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	<title>economía feminista &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>economía feminista &#8211; Marcha</title>
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		<title>Verónica Gago: &#8220;No hablamos sólo de deudas de los Estados sino de deuda para vivir&#8221;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio Marchini]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 Mar 2021 15:43:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
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					<description><![CDATA[La deuda de la dictadura, la deuda del macrismo. El FMI omnipresente. ¿Cuál es el hilo conductor? ¿Cómo se puede pensar un futuro mejor sin que pagar sea nuestra única preocupación? Entrevista a Verónica Gago, Doctora en ciencias sociales, integrante del colectivo feminista Ni Una Menos y co-autora de “Una lectura feminista de la deuda: [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>La deuda de la dictadura, la deuda del macrismo. El FMI omnipresente. ¿Cuál es el hilo conductor? ¿Cómo se puede pensar un futuro mejor sin que pagar sea nuestra única preocupación? Entrevista a Verónica Gago, Doctora en ciencias sociales, integrante del colectivo feminista Ni Una Menos y co-autora de “Una lectura feminista de la deuda: Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”.</em></p>
<p><strong>Por Ignacio Marchini y Maru Waldhüter</strong></p>
<p>Nora Cortiñas pide por la anulación de la deuda externa desde que comprendió la multiplicidad de violencias que entraña la deuda contraída por los genocidas. Sin embargo, la deuda pública no es la única que condiciona y produce modos de vida. Nuestras economías cotidianas se encuentran regidas por una vida endeudada. <em>Marcha </em>dialogó con Verónica Gago, Doctora en ciencias sociales e integrante del colectivo feminista Ni Una Menos, en el programa <span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://www.trilceradio.com.ar/nota/index/empezo-quot-antes-que-se-acabe-el-mundo-quot-"><strong>de radio </strong><em><strong>Antes que se acabe el mundo</strong></em><strong>, todos los jueves a las 19 horas en Trilce Radio</strong></a></span>.</p>
<p><strong>Recién escuchábamos a Norita Cortiñas pidiendo una vez más la anulación de la deuda, esta lucha que viene teniendo hace tanto tiempo. Primero queremos saber alguna impresión acerca de esta lucha vieja y también preguntarte, ¿cómo definirías hoy este “sistema deuda”?</strong></p>
<p>Yo creo que es impresionante como ellas hablaron de manera muy anticipada de terrorismo financiero. De la conjunción que hubo entre terrorismo de Estado y endeudamiento externo. Creo que eso es un análisis pionero y que sirvió para ir caracterizando cada vez mejor la dictadura. Justamente como ustedes la presentaron, una dictadura eclesiástica y empresarial, además de militar. Creo que el papel que ha tenido el endeudamiento como clave de gobierno a partir de la dictadura, su reformulación en la transición democrática, su papel en las gestiones neoliberales y la manera de condicionar permanentemente lo que entendemos por democracia, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo lo vienen diciendo de una manera ejemplar, como siempre.</p>
<p>Y como vos decías, es un tema que puede ser “viejo” ¿Quién no ha visto una pintada que diga “fuera FMI”? Y a la vez es un tema presente. Hoy estamos discutiendo, en una de las crisis económicas más graves que recordemos de los últimos tiempos, la cuestión del FMI y la deuda externa. Creo que la ligazón del 24 de Marzo y el endeudamiento es clave. Nosotras, desde el colectivo Ni Una Menos, sacamos la consigna para el 24 de #LesMataronParaEndeudarnos. Haciendo esa lectura histórica de lo que significa el endeudamiento, tanto en sus inicios con la dictadura como en nuestro presente.</p>
<p><strong>¿Qué podemos entender hoy por deuda? ¿Alcanza solamente la variable de deuda pública?</strong></p>
<p>No, justamente eso es lo que nosotras, en el libro que hicimos con Luci, que es parte del proceso político de movilización feminista de poner el tema de la deuda y del endeudamiento como consigna, lo que hemos rastreado, analizado e investigado es cómo un momento de agravamiento de deuda externa, como hemos visto en el gobierno de Macri, aunque no solo se reduce al gobierno de Macri, ese endeudamiento externo se derrama como endeudamiento doméstico, en los hogares, en las familias. Es decir, la deuda pública estatal se traduce en políticas de ajuste, de empobrecimiento, y eso inevitablemente prepara la situación para que todes vivamos endeudades.</p>
<p>Es decir que la deuda, como decimos nosotras, se convierte en una obligación. Ya ni siquiera para cuestiones excepcionales, sino deuda para vivir. La reproducción social de la vida personal y colectiva. Creo que ahí hay dos cuestiones. Por un lado, conectar la deuda pública macroestatal en esa clave con la deuda doméstica privada y por lo tanto cuestionar ese binarismo público-privado y, por otro lado, hacer la genealogía de cómo se llega a este nivel de endeudamiento de las familias, de los hogares, de las personas, gracias a la producción de una situación de empobrecimiento aceleradísimo.</p>
<p><strong>Justamente en relación a la situación de endeudamiento actual que señalabas, situación que fue agravada por la pandemia que mostró la fragilidad del sistema económico capitalista, ¿qué particularidad le ves?</strong></p>
<p>Yo creo que el año pasado la pérdida de ingreso personalizado y el aceleramiento de toma de nuevas deudas. Nosotras hemos trabajado bastante con les compañeres de Inquilinxs Agrupadxs porque una de las fuentes importantes de la nueva deuda es la imposibilidad de pagar los alquileres. Esto hoy es una bomba de tiempo, porque esta semana se cae el decreto presidencial que prohíbe el desalojo de inquilinos e inquilinas. Esos inquilinos e inquilinas mayormente están endeudades. Lo que vemos ahí es que la deuda el último año, frente a la baja de ingresos, frente a una inflación que no ha parado y a partir de fin de año con la caída de las ayudas estatales como el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), es cada vez más grave. A la vez, se intensificó lo que nosotras ya veníamos relevando que eran los destinos de la deuda vía tarjeta de crédito, vía préstamos familiares, informales, vía refinanciación de deudas con más deuda para comprar alimentos, medicamentos y para pagar alquileres y servicios.</p>
<p>Lo que vimos durante el año pasado fue, por un lado, una situación de aceleración y profundización de la deuda, una situación de emergencia que se convertía en fuente de nueva deuda, como la situación de emergencia habitacional, y también otra cosa que relevamos y discutimos bastante el año pasado fue por ejemplo, cómo hay una relación muy perversa con el aumento del trabajo doméstico, como hacer la tarea escolar con les hijes en las casas. Para eso necesitas un mayor uso de conectividad en el teléfono, de datos o wi-fi, lo cual genera mayor trabajo reproductivo no pago y eso nos genera deuda. O sea, trabajamos más y eso nos genera incluso más deuda porque la mediación con, por ejemplo, la escuela pública, pasa a estar en manos de las corporaciones telefónicas. Se generaron un par de situaciones muy graves y complejas en la pandemia que tienen a la deuda como manera perversa de atravesar la crisis, de resolver lo inmediato, la situación de urgencia, de falta de recursos, patear para adelante esa deuda y a la vez saber que se está acumulando como una bomba de tiempo.</p>
<p><strong>Quien más, quien menos, se puede sentir un poco tocado, un poco tocada con esto de enumerar una larga lista de precarizaciones de la vida. Pensaba en la lectura feminista de la deuda. Porque esto lo vivimos en lo cotidiano pero no lo asociamos con la palabra deuda. La lectura feminista para poder interpretar, analizar y pensarnos en la deuda, ¿Es una herramienta que nos permite correrle la opacidad de las finanzas?</strong></p>
<p>Sí. Ese es un poco el objetivo y el trabajo político que venimos haciendo con el libro. Es prestarle atención a este detalle cotidiano de cómo la deuda se conecta y se enjambra en la vida cotidiana con estas cosas: desde el resumen de la tarjeta hasta la oferta de refinanciación que te viene con la factura del gas, hasta a quien le pedis prestado para zafar de algo, lo que significa también quedar endeudades con amigues o familia. Como decimos en el libro, esa abstracción financiera que tiene ese lenguaje tan anticuado y oscuro, nos interesa a partir del libro abrir la discusión pública: ¿Sobre qué cuerpos aterriza esa deuda? ¿Cómo se sostiene esa deuda? ¿Qué tipo de trabajo y que tipo también de padecimiento psíquico explota la deuda?.</p>
<p>Y, a la vez, yo creo que es muy importante que hayan habido medidas para ponerle un límite a estas formas compulsivas de endeudamiento. Algunas cuestiones concretas como castigar a empresas financieras que se zarpan completamente con las tasas de interés, congelar las deudas en ANSES, pero creo que hay que pensar de una manera más profunda una política de desendeudamiento. Con este nivel de pobreza, tan tan fuerte, la deuda aparece, como decíamos antes, como una solución inmediata frente a la desesperación del día a día y seguir bicicleteando.</p>
<p><strong>Como vos decías en esto de la microeconomía del hogar, ¿cómo ves el vínculo con la macroeconomía? Estamos discutiendo en pagarle al FMI en 10 años o negociar a 20 años y en definitiva es pagar una deuda descomunal. ¿Qué implicancia tiene esto en lo cotidiano? ¿Se puede pensar una perspectiva superadora sin desentenderse del pago de la deuda?</strong></p>
<p>Por eso yo hablo de una lectura feminista. Por un lado, subrayar eso que vos decís de lo cotidiano de la deuda pero ponerlo directamente en relación con el ámbito de la macroeconomía o de la deuda de los Estados, porque justamente la conexión es estrecha y cuando hablamos de desendeudamiento tenemos que hablar de esos dos niveles. Es decir, yo creo que sin incumplimiento ni investigación de la deuda fraudulenta ilegítima no hay posibilidad de garantizar, por ejemplo, servicios públicos. No hay posibilidad de discutir salarios, ni pensar y debatir presupuestos para políticas de género. Es decir, hay una interconexión muy clara y evidente en el tipo de restricciones que son directamente políticas: las que pone el Fondo cuando leemos los condicionamientos de co-gobierno. Son condiciones políticas. En ese sentido, me parece que sin discutir la deuda externa no se puede nada.</p>
<p><strong>Hay una cara que es un poco más incómoda para pensar que es la que tiene que ver con plantear la deuda como oportunidad. Aquella que de alguna forma te dice “si te endeudas, vas a poder comprar en 12 cuotas unas zapatillas de 20.000 pesos, si te endeudas vas a poder acceder a la educación a la salud, al consumo de determinados bienes”. En nuestra región, Chile ha sido y sigue siendo ejemplo emblemático de lo que el neoliberalismo ha generado en la sociedad, de lo que es una vida completamente privatizada. ¿Cómo se va desarmando esa trama?</strong></p>
<p>A eso hay que prestarle atención, porque una vez que hemos sido despojades de servicios públicos, la deuda aparece como una posibilidad de acceder. La mediación privada financiarizada genera derechos. Eso ha sido parte de algunas reformas neoliberales estructurales. Chile, en ese sentido, es como vos decís, uno de los países paradigmáticos en la financiarización de derechos sociales. Por ejemplo, podés acceder a estudiar pero siempre y cuando te endeudes.</p>
<p>Creo que en eso Argentina tiene otra historia y otra deriva de políticas públicas, la forma en la que han tomado acá las reformas más estructurales en términos más neoliberales. Pero de todas maneras, el endeudamiento viene y se logra capilarizar una vez que el empobrecimiento se instala y una vez que la privatización de los servicios públicos y comunes ya está instalada. Ahí la deuda sabe jugar con la ambivalencia que vos antes marcabas. Es la oportunidad de hacer ciertas cosas, el margen de logro que puedo hacer.</p>
<p>Lo dicen también muchas compañeras migrantes, “la deuda es lo que me mata pero a la vez es lo que me permite salir”. Entonces esa ambigüedad es muy fuerte porque la deuda, como decía antes, soluciona algo en tiempo inmediato pero a la vez captura tu tiempo a mediano y largo plazo. Justamente eso es lo que tiene de complejo también y con lo que no se puede ser ingenuo o ingenua en el sentido de cómo está conectada al funcionamiento de lo que podemos, que ofrece una forma de poder hacer que para muches es la única manera de enfrentar una situación, proponerse cierto plan de vida o alcanzar algún objetivo, por ejemplo, laboral.</p>
<p>Ahora, yo creo que hay también varios desarrollos que están pensando qué significa construir ayuda financiera en clave comunitaria, de organización popular. En términos de pensar una arquitectura financiera en términos de autogestión, por ejemplo. También permite pensar que las finanzas no es un problema que nos sacamos rápido de encima, sino que también hay experiencias que están tratando de resolver y prestar ayuda a situaciones sin que eso tenga la carga de la explotación financiera que tienen muchas de las ofertas disponibles.</p>
<p><strong>Y tal vez sea la hora de comenzar a ensayar algunos desacatos y desobediencias a la deuda, propuesta que ponen en la mesa Luci Caballero y Verónica Gago, con quien estamos al aire conversando sobre <em>“</em><span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://www.tintalimon.com.ar/libro/una-lectura-feminista-de-la-deuda/"><em>Una mirada feminista de la deuda: Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”</em></a></span>, editado por Tinta Limón junto con la Fundación Rosa Luxemburgo.</strong></p>
<blockquote><p><strong><em>Antes que se acabe el mundo se emite todos los jueves de 19 a 20 horas por </em></strong><em><span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://www.trilceradio.com.ar/"><strong>Trilce Radio</strong></a></span><strong>, con la conducción de </strong><span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://twitter.com/agusbontempo"><strong>Agustín Bontempo</strong></a></span><strong> e </strong><span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://twitter.com/_matecosido"><strong>Ignacio Marchini</strong></a></span><strong> y la producción de </strong><span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://twitter.com/marudobleu"><strong>Maru Waldhüter</strong></a></span><strong> y </strong><span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://twitter.com/macampino"><strong>Macarena Martínez</strong></a></span><strong>.</strong></em></p></blockquote>

<p><a href="https://marcha.org.ar/veronica-gago-no-hablamos-solo-de-deudas-de-los-estados-sino-de-deuda-para-vivir/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Mujeres y cuidados: que lo esencial no sea invisible</title>
		<link>https://marcha.org.ar/mujeres-y-cuidados-que-lo-esencial-no-sea-invisible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Sep 2020 03:02:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[Sumamos voces y reflexiones para que lo esencial sea cada vez más visible: ¿quién cuida a las cuidadoras?.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Nos adentramos en el mundo del trabajo de los cuidados y de la economía doméstica. Un trabajo en general no remunerado, que cobró una importancia relevante para sostener hogares y comunidades en el contexto de la pandemia. Sumamos voces y reflexiones para que lo esencial sea cada vez más visible: ¿Quién cuida a las cuidadoras?</em></p>
<p><strong>Por Camila Parodi | Foto: Mauricio Centurión</strong></p>
<p>Hagamos un ejercicio. Estamos en la Argentina, más precisamente mirando desde Buenos Aires, donde existe la mayor concentración poblacional. En el mundo hay una pandemia que no se puede ignorar. Se cierran las instituciones y disminuyen los salarios de casi toda la población. Sí, este ejemplo no tiene nada de ficción. Ahora pensá que, en ese contexto, necesariamente habrá personas que asumirán la responsabilidad de construir e inventar las múltiples respuestas sociales y económicas. Eso implica garantizar la alimentación básica, los recursos, la situación habitacional, el cuidado de las y los más peques y de las personas mas ancianas, su salud y educación; como así también mantener una actitud de esperanza frente a este contexto desolador y desmoralizante. Ese es el escenario. Entonces, ¿estás pensando en cuerpos feminizados que llevan adelante todas esas tareas? Sí, no decimos ninguna novedad: <b>son las mujeres nuestro personaje principal.</b></p>
<p><img class="alignnone size-medium wp-image-51889" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113314-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113314-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113314-640x427.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113314.jpg 960w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p>Ahora bien, si la representación es tan fácil de hacer y comprender, <b>¿por qué será que las tareas comunitarias, de cuidado y de acompañamiento son tan imprescindibles como invisibilizadas?</b> En esta segunda entrega del <a href="https://www.marcha.org.ar/especial-quien-defiende-a-lxs-defensorxs/"><b>Especial ¿Quién defiende a lxs Defensorxs? </b></a>nos preguntamos por quienes sostienen la comunidad en el contexto de la pandemia por COVID 19. Entonces, más allá de que existen muchos trabajos esenciales que posibilitan la continuidad de cierta estructura política y económica, las tareas cotidianas de cuidados son las que permiten la verdadera supervivencia. Esto no es nada nuevo, hace parte de una certeza histórica e irrefutable que los feminismos ponen siempre en la discusión: <b>el trabajo “reproductivo”, cotidiano, no remunerado, que se relaciona con las tareas de cuidados y el mantenimiento de la vida de los pueblos es la base constitutiva del modo de producción que estructura a la sociedad</b>. Por mucho tiempo, los feminismos señalaron su preocupación por la invisibilización y falta de reconocimiento de dichas tareas. Hoy, la crisis global no sólo las pone en evidencia nuevamente, sino que también nos permite desarrollar una posibilidad estratégica e histórica que ya conocíamos: nosotras movemos el mundo.</p>
