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	<title>abuso sexual &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>abuso sexual &#8211; Marcha</title>
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		<title>Impunidad sagrada</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Jun 2024 14:01:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
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					<description><![CDATA[El abuso sexual clerical y el silencio de la Iglesia. La historia de Ricardo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2><strong><strong>El abuso sexual clerical y el silencio de la Iglesia. La historia de Ricardo</strong></strong></h2>



<p><strong>Por Sybel Martinez <a href="http://www.twitter.com/sybelmartinez">@sybelmartinez</a></strong> | <strong>Edición: Ana María Acosta <a href="http://www.twitter.com/yakuana">@yakuana</a></strong></p>



<p><strong>Ilustración: Vilma Vargas <a href="http://www.twitter.com/vilmavargasva">@vilmavargasva</a></strong></p>



<p>Ricardo* no dejó una carta de despedida, pero su compañera de vida, un día antes de su muerte, recibió un correo electrónico que contenía una carpeta con todos los documentos escaneados, correos y mensajes de WhatsApp relacionados con el abuso sexual sistemático que vivió por parte F.G. Cadena, un coadjuntor —religioso laico—&nbsp; del Centro Juvenil San Patricio, de la comunidad salesiana, en 1987. Del expediente que Ricardo armó durante 36 años y que lo mantuvo en su poder hasta su muerte, al menos&nbsp;<strong>once vicarios de alta jerarquía eclesial, aquí y en El Vaticano, conocieron su denuncia de abuso sexual.</strong>&nbsp;A pesar de esto, el pederasta hoy sigue siendo párroco en Santa Cruz, en las Islas Galápagos.</p>



<p>La muerte de Ricardo*, en&nbsp; marzo de 2024, fue noticia porque ocurrió dentro de la Asamblea Nacional; días antes él fue visto con una carpeta pidiendo ser escuchado. Lo que llevaba en sus manos no era su hoja de vida en busca de trabajo, era su búsqueda de justicia.</p>



<p><strong>Una cárcel llamada San Patricio</strong></p>



<p>Ricardo* tenía trece años y seis meses cuando ingresó al Centro Juvenil San Patricio, CJSP, en agosto de 1985. Antes de eso, había vivido un año en la calle y dos meses en un albergue temporal conocido como ‘El Sótano’, ubicado en el lugar donde hoy se encuentra la Universidad Salesiana, en Quito. Según Ricardo, la estancia en este albergue era obligatoria como paso previo para ingresar al Centro Juvenil.</p>



<p>Sentir que finalmente tenía un lugar permanente para dormir, alimentarse y vivir seguro le generó muchas expectativas. Sin embargo, esa alegría fue efímera. Durante el primer semestre en San Patricio, la violencia entre los internos era incluso peor a la que Ricardo había experimentado en las calles. Según sus propias palabras, “ni la seguridad de tener comida todos los días ni una cama para dormir justificaban tanta agresión dentro del grupo”. La violencia física era constante. Mientras que la sexualidad —un tema en permanente tensión— orillaba a los chicos a demostrar su virilidad; incluso debiendo mostrar su pene erecto al resto del grupo en múltiples ocasiones. Por supuesto, ninguna expresión de feminidad era permitida.</p>



<p>Varias veces Ricardo intentó escapar y volver a vivir en las calles siguiendo su propio ritmo de vida. Sin embargo, con el tiempo encontró cierta protección temporal en un grupo de amigos antiguos y nuevos, lo que le permitió sobrevivir los primeros seis meses en el internado. Al comenzar el segundo semestre, alcanzó un nuevo estatus social, al dejar de ser considerado como uno de los recién llegados, lo que le brindó&nbsp; tranquilidad, al menos en algunos momentos.</p>



<p>Dentro del Centro Juvenil San Patricio operaba el Proyecto Salesiano “Chicos de la Calle”, cuyas áreas de enfoque eran la acogida temprana, la reintegración familiar y educativa, así como la formación técnica y artesanal; además de la educación religiosa, entre otros aspectos. El objetivo principal era atender a niños y adolescentes varones en situación de calle, abordando problemáticas como la callejización, el consumo inicial de sustancias psicoactivas, la explotación sexual, el maltrato, entre otras vulneraciones a sus derechos.</p>



<p>Durante la época en la que Ricardo permaneció en San Patricio, el centro albergó entre 80 y 125 niños y adolescentes de 6 a 18 años. A pesar de ser un programa de internamiento con un enfoque especial en la protección, los internos no estaban organizados en grupos según sus edades, y carecían de un seguimiento individualizado.</p>



<p>Además, el Centro Juvenil San Patricio, CJSP, no contaba con suficientes profesionales a tiempo completo. Durante las noches, vacaciones o días festivos, los jóvenes quedaban bajo la supervisión de voluntarios religiosos o personas en formación sacerdotal, que eran insuficientes en número y carecían de formación especializada.</p>



<p>Después de pasar un año en el internado, Ricardo se adaptó a la dinámica del Centro y continúo una carrera de carpintería. Comenzó a destacar en sus estudios siendo elegido con frecuencia para hablar en público sobre los beneficios del programa de educación e inserción social</p>



<p>Llegó el tercer año de permanencia en el Centro, un período muy confuso y doloroso para Ricardo, que aunque siempre destacaba en lo académico y tenía mucho potencial, psicológicamente estaba devastado. Ricardo comenzó a ser abusado sexualmente por uno de los hermanos coadjuntores salesianos del Centro, F.G. Cadena, en principio responsable del taller de sastrería, después educador general a tiempo completo en el CJSP y hoy párroco en la parroquia Sagrada Familia de la Isla Santa Cruz, en las Islas Galápagos.</p>



<p><strong>Pederastia Clerical</strong></p>



<p>Era 1987, Ricardo tenía 15 años, cuando F. G Cadena, de 32 años, comenzó a abusar de él de forma sistemática. Cadena era coadjuntor —un religioso laico, que vive en la comunidad religiosa junto con sacerdotes o diáconos salesianos— , su poder, la autoridad y la confianza, le permitían tener contacto directo y constante con todos los niños y adolescentes internos.</p>



<p>Ricardo narra los inicios del abuso así:</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>“Recuerdo que había una habitación aislada, lejos del edificio central que servía como enfermería, era un lugar al que no todos tenían acceso, que tenía seguridad y que servía para descansar o recuperarse o aislarse médicamente. No recuerdo exactamente por qué me encontraba en la enfermería pero me viene a la mente que el presbítero F. Cadena, que en ese momento tenía unos 32 años, entró a la enfermería y empezó a acariciarme las piernas, en principio yo lo entendí como un juego puesto que él era muy ‘juguetón’ con todos los internos, pero empezó a acariciarme los genitales”, narra Ricardo, en una declaración, en 2018, ante el llamado “Tribunal Diocesano” en lo que la Iglesia denomina “investigación previa” conformado por el investigador delegado Presbítero Luis Miguel Aldaz y el notario Roque Gavilanes.</p></blockquote>



<p>Un día Cadena invitó a Ricardo a su habitación a pretexto de mostrarle algo; pese a que era prohibido hacerlo, se las ideó para ingresar con él a su dormitorio, ahí le dio un libro y mientras Ricardo lo ojeaba, sentado al filo de la cama, Cadena, abusó sexualmente de él. Esta dinámica se mantuvo a diario y se convirtió casi en un ritual. Incluso por las noches Cadena obligaba a Ricardo a cruzarse por el muro del tercer piso para ir a su habitación, un par de ocasiones fue encontrado saliendo del cuarto del coadjuntor, por sus compañeros de internado.</p>



<p>A cambio del abuso sistemático, cuando el grupo estaba a cargo de Cadena, Ricardo era “recompensado” con dotaciones extras de comida, exoneraciones de trabajos, de castigos o de tareas forzadas.</p>



<p>El abuso duró casi seis meses y esto generó que Ricardo abandone San Patricio sin terminar el programa. En un certificado de 1989, el director del Centro Juvenil San Patricio, de ese entonces, padre Jaime Calero, dice que Ricardo se retiró “por circunstancias personales”. Pero en realidad la razón fue que Ricardo prefirió volver a las calles, antes que seguir viviendo el abuso del cual era objeto.</p>



<p>Cadena, al poco tiempo, también, salió del Centro Juvenil y fue a trabajar como docente en el Colegio Técnico Don Bosco de La Tola, de Quito. Allí fue donde él y Ricardo se volvieron a encontrar. Cadena no desaprovechó la oportunidad para proponer a su víctima seguir “manteniendo contacto”. Ricardo, esta vez, libre de sometimientos, encierros y ataduras, se negó rotundamente, poniendo un alto a su agresor y al abuso, aunque, en ese momento, no fue capaz de denunciarlo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>“yo me limité a evadir lo más que pude, pero no fui capaz de denunciar, ya que eso al interior de mis compañeros hubiese significado la burla permanente e incluso el aislamiento entre otras cosas. Creo que pesó mucho las consecuencias que se darían de una denuncia que el mismo hecho del abuso. Esto hizo que termine viviendo el abuso incluso como una situación normal.” dice Ricardo, en una carta enviada al inspector salesiano, años después.</p></blockquote>



<p>.</p>



<p><strong>Denunciado al clero:&nbsp;<em>Sacramentorum Sanctitatis Tutelano</em></strong></p>



<p>Ricardo necesitó dieciséis años para poder hablar y denunciar el abuso sistemático al que fue sometido por F. G. Cadena, en el Centro Juvenil San Patricio.&nbsp; Su primer intento de dar a conocer lo vivido es una<strong>&nbsp;carta enviada al Padre Franciso Sánchez</strong>, inspector de la comunidad&nbsp; Salesiana, el 20 de abril del 2003.&nbsp;</p>



<p>“Después de una fuerte reflexión de cuaresma, me he sentado a escribir y expresar lo que&nbsp;estoy viviendo. Soy un ex-alumno del Centro Juvenil San Patricio (Cumbayá “SP”), estuve en el centro desde el 10 de agosto de 1985 hasta el 15 de noviembre de 1988*, durante los tres años y tres meses viví muchas cosas y situaciones” inicia la carta de cinco páginas donde narra la violencia vivida en el Centro y el abuso sexual por parte de Cadena.</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>“Hace unos años me negaba a creer que la sexualidad es importante en la vida misma, me negaba como forma de no reconocer que he sido violentado y abusado en mi corta edad, la negación como forma misma del miedo y de la incapacidad de superar momentos tan dolorosos para mí (…) una forma de afrontar es tener la fuerza suficiente para reconocer que fui abusado y decirlo hoy.” narra Ricardo.</p></blockquote>



<p>La respuesta del párroco Francisco Sánchez, inspector de la comunidad Salesiana, fue una llamada telefónica donde le dijo que Cadena había dejado de pertenecer a la comunidad Salesiana y que no era sacerdote sino un laico religioso. Esto para deslindar a los salesianos de toda responsabilidad de cara a este acto abominable.</p>



<p>Dos meses después, el 2 de junio del 2003, el abusador Cadena remite un correo a Ricardo donde le dice:</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>“yo no sé qué le impulsó hacerme daño de esta manera en contra de mi persona, por lo que le pido de por favor retire esa documentación pidiendo disculpas en vista que la comunidad salesiana no tiene que ver nada en este asunto. Hace algunos años atrás que me retiré de los salesianos, por lo tanto, ya no soy miembro de esa comunidad. Y nunca en mi vida he pasado por estos casos engorrosos de leguleyos de los cuales usted menciona”.</p></blockquote>



<p>Que el agresor tome contacto con la víctima de violencia para recriminarle por su denuncia es una forma de amedrentamiento, una forma de buscar silenciarlo. Ricardo se sintió presionado y&nbsp; por años esperó, pero los intentos de Cadena no lograron callarlo.&nbsp; Así, el 23 de octubre del 2006, envió una carta abierta a la Comunidad Salesiana:</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>“La comunidad salesiana no puede exonerarse de responsabilidades, yo fui parte de una institución dirigida y administrada por la C. Salesiana, el abusador sexual fue miembro de la comunidad, los abusos fueron frecuentes y sistemáticos dentro de un sistema de “rehabilitación” bajo modalidad de internado, los cuales han sido y son promovidos como alternativa de educación por parte de la comunidad Salesiana. Es decir, las condiciones institucionales del internado permitieron que un abusador sexual tenga instrumentos y posibilidades que le permitieron abusar de mí sin ser detectado y sobre todo salir impune del hecho. A esa impunidad la C. Salesiana representada en la inspectoría resulta sumarse con una posición de simple lavado de manos.” dice Ricardo en la carta.</p></blockquote>



