<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>40 años del Golpe &#8211; Marcha</title>
	<atom:link href="https://marcha.org.ar/tag/40-anos-del-golpe/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Wed, 05 Oct 2016 14:41:55 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-AR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.13</generator>

<image>
	<url>https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2022/05/cropped-FAV_ICON-1-32x32.png</url>
	<title>40 años del Golpe &#8211; Marcha</title>
	<link>https://marcha.org.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Colombia: las (sin)razones del NO a la paz</title>
		<link>https://marcha.org.ar/colombia-las-razones-del-no-la-paz/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/colombia-las-razones-del-no-la-paz/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Oct 2016 03:03:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[40 años del Golpe]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[farc]]></category>
		<category><![CDATA[paz]]></category>
		<category><![CDATA[sergio segura]]></category>
		<category><![CDATA[Timochenko]]></category>
		<category><![CDATA[últimas notcias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=31863</guid>

					<description><![CDATA[Algunas pistas para comprender el inesperado triunfo del NO en el plebiscito por la paz en Colombia]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Sergio Segura</strong></p>
<p>Empezaron a sentirse los coletazos del triunfo <em>del NO en el plebiscito que buscaba refrendar los acuerdos de paz entre el gobierno colombiano y las FARC: Santos anunció el fin del cese al fuego para el 31 de octubre. A</em><em>lgunas pistas para comprender el inesperado resultado en las urnas y la compleja etapa que se abre Colombia con el regreso de Uribe al centro de la escena política.</em></p>
<p>Frente a la pregunta <em>“¿Apoya usted el Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?</em>”, 6.419.759 de colombianos (50.22%) impidieron ratificar el acuerdo final entre el gobierno y las FARC-EP con su voto negativo. Ambas partes aclararon que mantendrán el cese al fuego bilateral y la voluntad de solución tras los resultados de un plebiscito que tuvo una abstención del 62.6%, la mayor de los últimos 22 años.</p>
<p>Colombia es el primer país donde es la sociedad –y no la posición de los adversarios- la que rechaza unos acuerdos de paz para superar violencias históricas en el marco de la democracia representativa. El partido Centro Democrático, liderado por el senador y expresidente Álvaro Uribe, logró su objetivo principal: conseguir a toda costa que se no se aprobaran los acuerdos de La Habana. El SÍ estuvo cerca con 6.373.382, el 49.77% de los votos.</p>
<p><strong>El trasfondo del NO a la paz</strong></p>
<p>El conflicto armado tiene realidades de tipo geográficas que se vieron reflejadas en la votación: en las regiones afectadas por el abandono estatal y los combates militares como Chocó, Nariño, Guajira y Cauca, ganó el SÍ con una diferencia considerable. Incluso Bojayá, uno de los territorios donde las FARC reconocieron responsabilidades de acciones militares, el SÍ obtuvo un apoyo del 96%. Igualmente, de los 27 municipios donde las FARC se concentrarán para la dejación de armas, 23 obtuvieron un SÍ mayoritario.</p>
<p>Esto quiere decir que padecemos de una esquizofrenia colectiva que es motivo para dar la espalda a campesinos, soldados, guerrilleros y pobres en general, quienes ponen el cuerpo para la guerra pero son capaces de perdonar. Además, celebrarlo y sentirse orgulloso mientras se revictimiza a los más golpeados por el conflicto es una afrenta vergonzante. A excepción de Bogotá, fue el país urbano el que definió la suerte del país rural. “No es justo que tengamos que mendigar a Colombia por la paz”, lamentó una víctima de la masacre de Bojayá.</p>
<p>La extrema derecha y la iglesia fueron los vencedores. Ganaron los argumentos embaucadores, el país perdió. En todo caso hay que reconocer que tras cuatro años de negociación, parte del país no se sintió interpelado por lo que sucedía en Cuba. Como opinan algunos analistas, “no fue un diálogo nacional sino entre sectores”.</p>
<p>Asimismo, ganó el NO porque a la paz le faltan militantes. No todos los movimientos políticos o partidos de izquierda respaldaron el proceso en la dimensión necesaria, fuerza que deberán aportar para sumarse a defender el proceso ahora y no permitir que Uribe trastoque los puntos de participación política y justicia transicional, su seguro próximo paso. Temer a las FARC en política y pronosticar un apocalipsis comunista no sólo es osado sino un acto de mera cobardía.</p>
<p>Lo que importa es mirar hacia adelante, no permitir que la mesa de La Habana se termine sin que haya un acuerdo que recoja más voces, la tarea que demanda el resultado. En este punto es clave la participación de los detractores del gobierno que tienen propuestas de paz como la guerrilla del ELN y el Centro Democrático. Se ha mencionado un gran diálogo nacional, una mesa multilateral o una Asamblea Nacional Constituyente donde la sociedad tenga mayor protagonismo. Ahora bien, la activista por los DD.HH. Piedad Córdoba manifestó que hay puntos del acuerdo en los que se puede avanzar, como en el del Estatuto de la Oposición: “Es fundamental en un país donde se relaciona a la izquierda con el terrorismo”, afirmó.</p>
<p>El voto simbólico de los niños con 13.571 tarjetones fue con victoria para el SÍ con 67.46%. Un niño de 11 años expresó: “La guerra sabe a tristeza porque te separas de lo que amas”. Uribe dice “mejor 20 años más de diálogos que entregarle el país a las FARC”.</p>
<p><strong>Ausencia de Plan B</strong></p>
<p>Que el Centro Democrático no quiera la paz, o que se esté viendo obligado a improvisar en un consenso donde estén incluidas algunas de sus propuestas propensas a la venganza y a no ahondar en las verdades del conflicto, no quiere decir que sea imposible revertir las posiciones del país que son reacias a la reconciliación. Perder por una diferencia tan bizantina también era una posibilidad, se tendrá que trabajar sobre el acumulado, no sobre la avalancha de decepciones y desesperanzas que produjo el resultado del domingo.</p>
<p>Las FARC manifestaron: “El amor que llevamos en el corazón es gigante y con nuestras palabras y acciones seremos capaces de alcanzar las paz”. Tampoco tienen Plan B, aunque se ratifican en mantener el acuerdo. “La paz triunfará”, concluyeron en un comunicado. No obstante, la reacción del gobierno fue abrir la puerta grande de la negociación al uribismo, desde donde no paran de hablar vaga e impúdicamente de impunidad, lo que resta seriedad a su participación en el proceso.</p>
<p>Quienes hablan de impunidad dentro del acuerdo, funestamente quieren hacer ver la cárcel como justicia per se, siendo el Estado el principal victimario de la violencia y trasgresor del orden constitucional del que tanto pregonan para mantener la guerra. Si quieren constatar lo que es una guerra con sangre ajena con altos índices de impunidad pueden preguntarle a Santos y a Uribe lo que son los “falsos positivos”.</p>
<p>Por su parte, Uribe hizo propuestas que ya estaban incluidas en el acuerdo firmado, como la amnistía para guerrilleros rasos sin delitos gravosos, lo que ha sido polémico pues aunque nombraron voceros como oposición para discutir este nuevo limbo político y jurídico que ellos mismos ocasionaron, denotan amplias incongruencias y contradicciones a las que ahora se tendrán que enfrentar en el debate público para desengranar el proceso.</p>
<p><strong>Lo que se ganó y lo que se puede perder</strong></p>
<p>El pueblo colombiano siempre ha sido fuerte, ha tenido momentos de obligado silenciamiento, pero siempre ha buscado las maneras para resistir ante la violencia. Hay que aceptar que el país ya no es el mismo desde que ha trascurrido la firma del acuerdo, no porque haya mejorado en algún punto vital sino porque el fin del conflicto armado se convirtió en una posibilidad latente.</p>
<p>Gana el país porque sí quiere terminar la guerra a pesar del resultado, lo que lleva a solucionar de manera precisa y oportuna la incertidumbre que conlleva el lamentable resultado del plebiscito, que le faltaba ese respaldo para ser una realidad y terminar con 52 años de terror. El gobierno está en un tono de solución y eso es positivo, aunque es desventurado llamar “unidad para la paz” la participación de los voceros de la guerra.</p>
<p>Durante los últimos años se intensificaron los foros masivos sobre paz y las investigaciones académicas, se multiplicaron las ONG´s de derechos humanos y organizaciones defensoras de víctimas, algo del periodismo político mutó su lenguaje, la guerrilla volvió a ser escuchada en la pantalla chica luego de años de censura. Las víctimas hablaron, la guerrilla pidió perdón, el Estado reconoció el carácter político de la insurgencia y los movimientos sociales crearon instancias para deliberar sobre el conflicto y generar propuestas autónomas de paz. Sin embargo, esto no alcanzó. Los impulsores del NO sólo tuvieron que hacer lo de siempre: repetir invenciones, odiar bajo argumentos mentecatos y agitar el voto. La paz deberá voltear la balanza.</p>
<p>Es un momento de tensión y desconcierto. Los conservadores camanduleros y los uribistas salen fortalecidos con este plebiscito, los liberales que se arriesgaron al camino de la solución política salen perjudicados. La alianza de clases dominantes alterada desde 2010 podría regresar, lo que no es otra cosa que la derrota de la paz. La izquierda es la gran vencida de la jornada: no logró hablarle al país. En el ambiente lo que predomina es una rivalidad Santos-Uribe y no una visión de paz con justicia social, como lo que han venido construyendo parte de los movimientos sociales y políticos. Favorablemente, Colombia es medalla de oro en levantamiento de derrotas, está acostumbrada a resistir y ya se prepara para el siguiente paso.</p>
<p>No se trata de apoyar una paz como la quieren los negociadores, sino de respaldar un acuerdo que busca lo mejor que se puede hacer en favor de la causa de la solución política al conflicto que pueda producirse en la realidad presente. Vencer a Uribe y a su proyecto inentendible de país es imperativo político. Si no, el mundo tendrá la mala noticia de tener que asimilar la arribada un “nuevo” consenso de derechas que repita la historia de los fracasos de la búsqueda de la paz en Colombia.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/colombia-las-razones-del-no-la-paz/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/colombia-las-razones-del-no-la-paz/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>&#8220;La provisión de recursos logísticos materiales nos lleva a hablar de participación empresarial en la represión&#8221;</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-provision-recursos-logisticos-materiales-nos-lleva-hablar-participacion-empresarial-la-represion/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/la-provision-recursos-logisticos-materiales-nos-lleva-hablar-participacion-empresarial-la-represion/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 28 Mar 2016 13:56:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[40 años del Golpe]]></category>
		<category><![CDATA[Dossier]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Victoria Basualdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=25116</guid>

					<description><![CDATA[Segunda parte de la entrevista con Victoria Basualdo]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Florencia Puente, Elis Soldatelli y Gerhard Dilger*. / Foto: Gerhard  Dilger</strong></p>
<p><em>En el dossier conjunto entre Marcha y Contrahegemonía, entrevistamos a la historiadora, especialista en movimiento obrero, que repasa las continuidades entre los años de la Dictadura en la Argentina y la actualidad, respecto de la represión de las y los trabajadores y su pérdida de derechos laborales. </em></p>
<p><strong>¿Qué perspectiva de investigación asumen al indagar los procesos de justicia, y cuál crees que fue, puntualmente, el rol de las empresas alemanas en ese proceso?</strong></p>
<p>Este proceso de justicia abrió, en relación a la investigación académica, nuevos campos necesarios para avanzar en el proceso de judicialización. Empezamos a trabajar en la cuestión de la responsabilidad empresarial, tratando de leer bibliografía internacional, de vincular nuestra clave de capital- trabajo con lo que sucede a nivel regional e internacional. Pensando en la retroalimentación entre investigación y proceso judicial, que es un interlocutor entre otros con muchas especificidades, ese diálogo no es algo sencillo.</p>
