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	<title>Crianzas &#8211; Marcha</title>
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	<description>Periodismo popular, feminista y sin fronteras</description>
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	<title>Crianzas &#8211; Marcha</title>
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		<title>Malamadre, o la maternidad como trinchera</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Jan 2020 13:05:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crianzas]]></category>
		<category><![CDATA[Amparo Aguilar]]></category>
		<category><![CDATA[Ana Paula Marangoni]]></category>
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					<description><![CDATA[Se estrena Mala Madre, el documental de Amparo Aguilar]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>&#8220;Malamadre&#8221;, la opera prima de Amparo Aguilar, expone en formato documental la incomodidad que atraviesan infinidad de mujeres para encajar en el imaginario de la Buena Madre. Su producción expone, con cuidado, amorosidad, humor y astucia, la inconsistencia de los principales lugares comunes sobre la gestación y la maternidad.</em></p>
<p><strong>Por Julieta Santos y Ana Paula Marangoni</strong></p>
<p>“Bueno, Blanca, bienvenida”, resuena una voz en tono dulce y amable. Su cara (la de Blanca), en primer plano, abarca la pantalla con una mezcla de despojo e intimidad imposible de esquivar. “¿Qué es para vos ser una buena madre?”, dispara la voz de Amparo, desde el otro lado de la cámara. Blanca cierra los ojos, se restriega la frente con apremio, parece buscar con esfuerzo algo perdido en los recovecos de su memoria. Pero apenas exhala un suspiro, corto y áspero, como si las palabras quedaran atoradas y no pudieran decirse, o escogerse, en medio de un mar inagotable de experiencias.</p>
<p>El documental, que inicia con esa escena en blanco y negro, configura una narrativa a través de distintos momentos y de sus intersticios, compuestos por testimonios de madres (mirando hacia la cámara en un primer plano en blanco y negro que acentúa sus rasgos, sus expresiones, y la sensación de estar en un momento de stop) , intervalos poéticos con la voz en off de la propia Amparo acompañados con animaciones y sombras chinescas, y el testimonio de sus propies hijes, esta vez en color. A lo largo de 71 minutos, entonces, la intimidad de las entrevistas, la voz disruptiva en off y las animaciones permiten inventar un nuevo espacio: el propio.</p>
<p><em>¿Qué es para vos ser una buena madre? </em>La directora, guionista y también protagonista de <em>Malamadre</em>, activa en esa consulta en apariencia ingenua una trampa extremadamente inteligente: esa que pone a las entrevistadas en el brete de nombrar lo políticamente correcto respecto a la maternidad. La pregunta, formulada desde el deber ser cultural, social y hegemónico, no tarda en traccionar lo que en realidad busca develar: cómo el mandato hace agua. La demora, el silencio, los rodeos, la vista desviada, sonrisas incómodas, un poco de desconcierto, y bastante de autocrítica. Todo eso aparece como mediación frente a un interrogante que convoca, además de las expectativas de la <em>cofradía</em>, una experiencia que duele más de lo que se cuenta.</p>
<p>Es una provocación a poner en palabras uno de los lugares más comunes que nos toca transitar a las mujeres pero que, al parecer y no tan evidentemente, no tiene correlato con la experiencia: el <em>deber ser </em>de la madre.</p>
<p>Este ejercicio inicial no tarda en abrirse a lo polisémico. La confianza que se construye a partir de la intimidad de las entrevistas, ayuda la llegada de respuestas desobedientes. Y de a poco, sí, se dispone un campo de batalla posible.</p>