<p>A esta hora, exactamente, hay una mujer cuidando. Mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries que no sólo sostienen las tareas de cuidados, entendidas únicamente como parte de la reproducción del sistema, sino que también construyen y proponen nuevos modos de alterar el orden vigente. A esta hora, y en cualquier momento, hay ollas populares, roperitos comunitarios, comedores, colectivos de acompañamientos contra violencias, tomas de tierras, cooperativas de trabajo, mingas que se proponen contener y acompañar a su comunidad,   y que además muestran nuevas formas de relacionarse y organizarse. Como en la crisis de finales de los noventa en la Argentina, otra vez, miles se encuentran en espacios fuertemente feminizados para sobrellevar la desolación en comunidad. Pero ahora es distinto. Contamos con una historia reciente de visibilización feminista y quienes asumen las tareas de cuidado lo saben. Son las que construyen en nuestros barrios, territorios y comunidades quienes defienden nuestra vida digna y, también, nuestras semillas para nuevas revoluciones y mundos.</p>
<h2><b>Eso que llaman amor&#8230;</b></h2>
<p>Pero estas líneas no se tratan solamente de una propuesta de sensibilización sobre los mandatos que se esconden en las tareas de cuidados. Ciertamente, aquellas tareas y trabajos no remunerados y llamados “de reproducción” también se reflejan en los números. <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/los_cuidados_-_un_sector_economico_estrategico_0.pdf">En el informe realizado por la Dirección de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía </a>se comunicó que el Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado representa un 15,9% del PIB. A su vez, se explicó que se trata del sector de mayor aporte en toda la economía, y detrás están la industria (13,2%) y el comercio (13%). En la publicación realizada el 1 de septiembre de este año, tras haber pasado más de 6 meses del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) por COVID 19, se explica que “en total, se calcula que se trata de un aporte de $ 4.001.047 millones de pesos, valor que resulta de monetizar la gran cantidad de tareas domésticas que se realizan en todos los hogares, todos los días. Por caso, para tener dimensión de los que esto significa, Industria aporta $3.324.163 millones al PBI, y Comercio, $3.267.584 millones”. Finalmente, el estudio concluye que el 75,7% de las tareas son realizadas por mujeres que dedican<b> “diariamente 96 millones de horas de trabajo no remuneradas a las tareas del hogar y los cuidados”.</b></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51877" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113316-547x410.jpg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113316-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113316-1024x768.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113316-640x480.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113316.jpg 1200w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p style="text-align: right;"><em><span style="font-size: 8pt;">Mural de Ailen Possamay</span></em></p>
<p>En lo que respecta particularmente a los meses de ASPO por COVID 19, el informe da cuenta de una estadística impactante aunque para nada reveladora: “mientras muchos sectores productivos presentaron caídas en su nivel de actividad, el trabajo de cuidados, por el contrario, aumentó su nivel al 21,8% del PIB y muestra un aumento de 5,9 puntos porcentuales con respecto a la medición sin pandemia”. Tal como lo afirma el informe realizado por la Dirección de Economía, Igualdad y Género, en medio de la crisis global, los trabajos y tareas de cuidados sostienen no sólo el funcionamiento de la vida a nivel local, sino también de la economía nacional.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51878" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/cuidados-630x385.png" alt="" width="630" height="385" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/cuidados-630x385.png 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/cuidados-640x391.png 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/cuidados.png 920w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p>Si bien las tareas de cuidados implican una cantidad importante de horas para su desarrollo y hacen parte de un trabajo esencial, tanto en el marco de la pandemia como lo han sido previamente, desde la Secretaría de Economía, Igualdad y Género explican que este tipo de labor “sigue quedando al margen del debate económico. Estas tareas no son reconocidas como productivas y no integran los modelos de análisis, ni aparece identificado su aporte a la economía”. Del mismo modo, la subestimación e invisibilización del valor que tienen las tareas de cuidados no remuneradas consignan aquellos trabajos remunerados que se caracterizan por el servicio de cuidar: maestras, enfermeras, trabajadoras domésticas, educadoras populares, cooperativistas, cocineras, entre otras, hacen parte del grupo social más desfavorecido en el salario. Y esto, claro está,  no es ninguna coincidencia.</p>
<p>Sobre esta situación hablamos con Macarena Romero, integrante de la organización de Derechos Humanos de Migrantes y Refugiadas de la Argentina (AMUMRA), desde donde acompañan la integración social y económica, tanto de las mujeres migrantes y refugiadas como de sus familias. Respecto de la situación de las mujeres trabajadoras en el marco de la pandemia, sostiene Macarena: <b>“Somos nosotras las que con nuestros cuerpos y con nuestro trabajo estamos sosteniendo toda la estructura del cuidado”</b>. Desde una perspectiva de Derechos Humanos, Género e interculturalidad, AMUMRA asegura que las violencias y desigualdades se acentúan de manera interseccional, es decir, que no es lo mismo ser mujer y migrante que no serlo. Sobre todo en un contexto de crisis. “Lo que observamos nosotras, particularmente en el caso de las mujeres migrantes que son trabajadoras de casa particular, es que muchas de ellas no están registradas y trabajan de manera informal. Todo eso lo que hace es profundizar las vulnerabilidades previas que ya existían, las cuales siempre estuvieron expuestas por su condición de mujeres, por su condición de migrantes, por su condición de racializadas y de empobrecidas también a partir del trayecto migratorio”, explica Romero.</p>
<p>Según Macarena, en el marco de la pandemia, la situación derivó primero en  un importante número de despidos masivos y suspensiones de salarios, dada la informalidad de sus contrataciones. En ese sentido, asegura que “un gran porcentaje de las mujeres migrantes que se desempeñan con trabajos de casa particular son jefas de hogar, con lo cual muchas de ellas se vieron en la necesidad de continuar sus tareas poniendo en riesgo la propia salud, la de su familia y exponiéndose también a riesgos legales que podrían impactar en su estatus migratorio”. Por otro lado, aquellos subsidios estatales que se propusieron como “ayudas económicas” frente a la crisis, como lo es el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), profundizaron las vulnerabilidades existentes por la imposibilidad de que “las compañeras migrantes pudieran acceder al IFE teniendo en cuenta que se solicitaban dos años de residencia permanente en Argentina para poder acceder a este ingreso y esto dejó afuera un gran porcentaje de compañeras”.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51879" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113315-630x325.jpg" alt="" width="630" height="325" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113315-630x325.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113315-1024x528.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113315-640x330.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113315.jpg 1280w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p><a href="https://ecofeminita.github.io/EcoFemiData/informe_servicio_domestico/trim_2020_01/informe.nb.html">Según el informe realizado por Natsumi Shokida del equipo de dato de <b>EcoFeminita</b> </a>sobre las Trabajadoras del Servicio Doméstico en la Argentina, se puede ver la magnitud que tiene dicha ocupación en nuestro país, así como la fuerte feminización y su estrecho vínculo con la división sexual del trabajo que lo caracterizan. Lo mismo sucede con “el acceso a derechos y bajos ingresos que perciben a cambio de su trabajo”. Desde Economía Femini(s)ta, explican que “en las grandes ciudades del país, pueden contarse casi 900 mil personas que componen al sector. A su vez, la tasa de feminidad del sector es del 98,5%. Es decir que casi en su totalidad se trata de trabajadoras mujeres”. Las trabajadoras que realizan tareas domésticas y de cuidado en hogares particulares, según el informe realizado por Natsumi Shokida, representan un 16,4% dentro del total de ocupadas mujeres. Es decir que “cada 6 ocupadas en Argentina trabaja en este sector de la economía. Al mismo tiempo, estas trabajadoras representan un 21,6% dentro del total de ocupadas-asalariadas. O sea, que <b>dentro de las mujeres que trabajan en relación de dependencia, alrededor de 1 de cada 5 tiene como ocupación principal el trabajo en hogares particulares</b>”.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51880" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/trabajo-domestico-615x410.png" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/trabajo-domestico-615x410.png 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/trabajo-domestico-1024x683.png 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/trabajo-domestico-640x427.png 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/trabajo-domestico.png 1291w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p style="text-align: center;"><em><span style="font-size: 8pt;">Shokida, Natsumi S. (05/03/2020) Las trabajadoras de servicio doméstico en Argentina. 1er trimestre de 2020. Economía Femini(s)ta</span></em></p>
<p>Llevando este mismo análisis a la práctica cotidiano, desde AMUMRA se proponen distintas estrategias colectivas para sobrellevar la situación. Así lo explican: “Desde el inicio de la pandemia tuvimos que hacer el gran esfuerzo de adaptar nuestro trabajo, que siempre es de carácter territorial, al ámbito de la virtualidad y en esa línea organizamos espacios de Zoom donde asesoramos tanto en trámites de regularización documentaria como legalmente a  las trabajadoras de casa particular, y también brindamos asesoría en la gestión para la solicitud del IFE”.  Sostiene Macarena Romero que si bien desde la sociedad civil se encuentran haciendo un enorme esfuerzo para acompañar y para asesorar a sus compañeras en este contexto, “es desde la política pública donde podemos generar un cambio para realmente en comenzar a pensar los cuidados como estratégicos y como un recurso central en nuestras sociedad”.  Desde la experiencia de AMUMRA se puede ver que “las compañeras que se dedican a las tareas de cuidado y que gestionan hogares que no son los suyos mientras están solas, hoy están sorteando con mucha dificultad los meses sin salario. Y nos presentan, en este tiempo de mundo cerrado, que lo que queda del otro lado del muro no es igual para todes, y mucho menos para ellas”.</p>
<p>Si bien el diagnóstico realizado por AMUMRA ante el actual contexto de las trabajadoras de casas particulares es desalentador, también nos muestran que desde el colectivo se pueden construir alternativas. Entre ellas, recientemente crearon la feria migrante virtual 2020, sobre la cual explica Macarena: “Es un espacio donde hay más de 60 emprendimientos de mujeres y diversidades migrantes y refugiadas, hay productos y también servicios ofrecidos en una plataforma virtual”, y a la cual se puede acceder simplemente haciendo<a href="https://amumra.org.ar/tienda/"> <b>click acá.</b></a></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51881" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/AMUMRA-630x242.png" alt="" width="630" height="242" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/AMUMRA-630x242.png 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/AMUMRA-1024x393.png 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/AMUMRA-1536x590.png 1536w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/AMUMRA-640x246.png 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/AMUMRA.png 1825w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<h2><b>Quedate en comunidad</b></h2>
<p>Durante los primeros meses del ASPO por COVID 19 la consigna “Quedate en tu casa” fue utilizada como estrategia de comunicación tanto por el gobierno de Alberto Fernández como desde los mismos medios de comunicación y distintas redes sociales. Si bien las intenciones de la consigna no pueden cuestionarse, ya que se proponía evitar la mayor circulación del virus en la sociedad como medida de cuidado, en los barrios más poblados de las ciudades del país, que no casualmente son los más empobrecidos, la consigna se modificó en un “Quedate en tu barrio”. Y sí, cuando el hacinamiento y la falta de servicios básicos son un cotidiano, no existe posibilidad de quedarse en la casa. Sobre esta problemática estaremos trabajando en una de las próximas notas del especial. Pero volvamos a lo nuestro, en este caso, la comunidad es lo esencial y, como vimos,<b> al frente de la comunidad y los cuidados están las mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries de cada barriada popular.</b></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51882" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113317-1-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113317-1-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113317-1-1024x682.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113317-1-640x427.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113317-1.jpg 1280w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p>Desde esta perspectiva, un colectivo de organizaciones de la ciudad de Buenos Aires realizó la campaña “Somos Esenciales”, y dialogamos con algunas de sus integrantes. A través de esta propuesta, Eva Socompi de la Asamblea Lucha y Libertad en la FOB nos cuenta: “El nombre de Somos Esenciales lo pensamos porque nuestra tarea hoy es imprescindible para aquellas familias que no la están pasando bien con la pandemia y no tienen con qué comprar sus alimentos”. “<b>Nosotras somos mujeres esenciales en estos tiempos tan difíciles </b>-explica su compañera, Berta Flores Chambi-. Nosotras salimos a luchar a las calles, pero salimos con nuestras ollas porque hemos visto la necesidad de cada compañera, porque cada mujer en su hogar es el sostén. Qué mejor que nosotras que vemos lo que falta en nuestros hogares, y en estos tiempos tan difíciles por todo ello hemos decidido hacer las ollas populares en las calles”.</p>
<p>Por otra parte, María Benítez, de la Asamblea de Mujeres del MTD Lucha y libertad, cuenta que “la situación en los barrios es muy compleja. <b>Desde los barrios denunciamos que nos han abandonado; no tenemos agua, comida, luz, no hay recolección de la basura, nos quedamos sin trabajo y no tenemos acceso a la salud”</b>. Por eso reafirma: “Somos esenciales porque somos las que estamos garantizando la olla popular en los comedores y organizaciones de los barrios donde comen miles de personas que dependen de eso para sobrevivir”. Por su parte, Eusebia Mamani, integrante de la Gráfica La Voz de la Mujer y de la Asamblea de Mujeres del MTD lucha y libertad, encuentra un espacio de comunidad y organización, y los transmite: “Aprovechamos esta instancia para hablar con todas nuestras compañeras, que somos migrantes, y salen muchas cosas: tenemos asambleas y ollas, nos gusta ver a la gente que viene a nuestra organización a cocinar y quizás son de otros lugares y hay compañeras que son de Paraguay, Perú, Argentina&#8230; ¡De todos lugares! Y nos ponemos a intercambiar. Charlamos, hacemos reuniones, nos gusta ese lugar estando preocupados por la gente y acompañándonos entre nosotras como compañeras de la organización. Esa es nuestra alegría más hermosa”.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51883" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/bb592738-fc36-459f-b5d8-9506a7f1b0b9-547x410.jpg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/bb592738-fc36-459f-b5d8-9506a7f1b0b9-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/bb592738-fc36-459f-b5d8-9506a7f1b0b9-1024x768.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/bb592738-fc36-459f-b5d8-9506a7f1b0b9-640x480.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/bb592738-fc36-459f-b5d8-9506a7f1b0b9.jpg 1280w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p><b>Respecto del conurbano bonaerense, la situación no difiere de la relatada anteriormente, tanto por sus dimensiones como por su historia. Incluso, muchas veces se encuentra más desfavorecida.</b> En ese marco, Moreno es uno de los municipios más empobrecidos que hoy, en plena pandemia, se sostiene por la solidaridad de la comunidad. Por eso hablamos con dos referentas territoriales, defensoras de los derechos de sus barrios.</p>
