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	<title>análisis político &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>análisis político &#8211; Marcha</title>
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		<title>¿Cómo salieron otros países de sus crisis de deuda?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 01 Nov 2019 15:00:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[análisis político]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
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					<description><![CDATA[La Argentina se enfrenta a una reestructuración forzosa de la deuda pública. Aquí analizamos algunas de las alternativas que escapan a la voluntad política ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>La Argentina se enfrenta a una reestructuración forzosa de la deuda pública. Según cálculos del OCEPP, el gobierno entrante tendrá que abonar un total de 183 mil millones de dólares, una cifra descomunal prácticamente impagable de alrededor de un tercio del PBI. La necesidad de reestructurarla escapa a la voluntad política y lo que queda saber es cómo se va a llevar a cabo. Aquí analizamos algunas de las alternativas.</em></p>
<p><strong>Por Francisco Cantamutto y Lucas Castiglioni / Foto: Tadeo Bourbon<br />
</strong></p>
<p>A diferencia de la restructuración del año 2005, el FMI aparece como el deudor principal, con alrededor de un tercio de la deuda con próximo vencimiento, lo que centralizaría un núcleo fuerte de esa negociación con el organismo. Como reverso, el FMI está sometido a cierta presión internacional, ya que se encuentra en el ojo de la tormenta por haber prestado a la Argentina por encima de lo que su propio estatuto permite.</p>
<p>Frente a esta situación, se vienen barajando en el debate público argentino distintos escenarios internacionales que servirían como casos testigo de países que atravesaron una crisis de endeudamiento severo. Se tratan de paralelismos que ofrecen diversas resoluciones a este problema. Queremos repasar algunos de los principales que nos parecen interesantes para pensar contrapuntos.</p>
<h3>P.I.G.S: Portugal, Irlanda, Grecia y España</h3>
<p>Varios de estos ejemplos son países de la periferia europea que, con el estallido de la crisis del 2008, estatizaron parte de la deuda de sus sistemas financieros, provocando de manera veloz la necesidad de incurrir en salvatajes por la imposibilidad de pagar su deuda. Se trata de los conocidos con el acrónimo en inglés de PIGS: Portugal, Irlanda, Grecia y España. De esos casos se suele resaltar el de Irlanda, sobre todo, del lado de la ortodoxia, porque aparecería como un modelo de ajuste efectivo y muy severo que habría dado lugar a una rápida recuperación. Esto aparece muchas veces no solo en el debate argentino, sino también en el español.</p>
<p>Sin embargo, un análisis más detenido permite visualizar que la recuperación de Irlanda parece haberse dado <strong>a pesar del ajuste</strong>, ligado centralmente al esfuerzo deliberado, prolongado e intenso del Estado en promover inversiones extranjeras para hacer de Irlanda una plataforma de exportación de servicios y bienes de alto contenido tecnológico. Este hecho hace que la demanda externa haya permitido una rápida recuperación por la vía de las ventas al exterior. No sería el caso de las economías de Portugal y Grecia, que tienen un menor peso en las exportaciones.</p>
<p>En este caso, el debate ha sido más conocido y se pueden visualizar los resultados del caso griego en el <a href="http://fondo.com.ar/">reciente documental Fondo de Alejandro Bercovich</a>. La llamada <strong>troika</strong> (integrada por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el FMI) presionó a Grecia a realizar un ajuste brutal, vinculado a una serie de reformas estructurales que incluyó fuertes privatizaciones, pérdidas de derechos laborales y de pensiones. Aquí, además de que se buscó doblegar el proceso social y político que llevó a <strong>Syriza</strong> (Coalición de la Izquierda Radical) al gobierno, se quería usar de ejemplo para otros casos.</p>
<p>En el caso de Portugal, la troika no buscó este carácter de castigo ejemplificador. Aun así, Portugal aplicó también una serie de reformas estructurales de tipo regresivas que eliminaron aguinaldos, derechos laborales por la vía de la flexibilización y un ajuste fiscal importante en aras de pagar la deuda. La diferencia está que en el caso de Portugal, tras cuatro años de ajuste, por medio de la demanda externa vinculada al turismo, hubo una leve recuperación que le permitió no renovar el acuerdo e iniciar los pagos, finalizados en el año 2018. De la mano de este impulso externo pudo emprender un leve crecimiento que le permitió, junto con la llegada de una coalición de centro izquierda al gobierno, implementar ciertas mejorías ligadas a la mejora de los salarios.</p>
<p>En la comparación no puede desconocerse el peso que tuvo esta demanda externa y la resistencia al ajuste en Portugal, que en el caso de Grecia fue dilapidado por la presión ejercida sobre Syriza y su decisión de desvincularse de esta demanda social. Recordemos que en el país heleno se realizó una consulta popular sobre la deuda, donde el mandato fue abrumadoramente claro por dejar de pagar.</p>
<p>En estos casos, la presión de la <strong>troika</strong> fue significativa desde el punto de vista que amenazar con que la salida del mercado común implicaría la pérdida de mercados y de ciertas inversiones extranjeras, que de conjunto generarían un fuerte impacto económico en la población. Más allá de esto, comparándolo con Argentina, se trata de economías más pequeñas que no tienen riesgo de descalce de moneda (la moneda que utilizan en el país es la misma en la que tienen sus deudas). En Argentina, gran parte de la deuda está en moneda extranjera, es decir, no es de emisión local, y por lo tanto a las necesidades del ajuste fiscal para obtener recursos de pago se añade la necesidad de tener recursos externos.</p>
<p>Dentro de este mapa de referencias europeas, resalta una que no suele ser mencionada en los análisis y es el caso de Islandia. Este país, al estallido de la crisis internacional se encontró con una enorme deuda financiera, del tipo de defalco de otros países. La diferencia estuvo en que el gobierno decidió perseguir legalmente a los banqueros responsables, enjuiciarlos, encarcelarlos y estatizar el sistema financiero. Fue el caso de la recuperación más veloz con mejor sesgo distributivo. El problema aquí está en que se trata de una economía extremadamente pequeña en comparación a la Argentina y las consecuencias en uno u otro caso son diferentes. No obstante, debería señalarse como otro de los casos de salida a una crisis de endeudamiento.</p>
<p>Hay que recordar que en el caso argentino, la toma de deuda tuvo como principal destino, <a href="http://sociedadeconomiacritica.org/ojs/index.php/cec/article/view/151/190">como ha sido demostrado por diversas investigaciones</a>, la fuga de capitales. La deuda aquí ha sido un mecanismo indirecto para financiar el negocio de unos pocos. En tal sentido, sin necesidad de estatizar las deudas del sistema financiero, se propuso un esquema macroeconómico que fomentó la estatización de los costos.</p>
<p>En el paralelo establecido hasta aquí, la ortodoxia, además de Irlanda, entiende que el modelo griego sería otro camino. Portugal en este escenario aparece con un sesgo progresista que sería aprovechado, al menos desde los gestos, por el entrante gobierno de Alberto Fernández y el Frente de Todos.</p>
<h3>La vía uruguaya</h3>
<p>Justamente fue Fernández quien sugirió la comparación con otro caso que tomaría como modelo, que es el caso de la reestructuración de la deuda de Uruguay en el año 2003. Concretamente, se produjo un “reperfilamiento” que extendió los plazos del pago, sin quitas, y pagando los intereses durante el tiempo de la extensión. Esta es una negociación extremadamente amigable con el mercado que obtuvo más intereses a lo largo del tiempo por dilatar el cobro del capital. Tomado como un modelo, implicaría una negociación con los acreedores externos, una de las posibilidades que se maneja.</p>
<p>La comparación, sin embargo, tiene diversos problemas, entre los que queremos resaltar que la economía y la deuda uruguaya representan alrededor de la décima parte de la economía argentina. En este caso, la diferencia de tamaño sí es relevante por la complejidad de la negociación resultante. Pero además, en el caso del país vecino, tanto el riesgo de default inminente como la salida fueron estrictamente de la mano de los ciclos económicos de Argentina y Brasil. En el caso del paralelo con nuestro país, quedaría por ver cuál sería el motor de tracción externa que fomentaría una recuperación semejante, lo cual no está a la vista. Además, la economía argentina conforma su PBI en un 65% por el consumo interno y no por la demanda externa. Estas diferencias no son triviales al momento de hacer la comparación.</p>
<p>Al mismo tiempo, como en el caso progresista portugués, las reformas estructurales sometidas, que incluyen reformas laborales, más ajuste fiscal y otros elementos de regulación macroeconómica, fueron sostenidas por los gobiernos progresistas, tanto en el caso de Portugal como en el caso del Frente Amplio de Uruguay. En este sentido, la economía uruguaya como modelo significaría mantener el ajuste realizado por Juntos por el Cambio. No solamente en lo referido estrictamente a salarios, que podrían negociarse con subas lentas, sino en lo que tiene que ver con los cambios legales en los costos extra salariales de contratar trabajadores y trabajadoras. Esto significa mantener, por ejemplo, los cambios arbitrados en la Ley de Accidentes de Trabajo, las reformas en el sistema de jubilaciones y pensiones, reformas tributarias vinculadas a la reducción de aportes patronales y también la revisión de los convenios colectivos de trabajo en casos puntuales, algo que ha sido adelantado como posible por el equipo técnico de Alberto Fernández.</p>
<p>Sin embargo, <strong>para hacer la comparación, quizás el caso más parecido a la Argentina actual sea la propia Argentina del 2005</strong>, por la escala que tuvo y por el centro de gravitación en el sistema financiero internacional. A diferencia de aquel entonces, el peso del FMI hoy es muchas veces mayor y se espera que haya tensiones mientras se ve si se puede obtener una extensión de plazos sin que esto implique reformas estructurales. Algo que no tiene muchos antecedentes sería intentar lograr una quita con este organismo internacional.</p>
<h3>La salida ucraniana</h3>
<p>Otro modelo que aparece referido por los equipos técnicos de Alberto Fernández es el caso de Ucrania. Una economía que se encuentra en el límite entre la Unión Europea y Asia, en el centro de la disputa geopolítica con Rusia. Ucrania, tras atravesar una crisis política y social interna que incluyó la presencia de fuerzas armadas extranjeras en su territorio, finalmente se dividió, resultando la anexión de la República de Crimea a la Federación Rusa. En este contexto, el gobierno pro europeo de Ucrania recibió la ayuda del FMI y un conjunto de gobiernos occidentales, que le hicieron un préstamo puente a cambio de una serie de reformas favorables al modelo arquetípico de ajuste. Vale señalar que el FMI actuó como coordinador para lograr una renegociación con acreedores externos que involucró, incluso, una quita para nada trivial de capital.</p>
<p>Si bien la economía ucraniana es comparable en tamaño a la Argentina y el tamaño de su deuda también lo es, deben resaltarse estas reformas estructurales, muchas de las cuales aún no han sido aplicadas y serían una prenda cambio en caso de buscar este camino. Al mismo tiempo, la cuestión geopolítica en el caso ucraniano fue clave para haber logrado ciertas concesiones; esto se debió a la presencia rusa en el territorio. En tal sentido, la idea que se esconde detrás de utilizar como modelo a Ucrania sería tratar de obtener de China ciertas facilidades que, con una diplomacia inteligente, <strong>presionaran a Estados Unidos a continuar otorgando facilidades vía el FMI</strong>.</p>
<p>Por supuesto, detrás está la idea de que se mantenga una cierta confrontación entre China y Estados Unidos, algo que no se puede dar por descontado, considerando que China, por caso del salvataje ejecutado a Grecia, fue el que más aprovechó las privatizaciones, haciéndose de gran parte de los puertos de ese país que le facilitaron el trabajo de gestión en su nueva ruta de la seda.</p>
