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	<title>derechos &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Fri, 06 Dec 2024 13:53:03 +0000</lastBuildDate>
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		<title>¿Lectura o censura? Debatir la ESI y el derecho a transformar</title>
		<link>https://marcha.org.ar/lectura-o-censura-debatir-la-esi-y-el-derecho-a-transformar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Dec 2024 13:47:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Niñez]]></category>
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					<description><![CDATA[La polémica por la distribución de libros con contenido de ESI en escuelas bonaerenses reaviva el debate sobre el derecho a la lectura para niñeces y adolescencias. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>La polémica por la distribución de libros con contenido de ESI en escuelas bonaerenses reaviva el debate sobre el derecho a la lectura para niñeces y adolescencias. Acusaciones de censura, denuncias penales y discursos que equiparan escenas literarias con pornografía exponen tensiones en torno a la educación sexual integral y la construcción de lectores críticos en el ámbito escolar.</em></p>



<p><strong>Por Grupo de Estudios sobre Niñeces y Juventudes de América Latina y el Caribe del IEALC-UB</strong></p>



<p>En las últimas semanas la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires estuvo en el ojo de la tormenta a raíz de la reacción de algunos comunicadores sociales y la Vicepresidenta de la Nación en torno a ciertos&nbsp; libros pertenecientes a la colección “Identidades Bonaerenses”. Este “debate” fue impulsado a partir de una denuncia penal contra el Director General de Cultura y Educación provincial, Alberto Sileoni, por “abuso de autoridad y corrupción de menores” iniciada por la fundación Natalio Morelli, que señala entre sus propósitos centrales, “salvaguardar el bienestar de los niños, niñas y adolescentes”, según su sitio web.&nbsp;</p>



<p>Sobre estos materiales que se distribuyen masivamente a lo largo de toda la provincia en las escuelas secundarias, y que persiguen distintos fines asociados al derecho a la lectura, se alegó que eran “pornografía”. Tomando como mero testimonio algunos pasajes que presentaban escenas explícitas de sexo, se buscó restar valor al material en circulación y condenarlo a su equivalencia con cualquier revista que se comprara “casi clandestinamente” en cualquier quiosco de diarios.</p>



<p>Desde el Grupo de Estudios sobre Niñeces y Juventudes de América Latina y el Caribe del IEALC-UBA queremos compartir algunas apreciaciones con el fin de promover el debate, incentivando el pensamiento crítico.</p>



<p><strong>¿Qué está bien y qué está mal leer en la escuela?</strong></p>



<p>La pauperización del debate público sumado a ciertas reminiscencias oscurantistas que promueven abiertamente importantes sectores del gobierno nacional, han llevado a establecer la equivalencia “escenas de sexo” = pornografía, justificando así su cancelación. Esta cuestión presenta una serie de matices que es necesario recuperar y, como planteaba una de las autoras censuradas Sol Fantín (escritora de la novela <em>Si no fueras tan niña</em>), nos mueve a establecer algunos puntos de contacto con quienes sostienen una preocupación legítima e intervienen discursivamente con honestidad intelectual.</p>



<p>Las políticas de lectura a lo largo de la historia han operado con múltiples mediaciones y condicionamientos: indudablemente la edad de lxs estudiantes, sus intereses y posibilidades de conceptualizar determinados asuntos son aspectos a considerar. Es importante resaltar que la lectura de estas novelas que forman parte de la colección antes mencionada, no son de lectura obligatoria, sino opcionales, y que a su vez van acompañadas de herramientas pedagógicas para trabajar con su lectura.</p>



<p>No obstante, estas obras en circulación no han sido seleccionadas por las escenas que se han viralizado sino porque guardan un valor literario en sí mismas, han sido reconocidas ellas y sus autoras en los círculos de validación literario. Al mismo tiempo, en función de los aspectos antes detallados, algunas han sido pensadas para la lectura autónoma, otras mediante la mediación docente y solo algunas de ellas buscan específicamente reflexionar sobre la sexualidad integral.</p>



<p>Nuevamente, es importante poner en dimensión que el derecho a la lectura, el acceso a la ficción, por ejemplo, tiene que ver con ampliar el mundo simbólico, metafórico y sociopolítico de lxs adolescentes en este caso. La lectura, como arte, escapa a los límites de la pedagogía, es importante su acceso como parte de un derecho, que no se reduce a fines de aprendizaje.</p>



<p><strong>¿Cuál es la concepción de infancias y juventudes que subyace a estas expresiones?</strong></p>



<p>Las políticas de lecturas siempre operan con concepciones más o menos implícitas sobre lo que son y pueden las niñeces y juventudes. En este debate lxs adolescentes han sido pensados como meros receptorxs sin juicio crítico ni capacidad propia para poder valorar el arte y reflexionar, por no decir que directamente han sido raleados de la discusión.</p>



<p>Por otra parte, las políticas de lectura siempre contemplan un diagnóstico y una propuesta: ¿desde qué subjetividad adolescentes se parte para el trabajo en la escuela? ¿Qué se espera poner en tensión, transformar y promover en lxs adolescentes? La colección “Identidades Bonaerenses” busca promover el debate, la reflexión a través de recursos materiales masivamente distribuidos por el sistema público.</p>



<p>La relación entre estas concepciones de la infancia y la literatura se enmarca en un debate de larga data. Para Graciela Montes, esta refleja los valores adultos en lugar de las historias de las niñeces y se ubica en un&nbsp; lugar problemático porque considera a las niñeces como incapaces de leer y generar los mundos simbólicos que implica la lectura.&nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>¿Cuál es el horizonte de una política educativa que persigue la censura?</strong></p>