<p>Los testimonios se transforman en confesionarios catárticos, y la cámara, al principio intimidante, comienza lentamente a ser aliada, oyente impensada de palabras nunca dichas. La soledad exasperante, los momentos al borde de la locura y la desesperación, la rabia, la angustia, la impotencia. Las experiencias traumáticas de parto, el adentro y el afuera, la distancia entre tener un hijo y “la maternidad”, como un super yo social siempre dispuesto a frustrarnos, a avergonzarnos de nuestras crisis y nuestros peores pensamientos. La exigencia de cumplir con la fantasía ajena y enajenante de vernos siempre resueltas, felices y equilibradas. La maternidad y el trabajo. Trabajar para que otra mujer, a quien pagamos, cuide a nuestres hijes; y también, el trabajo como medio para descansar de la omnipresencia de la maternidad. La existencia del puerperio en las mujeres que adoptan.</p>
<p>Éstas, entre otras reflexiones que se van tejiendo con la exposición a la obra, confirman que no hay nada más peligroso que el sentido común.</p>
<p><img class="alignnone size-medium wp-image-47288" src="http://www.marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/Malamadre-02-630x354.jpg" alt="" width="630" height="354" srcset="https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/Malamadre-02-630x354.jpg 630w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/Malamadre-02.jpg 1024w, https://marcha.org.ar/wp-content/uploads/2020/01/Malamadre-02-640x360.jpg 640w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /></p>
<p>En diálogo con <em>Marcha</em>, Amparo Aguilar nos dio su parecer sobre algunos de los fundamentos de<em> Malamadre</em> y de su visión sobre decisiones políticas y estéticas:</p>
<p><strong>La diversidad de mujeres entrevistadas, en términos generacionales, pero también de experiencias y posiciones, abre una pregunta más que interesante. A partir de lo que surgió en el proceso de las charlas y con todo el material recopilado, ¿qué reflexión te queda respecto al cruce entre la cuestión de clase y la vivencia de la maternidad?</strong></p>
<p><em>En principio, tenemos claro que -si bien hay diversidad en el grupo de entrevistadas- El “muestreo” no es del todo completo. Y esto se debe a la decisión, tomada desde la realización, de no incluir mujeres en situación de extrema vulnerabilidad para evitar la revictimización a la que el cine nos tiene tristemente acostumbrades.</em></p>
<p><em>Este mismo asunto vuelve necesario reflexionar acerca de nuestros privilegios. Uno, fundamental, es que toda vez que la supervivencia está garantizada, una puede ponerse a pensar en cómo querría que sea el mundo. Cuando estás corriendo la coneja, o ni siquiera la ves pasar, es hablar marciano.</em></p>
<p><em>Creo que ahí hay una clave para pensar, no sólo la película, si no la relación de ciertos feminismos con las clases populares. En todo caso, en la película nos propusimos poner estos privilegios al servicio del cuestionamiento de los mandatos de buena maternidad, sean cuales sean. </em></p>
<p><em>Ahora: en relación a clase y maternidad, no me atrevería a hacer lecturas totalizantes porque encuentro que esa mirada es una de las taras con la que los feminismos tenemos que lidiar: la idea de que aquello que nos sucede a las feministas de clase media urbana y &#8220;progre&#8221; es EL universo total de experiencias. Hay un riesgo enorme de que con estas miradas sesgadas nos transformemos nosotras en las generadoras de nuevos mandatos, y eso está lejos de lo que imagino como deseable. </em></p>
<p><em>Malamadre es una película cuyo principal valor es dar voz a las protagonistas de este asunto de maternar, rompiendo con años y años de ser &#8220;habladas&#8221; por lxs distintos especialistas. Así que las dejo a ellas hablarse y pensarse.</em></p>
<p><em>Sí puedo consignar algunas recurrencias: Una de las ellas es la soledad en la crianza, y la tensión con la “vida social” que en general no está pensada para que sea inclusiva hacia la niñez.</em></p>
<p><em>Otra cuestión que aparece, pero que atraviesa de distintas maneras, es la del mundo del trabajo.</em></p>
<p><em>Para algunas, “perder el tren” de desarrollo profesional es un duelo. Para otras el trabajo es una obligación que sólo las fuerza a dejar a sus chiques sin ofrecer nada a cambio. La cuestión de clase en esto es muy cruel.</em></p>
