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	<title>Depresión post-PASO &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Mon, 04 Oct 2021 20:52:39 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Depresión post-PASO &#8211; Marcha</title>
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		<title>&#8220;Votar juntxs&#8221;: Crónicas de la Democracia joven</title>
		<link>https://marcha.org.ar/votar-juntxs-cronicas-de-la-democracia-joven/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Sep 2021 17:40:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Niñez]]></category>
		<category><![CDATA[Protagonismo]]></category>
		<category><![CDATA[AulaVereda]]></category>
		<category><![CDATA[Depresión post-PASO]]></category>
		<category><![CDATA[PASO]]></category>
		<category><![CDATA[paula shabel]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Voto joven]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Qué lugar real tienen las juventudes en las elecciones? En esta crónica, una experiencia que hace del voto "secreto, universal y obligatorio", un acto de construcción colectiva de ciudadanía.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="font-size: 18.6667px;">Mucho se dijo del &#8220;voto joven&#8221; durante las últimas semanas. Mientras las y los candidatos se centraron en campañas &#8220;creativas&#8221; para atraer a sus votantes más jóvenes, los principales análisis les subestimaron y responsabilizaron de los posibles escenarios de crisis política. Pero, ¿Qué lugar real tienen las juventudes en las elecciones? En esta crónica, una experiencia que hace del voto &#8220;secreto, universal y obligatorio&#8221;, un acto de construcción colectiva de ciudadanía.</span></em></p>
<p><strong><span style="font-size: 14pt;">Por Paula Shabel (*) | Foto: Marcelo Aguilar</span></strong></p>
<p><span style="font-weight: 400; font-size: 14pt;">Nadie estaba realmente entusiasmadx por ir a votar. Nos movilizaba el espanto, la sensación de que a cada paso se nos privatiza la existencia, la tristeza de una ciudad exclusiva para seres de plástico que no se manchan, no se agitan ni enojan ni sueñan demasiado. Las encuestas ensombrecían nuestras fantasías de plaza, de picnic nocturno al lado de algún árbol. Nos dolía la piel de tanta gente sin techo y nos ardían las ideas de tanta policía en la calle. Nuestro propio suelo porteño cada vez más enemigo. Ningún voto podría paliar tanta mierda. </span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-weight: 400;">Pero el día estaba espectacular. El sol calentaba los cuerpos y daba ganas de estar ahí afuera haciendo algo. Salir a dar una vuelta, pedirse una medialuna barata en un bar y admirar la misa democrática que se engrosaba en cada escuela del barrio. Miles de personas saliendo a hacer una fila para decir algo, para plantarse en el idioma que nos presta la estatalidad, que no es el nuestro pero que hace falta. Nosotrxs preferimos los cantos del tumulto que marcha de Congreso a Plaza de Mayo, preferimos la masa, la marea que se para en la puerta de algún ministerio, perdernos en esa horizontalidad amorfa de la heterogeneidad pueblo cuando grita </span><i><span style="font-weight: 400;">aparición con vida</span></i><span style="font-weight: 400;"> o cuando celebra algo que pasó. El poder prefiere hablar en votos, pero suele escuchar más cuando hacemos sonar los bombos en multitud. Así que procuramos hacer las dos cosas, para encarar por todos los frentes y hacernos de las mejores trincheras en cada lado. No pasarán. O eso intentaremos.</span></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-weight: 400;">Así que era domingo y había que ir a votar unas internas abiertas en las que nadie pidió participar. El ritual complejizado por las medidas sanitarias y la confusión generalizada que nos dejó el año y medio de encierro. Ya no sabemos qué hacer cuando vemos mucha gente junta, nos olvidamos y ahora nos da ansiedad. Respiramos hondo y repetimos en mantra </span><i><span style="font-weight: 400;">menos mal que estuvieron las vacunas</span></i><span style="font-weight: 400;">. Entonces nos vibra un entusiasmo electoral, vamos que esto se podría poner peor. Armamos el plan con la familia porque nos toca en la misma escuela, o con quien sea que hayamos pasado la noche anterior, hacemos el mate y salimos. Nos juntamos después con las amigas, esperando que se termine la ridícula veda alcohólica para compartir unas birras. </span></span></p>