<p>La escuela es por definición un espacio para la circulación de ideas, la Argentina ha atravesado épocas donde se buscó restringir la circulación de libros, autorxs y de este modo empobrecer y achicar la propuesta educativo-cultural.</p>



<p>Nada bueno puede salir de una política que en vez de promover la lectura y financiar la compra de libros para el acceso gratuito, busca socavar la política. Podemos pensar en qué medida contribuiría al debate que los detractores de la colección “Identidades bonaerenses”, con responsabilidades en la administración, pudieran presentar y proponer cuáles serían los libros en torno a la Educación Sexual IntegraI que nuestros estudiantes sí podrían leer.</p>



<p>La cancelación de libros por expresiones “subidas de tono” quita el derecho a los estudiantes de gozar y reflexionar sobre obras literarias consagradas que, nota aparte, existen y circulan desde hace tiempo en el sistema educativo.</p>



<p><strong>Habilitar la experiencia de la lectura como un derecho transformador</strong></p>



<p>La lectura, como acto personal y audaz, trasciende la mera transmisión de contenidos; permite a lxs estudiantes habitar su posición como lectores, capaces de dialogar con textos, desafiarlos y reinterpretarlos según sus propias inquietudes y experiencias.</p>



<p>Es crucial replantear el rol de la escuela no como un espacio que &#8220;da de leer&#8221;, sino como un ámbito que garantiza condiciones para que la lectura ocurra: tiempo, textos, intercambios y desafíos que invitan a explorar lo desconocido. Por esto, el protagonismo de lxs estudiantes es central; ellxs no son meros receptores, sino co-constructores del proceso de enseñanza-aprendizaje.&nbsp;</p>



<p>Una política educativa que restringe el acceso a la literatura limita el horizonte simbólico de lxs jóvenes y perpetúa concepciones paternalistas sobre lo que son capaces de comprender. En cambio, habilitar la experiencia lectora, incluso en su incomodidad o provocación, es apostar por formar ciudadanxs críticos, curiosos y autónomos, con la capacidad de habitar y transformar el mundo desde una mirada reflexiva y plural.</p>



<p>No se trata de que la escuela “dé de leer”, como si la lectura fuese un alimento o una medicina, un bien-propiedad de unxs (lxs sabixs, lxs lectorxs avezadxs) otorgado como una dádiva a lxs otrxs (lxs niñxs, lxs ignorantes). La lectura no funciona de esa manera. Si se trata de ayudar a construir lectorxs, justamente, es decir sujetxs activxs, curiosxs, capaces de ponerse al margen y vérselas a su manera con un texto, no se puede pensar en una dádiva, o una administración, sino más bien en una habilitación para la experiencia. Dar ocasión para que la lectura tenga lugar. Garantizar un espacio y un tiempo, textos, mediaciones, condiciones, desafíos y compañía para que el lector se instale en su posición de lector, que, ya vimos, no es mansa, obediente y automática, sino personal, audaz, expectante…y haga su lectura.</p>



<p>Muchas veces sucede que lxs lectorxs perezosxs, que aprendieron a jugar un juego, sólo aspiran a repetirlo. En ese caso irá dejando de leer. Se refugiará en un género y rechazará todo lo que quede fuera de ese género. Leerá sólo cuentos de terror. O sólo un tipo de historieta. Mirará sólo telenovelas. Conoce bien esas reglas y no está dispuestx a moverse de allí. No quiere esa inquietud del enigma, ese ponerse frente al texto y asustarse un poco, quiere saber de antemano lo que le espera. Se siente cómodx. Está acostumbradx a cierta manera de narrar, cierto orden de acontecimientos, cierto punto de vista, cierta “claridad&#8221;. No quiere correr el riesgo. Es ahí cuando lxs docentes, lxs bibliotecarixs, lxs mediadorxs intervienen. Parte de su tarea –y una tarea mayor– será sacudir la pereza, volver a poner a lxs lectorxs frente al enigma.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/lectura-o-censura-debatir-la-esi-y-el-derecho-a-transformar/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La pandemia en los barrios populares: la falsa dicotomía entre economía y salud</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-pandemia-en-los-barrios-populares-la-falsa-dicotomia-entre-economia-y-salud/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Jul 2020 10:10:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestramerica]]></category>
		<category><![CDATA[#NiñezSinFronteras]]></category>
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					<description><![CDATA[Iniciamos el especial “Niñez sin fronteras” con una nota que da cuenta de la situación en los barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Iniciamos el especial “Niñez sin fronteras” con una nota que da cuenta de la situación en los barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires. En esta nota colectiva, pensamos los derechos, las posibilidades y las desigualdades que se profundizan a partir de la pandemia y el aislamiento social obligatorio.</em></p>



<p><strong>Por el Colectivo de Educadorxs de AulaVereda<a href="#_ftn1">*</a></strong> / <strong>Foto: Juan Pablo Barrientos</strong></p>



<p>Desde que la pandemia del covid-19 arribó a nuestro país y se decretó el aislamiento social obligatorio para todo el territorio nacional, diversos sectores del campo popular venimos advirtiendo sobre la necesidad de evitar el ingreso del virus en los barrios populares, villas y diversas formas de vivienda precaria. Intuíamos que su multiplicación e impacto serían mucho mayores allí donde las injusticias y las desigualdades son moneda corriente. Con el correr de los días, empezó a ser cada vez más evidente que esto no era una prioridad para muches, y el ingreso del SARS Cov2 en los barrios populares se convirtió en una realidad. La toma de medidas específicas para frenar esta avanzada es hoy nula y, por tanto, no podemos esperar más que una catástrofe sanitaria que se llevará cientos de vidas.</p>



