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	<title>agricultura &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Wed, 24 May 2023 13:57:10 +0000</lastBuildDate>
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	<title>agricultura &#8211; Marcha</title>
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		<title>Agronegocio y crisis climática, acceso a la tierra y agroecología</title>
		<link>https://marcha.org.ar/agronegocio-y-crisis-climatica-acceso-a-la-tierra-y-agroecologia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 May 2023 02:42:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Extractivismo]]></category>
		<category><![CDATA[Sin Fronteras]]></category>
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					<description><![CDATA[Es urgente debatir la redistribución de tierras y fortalecer la agroecología para desandar el camino del hambre y la dependencia alimentaria.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Los efectos globales del agronegocio están a la vista: desalojo de millones de agricultores, pérdida de biodiversidad y calentamiento global. Como exigen los movimientos campesinos, es urgente debatir la redistribución de tierras y fortalecer la agroecología para desandar el camino del hambre y la dependencia alimentaria.<br></em><br>Por <strong>Rebelión o Extinción Argentina | </strong>Foto <strong>Nicolas Pousthomis &#8211; Subcoop</strong></p>



<p>El agronegocio es una estrategia de explotación propia del capitalismo que tiene como principal objetivo producir commodities, productos primarios para exportación o mercado interno que cumplen estándares y tienen un valor de mercado.&nbsp;<strong>El complejo agroindustrial del que forma parte, responsable en la Argentina del 38 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero, fue diseñado para beneficio de unos pocos</strong>, los dueños de los medios de producción: tierra, semillas, insumos artificiales, maquinaria y tecnología moderna. De hecho, esta estrategia, que no fue pensada para alimentar a la población o derramar riqueza, es una de las actividades que más contribuyen al calentamiento de la atmósfera y está destruyendo la estabilidad climática que hizo posible la agricultura.</p>



<p>El “agro moderno” depende fuertemente de los combustibles fósiles, cuya extracción está subsidiada en todo el mundo, ya que de otro modo no sería económicamente viable (el costo energético de la extracción supera el valor de la energía obtenida).</p>



<p>En sí, la energía fósil es un subsidio del pasado, más precisamente del período carbonífero. Se trata de una forma de energía muy concentrada que se está acabando: se estima que el pico del petróleo ocurrió en 2008.</p>



<p>El problema es que todo el carbono acumulado bajo la tierra durante millones de años, al ser quemado, está pasando de golpe a la atmósfera, donde produce el conocido efecto invernadero —principal causa del calentamiento global— y ya estamos a 1,2 grados centígrados (ºC) de temperatura por encima de los niveles preindustriales.</p>



<p><strong>Hoy sabemos que, de seguir este curso, la Tierra llegará al menos a 3,2 ºC de aumento a finales de este siglo.</strong>&nbsp;Si con “apenas” 1,2 grados más estamos viendo semejante quiebre de los patrones climáticos, solo resta imaginar lo que sucederá si no frenamos las emisiones de carbono ya mismo. Los investigadores aseguran que tenemos menos de siete años para reducir los impactos más severos.</p>



<p>La multicrisis climática no es una crisis más. Es el escenario en que transcurre todo lo demás. Hoy, ninguna acción, plan o proyecto puede pensarse sin tener en cuenta el cambio en los patrones climáticos que ya es evidente.</p>



<p>Producir y distribuir comida quemando petróleo y gas resultó bastante &#8220;barato&#8221; durante los últimos 200 años y, de hecho, los alimentos todavía son relativamente baratos. Esto es así porque las externalidades negativas (pérdida de biodiversidad, por ejemplo) de su producción y transporte no integran su precio final. Ambientalistas y científicos lo vienen advirtiendo desde hace décadas: el&nbsp;actual sistema agroalimentario, lineal (en contraposición al circular, que recicla) y petrodependiente, no va más y tiene que ser cambiado de raíz.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img width="1024" height="682" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-02-1024x682-1.jpg" alt="" class="wp-image-56280" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-02-1024x682-1.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-02-1024x682-1-616x410.jpg 616w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-02-1024x682-1-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-02-1024x682-1-450x300.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-02-1024x682-1-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Nicolas Pousthomis</figcaption></figure>



