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	<title>Colectivo Frente Unido &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Colectivo Frente Unido &#8211; Marcha</title>
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		<title>Odiología e Ideología del poder</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Aug 2017 03:03:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Colectivo Frente Unido]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[ideología]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Nicolás Herrera]]></category>
		<category><![CDATA[Opinion]]></category>
		<category><![CDATA[poder]]></category>
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					<description><![CDATA[Está circulando una “captura de pantalla” de lo que parece ser un publicación de un académico colombiano. Este escrito se enfoca en preguntas y reflexiones suscitadas por la publicación. Resulta irrelevante su autor y debe comprenderse como un aporte a la discusión general sobre la “odiología” e “ideología” del poder, y no como un ataque personal o afrenta contra su supuesto autor, pudiendo referirse analógicamente a cualquiera de nuestras sociedades latinoamericanas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Nicolás A. Herrera F.*</strong></p>
<p><em>Está circulando una “captura de pantalla” de lo que parece ser un publicación de un académico colombiano. Este escrito se enfoca en preguntas y reflexiones suscitadas por la publicación. Resulta irrelevante su autor y debe comprenderse como un aporte a la discusión general sobre la “odiología” e “ideología” del poder, y no como un ataque personal o afrenta contra su supuesto autor, pudiendo referirse analógicamente a cualquiera de nuestras sociedades latinoamericanas.</em><span id="more-1432"></span></p>
<p><em>No olvides nunca</em><br />
<em>que los menos fascistas</em><br />
<em>de entre los fascistas</em><br />
<em>también son</em><br />
<em>fascistas.</em></p>
<p>Roque Dalton<br />
(En Poemas clandestinos; 1975)</p>
<p>En lugar de “universidad” puede usarse “gobierno” o “partido” y en lugar de “estudiante” puede decirse “empleado” o “militante”. (Adjunto la “captura” por razones ilustrativas).</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1433" src="http://lanzasyletras.org/1/wp-content/uploads/2017/08/WhatsApp-Image-2017-08-02-at-18.10.07.jpeg" sizes="(max-width: 720px) 100vw, 720px" srcset="http://lanzasyletras.org/1/wp-content/uploads/2017/08/WhatsApp-Image-2017-08-02-at-18.10.07.jpeg 720w, http://lanzasyletras.org/1/wp-content/uploads/2017/08/WhatsApp-Image-2017-08-02-at-18.10.07-169x300.jpeg 169w, http://lanzasyletras.org/1/wp-content/uploads/2017/08/WhatsApp-Image-2017-08-02-at-18.10.07-576x1024.jpeg 576w" alt="" width="720" height="1280" /></p>
<p>I. Se define a una universidad colombiana (v.g. “gobierno”, “partido”) como “antro, platanal o potrero africano”, que en otras palabras quiere decir “cueva”, lugar de “mala reputación” y “campo de negros” (¿Hacienda?). El<em> locus enuntiationis</em> (lugar de enunciación) del autor parece ser el de las categorías “civilizadas”, de “buena reputación” y de una “urbanidad blanca”.</p>
<p>II. Se plantea que la mayoría de los estudiantes universitarios (v.g. “empleados”, “militantes”) son “sin vergüenzas, irresponsables, haraganes, vagos y perezosos [que no se dan cuenta] de que los contribuyentes tenemos que subsidiarles la paridera y pagarles los servicios públicos. Todo se lo merecen porque sí. Porque son muy especiales”. ¿Querrá decir que “nosotros” (es decir, los negros y pobres) somos los vagos, haraganes y perezosos a los que nos mantienen “ellos” (es decir, los “contribuyentes”, los ciudadanos “de bien”, los blancos, ricos y trabajadores)? ¿Acaso no son “ellos” el sector social más evasor de impuestos? La dicotomía conquistador-conquistado, sujeto-objeto.</p>
<p>III. En un arrebato de angustia exclama: “No ven la hora de expropiar al Club Campestre y de arrancarles a los dueños la tierra y los medios de producción de la riqueza para repartirla y destruirla”. ¿Olvida el autor que “nosotros” somos los creadores de riqueza, que hemos sido ignorados, humillados, expropiados y vilipendiados por siglos, para que “ellos” tengan “sus” tierras, medios de producción, riquezas y Club Campestre? ¿Que no sólo perdimos las tierras, sino el salario, el tiempo, la vida y que nuestros derechos “ellos” los convirtieron en mercancías?</p>
<p>IV. “Antro”, “platanal”, “potrero africano”, “vagos”, “haraganes”, “sinvergüenzas”, “perezosos”, “subsidiados” (¿ñoqui?, ¿choriplanero?). Todas categorías que expresan la exterioridad del sistema, la negación del sujeto. Todo lo negro es pobre; todo lo pobre es perezoso; todo lo perezoso es haragán; todo lo haragán es resentido. Las voces de las víctimas no llegaron a su escritorio. Es el discurso del odio (odio-logía) del poder en está puro.</p>
<p>V. Este pensamiento condena el pensamiento crítico como “trasnochado”, “jurásico”, “idealista ingenuo”. En nombre del mítico “estado de naturaleza” exige que no se invoquen ideologías caducas. Es el discurso de las ideas (ideo-logía) del poder disfrazado de cientificidad. Es Descartes, Hobbes, Weber, Le Goff, Nietzsche, Popper y Hayek. Es Domingo Faustino Sarmiento. Es la Modernidad en estado puro. El sistema-mundo moderno/colonial capitalista/patriarcal cristianocéntrico y occidentalocéntrico. Este discurso demo-liberal defiende la mítica “hermandad” de clases sociales y el modelo civilizatorio que acaba con la tierra y con nosotros (incluidos ellos) en aras del mítico progreso infinito. Es el pensamiento mítico del poder.</p>
<p>VI. La odiología y la ideología descritas han sido expresadas en el caso colombiano por ruines personeros históricos: Caballero y Góngora, Tomás Cipriano de Mosquera, Abadía Méndez, José Antonio Montalvo, Laureano Gómez, Gilberto Alzate Avendaño, Miguel Ángel Builes, Julio César Turbay. Son las mismas categorías que organizan el discurso actual de Álvaro Uribe Vélez, Alejandro Ordóñez, José Obdulio Gaviria, María Fernanda Cabal, Paloma Valencia. Cada país tiene los suyos y puede incluirlos en la lista infame.</p>
<p>VII. Esta afectividad y racionalidad del poder (anti-sentipensamiento) expresa un nihilismo devastador. No es propiedad exclusiva del autor del texto, sino un “sentido común” que puede verse en políticos, académicos y gentes corrientes en los cinco continentes. En nuestro Continente, este discurso asume condición de juez en el caso venezolano y en los países “progresistas”. Los propietarios, blancos, urbanos, hombres, “occidentales”, ricos, exigen sepultar la suprema herejía de los pueblos y conminan a los pueblos a enterrar aciertos y utopías, con burocracia y corrupción. La contradicción entre civilización y barbarie. El autor asume un posicionamiento de clase. Ha tomado partido y decidido a quién servir. Hace bien.</p>
<p>—</p>
<p>*Nicolás Armando Herrera Farfán es psicólogo e investigador colombiano, integrante del <a href="http://colectivofrenteunido.blogspot.com.ar/">Colectivo Frente Unido – Investigación Independiente</a>.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/36569-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>“La religión es como la política, sirve para oprimir o sirve para liberar”: Frei Betto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Jun 2017 03:03:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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		<category><![CDATA[Lorena López]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Nicolás Armando Herrera Farfán]]></category>
		<category><![CDATA[Teología de la Liberación]]></category>
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					<description><![CDATA[El pasado 29 de mayo, el teólogo de la liberación brasileño Frei Betto visitó la Argentina. Escritor y periodista, Frei Betto es uno de los más destacados intelectuales de izquierda y analista político, constituyéndose en una de las autoridades éticas de Latinoamérica. Es una voz autorizada a la hora de tocar ciertos temas, como educación popular y teología de la liberación, pero también el poder popular y la relación de los movimientos sociales con los gobiernos progresistas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Nicolás A. Herrera y Lorena López G.*</strong></p>