<p>Tomando el caso de la Villa 31, donde aproximadamente viven alrededor de 45 mil personas, se estima que hoy en día hay más de 1.100 casos confirmados positivos de Covid, con una tasa de duplicación que ronda en los cuatro días, o sea que un 2% de la población de la villa se encuentra contagiada (lo que equivaldría a unas 900 mil personas si hacemos el paralelo a nivel nacional). La tasa de duplicación nos permite estimar que si todo sigue igual, en una semana, nada más, tendríamos allí alrededor de cuatro mil casos.</p>



<p>Sin duda, entonces, la situación de la 31 y de otros barrios populares debería estar bastante arriba en la lista de prioridades del Gobierno de la Ciudad, así como también del Estado Nacional. La ya conocida y renombrada dicotomía entre salud y economía en estos barrios resulta falsa desde sus propias premisas, porque no hay margen para elegir entre una y otra. Ninguna se les presenta como un horizonte de lo posible, producto de las décadas de ausencia del Estado y de la negación sistemática de los reclamos de les vecines. Mientras que ya por estos días en los programas del prime time televisivo comienza a exigirse la apertura de la cuarentena utilizando las necesidades de les trabajadores como excusa, queremos traer la atención sobre estos barrios, y elaborar una pequeña reflexión respecto de lo que allí está sucediendo para no caer en visiones simplistas o soluciones mágicas de un conflicto que tiene una larga historia.</p>



<p><strong>Problemas antes de la pandemia</strong></p>



<p>En la villa 31, el problema del agua, que gracias al grito de Ramona cobró visibilidad, viene desde hace años por la desidia y el abandono del Gobierno de la Ciudad. Es su responsabilidad que los distintos puntos del barrio tengan acceso al agua potable de las redes de AYSA garantizando una conexión de calidad, y no las conexiones precarias que existen hoy, que a cada rato deber ser emparchadas. La superposición de actores institucionales genera inconvenientes a la hora de realizar reclamos y exigir el cumplimiento de los derechos esenciales, a lo que se suma el histórico tira y afloje que existe históricamente entre Ciudad y Nación respecto de este territorio.</p>



<p>A esta altura no quedan dudas de que si estos problemas existen en el barrio Padre Mugica y en otros barrios popular de la CABA, la responsabilidad es de la gestión del PRO, partido que gobierna desde hace 15 años la Ciudad. La falta de respuesta frente a las múltiples movilizaciones que año a año se vienen sucediendo frente a la Legislatura porteña (donde Cambiemos tiene, actualmente, mayoría automática) da muestra de que la actual gestión está más preocupada por hacer negocios inmobiliarios con las villas del norte de la ciudad (31 y 31bis, Rodrigo Bueno y Fraga) que por resolver los conflictos en los barrios populares del sur. Esto tiene consecuencias gravísimas para miles de familias no solo frente a esta nueva pandemia, sino frente a tantas otras enfermedades que afectan a les más pobres como el dengue, el sarampión y la desnutrición, que son moneda corriente.</p>



<p>El derecho a la salud es sólo uno de los tantos que cotidianamente la población ve vulnerados. La falta de planificación, la inexistencia de un proyecto integral de urbanización que tome en cuenta sus perspectivas y la disputa entre los diversos actores que gestionan, controlan y regulan estos procesos hacen a un problema estructural que requiere voluntad política y años de inversión para que las y los habitantes de estas zonas logren tener una vivienda digna y segura.</p>



<p>Desde sus inicios, el hacinamiento es unos de los principales problemas de las familias que residen en las villas. En una sola vivienda conviven varios hogares, donde la cantidad de metros cuadrados por persona es menos de lo recomendado y el baño es compartido por un batallón. La dificultad de circulación es otro gran problema ya conocido por muches: los estrechos pasillos impiden el acceso de ambulancias e incluso autos particulares, a lo que se suman las calles de tierra que se embarran con la lluvia, y dificultan el paso.</p>



<p>Por ello, el problema del acceso al agua fue la punta del iceberg para que quienes nos gobiernan pusieran el foco en las problemáticas de las y los habitantes. La denuncia de Ramona puso en cuestión esta realidad, que repercute en las posibilidades de cumplir el aislamiento. Para conseguir un poco de agua, las familias debían salir de sus casas e ir a un punto más o menos cercano, más o menos concurrido y más o menos higiénico donde conseguían uno o dos baldes para el día. Esto dificultaba prácticas esenciales de prevensión del SARS Cov2, como lavar las verduras e higienizarse las manos.</p>



<p><strong>Cuando el trabajo no te encuentra en casa</strong></p>



<p>Muchas de las personas que residen en las villas continúan asistiendo a sus trabajos porque no cuentan con un empleo en blanco que les permita quedarse en su casa mientras perciben su salario, haciendo home office, para lo que además es necesario disponer de una computadora propia y accesibilidad a Internet. Generar ingresos cuando se trabaja por día o a destajo empuja a que las opciones se encuentren entre quedarse en su casa y no percibir ingresos, o salir a buscarlos y exponerse al contagio. Muches de les vecines trabajan dentro de los mismos barrios, lo que implica una circulación diaria por sus calles. El no contar con un salario mensualizado les imposibilita realizar las compras semanales como se recomienda, teniendo que salir cotidianamente a comprar el alimento. Esto sumado a la falta de bancarización tanto propia como de los negocios de cercanía que se torna otro impedimento más para evitar salir de sus hogares. Así, una vez que comenzó a haber contagios de covid-19 dentro de los barrios, la exposición al virus fue recurrente.</p>