<h2><strong>Deuda y agronegocio</strong></h2>



<p>Con una&nbsp;sequía sin precedentes, el campo está sufriendo más que otras actividades económicas las consecuencias de un fenómeno que contribuye a crear. Ya todas y todos lo sabemos y lo venimos denunciando desde hace décadas: el agronegocio, basado en combustibles fósiles, maquinaria pesada, monocultivos transgénicos patentados y agrotóxicos que integran un “paquete tecnológico”, no solo ha destruido la biodiversidad que representaban ocho millones de hectáreas de bosques nativos sino que ha desempoderado a familias y pueblos enteros, expulsándoles a cinturones de pobreza alrededor de las grandes ciudades.</p>



<p>Esta expansión que no cesa, y que con la necesidad de dólares para pagar la deuda externa sufrirá un incremento aún mayor, es inherente al capitalismo. No olvidemos su mito fundacional: “Crecer o perecer&#8221;.</p>



<p><strong>Si bien resulta obvio que el crecimiento ilimitado es físicamente imposible, la mayoría de las plataformas políticas enarbolan al neoextractivismo como algo normal y deseable: la solución a todos nuestros problemas de desarrollo.&nbsp;</strong>Nos quieren hacer creer que solo es posible pagar la deuda con más destrucción de territorios, hábitats humanos y naturaleza (conceptos que deberían ser percibidos y acuerpados como una misma cosa). ¿Es posible honrar un&nbsp;<strong>compromiso mal habido</strong>&nbsp;sabiendo sus consecuencias catastróficas?</p>



<p>Si con extractivismo y agronegocio llegamos a un 40 por ciento de pobres, porcentaje todavía mayor si solo se consideran las niñeces, ¿es sensato apostar a más de lo mismo para salir de la pobreza?</p>



<h2><strong>¿Qué vamos a hacer con el acceso a la tierra?</strong></h2>



<p>El planeta se está calentando y se está secando. ¿Quiénes nos van a alimentar cuando la producción de comida se dificulte cada vez más?</p>



<p>A partir de la expansión del agronegocio, en pocos años la tierra se concentró en muy pocas manos y su destino pasó a ser mayormente la producción de monocultivos de exportación. Sin embargo,&nbsp;<strong>el 60</strong><strong>&nbsp;por ciento</strong><strong>&nbsp;de los alimentos frescos que se consumen en el país es producido por pequeños productores familiares</strong>.</p>



<p>Es aquí donde los modelos agroecológicos de producción diversificada, de base indígena, familiar y campesina, son los que tienen más posibilidades de adaptarse, de ser resilientes.</p>



<p>Esta forma de vivir y producir no busca producir dólares, como el agronegocio, sino alimentos. Pero la realidad grita que del “campo que alimenta”, en su gran mayoría pequeños productores,&nbsp;<strong>más del 80</strong><strong>&nbsp;por ciento</strong><strong>&nbsp;alquila la tierra en que trabaja</strong>.</p>



<p>Mientras, la Ley 27.118 de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena fue aprobada en 2014 pero&nbsp;nunca fue reglamentada&nbsp;ni contó con presupuesto.</p>



<p>El proyecto de&nbsp;Ley de Acceso a la Tierra&nbsp;propone una línea de créditos para que los productores de la agricultura familiar puedan comprar tierras rurales. Por otra parte, apunta a crear un banco de tierras, es decir que el Estado destine parte de las tierras públicas ociosas para su venta a los agricultores familiares y campesinos mediante un sistema de créditos blandos (Procrear Rural).</p>



<p>No hay reclamo más genuino que el de quienes luchan por la tenencia de la tierra que trabajan, porque&nbsp;<strong>el plazo de un período de alquiler impide construir viviendas dignas o establecer cualquier tipo de cuidado agroecológico</strong>: todo emprendimiento que recicla energía, agua y nutrientes tarda un tiempo en establecerse y llegar a un equilibrio.</p>



