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	<title>Nuestramerica &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
	<lastBuildDate>Fri, 21 Apr 2023 14:32:21 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Nuestramerica &#8211; Marcha</title>
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	<item>
		<title>Carta a Alberto Morlachetti: el educador del pueblo</title>
		<link>https://marcha.org.ar/carta-a-alberto-morlachetti-el-educador-del-pueblo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Apr 2023 14:22:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Niñez]]></category>
		<category><![CDATA[Nuestramerica]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Morlachetti]]></category>
		<category><![CDATA[Chicos del pueblo]]></category>
		<category><![CDATA[educación popular]]></category>
		<category><![CDATA[infancias]]></category>
		<category><![CDATA[Por Gustavo Brufman del Grupo de Estudio Niñeces y Juventudes en América Latina - IEALC.]]></category>
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					<description><![CDATA[En memoria de Alberto Molachetti]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Alberto,</p>



<p>Darse un espacio, un tiempo, un lugar para pensar y elaborar y producir. Y ser capaces de refundar niñeces y juventudes de América Latina y el Caribe, sólo es posible atravesando territorios desiguales en derechos y potencia creadora, y diversos en historias y culturas. Redescubriendo caminos, reencontrándonos en otras y en otros tantos y tantas que sin límites precisos de edades, y de ámbitos por los que va tomando cuerpo nuestra ciencia y nuestros conocimientos y saberes, nos asaltan en una nueva trama político-afectiva, de la mano de una nueva utopía arrasadora.</p>



<p>Y no es posible pensarlo en la Argentina contemporánea, sin revisitar la vida y la obra de Alberto Morlachetti, de quien este jueves 20 de abril, se cumplen 8 años de su partida. Coordinador del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, y creador de la Fundación “Pelota de Trapo”, que en su condición de pibe supo tempranamente del dolor que te arrincona en los umbrales de todas las calles, pudo llegar a conquistar su sociología antiadultista, reafirmando que “infancia es destino”, y que inventaron el hambre en un país hecho de pan. Logrando que toda una Central de trabajadores y trabajadoras, se movilizara detrás de la consigna “el hambre es un crimen” y “ni un pibe menos”, cuando el neoliberalismo se lo tragó todo.</p>



<p>Y escribió:</p>



<p>Los habitantes de las periferias resignan su rebelión en la tierra por un puntero de lentejas y su destino en el paraíso por una nube de leche en polvo. En esas cartografías comenzaron nuestros pibes a madurar su edad, donde sólo tuvieron el espacio indispensable para una mesa vacía. Esa precaria y desventurada mesa sin manteles donde la muerte va dejando, hora tras hora, sus migajas de mala levadura. Donde se vive a puro desperdicio, a puro dengue, a pura cloaca.</p>



<p>Para terminar afirmando:</p>



<p>No se resuelve el hambre si no se abreva con imaginación enamorada en nuestra mejor memoria…</p>



<p>Esa memoria que con él late en nuevos caminos por recorrer, como una celebración de la vida despejando vestigios coloniales.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img width="1024" height="682" src="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/04/MG_3593-1024x682.gif" alt="" class="wp-image-56124" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/04/MG_3593-1024x682.gif 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/04/MG_3593-615x410.gif 615w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/04/MG_3593-1536x1023.gif 1536w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/04/MG_3593-150x100.gif 150w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/04/MG_3593-450x300.gif 450w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/04/MG_3593-1200x800.gif 1200w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2023/04/MG_3593-768x512.gif 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<ul><li>Por Gustavo Brufman del Grupo de Estudio Niñeces y Juventudes en América Latina &#8211; IEALC.</li></ul>