<p>Carina Leguizamón, de la Casa Joven Diana Sacayán y la Red de Mujeres de Moreno integrada por desocupadas y sobrevivientes de violencias machistas e institucional, nos habla desde el Barrio Las Casitas de Casasco. Allí trabajan con una perspectiva feminista, de clase, antiyuta y anticarcelaria, realizan merenderos y ollas populares comunitarias sin ayuda del Estado municipal. “Todo es a pulmón y perfil bajo por decisión de las compañeras -comenta Carina-. No queremos levantar banderas detrás de las barbaries que comete el Estado con nuestres vecines”. Sobre el actual contexto, sostiene que es “gracias al acompañamiento entre vecinas por el que sobrellevamos está situación tan penosa. <b>Como comunidad nos reinventamos</b> con ferias virtuales, comprándonos entre nosotres, desde elaboraciones como indumentarias, armamos redes, grupos de WhatsApp, bingos virtuales solidarios, y entre tantas otras cosas”. “Nuestra lectura es muy simple y breve -relata Carina-, somos muy pocas las que tenemos conciencia de clase y solidaridad con el pueblo oprimido. Vimos muchos manoseos, pero nos tenemos, seguimos de pie y existimos porque resistimos”. En esa línea, sostiene que la situación es grave: “No tenemos acceso a la salud, que es lo primordial en estos tiempos de pandemia, no tenemos acceso a ningún derecho en un contexto de permanente criminalización de nuestra juventud y ni hablar lo que es la falta de acceso a la justicia. Abunda mucho el ninguneo, la subestimación hacia las referentes territoriales cuando acompañamos a alguna víctima. Tampoco hay acceso a la salud mental para contener a compas que salen de situaciones de violencia extrema junto a sus niñeces. <b>El hambre y desocupación, el hacinamiento en el que viven hoy millones de familias, la falta de acceso a la vivienda, el techo es primordial para poder cumplir la cuarentena</b>”. “Hoy -refuerza Carina, de la Casa Diana Sacayán- hay miles de familias conviviendo con este dolor y el Estado siempre ausente”.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51884" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/WhatsApp-Image-2020-09-27-at-11.49.25-547x410.jpeg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/WhatsApp-Image-2020-09-27-at-11.49.25-547x410.jpeg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/WhatsApp-Image-2020-09-27-at-11.49.25-1024x768.jpeg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/WhatsApp-Image-2020-09-27-at-11.49.25-640x480.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/WhatsApp-Image-2020-09-27-at-11.49.25.jpeg 1032w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p>Lali Alderete es referenta de Mujeres al Pie del Cañón y nos habla desde su barrio. Para Lali, “la situación del barrio es compleja, ya que si bien es un barrio obrero, la mayoría trabajaba de manera informal, y la actual pandemia nos llevó a pensar soluciones colectivas”. En el barrio El Cañón también se creó una olla popular como forma de contención entre vecinas, y así lo explica Lali: “Si ‘quedate en casa’ iba a ser que no salgan, no iban a tener ningún tipo de ingresos para alimentos básicos. Por eso a las dos semanas de que se dictó el primer aislamiento ya nos organizamos con algunas compañeras del barrio. Empezamos a realizar una olla con ayuda del aporte del sindicato de docentes de la Universidad de Luján, que nos dieron unos manguitos para que arranquemos. También sumamos alimentos secos que vienen de parte de Desarrollo Social, ganados a través de las luchas en las calles del Movimiento Piquetero 29 de Mayo, y nos organizamos para contar con una cuenta bancaria en donde mucha militancia compañera ayuda con lo que puede y resuelve el tema de los frescos que serían la carne y las verduras”.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51885" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/a6a86ede-8bbf-46a4-a92e-4ca7380da573-617x410.jpg" alt="" width="617" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/a6a86ede-8bbf-46a4-a92e-4ca7380da573-617x410.jpg 617w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/a6a86ede-8bbf-46a4-a92e-4ca7380da573-1024x680.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/a6a86ede-8bbf-46a4-a92e-4ca7380da573-640x425.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/a6a86ede-8bbf-46a4-a92e-4ca7380da573.jpg 1072w" sizes="(max-width: 617px) 100vw, 617px" /></p>
<p>Para Lali, el acompañamiento entre vecinas es también lo que posibilita sobrellevar la situación. Y cuenta que si bien “esta vez se ven varones también en la fila, no como antes en tiempos del 2001, donde sólo las mujeres salían porque los varones estaban deprimidos. Pero la reacción es distinta, las mujeres se ponen a hablar y generan vínculos. Vemos que no pasa lo mismo con los varones que no dialogan y están con una sensación de derrota, desánimo, vienen rotos, con poca esperanza”. Por eso, relata la referenta: “Seguimos pensando que son las mujeres en las que lamentablemente recaen los cuidados, vemos mujeres con los teléfonos explotados de tareas para sus hijos e hijas. <b>Nosotras nos paramos con nuestra perspectiva feminista frente a una situación de clase. No sólo estamos pensando estrategias para toda la sociedad porque sabemos que cuando vuelva ‘la normalidad’ va a haber un quiebre tremendo de la economía</b>”. Y sobre eso, también, construyen alternativas: “Estamos pensando distintas cooperativas autónomas para que se pueda activar la economía de las compañeras, pero también de algunos vecinos. Tenemos pensado armar una cooperativa con toallitas reciclables para las propias vecinas y también para vender posteriormente. También pensamos en alguna cooperativa textil, una de albañilería y otra de comida. Toda esta situación de pandemia hace que el ‘tiempo muerto’ te habilita la posibilidad de pensar un montón de cosas en colectivo ya que antes nos pasábamos muchas horas fuera de la casas y ahora podemos pensar más estrategias porque es en la práctica donde se desarrollan nuestras teorías y proyectos”, explica Lali.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51886" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/aa20ac01-0ff3-4df4-90cb-445637578c99-617x410.jpg" alt="" width="617" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/aa20ac01-0ff3-4df4-90cb-445637578c99-617x410.jpg 617w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/aa20ac01-0ff3-4df4-90cb-445637578c99-1024x680.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/aa20ac01-0ff3-4df4-90cb-445637578c99-640x425.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/aa20ac01-0ff3-4df4-90cb-445637578c99.jpg 1072w" sizes="(max-width: 617px) 100vw, 617px" /></p>
<p>Po su parte, desde el conurbano sur, más precisamente desde Lomas de Zamora, María Hornos y Verónica Toloza de la organización Chicos del Sur, que trabaja con primera infancia, ubicada en Villa Centenario, relatan: “Nosotras somos educadoras, enseñamos a compartir, a hacer las tareas todos juntos, poniendo la mesa y lavar los platos. Tenemos organizados seis grupos, divididos por edades. Hacemos distintas actividades como panadería, lectura, apoyo escolar. Cada vez que tenemos una marcha, trabajamos todos juntos con la producción de carteles, banderas y pancartas”. En lo que respecta al actual momento de pandemia en el barrio, sostienen que la situación “<b>es complicada, porque muchas familias se quedaron sin trabajo. Porque no se puede abrir los colegios ni los comedores, y no tienen ni un plato de comida</b>, no pueden sostener a los chicos adentro y están todo el tiempo afuera y sin barbijo”. Por eso sostienen la importancia de los acompañamientos entre vecinos y vecinas: “Desde los primeros días se veían vecinos acompañando y haciendo la olla para quienes más lo necesitaban. Algunas ollas en este contexto no se pudieron sostener más y otras se convirtieron en esfuerzos que aún se mantienen. Nosotras venimos haciendo una olla los fines de semana, somos un grupo que ponemos un poco entre cada una junto a otros vecinos que colaboran y así seguimos haciendo la olla. A su vez, desde chicos del sur repartimos la mercadería a todos los chicos y chicas que asistían al comedor”.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51887" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/e592343b-8ec4-4076-809c-b6bbbe8d25fb-617x410.jpg" alt="" width="617" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/e592343b-8ec4-4076-809c-b6bbbe8d25fb-617x410.jpg 617w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/e592343b-8ec4-4076-809c-b6bbbe8d25fb-1024x680.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/e592343b-8ec4-4076-809c-b6bbbe8d25fb-640x425.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/e592343b-8ec4-4076-809c-b6bbbe8d25fb.jpg 1072w" sizes="(max-width: 617px) 100vw, 617px" /></p>
<h2><b>Las tareas de cuidado: la estrategia feminista </b></h2>
<p>A modo de conclusión, invitamos a la investigadora feminista, Verónica Gago, que hace mucho tiempo destina sus estudios a la temática en clave feminista. Para Verónica, “las tareas de cuidado durante la pandemia se han mostrado estratégicas. Han asumido una centralidad. Son totalmente imprescindibles, porque están en la primera línea frente a la urgencia de la crisis y desmienten de manera práctica todas esas atribuciones de que las tareas de cuidado son poco relevantes, desvalorizadas en términos políticos y son una actividad menor o de poca importancia”. En este sentido, sostiene Gago que, si bien, “los feminismos vienen hace décadas discutiendo y empujando sobre todo en términos de luchas concretas, esta esfera de la reproducción social, es decir, <b>la capacidad de sostener y reproducir de manera cotidiana la vida personal y colectiva a través de distintas generaciones, se ha evidenciado en su carácter productivo, e insisto, estratégico</b>”. Entonces, frente a la crisis “esto que viene siendo un debate y un conjunto de prácticas de larga data se han evidenciado de manera masiva como un aspecto fundamental de nuestras sociedades históricamente despreciado y utilizado como forma de dominio sobre mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries. Pero también migrantes y, en este sentido, lo que la pandemia ha mostrado es justamente lo importante de los feminismos para nombrar, visibilizar, dar cuenta de todas estas tareas con un lenguaje propio y con una genealogía de luchas políticas muy importantes”, reflexiona Gago.</p>
<p>Ante el actual contexto de enorme visibilización de las tareas de cuidados, la investigadora feminista propone dos puntos claves que nos sirven como disparadores para propuestas superadoras y reflexiones futuras:</p>
<p><b>1)</b> Pensar la feminización de las tareas de cuidado en el marco de lo que significan frente a la privatización de servicios públicos, como sucede en la mayoría de nuestros países, donde los servicios de atención a la salud, vivienda, educación han sido desfinanciados, privatizados e incluso vaciados. Esta privatización de servicios públicos se traduce en una mayor exigencia de trabajo reproductivo por parte de las mujeres en particular. Entonces, ahí hay una relación problemática completamente profundizada: <b>a menos servicio público, más trabajo reproductivo gratuito o mal pago de mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries.</b> Pero, sobre todo, también implica una mayor explotación y uso del tiempo para estas tareas y, en general, de manera gratuita.</p>
<p><b>2) </b>Los mandatos de géneros: este punto también se venía discutiendo de manera muy fuerte por parte de los feminismos a través de los paros, movilizaciones, asambleas feministas. Históricamente son también asociados a las tareas de cuidado, es decir, representan fórmulas que obligan a ciertos cuerpos a asumir tareas de manera gratuita o baratas y precarias. Esas asignaciones históricas están vinculadas a que sean en general las mujeres las que cuidan, y que eso debe hacerse en un marco familiarista, heteropatriarcal y, por lo tanto, la tarea de cuidado y de reproducción queda confinada en general a los espacios del hogar o a los espacios entendidos como privados, y supone todo este armazón familiar y heterosexual. Esto se venía discutiendo de manera radical y es uno de los puntos claves de la crisis:<b> cómo no se naturaliza que sean ciertos cuerpos los que cuidan, cómo no se pone a estas tareas tan estratégicas de nuevo asociadas a mandatos de género, incluso cuando se está discutiendo el reconocimiento salarial y en términos de derechos de estas tareas es fundamental desacoplarlas de los mandatos de géneros que llevan implícitos.</b></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-51888" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113318-529x410.jpg" alt="" width="529" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113318-529x410.jpg 529w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113318-1024x794.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113318-640x496.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/photo5154791818943113318.jpg 1080w" sizes="(max-width: 529px) 100vw, 529px" /></p>
<p style="text-align: right;"><em><span style="font-size: 8pt;">Mural de Ailen Possamay</span></em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/mujeres-y-cuidados-que-lo-esencial-no-sea-invisible/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El fin de la jubilación para “amas de casa”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/el-fin-de-la-jubilacion-para-amas-de-casa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 May 2019 14:45:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[amas de casa]]></category>
		<category><![CDATA[economía feminista]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Farcy]]></category>
		<category><![CDATA[moratoria previsional]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Laterra]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[El gobierno nacional analiza no extender el plazo de la ley de moratoria previsional, que permitió acceder a la jubilación a más de 3 millones de personas. El fin de esta ley sería un duro golpe para los y las trabajadoras informales y, especialmente, para las mujeres, que tienen más dificultades para acceder el mercado laboral formal.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>El gobierno nacional analiza no extender el plazo de la ley de moratoria previsional, que permitió acceder a la jubilación a más de 3 millones de personas. El fin de esta ley sería un duro golpe para los y las trabajadoras informales y, especialmente, para las mujeres, que tienen más dificultades para acceder el mercado laboral formal. Un análisis desde <strong><span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://www.facebook.com/economiafeminita/">Economía Feminista</a></span></strong>.</em></p>
<p><strong>Por Laura Farcy* y Patricia Laterra**</strong></p>
<p>El fin de la ley de moratoria previsional, más conocida como “jubilación para las amas de casa”, es un hecho y el Gobierno Nacional no piensa revertirla, aunque este evaluando extender el plazo para presentarse. Hace tres años, el macrismo decidió instaurar la PUAM (Pensión Universal Adulto Mayor) y así converger el fin de la moratoria previsional N°26.970 junto con la ley de “reparación histórica”. Aunque la ley de moratoria no incluyera explícitamente ninguna referencia a las mujeres sino únicamente a los “trabajadores autónomos” o “asalariados que no cumplieran con los requisitos de aportes”, desde su creación concedió un valor simbólico a las trayectorias de las vidas de las mujeres que cargan en sus espaldas ese trabajo que lejos de ser amor, es una desigualdad social muy concreta. El mote se debe a que la mayoría de las personas beneficiadas han sido mujeres; en mayo de 2010, por tomar un ejemplo, del total de beneficios otorgados un 78% corresponden a mujeres, mientras que el 22% restante a varones (Observatorio para la Seguridad Social, 2011:14).</p>
<p>La desigualdad de género es una de las mayores problemáticas que continúa mostrando nuestro sistema previsional al día de hoy. Entre otras desigualdades relativas a los roles que se asignan en las familias, las mujeres realizan un gran porcentaje del trabajo doméstico y de cuidado necesario para la subsistencia de las mismas sin ningún tipo de remuneración y, por lo tanto, sin aportes ni contribuciones. Al mismo tiempo, aún hoy las mujeres y el colectivo LGTBNB+ presentan trayectorias de informalidad e intermitencia en el mercado laboral mucho mayores que los varones – cis. Para el primer caso, el ex Ministerio de Trabajo de la Nación informó que las mujeres desocupadas son alrededor del 10%. Si se agregan a éstas las que ocupan puestos informales, llega a casi el 50% de las mujeres para el 3er trimestre de 2017. Existe, entonces, una evidente desventaja: acumulan menos aportes y contribuciones y, por lo tanto, no logran alcanzar el mínimo para acceder al beneficio de la jubilación después de haber trabajado durante toda su vida.</p>
<p>La Economía Feminista provee evidencia en torno sobre cómo estas trayectorias laborales fueron y son signadas por una organización social del cuidado injusta que hace cargar a las mujeres -en promedio- con una participación del 89% del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y el doble de horas de los varones-cis dedicado a estos trabajos, agravando la participación de las mujeres tanto en el mercado formal e informal del trabajo remunerado, lo que implica una situación diferencial de quienes sí pudieron acceder al trabajo registrado y sostenido. A partir de la moratoria, cualquier persona podía inscribirse para poder percibir un seguro social, lo que implicaba el pago de cuotas a la ANSES supliendo los registros contributivos por los años no aportados. Es importante destacar que los aportes se pagaban y que no consistían en jubilaciones “gratuitas”, como se difunde a menudo.</p>
<p>El Ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne, ha dicho que “mucha gente nos pide que demos de baja las jubilaciones que dio el kirchnerismo”, en alusión a que quienes se consideran plenos aportantes en el mercado formal y por lo tanto creen que tales prestaciones se estarían financiando con la “licuación” de los registros contributivos de quienes sí aportaron. Lo que resulta paradójico, si observamos las cifras del Reporte de Trabajo Registrado para febrero de 2019 que muestra una caída del 2% del trabajo registrado (en su mayoría, varones &#8211; cis) con respecto al mismo mes de 2018, mientras que se observa un aumento del 3.6% de trabajadoras en casas particulares (en su mayoría son mujeres dedicadas a reemplazar a otras mujeres en las tareas de cuidado, limpieza y mantenimiento del hogar). ¿Quiénes sostienen realmente las cifras de empleo de los últimos años?</p>
<p>Este planteo invisibiliza, por un lado, que la recaudación impositiva se ve incrementada al ampliar el alcance de las herramientas conjuntas al Plan de Inclusión Previsional (con la implementación de la figura del Monotributo Social) en actores que no aportaban previamente. Y por el otro, que les beneficiaries que a través del PIP lograron un alivio económico al poder contar con un ingreso para afrontar su adultez mayor, fueron perjudicades previamente por el mismo capitalismo heteropatriarcal que les excluyó del mercado laboral formal o del reconocimiento de sus labores domésticas y de cuidado, privándoles del derecho jubilatorio que todes les trabajadorxs registrados poseen. Esta más que claro que les trabajadores no deciden en qué condiciones trabajar, sino que lo hacen los empleadores.</p>
<p>La alternativa de la PUAM profundiza la precarización laboral y previsional pretendiendo implementar una “Pensión Universal” que no solo vuelve a invisibilizar y desvalorizar el trabajo doméstico y de cuidados que sostienen nuestras sociedades, sino que además proyecta prestaciones aún más bajas. Prevé el pago mensual del 80% de la jubilación mínima, creando una discriminación entre quienes pudieron contribuir en su historia laboral y quienes no; aumenta la edad a partir de la cual se percibe el beneficio de 60 a 65 años para todes les aportantes y no es compatible con la percepción de otro prestación, únicamente con la Asignación Universal por Hijo/a, por Hijo/a con Discapacidad, Cónyuge y Ayuda Escolar Anual. En el caso que, por ejemplo, una adulta mayor tenga una pensión derivada de un familiar difunto debe optar por uno u otro.</p>