<p><em>Ahí la superposición de capitalismo y patriarcado es dolorosísima. En general se vuelve bastante evidente que faltan políticas de estado hacia la primerísima infancia. Pongo un ejemplo: la educación pública obligatoria arranca a los 3 años. Las licencias por maternidad -en caso de tener un trabajo formal- terminan entre los 45 días del bebé y en el mejor de los casos a los tres meses.</em></p>
<p><em>En el medio hay casi tres años en los que las mujeres ganamos menos (porque la brecha salarial se amplía con la maternidad) y necesitamos generar más porque el cuidado de les niñes es pago&#8230; Ahí sí, la liberación pareciera ser un privilegio de clase&#8230;</em></p>
<p><strong>La presencia de tus hijes en el documental es un elemento disruptivo en varios sentidos. Sus voces, lo que dicen, es un contrapunto que dialoga con los relatos de las madres y, sobre todo, con el de su madre. ¿En qué momento decidiste sumarlos a la puesta del documental, cómo fue ese proceso?</strong></p>
<p><em>Avanzades en el proceso de montaje, surgió una gran duda: ¿no hacía falta la mirada de les hijes? La respuesta rotunda era que sí, que no hay maternaje sin hije, y que no había manera de derribar la mirada &#8220;monstruosa&#8221; que se construía sobre nosotras sin compartir el &#8220;efecto&#8221; que nuestra forma de maternar tiene en les niñes. ¡Pero qué miedo entrevistar a les míes! Lo más difícil fue encontrar el equilibrio entre mi función de madre y la de directora. Poner por delante de cualquier prioridad de la película la prioridad máxima en relación a elles que es el cuidado. Por suerte todo el equipo acompañó y se comprometió con esta tarea. Y creo que la mirada de elles aporta muchísimo a la película, pero que no les expone de una manera complicada. El trabajo con Lautaro, Agostina, Carolina, Ceci y Coni y tantxs, hizo que les chiques se sintieran protegides y contenides para tirarse a la pileta y charlar.    Y el siguiente elemento disruptivo fue tiramos el piletazo de producir el teatro de sombras y las animaciones que construyen el relato en off, una zona lúdica de la película. Tan contradictoria como la maternidad. Es por momentos tremendo lo que se ve y oye, pero también es divertido y juguetón. </em></p>
<p><strong>Por otro lado, les niñes son las únicas figuras que tienen reservado el uso del color a lo largo de todo el documental, y entendemos que eso también nos habla de tus elecciones. ¿Por qué el color es solo para elles?</strong></p>
<p><em>En principio, cuento el por qué de la puesta que elegimos para las madres, porque la de les niñes se desprende de la necesidad de diferenciarlxs. </em></p>
<p><em>En relación a las madres, la primera decisión fue el estudio: necesitábamos poder hablar fuera de su cotidianeidad. La siguiente, el formato “igualitario”. Todas serían tratadas con el mismo valor de plano, evitando en la medida de lo posible cualquier ornamentación que nos hiciera imaginar quiénes eran, y en un blanco y negro profundísimo, rugoso, que evidenciara las (bellísimas) marcas de la vida en nuestras caras. Queríamos evitar todo lo que pudiéramos los juicios previos, o incluso la empatía previa. Queríamos fomentar la escucha y mirada atenta. Algo que en el ritmo visual contemporáneo pasa poco. Queríamos, también, reivindicar la belleza de la diferencia, la belleza de las marcas, la belleza de los gestos. Pero otra, no la que habitualmente vemos en los discursos audiovisuales, publicitarios y “del sistema”. </em></p>
<p><em> </em><em>Les niñes entraron a la película más tarde, y sabíamos que demandaban otro tratamiento distinto, pero a su vez creíamos que no teníamos que &#8220;romper&#8221; el formato de entrevistas íntimas que son la apuesta fuerte de la película. Así fue que lo que decidimos fue montar el mismo telón de fondo que en las entrevistas a las mujeres, pero en mi casa (es decir: en el espacio cotidiano de les chiques) y hacerlas a color. Es una misma &#8220;caja&#8221; que muestra miradas distintas.</em></p>