<p>La falta de bancarización también impacta negativamente en quienes cobran la IFE, ya que muchas familias que deben acceder al cobro por cajero automático han tenido diversos inconvenientes para quienes no cuentan con un correo electrónico propio o un número de celular a su nombre. Para ellxs la única opción es cobrar a través del Correo Argentino, lo que significa hacer horas de cola para poder tener el dinero en sus manos. La IFE otorga unos pocos $10.000 que resultan insuficientes para saldar la falta de trabajo de los miembros del hogar, si se toma en cuenta que sólo se puede cobrar uno por familia. Por otro lado, podríamos hacer una pequeña reflexión acerca de cómo el Estado Nacional se encontró con dimensiones impensadas de la informalidad, probablemente acrecentadas durante los últimos cuatro años de macrismo. Y si bien la política se va transformando en función de llegar a estos sectores, lo cierto es que a dos meses de iniciada la cuarentena hay muchas personas que no han podido cobrar aún este Ingreso ni ninguna otra ayuda.</p>



<p>Mención aparte merece la situación de les niñes en cuarentena: hace casi dos meses que muches no tienen contacto con sus escuelas porque carecen de conectividad o han cambiado el número de teléfono que la institución tenía de contacto y ya nadie pudo comunicarse. La continuidad pedagógica es imposible para muches niñes que viven en casas en donde hay un solo dispositivo, que debe ser compartido entre todos sus habitantes. El reparto de comida en las escuelas es otro problema más que se les suma a las familias: deben hacer cuadras de cola para recibir un bolsón para dos semanas pero que es insuficiente, si es que no les llega solamente el refrigerio con dos leches y galletitas por algún supuesto error administrativo. Como dato de color podemos contar que en el bolsón a veces incluyen una cajita de flan instantáneo para el que se necesita utilizar un litro de leche del que las familias no disponen, lo que da cuenta de la falta de conocimiento sobre la situación que están viviendo miles de personas.</p>



<p>La pandemia y el aislamiento social son potenciadores de las necesidades básicas insatisfechas que existen desde mucho antes que este virus se esparza por el mundo, y que probablemente se prolonguen mucho más una vez finalizada la cuarentena. Lo que logra la excepcionalidad de las circunstancias actuales es poner de manifiesto aquellas desigualdades históricas que existen en CABA (y en el resto del país), y visibilizan múltiples derechos vulnerados que generan que esta crisis sanitaria no impacte a todes por igual. Muy lejos de esto, corremos el riesgo de que esta pandemia termine afectando, como ya sucede en otros países del mundo como Estados Unidos y Brasil, únicamente a los sectores populares, mientras el resto de la sociedad mira hacia otro lado.</p>



<p>A pesar de que ya es un dato irrefutable el hecho de que en los barrios populares de la Ciudad es donde hay mayor multiplicación del virus, aún no existe un protocolo sanitario para cuidar a las personas que se contagian de covid-19 ni a quienes estuvieron en contacto con ellas. Hasta hoy, si un miembro de la familia presenta síntomas y da positivo, al resto se les aísla en el hogar pero no se les testea. Luego de la denuncia de Ramona, el GCBA anunció con bombos y platillos la desinfección de las calles de las villas con lavandina, como si eso pudiera frenar la circulación, o fuera un cambio significativo frente a la falta de elementos de higiene básica en los hogares. Cumplir el aislamiento social, preventivo y obligatorio se torna cuesta arriba cuando salir a trabajar, buscar un plato de comida o asistencia médica por fuera del hogar es imperante. El Estado sigue siendo el gran ausente, y esta responsabilidad recae sobre las organizaciones sociales y barriales que a través de donaciones logramos acercar aquello que el gobierno les niega.</p>



<p><strong>Las organizaciones y las necesidades que vemos desde el barrio</strong></p>



<p>Somos, entonces, las organizaciones sociales las que estamos día a día trabajando en los barrios para acompañar en estos contextos. Sin embargo, sin una ayuda del Estado las limitaciones frente a la situación crítica son cada vez mayores. Los comedores, que antes de la pandemia recibían comida, no vieron un aumento en la cantidad de alimento, y aquellos que no recibían nada siguen teniendo que gestionar con sus propios recursos el plato de comida para les vecines. Además, el GBCA no provee elementos básicos de higiene y seguridad (como barbijos, guantes, alcohol en gel) a quienes están trabajando en los barrios, propiciando así más contagios aún.</p>



<p>Dada la tasa de multiplicación y la inacción del GBCA, no se espera más que un estallido en las villas porteñas que será casi imposible de contener. Aún hoy, sin haber entrado en el famoso pico de contagios, las salas de los hospitales empiezan a estar atestadas, y no podemos esperar un mejor panorama si no empieza a haber una transformación radical del plan de acción en los barrios populares. Resulta, entonces, necesario que se tomen medidas que contemplen las realidades territoriales de los sectores populares. En la villa 31, desde las organizaciones se viene exigiendo que se pongan a disposición los múltiples hoteles que hay en la zona para aislar a las personas que estuvieron en contacto con quienes están contagiades, o en caso de que tengan que aislarse en sus casa, que desde el GCBA se garanticen los alimentos y elementos necesarios para que no tengan que salir de sus casas. Esto no solo no está sucediendo, sino que ni siquiera se les hace un seguimiento a los contactos estrechos sobre los síntomas que van teniendo.</p>