<p>Abordamos esta cuestión de forma interdisciplinaria, desde cuatro instituciones: el CELS, Clacso, el Programa Verdad y Justicia y la Secretaría de Derechos Humanos. Y con un trabajo sistemático, todo lo que se había acumulado por investigadores individuales, en otros momentos y con distintas perspectivas, intentamos incorporarlo en un nuevo ciclo de análisis que permitió analizar 25 empresas de distintas regiones del país.</p>
<p>No soy especialista individualmente en el caso de las empresas alemanas, sino que formo parte de un grupo que trabajó sobre estas cuestiones. Empresas como Mercedes Benz, por ejemplo, nos obligan a pensar cuestiones como la complejidad de los sectores sindicales, la existencia de distintas corrientes. Y esto es crucial porque, tanto los sectores empresariales como las fuerzas armadas, a eso aluden para sacarse responsabilidad: a esta pugna sindical que sin duda era muy importante, y a la participación de sectores sindicales en la represión. El caso Mercedes Benz es muy interesante desde esta perspectiva, y porque nos obliga pensar en la historia de la empresa. Varios autores que analizaron el caso, como Gaby Weber, evidencian cómo estas empresas tuvieron relación con distintos procesos de represión, del nazismo en adelante. Esto también nos permite salir de la frontera nacional como limitante.</p>
<p>Por otra parte, el caso de Mercedes Benz también permite ver los vínculos más orgánicos respecto al equipamiento, por ejemplo. La provisión de recursos logísticos materiales nos lleva a hablar no de complicidad, sino de participación empresarial en la represión. No es que los sectores empresariales ven el accionar represivo y son pasivos, si no lo que hay es una participación directa en la represión. Hay muchas aplicaciones del caso de Mercedes Benz que son aplicables al caso de Ford, en el que se suma además la existencia de un centro de detención dentro del predio de la fábrica, que se repite en cinco de los casos que analizamos.</p>
<p>Es muy importante no exigir una linealidad lisa y llana. Mientras las empresas siderúrgicas tuvieron un proceso de consolidación y de concentración muy fuerte, tanto el grupo Acindar como el grupo Techint, y la dictadura pavimentó el camino para la consolidación para un monopolio en la siderúrgica, una industria clave en la economía, en otros casos trabajamos por ejemplo sobre la industria ceramista, que trabajó de forma muy primitiva con un nivel tecnológico muy bajo y no tuvo una evaluación positiva. Lo que tienen en común estas empresas es la preocupación por el accionar sindical y la necesidad de disciplinar y controlar a los trabajadores.</p>
<p><strong>¿Qué perspectivas hay, en particular en relación a su investigación y los juicios, en el nuevo escenario de América Latina?</strong></p>
<p>Creo que es un cambio de época que no es únicamente regional, sino internacional. Porque gran parte de las salidas de la crisis internacional, como los casos de Grecia y España, es lo que se está imponiendo en América Latina. Frente a esto recuperar esta variable capital-trabajo es central y urgente, porque desde esta perspectiva uno puede pensar en la confluencia de sectores con grandes diferencias pero con puntos en común, como algunos logros básicos de los trabajadores como el derecho de organización o el enfrentamiento radical a la criminalización de la protesta.</p>
<p>Creo que lo que estamos viviendo es un intento de reconfiguración del mercado de trabajo, centralmente a partir de la introducción del desempleo como una política que se extiende cada vez más. Y esta es una política de disciplinamiento muy grande, porque lo que hace es instalar la defensa del puesto de trabajo como lo más inmediato y borrar la pelea por el salario, por las condiciones del trabajo. La eliminación de subsidios, es decir, la transferencia de toda esa masa de financiamiento requerida de los usuarios, implica una ofensiva tremenda contra el salario también. La reconfiguración contra los medios de comunicación, contra la ley de medios, aun con todos sus problemas, la criminalización a la protesta, creo que son cuestiones que afectan directamente a los trabajadores.</p>
<p>Estos son signos de un cambio de época, sumado al aumento de la represión, por las fuerzas represivas que se mostraron mucho más encarnizadas que, incluso, algunos momentos previos durante el kirchnerismo. Por eso digo es importante no marcar las rupturas absolutas sino ver procesos, había una disputa fuerte respecto de los niveles de la política represiva, de los derechos de organización, etc. Me refiero, por ejemplo, a los hechos en Panamericana, o a otros muchos procesos de organización de los trabajadores donde se cuestionó la intervención policial. La prisión de Milagro Sala muestra un proceso de criminalización de la protesta muy fuerte: el hecho de que hace dos meses esté presa, en un proceso absolutamente irregular, con protesta de los organismos internacionales, con exigencia de liberación por parte de sectores muy diversos que no tienen más que defender que la violación de todos sus derechos, hablan de un cambio de panorama.</p>
<p>Sin embargo, no es la primera vez en la Argentina que cambia el panorama y creo que gran parte de la construcción de todas esas décadas se hizo en contextos muy adversos. Entonces, ¿cuál es el futuro? Depende de lo que hagamos. Estoy muy sorprendida por los niveles de movilización social en torno al 40 aniversario, muy conmocionada y emocionada. Y creo que eso muestra que hay algo que nos interpela, que hay algo que está muy presente porque nos habla del lugar de donde estamos, nos da claves necesarias para ver como seguimos. Entonces me parece que el futuro está por definirse, creo que está claro el rumbo que se quiere marcar incluso hay discursos muy abiertos al respecto. La estigmatización del empleado público, con la noción de que hay un millón y medio de personas que van a su trabajo y no hacen nada, nos está marcando una idea del trabajador que tiene el gobierno de manera muy abierta y que muestra el rumbo que quiere dar.</p>
<p>Ahora frente a esto, creo que también hay un proceso de construcción que no es fácilmente eliminable porque está muy arraigado en amplios sectores, porque parte de la cuestión es analizar cómo llegamos a donde llegamos y como puede ser que esté rumbo que estamos analizando haya sido votado por el 51% de la población, y no tenga por parte de amplios sectores un rechazo manifiesto. Por otro lado también hay que ver que hay otro proceso de construcción de sectores que francamente tienen poder, entonces no es tan sencillo. Es cierto que las cuestiones que se construyen desde el gobierno son difíciles de desarmar, ya vimos que en tres meses lo que se puede lograr y hay una capacidad de desmantelamiento que es muy llamativa. Pero por otro lado, hay posibilidades de respuesta y que se van articulando con el tiempo, creo que no son inmediatas.</p>
<p>*Parte de la Fundación Rosa Luxemburgo.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-provision-recursos-logisticos-materiales-nos-lleva-hablar-participacion-empresarial-la-represion/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/la-provision-recursos-logisticos-materiales-nos-lleva-hablar-participacion-empresarial-la-represion/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>“Hay resistencias en integrar la demanda LGTB a la de las y los 30.000”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/resistencias-integrar-la-demanda-lgtb-la-lxs-30-000/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/resistencias-integrar-la-demanda-lgtb-la-lxs-30-000/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 28 Mar 2016 03:02:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[40 años del Golpe]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Prieto]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[lgbtiq]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[Sebastián Alonso]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=25167</guid>

					<description><![CDATA[Entrevista a Cristian Prieto, trabajador de la Comisión Provincial por la Memoria]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Sebastián Alonso*/ Arte por Repo<br />
</strong></p>
<p><em>Para activar la memoria a 40 años del Golpe de Estado cívico- militar- eclesiástico y visibilizar la verdad acallada de las disidencias sexuales a pesar de las resistencias, entrevistamos a Cristian Prieto, licenciado en Comunicación Social y trabajador estatal dentro de la Comisión Provincial por la Memoria. “Montoneros o ERP eran machistas autoritarias”, sostiene.</em></p>
<p>Según organizaciones de Derechos Humanos son 400 las personas LGBTI desaparecidas durante la última dictadura, sin embargo este avasallamiento es materia de muy pocas investigaciones, consta en escasos informes oficiales y hay resistencias de parte de organizaciones de izquierda y hasta organismos de Derechos Humanos en integrar la demanda LGTB a la de las y los 30.000 detenidxs- desaparecidxs.</p>
<p>Aun hoy, en democracia, los asesinatos de odio y la represión, torturas y amenazas a putos, tortas y travestis, son continuidades que lastiman al cuerpo social y siguen sin entenderse como cuestiones políticas.</p>
<p>Es por eso que, como parte de la importancia de activar la memoria a 40 años del Golpe de Estado cívico- militar- eclesiástico y como herramienta de lucha, dialogamos con Cristian Prieto, licenciado en Comunicación Social y trabajador estatal dentro de la Comisión Provincial por la Memoria.</p>
<p>&#8211;<strong>¿Hace cuánto estás en la Comisión y cómo surge la idea de profundizar la investigación y el abordaje desde las sexualidades?</strong></p>
<p>Trabajo en un Programa de Investigación dentro de la Comisión Provincial por la Memoria, que administra el ex archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DPPBA). La DIPPBA funcionó desde el ´56 que la crearon hasta su cierre en 1998. En el 2000 se hizo entrega y se creó la Comisión Provincial por la Memoria. Cualquier persona que quiera información puede acercarse, existiendo restricción en cuanto al nombre de las personas, pero la información está desclasificada.</p>
<p>En la Comisión comencé a trabajar en 2010, pero es en 2011 cuando empiezo a trabajar en un Programa en relación a la justicia, aportando desde los archivos información para los juicios de Lesa Humanidad. Es en ese momento, que me pregunté si alguna vez se habían encontrado en los archivos con marcas en relación a la sexualidad. Nunca se había mirado desde ese lugar, desde la sexualidad o la identidad de género.</p>
<p>Ahí empecé a profundizar, a buscar en la Comisión y a los referentes que conocía del Frente de Liberación Homosexual (FLH) y de Nuestro Mundo. A priori no encontré nada pero empecé a encontrar en los archivos las palabras del sentido común: puto, amanerado, maricón, lesbiana, travesti; a encontrar las primeras catalogaciones de la heteronorma.</p>
<p><strong>-¿Con qué te encontraste en tu trabajo de investigación?</strong></p>
<p>Este fue el tema para mi licenciatura en Comunicación Social, que derivó en libro de crónicas a la persecución de las disidencias sexuales. En primera instancia pensé hacerlo sólo en periodo de dictadura como primer recorte, pero como fui encontrando información importante antes y después, me salí de esa fecha. Esto dio la pauta de la continuidad histórica de la catalogación y persecución a las sexualidades disidentes.</p>
<p>En momento de dictadura hay información, pero previo a esa dictadura y las otras hay información importante. Desde los ´60 ya encontramos legajos y documentos, que hacían referencias a las personas como los “amorales sexuales”. A partir de eso se encuentra la palabra “homosexual, travesti”. Por ejemplo, hay legajos en la ciudad de La Plata de un local de noche que se llama ´La Beba´ en los que se registró que se realizan “actos travestis”. Con esto damos cuenta que la policía miraba eso y por lo menos lo escribía en sus documentos de inteligencia.</p>