<p></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/carta-a-alberto-morlachetti-el-educador-del-pueblo/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lichita cumple 15 años: “No nos vamos a rendir hasta encontrarla”</title>
		<link>https://marcha.org.ar/lichita-cumple-15-anos-no-nos-vamos-a-rendir-hasta-encontrarla/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Mar 2021 15:36:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Niñez]]></category>
		<category><![CDATA[Nuestramerica]]></category>
		<category><![CDATA[#EranNiñas]]></category>
		<category><![CDATA[EPP]]></category>
		<category><![CDATA[lichita]]></category>
		<category><![CDATA[María Carmen Villalba]]></category>
		<category><![CDATA[Paraguay]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[Hoy Lichita y Anita cumplen 15 años. No hay celebraciones sino compromiso: No nos vamos a rendir hasta encontrar a Lichita.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="font-size: 14pt;">Hoy, 2 de marzo Lichita y su hermana Anahí cumplen 15 años. Su mamá, Carmen Villalba, lleva más de 17 años en prisión. Sus primas, Lilian Mariana y María Carmen Villalba, fueron detenidas con vida y asesinadas por la Fuerza de Tarea Conjunta de Paraguay. Su tía, Laura Villalba, está detenida desde el 24 de diciembre de 2020 en una cárcel militar, bajo la acusación falsa de pertenecer al EPP. Dialogamos con Anahí, su hermana melliza, y con Carmen Villalba, su mamá, presa política del EPP hace 17 años.</span></em></p>
<p><strong><span style="font-size: 14pt;">Por Claudia Korol</span></strong></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Las niñas habían ido a Paraguay a conocer a sus padres y tíos. Luego quedaron atrapadas por la pandemia, sin poder regresar a Puerto Rico, Misiones, donde vivían con su familia, hacía más de 10 años, eludiendo la persecución del gobierno paraguayo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El refugio en el que se encontraban las niñas y las adultas que las cuidaban, fue atacado por las Fuerzas de Tarea Conjunta el 2 de septiembre del 2020. Ahí se llevaron a Lilian Mariana y María Carmen, quienes aparecieron asesinadas. También hirieron a Lichita en una pierna, pero no pudieron capturarla. Anahí y Tania, luego de perderse al salir a buscar comida, lograron regresar a la Argentina. Laura, su tía, fue capturada por los militares cuando buscaba a Lichita, desaparecida desde el 30 de noviembre, y hasta hoy sigue presa en una cárcel militar.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Lo último que se encontró de ella fue su diario, donde escribía:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“Mamá quiero que sepas que eres lo mejor de mi vida y que te quiero muchísimo. Desde aquí hasta la vía láctea, como me solías decir. También a mis hermanas, a mis tías, a mis primas, a mi familia. Escribo esto para que me tranquilice. Te amo más de lo que te puedo expresar, y eres mi razón para vivir. Quiero volver a estar contigo, sentir tus besos en mis mejillas, tus cálidos abrazos, el aroma de tu café por las mañanas. Ojalá supieras cuántos deseos tengo de verte, de que me vuelvas a mimar, quiero que vengan a encontrarme. Si eso pasa, prometo volver contigo, que me abraces y que me digas cuánto me extrañaste. Hay momentos en los que pierdo las esperanzas. Es que no sé hasta cuándo podré aguantar, mucho me gustaría cerrar los ojos y que todo sea un mal recuerdo. Y contarte todo, ojalá estés orgullosa de mi. Te amo mamá, quiero volver a verte.”</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Carmen Villalba, desde la Cárcel del Buen Pastor, sin saber todavía de ese diario, le escribía:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“Lichita, mi indiecita irreverente, ¿dónde estás? Silencios, indiferencias y claudicación no toquen a mi puerta, hoy la contienda nos necesita con la palabra, la pluma y el hacer certero de la lucha, con la mente sobria aunque el corazón este sangrando.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Lichita ¿dónde estás? Que no te trague el silencio abrumador de las bestias que te hieren, buscando el tiro certero contra la niña insumisa que nació en cautiverio con los ojitos abiertos dando sus primeros pasos en prisión a los 10 meses.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Lichita ¿dónde estás? Desde donde estés sacúdete de tus amarres, no te des por vencida, no olvides que para vos nunca fue opción dejarse morir.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Indiecita guaraní, no habrá montañas ni cerros que te traguen, el pueblo en lucha te arrancará desde donde estés”.</em></span></p>
<hr />
<p><span style="font-size: 14pt;">Hablamos con Anahí, hermana melliza de Lichita, días antes de su cumpleaños, y con Carmen, que además de ser presa política, integrante del EPP, es la mamá de Néstor, que fue asesinado años atrás, a los 12 años, y de Lichita, de 14 años, que se encuentra en este momento desaparecida.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Anahí relata quiénes eran sus primas, quién es su hermana, y qué sucedió en aquellos días. Si bien es doloroso pedirle que vuelva sobre el relato, ella lo hace con la convicción de que su difusión, puede ser un factor que contribuya a que se ayude en la búsqueda de Lichita.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“</em><em>Lilian y María, desde chiquititas, siempre estuvieron juntas, y a la escuela siempre iban juntas, las dos al mismo grado. Lilian era muy tímida y María tenía un carácter más fuerte. María siempre le cuidaba a Lilian, a pesar de que Lilian era la mayor. En eso se le parecía a Lichi. Las dos eran las que tenían el carácter más fuerte, siempre estaban cuidándonos a mí y a Lilian. Siempre jugábamos todos juntos, con Lilian y María. María les cuidaba a sus hermanitos más chicos, era la hermana mayor. Lilian era más tranquila. María era más acelerada. Era muy nerviosa. Quería mucho a sus hermanitos, siempre jugaba con ellos, les lavaba la ropa, le ayudaba a abuela en la cocina. Lilian también siempre andaba con la abuela, le cuidaba ella”.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">A esas niñas, una tímida, otra más desenvuelta, el Ejército al capturarlas les puso uniformes gigantes y las enterró rápidamente, para simular que habían capturado a dos peligrosas guerrilleras. Mintieron sobre su edad, sobre lo sucedido, siguiendo la escuela colombiana de los falsos positivos. Por eso el gobierno paraguayo impide hasta hoy el ingreso del Equipo Argentino de Antropología Forense. Quiere impedir que una nueva autopsia devele lo que su familia ya sabe: que las niñas fueron capturadas con vida, fueron torturadas y asesinadas. Que el gobierno paraguayo es un gobierno infanticida. La zaga criminal continúa con la desaparición forzada de Lichita. Continúa el relato Anahí:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“Lichita siempre fue muy alegre. Le gustaba mucho jugar con los más chicos, y se llevaba muy bien ella con María. Andaba mucho con la abuela, cuando era más chica, y se peleaba con mis primos que eran más chicos que ella, para estar o para dormir con ella. Le gustaba mucho leer y dibujar, y también le gustaba cuidarles a los más chicos y jugar. Jugábamos todos juntos.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>En la escuela, los profesores y los compañeros le querían mucho. Era muy buena alumna, tenía siempre muy buenas notas y le gustaba mucho los libros, todo lo que se relacionaba con las letras le gustaba mucho. Siempre los profesores la felicitaron por su caligrafía.”</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">15 años atrás, Anahí y Lichita nacieron en la cárcel. Ahí crecieron sus primeros tiempos. Después se fueron con su familia a Misiones, Argentina, pero cada año visitaban a Carmen en la Cárcel del Buen Pastor. Le pregunto a Anahí por ese contraste de crecer en Argentina y viajar a Paraguay, para pasar un tiempo en la cárcel.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“Cuando llegábamos a Paraguay se sentía la diferencia, porque había que tener mucho cuidado dónde íbamos. Cuando estábamos en Misiones no. Aparte de que sólo íbamos con mi mamá y estábamos ahí encerradas con ella, como decía, y cuando estábamos en Misiones estábamos en un ambiente más abierto. En la cárcel siempre había niños que eran del pabellón y había niños que no. Desde que éramos pequeñas entraban y salían varios niños. Nosotras siempre nos quedábamos. Tuvimos varios niños y niñas como amigos, porque nomás entraban y salían, pero nosotros siempre estamos ahí, nos íbamos a visitarle a mi mamá”.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Agrega Carmen sobre las visitas de las niñas a la cárcel:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“Nosotras logramos muchos años que ellas se queden bastante tiempo. Se quedaban conmigo en vacaciones. Y no solamente ellas, varios niños acá en el pabellón. Prácticamente se armaron círculos de amistad. Porque nos juntábamos entre las mamás, cocinábamos juntas, nos turnábamos. Como eran comilonas nuestras hijas y nuestros hijos, una de las mamás hacía el desayuno, otra hacía el almuerzo, otro grupo hacíamos la cena, la merienda. Siempre tratábamos de hacer la mejor comida que más les gusta a nuestras hijas. Pero eso ahora se nos quitó. Eso que nosotras conseguimos con mucha pelea, con mucha resistencia. Fue parte de nuestra lucha que nuestros hijos e hijas se queden en nuestra celda a dormir con nosotras, porque hicimos de esta forma nuestro pabellón, llevando una vida de familia, como siempre nosotras decimos. A pesar de que vivimos en estas condiciones, sería como nuestra segunda familia, porque es con quienes compartimos y nos socorremos en momentos difíciles, de enfermedad, de depresión, siempre estamos juntas. Es una forma de contenernos. Eso se nos quitó ahora, se nos prohibió esa posibilidad”.</em></span></p>
<h3><span style="font-size: 14pt;"><strong>El 2 de septiembre</strong></span></h3>
<p><span style="font-size: 14pt;">¿Qué sucedió el 2 de septiembre cuando capturaron a las niñas? Lo que el gobierno presentó como un enfrentamiento exitoso con la guerrilla, fue un ataque de un cuerpo especializado a un grupo de niñas y mujeres desarmadas. Relata Anita el horror vivido en el refugio:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“Ahí estábamos niños y mujeres principalmente cuando llegó la policía. Eran 10. Ese día nos levantamos a la mañana, leímos, desayunamos, y estábamos en nuestro tiempo libre. Estábamos estudiando. Nosotros estábamos con Lilian. Pude ver cuando los militares abrieron fuego, y dispararon hacia donde estábamos nosotros, y nos alejamos. A ella la agarraron viva. Lo de María fue después. Yo vi cuando agarraron a Lilian, y se escuchaban los disparos. Ellos estaban caminando, alejándose del lugar y ahí pasaron hablando: “abran fuego”. Ellas no escucharon, los militares estaban sobre el cerro. Se veía, me dijo Lichita. Uno cuando está en la parte de abajo no puede ver la parte de arriba, pero de la parte de arriba se puede ver perfectamente la parte de abajo. Estaban caminando y de repente empezaron a disparar. Ella dice que se tira al piso y que quiere levantarse, pero ahí siente la herida en su pierna. Entonces se empezó a arrastrar, y ahí llegó con tía Laura. Ahí es cuando Laura se da cuenta de que María no estaba con ella y la escucha a María cuando se la llevan, también viva”. </em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">La persecución a las niñas por parte del Estado patriarcal, para golpear a las madres, a las familias, es una modalidad perversa de feminicidio vinculado. Se tortura y mata a las más vulnerables, para castigar a las y los adultos y buscar así derrotarlxs, generando desesperación e impotencia. En la segunda hoja de su diario, escribía Lichita:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“Hace tiempo que no vienen, quiero volver a verte a ti mi bella mamita. Siempre a ti se dirigen todos mis escritos, espero que algo suceda de mi para ti.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>No hay buenas noticias. Tengo esperanzas si consigo agua y resisto. Seguro que un día me encontrarán. Estoy preocupada por ellas, ojalá esté bien mi hermanita y mi prima. Tía fue ayer a buscarlas pero todavía no regresa. Espero que esté bien. Eres mi razón de vivir mamá.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Hoy es martes 1 de diciembre, bello mes de estar contigo. Me siento mal pero intento superar. Hace días que no vienen y no tengo qué comer, ojalá venga alguien. Ayer me convencí que les pasó algo, pero tengo esperanza de que sólo se perdieron. Nada tiene sentido, quiero despertar de esta pesadilla que cada vez parece más real. Estoy preocupada por tía. Cierro los ojos y ella está ahí y me dice que no estoy sola, pero todo cambia en cuanto los abro. Ojalá sea un día con suerte. Besos, te amo”.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Tania y Anahí se habían perdido en el monte y no encontraban el modo del regreso. Cuando lograron regresar al refugio, Lichita ya no estaba. Tampoco Laura que había salido a buscarlas. Cuenta Anahí.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“Desde que nos separamos, nosotros estuvimos recorriendo el monte buscándole a ella, hasta que encontramos el lugar y unas cosas. Entre ellas estaba el diario de Lichita. Primero nosotras pensábamos que ellas iban a venir ahí, que se habían ido, que iban a ver volver al lugar. Después yo leí las páginas del diario y estaba mojado, y decía que tía Laura se había ido a buscarnos al día siguiente al que nosotras nos habíamos ido, y que Lichita había esperado en el lugar tres días y después había ido a buscar comida. Después de eso ya no supimos qué hacer… no sabíamos más dónde buscar, hacia dónde irnos. Primero dijimos que íbamos a seguir buscando hasta encontrarla, pero no sabíamos dónde buscar, entonces decidimos volver a nuestra casa nosotras dos”. </em></span></p>
<h3><span style="font-size: 14pt;"><strong>Crímenes de Estado: infanticidios, desapariciones forzadas, creación de causas.</strong></span></h3>
<p><span style="font-size: 14pt;">Todos los días, en distintos países del mundo, hay gestos que exigen la aparición con vida de Lichita, Justicia para las Niñas, Libertad para Laura.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Para algunas organizaciones, sin embargo, hay dudas sobre si sumarse a esta causa. Las diferencias políticas que tienen con el EPP, les impide pronunciarse con claridad frente al crimen despiadado de las niñas. Con discursos similares a los de “los dos demonios”, se excusan de participar en la búsqueda de Lichita y en la exigencia mundial de Justicia para las Niñas.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Uno de los grandes aprendizajes que tuvimos en Argentina las organizaciones que luchamos por los derechos humanos, desde los años de dictadura, es el de no anteponer nuestro juicio o nuestra opinión sobre las estrategias de unas u otras organizaciones, a la imprescindible solidaridad frente a los verdugos. Más aún cuando las víctimas son niñas o niños. La tortura y muerte de dos niñas de 11 años, y la desaparición de otra niña de 14, exigen de la urgente respuesta de quienes como defensoras/es de la vida, tienen la posibilidad de actuar ya. La indiferencia, en estos casos, lastima el tejido social de los sectores populares, que padecen la violencia de un estado racista, patriarcal, infanticida.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>La palabra de Carmen</strong></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Queremos compartir finalmente, algunas reflexiones realizadas por Carmen Villalba, quien está cerca de cumplir 18 años de prisión, y debería estar saliendo en libertad para mediados de año. Sin embargo, se le siguen inventando causas y ahora aparece un anuncio de que está amenazada de muerte. Se quiere preparar un desenlace fatal, para que no pueda recuperar su libertad. Dice Carmen:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“No sé si sería, como son tantas cosas. Para mí, desde que murió mi hijo Néstor, siempre dije tengo allanado ese camino, en el sentido de que no me entra el miedo. El miedo a la muerte como que desapareció. </em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Las personas que miran desde fuera no pueden entender por qué se da esta situación. Muchas por ejemplo se preguntan “¿qué estaban haciendo ahí las nenas?”. Pero si una se sitúa en un contexto de lucha, lo que no es normal es que las niñas nazcan en prisión, que desde la niñez, la adolescencia, vayan creciendo en un transcurrir de visitas a la cárcel, de no haber cortado ese relacionamiento con su mamá que está presa. Porque Lichita y Anita nacieron hace casi 15 años, y yo estoy presa hace 18 años. Ellas nacieron en prisión, y crecieron dentro de lo que es visitar las cárceles, pasar las barreras de control, de agresión, del hostigamiento de las fuerzas represivas hacia ellas. Eso no es un estado de normalidad, pero para nosotros es una imposición de nuestro vivir. Por nuestra condición de luchadoras, nuestras hijas vivieron esa situación. Eso mismo pasó con Lilian y María Carmen, teniendo ellas a su papá allá. La realidad nuestra es ésa, es una vida en un contexto de lucha. Mi condición de mamá y mi condición de comunista revolucionaria, están en permanente tensión, por el hecho de que no pueden separarse, y ambas condiciones reciben posiciones, cuestionamientos, sentimientos encontrados o en disputa. Lichita y Anita nacieron en estas condiciones. Todos los revolucionarios y revolucionarias que lucharon, que luchan, conocen esta historia, conocen estas vivencias. </em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Tantas cosas sucedieron en estos largos años: la represión, el hostigamiento, van sucediendo permanentemente. El primer instinto que siempre tuve es sobrevivir, y todo lo que venía aguantaba, todo lo que venía trataba, como esas bolsas de boxeo, de recibir el golpe pero aguantar, tratar de que no me afecte, que no me destruya, y de paso, luchar para que no me despojen de todos esos derechos. Anteriormente decía “ya vendrán tiempos mejores” y a lo mejor voy a tener más tiempo de pensar, de escribir, pero me di cuenta que en realidad no es así, a la larga era mi vida y a la larga la cosa es más dura, los golpes son más sucesivos.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Por otro lado, recibo el permanentemente ataque de los medios, del gobierno, que inconscientemente también fueron metiéndome en la cabeza que es natural recibir esos golpes, que es normal, y si no reflexiono esa parte, si no controlo esa parte, hasta me convence como que merezco esos golpes, esa permanente seguidilla de represión.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Es lo que hoy en día estoy pensando, pero es muy difícil por el hecho de que me encuentro ante una nueva situación, y no encuentro una salida en términos siguientes de saber algo de Lichita, encontrar a Lichita -que es ahora mi objetivo e interés central-, buscar a Lichita, saber algo de Lichita, encontrarla.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Yo le tengo un profundo amor a mi hija, a mis hijos, y ese amor es extensivo a mi pueblo. No separo esas cosas. Yo quiero tanto a los hijos de mis compañeros, de mis compañeras, a los niños y niñas que venían a jugar en el pabellón, hacían ruido, jugaban pelota, desastres hacían en nuestros pabellones. Nosotras decíamos -y en eso todas pensamos así-, que nuestros niños vienen a veces, muy pocas veces y dejalos que hagan, que jueguen libremente, que no se sientan cohibidos. Ya se irán y nosotros nos quedaremos otra vez acá con el silencio.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Para mí el pensamiento, el sentimiento, la lucha, la concepción revolucionaria de una comunista que busca construir una nueva sociedad, está unido a ese amor profundo a sus hijos, a sus hijas, y a su pueblo. Entonces es difícil -yo diría es imposible- separar el rol de la mujer mamá y la mujer revolucionaria. Es imposible. Entonces sufrimos estas cosas, lloramos de estas cosas, nos duelen estas cosas. Yo diría como que ahí se encuentran el dolor y la fortaleza, llorar. ¡Cuántas veces me paso llorando, recordando a mi Lichita! Pero a la vez digo “ésta es la lucha”.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Finaliza Carmen:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“Tanto más dolorosa es esta lucha hoy, porque una cosa es cuando me hacen a mí y sobre todo adulta ¿verdad?  Y otra cosa es cuando tocan a niñas, como en este caso. Niñas que no eligieron a su madre. Aunque yo les preguntaba a mis hijas: si ustedes tuviesen que elegir a su mamá elegirían a otra ¿no?  No sé, habría que preguntarle ahora a Anita qué dice. Anita, si vos tuvieses que elegir a tu mamá ¿a quién elegirías?</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">-Anita: <em>¡A vos!</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">-Carmen (riéndose): <em>Pero yo te estoy preguntando. Vos podés responder libremente.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"> -Anita: <em>En serio, de verdad, fuera de broma. A vos.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">-Carmen: <em>¿A pesar de todo lo que dicen de tu mamá y de todo lo que vos vivís? </em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Anita: <em>Y sí, ya está, yo ya nací.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">De alguna manera, Lichita también respondió a esa pregunta de Carmen. En la página 3 de su diario leemos:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>“Respira, saldrás de ésta como sea, solo espera. Lo lograrás no tengas miedo.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Mami, no sé cuándo ni cómo, pero sé que en uno de estos días algo va a pasar. Te amo. Lo siento, pero estoy sola y no camino bien. Temo que les haya pasado algo a mi hermana y a mi prima. Me siento mal, tengo deseos de saber qué pasa. Estoy esperando hace días y tampoco tengo que comer, tengo poca agua. Te amo. Veré hasta cuándo resisto. Te amo. Este corazón es de mi para ti. </em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em>Quiero volver a verlas, solo eso deseo en este maldito momento, ¿Es acaso mucho pedir estén bien? Solo eso quiero. Sé que hacen todo lo posible volver.”</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><em style="font-size: 14pt;">Les pido su ayuda para seguir buscando a mi hermana.</em>Anita y Tania hicieron todo lo posible. Resistieron el hambre. Se escondieron de los milicos, y volvieron. Llegaron a la Argentina y denunciaron lo sucedido. Ahora Anita nos habla:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Carmen le pregunta: <em>“¿Crees que vale la pena seguir buscando? ¿No es que uno tiene que dejar “ya está, ya pasó, ya terminó”?</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Anita: <em>Cuando nosotras estuvimos buscando a ella allá, cuando estábamos en el monte, estuvimos 15 días recorriendo, comienzo sapos, raíces, víboras a veces. Con mucha sed. Con hambre. Nosotras decíamos que ella iba a estar ahí esperándonos. Y pensar que al encontrar a ella iba a estar todo bien, era lo que nos impulsaba a seguir, el querer encontrarla. </em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">-Carmen: <em>Y eso es lo que hoy sigue impulsándonos, querer encontrarla.</em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">-Anita<em>: Sí. No nos vamos a rendir hasta encontrarla.</em></span><span style="font-size: 14pt;"><em> </em></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hoy Lichita y Anita cumplen 15 años. No hay celebraciones sino compromiso: No nos vamos a rendir hasta encontrar a Lichita.</span></p>
<p><a href="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/03/WhatsApp-Image-2021-03-02-at-12.32.07-1.jpeg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-52727" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/03/WhatsApp-Image-2021-03-02-at-12.32.07-1.jpeg" alt="" width="720" height="1280" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/03/WhatsApp-Image-2021-03-02-at-12.32.07-1.jpeg 720w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/03/WhatsApp-Image-2021-03-02-at-12.32.07-1-231x410.jpeg 231w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/03/WhatsApp-Image-2021-03-02-at-12.32.07-1-576x1024.jpeg 576w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/03/WhatsApp-Image-2021-03-02-at-12.32.07-1-640x1138.jpeg 640w" sizes="(max-width: 720px) 100vw, 720px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/lichita-cumple-15-anos-no-nos-vamos-a-rendir-hasta-encontrarla/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>#EranNiñas &#8211; Denuncias contra el infanticidio en Paraguay</title>
		<link>https://marcha.org.ar/eranninas-denuncias-contra-el-infanticidio-en-paraguay/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Jan 2021 16:46:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Niñez]]></category>
		<category><![CDATA[Nuestramerica]]></category>
		<category><![CDATA[#EranNiñas]]></category>
		<category><![CDATA[Eran Niñas]]></category>
		<category><![CDATA[justicia]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[Paraguay]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.marcha.org.ar/?p=52638</guid>