<p><em>El pasado 29 de mayo, el teólogo de la liberación brasileño Frei Betto visitó la Argentina,  invitado a una gira de diálogos con el intelectual marxista Atilio Borón, por Buenos Aires, Rosario y Santa Fe. Escritor y periodista, Frei Betto es uno de los más destacados intelectuales de izquierda y analista político, constituyéndose en una de las autoridades éticas de Latinoamérica. Es una voz autorizada a la hora de tocar ciertos temas, como educación popular y teología de la liberación, pero también el poder popular y la relación de los movimientos sociales con los gobiernos progresistas.</em></p>
<p>Aprovechando su paso por Buenos Aires, desde el Colectivo Frente Unido-Investigación Independiente hemos sostenido un diálogo con él, acompañados por periodistas que querían tener algunas impresiones. Los temas fueron diversos: desde Camilo Torres Restrepo, la teología de la liberación, la relación entre cristianismo y revolución y el papado de Francisco, pasando por sus experiencias por el ‘socialismo real’, hasta la situación venezolana, el proceso de paz en Colombia y la crisis de la izquierda latinoamericana. Acá la entrevista.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-35974" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Betto1F.jpg" alt="" width="1279" height="565" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Betto1F.jpg 1279w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Betto1F-630x278.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Betto1F-1024x452.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Betto1F-810x358.jpg 810w" sizes="(max-width: 1279px) 100vw, 1279px" /></p>
<p><em><strong>-“La imagen de Camilo es una imagen paradigmática y no va a perder fuerza nunca”</strong></em></p>
<p><strong>Colectivo Frente Unido (CFU): ¿Cómo define a Camilo Torres Restrepo y qué opina de su experiencia?</strong></p>
<p><strong>Frei Betto (FB)</strong>: Yo creo que Camilo fue un hombre que hizo una opción evangélica radical de estar al lado de los oprimidos, de los pobres, a través de un medio de lucha posible en aquel momento, que era la lucha armada.</p>
<p>Yo no pude conocer a Camilo, pero conocí a François Houtart, un profesor suyo. También conocí a su mamá [Isabel Restrepo], con ocasión de la Conferencia [del CELAM] de Medellín (1968). Yo era periodista y la revista en la que trabajaba me envió para hacer un seguimiento sobre la preparación de la Conferencia, entonces tuve oportunidad de hablar con ella.</p>
<p>Ahora, pienso que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) cometió el error de poner armas en las manos de Camilo, de poner a Camilo como combatiente. Hace tiempo pude hablar esto con su máximo dirigente, el padre Manuel Pérez Martínez, al que conocí en Cuba. En este sentido, Carlos Marighella fue más inteligente, porque no puso armas en nuestras manos, porque yo fui guerrillero urbano. Marighella decía que un cura se formaba en mucho tiempo y podía hacer trabajos en áreas que un guerrillero civil -laico- no puede entrar, mientras que un guerrillero armado se forma en poco tiempo.</p>
<p>Por otro lado, Camilo no tuvo la suerte que nosotros tuvimos en Brasil. La Iglesia que se encontró Camilo tenía un corte horizontal: un episcopado muy conservador y una parte del clero muy progresista. En Brasil, por suerte, el corte fue vertical: había Cardenales y obispos de ambos lados: a favor y en contra de la dictadura; entonces, no se rompió la unidad de la Iglesia y ninguno de nosotros fue expulsado, excomulgado, rechazado… ¡nada! Había gente que nos criticaba pero éramos apoyados por Cardenales y Obispos de la Conferencia Episcopal.</p>
<p><strong>CFU</strong>: <strong>¿Qué retoma la Teología de la Liberación de Camilo Torres?, ¿cuál es el aporte que le hace Camilo a la Teología de la Liberación?</strong></p>
<p><strong>FB:</strong> Camilo fue un precursor de la Teología de la Liberación (TdeL), como Bartolomé de las Casas y Juan XXIII. Fueron teólogos de la liberación avant la lettre, como dicen los franceses. La TdeL prácticamente nació dos años después de la muerte de Camilo, sobre todo en la Conferencia de Medellín con la presencia de Gustavo Gutiérrez. Ahí se elaboró el documento episcopal más progresista de la historia de la Iglesia Católica de América Latina, sólo comparable con los textos de Bartolomé de las Casas.</p>
<p>La TdeL reflexiona el contenido de la fe desde el anhelo máximo de los oprimidos que es la liberación; entonces, se hace una lectura de la Biblia en nuestras comunidades de base (en el campo, la ciudad, la periferia, en las favelas), que es muy distinta de la lectura que se hace en los seminarios, en las universidades o en Roma.</p>
<p>Camilo, como Fray Tito [Fray Tito de Alencar Lima], mi colega que murió a consecuencia de la tortura, o como Monseñor Óscar Romero (ahora en proceso de canonización y reconocimiento de su santidad), refuerza el carácter de la TdeL. La sangre de todos ellos nos alimenta en el trabajo desde la fe del pueblo.</p>
<p><strong>CFU:</strong> <strong>¿Considera que la opción armada de Camilo lo aleja del Evangelio o lo pone en contradicción?</strong></p>
<p><strong>FB:</strong> De ninguna manera. Está en el Evangelio que, cuando lo iban a arrestar, Jesús preguntó a sus apóstoles cuántas espadas tenían. Cuando supo que tenían dos recomendó no utilizarlas, por sabiduría, porque en esas condiciones no se podían enfrentar a tantos soldados. Es decir, los discípulos estaban armados, tenían dos espadas, si fuese hoy tendrían revólveres y fusiles.</p>
<p>En la teología de la Iglesia no hay una sacralización del pacifismo extremo. El oprimido siempre tiene derecho a la auto-defensa. La vida es un don de Dios, entonces se pueden usar armas para defender la vida propia y la del pueblo, si está oprimido por un tirano. Es un principio básico que se llama ‘Tiranicidio’ y consiste en lo siguiente: cuando uno no tiene ninguna vía democrática para cambiar el poder tiránico, entonces, lo mejor es matar al tirano antes de que el tirano mate a todo el pueblo.</p>
<p>Dicho principio fue introducido en la teología clásica de la Iglesia Católica por San Agustín, consolidado por Santo Tomas y subrayado y reafirmado en la Encíclica “Populorum Progressio” de Pablo VI, el primer Papa que visitó Colombia, en el marco de la Conferencia de Medellín. Entonces, Camilo inspirado por este principio fue a la guerrilla rural en un momento en que Colombia no tenía condiciones de vías democráticas.</p>
<p><strong>CFU: Ahora que parece que la lucha armada en Colombia está llegando a su fin, ¿cree que por ello la imagen de Camilo caerá en desuso o perderá fuerza?</strong></p>
<p><strong>FB:</strong> La imagen de Camilo es una imagen paradigmática y no va a perder fuerza nunca, como el Che, Chico Mendes, Marighella, porque son personas que han dado un testimonio de vida y marcaron un momento crucial de la historia. Se pueden olvidar por un tiempo, pero después va a venir gente que los rescate. Eso ha pasado con muchos revolucionarios en la historia de América Latina. Hace algunos años nadie conocía a Bartolomé de las Casas y hoy hay muchos libros sobre él y su trabajo, el primer gran defensor de los derechos humanos en América Latina, defensor de los derechos de los indígenas y los negros en un momento en que todavía se discutía si los indígenas tenían o no tenían alma. Creo que no hay posibilidades para que Camilo caiga en el olvido.</p>
<p><em><strong>-“El socialismo es el nombre político del amor”</strong></em></p>
<p><strong>CFU: ¿Cómo analiza la relación entre fe y política?</strong></p>
<p><strong>FB:</strong> Pienso que la gente que pretenda desvincular cualquiera de las dos está equivocada. La gente que piensa así debería leer “Fidel y la religión”, una entrevista que le hice al Comandante en 1985, que “quita el prejuicio de los comunistas y el miedo de los cristianos”, como decía un obispo cubano.</p>
<p>La izquierda en América Latina y en el mundo cometió el grave error de hacer una lectura no dialéctica de la frase de Marx “la religión es el opio del pueblo”, porque la misma frase enseguida dice que “la religión es el grito de los oprimidos, el corazón de un mundo sin corazón”, etc., etc. Marx escribe algo que tiene carácter dialéctico, pero la gente sólo ha leído una parte, y con eso han perdido muchas posibilidades de trabajo popular, sobre todo en América Latina donde la gente es muy religiosa.</p>
<p>Yo le he dicho a la izquierda mexicana, que es muy anticlerical por razones históricas: “ustedes no van a ninguna parte mientras la Compañera [Virgen de] Guadalupe no esté del lado de ustedes”. Lo mismo pasa en Brasil con la Compañera [Virgen de] Aparecida y en Cuba con la Compañera Virgen [de la Caridad] del Cobre. Fidel tuvo la sabiduría de hacer una promesa a su mamá que era muy católica de que vencida la guerra y sobrevivido, ellos entregaban sus armas a la Virgen del Cobre. Yo visité el santuario. Ahora las armas están en el museo.</p>