<p><strong>Las animaciones y las sombras chinescas, ¿cuentan algo que no se esté retomando en las entrevistas?</strong></p>
<p><strong> </strong><em>Las animaciones y sombras sostienen el relato off en primera persona, que sentíamos que era una necesidad de la película para que fuera intelectualmente honesta. No era justo pedirle a un montón de mujeres que den el paso al frente y pongan el cuerpo para derribar mandatos, y mantenerme a mí al margen, sin exponerme. Entonces decidimos que ese relato hilase la narración, sabiendo que fue lo que verdaderamente dio origen a esta búsqueda de contrastar ideas y sentimientos con otras. </em></p>
<p><em> </em><em>A su vez, lo que más nos cuesta contar son las fantasías ocultas sobre la maternidad: dejar que les hijes se &#8220;maten&#8221;, tirarlos, saltar por la ventana. Irse. </em></p>
<p><em>Son ideas del orden de lo imaginario, pero que están. Pensamos que volverlas juego era una manera de aprender a lidiar con ellas. </em></p>
<p><em> </em>En voz de Amparo, la maternidad es más que una identidad, pero también excede la mera tarea. Así la define la creadora de este diálogo hacia lo más hondo: como una trinchera. Siempre en disputa, siempre un campo a desarmar y rearmar, desovillando mandatos y atravesando prejuicios. Y, sobre todo, atreviéndose a ser auténticas, a riesgo de ser señaladas como malas madres.</p>
<p><em>Malamadre</em> se estrenó en el MALBA el viernes 20 de diciembre y continúa en cartelera durante los viernes de enero a las 19 hs.</p>
<p><strong>Trailer official:</strong></p>
<p><a href="https://www.youtube.com/watch?v=wHoPAbWXH5s">https://www.youtube.com/watch?v=wHoPAbWXH5s</a></p>
<p><strong>Datos técnicos de <em>Malamadre</em></strong></p>
<p>Dirección: Amparo Aguilar</p>
<p>Guión: Amparo Aguilar, Agostina Bryk</p>
<p>Produccion: Ah! Cine y U films</p>
<p>Productora: Carolina Álvarez</p>
<p>Fotografía: Iván Gierasinchuk (ADF)</p>
<p>Montaje: Lautaro Colace (SAE)</p>
<p>Sonido: Federico Moreira (La Mayor</p>
<p>Musica: Lucy Patané</p>
<p>Animaciones: Macarena Campos</p>
<p>Duración: 71 minutos</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/malamadre-o-la-maternidad-como-trinchera/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Construir todos los días infancias libres</title>
		<link>https://marcha.org.ar/construir-todos-los-dias-infancias-libres/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lsalome]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 22 Nov 2018 03:40:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crianzas]]></category>
		<category><![CDATA[ASI]]></category>
		<category><![CDATA[Mariela Velárdez]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[Yo si te creo]]></category>
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					<description><![CDATA[La lucha de mamás protectoras, sobrevivientes y niñes valientes que no callan ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Mariela Velárdez </strong></p>
<p><em>El 19 de noviembre es el Día Mundial para la prevención del abuso sexual en las infancias (ASI) y se realizó en Congreso una jornada de visibilización que se denominó “Yo Si Te Creo”. Sólo uno de cada mil casos de abuso infantil que llega a la Justicia tiene una sentencia firme.</em></p>
<p>El lunes 12 de noviembre, Yohana escucho a su hija de 11 años. La escucho y le creyó. Gustavo Díaz, de 47 años, abusó de ella en reiteradas ocasiones. Por ese hecho fue denunciado en la Comisaría de la Mujer y La familia de Merlo y la investigación quedo a cargo de la Fiscalía 10 de Morón: el proceso legal sigue su curso, a la menor se le realizó la pericia psicológica y será indagada la familia esta semana. <strong>El abusador, está en libertad.</strong></p>
<p>Yohana y su compañero Lito son la mamá y el papá de la niña y de otres 5 niñes. Trabajan y están organizados en el Frente Popular Darío Santillán de la localidad de Merlo. Junto a compañeros, compañeras y vecinos fueron a la casa de Díaz para exigir justicia. Ese día la policía lo fue a buscar y  tuvo que ser protegido por la fuerza policial con casco y chaleco antibalas para poder trasladarlo, supuestamente para ser detenido.</p>