<p>Al principio nos dábamos cuenta que se lxs perseguía por estar organizados: estudiantes, en gremios, cualquier cosa que altere el “orden público”. Pero después también registraban que cuando había una persona espiada también miraban que tenía “caminar amanerado”: las características que imaginaban que tenían esas personas. Todo esto forma parte de los informes: primero una persecución política y después características de las personas. También había legajos que no se abrían solo por la participación política sino porque les llamaba la atención, por ejemplo, un profesor de Bellas Artes con un “problema sexual” que solo consta es demasiado liberal, que tenía ideas democráticas, que siempre se encontraba acompañado de jóvenes menores y no se lo veía con mujeres. Para la Dippba la sexualidad era importante.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-25178" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/005-e1459134074839.jpg" alt="005" width="680" height="525" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/005-e1459134074839.jpg 1100w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/005-e1459134074839-300x232.jpg 300w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/005-e1459134074839-768x593.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/005-e1459134074839-1024x790.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/005-e1459134074839-786x607.jpg 786w" sizes="(max-width: 680px) 100vw, 680px" /></p>
<p><strong>-¿Qué dificultades encontraste para acceder a la información y profundizar tu investigación?</strong></p>
<p>Para acceder a la información no tuve problema, ya que en 2012 esto se presentaba institucionalmente y en 2014 se hace una convocatoria fotográfica para ver la disidencia sexual de las personas. Esto se puso en exposición como también la información. De esta manera, la cuestión toma estado público.</p>
<p>La DIPPBA produce información donde se miraba, se seguía, se investigaba, se preguntaba en el barrio sobre su vida, su moralidad, que para ellos es importantísimo. Pero una dificultad es que no tenemos registros del accionar de las comisarias, no hay información, porque cada comisaría tiene sus propios archivos. De ahí es que reclamamos que ellos entreguen archivos de las comisarias, de las brigadas, que donde registran cuando entró alguien y cuándo se lo detuvo.</p>
<p>Hemos visto un legajo que da cuenta de lo que pasó. En el ´80 desaparecen en Ezeiza a un hombre de 45 años. Su familia se empieza a preocupar y en plena dictadura militar sacan un artículo en el diario buscándolo, donde aclaran que no tienen ninguna relación con ninguna organización política y se abre un legajo dentro de la Dippba donde se lo busca y lo que contestan es que recientemente fue levantado de la vía pública por infracción por ser homosexual.</p>
<p>Esto da cuenta que se detenía por ser “infractor”, basándose en las Contravenciones y Edictos que empezaron en el ´73, en el que estaba “prohibido ofrecer sexo en la vía pública”, “vestirse con ropas del sexo opuesto” y cualquier situación sospechosa de un mayor a un menor de edad, simplemente por sospecha relacionada a la sexualidad.</p>
<p><strong>-Las disidencias sexuales, ¿de qué manera eran abordadas desde las organizaciones?</strong></p>
<p><strong> </strong>Las organizaciones más conocidas como Montoneros o ERP eran machistas autoritarias. Recordemos que en el ´60 o ´70 teníamos en miras la Revolución cubana que decía “no necesitamos de peluqueros”, hablando de los homosexuales como “los pájaros” de la isla, con sus escuelas de reeducación, ya que no podía haber homosexuales porque era una “desviación burguesa”. En Montoneros había distintas maneras de abordar a un homosexual: una era que se juntara con una compañera, y otra opción era que se lo expulsara. En relación a esto, hay pocos testimonios. Todavía hoy hay mucho miedo de contar lo que pasaba hacia adentro de las organizaciones.</p>
<p>Desde la Dippba podemos dar cuenta estas cosas por el material que secuestraban de la vía pública, como volantes de las organizaciones. Uno fue el de la Unión Ferroviaria donde estaban haciendo campaña para las elecciones del gremio y en el volante mencionan a una persona que le querían hacer mala fama: “el gremio de los Ferroviarios es un gremio de hombres y ningún homosexual puede llevar adelante la Unión Ferroviaria”. Ese era el trato de las organizaciones a las sexualidades disidentes.</p>
<p><strong>-¿Cómo ves la situación de los colectivos LGTBI en la actualidad en relación a los DDHH y a la demanda histórica de su situación?</strong></p>
<p>Encontré relatos donde todavía hoy en las organizaciones de DDHH hay resistencias en tomar a la persecución de las disidencias sexuales en las demandas de aparición de los 30.000 desaparecidos. Por ejemplo, en una reunión de una organización fue una travesti a pedir la ayuda de algún abogado por los maltratos que recibió y la respuesta que le dieron es que es que ellas no son presas políticas. Hay resistencias en integrar la demanda LGTB a la de los 30.000 compañeros. No hay que dejar de ver que el machismo sigue impregnando en muchas de estas organizaciones. Históricamente fue así.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-25179" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/004-e1459134360593.jpg" alt="004" width="681" height="525" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/004-e1459134360593.jpg 1100w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/004-e1459134360593-300x232.jpg 300w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/004-e1459134360593-768x593.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/004-e1459134360593-1024x790.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/004-e1459134360593-786x607.jpg 786w" sizes="(max-width: 681px) 100vw, 681px" /></p>
<p><strong>-Hablamos de aproximadamente 400 personas LGBT desaparecidas, ¿dónde están los putos, las travas desaparecidas?</strong></p>
<p>La colectiva Lohana Berkins y la Coordinadora Antirrepresiva LGTB de La Plata marcan un antes y un después en esta demanda donde se empieza a dar visibilidad a los cuerpos disidentes que fueron perseguidos antes, durante y después de la dictadura. Seguimos encontrando legajos de los ´80 y ´90 de travestis detenidas por ejercer la prostitución. Por ejemplo, el espionaje que se hace en Mar del Plata porque ellas están organizadas a partir del asesinato de una travesti. En los legajos figuran los nombres y alias, “nombres de fantasía” como le dicen ellos. Espían las acciones de las personas, es muy patente la persecución.</p>
<p>Esto demuestra fehacientemente la continuidad. En el ´98 se hizo entrega de los archivos, pero esto da cuenta que hoy por hoy el hostigamiento sigue estando.</p>
<p>La irrupción de la Colectiva en la marcha del 24 de febrero (de este año) ante el gobierno de derecha de (Mauricio) Macri, donde van al primer paro estatal donde se reclama TRABAJO con “V”, marca un antes y un después en las organizaciones. Ya no puede haber marginalidad dentro de los movimientos sociales, nos tenemos que hacer cargo en esa tensión, si es que todavía existe, con las organizaciones de diversidad sexual, que siempre parecemos estar dentro de otras demandas.</p>
<p>La Coordinadora Antirrepresiva LGBT, hace dos años que existe. El planteo de estar con las travas en situación de prostitución en la calle es muy importante, porque las quieren mandar a todas al bosque de la ciudad de La Plata, que sería mandarlas a tierra de nadie, donde la policía está haciendo un trabajo cotidiano de hostigamiento. Se plantea visibilidad de esa problemática, denunciarla y estar con ellas.</p>
<p>Haciendo una relación con el pasado reciente, se levanta la consigna de lxs 400 desaparecidxs LGTB a los 40 años. Es importante esta revisión. Estaba buscando información para hacer una nota y recién después de 40 años de la revolución cubana, los revolucionarios pidieron perdón a los homosexuales. En el 2008, hubo un mea culpa del Estado alemán por la persecución a homosexuales. Pasan muchos años hasta que el Estado toma las responsabilidades y manifiesta un mea culpa.</p>
<p>Lo más reciente, en Miramar hubo una detención y tortura de un joven por ser activista en un secundario, un puto salido del closet. Son alertas de lo que el Estado está haciendo con la comunidad LGBT por medio de las “fuerzas de seguridad”. Debemos estar alerta para que esto no siga sucediendo.</p>
<p><strong><br />
</strong></p>
<p><strong>*Integrante de Sembrando Rebeldías</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Nota relacionada: </strong></p>
<p><strong><a href="http://www.marcha.org.ar/los-40-anos-del-golpe-la-memoria-acallada-las-disidencias-sexuales/">Los 40 años del Golpe y la memoria acallada de las disidencias sexuales</a></strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/resistencias-integrar-la-demanda-lgtb-la-lxs-30-000/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/resistencias-integrar-la-demanda-lgtb-la-lxs-30-000/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>A 40 años del Golpe, la memoria y la dignidad (están) en las calles</title>
		<link>https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-lucha-la-memoria-la-dignidad-siempre-las-calles/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-lucha-la-memoria-la-dignidad-siempre-las-calles/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Mar 2016 18:00:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[40 años del Golpe]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Salomé Canteros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Nadia Fink]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=25094</guid>

					<description><![CDATA[La marcha de ayer convocó a cientas de miles de personas]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Nadia Fink y Laura Salomé Canteros / Fotos: Julieta Lopresto, Gustavo Pantano y Natalia Saá</strong></p>
<p><em>La marcha de ayer convocó a cientas de miles de personas y consolidó la práctica de que la construcción de la memoria colectiva y la defensa de la dignidad y el poder popular son procesos que siguen vigentes y se sostienen en las calles. Una reflexión cercana sobre la potencia y la alegría de un pueblo organizado que repudió los 40 años de la más sangrienta de las dictaduras cívico- militar y eclesiástica y volvió a gritar “Nunca más”.    </em></p>
<p>Toda marcha, como toda historia, empieza por el principio. Ayer sucedió una más de las que recuerdan el oscuro 24 de marzo de 1976, día en que se instaló en nuestro país la más feroz dictadura cívico-militar-eclesiástica de todos los tiempos. Pero estos 40 años de aquel día, traen el recuerdo y la presencia de las y los 30.000 desaparecidas y desaparecidos; las luchas que les truncaron en aquel entonces, y la necesidad no sólo de mantenerles en las memorias, sino que esas mismas reivindicaciones sigan sosteniéndose hoy: el “comunismo” de ayer (según palabras del presidente de los Estados Unidos, Barak Obama) es el socialismo que se sigue intentando construir en Nuestra América toda.</p>
<p>Fue por eso que, a la cabeza de una de las marchas de ayer, desde el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, las Madres de Plaza de Mayo Elia Espen y Mirta Baravalle, caminaban junto a Alberto Santillán, padre de Darío. Dos épocas, de hijos e hijas señalados, asesinados o desaparecidos por los poderes de turno y por las fuerzas represivas. Con un presente que se reconfigura en Latinoamérica en general hacia gobiernos de corte abiertamente neoliberales, una Argentina con un presidente que en sólo cien días de gobierno dejó a miles de personas sin trabajo, intentando desarticular el Estado para revalorizar lo privado, y abriendo las puertas al “país del Norte” desde la economía y desde la presencia de Obama, justamente, un 24 de marzo. Una directa provocación para quienes luchan por los Derechos Humanos la presencia del representante de un país que apoyó económica y militarmente el Golpe de Estado en la Argentina y en Nuestra América.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone wp-image-25101 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-17-1024x683.jpg" alt="24 de marzo - NSaa (17)" width="680" height="454" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-17-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-17-300x200.jpg 300w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-17-768x512.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-17-810x540.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-17.jpg 1200w" sizes="(max-width: 680px) 100vw, 680px" /></p>
