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	<title>26 de Junio &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>26 de Junio &#8211; Marcha</title>
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		<title>Alberto Santillán: “Me quedo con la vida de mi hijo, con lo que me dejó&#8221;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 27 Jun 2020 01:19:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[26 de Junio]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[junioarderojo]]></category>
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					<description><![CDATA[Conversamos con Alberto Santillán y recuperamos al Darío más humano, para, más allá, de su muerte, mantener la memoria de su vida. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>A 18 años de la masacre de Avellaneda, conversamos con Alberto Santillán, el papá de Darío. En diálogo con Marcha recuperó al Darío más humano, para, más allá de su muerte, mantener la memoria de su vida. También recordamos que los responsables políticos de los asesinatos, como Felipe Solá y Duhalde, continúan impunes y desempeñando cargos políticos.</em></p>



<p><strong>Por Redaccción Marcha</strong></p>



<figure class="wp-block-embed-youtube aligncenter wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Entrevista a Alberto Santillán" width="854" height="480" src="https://www.youtube.com/embed/z9HLjgZG9Rs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe>
</div><figcaption><strong>Entrevista completa a Alberto Santillán</strong></figcaption></figure>



<p>Este 26 de junio fue atípico, sin la posibilidad de encontrarnos en el puente. Sin embargo, los homenajes estuvieron presentes, con el aporte de músicos como el Rally Barrionuevo y Jorge Fandermole, con los movimientos sociales y gran parte de la sociedad que continúa apoyando una lucha que se sostiene en el tiempo.</p>



<p>Conversamos sobre lo difícil de la ausencia de su hijo en el día a día, y la persistencia de una lucha a lo largo de tantos años. Gracias a la militancia, a las juventudes, a los y las familiares que acompañan y mantienen su memoria intacta.</p>



<p>Emerge la memoria de aquel 26 de junio de 2002: “No me olvido de Dari diciéndole a los compañeros que se vayan del puente porque los iban a matar a todos, de Dari con la mano levantada diciendo &#8216;el pibe se está muriendo, paren&#8217; (en referencia a Maxi) y no me olvido cómo lo obligan a levantarse y cómo lo masacran”, recuerda Alberto. Y posteriormente, la circulación de discursos negando la responsabilidad de la policía, acusando a los piqueteros de que “se habían matado entre ellos”, las declaraciones públicas de Felipe Solá felicitando a Fanchiotti por la masacre.</p>



<p>La lucha contra la impunidad continúa vigente, más que nunca, nos cuenta Alberto. Y narra el encuentro con pibes y pibas que lo recuerdan y quieren conocerlo en distintas provincias a lo largo del país. Una lucha que se encarna con la de los desaparecidos de la última dictadura militar, con crímenes del estado en represiones, y casos de gatillo fácil. Surgen los nombres de Rafael Nahuel, de Santiago Maldonado, de Luciano arruga, de Luis Espinoza (asesinado por la policía recientemente en Tucumán). Y la pelea incesante por la justicia, en estos y tantos otros crímenes impunes.</p>



<p>A partir de su asesinato, la gente comenzó a saber quién era Darío, a conocer su historia de militancia. “No es únicamente verlo a Darío marchando, o preocupadísimo porque sus compañeros del barrio no tenían una vivienda digna, o su trabajo en la bloquera para que los vecinos tuvieran las viviendas que se merecen. Pero también hay una toma de consciencia al escucharlo a Darío. Después de 18 años, al escuchar sus palabras descubrimos que el reclamo es el mismo. Lo que ha dejado Darío es eso. Tiene una tremenda importancia escucharlo”.</p>



<p>Alberto nos devuelve la dimensión humana de su hijo. El recuerdo de su familia en una mesa, y en charlas con militantes, sacándolo de la bandera y del mito para devolverle la vida con la memoria. Darío, el pibe que leía, que estudiaba y miraba documentales para compartir con sus compañeros; el que andaba pendiente de las necesidades de su barrio; el pibe que, como tantos otros, tenía sus virtudes y sus defectos.</p>



<p>“La idea es no idealizarlo, sino ver que era un pibe con sus errores y sus alegrías, que se podía equivocar. Y también para mí sería muy triste que Darío terminara siendo un mural, una foto o una bandera. Sino, pareciera que Darío era perfecto, y no lo era. Él tenía una parte humana como todos tenemos.</p>



<p>Yo no quiero ver la muerte únicamente de mi hijo. Aunque no me olvido de lo que pasó en la estación. Pero hay una parte que es la más humana, la más viva, la del Darío vivo. El amigo, el hermano, el cuasi padre, el Darío de los abrazos, el de las embroncadas, el que buscaba perfeccionarse, leyendo, asimilando todo lo que podía. El que de repente, cuando yo venía de laburar, encontraba viendo documentales para mostrarles a sus compañeros. Yo me quedo con el lado humano, que se ve reflejado en tantas pequeñas anécdotas de Darío, siempre prestando el oído, el abrazo, o yendo a ver en bici a sus compañeros. Y eso es lo que me parece más valioso. No me quedo con la muerte, me quedo con la vida de mi hijo. Con todo lo que me dejó.”</p>



<p>En un diálogo entrañable y sincero, Alberto comentó también cómo vive la situación actual en medio de la pandemia como trabajador de salud. La falta de recursos, de herramientas, de cuidados, y lo desprotegidos que se encuentran hoy los y las trabajadores.</p>



<p>La impunidad persiste todavía, a 18 años de la masacre, no solo porque sus responsables políticos no fueron condenados, sino porque continúan ocupando cargos públicos, como Felipe Solá, quien actualmente es canciller.</p>



<p>Alberto, en diálogo con Nadia Fink e Ignacio Marchini, finaliza destacando la importancia de los movimientos sociales, que son los que hoy apagan las urgencias en los barrios para quienes no tienen un plato para comer. Nos señala el abandono del Estado en los barrios, situación que hoy se agudiza en contexto de pandemia. “Pareciera que los muertos siempre los ponemos nosotros”, nos comenta, en relación a los referentes sociales que murieron por el accionar de las fuerzas policiales o por la desidia del Estado frente al covid. “Únicamente con la revolución podemos terminar con esta clase de Estado”, nos recuerda, trayendo al presente una de las tantas reflexiones que nos dejó Darío.</p>



<p><a href="https://www.facebook.com/watch/live/?v=296076511532178&amp;ref=watch_permalink">https://www.facebook.com/watch/live/?v=296076511532178&amp;ref=watch_permalink</a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/alberto-santillan-me-quedo-con-la-vida-de-mi-hijo-con-lo-que-me-dejo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
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		<title>Con olor a goma quemada</title>
		<link>https://marcha.org.ar/con-olor-a-goma-quemada/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Jun 2020 10:07:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[26 de Junio]]></category>
		<category><![CDATA[darío y maxi]]></category>
		<category><![CDATA[Frente Popular Dario Santillan]]></category>
		<category><![CDATA[junioarderojo]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[A 18 años de la Masacre de Avellaneda, el recuerdo de la organización feminista popular en el Puente Pueyrredón.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>A 18 años de la Masacre de Avellaneda, el recuerdo de la organización feminista popular en el Puente Pueyrredón.</em> <em>Un texto escrito colaborativamente por compañeras/es que participaron de las Asambleas de Mujeres Piqueteras y en la conformación del Espacio de Mujeres del FPDS</em>.</p>



<p class="has-text-align-right"><em>“¿Hablás en las asambleas? ¿participas en los lugares de decisión de tu movimiento? ¿Hablás en los medios de comunicación y en los espacios públicos donde se representa al movimiento? ¿En qué te sentís agredida por ser mujer? ¿Sabés como cuidarte en tus relaciones sexuales? ¿Decidiste sobre tu maternidad? Sumate a la asamblea delante del piquete.” 26/10/2003</em></p>



<p>Con este volante tamaño mariposa desde que llegamos a la Estación Darío y Maxi -ex Avellaneda- y luego, mientras subíamos al Puente para efectivizar el piquete, convocamos a las compañeras a sumarse a debatir, responder, a escucharnos aquel 26 de octubre de 2003. Esta vez sí, se trataba de una Asamblea pensada, planificada y organizada que indagaba sobre cuestiones de la vida pública y privada que nos atravesaba a todas las piqueteras, o sea, al 70% del movimiento.</p>