<p><span style="font-weight: 400; font-size: 14pt;">Yo me encontré con lxs pibxs en el barrio. Con ellxs, que nunca habían votado y que nunca se habían sentido realmente invitadxs a hacerlo, que no sabían ni dónde buscarse en los padrones y que se animaban a decir en voz alta que no entendían bien qué estaban eligiendo. La cita era a las cuatro. La mitad no bajó porque había ido a votar más temprano y le dio fiaca volver a salir. La otra mitad no tenía ni idea de qué boleta elegiría una vez adentro del cuarto oscuro. </span></p>
<p><em><span style="font-weight: 400; font-size: 14pt;">&#8220;¿Saben que en realidad no es oscuro el cuarto, no? &#8220;</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400; font-size: 14pt;">Lxs pibxs me miran con condescendencia por el chiste malo, pero aceptan que busquemos desde el celular una página en internet con las 14 listas que se presentan en CABA. Para saber quiénes son por lo menos, qué piensa cada unx. De algunas personas no teníamos ni idea, no pudimos encontrar un solo dato sobre sus propuestas para la ciudad. Las descartamos con resignación. Vimos una por una las listas rojas, después dijimos liberalismo y al final peronismo. ¿Qué nos espera con cada candidatx?, ¿Qué dicen de la vivienda, de las casas tomadas?, ¿Qué chances tienen de llegar al congreso y proponerse u oponerse? Un embudo del pensamiento pragmático que termina casi siempre en el mismo lugar (que no es el fascismo libertario, no fueron por ahí todxs lxs jóvenes del mundo, no simplifiquemos las edades de la vida en fórmulas estandarizadas). Discutimos un toque, nada demasiado profundo, que ya son más de las cuatro y hay que pasar por varios colegios para que todxs emitan su voto.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400; font-size: 14pt;">No sé cómo lo logramos en ese tiempo escaso y con el malestar en el aire de tanta gente que no se aguanta cuarenta minutos en un permanecer que produce ciudadanía, pero al final del día todxs habían estrenado su derecho. Más acostumbradxs que nadie a esperar que el Estado responda, no se hicieron ni un segundo de problema por las filas. Charlaron, entraron y eligieron alguna lista. Después nos fuimos a tomar un helado y discutir un rato más. De repente ir a votar era el mejor plan de día posible.  </span></p>
<hr />
<p><span style="font-size: 14pt;">(*) Educadora de AulaVereda</span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/votar-juntxs-cronicas-de-la-democracia-joven/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>PASO 2021: Que la vida que queremos sea más que un eslogan</title>
		<link>https://marcha.org.ar/paso-2021-que-la-vida-que-queremos-sea-mas-que-un-eslogan/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Sep 2021 18:54:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Agustín Bontempo]]></category>
		<category><![CDATA[Depresión post-PASO]]></category>
		<category><![CDATA[Frente de Todos]]></category>
		<category><![CDATA[Juntos por el Cambio]]></category>
		<category><![CDATA[Kirchenrismo]]></category>
		<category><![CDATA[PASO]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[Las elecciones tuvieron algunos resultados sorpresivos y reordenan el escenario para los próximos dos años.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Las elecciones tuvieron algunos resultados sorpresivos y reordenan el escenario para los próximos dos años. A continuación, un análisis para pensar coyunturas y tareas para que la vida que la población quiere, sea mucho más que un eslogan.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>Por Agustín Bontempo</strong></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">A las 18 hs del domingo electoral, todo indicaba que no habría “sorpresas” en los comicios. Lo premeditado por las encuestadoras y luego reforzado en los boca de urna que ellos mismos hacen, solo manifestaba dudas sobre si algún punto más, algún punto menos. En definitiva, luego de 16 años, el peronismo ganaría una elección legislativa en la provincia de Buenos Aires, Juntos se consolidaría en CABA y restaba ver como se complementaba con las fuerzas minoritarias.