<p>Sumado a esto, los cultivos que llevan un ciclo más largo de crecimiento requieren que los productores puedan establecerse sin temor a que no les renueven los contratos de alquiler. Por eso, y&nbsp;<strong>por respeto a la dignidad humana de quienes producen nuestro alimento</strong>,&nbsp;<strong>es prioritario facilitar el acceso a la tierra para quienes la trabajan y la cuidan.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-03-1024x683-1.jpg" alt="" class="wp-image-56281" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-03-1024x683-1.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-03-1024x683-1-615x410.jpg 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-03-1024x683-1-150x100.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-03-1024x683-1-450x300.jpg 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/05/xr-cisis-climatica-acceso-la-tierra-03-1024x683-1-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption>Foto: Prensa UTT</figcaption></figure>



<h2><strong>La tierra para quien la trabaja y la cuida</strong></h2>



<p>Garantizar alimentos sanos y nutritivos para la población debería ser la prioridad absoluta de cualquier gobierno, por eso necesitamos con urgencia&nbsp;<strong>un debate público, responsable y concluyente alrededor de la propiedad y el uso de la tierra</strong>.</p>



<p>Creemos que la forma de instalar ese debate en la sociedad es mediante la acción directa para forzar la voluntad política en pos de un reclamo más que justo, imprescindible. Proponemos una transición hacia la agroecología descentralizada y sin intermediarios.</p>



<p>Existe absoluto consenso científico: estamos transitando el colapso del clima y los ecosistemas. Sin embargo, tenemos una pequeña ventana de oportunidad para repensar el lugar de la agricultura dentro de un nuevo paradigma más realista que el actual, que es claramente inviable.</p>



<p>Para lograrlo es preciso pasar cuanto antes a sistemas agrícolas diversificados que garanticen la&nbsp;soberanía alimentaria, que no dependan del mercado externo de commodities, que estén basados en la agroecología y que no sean el negocio de unos pocos. Un sistema que regenere y&nbsp;<strong>revalorice el trabajo humano digno</strong>, que reduzca insumos, que permita el acceso a la tierra y, sobre todo, que asegure que la transición hacia una nueva realidad ecológica y climática sea&nbsp;<strong>justa y equitativa</strong>.</p>



<p>Hoy más que nunca es necesario anteponer la vida, en todas sus manifestaciones, a la generación y concentración de riqueza.</p>



<p>Ignorar la información científica es la ceguera política más criminal de este tiempo.</p>



<p>La agroecología de base indígena, familiar y campesina debe dejar de ser considerada sólo como una alternativa: es la forma de empezar a desandar el camino del hambre y la dependencia alimentaria y de revalorizar el trabajo agrícola.</p>