<p>El antecedente inmediato fue el regreso del entonces Encuentro Nacional de Mujeres que aquel año se realizó en la ciudad de Rosario y en el mes de agosto. Un Encuentro que marcó un quiebre en el movimiento de mujeres y feministas ya que allí se realizó una multitudinaria Asamblea por el derecho a decidir que luego devino en la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.</p>



<p>Pero Rosario no fue solo tomar la decisión fundacional de organizarnos para elaborar estrategias por el derecho al aborto sino que los talleres, las calles, las escuelas, las plazas de la ciudad fueron atravesadas por la visibilización travesti y de las lesbianas y la creciente presencia de mujeres de los barrios más olvidados de Argentina. Hay quienes sostienen que ese ENM de Rosario 2003 fue el mejor de todos.</p>



<p>Un momento histórico único del que formábamos parte cuerpos concretos de jóvenes y de mujeres. Aclaramos que usamos la expresión mujeres porque así se incluía a todes por entonces. Lo que no cabe dudas, es que ese espacio de mujeres surgido de Asambleas, es expresión de aquello que aún hoy conservamos – no sin disputas ni resistencias – el movimiento de mujeres y disidencias: el valor de la unidad en la acción común para derribar las opresiones. Pero también es necesario desmitificar cierta imagen de mujeres heterosexuales abnegadas a las tareas de cuidados como prototipo de cuerpos feminizados de los barrios. Es momento de recordar que en aquellas asambleas participaron travestis y lesbianas, les mismes que tomaron tierras en los años 80 y también con maricas que en muchos territorios fueron pilares de las conformaciones de los movimientos que definitivamente confrontamos con el poder establecido de punteros, iglesias y organizaciones conservadoras que solo buscaban negocios en nuestres compañeres.</p>



<h4><strong>Banderas rojas, banderas negras y multicolores</strong></h4>



<p>26 de agosto 2003 antes de bajar del Puente, tres compañeras recién llegadas de Rosario nos convocaban a contarnos la experiencia. Esa Asamblea improvisada fue el inicio de una historia que cambiará el vínculo de los feminismos con los sectores plebeyos y populares.</p>



<p>La gran fortaleza que expresaron esas Asambleas piqueteras fue la unidad con otres. El pensarnos y establecer acciones que visibilicen las opresiones pero también los caminos para sentar las bases de un otro mundo posible y necesario por el que luchábamos.</p>



<p>Nacimos con olor a goma quemada y con la asamblea y el piquete en nuestra construcción, lucha y organización cotidiana y con la certeza que para ser visibilizadas debíamos fortalecernos autogestivamente manejando nuestros propios recursos económicos. Con la pedagogía liberadora de seguir buscando preguntas con más y más compañeres que nos fortalezcan y confronten con los poderes capitalistas, misóginos, patriarcales y racistas que aún hoy siguen vigentes.</p>



<p>Las resistencias al interior de las organizaciones no fueron pocas, los intentos de ninguneo a nuestras propuestas estuvieron a la orden del día. Pero seguimos, cada 26 recorríamos el Puente convocando a más y más compañeres a que se sumen a la Asamblea mientras todes estábamos en las reuniones o planificaciones de las áreas de formación, administración, alimentos, proyectos productivos o comunicación mayoritariamente conformada por compañeres. Nos íbamos delante del piquete porque así las de la “primera linea” de seguridad podían participar. Muchas compañeras y muy jóvenes eran parte de ella.</p>



<p>Así como ningune vuelve igual de la participación de los Encuentros de Mujeres que llevan más de 30 años, nosotres, nosotras tampoco fuimos las mismas tras gestar este espacio piquetero. Apostar a la unidad, generar gráficas y acciones culturales junto con constantes formaciones y debates abiertos con otres fortalecieron aquellas rebeldías feministas y piqueteras que logramos caminaran juntas. Ese es seguramente el gran cambio que ese puente piquetero deviniera en un lugar convocante y simbólico para muchas de quienes nos precedieron en las luchas.</p>



<p>Gráficas que nos expresaron, banderas producidas colectivamente en Encuentros, colores y dibujos votados en Asambleas que aún hoy siguen vigentes como en aquella primera que decía LAS MUJERES RESISTIMOS Y LUCHAMOS. Y la banda &#8220;Condenadas al éxito&#8221;, que puso en palabras todas las vivencias que nos atravesaban en una propuesta política con canciones que aún hoy están en el cancionero feminista: <em>Para ser feminista/ Se necesita un poquito de ovarios/Y querer cambiar esta sociedad… tan desigual /Por mi seré!!! / Feministas Anarquistas! / Feministas Socialistas! /Feministas zapatistas! /Feministas combativas!</em></p>



<p>Los obstáculos fueron muchos pero cada uno de ellos los tumbamos con planificación, formación y estrategias colectivas logrando ser la primera organización conformada no solo de mujeres y disidencias que incluyera el antipatriarcado en su programa de acción y transformación política.</p>



<p>Somos parte de este territorio del Abya Yala, de Latinoamérica, que sabemos tiene fronteras, como todas, artificiales y forzadas. Y en este camino, tejer redes con nuestres hermanes del continente fue también fundamental para enriquecer los caminos de liberación. Se lanzó la premisa: antipatriarcado y un efecto dominó atravesó movimientos sociales, organizaciones sindicales de base, estudiantiles y variadas instancias populares.</p>



<p>Aquel Puente juntó muchas compañeras, compañeres, referentes de sus organizaciones de base. Ninguna siguió igual y aún con organizaciones rotas y fragmentadas en pedazos, continuamos juntas. Algunas son mariposas guerreras que nos sobrevuelan como Mercedes Gudano, Nancy Slupsky y otras tantas que este inmundo capitalismo nos las llevó muy jóvenes.</p>



<p>El camino de la lucha sigue porque no alcanza enunciar generos, disidencias, ministerios o leyes. Las mujeres seguimos subordinadas a las decisiones de formas de conducción machistas que se reproducen y obstaculizan nuestra emancipación sometiendo nuestros cuerpos y los de las infancias a control sistemático con violencias de todo tipo y modalidad, femicidios o madres niñas forzadas a parir solo porque aún el poder se siente dueño de nuestros cuerpos.</p>



<p>Nosotras somos parte de las mareas verdes violetas, multicolores que por todo el mundo cuestionamos los mandatos y la explotación, las opresiones y la destrucción de nuestro planeta y nuestra vida. Nosotras con otras, más viejas y más jovenes, niñes y adultes amalgamamos todo lo que se necesita para cambiar este mundo destructor que la pandemia dejó muy visible.</p>



<p>¡Paramos el mundo, lo vamos a transformar!</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/con-olor-a-goma-quemada/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El fervor de una lucha justa: a 18 años de la Masacre de Avellaneda</title>
		<link>https://marcha.org.ar/el-fervor-de-una-lucha-justa-a-18-anos-de-la-masacre-de-avellaneda/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ignacio Marchini]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Jun 2020 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha 10 años]]></category>
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		<category><![CDATA[26 de Junio]]></category>
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		<category><![CDATA[Orlando Agüero]]></category>
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		<category><![CDATA[Puente]]></category>
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					<description><![CDATA[A 18 años del 26 de junio de 2002, una crónica en primera persona de la histórica Masacre de Avellaneda donde muerieron Darío y Maxi.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Hoy se cumplen 18 años de aquel 26 de junio del 2002. Las historias de los y las de abajo resuenan con la fuerza de la pluma y de la espada. Una crónica en primera persona de la histórica Masacre de Avellaneda.</em></p>



<p><strong>Por Orlando Agüero* | Fotos de Carla Hayet</strong></p>



<p>Estoy seguro que existen miles de historias de aquella jornada. Tantas como les miles de compas movilizades ese día. Es que el sentimiento de esa ocasión estuvo compuesto por valores esenciales. Esos valores hoy se vuelven a poner en juego.</p>



<p>El invierno de ese año era más frío que nunca. La debacle del sistema político, económico e institucional de la época impactaba en nuestros termómetros. La temperatura exterior hacía descender el mercurio; sin embargo, los fuegos del 19 y 20 de diciembre reciente y el plan de lucha piquetero, que se sostenía desde principios de ese año, hacían crecer las llamas del espíritu popular.</p>