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Nada de eso ocurrió. La lista encabezada por Victoria Tolosa Paz quedó cinco puntos por debajo del frente Juntos por el Cambio, donde Diego Santilli se impuso a Facundo Manes en la interna (igual integrará las listas en noviembre gracias al sistema d´hondt). En la Ciudad de Buenos Aires, María Eugenia Vidal se impuso a Ricardo López Murphy (que también integrará las listas en noviembre) y Adolfo Rubinstein. La sorpresa, tal vez, fue el resultado obtenido por Javier Milei, de la ultra derecha liberal, que superó los 13 puntos.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Es importante destacar que el Frente de Izquierda se consolidó como tercera fuerza en todo el país, teniendo resultados interesantes en provincias como Jujuy (23 por ciento), Chubut (casi el 10 por ciento) o Neuquén y Santa Cruz (alrededor de 8 por ciento). En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Myriam Bregman superó los 6 puntos y en la provincia de Buenos Aires con más de cinco puntos, el FIT-U logro superar a Espert y Randazzo, augurando hasta dos posibles bancas en la Cámara de Diputados.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>Crítica, autocrítica y más política</strong></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">“Un pueblo sin memoria está condenado a repetir su fracaso”. La interpretación lineal de la frase ha sobrevolado el discurso de algunos medios de comunicación y de parte de la dirigencia política. ¿Cómo es posible que la ciudadanía vote por Juntos por el Cambio luego del desastroso gobierno que llevó adelante? La pregunta tiene un error político de envergadura que, si no se supera, el fracaso del oficialismo en noviembre es inexorable. El error no es &#8211; nunca puede ser- de quienes votan. Pues si el pasado macrista fue de pobreza, desempleo, inflación, sometimiento al FMI, la memoria activa de la ciudadanía ante la falta de resolución de esos temas (entre otros) es lo que explica el resultado electoral en buena medida.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">No es cierto que la población haya votado en favor de Vidal, Santilli y compañía. Al menos no lo es integralmente (está claro que tienen su núcleo de votantes por convicción). El problema radica en que, por fuera del mundo de la política, la ciudadanía elije a sus representantes para que resuelvan sus problemas cotidianos. Y aunque hay dos modelos en pugna (también creo que pueden ser tres o cuatro), eso se verifica no en el plano discursivo sino en el plano de lo fáctico: si el modelo macrista es de exclusión, el modelo de Todos debería ser de inclusión. Lo contrario de la pobreza es la riqueza, de la inflación es la estabilidad de precios, del sometimiento al FMI, es el enfrentamiento del mismo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Cargar las tintas sobre la responsabilidad del votante es desprenderse de la propia responsabilidad del camino a construir. Y tal vez hay un hito en el gobierno que describa esto y es Vicentin. A mediados de 2020 Alberto Fernández anunció la expropiación del conglomerado, en el marco de una crisis y endeudamiento de la empresa pero que, al mismo tiempo, controlaba buena parte del mercado agroexportador. En otras palabras, el gobierno anunciaba que iba a gestionar directamente una de las principales fuentes de ingreso de dólares al país.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo, no sucedió. La posibilidad histórica era intervenir el mercado alimentario y de flujo de divisas, dos de los grandes problemas de la actualidad. El precio de los alimentos, la necesidad de que haya billetes verdes en el país. Anuncio, presiones, recule y marcha atrás. Aquel momento estructuró un desarrollo político que no permitió, evidentemente, resolver los problemas de la población, cada vez más afectada por los números de la pobreza creciente y el incremento de los precios, especialmente de la canasta básica. Las operaciones del poder real, los armados mediáticos, los propios errores, las medidas que, por efectivas y de vanguardia, no daban soluciones otras cuestiones estructurales, incluso la gestión de la pandemia (que aunque el balance sea positivo, es insostenible en el tiempo como capital político electoral), no ha sido suficiente.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">La derrota electoral corrobora la memoria del pueblo. El recuerdo de no poder llegar a fin de mes convoca a no votar a quienes no le han resuelto el problema. Y atención. Estas líneas no sugieren que el Frente de Todos está haciendo lo mismo que Cambiemos. Muy por el contrario, no haber resuelto los problemas generados por el gobierno de Cambiemos  y agravadados por una pandemia que afectó al mundo, tiene que dejar la enseñanza de que hay que pensar nuevos rumbos para que el gobierno pueda cumplir con el mandato que la población les asignó. Y esa es la manera de alcanzar la vida que queremos.