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	<title>ayotzinapa &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>ayotzinapa &#8211; Marcha</title>
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		<title>Ayotzinapa: una historia de inicios</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ayotzinapa-una-historia-de-inicios/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2020 17:26:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[Aytozi Vive]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
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					<description><![CDATA[A 6 años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, la autora busca en sus recuerdos las sensaciones detrás de un hecho que marcó a la sociedad mexicana, y que la acompaña hoy en día, desde Argentina, en un pedido de justicia que sigue siendo un grito que atraviesa el continente. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>A 6 años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, la autora busca en sus recuerdos las sensaciones detrás de un hecho que marcó a la sociedad mexicana, y que la acompaña hoy en día, desde Argentina, en un pedido de justicia que sigue siendo un grito que atraviesa el continente. </em></p>
<p><strong>Por Mariana Brito Olvera/ Foto Carlos Ayala</strong></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Este ensayo podría comenzar de distintas formas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Si me remitiera al principio, diría:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Al inicio no entendíamos bien qué había pasado. Yo iba caminando con G en las inmediaciones de la universidad y a él le había llegado un mensaje. Qué pasa, le pregunté. No sé bien, pero creo que desaparecieron a unos chavos en Guerrero, en Ayotzinapa. ¿Cómo? Volví a preguntar. Pero él ya no respondió nada.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Tal vez podría adelantar la cinta un poco más, y entonces empezaría:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Nos tardamos varios días en reaccionar. Las cifras no nos cabían en la mente. Se hablaba de 58, de 46, de 54, de 49. ¿Muertos? ¿Desaparecidos? Hasta que se consolidó la cifra: 43 desaparecidos de la normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa. ¿Por qué? Nos preguntamos. Pero no recibimos respuesta.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Borro este inicio. Demasiado incierto. Mejor reformulo:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>La noche que vimos su rostro en el periódico, en la televisión, no pudimos dormir. No sólo había 43 desaparecidos, sino también había muertos. Uno de ellos era Julio César Mondragón. Lo habían dejado tirado en un descampado y le habían desollado la cara. Esa noche me fui a casa de una amiga. No queríamos estar solas. No podíamos creerlo. ¿En verdad esto había pasado? Pero no había nadie que nos respondiera.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">No. Borro nuevamente. Julio era más que eso. No sólo un hueso sin piel, no sólo un cráneo sin gesto. Reescribo:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Tu rostro, Julio, no es ése. Tu rostro no es el que nos enseñaron con mala saña en la televisión, para asustarnos, para paralizarnos, para aterrorizarnos. Tu rostro no es ése. Tú no das miedo. Vi fotos tuyas: tienes facciones finas, una nariz delineada, cejas definidas y labios delgados. Tus ojos marrones profundos: siempre miras de frente. Te gustan los gorros porque apareces con ellos en las fotos. Eres estudiante, eres luchador, eres padre. Tú rostro nos moviliza.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Mejor. Pero igual me pregunto: ¿podría iniciar con alguna certidumbre, con algún dato duro?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Eran sólo preguntas: ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde están?, ¿por qué?, ¿por qué? ¿por qué? La forma, el momento, el lugar exacto, la razón, el móvil. Pero nadie respondió nada de esto</em>.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">A ver, pero hay cosas que sí se pueden afirmar. Estoy demasiado pesimista. Podemos comenzar con esto:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Lo de Ayotzinapa nos transformó.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Recuerdo que en su libro sobre el 68, Poniatowska escribió que en la historia del siglo XX mexicano había un antes y un después de la matanza de estudiantes en Tlatelolco. Ayotzinapa también es un hito en la historia del siglo XXI en México. Hay un antes y un después de Ayotzinapa. Tlatelolco, el lugar del montón de arena. Ayotzinapa, el lugar de las tortugas. Tierra y agua unidas por la raíz lingüística del náhuatl, por la memoria de nuestros pueblos ancestrales, por la historia de nuestras luchas recientes.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Justamente los compas de Ayotzi habían ido a Iguala a volantear y botear para conseguir fondos para ir a la Ciudad de México a la marcha conmemorativa de la matanza de Tlatelolco. Con apenas una semana de diferencia, conmemoramos dos fechas en donde se llevaron a cabo crímenes de Estado. 26 de septiembre de 2014 y 2 de octubre de 1968 son fechas que quedarán unidas por siempre. Eran estudiantes, eran luchadoras y luchadores. “Toda la vida oiré esos pasos que avanzan”, escribe Poniatowska.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Lo de Ayotzinapa nos impulsó a luchar o a seguir las luchas que veníamos dando aún con mayor ímpetu, no importando si el costo es desaparecer.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Desaparecer, pero permanecer en la memoria, en esos pasos que avanzan…</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><img class="size-full wp-image-41722 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/09/0000001ayotzi.jpg" alt="" width="600" height="406" /></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: 10pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Foto: Archivo Marcha Noticias</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">O podría retomar uno de los inicios anteriores, pero con otra continuación. Por ejemplo, este que comenzaba:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Nos tardamos varios días en reaccionar, pero al final reaccionamos. Una ola de asambleas y paros recorrieron todo el territorio nacional. Ante el vacío de las preguntas ¿qué pasó?, ¿quién?, ¿por qué?, nosotros comenzamos a responderlas, a platicar entre nosotrxs. No fue el narco, fue el Estado. Fue el Estado, fue el Estado, comenzamos a decir cada vez más fuerte. Llegó el 2 de octubre y salimos a las calles: contamos a lxs muertxs de Tlatelolco, contamos a los desaparecidos de Ayotzinapa. En esta marcha debían estar ellos, pensamos, pues los compas de habían salido a volantear para juntar fondos para venir a esta marcha en donde ahora decimos sus nombres. Contamos del 1 al 43 y los números se nos atoran en la garganta.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">¿Pero quién es ese “nosotros” del que hablo allá arriba? Tal vez mejor podría comenzar por algo directamente ligado a mi vida personal, como una forma de unir la gran historia con la pequeña y esas cosas:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Tenía poco más de un mes que yo había cumplido 25 años cuando pasó lo de Ayotzinapa. Estaba por terminar la licenciatura. Lo recuerdo porque en medio de las asambleas y paros yo realizaba los trámites burocráticos para terminar ese ciclo que había comenzado en 2008. Iba de las asambleas a las oficinas y viceversa. Excepto cuando había paro, ahí los trámites se detenían. Por fin un día tuve fecha de examen. Compré un vestido y zapatos bonitos y me preparé para ese momento que había esperado por tantos años. El día de mi examen profesional paseaba por los pasillos de la facultad y veía los carteles, las imágenes, los vestigios del pasado reciente: no somos todos, nos faltan 43. Es curioso: el mundo estalla allí afuera, pero seguimos estudiando, titulándonos, leyendo, viviendo en medio del terror. Sentí unos golpecitos en mi corazón y decidí salir, con mi vestido y mis botitas nuevas, al patio donde se realizaba una asamblea. Estuve ahí hasta que fue la hora de mi examen. Creo que ni tiempo tuve para estar nerviosa y acudí corriendo al aula para no llegar tarde. Mi sínodo llegó un poco después que yo, ellxs también habían sentido golpecitos en su corazón y habían estado en la asamblea. Expuse, el jurado deliberó, juré ejercer mi oficio en pos del bien y regresar al pueblo todo lo que me había dado en forma de universidad pública, alcé mi brazo, dije “protesto” y me convertí en licenciada. Me dieron flores, me abrazaron y fuimos a festejar a un bar. Tomamos cervezas y nos reímos. Nos reímos. Nos reímos. </em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Tengo la impresión de que una gran parte de mi vida la he vivido de esa manera: flores, abrazos, encuentros, idas, venidas, en medio de lxs cada vez más numerosxs asesinadxs y desaparecidxs. Me queda el eco de unos versos de Retamar… “¿Sobre qué muerto estoy yo vivo?”, “¿Quién recibió la bala mía, la para mí, en su corazón?”</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Definitivamente esto no puede comenzar así. Es demasiado narcisismo. En medio de todo lo que pasó ponerme a hablar de mí… un desatino. Quisiera, en verdad, poder decir algo “exacto”, datos “fidedignos”, pero ¿cuáles? Si el mismo gobierno se inventó toda una historia sobre la desaparición de los compas. Eso no sólo fue un desatino, fue una canallada, una grosería, el colmo de la impunidad: orquestan la represión y luego recrean las pruebas. Bueno, podría empezar con eso, tipo con la supuesta “verdad histórica”, para evidenciar ese nivel de corrupción e impunidad:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>De Ayotzinapa recuerdo el desconcierto, la incertidumbre, el miedo. De Ayotzinapa recuerdo la rabia, el dolor, la rebeldía. De Ayotzinapa recuerdo los rostros de los 43 que nos faltan, pero también el de miles de personas que pronuncian sus nombres en medio de las calles. El gobierno tenía que decir algo. El gobierno tenía que decir qué, por qué. Fue así que salió en la televisión pública con el rostro de Jesús Murillo Karam y, como si fuera una frase cualquiera, dijo “los estudiantes fueron entregados al narco y ellos los quemaron”, “los estudiantes fueron entregados al narco y ellos los quemaron”, “ellos los quemaron”. Resultaba que Murillo Karam, ahora ex Procurador General de la República, sí tenía datos fidedignos: “Yo tengo la certeza de que un grupo de estudiantes fueron incinerados”, dijo. Después vino la parte subjetiva, cruel, donde pasaron a hombres a hablar de cómo rodaron los cuerpos hasta una enorme hoguera donde se habían calcinado las vidas de los estudiantes. Los cuerpos pesaban como bultos, decían los hombres. “Así iban, los iban dejando y ya los que los agarraban por aquí los tiraban”, “unos los sujetaban de las manos y otros de las patas y los columpiábamos de manera que se aventaban hacia abajo y ya los cuerpos rodando llegaban hasta donde ya llega lo plano”, decían. Luego se relata lo de la gasolina y cómo el basurero de Cocula había ardido durante la noche.