<p>En el armado de la columna de la Verón sobre la avenida Pavón, frente a la estación de trenes de Avellaneda, el Movimiento de Trabajadores Desocupados de Quilmes, donde yo militaba, le correspondió la retaguardia. Sin embargo, cuando arrancó la marcha hacia el Puente Pueyrredón varios compañeros y compañeras fuimos al trote hacia adelante. Íbamos en busca de la cabecera, donde sabíamos que podía comenzar la represión policial. Esta idea estaba absolutamente fundada: durante toda la semana previa nos habían inundado de amenazas. El gobierno nacional de Eduardo Duhalde buscaba frenar a como dé lugar la conflictividad social creciente. &nbsp;</p>



<p>La cuestión es que no logramos llegar hasta la primera línea, donde ya había compañeres de todos nuestros movimientos.</p>



<p>Apenas llegamos a la parte de abajo del Puente, a unos treinta metros de nuestra primera línea de autodefensa, se comenzaron a escuchar disparos. El color predominante del día era el gris. A esto había que sumarle una abrumadora tensión en el ambiente y los aromas propios de los instantes previos a una represión. Compañeros y compañeras corriendo en dirección a la estación de trenes, algunes tropezando, el olor a pólvora, nubes blancas de gas que entorpecían la vista y la respiración y gritos de toda clase configuraron el escenario inmediatamente posterior al comienzo de la represión.</p>



<p>Al disolverse un poco las nubes de gas lacrimógeno de alrededor mío, pude ver al compañero José.&nbsp; Estaba aguantando lo más adelante que podía el avance del operativo represivo. Levantaba unas baldosas sueltas para poder defenderse de la brutalidad de la que se había apoderado toda la base del Puente Pueyrredón.</p>



<p>Defenderse de la bestialidad, el exceso y la represión policial se había hecho carne en gran parte del pueblo. Eran tiempos en que la violencia popular había alcanzado el status de aceptable en la sociedad. Es que era tan grave la situación de la inmensa mayoría de la población que el uso de la violencia como instrumento de defensa en manos del pueblo se había legitimado. Veníamos del 19 y 20 de diciembre del 2001, donde la rebelión de millones desobedeció el Estado de Sitio y expulsó al gobierno neoliberal de De la Rúa y Cavallo.</p>



<p>Me acerqué a José para decirle que nos apuremos hacia la estación. A nuestro lado, la compañerada se jugaba, en ese instante, la partida de su vida.</p>



<p>Así fue que mientras nos dispusimos a correr hacia la estación mientras éramos testigos de cómo caían algunes compas. Entre las detonaciones, ya sobre Pavón, pude observar a los canas de la bonaerense que avanzaban hacia nosotrxs. Desde el Puente Pueyrredón Viejo avanzaban efectivos de Prefectura Nacional. En la confusión generada por semejante cuadro traumático, lo perdí de vista a José. Quedé observando, durante un microsegundo, cómo se formaron sobre la avenida Pavón estas dos fuerzas de seguridad. La mano que va a Capital, la Policía Bonaerense. La que va hacia provincia, Prefectura. Inmediatamente me di media vuelta y volví a correr. Varixs cumpas avisaban que no vayamos a la estación. Entonces continué por Pavón, en dirección a Gerli.</p>



<p>Es increíble como algunas cosas quedan en el recuerdo con una presencia propia. El resonar de los balazos trazando el aire era algo que nunca había experimentado. Sobre todo porque eran muy cerca de uno, a la altura de los oídos. Entre la desesperación, también se sentía ese fervor de haber tomado la decisión correcta: no atenerse al mandato de quienes se estaban llenando los bolsillos a costa de la inédita pobreza del pueblo.&nbsp; Por eso, a pesar de la represión que estábamos sufriendo, el espíritu estaba bien alto. Con miedo, con nerviosismo, pero convencides de que estábamos librando una lucha justa, legítima y trascendente.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-large"><p><strong>Lee también:<br><a href="https://www.marcha.org.ar/mi-primer-26-de-junio-la-estacion-dario-y-maxi-hecha-una-fiesta-popular/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><span style="color:#0693e3" class="tadv-color">Mi primer 26 de junio: La Estación “Darío y Maxi” hecha una fiesta popular</span></a></strong></p></blockquote>



<p>En eso, lo volví a ver a José. Estaba semi-recostado en el angosto boulevard que dividía las dos manos de la avenida Pavón. Me acerqué y me dice que estaba herido en el pie. Se quitó las zapatillas y tenía, literalmente, un agujero en la zona que se ubica entre el tendón de Aquiles y el tobillo, de lado a lado. Lo ayudé a incorporarse como pudimos y a las apuradas. Se acercaban los canas. Doblamos en una calle hacia el sector de los Siete Puentes. Ahí nos cruzó una periodista, Laura Vales. Estaba trabajando para difundir lo que estaba sucediendo ese día en Avellaneda. Subimos, porque este puente cruza por encima de las vías del ferrocarril. En esa zona estaba la Gendarmería.</p>



<p>Apurados, divisamos una ambulancia. Urgente la paramos, y casi a los golpes sobre el vehículo, le pido que nos lleve, porque estaba con una persona herida de bala de plomo. El chofer nos responde que estaba ocupada la ambulancia con un paciente. Sin embargo, mientras corriendo se acercaban los gendarmes, se abre la ventanilla de la parte de atrás de la ambulancia y el paciente mismo dice: &#8220;¡Si, que suban, suban!&#8221;. No lo dudamos ni un segundo. Nos llevaron hasta el Hospital Fiorito. El compañero José quedó inmediatamente en la guardia internado. El hospital era un caos. Ahí, por teléfono, le avisé a su compañera, la “Rusa” Laura Leonardi. Hoy José sigue siendo un excelente compañero, luchador de las causas populares y un gran chef.</p>



<p>Muchos de esos represores continúan libres, así como quienes dieron las órdenes desde el poder político.</p>



<p>Pero nunca podrán callar al pueblo: ni con leyes, ni con mordazas, ni con balas.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" width="1024" height="768" src="https://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/150626_DyM13años_CHayetDSCN3358-1-1024x768.png" alt="" class="wp-image-49984" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/150626_DyM13años_CHayetDSCN3358-1-1024x768.png 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/150626_DyM13años_CHayetDSCN3358-1-547x410.png 547w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/150626_DyM13años_CHayetDSCN3358-1-640x480.png 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/06/150626_DyM13años_CHayetDSCN3358-1.png 1152w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure></div>



<h3 class="has-text-align-center"><strong>¡Darío Santillán y Maximiliano Kosteki Presentes!</strong></h3>



<p><em>*Militante del Frente Popular Darío Santillán y de la Comisión independiente Justicia por Darío y Maxi</em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/el-fervor-de-una-lucha-justa-a-18-anos-de-la-masacre-de-avellaneda/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mi primer 26 de junio: La Estación “Darío y Maxi” hecha una fiesta popular</title>
		<link>https://marcha.org.ar/mi-primer-26-de-junio-la-estacion-dario-y-maxi-hecha-una-fiesta-popular/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Jun 2020 13:36:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[Para recordar multitutes, el cronista elige su primer 26 de junio, aniversario de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Entre gente compañera y el fuego de las antorchas, un recorrido por la estación de tren hecha fiesta popular. Por Iván Barrera El 25 de junio de 2017 fue particular y extrañamente caluroso. Mi [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Para recordar multitutes, el cronista elige su primer 26 de junio, aniversario de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Entre gente compañera y el fuego de las antorchas, un recorrido por la estación de tren hecha fiesta popular.</em></p>



<p><strong>Por Iván Barrera</strong></p>



<p>El 25 de junio de 2017 fue particular y extrañamente caluroso. Mi primer recuerdo arranca con los nervios y ese cosquilleo en la panza cuando la voz robótica del tren anunció “Estación Darío Santillán y Maximiliano Kosteki”. El sol se mezclaba con el calor humano y de las parrillas, y generaba ese halo especial que solo se siente cuando una partecita del pueblo se amucha en una calle, en una plaza o en una ruta bajo la misma bandera. Recuerdo la estación estallada con un popurrí de artistas, de espectadores, de infancias libres y alegres, de curiosos y de eventuales pasajeros del tren, como una gran olla popular de la que todxs somos un ingrediente y todxs nos llenamos las panzas.</p>