<p>Desde la economía con una mirada feminista son muchas las voces que creemos en la centralidad de la ampliación de la protección social, sin segmentaciones ni distribuciones inequitativas atadas a la suerte y meritocracia de trayectorias laborales inestables y erráticas, constitutivas de la división sexual del trabajo y de la época. Una propuesta que implique reducir las brechas de género no requiere sólo políticas focalizadas sino la ampliación y robustez de un sistema de bienestar que abarque la extensión de lo que entendemos como protección social, además del ingreso monetario que cada persona obtiene para sostenerse. En ese sentido, garantizar políticas públicas y el derecho al cuidado de todas las personas con pleno reconocimiento, reducción y redistribución del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado es una medida nodal para empezar a construir una justicia económica y de género para quienes sostienen día a día las vidas en nuestro cotidiano. “Eso que llaman amor”, que está invisibilizado y que genera desigualdad, se puede reconocer, reducir y redistribuir.</p>
<p><em><strong>*Integrante del espacio de Economía Feminista de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN)</strong></em></p>
<p><span style="color: #333333;"><em><strong>**Integrante del espacio de Economía Feminista regional C.A.B.A.</strong></em></span></p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-fin-de-la-jubilacion-para-amas-de-casa/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>#8M: Paro con festival feminista por la autogestión</title>
		<link>https://marcha.org.ar/8m-paro-con-festival-feminista-por-la-autogestion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Mar 2019 12:28:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[#8M2019]]></category>
		<category><![CDATA[Cátedra libre Virginia Bolten/DAWN]]></category>
		<category><![CDATA[Cooperativa Textiles Pigüe]]></category>
		<category><![CDATA[cooperativas]]></category>
		<category><![CDATA[economía feminista]]></category>
		<category><![CDATA[Flora Partenio]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[El feminismo produce múltiples respuestas de manera colectiva en el camino hacia el Paro Internacional Feminista del #8M.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>por <a href="http://www.marcha.org.ar/Flora-Partenio">Flora Partenio</a>* Foto: <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/Cooperativa-Textil-Pigüe">Cooperativa Textil Pigüe</a></strong></p>
<p><em>El feminismo produce múltiples respuestas de manera colectiva en el camino hacia el Paro Internacional Feminista del #8M.</em></p>
<p>Frente al actual escenario de ajuste y represión, un nuevo <em>Paro</em> de mujeres, lesbianas, trans, travestis y no binaries está en marcha: “contra la indiferencia estatal y la violencia machista”, con acampe, música, feria de economía popular y movilización. Y mientras las “Mujeres con megáfono” -donde confluyen diferentes espacios cooperativistas- organizan un ruidazo, radio abierta y trapazo en plena avenida Corrientes. También las trabajadoras de Textiles Pigüé montaron un festival feminista en la plaza de la ciudad.</p>
<p>Muchas veces nos preguntan ¿y qué alternativa a este sistema plantean los feminismos populares? ¿por qué insisten en que es posible una economía feminista? Preguntas que no tienen una sola respuesta. <span style="color: #444444;">Una parte de las respuestas se encuentran en la extensión de </span><span style="color: #000000;">la economía de lxs trabajadores(1)</span><span style="color: #444444;"> que potencian la autogestión y el cooperativismo</span>. Otra parte de las respuestas se encuentra en el protagonismos que tuvieron y tienen las mujeres, lesbianas, no binaries, trans y travestis en estas experiencias.  Y la otra, es parte de la respuesta que estamos construyendo en los paros del #8M: nuestro deseo de cambiarlo todo.</p>
<p><strong>Tejer respuestas</strong></p>
<p>Algunas respuestas se pueden empezar a tejer desde nuestra genealogía. Recuperar la historia por los caminos que hicieron las obreras que ocuparon y acamparon frente a las fábricas en crisis, las que armaron la olla popular en los piquetes y sostuvieron “los productivos” autogestionados en las organizaciones territoriales, las primeras cooperativas de travestis como “la Nadia Echazú”,  las que armaron las compas de La Matanza junto a Diana Sacayán, las que impulsan el movimiento de cooperativas y mutuales, en los senderos que recorren todos lo días las trabajadoras que comercializan productos en la vía pública y de quienes impulsan las organizaciones gremiales de la economía popular.</p>
<p><strong>#8M en la práctica concreta</strong></p>
<p>Distintos caminos se fueron extendiendo en la organización del Paro Internacional Feminista,  con la participación de trabajadoras: de la economía popular, del movimiento cooperativo y de empresas recuperadas. Una movilización que se inició con la participación en las asambleas preparatorias en la Mutual Sentimiento,  también se vivió en la organización de encuentros y jornadas en las plazas y cooperativas de otros puntos del país.</p>
<p>Tal como se vio en el Paro Internacional del 2018, la participación también se reflejó en la práctica concreta y la necesidad de tomar decisiones dentro de las cooperativas, para ver quienes asumían las tareas cuando ellas se movilizaran. Esto implicó tener en cuenta la necesidad de considerar los ingresos y retiros que conforman el sustento que  ganan “día a día”, como lo registra Florencia Pacífico<a href="#_edn1" name="_ednref1">[i]</a> a través de las diferentes voces de la economía popular.</p>
<p>Así como lo venimos haciendo los feminismos, también en el trabajo colectivo para la participación en el Paro fue necesario desplegar las herramientas que fuimos adquiriendo: “construir acuerdos entre compañeros y compañeras” y esa “fue la condición de posibilidad para la adhesión”.</p>
<p><strong>Pigüé por la igualdad</strong></p>
<p>Al sudoeste de la provincia y a más 500 km de la ciudad de Buenos Aires, se sostiene en pie la <a href="https://www.facebook.com/TextilesPigue/">Cooperativa Textiles Pigüé</a>, en el partido de Saavedra. Hace quince años atrás, la fábrica pertenecía a un grupo empresario que lideró por décadas el mercado de calzado e indumentaria deportiva, con numerosas fábricas y talleres en todo el país que producían bajo la licencia Adidas. Instalada a principios de la década de los 80, en el Partido de Saavedra, era y continúa siendo la fábrica más grande que hay en la zona y la que más puestos de trabajo ha generado.  En la ciudad de Pigüe estaba ubicada la que era considerada la  “planta madre” donde “entraba una bobina de hilado y salía la tela terminada”; representaba el “corazón” que “le daba trabajo al resto de las plantas”, con la fabricación de tejidos y cuero sintético.</p>
<p>Lxs trabajadorxs como fruto de una larga lucha consiguieron recuperar la fábrica, conformar una cooperativa y obtener la titularización. En ese arduo emprendimiento colectivo la iniciativa se fue articulando con universidades, docentes, asociaciones civiles, redes de comercio justo y otras experiencias de autogestión. Un recorrido en donde se produce el encuentro con otras protagonistas de la lucha colectiva como Lohana Berkins y como resultado Textiles Pigüe decide acompañar a la Cooperativa Nadia Echazú y tejer respuestas colaborativas y solidarias con otras emprendedoras.</p>
<p>En la actualidad esta cooperativa sufre los embates de las políticas económicas y tal como otras cooperativas enfrenta la apertura de importaciones –en particular en el sector textil-, el aumento de tarifas y la contracción del mercado interno. Una empresa recuperada para “ocupar, resistir y producir” que durante quince años sostuvo todos los puestos de trabajo y que hoy se prepara para el #8M con una jornada de lucha y talleres. “Femiradas” el Festival Feminista organizado por sus trabajadoras,  se realizará en Pigüe el próximo 10 de marzo.</p>
<p><strong>Femiradas</strong></p>
<p>“Queremos abrazarlas a todas las trabajadoras en su día, es nuestro deseo que seamos capaces de despertar más conciencias y construir colectivamente alternativas solidarias que enfrenten el neoliberalismo y defiendan nuestros derechos, que juntes podamos vencer nuestro miedos, confiando en el valor y el poder de la palabra y nuestras acciones” expresa la invitación al Festival Feminista “Femiradas” que decidieron armar las trabajadoras de la Cooperativa Textiles Pigüe rumbo al Paro en la plaza principal de esa ciudad.</p>
<p>Para el festival se planifican espacios de reflexión e intercambio, clases públicas, formación, historia, música, cine y arte feminista y talleres de autocuidado. Sobran los motivos para armar esta movida en la plaza, y asi lo considera Pamela de la cooperativa, porque “se acerca esta fecha importante para todas nosotras, que conmemora la lucha por la igualdad así como la participación y desarrollo en la sociedad, pero aunque la búsqueda para encontrar esa voz  pueda ser muy difícil -parafraseando a Virginia Woolf- no hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedan imponer a la libertad de nuestras mentes”. Mientras Mariel expresa sus deseos de cambiarlo todo para este 8 de marzo también anhela que “nos cuidemos entre nosotras, que nos unamos, que no compitamos entre mujeres, que nos valoremos y felicitemos por lo que hacemos bien y que nos apoyemos y ayudemos para mejorar lo que no nos esta saliendo tan bien como quisiéramos”.  La situación que atraviesan las cooperativas en general no es nada fácil, a pesar de eso, Ayelen rescata el rol de las trabajadoras “que día a día, pese a cualquier dificultad, seguimos adelante”.</p>
<p><strong>Un Paro para producir</strong></p>
<p>Quizás como una paradoja este Paro nos permitió producir contenidos para ir formulando preguntas e ir tejiendo respuestas. Una nueva “oportunidad para los encuentros”<a href="#_edn2" name="_ednref2">[ii]</a> del movimiento cooperativo y mutualista, para reflexionar sobre su lugar en las organizaciones, las demandas al Estado y las que se hacen al mismo movimiento de la economía social. Como parte de las acciones, desde el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, el CCC Floreal Gorini e Idelcoop se impulsaron encuentros de “Mujeres e Identidades Femeninas Cooperativistas”, donde se diseñaron estrategias para impulsar la participación y para prevenir la violencia y discriminación por géneros a través de un Pacto Cooperativo<a href="#_edn3" name="_ednref3">[iii]</a>.</p>
<p>Con estos encuentros y talleres, las experiencias coincidieron en cuestionar la división sexual de trabajo, que ordena tareas y saberes de modo jerárquico dentro y fuera de la cooperativa, tal como se viene revelando en esta transformación de sentidos.   La preparación de esta huelga permitió visibilizar todas las iniciativas autogestionadas de organización de prácticas colectivas, tal como el cuidado de niñes, que podremos volver a ver durante el acampe feminista de esta semana.</p>
<p>Prácticas que ya se llevaban adelante<a href="#_edn4" name="_ednref4">[iv]</a> y que se han ido articulando con programas de inclusión laboral,  a través de la formación de cooperativas como “Argentina Trabaja” y “Ellas Hacen”. Programas que fueron diseñados desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, con cierta fragilidad en materia de cuidados, pero que bajo el gobierno de Macri recibieron un fuerte recorte presupuestario y la posterior reorientación en el programa “Hacemos Futuro”, desarticulando equipos de trabajo y dinámicas que se habían organizado en los territorios.</p>
<p>El próximo domingo estamos preparando todo–cuenta Leo de Textiles Pigüe- “para juntarnos, abrazarnos, y alzar la voz”. Mientras algunas apuran la costura y otras sacan los trámites administrativos y contables que permiten gestionar la cooperativa, <em>Femiradas</em> está en marcha. El #8M un Paro activo para mostrar que el feminismo como práctica colectiva, también transforma el sentido de un cese de tareas porque se produce.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-43523" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-06-at-18.27.31-299x410.jpeg" alt="" width="299" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-06-at-18.27.31-299x410.jpeg 299w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-06-at-18.27.31-746x1024.jpeg 746w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-06-at-18.27.31-640x878.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-06-at-18.27.31.jpeg 933w" sizes="(max-width: 299px) 100vw, 299px" /></p>
<blockquote>
<h4><strong>Bibliografía</strong></h4>
<h4><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">(1) Ruggeri, A, (2017) &#8220;Los distintos caminos de la economía de los trabajadores&#8221;, Revista Autogestión.</span></h4>
<h4><strong><a href="#_ednref1" name="_edn1">[i]</a> Pacífico, Florencia (2018) “El 8M y las trabajadoras de la autogestión: desafíos y demandas del paro internacional”, <em>Revista Autogestión</em>, Nº6.</strong></h4>
<h4><strong><a href="#_ednref2" name="_edn2">[ii]</a> Carrizo, Noelia “La estrategia de la igualdad y sus desbordes de resistencia”, <em>Revista Autogestión</em>, Nº6.</strong></h4>
<h4><strong><a href="#_ednref3" name="_edn3">[iii]</a> Nacht, Gabriela (2018) “El crecimiento de las mujeres cooperativistas fortalece al movimiento social”, <em>Revista Autogestión</em>, Nº6.</strong></h4>
<h4><strong><a href="#_ednref4" name="_edn4">[iv]</a> Se puede consultar: Fernández Álvarez, María Inés y Pacífico, Florencia (2016) “Cuidados, trabajo y formación. Reflexiones a partir de una etnografía sobre programas de ‘inclusión social’ destinados a cooperativas de mujeres”, IV Encuentro Internacional de Investigación de Género, mayo, Luján.</strong></h4>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>* Flora Partenio: docente UNAJ/Catedra libre Virginia Bolten/DAWN</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/8m-paro-con-festival-feminista-por-la-autogestion/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Contra el G20: apuntes de la Escuela de Economía Feminista</title>
		<link>https://marcha.org.ar/contra-el-g20-apuntes-de-la-escuela-de-economia-feminista/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Nov 2018 19:05:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[economía feminista]]></category>
		<category><![CDATA[Foro Feminista Contra el G20]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Vivian Palmbaum]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=42529</guid>

					<description><![CDATA[En el marco de la Semana de Acción Global Contra el G20 se inauguró la Escuela de Economía Feminista en el Hotel Bauen.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/Vivian-Palmbaum">Vivian Palmbaum</a> / Foto: <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/Quimeras">Quimeras DS</a></strong></p>
<p><i><span style="font-weight: 400;">En el marco de la Semana de Acción Global Contra el G20 se inauguró la Escuela de Economía Feminista en el Hotel Bauen. </span></i></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Una vez más el Hotel Bauen se convirtió en un clásico para los encuentros de debate. El Salón Cascadas se vió casi desbordado por la cantidad de presencias nacionales e internacionales que se juntaron a escuchar, dialogar y plantear los pareceres para entender, de manera colectiva, cómo funciona el mundo en ese reparto tan desigual del que somos objeto y para poder contraponer nuestras luchas y resistencias. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La Escuela de Economía Feminista surgió como una idea que germina a partir de distintos espacios y talleres de formación, tanto presenciales como virtuales, y en diferentes idiomas. Luego para el Encuentro Regional de Mujeres, Lesbianas, Trans y Travestis en La Matanza, en un taller sobre economía feminista y G20, “dijimos `¿por qué no incentivar desde la Red de Feministas del Sur Global estas discusiones sobre la globalización y herramientas de la economía feminista?´, y así armamos este encuentro que aporta al Foro Feminista Contra el G20 como un espacio de formación”, contó Flora Partenio, una de sus integrantes.    </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Fue una jornada para compartir, juntarse, acuerparse y escucharnos. La Escuela de Economía Feminista se realizó en el marco de las movilizaciones y acciones de resistencia contra la realización de la Cumbre del G20 en nuestro país. Es por eso que la red de activistas feministas del sur global DAWN la impulsó, junto a otras organizaciones y colectivas feministas. Las anfitrionas nos brindaron un arduo trabajo de producción teórica para formarse y compartir con otras, una lógica transversal y solidaria de los espacios feministas. Una formación donde se compartió el diagnóstico sobre la situación en la que estamos,  necesario para ir construyendo propuestas colectivas. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Estuvo organizada en cinco bloques temáticos, estrechamente entrelazados: 1- Capitalismo financiero global, captura corporativa y la crítica de la Economía Feminista. 2- Entender los flujos financieros ilícitos en clave feminista. 3- Economía digital, presente y futuro del trabajo y justicia de género. 4- Acceso a bienes y servicios, financiamiento de políticas públicas y endeudamiento. 5- Experiencias democráticas, económicas y feministas en resistencias. </span></p>
