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	<title>economia &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Wed, 25 Jun 2025 17:29:47 +0000</lastBuildDate>
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	<title>economia &#8211; Marcha</title>
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		<title>El dinero no se compra, la riqueza la creamos nosotrxs</title>
		<link>https://marcha.org.ar/el-dinero-no-se-compra-la-riqueza-la-creamos-nosotrxs/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Jun 2025 00:48:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economia]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[economia]]></category>
		<category><![CDATA[Marxismo]]></category>
		<category><![CDATA[Noli]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Flores]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Nolasco Flores]]></category>
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					<description><![CDATA[En tiempos en que las categorías y las palabras son trivializadas y deshistorizadas, volver a las certezas es importante. No retrocedemos, ni en nuestras conquistas, ni en nuestros lenguajes. La riqueza la generamos nosotrxs ]]></description>
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<p><em>En tiempos en que las categorías y las palabras son trivializadas y deshistorizadas, volver a las certezas es importante. No retrocedemos, ni en nuestras conquistas, ni en nuestros lenguajes. La riqueza la generamos nosotrxs </em></p>



<p><strong>Por Pablo Nolasco Flores/ Foto Ignacio Celis</strong></p>



<p class="has-text-align-right"><em>¿Cuántas horas van?</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>¿Cuánto trabajás?</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>¿Quién se la llevó?</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>¿Quién se la cobró?</em></p>



<p class="has-text-align-right">Dime, Guillermina (2004)</p>



<p><em>“Se acabó la Teoría de la Explotación”</em> exclamó el presidente Javier Milei. Con una reflexión vulgar y de sentido común se contentó por haber derribado el corazón de la teoría marxista. Acto seguido, explicó su hallazgo y remató:<em> “salvo que sean los trabajadores los que estén explotando a los empresarios, porque los trabajadores le compran dinero a los empleadores a cambio de trabajo.”.&nbsp;</em></p>



<p><em>&nbsp;</em>En una nueva construcción discursiva para atacar las formas de explicar las penurias que viven millones de personas en el capitalismo, Milei creyó haber derribado una teoría que fundamenta científicamente como el capitalismo se sostiene con el trabajo de las personas.&nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>El capitalismo necesita explotar para lograr su supervivencia</strong></p>



<p>&nbsp;La teoría de la explotación de Marx vino a explicar aquello que <em>“no se ve”</em> en la cotidianidad. Una enorme cantidad de personas, día tras día, asisten a sus lugares de trabajo, ya sea formales o informales, estatales o privados, a entregar tiempo de sus vidas a cambio de un salario expresado en dinero para poder satisfacer sus necesidades materiales y espirituales. Son los trabajadores, entregando su tiempo, quienes crean valor. Ponen a funcionar las máquinas, manejan los transportes, atienden los hospitales, enseñan en las escuelas y ponen a funcionar los softwares. Todas estas actividades generan un valor muy superior al que reciben como salario. Es el trabajo excedente o plusvalía. En un sentido estricto, la explotación tiene que ver con una relación social, donde una mayoría crea un enorme cúmulo de riqueza, pero gran parte de ella va a parar a las arcas de las minorías empresariales. Sin esta relación social, el capitalismo no sería posible.&nbsp;</p>



<p><strong>No hay libertad con relaciones sociales de explotación</strong></p>



<p>&nbsp;Ya lo había desarrollado Marx. En el capitalismo la libertad está enajenada. Las personas estamos atadas a lo que podemos ofrecer a cambio de otra cosa que necesitamos para vivir. La mayoría de las personas viven de su fuerza de trabajo. Venden su tiempo a cambio de un salario que les permita consumir las cosas que otros producen. Venden su tiempo por dinero. Entonces, por esencia, el ser humano no es libre. En todo caso, el ejercicio de su libertad va a estar condicionada a lo que puede ofrecer. La libertad nunca puede ser ideal, sino que siempre es material. Si la fuerza de trabajo tiene un bajo precio en el mercado, las posibilidades del ejercicio de la libertad va a estar limitada.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;Cuando el capitalismo necesita aumentar sus ganancias precisa que los trabajadores entreguen más tiempo de vida a cambio de un menor salario. Entonces, los márgenes de libertad son cada vez más acotados. No hay tiempo de ocio para el disfrute ni para las pasiones creativas. No se lee, no se pasea, no hay tiempo para el encuentro con las amistades y las familias. Se cambia&nbsp; vida social por tiempo destinado a trabajos mal remunerados.&nbsp;&nbsp;</p>



<h2><strong>La libertad de explotar&nbsp;&nbsp;</strong></h2>



<p>&nbsp;No. Milei no derribo ninguna teoría de la explotación. Por medio de reflexiones y explicaciones sin un sentido y un correlato en la realidad, intenta dar vuelta un argumento para sumar un nuevo fundamento a sus adulaciones hacia los capitalistas explotadores. En otras oportunidades ya había manifestado sus simpatías por ellos. <em>“Son benefactores sociales”, “Son héroes que zafan de las garras del Estado”</em>. Inclusive se animó a decir que las personas tenemos la libertad de optar por morirnos de hambre si no estamos dispuestos a trabajar por un salario.</p>



<p>&nbsp;La explotación goza de buena salud. Los trabajadores que no llegan a fin de mes y combinan diferentes tipos de empleos, lo demuestra. También los argumentos que la explican y la revelan cobran vigencia. Habrá que empezar a retomar esta vieja herramienta explicativa para construir los anhelos y deseos de una vida mejor.</p>



<p><strong>Lucha de clases y politización</strong></p>



<p>&nbsp;Seguramente la mayoría de las personas que día tras día venden su fuerza de trabajo a cambio de un salario no conozcan a Marx y mucho menos sepan la teoría de la explotación. Sin embargo, padecen en sus cuerpos y sus mentes el multiempleo, la sobrecarga de actividades y los pésimos salarios. Es probable que pocos trabajadores, por no decir ninguno, acuerden con el presidente sobre su idea de que son los trabajadores quienes le compran dinero a los empleadores a cambio de trabajo. Será cuestión entonces de volver a lo clásico: la lucha de clases existe, los trabajadores la están perdiendo y este gobierno representa la arremetida de quienes ganan. Será cuestión de politizar el cansancio mental y físico en un sentido opuesto. Trabajar menos, ganar más y utilizar ese&nbsp; tiempo para el crecimiento espiritual. Esa es la batalla cultural que los trabajadores tenemos que dar</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-dinero-no-se-compra-la-riqueza-la-creamos-nosotrxs/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>¿Y si sale mal? Los límites del consenso del ajuste</title>
		<link>https://marcha.org.ar/y-si-sale-mal-los-limites-del-consenso-del-ajuste/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Dec 2024 13:57:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Ajuste]]></category>
		<category><![CDATA[destacada]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[economia]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Nolasco Flores]]></category>
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					<description><![CDATA[El 2024 cierra y el ajuste fue y sigue siendo una realidad  y un consenso entre distintos sectores.  En un escenario donde se aceptó (o se resignó) el ajuste, ¿cuál son los límites de ese consenso? ¿Cómo construir una alternativa que ponga en cuestionamiento que este es el camino? ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>El 2024 cierra</em> y<em> el ajuste fue y sigue siendo una realidad  y un consenso entre distintos sectores.  En un escenario donde se aceptó (o se resignó) el ajuste, ¿cuál son los límites de ese consenso? ¿Cómo construir una alternativa que ponga en cuestionamiento que este es el camino? </em></p>



<p class="has-text-align-right">&#8220;… el pueblo aprendió que estaba solo</p>



<p class="has-text-align-right">y que debía pelear por sì mismo y&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right">que de su propia entraña sacaría los&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right">medios, el silencio, la astucia y la fuerza…&#8221;</p>



<p class="has-text-align-right">Rodolfo Walsh Un oscuro día de justicia (1968)</p>



<p><strong>Por Pablo Nolasco Flores/ Foto Belén Altamirano</strong></p>



<h2>El mandato del ajuste</h2>



<p>&nbsp;El 2024 fue el año en el cual se llegó al consenso en el mandato del ajuste. Se impuso una sensación social sobre la aceptación de corregir aquello que se venía haciendo mal. <em>“Estábamos pagando poco”. “Hay que ajustar para corregir”. “Vamos a sufrir, pero luego estaremos mejor”</em>. Sin embargo, ¿cómo estamos tan seguros de que después estaremos mejor? Aceptar el sufrimiento presente para disfrutar las mieles de algo que vendrá &#8211; no sabemos cómo- suena a aferrarse a una esperanza. Quizás algo voluntarista. O más bien como expresión de deseo.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;Lo que parecería que maduró en la sociedad, en la política ya era consenso -sobre todo en las expresiones liberales-. La motosierra pasó y, si bien hubo muestras de resistencia, no alcanzó para frenarla. Quizás si las dirigencias políticas y sindicales opositoras hubieran puesto un poco más de voluntad en ello, la resistencia habría dado otros resultados. Pero justamente, lo que se escondió detrás fue el consenso político para el ajuste.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;El superávit fiscal, la caída del consumo y el desahorro son elementos objetivos que demuestran la eficacia de este consenso. Como en economía política uno más uno es dos, lo que no tiene uno lo tiene el otro. Menos dinero para educación y salud, menos gasto en el consumo popular y el desprendimiento de ahorros &#8211; los dólares debajo del colchón- fueron a parar a otros sectores sociales. Es lo que se denomina transferencias de riquezas de una clase a otra. Todos los ajustes apuntan a eso.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;Sin embargo, no sólo los liberales cerraron filas alrededor del consenso del ajuste. El peronismo moderó su discurso, aceptó en gran medida la idea de que había que ajustar e incluso comenzaron a plantear la necesidad de adecuar al peronismo a la nueva lógica capitalista. Muchos periodistas progresistas se sumaron a este consenso con la retórica de que era necesario bajar el déficit fiscal. El problema es que los ajustes los pagan los más débiles: trabajadores, desocupados, estudiantes universitarios y jubilados. A pesar de ello, no plantearon otra alternativa, como la de pensar que el déficit fiscal también se puede bajar aumentando impuestos a los que más tienen.</p>



