Martes, 2 de Septiembre 2014

pasman river

Por Nicolás Zyssholtz. (Primera parte) El fútbol latinoamericano se vio sacudido durante el año pasado por dos grandes descensos: en junio el de River, y recientemente en diciembre el del América de Cali, ambos por la vía de la promoción.


Si bien se trata de dos nombres particularmente “pesados”, no son los primeros equipos importantes en perder la categoría, ya sea en América o en el resto del mundo.

En esta primera parte intentaremos analizar las razones que llevaron a la pérdida de categoría de estos dos equipos, así como otros casos sonados ocurridos anteriormente: Corinthians y Palmeiras, en Brasil, y San Lorenzo y Racing en Argentina. Para la segunda parte quedará el recuerdo de los descensos de clubes importantes de Europa.


La lista Clinton y una debacle ‘diabólica’

El América de Cali no había sido un club de primer nivel durante los primeros 30 años de fútbol profesional en Colombia, es decir desde 1948. Sin embargo entre los años ’80 y la primera mitad de la década del ’90 fue el dueño absoluto del fútbol cafetero, consiguiendo 9 campeonatos en 16 años. Estos triunfos coincidieron con la influencia en el club de los hermanos Rodríguez Orejuela, jefes del Cártel de Cali, que fueron incluidos –y con ellos el América- en el año 1995 en la “lista Clinton” confeccionada por Estados Unidos, que consideraba peligros para la seguridad y la economía nacional a los implicados y limitaba sus transacciones bancarias.

La aparición en esta lista negra significó el comienzo de la caída de los diablos rojos, que también habían sido subcampeones de la Libertadores en cuatro oportunidades durante la época mencionada (1985, 86, 87 y 96). Los problemas económicos comenzaron a aparecer y, si bien en los últimos 15 años sumó cuatro títulos más a su vitrina, los riesgos de descenso comenzaron a aparecer en 2007 y se consumaron a fines de 2011, cuando tras un buen campeonato que no le alcanzó para levantar el promedio, el América tuvo que jugarse la permanencia en una promoción ante Patriotas, la cual perdió por penales tras empatar ambos partidos por 1-1.


Quiebras, lavado y descensos


El Palmeiras había ganado la Copa Libertadores 1999, perdido la final en 2000 y llegado a las semifinales en 2001; O Verdão pasaba por su mejor momento, pero todo se vino a pique cuando la poderosa empresa láctea italiana Parmalat –que era el sostén económico del club paulista- entró en quiebra, con un escándalo en el cual se le descubrió una deuda superior a los 15 mil millones de euros. La crisis no se hizo esperar y el Palmeiras perdió la categoría en 2002, volviendo a la Série A brasileña en 2004.

El otro gran descenso en el fútbol verdeamarelho fue el de otro club de São Paulo, el más grande de la segunda ciudad más poblada de Latinoamérica, el Corinthians. O Timão buscaba formar un equipo poderoso que le permitiera ganar el Brasileirão como paso previo a conseguir la primera Copa Libertadores de su historia. Para ese fin el presidente Alberto Dualib acordó con el grupo inglés de capitales rusos MSI, liderado por el iraní Kia Joorabchian, que entre otros grandes refuerzos trajo a Carlos Tévez, en lo que fue la transacción más importante de la historia entre clubes latinoamericanos.

El Corinthians consiguió el título pero fracasó en la Libertadores, y MSI se alejó en el año 2006. Como cabeza de turco quedó Dualib, que debió renunciar tras ser imputado por lavado de dinero y dejó a su paso una deuda superior a los 50 millones de dólares. Nuevamente la crisis fue inmediata, y a fines de 2007, tras empatar con Gremio en Porto Alegre, se consumó el descenso.


La excepción River


Los primeros descensos “pesados” se dieron en el fútbol argentino, en la década del ’80. La desgracia de ser el primero fue para San Lorenzo, que perdió la categoría en 1981 en medio de una crisis institucional que mucho tenía que ver con la perdida de su estadio, el Gasómetro, expropiado por la dictadura militar en 1979 en medio de un supuesto “reordenamiento urbano”. Es ampliamente conocido lo que terminó ocurriendo con esos terrenos.

Dos años después fue el turno de Racing, que tiene el dudoso honor de haber sido el primero en bajar por el promedio, en beneficio de River que fue anteúltimo en ese Metropolitano ’83. Ese año de la Academia había tenido de todo: la muerte del hincha Basile en la cancha de Boca por una bengala, una clausura del estadio y los aprietes de la barra que incluyeron una golpiza a la figura de aquel equipo, Mario Rizzi. El descenso se concretó en la penúltima fecha frente a su homónimo de Cordóba –que fue el último de ese torneo-, perdiendo 4-3 en el Cilindro; pero para agregarle dramatismo la última fecha lo enfrentó a Independiente, que acababa de salir campeón.

El caso más reciente y más sonado es el de River, que perdió la categoría en la promoción frente a Belgrano –nuevamente un cordobés- en la promoción, perdiendo 2-0 en la docta y empatando 1-1 en la vuelta en el Estadio Monumental, en un partido que no terminó. Si bien durante años el club de Núñez había sufrido la violencia de su barra brava, incluido el asesinato de Gonzalo Acro en 2007, y los desmanejos del presidente José María Aguilar, que había sido reemplazado por el ídolo Daniel Passarella a fines de 2010, no puede entenderse que las razones institucionales fueron centrales en el descenso millonario, a diferencia de los otros cinco casos que tratamos aquí. River tenía un plantel importante, con los sueldos al día y que había hecho dos campañas buenas si bien no había peleado los campeonatos: paradójicamente, los promedios que lo habían salvado en 1983, lo condenaron en 2011.


Hasta aquí la primera entrega, en la que recordamos los peores momentos en la historia de grandes clubes de Latinoamérica, disparado el tema por la actualidad de River y América de Cali. Para la segunda parte quedarán los clubes europeos: Manchester United, Milan y Atlético de Madrid, entre otros.