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>“Esta es la verdad histórica de los hechos”, dijo Murillo Karam. Esta es la verdad histórica de los hechos. La verdad histórica… ¿la verdad qué?</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Escribo esto y me lleno de rabia hasta las lágrimas. No, definitivamente no empiezo con esto, no empiezo con <em>su</em> versión. Comencemos con otras versiones, con otras voces, con la historia de la gente, los hombres y las mujeres, cuya vida se vio transformada totalmente de la noche a la mañana ese 26 de septiembre, la historia de las madres y padres que desde ese día, cual si se hubiera detenido el tiempo, no hacen más que preguntar “¿dónde están nuestros hijos?”. Sí, definitivamente podría iniciar con eso. A ver:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Yo ya vivía en Buenos Aires cuando la conocí. Era pequeña y traía un sombrero grande de mimbre con detalles rojos muy lindos. El sombrero tenía una palabra grabada, pero ahora no puedo recordar cuál era. Venía para los dos años de la desaparición. Su nombre: Cristina. O doña Cristi, porque así le decíamos.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Cristina Bautista Salvador es madre de Benjamín Ascencio Bautista, uno de los 43. La recuerdo marchando con las madres de Plaza de Mayo, pañuelos y sombreros juntos en esa ronda memorable. La recuerdo recorriendo la calle México en medio de una intervención artística. La recuerdo en un café porteño con Norita Cortiñas. La recuerdo en medio de cientos de personas, tomando el micrófono entre sus manitas, desmintiendo las afirmaciones de Murillo Karam. “Para quemar un cuerpo se necesitan diez horas, decía, para quemar cuarenta y tres se necesitan casi dos días. Por eso decimos de su “mentira histórica”, porque no hay rastros de que hayan quemado ahí a nuestros hijos, no pudo pasar en una sola noche, en esa noche bajo la lluvia. Nosotros somos campesinos, nosotros trabajamos la tierra, sabemos lo que pasa cuando una cosa se quema, el olor se esparce, la piel se revienta. Por eso decimos de su mentira histórica, porque no fueron quemados ahí nuestros hijos”.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Lo dice y la gente empieza a ponerse seria, veo en sus miradas algo que se resquebraja. Mi mirada también se nubla. Pero doña Cristi no se quiebra en su relato. “Nosotros dicen que luego no hablemos, que porque somos de los pueblos indígenas y no sabemos hablar bien el español, pero no nos importa, no nos vamos a callar porque vamos a exigir al gobierno mexicano que nos diga qué pasó, porque en México hay miles de desaparecidas y desaparecidos, por eso aquí en Argentina es importante estar con las Madres de Plaza de Mayo, porque ellas llevan cuarenta años luchando y porque compartimos el mismo dolor, es el mismo dolor de no ver a nuestro ser querido”.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><img class="aligncenter" src="https://scontent.faep5-1.fna.fbcdn.net/v/t1.0-9/59932785_2110316649084880_441366271154454528_n.jpg?_nc_cat=110&amp;_nc_sid=730e14&amp;_nc_ohc=CuMezRHSPaEAX_dF05l&amp;_nc_ht=scontent.faep5-1.fna&amp;oh=ab40c41b6a01955c678fbf7fe5a08377&amp;oe=5F96FE47" /></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: 10pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Foto: Asamblea de Mexicanxs en Argentina</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>El 26 de septiembre de 2016 doña Cristi rezaba en el cuarto antes de salir por la mañana a las actividades del día. Desde su arribo a la Argentina la cuidamos con todo lo que tuvimos a nuestro alcance, tratamos de hacerla sentir querida, apapachada, importante. Y sin embargo, al verla ahí con sus manos entrelazadas, fuera de su país, de sus demás compañerxs de lucha, de su hijo, pensé que no teníamos la menor idea de cómo se estaba sintiendo. ¿Estaría muy triste, no tanto?, ¿es posible no estarlo tanto?, ¿cómo había que tratarla?, ¿fingir que no pasaba nada, preguntarle? Y me sentí impotente al pensar que por más que nos esforzáramos esa barrera de sus manitas rezando no la íbamos a poder cruzar, ni el hecho de que en un par de días ella iba a estar viajando de regreso a México, a Ayotzinapa, a la escuela que ahora se ha convertido en su casa, a seguir viviendo las hostilidades y represiones del gobierno. Pero doña Cristi terminó de rezar y salió como siempre, enterita. En algún momento del día se sintió un poco mal, pero aún así dijo “hoy se cumplen dos años y voy a marchar”.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Al día siguiente llegué temprano a recoger a doña Cristi para ir a su última entrevista. La encontré en la cocina, haciendo bolitas de masa para hacer unas tortillas de maíz. Hacía la bolita y la iba aplastando con las palmas de sus manos hasta que adquiría la forma circular. Era ese momento en que las echaba en el sartén. Así una tras otra. Desayunamos huevos con tortillas y, por primera vez, después de meses afuera, sentí que extrañaba México.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>La última tarde antes de que volviera fuimos de paseo por la Boca, el barrio lleno de colores. En la comida doña Cristi nos contó que su comunidad era indígena, que eran campesinos, nos dijo cómo había migrado a EE.UU por seis años para trabajar y mantener a sus dos hijas y a Benjamín. Nos contó cómo fue que Benjamín se fue a estudiar a Ayotzinapa. Nos contó cómo se enteró que lo habían desaparecido, cómo se comenzaron a organizar los padres y madres de Ayotzi, y cómo desde entonces su vida había cambiado radicalmente, no sólo porque no ha vuelto a ver a su hijo, sino porque tuvo que dejar su modo de vida anterior para convertirse en una luchadora social. “Tuve que dejar mi casa, mi pueblo, pues ahora ahí vivo en la escuela, en Ayotzinapa. Es muy triste, pues porque ahora no puedo estar con ninguno de mis hijos. Mis hijas están en el pueblo y por buscar a mi otro hijo ahora no puedo estar con ninguno. Pero pues yo sé que ahí tengo que estar, si no estoy ahí en eso, siento que mi hijo va a pensar que ya lo olvidé, que ya no lo estoy buscando, que ya no estoy luchando para saber qué pasó, van a pensar que olvidamos y pues no olvidamos”.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Un grupo de compañerxs va a dejar al aeropuerto a doña Cristi. Yo me quedo a limpiar la casa de la compa donde Cristi estuvo durante esa semana. En cuanto se van, me tumbo en la cama y las lágrimas comienzan a correrme por el rostro. Sin parar. Las historias no dejan de darme vueltas en la cabeza. Pienso en Benjamín, pienso en las fosas clandestinas, pienso en los huesos sin nombre, pienso en doña Cristi durmiendo en plena carretera por temor de que les echen gases en el campamento que tenían preparado para dormir, en doña Cristi con sus manos de hacer tortillas y rezos, en doña Cristi yendo en el camión de los 43 padres y madres al que le reventaron las ventanas, al que le aventaron un tráiler para que “accidentalmente” algo les pasara.  </em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><em>Después me calmo y pienso en el 1.50 de estatura de doña Cristi, tan chiquita pero a la vez tan inmensa y siento que a esto tenemos que aferrarnos: a nuestros y nuestras luchadoras de a pie, a lxs que, a ras de tierra, nos muestran su humilde grandeza y resistencia, su más tierna rebeldía. Las veces que he ido a México en los años siguientes, procuro ver a doña Cristi, y siempre que la veo, la encuentro así: marchando, con su sombrero de mimbre con detalles rojos muy lindos. El sombrero tiene una palabra grabada, pero sigo sin recordar cuál es.</em></span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Me pregunto cómo seguir este texto, cuál podría ser su final… Éste es un relato con múltiples inicios, pero cuyo final no está escrito. Será una historia inconclusa hasta que no tengamos memoria, verdad y justicia. Seguiremos en busca del final que merecemos, porque no olvidamos, porque ese 26 de septiembre de 2014 palpita ahora como el primer día. 43 compañeros de la normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, presentes.</span></p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ayotzinapa-una-historia-de-inicios/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>&#8220;Vivos se los llevaron&#8221;. Una novela gráfica que narra la desaparición de los 43 desde un Guerrero combativo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/vivos-se-los-llevaron-una-novela-grafica-que-narra-la-desaparicion-de-los-43-desde-un-guerrero-combativo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Jan 2020 14:56:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
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		<category><![CDATA[Sonia Izquierdo]]></category>
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					<description><![CDATA[Pasan los años y en México se sigue gritando la misma consigna: "¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!". Esta vez, desde una novela gráfica ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Se presentó en México la novela gráfica que retrata la lucha de les familiares de los estudiantes desaparecidos en 2014. <span class="hotkey-layer "><span class="hotkey-layer preview-overlay is-preview-sidebar-visible">&#8220;Vivos se los llevaron: Buscando a los 43 de Ayotizinapa&#8221;</span></span> es una oportunidad para denunciar una historia de represión, abandono y violencias en Guerrero. Dialogamos con su autora, la periodista Andalusia Soloff. </em></p>
<p><strong>Por Sonia Izquierdo @izquierdosim desde CDMX / Fotos: Nadya Murillo @ndymrll</strong></p>
<p>México vivió uno de sus peores episodios el 26 de septiembre de 2014, donde 43 jóvenes terminaron siendo víctimas de otra matanza en un ataque perpetuado en Iguala, Guerrero.</p>
<p>En un suceso aún confuso y sin tener respuesta a la pregunta más importante: &#8220;¿Dónde están?&#8221;, la periodista neoyorquina Andalusia K. Soloff narra a través de la novela gráfica “Vivos se los llevaron, buscando a los 43 de Ayotzinapa” los primeros indicios y una búsqueda que a cinco años todavía no termina.</p>