<h3>Opciones de nuestro continente</h3>
<p>Un caso cercano que no está siendo debatido, omitido como experiencia internacional comparable tal como con el caso de Islandia, es el caso de Ecuador. Si bien se trata de una economía más pequeña, sin riesgos de descalce por estar dolarizada, lo cierto es que en un contexto semejante al que enfrentó Argentina a inicios del siglo XXI, el gobierno de Ecuador eligió avanzar por una auditoría con participación de expertos locales e internacionales, que terminó resultando en la declaración de gran parte de esa deuda como ilegal, ilegítima y odiosa.</p>
<p>Finalmente, Ecuador no impugnó esta deuda, sino que la recompró con una quita significativa en el mercado de capitales, sin por esto salirse de los mercados de crédito internacional y pudiendo aprovechar el contexto de altos precios internacionales. Si bien para la Argentina actual el contexto no es el mismo y el tamaño de la deuda es diferente, la idea de una auditoría no debería descartase de lleno, como no lo hacen incluso algunos referentes del Frente de Todos, como es el caso de Claudio Lozano. Debe pensarse que la auditoría, más allá de lo estrictamente contable y legal, debería involucrar elementos que tienen que ver con los impactos económicos, sociales y ambientales de la toma de la deuda, para poder hacer una caracterización completa de los efectos del endeudamiento a la hora de determinar si es legitima o no.</p>
<p>Además, una auditoría de la deuda puede servir como instrumento de sensibilización y movilización social, lo cual sería útil para alterar la correlación de fuerzas políticas no solo a nivel interno, sino también en el plano internacional. Sin el apoyo de las masas populares para avanzar en un esquema más agresivo de reestructuración de la deuda, quedaremos atrapados en soluciones de técnicos que, sin menospreciar los impactos de los cambios de plazos de capitales o de intereses, jamás van a discutir la lógica estructural del endeudamiento que nos mantiene empobrecidos y empobrecidas.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/como-salieron-otros-paises-de-sus-crisis-de-deuda/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Nicaragua: la herencia sandinista y los intereses de EE.UU. en disputa</title>
		<link>https://marcha.org.ar/39538-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Apr 2018 03:03:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[análisis político]]></category>
		<category><![CDATA[Germán Gorraiz López]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[nicaragua]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
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					<description><![CDATA[Una ”revolución "multicolor" que puede ser el fin de la herencia sandinista y el comienzo de una etapa que gravitará bajo la tutela de EE.UU.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY"><strong>Por Germán Gorraiz López*</strong></p>
<p align="JUSTIFY"><em>Asistiremos en el Trienio 2018-2020</em> a la<em> irrupción en el escenario geopolítico de América Latina de una nueva ola negra involucionista que consistirá en la implementación de “golpes de mano blandos“ con el objetivo inequívoco de sustituir a los regímenes insensibles a los dictados de Washington (Nicaragua, Ecuador, Venezuela y Bolivia) por regímenes militares autocráticos tutelados por EE.UU.</em></p>
<div id="m_-3289501318106362149:13g" class="m_-3289501318106362149ii m_-3289501318106362149gt">
<div id="m_-3289501318106362149:13h" class="m_-3289501318106362149a3s m_-3289501318106362149aXjCH m_-3289501318106362149m162f3c57aec53342">
<div dir="ltr">
<p align="JUSTIFY"><b>EE.UU., Nicaragua y las “guerras no convencionales”</b></p>
<p align="JUSTIFY">Petrocaribe fue creado en 2005 por iniciativa de Venezuela con el objetivo de suministrar combustibles a los países miembros en condiciones ventajosas de pago, como créditos blandos y bajas tasas de interés y estaría integrado por 18 países (incluidos Honduras, Guatemala, Cuba, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Belice y una decena de islas del Caribe) y según las autoridades venezolanas, el país exporta 100.000 barriles diarios a los países del bloque que generaban una factura de 4.000 millones de dólares, de la cual una parte se paga en “efectivo” y el resto estaría subsidiado. La nueva estrategia de EE.UU. sería estrechar lazos comerciales y militares con los países de Petrocaribe ante el peligro de contagio mimético de los ideales revolucionarios chavistas al depender en exclusiva de la venezolana Petrocaribe para su abastecimiento energético, empezando por el presidente dominicano Danilo Medina.</p>
<p align="JUSTIFY">China habría asumido el reto de construir un nuevo canal en Nicaragua (Gran Canal Interoceánico) similar al canal del istmo de Kra que tiene proyectado entre Tailandia y Birmania para sortear el estrecho de Malaca, convertido “de facto” en una vía marítima saturada y afectada por ataques de piratas e inauguró en el 2010 el gasoducto que une a China con Turkmenistán y que rodea a Rusia para evitar su total rusodependencia energética al tiempo que diversifica sus compras, por lo qur EE.UU. procederá a desestabilizar el gobierno de Daniel Ortega dentro de su estrategia geopolítica global de secar las fuentes energéticas chinas. Por otra parte, la instalación el pasado abril de una estación satelital rusa en Managua (laguna de Nejapa) para “controlar el narcotráfico y estudiar los fenómenos naturales” habría provocado el nerviosismo del Pentágono que acusa a Rusia de “estar usando a Nicaragua para crear una esfera de espionaje militar” mediante el Sistema Global de Navegación por Satélites (Glonass), el equivalente al GPS de EE.UU. Así, hemos asistido a la aprobación por el Congreso y el Senado de EE.UU. del proyecto de ley conocido como Nica Act (Nicaraguan Investment Conditionality Act of 2017), que siguiendo la estrategia kentiana busca congelar los préstamos internacionales de instituciones satélites de EE.UU. (Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo), a Nicaragua con el objetivo confeso de provocar su inanición financiera y posterior asfixia económica.</p>
<p align="JUSTIFY">La táctica del “palo y la zanahoria” fue expuesta por Sherman Kent en su libro “Inteligencia Estratégica para la Política Mundial Norteamericana” (1949) y los fines de estos tipos de guerra fueron descritos por este autor de la siguiente manera: “en estas guerras no convencionales se trata de hacer dos cosas: debilitar la voluntad y la capacidad de resistencia del enemigo y fortalecer la propia voluntad y capacidad para vencer”, y más adelante añade que los instrumentos de la guerra económica “consisten en la zanahoria y el garrote”: “el bloqueo, la congelación de fondos,el ‘boicot’, el embargo y la lista negra por un lado; los subsidios, los empréstitos, los tratados bilaterales, el trueque y los convenios comerciales por otro”.</p>
<p align="JUSTIFY"><b>¿Nueva Revolución Multicolor en Nicaragua?</b></p>
<p align="JUSTIFY">El Gobierno de Daniel Ortega aceptó dialogar y llegar a un acuerdo con empresarios privados tras cinco días de protestas que habrían dejado varias decenas de muertos en rechazo por al anuncio del gobierno nicaragüense de reformar La Ley de Seguridad Social, reformas que implicarían la reducción del 5% de las pensiones de los jubilados, el incremento de la cuota patronal y de los trabajadores así como una reducción del 10% del monto de la jubilación actual, protestas que se habrían iniciado a las puertas de la Universidad Centroamericana de Nicaragua (UCA) por un pequeño grupo de estudiantes. Los jóvenes participantes en las protestas serían en su mayoría universitarios de Managua y León, tradicionalmente refractarios a los mensajes de los partidos políticos y que habrían tenido su bautismo de fuego en las protestas llevadas a a cabo contra la deficiente gestión del gobierno sandinista en el incendio que afectó a 2 de los 8 Ha. protegidas de la Reserva de la Biosfera Río San Juan.</p>
<p align="JUSTIFY">Gracias a la interactividad que proporcionan las redes sociales de Internet (el llamado Quinto Poder que enlaza y ayuda a la formación de las identidades modernas), dichos jóvenes habrían conseguido romper el endémico aislamiento y pasividad de los estudiantes nicaragüenses devenidos en individuos sumisos, acríticos y esclavos del consumismo compulsivo, no siendo descartable que desemboque en una “revolución patriótica o multicolor” que fuerce a las élites dominantes a la celebración de nuevas elecciones generales y que podrían significar el finiquito de la herencia sandinista y el comienzo de una etapa post-ortegiana que gravitará bajo la tutela de EE.UU.</p>
<p align="JUSTIFY">&#8212;</p>
<p align="JUSTIFY">*Publicado originalmente en <a href="http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/04/24/hacia-una-revolucion-multicolor-en-nicaragua/">Resumen Latinoamericano. </a></p>
</div>
</div>
</div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/39538-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>A un mes de las presidenciales en Venezuela: los votos en tiempos de guerra</title>
		<link>https://marcha.org.ar/39509-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Apr 2018 15:57:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[análisis político]]></category>
		<category><![CDATA[Marco Teruggi]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[Marco Teruggi analiza el panorama político en Venezuela a un mes de las próximas elecciones presidenciales.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Marco Teruggi*</strong></p>
<p>El 20 de mayo habrá elecciones presidenciales en Venezuela. Parecía impensable, o casi, hace un año atrás, cuando el país era una sucesión de trincheras, asaltos y plomo con el Palacio de Miraflores como objetivo. También lo era sostener que el chavismo llegaría con tres elecciones ganadas -constituyente, municipales, gobernaciones- los pronósticos a su favor, que Nicolás Maduro tendría ante sí a un pastor evangélico, Javier Bertucci, y un traidor recientemente derrotado en las urnas, Henry Falcón. La política no es matemáticas y Venezuela no encaja en manuales.</p>
<p>La derecha llega con una superposición de derrotas, incapacidades estructurales, descrédito en las masas. Pocos creen en su dirigencia agrupada en el Frente Amplio Venezuela Libre, Soy Venezuela, o como pieza solitaria en campaña. Los primeros son la reagrupación de pedazos rotos de la Mesa de Unidad Democrática, desde Acción Democrática hasta Primero Justicia, Voluntad Popular, con la incorporación subordinada de partes de lo que fue denominado chavismo crítico, con la intención de mostrar una nueva amplitud. Su planteo público es recuperar la democracia, lograr elecciones justas. En privado apuestan centralmente a la estrategia golpista/intervencionista. Los segundos, principalmente Vente Venezuela y Antonio Ledezma, sostienen que no habrá solución posible a través de la vía electoral. Esos dos agrupamientos no presentan candidatos para el 20 de mayo. Falcón decidió aprovechar ese vacío para lanzarse como pieza solitaria -¿al vacío también?- con su propuesta de dolarización de la economía.</p>
<p>El cuadro nacional, las miserias opositoras, son importantes para entender por qué el chavismo tiene mayores oportunidades en votos. La derecha no tiene liderazgos genuinos, alternativa de país, su violencia del 2017 volvió a poner sobre la mesa quiénes son.</p>
<p>El problema es que el centro de gravedad del conflicto no reside en Venezuela. El análisis de los derroteros opositores permite entender una parte menor del asunto. Sus decisiones no son muchas veces suyas, en particular cuando es financiada de manera directa, como los 16 millones de dólares que recientemente le aprobó el gobierno norteamericano -eso es solo lo público-. El epicentro del conflicto está en el frente internacional, dirigido por los Estados Unidos, con sus aliados de la Unión Europea, y los gobiernos subordinados del continente. Ahí se planifican las tácticas, la dirección central de los ataques, la construcción de sus escenarios, actores, ángulos de tiro.</p>