<p>Y entonces surgen las preguntas respecto de esas madres y abuelas que rondan desde la década de 1970: ¿Cómo sería enfrentar nuevamente gases y palos, 40 años después? ¿Cómo escuchar que el presidente de un país que ayudó a estigmatizar, torturar, desaparecer a sus hijas e hijos diga que va a visitar las tumbas de las y los asesinados por la dictadura? Las tumbas que ellas no pudieron visitar, los cuerpos que no pudieron enterrar. Porque el afán de este gobierno por reflotar la teoría de los dos demonios, de barrer bajo la alfombra el pasado, de olvidar luchas pasadas (para que pareciera que todo tiene que recomenzar de nuevo, como afirmaba Rodolfo Walsh), choca contra esas madres y abuelas inmunes al olvido y a la desesperanza, y presentes en aquellas luchas por verdad y justicia como hoy por Darío Santillán, Julio López, Silvia Suppo, Diana Sacayán, Luciano Arruga, Carlos Fuentealba y tantas otras y otros.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone wp-image-25100 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-11-1024x683.jpg" alt="24 de marzo - NSaa (11)" width="680" height="454" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-11-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-11-300x200.jpg 300w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-11-768x512.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-11-810x540.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-NSaa-11.jpg 1200w" sizes="(max-width: 680px) 100vw, 680px" /></p>
<p><strong>30 mil razones para sostener lo que se construye desde abajo y a la izquierda</strong></p>
<p>Marcharon ayer quienes sienten dolor en el corazón, la cabeza y el cuerpo cada vez que se avasallan derechos con medidas antipopulares desde un gobierno, los de ayer en la construcción de discursos que lastiman la memoria colectiva histórica, y los de hoy, cuando se invisibiliza o ignora desde todos los sectores las deudas pendientes de las democracias.</p>
<p>Caminaron y cantaron por las calles de la metrópoli combatiente, imposibles de domesticar, pibes y pibas de murgas, de esas baleadas por la Gendarmería, sí; villeras y villeros que llevaron su dignidad a los millonarios edificios de la Av. de Mayo; integrantes de partidos de izquierda, organizaciones sindicales, movimientos sociales, artistas; las y los del Borda; viejas y viejos emocionados por saber que el lento caminar es reconocer que lo imposible solo tarda un poco más; niñas y niños cual guardianes del futuro; adolescentes en rabia que espontáneamente se sumaban al paso de la lucha feminista, violeta, verde y fucsia, repudiando los femicidios y reclamando aborto legal y justicia por los crímenes de odio.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone wp-image-25099 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-GPantano-7-1024x684.jpg" alt="24 de marzo - GPantano (7)" width="680" height="454" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-GPantano-7-1024x684.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-GPantano-7-300x200.jpg 300w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-GPantano-7-768x513.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-GPantano-7-810x541.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-GPantano-7.jpg 1200w" sizes="(max-width: 680px) 100vw, 680px" /></p>
<p>El 24 de marzo no es un podemos, es un debemos para quienes construyen día a día poder popular sin necesidad de un aparato gubernamental que lo sostenga. Porque dejar de comer, de estudiar, de tener salud y trabajo pueden ser las consecuencias para quienes dejan de organizarse y luchar en los diferentes territorios. Salir a reclamar no es “cortar las vías de acceso” según propone el paradigma político cultural actual ni “quitar legitimidad a un gobierno constitucional” como proponía el pasado kirchnerista, sino que protestar es una práctica política de consenso social para defender y exigir los derechos donde se aprendieron a arrebatarlos a los opresores, en las calles.</p>
<p>Y es por eso que allí seguirán, a pesar de las represiones y provocaciones, quienes se organizan políticamente, los de las barriadas, los villeros, las feministas, lxs trans, las profes de los bachis populares, las y los cientos de miles que se movilizaron ayer y se movilizarán mañana por la memoria, en lucha diaria, retomando las banderas de las y los 30.000, en construcción de la dignidad, por el poder popular y por los Derechos Humanos de ayer y de hoy.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone wp-image-25102 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-JLopresto-52-1024x683.jpg" alt="24 de marzo- JLopresto (52)" width="680" height="454" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-JLopresto-52-1024x683.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-JLopresto-52-300x200.jpg 300w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-JLopresto-52-768x512.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-JLopresto-52-810x540.jpg 810w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/24-de-marzo-JLopresto-52.jpg 1200w" sizes="(max-width: 680px) 100vw, 680px" /></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-lucha-la-memoria-la-dignidad-siempre-las-calles/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-lucha-la-memoria-la-dignidad-siempre-las-calles/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>A 40 años del Golpe: “El poder de las empresas no se quedó restringido a los setenta, sino que sigue en la actualidad”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/poder-las-empresas-no-se-quedo-restringido-los-setenta-sino-sigue-la-actualidad/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/poder-las-empresas-no-se-quedo-restringido-los-setenta-sino-sigue-la-actualidad/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Mar 2016 03:04:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[40 años del Golpe]]></category>
		<category><![CDATA[Dossier]]></category>
		<category><![CDATA[Florencia Puente]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Movimiento Obrero]]></category>
		<category><![CDATA[Victoria Basualdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=25054</guid>

					<description><![CDATA[Entrevista con Victoria Basualdo]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Florencia Puente, Elis Soldatelli y Gerhard Dilger.</strong></p>
<p><em>En el dossier conjunto entre Marcha y Contrahegemonía, entrevistamos a la historiadora, especialista en movimiento obrero, que repasa las continuidades entre los años de la Dictadura en la Argentina y la actualidad, respecto de la represión de las y los trabajadores y su pérdida de derechos laborales. </em></p>
<p><strong>¿Cuáles creés que serían las principales continuidades en torno a los procesos de disciplinamiento y represión del movimiento obrero en la actualidad?</strong></p>
<p>Por un lado, creo que hay continuidades estructurales. Para poder entender algunos desafíos del mundo del trabajo hoy el ciclo que comienza a mediados de los 70 -no sólo en la Argentina sino a nivel regional e internacional- marca un punto de inflexión. Por supuesto, nunca las rupturas son completas, pero sí hay una transformación a nivel sistémico, y eso creo que tiene que ser el marco de un análisis del proceso argentino: no es la Argentina únicamente la que tiene un golpe de Estado en ese momento ni que transita una dictadura, sino que hay un conjunto de dictaduras en América Latina, en Brasil, Uruguay, Chile, pero también en Bolivia y en varios países, incluso en los que no tuvieron dictaduras, la cuestión laboral pasa a ser el centro de una ofensiva en esa década. Entonces sí creo que en términos estructurales este aniversario de los 40 años nos convoca a desarrollar algún tipo de mirada que nos permite comprender que, aun cuando hay etapas muy distintas en términos de las construcciones políticas -porque claramente hay un punto de inflexión muy grande en nuestro país en 1983 con la vuelta a la democracia y hay una cantidad de derechos y de relaciones que se reconfiguran-, hay otros condicionantes que tienen una influencia que va mucho más allá, que tienen un plazo y un impacto de distinto tipo.</p>
<p>Por eso la transición a la democracia estuvo fuertemente condicionada por estas transformaciones estructurales que se operaron en la Argentina, específicas en cada país, pero el contrapunto Argentina-Brasil es muy útil para iluminar eso. El punto en común más importante en términos latinoamericanos fue la configuración de las relación entre capital trabajo y un fuerte retroceso de los trabajadores en términos de su participación en el ingreso, de sus derechos de organización, de sus derechos sociales, en general, y de su capacidad política también.</p>
<p>Me parece que este aniversario de los 40 años no es un tema únicamente para la Argentina, va a haber delegaciones sindicales de la Coordinadora Sindical del Cono Sur pero además delegaciones sindicales de distintos países y regiones que confluyen con orientaciones y formas de construcción sindical y política muy distintas en comprender al aniversario argentino como interpelando a la región en su conjunto y al movimiento sindical mundial.</p>
<p><strong>Y yendo más al rol de las empresas, ¿cómo se tejen las complicidades con las dictaduras en los setenta y cómo se reactualizan en democracia con los gobiernos?</strong></p>
<p>Este proceso que se dio en la Argentina de poder pensar a la dictadura no en términos únicamente de un proceso político, sino como resultado de una confrontación de sectores sociales y, en particular, en clave de capital-trabajo, lo que permite es ubicar actores que son invisibilizados, como las empresas. En particular, al poder económico y a determinadas fracciones de la clase empresarial en la Argentina que marcan, además, la relación entre ese pasado y este presente. Entonces, las investigaciones que tendieron a tratar de remarcar el papel del empresariado en ese proceso -y en particular, en la política represiva- iluminan un sendero que nos permite ubicar actores cuyo poder no se quedó restringido a los setenta, sino que tienen enorme poder en la actualidad. Y eso es otro factor de por qué no estamos conmemorando algo que implica rendir un homenaje a algo que pasó, sino que implica poder pensar de dónde venimos y hacia dónde vamos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Cómo se pueden pensar, entonces, los procesos de justicia y la demanda de derechos humanos en el marco de estas complicidades?</strong></p>
<p>El caso argentino es muy interesante porque, en realidad, partió de esta conceptualización inicial de la dictadura en términos de fuerzas armadas confrontando con un conjunto de organizaciones políticas y político militares, y son ellas las que, en realidad, son el eje del primer proceso de judicialización -el Juicio a las Juntas-, donde se enjuicia tanto a la cúpula de las fuerzas armadas como a la cúpula de la guerrillas. Esta lectura en clave política de la guerrilla tuvo una traslación en los años 80, donde se trataba de ajustar cuentas judicialmente con estos actores, que eran los que se visibilizaban en este momento. Sin embargo, aun desde ese esquema, lo que se vio desde los años 80 e incluso durante la dictadura, fue una fuerte denuncia de la política represiva respecto de los trabajadores. Y hay causas judiciales, abiertas, por represión a los trabajadores, muchas de ellas, por supuesto, sin destino, en el Estado del poder judicial que tenían durante la dictadura. Pero hay todo un intento de visibilización, hay mucho material político de la época que registra el proceso de represión en las fábricas, la presencia de los tanques, la propia prensa refleja parte de esta ofensiva tremenda. En los años 80 todo esto apareció en la Conadep: hay un registro muy importante de la represión a los colectivos, por ejemplo los trabajadores de los ingenios, en particular de Ledesma; a los trabajadores de los astilleros de zona norte; del caso Ford, del caso Acindar. Muchos de los casos en los que trabajamos en profundidad hoy estuvieron detectados en los años 80, y que en algunos casos, como en el caso Acindar, ameritaron envíos espaciales de la Conadep que constituyeron comisiones de recepción de la información ahí. Lo consideraron tan importante que no convocaron a algunos trabajadores, sino que fueron al lugar a recoger documentación.</p>
<p>Pero estos sujetos, de algún modo ocultos, comenzaron a visibilizarse recientemente, por un lado por parte de investigaciones en los años 80, y en la década del 90 en el terreno judicial, por ejemplo a partir de la denuncias de una política represiva contra los trabajadores, que hizo la CTA frente a Baltazar Garzón. A fines de los años 90 también, en la iniciativa que se plasmó en los juicios por la verdad, que fue en el contexto de un cierre del proceso de judicialización a partir de las leyes de obediencia debida, de punto final y del indulto. En estos juicios por la verdad empezaron a escucharse las voces de los trabajadores.</p>