					<description><![CDATA[Compilado de denuncias por el infanticidio de Lilian Mariana y María Carmen Villalba, la desaparición forzada de Carmen "Lichi" Villalba y la detención ilegal de Laura Villalba.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>EranNiñas es una compilación de artículos producidos en distintas regiones del mundo que se realizó con el objetivo de denunciar de manera internacional el doble infanticidio de Lilian Mariana y de María Carmen Villalba, la desaparición forzada de Carmen Elizabeth “Lichi” Villalba y la detención ilegal de Laura Villalba, su tía, por el Estado paraguayo.</p>
<p>Fue en el mes de septiembre que denunciamos (link de notas) los hechos ocurridos en el distrito de Yby Yaú, ubicado en el noreste de Paraguay, donde las Fuerzas de Tarea Conjunta (FTC) -que combinan miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional- asesinaron a dos niñas argentinas de 11 años, Lilian Mariana y María Carmen Villalba como represalia contra la organización del Ejercito del Pueblo Paraguayo (EPP). Durante el sanguinario operativo, el presidente Abdo Benítez, celebró en sus redes el infanticidio de Lilian y María del Carmen tergiversando la información. A estos terribles acontecimientos se han sumado recientemente la desaparición forzada de Carmen Elizabeth Villalba, de 14 años, y la detención ilegal de su tía, Laura Villalba, colocada como prisionera en un cuartel militar.</p>
<p>Esta historia hace parte del hostil contexto de violación de los Derechos Humanos y de la Niñez en que la población paraguaya se encuentra inmersa, particularmente su campesinado por donde avanza permanentemente el negocio de la soja. Tan sólo durante el año 2020 de denuncia la desaparición forzada de aproximadamente dos niñxs por día.</p>
<p>Los siguientes trabajos, donde participamos como Marcha, vinculan estos sucesos recientes con las desigualdades y violencias estructurales que atraviesan de raíz al Paraguay y que se profundizan sobre las vidas del campesinado.</p>
<p>Descargá el compilado acá: <span style="font-size: 14pt;"><a href="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2021/01/Eran-Niñas.pdf">#EranNiñas</a></span></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/eranninas-denuncias-contra-el-infanticidio-en-paraguay/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Masacre de Yby Yaú: #EranNiñas, criminal es el Estado</title>
		<link>https://marcha.org.ar/masacre-de-yby-yau-eranninas-criminal-es-el-estado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[César Saravia]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Sep 2020 14:48:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Niñez]]></category>
		<category><![CDATA[Nuestramerica]]></category>
		<category><![CDATA[#EraNiñas]]></category>
		<category><![CDATA[Camila Parodi]]></category>
		<category><![CDATA[EPP]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Abdo Benítez]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Paraguay]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[#EranNiñas: Cuando la niñez se convierte en botín de guerra.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>El asesinato de las niñas argentinas por parte del gobierno paraguayo generó una serie de argumentaciones que no hicieron más que revictimizarlas y evadir las responsabilidades de resguardo y protección por parte de las autoridades. #EranNiñas: Cuando la niñez se convierte en botín de guerra.</em></p>



<p><strong>Por Camila Parodi</strong></p>



<p>Así como la desigualdad tiene su correlato de violencias en Paraguay, la niñez no es ajena a dicho proceso. La reciente masacre llevada a cabo por parte de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) del gobierno de Abdo Benitez de Paraguay contra dos niñas de 11 años en el campamento del Ejército del Pueblo Paraguayo en Yby Yaú (Concepción) vuelve a poner el foco en los derechos de la niñez y su uso como botín de guerra en los conflictos armados.</p>



<p>Sabemos que no hay guerra o conflicto justo en el capitalismo pero no resulta casual que a lo largo de la historia paraguaya las violencias y mezquindades se acrecienten. Vayamos a sus comienzos: La guerra que “unió” a la Argentina con Brasil y Uruguay contra Paraguay en el año 1865 conocida como la Triple Alianza puede ser ejemplo para ilustrar. Esta alianza se realizó principalmente para inhabilitar la dinámica de progreso y producción independiente con la que se desarrollaba Paraguay hasta el momento. Y será debido al desproporcionado enfrentamiento que más de 4 mil niños menores a los 10 años fueron masacrados al ser utilizados como línea de resistencia.</p>



<p>Pasaron 150 años de aquel episodio que hoy se recuerda en la celebración anual del día de la niñez en Paraguay. Sin embargo, a pesar de los tratados internacionales y adecuaciones legislativas por los Derechos de la Niñez en pleno siglo XXI las violencias sistemáticas contra niños, niñas y adolescentes en Paraguay continúan y se hacen presentes en cada niño o niña envenenados por el agronegocio, como es la historia de<a href="http://www.biodiversidadla.org/Noticias/Conamuri_A_14_anos_de_la_muerte_de_Silvino_Talavera"> <strong>Silvino Talavera</strong></a> de 11 años (una entre miles que se dió a conocer); como así también en la represión sobre la población campesina en la zona norte militarizada donde niños/as y jóvenes sufren también sus consecuencias. La reciente masacre de Lilian Mariana y Maria del Carmen también de 11 años asesinadas por la FTC en un campamento del Ejército del Pueblo Paraguayo mientras visitaban a su familia se inscribe en esta situación permanente de guerra. Si bien en díalogo con <a href="https://www.marcha.org.ar/rocco-carbone-si-hay-una-organizacion-criminal-es-el-estado-paraguayo/"><strong>Rocco Carbone</strong></a> reflexionamos sobre lo sucedido, proponemos esta segunda nota complementaria en clave de niñez.</p>