<p>Así como el enfrentamiento ha desbordado el cuadro nacional y tiene centro de operaciones en el exterior, también la lógica del conflicto del enemigo abandonó lo democrático -una tendencia en marcha en el continente- y se encuentra en los territorios de la guerra no convencional que busca periódicamente desenlaces por la vía que sea posible. Las elecciones presidenciales deben analizarse en ese cuadro.</p>
<p>La apuesta seguramente sería electoral en caso de haber tenido con qué. Los Estados Unidos, al leer la debilidad de la derecha, optaron por vaciarlas. Rompieron la mesa de diálogo con el gobierno en República Dominicana a principios de año, apostaron por aumentar el bloqueo sobre la economía de manera articulada con sus aliados/subordinados con la amenaza del embargo petrolero, continuar el intento de aislamiento diplomático, demonización comunicacional mundial, y preparar nuevos asaltos en función de cómo evolucionen las variables que impactan en simultáneo. Todas las posibilidades están en desarrollo.</p>
<p>Retirarse de las presidenciales no significa que no desarrollen política para ese escenario. La estrategia del vaciamiento es la del no reconocimiento internacional de los resultados, y el argumento de la pérdida de legitimidad de origen del gobierno ya que estaría basado en un fraude. Eso abriría las puertas a nuevas acciones que serían legales al estar frente, ahora sí, a una dictadura. Ese planteo ha venido en desarrollo desde el año pasado, con el ensayo fracasado del gobierno paralelo, del cual queda el Tribunal Supremo de Justicia ilegal -por completo desconocido entre la gente en Venezuela- que según la derecha sería el auténtico. No es casualidad que haya vuelto a aparecer mediáticamente en estas semanas, de la mano con la prófuga ex Fiscal General -que se fotografía con el ex presidente colombiano Álvaro Uribe- y la Asamblea Nacional en desacato, con la línea de enjuiciamiento del presidente para no reconocerlo -nuevamente- y, afirman, destituirlo. Se trata de una acción pensada para el frente exterior: ¿cómo piensan materializarlo en lo nacional?</p>
<p>No es la única política ante las elecciones: la otra es intentar actos de fuerza para conmocionar al país. El caso más reciente es la operación Gedeón II, donde fue desmantelada una célula que preparaba acciones con explosivo sobre puntos neurálgicos como el Consejo Nacional Electoral, y la comandancia de la Guardia Nacional Bolivariana, ligada a su vez con la trama de Oscar Pérez -presentado como mártir por la mediática internacional- quien en julio pasado había disparado sobre el Ministerio de Relaciones Interiores Justicia y Paz y lanzado granadas sobre el Tribunal Supremo de Justicia. No se trata solamente de vaciar sino de llegar a los comicios en las peores condiciones, impedirlas, y, de darse, que haya la menor participación posible.</p>
<p>La pregunta es qué pasará luego del 20 -con una posible victoria de Maduro- además del recrudecimiento de las líneas de ataque en marcha. Algunos indicios se han dado en estas semanas. Uno de ellos es el intento detenido de conspiración dentro de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, donde fueron arrestados seis tenientes coroneles, un primer teniente y dos sargentos, pertenecientes al Movimiento de Transición a la Dignidad del Pueblo, con fuerza en el Batallón Ayala, uno de los principales del país, situado en Caracas. La apuesta hacia el formato clásico de Golpe de Estado está presente, lo financian, lo invocan voceros y medios de la derecha.</p>
<p>Otra hipótesis de resolución sería una acción de fuerza a través de vías fronterizas, con montaje de escenarios de falsa bandera, que abrirían las puertas a una escalada, o con el argumento de la crisis humanitaria. Antonio Ledezma, en línea con Julio Borges, se lo imploraba al vicepresidente norteamericano en Lima, el mismo día de los bombardeos a Siria. Para saber la viabilidad de eso es necesario indagar en los laberintos del poder colombiano, y evaluar hasta qué punto, junto a los Estados Unidos, estarían dispuestos a desatar un escenario de esas características, con desenlace incierto en tiempo y resultados. Lo planifican, no hay duda.</p>
<p>La pista más fuerte parece estar en el bloqueo económico y las consecuencias que trae. El cerco aprieta cada vez más fuerte, en las sanciones a quienes comercien con Venezuela, la acción central de los bancos, el contrabando masivo de billetes -que recibió un golpe recientemente con la operación Manos de Papel-, los gobiernos que se pliegan a la estrategia norteamericana. El país tiene una matriz económica dependiente del comercio exterior, y de los cinco primeros países de los cuales se importa, el primero es los Estados Unidos, y tres son parte del Grupo de Lima, es decir el espacio de unión de los gobiernos de derecha del continente contra la revolución ante los fracasos de la OEA. Un ejemplo, los medicamentos: se comercia 34% a los Estados Unidos, 10% a Colombia, 7% a España, 5% a Italia, otro 5% a México, 3% a Brasil. El bloqueo impacta de lleno en la población, y ese es su objetivo. Las alianzas con China, Rusia, el lanzamiento de la criptomoneda Petro, son movimientos para romper el cerco.</p>
<p>El plan de colapso de la economía -dicho en esos términos por los Estados Unidos- puede conducir al inicio de la acción bajo paraguas de la crisis humanitaria, o desencadenar reacciones populares violentas, espontáneas, de reflejo de ahogado ante una asfixia que se siente por partes. Ninguna de las dos desembocaduras se ha dado hasta el momento, la segunda no es una necesidad, la política, se dijo, no es matemáticas. La estrategia contra Venezuela sigue empantanada en el mismo punto: cómo lograr el desenlace.</p>
<p>¿Qué significa para el chavismo ganar elecciones en ese contexto? Estabilizarse en el gobierno, ganar tiempo, no perder un poder político que sería utilizado como espacio desde el cual desatar una revancha histórica a puertas abiertas.</p>
<p>Mientras, el cotidiano popular es de una adversidad cada vez más aguda: dificultad para conseguir efectivo, desplazarse, comprar los productos que aparecen a precios hiperinflacionarios, conseguir medicamentos, vivir sin comprar y revender algo de manera especulativa o conseguir dólares con algún familiar fuera del país. Parece por momentos un país que se detiene de a poco, por sectores, sufre una nueva metamorfosis en las subjetividades. Es evidente que la tarea central del gobierno, del chavismo como movimiento, es la de estabilizar la economía. ¿Cómo? Ahí la pregunta, dificultad, alimentada por la complicidad de la corrupción que se instaló en áreas vitales como la industria petrolera y las importaciones, es combatida desde la nueva Fiscalía General.</p>
<p>El chavismo parece en condiciones de ganar no solamente por las derrotas acumuladas de la derecha, sino porque llega de manera unida, representa una base de cerca del 30% de la población, es quien, en este contexto, busca soluciones -así sean paliativas- a las dificultades. La derecha no está en los barrios populares, allí se encuentra el chavismo, en políticas de gobierno y/o organización popular bajo consejos comunales, consejos locales de abastecimiento y producción, comunas, colectivos. El asunto ha sido y es de clase. El problema es que ese contexto material, sumado a errores políticos de dirigencias del chavismo propios de la vieja política, no permiten poner en marcha un espíritu electoral en el país: la campaña no emerge, no se siente en las calles, falta un mes para los comicios.</p>
<p>Lo central -salvo acción repentina de fuerza- es, como muchas veces en Venezuela, lo que vendrá post elecciones, ya que la guerra reorienta sus tácticas según resultados electorales pero no se detiene. Allí está no solamente el centro de gravedad internacional sino también la forma en cómo se abordarán los nudos estratégicos económicos y políticos. Sobre este punto la revolución tiene contradicciones expuestas, como es en el caso de la tierra, su tenencia y producción, la pulsión entre avanzar con corrección de errores o restaurar. Un dilema que encierra debates estratégicos, y no es en abstracto sino en estas circunstancias de economía en guerra.</p>
<p>Venezuela es una necesidad continental. Lo que acá pasa impacta sobre el horizonte americano, su retroceso, empate o avance. Los Estados Unidos lo tienen claro. Votar a Maduro es una lealtad necesaria con nuestra propia historia, nuestras posibilidades por venir.</p>
<p>&#8212;</p>
<p>*Publicado originalmente en la <a href="http://lateclaenerevista.com/2018/04/21/mes-las-presidenciales-venezuela-los-votos-tiempos-guerra-marco-teruggi/">Tecl@ Eñe.</a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/39509-2/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Elecciones en Paraguay: cinco claves para contextualizar</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Apr 2018 03:03:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[análisis político]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones 2018]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Baños]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[Paraguay]]></category>
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					<description><![CDATA[Lucho Baños comparte para Marcha su análisis sobre lo que está en juego para América Latina en las elecciones de Paraguay el próximo domingo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Lucho Baños*</strong></p>
<p><em>El domingo hay elecciones en Paraguay y el cerco mediático contra uno de los países más olvidados de Nuestra América nos sugiere un recuento histórico de sus principales acontecimientos políticos, así como un necesario análisis sobre lo que allí está en juego para el movimiento popular. Lucho Baños, analista internacional, comparte en Marcha cinco claves para leer esta coyuntura.</em></p>
<h3><strong>1- Fuerzas sociales y proyecto de país</strong></h3>
<p>La dictadura de Stroessner (1954-1989) fue la más larga de América en el siglo XX, apoyada por una oligarquía formada por terratenientes (la desigualdad en la propiedad de la tierra es la mayor del continente), burguesía importadora y cúpula militar formada en un anticomunismo visceral y en la Doctrina de Seguridad Nacional impartida por los EEUU. Ese siguió siendo el bloque social en el poder tras la salida de Stroessner del gobierno: la herencia de la dictadura sigue muy viva.</p>
<p>En la última década ha sido contestada crecientemente, con dos sectores sociales como punta de lanza en la lucha por la soberanía y el desarrollo nacional: la juventud urbana formada en el movimiento estudiantil del 2015 y el campesinado. Las disputas por la tierra son muy intensas, sobre todo en la frontera agrícola por el avance del monocultivo sojero y la penetración del capital brasilero, y han sido el caldo de cultivo de la creciente implantación en la frontera con Brasil de la organización político-militar Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).</p>
<h3>2- El golpe parlamentario del 2012</h3>
<p>Dos partidos, el Colorado (o ANR) y el Liberal, se repartieron el Estado durante el siglo XX. El Colorado (partido al que pertenecía Stroessner) fue gobierno por un periodo ininterrumpido de 60 años.</p>
<p>Esa continuidad se rompió en 2008 por una alianza entre un cura de la teología de la Liberación con poco músculo partidario detrás (Fernando Lugo) y sectores del PL que en 2012 lo depusieron ( por llevar a cabo una tímida reforma agraria y promover la integración continental) haciéndole un juicio político en el Parlamento y nombrando como presidente a uno de los suyos (su ex-vicepresidente Federico Franco). Una maniobra similar (salvando las distancias) a la del PMDB respecto a Dilma en Brasil.</p>
<p>Tras el breve interregno de Franco, asumió el actual presidente, el empresario Horacio Cartes, representante de los intereses oligárquicos, que hizo su fortuna al alero del stronismo y acusado de vínculos con el contrabando y otros ilícitos.</p>
<h3>3- Particularidades del sistema electoral paraguayo</h3>
<p>No existe posibilidad de re-elección presidencial, ni consecutiva ni no consecutiva. Tampoco existe segunda vuelta presidencial: el candidato más votado el domingo sería investido presidente en agosto.</p>