<p>Pese a no haber obtenido respuesta en sus anteriores comunicaciones, el 4 de junio del 2018, Ricardo vuelve a enviar un correo electrónico al párroco Francisco Sánchez, inspector salesiano, con copia a varias autoridades de la Iglesia, incluida la Conferencia Episcopal, donde solicita una audiencia personal por “abuso sexual a menor de edad”.</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>“Han pasado 15 años de la primera carta que le escribí denunciado la situación de ABUSO SEXUAL a un menor por parte de un miembro de la comunidad salesiana de aquel momento. Me preocupa que haya transcurrido 15 años y la Comunidad Salesiana no ha tenido la delicadeza de afrontar el hecho, la madurez de asumir una denuncia y la oportunidad de subsanar una vida” dice el correo.</p></blockquote>



<p>Tras 15 años de espera, esta vez Sánchez responde el correo y le otorga audiencia. Once días más tarde, Ricardo mantiene una reunión con monseñor&nbsp;<strong>Patricio Bonilla, obispo Vicario de Galápagos</strong>,&nbsp;<strong>y el padre Teófilo León, vicario de Misión</strong>, quienes solicitan a Ricardo rehacer la denuncia y ponerla en conocimiento, también, de la máxima autoridad de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, en ese momento,&nbsp;<strong>monseñor Eugenio Arellano.</strong></p>



<p>Ricardo no se demoró en entregar la denuncia, la tuvo lista por años. El 15 de junio del 2018 la remitió, y en ella solicitó:</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>“se realice la investigación que determine las responsabilidades, sanciones y resorciones necesarias del abuso sexual denunciado” y concluye con esta frase: “no más víctimas de abuso sexual en instituciones educativas religiosas”.</p></blockquote>



<p>La razón por la que avocó conocimiento el vicariato de Galápagos, es porque Cadena cambió de congregación y se ordenó como sacerdote diocesano, el 6 de diciembre del 2003, es decir, ocho meses después de que Ricardo lo denunció por primera vez ante los salesianos. Cadena fungió de párroco en la Isla Floreana, luego pasó a la Isla Isabela, en la cual permaneció por mucho tiempo, hoy según una fuente reservada dentro de la iglesia, conocemos que es párroco de la parroquia Sagrada Familia de la Isla Santa Cruz, en las Islas Galápagos.</p>



<p>El Vicariato Apostólico de Galápagos, el 16 de julio del 2018, mediante decreto No. 002-2018-DEVAG-CFGCP, dio inicio a la investigación previa por las acusaciones en contra de Cadena&nbsp;<strong>“conforme el Instructivo para el juzgamiento de causas de abuso sexual por parte de clérigos, que realicen su labor pastoral en el Ecuador, emitido en 2014</strong>, por la Conferencia Episcopal, decretando:</p>



<p>“ 1. Dar inicio a la investigación previa, a norma del CAN. 1717, de la actual legislación canónica.</p>



<ol start="2"><li>Nombrar como Delegado para esta investigación previa al presbítero Reverendo Padre LUIS MIGUEL ALDAZ SALAZAR, incardinado en la Arquidiócesis de Quito.</li><li>Nombrar como Notario al Reverendo Padre ROQUE GAVILANEZ, incardinado en la Arquidiócesis de Quito.”</li></ol>



<p>El 14 de septiembre del 2018, Ricardo fue interrogado por este llamado “Tribunal Diocesano”, en una llamada “investigación previa” donde le realizaron ocho preguntas. Es desgarrador leer el interrogatorio, los detalles del abuso sistemático del que fue víctima, las secuelas irreversibles en su vida de esta vil agresión. Algo que salta a la vista y es de enorme preocupación es la pregunta cinco:</p>



<p><strong>— ¿Sabe usted si el presbítero F. Cadena cometió otros abusos a otros menores?</strong></p>



<p><strong>— No tengo la certeza, sin embargo, después escuché muchos rumores de que así era.</strong></p>



<p>Al contestar la última pregunta Ricardo es enfático en mencionar:</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>“Quiero decir que no es la primera vez que hago esta denuncia, entregó una carta indicando la cronología de las denuncias que realicé, tanto a la comunidad Salesiana como a la Conferencia Episcopal y al Vicariato apostólico de Galápagos, pido que se haga justicia y que se escuche la voz de las víctimas para que de deje de encubrir y la Iglesia actúe como debe hacerlo. Quiero añadir también que en los últimos dos meses recibí dos llamadas del Presbítero F. Cadena. En la primera me pide superar estos hechos asumiendo su culpabilidad y en la segunda me dice que yo fui el culpable, quien lo provocó y lo abordó y que él es inocente.”</p><p>&nbsp;</p></blockquote>



<p>El 8 de noviembre del 2018, monseñor Patricio Bonilla eleva a consulta el caso&nbsp;<strong>a monseñor Fernando Filone, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos de la ciudad del Vaticano</strong>, donde le da a conocer&nbsp; que luego de haber mantenido una conversación personal con F.G. Cadena, este reconoció su culpa por lo que pregunta cómo proceder considerando que al momento “de cometer el delito tipificado en el Art. 6 de MP. Sacramentorum Sanctitatis Tutelano*,&nbsp; no era clérigo, sino hermano Coadjuntor salesiano”.</p>



<p>Cuatro meses después, el 8 de marzo de 2019,&nbsp;<strong>monseñor Andrés Carrascosa, Nuncio Apostólico del Ecuador, remitió a monseñor Bonilla, el oficio N. 1918/19, en el cual le hizo conocer que, monseñor Giacomo Morandi, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, entidad encargada en el mundo de las sanciones disciplinarias en casos de abuso sexual</strong>, “se proclama no competente en el caso mencionado” pues solo puede juzgar delitos cometidos contra el sexto mandamiento por los clérigos (no de religiosos laicos). Dejando a criterio del Obispo las medidas a tomar, considerando que, la acción criminal conforme lo establece el Código Canónico (Can. 1362 § 1, 2) prescribe a los 5 años.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter"><img src="https://wambra.ec/wp-content/uploads/2024/06/Carta-1.jpg" alt="" class="wp-image-272540"/></figure></div>



<p>Cuatro días más tarde, monseñor Patricio Bonilla, suspende vía decreto ad tempore a Cadena, donde le impone una pena canónica de un año y revoca sus beneficios y ejercicio del ministerio sacerdotal. El documento dice:</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>“Siguiendo las instrucciones dadas, el Consejo de Misión, reunido en Puerto Baquerizo Moreno, San Cristóbal, el 12 de marzo de 2019, impuso una pena canónica de un año al Rvdo. F. Cadena, privando de todos los beneficios y del ejercicio de su ministerio sacerdotal. Además, exhortándolo a reflexionar y meditar este tiempo en un retiro prolongado en la Isla Floreana.&nbsp;Esta pena, cuya finalidad es suscitar el deseo sincero de cambio y conversión tendrá efecto desde el momento en que P. F. Cadena, tenga conocimiento del mismo”</p></blockquote>



<p>La pena la impone Monseñor Bonilla por ser el Vicario de Galápagos, pero al haberse cometido el delito en Quito, esta sanción debía también ser impuesta por la máxima autoridad eclesial de esta ciudad. Pese a que la pena canónica es de efecto inmediato, recién cinco años más tarde, el arzobispo de Quito y primado de Ecuador,&nbsp;<strong>Alfredo José Espinoza Mateus, a través del oficio 077-CAQ-2024, del 31 de enero de 2024</strong>, le hace conocer a F. Cadena la revocatoria de sus facultades ministeriales, al tiempo que le recomienda que vuelva a su jurisdicción, pese a que el sacerdote ya se encontraba de vuelta en Galápagos.</p>



<p>Una fuente reservada, experta en derecho canónico, explica que esta acción del arzobispo de Quito. Alfredo José Espinoza, es una forma de “curarse en sano” ya que queda la duda de que esta revocatoria corresponda a la pena impuesta por monseñor Patricio Bonilla, Vicario Apostólico de Galápagos, en 2019, o si se trata de otra sanción impuesta al mismo sacerdote Cadena, años después, dado el tiempo transcurrido y la falta de justificación en el documento.</p>



<p>En todo caso, este decreto de revocatoria de facultades a F. Cadena, emitido por el Arzobispo de Quito consistía básicamente en: no poder celebrar misa, impartir la palabra de Dios y escuchar confesión, por un año. Siendo así, el cura Cadena, este año, 2024, debería estar privado de sus facultades ministeriales, cosa que no ha sucedido.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter"><img src="https://wambra.ec/wp-content/uploads/2024/06/Carta-2.jpg" alt="" class="wp-image-272541"/></figure></div>



<p>Todas estas decisiones tomadas por las autoridades eclesiásticas no le fueron comunicadas oficialmente a la víctima. Ricardo tuvo que nuevamente enviar una carta y pedir una reunión para obtener respuesta con el nuevo inspector de los salesianos,<strong>&nbsp;el párroco Marcelo Farfán,&nbsp; el 7 de febrero del 2024</strong>,&nbsp; para recién ahí conocer que Cadena había aceptado su responsabilidad y que había sido suspendido por un año. Ricardo y el párroco Farfán se conocieron en el Centro Juvenil San Patricio, cuando este último recién iniciaba su camino al sacerdocio como estudiante de teología, a esto apeló Ricardo para lograr reunirse con él.</p>



<p><strong>Entre la calle y el cielo</strong></p>



<p>Ricardo fue un niño en situación de calle, un adolescente vulnerable, hijo de madre soltera, el menor de dos hermanos. A los 12 años se fue de su casa y sobrevivió en la calle, subiendo y bajando de buses interprovinciales, así conoció todo el país&nbsp; y así pudo evadir, por un año, el maltrato y la negligencia parental de las que era objeto.</p>



<p>Durante este tiempo experimentó mucha violencia, pero nada fue comparable al abuso clerical que tuvo que soportar en el Centro Juvenil San Patricio. Allí escapar le fue imposible, el Centro era una cárcel sin barrotes, en donde el desamparo se fundía con el miedo y el silencio, creando un terreno fértil para que todo tipo de malos tratos y el abuso clerical se produjeran.</p>



<p>Ricardo sabía que hubo más chicos violentados sexualmente en el Centro; también, sabía que no tuvieron su misma suerte, no solo por no lograr irse de San Patricio sino por no haber podido salir de la calle, terminar el colegio y graduarse en la universidad, como él sí lo hizo.</p>



<p>Ricardo tenía altas capacidades y un problema de visión que no fue corregido a tiempo, lo que le causó dificultades en la escuela. Cuando era niño, no le gustaba asistir a clases porque no podía leer, lo que le costó recibir palizas no solo de su madre sino también de los empleadores de ella. Su madre era una trabajadora doméstica.</p>



<p>Aunque se graduó tarde, casi a los 33 años, tuvo muchos logros en el campo profesional. Fue asesor de autoridades locales, fue funcionario en la Asamblea Nacional, hasta febrero del 2024, cuando fue desvinculado.</p>



<p>Ricardo tenía 52 años, estaba casado y tenía dos hijas, una de su matrimonio y otra con su pareja anterior, cuando pudo concluir lo que él llamaba “su sanación”, es decir, supo que F. Cadena aceptó su culpa y recibió una irrisoria pena canónica. Había pasado 36 años de su vida buscando verdad, justicia y reparación y no la encontró.</p>



<p>El 5 de marzo del 2024, Ricardo, que aún mantenía la credencial de la Asamblea Nacional por haber trabajado en la institución, pasó los filtros de seguridad, llegó hasta la terraza del Palacio Legislativo y se quitó la vida. La Asamblea Nacional emitió un escueto<a href="https://x.com/AsambleaEcuador/status/1765064409742008629">&nbsp;comunicado</a>&nbsp;sobre su muerte. Pese al hermetismo de las autoridades, en redes sociales el caso se viralizó asegurando que la desesperación por encontrar trabajo llevó a esta persona, cuya identidad era desconocida, a quitarse la vida.</p>



<p><strong>Alex Samaniego, funcionario de la Asamblea Nacional en su cuenta de X publicó:</strong></p>



<p>“Un día, nadie le paraba balón en la puerta, tenía una carpeta amarilla en el brazo (su hoja de vida), vio que yo tenía credencial de Asamblea Nacional, me pidió que le ayudara a hablar con el presidente de la Asamblea (<strong>Henry Kronfle</strong>) o alguna comisión para que lo volvieran a contratar. Por supuesto, le ayudé en lo que pude; sin embargo, no lo volví a ver desde aquella ocasión. Supe por otros despachos que, durante tres meses, recorrió toda la asamblea visitando todos los despachos y rogando que lo reconsideraran, ya que tenía un hogar que mantener”.</p>