<p><strong>Publicado originalmente en <a href="https://agenciatierraviva.com.ar/agronegocio-y-crisis-climatica-acceso-a-la-tierra-y-agroecologia/">Tierra Viva</a>.</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/agronegocio-y-crisis-climatica-acceso-a-la-tierra-y-agroecologia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>“Basta de envenenarnos, existe una alternativa a este modelo y es la Agroecología”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/basta-de-envenenarnos-existe-una-alternativa-este-modelo-y-es-la-agroecologia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Mar 2019 03:10:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
		<category><![CDATA[agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agroecología]]></category>
		<category><![CDATA[Melisa Letemendía]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[Con la participación de más de 100 representantes de organizaciones ecologistas, campesinas, educativas, sindicales y profesionales, junto con asambleístas y autoconvocados, el pasado 16 y 17 de marzo se llevó a cabo en Bolívar el 10° Encuentro de Pueblos Fumigados y 3° de Agroecología de la Provincia de Buenos Aires.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/Melisa-Letemendía">Melisa Letemendía</a> Foto: Conclusión</strong></p>
<p><em>Con la participación de más de 100 representantes de organizaciones ecologistas, campesinas, educativas, </em>sindicales<em> y profesionales, junto con asambleístas y autoconvocados, el pasado 16 y 17 de marzo se llevó a cabo en Bolívar el 10° Encuentro de Pueblos Fumigados y 3° de Agroecología de la Provincia de Buenos Aires. </em></p>
<p><strong>La Agroecología: despertando a Bolívar</strong></p>
<p>El modelo hegemónico aplicado en la agricultura ha beneficiado a sectores privilegiados, encabezados por corporaciones internacionales que han logrado transformar el alimento en una mercancía, y deteriorar las relaciones entre las personas, y entre estas y su ambiente. En este contexto, donde “la sombra del éxito” (parafraseando a Fabián Tomasi) parece avanzar sin frenos, los pueblos continúan levantándose para resistir las fumigaciones primero, y empezar a proponer la transición a la Agroecología después.</p>
<p>Es así como con la participación de más de 100 representantes de organizaciones ecologistas, campesinas, educativas, sindicales y profesionales, junto con asambleístas y autoconvocados, el pasado 16 y 17 de marzo se llevó a cabo en Bolívar el 10° Encuentro de Pueblos Fumigados y 3° de Agroecología de la Provincia de Buenos Aires, organizado en esta oportunidad por el Colectivo Tierra Viva.</p>
<p>Los y las concurrentes se distribuyeron en varios grupos que dieron en llamar “Caminos”, donde analizaron la situación actual en distintas temáticas como:  Construcción Social y Política, Ciencia Digna y Tecnologías Comunitarias, Experiencia agroecológicas y Redes de producción y consumo, Mujer y Agroecología, Arte y Comunicación, Economía Ecológica, Educación, Salud y Legales. Luego se avanzó con propuestas concretas para alcanzarlo, superando la mera posición declarativa del Encuentro.</p>
<p>Es claro que los frentes son muchos y variados, pero también lo son las propuestas: reforzar las economías comunitarias,  mediante redes de producción y consumo; exigir el cumplimiento de la Ley de Agricultura Familiar y de usucapión para acceder a la tierra y a beneficios impositivos; replantear el papel de la ciencia al servicio de la comunidad, mediante un diálogo de saberes y sociabilización de las tecnologías; facilitar el acceso al conocimiento legislativo para seguir avanzando en las limitaciones a las fumigaciones y en una futura prohibición de uso de  agrotóxicos a  nivel nacional; formar una red de comunicación entre las organizaciones participantes del evento; contener a las y los docentes de escuelas fumigadas, exigiendo la intervención sindical ante la problemática sufrida; continuar con la defensa de las semillas criollas y la Soberanía Alimentaria, repensando los vínculos a través de una mirada feminista y pluricultural que evite seguir reproduciendo el modelo de dominación capitalista y patriarcal.</p>
<p><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-43713 aligncenter" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/foto_9_1-547x410.jpg" alt="" width="547" height="410" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/foto_9_1-547x410.jpg 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/foto_9_1-640x480.jpg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2019/03/foto_9_1.jpg 960w" sizes="(max-width: 547px) 100vw, 547px" /></p>