<p>En mi caso, trabajo sobre el caso Alpargatas, que es un caso muy difícil. Me llevó años investigar porque la industria textil fue muy herida en los años 70 y luego en los 90, entonces se desmanteló casi totalmente la organización. Casi todos los trabajadores que habían sido textiles ya no lo eran más, eran muy difíciles de rastrear. Y los Juicios por la Verdad fueron una fuente central para ver la cuestión represiva, porque muchos sectores que ni habían sido escuchados, empezaron a hablar, a contar la historia de un hermano, un hijo, un primo una tía, una compañera; y empezaron a reconstruir sus militancias. Y algunos de los testimonios son impresionantes, porque la propia familia, por ejemplo, relata o va a referirse a la desaparición de un trabajador, y cuando le preguntan si era militante, dicen que no, que era delegado. Y agregan: &#8220;Lo que pasa es que hubo un conflicto en el 77 y el salió a defender a los trabajadores y llamar a que hicieran una huelga, e hicieron una huelga, y lo desaparecieron dos semanas después”. Y en la fábrica le dijeron: &#8220;No lo busque más”. En este proceso judicial aparece sin duda la cuestión de los responsables de las fuerzas armadas pero empieza a abrirse el abanico respecto del entramado de las fuerzas que sostuvieron la dictadura. Y ahí es donde aparece primero qué dispositivos represivos utilizaron y también la cuestión de la violencia de género, la violación como un tipo de política represiva en particular, con un desarrollo enorme, que implicó protocolos judiciales, que implicó hablar de una temática que en general se evitaba, para evitarles vergüenza a las víctimas, para no sacar temas de que ni el propio tribunal quería hablar. Y se abrieron otros campos, como la participación de la  jerarquía eclesiástica como clave para entender el proceso represivo, o el accionar del poder judicial. Hay investigaciones muy interesantes sobre cómo actuó, por ejemplo, con respecto a la apropiación de niños y niñas, que aparece como otro delito de enorme importancia.</p>
<p>En este marco empezó a registrarse muy fuertemente la participación del sector empresarial, el papel de las empresas en este proceso y la represión a los trabajadores como un núcleo central. Cuestión que es muy difícil de trabajar porque implica aprender otras dinámicas. Y lo que dije respecto de los testimonios en los Juicios por la Verdad también es aplicable al Poder Judicial. Poder pensar la actividad sindical no es algo obvio. Los funcionarios del Poder Judicial no necesariamente tienen que entender la dinámica sindical, ni las formas de organización, ni qué se juega dentro de un lugar de trabajo. Y todo lo acumulado respecto de la responsabilidad de las fuerzas armadas no se traslada automáticamente a otros responsables. Para pensar el sector empresarial, a las corporaciones económicas, tenemos que hacer un desarrollo. Pensar cuál es la cadena de mandos ahí, cuál es la estructura, si se trata de individuos sueltos o son funcionarios empresariales, en calidad de qué actúan, cómo pensar la tarea sindical, porque además los sectores sindicales fueron muy diversos. Existieron distintas corrientes, en parte enfrentadas, entonces cómo entender el proceso represivo. Esto que surgió en el proceso de justicia en realidad implica un desafío monumental. Ahí es donde creo que la investigación, el campo de producción científica, tecnológica y universitaria, tiene mucho que aportar.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/poder-las-empresas-no-se-quedo-restringido-los-setenta-sino-sigue-la-actualidad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/poder-las-empresas-no-se-quedo-restringido-los-setenta-sino-sigue-la-actualidad/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>A 40 años del Golpe: la AFA y sus continuidades II</title>
		<link>https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-afa-continuidades-ii/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-afa-continuidades-ii/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Mar 2016 03:02:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[40 años del Golpe]]></category>
		<category><![CDATA[AFA]]></category>
		<category><![CDATA[Dossier]]></category>
		<category><![CDATA[fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Gustavo Veiga]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=25067</guid>

					<description><![CDATA[La continuidad de las fraudulenta elecciones de la AFA, los actores involucrados: el fútbol y la pelota manchada.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Gustavo Veiga</strong>*</p>
<p><em>El fútbol bajo la lupa en el dossier realizado por Marcha y Contrahegemonía. Segunda parte con la continuidad de las fraudulenta elecciones de la AFA, los actores involucrados: el fútbol y la pelota manchada.</em></p>
<p>Detrás de las candidaturas sometidas a evaluación en los comicios frustrados del 3 de diciembre, se oculta la verdadera puja por el control de dos futuros negocios: las apuestas en el fútbol y el sistema de televisión paga (<em>pay per view</em>) que, de aplicarse hoy, sería considerado un retroceso. En el primer caso, confrontan intereses dos pesos pesados de la industria del juego: el empresario todo terreno Cristóbal López, que multiplicó su poder y fortuna durante los doce años de gobiernos kirchneristas, y el presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, que controla varias salas de bingos y es uno de los principales operadores judiciales del presidente Macri.</p>
<p>Las apuestas y el fútbol, cuando van juntos, tienen mala prensa porque se los asocia a menudo con el arreglo de partidos, que es un delito. Las que se canalizan en el circuito legal a través de agencias, como Bwin, Bet365, William hill y otras, no han podido abrir un mercado consolidado en el país. Las ilegales provocan escándalos masivos cada tanto en el plano internacional. En febrero de 2013, una investigación policial de Interpol arrojó que hubo quince países implicados, 380 partidos en Europa y 300 en América Latina, África y Asia, 13.000 correos electrónicos intervenidos, cincuenta detenidos y unas ochenta órdenes de arresto más. Las cifras del negocio, sólo en la Unión Europea, alcanzaron ese año los 12 mil millones de euros anuales.</p>
<p>Que este monto parezca ajeno a un mercado mucho más pequeño como el argentino no significa que la mafia de las apuestas haya prescindido de hacer negocios aquí o con la selección nacional de fútbol en el exterior. Todavía se recuerda el episodio ocurrido en Abuja, Nigeria, cuando el seleccionado local goleó 4-1 al equipo que dirigía Sergio Batista, el 1º de junio de 2011. El árbitro de Níger, Ibrahim Chaibou, le concedió un penal inexistente a la Argentina a los siete minutos de descuento. Días después se comprobó que no había pitado gratis la falta que el delantero Mauro Boselli transformó en gol. En la revista nueva Sociedad de la Fundación alemana Friedrich Ebert (FeS), Martín Becerra, doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, escribió un artículo donde ofrece una síntesis sobre lo que pasó hasta ahora en la AFA y lo que podría venir, basándose en las trayectorias de dos de sus protagonistas centrales: “Mientras que Grondona fundó un sistema patrimonialista de gestión artesanal y anudó lazos con la política de los clubes, la política nacional y empresarios del sector a partir del flujo de influencias y negocios irregulares en los que lo único cierto y estable era su liderazgo, Tinelli promete modernizar la administración, planificar la economía dotándola de certidumbre, sanear las finanzas y subordinar la política a la capitalización de nuevos negocios. Está por verse si estos nuevos negocios superan el umbral de la irregularidad”<sup>2</sup>.</p>
<p>Grondona falleció el 30 de julio de 2014 y en el escándalo de la FIFA que se destapó el 27 de mayo del año pasado quedará para siempre como el coconspirador número uno. Tinelli tiene pretensiones de superar una herencia de 35 años de grondonismo, que dejó una cadena de hechos negativos como manejos cuasimafiosos, falta de transparencia interna, compra de voluntades, tráfico de influencias y una violencia estructural que no puede cargarse sólo a la cuenta del fútbol. El último informe de la fiscal estadounidense Loretta Lynch que investiga el pago de sobornos en la FIFA evita nombrar a Grondona a lo largo de sus 236 fojas, pero dice: “Fue un dirigente de alto rango en la AFA, la FIFA y Conmebol”, y más adelante señala que “fue presidente de AFA desde 1979 hasta su muerte en 2014”. Si se permite la expresión telúrica: “Parece cosa de Mandinga”. El mismo día en que se conocieron estas precisiones que lo imputaban, la asociación que controló durante 35 años no pudo elegir a su sucesor.</p>
<p>La línea de tiempo que evidencia más continuidades que rupturas en el manejo de los temas del fútbol –desde su propia organización y también desde el estado– indica que nada ha cambiado en su círculo multitudinario. El escritor mexicano Juan Villoro hizo una descripción acabada de sus principales problemas cuando presentó su libro <em>Balón Dividido</em> en marzo de 2014: “Es un espejo muy extremado de nuestras sociedades, es reflejo de las lacras sociales de la manipulación política, de la especulación económica, del dopaje, del nacionalismo, de la xenofobia, del racismo, del machismo y de otros problemas que el fútbol refleja de manera extrema, sin ser el origen de estos problemas, por el contrario, es el catalizador”<sup>3</sup>.</p>
<p>Palabras como corrupción, soborno, coima, negociado, evasión, lavado, sospecha, violencia, se han vuelto tan frecuentes como juego, futbolista, árbitro, pelota, arco, área, penal, caño, taco o un vocablo de tres letras que sintetiza el estado de nirvana que puede provocar este deporte universal: gol. El fútbol se ha alejado demasiado de lo que sostenía Antonio Gramsci (“es el reino de la lealtad al aire libre”) o de lo que escribió Albert Camus, quien lo practicó con pasión: “Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol”<sup>4</sup>. En su libro <em>Industrialismo y deporte</em>, Luigi Volpicelli, un pedagogo italiano (1900-1983), se sitúa en las antípodas de aquellos pensamientos. Habla del “deporte antideportivo” donde señala que “la realidad de la práctica deportiva desmintió plenamente la opinión tradicional acerca del efecto ennoblecedor del deporte y de sus virtudes”<sup>5</sup>. En nuestro país, la naturalización de la trampa, ya sea en la urna de la AFA para definir una elección o durante un partido para simular una infracción, bajó demasiado la vara del respeto por las reglas. Sin juego limpio no hay deporte posible.</p>
<p>En 1938, la revista <em>El Gráfico</em> publicó un trabajo de Francisco Belgeri: “El fútbol como problema social”. Su vigencia alecciona sobre las continuidades que se dan en el presente. El autor, adelantándose a muchos, describía: “El fútbol se ha desarrollado a pasos gigantescos. Hoy los clubes son verdaderas empresas comerciales; a pesar de que pretenden ser amateurs –con docenas de empleados, gerentes, administradores– manejan miles de pesos. Los intereses, desgraciadamente, suelen primar más que los ideales. Así vemos aquel fútbol, que tanto queríamos, transformado”.</p>
<p>No pasaron 40 años de ese artículo, sino 78. Las continuidades superan a las rupturas por considerable margen. El fútbol como producto hecho a medida para la televisión se reinventa, se sacraliza aun con sus miserias y jamás cierra por duelo. Nadie lo dijo con mayor claridad que un exdirigente, presidente e interventor de la AFA en dos etapas diferentes. Peronista y funcional a dictaduras militares, Valentín Suárez acuñó una frase célebre: “A mí no me vengan con la ley jugando de cuco: nunca ningún gobierno le bajará la cortina al fútbol”. Es cierto. Si eso pasara, sería una ruptura como la grieta de la que tanto se habla. Aun cuando son vapuleadas, la AFA y su casa matriz, la FIFA, se rigen por sus propias leyes. La continuidad está garantizada no importa quién ocupe en el futuro el sillón que dejó vacante Grondona después de 35 años.</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol start="2">
<li>Becerra, Martín (2015). “Fútbol para todos y el factor Tinelli”, en nueva Sociedad, agosto/septiembre de 2015.</li>
<li>Villoro, Juan (2014): “Fútbol es un espejo de nuestras sociedades”, en el <em>Universal de México </em>(edición digital), 12 de mayo de 2014.</li>
<li>Camus, Albert (1957). “Lo que le debo al fútbol”, en revista <em>France Football</em>.</li>
<li>Volpicelli, Luigi (1967). <em>Industrialismo y deporte</em>. Buenos aires, Paidós.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p>*Publicada en Revista Ciencias Sociales UBA.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-afa-continuidades-ii/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-afa-continuidades-ii/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Villa 31, símbolo de la resistencia villera contra la Dictadura</title>