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>Juntos por el Cambio, nuevamente la opción presidenciable</strong></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">La diferencia en provincia de Buenos Aires es el rasgo distintivo de la elección, y eso que la fuerza que hoy parece liderar Horacio Rodríguez Larreta ganó en buena parte del país. Es que si bien era habitual que el kirchnerismo no gane las elecciones de medio término, en esta oportunidad la diferencia fue más amplia de lo habitual.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El riesgo que corría Larreta era doble: perder la interna con Manes o perder en el conteo total, que, si bien las encuestas lo daban como posible, hablamos de 16 años que no ocurría. La apuesta por tener un candidato fuerte en provincia de cara a las presidenciales de 2023 salió bien, así como también la victoria en CABA.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hay indicadores que muestran que el enorme crecimiento de Milei (circunscripto solo a la Capital Federal), no le ha quitado votos considerables al oficialismo porteño. Sin embargo sigue siendo un fenómeno difícil y complejo, el cual se pretende contener con la integración de López Murphy a las listas de cara a las generales de noviembre.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Sin lugar a dudas, Juntos (o Juntos por el Cambio o Cambiemos) fue el gran ganador de la jornada. Sin embargo, sería un error político confiar en los resultados sin entender el voto contra el gobierno que se canalizó por esta fuerza pero que, de no mostrar propuestas superadoras a lo que fue la gestión 2015-2019, podría irse a otras fuerzas políticas, en particular con el peligroso crecimiento de la propuesta fascista que encabeza Milei.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>La izquierda, tercera fuerza nacional</strong></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El FIT-U jugó sus internas. En los distritos más importantes, la lista del PTS-PO-IS se impuso a la lista del MST. Por fuera del FIT, ni el Nuevo Más ni Política Obrera han superado las PASO.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Como se mencionaba al inicio del artículo, la izquierda tuvo una performance importante, siendo la tercera fuerza nacional con más de 1.5 millones de votos, algo por encima de las propuestas liberales. De mantenerse estos números, la posibilidad es que al menos cuatro bancas sean conquistadas por este bloque.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Es importante destacar este desarrollo electoral ya que en los medios el rol de la izquierda fue bastante ocultado, dando mucha prensa a la “rebeldía” liberal. Sin embargo, el caudal acumulado este domingo eleva el piso que se venía cosechando y sigue otorgando un status importante en la arena legislativa.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">De cara a noviembre, el FIT-U deberá trabajar para traccionar los votos de las fuerzas de izquierda que no superaron las PASO. En la CABA en particular, será importante el accionar de AyL que logró superar primarias.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Quedará para otro momento el debate integral entorno a la unidad de toda la izquierda.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>A modo de conclusión</strong></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El gobierno jugó un partido de visitante, con público de los rivales y con reglas ajenas. La campaña política, vamos a coincidir, fue bastante vulgar, vacua, vacía. Tratar de confrontar con los mismos recursos a los reyes del marketing político e incluso con el gritón de ideas absurdas e inconsistentes, es al menos equivocado.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El Frente de Todos deberá imprimir política a la campaña, salir de lugares comunes y proponer en concreto. Deberá tomar decisiones que pongan dinero en los bolsillos de las personas con la difícil tarea de contener la inflación. El gobierno no tiene más remedio que radicalizar posiciones protoobreras que, efectivamente, solo se llevan adelante confrontando al establishment. Lo debe hacer, sino noviembre puede ser mucho más que una derrota electoral. Y más allá de este horizonte cercano, será necesario revisar cuál será la agenda priorizando efectivamente a todo ese núcleo social que, esperanzado, votó por esta propuesta política hace menos de dos años.