<p><b>Apuntes</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entender cómo el capitalismo financiero global nos afectan como colectivo feminista y en nuestra vida cotidiana fue la tarea inaugural de Corina Rodríguez Enríquez. “Se ha vuelto más lucrativo el financiamiento que la producción ¿en que nos puede afectar?”. Hoy para ganar dinero ya no hace falta producir bienes porque los negocios son financieros, pero además para producir estos bienes y atraer las inversiones que giran por el mundo necesitamos ofrecer peores condiciones laborales para las y los trabajadores.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El decálogo que enuncian los gobiernos neoliberales está implícito en las propuestas maquilladas del G20 y en los acuerdos con el FMI. ¿Y eso que tiene que ver con nosotras en particular? Por un lado empeora las condiciones laborales, sobre todo para las más explotadas del sistema, que tenemos que trabajar más horas por la misma paga y que además tenemos que llegar a nuestras casas, como responsables de las tareas de cuidado y seguir trabajando en eso que hacemos todos los días y que no tiene un equivalente remunerado. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Son los fenómenos migrantes los que muestran que “hay romper con la idea que si la esclavitud se ha abolido no existe”, porque las mujeres migrantes son las que en su mayoría se ocupan de los cuidados domésticos, liberando el tiempo de otras mujeres, quienes obtienen una situación de ventaja. “Se va derivando el cuidado de mujeres a mujeres, donde las mujeres migrantes suelen ser los eslabones más débiles”, agregó Corina ante la pregunta por las cadenas de valor que integramos las mujeres. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ese trabajo de la vida cotidiana, el trabajo doméstico y de cuidado, es un trabajo no remunerado que ha sido cuantificado, porque contribuye al 20% del Producto Bruto Interno, que en países como México y Argentina equivale al total del gasto público. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero además, la disputa para atraer las inversiones ha transformado en mercancía la producción de la vida misma. Los alimentos que consumimos, por ejemplo, se convirtieron en activos financieros que son independientes de la compra y venta de productos. Las corporaciones de alimentos tienen acciones que se cotizan en la bolsa. En el otro extremo, hasta está mercantilizada la reproducción de la vida misma, con la subrogación de vientres. Hay un conflicto entre el capital y la vida, una crisis sistémica en donde la acumulación del capital es incompatible con la reproducción de la vida. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En cuanto a los aspectos jurídicos, quizás las maquilas nos muestran los sistemas de reproducción de condiciones de neo- esclavitud, donde las mujeres son reproductoras y productoras de bienes, sobre todo en la industria textil, con salarios miserables para trabajos de jornadas extensas en condiciones de peligro para la vida misma, que no son evitables para quienes más lo necesitan. Así fue que en 2009 unas 289 mujeres murieron, en Pakistán, en sus puestos de trabajo, porque frente a un incendio no tuvieron la posibilidad de escapar porque las puertas de su lugar de trabajo estaban trabadas. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Continuó la jurista Adoración Guamán: “esas no son desgracias, son crímenes”, que se producen por complicidad de los Estados con las corporaciones y hace falta regular las condiciones de trabajo y ponerle algún freno al capital sin territorio, que subvierte a las democracias. “Esas violaciones a los derechos humanos tienen que tener responsables”.  Pero además, es necesario notar que el derecho laboral está construido en base a los varones y que las organizaciones gremiales también lo están. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Una de las asistentes hizo notar que es necesario visibilizar que en los procesos de abuso y desigualdad que sufrimos las mujeres se suman las discriminaciones por negras, campesinas e indígenas.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En fin, flujos financieros ilícitos, paraísos fiscales, FMI y G20 son claves que necesitamos desentrañar porque como conceptos abstractos no logramos entender cómo repercuten en nuestra vida cotidiana. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mientras nos dicen que países como Panamá o las Islas Caimán son paraísos financieros, la realidad oculta es que EE.UU., Suiza o Inglaterra son el destino principal de los capitales financieros que buscan evadir sus responsabilidades tributarias, a la vez que omiten explicar el origen de esos fondos. ¿Eso qué quiere decir en nuestra vida, en el día a día? Que esos fondos no vienen en forma de tributos a los países en donde se originaron y empeoran la calidad de las prestaciones básicas en salud, vivienda y educación, obligando a pedir créditos a organismos como el FMI que pone condiciones que empeoran nuestros servicios, siendo las mujeres las que suplimos esas carencias o tratamos de solucionarlas en nuestra vida cotidiana, para lo que nos endeudamos, y esa deuda tiene una tasa diferencial más elevada para los sectores menos formales y más pobres. Mientras tanto, además a través del consumo de alimentos, pagamos más impuestos que los que más tienen.    </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las plataformas de información usan nuestros datos para que lo usen otros, el comercio, la salud, la educación las finanzas. Esto está en nuestra vida y no solo también está en la política. Son mercancía para hacer negocios. Estas empresas se convierten en las condiciones para que interactuemos en nuestra vida cotidiana. ¿Quién no? Vivimos con el teléfono, las aplicaciones sin darnos cuenta. El acceso por supuesto, es desigual. Mientras nos muestran que podemos trabajar desde casa y ser mujeres exitosas, en la realidad la mayoría de las mujeres no tienen acceso a esas capacidades tecno sociales para entrar en buenas condiciones a ese nuevo mercado de la economía digital, decía Cecilia Alemany, mientras exponía que el contraste se encontraba en las cifras concretas, donde la tasa de desempleo de jóvenes entre 19 y 25 años, en mujeres en el conurbano es del 24,6%. En esta nueva era en donde hemos plataformizado nuestra infraestructura, el debate sobre desarrollo o igualdad de oportunidades es una visión superficial del derecho de las mujeres, donde el acceso es diferenciado y donde la igualdad de género se coloca como llaves de negociación pero donde no hay transformaciones estructurales que hagan que cambie la realidad. </span></p>
<p><b>Seguir en acción</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Nora Cortiñas, también se acercó a este espacio inaugural a escuchar y acompañar, tal como lo hace cada vez. Su presencia es un símbolo de reconocimiento. Comenzó expresando su repudio al G20 y diciendo: “no vamos a pagar esta deuda que nos impusieron. Uds. saben que no hace muchos años que soy feminista, yo me hice feminista por uds. Desde que salí a la calle, hace 42 años, tuve muchas amigas y grupos de mujeres, y el camino lo hacía acompañada de mujeres. No fue fácil aprender”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La Escuela de Economía Feminista estuvo organizada por un espacio colectivo, donde el programa,  la agenda y las invitadas implicó a muchas organizaciones feministas impulsada por DAWN, Mujeres para una Nueva Era, y a la que se fueron sumando organizaciones y redes internacionales como AWID, las compañeras que vinieron de Acción Aid que son redes de India y de África, o de acá como Quimeras, feministas de la SEC, la Asociación de las Mujeres y Estudios de Género que están en todas las universidades y ahí empezamos a conformar los módulos temáticos e invitar a las compañeras que venían a la Semana de Acción Global. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Flora Partenio, integrante de la Escuela, nos contó que “la propuesta es transformar esto en una escuela itinerante para abrir el diálogo con África, el Caribe y nuestra propia región”. Agregó que “la evaluación fue muy buena por el nivel de diálogo que se abrió entre espacios tan diversos como sindicatos, economías populares, artistas y distintas colectivas LGBTTIQ+”. Y finalizó afirmando que “seguimos con la Semana de Acción Global, el Foro Feminista y la gran Asamblea para trabajar los aportes de la Escuela hacia el Paro Internacional de Mujeres, porque las discusiones están en torno al  trabajo y la economía”. </span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/contra-el-g20-apuntes-de-la-escuela-de-economia-feminista/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Media sanción al presupuesto de hambre: voces de la resistencia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/media-sancion-al-presupuesto-de-hambre-voces-de-la-resistencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Oct 2018 13:59:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[#Presupuesto2019]]></category>
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		<category><![CDATA[economía feminista]]></category>
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		<category><![CDATA[Redacción Marcha]]></category>
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					<description><![CDATA[La "ley de leyes" del macrismo superó la primera instancia. El pueblo se resiste a hambrear.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Por <span style="color: #00ccff;"><a style="color: #00ccff;" href="http://www.marcha.org.ar/tag/redaccion-marcha/">Redacción Marcha</a></span> / Fotos por Juan Noy<br />
</b></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><span style="color: #000000; font-family: 'Liberation Serif', serif; font-size: medium;">El presupuesto del “déficit cero” consiguió media sanción en Diputados, con el aval del PJ. Puertas afuera, las fuerzas policiales reprimían a diestra y siniestra en las inmediaciones de un Congreso que vive vallado, ante las exigencias de un pueblo que soporta cada vez menos el saqueo planificado comandado por el FMI. Hablamos con economistas, referentes de movimientos sociales, dirigentes sindicales y militantes sobre la “ley de leyes” que recorta en todo menos en pagos de la deuda y militarización.</span></i></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">El oficialismo logró la <span style="color: #00ccff;"><a style="color: #00ccff;" href="https://www.infobae.com/politica/2018/10/25/como-voto-cada-diputado-la-ley-de-presupuesto-2019/">media sanción</a></span> del Presupuesto 2019 con 138 a favor, 103 en contra y 8 abstenciones. De los votos positivos, 21 fueron aportados por el “peronismo razonable”, encabezado por el senador rionegrino Miguel Ángel Pichetto, jefe del interbloque Argentina Federal en la Cámara de Senadores. Las 8 abstenciones provinieron todas del PJ. Evolución Radical, de Martin Lousteau, aportó con 3 votos más.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Para lograrlo, tuvo que realizar ciertas concesiones que no tocaron lo sustancial del proyecto, un ajuste en todas las áreas sensibles para las mayorías populares. </span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Este presupuesto, orquestado por el Fondo Monetario Internacional, impulsado por Cambiemos y respaldado por buena parte de los gobernadores y de legisladores de la oposición, tiene una orientación clara: menos dinero para salud, educación y trabajo, más para fuerzas de seguridad, inteligencia y pago de deuda. En ese marco, hablamos con actores de diferentes sectores, en algunos casos desde la misma movilización e incluso que acampaban desde la noche anterior.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Francisco Cantamutto, economista, investigador e integrante de la Sociedad de Economía Crítica (SEC) de Argentina y Uruguay.</b></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>-¿Cuáles fueron las concesiones del oficialismo para lograr los votos necesarios?</b></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">&#8211; Uno de los temas más polémicos era que el macrismo pretendía que el Poder Ejecutivo pudiera reestructurar deuda sin pasar por el Congreso. Con esto vulneraría incluso a la propia Constitución. Con este punto se dio marcha atrás. También querían prohibir que quienes reciben la pensión universal de adulto mayor puedan trabajar, y se logró que se quitara esa prohibición. Al mismo tiempo, se propone un refuerzo presupuestario de unos 500 millones de pesos para Conicet y el Inta, <span style="color: #00ccff;"><a style="color: #00ccff;" href="http://www.marcha.org.ar/sin-ciencia-no-hay-futuro-con-algunas-formas-de-hacer-ciencia-tampoco/">tratando de apaciguar el recorte en el sector de educación e investigación</a>. </span></span></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Además, para meterse en el bolsillo a sectores de las provincias, echó para atrás la idea de aplicar un impuesto sobre espumantes para lo cual logró concitar cierto favor de las provincias cuyanas.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">También volvió para atrás con el plus que se paga en la Patagonia a asignaciones, jubilaciones y pensiones, para conseguir el apoyo de los sectores de la región. Se volvió para atrás, poniendo un tope a las retenciones de las exportaciones de biodiesel y bioetanol, que promueve el favor a las provincias de la liga bioenergética. Todos estos elementos se suman además a un último que tiene que ver con el envío de un fondo de compensaciones a provincias y municipios de 6.500 millones, que se propone que esto debería compensar sólo en parte la quita de los subsidios al transporte. Sólo en parte porque la quita de los subsidios eran 43 mil millones y este fondo son solo 6.500 millones. Sin embargo, con este fondo logró el apoyo de distintos sectores de las provincias, específicamente del peronismo federal, el sector de Lousteau de Evolución y algunos monobloques particulares.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>-¿Por qué?</b></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">&#8211; Como se señaló al principio, lo central del presupuesto de ajuste en favor del pago de la deuda y los intereses se sostienen. Los lineamientos centrales no fueron alterados. Ahora bien, empiezan a aparecer dudas de cómo va a lograr recaudar el gobierno para poder sostener este presupuesto. Los préstamos negociados con el FMI cubren sólo las necesidades financieras, no el déficit primario, del cual Dujovne se jactó la semana pasada de haber logrado ajustar más de lo prometido.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">El Gobierno pretendió de alguna manera cazar a algunos poderosos ganadores del modelo y tuvo que dar marcha atrás debido a las presiones que recibió. Por ejemplo, si bien preveía poder aumentar las retenciones a las exportaciones, tuvo que poner un tope máximo del 30% para la soja y del 12% a los demás productos. Al mismo tiempo pretendió hacer un aumento al mínimo no imponible para bienes personales y luego aplicar una tasa progresiva que no alcanza al 1%. </span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Al mismo tiempo está el debate que se dio en el coloquio de IDEA, la semana anterior, sobre permitir o no el ajuste por inflación de los balances para la aplicación del impuesto a las ganancias. El gobierno se niega a aplicar este ajuste de manera tal de aumentar la recaudación, las empresas están presionando para lograr conseguir este ajuste y pagar menos de impuesto a las ganancias. Lo que sí quedó fuera de la aplicación de este impuesto fue todo lo que tiene que ver con viáticos, y se sostuvo la exención a cooperativas y mutuales que es un sector muy importante de la economía en término de cantidad de empresas y empleo, no necesariamente por el valor de su representación corporativa.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Finalmente está la posibilidad de volver a permitirle a cañeros y tabacaleros tener monotributo social, posibilidad que se le había quitado al conjunto de la pequeña producción agraria.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">De conjunto, más allá de la aprobación total o no, hay dudas respecto sobre la viabilidad en la ejecución. Esta depende de la posibilidad de recaudar para cubrir estas responsabilidades fiscales, porque los préstamos del FMI solo cubren las necesidades financieras, no de funcionamiento. Esto necesariamente ajusta en los rubros anteriormente mencionados, y también es muy importante en lo que tiene que ver con gasto de inversión pública. Esto es particularmente relevante en el 2019, que es un año de elecciones, y el gobierno necesita promover algún tipo de reactivación que le permita demostrar buenos resultados. Llamativamente el presupuesto prevé una caída del 0,5% del PBI en año electoral. Si comparamos con anteriores ejemplos, elecciones presidenciales como las de 89 y la del 99, se dieron en contexto de caída del nivel de actividad y el resultado no fue favorable para la fuerza oficialista.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">El gobierno pretende que el ajuste más fuerte se dé en la primera parte del año y luego haya cierta reactivación, para la cual, entre otras cosas, debería caer la tasa de interés a mitad del año que viene. Esto es algo que viene demandando el conjunto del radicalismo apurando los tiempos, sobre todo porque muchas elecciones provinciales son antes que la nacional. Ahí hay tire y afloje en la propia coalición del gobierno.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">De conjunto, el gobierno busca mostrar señales positivas con la aprobación del presupuesto, hacia el FMI. Buscando viabilizar la llegada de estos préstamos y para poder mostrar ante los operadores empresariales cierta previsibilidad que le garantice la posibilidad de cierta reactivación. Para las mayorías populares no hay nada positivo que se pueda esperar de esta discusión, como se puede ver. Hay cierta vuelta atrás de algunas medidas que eran definitivamente retardatarias, pero no hay buenas expectativas en torno al conjunto del proyecto. Con este presupuesto no hay posibilidad de una mejoría para las mayorías. </span></span></span></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-42129" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-2-273x410.jpg" alt="" width="273" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-2-273x410.jpg 273w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-2-683x1024.jpg 683w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-2-640x960.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-2.jpg 1216w" sizes="(max-width: 273px) 100vw, 273px" /></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Economía Feminista</b></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Este presupuesto de ajuste es incompatible con achicar brechas de género. En una estructura desigual en el cual el 36% de las trabajadoras están precarizadas, 1 de cada 5 jóvenes menores de 29 años está desempleada, las mujeres son 7 de cada 10 personas con los menores ingresos y la brecha salarial es del 28%, está claro que ante los recortes y la recesión las mujeres son quienes más se ven afectadas.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">El presupuesto que se vota hoy es un proyecto del FMI y de los mercados, en donde el interés central está puesto en los acreedores externos, en donde no se encuentra delineado un plan productivo y en donde lxs trabajadorxs perdemos.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Francisco Gelman, delegado de jóvenes científicxs precadizadxs (JCP Bs. As.)</b></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">En ciencia y técnica, el presupuesto de 2019 representa una profundización del ajuste que venía perjudicando al sector. El efecto acumulado de los últimos cuatro años suma un 30% de recorte, que afecta directamente las actividades de investigación desarrolladas, porque se descarga sobre la planta de trabajadores y trabajadoras, y sobre los insumos necesarios para sus tareas.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Desde 2016, el ajuste viene implicando sistemáticamente despidos encubiertos (en puestos de trabajo que siempre sufrieron precarización, como los de becarias y becarios y algunos administrativos y administrativas), atrasos salariales gravísimos y la interrupción de líneas de investigación por el desfinanciamiento de institutos y proyectos. Si, dentro de la función CyT, el Conicet es comparativamente el organismo menos perjudicado (y lo está, por cierto: postergaciones indefinidas en los ingresos a planta, salarios a la altura de la línea de pobreza, reducción del número de becas, centros de investigación sin fondos), ello se debe a la acérrima resistencia que sus trabajadores y trabajadoras supieron ejercer, en movilización continua y con varias ocupaciones del organismo y del ex Ministerio en los últimos años.