<p>Hay que decir esto: la religión es como la política, sirve para oprimir o sirve para liberar. Usted no puede tener prejuicios a una manifestación sociológica como la política, la religión, la institución familiar. Hay que analizar en qué medida sirve o no sirve a la opresión y al enemigo, sobre todo cuando esto se constituye en un valor ontológico para el pueblo como pasa en América Latina. Pregúntenle a un campesino colombiano, brasilero o argentino: “¿cómo mira el mundo y la vida?”. La respuesta seguramente va a ser en categorías religiosas. Es decir: en América Latina la puerta de la razón es el corazón y la llave del corazón es la fe. La gente tiene fe y se mueve por la fe.</p>
<p>La TdeL procura rescatar el aspecto liberador de la fe, a ejemplo de Jesús. Mucha gente me ha preguntado: “¿por qué te metes en política?”. ¡Porque soy discípulo de un prisionero político! Que yo sepa Jesús no murió de hepatitis en la cama ni por haberse caído de un camello en una esquina de Jerusalén. Jesús fue preso, juzgado y torturado por dos poderes políticos (el romano y el judaico) y condenado a la pena de muerte de los romanos en la época, que era la cruz. Ahora, si Jesús era un hombre tan espiritual, tan bueno y tan santo, ¿por qué lo mataron de esa manera? Porque hizo una predicación política: hablaba del reino de Dios dentro del reino del César. Hable usted del socialismo en la sociedad capitalista. ¡Es lo mismo! Hablar de otro reino dentro del reino del César es como hoy hablar de “Otro mundo posible”… La gente de derecha nos mira como comunistas, terroristas, en fin. Esa es la cosa.</p>
<p><strong>CFU: ¿Cuál es la actualidad de la relación entre cristianismo y revolución?</strong></p>
<p><strong>FB:</strong> El tema de la relación entre cristianismo y revolución está resuelto. La última vez que se trabajó este tema fue en la revolución sandinista y creo que la entrevista con Fidel fue la consolidación de que no hay incompatibilidad entre cristianismo y revolución, porque el cristianismo en su origen es una propuesta de un nuevo proyecto civilizatorio. Esta es la razón por la que asesinaron a Jesús. Él no vino a fundar una iglesia ni una religión sino un nuevo modelo de sociedad basado en dos principios: el amor en las relaciones personales y compartir los bienes en las relaciones sociales. El socialismo es el nombre político del amor porque se trata de compartir los bienes de la tierra y los frutos del trabajo humano con toda la sociedad, para crear una sola familia, donde todos tengan los mismos derechos y oportunidades.</p>
<p>Aquellos que dicen que hay incompatibilidad entre cristianismo y revolución son los mismos que creen que hay compatibilidad total entre cristianismo y capitalismo, o son fundamentalistas marxistas. Hay incompatibilidad entre cristianismo y capitalismo y entre cristianismo y un marxismo extremo (ortodoxo) como el de Pol Pot en Camboya o el de Stalin en Rusia.</p>
<p>La tradición comunista puso debajo de la alfombra un librito de Engels que se llama “Cristianismo primitivo”. Allí plantea que los primeros cristianos fueron los primeros revolucionarios y los pone como ejemplo para el movimiento comunista. Uno puede advertir, entonces, que ya en la cabeza de Engels no había esa contradicción. Así mismo, cuando Lenin fue consultado sobre la gente que en el partido era creyente, dijo: “Bueno, lo que importa es que sean revolucionarios”. Yo me sorprendo que en Cuba muchos comunistas no sepan que este libro existe.</p>
<p>Sin embargo, los comunistas brasileros del partido de Prestes cometieron el equívoco de implementar un formulario de inscripción al Partido donde el obrero debía declararse ateo. ¡Es una tontería! Uno puede ser revolucionario, como Camilo y tantos otros, y tener su fe cristiana, incluso ser revolucionario como consecuencia de su fe.</p>
<p><strong>CFU: ¿Qué relación puede establecer entre la TdeL y el Papa Francisco?</strong></p>
<p><strong>FB:</strong> No ha habido en la historia otro Papa que haya hecho tantas críticas y tan profundas al capitalismo como él, pero es muy inteligente y jamás utiliza la palabra capitalismo. Además, eso de convocar tres encuentros mundiales con movimientos sociales no lo hizo ningún otro Papa y ninguna Conferencia Episcopal. El Papa Francisco está enteramente identificado con las tesis de la TdeL, pero no necesita decir la palabra “Teología de la Liberación”, porque lo importante es su defensa de los pobres y los refugiados, y la consigna de las tres ‘T’ (trabajo, techo y tierra). Eso es lo que importa, el contenido y la coherencia en sus propuestas, y no sacar consignas. Esto crea mucho revuelo dentro y fuera de la Iglesia, por eso hay Cardenales que no tienen ningún reparo en acusarlo de comunista, o que está desviando la doctrina católica, o lo acusan directamente de ser un militante de la TdeL. Esto es bueno para nosotros, porque ya no estamos tan solos como algún tiempo atrás.</p>
<p><strong>CFU: ¿Qué experiencias y lecciones podemos tomar del llamado ‘Socialismo real’ y de la caída del muro de Berlín?</strong></p>
<p><strong>FB:</strong> Yo tuve mucho contacto y experiencias con el mundo socialista, 33 años de trabajo que reuní en el libro “Paraíso perdido. Viajes por el mundo socialista”. Cuando la cosa se estaba viniendo abajo me invitaron para que ayudara a arreglar los errores que se habían cometido, pero eran muchos y no había más tiempo. Todo se vino abajo y yo vi, literalmente, caer el muro de Berlín.</p>
<p>Las estructuras políticas de Europa del Este se desvincularon del pueblo, dejaron de tener raíces populares y el socialismo se descaracterizó muchísimo, se perdió el apoyo del pueblo y la gente estaba cansada. Por eso todo se cayó como un castillo de naipes. Gorbachov hizo un gesto y todo se deshizo. ¿Dónde estaba la gente que defendía el socialismo con grandes manifestaciones? Yo tuve mucho contacto con gente que fue muy revolucionaria, muy marxista. Yo me pregunto: ¿toda esta gente está luchando para volver al socialismo o se acomodó en el capitalismo y están satisfechos? Yo creo lo segundo, porque no era una cuestión ideológica, era una cosa más simple: vives en un país socialista y tienes un buen empleo, entonces vas a defender el socialismo para defender el empleo, pero no había una convicción. Esta gente nunca tuvo un compromiso ontológico con el pueblo, con la gente pobre.</p>
<p>¿Por qué Estados Unidos atacó a Irak, Afganistán, Libia y Siria y no a Cuba? Porque se necesitaban hacer guerras para derrocar gobiernos. En Cuba no se puede, ellos aprendieron desde Vietnam y Bahía Cochinos que no se pueden derrocar pueblos. ¿Por qué gran parte de la izquierda marxista se derrumbó con el muro de Berlín? Porque era una izquierda teórica, más preocupada por ocupar funciones de poder que en liberar al pueblo, y que no tenía contacto con el pueblo. Se trataba de una izquierda académica, universitaria, que entró en crisis. ¡Después de la caída del muro de Berlín quedaron pocos!</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-35976" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Betto2.jpg" alt="" width="960" height="663" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Betto2.jpg 960w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Betto2-594x410.jpg 594w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Betto2-810x559.jpg 810w" sizes="(max-width: 960px) 100vw, 960px" /></p>
<p><em><strong>-“La izquierda debe volver al trabajo de base”</strong></em></p>
<p><strong>CFU: ¿Cómo ve la situación de Colombia?</strong></p>
<p><strong>FB:</strong> La situación de Colombia es muy difícil. Es la primera vez en la historia que un pueblo ha votado por la guerra, a pesar de todo, incluida la intervención y bendición del Papa Francisco. Si Uribe vuelve no habrá ningún diálogo y la guerra seguirá, por supervivencia de los grupos guerrilleros y no porque ellos quieran seguir, ellos saben que hay que encontrar la paz y transformarse en fuerzas políticas amplias. Habría que analizar dónde estuvieron las fallas. Quizás, [Juan Manuel] Santos no supo conducir la cosa, aclarando detalladamente al pueblo de Colombia lo que pasaba en [la mesa de negociaciones de] La Habana, entonces la gente no estaba suficientemente informada cotidianamente de los pasos que se daban.</p>
<p><strong>CFU: Ante la situación dramática que vive Venezuela, ¿no estaríamos entrando en una etapa en que la única salida sea la confrontación armada?</strong></p>