<p>&nbsp;Un consenso es un acuerdo en una idea. La aceptación de un discurso, de una narrativa. Tiene una fuerte carga subjetiva. Pero todo consenso no se da en el vacío. Tiene que encontrar su materialidad porque puede desvanecerse. Entonces, el límite de un consenso está en los logros materiales de ese discurso. Y hay que decirlo: la sociedad Argentina ya tiene una gran experiencia en la historia reciente con los discursos que no resuelven los problemas materiales. El límite de los narrativos está en el bolsillo.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;¿Cómo llegamos al consenso del ajuste? En primer lugar por una condición objetiva. La sociedad argentina es una sociedad ajustada (Bartolotta, Gago y Sarrais Alier, 2019). Pero además, hay una narrativa construida desde arriba, de los sectores dominantes, que fundamenta y explica porqué era necesario aplicar un ajuste: una economía estancada, con una sociedad cada vez precarizada, con un estado que decía estar presente y no funcionaba y un sector, denominado casta, que era la responsable de tal situación. Cuando Milei se refería a ellos metía a todos en una misma bolsa: la clase política &#8211; sobre todo el ala distribucionista del peronismo-, el Estado, los empleados del estado, los trabajadores sindicalizados, etc. Esto quiere decir que a una realidad objetiva material se le suma una explicación, de sentido común por cierto, pero que logra ser interpretada por un sector mayoritario de la sociedad. Veníamos mal y sabemos por qué. Entonces hay que ajustar.</p>



<p>&nbsp;¿Cuál es el límite del consenso del ajuste? Si el consenso del ajuste se logra por la coincidencia entre realidad material objetiva y discurso narrativo,&nbsp; el mismo puede fisurarse si no hay una transformación. Si no hay salida a esa realidad el discurso cae en un saco roto y la esperanza se convierte en una nueva frustración. Esa salida es la estabilización económica. Vivir sin inflación. Todavía no se puede decir que eso esté ocurriendo. Aún es endeble. Pero además de la estabilización hay que mejorar la vida material. Esto implica volver a consumir. Algo que las clases dominantes le otorgan a las clases dominadas para poder gobernar. Entonces la salida sería estabilización y consumo. Y por ahora eso no se ve. Para eso la economía tiene que crecer. Y de nuevo, por ahora eso tampoco se ve. Ni siquiera está en la imaginación la manera en que ese crecimiento puede darse. Porque en Argentina el mercado interno tiene un rol dinámico para generar ese crecimiento y el consumo y, por ahora, no hay un elemento que pueda explicar la posibilidad real de que se dé ese proceso.&nbsp;</p>



<h2>&nbsp;Una estabilidad inestable</h2>



<p>&nbsp;La manera en que el gobierno de Milei desaceleró la inflación demostró que esta no era producto de la emisión momentánea como algo en sí mismo. Quedó en evidencia que el problema del aumento general de los precios de la economía se basaba en la imposibilidad de aplicar un ajuste en los ingresos de los sectores populares en el marco&nbsp; de un estancamiento económico con escasez de dólares. La inflación estaría siendo “domada” porque el ajuste se está bancando y, además, se produjo un ingreso de dólares de corto plazo producto del blanqueo. El dólar barato en un marco de recesión económica, explica la reducción de la inflación.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;¿Podrá seguir sosteniendo este dólar barato hasta las elecciones legislativas sin sufrir sobresaltos y sin perder divisas? Si llega plata vía endeudamiento quizás pueda seguir sosteniéndolo e inclusive pensar en salir del cepo. El año que viene se cree que la cosecha va a ser una de las mejores de la historia. Pero, ¿a este dólar atrasado van a liquidar igual los productores? Mieli prometió quitar retenciones. Esto implicaría menos ingresos fiscales, entonces, ¿el 2025 será el ajuste del ajuste? Si en el 2024 la estabilidad se basó en el consenso del ajuste. ¿Dónde va a radicar la estabilidad en un año electoral sin mejora material?&nbsp;</p>



<h2>&nbsp;Imaginación política en la inestabilidad</h2>



<p>&nbsp;El capitalismo argentino todavía no encuentra una salida para que funcione tal como así lo desean los dueños de todo. Un país reprimarizado que viva de la renta de la exportación de bienes naturales, donde una gran masa de la población soporte acepte vivir en condiciones de informalidad, con sueldos bajos y sin un marco regulatorio para que los sectores de baja productividad laboral puedan funcionar. Si bien, en los últimos años se ha avanzado en grandes transformaciones regresivas en ese sentido, Argentina todavía conserva ciertos niveles de vida que otros países de latinoamérica no gozan.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>&nbsp;Milei termina su año con cierto nivel de sinceramiento y promesas de que algo mejor vendrá. Y cuando los políticos prometen algo y luego no lo cumplen los problemas se pueden acelerar.&nbsp; En una entrevista reciente con el The Wall Street Journal prácticamente sostuvo que para que su programa económico funcione necesita de la ayuda de Trump para un&nbsp; nuevo acuerdo con el FMI. Además, volvió a reforzar la idea de que los salarios se están recuperando y que la pobreza está bajando. Milei necesita mostrarse triunfalista para seguir manteniendo esa esperanza. Festeja cada puntito de la inflación que baja como si fuera el triunfo del programa económico libertario y la instalación de un nuevo modelo de país. Esto puede encontrar su límite. Todas las transferencias de ingreso terminaron en conflicto social tarde o temprano. La sociedad argentina no se banca mucho tiempo sin consumir.&nbsp; Es por ello que el experimento liberatrio puede fracasar. Pero si fracasa, ¿hacia dónde vamos, con quienes y para qué?&nbsp;</p>



<p>&nbsp;Hace varios meses Mario Santucho hijo viene sosteniendo la idea de que a esta etapa la tenemos que pensar en función de un nuevo horizonte. El descontento y el malestar son sensaciones que todavía siguen presentes y corren el riesgo de profundizar si este gobierno fracasa. Defenderse y proponer dice Santucho. Hay algo de la experiencia reciente peronista que no va más. Entonces,<strong> si uno quiere hoy intervenir en el descontento, no se le puede ofrecer como alternativa lo que estaba antes, porque hay amplio sector social que no quiere volver ahí.&nbsp;</strong></p>



<p>&nbsp;Durante el 2024 nos juntamos, algunos espantados, otros pesimistas, a tratar de encontrar las explicaciones de como una propuesta de gobierno ultraderechista llegó a ocupar el poder en Argentina. Podemos leer esto como una derrota, pero no estamos derrotados. El 2025 se abre con esta estabilidad inestable. Entonces, que la inestabilidad nos encuentre en las luchas. Pero que también nos encuentre en la imaginación política para formarnos y escuchar. Como dice Walsh, “<em>sacar los medios, el silencio, la astucia y la fuerza”</em>. Porque ahí puede radicar nuevos valores, una nueva ética de lo que luego serán nuestros horizontes.<br></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/y-si-sale-mal-los-limites-del-consenso-del-ajuste/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Pacto de mayo y crisis económica: cuando el poder económico no compra humo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/pacto-de-mayo-y-crisis-economica-cuando-el-poder-economico-no-compra-humo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 Jul 2024 16:00:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economia]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
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		<category><![CDATA[dolar]]></category>
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		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Nolasco Flores]]></category>
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					<description><![CDATA[Pasaron 7 meses del gobierno de Javier Milei: un modelo económico sostenido en el ajuste del pueblo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>A siete meses del inicio del gobierno de Javier Milei, los números muestran superávit fiscal y comercial, pero la realidad es un ajuste severo que golpea a trabajadores/as y jubilados/as. El &#8220;Pacto de mayo&#8221; refuerza intereses empresariales, mientras la escalada del dólar y la desconfianza financiera plantean serias dudas sobre la sostenibilidad de su modelo. En este contexto, ¿Cuánto aguanta un pueblo?</em></p>



<p><strong>Por Pablo Nolasco Flores | Revista Acción</strong></p>



<p>Hemos transitado los primeros siete meses del experimento libertario-liberal de Javier Milei. En este lapso de tiempo el gobierno logró la continuidad de los superávit fiscal y comercial con una baja de la inflación, a pesar de que en el último mes pegó un pequeño salto. Por supuesto que esto se dio en el marco de un ajuste donde las y los trabajadores así como las y los jubilados fueron el principal sostén material de esos números: pérdida del poder adquisitivo producto de la devaluación de diciembre, licuación de gastos, jubilaciones y salarios, descenso del consumo, depresión económica y despidos.<br><br>También, el gobierno se anotó una victoria política con la aprobación de la Ley de Bases. El desenlace del debate y las votaciones demostraron que un amplio sector de la clase política acordaba con una modificación en el régimen de regulación de la acumulación capitalista en Argentina. En criollo, un nuevo marco legal para que los capitalistas encuentren negocios rentables en nuestro país.<br><br>En este panorama, el gobierno convocó a “la casta política” para celebrar el pacto de mayo, el 9 de julio en la vieja Casa de Tucumán, con la idea de refundar el país en base a diez puntos donde priman elementos que apuntan al beneficio de los capitalistas y escasean asuntos que propongan el bienestar social o la mejora de la calidad de vida de las personas .<br><br>Sin embargo, una semana después del trámite, el dólar paralelo comenzó a subir producto de una corrida contra el peso. En estos siete meses, a pesar de que los números parecen cerrar y los acuerdos políticos comenzaron a asomarse, el sector financiero se desprende de los pesos en busca de dólares que escasean ¿Por qué el poder económico todavía no confía en Milei? </p>



<p><strong>Más que un pacto, un panfleto pro burgués</strong><br></p>



<p>El Pacto de mayo fue presentado como un nuevo contrato social que establece diez principios del nuevo orden económico argentino. En términos generales, tales principios van desde la defensa irrestricta de la propiedad privada, el equilibrio fiscal, la reducción del gasto público, reforma tributaria, laboral, previsional, la explotación de los recursos naturales de la provincias y la apertura comercial. El único elemento que se corre de lo estrictamente económico es el vinculado a la educación. “Una educación inicial, primaria y secundaria útil y moderna, con alfabetización plena y sin abandono escolar” sostiene el cuarto punto. Una idea sin sentido, ambigua y basada en el sentido común. </p>



<p>Un pacto es un acuerdo entre partes. El contenido del mismo debería ser elemento de discusiones, debates y acuerdos. Sin embargo, no hay ni pacto ni debate sobre el contenido. No obstante, al hacer un recorrido sobre los puntos, podemos encontrar una defensa a los negocios capitalistas y una apología al ajuste de nuestras vidas. En Argentina si hay algo que está protegida es la propiedad privada. Lo garantiza la constitución. Del mismo modo, tanto el equilibrio fiscal como la reducción del gasto público implicaría menos dinero para educación y salud. En relación a la reforma tributaria, laboral y previsional apunta a que los capitalistas paguen menos impuestos, los trabajadores se empleen en peores condiciones laborales y alarguen su actividad laboral para que el estado pague menos jubilaciones.</p>



<p>Por último, la explotación de los recursos naturales combinada con la apertura comercial profundizará la matriz productiva extractivista de nuestro país, garantizando ganancias extraordinarias para las empresas multinacionales y pobreza con altos niveles de impacto ambiental. En definitiva, más que un pacto, se trata de una serie de principios panfletarios que le soban el lomo a los explotadores. Prendiendo fuego los libros: cuando los héroes pasan a ser desestabilizadores.</p>