<p>Mi primera reacción fue buscar a personas conocidas que me explicaran cómo funcionaba eso. Algo así como cuando llegas al primer día de clases de una escuela nueva y querés, por lo menos, que alguien te abrace y te explique cómo funcionan las cosas ahí. Pero, claro, “los 26” (como se le llama cariñosamente al 26 de junio y a la previa del 25) funcionan por un motorcito impredecible que es la memoria activa: no hay agenda ni cronograma que aguante, el espacio-tiempo se vuelve irrelevante. Y ahí fui fluyendo, entre mates y abrazos, descubriendo artistas, artesanxs, compañerxs, luchadorxs incansables.</p>



<p>Es perderse en la muchedumbre y volver a encontrarse. Es como un gran pogo en el que siempre te encontrás con tus amigxs al final de la canción. Y en el medio del pogo, lo ves a Dario leyendo, a Maxi dibujando, en una de esas cae Pocho Lepratti, deja la bicicleta a un costado y se suma también. La ves a Norita y lo ves a Gustavo, ves a todas las madres y abuelas con sus abrazos. Lo ves a Fuentealba dando clases, a Santiago y Sergio Maldonado charlando de política, a Sandra y Rubén preparando un mate cocido con tostadas. Por un momento, por una tarde, no hay ausencias ni hay presencias: somos la ronda de Plaza de Mayo más grande del mundo con el Indio Solari cantando “Ji Ji Ji” mientras Rafita Nahuel toca la trutruca.</p>



<p><strong>Fuegos en tu corazón</strong></p>



<p>Cuando cae la noche la mística se enciende. Es algo muy loco. Si en este mundo hay algo más allá de lo que conocemos, la única prueba que tengo es el frío que empieza a calar cuando baja el sol y hace que afloren los pañuelos que tapan los rostros, que se enciendan fogatas, las ollas, y que los mates empiecen a girar más calientes, porque espíritu caliente y cuerpo frío no es una buena combinación. Son fueguitos que encienden fueguitos y encienden antorchas para alumbrar y calentar y enfilar hacia el puente a la hora cero.</p>



<p>Y ahí vamos, sobrecargadxs de energía, con la memoria activa y el corazón saturado de alegrías y tristezas, siguiendo un mar de fueguitos –más literal que nunca– que guían el camino desde la estación hasta el puente. Y ahí estoy yo, arriba del puente Pueyrredón; un puente que tantas veces había cruzado sobre ruedas. El asfalto que 24/7 banca las llantas de bondis, autos, motos, camiones, por una noche recibe la caricia de zapatillas que pisan a otro paso, de quienes se sientan a ranchar un ratito y de lxs que saltan al canto de “el puente es nuestro, la lucha que lo parió”. Por una noche el puente se viste de gala y recibe el reconocimiento de un pueblo que lo considera parte vital de una historia que no se debe olvidar.</p>



<p>Como dicen lxs zapatistas, “para todxs todo, para nosotrxs nada”. El puente es nuestro porque parió lucha y porque fue escenario de mil batallas. El puente es nuestro porque fue testigo exclusivo de cómo el aparato policial al servicio de los intereses económicos y políticos masacraron al pueblo. El puente es nuestro porque lo llenamos de amor, de fueguitos, de ollas, de mates, de canciones, de banderas, nunca de plomo. El puente es nuestro aunque en los nefastos años de macrismo quisieron borrar la historia impidiendo que subiéramos. Pero así son los dinosaurios, no entienden que el puente es nuestro aunque no subamos, como son nuestras las semillas de Darío y Maxi.</p>



<p>El día se cierra, las carpas a la vera del puente reciben a sus huéspedes y otrxs tantxs se vuelven a sus casas. El puente volverá a vibrar al mediodía, volverán a tronar las gargantas de los Santillán reclamando verdad y justicia, volverá a llenarse de zapatillas, de mates, de gritos y canciones. El calendario marcará que faltan 365 días para volver a encontrarnos en el mismo lugar y la pregunta que varixs nos hacemos es qué día cae, que ojalá caiga fin de semana así podemos estar desde la mañana temprano. Ahora el frío vuelve y el aislamiento lo hace más frío todavía. Porque el frío es lucha. Es mate, es abrazo, es calor humano, es olla popular, es corte de ruta y asamblea. El frío es 26 de Junio y es también junio y agosto de 2018, con una marea verde que aguanta la lluvia y el viento helado. El frío es lucha, y desde las trincheras esperamos los abrazos que nos debemos.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/mi-primer-26-de-junio-la-estacion-dario-y-maxi-hecha-una-fiesta-popular/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Carta a Darío</title>
		<link>https://marcha.org.ar/carta-a-dario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Jun 2020 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Feminismos]]></category>
		<category><![CDATA[26 de Junio]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[junioarderojo]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[A 18 años de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, una carta de las pibas que crecimos con la lucha del piquete.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>A 18 años de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, una carta de las pibas que crecimos al calor del fuego, con la lucha del piquete y la voz compartida en las asambleas y las vigilias en el Puente. Somos la &#8220;generación Darío&#8221; y por eso, le escribimos. </em></p>



<p><strong>Por Nadia Fink, Julieta Lopresto, Camila Parodi y Laura Salomé Canteros</strong> <strong>| Foto: familia Santillán</strong></p>



<p>Darío no lo entenderías. Podemos dedicarte las palabras más amorosas y ni nos conocimos. ¿Cómo te explicamos que desde que un cobarde decidió pasarte a la inmortalidad hay toda una generación que se identifica con la lucha piquetera por la vida digna? El 26 de junio de 2002, las rebeliones, las masacres, el fuego, los escraches, la desobediencia, la organización, las asambleas; sentir en lo más hondo la desigualdad hacia otre y la miseria del terrorismo neoliberal; el hambre, las ollas populares, el Puente Pueyrredón. Todo nos recuerda a vos. Y ni nos conocimos..</p>



<p>Pero somos parte de eso que se tejió, primero entre las sombras y después en las muchas voces y en los muchos fuegos, desde el día en que esa bala cobarde (esa que se disparó por la espalda, en medio de tu gesto compañero) te dio muerte.</p>



<p>No nos conocimos, pero supimos más temprano que tarde del barrio y de tus construcciones, de ladrillos, de chapas y de convicciones profundas, de tus recitales y tus gustos raros para tus pocos años; del tango y del heavy metal, del barro y de la filosofía, porque andabas tratando de unir mundos que se empeñan en enseñarnos tan distantes.</p>



<p>No nos conocimos y tampoco sos una figura que elegimos colgar en bandera como héroe inalcanzable. Para nosotras, sos persona, cotiano y real. Con contradicciones e inseguridades, improvisación y cálculo, picardía y seriedad. Antihéroe terrenal. Tu gesto sincero, ese que escuchamos a través de los recuerdos y anécdotas de Alberto y Leo es lo que nos convoca. Ese &#8220;no se qué&#8221; que nos estruja por dentro. Porque, quizás no lo dimensiones, pero fuimos muchxs a lxs que nos llegaste bien profundo.</p>



<p>Me gustaría contarte que no sólo fundaste movimientos, para nosotras también sos sentimiento. Una sensación que no se puede explicar, y ni es necesario; porque cuando se encuentra con otra que lo siente igual, no tienen porqué mediar las palabras. Nos hablas de nuestra generación, hasta de nuestro feminismo me animo a afirmar, porque acá en el rinconcito que supimos construir tampoco queremos premios ni podios. Es que nos gusta así, Darío, cerquita, para que el cotidiano invada las teorías y el gesto, las mezquindades.</p>



<p>Cada vez que estoy cansada y pienso en rendirme, me acuerdo de vos. Darío, te escribimos porque nos mostraste otro mundo sin pedirnos nada a cambio.</p>



<p>Pienso qué dirías si vieras lo que sucede y me da vergüenza empezar a contártelo. ¿Justo a vos me toca contarte? Vos, que te organizaste contra el sacrosanto derecho a la propiedad privada, por la libertad de lxs presxs, por el esclarecimiento del reciente asesinato de un compañero de Esteban Echeverría. Vos, que hablabas con periodistas improvisados y ya le ponías palabras al &#8220;cerco informativo&#8221;, justo a vos, que ya lo sabias, antes de que nosotrxs empezáramos a aprender. Recién habías pasado los 20 años, pero estabas a la altura de casi todas las circunstancias; tus saberes, tu presencia y tu capacidad de comprender las necesidades emergentes nos demuestra que siempre fuiste todas tus edades.</p>