<p>Las imágenes que el año pasado dieron la vuelta al mundo, de manifestantes quemando el Congreso, eran en respuesta a una iniciativa del presidente Cartes para reformar la Constitución y permitir la re-elección, una propuesta que dividió a todos los partidos (tanto tradicionales como alternativos) a favor y en contra de ella. Lugo, una de las figuras políticas con mayor popularidad y mejor posicionadas en las encuestas, estuvo entre quienes apoyaron la reforma, porque le abría la posibilidad de volver a postularse. Eso produjo un tsunami en su propio conglomerado, el Frente Guasú (Amplio, en guaraní).</p>
<p>La reforma fracasó por la oposición transversal que provocó, pero causó daños y realineamientos al interior de las distintas fuerzas políticas.</p>
<h3>4- Los partidos ante el escenario electoral</h3>
<p>Hay dos candidatos con posibilidades de llegar a la presidencia.</p>
<p>En las primarias coloradas se impuso otro admirador de Stroessner, Mario Abdo Benítez.</p>
<p>El partido liberal llegó a un acuerdo electoral con el Frente Guasú de Lugo, que les da opciones de confrontar con ciertas posibilidades de éxito a la ANR. Efraín Alegre (que ya fue carta liberal en 2013) será el candidato a la presidencia y el empresario y comunicador Leo Rubin (propuesto por el FG) le acompañará en la fórmula GANAR.</p>
<p>Esas fuerzas también serán las que compitan por hacerse con la mayor cantidad de asientos en las dos cámaras del Congreso.</p>
<p>Por fuera de los dos grandes pactos electorales, con una considerable capacidad de movilización y arraigo en el medio rural se articula el Congreso Democrático del Pueblo del que participa el Partido Comunista junto a otras fuerzas políticas y organizaciones de masas, que está llamando a boicotear las elecciones por considerar que no hay garantías para la participación.</p>
<h3>5- ¿Qué se juega el domingo en Paraguay?</h3>
<p>En caso de que gane el Partido Colorado, un afianzamiento y profundización de la ofensiva del bloque en el poder abierta en 2012 (y en el plano internacional un alineamiento irrestricto con EE.UU. y la oligarquía paulista).</p>
<p>En caso de que le vaya bien a GANAR, algo de oxígeno para las fuerzas democráticas y populares del país y de América Latina.</p>
<p>&#8212;</p>
<p><span class="_5yl5">*Analista internacional, con un pie en América Latina y otro en Andalucía. Participa desde hace 20 años de movimientos populares rurales y urbanos y últimamente ha desempeñado responsabilidades en el área de la Economía en gobiernos locales.</span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/elecciones-en-paraguay-cinco-claves-para-contextualizar/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Represión en el Congreso: Un pueblo haciendo su historia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Dec 2017 20:25:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[análisis político]]></category>
		<category><![CDATA[Congreso de la Nación]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Bullrich]]></category>
		<category><![CDATA[reforma previsional]]></category>
		<category><![CDATA[represión]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Martín Obregón / Fotos: Repo Bandini En el momento menos pensado el movimiento popular argentino le asestó al macrismo el golpe más duro. Envalentonado por el triunfo electoral de octubre, sobrestimando la fuerza propia y subestimando la fuerza de las organizaciones populares, el gobierno de Cambiemos redobló la apuesta y buscó cerrar el año [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><strong>Por Martín Obregón / Fotos: Repo Bandini<br />
</strong><br />
En el momento menos pensado el movimiento popular argentino le asestó al macrismo el golpe más duro. Envalentonado por el triunfo electoral de octubre, sobrestimando la fuerza propia y subestimando la fuerza de las organizaciones populares, el gobierno de Cambiemos redobló la apuesta y buscó cerrar el año quedándose con uno de los trofeos más preciados: la reforma previsional, ese brutal ajuste con el que pretendía cerrar – al menos parcialmente – los números de un plan económico que es una bomba de tiempo.</p>
<p>No lo consiguió. Y no hubo ninguna “posverdad” capaz de ocultar lo que se hizo a todas luces evidente: que el gobierno sufrió un retroceso y una derrota política de magnitud. Hasta sus propios lacayos de la prensa canalla tuvieron que admitirla. Aunque el macrismo insista con su proyecto, necesariamente deberá reformularlo y estará obligado, de ahora en más, a medir con mayor cautela la correlación de fuerzas verdaderamente existente.</p>
<p>El plan económico de Cambiemos no cierra sin un ajuste brutal. Y ningún ajuste brutal cierra sin represión. El actual proceso de endeudamiento no tiene parangón en nuestra historia. Argentina ocupa el primer lugar entre los países que se endeudaron a lo largo del 2017. Sólo el gobierno nacional colocó deuda por más de 60.000 millones de dólares, superando a China, un país que es treinta veces más grande. Esta es la fiesta de Macri, esa fiesta a la que sabíamos que no nos iban a invitar, pero que ahora pretenden que paguemos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-37822" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/12/2-617x410.jpg" alt="" width="617" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/12/2-617x410.jpg 617w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/12/2-1024x681.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/12/2-810x539.jpg 810w" sizes="(max-width: 617px) 100vw, 617px" /></p>
<p>Endeudamiento, bicicleta financiera, ajuste y represión. Ciertos procesos tienen una recurrencia cíclica, y por más que muchos analistas y politólogos estén ávidos de novedades, deberán admitir que la derecha gobernante no es nueva ni democrática. El macrismo viene por todo y lo más probable es que su pulsión autoritaria crezca a medida que el escenario económico se llene de nubarrones. Pero enfrente hay un pueblo organizado, que sigue mostrando una potencia formidable al momento de ganar la calle, y que poco a poco va obligando a los más timoratos a tomar posiciones más firmes. Los tiempos del movimiento popular son inescrutables. Casi nunca coinciden con los tiempos frenéticos de la militancia y menos aún con los que vaticinan los intelectuales.</p>
<p>La jornada de hoy enciende una luz de esperanza. No es cuestión de subestimar al macrismo, un enemigo por demás poderoso. Y tampoco es cuestión de sobrestimar al movimiento popular. Pero qué lindo sería darle de nuevo la razón a Zitarrosa, cuando decía que no hay cosa más sin apuro que un pueblo haciendo la historia, que no lo seduce la gloria ni se imagina el futuro, que marcha con paso seguro, calculando cada paso y que lo que parece atraso, suele transformarse pronto, en cosas que para el tonto son causa de su fracaso.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-37820" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/12/001-617x410.jpg" alt="" width="617" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/12/001-617x410.jpg 617w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/12/001-1024x681.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/12/001-810x539.jpg 810w" sizes="(max-width: 617px) 100vw, 617px" /></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/represion-en-el-congreso-un-pueblo-haciendo-su-historia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La reforma permanente y las variables de ajuste</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-reforma-permanente-y-las-variables-de-ajuste/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Nov 2017 22:24:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[análisis político]]></category>
		<category><![CDATA[Cambiemos]]></category>
		<category><![CDATA[Carina Lopez Monja]]></category>
		<category><![CDATA[Macri]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[reforma impositiva]]></category>
		<category><![CDATA[reforma laboral]]></category>
		<category><![CDATA[reforma previsional]]></category>
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					<description><![CDATA[Mauricio Macri pretende avanzar con el triple paquete de reformas (laboral, previsional, impositiva) antes de fin de año]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/carina-lopez-monja">Carina López Monja</a></strong></p>
<p><em>El presidente Mauricio Macri pretende avanzar con el triple paquete de reformas (laboral, previsional, impositiva) antes de fin de año, aprovechando el espaldarazo electoral de las legislativas. Las iniciativas del campo popular serán claves en los próximos meses para dar respuesta a la embestida gubernamental.</em></p>
<p><strong>Cedamos todos un poco, pero que den el ejemplo los jubilados</strong></p>
<p>La reforma previsional que quiere aprobar el gobierno implica un cambio en la fórmula de movilidad jubilatoria y tiene, como consecuencia directa, una caída en los ingresos de los jubilados, las jubiladas y los pensionados.</p>
<p>El cambio en la fórmula de movilidad se aplicaría también a la Asignación Universal por Hijo (AUH). El monto de la AUH que si no hubiera cambios llegaría a 1.731 pesos en 2018, sólo alcanzará 1.578 pesos con la nueva fórmula propuesta.</p>
<p>Para sus impulsores, se trata de &#8220;un ahorro&#8221; de alrededor de 100 mil millones de pesos anuales, al que se sumaría una reducción de los ingresos de la ANSES de unos 180 mil millones de pesos, claves para que tenga &#8220;éxito&#8221; la reforma tributaria, el pacto fiscal con las provincias y la reducción del déficit.</p>
<p>Según el presidente Macri, el dinero que no cobrarán los jubilados y los beneficiarios de la AUH será parte de lo que cada argentino cede en pos de construir &#8220;una argentina con futuro y alegría&#8221;. Lo cierto es que la disminución del poder de compra para estos sectores se agrava cuando se suman los aumentos de luz y gas entrantes y el del transporte en 2018. La situación económica empeora en todos los planos: la plata alcanza para menos cosas porque el aumento de lo que se percibe es ínfimo y pierde contra la inflación y, a la vez, la suba de los impuestos se mantiene sin pausa.</p>
<p>¿Bajarle los haberes a los jubilados no tiene costo político? ¿Quiénes podrían votar en el Congreso empeorar la vida de nuestros adultos mayores? La respuesta del gobierno nacional fue condicionar la ayuda económica a las provincias a la firma de la reforma previsional, poniendo la presión en los gobernadores para que sus senadores aprueben el proyecto de ley de Cambiemos. Dicho en palabras elegantes &#8220;sin los ingresos de la reforma previsional, el Estado no estará en condiciones de realizar las compensaciones a las provincias&#8221;, lo que, en criollo, significa que si el Congreso no aprueba el recorte a los jubilados no hay plata para las provincias.</p>
<p>Así, Cambiemos da por sentado que, al enviar el proyecto de ley al Senado, logrará apoyos y aprobación para avanzar sin dilaciones. Ya cuenta con la predisposición de Pichetto del PJ -calificado como &#8220;la oposición responsable&#8221;-, que dio su visto bueno.</p>
<p>Si en esta reforma, la variable de ajuste son los jubilados, en la reforma laboral le toca el turno a las trabajadoras y trabajadores asalariados</p>
<p><strong>Trabajadores y empresarios en pie de igualdad</strong></p>
<p>Si se trata de ceder, la reforma laboral que busca aprobar Cambiemos propone ceder décadas de derechos laborales conquistados por los sectores populares en Argentina.</p>
<p>Entre los puntos más graves del proyecto se encuentran la tercerización, abaratar los despidos sin causa disminuyendo el monto de la indemnización (no contemplando en el cálculo aguinaldo ni horas extras), o directamente, suprimiéndola con la creación de fondos que bajan a cero el costo del despido.</p>
<p>A esto se suma el fin de las horas extras, que permitirá llevar la jornada laboral a diez horas diarias y la posibilidad de modificarla por parte del empleador con un &#8220;banco de horas&#8221;. Otro de los puntos rechazados tiene que ver con la modificación del artículo 4 de la ley de Contrato de Trabajo, cambiando la noción de &#8220;trabajo&#8221; para establecer un &#8220;valor social compartido&#8221; e igualar los derechos y las obligaciones del empleador y del empleado. Los gremios también rechazaron la exclusión del régimen del Contrato de Trabajo de los &#8220;trabajadores independientes y sus colaboradores&#8221;, creando una zona de exclusión de la ley laboral para quienes trabajen para otros.</p>