<p><strong>FB:</strong> En mi evaluación estamos muy lejos de eso. La lucha armada hoy sólo interesa a dos sectores: fabricantes de armas y extrema derecha. Aún hay muchas vías democráticas de lucha que hay que agotar y sería una tontería hacer una opción armada. Quien tiene que decir primero que va a usar las armas es la derecha, ¡siempre! La izquierda siempre toma las armas en auto-defensa y no para atacar si hay una vía democrática. Es el principio que yo adopto.</p>
<p>En Venezuela, [el presidente Nicolás] Maduro está convocando una nueva Asamblea Constituyente. Yo espero que no sea Maduro el primero en hacer un llamado a las armas. Sería una tontería, un error, que el gobierno de Venezuela vaya a las armas cuando aún hay espacios democráticos a pesar de las dificultades. Ahora es un momento muy delicado en el que hay que pensar en alternativas de movilización popular constantes y fortalecer los movimientos sociales. Esto es lo fundamental.</p>
<p>Sin embargo, viene una pregunta: ¿será que hubo un trabajo político de formación de núcleos populares que le permitiera a la gente tener protagonismo histórico como hubo en Cuba? El pueblo cubano pasó los peores momentos en el llamado ‘período especial’ y resistió porque tenía formación política y no se sentía distanciado del gobierno. Este es el desafío que se le pone a Venezuela: si no forma la conciencia política del pueblo, es muy difícil que ese pueblo mantenga y sostenga la Revolución Bolivariana.</p>
<p><strong>CFU: ¿Cuál es su análisis de la crisis de la izquierda continental?</strong></p>
<p><strong>FB:</strong> No hay que poner toda la culpa en el enemigo, sino evaluar y hacer una autocrítica de los errores que hemos cometido. Yo creo que la izquierda primero debe mirarse al espejo la cara de vergüenza y volver al trabajo de base. Vive llena de consignas, de teorías, de análisis, de libros, y nadie quiere ir al pobre, al campesino y al obrero y hacer ese trabajo difícil, cansador, que está ahí, con una metodología enseñada por Paulo Freire, por ahí es que tenemos que ir.</p>
<p>En el caso brasilero, nosotros estuvimos trece años en el gobierno y no hicimos un trabajo de base ni un trabajo de alfabetización política del pueblo. Al revés, hicimos un trabajo de facilitar al pueblo el acceso a los bienes de consumo y creamos más una nación consumista que ciudadanos protagonistas políticos. Estamos pagando el precio de las semillas equivocadas que hemos plantado. Yo venía advirtiendo esto desde 2004 cuando publiqué “La mosca azul”. Lamentablemente el PT [Partido dos Trabalhadores] hasta ahora no hizo autocrítica, ni se posicionó delante de sus militantes apresados. Va tener que decir que ellos son inocentes y salir a defenderlos a toda costa. Y a los corruptos hay que expulsarlos porque ‘quien calla, otorga’… ¡y la gente no es tonta!</p>
<p>&#8212;</p>
<p>*Investigadores del Colectivo Frente Unido – Investigación Independiente. colectivofrenteunido@gmail.com</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/35972-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Evocación de François Houtart</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Jun 2017 03:03:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Camilo Torres]]></category>
		<category><![CDATA[Colectivo Frente Unido]]></category>
		<category><![CDATA[François Houtart]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Nicolás Armando Herrera Farfán]]></category>
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					<description><![CDATA[El pasado 6 de junio fue un día particularmente frío en Buenos Aires. Cerca del mediodía recibí un mensaje de un querido amigo: “murió François Houtart”. La dolorosa noticia fue confirmada por la compañera Isabel Rauber. ¿Qué hacer ante una noticia que era, como dijera Mario Benedetti, “un absurdo previsible”? Entre el desconcierto y la conmoción mensajeé a mis compañeros del Colectivo Frente Unido. El “autor intelectual” del Colectivo y “ángel de la guarda” de nuestro trabajo se había ido.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Nicolás Armando Herrera Farfán*<br />
</strong></p>
<p><em>El pasado 6 de junio fue un día particularmente frío en Buenos Aires. Cerca del mediodía recibí un mensaje de un querido amigo: “murió François Houtart”. La dolorosa noticia fue confirmada por la compañera Isabel Rauber. ¿Qué hacer ante una noticia que era, como dijera Mario Benedetti, “un absurdo previsible”? Entre el desconcierto y la conmoción mensajeé a mis compañeros del Colectivo Frente Unido. El “autor intelectual” del Colectivo y “ángel de la guarda” de nuestro trabajo se había ido.</em><strong><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-35933" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/photo_2017-06-11_23-57-42-1.jpg" alt="" width="720" height="477" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/photo_2017-06-11_23-57-42-1.jpg 720w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/photo_2017-06-11_23-57-42-1-619x410.jpg 619w" sizes="(max-width: 720px) 100vw, 720px" /></strong></p>
<p><strong>I. Nuestro intercambio</strong></p>
<p>Lo conocí en marzo de 2010 gracias al querido Atilio Borón. François había sido invitado a un seminario de Derechos Humanos y a la presentación de una antología de Camilo Torres en Buenos Aires. En una tarde calurosa de verano, con generosidad ilimitada, atendió la entrevista que preparamos con Lorena López; allí recordó, evocó y actualizó a Camilo Torres (su amigo, compañero y discípulo): “más que un simple cura-guerrillero, era un revolucionario sonriente que tenía un sueño y un horizonte ético-político (como Luther King y el Che Guevara)”. Entrevistarlo permitió acercarnos a una época. Fue la puerta y llave de la memoria, por la que entramos a Camilo y a los mágicos años sesenta.</p>
<p>Nos reencontramos dos años después en Buenos Aires nuevamente. Entonces presentaba un libro de su amiga y discípula Isabel Rauber y daba un seminario para la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). Aceptó nuestra invitación a almorzar en nuestra casa, bendijo el pan y, siempre generoso, compartió una nueva entrevista. Iba para la cumbre de los pueblos en el marco de Río+20 a discutir su propuesta de Paradigma Civilizatorio.</p>
<p>En 2013 viajamos con Lorena a Colombia y Ecuador para adelantar el trabajo de investigación, visitar archivos, hacer entrevistas, y recibir materiales en donación y custodia. En ese viaje conocimos a Gustavo Pérez Ramírez (amigo y biógrafo de Camilo), a Vicente Mejía (cura de Golconda) y a Leonor Muñoz (la amorosa “cebollita”); además, dialogamos con movimientos y núcleos críticos colombianos sobre la conmemoración del medio siglo de la partida de Camilo.  Con François nos vimos en Quito, en su casa: la Fundación Pueblo Indio. El viaje había sido financiado por una fundación europea por mediación suya.</p>
<p>En 2014 lo crucé en Bogotá, había sido invitado por Lilia Solano para impartir seminarios y conferencias. Se había publicado “Unidad en la diversidad”, un libro colectivo que prologó vinculando a Camilo con el nuevo paradigma civilizatorio. Y a fin de año, nos reencontramos nuevamente en Quito, en un Congreso Internacional de Educación organizado por el entrañable Napoleón Saltos. Hablamos de Fals y Camilo, del “progresismo” y de cierta izquierda contemplativa, y de la necesidad de salir del cientificismo y del neodesarrollismo. Su crítica de la Modernidad.</p>
<p>Con Diego Briceño lo visitamos en Quito al año siguiente. Almorzamos juntos mientras hablamos de nuestro documental (“El rastro de Camilo”) y del cincuentenario de Camilo. Aceptó gustoso la invitación del Arzobispo de Cali a la celebración ecuménica que pidiera el cuerpo desaparecido de su amigo. Y hacia fin de año escribió su comentario para nuestra fotobiografía de Camilo: “El revolucionario sonriente”, cuyo título es de su inventiva.</p>
<p>En el medio intercambiamos centenares de correos, opiniones y solidaridades cotidianas. Me regaló dos libros (“El camino de la utopía desde un mundo de incertidumbre” y “La Palestina del siglo I”), también el primer volumen de sus memorias (“El alma en la tierra”), porque el segundo será editado póstumamente.</p>
<p>El último abrazo nos lo dimos en Bogotá, cuando estrenamos nuestro documental en la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia, el 15 de febrero de2016. Allí también estuvieron María Tila Uribe, Leonor Muñoz y Gustavo Pérez Ramírez. <img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-35924" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/photo_2017-06-11_23-57-35.jpg" alt="" width="720" height="540" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/photo_2017-06-11_23-57-35.jpg 720w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/photo_2017-06-11_23-57-35-547x410.jpg 547w" sizes="(max-width: 720px) 100vw, 720px" /></p>
