cuando Uribe sea juzgado por los falsos positivos, no va a pasar nada”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">El retorno de Uribe al poder no solo trunca el sueño de la paz sino el anhelo de justicia de las víctimas de las ejecuciones extrajudiciales. Por eso comprende la animadversión que genera la candidatura de Gustavo Petro en la extrema derecha y en ciertos sectores del personal de reserva de las Fuerzas Militares, quienes abiertamente abogan por el asesinato del candidato progresista, acusándolo de comunista y “castro-chavista”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Cuando le preguntamos sobre los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) sostuvo que ellos y ellas tienen que analizar la experiencia con las FARC para no cometer los mis errores y no dejar los mismos vacíos: “No dejarse meter los dedos a la boca frente a la forma de contratación, por ejemplo. La FARC ahora está contenta porque están comiendo dulces, en el sentido que tienen vehículos, les están dando cosas para su seguridad, pero eso se les va a acabar. Cuando Iván Duque sea Presidente lo primero que va acabar son los puestos para la FARC en la UNP, y se las van a dar a todos los devotos de Álvaro Uribe Vélez”.</p>
<h3 class="western" style="text-align: left;" align="justify"><b>El </b><i><b>costo </b></i><b>de investigar</b></h3>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">Su investigación sobre los falsos positivos y sus posiciones críticas en la UNP no calaron bien en las Fuerzas Armadas. Entonces, comenzaron los seguimientos, la toma de fotografías en las calles y las amenazas por parte de los mismos integrantes de la fuerza pública. Incluso, un coordinador de la Justicia Penal Militar publicó una fotografía suya en las redes sociales llamándolo “traidor” y bautizándolo “el coronel de las FARC”. Ante estas presiones tuvo que salir corriendo: “Un viejo amigo militar se acercó a la UNP y me dijo que me fuera, que me iban a matar, le dije que si estaba en peligro me iba en un mes, pero me respondió que debía irme de inmediato. Esa misma noche abandoné el país”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">A Omar Rojas, quien ahora bebe el amargo vino del exilio, no le cabe la menor duda que la persecución es por su investigación: “Cuando hice una investigación sobre el asesinato de policías en los años noventa nadie puso objeción, ahora que lo hago sobre los falsos positivos, muchos policías, militares y políticos del Centro Democrático sí objetan, están ardidos. Como investigador, mi obligación es hacer estudios sobre los fenómenos que afectan la sociedad en determinado momento”.</p>
<p class="western" style="text-align: left;" align="justify">“El problema de los policías y militares en Colombia es que se olvidaron que la lealtad es hacia la Constitución Política y la población colombiana, pero ellos le están jurando lealtad a los criminales de cuello blanco. Desleales todos los que me están amenazando porque saben desde qué oficina se estructuró la estrategia de los falsos positivos; algunos exintegrantes de las Fuerzas Armadas nos quitamos la mordaza, somos honestos y estamos comprometidos con los derechos humanos”, afirmó.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/colombia-10-000-falsos-positivos-en-el-gobierno-de-uribe/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Paraguay: House of Cartes</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 May 2018 03:02:44 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[#Elecciones2018]]></category>
		<category><![CDATA[Camila Parodi]]></category>
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					<description><![CDATA[Horacio Cartes, renunció a su cargo faltando dos meses para que culmine. Con el objetivo de asumir como senador, una nueva maniobra a lo "House of Cards" se instala en la agenda.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="" data-block="true" data-editor="eph6o" data-offset-key="ceg8i-0-0">