<p>Si bien las graves consecuencias de una reforma así están a la vista, el gobierno confía en que la CGT priorizará el diálogo y le dará su visto bueno al proyecto, más allá de algunas leves modificaciones.</p>
<p>Si a los gobernadores logro condicionarlos con fondos para las provincias, a los dirigentes sindicales los amenaza con carpetazos, trayendo a la memoria al Pata Medina y al Caballo Suarez.</p>
<p>A la embestida contra los trabajadores, se suma otra medida del reformismo permanente. En materia de &#8220;achique del gasto&#8221;, el gobierno prepara una nueva ola de despidos en el ámbito estatal, con la advertencia del ministro de Modernización, Andrés Ibarra, que adelantó que “no descarta nuevos despidos” como parte de una “política de saneamiento”. En el mismo sentido, trascendió en las últimas horas que el gobierno contrató una consultora privada para avanzar en &#8220;desvinculaciones&#8221; en los medios públicos (TV pública, Radio Nacional y la Agencia Télam).</p>
<p><strong>El acuerdo con los gobernadores, primer paso para acordar en el Congreso</strong></p>
<p>El próximo jueves, Macri volverá a reunirse con los gobernadores y espera arrancarles el compromiso escrito para un nuevo pacto fiscal, con una reducción del gasto y metas de equilibrio fiscal a futuro en todas las jurisdicciones. De concretarse, será el primer paso para tejer acuerdos de cara al paquete de reformas. Si bien varios de los gobernadores calificaron &#8220;prematuro&#8221; lograr un acuerdo ese día, varios funcionarios de Cambiemos vienen apostando a reuniones bilaterales con los gobernadores, para negociar de manera directa, fragmentando al peronismo y con la expectativa de lograr una adhesión casi unánime.</p>
<p>El Gobierno busca aprovechar al máximo el efecto pos elecciones para avanzar en las reformas y buscará avanzar en las tres sesiones antes de las fiestas navideñas para aprobar el paquete de reformas.</p>
<p><strong>Para no ser la variable de ajuste</strong></p>
<p>En la propuesta de Macri de ceder todos un poco, parece que sólo ceden los que menos tienen. Las consecuencias de la reforma laboral, si se aprobara sin modificaciones, será barrer con décadas de derechos laborales, dejando a las trabajadoras y trabajadores con pocos instrumentos para defender su posición frente a su empleador. La precarización de la vida de los beneficiarios de la Asignación Universal, de los jubilados y jubiladas, del conjunto del pueblo trabajador se potencia con las políticas económicas que impulsa Cambiemos y que se agravaron en los próximos meses.</p>
<p>Frente a ese escenario, las luchas callejeras, la discusión en el Congreso Nacional y la posibilidad de dar respuestas unitarias para frenar los elementos represivos del paquete de reformas serán fundamentales para que no haya un cambio estructural de las relaciones laborales y que no se profundice, aún más, la desigualdad social.</p>
<p>Si bien la CGT sigue dilatando medidas de fuerza y mantiene una actitud ambivalente sobre su oposición a la reforma laboral (los triunviros manifestaron su desacuerdo, pero no dejan de dialogar y hasta se evalúa que negocien la eliminación de algunos artículos que perjudiquen directamente a sus gremios), son muchos los sectores que plantearon su rechazo frontal.</p>
<p>El sindicalismo combativo y las dos corrientes de la CTA han manifestado su desacuerdo y analizan medidas de fuerza. La Corriente Federal de los Trabajadores, que lidera Sergio Palazzo, presiona para que la central apruebe un plan de lucha, mientras que en varias provincias comienzan a darse procesos por abajo de confluencia para enfrentar la embestida económica.</p>
<p>En tanto, está semana habrá una nueva jornada de lucha, con mil ollas populares en todo el país, de las trabajadoras y trabajadores de la economía popular, que rechazaran las medidas de Cambiemos y exigirán que se avance en la agenda del sector, con una ley de emergencia alimentaria y una ley integral de economía popular.</p>
<p>Las siete semanas que quedan del 2017 prometen conflictividad en las calles. Protesta de los villeros y villeras, de los estatales, del sector de la economía popular, de las y los trabajadores de prensa, entre muchos otros sectores. La posibilidad de unificar las luchas para enfrentar de manera unitaria la ofensiva macrista está latente y es imperiosa. La única variable de ajuste del reformismo permanente son los y las de abajo: achique en las universidades, haberes a la baja para los jubilados, destrucción del empleo y precarización para los trabajadores. Tal vez sea hora de que los que cedan sean ellos.</p>
<p><strong>Notas relacionadas:</strong> <strong><a href="http://www.marcha.org.ar/la-reforma-laboral-quienes-ganan-quienes-pierden/">La Reforma Laboral: ¿quiénes ganan, quiénes pierden?</a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-reforma-permanente-y-las-variables-de-ajuste/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Lecturas y opciones frente al huracán amarillo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/lecturas-y-opciones-frente-al-huracan-amarillo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Oct 2017 00:54:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[análisis político]]></category>
		<category><![CDATA[Carina Lopez Monja]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2017]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Opinion]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Qué opciones emergerán frente a la victoria cambiemita?]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/carina-lopez-monja/">Carina López Monja</a> – <a href="https://twitter.com/Carinalopezm" target="_blank" rel="nofollow noopener noreferrer">@Carinalopezm</a> </strong></p>
<p><em>Los resultados de la elección legislativa de medio término dieron un aval nacional contundente al presidente Mauricio Macri. <a href="http://www.marcha.org.ar/depresion-post-paso/">La &#8220;depresión post PASO&#8221;</a> hoy parece extenderse y las lecturas difieren ante una realidad irrefutable. ¿Qué opciones emergerán frente a la victoria cambiemita?</em></p>
<p>A diez años de la primer victoria macrista en la Ciudad de Buenos Aires, calificar a los votantes de ignorantes, sentir asco por ellos, afirmar que las elecciones no definen nada, parecen no ser ya argumentos que alcancen ni reacción acertada ante el fenómeno Pro/Cambiemos/Vamos Juntos. Asumir la consolidación de una fuerza política de derecha que es producto del 2001 y que supo y sabe construir no sólo un relato (<em>¿vieron lo mal que estamos por culpa de los que estaban antes, por la corrupción y el desmanejo?</em>), sino un proyecto de futuro es fundamental para pensar la praxis hacia adelante.</p>
<p>Sea hegemonía o revolución pasiva, como dice Pablo Semán, sea una identidad política nueva o una marca exitosa, lo cierto es que Cambiemos no vive sólo de marketing y globos de colores, ni del blindaje mediático (aunque todo esto aporte) sino que es mucho más que eso y ha logrado que, tras dos años de empeoramiento económico, la población vote un programa de reformas económicas favorables al mercado y le dé un importante respaldo electoral. A nivel nacional, la victoria de Cambiemos implica resultados favorables en los 5 principales distritos (CABA, Bs. As., Córdoba, Mendoza y Entre Ríos), con una conquista superior a la de todos los oficialismos en una parlamentaria desde el 83 a la fecha.</p>
<p>¿Qué se hace frente a esa realidad?</p>
<p><strong>La Ciudad que te vio nacer y la provincia, madre de todas las batallas</strong></p>
<p>Los resultados porteños eran donde se esperaban menos sorpresas. Sin embargo, desde el propio oficialismo consideraron seriamente la posibilidad de que &#8220;El caso Maldonado&#8221; y las graves declaraciones de Elisa Carrió tuvieran un efecto negativo en el voto.</p>
<p>Por el contrario, la primer candidata de Vamos Juntos aumentó su caudal y no sufrió ningún costo político por decir que &#8220;existía un 20 por ciento de posibilidades de que Santiago Maldonado estuviera en Chile&#8221;. Su rostro exultante apareció en el bunker de Costa Salguero junto a Horacio Rodríguez Larreta quien sueña ya con la relección y, por primera vez en una década, la victoria le da mayoría automática para avanzar en la Legislatura porteña con leyes vinculadas a la venta del patrimonio público y rezonificación de áreas, entre otros puntos.</p>
<p>En la provincia de Buenos Aires el candidato ausente, Esteban Bullrich le ganó a CFK, la mejor candidata de la oposición por una diferencia importante. Si bien la campaña y el rédito es de la gobernadora María Eugenia Vidal, que contaba con el aparato estatal, los medios de comunicación y la adhesión que ha cosechado en estos dos años, la diferencia con respecto a las PASO fue mayor a lo que muchos esperaban.</p>
<p>La paradoja es que Cristina Fernández de Kirchner perdió en la provincia de Buenos Aires, &#8220;madre de todas las batallas&#8221; pero fue la candidata más votada y todos los que soñaban con ponerse el saco para conducir el PJ tuvieron resultados por debajo de los de CFK.</p>
<p>Tal como dice Carlos Pagni, &#8220;la polarización y el enfrentamiento saca de juego a cualquier discurso que inhabilite al mismo tiempo a la ex presidente y al actual titular del Ejecutivo. No hay espacio político hoy para los Lousteau, los Massa, los Randazzo, tampoco para los gobernadores del PJ anti K que se asemejan más al proyecto amarillo que al de Unidad Ciudadana (caso paradigmático Urtubey, que aparecía como &#8220;la renovación del peronismo&#8221; y perdió en Salta estrepitosamente).</p>
<p>El sector del peronismo, que precisaba y aguardaba una derrota de CFK para poder otorgarle un acta de defunción y buscar sucesor, se encontró con que la ex presidenta tiene un techo bajo, pero que sigue siendo más alto que todos los que se anotaron en la lista para sucederla en el PJ.</p>
<p>En este sentido, todo indica que los intentos de Cambiemos de avanzar en un &#8220;amplio acuerdo político&#8221; con la oposición para lograr avanzar con las reformas fiscal, laboral y tributaria tendrán en el peronismo un actor central. Allí seguramente jugarán de manera diferenciada el llamado &#8220;peronismo racional&#8221; y la fuerza que responde a la senadora electa Cristina Fernández de Kirchner.</p>
<p><strong>La izquierda tiene que estar</strong></p>
<p>El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), fuerza mayoritaria del trotskismo a nivel nacional, hizo una excelente elección en todo el país, destacándose los resultados de Alejandro Vilca en Jujuy, con un 18 por ciento, en Mendoza con un 12 por ciento y en Capital, ingresado dos nuevos diputados a la Legislatura porteña.</p>
<p>Queda por verse si, a diferencia de estos comicios, la izquierda busca ampliar su frente electoral a otros sectores políticos y busca llegar más ampliamente, a la vez que resuelven si se sostiene el FIT sólo como alianza electoral o intenta constituirse como un espacio político con capacidad de convocatoria social, de lucha y resistencia más allá del acuerdo electoral entre el PTS, el PO e IS.</p>
<p>Por fuera de esta alianza de izquierda, numerosos partidos y frentes electorales se presentaron en distintos puntos del país con resultados variados. El más emblemático quizás sea el de Autodeterminación y Libertad en CABA que, si hubiera llegado a un acuerdo con el FIT, de conjunto habrían logrado una banca para diputados.</p>
<p>En el caso de Santa Fe, el Frente Ciudad Futura hizo nuevamente una buena elección, quedando como cuarta fuerza en la Ciudad de Rosario y sumando un concejal, al tiempo que cosechaba 72 mil votos la lista de diputadas 100 por ciento integrada por mujeres, encabezada por Caren Tepp. Allí también fueron importantes los resultados del Frente Social y Popular y el FIT.</p>
<p><strong>La luz al final del túnel</strong></p>
<p>Los próximos doce meses son cruciales para que el presidente Macri consolide su programa de reformas o tenga que volver sobre sus pasos, retroceder y regular &#8220;El Cambio: aumento de naftas, de servicios púbicos, deuda, reforma laboral, fiscal, avanzada sobre los jueces, entre tantas otras. Hacer política pensando en un nuevo 2001 o en la vuelta del proyecto anterior es seguir pensando como si no hubiera cambiado nada. Subestimar al macrismo es pensar que sólo con lucha se desarticula un proyecto que ha generado consenso. La conflictividad en las calles, la unidad de acción será aún más necesaria, pero insuficiente. Subestimarlo o ningunearlo, diez años después parece algo infantil. Sobre valorarlo y caer en la depresión de una larga noche menemista no solo no se condice con las importantes luchas que ha dado nuestro pueblo para rechazar las medidas impopulares en estos dos años, sino que implica resignarse a que el debate en Argentina sea entre el neoliberalismo y el progresismo con inclusión.</p>