<p>Sin duda el punto culmine del Encuentro fue la marcha que se organizó el sábado por las calles principales de Bolívar, prov. de Buenos Aires, de la que participaron alrededor de 300 personas de todas las edades, que con carteles, cantos y actuaciones improvisadas expresaron un mensaje claro y contundente: Basta de envenenarnos, existe una alternativa a este modelo y es la Agroecología.</p>
<p>Celebrando el encuentro y expandiendo las redes, se acordó que sea la localidad de Mercedes la sede del próximo año, donde confluirán cada vez más personas que luchan por un futuro de Buen Vivir, con la tenacidad de las hierbas resistentes que aparecen, y que de a poco, van transformando el desierto verde en un rojo Amaranto.</p>
<p><strong>Lo que deja el modelo que se va</strong></p>
<p>El modelo agroindustrial se ha instalado desde la década de los 60 con la promesa de “eliminar el hambre mundial”; primero con la siembra extensiva de variedades de semillas mejoradas, un uso intensivo de plaguicidas y fertilizantes, para luego profundizarse en los `90 con la implementación de la siembra directa y el “paquete tecnológico” de semillas modificadas genéticamente para resistir mayor cantidad de agrotóxicos.</p>
<p>Si bien desde entonces la producción agroindustrial creció exponencialmente, con cosechas récords, el resultado fue bastante distinto al esperado: según el informe de la FAO del año pasado, 821 millones de personas padecen hambre en el mundo. Considerando que, según la ONU, el 33% de los alimentos se desperdicia, se torna evidente que el problema a solucionar no es la escasez sino la distribución de los mismos. Está cada vez más claro que el modelo de negocios no tiene otro interés que las ganancias.</p>
<p>Al mismo tiempo este sistema ha aumentado la concentración de tierras, con el despojo a los campesinos y pueblos originarios; la deforestación y pérdida de biodiversidad; la desertificación por el uso intensivo e inadecuado del suelo; las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación con químicos -tanto de los territorios como de los cuerpos-.</p>
<p>En Argentina, esto cala de forma intensa ya que según el Informe Estado del Ambiente de 2016, el 70% de las tierras sembradas son destinadas a monocultivos y el 70% del país está en proceso de desertificación. A nivel mundial somos el Estado que más consume Glifosato (agrotóxico declarado posiblemente cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud), y el 10º en deforestación, según Greenpeace.</p>
<p>Si bien nos mantenemos en los primeros puestos en exportación de cereales, principalmente soja transgénica, los niveles de pobreza y malnutrición se acentúan, hecho que ha obligado a los mismos organismos internacionales a aconsejar el abandono de la agricultura industrial y fomento de la producción familiar y de pequeños campesinos, que son quienes producen el 60% de los alimentos. Esto significa que las mayores exportaciones solo benefician a los grandes productores mientras los niveles de pobreza y malnutrición aumentan.</p>
<p>A pesar de esta contundente realidad, el Estado argentino sigue apostando por este modelo y trata de extender su vida un poco más. A principios de 2019 el Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires, a cargo de Leonardo Sarquís, ex-Monsanto, dictó la Resolución 246-MAGP-18 que autoriza las fumigaciones sobre escuelas rurales, reservas naturales, arroyos, ríos y campos linderos a las ciudades, sin distancia mínima y con el mero control de Ingenieros Agrónomos privados. Si bien esta normativa quedó “suspendida” por un año, el Gobierno planea utilizar este tiempo para convencer a la sociedad que las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) serán suficiente protección ante la liberación casi irrestricta del veneno.</p>
<p>A nivel nacional la apuesta es doble: la compañía Bioceres, de Gustavo Grobocopatel, intenta liberar el primer trigo transgénico del mundo, y el Estado pretende modificar la Ley de Semillas, para que las corporaciones puedan cobrar por los derechos de Propiedad Intelectual sobre los recursos genéticos, lo que equivale al control de las semillas y la restricción para su libre circulación entre campesinos</p>
<p>Mientras las corporaciones siguen impulsando la agricultura de producción industrial que maximiza sus ganancias, el modelo agroexportador demuestra que el problema no es la escasez sino la distribución de los mismos. Mientras avanzan los procesos de desertificación por este modelo extractivo de recursos, a la par que se envenena la vida, los pueblos se organizan para resistir e impulsar propuestas que permitan construir un modelo de soberanía alimentaria basada en la agroecología.</p>