<p class="_1mf _1mj" data-offset-key="ceg8i-0-0"><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/?s=camila+parodi">Camila Parodi</a>. </strong><em>El mandatario paraguayo, Horacio Cartes, presentó al Congreso Nacional su renuncia. Se trata de una nueva maniobra para poder asumir al legislativo como senador el próximo 1 de julio. Un nuevo capítulo de la serie del estado paraguayo donde la realidad política imita ficciones.</em></p>
</div>
<div class="" data-block="true" data-editor="eph6o" data-offset-key="ceg8i-0-0"></div>
<div class="" data-block="true" data-editor="4dk10" data-offset-key="3990a-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="3990a-0-0"><span data-offset-key="3990a-0-0">En el día de ayer, el -hasta ahora- presidente de Paraguay, Horacio Cartes, renunció a su cargo faltando dos meses para que culmine. Con el objetivo de asumir como senador, una nueva maniobra en su ya conocida escena política se instala en la agenda. Previo a la asunción de Abdo Benítez elegido en las elecciones presidenciales del pasado 22 de abril Cartes orquestó, junto a sus secuaces del Partido Colorado -incluído Benítez- un movimiento que le permitiera continuar en la estructura política paraguaya.</span></div>
</div>
<div class="" data-block="true" data-editor="4dk10" data-offset-key="3s1mq-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="3s1mq-0-0"><span data-offset-key="3s1mq-0-0"> </span></div>
</div>
<div class="" data-block="true" data-editor="4dk10" data-offset-key="fdu1t-0-0">
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="fdu1t-0-0"><span data-offset-key="fdu1t-0-0">Si bien la Constitución paraguaya contempla la &#8220;cláusula anti-dictadura&#8221;, aquella que prohíbe la reelección presidencial por la cual ni Cartes ni Lugo pudieron presentarse en las últimas elecciones.  También ésta tiene otros artículos sobre los presidentes salientes, entre ellas los ex presidentes cumplen un rol como &#8220;senador pasivo&#8221; es decir, con voz y sin voto. Como si hubieran sido parte del libreto de la serie de ´<em>House of Cards</em>´el último capítulo no pareció sorprender a quienes la venían mirando. Se trata de una historia conocida de corrupción y complicidad de forma tal que la noticia ni siquiera <em>spoileó</em> a quienes no estaban atentos/as y tras el anuncio todo continúo con normalidad en el mundo.</span></div>
<h3 class="_1mf _1mj" data-offset-key="fdu1t-0-0"></h3>
</div>
<h2 class="_1mf _1mj" data-offset-key="fjak8-0-0">                       <img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-40031" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/05/2-630x121.png" alt="" width="630" height="121" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/05/2-630x121.png 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/05/2.png 738w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></h2>
<div class="" data-block="true" data-editor="eph6o" data-offset-key="dhlag-0-0">
<p class="_1mf _1mj" data-offset-key="dhlag-0-0">El caso de Cartes es por la excepcionalidad, de misma forma que el de Duarte Frutos en 2008, ya que este encabezó la lista de senadores en las elecciones y ganó una banca activa a asumir en el mes de junio. En ese sentido, teniendo en cuenta que la asunción del nuevo presidente es en agosto, Cartes para entrar al Congreso de forma activa debe por lo pronto dejar de ser presidente. Es por eso, que en los capítulos anteriores el mandatario del Poder Ejecutivo manifestó via twitter sus intenciones de colocar a quién en ese entonces era jueza de la Corte Suprema Alicia Pucheta como su vicepresidenta. El 11 de abril tanto desde el Poder Legislativo como desde el Judicial -encabezado por la propia Pucheta- aceptaron su pedido y candidatura como senador.</p>
</div>
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="7r0t-0-0"><span data-offset-key="7r0t-0-0"> </span></div>
<div class="" data-block="true" data-editor="eph6o" data-offset-key="6ljcp-0-0">
<p class="_1mf _1mj" data-offset-key="6ljcp-0-0"><span data-offset-key="6ljcp-0-0">El pasado 30 de abril, como se había anunciado, Pucheta renunció a su lugar en la Corte Suprema asumiendo de esta manera como vicepresidenta de Horacio Cartes. Y de ser aceptada la renuncia del actual mandatario, Pucheta, se convertirá en la primera mandataria en la historia del país. Sin embargo, ese no puede ser el titular que tape el bosque, será una candidatura fugaz hasta que Benítez asuma el 15 de agosto. La renuncia fue presentada por uno de los más leales senadores cartistas, Juan Darío Monges. Ahora resta que Senado evalúe la nota presentada por el jefe de Estado en la tarde de ayer y acepte (o no) su pedido. Hasta el momento, no hay claridad sobre los votos en la Cámara Alta de forma tal que no habría seguridad hasta el día miércoles donde se decidirá.</span></p>