<p>En el discurso que Milei dio en el Foro &#8220;Llao Llao&#8221; en el mes de abril reivindicó a los empresarios que fugan dólares para escapar de las garras del Estado. Fiel a su doctrina anarcocapitalista, los calificó como héroes. En otro pasaje de ese mismo discurso, poniéndose el traje de economista, dijo que recomendaba comprar divisas estadounidenses: “Y la verdad es que si lo compran en negro, mejor, porque así no tiene que pagar un montón de impuestos estúpidos que hay, todo para financiar a los que levantan la manito y al que lo hace de <em>queruza, </em>para financiar a esos inútiles” (1).<br><br>Sin embargo, esos héroes comenzaron a ser cuestionados durante estas semanas, justamente, producto de su accionar capitalista que no es otra cosa más que proteger sus ganancias. La escalada del dólar blue se explica por la falta de solidez del programa económico de Milei que genere confianza en el mercado financiero. Los dueños del dinero son quienes deciden si lo ponen o lo sacan del circuito de la economía. Uno de los principales instrumentos que tiene el estado para incorporar capital es mediante la emisión de deuda, ya sea por el Banco Central o por medio del Tesoro. Emitir deuda implica pagar intereses. El Banco Central los paga con emisión monetaria y el Tesoro con superávit fiscal. En el marco del pasaje de deuda del Banco Central al Tesoro, el Banco Macro se desprendió de ella y se dolarizó en el mercado paralelo, llevando el precio del blue hasta 1500 pesos. Milei los acusó de saboteadores. Rothbard se hubiera sentido defraudado.</p>



<p>Es evidente que la sostenibilidad de este gobierno pasa por resolver la crisis económica. Si bien en los discursos, todo el arco de la burguesía, tanto nacional como extranjera, lo apoyan, todavía no ponen la plata, no invierten. La corrida contra el peso es una muestra de desconfianza hacia un gobierno que prometió dolarización y ahora defiende con uña y dientes el cepo que impide a los capitalistas la libertad de acceso a los dólares. Lo que está en juego es una nueva devaluación y la salida del cepo. De esa manera, es muy probable que aparezcan los dólares. Pero eso traería como resultado una nueva escalada inflacionaria que afectaría, una vez más, a quienes vienen sosteniendo el ajuste sobre sus cuerpos.</p>



<p><strong><br>El humor social: ¿hasta cuándo?</strong></p>



<p><br>En una situación como ésta se nos hace cada vez más difícil poder comprender los hechos venideros. Por más que veamos las encuestas, las redes y hasta los centros de consumo, se nos dificulta encontrar las razones por las cuáles la gente puede llegar a tolerar un ajuste permanente. Hay algo que no podemos saber, que no podemos percibir. Sin embargo, cuando hay algo que cuesta comprender, es porque pueden surgir espontaneidades. Una crisis económica no es suficiente para que las sociedades impugnen un gobierno o un régimen.<br><br>Pero, si de algo estamos seguros, es que si un gobierno no le mejora la calidad de vida a las personas y eso se combina con una crisis política, las cosas pueden terminar mal. El principal discurso de campaña de Milei fue frenar la inflación. Y hay que decirlo: lo está cumpliendo. Milei no prometió trabajo, no prometió ni asado ni globos. Milei prometió sacrificios. Entonces el efecto subjetivo es otro. La gente todavía tiene fe y esperanza (2). Viene arrastrando años de experiencias de gobiernos que prometen algo y no solo que no lo cumplieron, sino que hicieron lo contrario. El debate está en el tiempo que ese sector social, que aparentemente es mayoritario, tarda de que su fe y esperanza se vuelva realidad o una nueva frustración.</p>



<p></p>



<p>(1) 1 Javier Milei definió como “héroes” a las personas que fugaron dólares: “Escaparon de las garras del<br>Estado”. Nota del Diario La Nación del sábado 20 de abril del 2024.<br></p>



<p>(2) “Pulso”. Nota de Demian Verduga en el Diario Tiempo Argentino del domingo 20 de julio de 2024.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/pacto-de-mayo-y-crisis-economica-cuando-el-poder-economico-no-compra-humo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La carta a las juntas y la génesis del programa económico del capitalismo argentino</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-carta-a-las-juntas-y-la-genesis-del-programa-economico-del-capitalismo-argentino/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Mar 2024 12:28:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
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		<category><![CDATA[Dictadura militar]]></category>
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		<category><![CDATA[Javier Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Nolasco Flores]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>
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					<description><![CDATA[Se cumplieron 47 años del asesinado del periodista Rodolfo Walsh secuestrado y detenido un 25 de marzo de 1977 en plena dictadura militar. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">“Nunca le van a perdonar a Walsh eso:<br>que ha quedado siempre joven.<br>Se les escapa a los moldes y las escuelas.<br>Supo ver y desnudó a toda la sociedad argentina<br>cu<em>ando dejó de jugar al ajedrez y se asomó<br>a ver qué pasaba”.<br>Osvaldo Bayer, Rodolfo Walsh: tabú y mito</em></p>



<p>Se cumplieron 47 años del asesinado del periodista Rodolfo Walsh secuestrado y detenido un 25 de <em>marzo de 1977 en plena dictadura militar.  El día anterior a su secuestro, Walsh había enviado una Carta Abierta a la Junta Militar a través de diferentes medios de comunicación, allí se denunciaba la censura de prensa y las desapariciones de personas pero también el plan económico. La miseria planificada denunciada por Rodolfo Walsh hoy encuentra sus reminiscencias en la política económica planteada por el gobierno de Javier Milei.</em><br><br><strong>Por Pablo Nolasco Flores</strong></p>



<p>“Así quería empezar este año, escribiendo contra estos hijos de puta”. Con esa frase<br>comenzó en el año 77 Rodolfo Walsh. La puteada iba dirigida a la junta militar que hace nueve<br>meses había asaltado el poder en Argentina. Puteando hace referencia a la escritura de la carta<br>a las juntas. Este era un proyecto que se metió en la cabeza de Rodolfo en un contexto de<br>tristeza por la muerte de su amigo Pago Urondo y Vicky, su hija. Pero también en paralelo a<br>la escritura de un cuento que no llegó a concluir y los famosos papeles, donde le plantea una<br>serie de debates a la conducción de Montoneros. Su idea fija era evitar el aniquilamiento de<br>los militantes.<br><br>Carta abierta de un escritor a la Junta Militar. Ese fue el nombre que eligió ponerle al escrito<br>donde pensaba denunciar el terror de la tortura, la muerte y la desaparición. Pero también<br>para hacer explícito la inauguración de un plan económico que explica el derrotero capitalista<br>argentino y sus futuras consecuencias en los trabajadores.<br><br><strong>Cómo si esas fueran metas deseadas y buscadas</strong><br><br>La carta es un documento que debería ser material obligatorio en cualquier curso de<br>Economía Política o de Historia Económica Argentina porque en ella Walsh plantea lo que va<br>a ser el devenir histórico de la economía de nuestro país: la miseria planificada. Ese devenir<br>se lanzó con la puesta en marcha del programa de shock de Martínez de Hoz que apuntó<br>romper con la etapa de inestabilidad política previa. Algunos autores denominaron a tal<br>situación como la sociedad del empate, ya que ninguna fracción del capital podía imponer su<br>proyecto político, económico y social producto de un enorme obstáculo: el movimiento<br>obrero argentino. Adolfo Gilly (1985) lo denominó la anomalía argentina.</p>



<p>La inestabilidad social y la conflictividad durante la etapa previa al golpe obedece a una<br>realidad material concreta: los trabajadores tenían un alto grado de participación en el<br>producto bruto interno del país. Con algunos altibajos, entre 1946 y 1975, se llevaron no<br>menos del 40% del producto total y en algunos momentos llegaron a un pico histórico del<br>48%. De ahí derivan la inestabilidad y la conflictividad, porque durante ese período la<br>burguesía intentó impulsar programas económicos que implican ajustes, menores salarios y/o<br>aumentos en la productividad. Sin embargo, los trabajadores no estaban dispuestos a tolerar<br>bajas en sus salarios y, los capitalistas, aún no tenían el instrumento para disciplinarlos. Ese<br>instrumento fueron los crímenes cometidos por las FF.AA.</p>



<p><strong>Males que continuaron y se agravaron</strong></p>



<p>La dictadura impuso un nuevo orden económico en 1976 y hasta el día de hoy las estructuras<br>que lo sostienen siguen vigentes. La experiencia de los gobiernos kirchneristas, hasta el 2010<br>o 2011 pueden haber sido considerados como la excepción, por algunos cambios<br>superficiales, pero la estructura productiva que garantiza que el poder de las clases<br>dominantes siga gobernando los destinos del país siguen intactas. De esa estructura es que se<br>derivan los problemas de un capitalismo argentino en constante crisis: endeudamiento<br>externo, inflación, hiperinflación, devaluación, ajuste y desocupación. Porque Argentina no<br>está enferma de inflación, ese es el síntoma, es decir, la expresión de un trauma. Y ese trauma<br>se ubica en una estructura productiva del país, cuyos responsables son la burguesía que<br>persigue los negocios rentables y busca abaratar el precio de la fuerza de trabajo.</p>



<p>Estos males comenzaron a ser una normalidad particular en el caso argentino. Se consolidó<br>la crisis como un proyecto de país, porque la recesión iniciada en marzo del 76 no fue<br>“consecuencia misteriosa de las grandes fuerzas del mercado, sino que ha sido parte de los<br>objetivos de la política económica aplicada”. Con el regreso de la democracia los trabajadores argentinos sufrieron dos hiperinflaciones, altos niveles de desocupación que arrojaron por el piso los salarios, confiscación de ahorros, ya sea por vía de licuación producto de devaluaciones, inflación y ajustes, o por corralitos. Sin embargo, aún se conservan ciertas leyes laborales que les impide a los capitalistas aplicar un programa de gobierno a su gusto con relaciones laborales de principio de siglo XX. Porque para ello se<br>necesita una nueva derrota histórica. La primera fue con la dictadura, a sangre y fuego. La<br>segunda, con el peronismo de Menem, con la desocupación como elemento disciplinador. En<br>el 2024, el experimento de Milei apunta a la tercera.<br><br><strong>Sacrificios que realizar</strong></p>