<p>Nos enseñaste con el ejemplo que la lucha piquetera es nuestra vía para subvertirlo todo. Ojalá pueda prometerte que nuestro nuevo des-orden mundial estará cargado de justicia social, porque vos nos enseñaste que pensarnos juntas es una acción política en sí misma; y desde ahí, es que alcanzaremos el mundo que queremos y necesitamos.</p>



<p>Darío, vamos a gritar tu nombre (y el de Maxi) ante los oídos sordos de quienes prefirieron acomodarse en cargos de cotillón las veces que haga falta. Sembraste amor y compromiso en cada pibe, en cada piba con quien jugaste, cantaste, compartiste un plato de comida. Y acá estamos esxs niñxs Darío, escribiéndote, confundiendo los recuerdos con sueños, sin haberte conocido, extrañándote. En el Puente no hace frío Darío, en nuestras casas sí. Por eso este 26, en alguna olla, te seguiremos invocando.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/carta-a-dario/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Avellaneda: Maradona, Darío y Maxi, y el primer campeonato de mi hija</title>
		<link>https://marcha.org.ar/avellaneda-maradona-dario-y-maxi-y-el-primer-campeonato-de-mi-hija/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Apr 2020 03:10:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[26 de Junio]]></category>
		<category><![CDATA[Aníbal Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Avellaneda]]></category>
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		<category><![CDATA[Lara Fleites Fink]]></category>
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		<category><![CDATA[masacre de avellaneda]]></category>
		<category><![CDATA[Nadia Fink]]></category>
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		<category><![CDATA[Recordar la multitud en tiempos de aislamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Somos Multitud]]></category>
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					<description><![CDATA[Una crónica de los recorridos por Avellaneda. Estación, cancha de Independiente y recuerdos que aparecen en medio de la cuarentena. Y como siempre, la excusa del fútbol para hablar de los temas importantes de la vida. Por Nadia Fink  1993. El 10 de octubre de 1993 tomé por primera vez el Roca para ir hasta [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong><em>Una crónica de los recorridos por Avellaneda. Estación, cancha de Independiente y recuerdos que aparecen en medio de la cuarentena. Y como siempre, la excusa del fútbol para hablar de los temas importantes de la vida.</em></strong></p>



<p><strong>Por Nadia Fink</strong> </p>



<p><strong>1993.</strong> El 10 de octubre de 1993 tomé por primera vez el Roca para ir hasta Avellaneda. Tenía 16 años y la ilusión de ver el debut oficial de Diego Armando Maradona con la camiseta de Newell’s. El Diego volvía al fútbol argentino después de casi 9 años y con el repechaje para el Mundial 1994 por delante. Era la quinta fecha del Apertura 1993 y una tarde de sol que prometía. En ese entonces contaba con una sola camiseta, que me habían regalado mi vieja y mi viejo cuando cumplí los 15. Eran caras y no era tan común vestirse así para andar por la calle. Y estaban los cuidados: ostentar camiseta de cuadro ajeno era una “provocación”. Así que me calcé la camiseta (la que nos dio tantas alegrías con el Loco Bielsa como DT) y una remera negra arriba, y me fui.</p>



<p>La estación era aún “Avellaneda” y las cuadras que la separaban de la cancha eran varias. Todavía había una amistad que parecía inquebrantable con las y los hinchas de Independiente, así que todo parecía ser una fiesta. El partido fue malísimo para la lepra, perdimos 3 a 1 y entendimos que el Diablo, como tantos años después, era especialista en intentar aguarnos la fiesta. Pero no nos importó. Ya en la tribuna, con amigos rosarinos, cantamos hasta quedarnos sin voz. Sentíamos que Dios jugaba para nuestro equipo y entonamos mil veces una canción que no volvimos a cantar con el paso del tiempo: “Yo te daré, te daré, niña hermosa, te daré una cosa, una cosa que empieza con ‘D’, Diegó” (así, con acento en la “o”).</p>



<p>El partido tuvo a Independiente dominando desde el arranque. Y no cambió nada durante todo el encuentro. La Lepra venía de una pretemporada floja y de un inicio de campeonato poco prometedor. Lo sabemos, Dios no hace milagros colectivos. Y así fue. Pero no nos importó. Cantamos todo el partido y vimos algunos destellos maradonianos, como cuando eludió a Cagna y a Rotchen para asistir a Morales Santos en el único gol leproso a los 37 minutos del segundo tiempo. Y la foto indeleble: una rabona en el área, que no fue gol porque el arquero Islas mandó la pelota al córner. Esos son los recuerdos de aquella tarde. Y las lágrimas. Y nuestra felicidad.</p>



<p>A la vuelta sumé un par de nuevos amigos que se volvían a Capital, y una cerveza con un mendocino que insistió en que prolongáramos alegría y festejos.</p>



<p><strong>2004. </strong>Era 12 de diciembre. Lara había cumplido diez años cuatro días antes y nos subíamos al tren para ir a la (todavía) estación Avellaneda. No era la primera vez que Lara iba a la cancha, pero sí podía verlo campeón al equipo del que era desde el nacimiento. El apertura 2004 podía ser de Newell´s.</p>



<p>Era difícil conseguir entradas y se preveía una caravana increíble de hinchas desde Rosario. Un amigo de allá traía las entradas. Nadie tenía teléfono móvil (al menos, ningunx de nosotrxs), así que ya no recuerdo cómo pudimos encontrarnos con tres directivas que habíamos coordinado unos días antes por teléfono fijo y el mar de gente que eran las inmediaciones del estadio. Pero eso fue un rato después.</p>



<p><strong>2002. </strong>El 26 de junio de 2002 atravesó la realidad como un rayo. O al menos la de las personas que sufríamos las injusticias, militáramos o no. Darío Santillán y Maximiliano Kosteki eran fusilados por policías en la estación Avellaneda y, a pesar de que intentaron mostrarlo como un “se mataron entre ellos” (según las palabras de Aníbal Fernández, entonces secretario de la presidencia), las fotos de Pepe Mateos o el Ruso Sergio Kowalewski contaron la verdad. También generaron un sacudón a los medios hegemónicos, que intentaron ocultar los hechos y soslayar las responsabilidades de los entonces Presidente y Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde y Felipe Solá. Darío y Maxi fueron muertos de todas y de todos. Esos pibes nos marcaron. Porque se coordinó una cacería con fuerzas de seguridad nacional y provincial, porque se atacó directamente a gente que reclamaba comida y vivir con dignidad (eran apenas unos meses después de diciembre de 2001, y los sectores más postergados la estaban pasando fiero), porque se atacó a los jóvenes, blanco fácil, blanco buscado, de oficiales y gendarmes, y porque se fusiló por la espalda a quien se agachó para asistir a un compañero. Nos quisieron, también, matar los sueños de un mundo mejor y más solidario.</p>



<p>La memoria insiste y esa estación hoy se llama “Darío y Maxi”, y los autores materiales están presos. Y volvimos a esa estación cada 26 de junio a recordarlos vivos y a pedir, todavía, que se juzgue a los autores intelectuales, a los políticos que dieron la orden de disparar.  Pero eso fue un poco después, porque aún se llamaba estación “Avellaneda”.</p>



<p><strong>Otra vez 2004. </strong>Le pregunté a Lara sobre los recuerdos que le quedaron de ese día. “Tengo algunos”, me cuenta. “En principio, que sólo iba a ver a Newell’s campeón, pero me tocó unas cuadras reponerme de la sensación y de lo que me contaste en la estación Avellaneda”. Ese día mi hija salió campeona, pero, también, conoció la injusticia con su mirada más fuerte. Había pintadas, flores, intervenciones, placas con los nombres de los pibes en los lugares en los que habían sido asesinados. Y charlamos sobre eso. Tal vez era la primera vez que oía sobre asesinatos por fuera de una peli, o al menos que estuviera tan a la vista el abuso por parte de las fuerzas policiales. A ella también la atravesó esa historia, y los nombres y las vidas de Darío y Maxi. También volvió tantas veces conmigo o con otra gente, y también viajó a otros lados donde la injusticia se hacía bala contra los más pibes, los más pobres.</p>



<p>“Me acuerdo de que era la primera vez que veía tanta gente con la camiseta de Newell´s. Miles de personas en las calles, cantando. Lo recuerdo como un mar de gente y que entramos por una especie de túnel”. Ese mar de gente eran 40.000 hinchas que no paraban de moverse. Elegimos el codo de la tribuna, donde se veía medio chanfleado pero había menos amontonamiento y se podía estar bien.</p>