<blockquote>
<h4>Notas relacionadas:</h4>
<h4 class="title p-single entry-title"><a href="http://www.marcha.org.ar/una-resolucion-para-el-riego-con-veneno/">Una Resolución para el riego con veneno</a></h4>
<h4 class="title p-single entry-title"><a href="http://www.marcha.org.ar/hacia-el-buen-vivir-encuentro-de-pueblos-fumigados/">Hacia el Buen Vivir: Encuentro de Pueblos Fumigados</a></h4>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/basta-de-envenenarnos-existe-una-alternativa-este-modelo-y-es-la-agroecologia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Gaudy García, campesina y agricultora de Lara: &#8220;Maduro debe oír más al pueblo y priorizar la agricultura&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/gaudy-garcia-campesina-y-agricultora-de-lara-maduro-debe-oir-mas-al-pueblo-y-priorizar-la-agricultura/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Jun 2018 14:59:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Aporrea]]></category>
		<category><![CDATA[cooperativas]]></category>
		<category><![CDATA[Gaudy García]]></category>
		<category><![CDATA[Lara]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[Entrevista a Gaudy García, una mujer campesina,  y el relato de la experiencia de cooperativismo, que a pesar de la guerra económica y los obstáculos, satisface una creciente demanda de la zona de Lara. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="https://www.aporrea.org/desalambrar/n327097.html">Luisana Colomine</a>* </strong></p>
<p><em>Entrevista a Gaudy García, una mujer campesina,  y el relato de la experiencia de cooperativismo, que a pesar de la guerra económica y los obstáculos, crece y satisface un creciente demanda de distintas zonas del Estado de Lara, Venezuela. Experiencia de construcción de poder popular. La necesidad de que el gobierno priorice más a la agricultura. </em></p>
<p>Gaudy García es una mujer campesina, agricultora, madre de siete hijos que le han dado 11 nietos. Hace 67 años nació en el caserío Monte Carmelo, parroquia Pío Tamayo, la más poblada del municipio Andrés Eloy Blanco, cuya capital es Sanare, allá en el estado Lara.</p>
<p>Sanare está ubicado a 1.358 metros sobre el nivel del mar, cerca de la Cordillera de Los Andes. Hace mucho frío. ¡Parece Mérida!</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-40678" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/sanare.jpg" alt="" width="481" height="340" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Se inició en el cooperativismo siendo muy joven. Fundadora de la Cooperativa La Alianza y después de la Asociación Civil MonCar junto con cinco mujeres más que atienden también una posada turística. Ellas producen una inmejorable salsa de tomate casera y dulces artesanales, pero no han podido conseguir el Registro Sanitario y por eso solo se venden en la zona. Años de papeleo y esfuerzo perdido en el inagotable burocratismo oficial. ¿Será que algún día lo lograrán?</p>
<p>Gaudy arropa con su alegría el trabajo diario. De verbo fácil y discurso contundente, hila sus ideas y habla rápido (como para no olvidar nada) mientras caminamos rumbo a Las Lajitas, por una subida de tierra y empinada que no le quita el aire.</p>
<p>-Todo comenzó en el año 1976 – relata Gaudy- , a raíz de la llegada de una misión religiosa, la congregación de los Hermanos de Foucauld. Son cristianos pero con una visión diferente porque practicaban la Teología de la Liberación y eso nos ayudó a descubrir la verdad sobre el Evangelio, sobre la palabra de Dios, que era letra viva. Fue una convocatoria a la participación, a la reflexión y la espiritualidad. Nos preguntamos entonces ¿Cómo podemos vivir el Evangelio? A través de la conformación de un grupo de trabajo. Después, viendo que ya la convivencia se daba, que era posible soportarnos como personas que era posible la tolerancia y el respeto entonces legalizamos la cooperativa La Alianza.</p>
<p><strong>¿Cuántos años tenías?</strong><br />
– Como 20 años y Omar, el que es mi esposo, 17. Nos mantuvimos en la cooperativa porque nos teníamos como una sola familia. Pero nuestros comienzos fueron muy fuertes porque había que asumir muchos compromisos. Nuestras asambleas duraban hasta tres días porque se tocaban muchos puntos de formación y crecimiento personal. Hacíamos cuatro convivencias al año porque si uno no se reúne, si no se comunica, si no dialoga no tiene la suficiente confianza para poner las cosas en común…Aún hoy nos reunimos todos los viernes… y allí fuimos descubriendo otras cosas como, por ejemplo, cómo el intermediario se aprovecha del productor y del consumidor</p>