<p>Sin embargo, su pareja quien lo conoció y estuvo a su lado quince años desmiente lo aseverado en redes sociales: “Siempre trabajamos y nos ha ido bien, construímos una experiencia laboral importante por lo que encontrar otra oportunidad laboral era cuestión de tiempo”.</p>



<p><strong>En poder de Ricardo hallaron su teléfono y un pasamontaña. Su cuerpo fue encontrado por un trabajador del área de mantenimiento de la Asamblea alrededor de las 10:00 am.</strong>&nbsp;En el examen médico legal se pudo observar que el rigor mortis había durado aproximadamente de 10 a 12 horas lo que ha generado dudas en su familia debido a las diferencias entre la hora en que fue encontrado y el tiempo transcurrido desde su muerte.</p>



<p>La Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Dinased, por pedido de la Asamblea Nacional, inició una investigación que no ha avanzado hasta ahora, las cámaras de seguridad son cruciales para determinar cómo y a qué hora entró, con el fin de disipar todas las dudas en este caso.</p>



<p>Ricardo no dejó una carta de despedida, pero su compañera de vida, un día antes de su muerte, recibió un correo electrónico de él, que contenía una carpeta con todos los documentos escaneados, correos y mensajes de WhatsApp relacionados con el abuso sexual clerical sistemático del cual fue objeto.</p>



<p>La carpeta que llevaba Ricardo bajo el brazo, todos los días, pidiendo ser recibido por el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Kronfle y por varios asambleístas, no era su currículum vitae. Su desesperación porque le dieran audiencia tampoco tenía que ver con un pedido laboral.</p>



<p>.</p>



<p>.</p>



<p><strong>El espíritu de cuerpo del clero y el control de las almas</strong></p>



<p>Ricardo pasó veintiún años esperando por una respuesta, confiando en que el abuso sexual del cual fue objeto pesara más que las sotanas de los vicarios.</p>



<p>La tardía sanción clerical a F.G. Cadena, por haber abusado sistemáticamente de él y quién sabe de otros niños más, es un acto de cinismo.</p>



<p>La máxima pena que contempla el derecho canónico para un cura que haya violado a uno o a mil niños es reducirlo al estado laico —como si ser laico fuera un castigo— y ni esa pena le fue dada al cura Cadena, quien se mantiene como párroco en las Islas Galápagos.</p>



<p>Surgen muchas preguntas en este caso: ¿Por qué las autoridades eclesiásticas&nbsp; tardaron tanto en responder a Ricardo y en sancionar al cura Cadena? ¿Por qué la Iglesia no denunció al agresor ante la Fiscalía? ¿Por qué se le permitió ordenarse como cura cuando 8 meses antes, Ricardo, lo denunció por pederastia clerical? Pese a que Cadena aceptó su culpa, ¿por qué sigue fungiendo como cura, con todos los riesgos que ello implica?&nbsp;<strong>La respuesta es evidente, porque la tolerancia hacia el delito, el silencio cómplice, el encubrimiento sistemático y la falta de colaboración con la justicia convierten a la pederastia clerical no solo en una agresión sexual individual sino en una práctica legitimada estructural e institucionalmente por la Iglesia Católica</strong>. Porque este patrón subsume a&nbsp; los religiosos y los cercanos a ellos en una red de ocultamiento y protección mutua.</p>



<p>Por otra parte, en el “dilecto hermano en Cristo”, F.G. Cadena, no hubo acto de contrición alguno, arrepentimiento, y mucho menos un propósito de enmienda; ni siquiera cumplió la sanción canónica de un año que se le impuso. Durante la pandemia del COVID-19, allegados a Ricardo pudieron constatar que Cadena impartía la Santa Misa, vía Zoom, a los feligreses de las Islas Galápagos. Este ofensor sexual, luego de su paso por el Centro Juvenil San Patricio, dio clases en los colegios Don Bosco y Central Técnico de la ciudad de Quito, hasta que se ordenó como cura y se fue a las Islas Galápagos, donde ha sido párroco de varias parroquias.</p>



<p>Del expediente que Ricardo fue armando durante años y que lo mantuvo en su poder hasta el día de su muerte,&nbsp;<strong>fueron al menos once vicarios de alta jerarquía eclesial, aquí y en El Vaticano, los que conocieron del caso</strong>, y salvo al párroco Marcelo Farfán, a todos les faltó compasión, sensibilidad y humanidad no sólo para con Ricardo sino para todos aquellos niños a los que Cadena, un pederasta consumado, debió haber agredido durante todo este tiempo.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter"><img src="https://wambra.ec/wp-content/uploads/2024/06/Cuadro-caso-Ricardo.jpg" alt="" class="wp-image-272584"/></figure></div>



<p>.</p>



<p>.</p>



<p><strong>Comisión Ocasional en la Asamblea Nacional</strong></p>



<p>En la historia de abuso clerical de Ricardo, a diferencia de otros casos como las víctimas de los curas César Cordero (+) o Luis Intriago y su dinámica del pecado, y otros casos más, hay algo que no podemos dejar escapar, y es que Ricardo se encargó de documentar cada una de las actuaciones de la Iglesia Católica y su afán por silenciar u ocultar lo sucedido.</p>



<p>En la carpeta que remitió a su pareja, hay documentos fechados, foliados y numerados; es decir, hay pruebas de la perversa actuación de la jerarquía eclesiástica, de su calculado y cómplice silencio y de su falta de amor al prójimo. Sí, porque durante 21 años intentaron desmoralizar a Ricardo, acallarlo, ganarle por cansancio, pese a su enorme sufrimiento, hasta llevarlo a un punto de quiebre.</p>



<p>La ridícula pena eclesial impuesta al pederasta F.G. Cadena, tras su aceptación de los hechos, no solo terminó de dar la estocada final a su víctima, sino que también dejó al descubierto, una vez más, que la Iglesia Católica está lejos de tramitar e investigar el abuso sexual clerical con debida diligencia y mucho menos de intentar poner a sus perpetradores en manos de la justicia.</p>



<p>Otra prueba de lo aquí afirmado es el informe intermedio de investigación defensorial emitido por la&nbsp;<strong>Defensoría del Pueblo, DPE, el 20 de diciembre del 2023</strong>, con el fin de conocer el estado de situación de los niños y niñas del país en materia de abuso sexual infantil. En él, mediante un oficio, la DPE consulta a la Conferencia Episcopal acerca “del registro de casos de abuso sexual infantil detectados en el ámbito religioso en el período de 2018 a junio de 2023 y respecto al número de casos denunciados a la Fiscalía”. La Conferencia Episcopal señala no contar con dicha información y solicita que la misma sea requerida a las distintas jurisdicciones eclesiásticas.</p>



<p><strong>¿Hasta cuándo vamos a seguir aceptando el pacto de silencio e impunidad impuesto por la Iglesia Católica?</strong>&nbsp;La pederastia clerical no solo merece una respuesta canónica, sino también judicial y legislativa.</p>



<p>.</p>



<p><strong>Por justicia y contra el silencio</strong></p>



<p>Ricardo se quitó la vida dentro de la Asamblea Nacional, fue exfuncionario de esta entidad, un hombre sensible e inteligente en búsqueda de justicia. Su caso debe ser investigado de principio a fin; su familia merece obtener respuestas.</p>



<p>La Iglesia Católica y su cuerpo eclesial deben rendir cuentas por este y por todos los casos de abuso sexual y pederastia clerical contra niños, niñas y adolescentes que han ocultado, olvidado y silenciado: el del Cesar Cordero, en Cuenca;&nbsp; el de Luis Fernando Intriago y su dinámica del pecado, en Guayaquil; el de Nestor Genaro B., párroco de Guapulo, en Quito y el último conocido en junio de 2024, el de Miguel Augusto Yumi, párroco de San Miguel del Común, que abusó de una niña de 13 años de la Unidad Educativa Danielle Sipione, en Quito, y huyó a Colombia. Es mandatorio buscar y descartar a más víctimas del cura F. Cadena. A las víctimas de este flagelo y sus familias se les debe dar la opción de denunciar y la garantía de obtener verdad, justicia y reparación, la Iglesia debe indemnizarlas.</p>



<p>Se impone, también, la necesidad de una auditoría a todas las instituciones y autoridades eclesiásticas conjuntamente con sus planes, programas, proyectos, y sus funciones pastorales y educativas hacia las personas más vulnerables, niños, niñas y adolescentes. Es necesaria una Comisión de visitadores nombrada por el Papa Francisco para que investigue los abusos sexuales, algo que ya se ha hecho en otros países como Chile, Bolivia y Perú.</p>



<p>Hay que evaluar, también, las actuaciones de las entidades del Estado conforme a sus competencias y determinar los vacíos y deficiencias normativas frente a este flagelo.</p>



<p><strong>La Fiscalía y&nbsp; el Consejo de la Judicatura tienen la exigencia de llevar un registro desagregado de delitos contra la integridad sexual de niñas, niños y adolescentes</strong>&nbsp;perpetrados por miembros de la iglesia católica y evangélica, como una forma de contar con datos reales sobre la violencia sexual sistemática ocurrida en estas instancias. Esto siguen sin hacerlo, pese a que transparentar esta información fue una de las recomendaciones del Informe AAMPETRA del 2018, sobre el abuso sexual en espacios educativos.</p>



<p>Es el Pleno de la<strong>&nbsp;Asamblea Nacional quien puede crear una Comisión Especializada Ocasional</strong>&nbsp;no solo para investigar el caso de Ricardo, sino también de todas las víctimas de violaciones y abusos a quienes la Iglesia Católica, sus autoridades e instituciones —no solo educativas— les han impuesto el silencio y el temor reverencial.</p>



<p>El resultado de esta Comisión podrá servir de insumo para que las víctimas y sus familias puedan llevar sus procesos a los sistemas internacionales de derechos humanos —en muchos casos será lo único que les quede por hacer— y así obtener algo de resarcimiento por tanto dolor y sufrimiento.</p>



<p>Hay que dejar de ser testigos silentes, los cambios concretos y profundos ofrecidos por la Iglesia Católica para librarla de este flagelo, han quedado en meros propósitos y no han pasado de un bonito discurso, no importa cuánto se afanen en avergonzarse y disculparse, las víctimas siguen siendo ignoradas y burladas en el nombre de Dios, de su Cruz y de la Iglesia.</p>



<p>***</p>



<p>En este artículo, honramos la memoria de Ricardo (nombre protegido) y nos comprometemos a dar voz a su historia y a las historias de tantos otros niños y niñas víctimas del abuso y la pederastia clerical. Más que un relato de tragedia, este es un llamado a la acción, una invitación a la empatía y a la solidaridad para con las víctimas de este flagelo y sus familias, también es una exigencia para que la Iglesia Católica deje de encubrir a curas abusadores y para que el Estado ecuatoriano investigue estos actos abominables.</p>



<p>Si fuiste víctima de abuso sexual por parte de miembros de la Iglesia o conoces alguna historia y quieres denunciar, puedes escribirnos a&nbsp;<a href="mailto:investigacion@wambra.ec">investigacion@wambra.ec</a></p>



<p>.</p>



<p><strong>Notas:</strong></p>



<p>*Ricardo es un nombre protegido.</p>



<p>*Si bien Ricardo coloca en la carta que estuvo en el Centro Juvenil San Patricio de 1985 a 1988, un certificado emitido por el director del Centro, Padre Jaime Calero, en 1989, dice que él estuvo en el Centro hasta noviembre de 1987. Para una víctima de violencia sexual que recuerda los hechos ocurrido en la niñez o adolescencia, los tiempos pueden percibirse diferente, lo que puede hacer que estos se los recuerde con una temporalidad más amplia, dado los efectos del trauma.&nbsp;</p>