<p>No parecía haber tribuna local porque todo era una marea rojinegra por donde se mirara. Una vez más, el rojo casi nos amarga la fiesta; en cierta medida, otro full del infierno. Un Newell’s con jugadores como Justo Villar, Fernando Belluschi, Guillermo Marino, “El Burrito” Ortega y un Nacho Sccoco que venía pidiendo pista no pudo dar vuelta el resultado.  Pero a pesar de la derrota por dos a cero había que esperar el final del partido que jugaba Vélez.</p>



<p>“¿Puede ser que recuerdo a un viejo con una radiecita atrás nuestra? Tengo la imagen de que todas y todos decían ‘shhhh’ porque él nos avisaba cómo iba Vélez”. Así era. Vélez Sarsfield estaba  segundo a tres puntos, jugaba contra Arsenal y la derrota propia nos dejaba en manos de resultados ajenos. Nuestra tristeza o nuestra felicidad dependían de esa radiecito, de que esas dos pilas chiquitas fueran medio nuevas, de que el “vejo” (que no lo debe haber sido tanto, pero eran ojos de niña de 10 años) escuchara bien para así poder avisarnos enseguida. Se nos jugaba el festejo o la derrota en esos segundos.</p>



<p>“¡Terminó! ¡Empató Vélez!”, gritó “el viejo” con todos sus pulmones y las lágrimas salieron solas. Las lágrimas, los gritos, nuestro abrazo. Abrazadas, y sin importar lo que pasaba en la cancha ya, lloramos y nos reímos. Todavía hoy nos dura ese abrazo, el del primer campeonato de ella. (Cuando escuchamos esa canción que dice “Soy leproso de pendejo… lo que me enseñó mi viejo…”, nos preguntamos cuándo cantaremos canciones donde estas historias tengan lugar).</p>