<p><strong>¿Ya desde entonces se veía esa tendencia?</strong><br />
– Sí. Eso no se ha modificado y en aquel entonces fuimos creando un sistema<br />
de producción pero también de comercialización. Nos asociamos con la<br />
gente de Barquisimeto, de la feria de consumo familiar porque, como dice mi<br />
esposo, ser productor y comercializador son dos cosas diferentes. Nosotros creamos<br />
un sistema, entregamos los productos en base a una planificación, a unos cupos, a<br />
unos pedidos y así vamos llevando los productos a Barquisimeto.</p>
<p><strong>¿Quiénes se encargan de distribuir eso en Barquisimeto?</strong><br />
– Allá hay una muy buena organización con la feria de consumo familiar que es de Cecosesola, y hay un equipo grandísimo que se encarga de ponerlos en unos galpones enormes. Por ahí pasan creo yo unas 20 mil personas semanalmente y nosotros estamos arrimando a Barquisimeto casi el 70% de las hortalizas que ellos venden allá porque no es solo la Alianza sino el grupo de productores de Bojó, de Monte Carmelo más los de Trujillo que se incorporaron y los de Barinas. Este sistema de producción y comercialización sería bueno replicarlo en todo el país.</p>
<p><strong>¿Qué diferencias puedes establecer entre aquellos comienzos y ahora?</strong><br />
– Ha habido muchos cambios en lo que es la cuestión de la identidad. Por ejemplo los jóvenes de ahorita tienen otras necesidades y el verdadero sentido del cooperativismo como nació ha venido perdiendo fuerza.</p>
<p><strong>¿Por qué?</strong><br />
– La identidad con el trabajo no es la misma que nosotros tuvimos. En esa época no había en Monte Carmelo otra fuente de trabajo y entonces teníamos incorporado el 50% de la mano de obra pero ahora los jóvenes tienen otras necesidades y nos preocupa la generación de relevo y por eso tenemos que reforzar el valor del trabajo en los más jóvenes, el amor por el campo y el conuco, aunque hay algunos que no han querido seguir estudiando porque prefieren trabajar en el campo. Otros principios como la honestidad, el respeto mutuo y la transparencia se han manejado aquí con suficiente autoridad moral.</p>
<p><strong>Sin bachaqueo</strong><br />
En estos tiempos de guerra económica, la producción agrícola de la zona no se detiene y es admirable ver cómo a pesar de todas las adversidades aportan el 70% de hortalizas a las ferias de consumo familiar de Barquisimeto, que cada semana la Central Cooperativa de Servicios Sociales de Lara (CECOSESOLA) organiza.</p>
<p>La Cooperativa La Alianza está conformada por tres comunidades: Bojó, Monte Carmelo y Palo Verde. Las Lajitas es una sección de acopio. &#8220;Nosotros éramos una comuna sin saberlo&#8221;, dice Gaudy quien ha viajado a Ecuador, Perú y otras regiones a llevar la experiencia socioproductiva de su tierra. Además es impulsora del <a href="https://www.youtube.com/watch?v=qgajSkMx4VM">Día Nacional de la Semilla Campesina</a>, que cada 29 de octubre se celebra en Monte Carmelo desde hace 13 años.</p>
<p>El plan de siembra de Monte Carmelo, Bojó y Las Lajitas incluye repollo, caraota, tomate, calabacín, pepino, brócoli, pimentón, cilantro, ajo porro y cebollín; Barinas aporta plátano, ocumo, ñame y guayaba; Trujillo: coliflor, apio España, brócoli, lechuga y zanahoria. También arriman la papa y la cebolla. Esta última se produce a gran escala en todo Lara y además se vende a precios realmente bajos en comparación con las ventas ambulantes en Caracas. Se pueden conseguir bolsas de dos kilos de cebolla a Bs 100 mil…En efectivo. Para llorar si no los cargas.</p>
<p>El otro asociado que es el caserío Palo Verde, es el encargado de distribuir la comida que se prepara durante las ferias. Allí también funciona la Cooperativa 8 de Marzo, &#8220;las mujeres de la pasta&#8221;, que produce pasta integral, granola y alimento para aves.<br />
– En esas ferias no se bachaquea nada – dice Gaudy – y es tanta la demanda que ahora comenzamos a vender desde los jueves.</p>
<p><strong>¿Cuáles son sus necesidades?</strong><br />
– A los pequeños y medianos productores nos cuesta conseguir los insumos, pero además nosotros tenemos una Asociación Civil que se llama MonCar, donde producimos salsas y dulces artesanales y no ha sido posible conseguir el Registro Sanitario. Tenemos años en eso pero la burocracia, el papeleo, no nos deja. Solo tenemos un permiso y entonces no podemos vender nuestros productos fuera de esta zona.</p>
<p><strong>Si pudieras hablar con el presidente Maduro ¿qué le dirías?</strong><br />