<p>En materia educativa, se exige que el gobierno garantice el acceso a las TICs de les niñes para que puedan continuar con sus tareas y en contacto con sus maestres y profesores, algo que está implementándose incipientemente y sin certitud de que alcance a todes les niñes. También se exige que se implemente la tarjeta alimentaria para todes les niñes de escuelas públicas para que puedan mantener la alimentación diaria sin que sea necesario movilizarse de su casa.</p>



<p>En suma, la exigencia es por un Estado que trabaje para les más necesitades, de manera articulada con las organizaciones sociales y barriales, con las familias y vecines de los barrios para evitar no sólo que la pandemia se lleve miles de vidas, sino también que el aislamiento no profundice los niveles de empobrecimiento. La gestión de la ciudad tiene que dejar de ser un negocio para los contratistas y comenzar a ser pensada para todes sus ciudadanes según sus necesidades.</p>



<p><strong>Y después del coronavirus</strong><strong>, ¿qué?</strong></p>



<p>La cuarentena es al día de hoy la única medida para luchar contra la pandemia. La eficiencia es indiscutida a nivel nacional e internacional por los principales exponentes en materia de salud y epidemiología.</p>



<p>No negamos que sostenerla es la manera de evitar que se profundicen los contagios y muertes. Pero queremos poner en cuestión la dicotomía entre salud y economía, que viene sobrevolando los debates de la sociedad desde el inicio de la cuarentena. Desde el gobierno nacional se afirma que es falsa pensándola, a nuestro entender, en una dimensión nacional y estatal: un Estado no puede elegir su economía por sobre la salud de su población, porque eventualmente ella se enfermaría de a cientos de miles, desplomando la economía en el corto plazo (como está sucediendo, de hecho, en países que tomaron otros rumbos).</p>



<p>Pero dicha dicotomía tampoco existe para estas familias de los barrios, porque tener que elegir entre salir para comer y no salir para no contagiarse es un escenario imposible. Sin un plato sobre la mesa no se tiene salud, y sin un trabajo digno tampoco. Lejos de ignorar, de negar o moralizar estas realidades, el Estado debería contemplarlas para construir políticas con anclaje territorial real que acompañen estas situaciones. Es urgente para que el virus no siga propagándose en estos barrios, donde tiene mayor circulación y donde la población está más vulnerada. Basta con escuchar lo que las organizaciones sociales que trabajan en los barrios tienen para decir y proponer.</p>



<p>No es cierto que esta pandemia nos iguala, como se escuchaba allá por el inicio de esta crisis. No es verdad que tenemos las mismas posibilidades frente al virus. Porque en una sociedad profundamente desigual, las injusticias no se suspenden ni siquiera en una crisis mundial. Al contrario, se profundizan aún más, y cuando termine este caos, cuando se invente finalmente una vacuna, aunque la comunidad internacional decida patentarla libremente y que toda la población acceda a ella, la desigualdad social seguirá profundizándose.</p>