<p>Como dicen Gabriel Vommaro y Ezequiel Adamovsky, a Cambiemos hay que enfrentarle un proyecto de futuro, una idea de felicidad que se aparte del modelo de consumo, una propuesta que construya por los bordes, por arriba y por abajo de la grieta, escapando de una polarización que reduce proyectos a personas y que da vueltas en su propio círculo.</p>
<p>No hay fuerza que pueda hacerlo por sí mismo; ni siquiera se trata de unir fuerzas solamente. Hoy, más que nunca, en Argentina hay que crear. La construcción de otro horizonte, de otros lazos sociales, de un relato que se nutra de nuevas miradas, de un proyecto que proponga una esperanza para el futuro y no sólo la necesidad de enfrentar el espanto.</p>
<p>Ni Cristina es Kalhesi ni Macri es el líder de los caminantes blancos que se presentan como una amenaza para la humanidad. Serán años de organización, de nuevas formas de construcción política, donde apartarse de la grieta, la intolerancia y el odio y oponerle solidaridad será tarea prioritaria.</p>
<p>La Argentina que vivimos es la que discute la desaparición de Santiago Maldonado de un lado y otro de la grieta. Pero también es la que la trasciende, la que se acerca a la morgue judicial y deja mensajes de afecto para la familia Maldonado, la que no congela su corazón con la indiferencia, la que le dice no a la impunidad. Hoy, más que nunca, necesitamos recuperar esa Argentina.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/lecturas-y-opciones-frente-al-huracan-amarillo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Depresión post-PASO?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Oct 2017 21:54:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión Nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[análisis político]]></category>
		<category><![CDATA[Depresión post-PASO]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2017]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Orchani]]></category>
		<category><![CDATA[Mabel Thwaites Rey]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Semán]]></category>
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		<category><![CDATA[Política]]></category>
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					<description><![CDATA[El 28 de septiembre se llevó a cabo el encuentro titulado "¿Depresión post-PASO?" con las intervenciones de Pablo Semán y Mabel Thwaites Rey.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/federico-orchani/">Federico Orchani</a> – <a href="https://twitter.com/fedeorchani" target="_blank" rel="nofollow noopener noreferrer">@fedeorchani</a></strong></p>
<p><em>El pasado jueves 28 de septiembre en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA se llevó a cabo el primero de dos encuentros titulado &#8220;¿Depresión post-PASO?&#8221; que contó con las intervenciones de Pablo Semán y Mabel Thwaites Rey. El segundo encuentro será el jueves 12 de octubre con la presencia de Martín Rodríguez, Fernando Rosso, Martín Becerra y Claudio Katz. Aquí intentaremos recoger algo de lo que dejó el primer encuentro. </em></p>
<p>El ciclo de “conversatorios” lleva la firma de quince organizaciones y movimientos populares (1) de la denominada “izquierda popular” o “izquierda independiente”, espacio que se constituyó durante la década pasada entre los márgenes intermedios del peronismo como tal y la izquierda trotskista. Hoy este espacio sufrió un “desgarramiento” como bien analiza Mabel Thwaites Rey, producto de apuestas diversas que fueron asumiendo sus distintos actores.</p>
<p>El espacio está actualmente traccionado por dos grandes aspiradoras. Un grupo de organizaciones apostó a construir “a la izquierda del kirchnerismo” procurando mantener niveles de autonomía –aunque varios grupos no tuvieron éxito y quedaron integrados a la experiencia del FPV– y otro grupo de organizaciones se propone ser “la cuarta pata del FIT”; experiencia electoral de la izquierda trostkista que se potenció a partir de sancionada la ley de reforma electoral que incluyó las PASO como instancia previa que obliga a superar un umbral de votos necesarios para competir en las elecciones generales. Hoy, el espacio de la izquierda popular se encuentra en una crisis identitaria y política profunda. ¿Tiene chances de reinventarse a la luz del nuevo escenario político? Volveremos sobre esta pregunta al final del artículo.</p>
<p><strong>¿Depre qué?</strong></p>
<p>El título de la charla lleva a polémica. ¿Qué significa estar deprimidos en política? ¿Cuándo empezó la depresión, después de las PASO, en 2015 o antes? Existen diferentes miradas, la realidad es que el gobierno de la alianza Cambiemos llegó a las PASO legislativas con epicentro en la provincia de Buenos Aires a revalidar su gestión en medio de críticas por el deterioro económico evidente de gran parte de la población. Aun así, y a pesar de numerosas movilizaciones de protesta, salió airoso.</p>
<p>Un ignoto Esteban Bullrich logró emparejar la elección nada menos que a la ex presidenta y principal figura opositora Cristina Fernández de Kirchner. La buena performance oficialista traspasó las fronteras bonaerenses. El macrismo se hizo fuerte en el interior y en particular en grandes centros urbanos como Mendoza, Córdoba, Santa Fe y la Capital Federal. Otros bastiones históricos del justicialismo dominados por “la liga de los gobernadores” fueron sacudidos por los efectos de la polarización entre oficialismo y oposición kirchnerista. De cara al 22 de octubre, nada indica que este escenario tenga variaciones. Es más, puede haber sorpresas que consoliden aún más el desempeño oficialista.</p>
<p><strong>¿Una nueva hegemonía cambiemita? </strong></p>
<p>En honor al concepto elaborado por Gramsci para pensar un contexto de derrota a las puertas de la Italia fascista, y a Pablo Semán que nos alerta sobre el manoseo irresponsable del concepto, vamos a introducir otra herramienta de análisis gramsciano que mejor le calza al momento. El de “revolución pasiva”: Cambiemos es la recomposición de la dominación por arriba.</p>
<p>Siguiendo a Semán, una virtud de Cambiemos es haber logrado conformar un ámbito en donde procesar las diferencias entre la elite dominante. Ese 25 por ciento de la sociedad que logra proyectar su sombra hacia el 25 restante de clases medias profesionales y que al mismo tiempo tiene política para interpelar a la clase media baja, eso que Semán denomina “el moyanismo social”. El núcleo duro de la clase trabajadora no precarizada, sindicalizada, que mantuvo una relación equidistante del kirchnerismo y que terminó de joderse con la ruptura entre Hugo Moyano y Cristina Fernández.</p>
<p>La cuenta da que un 65 por ciento de la sociedad acompaña en términos electorales propuestas e iniciativas macristas aun cuando no coincida del todo con ellas. El moyanismo social pude votar a Massa quizá a Randazzo pero seguro no vota a CFK.</p>
<p>Si algo deja el resultado de las PASO es la virtud macrista para recrear la historia reciente. El triunfo de la tesis cambiemita según Semán es haberle ganado al “que vuelvan los buenos viejos tiempos” con el “¿vieron que lo mal que la estamos pasando es por culpa de lo que ellos hicieron mal antes?”.</p>
<p>El triunfo de Cambiemos tiene raíces más profundas que el resultado electoral de las PASO. Es el “vamos por todos” de los que se entusiasman hasta el orgasmo porque pueden decir libremente “andá a laburar o agarrá la pala jipi sucio kirchnerista kurdo mapuche”. Con un agravante, este un contexto de “fuerte control social y represivo”. Nunca antes desde la vuelta de la democracia hasta ahora –agregaríamos– observamos tal simbiosis entre poder económico, político, judicial encima blindado por los grandes medios de comunicación.</p>
<p><strong>¿Vamos a volver?</strong></p>
<p>Sí, la pregunta es cuándo y cómo. A este ritmo, habrá que arremangarse y hacerse de paciencia pero sobre todo de militancia. Y agregaríamos que el desafío es volver de manera bastante diferente de lo que se fue. Eso implica recuperar de manera dialéctica los aspectos más progresivos de la experiencia kirchnerista en clave de reelaboración y superación.</p>
<p>Se van a ofender los militantes kirchneristas pero si alguien debe estar deprimido –incluso antes de las PASO– son justamente quienes acompañaron a los gobiernos de Néstor primero y Cristina Kirchner después. Lo decimos desde la buena leche y desde una mirada no gorila. Si no, ¿Cómo se explica el recambio presidencial “por derecha” en 2015 sin prácticamente sobresaltos económicos ni crisis social? Algo falló.</p>
<p>Atribuirle toda la responsabilidad al accionar de los medios concentrados de comunicación o por caso al voto en blanco de la izquierda, no estaría siendo la mejor manera de salir de este berenjenal.</p>
<p>Ciertamente, existe una multiplicidad de causas y de larga data. Para Mabel Thwaites Rey parte de la explicación hay que buscarla en el período que protagonizaron los llamados gobiernos progresistas o post-neoliberales. Según Thwaites Rey, estos gobiernos se propusieron impugnar de manera parcial aspectos del modelo neoliberal pero sin arribar a trasformaciones profundas intelectuales ni morales. Lo que hubo fue un “pacto de consumo” pero sin atacar los pilares de la desigualdad social y la concentración de la riqueza.</p>
<p>De todas formas, entre la apuesta a un Socialismo del siglo XXI o la construcción de un Estado Plurinacional vs. un capitalismo con rostro humano y con inclusión, existen diferencias. Nos referimos a los casos contemporáneos e intentos de disputa de poder mayor en los casos de Venezuela y Bolivia por un lado y Argentina y Brasil por otro que no son motivo de este artículo. Sí, nos interesa ubicar cronológicamente –siguiendo a Thwaites Rey– que el comienzo del reflujo coincide por un lado con la muerte de Hugo Chávez en términos políticos y la baja pronunciada de los precios de los bienes de exportación en términos económicos, desde una mirada panorámica y regional.</p>
<p>Para Pablo Semán, las claves de la derrota de 2015 también hay que buscarlas en la coyuntura 2008-2011 que se inició con el conflicto por la “125”. “Se perdió la oportunidad de extender una hegemonía” ya que se optó por una batalla frontal que terminó en derrota en lugar de un camino de reformas con miras a mediano plazo. Sin embargo, ¿había mayoría suficiente para un proyecto reformista? ¿Cómo entender el arrollador 54% de Cristina en 2011 y lo que vino después? ¿No hubo parte importante de ese 54% de votantes que acompañaron a CFK y que antes habían votado a Macri en CABA? Ciertamente, sí. Las alarmas estaban allí y pasaron de naranja a rojo con las victorias legislativas de De Narváez primero y Massa después. Pablo Semán hace mención que antes de eso, Néstor Kirchner ya había interpretado una demanda de mayor calidad institucional con la elección en la que el Obispo Piña frenó el intento de reelección indefinida que pretendía el entonces gobernador de Misiones, Carlos Rovira.</p>
<p>Hubo demandas que no fueron correctamente leídas y asumidas. Como dijo un participante durante el debate, si el peronismo históricamente fue la alianza entre “un sector de la burguesía nacional y la clase trabajadora”, el kirchnerismo sobre todo logró penetrar en sectores de capas medias progresistas más el sector más postergado de la clase trabajadora –ese segmento que Semán denomina “el pobretariado” – pero que no fue acompañado mayoritariamente (salvo excepciones) por el núcleo duro de la clase trabajadora organizada y estructurada al mismo tiempo que reavivó los antagonismos sociales con sectores de la elite dominante que desataron todo su furia cacerolera cuando no le dejaron comprar dólares. Cambiemos es el “si no les gusta que armen un partido y ganen las elecciones” que no se desactivó en tiempo y forma.</p>
<p><strong>Inteligencia colectiva</strong></p>