<p>Los cuerpos de las niñas fueron exhibidos como trofeos de guerra por el mismísimo presidente de la Nación que, en ningún momento, reparó en el reconocimiento de sus derechos como niñas. Tampoco lo hicieron las empresas de comunicación que ignoraron las normativas vigentes sobre el uso, difusión y tratamiento de las noticias en las que se refieran a niñez y adolescencia. Durante los últimos días, se construyeron una serie de discursos políticos y mediáticos alrededor del asesinato de las niñas que buscaron legitimar la acción llevada a cabo por el gobierno. De igual manera que se refieren a las organizaciones campesinas, operó una estrategia de criminalización que se centró en la difusión pública de noticias que no sólo faltaban a la verdad sino que tampoco contemplaron las normas que regulan la protección integral como la reserva de la identidad y el cuidado de la intimidad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" width="819" height="1024" src="https://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/WhatsApp-Image-2020-09-08-at-12.01.27-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-51443" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/WhatsApp-Image-2020-09-08-at-12.01.27-819x1024.jpeg 819w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/WhatsApp-Image-2020-09-08-at-12.01.27-328x410.jpeg 328w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/WhatsApp-Image-2020-09-08-at-12.01.27-640x800.jpeg 640w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/09/WhatsApp-Image-2020-09-08-at-12.01.27.jpeg 1024w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption><strong>Producción de El Surtidor de Paraguay</strong></figcaption></figure>



<p>Si bien los medios tuvieron un lugar importante en la construcción de sentidos sobre el hecho, fue la opinión pública &#8211;<em>muchas veces “bien intencionada”</em>&#8211; la que logró legitimar las violencias. Una mirada aún más estigmatizante y descontextualizada que señala con el dedo acusador&nbsp; a la niñez organizada que es parte de procesos políticos. Ciertamente las niñas se encontraban visitando a su familia, pero más allá de esa realidad nadie se preguntó lo suficiente sobre la implementación de operativos bélicos a una organización que durante meses no se expresa; tampoco al presidente Abdo Benitez y su desafortunada manera de comunicar el operativo le correspondió su debido descontento; o porqué los cuerpos fueron enterrados sin los procedimientos legales de investigación. Sólo una pregunta se repitió: <strong>“qué hacían las niñas ahí”</strong>. Un discurso que les atribuye la “culpa” y las revictimiza en vez de cuestionar y reparar en todos los procedimientos que se podrían haber evitado.</p>



<p>Porque para el gobierno de Paraguay, como para gran parte de las sociedades del siglo XXI, los niñez no es homogénea en materia de derechos como se presenta en las grandes convenciones y legislaciones. La desigualdad y los privilegios también se reproducen en las políticas de protección y asistencia de la niñez. Y esto no es ningún secreto de Estado, la desigualdad es la base desde la que se parte y así lo manifestó el comandante de la FTC, Óscar Chamorro en una entrevista en Unicanal de Paraguay: &#8220;el menor que está en la casa es otra cosa, el menor de la calle otra y el menor, que está armado con fusil automático y a quien se lo enseño a disparar y matar personas, también es otra&#8221;.</p>



<p>En diálogo con Marcha, el investigador CONICET y profesor de la UNGS especializado en los procesos políticos y culturales de Paraguay, Rocco Carbone comunicó que “los cadáveres de las dos niñas de fueron enterrados inmediatamente el mismo día del enfrentamiento sin hacer autopsia eso sólo se explica como forma de ocultamiento de pruebas y evidencias”. Explicó además que las dos niñas son hijas de una presa política, Carmen Villalba, a quien le asesinaron a otro hijo de 12 años previamente. Reflexiona Carbone, “un emergente es un emergente pero dos emergentes permiten establecer una continuidad en los hechos históricos, hechos sociales”. Que una familia que resiste junto a otras a las violencias del Estado haya perdido 3 hijos/as en el marco de la lucha muestra una tendencia. “La tendencia es desaparecer, la tendencia es violar, la tendencia es matar niños que no tienen nada que ver en este caso ni con las acciones de un grupo revolucionario” señala el investigador. “Se puede discutir cualquier otra cosa pero en este caso estamos frente a un hecho aberrante” sostuvo.</p>



<p>Sobre esto, la <a href="https://www.cancilleria.gob.ar/es/actualidad/noticias/el-gobierno-argentino-demanda-al-gobierno-paraguayo-el-esclarecimiento-y-la"><strong>Cancillería Argentin</strong>a</a> se pronunció en el pedido de esclarecimiento: “ No es posible aceptar que no hayan advertido, quienes fueron testigos de los hechos acontecidos, la escasa edad de las niñas. Al respecto, se deja constancia que las autoridades paraguayas solicitaron la cooperación argentina ante la imposibilidad de identificar a las víctimas y que, con base en información dactiloscópica recibida desde ese país, cuerpos forenses argentinos pudieron verificar que no existían antecedentes en el Sistema Automático de Huellas Dactilares argentino pero que, al consultarse el Registro Nacional de las Personas (RENAPER), fue posible determinar que las fallecidas son dos menores de nacionalidad argentina, nacidas el 29 de octubre de 2008 y el 5 de febrero de 2009, por tanto ambas de once de años de edad”.</p>



<p>En la Convención Internacional por los Derechos del Niño (1989) y el mismo Código de la Niñez y la Adolescencia del Paraguay, establecen los derechos y refuerzan los deberes y las garantías sobre la necesidad de protección de los niños, niñas y adolescentes. En ese marco la CDN sostiene como derecho el respeto irrestricto a la dignidad humana, integridad física y psicológica, a la igualdad de protección de todos los niños y niñas. En este sentido, es responsabilidad del Estado proteger a las infancias sin importar sus condiciones sociales, familiares, políticas, de religión y/o de nacionalidad.</p>



<p>En una carta de repudio ante los hechos, organizaciones sociales, de niñez y de derechos humanos de la Argentina cuestionaron que las acciones de la FTC y del Gobierno “son contrarias a los principios estipulados en la CDN”. Además señalaron las Observaciones Generales emitidas por el Comité Internacional de Derechos del Niño de Ginebra de la que la CDN se desprende&nbsp; y que deberían haberse considerado:</p>



<p><a href="http://docstore.ohchr.org/SelfServices/FilesHandler.ashx?enc=6QkG1d%2fPPRiCAqhKb7yhsqIkirKQZLK2M58RF%2f5F0vF1b6rTFNjw4eY3W5adlOuDmaWHHv5SI%2fmE3GtxI20VC8CAhXwC%2fSDnNTm9RZu7N5JNQtqDY5SB0dLtbePmPNff"><strong>OBSERVACIÓN GENERAL Nº 8 (2006)</strong></a> El derecho del niño a la protección contra los castigos corporales y otras formas de castigo crueles o degradantes</p>



<p><a href="http://docstore.ohchr.org/SelfServices/FilesHandler.ashx?enc=6QkG1d%2fPPRiCAqhKb7yhsqIkirKQZLK2M58RF%2f5F0vEZN%2bo3pfhJYL%2b%2fo2i7llJgRGG%2bW4AlbNRRNLrcWKv53v4S1Xn2jXTqVDsBzDR4OrL%2frG9o%2fCBsc92ekQlh6Lda"><strong>OBSERVACIÓN GENERAL Nº 10 (2007)</strong></a> Los derechos del niño en la justicia de menores</p>



<p><a href="http://docstore.ohchr.org/SelfServices/FilesHandler.ashx?enc=6QkG1d%2fPPRiCAqhKb7yhsqIkirKQZLK2M58RF%2f5F0vHKTUsoHNPBW0noZpSp5d6MOecQAKeVQ5zIMW6E4Msxs4Ov3WZi2aEiJFXmn2EhSht8EgbO6IqGP47JXUhcPIP4"><strong>OBSERVACIÓN GENERAL Nº 12 (2009)</strong></a> El derecho del niño a ser escuchado</p>



<p><strong><a href="http://docstore.ohchr.org/SelfServices/FilesHandler.ashx?enc=6QkG1d%2fPPRiCAqhKb7yhsqIkirKQZLK2M58RF%2f5F0vFKtnY3RFBX0eVOrGEVYuImujMv4OPRK5sl2s3WTdcWJHDSYkp3d7UQ3eUVGj0IAhy6cx%2fFz2o1R6l%2bw7rXFOWO">OBSERVACIÓN GENERAL Nº 13 (2011</a>) </strong>Derecho del niño a no ser objeto de ninguna forma de violencia</p>



<p><a href="http://docstore.ohchr.org/SelfServices/FilesHandler.ashx?enc=6QkG1d%2fPPRiCAqhKb7yhsqIkirKQZLK2M58RF%2f5F0vH%2bg0BeHNYSXl2ulaeIW9Y1jn%2ba4Z2iaNPMKlJhzvzg%2bJKOrQeoRE7vfMUMHawFfFQYybp%2b06K%2fKawf3HS3T64R"><strong>OBSERVACIÓN GENERAL Nº 20 (2016)</strong></a> La efectividad de los derechos del niño durante la adolescencia</p>



<p><strong><a href="http://docstore.ohchr.org/SelfServices/FilesHandler.ashx?enc=6QkG1d%2fPPRiCAqhKb7yhsqIkirKQZLK2M58RF%2f5F0vEnG3QGKUxFivhToQfjGxYjmWL8OqYmwD2mk%2fKowHzmkHuJ3%2fQZS%2b1wgzz9gVS3MnqbvAwhiT8CT%2b634KtpF8yd">OBSERVACIÓN GENERAL Nº 24 (2019</a>)</strong> Relativa a los derechos del niño en el sistema de justicia juvenil</p>



<p>En lo que respecta específicamente a los conflictos armados y la participación de niños, niñas y adolescentes en ellos, las organizaciones recordaron en su comunicado la vigencia de lo estipulado por las Convenciones de Ginebra de 1949 y los Protocolos Facultativos de 1977, especialmente el “Protocolo Facultativo de la CDN sobre la participación de niños en conflictos armados” (2000), así como el Estatuto de Roma (1998) de la Corte Penal Internacional, y documentos regionales como la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la mujer (adoptada en Belém do Pará por la Organización de Estados Americanos, 1994). En ese contexto, llamaron la atención del “latente peligro de la remilitarización de nuestra América Latina y Caribeña, en este caso de las y los residentes de los territorios de Concepción y San Pedro del hermano Paraguay.”</p>