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">No cabe duda que, para tal fin, será necesario revisar quienes son las personas que toman decisiones. Quiénes son los funcionarios que funcionan y, especialmente, quienes no lo hacen. Y allí habrá que tomar determinaciones. El camino debe ser claro: pasar de lo imaginario, lo retórico, de los amagues discursivos para alcanzar las soluciones concretas en términos económicos y sociales, con la firmeza que eso implica, incluso cuando la exigencia viene de actores con el poder de la talla del FMI.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">En particular, la provincia de Buenos Aires tuvo más de 6 por ciento de votos blancos, nulos o recurridos, además de un potencial 8 por ciento de personas que no concurrieron a votar y lo harán en las generales. Quedan dos meses de campaña electoral y también dos años más para gobernar. Un golpe de timón está a tiempo.</span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/paso-2021-que-la-vida-que-queremos-sea-mas-que-un-eslogan/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Depresión post-PASO?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/depresion-post-paso/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Oct 2017 21:54:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[análisis político]]></category>
		<category><![CDATA[Depresión post-PASO]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2017]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Orchani]]></category>
		<category><![CDATA[Mabel Thwaites Rey]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Semán]]></category>
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		<category><![CDATA[Política]]></category>
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					<description><![CDATA[El 28 de septiembre se llevó a cabo el encuentro titulado "¿Depresión post-PASO?" con las intervenciones de Pablo Semán y Mabel Thwaites Rey.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/federico-orchani/">Federico Orchani</a> – <a href="https://twitter.com/fedeorchani" target="_blank" rel="nofollow noopener noreferrer">@fedeorchani</a></strong></p>
<p><em>El pasado jueves 28 de septiembre en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA se llevó a cabo el primero de dos encuentros titulado &#8220;¿Depresión post-PASO?&#8221; que contó con las intervenciones de Pablo Semán y Mabel Thwaites Rey. El segundo encuentro será el jueves 12 de octubre con la presencia de Martín Rodríguez, Fernando Rosso, Martín Becerra y Claudio Katz. Aquí intentaremos recoger algo de lo que dejó el primer encuentro. </em></p>
<p>El ciclo de “conversatorios” lleva la firma de quince organizaciones y movimientos populares (1) de la denominada “izquierda popular” o “izquierda independiente”, espacio que se constituyó durante la década pasada entre los márgenes intermedios del peronismo como tal y la izquierda trotskista. Hoy este espacio sufrió un “desgarramiento” como bien analiza Mabel Thwaites Rey, producto de apuestas diversas que fueron asumiendo sus distintos actores.</p>
<p>El espacio está actualmente traccionado por dos grandes aspiradoras. Un grupo de organizaciones apostó a construir “a la izquierda del kirchnerismo” procurando mantener niveles de autonomía –aunque varios grupos no tuvieron éxito y quedaron integrados a la experiencia del FPV– y otro grupo de organizaciones se propone ser “la cuarta pata del FIT”; experiencia electoral de la izquierda trostkista que se potenció a partir de sancionada la ley de reforma electoral que incluyó las PASO como instancia previa que obliga a superar un umbral de votos necesarios para competir en las elecciones generales. Hoy, el espacio de la izquierda popular se encuentra en una crisis identitaria y política profunda. ¿Tiene chances de reinventarse a la luz del nuevo escenario político? Volveremos sobre esta pregunta al final del artículo.</p>
<p><strong>¿Depre qué?</strong></p>
<p>El título de la charla lleva a polémica. ¿Qué significa estar deprimidos en política? ¿Cuándo empezó la depresión, después de las PASO, en 2015 o antes? Existen diferentes miradas, la realidad es que el gobierno de la alianza Cambiemos llegó a las PASO legislativas con epicentro en la provincia de Buenos Aires a revalidar su gestión en medio de críticas por el deterioro económico evidente de gran parte de la población. Aun así, y a pesar de numerosas movilizaciones de protesta, salió airoso.</p>