<p>*Sacramentorum Sanctitatis Tutelano  significa, «La custodia de la santidad de los sacramentos”.<br><br>**<br>Publicado originalmente en<br><a rel="noreferrer noopener" href="https://wambra.ec/impunidad-sagrada-silencio-abuso-iglesia/" target="_blank">https://wambra.ec/impunidad-sagrada-silencio-abuso-iglesia/</a><br>Todos los contenidos en Wambra medio comunitario tienen licencia<br>Creative Commons- Attribution-NonCommercial- NoDerivatives 3.0 IGO</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/impunidad-sagrada/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Los Darthés y los Ortegas. El poder patriarcal en su laberinto</title>
		<link>https://marcha.org.ar/los-darthes-y-los-ortegas-el-poder-patriarcal-en-su-laberinto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Dec 2018 11:57:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[Actrices Argentinas]]></category>
		<category><![CDATA[claudia korol]]></category>
		<category><![CDATA[feminismo]]></category>
		<category><![CDATA[Patriarcado]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[El miercoles pasado la colectiva de Actrices Argentinas presentó una denuncia pública de violación de Thelma Fardin, un hecho ocurrido y denunciado en Nicaragua,  justamente el lugar donde pesa la misma acusación sobre el presidente de aquella nación. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/Claudia-Korol">Claudia Korol </a>  @claukorol</strong></p>
<p><em>El miercoles pasado la colectiva de Actrices Argentinas presentó una denuncia pública de violación de Thelma Fardin, un hecho ocurrido y denunciado en Nicaragua,  justamente el lugar donde pesa la misma acusación sobre el presidente de aquella nación. </em></p>
<div></div>
<div>
<p style="text-align: left;">Escuchás el relato de Thelma, te estremecés, y gritás “Yo te creo”. Ese “yo te creo” está atravesado por experiencias propias, cercanas. Toca nuestros cuerpos pero también toca nuestras credulidades. Juan Darthés, el actor de tantas novelitas que hicieron llorar de emoción a las pibas y a las doñas, es un violador. ¿Quién lo iba a pensar? ¡Tan famoso! Tan deseado por muchas mujeres. ¿Por qué tenía que violar a pibas vulnerables usando luego su prestigio para silenciarlas? Uno de los machitos alfas de la TV y del espectáculo, tan creído de su posibilidad de disponer de los cuerpos de las pibas. Tan prepotente en su creencia de ser todopoderoso. Tan Marlon Brando violando a María en “El último tango en París”, bajo la mirada de la cámara y en complicidad con Bertolucci.</p>
<p>“Mirá cómo me ponés, le dice Darthés a la piba … Pensando que esas palabras deberían resultar un piropo. Y al mismo tiempo, responsabilizando a la piba que “se la pone dura”. El padre de familia violador… no puede manejar sus durezas. Tiene que penetrar a la piba, una y otra vez. Tan impune, tan de fiesta, tan acosador, tan reventados&#8230; como tantos, como tantos…</p>
<p>Alguna lo denunció antes, más de una. Muchos no les creyeron. Mirtha Legrand lo invitó a almorzar, para que haga su descargo, y reponga energías. Entre bueyes no hay cornadas. Juan Darthés fue cuidado por los empresarios del espectáculo y por los medios que una y otra vez limpiaron sus manchas.</p>
<p>La acción actual de actrices argentinas tiene el poder fuerte de lo colectivo, y de un colectivo que es reconocido por su lugar en la industria cultural. Es una acción realizada por mujeres reconocidas, que en lugar de estar peleando entre sí, como les gusta a los programas que se encargan de chimentos, se han unido para abrazar a una de ellas. Unidas, son mujeres con poder. Unidas somos poderosas. Pero&#8230;</p>
<p>La denuncia de Thelma nos conmueve, porque es audible, porque es creíble, y porque toca en heridas que todas tenemos. ¿Quién no ha vivido alguna situación de violencia sexual que ha dejado en el silencio?</p>
<p>“Nunca te va a faltar trabajo”, le dijo el violador a la víctima al terminar con su ejercicio tan parecido al del prostituyente. La promesa era el pago de su silencio con posibles laburitos en los medios. Sexo por trabajo, la oferta a una niña que quería ser actriz.</p>
<p>Luego, cuando la niña fue mujer y habló, los buitres de la prensa se lanzaron sobre ella para despedazarla. ¿Por qué no lo dijo antes? Le preguntaron. Como si todas las denuncias hechas en la historia por miles de mujeres, que jamás fueron escuchadas, no actuara como una mordaza sobre la conciencia colectiva.</p>
<p>Escucho el relato de Thelma y me estremezco. Ella recurre a la justicia en Nicaragua, el lugar donde sucedió la violación. Es esa misma Nicaragua, donde otro macho poderoso, que de modo sistemático violó a la hija de su mujer actual, hoy es Presidente. Todo lo denunciado frente a los tribunales por Zoilamérica, no tuvo más resultado que revictimizarla. Una piensa por qué hay tanta complicidad en la defensa de Daniel Ortega, el presidente violador, incluso por parte de sectores de la izquierda latinoamericana que callan, que miran para otro lado, porque el tipo que ahora persigue y reprime a las y los jóvenes que se rebelan, “es jodido, pero es compañero”, dicen que dicen. Quienes le creen a las artistas argentinas. ¿Le creen a Zoilamérica? Las feministas nicaragüenses se atrevieron a denunciar, y hasta hoy esto les viene costando persecuciones, y prisiones. Yo te creo, Thelma. Yo te creo, Zoilamérica.</p>
<p>Lo que estremece en la denuncia de Thelma, es el eco que sus palabras hacen en nuestros cuerpos. ¿Quién no convivió en su familia, en su trabajo, en su lugar de estudios o de vivienda con un Juan Darthés? ¿Quién no se calló alguna denuncia en su vida, porque nadie nos iba a creer?</p>
<p>El relato audible hoy, de todos modos, no alcanza a las mujeres indígenas, a las mujeres negras, a las villeras, a las campesinas, a las mujeres empobrecidas de los territorios de exclusión. El relato audible no alcanza a las mujeres en prostitución, a las trans, a las lesbianas, a las travestis. El “algo habrán hecho” que criminaliza la pobreza, ahoga cualquier grito. Son gritos sin eco.</p>
<p>Tal vez ése sea uno de los desafíos centrales de los feminismos populares. Que los focos iluminen también las regiones donde ni los taxis, ni los colectivos, ni los servicios urbanos llegan. Que digamos “yo sí te creo” a las mujeres negras e indígenas que interpelan el racismo de un feminismo blanco al que sienten como ajeno. Que ilumine esas casas que se han vuelto cárceles para tantas niñas que tienen al tío, al abuelo, al padre, al hermano, como violador serial. Que no sólo se pueda escuchar, sino cuidar sus vidas. Que no se queden sin trabajo por denunciar. Que no sean asesinadas, como último modo de descarte de los cuerpos usados.</p>
<p>Ahora que sí nos ven, gracias al coraje de las Thelmas, y de madres como Marta, la mamá de Lucía… Que nos vean a todas y a cada una. Pero sobre todo, que nos veamos nosotras. Y que nada, ninguna razón de poder mediático o ninguna razón de Estado, vuelva a encubrir a los Darthés o a los Ortegas.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<div><strong><a href="https://www.facebook.com/notes/claudia-korol/los-darth%C3%A9s-y-los-ortegas-el-poder-patriarcal-en-su-laberinto/518086418688436/">Publicado por Claudia Korol </a></strong></div>
<div>Diciembre / 2018</div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/los-darthes-y-los-ortegas-el-poder-patriarcal-en-su-laberinto/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Entrevista con Susana Toporosi: &#8220;En las generaciones actuales el abuso se cuenta&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/las-pibas-y-los-pibes-no-mienten/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/las-pibas-y-los-pibes-no-mienten/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Apr 2018 03:00:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Vainer]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Hernandez]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[nacionales]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[Susana Toporosi]]></category>
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					<description><![CDATA[Entrevista a Susana Toporosi, psicoanalista de niñx y adolescentes y autora del libro “En carne viva. Abuso sexual infantojuvenil”]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/mario-hernandez/">Mario Hernandez</a> y Alejandro Vainer</strong></p>
<p><em>Entrevista a Susana Toporosi, psicoanalista de niños, niñas y adolescentes y autora del libro “En carne viva. Abuso sexual infantojuvenil”.</em></p>
<p><strong>Alejandro Vainer (A.V.): Hay frases del libro que me llamaron la atención, porque homologás al hallazgo diagnóstico y al hallazgo físico después de un episodio de violación. ¿Podes contarnos un poco de esto?</strong></p>
<p><strong>Susana Toporosi (S.T.):</strong> En principio déjenme decirles que el hallazgo físico, durante muchos años, fue casi excluyente; si no había una marca física que diera cuenta de la presencia de algo de sexualidad adulta en el cuerpo del niño, no servía como demostración de abuso. Lo que traté de desarrollar y mostrar en el libro es que cuando un niño vive una situación que le resulta traumática (y esto no es sólo por abuso sino para otras situaciones), siendo el abuso donde más se ve, él no tiene herramientas para metabolizarlo, es como si le estallara una bomba en su cabeza con esto que le hacen en el cuerpo. Porque cada cosa que le va pasando, tiene que ir teniendo herramientas en su cabeza para ir incorporándolo y entendiéndolo.</p>
<p>El abuso no lo puede comprender, lo excede totalmente, entre otras cosas porque es la sexualidad de un adulto que el chico no puede conocer. Esa bomba que le estalla en la cabeza tiene efectos. ¿Cuáles son? El chico no va a poder jugar, dibujar, contar con un relato eso vivido, sino que generalmente lo que le pasa es que se le interrumpe esa posibilidad de jugar, dibujar y contar y lo que aparece son como pedacitos de eso que estalló que quedaron intactos y que aparecen después de un tiempo.</p>
<p>Eso lo podemos reconocer los terapeutas de un niño. Por ejemplo, un chico está jugando en una casita en un consultorio, con los muñecos y de repente toma una muñeca y comienza a succionar los “genitales” de la muñeca. Ese momento es una interrupción del juego y aparece un pedazo intacto de algo que él vivió y que le resultó traumático.</p>
<p>La posibilidad de que el terapeuta dentro del consultorio pueda reconocer esos elementos da la posibilidad de mostrar cómo esa sexualidad adulta actuó disruptivamente en su cabeza, que permite dar elementos en un informe a un juez de que ahí hubo un traumatismo.</p>
<p><strong>Mario Hernandez (M.H.): Este es un tema que está muy presente por el caso de los jóvenes futbolistas del Club Independiente. Marta Dávila, una psicoanalista que armó la pensión de Independiente dijo que se reconoce un abuso a un chico enseguida porque lloran, se ruborizan, tienen otra expresión cuando se les pregunta qué pasó. ¿Por qué esta diferencia en cuanto al reconocimiento?</strong></p>
<p><strong>S.T.:</strong> De mi experiencia clínica de muchos años, pienso que posiblemente lo que quiere señalar es que hay formas de reconocerlo porque el problema es que en general son muy pocos los adolescentes que vienen a consultar porque fueron abusados, esa es la realidad en el hospital. Es muy baja la proporción. La mayoría de los casos son hallazgos que tiene que hacer el profesional. Ya sea el medico clínico que lo atiende, el pediatra o el psicólogo. Porque a veces eso está tapado porque el chico no se anima a contarlo, porque él mismo no lo quiere recordar y muchas veces está inclusive encapsulado en su propio aparato psíquico, como si hubiera sido apartado como un mecanismo para poder seguir viviendo con eso tan terrible que le pasó.</p>
<p>Entonces, la llegada a descubrir que un adolescente fue abusado, muchas veces no es por el relato, sino por la ausencia del mismo, o porque de golpe aparece una irrupción en llanto, porque va al consultorio del pediatra y no se quiere desvestir, porque no se deja revisar los genitales, porque cuando el pediatra le pregunta, como lo hace habitualmente, sobre relaciones sexuales, responde que no quiere tener nunca relaciones sexuales.</p>
<p><strong>M.H.: Nosotros tratamos un caso vinculado a una colega, una docente con la que damos clase en un bachillerato popular. Ella descubre el abuso por parte del padre de su hija de 3 años, porque en un momento la niña le pide “haceme como me hace papá”. En este caso, la que detecta la situación es la madre. Porque también hay madres que niegan estas cosas.</strong></p>
<p><strong>S.T.:</strong> Lo importante ahí fue que hubo un adulto que logró darle un sentido a lo que dijo la nena que le hizo prender una alarma. Eso es lo que también tenemos los profesionales que trabajamos en este campo, un montón de elementos para entender dónde tenemos que encender alarmas.</p>
<p>Con respecto a las madres te puedo decir varias cosas, nos hemos encontrado con madres cómplices, pero también hay muchas madres que no detectan estas situaciones, o porque están muy desconectadas, deprimidas, o en muchos casos también hemos visto madres que han sido abusadas en su infancia y que para no recordar su propio abuso, ellas también han implementado ciertos mecanismos de defensa que son extremos, como el de encapsular la experiencia traumática y tenerla apartada. No pueden recordar nada que tenga que ver con eso y además no pueden reconocer o ver alguna situación actual que pudiera tener que ver con eso que ellas mismas encapsularon, para no sacar a la vista ese recuerdo.</p>
<p>Entonces, es muy complejo el tema, porque hay muchos casos. En nuestra generación actual el abuso se habla, se llega a contar, se llega a decir, pero en la generación de los padres de los adolescentes actuales o de los abuelos, esto no se hablaba, se mantenía tapado durante toda la vida, porque había una sociedad que no le iba a creer jamás a un chico, ni a una mujer, ni a una chica, entonces los relatos se guardaban porque a las personas les daba vergüenza contarlo porque encima eran culpabilizadas. Entonces hoy tenemos muchas madres que han vivido esto y que no pueden detectar y no pueden cuidar a sus hijos/as de esto, se repite la situación de abuso justamente porque ellas vivieron algo así que fue guardado, encerrado bajo muchos candados dentro de su aparato psíquico.</p>