<p>Según el expediente nunca estuvo detenido. De hecho, tuvo que ser citado a declarar por la Fiscalía. A raíz de esta denuncia, otros casos salieron a la luz, lo que demuestra que no fue un caso aislado. Este es un caso de miles, donde los derechos de los pibes y las pibas son vulneradas y silenciados. Como muchos de esos casos, la organización es fundamental para poder enfrentar estas situaciones.</p>
<p>Karen forma parte del Espacio Feminista de Mujeres y disidencias del FPDS de esa localidad y nos contó que no es la primera historia. “Siempre nos juntamos con las familias, es lo primero que hacemos. La palabra de nuestros niños y niñas valen, para nosotras es lo primero. La policía y la justicia desoyen a nuestros pibes pero nosotras no. Juntarnos, organizarnos es fundamental, es la única manera. Otra herramienta que tenemos es escrachar, que el barrio sepa que convive con abusadores, que tenga conciencia. Porque no nos callamos más, porque les creemos a nuestros hijos e hijas”.</p>
<h3><strong>Yo sí te creo</strong></h3>
<p>El 19 de noviembre es el Día Mundial para la prevención del Abuso Sexual en las Infancias (ASI) y en ese marco, el martes 20 se realizó en Congreso una jornada de visibilización. En la actividad, se lanzó el pañuelo rojo del colectivo que lucha contra el A.S.I.  “Yo Si Te Creo” y se realizaron actividades lúdicas para las infancias, culturales y un acto.</p>
<p>Natalia Aldrey es mamá protectora, fue a pura experiencia que tuvo que inmiscuirse en esta temática que afecta a muches pibes y que además es sistemáticamente silenciada. <strong> Sólo uno de cada mil casos de abuso infantil que llega a la Justicia tiene una sentencia firme.</strong></p>
<p>Ella participó activamente de la organización de la Jornada y en comunicación con Marcha, nos contó: “La actividad fue organizada de manera conjunta con la Red y organizaciones, fue muy colorida, la convocatoria fue amplia y estuvo llena de pibes y pibas. Hubo juegos y actividades para niños y niñas y durante toda la jornada se estuvo dando información para concientizar y visibilizar la problemática. Terminamos tarde y movilizadas, y vinieron muchísimas personas para participar, fue una actividad masiva y emocionante”.</p>
<p>Sobre la participación de organizaciones destacó: “Participaron grupos feministas, mamás protectoras, colectivas culturales, editoriales feministas, de infancias libres, serigrafistas y organizaciones sociales&#8230; vinieron muchas madres y eso es un buen síntoma, porque somos quienes debemos activar estas redes, quienes en definitivamente ponemos el cuerpo cuando se trata de nuestros hijas e hijos. La actividad nos sirvió para sumar muchas mamás y abuelas a la lucha. Fue muy productiva y salimos todas fortalecidas. Nuestro objetivo fundamentalmente era poder mostrar que existe otro tipo de construcción, que las infancias libres, felices y desestereotipadas son posibles, aun cuando el abuso se hizo presente. Que son posibles otras infancias. Es fundamental construir todos los días otras infancias”.</p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/construir-todos-los-dias-infancias-libres/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un espacio de contención para la infancia trans</title>
		<link>https://marcha.org.ar/un-espacio-de-contencion-para-la-infancia-trans/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcha]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Mar 2015 03:20:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crianzas]]></category>
		<category><![CDATA[derecho a decidir]]></category>
		<category><![CDATA[géneros]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[trans]]></category>
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					<description><![CDATA[Se creó el Comité Asesor en Diversidad Sexual sobre Infancia y Salud Mental.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>Por</strong><strong> B</strong><strong>elén</strong><strong> Spinetta*</strong></em></p>