<p><span class="hotkey-layer "><span class="hotkey-layer preview-overlay is-preview-sidebar-visible">&#8220;Vivos se los llevaron: Buscando a los 43 de Ayotizinapa&#8221;, es una novela gráfica que narra la desaparición masiva desde las entrañas de un Guerrero combativo. Cuenta las historias de los estudiantes que esquivaron los disparos en los ataques de Iguala y la angustia de familiares cercanos y amigxs de los desaparecidos que abandonaron sus casas y trabajos para dedicas sus días a buscar a sus hijos. Pasan los años y la sociedad indignada, en calles, escuelas y plazas, con padres, madres y sobrevivientes del acto salvaje mantienen la consigna: ¡Vivos se los llevaron! ¡Vivos los queremos!</span></span></p>
<p>Soloff explica a <em>Marcha Noticias</em> que en 2015 empezó la creación de un proyecto diferente a los documentales, foto ensayos, películas y libros que abordan el tema de los jóvenes normalistas de Ayotzinapa. “Un día estaba viendo un tuit de una novela gráfica sobre un conflicto en África; era como una epifanía y decidí hacerla sobre los estudiantes desaparecidos; en ese momento busqué a un equipo de ilustración”. La periodista multimedia señala que si bien ya había hablado de los sucesos en Ayotzinapa ella sentía que le faltaba otra forma de contar la tragedia que los familiares están viviendo, “ninguno de mis trabajos alcanzaba a contar la historia completa”, afirmó.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-47428 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/andalucha03-1024x683.jpg" alt="" width="640" height="427" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/andalucha03-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/andalucha03-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/andalucha03-640x427.jpg 640w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></p>
<p>Andalusia decidió enfocar su investigación a la lucha que han realizado las madres y los padres para buscar la verdad de dónde están sus hijos, y no aceptar las mentiras del gobierno que encabezó el ex presidente Enrique Peña Nieto. “No sólo es enfocarse en ellos como víctimas, sino en cómo estas personas ya eran voceras y voceros de una nación, bajo una situación muy escalofriante de violencia, y que ellos inspiraron a miles de personas, y no sólo a una nación, sino a todo el mundo a tomar a esos estudiantes como sus propios hijos”, expresó.</p>
<p>En su novela gráfica, Andalusia tiene cuatro personajes principales: dos alumnos sobrevivientes, una mamá y un padre de familia, quienes se interesaron en contarle su historia, primero por la confianza que se dio, y en segundo lugar por ser extranjera, ya que uno de los padres sabía que su voz debía de ser escuchada fuera de México. “Los sobrevivientes decían cosas muy impactantes, y uno quería saber detalles y preguntaba todo el tiempo; tenían que tener mucha confianza en mí y yo en ellos, porque si no, no iban a compartir esos momentos”, dijo.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-47426 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/andalucha08-1024x683.jpg" alt="" width="640" height="427" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/andalucha08-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/andalucha08-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/andalucha08-640x427.jpg 640w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /><br />
Soloff también vivió en Guerrero, lo que le permitió convivir con estudiantes, amigos y familiares de los 43, y así obtener detalles que precisó en cada capítulo de la novela. En uno de ellos explica cómo es la Escuela Normal Isidro Burgos, así como la importancia que tienen las escuelas normalistas en México. <span class="hotkey-layer "><span class="hotkey-layer preview-overlay is-preview-sidebar-visible">Más conocida como Andalucha, es una periodista multimedia independiente que cubre, principalmente temas de género, migración, defensa del territorio y seguridad.</span></span></p>
<p>Con información investigada, y más de 60 entrevistas durante el primer año de los hechos, Soloff, junto con Marco Parra y Anahí Álvarez, son autores de la novela gráfica &#8220;Vivos se los llevaron, buscando a los 43 de Ayotzinapa&#8221;, editada por Penguin Random House.</p>
<p><a href="https://randomhouse.app.box.com/s/0s80d5vj7gq8mlve33006dlj9lozomg0/file/567440033158"><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-47421 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/9786073183475-1-668x1024.jpg" alt="" width="640" height="981" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/9786073183475-1-668x1024.jpg 668w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/9786073183475-1-267x410.jpg 267w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/9786073183475-1-640x981.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/9786073183475-1.jpg 1772w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></a></p>
<p>La periodista independiente subraya que armó cada escena reconstruyendo sus entrevistas con las grabaciones que hizo, esto con el objetivo de hacerlo lo más apegado a la realidad. A diferencia de los libros, documentales y películas que se han hecho a lo largo de estos 64 meses, la novela gráfica de Soloff tiene una audiencia muy diferente, ya que a través de ilustraciones y diálogos se muestra lo que la periodista vivió junto con los familiares y amigos de los 43 normalistas.</p>
<p>“Ayotzinapa no representa el ataque de un día, representa una larga línea de represión, de abandono y de violencia en Guerrero”, apuntó Andalusia, quien está convencida que el caso sigue siendo relevante porque aún no se sabe el paradero de los jóvenes, quienes se han convertido en un símbolo de las decenas de desaparecidos y desaparecidas en México.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-47422 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/andalucha10-1024x683.jpg" alt="" width="640" height="427" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote>
<h2>Leé las notas sobre Los 43 en: <a href="https://www.marcha.org.ar/tag/ayotzinapa/">https://www.marcha.org.ar/tag/ayotzinapa/</a></h2>
</blockquote>

<p><a href="https://marcha.org.ar/vivos-se-los-llevaron-una-novela-grafica-que-narra-la-desaparicion-de-los-43-desde-un-guerrero-combativo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>5 años de Ayotzinapa: Buscándolos nos encontramos</title>
		<link>https://marcha.org.ar/5-anos-de-ayotzinapa-buscandolos-nos-encontramos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Sep 2019 13:19:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Asamblea de Mexicanos en Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[5 años de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa en México ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Se cumplen 5 años de la Masacre de Iguala, donde el Estado Mexicano desapareció a 43 estudiantes normalistas y asesino a 3 más. Ala fecha se desconoce el paradero de los 43 y no hay verdad ni justicia, en Argentina se convoca a un Acto en el Obelisco.</em></p>
<p><b>Por Mónica Mexicano</b></p>
<p>El 26 de Septiembre de 2014 un grupo de estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa se dirigió a la ciudad de Iguala a tomar autobuses para poder viajar a la ciudad de México a la conmemoración del 2 de Octubre, por la Masacre de estudiantes de Tlatelolco en 1968, una tradición militante estudiantil. A poco de llegar fueron emboscados por la policía municipal. Durante toda la noche fueron atacados en varias ocasiones, muriendo en el instante 3 normalistas y 3 personas que se encontraban en los alrededores. Esa misma noche fueron desaparecidos 43 estudiantes. En los hechos participaron también policías estatales, miembros del ejército mexicano y grupos delincuenciales.</p>
<p>Los padres y madres de Ayotzinapa caminan desde entonces una larga marcha por la justicia, buscando a sus hijos. Con sus propios recursos recorrieron las sierras de la provincia de Guerrero. Excavando con sus manos fueron encontradas cientos de fosas clandestinas que de a poco han armado el rompecabezas del horror: la desaparición forzada de personas en México es un hecho cotidiano, sistemático, así como la impunidad  que cobija a quienes perpetran este crimen de lesa humanidad. De a poco se ha develado la vinculación entre la organización delincuencial y el estado mexicano en todos sus niveles.</p>
<p><strong>Ser Maestro Rural</strong></p>
<p>En México las escuelas normales rurales fueron pensadas para formar maestros que tuvieran el rol de líderes sociales de la comunidad y desarrollaran los saberes locales. Los requisitos para el ingreso son tener escasos recursos económicos y pertenecer a comunidades rurales, generalmente indígenas. Estas escuelas ofrecen habitación y alimento durante el tiempo de formación, lo cual para muchos significa la única oportunidad de estudiar.</p>
<p>Las reformas educativas y el desmantelamiento de la educación pública, han cercado la existencia de las normales. El bajo presupuesto que se les otorga, obliga a los estudiantes a vincularse más orgánicamente con sus comunidades para poder subsistir. En la efervescencia de los años sesenta las Normales Rurales fueron receptivas a la agitación que se vivía en todo el mundo.</p>
<p>La lucha de los campesinos por la defensa de sus tierras fue el escenario donde el emblemático Lucio Cabañas Barrientos, maestro de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, se levantó en armas como forma de defenderse de las “guardias blancas” (grupos paramilitares de los terratenientes) y de los militares. La legendaria Guerrilla del Partido de los Pobres en la sierra de Guerrero tuvo entonces su cuna en Ayotzinapa. Con el paso de los años se formó una tradición militante en los estudiantes, la costumbre de acompañar a todas las luchas sociales de la región.</p>
<p><strong>Buscándolos nos encontramos</strong></p>
<p>Buscando a los 43 se destapó la crisis humanitaria que vive México. Quedó al descubierto la connivencia del Estado mexicano con el crimen organizado, el narco, que no solo controla el trasiego de droga, está a cargo de muchísimos negocios y delitos. El Narcoestado se disputa constantemente el control de territorio, desplegando su violencia y el horror. Evidencia su capacidad de fuego y su entrenamiento en contrainsurgencia y terrorismo de estado. Se dice que la primera generación de “Los zetas” uno de los carteles más sanguinario, estuvo compuesta por el grupo militar de élite de Guatemala llamados Kaibiles, entrenados para llevar a cabo la estrategia de tierra arrasada.</p>
<p>Ex militares, policías, narcotraficantes, y también grandes empresarios, todos refinando sus técnicas para la apropiación y explotación del territorio y de todo lo que este contenga.</p>
<p>En México son cientos de familias las que sufren el dolor de la desaparición forzada. Un país de fosas clandestinas que devora a sus hijos.</p>