<p>“En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus<br>crímenes sino su atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria<br>planificada”. Nunca mejor conceptualizado el programa económico que se comienza a<br>aplicar en 1976. La lucidez y originalidad de un escritor como Walsh para retratar el devenir<br>económico del país. Pues como sostuvo Osvaldo Bayer, supo ver y desnudar a toda la<br>sociedad argentina. En esta ocasión a la clase capitalista argentina. El resultado de la miseria<br>planificada fue la pobreza, la ruptura de lazos sociales y la descomposición. Por supuesto que<br>en todo este tiempo no faltaron quienes sostenían que los pobres son pobres porque quieren.<br>Algunos por ignorancia. Pero otros, sabiendo los mecanismos de la expulsión de las mayorías<br>y cómo se produce, lo sostienen como fundamento explicativo de las penurias de millones de<br>pobres. El modelo de las crisis recurrentes y las salidas a estas por medio del consenso del<br>ajuste no es otra cosa más que el acuerdo detrás de un programa económico que intenta<br>avanzar sobre las condiciones de vida de millones para relanzar la rentabilidad empresarial.<br>Son los sacrificios que hoy nos piden.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-carta-a-las-juntas-y-la-genesis-del-programa-economico-del-capitalismo-argentino/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>La unidad de la clase trabajadora se planta frente al mileimacrismo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-unidad-de-la-clase-trabajadora-se-planta-frente-al-mileimacrismo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 Dec 2023 20:05:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economia]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Ajuste]]></category>
		<category><![CDATA[destacadas]]></category>
		<category><![CDATA[economia]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[En la previa de la asunción, gremios y organizaciones sociales empezaron a delinear un frente de lucha y oposición.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Tras la jura como presidente, Javier Milei vaticinó un ajuste feroz. En la previa de la asunción, gremios y organizaciones sociales empezaron a delinear un frente de lucha y oposición.</em></p>