<p>Un ignoto Esteban Bullrich logró emparejar la elección nada menos que a la ex presidenta y principal figura opositora Cristina Fernández de Kirchner. La buena performance oficialista traspasó las fronteras bonaerenses. El macrismo se hizo fuerte en el interior y en particular en grandes centros urbanos como Mendoza, Córdoba, Santa Fe y la Capital Federal. Otros bastiones históricos del justicialismo dominados por “la liga de los gobernadores” fueron sacudidos por los efectos de la polarización entre oficialismo y oposición kirchnerista. De cara al 22 de octubre, nada indica que este escenario tenga variaciones. Es más, puede haber sorpresas que consoliden aún más el desempeño oficialista.</p>
<p><strong>¿Una nueva hegemonía cambiemita? </strong></p>
<p>En honor al concepto elaborado por Gramsci para pensar un contexto de derrota a las puertas de la Italia fascista, y a Pablo Semán que nos alerta sobre el manoseo irresponsable del concepto, vamos a introducir otra herramienta de análisis gramsciano que mejor le calza al momento. El de “revolución pasiva”: Cambiemos es la recomposición de la dominación por arriba.</p>
<p>Siguiendo a Semán, una virtud de Cambiemos es haber logrado conformar un ámbito en donde procesar las diferencias entre la elite dominante. Ese 25 por ciento de la sociedad que logra proyectar su sombra hacia el 25 restante de clases medias profesionales y que al mismo tiempo tiene política para interpelar a la clase media baja, eso que Semán denomina “el moyanismo social”. El núcleo duro de la clase trabajadora no precarizada, sindicalizada, que mantuvo una relación equidistante del kirchnerismo y que terminó de joderse con la ruptura entre Hugo Moyano y Cristina Fernández.</p>
<p>La cuenta da que un 65 por ciento de la sociedad acompaña en términos electorales propuestas e iniciativas macristas aun cuando no coincida del todo con ellas. El moyanismo social pude votar a Massa quizá a Randazzo pero seguro no vota a CFK.</p>
<p>Si algo deja el resultado de las PASO es la virtud macrista para recrear la historia reciente. El triunfo de la tesis cambiemita según Semán es haberle ganado al “que vuelvan los buenos viejos tiempos” con el “¿vieron que lo mal que la estamos pasando es por culpa de lo que ellos hicieron mal antes?”.</p>
<p>El triunfo de Cambiemos tiene raíces más profundas que el resultado electoral de las PASO. Es el “vamos por todos” de los que se entusiasman hasta el orgasmo porque pueden decir libremente “andá a laburar o agarrá la pala jipi sucio kirchnerista kurdo mapuche”. Con un agravante, este un contexto de “fuerte control social y represivo”. Nunca antes desde la vuelta de la democracia hasta ahora –agregaríamos– observamos tal simbiosis entre poder económico, político, judicial encima blindado por los grandes medios de comunicación.</p>
<p><strong>¿Vamos a volver?</strong></p>
<p>Sí, la pregunta es cuándo y cómo. A este ritmo, habrá que arremangarse y hacerse de paciencia pero sobre todo de militancia. Y agregaríamos que el desafío es volver de manera bastante diferente de lo que se fue. Eso implica recuperar de manera dialéctica los aspectos más progresivos de la experiencia kirchnerista en clave de reelaboración y superación.</p>
<p>Se van a ofender los militantes kirchneristas pero si alguien debe estar deprimido –incluso antes de las PASO– son justamente quienes acompañaron a los gobiernos de Néstor primero y Cristina Kirchner después. Lo decimos desde la buena leche y desde una mirada no gorila. Si no, ¿Cómo se explica el recambio presidencial “por derecha” en 2015 sin prácticamente sobresaltos económicos ni crisis social? Algo falló.</p>
<p>Atribuirle toda la responsabilidad al accionar de los medios concentrados de comunicación o por caso al voto en blanco de la izquierda, no estaría siendo la mejor manera de salir de este berenjenal.</p>
<p>Ciertamente, existe una multiplicidad de causas y de larga data. Para Mabel Thwaites Rey parte de la explicación hay que buscarla en el período que protagonizaron los llamados gobiernos progresistas o post-neoliberales. Según Thwaites Rey, estos gobiernos se propusieron impugnar de manera parcial aspectos del modelo neoliberal pero sin arribar a trasformaciones profundas intelectuales ni morales. Lo que hubo fue un “pacto de consumo” pero sin atacar los pilares de la desigualdad social y la concentración de la riqueza.</p>