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Jorge Yabkowski, Presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (FeSProSa)</b></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">El Presupuesto de salud 2019 tiene un doble impacto sobre la salud pública. El primero es la disminución general de salarios y jubilaciones que plantea en términos reales y que implica, por un lado, peores condiciones de vida de la población como determinante social básico de la salud colectiva y, por otro lado, la disminución en sí del presupuesto destinado a la atención sanitaria. El Presupuesto 2019, a diferencia de otros presupuestos, tiene la marca de un ajuste puro del Fondo Monetario, lo cual hace que el impacto directo sobre el conjunto de los programas de atención no pueda disimularlo.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">La disminución salarial va a tener un efecto<strong> </strong>sobre la cobertura de guardias, lugares críticos, lugares de frontera, medicina rural, todos aquellos lugares que necesitan indispensablemente del apoyo y el estímulo del Estado para ampliar y mantener una cobertura. Por otro lado, la transferencia a las provincias que mantienen o sostienen el 80% de la atención sanitaria o un poco más, también se va a ver disminuido. Entonces, no se puede analizar solamente la disminución salarial neta y de las condiciones de vida de la población sino también la disminución de la transferencia a las provincias.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">El impacto sobre el Ministerio de Salud y el conjunto de los programas que son responsabilidad de Nación, como el de HIV, enfermedades infecciosas, enfermedades tropicales y otros, se van a ver netamente disminuidos entre un 15 y 20 por ciento que depende del nivel inflacionario porque por ahora algunos mantienen nominalmente un aumento del 20, 25, 18 o 30 por ciento según el programa, pero todos están por debajo de la pauta inflacionaria que no va a bajar del 42 o 45 por ciento, por lo que la disminución neta la vamos a poder saber apenas tengamos claridad sobre la inflación anual.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Por otro lado, los costos netos de atención sanitaria van a aumentar en función de que buena parte de sus insumos están dolarizados y la producción de medicamentos cartelizada, con una baja incidencia de la producción pública. Esto hará que hospitales y centros de salud gasten relativamente más en insumos y tengan trabajadores con peores salarios, lo que se traduce en peores ofertas de atención gratuita para el conjunto de la población.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">En definitiva, el presupuesto de Salud es parte de la estrategia del gran capital, a través de su gobierno que es Cambiemos, de cargar la crisis en las espaldas de los trabajadores y del pueblo en general. Permitir una acumulación de capital y un pago de la deuda externa fraudulenta a los organismos financieros internacionales y deudores internacionales, sacrificando el nivel de vida del pueblo. No es nada nuevo, es lo que sufrimos en los 90, en la ola neoliberal del Consenso de Washington que ahora retorna bajo las formas pseudodemocráticas del parlamentarismo que maneja Cambiemos o la forma ya ultra reaccionarias como Bolsonaro en Brasil pero que en definitiva tienen el mismo contenido: restricción de derechos, ataques al conjunto de los sectores populares y un favorecimiento desbocado al gran capital.</span></span></span></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-42130" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-3-273x410.jpg" alt="" width="273" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-3-273x410.jpg 273w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-3-683x1024.jpg 683w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-3-640x960.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-3.jpg 1216w" sizes="(max-width: 273px) 100vw, 273px" /></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>La represión y el presupuesto del ajuste que se justifica en la TV</b></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">&#8220;Tenemos los documentos internos del gobierno de cómo va a ser la votación&#8221;. Con esta frase, Marcelo Bonelli, periodista económico de TN abría el programa &#8220;A dos voces&#8221; a las 22.03. Y con eso sellaba su complicidad con el macrismo y por lo tanto, con el presupuesto del ajuste incluso antes de conocerse el resultado. </span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">La tesis del gobierno sostiene que &#8220;grupos de violentos&#8221;, &#8220;sectores radicalizados del kirchnerismo y la izquierda&#8221; provocaron la represión. Argumentos defendidos en el programa de TV de la corporación mediática por una de las figuras más criticadas durante la jornada: Martín Ocampo, Ministro de Justicia y Seguridad de la C.A.B.A., a cargo del operativo.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Ocampo estuvo por la tarde en el Congreso de la Nación a pedido de algunos diputados y diputadas que exigieron la suspensión de la sesión ante el conocimiento de la represión estatal. En reunión con los jefes de los bloques parlamentarios de la Cámara Baja dijo que &#8220;las disposiciones en el marco del operativo&#8221;, fueron para &#8220;garantizar el funcionamiento del Congreso&#8221;, confirmando el carácter antipopular del proyecto de ley. Así lo afirmó en el programa de la noche, donde además habló de &#8220;espectáculo&#8221; y de &#8220;un sistema organizado&#8221; que &#8220;se trató de que el Congreso no funcionara, que no debata&#8221;, catalogando a quienes se movilizaron de tener &#8220;una actitud fascista&#8221;. </span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">&#8220;La policía se dedicó a detener a quienes estaban generando disturbios&#8221;, dijo Ocampo en TN, quien informó que se está investigando un vehículo que es propiedad de la Garganta Poderosa, lo que confirma que las detenciones, acontecidas a más de 15 cuadras del Congreso, no fueron azarosas sino que hubo una vigilancia y persecución premeditada. &#8220;Debemos determinar cuál es la relación que tenía esa camioneta con los procedimientos de violencia&#8221;, agregó, para justificar la detención de cuatro integrantes de la agrupación villera, pero sin informar cuáles son los cargos ni porqué se les investiga.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Marianela “Pini” Navarro, referente del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL)</b></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Los movimientos sociales, junto con los distintos gremios, nos movilizamos al Congreso Nacional para rechazar el Presupuesto del Ajuste que está ideado a la medida de los intereses de los organismos internacionales de crédito. Lo rechazamos porque representa un brutal ajuste sobre temas centrales para la clase trabajadora como la salud, la educación y el trabajo. También hemos presentado el proyecto de ley de emergencia alimentaria que no está contemplado en el proyecto presentado por el oficialismo.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Consideramos que los diputados que convalidaron este proyecto son cómplices del ajuste para el conjunto del pueblo trabajador y por lo tanto vamos a anunciar un plan de lucha de los movimiento sociales a partir del mes de noviembre que incluye la navidad de los pobres en las puertas de los supermercados.</span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Repudiamos la represión que se desarrolló en las puertas del Congreso Nacional. Un plan previsto por la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich que sólo mantiene el objetivo de desmovilizar a los sectores populares que rechazan el plan económico del gobierno nacional y los gobernadores.</span></span></span></p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-42131" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-4-615x410.jpg" alt="" width="615" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-4-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-4-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-4-640x427.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/Presupuesto-4.jpg 1313w" sizes="(max-width: 615px) 100vw, 615px" /></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Esteban Marcioni, militante del Frente Popular Darío Santillán</b></span></span></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Liberation Serif, serif;"><span style="font-size: medium;">Desataron un escenario represivo donde hubo una cacería de manifestantes, de compañeros y compañeras, persiguiendo a quienes estaban movilizados hasta prácticamente 40 cuadras, 4 km del lugar donde se desarrolló la represión y que dejó un saldo de casi 30 detenidos y cientos de heridos por parte de la represión de la policía.</span></span></span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/media-sancion-al-presupuesto-de-hambre-voces-de-la-resistencia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>#FueraOMC: Los múltiples impactos en la vida de las trabajadoras</title>
		<link>https://marcha.org.ar/fueraomc-los-multiples-impactos-en-la-vida-de-las-trabajadoras/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/fueraomc-los-multiples-impactos-en-la-vida-de-las-trabajadoras/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Nov 2017 03:13:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[#FueraOMC]]></category>
		<category><![CDATA[Asamblea feminista]]></category>
		<category><![CDATA[economía feminista]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[OMC]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Laterra]]></category>
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					<description><![CDATA[Patricia Laterra (*). La Organización Mundial del Comercio realizará su 11º Conferencia Ministerial en Argentina del 10 al 13 de diciembre. ¿De qué se trata la agenda de la OMC y por qué es un tema importante para mujeres, trans, travestis, lesbianas y la disidencia sexual?¿En qué consisten las actividades en la Semana de Acción Global? [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="yui_3_16_0_ym19_1_1510628105842_8159"><strong>Patricia Laterra (*).</strong> <i>La Organización Mundial del Comercio realizará su 11º Conferencia Ministerial en Argentina del 10 al 13 de diciembre. ¿De qué se trata la agenda de la OMC y por qué es un tema importante para mujeres, trans, travestis, lesbianas y la disidencia sexual?¿En qué consisten las actividades en la Semana de Acción Global? Una serie de organizaciones se preparan para participar de de la Cumbre de los Pueblos en la Semana de Acción Global contra el libre Comercio.</i></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Una de las primeras cuestiones a pensar es que la 11° Conferencia Ministerial en Argentina pone en agenda el tema: la renovación del programa de liberalización económica y con ella las corporaciones y su impacto en la vida de la población. Son las corporaciones quienes</span></span><span style="font-size: medium;"> comandan las agendas neoliberales por encima de los gobiernos.</span> <span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Las corporaciones regulan nuestras vidas y las corporaciones quieren que no las regulemos.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Pero, ¿de qué se trata el libre comercio y por qué es un tema importante? Los acuerdos comerciales que incluyen cuestiones como inversiones y regulaciones estatales, tienen efectos concretos y cotidianos. Nuestra vida es modificada y estructurada por las corporaciones, las multi y transnacionales. Su incidencia va desde la calidad de lo que comemos, qué enfermedades contraemos, a qué tratamientos podemos acceder y hasta cómo son nuestras condiciones laborales. Es decir que, intervienen activamente en el funcionamiento del sistema educativo y de salud que podemos gozar así como también del acceso a bienes de primera necesidad como agua, alimentos, medicamentos, servicios públicos esenciales, pero también bienes culturales y conocimientos se pueden ver afectados por estos tratados de libre comercio que, al buscar modificaciones en las regulaciones de los Estados, marcan las posibilidades de más ganancias para las empresas. En ese sentido, hoy vemos como el modelo cambiemos está dando claras muestras que se encuentran alineados con el obrar de las corporaciones, esta es su realidad y su horizonte, menos regulación económica y posibilidad de más rentabilidad para las empresas.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium;"><strong><span style="color: #222222;">¿Cuáles son los puntos de la 11° Conferencia Ministerial? </span></strong></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Dentro de los puntos a discutir se encuentran: acuerdos comerciales (como en el que se avanza con la Unión Europea y el Mercosur), las reglas para la facilitación de inversiones, esto es el libre flujo de inversiones, que propone que los países hagan más transparentes sus regulaciones hacia los inversores, el e-commerce (comercio electrónico) y el libre flujo de datos con la idea de que los Estados no puedan regular el comercio electrónico, ni incorporar impuestos a esas transacciones, la potenciación de las asociaciones público-privadas (PPP), temas en materia de agricultura y pesca, y cuestiones siempre relacionadas a las determinaciones sobre regulaciones nacionales. </span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Por lo tanto, hablamos de tratados de libre comercio, pero no son solo eso sino también la liberalización y el libre flujo de las inversiones. Uno de los cambios, actual punto de tensión en las discusiones previas, es que hoy el foco está puesto en los formatos bilaterales o regionales, a diferencia de años anteriores donde los ojos estaban puestos en los grandes acuerdos multilaterales como lo son Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) o el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) o como lo fue la mal logrado Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Si bien estos acuerdos parecen lejanos a nuestros problemas cotidianos no debemos perder de vista que son las corporaciones quienes marcan el pulso de las agendas neoliberales de los gobiernos. El hecho de que el actual gobierno pida explícitamente que la Ministerial de la OMC y que el próximo G-20 -que se reúne el año que viene- se realicen en Argentina no es un dato menor. Quieren demostrar a las corporaciones que la agenda nacional está en línea con sus intereses, con la seguridad jurídica que sus negociaciones proponen y que en gran medida viene asociado a la flexibilización y precarización de la vida de las y los trabajadores. Sin dudas, la próxima Ministerial de la OMC se inscribe en una nueva ofensiva neoliberal que retoma el papel de esta institución en la globalización comercial y financiera. </span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;"><b>Impactos en la vida de las trabajadoras</b></span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Hoy vemos como en el discurso mediático-político vuelve a instalarse la flexibilización laboral como una fuente de promoción para la creación de empleo. La flexibilización laboral es un tema más que sensible en nuestras sociedades y sobre todo en la vida de las mujeres, trans, lesbianas y bisexuales y aún las más jóvenes (en nuestro país la tasa de desempleo de las sub 29 alcanza al 20,1%, esto es una de cada 5 mujeres en la población económicamente activa). La evidencia empírica nos demuestra que estas políticas comerciales y de inversiones no han sido efectivas para la creación de más empleo y si lo consiguen, es a costa de la incorporación de las trabajadoras en formas muy precarizadas y en puestos de menor calificación. Este impacto pudo ser analizado, por ejemplo, en las maquilas e industrias de ensamblaje (México, China, Pakistán, India) donde buscaban para trabajar en ellas perfiles específicos de mujeres: pobres, jóvenes, migrantes las cuales se las traslada de grandes contingentes, sujetas sin lazos familiares para que no tengan cargas de trabajos de cuidados ni relaciones familiares que atender.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Podemos ver entonces, en la historia reciente cómo los tratados de libre comercio se basan en la desigualdad de género para la atracción de las inversiones, que buscan ocupar grandes contingentes de mujeres a muy bajos salarios (y por ende costos) constituyendo lo que se conoce como cadenas globales de producción.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Ahora bien, estos tratados no tienen solo impacto en el mercado de trabajo sino también en las políticas de regulación de los Estados, y es ahí donde buscando la mayor rentabilidad para las empresas estas políticas impactan en la macroeconomía, reduciendo el gasto público, de repercusión inmediata en la política pública y social y en las condiciones de vida de las mujeres, lesbianas, trans, travestis que en general vivencian una posición económica desigual y más retrasada, sobre todo las más pobres y racializadas, en nuestras sociedades. </span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Por lo señalado, menos políticas públicas y de protección social implican peores condiciones de vida para las mujeres, trans, travestis y lesbianas, lo que conlleva una relación de mayor exposición entre las desigualdades y la violencia. En los contextos de crisis y ajuste vemos cómo se extenúan tanto las jornadas de trabajo como el aumento del tiempo de trabajos de cuidados no remunerados. Es aquí donde vemos el aumento de la feminización de la pobreza, pero también del tiempo: los ajustes cierran por el tiempo (no)disponible, más ajustes es más tiempo de trabajo de cuidados no remunerados, más horas para poder garantizar la sostenibilidad de la vida. Una mayor rentabilidad para las empresas implica peores condiciones para la sostenibilidad de la vida en su integridad lo que pone en riesgo la justicia de género.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">En Argentina una de las señales en sintonía con la búsqueda de rentabilidad empresaria, es la próxima reforma laboral que está impulsando el gobierno, que cuenta entre sus puntos centrales la extensión de la jornada laboral entre otros retrocesos en materia de derechos laborales. Esto implicaría en concreto, entre otros efectos, que a las ya extensas jornadas de trabajo doméstico se le sumen más horas de trabajo remunerado. Lo cual va en evidente detrimento de poder vivir vidas menos desiguales, porque cada minuto más que se agrega o suma a las ya extensas jornadas pesa diferencialmente en las trayectorias de vida de las trabajadoras. Desde el punto de vista de género la reforma laboral en su conjunto amplifica las desigualdades ya existentes.</span></span></p>