</div>
<div class="" data-block="true" data-editor="eph6o" data-offset-key="a4sgp-0-0">
<p class="_1mf _1mj" data-offset-key="a4sgp-0-0">Pucheta representa al establishment paraguayo de misma forma que todos sus aliados. En términos simbólicos no está de más entrever el rol de las mujeres en la política paraguaya, Pucheta entra en escena para tapar huecos y ponerle la cara a los últimos meses del gobierno <em>narcosojero</em> que más ha ajustado la vida de las y los que menos tienen y ni hablar de la criminalización y persecución de quienes luchan y resisten a su política.</p>
<h2 class="_1mf _1mj" data-offset-key="a4sgp-0-0"></h2>
</div>
<div class="_1mf _1mj" data-offset-key="16o2p-0-0"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-40021 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/05/Sin-título-630x182.png" alt="" width="630" height="182" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/05/Sin-título-630x182.png 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/05/Sin-título.png 735w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></div>
<h3 class="_1mf _1mj" data-offset-key="16o2p-0-0"></h3>
<p>Si bien la maniobra era conocida y esperada por la mayoría de su audiencia, para el analista y periodista paraguayo Jorge Zárate, el accionar llevado a cabo por Horacio Cartes en el día de ayer tiene a su vez otro trasfondo. En ese sentido, Zárate explicó para Marcha &#8220;se trata de una estrategia de blindaje con los fueros de por medio para evitar los ataques concretos que se le vendrán encima por sus actividades como contrabandista de cigarrillos&#8221;. Por su parte, recordó &#8220;los vínculos con probados lavadores de dinero como Darío Messer, un prófugo de la justicia brasileña, actor principal del Lava Jato, al que el hasta hoy presidente definió como &#8220;mi hermano del alma&#8221; lo ponen en evidencia&#8221;. Y ante el posible tratamiento de su pedido en el Congreso manifestó &#8220;las huestes de Benítez analizan si les conviene que jure, Fernando Lugo, que preside el Congreso ya anunció el voto en contra de su bancada y también un sector del Partido Liberal hará lo propio&#8221; es así que &#8220;hasta el momento se entiende que Cartes asumiría&#8221; sin embargo recordó a las y los fanáticos del periplo paraguayo &#8220;pero todo puede suceder en un mes en la política de Paraguay&#8221;.</p>
<p>A pesar de la desprolijidad y evidente corrupción conocida en el gobierno de Cartes tras el golpe de estado a Fernando Lugo, cada pieza se coloca con precisión, en ese marco Zárate recordó &#8220;vale decir que Cartes, si consigue jurar como senador el 1 de julio próximo, tendrá una bancada propia en el Congreso que utilizará para presionar al mandatario electo, Mario Abdo Benítez&#8221;. En ese contexto, las respuestas de las organizaciones y sindicatos no tardaron en llegar y éstos &#8220;se preparan para responder mañana en una movilización frente al Congreso ante la presentación de un proyecto de ley que según el gobierno es para proteger los fondos previsionales pero que da mucha discrecionalidad a sus autoridades, cuestión que hace temer por los casi 4 mil millones de dólares que deben garantizar las jubilaciones de los paraguayos&#8221; destacó el periodista. A su vez, &#8220;se esperan las protestas contra el juramento de Cartes el 1/7 y también contra la asunción de Benítez el 15/8 pero todavía falta mucho para acciones unitarias entre campo y ciudad, a pesar de que se comprende la necesidad de caminar hacia allí&#8221; afirmó Zárate.</p>
<div class="" data-block="true" data-editor="eph6o" data-offset-key="b8l8l-0-0"></div>