<p>Está guerra del Narcoestado ha dado como resultado más de 40 mil desapariciones, más de 200 mil homicidios, miles de denuncias por tortura, tortura sexual, comunidades desplazadas, hostigamiento y feminicidios. En México desaparecen 13 personas al día. Un manto de impunidad por parte de Estado mexicano posibilita y garantiza la repetición de los estas violaciones a los derechos humanos.</p>
<p>Es en este contexto de violencia e impunidad que el estado mexicano desapareciera a 43 estudiantes.</p>
<p><strong>43 ausencias que hoy se hacen presentes</strong></p>
<p>Hoy en día existen muchas organizaciones civiles de familiares de desaparecidos que buscando en la tierra han podido desenterrar, restituir la identidad y regresar a casa los restos de sus familiares.</p>
<p><strong>¿Qué significa Ayotzinapa?</strong></p>
<p>Ayotzinapa, en náhuatl, significa &#8220;Río de Tortugas&#8221;. Tortugas guerreras que han sabido salvaguardar la esperanza y defender no sólo el derecho a la educación, también el derecho a la vida. México no es el mismo desde aquel 26 de sept. del 2014. El largo camino por la justicia continúa.</p>
<blockquote>
<h3><em>Sagrada Madre Tierra que nunca nos falte la Digna Rabia </em><br />
<em>que un día incendiará todos los males.</em></h3>
<h3><em>Madre Tierra cuida a los corazones que luchan, a lxs que resisten la embestida de los malos gobiernos, </em><br />
<em>a lxs que ponen el cuerpo y levantan la voz.</em></h3>
<h3><em>Santa Madre de las Barricadas que nunca nos falta el puño feroz </em><br />
<em>ni la voluntad constante.</em></h3>
<h3><em>¡Que un Río de Tortugas nos acompañe siempre!</em></h3>
</blockquote>
<p>El camino de los padres y madres de Ayotzinapa ha sido largo. No sólo han tenido que buscar ellos mismos a sus hijos. También han tenido que enfrentar el embate del estado mexicano que quiso implantar una  infame “verdad histórica” para deslindarse de toda responsabilidad. Quiso hacer creer que fue un grupo delincuencial quien secuestro, asesinó y quemó a los estudiantes. Solo la lucha social y el trabajo del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) han podido tirar abajo esta versión. El GIEI demostró la implicación del ejército mexicano y apunto nuevas líneas de investigación que deberán de ser desarrolladas con el actual presidente.</p>
<p>Otro embate que los familiares debieron enfrentar fue la guerra mediática que buscó criminalizar a los estudiantes y desprestigiar la lucha por la aparición de los 43 y por justicia. En este sentido el esfuerzo por romper el cerco mediático ha sido fundamental. El grito por Ayotzinapa surcó el mundo, durante estos 5 años se han realizado miles de actividades en todas las geografías.</p>
<p>Desde Buenos Aires cientos de personas y organizaciones abrazamos la exigencia de aparición con vida. Desde 2014 realizamos actividades de difusión, foros, proyecciones de documentales, charlas, exposiciones, Rondas Nocturnas en Plaza de Mayo de 6 y de 12 horas, hemos acompañado la Ronda de los jueves de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora que siempre cobijó esta lucha. En 2015 se organizó la “Caravana Sur” donde dos madres, dos padres y un sobreviviente visitaron Argentina, Uruguay y Brasil. En 2016 vino a Buenos Aires Doña Cristi, madre de uno de los 43.</p>
<p>Este año dedicamos las actividades al normalista asesinado Julio Cesar Mondragón, cuyo cuerpo fue encontrado la madrugada del 27 de septiembre cob el rostro desollado. La investigación de la ejecución de Julio es una línea clave de investigacion para llegar a la justicia en el caso Ayotzinapa.</p>
<p><strong>¡HOY! 26 de septiembre: Acto por la Memoria, Verdad y Justicia. Obelisco, 18 h</strong><strong>s. Nos reuniremos para recordar a los caídos y exigir la aparición de los 43 estudiantes desaparecidos. Lleva carteles, velas y flores</strong></p>
<blockquote>
<h3>Muestra gráfica sobre Ayotzinapa<br />
Hasta el 30 de octubre &#8211; Espacio para la Memoria de Virrey Cevallos 630</h3>
<h3>El 28 de septiembre proyección del documental &#8220;La Omisión. Caso Julio César Mondragón&#8221;<br />
Dirección: Andrés Landero Quiroz<br />
Producción: Brigada Informativa Altavoz<br />
Espacio para la Memoria en Virrey Cevallos 630 18.00 hrs.</h3>
</blockquote>
<blockquote>
<h3>Lee más en <a href="https://www.facebook.com/asambleamexarg/">Asamblea de Mexicanxs en Argentina</a></h3>
</blockquote>
<p>(*) Integrante de la Asamblea de Mexicanxs en Argentina</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/5-anos-de-ayotzinapa-buscandolos-nos-encontramos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Ayotzinapa, ¿se abre el panorama para la verdad?</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ayotzinapa-panorama-para-la-verdad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Mar 2019 17:02:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[43 normalistas]]></category>
		<category><![CDATA[Andrés Manuel López Obrador]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[Enrique Peña Nieto]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Brito Olvera]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[Se creó la Comisión de la Verdad en el caso Ayotzinapa. mediante un decreto de López Obrador. Marcha dialogó con Cristina Bautista, madre de Benjamín Ascencio Bautista, uno de los 43 normalistas desaparecidos aquel 26 de septiembre de 2014.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Este martes 26 de marzo se cumplieron cuatro años y medio de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, en México. Madres y padres de los 43, acompañados de organizaciones estudiantiles y sociales, marcharon en la Ciudad de México exigiendo justicia. La pregunta continúa siendo: ¿dónde están nuestros hijos? La exigencia: memoria, verdad y justicia. </em></p>
<p><strong>Por <span style="color: #00ccff;"><a style="color: #00ccff;" href="http://www.marcha.org.ar/tag/Mariana-Brito-Olvera/">Mariana Brito Olvera</a></span>*</strong></p>
<p>Desde el 26 de septiembre de 2014, fecha en que ocurrieron los hechos, que las madres y padres de los 43 normalistas no han parado en la búsqueda de sus hijos y continúan exigiendo el esclarecimiento del caso. Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto el caso Ayotzinapa se mantuvo sin respuesta alguna y, muy al contrario, hubo intentos de alterar los datos que permitieran a los padres, madres y al pueblo mexicano en general acceder a la verdad de los hechos. Durante su administración organismos de derechos humanos y especialistas en el caso, como el grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), dejaron una serie de recomendaciones para continuar la línea de investigación sobre el caso, cuyos puntos principales eran cuatro:</p>
<ol>
<li>Investigación y detención de policías municipales de Guerrero involucrados con los hechos.</li>
<li>Investigación sobre el trasiego de droga que hay entre Iguala y Chicago.</li>
<li>Determinación del grado de participación del Ejército en los hechos del 26 de septiembre.</li>
<li>Análisis de los celulares de los normalistas desaparecidos.</li>
</ol>
<p>No obstante, el gobierno de Peña no atendió a dichas recomendaciones ni mostró avances de otro tipo en la investigación del caso. Con la asunción de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México se presenta un nuevo panorama para el caso Ayotzinapa que habrá que seguir bien de cerca. El 3 de diciembre de 2018 firmó su primer decreto oficial como presidente constitucional, el cual consistió en la creación de la Comisión de la Verdad en el caso Ayotzinapa. Dicha comisión está integrada por representantes de los padres y madres de los normalistas, miembros del gobierno, expertos y técnicos profesionales y retomará las investigaciones realizadas con anterioridad.</p>
<p>Ante este nuevo escenario, <em>Macha </em>dialogó con Cristina Bautista, madre de Benjamín Ascencio Bautista, uno de los 43 normalistas desaparecidos aquel 26 de septiembre de 2014.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-43717" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-27-at-15.04.38-230x410.jpeg" alt="" width="230" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-27-at-15.04.38-230x410.jpeg 230w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-27-at-15.04.38-575x1024.jpeg 575w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-27-at-15.04.38-640x1139.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/WhatsApp-Image-2019-03-27-at-15.04.38.jpeg 719w" sizes="(max-width: 230px) 100vw, 230px" /></p>
<p><strong>&#8211; A cuatro años y medio de la desaparición de los 43 compañeros de Ayotzinapa, ¿cuál es la situación actual del caso y cuáles son las demandas específicas que hoy en día tienen como madres y padres?</strong></p>
<p><strong>Cristina Bautista:-</strong> Hoy estamos cumpliendo cuatro años y medio de la desaparición forzada de nuestros hijos y seguimos en pie de lucha, en las calles, exigiendo justicia, queremos saber qué pasó con nuestros hijos, dónde están.</p>
<p>El gobierno de Enrique Peña Nieto siempre dijo puras mentiras, nunca avanzó con las cuatro líneas de investigación que dejaron los expertos y expertas. Con este gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la presidencia nos abrieron las puertas sin tener que gritar afuera de las oficinas, así que esperamos que el caso avance. El día 3 de diciembre emitió un decreto para la creación de la Comisión de la Verdad en el caso Ayotzinapa y el 15 de enero de 2019 se instaló la comisión, donde nosotros tenemos una representación como madres y padres de familia de los 43.</p>
<p><strong>&#8211; ¿Y cómo son las reuniones de la comisión?</strong></p>
<p><strong>C.B.:- </strong>En las reuniones vamos paso por paso. Nosotros quisiéramos que avanzara más rápido, pero primero se tiene que formar un equipo para que empiecen las investigaciones. Ahora lo que falta es un fiscal que empuje las averiguaciones. El 28 de marzo tenemos la siguiente reunión y esperamos que ese día nos digan que ya está instalado el fiscal para que podamos iniciar las investigaciones en abril. Los cinco padres y madres que estamos en la comisión estaremos al pendiente de esto, por si vemos que hacen falta cosas para impulsar las indagaciones. Sabemos que es poco el tiempo que tiene Obrador en el gobierno, pero para nosotros fue muy importante el mensaje que nos dio, donde nos decía que iba a ayudarnos a encontrar a nuestros hijos, nosotros esperamos que así sea realmente.</p>
<p><strong>&#8211; Y en dado caso de que el fiscal esté listo para abril, ¿la idea es ahora sí seguir las recomendaciones dejadas por las y los expertos para continuar las investigaciones del caso?</strong></p>