<p>De todas formas, entre la apuesta a un Socialismo del siglo XXI o la construcción de un Estado Plurinacional vs. un capitalismo con rostro humano y con inclusión, existen diferencias. Nos referimos a los casos contemporáneos e intentos de disputa de poder mayor en los casos de Venezuela y Bolivia por un lado y Argentina y Brasil por otro que no son motivo de este artículo. Sí, nos interesa ubicar cronológicamente –siguiendo a Thwaites Rey– que el comienzo del reflujo coincide por un lado con la muerte de Hugo Chávez en términos políticos y la baja pronunciada de los precios de los bienes de exportación en términos económicos, desde una mirada panorámica y regional.</p>
<p>Para Pablo Semán, las claves de la derrota de 2015 también hay que buscarlas en la coyuntura 2008-2011 que se inició con el conflicto por la “125”. “Se perdió la oportunidad de extender una hegemonía” ya que se optó por una batalla frontal que terminó en derrota en lugar de un camino de reformas con miras a mediano plazo. Sin embargo, ¿había mayoría suficiente para un proyecto reformista? ¿Cómo entender el arrollador 54% de Cristina en 2011 y lo que vino después? ¿No hubo parte importante de ese 54% de votantes que acompañaron a CFK y que antes habían votado a Macri en CABA? Ciertamente, sí. Las alarmas estaban allí y pasaron de naranja a rojo con las victorias legislativas de De Narváez primero y Massa después. Pablo Semán hace mención que antes de eso, Néstor Kirchner ya había interpretado una demanda de mayor calidad institucional con la elección en la que el Obispo Piña frenó el intento de reelección indefinida que pretendía el entonces gobernador de Misiones, Carlos Rovira.</p>
<p>Hubo demandas que no fueron correctamente leídas y asumidas. Como dijo un participante durante el debate, si el peronismo históricamente fue la alianza entre “un sector de la burguesía nacional y la clase trabajadora”, el kirchnerismo sobre todo logró penetrar en sectores de capas medias progresistas más el sector más postergado de la clase trabajadora –ese segmento que Semán denomina “el pobretariado” – pero que no fue acompañado mayoritariamente (salvo excepciones) por el núcleo duro de la clase trabajadora organizada y estructurada al mismo tiempo que reavivó los antagonismos sociales con sectores de la elite dominante que desataron todo su furia cacerolera cuando no le dejaron comprar dólares. Cambiemos es el “si no les gusta que armen un partido y ganen las elecciones” que no se desactivó en tiempo y forma.</p>
<p><strong>Inteligencia colectiva</strong></p>
<p>Si algo se diferencian el macrismo del kirchnerismo es que el “vamos por todo” cambiemita tiene un claro contenido reaccionario hacia los sectores populares y medios organizados. ¿Alguien puede pensar que la grotesca detención del “Pata Medina” en La Plata es para descabezar a la burocracia sindical y que venga la CGT de los Argentinos con Ongáro y Tosco a la cabeza? Difícil. Detrás está el proyecto de reforma laboral y destrucción del régimen laboral y salarial en sintonía con “el mundo”. De paso desarticular las resistencias que no se sumaron “al cambio”.</p>
<p>La desaparición de Santiago Maldonado como describe Pablo Semán, es una “inyección de miedo con efecto diferido”. El gobierno ataca de manera discrecional a los sectores organizaciones pero el objetivo central no es otro que erosionar la voluntad de los sujetos a movilizarse y reclamar. Y le sale bastante bien, inoculando y amplificando odio racista, xenófobo y de clase a través de los medios masivos de comunicación y sobre todo el uso de redes sociales.</p>
<p>Semejante escenario adverso obliga a pensar una respuesta que este a la altura. Algo que quedó picando luego del debate entre las organizaciones que participaron del conversatorio es esto de pensar una <strong><em>inteligencia colectiva</em></strong> en contraposición o, mejor dicho, en tensión con la búsqueda de síntesis política. Construir hegemonía es disputa pero además, “agregar diferencias”. Cambiemos lo hace; a nosotros y nosotras nos cuesta un poco más.</p>
<p>Hace poco en una columna de opinión para el diario <em>Clarín</em>, Marcos Novaro decía que Cambiemos “funciona ya como una casa común donde sus miembros pueden ocupar espacios de distinta gravitación, pero todos sacar provecho del común crecimiento y respetando mínimamente los roles y las identidades de los demás…”.</p>