<p><strong>II. Seis rasgos de su pensamiento</strong></p>
<p>Aunque puntual y espaciada, nuestra relación fue muy cercana. Su mirada sobre la política, las ciencias sociales y Camilo Torres influyó notablemente en mi trabajo y perspectiva. Esta confesa relación e influencia provocó dardos malintencionados de parte de un “intelectual” colombiano, cuyo ego, soberbia y pretensión de grandeza es muy superior a su obra.</p>
<p>Quiero indicar ahora los que, a mi juicio, son los seis rasgos principales, la herencia y legado de este pensamiento al servicio de la humanidad.</p>
<p>(1) <strong>Es un pensamiento dialógico. </strong>François fue profesor de Camilo Torres, referencia intelectual de Frei Betto, Enrique Dussel y Franz Hinkelammert, y consultado por el MST brasileño, el Comité Central del Partido Comunista cubano, el gobierno vietnamita y Hugo Chávez (de quien conservaba un póster en su habitación quiteña). También fue amigo, colaborador y colega de Orlando Fals Borda, Paulo Freire, Ignacio Ellacuría, Samir Amin o Helder Camara. Entre ellos (sus saberes, luchas y territorios) y entre ellos y nosotros supo tender puentes, “traduciendo” y actualizando sus debates.</p>
<p>(2)<strong> Es un pensamiento abierto y complejo. </strong>Alejado de dogmatismos y esquematismos políticos, eclesiales y academicistas, adoptó el criterio marxiano de totalidad para pensar los problemas (científicos, socio-políticos, espirituales) en función de la vida. Así vinculó ciencia y política, cristianismo y marxismo, dulzura y radicalidad, saber académico y saber popular, sentimientos y categorías. Esto le permitió dialogar en diferentes niveles con distintos interlocutores: infantes de una escuela cubana, militantes latinoamericanos en la Escuela Nacional Florestan Fernandes en Brasil, comisionados de Naciones Unidas y estudiantes -de grado y posgrado- alrededor del mundo.</p>
<p>(3) <strong>Es un pensamiento situado y éticamente comprometido.</strong> No era un pensamiento ingenuo o despolitizado, porque partía siempre de la realidad mirando los problemas con los ojos de los de abajo; tomó partido, abandonando la pretensión positivista de la objetividad y la neutralidad. Su “locus enuntiationis” fue siempre –al decir de Dussel- la <em>exterioridad</em> de la Modernidad capitalista: el explotado, humillado, condenado, ofendido&#8230; el condenado de la tierra. Estos son los de abajo que palpaba en el Putumayo y el Valle del Cauca colombiano, Sri Lanka, Congo, Vietnam o Brasil, y por eso privilegió el diálogo Sur-Sur, nutriéndose de la savia popular, sin raptos ni saqueos de las ideas generadoras. Su opción por la <em>exterioridad</em> le imprimía ética y esperanza al pensamiento.</p>
<p>(4) <strong>Es un pensamiento crítico</strong>, en sentido marxiano. Aldo Casas refiere tres características de tal pensamiento: (a) desentraña los mecanismos de la maquinaria capitalista, (b) demuestra que no es natural, eterna e inmodificable tal maquinaria, y (c) propone caminos para una sociedad distinta. François estudió las religiones, la estructura económica, el desarrollo de las teorías e instituciones políticas (incluido el socialismo del siglo XXI) comprendiendo que eran creaciones humanas y como tal podían servir para someter o para liberar. Entonces propuso redes teóricas (Centro Tricontinental y la Revista <em>Alternatives Sud</em>), escenarios de articulación sociopolítica (Foro Mundial de Alternativas y Foro Social Mundial) y finalmente un nuevo paradigma civilizatorio (El Bien Común de la Humanidad) al que dedicó sus últimos diez años.</p>
<p>(5) <strong>Es un pensamiento dialéctico del campo político</strong><em>.</em> Aunque era impulsor, promotor y apasionado por el poder popular y la organización de “abajo y a la izquierda”, nunca fue un anti-estatista o <em>basista</em>. Era consciente de la potencialidad de gobiernos aliados o amigos de los movimientos, mientras ellos mismos no gobernasen; por esto acompañó los gobiernos progresistas con agudo criterio de realismo político, sin adulaciones ni encubrimiento, encontrando el equilibrio entre el intelectual principista y el cortesano del Rey, entre la urgencia política (“<em>real politik</em>”) y el pragmatismo dominante, entre poder popular y poder estatal.</p>
<p>(6) <strong>Es un pensamiento generoso y humilde sin medida.</strong> Es un rasgo de su personalidad. François era generoso con sus saberes como lo era con el tiempo, las redes, los contactos y los libros; tenía un “sí” fácil y entusiasta que lo hacía trabajar el doble. Inusual en el mundo académico y político, donde reina la arrogancia, la soberbia y la mezquindad, a Houtart le gustaba servir y dar, más que ser servido y recibir. Pretendió siempre ser más útil que importante.</p>
<p><strong>III. Muerte, ¿dónde está tu victoria?</strong></p>
<p>Cuando lo conocí hacía calor y cuando se fue hacía frío. Pareciera una metáfora del verano de la vida y el invierno de la muerte. Una síntesis posible a estos dos polos sería una primavera: organizar y difundir sus donaciones, recordarlo en sus encuentros, prolongar sus enseñanzas.</p>
<p>Otra síntesis es espiritualmente política y políticamente espiritual, esa misteriosa esperanza que vence a la muerte: la resurrección. Considero la resurrección como sinónimo de memoria activa, grito desgarrado de los sujetos para impedir que la bruma de la muerte y el olvido se lleven a sus seres queridos o sepulten sus raíces. Es lo que hacen compañeras y compañeros cada 26 de junio en Puente Pueyrredón por Darío Santillán y Maximiliano Kosteki o lo que hacemos nosotros mismos cada febrero, <em>mes del amor eficaz</em>. Así, nuestra vida es un abono para que la muerte nos haga semilla. La resurrección es un retorno espiralado, más cercano a la visión indígena del caracol que al <em>eterno retorno</em> nietzscheano. Entonces, la muerte resulta una mascarada, una estratagema.</p>
<p>François abonó y sembró. Sus semillas, como granos de mostaza, siguen animando y reencantando las luchas y los horizontes emancipatorios. Por ellas y en ellas sigue viviendo, aunque no veamos más nunca en sus ojos azules la mirada tiernamente escrutadora y comprensiva, ni escuchemos su fino y agudo sentido del humor.</p>
<p>Sus amigos solían hacer un chiste: “La diferencia entre Dios y François es que Dios está en todas partes y François&#8230; ya estuvo”. Ahora podemos decir que François alcanzó una de las pocas virtudes que le faltaban: la ubicuidad. Como Dios estará en todas partes y como Houtart seguirá estando. Por eso, con alegría y confianza puedo decir ahora: “Querido François, nos seguimos viendo”. ¡Buen viaje y gracias por todo!</p>
<p>Buenos Aires, 9 de junio de 2017</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&#8212;</p>
<p>*Las dos fotografías son del archivo del autor. Nicolás A. Herrera Farfán es integrante del Colectivo Frente Unido &#8211; Investigación Independiente. colectivofrenteunido@gmail.com</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/35921-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Entrevista: tras el rastro de Camilo Torres</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 14 Apr 2017 03:03:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Nuestra América]]></category>
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		<category><![CDATA[Camilo Torres]]></category>
		<category><![CDATA[Colectivo Frente Unido]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
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					<description><![CDATA[Mario Hernández dialogó con los realizadores del documental El Rastro de Camilo, acerca de la vida del Camilo Torres Restrepo. Lorena López y Nicolás Herrera del Colectivo Frente Unido- Investigación Independiente hablaron de la recuperación y difusión de la memoria del sacerdote revolucionario colombiano.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Mario Hernández</strong></p>
<p><em>Mario Hernández, periodista y militante argentino, dialogó con los realizadores del documental El Rastro de Camilo, en torno a la vida de Camilo Torres Restrepo. Lorena López y Nicolás Herrera del Colectivo Frente Unido- Investigación Independiente vienen trabajando desde el año 2010 en la recuperación y difusión de la memoria del sacerdote revolucionario colombiano.<br />
</em></p>