– Que tenga fortaleza, que confíe en su pueblo pero que oiga más al campesino y que priorice la agricultura. Yo siempre he dicho que todas las instituciones y los ministerios deberían estar abocados ahorita a la producción de comida porque por la comida nos dominan y la comida no tiene alianza con la burocracia porque el estómago no espera.</p>
<p><strong>Teniendo ustedes tanta producción, el CLAP solo ofrece productos importados ¿Qué opinas de eso?</strong><br />
– La guerra económica nos tiene enredados en eso pero también uno nota como productor que muchos insumos no están en Agropatria sino en manos de la mafias y por eso pedimos una revisión exhaustiva del Ministerio de Agricultura y Tierras, de la distribución de los abonos, de los insumos agrícolas. Que nombren una comisión seria, comprometida con los campesinos que somos los que más producimos comida para la gente. La cadena de distribución tiene que revisarse en todos los sentidos porque igualito pasa con las medicinas, Hay que crear un nuevo sistema de comercialización y ser más rigurosos. Hay que tener cuidado con los transgénicos que están llegando en esas cajas del CLAP. Nuestra siembra es completamente natural, libre de pesticidas. Tenemos un banco de semillas.</p>
<p><strong>¿El ministro Castro Soteldo les ha visitado?</strong><br />
– No. Nunca.</p>
<p><strong>¿Qué proponen ustedes?</strong><br />
– Hemos planteado la cadena de producción primaria que vaya con la secundaria, que sería la transformación de esa materia prima que a veces no puede salir al mercado por falta de transporte y otras necesidades. Que se creen pequeñas unidades de producción comunitaria como nosotros para que eso se multiplique.</p>
<p><strong>Queremos un periódico</strong><br />
&#8220;Aquí no tenemos radio comunitaria ni tampoco un periódico&#8221; dice Gaudy García para quien es necesario &#8220;retomar algunas cosas del pasado&#8221;.</p>
<p><strong>¿Cuáles cosas?</strong><br />
– Tuvimos un periódico llamado &#8220;El Campesino&#8221; pero no pudimos sacarlo más por falta de recursos. Apenas salieron tres números. Nos hace falta informar a la comunidad. A eso también hay que echarle agüita y abono o será que empezaremos otra vez a escribir en las lajas con carbón, como hacían antes nuestros abuelos…</p>
<p>De cerca nos escuchan en silencio y con atención los morochos Escalona Betancourt, Juan José y Juan Ramón, promotores culturales, sanareños, y quienes han publicado varios textos que recogen la vivencia de ese pueblo. Ellos son los periodistas de la zona aunque de eso no tienen título pero sí los saberes. A mano escriben sus décimas y dibujan como nadie los días y la historia de esos caseríos, de esas gentes. Le escriben al café, al conuco, a la comuna, a la semilla; a la tierra, al viento y a los árboles. Al arcoirirs, a la luciérnaga y al cocuyo. Antropología oral la llaman ellos en su obra &#8220;Maestro Pueblo&#8221; donde convocan a una rebelión educativa y humanística.</p>
<p><strong>&#8220;Resistencia cultural</strong><br />
<strong>Contra esta globalización</strong><br />
<strong>Y una gran revolución:</strong><br />
<strong>¡Contra el señor capital! (…)&#8221;</strong></p>
<p><strong>Una experiencia con Chávez</strong><br />
&#8220;Yo tenía 45 años cuando me gradué de bachiller y entonces me pregunté ¿y nuestros hijos qué? Era 1998 y allí empezó la lucha para construir un liceo. Comenzamos a dar clases en varias casas. MonCar prestó por 10 años su sede pa’ que estudiaran los muchachos, nuestros hijos, nuestros sobrinos, mis nietos. Nosotros éramos maestros ad honorem. Nunca recibimos pero ni un pote de pintura. Hasta bedeles éramos. Esa fue una lucha larga. Un día, en 2010, Erika Farías vino de visita a Sanare y nosotros le entregamos el proyecto para el liceo. A los dos meses me llamó la ministra Isis Ochoa y me dijo que tenía que irme a Caracas porque me iban a dar la autorización para los recursos en un acto con el presidente Chávez. Yo salí a las 5 de la mañana de la casa y a las 7 am ya estaba en Barquisimeto. Me compré un pasaje de avión y me fui pa’ Caracas. Me pusieron unos escoltas jajaja. Cuando llegué me mandaron a sentar en la primera fila del teatro Teresa Carreño (eso está en un Aló Presidente) y yo temblaba porque ¿y si el comandante me preguntaba algo? ¡Qué nervios! Y Chávez me puso a cantarle el cumpleaños a Reyes Reyes. Fue muy emocionante eso&#8221;.</p>
<p>Y así nació el Liceo Benita de Jesús García…</p>
<p>*El texto está publicado en <a href="https://www.aporrea.org/desalambrar/n327097.html">Aporrea</a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/gaudy-garcia-campesina-y-agricultora-de-lara-maduro-debe-oir-mas-al-pueblo-y-priorizar-la-agricultura/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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