<p><em>Desde fines de 2014, funciona en la Ciudad de Buenos Aires un Comité Asesor en Diversidad Sexual sobre Infancia y Salud Mental. Los desafíos de abordar desde el Estado un tema tabú en la sociedad<strong>.</strong></em></p>
<p>Aunque todavía aparece como un tema tabú, desde el Estado empieza a incorporarse la preocupación por los temas que hacen a la problemática de la infancia y la adolescencia trans. En la ciudad de Buenos Aires, la Asesoría General Tutelar (AGT) creó el primer Comité Asesor en Diversidad Sexual sobre Infancia y Salud Mental. Se trata de una instancia sin precedentes en el resto del territorio nacional que busca prevenir, detectar y erradicar vulneraciones de derechos de niñas, niños y adolescentes. Brinda patrocinio jurídico gratuito, a través de la figura del “abogado del niño”.</p>
<p>Iñaki Regueiro de Giacomi, conocido por ser uno de los redactores de la Ley de Identidad de Género, integrante del Área de Género de la AGT, está abocado al patrocinio jurídico dentro del Comité. Afirma que el surgimiento de este organismo tiene que ver con la puesta en agenda de la necesidad de abordar la diversidad sexual en la infancia. “Lo que pasó fue una decantación de una serie de situaciones que se dieron a lo largo de los años. Estos temas llegaban a los organismos y no había personas capacitadas que las receptaran. Yo venía tomando algunos casos y un&nbsp; tema que aparecía con recurrencia era lo de la atención pediátrica a niños y niñas trans…&nbsp;era una cuestión pendiente en las jurisdicciones”, comenta.</p>
<p>La puesta en agenda de esta temática se vincula, según el profesional, con la aparición de casos que no tenían cause de resolución en el ámbito público: “Iban sucediéndose casos que mezclaban identidad de género, orientación sexual e infancia –que por algunos sectores es considerado como un tabú– y la verdad es que nosotros teníamos la voluntad y la certeza de empezar a trabajarlo seriamente”. Al ser consultado acerca de cuáles son las principales dificultades que van apareciendo, Regueiro señala “el acceso a tratamientos y, sobre todo en adolescentes, que tiene que ver con un control, asesoramiento y acompañamiento para que que no haya violaciones a la salud y a la integridad física”. Agrega además que en materia de intersexualidad hay una necesidad de rever los procedimientos que se llevan a cabo en la Argentina: “Es otro campo en el que esperamos que nuestro país pueda avanzar”.</p>
<p>A este paquete se le suman situaciones de la vida cotidiana como el <em>bullyng</em> en los colegios, hasta cuestiones que se derivan no de modificaciones registrales de niños, niñas y adolescentes, sino de aquellos que viven en familias donde hubo modificaciones registrales, lo que también genera cuestiones legales que tienen que abordarse.</p>
<p>Este comité es una instancia multisectorial integrada por distintos organismos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: el Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, la Dirección General de la Mujer, el Observatorio de Género del Consejo de la Magistratura, el Ministerio de Salud, la Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, la Asesoría Tutelar Adjunta de Menores, la Asesoría Tutelar Adjunta de Incapaces y la Asesoría General Tutelar.</p>
<p>Concluye Iñaki Regueiro señalando que “lo interesante es la importancia de la figura del ‘abogado del niño’, en el marco de la Ley de Identidad de Género. Por suerte estamos ofreciendo este servicio, totalmente gratuito porque somos un organismo público. No es solamente una cuestión de discurso o debate, sino que estamos tratando de abordar concretamente todas las necesidades que van apareciendo”.</p>
<p><em>*Artículo publicado en Comunicar Igualdad.</em></p>

<p><a href="https://marcha.org.ar/un-espacio-de-contencion-para-la-infancia-trans/">Source</a></p>]]></content:encoded>
					
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