<p><strong>Por Mauricio Polchi</strong></p>



<p>Como si aún estuviera en campaña, con slogans vacíos y sin certezas ni detalles sobre la implementación de su programa de recortes económicos, el domingo 10 de diciembre el flamante presidente Javier Milei se dirigió a los argentinos con un discurso que duró poco más de 30 minutos. Lo hizo después de recibir los atributos de mando por parte de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, de espaldas al Congreso, sobre las escalinatas del Parlamento y de frente a los seguidores del libertario que se acercaron al centro porteño para escuchar al nuevo mandatario.<br><br>Si bien no hubo definiciones sobre las medidas que ejecutará el gobierno, ya que los anuncios se volvieron a posponer. Milei mostró las cartas y dejó varias definiciones sobre lo que se vendrá a partir de ahora en el país al ratificar que el &#8220;ajuste será de shock&#8221; y anticipar que la situación del pueblo trabajador &#8220;empeorará&#8221; en el corto plazo.<br><br>El foco de su mensaje estuvo puesto en la denominada “herencia”, y aunque no deslizó ninguna acción contra los sindicatos, solo se animó a amenazar a quienes reciben alguna asistencia del Estado. “El que corta no cobra”, lanzó en relación a las manifestaciones callejeras.<br><br><strong>La previa</strong><br><br>A pocos días de la asunción de Javier Milei, y mientras el libertario le sacaba filo a la motosierra que utilizará para avanzar sobre los derechos laborales, las centrales sindicales y un conjunto de organizaciones sociales de Argentina se reunieron en el Salón Felipe Vallese de la Confederación General del Trabajo.<br><br>El encuentro realizado el lunes 4 de diciembre en la sede de Azopardo, que desató la furia de la derecha, se convirtió en la primera postal unidad frente al plan de ajuste y privatización que impulsa el presidente electo. “Piqueteros y sindicalistas sellan una alianza contra el futuro gobierno de Javier Milei”, alertó al día siguiente el diario La Nación en su título principal. A tono con esa línea, el expresidente y aliado de Milei, Mauricio Macri, se sumó a la ofensiva conservadora y lanzó un duro ataque desde las redes sociales al tildarlos de “hipócritas”.<br><br>La reunión, que puso nervioso y encendió las alarmas del mileimacrismo, sirvió para presentar a las nuevas autoridades de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). La foto de las cúpulas de la CGT y la CTA junto a la flamante dirección de la UTEP, se propone como un dique de contención para frenar las intenciones de la Casa Rosada sobre desregular la economía, achicar el estado y liberar el mercado. Además, se trató de un hecho inédito que sirvió para reunir a referentes de todo el ámbito sindical como prólogo a una historia que se viene y todo indica que será en una etapa de resistencia a Javier Milei y sus políticas antiobreras. Estos sectores, que por este motivo acompañaron a Unión por la Patria y apoyaron a Sergio Massa durante la campaña electoral, ahora deberán explorar un protagonismo opositor de cara al 2024.<br><br><strong>La UTEP</strong><br><br>El proceso de construcción de la UTEP, que lleva más de 20 años, tiene su punto de partida en la crisis y posterior rebelión de diciembre de 2001/2002. Con el despliegue del movimiento de desocupados en los barrios populares de la Argentina, la organización gremial de este sector se apuntaló en el año 2011 con la creación la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). En el año 2016, junto a la CGT, la CTA y otras agrupaciones, impulsaron la Ley de Emergencia Social. Desde ese momento, se empezó a fortalecer el vínculo con las entidades gremiales y ya en diciembre del 2019 nació la UTEP bajo la conducción de Esteban “Gringo” Castro como Secretario General.<br><br>En la primera semana de enero 2023, con la participaron de unos 420.000 afiliados en más de 500 lugares de votación en todo el país, Alejandro &#8220;Peluca&#8221; Gramajo fue elegido para reemplazar a Esteban Castro como secretario general. Gramajo encabezó la lista de unidad denominada &#8220;Celeste y Blanca por Tierra, Techo y Trabajo&#8221;, compuesta, entre otros, por Dina Sánchez, la militante feminista y referente del Frente Popular Darío Santillán; Norma Morales, de Somos Barrios de Pie; Ramiro Ezequiel Berdesegar, dirigente de la Corriente Clasista y Combativa y Johanna Vanesa Duarte, también dirigente del Evita.<br><br>En el acto realizado en la CGT, durante su intervención, el cotitular de la central obrera Héctor Daer indicó: &#8220;Estamos acá juntos ratificando que no hay trabajadores de primera y trabajadores de segunda&#8221; por estar o no sindicalizados. En la misma sintonía, el cosecretario general de la CGT, el camionero Pablo Moyano, recordó que &#8220;hace unos años estábamos en la calle contra la reforma laboral de (el expresidente) Mauricio Macri y hoy no solo nos vuelve a gobernar el macrismo sino también el menemismo&#8221;.<br><br>Por su parte, el dirigente de UTEP Alejandro Gramajo aseguró que &#8220;en la Argentina que viene la unidad va a ser fundamental&#8221; y llamó a &#8220;no enojarnos con el pueblo cuando nos da enseñanzas&#8221; en referencia al resultado del balotaje. &#8220;No vamos a poder recuperar más el Gobierno si no hacemos una autocrítica”, agregó, y remarcó que &#8220;más allá de que a la política y a la Justicia no le guste, ahí vamos a seguir reclamando techo, tierra y trabajo&#8221;.<br><br>Si bien el objetivo a largo plazo es que la UTEP forme parte de la CGT, en lo inmediato van a diagramar un esquema de defensa frente a las tormentas antipopulares que se avecinan con el paquete de iniciativas que La Libertad Avanza enviará al Congreso a través del conjunto de leyes llamadas “ómnibus”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-unidad-de-la-clase-trabajadora-se-planta-frente-al-mileimacrismo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Venezuela: Los dos caras de la economía</title>
		<link>https://marcha.org.ar/venezuela-los-dos-caras-de-la-economia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Apr 2022 14:44:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[bloqueo]]></category>
		<category><![CDATA[bloqueo economico]]></category>
		<category><![CDATA[economia]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[Venezuela atraviesa un proceso de recuperación económica, desaceleración inflacionaria y reactivación industrial. ¿Qué hay detrás de estos fenómenos? ¿Implica el crecimiento necesariamente una mejoría?]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="td-post-sub-title"><em><span style="">Venezuela atraviesa un proceso de recuperación económica, desaceleración inflacionaria y reactivación industrial. ¿Qué hay detrás de estos fenómenos? ¿Implica el crecimiento necesariamente una mejoría?</span></em></p>
<div class="td-module-meta-info">
<div class="td-post-author-name">
<div class="td-author-by"><span style=""><strong>Por Carlos Durich (*)</strong> </span></div>
</div>
</div>
<p><span style="">Desde finales de 2021, <b>se viene hablando en Venezuela de un proceso de recuperación o crecimiento económico</b>, cuyas manifestaciones más evidentes han sido <b>la desaceleración del proceso inflacionario</b>, que afectaba la economía desde hace por lo menos 6 años, y una marcada reactivación del sector industrial en términos reales, apalancada por un proceso ampliado de exportaciones.</span></p>
<p><span style="">Definir con claridad las dimensiones reales de este proceso de recuperación resulta muy difícil desde el punto de vista estadístico, <b>debido a la escasez de información oficial respecto</b>, referida, por el ejemplo, al crecimiento del Producto Interno Bruto o a los índices de reactivación industrial. Ni que decir de la ausencia de mediciones creíbles en torno al nivel de consumo o la distribución del ingreso. Lo poco que se conoce sobre algunos de estos datos se encuentran desglosados de forma dispersa en informes de gremios empresariales, instituciones académicas u organizaciones internacionales. </span></p>
<p><span style="">Cabe señalar en este punto la meritoria y apremiante necesidad de una clarificación oficial de estos datos, porque si se pretende reactivar la economía,<b> la información es clave para los actores que empujan el proceso.</b> Elementos dinámicos del circuito económico, como la inversión o las ampliaciones comerciales carecen en gran medida de cartillas de rutas y literalmente se desarrollan a ciegas, generando costos adicionales o pérdidas evitables. </span></p>
<p><span style="">Sin embargo, dejando esto último a un lado, a partir de los datos que tenemos es posible aventurarse a dar una respuesta provisional a la pregunta ¿estamos en un proceso de reactivación y crecimiento económico?    </span></p>
<p><span style=""><b>La respuesta rápida, inmediata y provisoria es un “si”. Pero la respuesta incómoda, reposada y sosegada tiene matices: el crecimiento es lento, precario y definitivamente desigual, pero la respuesta sigue siendo un “si”. </b>Trataremos de sostener y argumentar ambas respuestas a partir de la información de que disponemos.</span></p>
<h2><span style=""><b>Algunas aclaratorias</b></span></h2>
<p><span style="">Antes de continuar, es necesario aclarar dos cosas; como economista <b>puedo afirmar con total certeza que decir “la economía venezolana está creciendo” no es sinónimo de exclamar “la economía venezolana está mejorando”.</b> Una economía puede crecer sin que eso signifique mejoras reales en el corto plazo para un grupo amplio de la sociedad. En la última década, Chile y Perú han sido dos de los países que más han crecido en Sur América en términos reales y sostenidos; sin embargo, <b>la precarización de los sectores sociales más amplios han llevado a una inestabilidad permanente en lo político</b>, por ende el crecimiento de una economía puede ser desigual y, por lo tanto, no integral ni incluyente.<b> </b></span></p>
<blockquote><p><span style="">“una economía puede crecer sin que eso signifique mejoras reales en el corto plazo para un grupo amplio de la sociedad”</span></p></blockquote>
<p><span style="">Lo segundo es que en términos pragmáticos <b>la receta más estandarizada para fomentar un crecimiento acelerado de la economía es la tríada apertura comercial – flexibilización tributaria – precarización laboral</b>. Esta tríada constituye la guía de la llamada <b>“teoría de la oferta”</b>, cuyo factor dominante en los procesos de recuperación económica es el factor empresarial o el capital patronal, convirtiendo al capital en el alfa y el omega del proceso social de producción, quedando la política, por ejemplo, subordinada a esta última y convirtiéndola de <b>un espacio colectivo de resolución de los conflictos sociales, a un espacio de pacificación y contención de los conflictos de clase, actuando únicamente bajo el dominio del gran capital</b>. En este sentido una política económica termina convirtiéndose en una herramienta de poder y en una muestra evidente de la dominación de una clase por parte de otra.  </span></p>
<h2><span style=""><b>Datos</b></span></h2>
<p><span style="">Las fuentes que utilizaremos para este análisis serán: las series estadísticas dispuestas en la página del Banco Central de Venezuela (BCV); los datos suministrados por el <a href="https://observatorio.gob.ve/">Observatorio Nacional de Medidas Coercitivas Unilaterales; </a>la Encuesta Cualitativa de Coyuntura Industrial de I, II y III Trimestre del  2021, publicada por la Confederación Venezolana de Industriales (CONINDUSTRIA); el Informe de Coyuntura Venezuela-Febrero 2022 del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello; y los resúmenes económicos realizados por <a href="http://tatuytv.org/">Tatuy Tv</a>.</span></p>
<p><span style="">Entre los indicadores macroeconómicos más resaltantes que podemos señalar y rastrear entre el 2021 y el 2022 sobresalen, por un lado,<b> la ralentización en la variación intermensual de precios, pasando de 7,1% en septiembre del año pasado a 2,9% en febrero de este año. </b>También la valoración del bolívar frente al dólar en el tipo de cambio oficial del (BCV) pasando de 4,59 bolívares por dólar a comienzos de enero de este año, a 4,41 Bs por dólar para el 6 de abril del 2022, una variación del 3.89% favorable a la moneda nacional, <b>siendo la primera vez que este fenómeno ocurre desde que existe el mercado flotante.</b></span></p>
<p><span style="">Según CONINDUSTRIA, en el sector industrial la ocupación de la capacidad instalada aumentó de 19% a inicios del 2021 a 23% en el tercer trimestre de este año y un 71% de las empresas estudiadas por la misma fuente consideran que la situación económica fue mejor que la del 2020. El 74% considera que el 2022 será aún más rentable y beneficioso. En cuanto a las ventas, la mayoría de las empresas grandes y medianas consultadas reconocieron un aumento en las ventas durante el año y consideran que esta tendencia se mantendrá a partir de las dinámicas y pedidos ya verificados para el 2022.</span></p>
<p><span style="">En cuanto a las remuneraciones, para finales de 2021 se verificó que dentro del sector privado industrial el promedio salarial para un obrero no calificado rondaba los 124$ y para el calificado 253$, lo que representa un aumento del 60% y del 47% respectivamente con respecto a finales del 2020. Por su parte, el sector público recientemente tuvo un aumento salarial cercano al 1700%, pasando de 7 bolívares a 130 bolívares, llegando a 175 Bs con los bonos de alimentación.</span></p>
<p><span style="">Sobre la capacidad de ahorro, desde la promulgación del <a href="http://www.traviesoevans.com/memos/memo-convenio-cambiario-1.pdf">Convenio Cambiario N° 1 publicado en la Gaceta Oficial 6.405</a> del 07 de septiembre de 2018, hasta enero de este año, se contabilizaban más de 2.4 millones de cuentas en divisas, según lo reconocía el presidente Nicolás Maduro, con fondos cercanos a 740 millones de dólares, según cálculos de la Vicepresidenta Delcy Rodríguez. Al mismo tiempo se estima que al margen de estos 740 millones existirían 1.650 millones más que no se encuentran depositados dentro de la banca, según cálculos de Diego Ricol, Presidente de Banplus. Esto estaría justificado por la remesa transferida desde el exterior a Venezuela, que según el Informe de Coyuntura Venezuela-Febrero 2022 de la Universidad Católica Andrés Bello rondaría los 2700 millones de dólares.</span></p>
<p><span style="">Sobre los márgenes de crédito, a comienzos de febrero de este año, el encaje legal tuvo una reducción de 12% llevándose del 85% del neto depositado al 73%,<b> lo cual ha generado un movimiento real en la liquidez monetaria pública de más del 31%</b> pasando de 4.252.275 Bs a principios de febrero a 5.602.155 a finales de marzo de este año, versus el 13% que había crecido de comienzos de enero a principios de febrero; verifican esto último por la inyección de créditos en la economía.</span></p>
<p><span style="">Otro elemento importante y que impacta poderosamente sobre nuestra economía es la producción petrolera. Al respecto, el Observatorio Nacional de Medidas Coercitivas Unilaterales señala un crecimiento del 132% en la producción de crudo, incrementándose de 339 mil barriles diarios a comienzos de julio del año 2020 a 788 mil barriles diarios a comienzos de febrero del presente año. Si bien su comercialización se ve afectada por las medidas coercitivas, <b>genera un margen de maniobra para el gobierno venezolano en materia de ingresos.</b></span></p>
<p><span style="">En cuanto al comercio exterior,<b> el aumento de las exportaciones no petroleras ni auríferas creció más de un 24%, alcanzando en 2021 el monto de 1800 millones de dólares frente a 1450 millones de dólares en 2020. </b>En su conjunto, el sector de comercio internacional creció este 2021 un 78.3% con respecto al 2020, según reseña el informe de Estimaciones de las Tendencias Comerciales de América Latina y el Caribe en su edición 2022, realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo.</span></p>
<p><span style="">Según lo descrito de forma rápida,<b> es coherente afirmar que la economía se está recuperando e incluso creciendo. </b>Sin embargo, a continuación viene la respuesta larga que debe efectuarse profundizando más en estos datos y estudiándolos críticamente.</span></p>
<h2><span style=""><b>¿Por qué estamos mal, pero vamos bien, aunque probablemente seguiremos mal?   </b></span></h2>
<p><span style="">Según un análisis en torno al proceso de control e inyecciones cambiarias, <a href="http://tatuytv.org/analisis-intervenciones-bancarias-que-pasa-en-venezuela/">hecho por Tatuy Tv</a>, se evidencia que a pesar de las constantes intervenciones ejecutadas por el BCV en las mesas de cambio nacional -que equivalen a más de 850 millones de dólares hasta la fecha- la variación en los precios es por lo menos 30% mayor que lo señalado por el BCV. Además de confirmar que existe formalmente una inflación en dólares superior a la desarrollada en bolívares.</span></p>
<p><span style="">Cabría también señalar que la ralentización en el aumento de los precios pareciera ser causada más por una contracción severa del consumo que por las medidas monetarias del BCV. <b>Según el informe ya citado de CONINDUSTRIA la principal dificultad que afrontan las empresas industriales en Venezuela es el bajo nivel de ventas</b>, limitación que está incluso por encima de la necesidad de financiamiento.</span></p>
<blockquote><p><span style=""> “cabría también señalar que la ralentización en el aumento de los precios pareciera ser causada más por una contracción severa del consumo que por las medidas monetarias del bcv”</span></p></blockquote>
<p><span style="">Esto verifica un hecho conocido por todos en Venezuela; <b>el principal problema sigue siendo la remuneración, demasiado baja para organizar y consolidar un mercado interno, como bien señaló a mediados de 2021</b> Carlos Hernández, el actual presidente de la Federación Venezolana de Cámaras de Comercio y Producción (FEDECAMARAS): </span></p>
<p><span style="">“El problema económico más importante del país, y para el que no tenemos respuesta porque no la hay, es el ingreso de los venezolanos (…) 70 dólares al mes. Si los precios nuestros son todos internacionales, aquí vale cualquier cosa lo mismo que vale afuera. Pero eso tampoco es culpa de la empresa”. </span></p>
<p><span style="">Es obvio que el empresario no tiene la respuesta al problema,<b> dado que la respuesta sería un cuestionamiento inmediato a su </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=7_VlmiUUBhg"><b>tasa de beneficio</b></a>. Cerrado el inciso, es meritorio remarcar que a pesar de que para el día de hoy los obreros no ganan 70$, sino 124$, el problema sigue siendo el mismo: la relación sueldo/precio en el mercado abierto. <b>Hoy cada trabajador debe entregar más unidades de trabajo para obtener la misma o menos unidades de mercancías que en la mayoría de los mercados mundiales; esto pulveriza la capacidad de ahorro y consumo y además genera enormes brechas de desigualdad. </b></span></p>
<p><span style="">Sobre lo anterior vale la pena traer a colación el citado<a href="https://www.ucab.edu.ve/investigacion/centros-e-institutos-de-investigacion/iies/informes/"> Informe de la Universidad Católica Andrés Bello</a>, el cual describe la distribución por quintiles del ingreso per cápita.<b> En el 12% de los hogares más ricos se concentra casi el 70% del ingreso nacional, mientras que en el 60% de los hogares de ingresos más bajos se distribuye solamente el 20%. </b></span></p>
<p><span style="">Esta tendencia también se refleja en las propias relaciones entre empresas en el mercado. Según la ya referenciada encuesta de CONINDUSTRIA, mientras que en las empresas grandes y medianas las inversiones del año 2021 fueron mayores que las del año 2020, el 50% de las empresas pequeñas confesaron haber desarrollado inversiones menores a las de 2020. A su vez, <b>un 40% de las mismas empresas señaló no poder realizar inversiones en el 2022, lo cual evidencia una tendencia general a la concentración de capital por parte de las empresas grandes y un ecosistema económico promotor de monopolios.</b></span></p>