<p><strong>A.V.: Todo esto tiene implicaciones con la justicia, porque no es solamente la detección sino que tiene que ver con una operación de todo el aparato judicial. ¿Cuál es la relación con la justicia una vez que se descubre y se puede afirmar fehacientemente que hubo un abuso? </strong></p>
<p><strong>S.T.:</strong> Por un lado en nuestra justicia tenemos un sesgo todavía fuertemente patriarcal que hace que muchas veces no se le dé valor, por más que estén los elementos en un informe de los profesionales que están tratando a los chicos. Muchas veces sucede, o que los niños no sean escuchados, que no se les dé valor a su palabra, o si el niño no relató en la Cámara Gesell con palabras el abuso vivido por parte, por ejemplo, de su papá, muchas veces se considera que no sirve como prueba.</p>
<p><strong>A.V.: O sea que le piden a un niño que relate como un adulto frente a la justicia. Aclará qué es la cámara Gesell.</strong></p>
<p><strong>S.T.:</strong> Es un dispositivo que se usa para tomar la declaración de un niño. Es un adelanto que exista esto en Argentina, porque en muchos países los llevan a declarar directamente al juicio. Se toma una declaración en condiciones particulares, cuidadas, pero sobre eso hay mucho que avanzar, porque la idea que pesa es que la declaración de un niño tiene que parecerse al relato de un adulto. Todavía no está la posibilidad de pensar que los niños tienen otros medios para manifestarse y que tal vez no pueden contarlo con palabras. Esto es a veces un obstáculo para que se demuestre el abuso cuando realmente sucedió y es absuelto el abusador en el terreno penal.</p>
<p>Cómo un niño va a poder contar en primera persona, con la distancia necesaria que se requiere para un relato, objetivando los hechos, cómo la persona, que generalmente es el padre, que lo tenía que cuidar y proteger, a quien además muchas veces le tiene miedo porque suelen haber amenazas, cuente los hechos vividos. Es muy difícil que eso suceda. Por eso muchos abusadores quedan absueltos en el juicio penal, porque no están las pruebas de acuerdo a lo que nuestra justicia considera. Nada es homogéneo, hay jueces y juezas que trabajan de una manera muy interesante.</p>
<p><strong>Notas relacionadas:</strong></p>
<p id="intro"><a class="entry-title" href="http://www.marcha.org.ar/10-de-la-poblacion-fue-victima-de-abuso-sexual-durante-la-infancia/">10% de la población fue víctima de abuso sexual durante la infancia</a></p>
<p id="intro"><a class="entry-title" href="http://www.marcha.org.ar/el-70-de-los-abusos-sexuales-ninos-y-ninas-son-de-padres-y-abuelos/">El 70% de los abusos sexuales a niños y niñas son de “padres” y “abuelos”</a></p>
<p id="intro"><a class="entry-title" href="http://www.marcha.org.ar/un-dia-para-que-el-abuso-a-ninas-y-ninos-se-haga-cada-vez-mas-visible/">Un día para que el abuso a niñas y niños sea cada vez más visible</a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/las-pibas-y-los-pibes-no-mienten/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>LXS NIÑXS NO MIENTEN! Otro caso de (in)justicia patriarcal</title>
		<link>https://marcha.org.ar/lxs-ninxs-no-mienten-otro-caso-de-injusticia-patriarcal/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Mar 2018 17:03:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[denuncia]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia Patriaracal]]></category>
		<category><![CDATA[Mariela Velárdez]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[violencias]]></category>
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					<description><![CDATA[La Justicia hace oídos sordos a las denuncias de abuso de una niña]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/mariela-velardez/">Mariela Velárdez</a></strong></p>
<p><em>Hace casi un año, Natalia escuchó el relato de su hija de 3 años: &#8220;Acariciame como lo hace papá&#8221;, le dijo.</em></p>
<p>La noche entera sin dormir fue el reflejo de los días venideros. Asumir el hecho, hacerlo carne y enfrentar la situación fue el primer paso. Porque no es fácil escuchar y procesar esas palabras. Miles de preguntas, de situaciones y de cosas se mezclan en esas palabras de niña, en ese relato sincero y abrupto.</p>
<p>Natalia pudo contactarse con Mundanas, una organización de mujeres que lucha contra el abuso sexual en la infancia, quienes la acompañaron en este proceso, además de garantizarle el patrocinio legal. La denuncia penal, la condena y amenazas por parte de los familiares del abusador, las miradas incrédulas de quienes insisten en agregar &#8220;presunto&#8221; al hecho relatado por la niña y la inoperancia del sistema fueron algunas de las cosas que se fueron sucediendo. Hablar en la escuela, los pasos legales y necesarios para preservar la integridad de la niña, la psicóloga, el abogado, el hospital, las pericias y un sin fin de cosas que se desencadenan como una roca que cae desde arriba, justo en el medio de la cabeza, atravesando todo el cuerpo.</p>
<p>Natalia relató que &#8220;pude entender que para proteger a mi hija debía denunciar lo sucedido. Que de otra forma no iba a estar garantizada su seguridad. Entendí además que no debía sentir culpa por nada de lo sucedido y que mi hija afortunadamente pudo hablar y no sentir miedo o vergüenza al hacerlo. Es muy difícil tomar la decisión de denunciar, porque sé como funciona el sistema judicial y me entraron los miedos en relación al proceso que comenzaría a partir de la denuncia, sobre todo en torno a la exposición de mi hija. Logré hacer la denuncia luego del mal manejo por parte de las oficinas que la recibieron. Es muy duro pasar tantas horas, donde te toman declaraciones, te graban y te dicen cómo tenes que responder. Lo más grave en esta instancia es que quienes la pasan peor son las mujeres pobres, que van solas, que no tienen ningún tipo de apoyo o acompañamiento y que no fueron asesoradas&#8221;.</p>
<p>Natalia Aldrey tiene 30 años. Sabe de lo que habla. Ella forma parte del Frente Popular Darío Santillán (FPDS). Conoce la impunidad y sabe que no hay nada mejor que la lucha para hacerle frente a la injusticia. Vive sola con su hija desde que se separaron con el padre de la niña, cuando la bebé apenas tenía 4 meses. La pequeña hoy tiene 4 años, es una hermosa niña rebelde y segura de su sonrisa&#8230; Los ojos de madre brillan cuando la nombra. Natalia nos cuenta que antes del episodio notaba que su hija estaba rara, presentaba distintos síntomas, como la enuresis excesiva, que le llamaban la atención, pero nunca supuso que algo tan aberrante estaba ocurriendo. Y no caben dudas: cuando dejo de tener contacto con el abusador, se cortó progresivamente la enuresis y cambió su actitud. Ya no hubo más agresión, la niña empezó a estar tranquila.</p>
<p>La denuncia quedo en la fiscalía n° 25, a cargo del fiscal Martín Marinardi. La niña fue evaluada en Cámara Gesell y posteriormente en pericias psicológicas, donde se demuestra que vivió efectivamente lo que relata. Se realizaron informes de profesionales del Cuerpo Médico Forense indicando que no presenta tendencia a la fabulación y que el relato resulta verosímil. Sin embargo, nueve meses después, y con algunas irregularidades, el acusado fue sobreseído por el Juez Guillermo Carvajal.</p>
<p>Ante esta situación, la querella, a cargo de la denunciante y madre de la niña, presentó una apelación para que la Justicia revea su decisión y continúe con la investigación.</p>
<p>Este 15 de marzo será la audiencia donde se presentarán los argumentos para que la Justicia siga investigando, haciendo valer los derechos de la niña a ser escuchada y protegida. La audiencia será en la CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL, SALA 4, a cargo del Dr. Seijas, Alberto, y los Vocales Dr. González, Carlos Alberto y Dr. Pinto, Ricardo Matias. La madre espera que este tribunal pueda actuar para garantizar la protección de su hija.</p>
<p>Natalia, como todas, aprendió sobre la marcha esto de acompañar, de criar con respeto y amor. Pero es difícil en estos tiempos que corren, estos momentos de injusticia y patriarcado reacio a la orden del día, pero no afloja, no duda: &#8220;Espero que mi hija esté bien, que crezca en un entorno sano y con alegría. Todo lo que hice desde el primer día en que esta pesadilla comenzó, fue protegerla.</p>
<p>Espero que sea respetada, que sea cuidada y que no tenga que volver a vivir ninguna situación violenta como la que tuvo que atravesar en manos de quien se suponía debía cuidarla. Espero que se haga justicia, con o sin el accionar de los jueces. Creo que como mamá protectora no puedo permitir que mi hija sea expuesta nuevamente a situaciones terribles. Espero también en algún momento poder ayudar y acompañar a otras mamás que atraviesen la misma situación. Esto es fundamental, ya que yo estoy siendo acompañada por otras mamás que pasaron por lo mismo. Es un compromiso que tenemos entre nosotras&#8221;.</p>
<p>Y concluye: &#8220;Creo que a mi hija y a mí nos salvó estar organizadas. Es algo que tuve presente desde el primer día. Sin la contención y el apoyo de todas las compañeras no sé cómo hubiera hecho para poder afrontar todo este proceso doloroso. Ellas son mi sostén junto con mi familia y amigxs. Si hay algo que puedo decir a otras mamás a partir de lo que nos tocó vivir a mi hija y a mi es que siempre debemos estar atentas a las conductas de nuestrxs hijxs, siempre debemos hablar con ellxs y generar confianza para que puedan decirnos todo. Debemos también explicarles que nadie debe tocarlxs y que sus cuerpos son de ellxs. Nunca debemos dudar de sus palabras, siempre debemos protegerlxs de quienes pretenden dañarlxs. Vuelvo sobre lo que ya dije, nos salvó la organización. Nos salvaron las redes que construimos desde distintos espacios. Nos salvaron las compañeras&#8221;.</p>
<p>En estos momentos en el cual el movimiento de mujeres está logrando rebelarse masivamente ante las opresiones e injusticias que venimos padeciendo desde siempre, tenemos la posibilidad de seguir fortaleciendo las redes, la organización para seguir afrontando las distintas luchas. En este sentido, la lucha contra el abuso sexual en la infancia es aún muy aislada. Debemos ser portavoces de esta problemática y entender que es un problema que atraviesan lxs niñxs y adolescentes de todos los sectores sociales. Como mujeres debemos acompañarnos y darnos fuerza.</p>
<p>La pequeña no está sola, la tiene a su mamá y a toda una manada de mujeres organizadas que el jueves 15, a las 9 de la mañana, se darán cita en <a href="https://maps.google.com/?q=Viamonte+1147,+CABA&amp;entry=gmail&amp;source=g">Viamonte 1147, CABA</a> para que se escuche su voz de niña, bien fuerte.</p>
<p>Porque ella no miente, porque lxs niñxs no mienten. Porque por ellxs luchamos, con ternura. Por ellxs y todos los días, exigimos una vida en libertad, y alegría.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/lxs-ninxs-no-mienten-otro-caso-de-injusticia-patriarcal/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Perpetua para el femicida de Micaela Ortega: Crónica de un fallo histórico</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Oct 2017 03:04:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[Bahia Blanca]]></category>
		<category><![CDATA[Giuliana Crucianelli]]></category>
		<category><![CDATA[Grooming]]></category>
		<category><![CDATA[Jonathan Luna]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Micaela Ortega]]></category>
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					<description><![CDATA[El 23 de abril del año pasado Micaela Ortega, de 12 años desapareció de su casa en Bahia Blanca, Provincia de Buenos Aire. 35 dias después, el 28 de mayo la encontraron asesinada en un predio por las afueras de la ciudad. Su madre, Monica Cid en conjunto con organizaciones de mujeres clamaron por justicia y porque no se vuelva a repetir. Finalmente y después de tanta lucha, condenaron a prisión perpetua a Jonathan Luna, el femicida de Micaela.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34386"><b id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34390"><i id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34391"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34392">Por Giuliana Crucianelli. </span></i></b><i id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34395"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34396">Micaela Ortega desapareció de su casa en abril del año pasado, a los 35 dias la encontraron asesinada en un descampado. Casi un año y medio más tarde, Jonathan Luna, su femicida, fue condenado a prisión perpetua por el delito de grooming seguido de femicidio.</span></i></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34398"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34399">El 23 de abril del año pasado Micaela Ortega, de 12 años desapareció de su casa en Bahia Blanca, Provincia de Buenos Aire. 35 dias después, el 28 de mayo la encontraron asesinada en un predio por las afueras de la ciudad.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34401"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34402">Desde ese entonces su madre, Monica Cid, apoyada por Desbandadas, tamboras feministas  y en conjunto con organizaciones de mujeres clamaron por justicia y porque no se vuelva a repetir. Finalmente y después de tanta lucha, condenaron a prisión perpetua a Jonathan Luna, el femicida de Micaela.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34404"><b id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34405"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34406">¿Por qué se trata de un fallo histórico?