<h2 class="_1mf _1mj" data-offset-key="b8l8l-0-0"><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-40030 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/05/1-cartes-630x140.png" alt="" width="630" height="140" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/05/1-cartes-630x140.png 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/05/1-cartes.png 736w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></h2>
<h2></h2>
<p>Como si esta ficción hubiera atendido los reclamos de su público, tras años de pedir la renuncia de Cartes por tratarse, ni más ni menos, de la cara visible de un proceso electoral enmarcado en el golpe de estado como así también ejecutor de las políticas de neoliberales, la renuncia llegó a escena. Pero no como era esperada por el campo popular, es decir para dar inicio a un nuevo acontecimiento democrático. Al contrario, se reinventa en un nuevo capítulo que, lejos de aportar novedad anticipa una repetición de escenas corrupción, complicidad, privatización y muerte.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/paraguay-house-of-cartes/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Elecciones en Colombia: entre la vieja élite y la esperanza de cambio</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 26 May 2018 03:03:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[#Elecciones2018]]></category>
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		<category><![CDATA[Opinion]]></category>
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		<category><![CDATA[Petro Presidente]]></category>
		<category><![CDATA[sergio segura]]></category>
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					<description><![CDATA[Colombia vivirá el domingo una de las elecciones más enigmáticas de su historia. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="https://twitter.com/comunhc">Sergio Segura</a> &#8211; @comunhc</strong></p>
<p><em>Colombia vivirá el domingo una de las elecciones más enigmáticas de su historia. Cinco candidatos se disputan el próximo gobierno en un contexto de polarización, de denuncias por un eventual fraude y con profundas cicatrices de un conflicto armado que toma diferentes rumbos. De llegar a darse balotaje se realizaría el 15 de junio.</em></p>
<p>La ley colombiana establece desde la Constitución de 1991 que quien obtenga la mitad más uno de los votos es el próximo presidente de la República. La única persona que desde entonces ha logrado ganar los comicios en primera vuelta ha sido <strong>Álvaro Uribe</strong>, en dos oportunidades. Por estos días, todas las encuestas están encabezadas por<strong> Iván Duque</strong> con un 45 por ciento, lo que indica que habría balotaje el 15 de junio con quien llegue al segundo lugar.</p>
<p>Duque es el candidato de la ultraderecha por el partido Centro Democrático, manejado por el senador Álvaro Uribe y fieles detractores de los procesos de paz. Con el candidato <strong>Germán Vargas Lleras</strong>, también de derecha, representan a las élites políticas y económicas.</p>
<p>Los medios de comunicación alineados con grandes conglomerados financieros se han encargado de posicionar a Vargas Lleras en las últimas semanas, un candidato que viene del partido Cambio Radical, colectividad que -al igual que el Centro Democrático- tiene una parte importante de sus integrantes en prisión o bajo investigaciones por corrupción y vínculos con el paramilitarismo. Vargas Lleras tiene una amplia experiencia como funcionario en anteriores gobiernos y se quedó con el apoyo del “santismo” y los sectores conservadores que no están alineados con el uribismo. Como vicepresidente de <strong>Juan Manuel Santos</strong>, se apropió de proyectos de infraestructura y de planes para entregar “casas gratis”. Cada una de estas apuestas estuvo permeada por conocidas irregularidades, pero igualmente han sido sus principales derroteros de campaña.</p>
<p>La Coalición Colombia integrada por la Alianza Verde y el Polo Democrático Alternativo eligió a <strong>Sergio Fajardo</strong> como candidato presidencial y a <strong>Claudia López</strong> como vice de la fórmula. Este autodenominado “centro” cada día se aleja más de los sectores democráticos en aras de los cálculos electorales, lo cual denota que cada día es más distante una de las exigencias ciudadanas que se han venido planteando para sobreponerse a la derecha en estas elecciones: la posible alianza entre <strong>Gustavo Petro</strong>, Fajardo y Humberto De la Calle (candidato del Partido Liberal y ex jefe del gabinete del gobierno en los diálogos de paz en Cuba con las <strong>FARC-EP</strong>).</p>