<p>La urbanización real y participativa de los barrios populares de la Ciudad es una necesidad imperante y urgente que ya no puede esperar. La falta de cloacas, de agua y electricidad es un incumplimiento estatal con el derecho al hábitat y a la salud. Esta es una crisis mundial, pero no queremos que cuando termine y podamos observar sus efectos, nos demos cuenta de que nuevamente quienes más afectades se vieron fueron los sectores populares, racializados y oprimidos. Urge que las medidas se tomen ahora, no esperar a datos sobre cómo afecta la pandemia y la cuarentena a las familias, tenemos los ejemplos de otros países, tenemos el conocimiento científico acumulado en materia sanitaria y epidemiológica, hace falta que el Estado se haga cargo.</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p><a href="#_ftnref1">*</a> AulaVereda es una organización que trabaja con niñxs desde la educación popular en CABA, PBA, Mendoza y Entre Ríos. En CABA trabaja en Almagro, Boedo y la Villa 31.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-pandemia-en-los-barrios-populares-la-falsa-dicotomia-entre-economia-y-salud/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La Niñez no se ajusta: &#8220;Proponemos la ternura como acción política, aunque suene ingenuo&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-ninez-no-se-ajusta-proponemos-la-ternura-como-accion-politica-aunque-suene-ingenuo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Sep 2018 14:58:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Niñez]]></category>
		<category><![CDATA[Protagonismo]]></category>
		<category><![CDATA[Clarisa Gambera]]></category>
		<category><![CDATA[derechos]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel López Mateo]]></category>
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		<category><![CDATA[Pobreza]]></category>
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		<category><![CDATA[Territorio]]></category>
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					<description><![CDATA[Reflexiones en el marco del día de los derechos de la niñez]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Manuel López Mateo.</strong></p>
<p><em>En el marco al día Nacional de los Derechos de niños, niñas y adolescentes se realizan en Bueno Aires distintas acciones para colocar a la niñez en la agenda política.</em></p>
<p>El 27 de septiembre se celebra en Argentina el Día Nacional de los Derechos de niños, niñas y adolescentes. Se trata de la conmemoración de la sanción de la Ley N° 23.849 que aprobó en el derecho interno la Convención sobre los Derechos del Niño que a su vez sentó las bases para el actual sistema de promoción y protección integral de los derechos de la niñez y la adolescencia en la Argentina.</p>
<p>Con este cambio de paradigma se colocó la subjetividad de la niñez en el centro de las decisiones que les competen, nombrandola como sujeto de derecho. En contraposición de la antigua ley conocida como ley de agote o de patronato donde el &#8220;menor&#8221; no tenia agencia hasta los 18 años.</p>
<p>Si bien se trata de una fecha importante para reivindicar, en lo concreto de la política pública pocas y la vida cotidiana son las instancias donde la niñez ocupa un lugar protagonico sobre sus derechos. En ese sentido, diversas acciones se realizaran en distintos puntos de la capital y provincia de Buenos Aires con el objetivo de dar cuenta de la situación de la niñez en el actual contexto. Marcha diálogo con las distintas experiencias.</p>
<p>En esta entrega, Clarisa Gambera es trabajadora de niñez en la Ciudad de Buenos Aires y es integrante de la Cta Autónoma desde la que hace parte de Niñez y Territorio. Conversamos con ella sobre la reciente fecha.</p>
<p>Luchar por los derechos de los pibes y las pibas no puede ser aislado de la lucha de los pueblos por la dignidad de la vida</p>
<p>En relación al 27 septiembre es una fecha que tenemos que usar para llamar la atención respecto de la discrepancia entre las leyes que tenemos en la Argentina y lo que viven los chicos y las chicas en la vida real. Desde el &#8217;89 adherimos a la convención y lo ratificamos en el &#8217;90 con la ley 26.061. Es parte de la ley que los y las pibas son sujetos plenos de derecho y que los Estados deben desarrollar políticas públicas que garanticen su desarrollo y bienestar</p>
<p><strong>-¿Es posible esto en contextos de pobreza desocupación represión precariedad?</strong></p>
<p>-No, en nuestro país asistimos a un proceso que, ahora se profundiza, de infantilización de la pobreza. Los hogares más pobres son aquellos que tienen población de menos de 17 años. Otro aspecto de este fenómeno es que la pobreza infantil se expresa de manera territorializada en los territorios más pobres donde a los y las pibas se le vulneran más derechos.</p>
<p>Si pensamos en hábitat casi la mitad de los chicos de nuestro país viven en hogares con hacinamiento. Uno de cada tres está por debajo de la línea de pobreza. Tenemos 1 millón 300 mil pibes y pibas en situación de indigencia, que quiere decir q apenas puede alimentarse. Estamos así otra vez en un contextos de hambre.</p>
<p>La pobreza afecta casi al 50% de los chicos y las chicas pero esta tasa trepa al 85% cuando viven en un hogar donde la jefa o jefe de familia está desocupada/o. Imagínense entonces a medida que avanzan los despidos que situación tenemos.</p>
<p><strong>-¿Cuál es la situación de los territorios más postergados?</strong></p>
<p>-En los barrios más pobres donde retroceden las políticas públicas porque se ajusta el déficit achicando el Estado retrocede educación, salud, niñez, juventud. Todas áreas estratégicas para hacer efectivo los derechos de los y las pibas.</p>
<p>Se suma ahora el narcotráfico que se instaló en nuestros barrios como así también la trata que es parte de la vida cotidiana en muchos barrios pobres. Allí las fuerzas de seguridad regulan la vida de las y los pibes y a veces liberan las zonas o se las reparten con el crimen organizado donde siempre los pibes y las pibas son la carne de cañón, la mano de obra, los cuerpos dados en sacrificio, los cuerpos que se consumen.</p>
<p><strong>-Y también las y los influye en la construcción de subjetividad&#8230;</strong></p>
<p>-El discurso del odio del estigma que ubica a las y los pibes como el chico expiatorios del malestar social creciente esto se traduce en represión estatal y linchamiento social. También en indiferencia por parte de una sociedad q les da las espalda. En esto también retrocedemos respecto de lo que significó, al menos al momento de empezar a diseñar políticas públicas la convención y la ley 26.061. Vale decir que también en aquel momento el proceso de neoliberalismo nos ponía frente a frente con cientos de pibes y pibas en la calle que eran las y los hijos de las y los trabajadores que sobraban en ese modelo. Pero se imaginaba un desarrollo de políticas públicas que podría restituir derechos, la realidad se impuso mostrando que sin derechos sociales económicos y culturales difícil q se estén garantizando los derechos de los niños y niñas.</p>