		<link>https://marcha.org.ar/villa-31-simbolo-la-resistencia-villera/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/villa-31-simbolo-la-resistencia-villera/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Mar 2016 03:30:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[40 años del Golpe]]></category>
		<category><![CDATA[Agustín Bontempo]]></category>
		<category><![CDATA[Dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[Dossier]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Padre Mugica]]></category>
		<category><![CDATA[Villa 31]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=24987</guid>

					<description><![CDATA[Dossier: a 40 años del Golpe]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Agustín Bontempo / @agusbontempo</strong></p>
<p><em>Mañana se cumplen 40 años del golpe cívico-militar-eclesiástico más sangriento y destructivo de nuestra historia reciente. Como parte del dossier realizado entre Marcha y Contrahegemonía, repasamos la lucha y la resistencia de las y los villeros, con el Barrio Padre Mugica como abanderado de aquellos años. </em></p>
<p>Sabemos, ninguna historia es lineal. Diversos avatares inundan de contenido todo tipo de procesos, con sus particularidades, contradicciones, causas y consecuencias. El caso de las villas en la Argentina, más específicamente en las grandes capitales y especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, no es la excepción a esta regla.</p>
<p>Próximas a cumplir su primer centenario, los barrios marginales comenzaron a surgir por la década de 1920, producto de la crisis europea de guerra y post guerra y que culminaría con la primer crisis capitalista contemporánea, en 1929. Para los adalides de la xenofobia latinoamericana, aquellos que llegaron en la gran inmigración de la Argentina agroexportadora 30 años antes y que colonizaron nuestra cultura legítima allá por el siglo XV, fueron los mismos que ocuparon las primeras tierras para luchar por el genuino derecho a la vivienda digna.</p>
<p><strong>Los años sombríos</strong></p>
<p>La problemática villera tal como la conocemos hoy no nació ni tuvo su desenlace en el año bisagra de 1976. Al contrario, luego del primer peronismo y de los años de desarrollismo (democráticos y de facto), donde abundaron el desinterés o tibios intentos por afrontar la problemática de vivienda, devino un nuevo golpe de Estado que colocó al frente de la nación primero a Juan Carlos Onganía (1966-1970), luego a Roberto Marcelo Levingston (1970-1971) y finalmente a Alejandro Lanusse (1971-1973). A partir de aquella época se acentuó la exclusión de las y los villeros así como también los niveles de combatividad en todas las esferas de la política.</p>
<p>El proceso de erradicación compulsiva empezó a escalar abruptamente con el retorno del peronismo y, específicamente, con el ascenso del <em>brujo</em> José López Rega a cargo del Ministerio de Bienestar Social, que cuenta, entre sus medallas, con la creación de la Asociación Anticomunista Argentina (Triple A), y es responsable, entre otros crímenes, de asesinar al histórico y emblemático <a href="http://www.marcha.org.ar/memoria-viva-del-padre-mugica/">Padre Carlos Mugica</a>, el 11 de mayo de 1974.</p>
<p>En aquellos años donde el ala derecha del peronismo conducía los hilos del país, se destacó la potencia militante del Movimiento Villero Peronista (MVP), organización cercana o incluso integrada a Montoneros y del Frente Villero de Liberación Nacional (FVLN). Ambos movimientos contaban con presencia nacional y con un activismo destacado en la Ciudad de Buenos Aires y más precisamente la Villa 31 de Retiro.</p>
<p>Durante la gestión de López Rega, se impulsó el Plan Alborada, que tenía la intención de erradicar las villas sin soluciones habitacionales para sus vecinos y vecinas. Esta proyección se mantuvo con el golpe del 24 de marzo de 1976 y fue la gestión de Osvaldo Cacciatore, mediante la Comisión Municipal de Vivienda (CMV), presidida por Guillermo del Cioppo y el Comisario Salvador Lotito, la que profundizó estos procedimientos con el triste antecedente de las topadoras en los barrios.</p>
<p>La violencia no tuvo límites. Destrucción de hogares, camiones que depositaban a personas al otro lado de la General Paz, represión, asesinatos y desapariciones. La ferocidad de estos métodos fue tal que en el caso de Villa 31, donde se concentraba la resistencia más acérrima, se logró en aquellos años disminuir la cantidad de habitantes de 50 mil a 40 familias.</p>
<p>Teófilo Tapia, referente histórico del barrio y uno de quienes resistieron en aquella época, <a href="http://www.marcha.org.ar/dia-de-la-memoria-la-dignidad-villera/">recuerda</a> que “ya habían matado a Mugica y quedamos prácticamente solos frente a las topadoras. Esto se replicó en todas las villas. Era muy duro ver cómo cargaban los camiones con familias y las tiraban del otro lado de la General Paz.”</p>
<p><strong>La fuerza de la organización</strong></p>
<p>Estos métodos se replicaron en prácticamente todas las villas de la ciudad, con algunos íconos emblemáticos como la <a href="http://para-todostodo.blogspot.com.ar/2013/07/la-ciudad-la-historia-y-la-villa-20-de.html">Villa 20</a> de Lugano y la <a href="http://para-todostodo.blogspot.com.ar/2013/09/el-otro-elefante-blanco.html">Villa 15</a>, conocida como Ciudad Oculta, nombre ganado por la construcción de un muro de cara al mundial de 1978.</p>
<p>En el año 1979 un grupo de 33 personas que habitaban el barrio de Retiro decidieron, a pesar de la adversidad, enfrentar a la dictadura para contrarrestar los desalojos. Así fue que este grupo se acercó a la Asamblea de Derechos Humanos, encabezada por Eduardo Pimentel, para pensar una estrategia conjunta. Ese mismo año, Pimentel junto con la Asociación de Abogados y por medio de la doctora Victoria Novelino y el doctor Horacio Rebón –ambos con vínculos con el Partido Comunista (PC)– presentaron un amparo para detener los desalojos. La astucia de los letrados estuvo en que la normativa vigente durante la dictadura establecía que frente a un desalojo, había que garantizar las condiciones de habitabilidad de las personas. Por este motivo, el argumento fue la “no innovación”, es decir, no cambiar lo que ya estaba establecido.</p>
<p>La Villa 31, que hoy es una abanderada en la organización y la lucha contra los malos gobiernos, daba su ejemplo y, desde aquel amparo, el resto de los barrios de la Ciudad de Buenos Aires llevó adelante medidas similares para frenar la impunidad de los dictadores.</p>
<p>Fátima Cabrera, otra gran militante de aquellos años, nos recordaba: “Los que sobrevivimos a tanto terror y tanta represión, que no solo fue para el pueblo argentino sino en toda América Latina, pensamos que esa memoria tiene que seguir siendo activa para ver las luchas de hoy. Son los mismos ideales de soberanía y de emancipación de los pueblos”.</p>
<p><strong>Rompiendo mitos</strong></p>
<p>Una de las grandes victorias de la última dictadura fue la cultural. El individualismo, el egoísmo, el apuntalamiento de una sociedad de consumo y desigual y, sobre todo, la división de clases o, mejor dicho, la división dentro de la clase trabajadora, han sido los resultados con los que hoy convivimos.</p>
<p>El negro villero, el pibe chorro, el joven sin solución es aquel que, en términos lacanianos, no permite constituir las identidades de la gente de bien, el trabajador, el que se rompe el lomo. Y peor que ese malo malísimo está la mala malísima que tiene hijos solo para cobrar planes, robarse la plata del Estado, coartar el crecimiento de la Nación. El hecho de que todos y todas somos personas y debemos gozar de los mismos derechos pasa a un segundo plano.</p>
<p>Ese imaginario social es el gran triunfo del liberalismo nacido al calor de Videla, Martínez de Hoz y compañía. El <a href="http://para-todostodo.blogspot.com.ar/2014/03/linchamientos-marginales.html">chivo expiatorio</a> siempre es el mismo y frente a él no hay prudencia ni respeto. El <a href="http://www.marcha.org.ar/frente-al-narcotrafico-el-estigma-villero/">estigma</a> de las y los villeros es un hecho <a href="http://www.marcha.org.ar/el-mundo-fue-una-porqueria/">consumado</a>. Son quienes más padecen este sistema con la pobreza, las y los mismos excluidos de los beneficios del mundo pero incluidos en nuestras prisiones, sin contemplar que son la consecuencia de la desigualdad social.</p>
<p>Sin embargo aquella tradición villera de solidaridad y hermandad nacida hace casi un siglo, sumado al sentimiento de clase y convicción militante, de lucha y organización, son banderas que los sectores populares hoy levantan para no repetir la historia, para alcanzar el legítimo derecho de vivir dignamente.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/villa-31-simbolo-la-resistencia-villera/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/villa-31-simbolo-la-resistencia-villera/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>3</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los 40 años del Golpe y la memoria acallada de las disidencias sexuales</title>
		<link>https://marcha.org.ar/los-40-anos-del-golpe-la-memoria-acallada-las-disidencias-sexuales/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/los-40-anos-del-golpe-la-memoria-acallada-las-disidencias-sexuales/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Mar 2016 03:03:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[40 años del Golpe]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Dossier]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[otras]]></category>
		<category><![CDATA[Sebastián Alonso]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=24980</guid>

					<description><![CDATA[Según organizaciones de Derechos Humanos son 400 las personas LGBTI desaparecidas durante la última dictadura cívica- militar]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Sebastián Alonso* / Arte por Repo<br />
</strong></p>
<p><em>Según organizaciones de Derechos Humanos son 400 las personas LGBTI desaparecidas durante la última dictadura cívica- militar, sin embargo esto no consta en informes oficiales. Los asesinatos de odio y la represión como continuidades que lastiman aún en las democracias y la importancia de activar la memoria como herramienta de lucha.</em></p>
<p>A 40 años del último golpe de Estado eclesiástico-cívico-militar, seguimos poniendo en práctica la memoria para entender nuestro presente y seguir denunciando a lxs genocidas de siempre. La memoria acallada de las disidencias sexuales y las torturas y aniquilamientos sistemáticos que sufrieron durante la dictadura, hoy como sujetxs protagonistas de la historia, gritan a viva voz que la represión continúa viviéndose a flor de piel en estas democracias.</p>
<p>A la hora de hablar de la situación de las disidencias sexuales, principalmente la de las travestis, tenemos que hablar de una continuidad histórica haciendo un detenimiento en ciertos momentos claves como lo fue la dictadura, donde la realidad se encrudece aún más. De todas formas, las metodologías y accionares sistemáticos de disciplinamiento y normalización siguen operando en democracia disfrazándose de simples abusos de poder o autoridad, con la cara lavada para que no parezca que los sistemas opresores quieren deshacerse de nosotrxs.</p>
<p>Las disidencias sexuales siempre fueron reprimidas y acusadas de atentar contra la moralidad de la sociedad. Es importante hacer una lectura crítica de las continuidades de ciertas prácticas. Como también, es importante repasar las estrategias que nos damos como movimientos y poner en práctica la memoria como arma de lucha.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-25042" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0002-e1458709655505.jpg" alt="0002" width="801" height="601" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0002-e1458709655505.jpg 1100w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0002-e1458709655505-300x225.jpg 300w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0002-e1458709655505-768x576.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0002-e1458709655505-1024x768.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0002-e1458709655505-810x607.jpg 810w" sizes="(max-width: 801px) 100vw, 801px" /></p>
<p><strong>Represión desde el Estado militar, el democrático y la izquierda machista</strong></p>