<p><b>Nicolás Herrera:</b> Nosotros vinimos a Argentina en el año 2008, en ese momento había una visión de Colombia bastante restrictiva. En ese entonces, cuando comenzábamos a participar activamente, Colombia era asociada a la guerrilla y a las FARC, ahora es asociada al “Patrón del mal”, al narcotráfico, a la televisión. Pero parte de nuestra preocupación era que nosotros como pueblo luchador no teníamos nada más que ofrecer que la figura de la guerrilla y las FARC. No es que estemos en contra de las FARC, pero nos preguntábamos si no había nada más para ofrecer en cuanto a las experiencias de lucha de nuestro pueblo.</p>
<p>Una de las figuras determinantes que podíamos compartir era la de Camilo Torres, pero no llegamos a él directamente, pasamos por Orlando Fals Borda, sociólogo, uno de los grandes científicos sociales de la historia de este continente que planteó una nueva manera de ver las ciencias sociales comprometidas con el cambio social y a eso él lo llamó “investigación participativa”, y que está a la misma altura de otra figura como Paulo Freire.</p>
<p>Hicimos un libro en el año 2011/12, comenzamos a preparar un libro sobre Orlando Fals Borda, una antología, y encontrábamos que en muchas entrevistas y artículos él decía que no había inventado nada, que todo lo había escrito porque Camilo Torres ya lo había hecho. Con Camilo fundaron la Facultad de Sociología en Colombia y él decía que toda la acción de la investigación participativa la había visto en Camilo. Había un elemento sobre el que no habíamos profundizado nunca, la veta científica de un hombre que había sido reducido a la figura de cura guerrillero y esa figura había sido fetichizada, era una estampita con la cual estabas a favor o en contra, pero no podías cuestionar o preguntar qué había detrás de eso.</p>
<p><strong>Mario Hernández: Recuerdo que en los años 70 en la Argentina se editaba una revista que se llamaba <em>Cristianismo y Revolución</em>, que también la editaba un ex sacerdote o seminarista.</strong></p>
<p><b>N.H.:</b> Juan García Elorrio.</p>
<p><strong>M.H.: Exactamente. Ahí por primera vez leí sobre Camilo Torres.</strong></p>
<p><b>N.H.:</b> Además en esa revista Elorrio habla en caliente, porque la publicación empieza en 1966 y Camilo murió en 1966. En el segundo número de Cristianismo y Revolución ya aparece Camilo Torres en la portada, eso está muy relacionado con una experiencia militante muy fuerte en la Argentina a los finales de los 60 y en los 70 que da origen al comando Camilo Torres, que luego va derivar en Montoneros, pero también está la experiencia de Norberto Habegger, que provenía de la Democracia Cristiana, que era de Descamisados y escribe una biografía sobre Camilo Torres. Había toda una generación de militantes que van haciendo un tránsito y que van preguntándose quién es este personaje y cómo lo traducen a su propia experiencia. En la investigación que hicimos terminamos yendo a Bahía Blanca, donde hay una experiencia muy linda en relación a Camilo y la militancia de base.</p>
<p><b>El cuerpo de Camilo sigue desaparecido como trofeo de guerra</b></p>
<p><b>Lorena López:</b> En parte es encontrarse con una memoria vigente que no conecta solamente al movimiento social en Colombia, sino que incluso fue una figura impactante para el movimiento latinoamericano. En esta experiencia de hacer la búsqueda investigativa para el documental “El rastro de Camilo”, del cual formamos parte como equipo investigador, de recopilación de testimonios y archivos, dimos con una compañera en Bahía Blanca a partir de una campaña que se realizó en el año 2015 por un grupo de compañeros del Congreso de los Pueblos que fueron apresados y acusados de ser guerrilleros urbanos, hecho que ya se desmintió y hoy están en libertad, todos exiliados; se hizo una campaña de firmas en solidaridad y entre ellas firmó esta compañera porque los acusan de tener material sobre Camilo y la figura de Camilo siempre había estado en su casa, porque sus padres eran cristianos, artistas populares, y habían hecho una historia de la Iglesia que tiene como protagonista de su último capítulo a Camilo. Se trataba de una narración de cuento para niños. Ella estuvo presente cuando la dictadura se llevó a sus padres, no supo más de su familia, se quedó con amigos y a la edad de 18 años una conocida le entrega un audio: se trataba del audio realizado por sus padres de Camilo.</p>
<p>Lo recuperamos porque además era tener en cuenta que Camilo es al día de hoy el desaparecido más ilustre del siglo XX en Colombia y Laura García, la compañera militante en Bahía Blanca, nos decía que es la manera que encontró de conectar memorias. Sus padres son desaparecidos de la dictadura argentina a la vez que Camilo es un desaparecido por el Estado colombiano. Una manera de ir forjando esas memorias para que los pueblos hagan los duelos de los miles de desaparecidos que tenemos.</p>
<p>¿Por qué Camilo? Porque su historia da cuenta de la cruenta realidad colombiana a raíz de los testimonios recuperados, y porque recuperar a Camilo es recuperar a cientos de desaparecidos que tenemos, al día de hoy son 70.000. Además poder preguntarle al Estado colombiano que está hablando de paz y de justicia, qué pasa con esos compañeros y qué pasa con el cuerpo de Camilo que sigue desaparecido como trofeo de guerra. Yo creo que esas son las preguntas que atraviesan el documental y que nos atraviesan desde 2010 cuando comenzamos a indagar en este personaje.</p>
<p><b>N.H.:</b> También son preguntas que nos atraviesan a nosotros. Nunca naturalizamos que el cuerpo de Camilo estuviera desaparecido. Viniendo aquí, yendo a las rondas de las Madres de los jueves en la Plaza de Mayo, uno se pregunta dónde están sus propios muertos y cómo es posible que Camilo Torres no aparezca y se quede instalado en el movimiento social como algo normal, porque murió en combate, entonces debía ser enterrado en una fosa común.</p>
<p><strong>M.H.: ¿Sus familiares no reclamaron el cuerpo?</strong></p>
<p><b>N.H.:</b> La madre sí, lo reclamaba para seguir peleando, entonces el Estado no iba a darle el cuerpo a una mujer que quería ser memoria activa de su hijo. Hay toda una discusión entre Isabelita Restrepo, su madre, que terminó muriendo auto exiliada en La Habana, donde están enterrados sus restos por invitación expresa de Fidel y la posición del hermano mayor de Camilo que insistía en que lo mejor que podían hacer sus amigos era dejarlo descansar en paz y que no se metan más y no lo usen como bandera política.</p>
<p>La posición del hermano de Camilo era bastante conservadora, por el contrario de su madre que siempre dijo que se hizo matar por seguir a Cristo y por su compromiso con los pobres, y que por lo tanto los pobres tienen derecho a rendirle un culto o un tributo en una tumba. El hermano siempre insistió en que Camilo se equivocó al final y que lo mejor era que ese cuerpo no sirviera para seguir alimentando los odios y la violencia. El Estado se puso del lado del hermano y trató de sepultar la figura de la madre. Nuestra tarea ha sido ponernos del lado de la madre y reclamar sus restos, sus documentos, su memoria, no para decir que nosotros la recuperamos sino para ser un canal y vehiculizar ponerlo en discusión.</p>
<p><strong>M.H.: Mencionaste el apellido de su madre, Restrepo, porque en realidad Camilo Torres se llamaba Camilo Torres Restrepo y cuando hablamos de la familia Restrepo se trata de una de las 10 familias que han gobernado Colombia. Alguna vez tuve relación con la escritora Laura Restrepo que supo militar en Argentina durante los años de la dictadura y hoy es una famosa y reconocida escritora. Acá entonces, cabe una pregunta, porque Torres no dice nada, pero Restrepo dice mucho. ¿Cómo se da la participación de este hijo de la oligarquía colombiana en esta demanda de cambio social y político participando de una fuerza armada como el Ejército de Liberación Nacional (ELN)?</strong></p>
<p><b>N.H.:</b> Voy a redoblar tu apuesta. Torres no dice nada para este contexto, pero para el contexto colombiano los Torres son una familia de terratenientes y de científicos que tenía varias generaciones, su padre era médico, era el Rector general de la Universidad Nacional de Colombia, era el mejor pediatra de Colombia en los años 20 y 30, su abuelo era médico y su bisabuelo también y venía de una familia de terratenientes de Boyacá, en el centro del país, cerca de Bogotá. En su linaje, 19 generaciones antes está el famoso adelantado Don Juan de Torres, el español, que tiene un hijo con una cacica indígena que es Don Diego de Torres y Moyachoque que para los originarios es una figura como la de Tupac Katari, con reconocimiento histórico, liderazgo étnico y político, una figura muy importante. De hecho algunos Muiscas cuando hoy se refieren a Camilo lo llaman “de Torres” para referirse a su antepasado Don Diego de Torres. Entonces aquí puede no decir mucho ese apellido pero en Colombia los Torres eran una familia que si no era descollante, era por lo menos influyente en términos culturales en una región determinada.</p>