<p><strong>C.B.:- </strong>Sí, lo que se ha dicho es que se va a comenzar por los dos informes que dejaron los expertos, es decir, no van a empezar de cero. Lo que nosotros exigimos es que estas recomendaciones deben ser seguidas y, por lo tanto, deben ser investigados todos los que en su momento estuvieron presentes cuando ocurrieron los hechos, desde funcionarios públicos, hasta los policías de Huitzuco, de Cocula, de Iguala, así como el Ejército mexicano.</p>
<p><strong>&#8211; Además de estar presentes en la Comisión de la Verdad, ¿tienen pensado continuar la lucha en las calles, movilizándose?</strong></p>
<p><strong>C.B.:- </strong>Para nosotros que el presidente nos abra las puertas nos parece un avance muy importante, pero eso no quiere decir que nos quedaremos esperando. Nosotros este mes empezamos desde el día 19 de marzo a recorrer distintas comunidades para seguir organizándonos, para seguir pidiéndoles a ellos y a las organizaciones que nos sigan acompañando hasta que encontremos a nuestros hijos, que no nos dejen solos. Estuvimos recorriendo distintas zonas de Guerrero y luego venimos para la Ciudad de México.</p>
<p><strong>&#8211; ¿Y un mensaje que quiera mandar para la Argentina?</strong></p>
<p><strong>C.B.:- </strong>Para todos y todas allá quiero darles las gracias por seguir con nosotros, por estar atentos a lo que está ocurriendo acá, y pedirles que nos sigan acompañando hasta encontrar a nuestros hijos. Les mando muchos saludos y abrazos.</p>
<p><strong><em>*Integrante de la Asamblea de Mexicanxs en Argentina</em></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ayotzinapa-panorama-para-la-verdad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ayotzinapa: 4 años de impunidad y de lucha popular</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ayotzinapa-4-anos-de-impunidad-y-de-lucha-popular/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Sep 2018 13:24:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Munguía Galeana]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=41720</guid>

					<description><![CDATA[Se cumplen hoy 4 años de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="page-outer-wrapper">
<div id="pfpage1" class="page-inner-wrapper" data-width="344" data-height="445.342062193126" data-scale="0.563011456628478" data-pageno="1">
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<div class="pc pg-1pc1 pg-1w0 pg-1h0">
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y2 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0"><strong>Por Fernando Munguía Galeana (*) desde México</strong></div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y2 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0"></div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y2 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0"><em>A 4 años de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa en México. Una historia reciente de largas resistencias y viejas complicidades.</em></div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y2 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0"></div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y2 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">Entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, estudiantes</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y5 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">de la Normal Rural Isidro Burgos, de Ayotzinapa, que tenían el objeto de asistir a las manifestaciones por la conmemoración del 2 de octubre, en la Ciudad de México, fueron atacados con armas de fuego por la policía municipal de Iguala, Guerrero. El saldo de esas agresiones fue de 6 personas asesinadas, 25 heridos y 43 estudiantes desaparecidos.</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y5 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0"></div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1ya pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">La fuerza del autoritarismo policiaco y militar se desplegó con brutalidad en esas horas aciagas contra un sector de la sociedad guerrerense que tiene profundo</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1yc pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">arraigo popular en la región, pero esta vez no directamente por cuestiones</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1yd pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">políticas como sucedió, por ejemplo, contra las guerrillas de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas en la década de 1960, sino para encubrir sus nexos con el crimen organizado.</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y10 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0"></div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y10 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">Las reacciones ante las flagrantes agresiones fueron inmediatas y se viralizaron a través de las redes sociales y diversos medios y, en los días y semanas siguientes se organizaron en el país, e incluso en muy diversas latitudes, masivas expresiones de denuncia contra la actuación de las fuerzas policiacas y militares y, poco tiempo después, contra la evidente corrupción de las autoridades federales en el proceso de la investigación judicial y forense. La tesis de la “verdad histórica”, formulada por la Procuraduría General de la República (PGR) casi cuatro meses después de los hechos y defendida hasta la actualidad por el gobierno federal, que afirmó que los cuerpos de los 43 estudiantes fueron</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y19 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">quemados en el basurero de Cocula (comunidad aledaña a Iguala), no solo resultó llena de irregularidades y explícitas mentiras, evidenciadas por la investigación profunda y rigurosa que realizaron, antes de ser expulsados del país, los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y que</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y1d pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">quedaron consignadas en <span class="pg-1fc1"><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">d</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">o</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">s</span> <span class="pg-1fc2 pg-1sc0">s</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">e</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">n</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">d</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">o</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">s</span> <span class="pg-1fc2 pg-1sc0">i</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">n</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">f</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">o</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">rme</span><span class="pg-1fc2 pg-1sc0">s</span></span>, sino que resulta una de las más aberrantes y, al mismo tiempo, nítidas expresiones de la profunda crisis de descomposición de las instituciones políticas y judiciales en el México actual.</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y20 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">En efecto, los últimos doce años han evidenciado la enorme vulnerabilidad de los ciudadanos frente a las estructuras de poder político, judicial y legislativo</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y22 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">largamente filtradas por el crimen organizado y la organicidad de la corrupción en todos los niveles de gobierno. Desde el inicio de la guerra parcial que el gobierno federal contra ciertos grupos del narcotráfico en 2006, se develó la fragilidad del sistema de justicia y las múltiples expresiones que asume la corrupción y la</div>
<div class="t pg-1m0 pg-1x0 pg-1h3 pg-1y26 pg-1ff2 pg-1fs0 pg-1fc0 pg-1sc0 pg-1ls0 pg-1ws0">violencia institucional, política y policiaca, cuando de defender o proteger intereses criminales se trata.</div>
<div class="d pg-1m1"></div>
<div class="d pg-1m1">Ayotzinapa, pues, no ha sido un episodio aislado en este fenómeno reciente de</div>
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<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2y1 pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">descomposición que, a su vez, solo es comprensible si se enmarca en un proceso más amplio en el cual las estructuras e instituciones del Estado fueron violentamente transformadas con un código neoliberal, autoritario y excluyente que desde hace ya casi cuarenta años se ha ido agudizando y radicalizando. La política de criminalización y militarización, y con ellas las masacres, desapariciones, torturas y ejecuciones extrajudiciales (como en Tlatlaya; San</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2y7 pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">Fernando; Apatizingán, entre tantos otros), han redundado en expandir sin freno alguno el recurso de la coerción y de la violación de derechos humanos. El</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2y9 pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">hallazgo constante de fosas clandestinas en todo el país y de las morgues</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2ya pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">improvisadas en trailers, recientemente expuestas en el estado de Jalisco, son</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2yb pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">apenas dos muestras de cómo la muerte ha dejado de ser una excepcionalidad</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2yc pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">para convertirse en una regla incontestable y en una presencia cotidiana.</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2yc pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0"></div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h2 pg-2yd pg-2ff2 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0"><strong>Ante la barbarie, resistencia colectiva </strong></div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h2 pg-2yd pg-2ff2 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0"></div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2ye pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">En estos cuatro años de protestas constantes y de permanente imposibilidad para</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2yf pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">avanzar con certeza en las investigaciones, han sido las<span class="pg-2ff3"> Madres y padres de los </span>43<span class="pg-2ff1"> las voces y las caras permanentes de la resistencia colectiva que se niega a </span>aceptar la imposición de una supuesta “verdad histórica” que, de haber triunfado, habría implicado también la prolongación del olvido y el autoritarismo. Este colectivo, acompañado por importantes organizaciones civiles y de defensa</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2y14 pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">de derechos humanos y asesoramiento jurídico, como el Centro Tlachinollan de la montaña de Guerrero y el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos), ha también sumado el respaldo de amplios sectores sociales y populares que no claudican en su demanda de justicia para los 43 estudiantes y que siguen bregando por un país democrático y en el que se haga valer la justicia para las mayorías. Es por ello que, siguiendo la estela de otros movimientos, colectivos y organizaciones que desde décadas atrás han luchado contra el olvido, promovido por al aparato estatal, de los crímenes cometidos contra el pueblo, como el Comité del 68 o el Comité Eureka, esta pléyade de actores y sujetos colectivos han mantenido abierta una demanda fundamental en el seno de la sociedad que puede convertirse también en uno de los ejes sustantivos de transformación en los próximos años.