<p>Tras el repudio de las organizaciones sociales, campesinas y de derechos humanos de Paraguay como los pronunciamientos realizados por las entidades argentinas y por su campo popular se exige el cese de las violencias sobre la población y, en particular tras los hechos es solicita una investigación autónoma de esclarecimiento de lo acaecido y la sanción de sus responsables ante la justicia. Se exigió también el desmantelamiento de la FTC y la pronta intervención de políticas de protección de las infancias y adolescencias. Para que niños y niñas dejen de ser considerados botines de guerra en el marco de los conflictos armados no basta con la exigencia de justicia. Es necesario que, incluso en instancias bienintencionadas y&nbsp; progresistas se conciba a la niñez como parte de la vida política, de las organizaciones sociales, niñez activa con voz y protagonismo en los procesos que las y los interpelan sobre sus vidas. El cambio en la mirada sobre los niños, niñas y adolescentes como su escucha genuina en los procesos sociales de la vida nos pueden dar la pista.</p>



<p><strong>Lee además </strong></p>



<figure class="wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-marcha"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="ZjQp64rkXt"><a href="https://www.marcha.org.ar/rocco-carbone-si-hay-una-organizacion-criminal-es-el-estado-paraguayo/">Rocco Carbone: “Si hay una organización criminal es el Estado Paraguayo”</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" title="&#8220;Rocco Carbone: “Si hay una organización criminal es el Estado Paraguayo”&#8221; &#8212; Marcha" src="https://www.marcha.org.ar/rocco-carbone-si-hay-una-organizacion-criminal-es-el-estado-paraguayo/embed/#?secret=Yii3QglvBQ#?secret=ZjQp64rkXt" data-secret="ZjQp64rkXt" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>

<p><a href="https://marcha.org.ar/masacre-de-yby-yau-eranninas-criminal-es-el-estado/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La pandemia en los barrios populares: la falsa dicotomía entre economía y salud</title>
		<link>https://marcha.org.ar/la-pandemia-en-los-barrios-populares-la-falsa-dicotomia-entre-economia-y-salud/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Jul 2020 10:10:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestramerica]]></category>
		<category><![CDATA[#NiñezSinFronteras]]></category>
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		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Villa 31]]></category>
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					<description><![CDATA[Iniciamos el especial “Niñez sin fronteras” con una nota que da cuenta de la situación en los barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Iniciamos el especial “Niñez sin fronteras” con una nota que da cuenta de la situación en los barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires. En esta nota colectiva, pensamos los derechos, las posibilidades y las desigualdades que se profundizan a partir de la pandemia y el aislamiento social obligatorio.</em></p>



<p><strong>Por el Colectivo de Educadorxs de AulaVereda<a href="#_ftn1">*</a></strong> / <strong>Foto: Juan Pablo Barrientos</strong></p>



<p>Desde que la pandemia del covid-19 arribó a nuestro país y se decretó el aislamiento social obligatorio para todo el territorio nacional, diversos sectores del campo popular venimos advirtiendo sobre la necesidad de evitar el ingreso del virus en los barrios populares, villas y diversas formas de vivienda precaria. Intuíamos que su multiplicación e impacto serían mucho mayores allí donde las injusticias y las desigualdades son moneda corriente. Con el correr de los días, empezó a ser cada vez más evidente que esto no era una prioridad para muches, y el ingreso del SARS Cov2 en los barrios populares se convirtió en una realidad. La toma de medidas específicas para frenar esta avanzada es hoy nula y, por tanto, no podemos esperar más que una catástrofe sanitaria que se llevará cientos de vidas.</p>



<p>Tomando el caso de la Villa 31, donde aproximadamente viven alrededor de 45 mil personas, se estima que hoy en día hay más de 1.100 casos confirmados positivos de Covid, con una tasa de duplicación que ronda en los cuatro días, o sea que un 2% de la población de la villa se encuentra contagiada (lo que equivaldría a unas 900 mil personas si hacemos el paralelo a nivel nacional). La tasa de duplicación nos permite estimar que si todo sigue igual, en una semana, nada más, tendríamos allí alrededor de cuatro mil casos.</p>



<p>Sin duda, entonces, la situación de la 31 y de otros barrios populares debería estar bastante arriba en la lista de prioridades del Gobierno de la Ciudad, así como también del Estado Nacional. La ya conocida y renombrada dicotomía entre salud y economía en estos barrios resulta falsa desde sus propias premisas, porque no hay margen para elegir entre una y otra. Ninguna se les presenta como un horizonte de lo posible, producto de las décadas de ausencia del Estado y de la negación sistemática de los reclamos de les vecines. Mientras que ya por estos días en los programas del prime time televisivo comienza a exigirse la apertura de la cuarentena utilizando las necesidades de les trabajadores como excusa, queremos traer la atención sobre estos barrios, y elaborar una pequeña reflexión respecto de lo que allí está sucediendo para no caer en visiones simplistas o soluciones mágicas de un conflicto que tiene una larga historia.</p>



<p><strong>Problemas antes de la pandemia</strong></p>



<p>En la villa 31, el problema del agua, que gracias al grito de Ramona cobró visibilidad, viene desde hace años por la desidia y el abandono del Gobierno de la Ciudad. Es su responsabilidad que los distintos puntos del barrio tengan acceso al agua potable de las redes de AYSA garantizando una conexión de calidad, y no las conexiones precarias que existen hoy, que a cada rato deber ser emparchadas. La superposición de actores institucionales genera inconvenientes a la hora de realizar reclamos y exigir el cumplimiento de los derechos esenciales, a lo que se suma el histórico tira y afloje que existe históricamente entre Ciudad y Nación respecto de este territorio.</p>



<p>A esta altura no quedan dudas de que si estos problemas existen en el barrio Padre Mugica y en otros barrios popular de la CABA, la responsabilidad es de la gestión del PRO, partido que gobierna desde hace 15 años la Ciudad. La falta de respuesta frente a las múltiples movilizaciones que año a año se vienen sucediendo frente a la Legislatura porteña (donde Cambiemos tiene, actualmente, mayoría automática) da muestra de que la actual gestión está más preocupada por hacer negocios inmobiliarios con las villas del norte de la ciudad (31 y 31bis, Rodrigo Bueno y Fraga) que por resolver los conflictos en los barrios populares del sur. Esto tiene consecuencias gravísimas para miles de familias no solo frente a esta nueva pandemia, sino frente a tantas otras enfermedades que afectan a les más pobres como el dengue, el sarampión y la desnutrición, que son moneda corriente.</p>



<p>El derecho a la salud es sólo uno de los tantos que cotidianamente la población ve vulnerados. La falta de planificación, la inexistencia de un proyecto integral de urbanización que tome en cuenta sus perspectivas y la disputa entre los diversos actores que gestionan, controlan y regulan estos procesos hacen a un problema estructural que requiere voluntad política y años de inversión para que las y los habitantes de estas zonas logren tener una vivienda digna y segura.</p>



<p>Desde sus inicios, el hacinamiento es unos de los principales problemas de las familias que residen en las villas. En una sola vivienda conviven varios hogares, donde la cantidad de metros cuadrados por persona es menos de lo recomendado y el baño es compartido por un batallón. La dificultad de circulación es otro gran problema ya conocido por muches: los estrechos pasillos impiden el acceso de ambulancias e incluso autos particulares, a lo que se suman las calles de tierra que se embarran con la lluvia, y dificultan el paso.</p>



<p>Por ello, el problema del acceso al agua fue la punta del iceberg para que quienes nos gobiernan pusieran el foco en las problemáticas de las y los habitantes. La denuncia de Ramona puso en cuestión esta realidad, que repercute en las posibilidades de cumplir el aislamiento. Para conseguir un poco de agua, las familias debían salir de sus casas e ir a un punto más o menos cercano, más o menos concurrido y más o menos higiénico donde conseguían uno o dos baldes para el día. Esto dificultaba prácticas esenciales de prevensión del SARS Cov2, como lavar las verduras e higienizarse las manos.</p>



<p><strong>Cuando el trabajo no te encuentra en casa</strong></p>



<p>Muchas de las personas que residen en las villas continúan asistiendo a sus trabajos porque no cuentan con un empleo en blanco que les permita quedarse en su casa mientras perciben su salario, haciendo home office, para lo que además es necesario disponer de una computadora propia y accesibilidad a Internet. Generar ingresos cuando se trabaja por día o a destajo empuja a que las opciones se encuentren entre quedarse en su casa y no percibir ingresos, o salir a buscarlos y exponerse al contagio. Muches de les vecines trabajan dentro de los mismos barrios, lo que implica una circulación diaria por sus calles. El no contar con un salario mensualizado les imposibilita realizar las compras semanales como se recomienda, teniendo que salir cotidianamente a comprar el alimento. Esto sumado a la falta de bancarización tanto propia como de los negocios de cercanía que se torna otro impedimento más para evitar salir de sus hogares. Así, una vez que comenzó a haber contagios de covid-19 dentro de los barrios, la exposición al virus fue recurrente.</p>



<p>La falta de bancarización también impacta negativamente en quienes cobran la IFE, ya que muchas familias que deben acceder al cobro por cajero automático han tenido diversos inconvenientes para quienes no cuentan con un correo electrónico propio o un número de celular a su nombre. Para ellxs la única opción es cobrar a través del Correo Argentino, lo que significa hacer horas de cola para poder tener el dinero en sus manos. La IFE otorga unos pocos $10.000 que resultan insuficientes para saldar la falta de trabajo de los miembros del hogar, si se toma en cuenta que sólo se puede cobrar uno por familia. Por otro lado, podríamos hacer una pequeña reflexión acerca de cómo el Estado Nacional se encontró con dimensiones impensadas de la informalidad, probablemente acrecentadas durante los últimos cuatro años de macrismo. Y si bien la política se va transformando en función de llegar a estos sectores, lo cierto es que a dos meses de iniciada la cuarentena hay muchas personas que no han podido cobrar aún este Ingreso ni ninguna otra ayuda.</p>



<p>Mención aparte merece la situación de les niñes en cuarentena: hace casi dos meses que muches no tienen contacto con sus escuelas porque carecen de conectividad o han cambiado el número de teléfono que la institución tenía de contacto y ya nadie pudo comunicarse. La continuidad pedagógica es imposible para muches niñes que viven en casas en donde hay un solo dispositivo, que debe ser compartido entre todos sus habitantes. El reparto de comida en las escuelas es otro problema más que se les suma a las familias: deben hacer cuadras de cola para recibir un bolsón para dos semanas pero que es insuficiente, si es que no les llega solamente el refrigerio con dos leches y galletitas por algún supuesto error administrativo. Como dato de color podemos contar que en el bolsón a veces incluyen una cajita de flan instantáneo para el que se necesita utilizar un litro de leche del que las familias no disponen, lo que da cuenta de la falta de conocimiento sobre la situación que están viviendo miles de personas.</p>