<p>En los años donde sucesivas revueltas se estaban desarrollando en toda Latinoamérica y los gobiernos tomaban armas en el asunto, dirigidos por el gran digitador de las tragedias mundiales, Estados Unidos, las disidencias sexuales no tenían gran protagonismo como sujetxs revolucionarixs en el escenario político machista. Tanto para los represores como para las mismas organizaciones de izquierda, las maricas, lesbianas y travestis debían ser corregidxs, sea para no atentar contra la moralidad de la sociedad como por considerarse un vicio burgués que debía ser “reeducado”.</p>
<p>Desde las políticas gubernamentales y sus leyes, edictos y contravenciones policiales se crearon desde el primer gobierno de Perón e intensificado aún por todas las dictaduras que lo sucedieron, mecanismos represivos para prohibir las reuniones de homosexuales, su libre circulación por la calle y cualquier acción que ponga en cuestión el “orden moral público”. Esto se extendió hasta muchos años después de la vuelta de la democracia.</p>
<p>A través de la aplicación de los edictos que prohibía la “alteración del orden moral” y la “utilización de ropa del sexo opuesto”, la División de Moralidad de la Policía Federal purgaba la calle de maricas y travestis y llevaban un extenso listado de lugares y personas señaladas por su sexualidad. Por otro lado, dentro de las filas de la izquierda machista, que tampoco le daban lugar a la acción de las mujeres organizadas y movilizadas, se creía que la homosexualidad debía ser combatida tomando la acción de los revolucionarios cubanos con sus centros de reeducación, siendo la homosexualidad una debilidad y un vicio burgués.</p>
<p>Partiendo de estas prácticas, las dictaduras militares se encargaron de disciplinar estos cuerpos de las maneras más violentas siendo el último golpe el más sangriento de todos. Si bien no existen documentos que demuestren que haya habido personas desaparecidas explícitamente por su sexualidad, la presencia de travestis, lesbianas y maricas en los centros clandestinos de detención se traducía en una doble tortura, siendo sus cuerpos habilitados a cualquier tipo de violaciones posibles, como hacían con las mujeres.</p>
<p>Con la vuelta de la democracia y con el lento pero profundo camino que se realizó en la investigación y sistematización del accionar del gobierno militar y de las desapariciones forzadas, ninguna información concreta y oficial manifestó las torturas y asesinatos de personas LGBTI. El <em>Nunca Más</em> no relata en ninguna de sus partes experiencias donde lxs sujetxs sean travestis, maricas ni lesbianas. Es más, ni esas palabras ni sinónimos aparecen en su extenso documento. Según varias organizaciones de derechos humanos, fueron 400 personas LGBTI desaparecidas, con la seguridad de que se trata de muchísimxs más.</p>
<p><strong>¿Nunca Más?</strong></p>
<p>El poder fáctico de la Iglesia Católica con el papa argentino a su mando, el poder de las grandes corporaciones y los poderes políticos junto a las fuerzas represivas que los acompañan, siguen trabajando juntos e íntimamente ligados más allá de estar en democracia o dictadura. Todos machos que se regodean planificando la continuidad de este sistema a costo de la muerte. Pero, ¿qué es la democracia para aquellas identidades que no encajan en los cánones de lo socialmente esperado por el sistema patriarcal y capitalista?</p>
<p>Hoy ya no usan las mismas palabras y con el discurso que encierran los gobiernos en relación a las democracias, parece que ciertas prácticas ya no existen. Ya no necesitan la explicitez de la policía ni planes sistemáticos de aniquilamiento, (aunque existen en sus proyectos secretos y siempre vuelven de alguna u otra forma). Hoy tenemos una policía y una sociedad acostumbrada al maltrato, a la tortura y a la sangre, prácticas que hemos heredado de la historia que nos parió. Una policía que opera desde redes delictivas en connivencia con los poderes, impunemente. Redes de trata de personas y de narcotráfico activas en todo el territorio nacional e internacional. Un Estado que está perfeccionando sus protocolos represores a los movimientos sociales.</p>
<p>Pero el gran trabajo que han hecho las organizaciones feministas y LGBTI a través de estos años, han puesto al patriarcado en la plaza pública para que cada vez tengamos más y más herramientas para entender cómo el machismo opera en esta sociedad podrida. La violencia patriarcal está desperdigada por todos lados y no conoce de dictaduras o democracias si es que no se la combate desde abajo.</p>
<p>Hoy, en pleno siglo XXI, con las disidencias sexuales y las mujeres en el escenario político con el puño en alto, haciéndose respetar, pensando leyes, luchando contra la violencia machista; la desaparición, tortura y asesinato de personas está implícita y la sociedad se mantiene indiferente. Aún seguimos siendo invisibles. Siguen muriendo personas trans en pésimas condiciones o asesinadas por los machos. No existen, estando desaparecidas o muertas, prácticamente a la sociedad le da lo mismo. ¡Se matan a travestis en la cara de la gente! Y no sólo es la represión y la violencia más explícita y aceptada sino la traducción de tantos años de invisibilización y silencio en sus condiciones de vida: se les niega el acceso al trabajo, se les niega el acceso a la salud y a la educación. Hoy, aquellas travestis de más de cuarenta años, son sobrevivientes no solo a aquellos años de dictadura sino a las vejaciones que este sistema tiene preparado para ellas de antemano. Hoy, el promedio de vida de una persona trans es de 35 años aproximadamente. Como la de los mineros.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-25041" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0003-e1458709556718.jpg" alt="0003" width="793" height="595" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0003-e1458709556718.jpg 1100w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0003-e1458709556718-300x225.jpg 300w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0003-e1458709556718-768x576.jpg 768w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0003-e1458709556718-1024x768.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2016/03/0003-e1458709556718-810x607.jpg 810w" sizes="(max-width: 793px) 100vw, 793px" /></p>
<p><strong>¡Se matan a travestis en la cara de la gente!</strong></p>
<p>Hoy, en pleno siglo XXI, donde la palabra “diversidad” está en la boca de todo aquel progresista funcional a este sistema, siguen insultando y torturando en las calles a tortas y maricas. Laura Moyano, Pepa Gaitán, Diana Sacayán, y cientos de personas asesinadas y desaparecidas por crímenes de odio machista. La situación más reciente, la de Lautaro Blengio, activista estudiantil y LGBTI, secuestrado y torturado por la policía de Miramar por ser un militante puto. ¿Cuánto más tenemos que soportar? ¿Cuánto vamos a esperar?</p>
<p>La dictadura no sólo significó un modo de fortalecer la opresión capitalista y aniquilar todo cuestionamiento al orden político, económico y sociocultural de la burguesía, sino que dejó instalada una violencia simbólica muy profunda que sigue operando a pesar de tanto tiempo; que es tan poco. Modos de ver el mundo, de desintegrarnos, de individualizarnos, de no meternos, de no querer, de silencio. Hoy estamos más fuertes y organizadxs. El único modo de luchar contra este silenciamiento, contra esta desmemoria, es saliendo a la calle, organizadxs, contagiando la alegría de ser, defendiéndonos con uñas y garras, reclamando lo que es nuestro y exigiendo que Nunca Más sea una consigna para todxs y de una vez por todas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Integrante de Sembrando Rebeldías</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/los-40-anos-del-golpe-la-memoria-acallada-las-disidencias-sexuales/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/los-40-anos-del-golpe-la-memoria-acallada-las-disidencias-sexuales/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>A 40 años del Golpe: la AFA y sus continuidades I</title>
		<link>https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-afa-continuidades/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-afa-continuidades/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Mar 2016 03:01:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[40 años del Golpe]]></category>
		<category><![CDATA[AFA]]></category>
		<category><![CDATA[Dossier]]></category>
		<category><![CDATA[Gustavo Veiga]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Mundial 78]]></category>
		<category><![CDATA[Segura]]></category>
		<category><![CDATA[Tinelli]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=25020</guid>

					<description><![CDATA[Del Mundial 78 a Segura y Tinelli]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Gustavo Veiga</strong>*</p>
<p><em>El fútbol bajo la lupa en el dossier realizado por Marcha y Contrahegemonía. En esta primera parte, la AFA, el Mundial 78, la (vergonzosa) elección de presidencia actual. Una continuidad que da cuenta del organismo sin fines de lucro más redituable del país.</em></p>
<p>Materia prima por excelencia entre las industrias culturales, el fútbol se ha vuelto tan omnipresente, que todo lo que toca o rodea puede transformarse en una mercancía apta para el consumo masivo. El periodista Dante Panzeri (1921-1978) lo definió como “un comercio de fervores sentimentales” en su obra  <em>Burguesía y gangsterismo en el deporte</em> , que, de tan vigente, es inevitable releerla. Desde el año de su muerte, un mes y medio antes de que comenzara el Mundial 78, o incluso antes, con el golpe de Estado genocida de 1976, el fútbol argentino ha tenido más continuidades que rupturas. Al punto de que la sociedad, entre el deporte más mediático y la televisión, modeló los usos y costumbres de las audiencias sin interrupción hasta hoy.</p>
<p>El 24 de marzo de 1976, con el partido que el seleccionado nacional de César Luis Menotti le ganó ese día 2-1 a Polonia, en Chorzow –a 11.205 kilómetros de Buenos Aires–, el régimen cívico militar estableció que el fútbol era prioritario. Fue el único espectáculo que se transmitió en vivo y en directo. Lo corrobora el comunicado número 23 de la Junta que encabezaba Videla: “Se ha exceptuado de la transmisión de cadena nacional de radio y televisión la propalación programada para el día de la fecha del partido de fútbol que sostendrán las selecciones nacionales de Argentina y Polonia”.</p>
<p>Otra curiosa semejanza se agrega a la línea de continuidades entre aquel período de oprobio y la actualidad. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se quedó sin dirigentes el 31 de marzo de 1976. Durante casi un mes, la condujo su gerente, Ernesto Alfredo Wiedrich. A los militares no les hizo falta intervenirla porque el 3 de mayo se designó a su frente a Alfredo Cantilo, un abogado, hincha de Vélez y socio del Jockey Club. Tampoco lo hubieran hecho porque aspiraban a organizar el Mundial 78 y valerse de él con fines propagandísticos. La FIFA podría haber sancionado al fútbol nacional si la dictadura se entrometía en su organización interna.</p>
<p><strong>Continuidad corrupta</strong></p>
<p>Cuarenta años después, la zozobra institucional de la sociedad civil sin fines de lucro más cuestionada del país ha tenido consecuencias en su gobernabilidad. Dos candidatos para conducirla, el expresidente de Argentinos Juniors, Luis Segura, y el conductor televisivo Marcelo Tinelli, se enfrentaron en una parodia de elecciones el 3 de diciembre de 2015. No hubo un ganador porque se traspapeló una boleta electoral en comicios donde apenas votaban 75 asambleístas. El resultado dio 38 a 38. La cuenta fallida es obvia.</p>
<p>En los días siguientes la AFA quedó a la deriva por una indefinición política que se convirtió en el hazmerreír de propios y extraños. “Estamos boludeando”, reconoció el presidente de Boca, Daniel Angelici. “Tranquilamente la AFA podría estar intervenida”, comentó el de Lanús, Nicolás Russo. “Quedamos como infradotados”, reconoció el de Belgrano de Córdoba, Armando Pérez. Aunque por fortuna la asociación no pasó al área controlada por el Ejército como había sucedido en el76 –con el general Omar Actis como máximo responsable hasta su asesinato en agosto de ese año–, sí transitó por un desfiladero legal donde la intervención del gobierno del presidente Mauricio Macri no fue más allá de una advertencia.</p>
<p>Finalmente, los candidatos se pusieron de acuerdo, establecieron plazos y terminaron con los devaneos electorales. Los medios ya habían soliviantado demasiado sus audiencias con la vana interpretación de que existían dos proyectos en pugna. Nada más falso. Porque a Segura y Tinelli quizás los diferencie el estilo conductivo o la época que representan. Pero no tienen propuestas esencialmente distintas.</p>