<p><span style="">Profundizando en el tema del aumento de la capacidad instalada, se refleja que el sector que logró mayor ampliación en el uso de sus instalaciones fue el correspondiente a alimentos, bebidas y tabacos. Incluso por encima del promedio, con un 31%, este es el sector donde se concentran las empresas más grandes, en contraposición al sector de manufacturas y repuestos, donde se concentran la mayoría de las empresas pequeñas; en total<b> se contrajo el uso de su capacidad instalada de un 15% a un 10%.</b> Esto refuerza la hipótesis antes planteada y pone en evidencia un problema fundamental por debajo de los datos.</span></p>
<p><span style="">Sobre el tema del petróleo, cabe recalcar que toda la economía necesita del aumento de su producción y comercialización, <b>pero esto tiene ante sí muchos más desafíos que no se pueden limitar a las repercusiones del bloqueo y las sanciones</b>. Para entender con mayor detalle lo que señalo me remito este artículo realizado por <a href="http://tatuytv.org/opinion-retos-y-espejismos-de-la-industria-petrolera-venezolana/">Tatuy Tv.</a></span></p>
<p><span style="">Como ya dije, la recuperación existe, pero es precaria, desigual,<b> no se da en todos los sectores y es potencialmente nociva a partir de la tendencia monopolista que se impone,</b> ante la cual no parece existir ninguna contra-tendencia. </span></p>
<h2><span style=""><b>¿Qué puede decir un marxista?</b></span></h2>
<p><span style="">Los que hayan llegado al tercer tomo del Capital recordarán la generosa advertencia de Marx con respecto a las crisis económicas, a saber: <b>suceden cuando las condiciones de explotación establecidas excluyen la posibilidad de una ulterior expansión del capital con beneficio. Es allí donde se abre la crisis.</b> Esto viene sucediendo en Venezuela por lo menos desde los años 80 del siglo pasado, como resultado de la capitalización interior y exterior de la renta petrolera, tanto por los bajos precios a nivel internacional como por la reducción de su presencia en los subsidios internos al sector privado.</span></p>
<p><span style="">Ante esto, como también lo señala Marx, <b>históricamente el sector empresarial venezolano ha actuado elevando el grado de explotación</b>, es decir, disponiendo de más horas de trabajo por menos unidades de mercancía, reduciendo el salario incluso por debajo de su valor definido. A saber, pagando solo una fracción del porcentaje que incluye dentro de la estructura de costos de su mercancía al obrero que las realiza, reduciendo sus tasas de inversión y con esto forzando la reducción en el costo de capital constante adquiriendo a sus competidores.    </span></p>
<p><span style="">En tal sentido, las crisis económicas simplemente son espacios en los cuales los capitalistas luchan por romper las barreras que se levantan frente a la obtención, de<b> cada vez mayores tasas de beneficio para sus capitales.</b> Por esto, es erróneo asumir que la guerra económica es un hecho coyuntural, como piensan algunos, o que la lucha de clases se puede normalizar o apaciguar, como piensan otros. La crisis económica es una herramienta del capitalista en cuanto clase, no un hecho fortuito como piensan los tecnócratas, y poco tiene que ver con la liquidez monetaria o con los capitales orgánicos o inorgánicos.</span></p>
<blockquote><p><span style="">“es erróneo asumir que la guerra económica es un hecho coyuntural, como piensan algunos, o que la lucha de clases se puede normalizar o apaciguar, como piensan otros”</span></p></blockquote>
<p><span style="">Incluso el bloqueo y las sanciones estadounidenses y europeas <b>son una retaliación de clase por el riesgo que representa la política petrolera venezolana para los beneficios de la clase capitalista de estas regiones en el resto del mundo.     </b></span></p>
<p><span style="">La reducción de la inflación, el aumento de la inversión y la exportación privada, su mayor participación en el sector petrolero e incluso la mejor remuneración de sus trabajadores, solo tiene una causal: obtener <b>mayores beneficios para la burguesía</b>.</span></p>
<p><span style="">Desde julio de 2021 a la fecha se han desarrollado 42 reuniones del Consejo Nacional de Economía Productiva, instancia en las cuales prácticamente se proponen las políticas económicas del país, compuestos por los principales gremios empresariales y funcionarios ministeriales del área económica del gobierno. <b>En ellas se ha propuesto la exoneración de impuestos, ayudas arancelarias y jugosos financiamientos. Si de algo ha servido esta instancia es para mejorar los beneficios del sector empresarial, como queda demostrado en los datos de la “recuperación”.</b></span></p>
<p><span style="">Se sabe que los porcentajes de la Renta Aduanera y de las Otras Rentas Internas han bajado su participación en 2021, con respecto a la de 2020, según el Informe de la Universidad Católica Andrés Bello, y es muy probable que esta tendencia se mantenga e incluso se acreciente en el presente año, lo cual muestra una intención tributaria regresiva en el gobierno, reforzando aún más las tendencias económicas de desigual concentración de capital y el surgimiento de monopolios.</span></p>
<p><span style="">Como ha mencionado Carlos Hernández, “el acercamiento es un medio. El objetivo es muy superior, es la integridad de la Nación”. <b>Hoy vivimos una revolución restauradora desde el seno de la burguesía, que busca retornar la tasa de beneficio en contra del interés de la clase trabajadora, proceso que por acción u omisión encuentra aliados en los recovecos del Estado.</b></span></p>
<p><span style="">Si pretendemos que la recuperación sea auténticamente real y el crecimiento impacte efectivamente en la vida de todos y todas,<b> la única forma de hacerlo será mediante la acción política de la lucha de clases, la politización de la producción y su distribución</b>. En pocas palabras: de la democratización de la economía. Es decir, será volviendo a Chávez.</span></p>
<hr />
<p><span style="">(*) Publicado originalmente en <a href="https://www.alai.info/dos-caras-economia-venezuela/">Alai.Net</a></span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/venezuela-los-dos-caras-de-la-economia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
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		<title>Argentina: pasado, presente y futuro del trabajo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/argentina-pasado-presente-y-futuro-del-trabajo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ignacio Marchini]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 15 Jun 2021 03:01:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[economia]]></category>
		<category><![CDATA[futuro del trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Matías Calvo Crende]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
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					<description><![CDATA[Estamos frente a una crisis laboral inédita ocasionada por el COVID-19, cualquiera sea la escala que elijamos mirar: mundial, regional o local. La pandemia ha cambiado de cabo a rabo la realidad del mundo del trabajo; ahora bien, ¿cómo impacta esta realidad en el mercado de trabajo de la Argentina? Por Matías Calvo Crende En [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Estamos frente a una crisis laboral inédita ocasionada por el COVID-19, cualquiera sea la escala que elijamos mirar: mundial, regional o local. La pandemia ha cambiado de cabo a rabo la realidad del mundo del trabajo; ahora bien, ¿cómo impacta esta realidad en el mercado de trabajo de la Argentina?</em></p>
<p>Por <strong>Matías Calvo Crende</strong></p>
<p>En primer lugar, es necesario poner la crisis sanitaria en contexto. La pandemia desembarcó en un país afectado por la caída del PBI, un alto nivel de inflación, la renegociación de una deuda pública insostenible y una ralentización de las mejoras laborales logradas en los años previos. En este contexto, el COVID-19 despertó una crisis laboral atípica que se destaca por dos puntos: sus <strong>características </strong>y su <strong>magnitud</strong>.</p>
<p>A partir de una nota técnica que realizó la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en una serie de países de América Latina y el Caribe (ALyC)<a href="#_ftn1" name="_ftnref1"><sup>[1]</sup></a>, podemos sostener que el <strong>aumento del desempleo</strong> es un <em>“<strong>indicador limitado para comprender cabalmente la dimensión de los impactos </strong>sin precedentes que esta crisis ha generado en los mercados de trabajo de la región”. </em>Refleja parcialmente la magnitud del asunto: las pérdidas de puestos de trabajo no se traducen sólo en transiciones hacia el desempleo sino en salidas de la fuerza de trabajo hacia la población económica inactiva (el confinamiento, el distanciamiento y las expectativas desfavorables de inserción laboral motivaron la masiva salida de la fuerza de trabajo).</p>
<p>Al respecto, la tasa de desocupación creció estimativamente en la región de 9,3% a 11,5% mientras que en la Argentina lo hizo de 10,4% a 13,1% (del 1ª al 2ª trimestre de 2020), mientras que la tasa de participación disminuyó en la región de 61,3% a 52,6% y en la Argentina del 58,6% al 49,2% (del 1ª al 2ª trimestre de 2020). <strong>La reducción de empleo no se refleja solamente en el incremento del desempleo.</strong></p>
<p>Atendiendo estas consideraciones, la OIT se sirve de otros indicadores para sistematizar la situación laboral, entre los que se destaca la <strong>contracción de las horas trabajadas</strong>. Al respecto, ALyC es la región más afectada, con una pérdida de horas trabajadas del orden del 20,9% en los tres primeros trimestres de 2020, en comparación con el 4º trimestre de 2019 (casi duplica la estimada a nivel mundial, un 11,7%). En julio de 2020 en Argentina, la tasa de suspensiones de asalariados formales del sector privado fue del 8,4% (0,8% en marzo de 2020) mientras que el 19% de las empresas había aplicado suspensiones (5% en marzo del año pasado). A su vez, la proporción de ocupados ausentes en el total del empleo fue del 21% en el 2º trimestre de 2020, frente al 2,6% de igual período en 2019.</p>
<p>Por otro lado, lo atípico de esta crisis laboral se advierte también en que la <strong>economía informal</strong> no tuvo un rol “contracíclico” que operó como “empleo refugio<em>”</em> frente a la caída del empleo asalariado: gran parte de las y los trabajadores independientes no quedaron enmarcados en las excepciones del distanciamiento social y el confinamiento. En sintonía con lo que ocurrió en otros países de la región, la tasa de informalidad en la Argentina se redujo del 36% al 24% (del 1º al 2º trimestre de 2020), según la estimación de la OIT. De igual modo, si bien la crisis afecta a todxs, no lo hace de la misma forma: ciertos grupos sociales son más afectados que otros en términos de desempleo y precarización. Tal es el caso de mujeres, jóvenes y migrantes. En relación a éstxs últimos, según otro informe técnico de la OIT, registran una concentración particularmente alta en la informalidad: un 46% del total<a href="#_ftn2" name="_ftnref2"><sup>[2]</sup></a>.</p>
<p>Frente a este panorama de crisis laboral, el gobierno ha tomado una seria de medidas: para compensar los impactos de la pandemia, aplicó distintos programas para sostener el empleo y los ingresos (IFE, ATP, incremento de prestaciones sociales, entre otros.), sin los cuales el desempleo y el aumento de la desigualdad hubieran alcanzado niveles más graves. En este sentido, según los expertos, <strong>la crisis laboral se presenta como una oportunidad para reestructurar instituciones laborales,</strong> como la adaptación de los seguros de desempleo hacia un diseño que incluya la suspensión y reducción de jornada de trabajo como causal para recibir las prestaciones (no sólo el despido sin causa).</p>
<p>Hasta aquí hemos visto incipientemente cómo la crisis laboral del COVID-19 ha afectado al mercado de trabajo argentino (sin mencionar el aumento de la pobreza, la caída del salario real, el derecho a la desconexión, el teletrabajo y los riesgos psicosociales asociados a estrés laboral y tareas de cuidado, riesgos de contagio de los trabajadores esenciales, entre otros puntos).</p>
<p>Por tanto, resta hablar del <strong>“futuro del trabajo”</strong> sobre un punto concreto.</p>
<h3><strong>¿Cómo salir de esta crisis laboral y cómo hacerlo en la Argentina?</strong></h3>
<p>El <strong>acceso a las vacunas</strong> constituye un punto principal. La <strong>reestructuración de la deuda</strong> constituye otro punto crucial.  Finalmente, una <strong>política fiscal</strong> con un criterio rector más <strong>progresista </strong>(para orientar la recaudación y el gasto público) parecería ser la luz al final del túnel: <strong>de cada quién según su capacidad, a cada cuál según su necesidad.</strong></p>
<p>El aumento de la carga impositiva (inclusive con sus limitaciones) se convierte en una alternativa a explorar a escala global, si se toma en cuenta los posicionamientos políticos de Joe Biden y del FMI. En su primer discurso presidencial frente al Congreso de los Estados Unidos, el presidente norteamericano se posicionó en favor de gravar la riqueza para financiar la salida de la crisis. Por su parte, el FMI ha esbozado públicamente la necesidad de un impuesto extraordinario a la riqueza también para salir de la actual crisis.</p>
<p>En línea con estas consideraciones globales de gravar la riqueza, el gobierno argentino implementó el <strong>“Aporte Solidario y Extraordinario”</strong> a las grandes fortunas (Ley 27.605, aprobada a fines de 2020) que lleva recaudados 145 mil millones de pesos al día de hoy, según fuentes oficiales. Se ha utilizado para financiar la política sanitaria, subsidiar PYMES para sostener puestos de trabajo, mejorar condiciones habitacionales de los barrios populares, entre otras medidas.</p>
<p>En Argentina, si bien algunos actores económicos llevaron adelante judicializaciones para no pagar el aporte solidario para morigerar los efectos de la pandemia, el cuadro objetivamente se presenta claro a nivel global: <strong>es necesario entregar el anillo para no perder el dedo</strong>. En nuestra experiencia particular, aquellos que todavía no se han convencido, deberán aggiornarse a los desafíos que los tiempos demandan y adaptarse al cambio o pagar las consecuencias de no comprender que nadie se realiza en una comunidad que no se realiza.</p>
<p>Se trata de volver a poner de pie al mundo con el trabajo como el gran organizador social para que pueda ser un lugar más estable y predecible.</p>
<p><em><a href="#_ftnref1" name="_ftn1"><sup>[1]</sup></a>  OIT (2020). “Panorama laboral en tiempos de COVID-19. Impactos en el mercado de trabajo y los ingresos en América Latina y el Caribe”.</em></p>
<p><em><a href="#_ftnref2" name="_ftn2"><sup>[2]</sup></a> OIT, (2020). “COVID-19 y el mercado de trabajo en Argentina: el reto de luchar contra la pandemia y su impacto socioeconómico en un tiempo de desafíos económicos serios”.</em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/argentina-pasado-presente-y-futuro-del-trabajo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Niñeces libres: ¿El Estado reconoce a las infancias como una variable de la economía?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/nineces-libres-desde-la-economia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Nov 2020 12:34:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Derechos]]></category>
		<category><![CDATA[Niñez]]></category>
		<category><![CDATA[#Infanciaslibres]]></category>
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		<category><![CDATA[aula vereda]]></category>
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		<category><![CDATA[economia]]></category>
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		<category><![CDATA[niñez plural]]></category>
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					<description><![CDATA[En este capítulo, nos preguntamos junto a Estefi Pozzo y Natsumi Shokida ¿De qué manera los cambios macroeconómicos de los últimos años afectaron a las niñeces? ¿Son les niñes meros recibidores de prácticas de cuidado o también son generadores de valor económico y productivo al interior de sus hogares? ¿Existe desigualdad en torno a los géneros [...]]]></description>
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<p dir="auto"><em><span style="font-size: 14pt;">En este capítulo, nos preguntamos junto a Estefi Pozzo y Natsumi Shokida</span></em><em><span style="font-size: 14pt;"> ¿De qué manera los cambios macroeconómicos de los últimos años afectaron a las niñeces? ¿Son les niñes meros recibidores de prácticas de cuidado o también son generadores de valor económico y productivo al interior de sus hogares? ¿Existe desigualdad en torno a los géneros si pensamos en niñeces y economía? </span></em></p>
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<div dir="auto"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Por Aula Vereda, Trilce Radio y Niñez Plural </strong></span></div>
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<p dir="auto"><span style="font-size: 14pt;">Las idas y vueltas financieras y las deudas de los Estados se traducen en deudas con los derechos de les niñes. En este sentido, Estefi advierte que las transformaciones macroeconómicas, como las sucedidas durante la pandemia, se cuentan en los cuerpos de niñes. Por su parte, Natsumi señala que los procesos de acumulación de riqueza impactan directamente las formas de vida de les niñes.</span></p>
<p dir="auto"><span style="font-size: 14pt;">Además, ambas invitadas repasan cómo corrientes feministas nos ayudan a pensar en torno a la categoría de valor, y cómo se expresa en las infancias, dentro del sistema capitalista: no son meros receptores de cuidado, sino también generadores de valor dentro del hogar y la sociedad. Más aún, también sufren las asimetrías derivadas del género y la clase: las niñas cargan con las tareas reproductivas y de cuidado, mientras que los varones “salen a ganarse el mango”, fuera del hogar. Por último, las invitadas rescatan políticas públicas de los últimos años que han garantizado derechos básicos de les niñes, como alimentación por medio de la Asignación Universal por Hije </span></p>
<p dir="auto"><span style="font-size: 14pt;">Este podcast de AulaVereda y Trilce Radio nos invita a reflexionar ¿qué significa que les niñes viven en carne propia lo que hace el sistema de elles?. Y de ahí&#8230; ¿qué rol debería asumir el Estado si se trata de cuidar a les niñes?</span></p>
<p dir="auto"><span style="font-size: 14pt;">¡Pueden escucharlo haciendo click! </span></p>
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<p><a href="https://marcha.org.ar/nineces-libres-desde-la-economia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Tensiones políticas y expectativas económicas desde el poder</title>
		<link>https://marcha.org.ar/tensiones-politicas-y-expectativas-economicas-desde-el-poder/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Sep 2020 04:01:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[deuda odiosa]]></category>
		<category><![CDATA[economia]]></category>
		<category><![CDATA[FMI]]></category>
		<category><![CDATA[Julio Gambina]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[El motín policial emergente en una coyuntura política de tensión, entre la pandemia y las renegociaciones de la deuda externa ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>El &#8220;motin&#8221; policial como emergente en una coyuntura política de tensión, en medio de la pandemia y las renegociaciones de la deuda externa. Análisis. </em></p>