<p>La pandemia y el aislamiento social son potenciadores de las necesidades básicas insatisfechas que existen desde mucho antes que este virus se esparza por el mundo, y que probablemente se prolonguen mucho más una vez finalizada la cuarentena. Lo que logra la excepcionalidad de las circunstancias actuales es poner de manifiesto aquellas desigualdades históricas que existen en CABA (y en el resto del país), y visibilizan múltiples derechos vulnerados que generan que esta crisis sanitaria no impacte a todes por igual. Muy lejos de esto, corremos el riesgo de que esta pandemia termine afectando, como ya sucede en otros países del mundo como Estados Unidos y Brasil, únicamente a los sectores populares, mientras el resto de la sociedad mira hacia otro lado.</p>



<p>A pesar de que ya es un dato irrefutable el hecho de que en los barrios populares de la Ciudad es donde hay mayor multiplicación del virus, aún no existe un protocolo sanitario para cuidar a las personas que se contagian de covid-19 ni a quienes estuvieron en contacto con ellas. Hasta hoy, si un miembro de la familia presenta síntomas y da positivo, al resto se les aísla en el hogar pero no se les testea. Luego de la denuncia de Ramona, el GCBA anunció con bombos y platillos la desinfección de las calles de las villas con lavandina, como si eso pudiera frenar la circulación, o fuera un cambio significativo frente a la falta de elementos de higiene básica en los hogares. Cumplir el aislamiento social, preventivo y obligatorio se torna cuesta arriba cuando salir a trabajar, buscar un plato de comida o asistencia médica por fuera del hogar es imperante. El Estado sigue siendo el gran ausente, y esta responsabilidad recae sobre las organizaciones sociales y barriales que a través de donaciones logramos acercar aquello que el gobierno les niega.</p>



<p><strong>Las organizaciones y las necesidades que vemos desde el barrio</strong></p>



<p>Somos, entonces, las organizaciones sociales las que estamos día a día trabajando en los barrios para acompañar en estos contextos. Sin embargo, sin una ayuda del Estado las limitaciones frente a la situación crítica son cada vez mayores. Los comedores, que antes de la pandemia recibían comida, no vieron un aumento en la cantidad de alimento, y aquellos que no recibían nada siguen teniendo que gestionar con sus propios recursos el plato de comida para les vecines. Además, el GBCA no provee elementos básicos de higiene y seguridad (como barbijos, guantes, alcohol en gel) a quienes están trabajando en los barrios, propiciando así más contagios aún.</p>



<p>Dada la tasa de multiplicación y la inacción del GBCA, no se espera más que un estallido en las villas porteñas que será casi imposible de contener. Aún hoy, sin haber entrado en el famoso pico de contagios, las salas de los hospitales empiezan a estar atestadas, y no podemos esperar un mejor panorama si no empieza a haber una transformación radical del plan de acción en los barrios populares. Resulta, entonces, necesario que se tomen medidas que contemplen las realidades territoriales de los sectores populares. En la villa 31, desde las organizaciones se viene exigiendo que se pongan a disposición los múltiples hoteles que hay en la zona para aislar a las personas que estuvieron en contacto con quienes están contagiades, o en caso de que tengan que aislarse en sus casa, que desde el GCBA se garanticen los alimentos y elementos necesarios para que no tengan que salir de sus casas. Esto no solo no está sucediendo, sino que ni siquiera se les hace un seguimiento a los contactos estrechos sobre los síntomas que van teniendo.</p>



<p>En materia educativa, se exige que el gobierno garantice el acceso a las TICs de les niñes para que puedan continuar con sus tareas y en contacto con sus maestres y profesores, algo que está implementándose incipientemente y sin certitud de que alcance a todes les niñes. También se exige que se implemente la tarjeta alimentaria para todes les niñes de escuelas públicas para que puedan mantener la alimentación diaria sin que sea necesario movilizarse de su casa.</p>



<p>En suma, la exigencia es por un Estado que trabaje para les más necesitades, de manera articulada con las organizaciones sociales y barriales, con las familias y vecines de los barrios para evitar no sólo que la pandemia se lleve miles de vidas, sino también que el aislamiento no profundice los niveles de empobrecimiento. La gestión de la ciudad tiene que dejar de ser un negocio para los contratistas y comenzar a ser pensada para todes sus ciudadanes según sus necesidades.</p>



<p><strong>Y después del coronavirus</strong><strong>, ¿qué?</strong></p>



<p>La cuarentena es al día de hoy la única medida para luchar contra la pandemia. La eficiencia es indiscutida a nivel nacional e internacional por los principales exponentes en materia de salud y epidemiología.</p>



<p>No negamos que sostenerla es la manera de evitar que se profundicen los contagios y muertes. Pero queremos poner en cuestión la dicotomía entre salud y economía, que viene sobrevolando los debates de la sociedad desde el inicio de la cuarentena. Desde el gobierno nacional se afirma que es falsa pensándola, a nuestro entender, en una dimensión nacional y estatal: un Estado no puede elegir su economía por sobre la salud de su población, porque eventualmente ella se enfermaría de a cientos de miles, desplomando la economía en el corto plazo (como está sucediendo, de hecho, en países que tomaron otros rumbos).</p>



<p>Pero dicha dicotomía tampoco existe para estas familias de los barrios, porque tener que elegir entre salir para comer y no salir para no contagiarse es un escenario imposible. Sin un plato sobre la mesa no se tiene salud, y sin un trabajo digno tampoco. Lejos de ignorar, de negar o moralizar estas realidades, el Estado debería contemplarlas para construir políticas con anclaje territorial real que acompañen estas situaciones. Es urgente para que el virus no siga propagándose en estos barrios, donde tiene mayor circulación y donde la población está más vulnerada. Basta con escuchar lo que las organizaciones sociales que trabajan en los barrios tienen para decir y proponer.</p>



<p>No es cierto que esta pandemia nos iguala, como se escuchaba allá por el inicio de esta crisis. No es verdad que tenemos las mismas posibilidades frente al virus. Porque en una sociedad profundamente desigual, las injusticias no se suspenden ni siquiera en una crisis mundial. Al contrario, se profundizan aún más, y cuando termine este caos, cuando se invente finalmente una vacuna, aunque la comunidad internacional decida patentarla libremente y que toda la población acceda a ella, la desigualdad social seguirá profundizándose.</p>



<p>La urbanización real y participativa de los barrios populares de la Ciudad es una necesidad imperante y urgente que ya no puede esperar. La falta de cloacas, de agua y electricidad es un incumplimiento estatal con el derecho al hábitat y a la salud. Esta es una crisis mundial, pero no queremos que cuando termine y podamos observar sus efectos, nos demos cuenta de que nuevamente quienes más afectades se vieron fueron los sectores populares, racializados y oprimidos. Urge que las medidas se tomen ahora, no esperar a datos sobre cómo afecta la pandemia y la cuarentena a las familias, tenemos los ejemplos de otros países, tenemos el conocimiento científico acumulado en materia sanitaria y epidemiológica, hace falta que el Estado se haga cargo.</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p><a href="#_ftnref1">*</a> AulaVereda es una organización que trabaja con niñxs desde la educación popular en CABA, PBA, Mendoza y Entre Ríos. En CABA trabaja en Almagro, Boedo y la Villa 31.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/la-pandemia-en-los-barrios-populares-la-falsa-dicotomia-entre-economia-y-salud/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las infancias ante la pandemia: reflexiones y desafíos desde las ciencias sociales</title>
		<link>https://marcha.org.ar/las-infancias-ante-la-pandemia-reflexiones-y-desafios-desde-las-ciencias-sociales/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 May 2020 14:04:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestramerica]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[infancias libres]]></category>
		<category><![CDATA[infancias vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[mas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[niñez plural]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Qué pasa con las infancias en cuarentena? ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Como gran parte de la sociedad, las infancias en la Argentina se encuentran cumpliendo el aislamiento social, aunque de distintas maneras. Este escenario profundiza viejos problemas vinculados a las desigualdades y vulneraciones, mientras hace tambalear las certezas con que lxs adultxs intentamos proteger a lxs niñxs, y torna aún más inaudibles sus voces, sus ideas y emociones.&nbsp;</em></p>



<p><strong>Por Niñez Plural (*)</strong> / <strong>Foto German Romeo Pena</strong></p>



<p>La pandemia que estamos viviendo expone y recrudece serios problemas que afectan a lxs niñxs. Problemáticas que preexisten a esta situación y que difícilmente acabarán cuando la pandemia concluya. Una certeza colectiva para comenzar: lxs niñxs son parte inescindible de los procesos sociales y, por lo tanto, lxs afectan también la pandemia del Covid-19 con sus medidas como el aislamiento social preventivo y obligatorio y todo lo que implican.</p>



<h4><strong>Tiempos de incertidumbre para todxs</strong></h4>



<p>La actual situación deja en claro que no somos individuxs, únicxs, aisladxs, sino seres sociales entramados en procesos complejos que condicionan fuertemente nuestras experiencias, de distintas maneras según nuestras desiguales condiciones de vida. De esta manera, la pandemia pone en evidencia&nbsp; las profundas diferencias que afectan a las diversas y desiguales infancias; experiencias segmentadas según clase, género, pertenencia étnica, edad, orden de nacimiento, tipo de vivienda, barrio o comunidad, acceso a servicios, que recrudecen en este contexto.</p>



<p>Nos encontramos en un escenario plagado de incertidumbres. En este marco, nos inquieta la salud, la reproducción de la vida, las posibilidades de obtener lo necesario para la subsistencia; nos inquieta nuestra capacidad para seguir los protocolos de prevención o adaptarnos al cambiante contexto, de soportar las restricciones. Pero, fundamentalmente, nos inquieta el futuro, y eso pone en jaque nuestra ilusión de proteger a lxs niñxs dándoles certezas que asumimos tener en situaciones ordinarias. Así, lxs adultxs y las instituciones van oscilando entre armar para lxs niñxs una ficción para preservarlxs de lo que está ocurriendo o bien requerirles una actitud de completa comprensión y responsabilidad. Es decir, o los infantilizan tutelándolos –y contrariando sus sentires a expensas de otorgar validez a la palabra adulta– o los adultiza de golpe y desconoce sus subjetividades infantiles.&nbsp;</p>



<p>Sin menospreciar el esfuerzo y la creatividad para modificar la práctica cotidiana llevada a cabo por lxs docentes, las propuestas de educación escolar virtual operan, en muchos casos, como si nada significativo estuviera ocurriendo e incluso en ocasiones generan una demanda excesiva, tanto para lxs adultxs a cargo y lxs docentes, como para lxs niñxs. Así, se desaprovechan oportunidades de escucha y reflexión sobre sus expresiones e interpretaciones en torno a las múltiples experiencias que este desafiante contexto les presenta, como cambios en las rutinas, tiempos, espacios, interacciones e interlocutores. Oportunidades de preguntarles, escuchar, responder a sus inquietudes, todas atravesadas por sus diferentes humores y malestares. Entonces, se pierde una vez más la posibilidad de escucharlxs y conocer desde sus propias vivencias este transitar por la cuarentena. Además, estas propuestas de educación virtual no pueden llevarse a cabo cuando las familias y lxs docentes no cuentan con dispositivos electrónicos o conectividad, lo cual, sumado a los diferenciales capitales educativos de lxs padres y madres, profundiza las desigualdades ya existentes según clase social, pertenencia étnica y región del país (1).&nbsp;</p>