</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2y20 pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0"></div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2y20 pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">Así, en la coyuntura actual del país, la exigencia de justicia que enarbolaron los</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2y21 pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">asistentes a la marcha convocada este miércoles 26 de septiembre, encabezados</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2y22 pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">como siempre por las madres y padres de los estudiantes, representa un punto de inflexión: será la última vez que el gobierno federal responsable de encubrir, falsear y fabricar pruebas en la investigación pueda defender su tesis de la verdad histórica y, por tanto, podría ser también el inicio de un nuevo proceso de investigación que, haciéndose de recursos, pruebas y las evidencias científicas antes desechadas comience a generar certidumbre sobre el paradero o situación actual de los normalistas.</div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2y22 pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0"></div>
<div class="t pg-2m0 pg-2x0 pg-2h1 pg-2y28 pg-2ff1 pg-2fs0 pg-2fc0 pg-2sc0 pg-2ls0 pg-2ws0">De hecho, esta cuarta jornada anual de movilizaciones comenzó con el encuentro de las madres y padres de los 43 con el presidente electo y plantearon una serie de compromisos que ratifican la intención, ya sancionada por un tribunal federal en junio pasado, de conformar una comisión investigadora independiente.</div>
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<div class="t pg-3m0 pg-3x0 pg-3h1 pg-3y4 pg-3ff1 pg-3fs0 pg-3fc0 pg-3sc0 pg-3ls0 pg-3ws0"></div>
<div class="t pg-3m0 pg-3x0 pg-3h1 pg-3y4 pg-3ff1 pg-3fs0 pg-3fc0 pg-3sc0 pg-3ls0 pg-3ws0">Lo contundente de la jornada, sin embargo, han sido de nueva cuenta las miles de personas que salieron a las calles de la capital y otras ciudades desde días atrás, para manifestar su solidaridad y hartazgo frente a la corrupción y opacidad de las</div>
<div class="t pg-3m0 pg-3x0 pg-3h1 pg-3y7 pg-3ff1 pg-3fs0 pg-3fc0 pg-3sc0 pg-3ls0 pg-3ws0">autoridades.</div>
<div class="t pg-3m0 pg-3x0 pg-3h1 pg-3y8 pg-3ff1 pg-3fs0 pg-3fc0 pg-3sc0 pg-3ls0 pg-3ws0"></div>
<div class="t pg-3m0 pg-3x0 pg-3h1 pg-3y8 pg-3ff1 pg-3fs0 pg-3fc0 pg-3sc0 pg-3ls0 pg-3ws0">Aquella denuncia de <span class="pg-3ff2">“Fue el Estado” </span>que se logró posicionar en el imaginario</div>
<div class="t pg-3m0 pg-3x0 pg-3h1 pg-3y9 pg-3ff1 pg-3fs0 pg-3fc0 pg-3sc0 pg-3ls0 pg-3ws0">subalterno desde las primeras marchas en torno a Ayotzinapa, sigue haciendo</div>
<div class="t pg-3m0 pg-3x0 pg-3h1 pg-3ya pg-3ff1 pg-3fs0 pg-3fc0 pg-3sc0 pg-3ls0 pg-3ws0">resonar la potencia plebeya que en estas últimas semanas se engarza con la</div>
<div class="t pg-3m0 pg-3x0 pg-3h1 pg-3yb pg-3ff1 pg-3fs0 pg-3fc0 pg-3sc0 pg-3ls0 pg-3ws0">exigencia colectiva de “¡No olvidar ni perdonar!” a los agresores de los estudiantes universitarios (2018), a los secuestradores de los normalistas (2014) y a los represores y asesinos de Tlatelolco (1968).</div>
<div class="t pg-3m0 pg-3x0 pg-3h1 pg-3yb pg-3ff1 pg-3fs0 pg-3fc0 pg-3sc0 pg-3ls0 pg-3ws0"></div>
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<div class="t pg-3m0 pg-3x0 pg-3h1 pg-3yb pg-3ff1 pg-3fs0 pg-3fc0 pg-3sc0 pg-3ls0 pg-3ws0">(*) Sociólogo, profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM</div>
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<p><a href="https://marcha.org.ar/ayotzinapa-4-anos-de-impunidad-y-de-lucha-popular/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Ayotzinapa: la hora de la verdad</title>
		<link>https://marcha.org.ar/ayotzinapa-la-hora-de-la-verdad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Sep 2018 03:30:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[43 normalistas]]></category>
		<category><![CDATA[américa latina y el caribe]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[Colectivo MFTO (Manifiesto)]]></category>
		<category><![CDATA[Enrique Peña Nieto]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Hernández Navarro]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[Opinion]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[Se cumplen 4 años de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Luis Hernández Navarro &#8211; <a href="https://twitter.com/@lhan55">@lhan55</a> | Foto de Colectivo MFTO (Manifiesto)</strong></p>
<div id="article-text" class="text">
<div class="col col1">
<div class="inicial">
<p><em>Se cumplen 4 años sin los 43 de Ayotzinapa. En la noche del 26 de septiembre y la madrugada del 27, la policía municipal y estatal de Iguala, al sur de la ciudad de México, persiguió y atacó a estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, matando a 9 personas. 43 de ellos continúan desaparecidos. Reproducimos aquí unas líneas sobre el dolor vivo de los y las familiares y su búsqueda inclaudicable.</em></p>
</div>
<div class="inicial">“Da coraje, muchísimo coraje. No sabemos desde dónde viene la orden de que no se realicen las investigaciones. Tienen la orden de no sacar la verdad que están escondiendo. Tienen la orden de no seguir las líneas de investigación. Hacen muy bien su trabajo de no encontrar la verdad”, expresa Mario César González sobre las autoridades responsables de esclarecer el caso de Ayotzinapa.</div>
<p>Don Mario es el padre del estudiante César Manuel González Hernández, desaparecido el 26 de septiembre de 2014 junto a otros 42 compañeros. Tiene 53 años de edad y los pasados cuatro los ha pasado buscando a su hijo día y noche. Cuatro años llenos de mentiras, de injusticias, de dolor, lejos de su hogar en Huamantla, Tlaxcala.</p>
<p>Él era soldador. Trabajaba duro. Quería que su hijo estudiara derecho en la Universidad de Puebla para que no sufriera lo que él había sufrido. Pero César quería ser maestro y se inscribió en Ayotzinapa. La última vez que lo vio con vida fue el 8 de septiembre de 2014 en la Normal de Panotla, en Tlaxcala. Trató de convencerlo de que se quedara y no regresara a Tixtla. Fue inútil, el muchacho quería ser normalista.</p>
<p>Desde que don Mario se enteró de la desaparición de su hijo no para de buscarlo. No se resigna. Pero el dolor no cesa. Por el contrario, se profundizan más sus heridas y la desesperación crece. El colmo fue cuando el gobierno intentó sobornarlo para que abandonara al resto de los familiares. Rechazó indignado la afrenta. <q>¡Mi hijo no se vende!</q>, les dijo.</p>
<p>El sufrimiento no disminuye con el paso de los años. Ni el suyo ni el del resto de los padres y hermanos de los estudiantes desaparecidos. La desaparición forzada es uno de los delitos más atroces. Las familias sufren en el primer momento el terrible golpe de la ausencia. Luego padecen la aflicción de la búsqueda y la incertidumbre. No tienen forma de procesar el duelo. No tienen manera de decir adiós.</p>
<p>Al dolor del día a día se le suman los conflictos que surgen en la familia. El desasosiego que sufren los otros hijos, el que vive la esposa que no anda en la movilización porque tiene que hacerse cargo de sacar adelante a los más pequeños, pero que llora todos los días con la ansiedad de no saber dónde está su hijo. La aflicción de la madre que reza cada noche para pedir por la aparición con vida de su muchacho, y despierta sin que sus plegarias hayan sido ­atendidas.</p>
<p>Al desconsuelo de la ausencia se le agrega la culpa. No son pocos los padres que se dicen: “yo no quiero ni llegar a mi casa. ¿Qué le digo a mi hijo pequeño cuando me pregunte: ¿‘papá, ya trajiste a mi hermano?’ ¿Cómo le explico que no?” Y los que, desde la desesperación de su impotencia, se dicen a sí mismos que no sirven para nada, que son cobardes, que son inútiles porque no han podido traerles a sus otros hijos a su hermano.</p>
</div>
<div class="col col2">
<p>El sufrimiento, las culpas, las malpasadas han tenido efectos devastadores en la salud de los familiares. Los padecimientos que ya tenían se han empeorado, al tiempo que les brotan nuevas enfermedades. En 16 de las 43 familias de los muchachos desaparecidos hay dolencias muy graves, en su mayoría relacionadas con diabetes, hipertensión y mala alimentación.</p>
<p>Apenas a comienzos de febrero pasado falleció Minerva Bello Guerrero, madre de Everardo Rodríguez Bello, el cuarto de siete hijos. La tía Mine, como la llamaban sus cercanos, era una mujer alegre, que disfrutaba bailar, hasta que la tristeza provocada por la desaparición de su hijo la apagó. En el lecho de muerte, pidió a su hija que encontrara a su hermano y lo abrazara tan fuerte como pudiera.</p>
<p>Francisco Rodríguez, marido de doña Minerva, usa una camiseta con la frase: <q>Moveré montañas para estar contigo</q>. Tampoco se rinde. Prometió a su esposa que iba a encontrar a su hijo Evererado, y no piensa parar hasta cumplir con la promesa.</p>
<p>Las familias de los normalistas la des­pidieron con un parte de guerra: <q>mu­rió combatiendo el cáncer y la impunidad de un gobierno que nunca le dio respuesta sobre el paradero de su hijo. Descanse en paz</q>.</p>
<p>Como don Francisco, el resto de los familiares de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos no cejan en su empeño de que haya verdad y justicia. No piensan hacerlo. No lo harán.</p>
<p>En una nación en que cadáveres sin nombre son transportados en tráile­res refrigerados durante meses, y en el que cada semana aparecen nuevas fosas clandestinas, la dignidad y persistencia de los padres de los 43 son la simiente de otro país. Su inclaudicable lucha por la verdad y la justicia es un punto crítico de la salud pública nacional.</p>