</span></b></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34408"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34409">Este fallo sienta precedente porque es la primer causa que prospera y finaliza con una condena por grooming seguido de femicidio. El grooming es el modus operandi de algunos captores, para contactar mujeres o niñas con el fin de abusarlas sexualmente. En este caso, Jonathan Luna, creó un perfil falso de Facebook y se hizo por una nena de la misma edad que Micaela, la convenció para encontrarse y le dijo que iría su primo a buscarla porque ella no podía. Asi es cómo Luna, captó a Micaela y la hizo caminar más 10 km, intentó abusar sexualmente de ella y como no pudo, la golpeó y la mató.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34411"><b id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34412"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34413">LA DESAPARICIÓN</span></b></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34415"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34416">El periplo de 35 días comenzó cuando la mamá, Mónica Cid, recibió un llamado en su trabajo. “Micaela no está” le dijo la abuela de la nena. Había dejado una carta “perdón, no me extrañen, no me busquen. Voy a estar en lo de una amiga en Ingeniero White”.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34418"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34419">“Cuando llegué me di cuenta que era grave porque se había llevado su DNI. Nunca se lo había llevado antes”. Relató Mónica en su declaración como testigo. </span><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34422">Al principio su familia creyó que se trataba de una desaparición por voluntad propia, pero a medida que fueron pasando los días, las semanas, todo indicaba que no lo era. Prácticamente toda Bahía Blanca la buscaba. Se organizaron más de diez marchas para exigirle al Estado su aparición con vida.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34424"><b id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34425"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34426">LA INVESTIGACIÓN</span></b></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34428"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34429">El jueves 5 de mayo, 13 días después de la desaparición, desde el Municipio se dio a conocer un video de las cámaras de seguridad de la comuna donde se la ve a Micaelacaminando acompañada de un hombre adulto. Pero tampoco pudieron identificarlo.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34431"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34432">El 25 de mayo de 2016, 33 días después de su desaparición, una ONG aportó información del Facebook de Micaela. Facebook se negó a abrir las cuentas. Hasta ese momento todas las claves estaban ahí. Y los expertos no se equivocaron. “Dialogaba con alguien que parecía una mujer grande, que pretendía protegerla. Esa persona le decía que si estaba mal vaya a su casa” declaró Pablo Gonzalez, quien fuera en aquel entonces el Jefe de la División de Delitos Complejos de la Provincia de Buenos Aires.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34434"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34435">“Tratábamos de ubicar las fotos de esa cuenta en la ciudad. Pero nosotros éramos 4 que veníamos desde La Plata. No conocíamos la ciudad. Esta mujer decía que vivía en Villa Rosas. Rastrillamos ese lugar por 2 días enteros y después fuimos al Saladero (un barrio cercano)” relató Gonzalez.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34437"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34438">Intervenidos los teléfonos asociados a esas cuentas de Facebook, pudieron interceptar a la titular del número, era Eliana, la pareja de Luna.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34440"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34441">Una noche Luna llegó a su casa lleno de barro. Se sacó la ropa y la prendió fuego. Tenía consigo un celular. Cuando su ex pareja le preguntó de donde lo había sacado le dijo que lo había robado. Cuando le preguntó por qué quemaba su ropa, le dijo que no servía mas, que no haga más preguntas y le dio una cachetada.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34443"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34444">Días mas tarde cuando vio en los noticieros locales el video de la cámara de seguridad, lo reconoció. Le preguntó que le había hecho a Micaela, el la amenazó: “Si me denunciás sos boleta vos y son boleta tus hijos”.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34446"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34447">Inmediatamente la policía fue en búsqueda de Luna. Lo encontraron en su casa y lo llevaron detenido a declarar. “Yo no la maté. Yo le robé las cosas” dijo en su interrogatorio.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34449"><b id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34450"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34451">LA RECTA FINAL</span></b></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34453"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34454">Marcos Herrero recibió un llamado directamente de Mónica Cid, para que vaya a buscar a su hija. Herrero es adiestrador de perros K9 de la Policía de Rio Negro hace 18 años. “Me presenté a pedido de Mónica en la policía de Bahía Blanca e inmediatamente empecé a trabajar”.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34456"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34457">El perro recorrió cerca de 13 km a pie por la vía, atravesó un alambre, luego otro, rodeó una casilla y detrás de una manga donde se resguardan las plantas estaba el cuerpo de Micaela. “El lugar era de muy difícil acceso”, reveló Herrero.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34459"><b id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34460"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34461">LAS PERICIAS</span></b></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34463"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34464">El doctor Enrique Gabriel Grimi, perito de la Asesoría Pericial, entrevistó a Luna dos veces. “Descartamos cualquier tipo de trastorno mental que le impida actuar libremente” señaló Grimi. A su vez destacó que “sabía que lo que había hecho era grave”</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34466"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34467">Luna tiene trastorno antisocial de la personalidad, lo que se denomina psicopatía. Son personas con un profundo desprecio hacia los derechos de los demás, narcisistas, egocéntricos y manipuladores, coincidieron Grimi y Rocío Sirigliano, peritos por parte de fiscalía y Emiliano De Prada y Daiana Kolman, por parte de la defensa. </span><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34470">Además Grimi señaló que “tiene alta posibilidad de cometer un acto criminal”</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34472"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34473">Luego declararon una psicóloga y dos licenciadxs en criminalística de la Delegación Departamental de la Policía Científica de Mar del Plata. “La víctima tenía el torso descubierto. El lugar apartado, la distancia entre el encuentro y el lugar del hecho, nos hacen pensar que no fue con intenciones de robo sino de abuso, porque lo podría haber perpetrado el robo en los primeros metros” destacó Gisela Gripopalma, licenciada en criminalística.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34475"><b id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34476"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34477">LA CONDENA</span></b></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34479"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34480">Luna es reincidente, fue condenado por robo en Rio Negro, esta vez obtuvo perpetua, por lo tanto no podrá pedir beneficios hasta haber cumplido los 35 años de pena. Para <span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34481">las juezas Claudia Fortunatti y María Elena Baquedano y el juez Eugenio Casas “después de matarla darle un claro mensaje: la ato de pies y manos para mostrar que la mujer no puede hacer nada si el hombre no decide” Además concluyeron con que hubo relaciones de desigualdad de poder y violencia de género. </span></span><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34484">La jornada concluyó al grito de “Mica querida, Mica querida, tu madre la leona, encerró a tu femicida”</span><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34485"></span></p>
<div></div>
<div id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34137"></div>
<div id="yui_3_16_0_ym19_1_1508587793369_34140" class="signature"></div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/perpetua-para-el-femicida-de-micaela-ortega-cronica-de-un-fallo-historico/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Policía abusador en el banquillo, y en las calles el grito por justicia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/policia-abusador-en-el-banquillo-y-en-las-calles-el-grito-por-justicia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Sep 2017 03:07:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Morón]]></category>
		<category><![CDATA[susana gonzalez]]></category>
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					<description><![CDATA[El próximo jueves 14 se leerá la sentencia del juicio oral contra Roberto Juan Aquilino, el agente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, acusado por el delito de abuso sexual gravemente de una niña. Organizaciones sociales y feministas junto a la familia esperan la lectura de la sentencia.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><strong>Por Susana Gonzalez</strong>. <em>El próximo jueves 14 se leerá la sentencia del juicio oral contra Roberto Juan Aquilino, el agente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, acusado por el delito de abuso sexual gravemente de una niña. Organizaciones sociales y feministas junto a la familia esperan la lectura de la sentencia.</em></div>
<div></div>
<div></div>
<div>“Canta mi pueblo canta, canta de corazón, sin policías abusadores vamos a vivir mejor<i id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8302">&#8221; s</i>onaban los cánticos en la puerta del Departamento Judicial de Morón la mañana fría y nublada del Viernes 8 de Septiembre. Los 14 grados que se hacían sentir, no impidieron que un grupo de personas se apostaran ahí para pedir justicia por Nabi.</div>
<div>
<div style="text-align: left;"></div>
<div style="text-align: left;"></div>
<div style="text-align: left;">A comienzos de 2014, una aterrada niña de 8 años se acerca a su madre y le revela el suplicio por el que estaba atravesando.<b id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8305"> </b>Nabi relató haber sido abusada durante 3 años por su vecino, un policía de la bonaerense, llamado Roberto Juan Aquilino, de la localidad de Agustín Ferrari, partido de Merlo.</div>
<div style="text-align: left;"></div>
<div style="text-align: left;">“Mi hermana menor de edad, a los 8 años se declara delante de mi mamá diciendo ser víctima de un delito sexual y acusa directamente al acusado que hoy está sentado en el banquillo, Juan Aquilino&#8221; explicó la hermana de Nabi para Marcha. La denuncia efectuada en Febrero de 2014 llevó al comienzo de una causa caratulada como Abuso sexual doblemente gravemente ultrajante y corrupción de menores por involucrar a otros y otras niñas. Sin embargo, no sólo Roberto Juan Aquilino continuó libre sino que esta gravísima acusación no impidió que continuara en funciones.</div>
<div style="text-align: left;"></div>
<div style="text-align: left;"></div>
<div style="text-align: left;">Durante estos 3 años “la familia sufrió distintos atentados en casa teniendo que mudarnos de barrio en barrio<i id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8310">”</i> relató para Marcha el hermano de Nabi.<span id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8311"> </span>Su familia, así como otras familias víctimas, se encuentran desprotegidas por un Estado que no hace regir protocolos de protección integral. Por su parte Rita es militante de las Flores Libertarias, ese 8 de Septiembre manifestó “la Justicia, lamentablemente, ha dado muchos signos de ser lo que es: una Justicia Patriarcal que no toma gran dimensión, parece que apoyara a veces.”</div>
<div id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8308">
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8312" style="text-align: left;" align="JUSTIFY">En esta historia resulta un respiro la aparición de las organizaciones sociales y feministas que llegaron para poner el grito en el cielo. Producto de la casuística o de la que solemos llamar como la presencia de “feministas en todas partes”, el 4 y 8 de Septiembre se consiguió que la causa llegue a Juicio Oral, como pocas causas por abuso lo hacen. Y que finalmente, el pasado viernes, <span id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8313">el Tribunal Oral Criminal N° 5 a cargo del juez Marcos Lizza,</span> dictara la prisión preventiva.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8314" style="text-align: left;" align="CENTER">“¡Yo sabía, yo sabía que a los violadores los cuida la policía asesina!&#8221; se escuchaba gritar al son de los bombos de la murga Mala Yunta el lunes pasado frente en las puertas de los tribunales de Morón. Pues, desde que se anoticiaron del caso, distintas organizaciones sociales hicieron eco del reclamo y estuvieron presentes aquella primera instancia del juicio. Aquello no consiguió impedir que también la impunidad se hiciera presente cuando al finalizar esta audiencia debate, el acusado<i id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8315"> </i>“en forma provocativa, optó por pararse con su abogado en frente de los manifestantes”<i id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8316"> </i>explicó<i id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8317"> el </i>hermano de Nabi para Marcha.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8318" style="text-align: left;" align="JUSTIFY">“Con la Justicia nunca se sabe<i id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8319">”</i>, expresó Rita, refiriéndose a aquel Lunes, <i id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8320">“</i>de la primera Jornada nos fuimos tranqui porque se acercaron bastante personas, en su mayoría mujeres a apoyar.<i id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8321">”</i> Durante ambas instancias, sólo los bocinazos de los autos que pasaban y se enteraban de la causa, sonaban más fuertes que los bombos y los cánticos.</p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1505256579221_8322" dir="ltr" style="text-align: left;" align="JUSTIFY" data-setdir="false">“¡No queremos policía ni tampoco abusadores, que le den 300 años a todos los abusadores!” se escuchaba desde la cámara donde se estaba llevando a cabo el juicio. Gritos que volveran a escucharse este jueves 14 cuando se lea la sentencia. Mientras el fiscal, Gabriel Sotelo, pide 10 años de prisión, el defensor del acusado pide 6 meses a 3 años y la familia pide 15 años. Este jueves 14 se leerá la sentencia y allí hemos de estar con los nervios pero también la tranquilidad de que no descansaremos hasta que se haga Justicia por Nabi.</p>