<p><strong>Por Julio Cesar Gambina</strong>* <strong>Foto:  Zona Norte Diario</strong></p>



<p>Muchas son las tensiones políticas que se procesan en estas horas. El momento más ríspido lo constituyó el “motín” policial de la bonaerense, una fuerza de seguridad con 90.000 efectivos. Con sus armas y móviles, incluido helicóptero, presionaron en varias locaciones, de forma preocupadamente en la vivienda del gobernador y en la residencia presidencial. Esto motivó especulaciones golpistas, aun cuando el móvil apuntaba a la mejora salarial y esencialmente a la impunidad policial, en el mismo momento que se investigan responsabilidades policiales en el asesinato de Facundo Astudillo Castro, entre muchos otros casos de similar tenor.</p>



<p>El motín generó especulaciones diversas y se zanjó, transitoriamente, con asignaciones presupuestarias resueltas por decreto, revirtiendo otro decreto, de similar factura realizado por el Gobierno Macri. En aquella ocasión, se favoreció al gobierno porteño y ahora a la provincia bonaerense, y por eso surgen interrogantes diversos. ¿Es un debate en torno a la coparticipación? Puede entenderse de ese modo, pero es más complejo. ¿Es favoritismo desde el gobierno nacional a una provincia gobernada por el mismo frente en el orden nacional y en contra de la oposición gobernando la ciudad capital de la Argentina? Es un argumento simplista también.</p>



<p>Se trata de un tema de enorme complejidad, que no se resolvió con la asignación de nuevos recursos derivados desde un distrito a otro, más allá de cualquiera de las razones que se argumenten de un lado y del otro. Se trata de tensiones políticas en una Argentina con crisis política evidente, con una polarización calificada de grieta. Una polaridad sostenida por la novedad política emergente en el siglo XXI, el kirchnerismo y el macrismo, expresiones renovadas de viejas antinomias políticas en el país. Si durante décadas, más allá de las dictaduras, la confrontación fue entre peronismo y radicalismo, el presente muestra la fractura de ambas expresiones y la conformación de nuevas alianzas con liderazgo de Cristina Fernández en un caso y Mauricio Macri en otro.</p>



<p>Las tensiones se concentraron en la protesta policial, pero se manifiesta en todos los temas que se colocan en discusión y afecta las correlaciones de fuerzas en la sociedad, caso de la “reforma judicial”, disminuida en sus alcances por el oficialismo y agigantada por la oposición sistémica; pero también acontece la polémica en torno al gravamen sobre las grandes fortunas. Más grave aún, la discusión se manifiesta en la emergencia sanitaria y económica derivada de la pandemia, con imposibilidad de acuerdo estratégico de las dos principales fuerzas políticas, en momentos en que ascienden peligrosamente los contagios y muertes en el país, especialmente en momentos de incertidumbre global sobre el tema. Una incerteza que incluye imprevisibilidad en el futuro económico.</p>



<p>Es muy posible que el problema sanitario se extienda durante el 2021, o buena parte del mismo. Además, ¿será esta la última pandemia?, ante una situación de descontrol en el modelo productivo mundial, con afectación de la naturaleza y la vida social en su conjunto. Es un interrogante de difícil respuesta.</p>



<p><strong>Supuestos 2021</strong></p>



<p>Por eso, suena hasta ilusoria la pretensión del ministro de Economía que pretende “tranquilizar” la economía con supuestos ilusorios, creo, que serán incluidos en el proyecto de Presupuesto 2021.</p>



<p>El horizonte imaginado es la merma del gasto público incrementado en 2020 por la pandemia, como si fuera sencillo, en las condiciones económicas globales y locales, eliminar gasto social como el Ingreso Familiar de Emergencia, IFE, incluso los ATP para compensar salarios de empresas con problemas para atender la nómina, entre otras muchas asignaciones presupuestarias para atender a la emergencia.</p>



<p>La incertidumbre de la economía mundial es relevante y, además, agudizada con incertezas derivadas de la elección estadounidense en noviembre próximo. A punto de terminar su gestión, Donald Trump impuso por primera vez un presidente estadounidense a la cabeza del Banco Interamericano de Desarrollo, el BID. El personaje al frente del BID expresa a la ultra derecha de EEUU, con una orientación claramente opuesta a la lógica socio política desplegada en la región en los primeros años del Siglo XXI.</p>