<p>Es importante también recordar que el lugar que lxs niñxs ocupan generalmente en nuestra sociedad es el de seres subordinados a lxs adultxs y, por lo tanto, silenciadxs y cosificados. Se trata de la persistente mirada adultocéntrica de la que siempre hablamos, y entonces no nos sorprende que en este contexto tampoco se escuchen sus voces. Por eso consideramos que deberían multiplicarse los esfuerzos para recuperarlas (2). A su vez, en este contexto pandémico, la convivencia permanente con personas adultas –atravesadas por los mandatos patriarcales y adultistas–&nbsp; agudiza la violencia producto de la angustia propia de la extrema incertidumbre en que se vive, que se descarga sobre mujeres, disidencias y niñxs. </p>



<p>En la actualidad, esto se agravó al no contar con la contención de las instituciones que lxs escuchaban y acompañaban en las condiciones de (a)normalidad anteriores al COVID-19. Es importante, entonces, señalar también la necesidad de que se difundan adecuadamente por las distintas vías de comunicación las líneas telefónicas o las formas de atención a las que les niñxs (o adultxs aliadxs) podrían acudir en auxilio, como la línea 102.</p>



<h4><strong>¿Qué implica cuidar?&nbsp;</strong></h4>



<p>Nos encontramos en un contexto en el que mucho se insiste en que nos cuidemos y cuidemos a lxs demás. Esto permite poner en relieve preguntas tales como quiénes son los encargados del cuidado, quiénes son los sujetos susceptibles de cuidados, cómo se configuran determinados cuidados como apropiados, qué espacios son propicios, qué políticas favorecen o efectivizan dichas acciones, es decir múltiples dimensiones que no se reducen a la incumbencia de una persona y un ámbito.</p>



<p>En el contexto actual, ya no podemos contar con estas redes institucionales de apoyo y el cuidado infantil queda concentrado por completo en las familias, más precisamente en las mujeres, lo cual genera tensiones cotidianas de distinto nivel de gravedad. Frente a esto, observamos a los medios de comunicación preocupados por lxs niñxs sólo en términos de su salud mental ante el encierro, tomando implícitamente como parámetro a las clases medias cuyas necesidades básicas están cubiertas y que están en condiciones de cumplir con las medidas de distanciamiento social.&nbsp;</p>



<p>Al mismo tiempo, nuestras investigaciones con sectores vulnerados vienen señalando cómo el “cuidado infantil” es muchas veces una vía para la sospecha y para (pre)juzgar a estas familias e intervenir sobre ellas. Así, la pandemia y el aislamiento social preventivo y obligatorio profundizan la discriminación hacia quienes, debido a sus dificultosas condiciones de vida, deterioradas aún más por la cuarentena, no pueden acatarla completamente. En particular quienes, como únicx referente adultx, salen a hacer compras imprescindibles y llevan a sus niñxs. Y quienes muchas veces no pueden cumplir con las recomendaciones de higiene y de aislamiento porque no acceden a viviendas adecuadas, agua potable, gas natural o leña, tanto en las villas y barrios populares de la ciudad más rica del país –que hoy aportan la mayoría de los contagios diarios– como en las comunidades originarias de diversas regiones. </p>



<p>Cuidarnos entre todxs implica también advertir cuándo y cómo la vulneración de derechos básicos aumenta significativamente el riesgo epidemiológico, teniendo claro que deben atenderse esos problemas de fondo más que actuar represivamente. Nos parece entonces importante advertir sobre el riesgo de que, con fines de prevención, los controles dispuestos para cumplir el aislamiento&nbsp; viren en&nbsp; violencias punitivas, dirigidas una vez más hacia los sectores ya socialmente vulnerados (3).</p>



<p>Un tema que nos preocupa y que debe ser resaltado es cómo, en el actual contexto de aislamiento, las organizaciones sociales que lxs acompañan en los diversos territorios no pueden sostener sus tareas cotidianas de contención, en detrimento de la garantía y cumplimiento de los derechos de cientos de miles de niñxs vulneradxs de nuestro país. Nos referimos a los distintos espacios de apoyo escolar, organizaciones sociales, comedores, centros comunitarios que con su presencia cotidiana&nbsp; fortalecen las trayectorias de muchxs niñxs del país.</p>



<p>Para terminar, consideramos crucial preguntarnos por las causas de este virus, para poder pensar en cómo cuidarnos en conjunto y evitar futuras pandemias. Hace tiempo que las organizaciones sociales indígenas y campesinas, junto con diversos especialistas, nos advierten sobre la necesidad de re-pensar el actual modelo de desarrollo económico mediante el cual, en los más variados rincones del mundo, se viene deforestando desenfrenadamente, expandiendo sin control la agricultura intensiva, la minería, el desarrollo de infraestructura y la explotación de especies silvestres. </p>



<p>Observamos con preocupación que algunos gobiernos estén “relajando” las medidas de protección ambiental con la excusa de superar la recesión económica generada por el COVID-19.&nbsp; Los<a href="https://www.greenpeace.org/argentina/issues/bosques/4348/greenpeace-a-pesar-de-la-cuarentena-los-desmontes-no-se-detienen/"> desmontes</a> que se multiplican a lo largo y ancho del país (4) evidencian la persistencia de lógicas económicas que entrañan graves “descuidos”.&nbsp; Distintos especialistas vienen señalando que esta pandemia, así como el SARS, la gripe aviar y la gripe porcina, se originaron en la destrucción de hábitats silvestres para plantar monocultivos a gran escala (5). El momento actual podría ser un punto de inflexión en el que aprendamos más profunda y ampliamente qué implica el cuidar. Si realmente estamos preocupadxs por la salud y por brindar un futuro digno a lxs niñxs y a todxs, es necesario poner en discusión las causas socioambientales de la pandemia y asumir los desafíos que ello implica en la agenda política.&nbsp;</p>



<hr class="wp-block-separator has-text-color has-background has-light-green-cyan-background-color has-light-green-cyan-color"/>



<p>(*)&nbsp;<strong> Niñez Plural </strong>es un equipo de investigación social sobre las infancias, la alteridad y la ciudadanía alojado en el Instituto de Ciencias Antropológicas, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. Escribimos colectivamente estas reflexiones <strong><em>Andrea Szulc, Mariana García Palacios, Silvia Guemureman, Pía Leavy, Melina Varela, Santiago Morales, Laura Frasco Zuker, Paula Shabel y Camila Parodi.&nbsp;&nbsp;</em></strong></p>



<ol><li>Respecto de la cuestión educativa recomendamos el comunicado “La pandemia de la educación virtual” del equipo Ubacyt dirigido por Ana Carolina Hecht, Noelia Enriz y Mariana García Palacios: <a href="https://www.facebook.com/168740503760463/posts/535431940424649/">https://www.facebook.com/168740503760463/posts/535431940424649/</a></li><li>Ver una interesante propuesta para promover la expresión de las experiencias de lxs niñxs en <a href="https://www.facebook.com/ternurarevelde/photos/a.2287863274867321/2609780302675615/?type=3&amp;theater">https://www.facebook.com/ternurarevelde/photos/a.2287863274867321/2609780302675615/?type=3&amp;theater</a></li><li>Para ampliar sobre esta delgada línea entre cuidado y control puede consultarse <a href="http://revistaanfibia.com/ensayo/logica-policial-etica-del-cuidado/">http://revistaanfibia.com/ensayo/logica-policial-etica-del-cuidado/</a></li><li><a href="https://www.greenpeace.org/argentina/issues/bosques/4348/greenpeace-a-pesar-de-la-cuarentena-los-desmontes-no-se-detienen/">https://www.greenpeace.org/argentina/issues/bosques/4348/greenpeace-a-pesar-de-la-cuarentena-los-desmontes-no-se-detienen/</a></li><li><a href="https://www.theguardian.com/environment/2020/may/07/promiscuous-treatment-of-nature-will-lead-to-more-pandemics-scientists">https://www.theguardian.com/environment/2020/may/07/promiscuous-treatment-of-nature-will-lead-to-more-pandemics-scientists</a></li></ol>