</div>
</div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/policia-abusador-en-el-banquillo-y-en-las-calles-el-grito-por-justicia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Vivas, sanas y libres del falso SAP nos queremos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Jul 2016 03:02:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Fernández Camacho]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Mariana Fernández Camacho* / Foto por Nayko A poco más un mes de la marcha del “Ni una Menos”, repetimos la consigna. Porque vivas nos queremos, pero también sanas y libres de una Justicia que nos acusa de falso SAP. ¿Cómo explicar el Ni Una Menos a una persona extranjera? ¿Cómo poner en palabras [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Mariana Fernández Camacho* / Foto por Nayko </strong><em><br />
</em></p>
<p><em>A poco más un mes de la marcha del “Ni una Menos”, repetimos la consigna. Porque vivas nos queremos, pero también sanas y libres de una Justicia que nos acusa de falso SAP.</em></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify">¿Cómo explicar el Ni Una Menos a una persona extranjera? ¿Cómo poner en palabras una marcha para que la entienda hasta un extraterrestre peludo como Alf? Complicado desafío que, en primer lugar, nos obliga a advertirle al forastero que lo que viene no es ciencia ficción… aunque se parezca bastante.</p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify">Es que en el reino del revés, las familias son los rincones más inseguros del planeta para las mujeres; los papás que asesinan mamás siguen siendo “aptos” de potestad sobre las criaturas huérfanas; y se inventan síndromes para que niños y niñas se vinculen con sus abusadores. El cuento —que no es cuento— sigue cuando a una nena la violan diez varones pero el fiscal habla de relaciones consentidas; o cuando condenan a Belén —que no es Belén— a ocho años de cárcel por un aborto espontáneo.</p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify">Infinita lista de disparates que nos empuja a las calles a gritar que nos están matando. De a una, cada 30 horas. Y de a centenas, cuando todos los días aplastan nuestros derechos.</p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify">Porque a Marcela Fillol no la mató un femicida. Tampoco esa leucemia que se ensañó con su médula. A Marcela Fillol la mató un Poder Judicial que recetó falso SAP y la separó de su Jazmín. Sin permitir siquiera un último beso de despedida.</p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify">Lo de Mayka tampoco fue un crimen de género. Con 17 años, Mayka decidió su propia muerte. Pero detrás de ese final aparece la misma Justicia diagnosticando el mismo SAP y obligándola a visitar al progenitor que casi mata a su mamá. En esos encuentros, Mayka fue violentada sexualmente. Y ya no lo pudo soportar.</p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify">O P.W., que sobrevive con estrés postraumático crónico —tras padecer también neumonías varias y una extirpación de glándulas suprarrenales— mientras batalla desde 2009 para que jueces y juezas obstinados/as no logren cruzar a sus tres hijas con el papá que las abusó física, psicológica y sexualmente.</p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify">“No solo exigimos que no nos maten. Nos queremos vivas, pero también sanas y libres. No vivas, pero encarceladas por un sistema judicial que libera a los femicidas, pedófilos, violadores y violentos. Porque al liberarlos, nos condenan a nosotras. Nos revictimizan, nos encierran, nos juzgan. Nos convierten en victimarias”, dice Feliciana Bilat. Otra mamá diagnosticada con el seudo Síndrome de Alienación Parental. Otra mamá que lucha contra la absolución de quien violó su hija.</p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify">El 03 de junio, miles de personas nos convocamos en Buenos Aires y en 80 ciudades del interior para volver a gritar “Ni una Menos”. Y lo seguiremos haciendo. Todos los años. Cada año. Porque vivas nos queremos, claro. Pero también sanas, libres, locas, felices, serenas, sin culpas, sin miedo, sin síndromes, rebeldes, respetadas, en paz. Nos queremos mujeres.</p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><strong>No al SAP, sí a los sinónimos</strong></p>
<p>En julio de 2013 la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia de la Cámara de Diputados de la Nación rechazó la aplicación del síndrome de alienación parental y su terapia como trastorno a ser diagnosticado en procesos judiciales de familia. En sintonía, en enero de este año la Junta Ejecutiva del Colegio de Psicólogos de la provincia de Córdoba declaró públicamente la ilegalidad del SAP en el ámbito clínico-jurídico por ser violatorio de varias leyes de rango constitucional.</p>
<p>Pero “hecha la ley hecha la trampa” describe un dicho argento muy popular. Y algo de eso hay cuando en las sentencias aparecen palabras que hablan de SAP pero sin nombrarlo. Esto cuenta María Beatriz Müller, presidenta de la Asociación Civil Salud Activa: “Últimamente comenzamos a encontrar sinónimos al SAP en las causas sobre abuso y maltrato infantil o en los puntos de pericia. Algunos son: co-construcción de memoria, implantación de memoria o de ideas, madre alienadora, disputa de adultos, divorcio controvertido, falsa denuncia, intereses económicos en juego, o madre alienada o trastornada mentalmente”.</p>
<p>Es que el objetivo es cambiar el foco para seguir sin hablar de abuso y mantener el orden social establecido. “Durante muchos años el maltrato infantil estuvo invisibilizado porque los niños y niñas mentían o fantaseaban, no eran creíbles. Esto se vio cuestionado con la Convención Internacional de los Derechos del Niño, quien pasó a ser un sujeto con derechos. Entonces, el único camino que queda para continuar invisibilizando las violencias contra los niños/as es atacando al adulto protector (madre, padre, abuela/o, psicóloga/o), que son quienes van a acompañar y validar los dichos del niño y la niña. Por eso, el ataque al adulto protector siempre debe ser considerado sospechoso”, recomienda Müller.</p>
<p>Se han logrado avances. De a poco comienza a correrse el velo de un tabú milenario. Pero es necesario frenar el proceder de una Justicia que parece ensañada en perpetuar la violencia infantil. Digamos basta. Con los chicos y chicas, no.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*publicado originalmente en <a href="http://www.comunicarigualdad.com.ar/vivas-libres-sanas/">Comunicar Igualdad </a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/vivas-sanas-y-libres-del-falso-sap-nos-queremos/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Marchar contra el abuso sexual en la infancia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 18 Nov 2015 03:04:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Violencias]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[Se conmemora el Día Mundial por la Prevención del Abuso en la Niñez]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Andrea Nathalie Mila</strong></p>
<p><em>Mañana 19 de Noviembre a las 17 frente a los Tribunales de la Ciudad de Buenos Aires organizaciones de lucha contra el abuso sexual en la infancia se reunirán para conmemorar el Día Mundial por la Prevención del Abuso en la Niñez. La Jornada es organizada por La Red Nacional de Visibilización del Abuso Sexual a Niñas, Niños y Adolescentes.</em></p>
<p>El jueves 19 de noviembre a las 17 se convoca a una marcha que saldrá desde los Tribunales hacia el Obelisco. Una marcha simbólica, para interpelar a la justicia misógina y patriarcal a que respete las voces de las niñas y los niños cuando denuncian un abuso; para reclamarle que no descrea en la palabra de las madres protectoras que deciden llevar adelante un largo camino judicial en búsqueda de reparación. Una marcha que pretende que cada unx de lxs operadorxs judiciales intervinientes se encuentre obligadx por ley a saber cómo abordar a una víctima de ASI (abuso sexual en la infancia).</p>
<p>Una marcha para exigir a esta justicia sentencias ejemplares y firmes para los perversos pedófilos; para reclamarle que no revincule a las niñas y los niños con sus progenitores abusadores. Una marcha para manifestar que el abuso sexual es tortura, por lo que debe ser considerado un delito de lesa humanidad para que cualquier víctima, en cualquier momento, pueda denunciar al agresor.</p>
<p>Durante el avance de la marcha de madres protectoras, adultxs sobrevivientes, activistas feministas, profesionales comprometidxs en la materia se podrá apreciar diferentes acciones de visibilidad ideadas por La Red, las cuales buscaran llamar la atención de lxs transeúntes como aquellas personas que se encuentren en los diversos medios de transporte. Habrá también intervenciones político &#8211; artísticas por parte de las diferentes organizaciones que se harán presenten a partir de las 18.30 en el Obelisco.</p>
<p><strong>&#8220;A esta edad&#8221;&#8230;</strong></p>
<p>Durante la jornada se presentará la campaña fotográfica “A Esta Edad, Campaña Contra los Abusos Sexuales en la Infancia” organizada por una colectiva feminista que intenta interpelar a la sociedad, rompiendo con el silencio y dándole rostro a las estadísticas.</p>
<p>La campaña se basa en mostrar la foto de niña al momento del abuso sostenida por la adulta que hoy se ha transformado. Abuso que ha dejado marcas en las cuerpas pero que, a pesar de esto, se revelan y encuentran con otras para luchar contra este sistema patriarcal. Porque es de esta manera, para la colectiva, que el camino hacia la reparación se hace más llevadero, mucho menos pesado.</p>
<p>La campaña invita a que cada persona que quiera realizar la foto para publicar lo pueda hacer contactándose con la página de Facebook: <a href="https://www.facebook.com/aestaedad/?fref=ts">A Esta Edad.</a></p>
<p>Este es el tercer año que La Red organiza un acto de visibilización en el Obelisco en el marco mundial de esta fecha, convocando a toda persona que quiera visibilizar, o buscar recursos telefónicos de ayuda, o encontrarse con personas empáticas para con esta dificultosa realidad.</p>
<p>La Red es un grupo de trabajo compuesto por Asociaciones, Organizaciones, Agrupaciones y personas particulares ocupadas en la visibilización, planeamiento social y tratamiento integral de la problemática del abuso sexual en la infancia. Es un colectivo de cooperación horizontal que se junta una vez al mes para pensar en conjunto diferentes acciones.</p>
<p>Este año acompañarán la actividad La Defensoría del Pueblo, CASACIDN (El Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño), FEIM (Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer), La Casa del Encuentro y varios organismos de DDHH pero por sobre entidades que trabajan en hacer valer los derechos de las niñas, niños y adolescentes.</p>
<p>Es importante comenzar a nombrar la problemática del abuso sexual infantil en los diferentes ámbitos militantes, en cada uno de los espacios que se transitan, ya que solo agrupándonos lograremos algún día que se ponga en agenda política este siniestro social.</p>
<p><a href="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2015/11/flyer-final.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-20717" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2015/11/flyer-final.jpg" alt="flyer final" width="424" height="600" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2015/11/flyer-final.jpg 424w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2015/11/flyer-final-212x300.jpg 212w" sizes="(max-width: 424px) 100vw, 424px" /></a><strong>Nota relacionada: </strong></p>
<p><strong><a href="http://www.marcha.org.ar/un-dia-para-que-el-abuso-a-ninas-y-ninos-se-haga-cada-vez-mas-visible/">Un día para que el abuso a niñas y niños sea cada vez más visible </a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/marchar-contra-el-abuso-sexual-en-la-infancia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Un día para que el abuso a niñas y niños sea cada vez más visible</title>
		<link>https://marcha.org.ar/un-dia-para-que-el-abuso-a-ninas-y-ninos-se-haga-cada-vez-mas-visible/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Nov 2015 03:02:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[análisis y opinión]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[niñas]]></category>
		<category><![CDATA[niños]]></category>
		<category><![CDATA[violencia]]></category>
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					<description><![CDATA[19 de noviembre]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Andrea Nathalie Mila</strong></p>
<p><em>El próximo jueves 19 de noviembre se conmemora el día mundial para la prevención del abuso a niñas, niños y adolescentes. Fecha en que desde hace varios años en la Argentina diferentes agrupaciones civiles han tomado como jornada de visibilización del abuso sexual en la infancia.</em></p>