<p>La mayoría de los ecos de Avellaneda resuenan en nuestras vidas hasta hoy. Mi hija sigue pensando que Diego es el mejor jugador del mundo aunque no lo haya visto jugar; Darío y Maxi siguen siendo esos pibes a los que vamos a homenajear cada junio, con antorchas, con música y con el abrazo a la familia. A la cancha vamos, claro, ahora a Rosario porque Lara me invitó a sumarme a esas combis que son fraternidad, alegría y cantos. Campeonato también festejamos algunos años después, cuando ella era más grande y ya pudimos tomar una cerveza para prolongar, esta vez madre e hija, alegría y festejos.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/avellaneda-maradona-dario-y-maxi-y-el-primer-campeonato-de-mi-hija/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Darío y Maxi: El pedido de justicia en los recintos y en las calles</title>
		<link>https://marcha.org.ar/dario-y-maxi-el-pedido-de-justicia-en-los-recintos-y-en-las-calles/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Jun 2019 15:51:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El País]]></category>
		<category><![CDATA[26 de Junio]]></category>
		<category><![CDATA[Comisión Justicia Darío y Maxi]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Santillán]]></category>
		<category><![CDATA[Felipe Solá]]></category>
		<category><![CDATA[junioarderojo]]></category>
		<category><![CDATA[Maximiliano Kosteki]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Redacción Marcha]]></category>
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					<description><![CDATA[A 17 años de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki el reclamo sigue siendo por las responsabilidades políticas]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>El 19 de junio pasado se realizó una Audiencia Pública en el Congreso de la Nación. A 17 años de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki el reclamo sigue siendo por las responsabilidades políticas. Hoy una Jornada Cultural aviva los recuerdos y reclama también.</em></p>
<p><strong>Por Redacción Marcha </strong></p>
<p>Para quienes caminan las calles todos los días, las instituciones suelen ser lugares fríos y lejanos. Sin embargo, son recintos que aprenden a conocer y a ocupar cuando el poder judicial no atiende a sus pedidos de condena. El 19 de junio pasado el anexo del Congreso de la Nación se llenó de familiares, compañeras y compañeros de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki –los militantes asesinados el 26 de junio de 2002 en lo que fue conocida como la “masacre de Avellaneda”–, organizaciones sociales, de derechos humanos y partidos políticos de izquierda que siguen pidiendo justicia completa por sus pibes. Si bien los autores materiales han sido condenados –el comisario Alfredo Fanchiotti y el cabo Alejandro Acosta– el reclamo se extiende a los responsables políticos: funcionarios de aquel entonces entre los que se encontraban el entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá.</p>
<p>Con el año electoral como tema central de las agendas mediáticas y los partidos hegemónicos, Solá fue presentado hace unos meses como posible candidato y su imagen, edulcorada por todos los medios posibles. De allí surgió, por parte de la Comisión Independiente Justicia por Darío y Maxi el lanzamiento de la campaña “Con ellos no”, que recorrió gran parte del país. Finalmente, Solá fue corrido de instancias decisivas, pero la lucha por su juzgamiento sigue.<br />
Afuera, mientas tanto, miles de personas acompañaron a la Audiencia, porque esa es la doble presencia: con un pie adentro y muchos afuera. Por eso hoy será la ya clásica jornada cultural frente a la estación Avellaneda, donde el arte en todas sus formas y los encuentros siguen manteniendo la memoria constante. Y mañana, a 17 años de aquel 26 de junio, se cortará el Puente Pueyrredón y se realizará un acto.<br />
<strong>“Vamos por justicia, porque la condena social no alcanza”</strong><br />
Las voces fueron muchas. Por eso Romina del Plá, la diputada por el Partido Obrero, fue quien se encargó de coordinar la palabra. Primero fue el turno de las y los familiares. La hermana de Maxi, Mara Kosteki, agradeció que nunca se abandonara ese reclamo y pidió seguir llevándolo hasta el final. El padre y el hermano de Darío, Alberto y Leo Santillán, contaron sobre la campaña “Con ellos no” y reconocieron que “hubo una condena social. Logramos que este tipo (Felipe Solá) no salga a la calle tan suelto”, pero recordaron que “los responsables camina entre nosotros” y que “siempre pasa lo mismo para las familias: parece que además de haber perdido un familiar, un hijo, un hermano, un padre, tienen que trabajar más que el fiscal o la fiscal y más que el mismo juez”.<br />
Por su parte, Nora Cortiñas, la madre de Plaza de Mayo, recordó el episodio que figura en la causa judicial cuando llamó por teléfono al gobernador preocupada en medio de la represión y Solá le respondió: “Quédese tranquila Nora, que es una guerra de pobres contra pobres”.<br />
Pero el pedido de Nora fue más extenso, porque se trata de los vínculos entre política y fuerzas de seguridad. Para refutar una frase de la ministra de seguridad, Patricia Bullrich, que avisó que las fuerzas no “llevarían armas letales a las manifestaciones, Norita replicó: “Todas las armas son letales en manos de las fuerzas de seguridad”.<br />
Fue el turno de algunas compañeras y compañeros, que rescataron seguir levantando las banderas e ideales de Darío y Maxi, tal como expresó Esteban, del Frente Popular Darío Santillán (FPDS): “Es fundamental cuando hablamos de ellos hacer un homenaje, pero sobre todo a los compañeros y compañeras que se levantan todos los días a las 5 de la mañana para garantizar una copa de leche, el jardín maternal o la panadería. Y particularmente a quienes siguen trabajando en esa bloquera que trabajaba Darío”.<br />
Recordar el despliegue represivo que se dio en ese momento, donde movimientos piqueteros y de desocupados cortaban el Puente Pueyrredón en reclamo de una vida digna, fue un hilo que atravesó las palabras de quienes estuvieron allí. Así lo mencionaron Carlo Barral, de CORREPI o Chiquito, del Polo Obrero, como también la continuidad que hay en la represión a la juventud que “tiene un sentido político único: amedrentar, disciplinar, regimentar a una juventud que da todos los días un mensaje de que no se va a dejar vencer con esa política ofensiva y defensiva”.<br />
Y esta continuidad represiva tiene un recorrido en las denuncias contra los poderes políticos. El Sueco es sobreviviente de la ex ESMA y aún guarda en su cuerpo los resabios de esas complicidades, por eso contó: “Resulta de que había antecedentes en la denuncia contra Felipe Solá porque o denunciamos a Patti, a Barrionuevo, a Rico. Estoy hablando que desde Tucumán a Tierra del Fuego, donde identificamos a un genocida por más que hubiera campaña, lo denunciamos siempre. Y a la denuncia contra Solá la vamos a compartir, porque es responsable de la desaparición de Jorge Julio López”.<br />
Después de las palabras de Vilma Ripoll, del MST, se escucharon algunas voces de otras familiares de víctimas de las fuerzas de seguridad. Tal es el caso de Emilia Vasallo, parte de la marcha contra el gatillo fácil, que agradeció a Alberto porque “fuiste el primero que levantó el nombre de mi hijo hace cinco años en Plaza de Mayo”. Esa red invisible que empieza a armarse entre quienes reclaman justicia por los suyos se hizo visible por un rato. Vasallo habló de un “genocidio por goteo”, que ejerce el estado contra los pibes y las pibas. &#8220;Justicia creo que nosotros no vamos a tener nunca, cuando nos arrebataron, nos asesinaron a nuestros hijos por una bala, por una tortura, por una desaparición forzada, una causa armada, por una detención arbitraria a donde meten a un chico de 14 años, lo cagan a palos, lo violan y ese chico después queda muerto en vida. Eso es parte de esta represión y la vivimos en todos lados”, detalló.<br />
También Érica Ávalos habló sobre su tío, Darío que, si bien fue asesinado por una patota de la UOCRA, dice: “Fue víctima de gatillo fácil porque la policía fue participante del asesinato porque estaba presente y garantizó que la patota hiciera lo que tenía que hacer. Sin embargo, no hubo juicios a la policía”. Elsa Rodríguez, desde su silla de ruedas, afirmaba con la cabeza. Fue víctima de un balazo de la patota de la Unión Ferroviaria el mismo día que mataron a Mariano Ferreyra.<br />
<strong>¿Cómo están las causas?</strong><br />
En lo que respecta a las tres causas penales, el abogado de la APDH, Pablo Ledesma detalló &#8220;en una se condenó a Franchiotti y Acista mientras que las otras dos están en tramite. Una contra Felipe Solá y la otra activa que es la de Comodoro Py donde están imputados Rucauff, Álvarez y Duhalde&#8221; destacó.<br />
A partir de 2014 se produjo el desarchivo de la causa &#8220;hubo testimonios, además del de Norita, de funcionarios políticos desde 2015 para acá Hernan Fernández Guimallan, secretario de la Municipalidad de Avellaneda; Eduardo Alfredo Villalba, director de seguridad municipal; Oscar Alberto Laborde, Intendente y Claudio Yacoi, presidente del Concejo Deliberante de Avellaneda, todos estos funcionarios prestaron declaración en la causa, y además, otras personas como Adriana Puigross, que era investigadora, Gerardo Etcheverry, abogado de la Liga, Luis Zamora, Diputado Nacional Causa Federal&#8221;.</p>
<p>Para Ledesma estos testimonios acreditan &#8220;una serie de circunstancias, en primer lugar la desmesura del despliegue de fuerzas y de operativo en genera&#8221;. A su vez, el abogado señaló que también dan cuenta de &#8220;la anormal intervención de la Prefectura en territorio de la provincia&#8221; y la &#8220;desproporcionada, exagerada y brutal represión llevada a cabo ese día, con una persecución que inclusive se extendió más allá de la localidad de Avellaneda&#8221;. Como otro punto señaló &#8220;la intervención de servicios de inteligencia federales&#8221; y, en quinto lugar &#8220;la relación de Fanchiotti y también de sus superior, Félix Vega, con Oscar Rodríguez y con la SIDE y, por último, la responsabilidad de Juan José Álvarez, que era el secretario de seguridad y que estaba a cargo, entre otros, de la Prefectura –que intervino activamente en la represión- y que pretendió ocultar la participación de esa fuerza en los hechos&#8221;. Explicó Ledesma a su vez que esto último lo declaró Laborde en la causa de Comodoro Py.<br />
A partir de estos puntos se produjeron otras medidas de prueba, &#8220;una fue requerirle a la SIDE un sumario, que había iniciado con motivo de comunicaciones que estaban probadas entre Fanchiotti y la sede Billinghurst de la SIDE, la SIDE constesta formalmente que a Fanchiotti lo llamó un amigo que no veía hace muchos años y que lo vio por la televisión, estaba preocupado y lo llamó para ver cómo andaba&#8221;. También, Ledesma sostuvo que la SIDE informó que ese agente tenía problemas psiquiátricos, de forma tal que &#8220;difícilmente sirva su testimonio&#8221; y afirmó &#8220;así de burdo fue, esto está en el expediente, esto es lo que nos respondió el Estado.</p>
<p>Ante esta situación el abogado de la APDH que acompaña las causas manifestó &#8220;lamentablemente tenemos muchos problemas, sobre todo de carácter técnico, tecnológico, hay muchas cuestiones que tuvieron que ver con las comunicaciones, no nos queda otra que tomar las pericias oficiales porque no tenemos peritos de parte, ¿y quién hace las oficiales? Gendarmería&#8221;. Por eso destacó la importancia de masivizar el pedido de justicia &#8220;siempre estamos convocando a compañeras y compañeros para sumarse&#8221;.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/dario-y-maxi-el-pedido-de-justicia-en-los-recintos-y-en-las-calles/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Junio arde rojo y verde</title>
		<link>https://marcha.org.ar/junio-arde-rojo-y-verde/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 Jun 2018 12:30:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Archivo Fotográfico]]></category>
		<category><![CDATA[26 de Junio]]></category>
		<category><![CDATA[darío y maxi]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[#JunioArdeRojoyVerde #DignidadPiquetera Las luchas y los puentes entre las que fueron, las que son y las que serán. La mano compañera de Darío, ese gesto indeleble que lo llevó a ser símbolo solidario de toda una generación, hoy también está presente en el gesto de compañerxs que se reúnen al calor del feminismo en la [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a class="_58cn" href="https://www.facebook.com/hashtag/junioarderojoyverde?source=feed_text" data-ft="{&quot;tn&quot;:&quot;*N&quot;,&quot;type&quot;:104}"><span class="_5afx"><span class="_58cl _5afz">#</span><span class="_58cm">JunioArdeRojoyVerde</span></span></a><br />
<a class="_58cn" href="https://www.facebook.com/hashtag/dignidadpiquetera?source=feed_text" data-ft="{&quot;tn&quot;:&quot;*N&quot;,&quot;type&quot;:104}"><span class="_5afx"><span class="_58cl _5afz">#</span><span class="_58cm">DignidadPiquetera</span></span></a></p>
<p>Las luchas y los puentes entre las que fueron, las que son y las que serán. La mano compañera de Darío, ese gesto indeleble que lo llevó a ser símbolo solidario de toda una generación, hoy también está presente en el gesto de compañerxs que se reúnen al calor del feminismo en la lucha por una vida digna.<br />
Ayer Darío y Maxi pusieron el cuerpo contra una represión feroz que buscaba acallar reclamos que hasta hoy se mantienen vigentes. Mie<span class="text_exposed_show">ntras vamos batallando por nuevos derechos, caminamos pisando las huellas que nos dejaron quienes llegaron antes a organizar la rabia.<br />
A 16 años de la Masacre de Avellaneda, la figura de ambos continúa acompañándonos. Y aunque se hayan reivindicado muchas políticas de derechos humanos, hasta que las muertes de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki sigan impunes, seguiremos haciendo retumbar nuestros gritos exigiendo justicia y cárcel común para los responsables políticos.</span></p>
<div class="text_exposed_show">
<p>Otro junio nos encuentra pensando en que el 26 se cumple un nuevo aniversario del asesinato de Dario y Maxi. Pese a que las fuerzas de (in)seguridad nos impidieron el paso al Puente, este 26 volveremos siendo miles a ocupar lo que nos corresponde.</p>
<p>¡Dario Santillan y Maximiliano Kosteki PRESENTES!</p>
<p>Fotos por Ayelén Rodriguez, Estefania Ruffa, Julia Ascurini, Oscar de la Vega, Camila Parodi y Sebastián Lavandera</p>
<p>
<a href='https://marcha.org.ar/?attachment_id=40613'><img width="150" height="150" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/2-3-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail" alt="2" loading="lazy" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/2-3-150x150.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/2-3-180x180.jpg 180w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/2-3-119x120.jpg 119w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/2-3-55x55.jpg 55w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/2-3-70x70.jpg 70w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/2-3-114x114.jpg 114w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a>
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<a href='https://marcha.org.ar/?attachment_id=40630'><img width="150" height="150" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/18-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail" alt="18" loading="lazy" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/18-1-150x150.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/18-1-180x180.jpg 180w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/18-1-119x120.jpg 119w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/18-1-55x55.jpg 55w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/18-1-70x70.jpg 70w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/18-1-114x114.jpg 114w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a>
<a href='https://marcha.org.ar/?attachment_id=40631'><img width="150" height="150" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/19-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail" alt="19" loading="lazy" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/19-1-150x150.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/19-1-180x180.jpg 180w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/19-1-119x120.jpg 119w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/19-1-55x55.jpg 55w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/19-1-70x70.jpg 70w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/19-1-114x114.jpg 114w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a>
<a href='https://marcha.org.ar/?attachment_id=40632'><img width="150" height="150" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/20-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail" alt="20" loading="lazy" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/20-1-150x150.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/20-1-180x180.jpg 180w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/20-1-119x120.jpg 119w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/20-1-55x55.jpg 55w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/20-1-70x70.jpg 70w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/20-1-114x114.jpg 114w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a>
<a href='https://marcha.org.ar/?attachment_id=40633'><img width="150" height="150" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/21-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail" alt="21" loading="lazy" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/21-1-150x150.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/21-1-180x180.jpg 180w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/21-1-119x120.jpg 119w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/21-1-55x55.jpg 55w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/21-1-70x70.jpg 70w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/21-1-114x114.jpg 114w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a>
<a href='https://marcha.org.ar/?attachment_id=40634'><img width="150" height="150" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/22-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail" alt="22" loading="lazy" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/22-1-150x150.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/22-1-180x180.jpg 180w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/22-1-119x120.jpg 119w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/22-1-55x55.jpg 55w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/22-1-70x70.jpg 70w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/22-1-114x114.jpg 114w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a>
<a href='https://marcha.org.ar/?attachment_id=40635'><img width="150" height="150" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/23-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail" alt="23" loading="lazy" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/23-1-150x150.jpg 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/23-1-180x180.jpg 180w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/23-1-119x120.jpg 119w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/23-1-55x55.jpg 55w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/23-1-70x70.jpg 70w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/23-1-114x114.jpg 114w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a>
</p>
</div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/junio-arde-rojo-y-verde/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Junio a junio Arde Rojo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 11 Jul 2017 03:15:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[De Autor]]></category>
		<category><![CDATA[26 de Junio]]></category>
		<category><![CDATA[Agustina Salinas]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[El tiempo que nos toca]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
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					<description><![CDATA[  Poema y foto : Agustina Salinas Junio arde rojo en el cuerpo que nos tiembla. nos arde rojo en la garganta crispada de tanto gritar que ya vas a ver, que las balas que vos tiraste van a volver. nos arde rojo en las manos que se cortajean por el frio y se secan en [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p id=":lm" class="ii gt adP adO"> <em><strong> Poema y foto : Agustina Salinas</strong></em></p>
<div class="yj6qo"></div>
<div class="yj6qo"></div>
<div class="yj6qo"></div>
<div class="yj6qo"></div>
<div class="yj6qo">Junio arde rojo en el cuerpo que nos tiembla.<br />
nos arde rojo en la garganta crispada<br />
de tanto gritar que ya vas a ver,<br />
que las balas que vos tiraste van a volver.<br />
nos arde rojo en las manos<br />
que se cortajean por el frio<br />
y se secan en el calor de los fuegos<br />
de las antorchas que iluminan el camino<br />
y de las fogatas que calientan los corazones.<br />
nos arde rojo en los ojos<br />
que se emocionan ante cada palabra que exige justicia<br />
y que arrancará la justicia que no es otra cosa<br />
que la victoria de los pueblos.<br />
nos arde rojo en los brazos<br />
que se apretujan entre abrazos compañeros.<br />
nos arde rojo en los puños<br />
cerrados con fuerza<br />
golpeando hacia arriba<br />
acompañados de un ¡Presente!<br />
derribando el muro invisible<br />
de la indiferencia que quieren hacernos sentir<br />
pero cómo no ser parte<br />
de esta historia de disputa por la libertad<br />
nos arde rojo en la memoria<br />
que no para de recordarnos<br />
que tenemos que luchar y<br />
que se multiplica en las sonrisas<br />
de esos pibes y esas pibas<br />
que son semillas.<br />
nos arde rojo en las piernas<br />
cansadas de tanto saltar bailar caminar<br />
hasta llegar el puente<br />
que los vio morir<br />
pero que también<br />
los ve renacer cada 26 de junio<br />
en todxs aquellxs que ven que la lucha es necesaria<br />
y que lo único malo es la resignación</div>
<div class="yj6qo"></div>
<div class="yj6qo"></div>
<div class="yj6qo"></div>
<div class="yj6qo"></div>
<div class="yj6qo"></div>
<div class="yj6qo"></div>
<div class="yj6qo"><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-36312 size-full" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/Agustina-Byrne.jpg" alt="" width="6016" height="4000" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/Agustina-Byrne.jpg 6016w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/Agustina-Byrne-617x410.jpg 617w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/Agustina-Byrne-1024x681.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/07/Agustina-Byrne-810x539.jpg 810w" sizes="(max-width: 6016px) 100vw, 6016px" /></div>
<div id=":ms" class="hq gt"></div>