<p>A Enrique Peña Nieto y a los funcionarios de su gobierno involucrados con el caso los perseguirá siempre el fantasma de Ayotzinapa. El futuro gobierno tendrá en la noche de Iguala una prueba de fuego definitiva. De su decisión de tocar los intereses que frenan el esclarecimiento de los hechos, de su voluntad y capacidad para resolver el crimen de lesa humanidad dependerá, en mucho, el juicio de la historia. Más allá de comisiones, es la hora de la verdad.</p>
<p><strong>Publicado originalmente en <em><a href="https://www.jornada.com.mx/2018/09/25/opinion/018a2pol">La Jornada</a>, </em>México.</strong></p>
</div>
</div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/ayotzinapa-la-hora-de-la-verdad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>México qu(h)erido</title>
		<link>https://marcha.org.ar/37185-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Oct 2017 03:03:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[Gerardo Szalkowicz]]></category>
		<category><![CDATA[impunidad]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
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					<description><![CDATA[El pueblo mexicano sufre una acumulación de tragedias. Tragedias naturales que pegaron duro en las últimas semanas, tragedias naturalizadas que lo azotan desde hace rato. Un Estado ausente que llega tarde y mal cuando la tierra tiembla, un Estado omnipresente como engranaje de un sistema de violencia múltiple, sistemática y cotidiana.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Por Gerardo Szalkowicz</em></strong></p>
<p><em>El pueblo mexicano sufre una acumulación de tragedias. Tragedias naturales que pegaron duro en las últimas semanas, tragedias naturalizadas que lo azotan desde hace rato. Un Estado ausente que llega tarde y mal cuando la tierra tiembla, un Estado omnipresente como engranaje de un sistema de violencia múltiple, sistemática y cotidiana.</em></p>
<p>Por estos días de fatalidad y caos, en medio de la conmovedora solidaridad espontánea ciudadana poniéndole el cuerpo a los rescates y a la ayuda a los damnificados, se cumplieron tres años del secuestro y desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Un aniversario marcado por la impunidad: no hay ninguna condena ni avances significativos en la investigación de aquel crimen de lesa humanidad, cometido por la corporación policial y narcocriminal, que marcó a fuego al México contemporáneo.</p>
<p>Ayotzinapa no fue un caso aislado, pero logró ponerle nombre a una guerra difusa y no convencional. Ayotzinapa sintetiza la hipocresía, la torpeza y la crueldad de un poder político huérfano de sensibilidad y al menos cómplice de los hechos. En estos 36 meses, el gobierno de Peña Nieto desvió la investigación, fabricó culpables, ocultó evidencias. Mintió descaradamente. Pero gracias al equipo argentino de forenses y al grupo de expertos de la CIDH se logró desmontar la versión oficial que buscaba dar vuelta la página.</p>
<p>Ayotzinapa no es una excepción, pero tuvo una carga simbólica especial que viralizó ante el mundo una tragedia humanitaria generalizada. Ahí están los datos –todos oficiales-, que no llaman la atención de la “comunidad internacional” y que los medios cartelizados intentan disimular. Según el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, hay hoy en México 30 mil 499 personas desaparecidas; desde 2007 se reportaron 855 fosas clandestinas y 1.548 cadáveres exhumados; el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló que se producen más de siete femicidios por día. La espiral de violencia viene de larga data, pero explotó durante el gobierno de Felipe Calderón (2006-2012) y su “guerra contra el narcotráfico”. Aquel sexenio dejó oficialmente más de 121 mil muertes violentas, en los casi cinco años de Peña Nieto ya se registran más de 104 mil.</p>
<p>Múltiples factores explican el cuadro, pero hay uno esencial: México paga muy caro ser la puerta de entrada al principal consumidor de drogas y mayor vendedor de armas del mundo. No pierde vigencia la célebre frase: <em>“Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”.</em></p>
<p>El poder fabrica monstruos y nos los vende como sus enemigos. Los grandes cañones mediáticos repiten: “combate al terrorismo”, “guerra al narco”, ocultando que el creador y la criatura son dos caras de una misma moneda que se complementan para seguir acumulando riquezas. Mientras, los muertos son siempre del mismo lado.</p>
<p>Pero hay un México profundo que no quiere seguir respirando sangre. Se vio en ese tejido comunitario que afloró una vez más mientras removía escombros, se despliega en múltiples resistencias en todo el país que algún día se unificarán en alternativa política. Porque si hay algo que no pierde el pueblo mexicano es la fe. Como dice en letras rojas en uno de los muros de la normal de Ayotzinapa:<em> “Bienvenidos a lo que no tiene inicio, bienvenidos a lo que no tiene fin, bienvenidos a la lucha eterna. Unos la llaman necedad, nosotros la llamamos ESPERANZA”.</em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/37185-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Impunidad a tres años de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa</title>
		<link>https://marcha.org.ar/37142-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Sep 2017 03:03:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[Desaparición Forzada]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
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					<description><![CDATA[“Son una falsedad las afirmaciones de la PGR (Procuraduría General de la República) en el sentido de que ya se agotó la mayor parte de las líneas de investigación sobre los desaparecidos, ya que en la realidad ninguna hipótesis ha sido agotada”, denunció el abogado de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Vidulfo Rosales, a tres años de la desaparición de los jóvenes en Iguala, Guerrero.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Desinformémonos</strong></p>
<p><em>“Son una falsedad las afirmaciones de la PGR (Procuraduría General de la República) en el sentido de que ya se agotó la mayor parte de las líneas de investigación sobre los desaparecidos, ya que en la realidad ninguna hipótesis ha sido agotada”, denunció el abogado de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Vidulfo Rosales, a tres años de la desaparición de los jóvenes en Iguala, Guerrero.</em></p>
<p>En la Ciudad de México, los familiares y compañeros de los 43 protestaron junto con estudiantes, organizaciones y ciudadanos en general para exigir a las autoridades la aparición con vida de los normalistas. Alrededor de 5 mil personas asistieron a la “marcha silenciosa” desde el Ángel de la Independencia hasta el antimonumento de los 43, en Paseo de la Reforma.</p>
<p>De acuerdo con Rosales, “lo que ha hecho la PGR es abordar de manera parcial algunos aspectos de la indagatoria”.</p>
<p>Poco antes de que iniciara la movilización, en el Ángel se ofreció una “misa ecuménica”, donde los manifestantes exigieron justicia por los 43, pero también externaron sus condolencias por las víctimas del sismo del 19 de septiembre,</p>
<p>“Hoy es un día de duelo nacional, tanto por ser el tercer aniversario de la desaparición de los normalistas, como por las víctimas y los damnificados del sismo”, expresaron los encargados de llevar a cabo la misa. Mientras, los asistentes gritaban “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”.</p>
<p>Durante la manifestación no se corearon consignas, sino que se llevó en alto el puño a la vez que fotografías y pancartas de los desaparecidos eran expuestas, así como banderas de México con un moño negro en señal de luto.</p>
<p>Lo único que se escuchó fue el sonido de los caracoles soplados por los “concheros”, quienes se unieron a la movilización y portaron incensarios con copal encendido.</p>
<p>La manifestación inició a las 17 horas y llegó al antimonumento a las 19, donde los padres de los normalistas desaparecidos exigieron saber el paradero de sus hijos y castigo a los responsables.</p>
<p>Las acciones por el tercer aniversario de la desaparición de los 43 también se registraron en Guerrero y Michoacán. Por otra parte, el Congreso Nacional Indígena y el Concejo Indígena de Gobierno reafirmaron su compromiso y solidaridad con los padres de los normalistas y llamaron a continuar con la lucha por la verdad y justicia. “Nuestro llamado es a reconstruir este país y para reconstruirnos con él necesitamos de regreso a nuestros compañeros estudiantes de la Escuela Normal Rural Raul Isidro Burgos, y a los miles de desaparecidos que el México de abajo no deja de buscar reconstruyendo desde ahí la verdad y la justicia”, señalaron.</p>
<p>“Por quienes no están, por quienes están y por quienes vendrán, reiteramos nuestra palabra. Estamos y estaremos con la lucha por la presentación de nuestros hermanos estudiantes de Ayotzinapa hasta el final. ¡vivos se los llevaron y vivos los queremos!”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/37142-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>Norita Cortiñas sobre Ayotzinapa: “Así como vivos los llevaron, vivos los queremos”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/norita-cortinas-sobre-ayotzinapa-asi-como-vivos-los-llevaron-vivos-los-queremos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[abontempo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Oct 2016 03:10:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Hernandez]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[Nora Cortiñas]]></category>
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					<description><![CDATA[Entre el 22 y el 28 de setiembre se desarrolló en Buenos Aires la “Semana por Ayotzinapa”]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Por Mario Hernandez y Ana Laura Xiques</b></p>
<p><i>Entre el 22 y el 28 de setiembre se desarrolló en Buenos Aires la “Semana por Ayotzinapa”, al cumplirse dos años de la desaparición de los normalistas en México.</i></p>
<p>En ese contexto, el 26 de septiembre se llevó a cabo la conferencia de prensa de Cristina Bautista, Madre de Benjamín Ascencio Bautista, 1 de los 43 de Ayotzinapa, en el SERPAJ. Además estuvieron Darío Lagos de EATICP (Equipo Argentino de Trabajo de Investigación Psicosocial) y Norita Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora.</p>
<p>A continuación, reproducimos las intervenciones.</p>
<p><b>Nora Cortiñas</b></p>
<p>Siento que es importante acompañar a la comunidad mexicana que ha sido y es tan castigada. Como saben, nosotras hace 40 años que luchamos por la verdad y la justicia. En este caso apoyamos con todas nuestras fuerzas que se aclare y que así como vivos los llevaron, vivos los queremos.</p>