<p>Los Restrepo son muchos, Laura, la escritora, el actual vocero de la negociación de paz con el Ejército de Liberación Nacional por parte del gobierno, Juan Camilo Restrepo, el anterior que hoy está prófugo del gobierno de Uribe Vélez que negoció con los paramilitares, el Alto Comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, un delincuente. El ex presidente Carlos Lleras Restrepo y la mamá de Camilo eran parientes lejanos y además es abuelo de Germán Vargas Lleras, el que fue hasta hace poco vicepresidente de Santos y que es uno de los tipos más opuestos a las negociaciones de paz y a cualquier tipo de transformación. Los Santos tienen un linaje que es Santos Restrepo y están emparentados con Torres Restrepo, o sea que cuando Camilo hablaba de las 24 familias que gobernaban Colombia no era porque las había leído en estudios sociológicos, sino que tomaba whiskey con ellos.</p>
<p>El tema es que se da vuelta todo cuando su padre y su madre deciden tomar posiciones radicales en política, su padre era el candidato a ministro de Salud si Gaitán hubiera sido presidente, habían sido concejales en los años 20 y eran copartidarios. Camilo Torres iba los viernes, cuando eran las Jornadas Gaitanista,s a escuchar los discursos de Gaitán que era como ir aquí a comer pizza a la Avenida Corrientes los viernes. La figura de Gaitán era muy influyente para Camilo así como para su madre y su padre.</p>
<p>La familia de Camilo siempre estuvo ligada a la política, el tema es que en Camilo se atraviesa la espiritualidad, una sensibilidad frente al dolor y al sufrimiento de los pobres, que lo lleva a ser sacerdote y buscar alternativas para que la gente no sufriera tanto y esto lo lleva a ser sociólogo. Entonces, se trata de un hombre que tiene una sensibilidad sobre el mundo, una ética en donde el otro es importante y que hay que construir las herramientas para que ese otro no siga siendo excluido de un sistema que lo hace sistemáticamente y no queda otro camino que la lucha política directa.</p>
<p>Camilo no asume la política contrariando sus criterios espirituales ni científicos, sino a partir de la ética cristiana y de los criterios científicos da el salto a la política y lo hace en concordancia con una historia de su familia, de su mamá, de los Gaviria, porque ella era Isabel Restrepo Gaviria. El abuelo paterno de Camilo murió en el frente de la Guerra de los Mil Días, era médico de campaña atendiendo a los liberales cuando se enfrentaron al gobierno conservador. Había todo un imaginario, su tatarabuelo, José Félix Restrepo, firmó el acuerdo de libertad de vientres en Antioquia. Era una figura muy importante para Camilo y lo llevó a comprometerse con los pobres.</p>
<p><strong>M.H.: ¿En qué ha consistido la investigación que hicieron de la memoria de Camilo Torres? Supongo que habrán tenido algunas dificultades en el camino.</strong></p>
<p><b>N.H.:</b> Sí, nuestro trabajo toma como punto de partida otros previos, nunca creímos estar inventando la leche tibia. Tuvimos como referencia la investigación de Orlando Fals Borda y teníamos una mirada sobre la historia que era la historia negada de los de abajo, de las luchas, y teníamos una referencia que son cuatro volúmenes que escribió un historiador colombiano, Renán Vega Cantor, que se llama “Gente muy rebelde”. Teníamos algunas referencias ahí de lo que significaba recuperar historia y recuperar resistencias. Comenzamos a cuestionarnos cómo hacer para divulgar esas cosas que fuéramos encontrando y cómo hacer para que le llegara a la gente.</p>
<p>Empezamos en 2010 publicando un libro con Claudia Korol que se llamó “Camilo Torres, el amor eficaz”, que se trata de una pequeña recopilación de escritos y ahí, cuando acabamos la presentación en el Hotel Bauen, donde estuvieron las Madres de Plaza de Mayo, el compañero Carlos Aznárez de Resumen Latinoamericano, y una presencia bastante interesante, nos preguntamos qué íbamos a hacer a continuación y se nos ocurrió una galería fotográfica.</p>
<p>Comenzamos a buscar por internet, donde encontrábamos siempre las mismas cuatro fotos relacionadas a su etapa guerrillera. A través de Atilio Borón hicimos un cruce con quien fue profesor de Camilo Torres, un sociólogo belga que se llama Francois Houtart. Él vino a Buenos Aires, tuvimos la oportunidad de entrevistarlo durante cinco horas. Mas que investigación fue la curiosidad de alguien que quiere acercarse a un héroe.</p>
<p><strong>M.H.: Hay una etapa en la que Camilo vive y estudia en Bélgica.</strong></p>
<p><b>N.H.:</b> Él se convierte en sociólogo en Lovaina, por sugerencia de Francois Houtart.</p>
<p><strong>M.H.: Que es un hombre de la Iglesia también.</strong></p>
<p><b>N.H.:</b> Sí, es sacerdote, tiene 94 años, es uno de los principales impulsores del Foro Social Mundial y del movimiento altermundista. Cuando terminamos la entrevista nos pregunta si no conocemos a un colombiano que está haciendo un documental sobre Camilo Torres en Canadá. Nos pone en contacto, Diego viene a Buenos Aires en septiembre de ese año, nos encontramos en un bar, nos contamos qué estábamos haciendo y ahí surge la idea de hacer un colectivo, y así surge el colectivo Frente Unido, porque así se llamaba el programa político de Camilo Torres que tenía una metodología, todo se hace de abajo hacia arriba, de la periferia al centro, donde se participa de manera asamblearia y donde se toman decisiones en función del beneficio de todos.</p>
<p>Ese fue nuestro punto de partida para trabajar, teníamos una veta que estábamos explorando que era la editorial, luego publicamos y ayudamos a varias publicaciones en todos estos años; estaba el documental y seguía latente el tema de dónde estaban las fotografías de Camilo y sus archivos. También preguntas que a veces no se hacen porque parecen sin sentido, cómo era la firma de Camilo Torres, cómo era su letra, dónde están sus cartas, cómo se expresaba respecto de su madre, cuáles eran las formas en que contestaba, a quién no le contestaba cuando le mandaban correspondencia, qué redes tejía; un montón de preguntas que fueron apareciendo en el camino, que fueron alimentadas y en algunos casos fueron resueltas con la consulta de archivos.</p>
<p>En estos años, desde 2010 hasta ahora, hemos consultado decenas de archivos, públicos y privados en Colombia, en Ecuador, en Cuba, a través de Francois Houtart consultamos su archivo personal en Lovaina, Bélgica. Nos lo trajo a América Latina, nosotros no viajamos a Bélgica. Y hemos podido encontrar otras facetas de Camilo Torres que no aparecen en libros como el de Walter Broderick, que es el más famoso, ni en los trabajos académicos sobre Camilo Torres.</p>
<p>Fuimos encontrando un personaje sobre el que parecía estar todo dicho y en realidad lo que se estaba diciendo era como llovido sobre mojado. Seguimos encontrando aristas totalmente desconocidas, no solo para nosotros, sino que cuando las pusimos en acto descubrimos que lo era para mucha gente.</p>
<p><b>&#8220;La figura de Camilo Torres nunca fue prohibida en Colombia, pero es demonizada&#8221;</b></p>
<p><b>L.: </b>Ahí nos queda cómo hacer para que un archivo no quede justamente como la noción que muchos tienen de algo muerto. Cómo activar eso que nosotros hemos ido recolectando, para que los movimientos sociales, la gente, los académicos u otros inquietos lo sumen a sus luchas. Es una inquietud de los tres, Diego, Nicolás y yo; por ejemplo, encontramos un audio de Camilo, cómo lo potenciamos y lo difundimos, armamos entonces un canal en Soundcloud donde subimos las Cápsulas Camilistas para la Memoria. Cuando viajamos a Colombia en 2013 y también el año pasado para el cincuentenario, hubo devolución de la gente, habían leído las Cápsulas y las habían utilizado con campesinos para hacer talleres. Hay una memoria que se retroalimenta, sirve para que la gente siga haciendo talleres y trabajando el tema.</p>
<p><strong>N.H.:</strong> Lo mismo nos pasó con la fotografía, sacamos dos calendarios, uno en 2015 y otro al año siguiente; era muy bonito ir a los sindicatos y encontrar que estaba la foto de Camilo Torres y que los pibes de 17/18 años posteaban su foto con el calendario.</p>