<p>Si algo se diferencian el macrismo del kirchnerismo es que el “vamos por todo” cambiemita tiene un claro contenido reaccionario hacia los sectores populares y medios organizados. ¿Alguien puede pensar que la grotesca detención del “Pata Medina” en La Plata es para descabezar a la burocracia sindical y que venga la CGT de los Argentinos con Ongáro y Tosco a la cabeza? Difícil. Detrás está el proyecto de reforma laboral y destrucción del régimen laboral y salarial en sintonía con “el mundo”. De paso desarticular las resistencias que no se sumaron “al cambio”.</p>
<p>La desaparición de Santiago Maldonado como describe Pablo Semán, es una “inyección de miedo con efecto diferido”. El gobierno ataca de manera discrecional a los sectores organizaciones pero el objetivo central no es otro que erosionar la voluntad de los sujetos a movilizarse y reclamar. Y le sale bastante bien, inoculando y amplificando odio racista, xenófobo y de clase a través de los medios masivos de comunicación y sobre todo el uso de redes sociales.</p>
<p>Semejante escenario adverso obliga a pensar una respuesta que este a la altura. Algo que quedó picando luego del debate entre las organizaciones que participaron del conversatorio es esto de pensar una <strong><em>inteligencia colectiva</em></strong> en contraposición o, mejor dicho, en tensión con la búsqueda de síntesis política. Construir hegemonía es disputa pero además, “agregar diferencias”. Cambiemos lo hace; a nosotros y nosotras nos cuesta un poco más.</p>
<p>Hace poco en una columna de opinión para el diario <em>Clarín</em>, Marcos Novaro decía que Cambiemos “funciona ya como una casa común donde sus miembros pueden ocupar espacios de distinta gravitación, pero todos sacar provecho del común crecimiento y respetando mínimamente los roles y las identidades de los demás…”.</p>
<p>Las claves para construir hegemonía en nuestro caso es pensar en un sentido inverso al de Cambiemos. Están justamente en producir inteligencia colectiva. Es decir, recrear ámbitos de reflexión y acción común desde donde procesar las diferencias y donde cada actor pueda mantener su identidad y diversidad sin que eso impida actuar de manera coordinada. Algo así como construir una “casa común” pero de las clases subalternas. Inteligencia colectiva es pensar el momento más apropiado para golpear. El gobierno hace un intento permanente por fragmentar y erosionar la movilización. No se puede movilizar “en todo momento y de tres” como bien advierte Pablo Semán. Hay que movilizarse una vez y de a cientos de miles, es ahí donde mayor efecto tiene la movilización. Las marchas contra el 2&#215;1 y por la aparición de Santiago Maldonado son prueba de ello.</p>
<p>Una advertencia sobre el catastrofismo. El “se viene la crisis” entonces así el despertar de las masas y de nuevo el 2001, y todo gira a la izquierda, etc., etc., lleva a lecturas incorrectas de la correlación de fuerzas. Volver a 2001 es una “utopía reaccionaria”, nos provoca Pablo Semán. Quienes mejor leyeron aquella coyuntura fueron el kirchnerismo primero y el ciclo se cierra con el auge macrista. Una crisis puede ocurrir dentro de 5, 6 años o más. Cuando eso pase, el país va a ser otro y peor: hay que hacer política ahora. Es necesario construir respuestas políticas desde ahora. No existe fuerza política que pueda encabezar una oposición sólida y proyectarse como alternativa por si sola. El kirchnerismo atraviesa un gran dilema. Debe decidir si quiere ser una rama más que dispute dentro del peronismo o ser el aglutinador de un movimiento popular heterogéneo que sepa agregar diferencias. Sobre esto último no hay demasiadas señales a favor. Estamos ante la evidencia de un corrimiento al centro del gran espacio opositor. Las propias actitudes de Cristina van en ese sentido.</p>
<p>La izquierda trotskista también enfrenta un desafió. Si abre el juego a mayores niveles de articulación aunque eso desdibuje “el perfil” o bien se consolida como la izquierda realmente existente que no está mal pero tampoco alcanza para perforar su techo histórico. En términos electorales, al menos. En un contexto, donde ahora son más los actores que compiten por el mismo espectro. El kirchnerismo inclusive.</p>
<p>En este es escenario, un desafío que se impone es pensar estrategias que interpelen al conjunto de los sectores populares, la clase trabajadora y sectores medios progresistas. Es más, hay que salir de la dialéctica conurbano-capital como advierte Pablo Semán donde parece que todos los problemas se resuelven con los votos de la tercera sección. El país es más grande y federal. Allí están las asambleas ambientales antiextractivistas o los pueblos campesinos e indígenas que resisten el avance del agronegocio, por ejemplo.</p>
<p>Por último, volviendo a la pregunta inicial. La izquierda popular, independiente, etc. puede jugar un rol –en un mediano plazo– si es capaz de reinventarse. Si tiene la capacidad de reconstituirse en base a puntos programáticos e identitarios que le valieron vigor en su mejor momento, previo a 2011. No hay que encerrarse entre cuatro paredes para pensar respuestas programáticas. La clave está en recrear ámbitos de inteligencia colectiva y agregación de esfuerzos que tengan por objetivo revertir el actual estado de cosas. Para eso es necesario dejar de estar todo el tiempo a la “caza del reformista” como bien advierte Mabel Thwaites Rey, viendo cuando y donde aquel o tal se desvía de los preceptos anticapitalistas o traiciona la lucha. Las respuestas están allí y requieren de inventiva colectiva.</p>
<ol>
<li>Firman la convocatoria: Pueblo en Marcha &#8211; Colectivo por la Igualdad / Partido Social &#8211; MP La Dignidad / Izquierda Popular &#8211; Frente Popular Darío Santillán &#8211; Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional &#8211; MULCS &#8211; Resistir y Luchar &#8211; Corriente Política de Izquierda &#8211; Democracia Socialista / La Emergente / OP Cienfuegos &#8211; Corriente Surcos &#8211; Corriente Popular Juana Azurduy &#8211; Poder Popular Corriente de Izquierda &#8211; Patria Grande &#8211; Seamos Libres</li>
</ol>

<p><a href="https://marcha.org.ar/depresion-post-paso/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Con la fuerza de un caudal: desde dónde somos potencia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Jun 2017 03:00:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[análisis político]]></category>
		<category><![CDATA[Bethania Longhi]]></category>
		<category><![CDATA[feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Hasta que todas seamos libres]]></category>
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					<description><![CDATA[Un análisis político a días de un nuevo 3 de junio ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Bethania Longhi*</strong></p>
<p><em>La ampliación del movimiento feminista no es producto de la mediatización de un discurso atractivo: es la consecuencia lógica de una demanda de igualdad desoída. ¿Cómo analizar la constante adhesión de militantes sociales y políticas al activismo feminista? Aquí algunas ideas para seguir reflexionando. </em></p>
<p>El “dilema de Wollstonecraft” fue teorizado por Carole Pateman en honor a la acción sostenida por la feminista Mary Wollstonecraft cuando, en 1792, para instar a la defensa de la igualdad de derechos afirmó: “voy a hablar en nombre de mi sexo”. Fue en aquel pequeño <em>locus </em>que Pateman reconoció la dualidad igualdad-diferencia con la que cargaríamos gran parte de las feministas, fundamentalmente aquellas que entramos a la política exigiendo igualdad pero que tarde o temprano nos vimos obligadas a diferenciarnos como “las otras” de la humanidad.</p>
<p>Comencemos por asumir que las rutinas partidarias suelen instalar dinámicas sexistas que, casi sin querer, nos llevan a encontrarnos: compañeras compartiendo responsabilidades y tareas asignadas, abriendo y limpiando el local, enviando correos informativos, faltando regularmente por el cuidado de hijas e hijos, cocinando locros o empanadas, redactando las actas de reunión, vendiendo rifas, sosteniendo eventos, preparando el mate y además, claro, haciendo política; todas acciones y contextos compartidos que suelen generar afinidades, vínculos fuertes entre nosotras.</p>
<p>En nuestro caso, el reconocimiento de esta situación significó el primer paso para la organización. Dijimos sí, hagámoslo, y desde el reconocimiento de grupo acordamos afianzar un espacio propio. Llegamos a Mar del Plata como militantes partidarias pero regresamos a nuestras casas con la necesidad confirmada de darle forma, constancia y nombre a esos encuentros que, si bien suelen pre-existir, entendíamos que merecían ser debidamente nombrados y dirigidos. Coincidíamos también en el deseo de que este espacio se caracterizara por ser crítico, en ningún sentido dogmático. Esta última idea se fundaba en la paradoja que nos había llevado hasta allí: el hecho de sabernos iguales sin haber puesto en discusión el sentirnos – casi todo el tiempo- distintas.</p>
<p>Hoy en día, La Ría es la usina desde donde revisamos nuestras prácticas militantes cotidianas y pensamos las temáticas que nos convocan desde el género. Contiene a compañeras que, como suponíamos, necesitaban tanto como nosotras abocarse a un feminismo a-partidario y suma nuestros cuerpos a la lucha política concreta del movimiento feminista.</p>
<p>Desear una organización desde otra es, en principio, una incomodidad que opera cual sentimiento originario. En términos prácticos, dispara la reflexión crítica de discursos y dinámicas tradicionales instaladas; es decir, que conlleva un espíritu de auto-crítica absoluta que algunas creíamos incluso irrealizable.</p>
<p>La conformación de nuestra corriente es un caso más en la enorme lista de experiencias de organización de grupos y colectivos feministas. Y el breve racconto sirve sólo a modo de ilustración de lo que puede ser pensado como una experiencia compartida, que supone especialmente un cúmulo de sensaciones, tensiones y transiciones que atravesamos quienes aún militamos en espacios tradicionales, y que aún encarnamos la dualidad constituyente.</p>
<p>Es que quienes venimos de militancias múltiples estamos bastante adiestradas. El patriarcado nos moldeó enseñándonos que nuestro género no es otro que el de la humanidad. Resistirse a la fragmentación porque “la única variable válida es la de los (¿y las?) oprimidos” solo retarda la decisión, pero en algún momento llega.</p>
<p>Doloroso es para cualquiera de nosotras darnos cuenta del engaño: el género humano  nunca nos incluyó. Violencia de género, feminización de la pobreza, distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidado, de la riqueza, acoso callejero, violaciones, maternidades forzadas, modelos hegemónicos de belleza, secuestros, violencia obstétrica, femicidios, trata para la explotación sexual… El patriarcado en todos lados ¿qué igualdad defendemos?, ¿quién puede seguir negando que existimos como “otras”?, ¿interpelarnos nos lleva automáticamente al desmoronamiento del ideal universal? Si y no.</p>
<p>No nos pone felices reconocernos en la fatalidad “femenina” porque en serio creemos en trascender el género bajo el cual fuimos criadas y tratadas, pero insistir en una igualdad desgenerizada como condición abstracta, nos lleva a la invisibilización e incluso negación de lo poco que, sabemos, valemos para esta sociedad. No hay burbuja tan resistente a la tensión igualdad-diferencia, y así nos vemos tarde o temprano sumergidas, insistentes, en nosotras mismas.</p>
<p>El “dilema de Wollstonecraft” nos constituye porque la igualdad la construimos desde la diferencia. Nos constituimos como sujeto político desde un valor, destino y sentido asignado por otros así que sí, es cierto, nos organizamos y nos reconocemos en y por nuestras opresiones, fragmentamos, nos diferenciamos jerarquizando nuestros intereses, nuestras preocupaciones, y esto es así esencialmente porque nuestras subjetividades siguen doliendo en cada cuerpo feminizado que esta sociedad considera manipulable, maltratable, violable, embolsable, mutilable, prostituíble y asesinable.</p>
<p>Lo que para algunos/as es una contradicción, para otras es nuestra mayor virtud, porque entendemos que este “dilema constituyente” es uno de los motores para seguir ampliando, pensando y reformulando al feminismo. Si acordáramos en este punto, además, podríamos ir un poco más allá y afirmar que nuestra lucha expresa una de las mayores tensiones del pensamiento occidental, de esas irresolubles que habilitan el eterno movimiento y que, al fin y al cabo, han revolucionado el mundo.</p>