<p>Nosotras durante muchos años hemos empujado esa frase que es tan importante. Tiene que haber una respuesta por parte del gobierno mexicano, que ya hace dos años que no informa a los familiares. Es una de las crueldades más grandes que pueden ocurrir con estos gobiernos que utilizan esta metodología infame que es la desaparición forzada de personas. Es el crimen de crímenes, cuando a una persona se la priva de todos sus derechos, cuando ni ellos saben qué paso con sus familias, ni las familias sabemos qué pasó con ellos o ellas. Por eso vamos a seguir empujando y vamos a apoyar en todo lo que sea necesario.</p>
<p>Hay que pedir y exigir a la OEA, a Naciones Unidas, hay que empujar en esas instituciones que están de adorno y que realmente dejan pasar estos delitos gravísimos. Tenemos que encontrarlos con vida, y además tenemos que luchar por todas las víctimas que hay en México en estos años y que se termine esta persecución al pueblo. Toda nuestra solidaridad y todo el apoyo para lo que ustedes dispongan.</p>
<p><b>Cristina Bautista</b></p>
<p>Agradezco que difundan los medios de comunicación, para nosotros es muy importante. Como le hemos dicho al gobierno mexicano, nosotros vamos a encargarnos de salir a dar difusión, porque no es justo el nivel de impunidad que hay en México, hay miles y miles de desaparecidos.</p>
<p>Hoy se cumplen dos años de la desaparición forzada de nuestros hijos e hijas y el gobierno mexicano no nos ha dado ninguna respuesta. Para el gobierno mexicano el caso Ayotzinapa está cerrado. Nosotros le hemos dicho que no aceptamos eso, que queremos saber la verdad, queremos saber a dónde están nuestros hijos. Ha sido muy difícil para nosotros, porque el gobierno nos reprime a pesar de que vamos a manifestarnos sin armas, ellos nos cierran el paso con los antimotines, reprimen a estudiantes, a diferentes organizaciones que nos acompañan. A un muchacho, por organizarse en su colonia Tepeyac para exigir la presentación con vida de los 43 normalistas, lo mandaron a asesinar el día 7 de junio de 2015. Y un maestro de Tixtla que se estaba manifestando en Acapulco fue asesinado también. El gobierno mexicano sigue matándonos, desapareciéndonos por levantar la voz y defender nuestros derechos.</p>
<p>Les quiero decir a todos los presentes, que yo sé que hay solidaridad, que nos sigan acompañando y presionando al gobierno mexicano porque esto no puede quedar impune. Queremos saber la verdad, queremos saber a dónde están nuestros hijos. Desde el día 19 al día de hoy hay muchas actividades tanto en México como internacionalmente, por la exigencia de la presentación con vida de los 43 normalistas y justicia para los 3 caídos. Ayer en Chilpancingo donde se estaba realizando una marcha en la Pista del Sol, donde cayeron dos estudiantes el 12 de diciembre de 2011, hubo represión nuevamente, tiraron gases lacrimógenos.</p>
<p>Nosotros les decimos que eso no nos va a intimidar, que no se acaba hoy ni mañana, porque mañana van a estar en Iguala para llevar la ofrenda floral para los 3 caídos normalistas, a donde desaparecieron los 43. Quiero decirles que como madres y padres de familia de los 43, no nos vamos a rendir, vamos a seguir exigiendo la presentación con vida de nuestros hijos y también vamos a levantar la voz para defender todos nuestros derechos sobre nuestras tierras y vamos a seguir exigiendo castigo a los responsables, deben estar presos.</p>
<p>Mientras tanto, el Presidente es premiado por la mentira histórica que construyó en el Río San Juan, y nosotros no estamos conformes. Eso es lo que exigimos.</p>
<p><b>Darío Lagos</b></p>
<p>Nuestra presencia es para expresar nuestra más profunda solidaridad con los familiares que están en esta lucha tan importante. Fue una alegría recibir hoy El País de España y ver en primera plana planteado el tema de Ayotzinapa. En la medida que la visibilización de este conflicto se extienda y permanezca, y con la lucha de todos los pueblos latinoamericanos y del mundo se va a conseguir avanzar.</p>
<p><span lang="es-MX">Nosotros formamos parte de una red latinoamericana e internacional que está comprometida en esto. Estamos elaborando un documento para que a través del IRCT Consejo Internacional de centros de lucha contra torturas, sea elevado al Comité contra la tortura de Naciones Unidas. Saludar a la compañera, saludar a Norita y decir que vamos a seguir acompañando esta justa demanda, de aparición con vida.</span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/norita-cortinas-sobre-ayotzinapa-asi-como-vivos-los-llevaron-vivos-los-queremos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Padre de Ayotzinapa: “Nuestra lucha es por todos los desaparecidos de México”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Sep 2016 03:10:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[ayotzinapa]]></category>
		<category><![CDATA[Clemente Rodríguez Moreno]]></category>
		<category><![CDATA[Juliana Díaz Lozano]]></category>
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					<description><![CDATA[Dos años de Ayotzinapa: entrevista a Clemente Rodríguez Moreno, padre de unos de los 43 normalistas]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Juliana Díaz Lozano y Emilia Larrondo desde México</strong></p>
<p><em>Al cumplirse dos años del secuestro y desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, compartimos el testimonio de Clemente Rodríguez Moreno, padre de Christian Rodríguez Telumbre, quien relata su búsqueda, sus esperanzas y la firme convicción de la responsabilidad del Estado mexicano.</em></p>
<p>Durante toda su vida, Clemente trabajó en el campo de Tuxla, estado de Guerrero, sembrando y cuidando animales, “de la casa al trabajo y del trabajo a la casa”. Afirma que antes del 26 de septiembre de 2014 “veía la política por televisión, estaba ciego, no veía lo que pasaba realmente en el país”. Incluso admiraba al presidente Enrique Peña Nieto y hasta lo había votado. Aquella noche, dos años atrás, en que el número 43 comenzó a significar dolor, impunidad, pero también lucha para una parte importante del continente, Clemente -junto a otros padres y madres- comenzó a echar mano de sus saberes y su capacidad de trabajo para comenzar la búsqueda de su hijo.</p>
<p>La historia de los estudiantes normalistas es una muestra del México profundo, indígena, campesino y empobrecido, que salió a la luz encarnado en 43 caras morenas desde las banderas de reclamo. “Christian, mi hijo, quería ser agrónomo. Lo envié a la Normal de Ayotzinapa porque era la posibilidad, la única opción para que estudiara. Toda la gente que entra a allí es campesina como nosotros, de bajos recursos”. Con sencillas palabras, Clemente explica por qué aquella noche el blanco fueron los normalistas: “Al gobierno le incomodan las escuelas normales porque allí a los jóvenes se les enseña a luchar, a tener interés social, y más que nada le molesta que los maestros que salgan de ahí vuelvan a las comunidades a enseñarle a los niños que empiezan a despertar y a entender su situación”. Asegura que hay una vocación del gobierno para eliminar escuelas Normales Rurales.</p>
<p>“Hace dos años los familiares de los normalistas empezamos a buscar solos, en los campos de Iguala, luego juntándonos con padres de otros desaparecidos que estaban en la misma situación pero cada uno en su casa. Después se sumó el apoyo de otros sectores como sindicatos y organizaciones”, rememora. Menciona como fundamental el aporte del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en el apoyo moral a familiares de la búsqueda, pero también en la investigación de pistas que el Estado mexicano decidió no seguir: “El gobierno no sólo ocultó pruebas sino que también plantó otras pistas falsas. No tiene interés en que se sepa lo que pasó con los normalistas”.</p>
<p>Según afirman los familiares, existen videos de aquella noche en los que  se puede ver a las fuerzas de seguridad actuando en la detención de los colectivos, hay registro de las llamadas de los jóvenes a celulares de familiares contando que la policía los estaba parando. Incluso hay testimonios de sobrevivientes que aseguran que personal del Ejército fue a “visitarlos” al hospital donde se encontraban internados esa noche, demostrando pleno conocimiento de lo ocurrido por esta fuerza. “Este presidente hizo todo al revés”, concluye Clemente. Además, denuncia que hay una acción intencionada para destruir al movimiento de Madres y Padres de Ayotzinapa, o dividirlo, como ha hecho con otras familias de los miles de desaparecidos que hay, ofreciéndoles dinero para que dejen de reclamar. “Nosotros como padres, por la dignidad que tenemos, decidimos no recibir ni un peso, nuestra lucha la financia la misma gente, la sociedad que de alguna manera pone su granito de arena”.</p>
<p>En un contexto de una protesta docente que continúa firme en distintas regiones del país a pesar de la represión permanente, la aparición reiterada de fosas comunes, un gobierno cada vez más desacreditado por el aumento del costo de vida para los sectores populares y la desocupación, los crecientes femicidios y la violencia narco y paramilitar que tiene su principal foco en el pueblo, la lucha en reclamo por justicia por Ayotzinapa pone de relieve a un narcoestado que desconoce todos los derechos humanos de su población. Por estos días, los diferentes reclamos volvieron a confluir detrás de la bandera de los 43, pero nombrando a muchos más, a las miles de personas asesinadas, desaparecidas y desplazadas, buscando que México despierte y haga suya la consigna “vivos se los llevaron, vivos los queremos”.</p>
<p>Luego de la desaparición de su hijo, Clemente se hizo un tatuaje en el brazo para grabarse en la piel la perpetuidad de su búsqueda, se trata de una tortuga, que según Clemente es uno de los significados de Ayotzinapa en idioma Náhuatl. Es una marca para recordar una esperanza, la que su hijo esté vivo en alguna cárcel clandestina, de las que se sospecha existen en México y algún día reaparezca con vida. Sobre el dolor y el combate de estos dos años, Clemente y los familiares han aprendido mucho, y logran entramar su búsqueda particular con lo colectivo: “Aprendí estos años que esta lucha es de todos: estudiantes, campesinos, obreros, maestros. Por aquellas personas a las que el gobierno les está apretando el cuello, por el pueblo, nosotros estamos luchando por ellos también”.</p>
<p><strong><em>Escuchar la entrevista completa:</em></strong></p>
<p><a href="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/09/padre-ayotzi.mp3">padre-ayotzi</a></p>
<p><strong>Nota relacionada: <a href="http://www.marcha.org.ar/31636-2/">Ayotzinapa: una ausencia omnipresente</a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/padre-de-ayotzinapa-nuestra-lucha-es-por-todos-los-desaparecidos-de-mexico/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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