<p>Las claves para construir hegemonía en nuestro caso es pensar en un sentido inverso al de Cambiemos. Están justamente en producir inteligencia colectiva. Es decir, recrear ámbitos de reflexión y acción común desde donde procesar las diferencias y donde cada actor pueda mantener su identidad y diversidad sin que eso impida actuar de manera coordinada. Algo así como construir una “casa común” pero de las clases subalternas. Inteligencia colectiva es pensar el momento más apropiado para golpear. El gobierno hace un intento permanente por fragmentar y erosionar la movilización. No se puede movilizar “en todo momento y de tres” como bien advierte Pablo Semán. Hay que movilizarse una vez y de a cientos de miles, es ahí donde mayor efecto tiene la movilización. Las marchas contra el 2&#215;1 y por la aparición de Santiago Maldonado son prueba de ello.</p>
<p>Una advertencia sobre el catastrofismo. El “se viene la crisis” entonces así el despertar de las masas y de nuevo el 2001, y todo gira a la izquierda, etc., etc., lleva a lecturas incorrectas de la correlación de fuerzas. Volver a 2001 es una “utopía reaccionaria”, nos provoca Pablo Semán. Quienes mejor leyeron aquella coyuntura fueron el kirchnerismo primero y el ciclo se cierra con el auge macrista. Una crisis puede ocurrir dentro de 5, 6 años o más. Cuando eso pase, el país va a ser otro y peor: hay que hacer política ahora. Es necesario construir respuestas políticas desde ahora. No existe fuerza política que pueda encabezar una oposición sólida y proyectarse como alternativa por si sola. El kirchnerismo atraviesa un gran dilema. Debe decidir si quiere ser una rama más que dispute dentro del peronismo o ser el aglutinador de un movimiento popular heterogéneo que sepa agregar diferencias. Sobre esto último no hay demasiadas señales a favor. Estamos ante la evidencia de un corrimiento al centro del gran espacio opositor. Las propias actitudes de Cristina van en ese sentido.</p>
<p>La izquierda trotskista también enfrenta un desafió. Si abre el juego a mayores niveles de articulación aunque eso desdibuje “el perfil” o bien se consolida como la izquierda realmente existente que no está mal pero tampoco alcanza para perforar su techo histórico. En términos electorales, al menos. En un contexto, donde ahora son más los actores que compiten por el mismo espectro. El kirchnerismo inclusive.</p>
<p>En este es escenario, un desafío que se impone es pensar estrategias que interpelen al conjunto de los sectores populares, la clase trabajadora y sectores medios progresistas. Es más, hay que salir de la dialéctica conurbano-capital como advierte Pablo Semán donde parece que todos los problemas se resuelven con los votos de la tercera sección. El país es más grande y federal. Allí están las asambleas ambientales antiextractivistas o los pueblos campesinos e indígenas que resisten el avance del agronegocio, por ejemplo.</p>
<p>Por último, volviendo a la pregunta inicial. La izquierda popular, independiente, etc. puede jugar un rol –en un mediano plazo– si es capaz de reinventarse. Si tiene la capacidad de reconstituirse en base a puntos programáticos e identitarios que le valieron vigor en su mejor momento, previo a 2011. No hay que encerrarse entre cuatro paredes para pensar respuestas programáticas. La clave está en recrear ámbitos de inteligencia colectiva y agregación de esfuerzos que tengan por objetivo revertir el actual estado de cosas. Para eso es necesario dejar de estar todo el tiempo a la “caza del reformista” como bien advierte Mabel Thwaites Rey, viendo cuando y donde aquel o tal se desvía de los preceptos anticapitalistas o traiciona la lucha. Las respuestas están allí y requieren de inventiva colectiva.</p>
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<li>Firman la convocatoria: Pueblo en Marcha &#8211; Colectivo por la Igualdad / Partido Social &#8211; MP La Dignidad / Izquierda Popular &#8211; Frente Popular Darío Santillán &#8211; Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional &#8211; MULCS &#8211; Resistir y Luchar &#8211; Corriente Política de Izquierda &#8211; Democracia Socialista / La Emergente / OP Cienfuegos &#8211; Corriente Surcos &#8211; Corriente Popular Juana Azurduy &#8211; Poder Popular Corriente de Izquierda &#8211; Patria Grande &#8211; Seamos Libres</li>
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