<p>La figura de Camilo Torres nunca fue prohibida en Colombia, nunca se dijo que no se podía hablar de él, sin embargo, si hablas de Camilo allá, mínimo sos simpatizante del ELN, entonces no está prohibida, pero es demonizada. La gente no tiene una vocación de tener posters, por ejemplo, como se ve aquí del Che, en Colombia mientras menos relación se tenga, mejor. De hecho lo que pasó con estos compañeros que fueron apresados y luego liberados, fue que la fiscal mostró como prueba afiches de Camilo Torres que les pertenecían, afiches que nosotros en parte habíamos ayudado a recuperar y a reimprimir.</p>
<p><b>L.: </b>De alguna manera es sacar de la clandestinidad la memoria de Camilo, siempre decimos que la etapa más famosa de Camilo es la del cura guerrillero y siempre insistimos en que respetamos su última acción porque hace parte de su ciclo vital, un período de cuatro meses, que está atravesada por su vocación cristiana y su vocación política. Sin embargo, eso ha opacado sus otras facetas, su compromiso, incluso en este ejercicio de memoria visual se fetichizó esa figura de guerrillero y quedó totalmente borrada de la memoria otro tipo de imagen. A mí me generaba muchos cuestionamientos que del Che Guevara hubiera muchas biografías, imágenes, el Che pequeño, el Che bebé; y nosotros nos preguntamos dónde están las fotos de Camilo, dónde la gente se pueda encontrar con un ser humano común y corriente que compartía con sus hermanos, con sus amigos, el ser humano que estuvo en el seminario, en Europa; pienso que a lo largo de estos años, todo el material que recuperamos es justamente para eso, para entregar una memoria más completa de lo que ha venido siendo Camilo Torres.</p>
<p><b>&#8220;Necesitamos un Camilo vivo, uno que no sea un mito, sino un símbolo de lucha&#8221;</b></p>
<p><b>N.H.:</b> Y entender que nuestro propósito además de desclandestinizar, es desfetichizar, necesitamos un Camilo vivo, uno que no sea un mito, sino un símbolo de lucha. Solamente lo podemos lograr si entendemos que es una persona común y corriente que ante las vicisitudes de su tiempo y enfrentado a una realidad histórica lacerante decidió optar por los oprimidos y se comprometió en todas las categorías de su tiempo, y estas incluyeron la lucha armada.</p>
<p>No fue a la lucha armada de un día para el otro, sino que fue una decisión que fue madurando a lo largo de años y en virtud del conocimiento de la realidad. Hay que desandar el camino de Camilo para entender cuáles son sus verdaderos aportes y propósitos y cuál es su diagnóstico del país. En la entrevista que le hiciste a Renán él decía que a lo largo de los años los diagnósticos de Camilo Torres siguen vigentes, el país no está igual, está peor, sin embargo, creo que tenemos que estudiar esos diagnósticos y a la vez estudiar la realidad del país y tenemos que tener un compromiso con eso.</p>
<p><strong>M.H.: El año pasado adquirí un libro en Bogotá que se llama “Camilo Torres escritos políticos”, de Walter Broderick, es una selección de escritos, uno de ellos es un discurso a los estudiantes de la Universidad Nacional, del 29 de mayo de 1965, en un homenaje que los estudiantes le brindaron a Camilo Torres en vísperas de una partida, quien bajo la presión de sus superiores eclesiásticos había decidido ausentarse del país e ir a preparar una tesis de doctorado en la Universidad de Lovaina, donde se había recibido de Licenciado en sociología. Finalmente Camilo suspendió ese viaje a Europa para dedicarse de lleno a la actividad política.</strong></p>
<p><strong>Leo algunos de sus párrafos:</strong></p>
<p><strong>“Tenemos que lograr la unión revolucionaria, por encima de las ideologías que nos separan. Los colombianos hemos sido muy dados a las discusiones filosóficas y a las divergencias especulativas, nos perdemos en discusiones que aunque desde el punto de vista teórico sean muy valiosas, en las condiciones actuales del país resultan completamente bizantinas”. “Hay puntos elementales indicados por la técnica social económica que no tienen implicaciones filosóficas y sobre las cuales los que buscamos una auténtica renovación del país podemos ponernos de acuerdo, prescindiendo de las diferentes ideologías, no en nuestra vida personal, pero sí en nuestra lucha revolucionaria inmediata. Los problemas ideológicos los resolveremos después de que triunfe la revolución”. “Necesitamos la unión por encima de los grupos. Es lastimoso el espectáculo que da la izquierda colombiana.”</strong></p>
<p><strong> Podríamos cambiarlo por “la izquierda argentina” 50 años después y tendría sentido. “Mientras la clase dirigente se unifica, mientras la minoría que tiene todos los poderes en sus manos logra superar las diferencias filosóficas y políticas para defender sus intereses, la clase popular que no cuenta sino con la superioridad numérica, es pulverizada por los dirigentes de los diferentes grupos progresistas que muchas veces ponen más énfasis en las peleas que tienen entre sí que en su lucha contra la clase dirigente”. “La unión debe hacerse por encima de las ambiciones personales, necesitamos algunas condiciones indispensables para realizar la unión, ante todo necesitamos objetivos nacionales que encaucen nuestras energías y las de todo el pueblo colombiano”. “Nadie puede ser verdaderamente revolucionario si no confía en los valores del pueblo, es lo único que nos puede liberar del paternalismo práctico de que adolecen aún nuestros dirigentes de izquierda”.</strong></p>
<p><strong>Creo que estas pocas frases de Camilo Torres hablan de su actualidad, si bien han sido pronunciadas hace 52 años.</strong></p>
<p><strong>¿Qué están preparando para el futuro?</strong></p>
<p><b>N.H.:</b> En este momento estamos trabajando sobre una nueva versión del documental “El rastro de Camilo”, que dura 54 minutos, ahora estamos trabajando sobre un documental más ambicioso que va a durar cerca de 90 minutos y va a incluir una mirada sobre la vigencia de Camilo y su aporte a la política mundial y a la espiritualidad. Fundamentalmente, no negando la espiritualidad.</p>
<p>Una de las grandes dificultades que hemos tenido es que en el ambiente de izquierda cuando hablas de Camilo Torres, hay algo de rechazo por ser cura, como si invalidara su acción porque no era politólogo u obrero metalúrgico. Pero también te dicen que no era marxista, como si hubiera un vademécum de qué significa ser revolucionario y las cuatro o cinco palabras claves, si Camilo no las rezaba entonces invalidaba su acción.</p>
<p>Parte de nuestra tarea tiene que ver con ese rescatar a Camilo y poner en cuestión sus tesis y planteamientos. El documental gira en esa dirección, va a ser dirigido por Diego Briceño, nuestro compañero que está en Montreal, estamos trabajando en esa tarea, incluye nuevos testimonios, entrevistas y archivos. Estamos trabajando también en la difusión de nuestra exposición de fotografías y documentos en el Centro Cultural de la Cooperación que se llamó “Profeta de la liberación” y también en cómo hacer para que la exposición pueda tener alguna rotación y tener su propia vida.</p>
<p><b>L.: </b>Estamos en la transcripción de una serie de cartas inéditas, la mayoría es correspondencia de Camilo a su madre, Isabel Restrepo, las adquirimos a través de un contacto, alguien que las preservó durante mucho tiempo en Cuba. Estamos en el trabajo de transcribirlas por la cuestión de la letra y esperamos hacer la publicación de ese libro.</p>
<p>También estamos terminando de digitalizar un proyecto que nació con nosotros en 2010 que es el archivo virtual de Camilo Torres. Nuestra idea es tener a disposición la documentación que hemos podido recopilar a lo largo de estos años y hacer una gran plataforma virtual para acceso de toda la gente.</p>
<p><b>N.H.:</b> La gente tiene derecho a saber y también es necesario que estos personajes no queden difuminados en las opiniones, sino que pueda accederse a la fuente. Nuestro trabajo ha sido de correa de transmisión, hemos logrado digitalizar archivos, estamos gestionando acceder a otros archivos en Francia, en México, en EE. UU., en el Vaticano; estamos tratando de lograr que esos archivos sean de acceso público. Nuestra gran convicción es que Camilo Torres debe dejar de ser un mito y convertirse en un referente de la revolución colombiana. Nuestra gran tarea es poner al alcance los materiales que puedan dar cuenta de esa vigencia y de esa importancia.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/35250-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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