<p>El primero se formó como dirigente durante la Dictadura. Gozó de la confianza del genocida Carlos Suárez Mason en Argentinos Juniors, el socio de uniforme 322.082 que manejaba importantes asuntos en la asociación civil. Era el poder real y ostentaba dos distinciones que le habían conferido en el club: presidente de la comisión patrimonial y socio honorario. Segura tal vez pueda responder por ellas. Era el vicepresidente de la institución en esa época.</p>
<p>Tinelli, casi 18 años más joven que su adversario, es el paradigma de lo que el filósofo José Pablo Feinmann llama la “culocracia”, esa cultura nacida en los años 90 y cuyos valores llevados al fútbol son la razón de ser del marketing y del espectáculo deportivo. El empresario consiguió dividir a la dirigencia de la AFA con una meditada campaña que se mimetizó con la de Cambiemos, la alianza política de derecha que gobierna el país. Es el pregonero de un nuevo orden que no es tal, y que remite más al decenio menemista donde la transferencia de ingresos a los sectores más concentrados de la economía y la desnacionalización de empresas clave tuvo su sucedáneo en el fútbol bajo la figura del gerenciamiento, como ocurrió en varios clubes: Racing –el más emblemático–, Ferrocarril Oeste, Talleres y Belgrano de Córdoba, entre otros.</p>
<p>Tinelli se aprovechó de esa ola privatizadora, aunque la barrenó en España, en una humilde institución regional de Extremadura. El showman televisivo que criticó al multimillonario y precandidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, por un intento luego desmentido de comprar a San Lorenzo –lo publicó el diario <em>The New York Post</em>–, festejó en 1998 la adquisición del humilde club Badajoz de España. Una pequeña pero más que centenaria institución que sobrevivió a su aventura de propietario, aunque quedó lejos del sueño que les inoculó a sus socios de jugar en la Liga española con el Barcelona y el real Madrid.</p>
<p>El fútbol argentino podría establecer su propia escala axiológica a partir de otras continuidades que han prosperado de acuerdo a la época. Panzeri las definiría así: “Muchos son los problemas de difícil solución por escasez de dineros. El del fútbol es quizás el único en el que las soluciones son difíciles por abundancia de dinero”<sup>1</sup>. En efecto, hay continuidad entre 1976 y 2016, cuarenta años después. Como ocurrió casi siempre durante la extensa gestión de Julio Grondona en la AFA (1979-2014) y la de Cantilo que la precedió, los balances arrojaban superávit. El año del golpe ascendió a 48.967.972 pesos. En comparación, la TV de aquella época aportaba una suma menor a la tesorería de la asociación: 3.903.800 pesos. El PRODE recaudaba casi cuatro veces más (21.277.352). Hoy esa relación se invirtió a favor de la televisión por una diferencia tan holgada que transformó a los pronósticos deportivos en un vuelto.</p>
<p>Por este desequilibrio en las cuentas se recuperó la idea de volver a un sistema de apuestas que provoque un shock en las tesorerías de los clubes y de la propia AFA. No hay certeza de que esto pueda garantizarse, ya que las instituciones deportivas nunca consiguieron evitar la caída en picada de sus economías, aun después de que el Estado tomara para sí los derechos televisivos de los partidos en 2009 una vez que desplazó del negocio al Grupo Clarín. El programa Fútbol para Todos, que inyectó 1.742,7 millones de pesos anuales en 2015, no generó una evolución saludable de las cuentas en rojo, menos en obras de infraestructura y mucho menos en programas destinados a paliar la violencia en los estadios de fútbol. Un fracaso que, hasta hoy, también marca una continuidad.</p>
<p>1. Panzeri, Dante (1974). <em>Burguesía y gangsterismo en el deporte</em>. Buenos aires, ediciones Líbera.</p>
<p>*Publicada en Revista Ciencias Sociales UBA.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-afa-continuidades/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/40-anos-del-golpe-la-afa-continuidades/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>24 de marzo de 1976: desde qué lugar se cuenta la historia</title>
		<link>https://marcha.org.ar/24-marzo-1976-desde-lugar-se-cuenta-la-historia/</link>
					<comments>https://marcha.org.ar/24-marzo-1976-desde-lugar-se-cuenta-la-historia/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Mar 2016 03:00:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[40 años del Golpe]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Dossier]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Noor Jiménez Abraham]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=24990</guid>

					<description><![CDATA[Para las mujeres, el “Nunca Más” fue el “Ni una menos” del 3 de junio de 2015]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Noor Jimenez Abraham* &#8211; @noor_j_abraham</strong></p>
<p><em><i>El golpe de Estado que llevó al país a una dictadura se autoproclamó </i><i><span lang="ES">Proceso de Reorganización Nacional</span></i><i><span lang="ES">; a partir de ese nombre, se continuaron </span></i><i>terminologías con las que se intervino la racionalidad popular.</i><i> <span lang="ES">Para las mujeres, </span></i><i>el “Nunca Más”, 39 años después de ese 24 de marzo de 1976, fue el “Ni una menos” del 3 de junio de 2015 porque </i><i>con la democracia no se come ni se vive, si una de las mayores deudas del sistema es con ellas.</i></em></p>
<p>Operar la realidad a través del modo que se elige para contarla es parte de las manipulaciones cotidianas con que se pretende distorsionar la apreciación de los delitos, de calculado efecto cuando ese relato viene desde quienes detentan el poder:</p>
<p><em>Desaparecidos</em> – insistiendo en disipar los motivos de las ausencias. Tal lo expresó el presidente de facto Jorge Rafael Videla: &#8220;es una incógnita el desaparecido…no tiene entidad. No está ni muerto ni vivo, está desaparecido&#8230; Frente a eso no podemos hacer nada&#8221;.</p>
<p><em>Por algo será</em> –justificando las brutales violaciones a los derechos humanos.</p>
<p><em>Algo habrán hecho</em> – con la intención de penetrar en el inconsciente colectivo la idea de culpabilidad de un enemigo.</p>
<p><em>Los argentinos somos derechos y humanos</em> –invisibilizando atrocidades contra las personas.</p>
<p><em>La teoría de los dos demonios</em> –buscando poner en plano de igualdad la responsabilidad del Estado frente a la de la ciudadanía.</p>
<p><em>Los vuelos de la muerte</em> –una clasificación de crímenes como si fueran una práctica de aventuras, dentro del paracaidismo o de la aviación</p>
<p>Eslóganes, frases hechas, repetidas como mantras hasta vaciarlas de contenido; un pueblo inconsciente, dormido, callado, que no molesta. Y los discursos que se convertían en propaganda política que buscaba anestesiar las voces. Eran épocas de comunicados, que no dejaban margen para el pensamiento ni opciones para disentir; forma aletargada de bloquear la libertad de prensa y la libertad de expresión, y aún peor, la libertad de pensamiento.</p>
<p>En vísperas del retorno de la democracia, que se concretó el 10 de diciembre de 1983, Raúl Ricardo Alfonsín acostumbraba a recitar el preámbulo de la constitución nacional en los actos proselitistas:<em> constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que deseen habitar el suelo argentino</em>; él arengaba al pueblo con frases como  “<em>con la democracia </em><em>se vota, pero también con la democracia se come, se educa y se cura</em>&#8220;.</p>
<p>Las palabras de cierre del alegato del fiscal Julio César Strassera en 1985 cuando se realizó el juicio a las juntas se basaron en el trabajo  de la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) que investigó las violaciones a los derechos humanos. Este informe final fue publicado en forma de libro bajo el nombre de <em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nunca_m%C3%A1s">Nunca más</a></em>, título  elegido porque era el lema utilizado por los sobrevivientes del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gueto_de_Varsovia">Gueto de  Varsovia </a>para repudiar las atrocidades cometidas por los nazis.</p>
<p>Strassera quedará en la historia con estas palabras: “Señores jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar  una frase que no me pertenece, porque pertenece ya  a todo el pueblo  argentino.</p>
<p>Señores jueces: &#8220;Nunca más&#8221;.</p>
<p>A cuarenta años de ese golpe, se resignifica el discurso para poder contar la verdad de los hechos. Así, comenzando por el nombre de la efeméride, <em>Día Nacional de la memoria, por la verdad y la justicia</em>, al hablar de lo sucedido se hace referencia a crímenes de lesa humanidad para dejar en claro que fue un ataque integral, con motivos ideológicos, carente de humanidad, perpetrado por el Estado, en forma generalizada y cuyas consecuencias no prescriben.</p>
<p>Hoy esa dictadura es reconocida como cívico, militar, empresarial y eclesiástica, porque sin la complicidad de todos esos estamentos, hubiera sido imposible de llevarse a cabo. Como sucede con todos los delitos cometidos en grandes proporciones.</p>
<p>El poema de Mario Benedetti, <em>Por qué cantamos, </em>termina:</p>
<p>Cantamos porque el grito no es bastante; Y no es bastante el llanto ni la bronca;<br />
Cantamos porque creemos en la gente; Y porque venceremos la derrota.</p>
<p>Que las palabras no queden vacías de contenido nuevamente, porque todavía hoy las llamadas <em>desaparecidas en democracia</em> tienen una identidad que debe ser reconocida, las <em>mujeres maltratadas </em>muchas veces deben permanecer en sus casas no <em>porque les gusta</em> sino porque no tienen forma de auto-sustentarse y las <em>prostitutas </em>son de hecho  mujeres y niñas en situación de prostitución que elegirían otra vida de tener posibilidades.</p>
<p>Las mujeres fueron doblemente víctimas durante el terrorismo de Estado, porque en su condición de género eran obligadas a parir sobre mesas, solas, maltratadas y debieron entregar  a unos hijos recién salidos de sus úteros aún dilatados. Ellas fueron abusadas y así sigue sucediendo con tantas otras en un país que se reconoce como que otorga la potestad social de <em>transitar libremente por su suelo</em>.</p>
<p>Es un <em>genocidio</em> el crimen de mujeres si se reconoce que una cada 30 horas puede morir en manos de personas que son o fueron de su circuito íntimo. Y el Estado, las empresas, las instituciones y la sociedad en general deben comprometerse para que no se repita el <em>algo habrán hecho</em> cuando una adolescente es asesinada y se pretende juzgarla por haber ido a bailar, usar ropa propia de su edad o disfrutar del amor libre.</p>
<p>Son <em>humanas</em> pero sus <em>derechos </em>se ponen en duda. No hay <em>dos demonios,</em> sino uno sólo, el <em>machismo, </em>tan metido en las entrañas de donde se debería<em> proveer la defensa común.</em> El <em>informe final</em> de cada año de la ONG Casa del Encuentro deja en claro los números de los crímenes que se dan en los territorios de Argentina, en todas las clases sociales y a cualquier edad.</p>
<p>El <em>Nunca más</em> 39 años después de ese 24 de marzo de 1976 fue el <em>NiUNaMenos </em>del 3 de junio de 2015 con el que se llenaron las mismas plazas que exigieron la vuelta a la democracia. Debería arengarse desde la política, entonces, que tanto en la ley como en los hechos se concrete la <em>igualdad de salario ante el mismo trabajo, el derecho a una reproducción libre  y a una educación plena</em> además de contemplarse el <em>reparto de tareas de asistencia </em>como un <em>bienestar general.</em> Porque <em>no se promueve la justicia</em> cuando no se permite a las mujeres cumplir con los cupos para los cargos públicos y se las aleja de las altas jerarquías en los privados.</p>
<p>C<em>on la democracia no se come ni se</em> <em>vive</em>, si una de las mayores deudas del sistema es con las mujeres, ya que sigue siendo una gran vulnerabilidad serlo, en el siglo XXI, en el que además, todas, en algún momento, fueron, son o serán, migrantes, analfabetas, pobres, niñas, con alguna discapacidad, de pueblos orginarios, del colectivo trans, adultas mayores o alejadas de los parámetros de belleza, y una vez más doblemente vulneradas a través de características vitales que hoy, son también la dictadura.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Doctora en Ciencias de la Comunicación Social</strong></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/24-marzo-1976-desde-lugar-se-cuenta-la-historia/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://marcha.org.ar/24-marzo-1976-desde-lugar-se-cuenta-la-historia/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