<p><a href="https://marcha.org.ar/junio-junio-arde-rojo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Saqueando Dignidad</title>
		<link>https://marcha.org.ar/saqueando-dignidad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 29 Jun 2017 03:00:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Culturas]]></category>
		<category><![CDATA[De Autor]]></category>
		<category><![CDATA[26 de Junio]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
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		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
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					<description><![CDATA[Poema y  foto por Agustina Otero Hago puentes puentes como barcos que se lanzan hacia el cielo como llamas que cortan las calles cuando llegan las antorchas sobre la avenida no hay rostro /  para quien vive de sus manos no hay peligro / para quien lleva una causa de muerte no hay herida / para [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>Poema y  foto por Agustina Otero</strong></em></p>
<p>Hago puentes<br />
puentes como barcos<br />
que se lanzan hacia el cielo<br />
como llamas que cortan las calles<br />
cuando llegan las antorchas<br />
sobre la avenida<br />
no hay rostro /  para quien vive de sus manos<br />
no hay peligro / para quien lleva una causa de muerte<br />
no hay herida / para quién vale su pájaro de vida<br />
brota de mi oído<br />
el rechinche de los carritos<br />
que rebotan el pavimento<br />
tengo memoria<br />
de espiar a quienes<br />
pusieron el cuerpo<br />
saqueando dignidad a las derrotas<br />
rodeados de cartuchos rojos<br />
el fin de la convertibilidad: dijo el estado<br />
se mataron entre ellos: dijo la policía<br />
se lincha el brillo de  los ojos que no tienen miedo<br />
se mata por la patria<br />
desde la patria<br />
y para la patria<br />
las preguntas van vagando<br />
como perdidas por las vías<br />
añicos los vidrios del mando que aprieta<br />
y tierna la bronca del que nada calla si todo lo juzga<br />
abiertas las pupilas<br />
a cada noche en cada esquina<br />
ya no sabemos la hora<br />
aquí estamos<br />
tengo memoria de sentir<br />
que algo estaba mal<br />
tanto hoy como ayer<br />
somos los perros<br />
que ladran y escapan mirando el celo<br />
somos la jauría<br />
de los que vagan por las calles<br />
sin siquiera querer saber<br />
qué es un territorio<br />
y cuál es su norte<br />
y cuál es su sur<br />
cuál es su este<br />
o su oeste.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong> ***</strong></p>
<p><a href="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Agustina-Otero.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone wp-image-36104 size-large" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Agustina-Otero-576x1024.jpg" alt="" width="576" height="1024" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Agustina-Otero-576x1024.jpg 576w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Agustina-Otero-231x410.jpg 231w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Agustina-Otero-341x607.jpg 341w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2017/06/Agustina-Otero.jpg 1836w" sizes="(max-width: 576px) 100vw, 576px" /></a></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/saqueando-dignidad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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