<p>Se trata de un militante enfático contra el proyecto cubano, venezolano, o cualquier intento de autonomía e independencia de la región latinoamericana y caribeña respecto de la política exterior de EEUU. Además, Argentina sostuvo candidato alternativo hasta último momento y fue clave para operar una elevada abstención en la votación.</p>



<p>A no dudar que eso constituye una tensión con el gobierno de Trump, más aún si este ratifica un segundo mandato. El tema no es menor, ya que EEUU es clave a la hora de la negociación en curso de la Argentina con el FMI. EEUU definió el impagable y odioso crédito a Macri en 2018 y ahora el gobierno de Alberto Fernández busca renegociar el acuerdo para liberar pagos durante el mandato que finaliza en diciembre del 2023.</p>



<p>El presupuesto económico financiero del 2021 está atravesado por esa negociación con el FMI, para terminare de definir el alcance de los compromisos financieros del Estado. La política es integral y se juega fronteras adentro y en el exterior. ¿Cuántos recursos se generarán para activar la economía y resolver empleos e ingresos populares que contengan el des-conformismo social ante la situación económica actual?</p>



<p>Sorprende aún que la caída de ingresos de la mayoría de la sociedad de más bajos ingresos, la consecuente suba de la pobreza y la indigencia no genere una explosión social. Los conflictos y movilizaciones existen, pero todavía contenidos ante la situación de la emergencia sanitaria y la extensión de una política compensatoria que puede terminarse en los supuestos presupuestarios.</p>



<p><strong>Debates estratégicos</strong></p>



<p>Las tensiones pueden superar la lógica de confrontación hegemónica de la política actual, solo si la demanda social se orienta en una perspectiva que ponga en discusión la lógica que preside la organización económica en la Argentina, y que se presenta claramente en el debate sobre la imposición a las grandes fortunas y en la toma de tierras. En ambos casos se afecta la sacrosanta “propiedad privada”, con resguardo constitucional desde el origen de la Nación Argentina.</p>



<p>El tema es que esa propiedad privada, altamente concentrada, es la razón de la fuerte desigualdad acumulada por siglos y exacerbada en tiempos de reestructuración reaccionaria desde 1975/6, cuestionada discursivamente, pero nunca enfrentada claramente. Una muestra está en el tratamiento del endeudamiento en todo el ciclo político desde 1983, con renegociaciones sucesivas que consolidan la subordinación local al orden del poder económico mundial del capitalismo.</p>



<p>Hace falta ir a fondo en el debate sobre los recursos que administra el Estado, especialmente su destino, pero también de dónde provienen. En ese marco hay que discutir la coparticipación impositiva. Primero hay que definir los problemas a resolver, caso de la pobreza, por ejemplo. Recién, luego de ello se podrán asignar escasos recursos existentes a otros fines, incluso, cuanto se dispone para coparticipar con los distritos provinciales.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Está claro que es una cuestión política que trasciende la coyuntura y se proyecta como un debate estratégico sobre el presente y el futuro, en rigor, no solo válido para el país, sino para la región y el mundo.</p>



<p><strong>*Publicado originalmente en juliogambina.blogspot.com</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/tensiones-politicas-y-expectativas-economicas-desde-el-poder/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Venezuela: Salario y distribución de la riqueza</title>
		<link>https://marcha.org.ar/venezuela-debates-economicos-respecto-al-salario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Jul 2020 13:58:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[economia]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Pasqualina Curcio]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Socialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[De qué manera la inflación contribuye a la mayor concentración de la riqueza en Venezuela por parte de la burguesía nacional.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>De qué manera la inflación mina los salarios y contribuye a la mayor concentración de la riqueza en Venezuela por parte de la burguesía nacional. Reflexiones necesarias para debates urgentes. </em></p>



<p><strong>Por: Pasqualina Curcio*</strong> <strong>Foto CELAG</strong></p>



<p>Imaginémonos una torta redonda, y supongamos que es la economía venezolana. Esa torta representa lo que cada año se produce en Venezuela. Cuando la producción es mayor, esa torta es más grande, en cambio si se produce menos esa torta es más pequeña. Los economistas, miden el tamaño de esa torta con lo que se conoce como el PIB.&nbsp;PUBLICIDAD</p>



<p>Aunque ha sido la clase asalariada la que elaboró toda la torta con su fuerza de trabajo, otros también comen de ella. La torta se distribuye, aquí y en cualquier sistema capitalista, entre los dueños del capital, los que vivimos de un salario y el Estado, este último no se come su porción, sino que la re-distribuye. Al burgués le llega su pedazo por la vía de las ganancias, al proletario por la vía de los salarios y al Estado por la vía de los impuestos.&nbsp;</p>



<p>En 2014 la torta de la economía venezolana era grande y se repartió de la siguiente manera: 7 pedazos fueron a parar a la burguesía, 7 a los asalariados y 2 al Estado, suman 16 trozos. Este es un ejemplo pedagógico basado en cifras del BCV, pero para que no haya lugar a malinterpretaciones y comiencen a decir que son cifras manipuladas, en el gráfico que acompaña este escrito se muestran los datos exactos, tal cual como los publican en Carmelitas.&nbsp;</p>



<p>Aunque a primera vista luce una distribución justa, resulta que los 7 trozos de la burguesía, a su vez debieron repartirse entre 444.710 patronos, mientras que los 7 del proletariado hubo que repartirlos entre 11.553.705 de trabajadores según datos del INE. En ese momento, por cada bolívar que recibía el asalariado, el burgués se apropiaba de 8,73. Es lo que Karl Marx llamó “grado real de explotación”. La porción que le tocó al Estado vía impuestos no solo fue relativamente baja, 13%, si la comparamos con otros países que llegan al 40%, sino que además dichos tributos, en un 86%, corresponden al IVA que pagamos los más de 11 millones de asalariados y los 400 mil patronos. Solo el 14% es impuesto sobre las ganancias, que no solo pagan las empresas o “personas jurídicas” incluyendo PDVSA y todas las empresas del Estado, sino también, en mayor o menor medida los de a pie.&nbsp;</p>



<p>Para ese momento, esa mínima porción de la torta que le tocó al Estado (relativamente pequeña al tratarse de un Estado enmarcado en un proceso que avanza hacia el socialismo) fue destinada en su mayoría a la inversión social, 62%, permitiéndole financiar las misiones, la salud, la educación, el transporte, la electricidad, el agua, las pensiones.&nbsp;</p>



<p>Al transcurrir del tiempo, esa torta se fue haciendo cada vez más pequeña. Para el año 2017 era 2 tercios del tamaño de la del 2014, la economía se redujo según el BCV 34% entre 2014 y 2017. Las razones las hemos venido exponiendo y escribiendo desde hace ya varios años. Desde el 2015 hemos estado alertando de un bloqueo financiero y comercial que para ese momento aún era encubierto. También alertamos de otras armas de guerra económica: el desabastecimiento programado y selectivo de alimentos y medicamentos, el ataque a PDVSA y el ataque al bolívar que dicho sea de paso es una de las armas más poderosa, la que más afecta el poder adquisitivo de la clase obrera al inducir la inflación y la que más afecta la producción, sin embargo, pocos la mencionan en Carmelitas a pesar de que ya fue develada por la propia Casa Blanca, mucho menos actúan en consecuencia.&nbsp;</p>



<p>En 2017 la torta no solo era más pequeña, sino además contra toda razón o regla revolucionaria, léase disparate según la Real Academia Española, esa torta se repartió de manera más desigual. A la burguesía le tocaron 10 pedazos en vez de 7, a los asalariados 5 en lugar de 7 y al Estado 1 y no 2. En 2017, por cada bolívar destinado al asalariado, el burgués se apropió de 30 en lugar de los 8 que se embolsillaba en 2014.</p>



<p>La burguesía aprovechándose de la inflación inducida y del rezago de los salarios se cogió una mayor tajada de la torta, pedazo que le quitó a los asalariados y al Estado. Entre 2014 y 2017 los precios aumentaron 10.013% y&nbsp; los salarios apenas 6.436%. El Estado, por su parte, claro que siguió haciendo un gran esfuerzo e invirtió el 73% de su presupuesto en inversión social, pero un presupuesto mermado en términos absolutos debido a la disminución de la torta y a la menor recaudación de impuestos, pero además a una hiperinflación que, aunque inducida, impide cumplir con todas las metas programadas. A lo que debemos sumar que desde la Esquina de Carmelitas, bajo el dogma monetarista, se han negado a aumentar la cantidad de dinero para financiar la insuficiencia fiscal creyendo el cuento de que es esa la causa de la inflación. La cantidad real de dinero cayó 39% entre 2014 y 2017.&nbsp;</p>



<p>¿En revolución y mientras avanzamos hacia un modelo verdaderamente socialista, quién se supone debe pagar los impuestos para que el Estado pueda prestar mejores servicios y también pagar un salario digno a sus trabajadores, el obrero que vio desplomarse su salario 36% entre 2014 y 2017 o la burguesía que aumentó 247% el grado de explotación durante ese período?.</p>



<p>Lamentamos no poder realizar estos cálculos hasta el 2019, pero el BCV no ha publicado las cuentas consolidadas de 2018 y 2019. No solemos especular porque eso puede prestarse a malas interpretaciones, podrían acusarnos de manipuladores, por tal motivo hemos limitado el análisis hasta el 2017. Lo que sí se vale en la investigación científica es formular hipótesis, y la nuestra es que esta desigual distribución de la torta ha sido peor desde el 2018 por el hecho de que desde 2017 y hasta junio de 2020 los precios aumentaron 716.308% consecuencia del ataque al bolívar, mientras que los salarios nominales incrementaron tan solo 20.102% desplomándose 97% el poder adquisitivo de los trabajadores públicos y privados, más los públicos.</p>



<p>¿Es ir contra la razón y la regla de los revolucionarios proponer que esa torta se distribuya de manera más igualitaria; que la burguesía no se siga cogiendo más de la mitad de la torta; que devuelva lo que enajenó a los trabajadores en el proceso social del trabajo; que se ajusten los salarios en la misma proporción y velocidad de los precios hasta alcanzar niveles dignos. ¿Es un disparate exigir a la burguesía, que no ha hecho sino incrementar la explotación/ganancia/ plusvalía, que pague impuestos para que el Estado pueda fortalecerse, aumentar el salario de los servidores públicos y mejorar la prestación de los servicios públicos con todo el margen que se tiene para ello?.</p>



<p>Son propuestas que buscan aportar al urgente e impostergable debate que, de manera respetuosa y sin insultos, como buenos revolucionarios, debemos dar sobre los salarios. Son solo eso, ideas que apuntan a allanar el camino hacia el socialismo, propuesta izquierdista a la que siempre nos convocó Chávez. </p>



<p>Originalmente publicada en <a href="http://Ultimasnoticias.com">ultimasnoticias.com </a> como La economía: números imposibles de manipular y no para insultar</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/venezuela-debates-economicos-respecto-al-salario/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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