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<p><strong>Este domingo se decide el futuro político, social y económico de Colombia. Si gana la derecha, que es la que lleva dos siglos gobernando y alrededor de 70 años impidiendo una democracia plena, se continuará con la postura lacaya hacia los Estados Unido</strong>s, se profundizará el modelo neoliberal basado en la extracción indiscriminada de riquezas naturales y se afianzará el modelo de seguridad del enemigo interno, aun con la inexistencia de las FARC como insurgencia. Si gana Fajardo hay incertidumbre, pues la tibieza y falta de posiciones claras no permiten una lectura de lo que se puede esperar, aunque sus conexiones políticas y el desprecio a la izquierda contradice su supuesta “neutralidad”.</p>
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<h4><em><strong>Petro, quien tiene el apoyo de la mayoría de sectores progresistas, de la izquierda y de las bases liberales, ha despertado un respaldo popular reflejado no solo en las redes sociales sino en plazas públicas abarrotadas de manifestantes que ven en el proyecto de la “Colombia Humana” una esperanza de cambio para el país y una alternativa para que la ultraderecha militarista no se postre en el poder.</strong></em></h4>
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<p>Petro incomoda a los sectores más pudientes por sus propuestas en torno al uso de la tierra y del cambio de un modelo extractivista hacia una economía basada en la productividad agrícola. Al haber participado en el Movimiento 19 de Abril (M-19) en su juventud y en partidos de izquierda, ha sido estigmatizado. El mayor ejemplo es acusarlo de querer convertir a Colombia en una segunda Cuba o Venezuela. Es defensor de la solución política al conflicto armado y dentro de su programa sobresalen las reformas que se harían en materia de salud y educación.</p>
<p><strong>Ahora bien, las críticas que desde la izquierda se le tienen a Petro no son pocas.</strong> Los últimos posicionamientos frente a Venezuela y la extradición de Jesús Santrich (de la FARC) son elementos para el debate que están consignados en artículos recientes de Miguel Ángel Beltrán, Felipe Polanía, Renán Vega y Pablo Solana; contradicciones y jugadas políticas que aun votando por él no se pueden pasar por alto.</p>
<p>En todo caso, Petro es el candidato de quienes apuestan a la construcción de la paz y la justicia social, y también es el favorito entre los jóvenes. Su postulante vicepresidencial, Ángela María Robledo, es una reconocida defensora de derechos humanos y como senadora cumplió un papel importante de denuncia y gestión pública. En sus propuestas de gobierno son los más cercanos a la promoción de derechos y la esperada apertura democrática. No obstante, las complicaciones para que logre llegar a segunda vuelta son claras.</p>
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<p>Aunque las encuestas siempre lo han tenido en los primeros tres lugares de favorabilidad, hay que recordar que <strong>en Colombia ningún presidente ha llegado a serlo por los sondeos de opinión o por sus cualidades humanas;</strong> por el contrario, lo que predomina es la maquinaria electoral, las prebendas a cambio de votos y puestos burocráticos en el Estado, la eliminación física y moral del adversario político, entre otros elementos en los que las derechas son expertas.</p>
<p>Este domingo el debate es sobre la continuidad de un modelo de país que no tiene otro destino que el abismo, o sobre cómo se edifica un bloque alternativo que sea capaz de frenar a la clase política más sanguinaria del continente.</p>
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*Publicado inicialmente en La tinta.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/elecciones-en-colombia-entre-la-vieja-elite-y-la-esperanza-de-cambio/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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