<p><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;"><b>Invitación al Foro Feminista Frente al Libre comercio</b></span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">En un contexto de ajuste fiscal y con una agenda marcada por las corporaciones, vemos la importancia y necesidad de analizar los impactos y las alianzas posibles para revertir estas políticas. El Foro Feminista propuesto para la próxima Semana de Acción Global entre el 7 y el 13 de diciembre “tiene como objetivo reunir e intercambiar experiencias en distintas actividades, talleres y paneles que permitan caracterizar el contexto macroeconómico, de mercantilización y financiarización de la naturaleza, de los bienes comunes, de la vida y de acumulación por expoliación de cara a estas políticas concretas que llevan los Estados de acuerdo a la agenda de la OMC”.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">El foro contará con paneles e intervenciones disparadoras de activistas feministas de distintos países: Ranja Sengupta (INDIA), Graciela Rodríguez, Corina Rodríguez Enríquez, Norma Sanchís, Alma Espino y Flora Partenio entre otros invitados e invitadas todavía a confirmar.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">Será el 11 de diciembre en la Facultad de Sociales en el Marco de la Semana de Acción Global y la Cumbre de los Pueblos y se propone culminar con “una gran asamblea feminista que permita pensar y tejer de estrategias para enfrentar al agenda de la liberalización comercial y el G-20 que se dará el año que viene en Argentina”. </span></span><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;">También se generarán acciones que impulsan la red DAWN y la Red de Género y Comercio en el próximo 14° Encuentro Feminista Latinoamericano y Caribe (EFLAC) a realizarse en entre el 23 y 25 de noviembre en Uruguay.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #222222;"><span style="font-size: medium;"><span style="background-color: #d5d5d5;">(*) A</span>ctivista y economista feminista en el Espacio de Economía Feminista de la Sociedad de Economía Crítica</span></span></p>
<p><i id="yui_3_16_0_ym19_1_1510628105842_8436"></i></div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/fueraomc-los-multiples-impactos-en-la-vida-de-las-trabajadoras/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Otra cara de la violencia de género: el desigual uso del tiempo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Oct 2017 03:23:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Economia Critica]]></category>
		<category><![CDATA[economía feminista]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Laterra]]></category>
		<category><![CDATA[trabajo domestico]]></category>
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					<description><![CDATA[El 2 de Octubre se presentaron los resultados preliminares de una nueva encuesta del uso del tiempo. Las estadísticas del uso del tiempo se reconocen como una herramienta necesaria para magnificar el uso diferencial del tiempo y la carga de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que llevan adelante de manera injusta las mujeres. Esta es la segunda vez que se realiza en la Ciudad de Buenos Aires]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18574"><strong>Por Patricia Laterra (*)</strong>. <i id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18778">El 2 de Octubre se presentaron los resultados preliminares de una nueva encuesta del uso del tiempo. Esta vez, el operativo lo llevó adelante la Dirección General de Estadística y Censos (</i>DGEC) <i id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18779">de la Ciudad de Buenos Aires. Las estadísticas del uso del tiempo se reconocen como una herramienta necesaria para magnificar el uso diferencial del tiempo y la carga de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que llevan adelante de manera injusta las mujeres. Esta es la segunda vez que se realiza en la Ciudad de Buenos Aires.</i></div>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18780" align="JUSTIFY"><br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18781" />Una nueva encuesta del uso del tiempo, llevada a cabo en 4.500 hogares de Ciudad de Buenos Aires, revela y confirma una cuestión conocida: el desigual uso del tiempo entre varones y mujeres dadas las cargas de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.<br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18782" />Según el estudio, los varones dedican a los trabajos remunerados en promedio 8 horas y 52 minutos mientras que las mujeres 7 horas y 59 minutos. Sin embargo, la brecha anterior se invierte y acrecienta en tanto las mujeres destinan mucho más tiempo al trabajo no remunerado doméstico -3 horas y 27 minutos contra 1 hora y 57 minutos- y al cuidado a miembros del hogar -5 horas y 27 minutos contra 3 horas y 42 minutos- respectivamente.<br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18783" /><br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18784" /><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-37201" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-1.1-EXEL-Trabajo-doméstico-no-pago-DGEC-CABA-2016-1.png" alt="" width="406" height="303" /></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18788" align="JUSTIFY"><br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18789" /><br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18790" />Estos datos, que visibilizan de forma contundente el peso desigual de las jornadas diarias de trabajo son para la economía desde una perspectiva feminista clave para entender los vectores de reproducción de desigualdad. Los hogares que más recursos monetarios tienen, pueden pagar por terciarizar los trabajos de sostenimiento de la vida o bien comprando trabajo doméstico y de cuidados, generalmente en manos de otras mujeres -limpieza en el hogar, cuidado de niños y niñas, personas enfermas o adultas mayores- o bien adquiriendo productos en el mercado que contienen varios procesos de trabajo incorporados -comprar verduras limpias, cortadas y listas para ser cocidas, comidas en diferentes casas de comidas, arreglos y quehaceres del hogar, entre tantos otros trabajos-. En tanto, los hogares de sectores sociales más precarios el peso del trabajo doméstico y cuidados no remunerado recae mucho más fuerte en las mujeres que viven en el hogar. <br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18791" /><br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18792" />En la zona norte de la CABA los varones dedican al trabajo no remunerado 2 horas y 27 minutos y las mujeres 4 horas y 9 minutos, mientras que en el centro el tiempo aumenta a 2 horas 36 minutos y 5 horas 8 minutos, siendo significativamente desigual en las zonas sureñas donde el tiempo es de 3 horas 36 minutos y 6 horas 27 minutos respectivamente.<br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18793" /><br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18794" /></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18795" align="JUSTIFY"><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-37202" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-2-EXEL-Tiempo-dedicado-al-Trabajo-No-Remunerado-según-la-zona-de-residencia-en-la-CABA-DGEC-CABA-2016-1-584x410.png" alt="" width="584" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-2-EXEL-Tiempo-dedicado-al-Trabajo-No-Remunerado-según-la-zona-de-residencia-en-la-CABA-DGEC-CABA-2016-1-584x410.png 584w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-2-EXEL-Tiempo-dedicado-al-Trabajo-No-Remunerado-según-la-zona-de-residencia-en-la-CABA-DGEC-CABA-2016-1.png 615w" sizes="(max-width: 584px) 100vw, 584px" /></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18801" align="JUSTIFY">Si se analizan los datos por quintil<a id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18802" href="https://mg.mail.yahoo.com/?.src=neo&amp;reason=bkt_myc#sdfootnote1sym" name="sdfootnote1anc"><sup id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18803">1</sup></a> de ingresos, mientras que las mujeres del primer quintil -menores ingresos- le dedican 7 horas y 32 minutos a las actividades de mercado, las del quinto quintil le dedican 8 horas y 19 minutos, ahora bien, si comparamos el trabajo no remunerado le dedican 7 horas y 7 minutos y 3 horas y 18 minutos respectivamente. Esto quiere decir que aunque las mujeres del quinto quintil trabajan un 10,2% más en actividades remuneradas, las mujeres más empobrecidas trabajan más del doble del tiempo en trabajos no remunerados. Para el caso de los varones, los del primer quintil le dedican al trabajo remunerado 8 horas y 57 minutos y los del quinto quintil le dedican 8 horas y 24 minutos. En contraposición, si miramos la dedicación en los trabajos no remunerados respectivamente utilizan 3 horas y 40 minutos y 2 horas y 8 minutos. Estos números arrojan que los varones -comparados entre sí- del primer quintil trabajan en promedio un 6,5% más de tiempo por día en trabajos remunerados y un 72% más de tiempo en trabajos no remunerados.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18806" align="JUSTIFY"><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-37203" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-3-EXEL-Tiempo-dedicado-al-trabajo-remunerado-y-no-remunerado-por-quintiles-y-género-DGEC-CABA-2016-1-584x410.png" alt="" width="584" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-3-EXEL-Tiempo-dedicado-al-trabajo-remunerado-y-no-remunerado-por-quintiles-y-género-DGEC-CABA-2016-1-584x410.png 584w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-3-EXEL-Tiempo-dedicado-al-trabajo-remunerado-y-no-remunerado-por-quintiles-y-género-DGEC-CABA-2016-1.png 615w" sizes="(max-width: 584px) 100vw, 584px" /></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18810" align="JUSTIFY"><br id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18811" />El informe oficial presentado por la DGEC concluye que “la interrelación entre las modalidades del uso del tiempo y las diferencias socio-económicas, los ingresos del hogar, la existencia o no de ayudas para sostener las tareas de cuidado, la zona de residencia y las situaciones ocupacionales” son determinantes para entender la injusta organización social del cuidado que se basa fundamentalmente en la intensidad de uso del tiempo no remunerada. Otra de las conclusiones, reafirma que “las jornadas de trabajo son más largas para las mujeres que para los varones, fundamentalmente por la diferencia de uso destinado al trabajo no remunerado”. Esto último establece y profundizar las desigualdades intra-géneros e intra-clase.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18814" align="JUSTIFY">Si bien la tasa de participación en el mercado laboral es más baja para las mujeres<a id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18815" href="https://mg.mail.yahoo.com/?.src=neo&amp;reason=bkt_myc#sdfootnote2sym" name="sdfootnote2anc"><sup id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18816">2</sup></a> -45,9%- que para los varones -58,1%-, las mujeres se involucran en un 90,8% en el trabajo doméstico no pago y el 30,8% del total al cuidado de personas del hogar mientras que en el caso de los varones, participan en 82% en el trabajo doméstico y un 21,3% en cuidado de miembros del hogar.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18819" align="JUSTIFY"><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-37204" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-4.1-EXEL-Participación-en-los-trabajos-remunerados-y-no-remunerados-por-género-DGEC-CABA-2016-584x410.png" alt="" width="584" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-4.1-EXEL-Participación-en-los-trabajos-remunerados-y-no-remunerados-por-género-DGEC-CABA-2016-584x410.png 584w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-4.1-EXEL-Participación-en-los-trabajos-remunerados-y-no-remunerados-por-género-DGEC-CABA-2016.png 615w" sizes="(max-width: 584px) 100vw, 584px" /></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18825" align="JUSTIFY">Un dato llamativo pero que se constata en las diferentes encuestas de uso del tiempo es que a pesar de estar desocupados, en promedio los varones le dedican menos tiempo al trabajo no remunerado -2 horas y 37 minutos- que los ocupados -2 horas y 51 minutos-, mientras que por el contrario las mujeres le dedican 5 horas y 2 minutos y 5 horas y 29 minutos respectivamente.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18828" align="JUSTIFY"><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-37205" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-5-EXEL-Tiempo-dedicado-al-trabajo-no-remunerado-por-condición-de-ocupación-DGEC-CABA-2016-584x410.png" alt="" width="584" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-5-EXEL-Tiempo-dedicado-al-trabajo-no-remunerado-por-condición-de-ocupación-DGEC-CABA-2016-584x410.png 584w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/10/GRAFICO-5-EXEL-Tiempo-dedicado-al-trabajo-no-remunerado-por-condición-de-ocupación-DGEC-CABA-2016.png 615w" sizes="(max-width: 584px) 100vw, 584px" /></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18834" align="JUSTIFY">Esto último vuelve a reafirmar que no importa la situación ocupacional, las mujeres en los hogares cargan con mayor peso de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18837" align="JUSTIFY">Tomando las palabras de Carla Zibecchi en <i id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18838">¿Cómo se cuida en Argentina? </i>es importante considerar que el cuidado -independientemente del ámbito en el cual se efectúe- es un trabajo, en tanto involucra esfuerzo y desgaste de energía (corporal y emocional), tiempo, además genera valor para la sociedad en su conjunto. No hay posibilidad de que las personas puedan realizar tareas cotidianas, como trabajar y estudiar -entre otras- sin la provisión de cuidados, sostén principal de la reproducción de la vida.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18841" align="JUSTIFY">En este sentido, es llamativo cómo esta temática de la desigualdad de género, clara, visible y que se suma al engranaje de las violencias cotidianas es sistemáticamente dejada de lado. En la sociedad no existe una política de toma de conciencia para desestereotipar estos trabajos, ni tampoco existe desde el Estado políticas públicas de promoción de corresponsabilidad y de servicios públicos que puedan contener y redistribuir de manera social y equitativa el trabajo de doméstico y de cuidados. Así, es alarmante saber que en la presentación preliminar del <i id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18842">Presupuesto 2018 </i>a ser votada por el Congreso no aparece ninguna partida específica para financiar políticas que busquen disminuir la violencia de género en nuestro país, como tampoco una partida para el Plan Nacional de Acción (PNA) para la Prevención, Asistencia y Erradicación de las Violencias contra las mujeres y la disminución de 2 millones de pesos en el presupuesto asignado para el Instituto Nacional de las Mujeres que no tiene en cuenta la inflación estimada para el 2018, que según el Poder Ejecutivo Nacional será del 15,7%.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18845" align="JUSTIFY">Si bien hoy las encuestas de uso del tiempo tienen mucho para mejorar, son útiles para magnificar de alguna manera posible el desigual uso del tiempo. Existen diversas recomendaciones internacionales que han destacado la importancia de contar con información estadística sobre el trabajo no remunerado que se realiza en los hogares, con el fin de hacerlo visible y reconocer su valor, sin embargo el país no cuenta dispositivos que recopilen y produzcan esta información de forma regular y con una misma metodología en todo el territorio nacional de forma que pueda ser analizada de forma dinámica y comparativa. Esta es la segunda vez que se realiza en la Ciudad de Buenos Aires (la primera fue en 2005) y la cuarta en un territorio nacional (anteriores experiencias se dieron en Rosario 2010 y en algunos aglomerados urbanos dentro del módulo de la Encuesta Anual de Hogares Urbanos INDEC en 2013). Aunque de una forma binaria<a id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18846" href="https://mg.mail.yahoo.com/?.src=neo&amp;reason=bkt_myc#sdfootnote3sym" name="sdfootnote3anc"><sup id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18847">3</sup></a> como la mayoría de las estadísticas, son una herramienta para entender que la violencia de género también es económica y tiene cara no solo de desigual distribución de recursos monetarios sino de tiempo <i id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18848">¿Cúal es el valor del tiempo?</i></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18851" align="JUSTIFY">(*) Patricia Laterra es feminista, lesbiana y Lic. en Economía por la FCE-UBA. Es integrante del Espacio de Economía Feminista de la Sociedad de Economía Crítica.</p>
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<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18853" align="JUSTIFY"><em><a id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18854" href="https://mg.mail.yahoo.com/?.src=neo&amp;reason=bkt_myc#sdfootnote1anc" name="sdfootnote1sym">1</a><sup id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18855"></sup><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18856"> El quintil es un término para analizar la distribución del ingreso se calcula ordenando la población (de una región, país, etc.) desde la persona más pobre a a la más adinerado, tomando como parámetro los ingresos monetarios para luego dividirla en 5 partes de igual número de personas; con esto se obtienen 5 quintiles ordenados por sus ingresos, donde el primer quintil representa la porción de la población más empobrecida y así sucesivamente hasta el quinto quintil que representante la población con más recursos monetarios.</span></em></p>
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<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18858" align="JUSTIFY"><em><a id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18859" href="https://mg.mail.yahoo.com/?.src=neo&amp;reason=bkt_myc#sdfootnote2anc" name="sdfootnote2sym">2</a><sup id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18860"></sup><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18861"> Vale aclarar que existen serias condiciones de adversidad para las mujeres en el mercado de trabajo en Argentina. La brecha salarial en promedio es del 27% (ganan menos que sus pares varones) en el mercado formal y de 40% en el mercado informal donde se encuentran más de un tercio del total de las trabajadoras. Las tasas de desempleo son mayores para las mujeres, siendo las jóvenes menores a 29 años las más afectadas, con una tasa del 20,1% cuando el promedio nacional es del 9.2%</span></em></p>