<p><strong>-¿Cuál es su mirada como organizaciones con eje en niñez?</strong></p>
<p>-Nos queda claro que luchar por los derechos de las y los pibes no puede ser aislado de la lucha de los pueblos por la dignidad de la vida. Si hablamos de desocupación ya dijimos que impacta directamente, si se cierran hospitales la población más vulnerables son ellos/as y las/os viejos/as. Cuando la escuela se cae a pedazos también los más vulnerados en sus derechos. La educación y la salud son las políticas públicas de mayor universalidad en nuestro país para los chicos y las chicas y son las que este modelo evalúa como costo.</p>
<p>Respecto de las políticas de Niñez siempre precarias y con un desarrollo desigual a nivel nacional ahora atraviesan situaciones de emergencia edilicia, de recursos y con trabajadorxs con sueldos cercanos a la pobreza en muchos casos.</p>
<p><strong>-¿Cuales son las respuestas de las organizaciones ante tanta hostilidad cotidiana?</strong></p>
<p>-Las organizaciones nos encontramos tejemos redes territoriales porque lxs barrios están en disputa. Y también porque estamos en un escenario represivo es tiempo de doctrina Chocobar en la Argentina crece el presupuesto de seguridad y baja el de educación cultura y niñez salud. La Ministra de seguridad patricia Bulrich celebra la muerte y la promueve. Por eso, en los territorios sorteamos las internas, los personalismos, las miserias electoralista porque en la trinchera somos siempre los mismos y nos necesitamos.</p>
<p><strong>-¿Hay puntos de encuentro entre las organizaciones de niñez más allá del territorial?</strong></p>
<p>-En relación a construir una instancia superadora que nos permita irrumpir en la escena pública con las y los pibes nos falta, venimos ensayando estrategias y vamos juntando los pedacitos, somos miles en todo el país, educadores y educadoras populares pibxs organizados, trabajadores y trabajadoras de Niñez, espacios comunitarios que abren sus puertas a niñas y niños los que tenemos que reconocernos.</p>
<p>En ese sentido, nos organizamos como podemos ante la necesidad. Tratando de dar respuesta a la urgencia pero también en ese camino creando e imaginando esa Niñez digna de la que hablamos. Nos organizamos haciendo política pública popular. En nuestro caso ensanchando las organizaciones de trabajadores y trabajadoras para que la niñez sea parte de la agenda porque esos pibes y pinas son nuestros hijos/as.</p>
<p><strong>-¿Qué lugar ocupan los pibes y las pibas en esa lucha?</strong></p>
<p>-Buscamos e inventamos los formatos de participación y protagonismo en cada espacio de niñez. Apostamos a que se nos vea, que se vea y se escuche a las y los pibes. Está difícil estamos en tiempos de humanidad rota y crueldad por eso proponemos la ternura como acción política, aunque suene ingenuo.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-ninez-no-se-ajusta-proponemos-la-ternura-como-accion-politica-aunque-suene-ingenuo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>#VivasNosQueremos, un solo grito en campaña gráfica</title>
		<link>https://marcha.org.ar/vivasnosqueremos-un-solo-grito-en-campana-grafica/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Nov 2017 07:45:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[#VivasNosQueremos]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[derechos]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[Vivian Palmbaum]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Vivian Palmbaum @vivi_pal/ Foto: Editorial Muchas Nueces El viernes pasado se presentó el libro #VivasNosQueremos- Campaña Gráfica, material de ralización colectiva y anónima que recoge las producciones de distintos sectores y regiones nuestramericanas. Un grito que se unifica para crear sentido y llegar a las calles porque, tal como expresó una compañera del  Colectivo Mugre de México, [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Por Vivian Palmbaum @vivi_pal/ Foto: Editorial Muchas Nueces</em></strong></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">El viernes pasado se presentó el libro #</span><b>VivasNosQueremos- Campaña Gráfica</b><span style="font-weight: 400;">, material de ralización colectiva y anónima que recoge las producciones de distintos sectores y regiones nuestramericanas. Un grito que se unifica para crear sentido y llegar a las calles porque, tal como expresó una compañera del  Colectivo Mugre de México, “las calles también son nuestras y tenemos derecho a caminar sin miedo” y “porque Vivas nos queremos, una apuesta a la vida entre tanta muerte”.</span></em></p>
<p><b>Un grito fuerte y visible al alcance de cualquiera</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Así es la consigna desde donde nace la iniciativa colectiva de una campaña gráfica dirigida a visibilizar el derecho de las mujeres a no ser violentadas, para derribar la cultura machista y patriarcal que constituye el sentido común, desde el cual las mujeres son violentadas, asesinadas y maltratadas. El viernes pasado, en el </span><i><span style="font-weight: 400;">Espacio Mu</span></i><span style="font-weight: 400;">,   se hizo la presentación del libro </span><b>#VivasNosQueremos – Campaña Grafica</b><span style="font-weight: 400;">. Natalia, Carolina, Florencia, Gaby, Florencia, Alejandra, y Ángeles fueron las encargadas de presentar la cuidada elaboración del material que reúne la campaña gráfica compuesta de estampas y grabados que intentan plasmar un mensaje que esté en las calles, para replicar, para concienciar, para darle fuerza a las mujeres en la vida cotidiana.  Se trata de una producción editorial conjunta y compartida por los colectivos Muchas Nueces, El Colectivo y Chirimbote junto a la campaña #VivasNosQueremos. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“La campaña comenzó en el 2015, es anónima y por eso las imágenes no están firmadas y la idea es reproducir una imagen en xilografía, grabado, en blanco y negro con la frase </span><b>Vivas Nos Queremos</b><span style="font-weight: 400;"> y  salir a la calle. La idea del libro fue reunir todo el proceso desde el 2015 hasta ahora”, se explicó al inicio de la presentación. </span></p>