<p>Mucho tiempo ha pasado para que la presión ejercida por las organizaciones de lucha contra el abuso sexual a niñas, niños y adolescentes se tradujera en Ley Nacional Nro. 26.316, sancionada en el año 2007, que insta al 19 de noviembre como Día Mundial para la Prevención de Abuso a NNyA. Si bien la conmemoración del este día abarca al abuso en su espectro más amplio, desde el maltrato hasta al abuso sexual, sigue siendo necesaria hacer notoria la lucha que se viene llevando a cabo. A nivel nacional,  se han implementando diferentes campañas para poner en agenda la tan denostada golpiza a niños y niñas, sin embargo el abuso sexual sigue siendo una problemática silenciada, ocultada, y mayormente invisibilizada. Aún hoy, se siguen considerando delitos dentro del ámbito privado.</p>
<p>La necesidad de seguir visibilizando se enmarca en que 1 de cada 5 niños, niñas ha sufrido abuso sexual antes de llegar a los 18 años de edad, y que el 85% de los abusos son intrafamiliares o sea que se dan en el interior de la familia principalmente por parte del progenitor o varón de vinculo familiar cercano.</p>
<p>Como activista feminista y sobreviviente, en este camino de lucha contra el ASI (Abuso Sexual en la Infancia), he entendido que el abuso es un dispositivo de disciplinamiento más del sistema patriarcal y adultocentrista que pone a mujeres, niñas y niños en el lugar de objeto y de minorías vulneradas.<br />
En dialogo con Jorge Garaventa, psicólogo perito especializado en el abordaje de ASI, nos relata que una herramienta de prevención para la no reproducción del abuso sexual bien podría ser la implementación concreta de la Ley de Educación Sexual Integral, la cuál debería implementarse con perspectiva de género desde el jardín de infantes hasta la secundaria.</p>
<p>Rompiendo por consiguiente con los estereotipos y abarcando a toda la comunidad educativa, desde padres, madres y docentes. También reconoce que para hacer prevención se debe estudiar, cómo se constituye la subjetividad del abusador y desde allí abordar el trabajo con la familia.</p>
<p>Cuando se logra clarificar la subjetividad del abusador se llega a derribar al denominado monstruo, ya que en realidad los abusadores son sujetos productos de esta sociedad patriarcal. Cuando se dice que los abusadores y femicidas son sujetos comunes y corrientes, y que no se puede establecer un perfil previo, estamos diciendo que son productos de ésta sociedad. Por lo cual, la misma debiera responder ante esto.</p>
<p>Es importante considerar que las conductas propias del abusador van seguir desarrollándose mas allá del abordaje que a este se le dé. No es la intención justificar sus actos cuando se intenta estudiar la constitución del mismo, sino que la búsqueda apunta a que la sociedad pueda entender cómo se engendra y en qué contexto, dejando así de naturalizar la hegemónica desigualdad de poder. Entendiendo en consecuencia que los agresores sexuales no son enfermos psiquiátricos, son hijos sanos de este sistema patriarcal, por lo tanto, son padres ejemplares, buenos vecinos, magníficos docentes. Desde esta perspectiva es que debe desarrollarse el análisis.</p>
<p>Cuando se invisibiliza al abuso también se lo hace con sus consecuencias, las cuales se asemejan a la tortura por el daño psíquico y físico que ocasiona a las víctimas. Una gran mayoría de las personas afectadas por esta triste realidad no pueden mencionar al abuso hasta que un factor externo haga visible este flagelo vivido. Esta medida de autoprotección, se genera en gran parte porque estos adultos y adultas no han encontrado en su niñez una persona que les crea y ayude en su camino de reparación. No han podido encontrarse con un adulto, adulta protector.</p>
<p>Una vez iniciado el periodo de la adultez de aquellas víctimas de abuso, debería de abordarse una pronta búsqueda de sanación, ya sea desde la iniciativa personal como la intervención de sus seres cercanos y profesionales especializados. En gran cantidad de oportunidades la ausencia de la misma puede conllevar a consecuencias considerablemente más graves. Un significativo sector de sobrevivientes ha encontrado la reparación en el empoderamiento personal a través de la empatía grupal, la reformulación de la propia historia para visibilizar al abuso, el acompañamiento de victimas y el potenciamiento de las voces para que puedan transformarse en sobrevivientes.</p>
<p>Para poder empezar a modificar las atroces estadísticas que enmarcan a esta realidad, también es primordial poder enfatizar en las responsabilidades de cada una de las instituciones tanto aquellas pertenecientes a lo público como a lo privado.  Acentuando la principal responsabilidad al Estado, quien debe bregar y garantizar el cumplimiento de la Ley Nro.26061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, como la Ley Nacional Nro. 26150 de Educación Sexual Integral. Haciendo a un lado las concesiones y demandas que reclaman las instituciones eclesiásticas, quienes son las principales encubridoras de pedófilos.</p>
<p>A su vez, es imperiosa la ejecución de programas de capacitación para todos los operadores judiciales que intervienen desde la primera instancia judicial, para darle finalización a la revictimizacion constante, tanto para con las madres protectoras, como para con las valientes niñas y niños que se animan a contar lo que les tocó vivenciar.</p>
<p>Es por esto que desde el amplio espectro  de organizaciones civiles, sociales y feministas, abocadas a la problemática, nos mancomunamos en el día a día y específicamente el 19 de noviembre para combatir este flagelo. Rompiendo con el silencio instaurado, acusando a la justicia cuando desoye las voces de los NNyA, acompañando a las víctimas y sobrevivientes y continuando con el reclamo hacia el Estado, la sociedad civil, los medios de comunicación para que se hagan responsables de la problemática preponderándola en su agenda política.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/un-dia-para-que-el-abuso-a-ninas-y-ninos-se-haga-cada-vez-mas-visible/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Feliciana Bilat: después de que la Justicia absolviera al abusador de su hija, volvieron los hostigamientos de la familia del violento</title>
		<link>https://marcha.org.ar/feliciana-bilat-despues-de-que-la-justicia-absolviera-al-abusador-de-su-hija-volvieron-los-hostigamientos-de-la-familia-del-violento/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Aug 2015 21:45:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Feliciana Bilat]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[violencias]]></category>
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					<description><![CDATA[Bilat denuncia que el martes 4, el mismo día en que se conocieron los fundamentos de la sentencia, volvieron los acosos por parte de familiares del violento]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>Por Andrea Nathalie Mila, Jesica Farías y Laura Salomé Canteros</strong> </em></p>
<p><em>“Mis hijas ya saben que los jueces decidieron no creerles”, dijo Bilat</em> <em>en diálogo exclusivo con Marcha. Además, denunció que el martes 4, el mismo día en que se conocieron los fundamentos de la sentencia, volvieron los acosos por parte de familiares del imputado, Nicolás Balerdi, a quien su hija señaló como su violador.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El 14 de julio pasado el TOC 31 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires absolvió a Nicolás Balerdi, acusado por el abuso sexual de la hija que tuvo con Feliciana Bilat. Los jueces Alejandro Nocetti Achával, Pablo Daniel Vega y Juan Giúdice Bravo fallaron a favor de un padre abusador y descreyeron del relato de la niña, del de su hermana y del de su madre. Todas mujeres. ¿Vale preguntar cuán profundo es el vínculo del sexismo y la Justicia? Porque las respuestas sobran.</p>
<p>Después del atropello judicial para las niñas y Feliciana, había que esperar la fundamentación escrita: finalmente, llegó el martes 4. En ese marco, dialogamos con Bilat sobre la sentencia. La mujer denunció que a pocas horas de conocerla, volvieron los hostigamientos por parte del hermano de quien fuera acusado por su hija por abuso pero liberado por un tribunal. Las nenas, al regresar del colegio junto a su madre, fueron interceptadas por el familiar de Balerdi quien –junto a otro varón-, las obligó a saludarla pero ellas, entre gritos y llantos, se negaron. Una espiral de violencia que no para de girar.</p>
<p><strong>-¿Qué dice la fundamentación de la sentencia que absuelve a Nicolás Balerdi por el abuso sexual a tu hija?</strong></p>
<p>La fundamentación dice que yo invente todo y le llene la cabeza a mi hija, con capacidad de inducir a los profesionales que confirman el abuso sexual, en conclusión, que es todo una falsa denuncia. Pero además expresa que también mentí en la denuncia de violencia de género, anteriormente a esta denuncia, o sea, yo no fui víctima de violencia de género para este Tribunal, que tampoco es lo que está juzgando, pero dice que todo lo que hice desde que empecé a denunciar es mentira</p>
<p><strong>-¿Por qué crees que la fundamentación no se dio el día que se tendría que haber dado?</strong></p>
<p>Porque el Tribunal no quiere exponerse más, aunque en realidad están expuestos desde el momento en que asumen sus cargos, son funcionarios públicos, es parte de su trabajo. Aunque hay cosas que no puedo entender como que el día del veredicto se hayan ido por la terraza. Si están capacitados para ocupar el cargo que ocupan entiendo que hicieron bien su trabajo y tienen que salir por la puerta grande. Esto de jugar a las escondidas y después, en escritos de expedientes tratarme de todo lo que me están tratando.</p>
<p><strong>-¿Cómo fue el proceso de preparación de las niñas para enfrentarse al poder judicial?</strong></p>
<p>A las niñas, lamentablemente, las tuve que ir preparando de a poco, al principio, cuando empecé con todas las denuncias, hace más de cinco años mi discurso era “hay jueces que nos creen, que las van a escuchar, las van a proteger y no va a pasar más que esta persona vaya presa”, pero con los años éste fue cambiando por los castigos judiciales que recibimos. Ya cuando el fiscal Ghirimoldi no acusó (a Balerdi), que es su trabajo además, desde ese momento empecé a prepararlas para esta absolución, que no nos llamó la atención, porque el fiscal les preparó todo el terreno a los jueces.</p>
<p>Mis hijas ya saben que los jueces decidieron no creerles, la menor fue la que demostró más indignación con palabras ese día y me dijo “si los jueces están para protegernos porque le creen a Nicolás que nos hizo cosas malas”. Les expliqué que estos jueces no les creyeron pero que vamos a seguir luchando y que hay otros jueces que van a escuchar la voz de mi hija. Yo no estoy pidiendo un favor, mis hijas, como todos los niños y las niñas tienen derechos y uno de ellos es a ser oídos.</p>
<p><strong>-¿Qué le está diciendo la justicia con esta sentencia a los niños y niñas que se animan a hablar ante un abuso?</strong></p>
<p>La justicia dice que nos callemos, que no denunciemos, que tenemos que tener miedo, esconder la mugre debajo de la alfombra y hacer de cuenta que nada pasó. También creo que se le está dando un gran mensaje a los pedófilos que es, sigan violando, sigan abusando de niños y niñas que nosotros los vamos a proteger.</p>
<p><strong>-¿Y a las mamás que están empezando a atravesar el camino de búsqueda de justicia? </strong></p>
<p>Que no se callen, que es lo que el sistema judicial patriarcal quiere. Y no es que no hay que callarse para no darles el gusto al sistema judicial, no hay que callarse porque tenemos que cuidar a nuestros hijos e hijas, sino esto va a seguir sucediendo, los pedófilos cada vez van a abusar con más libertades y nosotras nos vamos a tener que esconder cada vez mas.</p>
<p>Entonces, denunciar y alentar un cambio donde se dé crédito a la palabra de los niños y las niñas para darnos cuenta que esto sucede más de lo que parece, sobre todo cuando hablamos de abusos sexuales intrafamiliares. Estamos en una época histórica en Argentina y es el momento para que la sociedad empiece a levantarse y marcar un antes y un después en la lucha contra todo tipo de violencia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La historia de Feliciana y sus hijas es dura. Las agresiones de Belardi habían empezado durante el noviazgo. Siguieron después hasta que en 2009 la mujer decidió separarse. Más tarde, la golpeó una amenaza: “Te voy a sacar a las nenas”, situación que la decidió a realizar la acusación en la Oficina de Violencia de Género, organismo que emitió una cautelar por tres meses. A finales de abril de ese año, notó que una de las nenas manifestaba rasgos de abuso. Inmediatamente inició la denuncia al padre de la niña en el Juzgado de Instrucción en lo Criminal nro. 21 de Capital Federal, causa que luego pasó al Tribunal Oral en lo Criminal nro. 17. Allí, los jueces desoyeron relatos certeros, validándose en falsos síndromes que solo son usados por quienes abusan, para tapar el aberrante delito.</p>
<p><strong>-¿Cuál es tu próximo paso en lo judicial? </strong></p>
<p>Vamos a apelar la sentencia e iremos a Casación, donde esperamos que no haya jueces patriarcales y misóginos. Confío en que va a ser así.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Notas relacionadas:</strong></p>
<p><strong><a href="http://www.marcha.org.ar/como-mama-debo-reinventar-maneras-para-acompanar-y-empoderar-a-mi-hija/">“Como mamá debo reinventar maneras para acompañar y empoderar a mi hija”</a></strong></p>
<p><strong><a href="http://www.marcha.org.ar/hoy-es-mi-hija-pero-manana-seran-otros-ninos-o-ninas/"> “Hoy es mi hija pero mañana serán otros niños o niñas”</a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/feliciana-bilat-despues-de-que-la-justicia-absolviera-al-abusador-de-su-hija-volvieron-los-hostigamientos-de-la-familia-del-violento/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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