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<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18863" dir="ltr" align="JUSTIFY" data-setdir="false"><em><a id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18864" href="https://mg.mail.yahoo.com/?.src=neo&amp;reason=bkt_myc#sdfootnote3anc" name="sdfootnote3sym">3</a><sup id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18865"></sup><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1507258067188_18866"> Es una necesidad, para poder conocer de manera más certera, que las estadísticas públicas incorporen la autopercepción de género. Además avanzar en materia de reconocimiento simbólico y no reproducir violencias al asignar géneros que están por fuera de las autopercepciones personales, esto nos permitiría cuantificar pero también conocer las diferentes vivencias en términos de trabajo remunerado y no remunerados de las autopercepciones sexo-genéricas y cuales son sus necesidades y formas de cuidado.</span></em></p>
</div>
<p align="JUSTIFY">

<p><a href="https://marcha.org.ar/otra-cara-de-la-violencia-de-genero-el-desigual-uso-del-tiempo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La paritaria de la Administración Central del Estado y los sesgos de género en pugna</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 31 May 2017 16:00:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[cuidados]]></category>
		<category><![CDATA[economia]]></category>
		<category><![CDATA[economía feminista]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Laterra]]></category>
		<category><![CDATA[UPCN]]></category>
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					<description><![CDATA[Sobre el acuerdo paritario de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Por Patricia Laterra*</b></p>
<p><em>Lo que se presenta como beneficios en realidad es una pérdida de derechos. Un análisis feminista del impacto de un acuerdo que aplaca la mejora salarial concreta y pone a prueba la capacidad de reducir brechas en una planta laboral por debajo de la línea de pobreza. </em></p>
<p>Recientemente la actual conducción del sindicato Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) ha resuelto el acuerdo paritario del año 2017 para todo el personal de la Administración Pública Central. En el acuerdo se propone una serie de pautas en forma de incentivos por productividad y presentismo que aplaca la mejora salarial concreta y universal y pone a prueba la capacidad de gozar derechos, al tiempo que conllevan un fuerte sesgo de género.</p>
<p><b>El acuerdo</b></p>
<p>El acuerdo paritario asciende a un 20% de aumento en tres tramos (5% en el salario que corresponde a junio, 5% en el de julio y 10% en el de agosto, no acumulativo) e involucra una innovación respecto de otros años, la concreción de dos montos: uno por presentismo y otro por productividad, estipulado por ambas partes del acuerdo como un beneficio.</p>
<p>Lo pactado, por debajo de las expectativas de inflación que siguen de cerca una cantidad importante de consultoras, incorpora una cláusula gatillo que sumará en diciembre 2017 la diferencia entre el 20% acordado y el Índice del Costo de Vida de ese mismo mes publicado por el INDEC.</p>
<p>Según un estudio de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE)-INDEC, que analizó el impacto de la canasta alimentaria y el costo de los servicios básicos de vivienda y vestimenta, estimó que la “canasta de consumos mínimos” tuvo un costo de $ 22.768 en el Gran Buenos Aires y el poder adquisitivo del salario estatal de abril de 2017 resulta un 15,1% menor al de noviembre de 2015. Por su parte, el área de Estadística y Censos del Gobierno de la Ciudad estimó que una familia para no ser pobre necesita $14.620 pesos.</p>
<p>Es de notar que muchísimos trabajadores y trabajadoras quedarán con salarios por debajo de la línea de pobreza, al mismo tiempo que no se contempla la pérdida de poder adquisitivo del año pasado. El deterioro del salario se produjo por la inflación del 40 % del 2016, y del 58% desde noviembre de 2015 a la actualidad, por los efectos de la devaluación, el aumento de tarifas y la escasa “compensación salarial” de diciembre del año pasado y enero de este año.</p>
<p><b>Porque lo que se presenta como beneficio es una pérdida de derechos</b></p>
<p>Hay un punto central en este nuevo acuerdo. Lo que se muestra como un beneficio es una nueva imposición de control y precarización para las y los trabajadores. El presentismo significará una nueva regulación que al mismo tiempo de crear sistemas de control y autocontrol, evalúa y pone en juego el uso de derecho de licencias justificadas por parte del personal del Estado. Estiman que significa un 5% de aumento en los salarios más bajos pero su peso relativo en los más altos es ínfimo. Esto quiere decir que a quienes se intentará apuntar con la regulación es a aquellxs trabajadorxs que les hace una diferencia sustancial, toda vez que gran parte de la planta estatal está todavía por debajo o apenas arriba de los niveles de pobreza.</p>
<p>Lejos de conseguir nuevos derechos o una recomposición salarial a la altura de las pérdidas estudiadas, esta imposición implica que para poder gozar de los incentivos se pongan en evaluación ejercer otros derechos necesarios para conciliar nuestra vida con el trabajo en un país donde las políticas de cuidado no son políticas de Estado.</p>
<p><b>La falta del tiempo es un factor de desigualdad en nuestra sociedad</b></p>
<p>En Argentina, según datos de la Encuesta de Uso del Tiempo para el año 2013, la mayor parte del trabajo no remunerado asociado al trabajo doméstico y de cuidados lo realizan las mujeres. Este tiempo no sólo implica las llamadas “tareas del hogar”, sino también la gestión y ejecución material y emocional de los trabajos. En datos concretos, las mujeres realizan un 76% del trabajo doméstico no remunerado. En tiempo diario, significa el doble de cantidad de horas que dedican los varones, ascendiendo a 6,4 horas promedio por día.</p>
<p>Sabiendo que son las mujeres quienes se dedican a hacer malabares para cumplir con las necesidades de cuidado que necesita toda sociedad, el formato de incentivos laborales que se impone implica poner en juego los derechos laborales, con un fuerte sesgo de género.</p>
<p>Para poder cobrar el presentismo, lxs trabajadorxs deberán tener asistencia perfecta, lo cual para su cálculo se tienen en cuenta inasistencias justificadas como licencia por enfermedad, cuidado de familiares enfermxs, embarazo y maternidad, y otras licencias por razones particulares. Las únicas licencias justificadas que son exceptuadas del cálculo son la licencia anual ordinaria (vacaciones) y las licencias por estudios.</p>
<p><b>El género, ¿fuera de la ley?</b></p>
<p>Este tipo de medidas vuelve a poner en evidencia los sesgos de género en las políticas laborales y arremete con una discusión poco desarrollada en nuestra sociedad: cómo democratizar el uso del tiempo, qué está generizado y sexualizado, y cómo se gestiona como sociedad los trabajos de cuidados que necesitamos todxs.</p>
<p>Por un lado, este tipo de normativa, en tanto mercado laboral, es discriminatoria ya que afecta directamente el derecho a igual salario de las mujeres: la licencia por embarazo y maternidad se computará para el pago del presentismo. Asimismo, se espera y recae en las mujeres ser las principales cuidadoras de hijxs. Mientras se mantenga el actual e inequitativo régimen de licencias por maternidad y paternidad, implica penalizar a las mujeres y reforzar los obstáculos para una mayor y mejor participación laboral. Inclusive no teniendo hijxs, recae en las personas socializadas mujeres ser las principales cuidadoras del entorno, por lo cual el goce de licencias por enfermedad o cuidados de familiares impacta de la misma manera.</p>
<p>Por otro lado, el pensar en el uso del tiempo pone en discusión la organización social del cuidado, esto es de qué manera interrelacionada, en nuestra sociedad actual, las familias, el Estado, el mercado y las organizaciones comunitarias producen y distribuyen cuidado. Para avanzar en una sociedad menos desigual y un poco más justa es central poner en cuestión los cuidados que implican un elemento central en el uso del tiempo, en el tiempo disponible para el ocio y el autocuidado. En este sentido, el rol del Estado es central para garantizar derechos y políticas públicas en favor de trastocar esta actual injusta distribución. Pero al mismo tiempo, es de esperar que los sindicatos velen por los derechos de las y los trabajadores, que estas discusiones estén presentes y que desde la organización sindical se promuevan otras políticas en vez de imponer incentivos monetarios que puedan restringirlos.</p>
<p>Más allá de la paritaria específica de la Administración Central del Estado, este tipo de políticas que restringen derechos e igualdad de condiciones se están multiplicando desde el Estado. Hace pocos días el director ejecutivo de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA), Gastón Fosatti, con el aval de la gobernadora, María Eugenia Vidal, resolvió descontar el incentivo salarial que cobra el personal de ese organismo cuando se tomen licencia, incluso justificadas como embarazo, adopción, maternidad, y aquel personal que solicite licencias por examen o que se ausente por el fallecimiento de un familiar.</p>
<p>A días de un nuevo #NiUnaMenos, es central que pongamos en cuestión la desigualdad en el uso del tiempo y en las condiciones materiales de vida a las que nos atenemos las personas que fuimos socializadas mujeres, y que sigamos poniendo en agenda la sostenibilidad de la vida que está injustamente cargada en las espaldas de las mujeres.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>*Economista feminista. Participe del Espacio de Economía Feminista de la Sociedad de Economía Crítica. Docente de la Cátedra de Economía y Género de la FCE-UBA. Militante de Desde el Fuego CABA</b></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-paritaria-de-la-administracion-central-del-estado-y-los-sesgos-de-genero-en-pugna/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La Economía Feminista llegó para quedarse</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-economia-feminista-llego-para-quedarse/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Dec 2016 03:02:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[economía feminista]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[Mercedes D’Alessandro]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Laterra]]></category>
		<category><![CDATA[UBA]]></category>
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					<description><![CDATA["Sin las mujeres no se mueve el mundo". El aporte critico de la Dra. Mercedes D´Alessandro]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Patricia Laterra*</strong></p>
<p><em>Con la presencia de las Dras. Diana Maffía y Corina Rodríguez, el miércoles 14 de diciembre se presentó en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA el libro “Economía Feminista: cómo construir una sociedad igualitaria (sin perder el glamour)” de la Dra. Mercedes D´Alessandro.</em></p>
<p>La presentación fue organizada por el Espacio de Economía Feminista (EEF-SEC) y la Regional Buenos Aires (EsEP-UBA) de la Sociedad de Economía Crítica binacional Argentina y Uruguay (SEC).</p>
<p>El libro, escrito por la Dra. Mercedes D’Alessandro, es una narrativa necesaria para seguir instalando la economía feminista en la sociedad y el feminismo en la economía. El mismo  describe de una manera descontracturada, entretenida y con humor (tan necesario para enfrentar las violencias cotidianas) como la desigualdad de género afecta en la vida de las mujeres. La autora se pregunta, ¿podemos aspirar a un mundo igualitario cuando ni siquiera reconocemos el trabajo cotidiano de millones de mujeres? ¿Qué las mujeres no se queden en los hogares cuidando significa desamor?, ¿por qué nunca está en juego que quien se quede en la casa sea el padre?</p>
<p>El libro fue presentado junto con dos excelentísimas pensadoras de Argentina. La Dra. Corina Rodríguez Enríquez profundizó en seis razones por las cuales se debería regalar el libro complejizando sobre las brechas de género, sobre las desigualdades de género en el campo de la economía, poniendo en  evidencia cómo la reproducción de las condiciones de vida de toda la sociedad está en manos de las mujeres a través de los trabajos de cuidados y las tareas domésticas. La economista destacó dos discusiones centrales y que están pendientes en la Economía Feminista y que el libro introduce. Una, es lo que la autora en su libro desarrolla como las variables LGTB, para avanzar en una economía feminista que no problematice sólo el lugar de las mujeres, y lo segundo, tiene que ver con el rumbo incierto del trabajo y las implicancias de la robotización y de cómo este futuro puede afectar el cruce entre relaciones de género y las relaciones económicas  vinculadas con el desarrollo laboral de las personas. Por último, Rodríguez calificó al libro como uno provocador. Muchas feministas serían reticentes a usar o comprar la cartera glamorosa: “Aunque yo no guste u ose el estilo, tenemos que recordar que el feminismo justamente se trata de un llamado a la diversidad y a reconocer que se hace feminismo desde distintos lugares de enunciación, con o sin glamour, con o sin pelos en las piernas, sin corbata pero también con pechos y corbata”.</p>
<p>Por su parte la Dra. Diana Maffía, entre otras profundizaciones filosóficas, ahondó sobre el importante trabajo de documentación del libro y la necesaria estrategia de ser una lectura accesible para personas que no necesariamente entienden sobre economía. El libro nos llama a preguntarnos, ¿qué tiene que ver el sexo con la Economía? ¿Cuál es el sexo de las disciplinas? Diana disparó: “muchísimas mujeres han podido salir al ámbito de lo público pero no han podido negociar en el ámbito de lo privado aquellas cosas que les permitirían igualdad. Todavía se toman esos aspectos como una expresión de amor”. ¿En qué consiste la tarea doméstica? ¿Consiste en la expresión de cuidado y del amor maternal y/o conyugal  o consiste en la reproducción gratuita de la reproducción de la fuerza de trabajo que permite la acumulación y que el varón se beneficie?</p>
<p><strong>&#8220;Sin las mujeres no se mueve el mundo”</strong></p>
<p>En sus intervenciones, las expositoras señalaron la importancia de problematizar las desigualdades de género y las brechas políticas económicas y sociales que producen. En Argentina, la brecha salarial entre varones y mujeres es del 27% y no se aleja de los datos que nos arrojan las estadísticas de los países centrales. Si observamos el trabajo no registrado en Argentina (aquél sin ninguna protección social), esa misma brecha asciende al 39%. Por su parte, se señaló un dato preocupante: el desempleo juvenil promedio es de 18,9 por ciento, pero la falta de trabajo de las chicas menores de 30 años llega al 22,3 por ciento de la población. Otro dato estremecedor, es que aún en ocasiones observando nuevas paternidades que asumen algunos trabajos de cuidados de hijos e hijas, en Argentina el 76% del trabajo doméstico no remunerado sigue recayendo en las mujeres.</p>
<p>“Es muy necesario de visibilizar el trabajo de cuidados y reproducción como un sostén central en la economía: sin las mujeres no se mueve el mundo”, fue una frase sostenida en el panel. Las mujeres siguen incorporándose al mercado de trabajo, pero no se han alterado las responsabilidades en el área reproductiva. Las mujeres y sobre todo las más pobres, quienes no pueden derivar trabajo de cuidados en el mercado u otras instituciones, son quienes más sufren el peso de una injusta distribución de la carga de trabajo cuando el mercado de trabajo y la reproducción en sus hogares se encuentran.</p>
<p>La charla, un importante diálogo entre distintas visiones de la economía y los feminismos, concluyó poniendo sobre la mesa la necesaria relevancia del trabajo de cuidados y reproducción habiendo un pleno acuerdo en la importancia de despatriarcalizarlos, desprivatizarlos y desmercantilizarlos. Asimismo se problematizó la necesidad de trascender las apariencias a través de las cuales se incorpora las relaciones de género “como una moda” en el debate sobre las políticas públicas y desde los organismos internacionales.</p>
<p><strong>Una invitación a la Economía crítica </strong></p>
<p>La actividad fue organizada por la Sociedad de Economía Crítica (SEC), un espacio imprescindible en la formación de contenidos y corrientes de la economía crítica que están ausentes en la mayoría de los programas de las facultades de Ciencias Económicas. El Espacio de Economía Feminista en la SEC se conformó en 2016, y busca deconstruir desde la teoría aquellos marcos que reproducen la asimetría entre géneros, cuestionando lugares asignados, evidenciando construcciones de roles y funciones adjudicadas a unos y otras en torno a los géneros, la identidad y la sexualidad.</p>
<p>Abordar la Economía desde el feminismo, aporta el marco político y teórico que invita a visibilizar la desigualdad y repensar la producción y la organización social en favor de una vida más vivible y sin violencias para las mujeres, lesbianas, travestis y trans.</p>
<p>La Sociedad de Economía Crítica también presentó su revista académica N° 5, los Cuadernos de Economía Crítica que invitan a producir, reflexionar  y difundir trabajos teóricos y empíricos con el objetivo de dar lugar a orientaciones que hoy están excluidas en la academia oficial de nuestros países. En la presentación se hizo especial énfasis, además, en participar de la confección de trabajos para el próximo dossier Economía Feminista en América Latina. Así que a estar atentas, se reciben contribuciones hasta el 1 de junio de 2017, a través de la página web: <a href="http://sociedadeconomiacritica.org/ojs/index.php/index/index">http://sociedadeconomiacritica.org/ojs/index.php/index/index </a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Economista feminista, integrante del Espacio de Economía Feminista de la Sociedad de Economía Crítica.</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-economia-feminista-llego-para-quedarse/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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