<p><b>#VivasNosQueremos</b><span style="font-weight: 400;"> es una campaña gráfica que nace en México como una iniciativa de poner el cuerpo en la calle.  Con un mensaje visual que enviaron las compañeras de la colectiva Mujeres Grabando Resistencias (MUGRE) se describió la iniciativa.  Un relato en donde se fue trazando la genealogía de esta campaña que hoy se recoge en la edición de la campaña gráfica en formato de libro. Una acción nacida en México, que surge en el año 2012 en el espacio de una escuela popular, donde estas mujeres coinciden y escuchan las resonancias comunes acerca de que “vivimos como mujeres en una ciudad tan caótica y violenta, con colonialidades, como es México, donde el número de feminicidios viene aumentado terriblemente” .  Así fue que tomaron el grabado como lenguaje que permite plasmar un mensaje en las calles, retomando la tradición del grabado mexicano como parte de las luchas populares y de contenido social.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ante  esta dificultad de enfrentar la vida cotidiana y por la ausencia de espacios, para expresar la solidaridad con las luchas de mujeres en México y en el mundo, para enfrentar la exposición mediática que objetiva el cuerpo de las mujeres.   “Frente a esta negativa visual nuestro sentido es generar imágenes desde un sentido propositivo, apostándole a la vida. Así surge la campaña gráfica #VivasNosQueremos. Las calles también son nuestras y tenemos derechos a transitarlas y habitarlas día a día”, indicaron quienes impulsan este proyecto.  Repartir estos carteles para que sean pegados en cualquier lugar del mundo, sin ningún costo, porque la idea es que la gráfica hable por sí misma.  La campaña se fue expandiendo,  tomó contacto y enlace con otras experiencias en otras regiones: “Que tengan eco en piases tan distintos como Argentina, nos hace saber que no estamos solas, que venga lo que venga vamos a trabajar juntas”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">También la campaña toma la problemática del femicidio como riesgo laboral, y la imagen de Laura Iglesias que forma parte de la campaña. Laura Iglesias fue  la trabajadora social del Patronato de Liberados, asesinada en plena actividad laboral. Una de sus compañeras relató cómo fueron encontrando la solidaridad entre mujeres, con la imagen de la compañera asesinada como bandera de lucha contra la precarización laboral y las condiciones riesgosas  que aún no se modifican.  “Una imagen que pone sobre la mesa, el femicidio en el ámbito laboral y las condiciones en que aún siguen trabajando sus compañeras y para poder acercarse a otras compañeras”. “Que su imagen sirva para seguir construyendo solidaridad entre las compañeras, para ser parte de algo más colectivo. Para que las condiciones laborales tengan una perspectiva de género, para cuidarnos entre nosotras”, indicaron.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">De la presentación participó la licenciada Silvia Dolinco, con “ideas en borrador dichas en voz alta”, tal como expresó. Dolinco como historiadora puso en valor las genealogías que pudo ir encontrando en el libro. Así  mostró  que “estas imágenes hechas por mujeres y publicadas por mujeres” son un hecho inédito que le da continuidad a la idea de lxs artistas del pueblo o clubes de grabado.  Al mismo tiempo señaló que el tratamiento de estas imágenes como públicas, de libre uso, patrimonio de todes se asemeja a la idea de imágenes viajeras. Entre otras cosas le dio gran valor al poner el cuerpo de las mujeres: mujeres imprimiendo, que pasan de la acción en el taller a la salida en la calle. Poner el cuerpo como acción manual y física del realizar. A la vez que destacó la imagen colectiva, hecha de símbolos, imágenes y palabras y la presencia de esa alianza de clases sociales del mayo francés que se puede encontrar en la tradición del grabado, obreros, artesanos, artistas. Imágenes públicas que se expresan en el grabado: del taller a la pared, del taller al libro impreso, del libro impreso a la red.  Fue parte del valioso aporte de la historiadora del arte. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para finalizar, otra de las artistas participantes subrayó “el poder multiplicador&#8221; de estas imágenes, y explicó el &#8220;valor del desplegable&#8221;, que es parte del libro,  que intenta  multiplicar el concepto, sacarlo del libro para que esté pegado  en el taller, para que ayude a poder llevar adelante esta tarea, para que cualquier persona que no lo haya hecho antes pueda hacerlo a partir de estos símbolos imágenes, palabras y poner el cuerpo, hacer y salir a pegatinar estas imágenes, es una invitación que trae el libro para seguir haciendo, cualquier persona que no sepa hacerlo a partir de estas imágenes pueda hacerlo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"> “Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”. Con esta frase, Minerva Mirabal respondía a las amenazas del régimen del presidente Trujillo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Desde 1981, cada 25 de noviembre, se levanta la voz para recordar que las mujeres rechazamos la violencia de género. La determinación de ésta fecha fue elegida en Colombia, en el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, en conmemoración del asesinato de las hermanas Mirabal, Minerva, Patria y María, a manos de la dictadura de Leónidas Trujillo en República Dominicana. Conocidas como “Las Mariposas”, estas mujeres nacidas en una familia acomodada en la provincia dominicana de Salcedo, con carreras universitarias, casadas y con hijos, contaban en el momento de su muerte con cerca de una década de activismo político.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Desde 1981 la fecha de su muerte se convirtió en un día señalado en Latinoamérica para marcar la lucha de las mujeres contra la violencia, realizándose el primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe, en Bogotá (Colombia).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En dicho encuentro las mujeres denunciaron los abusos de género que sufren en el nivel doméstico, así como la violación y el acoso sexual por parte de los Estados, incluyendo la tortura y la prisión por razones políticas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En 1999 la ONU lo convirtió en un </span><b>Día internacional</b><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para conmemorar esta fecha </span><b>#Vivas Nos Queremos – Campaña Gráfica</b><span style="font-weight: 400;">, </span><span style="font-weight: 400;">una producción editorial colectiva, un material de trabajo compartido y para compartir, para hacer visible lo que aún está invisible, </span><span style="font-weight: 400;">que nos ayude a multiplicar y a cuidarnos de manera colectiva. </span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/vivasnosqueremos-un-solo-grito-en-campana-grafica/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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