<p>Maravillosa es la experiencia de ratificar otros modos de <em>hacer</em> política, modos en los que la palabra circula, donde la dinámica empodera y donde la confianza propia y colectiva se fortalece. Lo mejor: la disputa sigue siendo de poder, ¿será por esto, compañeras/os, que estamos dando tanto que hablar?</p>
<p>Tenemos una genealogía y mucho que aprender, somos las mismas que luchan por la igualdad pero desde el reconocimiento de nuestras opresiones como mujeres, trans y travestis, como pobres y migrantes, como diversas y deseosas de libertad. La potencia feminista es la crítica de lo dado y la superación de las desigualdades a través de propuestas concretas. La revisión de nuestras inquietudes es una fortaleza que se inscribe dentro de una ética crítica y sorora que las instituciones tradicionales resisten. Quienes participamos en estos espacios lo confirmamos diariamente, pero seguiremos insistiendo, esta vez organizadas, en la transformación de nuestros activismos y militancias para erradicar de raíz a la cultura patriarcal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Integrante de La Ría Corriente Crítico Feminista y del Partido Social de la Ciudad</strong></p>

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		<title>La estrategia de Cambiemos: una llovizna incesante</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Feb 2017 12:22:48 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Existe, aunque fragmentada, una oposición social muy activa hacia sus medidas de gobierno.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Francisco Longa</strong></p>
<p><em>El gobierno de Cambiemos es una usina incesante de elaborar y des-elaborar políticas públicas; y existe, aunque fragmentada, una oposición social muy activa hacia sus medidas de gobierno.</em></p>
<p>Existe un debate instalado –en ciertos medios de comunicación y espacios de análisis político– acerca de la capacidad de gobierno de Cambiemos, de sus más o menos prolíficos gabinetes y, en definitiva, del rumbo con el cual están conduciendo el Estado nacional y las provincias donde ganaron el poder ejecutivo.</p>
<p>Días atrás, María Pía López tituló <em>“No hay políticas públicas”</em> a una columna de opinión en el diario <em>Página/12</em>. Allí denunciaba la falta de políticas activas para enfrentar la ola de femicidios, al tiempo que alertaba sobre la reducción del presupuesto para el Consejo Nacional de las Mujeres. Es central acompañar y amplificar los casos como el que denuncia López, que no se remiten únicamente a la cuestión de género. Varias fuentes que trabajan desde hace años en algunos ministerios nacionales, principalmente en el de Educación y el de Salud, dieron cuenta del vaciamiento constante de programas, convenios, iniciativas y políticas públicas que están sufriendo, lo que conmina a cientos de trabajadoras y trabajadores a la más desgastante inactividad en las oficinas públicas.</p>
<p>Estos casos, reales y alarmantes, no explican del todo el cuadro del manejo del Estado que Cambiemos se ha propuesto. En algunos otros aspectos y áreas de la gestión pública, el gobierno se muestra por el contrario como una prolífica maquinaria de políticas públicas.</p>
<p><strong>Del Blitzkrieg a la guerra popular y prolongada</strong></p>
<p>También en <em>Página/12</em>, pero a comienzos de 2016 –cuando Mauricio Macri daba sus primeros pasos en la presidencia– el periodista Luis Bruschtein eligió, para caracterizar la estrategia del macrismo, la figura del Blitzkrieg del ejército alemán: un ataque frontal y enérgico, con velocidad y sorpresa, que busca destruir la mayor cantidad de posiciones enemigas. Lejos del supuesto gradualismo del gobierno, este contundente ataque inicial se evidenciaría en algunas medidas inmediatas y contundentes, por caso la intervención y desactivación de la AFSCA, la quita a las retenciones, la liberación de los requisitos para la compra de divisas extranjeras, etc.</p>
<p>Pero la figura del Blitzkrieg, que fue útil en su momento, ya no aplica. Una estrategia de ataque sostenido por más de un año no puede dennotarse bajo ese rótulo, y nos obliga a encontrar nuevos marcos de sentido.</p>
<p>En esta tarea resulta llamativo que tras un año y dos meses de gobierno, aún no haya consenso sobre el gradualismo o el shock en las medidas del gobierno. Es que precisamente las caracterizaciones no han podido escapar de un binarismo según el cual, para los y las defensoras del gobierno anterior, todo lo que hace el macrismo implica un shock, mientras que para los férreos defensores del gobierno actual, se está imponiendo un cambio gradual: de allí que estos últimos sostengan la necesidad de “darle tiempo al gobierno”, o de que “no se puede arreglar todo en un año”.</p>
<p>Resulta contradictorio sostener que el gobierno aplica una política de shock, al tiempo que se dice que “no elabora políticas públicas”; a menos que el shock sea precisamente el cambio brusco entre un gobierno de alta densidad en su gestión política (el kirchnerismo), y uno que desmantelaría al Estado (el macrismo). No es eso lo que viene ocurriendo con la gestión de Cambiemos.</p>
<p>El estudio de la genealogía del PRO –a partir, sobre todo, de los trabajos de Gabriel Vommaro– revela que los cuadros del partido y su proyecto político, se vienen preparando para esto desde la crisis de 2001. Y que para esa formación han destinado ingentes recursos, materiales formativos, intercambios internacionales, etc.</p>
<p>Aunque por momento parezca, a juzgar por la inexperiencia de algunos visibles ministros –el rabino Bergman sirve de ejemplo claro–, que el gabinete del PRO es un grupo de inexpertos o de recién llegados, esto no es así. Claro que haberse alzado con el ejecutivo nacional al mismo tiempo que con el de la Capital Federal y el de la provincia de Buenos Aires los sorprendió a ellos mismo, y ante la falta de cuadros suficientes tuvieron que pedir préstamos a cuanta ONG, empresa privada o formación liberal tradicional se conozca. Pero esto no niega que existe un amplio tendal de cuadros medios y técnicos que ocupan posiciones estratégicas en la administración pública, que responden al PRO, y que cuentan con un abultado <em>know how</em> acerca del hacer en el Estado.</p>
<p>Es con la insignia de los CEOS, pero con la capacidad técnica de estos cuadros, con quienes Cambiemos está desarrollando una estrategia prolongada, pero incesante, de gestión estatal. Esta estrategia tuvo visos de radicalidad, como las medidas de shock arriba mencionadas, y otras de gradualidad. La gestión de Aerolíneas Argentinas no podría correr el riesgo de caer en las fauces del shock, con la llegada de Mario Dell’Acqua, sino fuera porque Isela Constantini mantuvo muchas de las directivas que impuso Mariano Recalde, realidad reconocida inclusive por éste último.</p>
<p>Pero quien con mayor claridad y precisión desveló la estrategia de Cambiemos fue el propio ministro Esteban Bullrich, en una charla de 2014 cuando ejercía su cargo en el ámbito de la Ciudad. Allí reconoció que en la cartera educativa su forma de gobernar es: “lanzar muchas iniciativas al mismo tiempo, porque el gremio focaliza (…) entonces cuando se dieron cuenta que alguna ya se implementó, van atrás de esa y avanzás con la que no habías avanzado&#8221;. Terminó diciendo que la estrategia es parecida a un partido de ajedrez, “pero que funciona”. Las declaraciones de Bullrich encierran dos grandes verdades que se expresan hoy en el tablero nacional: la abultada agenda que plantea Cambiemos, y la fragmentación de todo aquello que se le opone.</p>
<p>Es que, ¿puede alguien sostener que este gobierno “no gestiona”, o que está vacante de políticas públicas cuando asistimos a una agenda incesante de políticas, declaraciones, proyectos de ley, en donde el gobierno maneja casi por completo los temas de debate nacional, aún cuando implican errores o retrocesos de su parte?</p>
<p>Lo ocurrido la semana pasada puede servir como cristal para mirar precisamente esto, y que valida la “doctrina Bullrich”. En esa misma semana se validó el acuerdo del correo, se operó un cambio en el cálculo de las jubilaciones, y se trataron importantes proyectos de Ley como el de la reforma de las ART y la desregulación de la actividad aerocomercial que le abre paso a las aerolíneas <em>low cost</em>. A la vez, aumentaron los peajes y numerosos servicios públicos.</p>
<p>Tal como dijo Bullrich, con excepción del escándalo del correo y de la rebaja a los jubilados, el resto de las medidas fueron aprobadas sin demasiada respuesta opositora.</p>
<p><strong>Una oposición social activa pero fragmentada</strong></p>
<p>Pero, por otra parte, no es cierto que este gobierno no encuentre oposición ni cuerpos sociales que lo salen a enfrentar. Quien viva, o al menos transite los barrios populares del conurbano bonaerense, habrá asistido con asombro a la cantidad de piquetes, cortes de calle, quema de cubiertas y protestas en general que tuvieron lugar en repudio a los cortes de luz en los últimos días, mostrando una sociedad muy movilizada, activa y con capacidad de auto organización.</p>
<p>Quienes transiten por el centro de la Capital, también habrán visto día a día las numerosas movilizaciones que pueblan la geografía citadina, dentro de las cuales se destacan la de Barrios de Pie del pasado martes, y la de la CCC el último jueves, ambas exigiéndole al gobierno que implemente la ley de Emergencia Social dictada a fines del año pasado, pero aún no reglamentada.</p>
<p>Es decir que tanto las estructuras organizativas, los movimientos populares, como los vecinos y vecinas no organizados, no se han resignado a quedarse puertas adentro. Si bien no aparecen en los medios masivos de comunicación, la Argentina sigue siendo una amplia malla tejida por innumerables y cotidianas acciones colectivas de protesta. Sindicales, sociales, reivindicativas, de género, en fin: el laboratorio de la política en las calles no ha cejado, y parece proyectarse en un mes de marzo plagado de movilizaciones, que involucran inclusive a la aletargada CGT.</p>
<p>Es cierto sin embargo, que las fuerzas que se oponen a las políticas del macrismo muchas veces terminan por caer en la estrategia que el propio Bullrich reconocía. Es que resulta materialmente imposible movilizarse al calor de todas y cada una de las medidas del gobierno nacional, lo que corrobora la activa y prolífica agenda política del gobierno.</p>
<p>En cuanto a la oposición en la superestructura política, mientras que el peronismo busca la forma de sintetizar programas y candidaturas, en el plano legislativo alguno de sus encumbradas figuras jóvenes y pujantes, como Juan Manuel Abal Medina, acompañan con su voto proyectos del oficialismo, como ocurrió con la modificación de la ley de ART en el Senado, a fines de 2016.</p>
<p><strong>Una garúa sostenida</strong></p>
<p>La figura de la llovizna incesante sirve para dar cuenta de la estrategia de Cambiemos. Es decir, sacando algunas áreas, el gobierno no opera como una terrible tormenta que se lleva todo puesto. Incluso más, es auspicioso que la reacción de los sectores democráticos, progresistas y de izquierda, haya logrado voltear intentos de ajustes y de negociados corruptos que expresó el gobierno, como con los casos de las jubilaciones y el correo.</p>
<p>Pero lo que no se puede negar es que este gobierno no para de hacer política desde el Estado, y de delimitar la agenda. Nadie puede enojarse ni denunciar tal cosa; por el contrario, es saludable que el gobierno haga política, así también como que cuente con una oposición política y social que lo confronte. Lamentablemente, hoy ésta última parece situarse más en el plano social, que en el plano político electoral o parlamentario.</p>
<p>Además, también es problemático que la oposición al gobierno no logre edificar una propuesta político electoral, que unifique todos los fragmentos reivindicativos sobre los que vienen resistiendo el avance conservador del macrismo. Esta llovizna, molesta e incómoda para los sectores progresistas y de izquierda, requiere de un amplio paraguas político para, no solamente detenerla, sino también trascenderla en un sentido estructura: es decir que modifique la correlación de fuerzas que ella implica, y que se proponga como una alternativa novedosa para las mayorías sociales en nuestro país.</p>

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