<p><a href="https://marcha.org.ar/las-infancias-ante-la-pandemia-reflexiones-y-desafios-desde-las-ciencias-sociales/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Revertir la baja de edad de imputabilidad</title>
		<link>https://marcha.org.ar/revertir-la-baja-de-edad-de-imputabilidad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Jun 2019 19:59:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nuestramerica]]></category>
		<category><![CDATA[Camila Parodi]]></category>
		<category><![CDATA[Casa Bertolt Brecht]]></category>
		<category><![CDATA[Edad de imputabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Fundación Rosa Luxemburgo]]></category>
		<category><![CDATA[Ignacio Marchini]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Uruguay]]></category>
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					<description><![CDATA[Entre 2011 y 2014, la inseguridad pública fue uno de los grandes temas de la agenda periodística y política en Uruguay. El delito fue personificado en la figura de los y las adolescentes, producto de una campaña lanzada por Pedro Bordaberry del Partido Colorado (PC), ideológicamente liberal, y apoyado por el Partido Nacional (PN), también [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Entre 2011 y 2014, la inseguridad pública fue uno de los grandes temas de la agenda periodística y política en Uruguay. El delito fue personificado en la figura de los y las adolescentes, producto de una campaña lanzada por Pedro Bordaberry del Partido Colorado (PC), ideológicamente liberal, y apoyado por el Partido Nacional (PN), también de derecha. La propuesta fue modificar la Constitución para bajar la edad de punibilidad de 18 a 16 años, bajo el slogan “Para vivir en paz yo firmo”.</em></p>
<p><em>Organizaciones sociales, estudiantiles, sindicales, partidos políticos y militantes independientes respondieron creando la “Comisión No a la Baja”, disputando los sentidos establecidos y visibilizando la realidad de las y los adolescentes en el país vecino. Dialogamos con uno de ellos, el equipo de Proyectos sobre el Sistema Penal Juvenil de la Casa Bertolt Brecht.</em></p>
<p><strong>Por <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/Camila-Parodi">Camila Parodi </a>e <a href="http://www.marcha.org.ar/tag/Ignacio-Marchini">Ignacio Marchini</a> publicado originalmente en <a href="https://rosalux-ba.org/revertir-la-baja-de-edad-de-imputabilidad/">Fundación Rosa Luxenburgo</a></strong></p>
<p>Como pasa en Argentina, los intentos de baja de la edad de punibilidad y el supuesto incremento de los crímenes graves y gravísimos cometidos por adolescentes están fuertemente vinculados a los procesos electorales. Tal fue el caso de Uruguay, cuando de cara a los comicios nacionales del 26 de octubre de 2014, el Partido Colorado (PC) y el Partido Nacional (PN) intentaron apelar a la demagogia punitivista para conseguir un mayor caudal de votos. Por eso en el 2011 el PC, un partido de derecha uruguayo que en ese momento tenía el 10% del electorado, lanzó la campaña para la baja de la edad de imputabilidad penal.</p>
<p>Entre 2011 y 2013 fueron obteniendo adhesiones de sectores de otro partido conservador, el PN, que se pronunciaron a favor de la baja. Fue recién en ese último año cuando el Frente Amplio, de corte progresista, se posicionó en contra de la baja, generando una voz que cuestionaba que la edad de imputabilidad fuera un recurso adecuado y que debiera reformarse la Constitución. Sin embargo, según la consultora CIFRA, para 2011 la baja de edad de imputabilidad tenía un apoyo del 65% de la población charrúa, lo que permitió que se alcanzasen los 250.000 votos necesarios, mediante un plebiscito, para realizar la consulta el mismo día de los comicios nacionales.</p>
<p>En sólo tres años, organizaciones políticas, sociales, sindicales y estudiantiles, con mucha militancia joven, lograron revertir un resultado que parecía cantado. Para mediados de 2014, el apoyo de la baja de la edad de punibilidad había pasado de 65 a 50% y el No a la Baja había subido 10 puntos. ¿Cómo se logró esto, teniendo en cuenta el agravante de tener a los medios hegemónicos en contra? Para comprender este fenómeno y la nueva avanzada neoliberal en toda la región, dialogamos con Rosana Abella  (<em>segunda a la izquierda, en la foto)</em> y Verónica Silveira <em>(cuarta a la izquierda)</em>, del equipo de proyectos sobre el Sistema Penal Juvenil de la Casa Bertolt Brecht.</p>
<p><strong>¿Por qué les parece que fue necesario centrarse en la penalidad de los jóvenes como campaña electoral? ¿Cómo se dio ese proceso?</strong></p>
<p><strong>Rosana Abella (R.A.):</strong> Creemos que la construcción del enemigo en la figura del adolescente se caracteriza por ser agresor, por tener algunas acciones que van en contra del status quo, en un país donde tenemos una pirámide poblacional realmente muy envejecida. Era una salida bastante directa para conquistar adeptos y poner en otro, que es bastante lejano al mundo más adulto, el problema de la seguridad. Se asociaba el problema a estos adolescentes, utilizando en muchas oportunidades discursos emotivos y diciendo que eran muy diferentes a los jóvenes de años anteriores, que no tenían valores y que por esa pérdida de valores estábamos sujetos a una situación de violencia extrema, de la cual cualquier ciudadano podía ser víctima en cualquier momento.</p>
<p><strong>Verónica Silveira (V.S.): </strong>Lo que sucedió durante los años de las campañas a favor y en contra fue que se legislaron tres leyes que fueron muy regresivas en relación al Código de la Niñez y Adolescencia, que era mucho más garantista en la defensa de los derechos de los adolescentes que habían cometido alguna infracción a la ley penal. Se incrementaron las medidas cautelares hasta 90 días para aquellos adolescentes de 15 a 18 años que cometieran infracciones gravísimas. El juez podía dictar como sentencia la privación de la libertad por un año para delitos como homicidio y violación pero también para delitos como la “rapiña” (robo), que es el que más cometen los adolescentes en Montevideo y el segundo que más se comete al interior del país.</p>
<p>A su vez determinaron que los informes sociales y técnicos no tenían que ser perceptivos para que el juez dictaminara sentencia, de forma tal que el juez puede ahora dictaminar una sentencia sin tener en cuenta las características psicológicas y sociales de los adolescentes. Es algo que evidentemente restringe las garantías de las y los adolescentes y que además va en contra de todos los tratados internacionales que Uruguay ha ratificado a lo largo de su historia. Los cambios más significativos fueron durante el debate de sí o no a la baja, cambios que quedaron absolutamente invisibilizados en la sociedad uruguaya y que claramente fueron un retroceso para los adolescentes que son captados por el sistema penal juvenil.</p>
<p><strong>¿Cómo fue que decidieron organizarse?</strong></p>
<p><strong>V.S.:</strong> En el 2011, cuando se lanzó la campaña para bajar la edad de imputabilidad penal, un grupo de organizaciones en defensa de los Derechos Humanos de Uruguay decidió agruparse en lo que fue una campaña para oponerse a ese plebiscito. Eran organizaciones de larga historia a la cual se sumaron muchos militantes sociales y comunitarios que no tenían en principio una militancia político partidaria pero que sí creían que esta asociación no era explicativa de la realidad social ni era el camino para la solución que estábamos viviendo.</p>
<p>Fue una organización en la que participaron muchos jóvenes. Esta fue una característica muy particular en relación a otras movilizaciones que existieron acá en Uruguay. Todo ese proceso fue liderado por jóvenes y, al tratarse de una población tan envejecida, eso marcaba una diferencia. Se fueron sumando voluntades de otras organizaciones sociales, de la central sindical, trabajando con todos los partidos políticos, inclusive con sectores del Partido Colorado. Se generó un gran frente en común donde se diseñaba una estrategia política de campaña que contemplara todas esas voces y todas las organizaciones que se fueron sumando en el camino.</p>
<p><strong>¿Cómo impactaron en la sociedad estas dos campañas contrapuestas?</strong></p>
<p><strong>R.A.: </strong>Creemos que se tuvo que tomar una postura en relación a la seguridad y a la delincuencia y en esta asociación se demostró que existía una gran paridad en la sociedad uruguaya. Un 48% votó a favor y un 53% no puso la papeleta, lo que no significa que estuviera en contra. En el año 2012 aproximadamente el 70% de los ciudadanos manifestaba que una buena solución social era establecer la baja de la edad de imputabilidad, con lo cual una puede inferir que efectivamente se asociaba el problema de la seguridad con la delincuencia adolescente.</p>
<p><strong>V.S.</strong>: Los porcentajes que votaron a favor de la modificación en el 2014 se mantuvieron vigentes hasta hoy. Han conseguido las firmas nuevamente para que haya un plebiscito en octubre, una reforma de la Constitución que intenta generar una Guardia Nacional con 2000 militares aportando en la seguridad interna del país, entre algunas otras reformas. Luego del “No a la Baja” apareció la campaña “No al Miedo”, que es la que impulsan ahora. La intención de voto en esta ocasión es mayor que la que se venía teniendo, las condiciones y la demanda de la sociedad siguen yendo por las mismas líneas y reclamos. Es una campaña durante las internas de los candidatos que se presentan a nivel nacional. Hay expresiones con las mismas características que podríamos encontrar hoy en día en Brasil con Bolsonaro. Inclusive hay campañas que se llaman “mano dura y plomo”. Es interesante que en ese año estuviera enfocado solamente en la figura del adolescente y ahora en la del delincuente.</p>
<p><strong>¿Cómo se sostienen los espacios de hace cinco años frente a este nuevo avance punitivista?</strong></p>
<p><strong>R.A.:</strong> No pudimos sostener la articulación que se proponía organizarse en torno a los derechos de los jóvenes. Sí se han realizado campañas y acciones concretas. Por ejemplo, desde nuestro espacio Bertolt Brecht estamos tratando de revertir algunas injusticias importantes que prevalecen en la legislación nacional pero no como ese grupo tan poderoso que estuvo liderando el “No a la Baja”. Sí generó que haya más organizaciones sociales que se dedicaron más a la temática, somos uno de los ejemplos. Nos dedicamos a trabajar los derechos humanos en el marco de lo penal juvenil y previo a esta campaña no era un eje que abordáramos con tanta fuerza. También hay organizaciones de jóvenes que trabajaban por la defensa de varios derechos y que continúan trabajando fuertemente en relación a las cárceles, sumándose a las organizaciones que ya lo hacían históricamente como el Servicio Paz y Justicia (Serpaj) y el Comité por los Derechos del Niño.</p>
<p><strong>¿Cuál creen que es el rol de los medios masivos de comunicación en estos tipos de debates?</strong></p>
<p><strong>V.S.: </strong>Los medios de comunicación jugaron un rol muy importante durante todo el periodo, han sido grandes promotores de esta asociación de adolescencia-inseguridad-delincuencia, con intervenciones muy conocidas. Por ejemplo, frente a un hecho de conmoción pública, repetirlo una gran cantidad de veces para generalizar la violencia como algo que prima a todas horas y que en realidad se trata de uno o dos hechos aislados. Del 2011 al 2014 existieron dos, tres hechos con estas características que fueron utilizados por los medios de comunicación. Cuando una se refería a esos casos siempre la respuesta recibida era “la prensa lo dijo”. Era cierto, el hecho efectivamente ocurrió, pero no se observaba la exageración que se hacía a partir del mismo.</p>
<p><strong>R.A.: </strong>Tatiana Magariño, maestra sobre este tema, estudió la prensa escrita uruguaya el mes y medio antes y después sobre este tema y claramente se ve un descenso importantísimo, posterior al plebiscito, de la temática de los adolescentes en conflicto con la ley. Aparecían esencialmente asociados a problemas con la ley penal o a la deserción educativa, los dos grandes elementos con los que llegaban a la prensa.</p>
<p><strong>En Argentina volvió el debate al Congreso, pero el oficialismo no contó ni con los votos ni con el respaldo de especialistas y se cayó el tratamiento de la ley. ¿Qué pueden recomendarle a las organizaciones que siguen este tema y que saben que eventualmente va a volver a la agenda pública?</strong></p>
<p><strong>R.A.: L</strong>es recomendamos generar una línea argumental única, con diversidad de actores sociales. Uruguay contempló argumentos muy variados: psicológicos, sociológicos, jurídicos, educativos, que pudiera hacer simpatizar tanto a quien quiere resolver el problema de la seguridad, pero que entiende que estas reformas pueden ser muy graves para sus hijos, hasta alguien que no se lo había cuestionado nunca. Esa variedad de argumentos, mantenida y sostenida por una variedad de actores, funcionó como vehículo que posibilitó que mucha gente empatizara y se acercara un poco a la idea.</p>
<p><strong>V.S.: </strong>Lo importante es eso, la diversidad. Tener que trabajar en conjunto con otras organizaciones, con otros posicionamientos y miradas de la realidad, pero entendiendo que lo que nos unía era luchar contra la baja de imputabilidad penal. Sobre aquellos otros elementos que sí eran importantes para cada organización había que de alguna manera negociarlos en el colectivo más amplio, tener la apertura para generar esas instancias de negociación y sostener el consenso para que se mantenga el acuerdo de argumentos para utilizar. Se sostuvo en el tiempo con las organizaciones por muchos años un proceso de negociación y acuerdo permanente. Acá aplicó perfectamente la frase hecha de “la unión hace la fuerza”. Así logramos el resultado positivo que tuvimos.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/revertir-la-baja-de-edad-de-imputabilidad/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
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